RESUMEN Se somete a una completa revisión técnica, puramente epigráfica (o más bien “microepigráfica”), la muy famosa y citada inscripción conocida de siempre como “del orarium Igaeditanis” o “del reloj de los Igaeditanos”. Se añaden...
moreRESUMEN
Se somete a una completa revisión técnica, puramente epigráfica (o más bien “microepigráfica”), la muy famosa y citada inscripción conocida de siempre como “del orarium Igaeditanis” o “del reloj de los Igaeditanos”. Se añaden nuevos datos físicos tras hacerle autopsia en 2016 en Lisboa y en Madrid. El estudio parte de la base de que un “orarium” (la lectura universalmente aceptada desde 1934) nunca pudo ser un reloj (porque en latín significa “pañuelo”). Observada con mucho detalle pueden apreciarse correcciones del lapicida para leer “oratorium”. Se proponen nuevas lecturas e interpretación a la luz de otros nexos y letras no advertidos hasta ahora, entre ellas una más normal expresión de la tribus Papiria del donante (PAP), su sorprendente condición de AV(gur) (sería el primero que conocemos en Lusitania), el epíteto I(ulia) para Emerita, los cuatro magistrados locales que (pese a lo que muchos vienen creyendo) están bien presentados en genitivo, o el cognomen correcto de uno de los cónsules del 16 a.C. Se añaden a su muy extenso corpus bibliográfico algunas referencias menos conocidas o más recientes. El corolario metodológico apunta de nuevo a la conveniencia de reexaminar a fondo incluso las inscripciones más consensuadas, sospechando de lecturas o explicaciones difíciles de aceptar en su contexto original, sea éste epigráfico, lingüístico, arqueológico o cronológico, y aunque estén respaldadas por una muy larga tradición y unanimidad, como era aquí el caso. ---- ABSTRACT
The so-renowned and cited inscription known as “of the orarium Igaeditanis” or “of the clock of the Igaeditans” undergoes a thorough technical revision, purely epigraphic (or rather “microepigraphic”). new physical data are provided after having conducted some autopsies in Lisbon and Madrid, in 2016. The study starts from the base that “orarium” (the reading universally accepted since 1934) could never be a clock (in Latin orarium can only mean “a handkerchief”); with more detail it is possible to observe ancient corrections to read “oratorium”. Other new readings and interpretations are proposed in light of the letters and ligatures which had been previously unobserved. Among these are a more normal expression (PAP) of the donor’s tribus Papiria and his surprising condition of AV(gur) (he would be the first we know in Lusitania), the epithet I(ulia) for Emerita, the four local magistrates, who, despite widely held belief, are rightly expressed in genitive, or the correct cognomen of one of the consuls of 16 BC. Some lesser-known or more recent references are added to its very extensive bibliographical corpus. the methodological corollary points again to the convenience of thoroughly reexamining even the most consensuated inscriptions, suspecting of readings or explanations difficult to accept in their original context, be it epigraphic, linguistic, archaeological or chronological, and even if they are backed up by a very long scientific tradition and agreement, as was the case here.