Caja torácica
XIII
Capítulo 71: Esqueleto del tórax 827
Capítulo 72: Articulaciones del tórax 833
Capítulo 73: Tórax osteocartilaginoso en
general 837
Capítulo 74: Músculos del tórax 842
Capítulo 75: Diafragma 845
Véase Guía topográfica: Tórax
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Esqueleto del tórax 71
CAJA TORÁCICA Inmediatamente por encima de la unión del cuerpo con la
apófisis xifoides existe una depresión cóncava hacia adelante, la
Se denomina caja torácica a la formación osteocartilagino- fosita supraxifoidea.
sa que contiene los pulmones, el corazón y los demás órganos Las líneas transversales representan las soldaduras de las di-
mediastinales. versas piezas, esternebras, que constituyen el esternón primi-
Está formada: tivo.
– En la línea mediana posterior, por las doce vértebras torá- Cara posterior
cicas. En conjunto es cóncavo hacia atrás (fig. 71-1). Las líneas
– En la línea mediana anterior, por un hueso único: el ester- transversales son menos marcadas que en la cara anterior. A nivel
nón. del manubrio existen rugosidades que representan la inserción
– Lateralmente, por doce arcos de cada lado formados por las de músculos infrahioideos y de ligamentos.
costillas y los cartílagos costales correspondientes.
Las vértebras torácicas se han estudiado en el capítulo
Bordes
“Esqueleto de la columna vertebral”. Los bordes derecho e izquierdo son semejantes (fig. 71-2).
Sinuosos, configurados en forma de S itálica, cada borde presenta:
ESTERNÓN – Escotaduras (incisuras) costales, en número de siete, donde
se articulan los seis primeros cartílagos costales y, en la sép-
El esternón es un hueso impar, mediano y simétrico. Es un tima escotadura, el arco costal. Se encuentran situadas lateral-
hueso plano situado en la parte anterior del tórax, entre los car- mente a las líneas transversales del cuerpo del esternón.
tílagos costales derecho e izquierdo. – Escotaduras intercostales (intercondrales), no articulares, en
número de seis, que corresponden a los espacios intercostales.
Posición Extremidad superior
Su borde superior es más ancho que su extremo inferior. Está marcada por una depresión, la escotadura (incisura)
Es convexo hacia anterior, donde presenta líneas transversa- yugular, cóncava hacia arriba, regular y roma (figs. 71-1 y 71-
les marcadas. 2). A cada lado de esta depresión hay dos superficies articulares,
las escotaduras (incisuras) claviculares, cóncavas en sentido
Descripción transversal y ligeramente convexas en sentido anteroposterior,
destinadas a articularse con la extremidad esternal (medial) de
El hueso mide de 15 a 20 cm de longitud en el adulto. En cada clavícula. Inmediatamente medial a ellas, el hueso presen-
cuanto a su espesor, disminuye en forma gradual de arriba hacia ta un relieve para las inserciones esternales del músculo esterno-
abajo. Está constituido por tres segmentos: cleidomastoideo.
– Superior, que recibe el nombre de manubrio. Extremidad inferior
– Medio, el cuerpo.
El proceso [apófisis] xifoides puede ser óseo o cartilagino-
– Inferior, que forma el extremo en punta, denominado proce-
so (figs. 71-1 y 71-2). Su longitud y forma son muy variables:
so [apófisis] xifoides. puede ser triangular, oval, afilada, bífida y hasta perforada en su
base, desviada hacia adelante, atrás o lateralmente.
Estas piezas habitualmente están soldadas en el adulto, y se
describen en el esternón: dos caras, anterior y posterior; dos
bordes, derecho e izquierdo; dos extremidades, superior e Estructura
inferior.
Es un hueso plano. Está constituido por dos láminas delgadas
de hueso compacto que encierran una capa de hueso esponjoso,
Cara anterior
donde numerosas trabéculas conforman celdas particularmente
Se caracteriza por una serie de líneas transversales para- ricas en médula ósea. En el ser vivo esta puede extraerse con fa-
lelas que van de un borde del hueso al otro (fig. 71-1). La línea cilidad mediante una punción esternal, por ejemplo, para exa-
más neta separa el manubrio del cuerpo y forma un ángulo sa- minarla en el microscopio y obtener la fórmula del “mielograma”.
liente hacia adelante: el ángulo del esternón [de Louis], que Por su solidez, el esternón resiste bastante bien los traumatismos
puede palparse bajo la piel. debido a la elasticidad general del esqueleto del tórax.
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828 Caja torácica
Escotadura Escotadura
(incisura) Manubrio (incisura) yugular
Escotadura
clavicular (incisura) Escotadura
clavicular (incisura)
clavicular
1.ª escotadura
(incisura) costal
Sínfisis
2.ª escotadura manubrioesternal
(incisura) costal Escotadura
intercostal
3.ª escotadura
(incisura) costal Cuerpo
Escotadura
4.ª escotadura intercostal
(incisura) costal
5.ª escotadura
(incisura) costal
6.ª escotadura Fosita
(incisura) costal supraxifoidea
Proceso
7.ª escotadura [apófisis] xifoides
(incisura) costal
Sínfisis xifoesternal
Fig. 71-1. Esternón, cara anterior a la izquierda y cara posterior a la derecha.
Anatomía de superficie La sección vertical o transversal del esternón (esternotomía)
se utiliza en cirugía para abordar el mediastino anterior, en par-
El esternón es un hueso muy superficial que se puede distin- ticular: el timo o sus restos, el corazón o los grandes vasos. Esta
guir y palpar en toda su longitud. El ángulo esternal marca la sección siempre es hemorrágica. En su cierre se utilizan los pla-
unión entre el manubrio y el cuerpo. Está situado a la altura de nos fibrosos que se entrecruzan sobre la cara anterior del ester-
los segundos cartílagos costales de cada lado. Es útil como nón (inserciones de los músculos pectorales mayores).
reparo para contar las costillas mediante la palpación.
Un plano horizontal tangente al borde superior del hueso se
proyecta en la columna vertebral a la altura de la 2.ª vértebra Desarrollo
torácica. Un plano horizontal que pase por la punta de la apófisis
El modelo cartilaginoso inicial del esternón está constituido
xifoides se proyecta, por lo general, a la altura del disco interver-
por dos tallos que se sueldan rápidamente entre sí. En el cartíla-
tebral que separa la 10.ª vértebra torácica de la 11.ª.
go así formado aparecen:
– Un punto óseo para el manubrio.
– Ocho puntos de osificación para el cuerpo que, desarrollándo-
Escotadura se, constituyen las esternebras.
clavicular
1.ª escotadura – Un punto para la apófisis xifoides, de aparición más tardía.
costal Manubrio
La fusión de las esternebras se efectúa de manera progresiva
2.ª escotadura costal Ángulo a partir de los 3 años. La fusión del manubrio con el cuerpo no se
esternal
completa hasta los 20 o 25 años. En cuanto a la apófisis xifoides,
permanece mucho tiempo independiente.
3.ª escotadura costal
Cuerpo Anomalías
4.ª escotadura costal Las anomalías de desarrollo se producen sobre todo en la
parte inferior del hueso y pueden llevar a la deformación de-
nominada “tórax en embudo”, en la cual la extremidad inferior
5.ª escotadura costal
se aproxima a la cara anterior de la columna vertebral, o bien
6.ª escotadura costal el “tórax en carena” o “en quilla”, caracterizado por su saliente
7.ª escotadura costal anterior.
Proceso [apófisis]
xifoides
COSTILLAS
Fig. 71-2. Esternón, vista lateral derecha. Las costillas son huesos planos, de forma alargada. Se las
compara con arcos (arcos costales) tendidos desde la columna
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Esqueleto del tórax 829
Cabeza
Cuerpo de la costilla Borde superior
Cuello de
la costilla
Tubérculo
Cara medial
Extremidad Borde inferior Ángulo de la costilla
anterior
Surco de la costilla
Cabeza
Cuello de Borde superior Cuerpo de
la costilla Cara lateral la costilla
Tubérculo
Ángulo de la costilla Borde inferior Extremidad
anterior
Fig. 71-3. Quinta costilla derecha, vista por su cara medial (arriba) y por su cara lateral (abajo).
vertebral, atrás, hacia el esternón, adelante, al cual están unidas Posición
por intermedio de los cartílagos costales.
Existen doce costillas de cada lado del tórax: las siete pri- La cara convexa es lateral. El borde más agudo o cortante
meras son las costillas verdaderas, cada una articulada hacia (surco costal) es inferior. La cabeza se orienta hacia posterior.
adelante con el esternón por intermedio de un cartílago costal
que le es propio. La 8.ª, la 9.ª y la 10.ª costilla se encuentran
unidas en forma indirecta, a través de sus cartílagos, a un car-
Descripción
tílago común que se articula con el esternón; se las denomina Las costillas no son rectilíneas ni horizontales (figs. 71-3 y 71-4).
costillas falsas. La 11.ª y la 12.ª costilla también forman parte Configuran una larga convexidad, posterior, lateral y luego anterior.
de las costillas falsas, pero son libres en su extremo anterior, sin Su dirección general es oblicua hacia abajo y adelante. El “ángulo
ningún contacto con el esternón: son, por lo tanto, las costillas costovertebral”, abierto hacia abajo, es tanto más agudo cuanto más
flotantes. inferior es la costilla. Articulada con el cuerpo vertebral por medio
Las costillas tienen longitudes diferentes que aumentan de la de la cabeza, la costilla se dirige oblicuamente hacia lateral y hacia
1.ª a la 7.ª para disminuir luego. Su ancho también varía igual: la atrás. Luego, por su cuello, se une a la apófisis transversa vertebral,
más ancha suele ser la 6.ª o la 8.ª. con la que se articula por su tubérculo. De allí se dirige lateralmente
formando el ángulo costal posterior (ángulo de la costilla), a
partir del cual se establece la curvatura de enrollamiento. Esta
curvatura lleva a la costilla primero en sentido lateral, luego hacia
adelante, y por último, medialmente: aquí se ubica el ángulo
anterior, mucho menos marcado que el posterior.
Cabeza Cuello Si se coloca una costilla sobre un plano horizontal, no se apoya
Carilla articular del tubérculo sino por su parte media y por una de sus extremidades; esta es
la curvatura de torsión, que lleva la extremidad posterior de la
costilla hacia arriba y atrás, mientras que su extremidad anterior
Borde inferior
se dirige hacia abajo y medialmente.
Por último, se distingue una curvatura en el eje
longitudinal, de manera que la cara superficial (convexa) está
orientada hacia abajo y atrás en su parte posterior, pero hacia
arriba y adelante en su parte anterior.
Cara Toda costilla presenta para su estudio:
Borde superior lateral
– Una extremidad posterior, que comprende: la cabeza, el cuello
y el tubérculo.
– Un cuerpo o parte media.
– Una extremidad anterior (figs. 71-3 a 71-5).
Cabeza
Fig. 71-4. Quinta costilla derecha, vista posterior. La cabeza de la costilla se articula con los cuerpos vertebrales
correspondientes mediante la carilla articular, que presenta
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830 Caja torácica
Cuello
Tubérculo
Ángulo
Cabeza
Surco de
Rugosidad para la inserción del la costilla
ligamento costotransverso lateral
Carilla articular del
Borde inferior tubérculo de la costilla
Fig. 71-5. Extremidad posterior de la quinta costilla, vista inferior.
dos superficies, una superior y la otra inferior, separadas por la Estructura
cresta de la cabeza de la costilla. Esta cresta es horizontal, re-
dondeada, rugosa; su vértice corresponde al disco intervertebral Las costillas tienen una envoltura de hueso compacto que ro-
y proporciona inserción a un ligamento. dea a una capa más o menos gruesa de hueso esponjoso. Este se
organiza en trabéculas bajo el efecto de las inserciones musculares
Cuello y por las presiones sufridas contra la columna vertebral.
Las costillas son sólidas y elásticas. Sus fracturas resultan, sin
El cuello de la costilla es la porción intermedia entre la cabeza y embargo, bastante frecuentes: son benignas cuando afectan a
el tubérculo. Es aplastado de adelante hacia atrás. Se dirige en sen- una o dos costillas y más graves cuando son múltiples o bila-
tido lateral y hacia atrás, más o menos horizontal, o hacia abajo a terales, pues comprometen la solidez del conjunto de la caja
partir de la 5.ª costilla. Su cara anterior o medial es lisa y está orien- torácica.
tada hacia el interior del tórax. Su cara posterior o lateral es rugosa
frente a la vértebra a la cual está unida por ligamentos. El borde
superior es rugoso y cortante; el inferior es más redondeado. Anatomía de superficie
Esta varía mucho según la cara del tórax que se considere,
Tubérculo pero en general la cara lateral de las costillas es palpable y per-
El tubérculo de la costilla se articula con el proceso [apófisis] ceptible en numerosos puntos: la cara anterior del tórax, la cara
transverso de la vértebra correspondiente. Presenta una super- lateral, excepto arriba, y la cara posterior, salvo en la región esca-
ficie articular, separada a veces del cuello por un surco más o pular. A pesar de los músculos que las cubren, las costillas pal-
menos marcado. pables son las relaciones y puntos de referencia de los órganos
intratorácicos (topografía toracopleuropulmonar y cardíaca).
Cuerpo
Fuertemente aplanado en sentido transversal, es alargado, Desarrollo
curvado tal como se ha descrito. En el cuerpo se observan:
El modelo cartilaginoso primitivo de cada costilla comienza su
– Una cara lateral, convexa, lisa a pesar de las numerosas inser- osificación a partir de un punto óseo primitivo (40 a 50 días de la
ciones musculares (músculos de la caja torácica, de la escápula vida fetal) que progresa con gran rapidez, y de tres puntos com-
y de la pared abdominal). plementarios (tubérculo, cara articular de este tubérculo y caras
– Una cara medial, cóncava hacia el interior de la caja toráci- articulares de la cabeza). Estos puntos aparecen entre los 10 y los 20
ca. Su altura varía según el desarrollo del surco costal [canal años y se sueldan al resto del hueso entre los 16 y los 25 años.
costal], que se sitúa en su parte inferior. Allí es donde esta cara
encuentra al borde inferior de la costilla.
– Un borde superior, redondeado y liso.
Variaciones
– Un borde inferior, delgado y cortante, limita lateralmente el Son bastante frecuentes, por lo cual conviene conocerlas. En
surco costal. Este surco está formado a expensas del borde in- general corresponden a anomalías por exceso, caracterizadas
ferior y de la cara medial de la costilla. Es la parte más importante por la existencia de costillas supernumerarias en la parte su-
del cuerpo. Es muy pronunciado en la parte media del hueso y perior o inferior del tórax.
se borra hacia atrás y hacia adelante. Su borde medial está mal
delimitado, es más alto que su borde lateral, siempre saliente, Costillas cervicales
que corresponde al borde inferior de la costilla. En él se alojan el Se denomina costilla cervical a toda formación ósea que po-
paquete vasculonervioso intercostal y los músculos intercostales sea los caracteres ontogénicos y de forma costales, pero articu-
que se insertan en los bordes de este surco. lada con una vértebra cervical (Gómez Oliveros). En caso de que
existan, están situadas por encima de la abertura superior del tó-
Extremidad anterior rax, articuladas a la 7.ª vértebra cervical y, menos frecuentemen-
Proporciona inserción al cartílago costal por una superficie te, a la 6.ª. Raras veces se presentan como costillas cervicales
ovalada más o menos deprimida. completas, uniendo la vértebra cervical al esternón. Con mucha
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Esqueleto del tórax 831
más frecuencia son incompletas. Se han descrito todos los tipos media por el tubérculo del músculo escaleno
intermedios, desde la simple hipertrofia ósea del tubérculo an- anterior [de Lisfranc]. Delante de él, en el hueso, se
terior del proceso [apófisis] transverso de la vértebra hasta una aplica la vena subclavia. Detrás del tubérculo del
lámina ósea aplanada, terminada adelante por un ligamento que escaleno anterior, un surco marca el pasaje de la
la une a la 1.ª costilla o al esternón (fig. 71-6). arteria subclavia y del tronco inferior del ple-
Su interés radica en las molestias que pueden ocasionar xo braquial. Más adelante y en sentido medial se
si comprometen los vasos de la base del cuello (arteria sub- comprueba una rugosidad para el ligamento costo-
clavia) o las raíces del plexo braquial, originando dolores y clavicular; entre esta y el tubérculo puede observar-
alteraciones diversos. Se las ve muy bien en las radiografías se una superficie lisa que señala el pasaje de la vena
anteroposteriores. subclavia.
– La cara inferior es lisa; se aplica sobre la membrana
Costillas lumbares suprapleural.
D. Los bordes son delgados y cortantes. El borde medial está
Estas prolongan más o menos uno de los procesos [apófisis] en contacto con la membrana suprapleural. El borde late-
costales de la 1.ª vértebra lumbar o, con menor frecuencia de la ral proporciona inserción al músculo intercostal externo.
2.ª o de la 3.ª. Antes de afirmar su existencia en una radiografía, es E. La extremidad anterior es gruesa e irregular. Da inser-
necesario contar cuidadosamente todas las costillas suprayacen- ción al 1.er cartílago costal y al ligamento costoclavicular,
tes y las vértebras subyacentes, puesto que la 12.ª costilla a veces arriba.
está muy atrofiada y reducida a algunos centímetros, lo que es
causa de error diagnóstico. Relaciones
La 1.ª costilla es profunda. Está oculta bajo los músculos tra-
CARACTERÍSTICAS PROPIAS DE CIERTAS pecio y elevador de la escápula, posterolateralmente por la re-
gión supraescapular (Mallet Guy y Desjacques) y arriba por los
COSTILLAS elementos de la fosa supraclavicular, teniendo por delante la cla-
La 1.ª, la 2.ª, la 11.ª y la 12.ª costilla difieren netamente del vícula y los grandes vasos; es prácticamente imposible palparla,
modelo costal general, por lo que es necesario describirlas por excepto en los sujetos muy delgados y longilíneos.
separado. En las radiografías de la abertura superior del tórax aparece
casi vertical: sus extremidades están separadas, por lo menos,
por la altura de dos vértebras.
Primera costilla La 1.ª costilla constituye un elemento esencial en la suspen-
sión de la membrana pleural y del vértice pulmonar. Por eso in-
Posición teresa a los cirujanos torácicos (toracoplastias), quienes suelen
Arriba, la cara que posee un tubérculo interpuesto entre abordarla por la vía posterior, de abajo hacia arriba, después de
dos surcos marcados; medialmente, el borde cóncavo; atrás, la la resección de la 4.ª, 3.ª y 2.ª costilla.
extremidad que presenta una superficie articular convexa (fig. Constituye también una referencia importante cuando hay
71-7). que abordar (por vía posterior) la arteria subclavia o el ganglio
Su interés es esencialmente topográfico: situada en la unión cervicotorácico, los que se exponen, así como los ligamentos,
de las regiones cervical y torácica, contribuye a la constitución previa resección de la 2.ª y de la 1.ª costilla (Suárez y Ruiz Liard).
de la abertura superior del tórax y contrae relaciones con los ele-
mentos vasculonerviosos de la base del cuello.
Descripción
Es una costilla plana, no torcida sobre su eje, cuya cara supe-
rior mira hacia arriba, adelante y algo lateralmente. Solo la curva-
tura de enrollamiento está bien marcada. Es mucho más cóncava
en su parte posterior y medial que en su parte anterior.
Es también una costilla corta, que se inscribe en la concavi-
dad de la curvatura de la 2.ª costilla, a la cual no sobrepasa.
A. La cabeza es pequeña, con una sola superficie en la carilla
articular (contacta solo con la 1.ª vértebra torácica).
B. El cuello es delgado, casi horizontal y transversal. Adelante
y medialmente está separado de la membrana suprapleu-
ral por la fosa suprarretropleural (relaciones con el ganglio
cervicotorácico del tronco simpático y los ramos anterio-
res de C8 y T1, del plexo braquial).
C. El cuerpo presenta una cara superior y una cara inferior:
– La cara superior puede dividirse en una porción
posterior muscular, donde se insertan los múscu- Fig. 71-6. Radiografía anteroposterior de la columna cervical
los serrato posterior y superior, y serrato anterior, ilio- y extremo superior del tórax que muestra una costilla
costal, escalenos medio y posterior. Y una porción cervical bilateral.
anterior vascular que está levantada en su parte
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832 Caja torácica
Tubérculo También es posible palparla en la fosa axilar. Su borde superior
marca el límite inferior de la membrana suprapleural. Se articu-
la adelante con el esternón, por el 2.º cartílago costal, a nivel del
ángulo del esternón.
Cabeza
Undécima y duodécima costilla
Borde medial
Estas son las costillas flotantes (11.ª, 12.ª), articuladas con
una sola vértebra y libres de toda inserción cartilaginosa o es-
quelética adelante. Su cabeza presenta una sola superficie en la
Tubérculo del m. carilla articular. Falta el tubérculo costal, puesto que aquí no exis-
escaleno anterior
te articulación costotransversa.
Son relativamente superficiales en la región posterior, don-
Inserción del de marcan la parte inferior del tórax. En sentido más lateral se
lig. costoclavicular
profundizan en los músculos de la región toracolumbar (vía de
Extremidad anterior acceso del riñón).
Fig. 71-7. Primera costilla derecha, vista superior. CARTÍLAGOS COSTALES
Prolongan las diez primeras costillas hasta el esternón (fig.
73-1). Los siete primeros son diferentes entre sí: el 8.º, 9.º y 10.º se
unen al 7.º para formar el arco costal (fig. 73-1).
Segunda costilla
Su aspecto es más similar al de la costilla “tipo”; no obstante, Descripción
es más aplanada, menos torcida sobre su eje y también bastante
Se distinguen:
más corta (fig. 71-8). Sus caras son: superolateral (con las inser-
ciones de los músculos escaleno posterior y serrato anterior, lo
– Una cara anterior, sobre la que se insertan músculos toráci-
que determina una tuberosidad, e inferomedial, apoyada sobre
la membrana suprapleural. cos (pectoral mayor) o abdominales (recto del abdomen).
Es más superficial que la 1.ª costilla, sobre todo por adelante, – Una cara posterior, que mira al interior del tórax.
donde se la percibe fácilmente bajo el músculo pectoral mayor. – Dos bordes, superior e inferior; en ellos se insertan la mem-
brana intercostal externa y el músculo intercostal interno. Estos
bordes prolongan los bordes costales correspondientes.
Carilla articular Se hallan unidos a la costilla por la articulación costocondral y
del tubérculo al esternón por la articulación condroesternal.
Cuello
Tubérculo Los seis primeros cartílagos son horizontales y su longitud au-
Cabeza menta de arriba hacia abajo. El 7.º es oblicuo hacia arriba y en sen-
tido medial y recibe al 8.º, 9.º y 10.º, formando el arco costal, que
constituye el borde condral del tórax que lo separa del abdomen.
Estructura
Cuerpo de la costilla Los cartílagos costales están constituidos por cartílago hiali-
no. Son blandos y elásticos en las personas jóvenes, pero se im-
pregnan de sales calcáreas con la edad, lo que los vuelve más
Tuberosidad para el rígidos. Se hallan rodeados por un pericondrio espeso y fácil
m. serrato anterior de identificar en el niño, más delgado y frágil en el adulto.
Anatomía de superficie
Los cartílagos costales son superficiales. Se los palpa a tra-
Extremidad
vés de los tegumentos y del plano muscular. Permiten ubicar la
anterior extremidad anterior de los espacios intercostales, que limitan y
prolongan hasta el esternón.
No son visibles en las radiografías sino cuando están parcial-
Fig. 71-8. Segunda costilla derecha, vista superior.
mente calcificados.
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Articulaciones del tórax 72
De acuerdo con su interés anatómico y con su valor funcional, Articulación de la cabeza de la costilla
se distinguen tres grupos:
Superficies articulares
1. Articulaciones de las costillas con las vértebras.
2. Articulaciones de los cartílagos costales con el esternón. Están representadas:
3. Otras articulaciones torácicas: – Por parte de la costilla: la cabeza de la costilla con sus caras
– Articulaciones de las costillas con sus cartílagos costa- articulares planas, superior e inferior, oblicuas entre sí y sepa-
les. radas por una cresta anteroposterior; se articulan con las dos
– Articulaciones de los cartílagos costales entre sí. vértebras contiguas (fig.72-1).
– Articulaciones de las piezas esternales unas con otras. – En las vértebras: dos caras similares, las fositas costales, una
en cada vértebra, separadas entre sí por el disco intervertebral.
Ambas forman un ángulo abierto lateralmente en el que se
ARTICULACIONES COSTOVERTEBRALES aloja la cabeza costal (sinoviales planas).
Las costillas se articulan con la columna vertebral en dos pun-
tos diferentes: En estado fresco, las superficies articulares están revestidas
por una delgada capa de fibrocartílago.
– La cabeza de la costilla en la parte lateral de dos cuerpos ver-
tebrales: articulación de la cabeza de la costilla. Medios de unión
– El tubérculo de la costilla con el vértice del proceso [apófisis] La cápsula articular es delgada, poco extensa y está reforzada
transverso: articulación costotransversa. por tres ligamentos:
Fosita costal superior
Proceso [apófisis] articular superior Disco intervertebral
Proceso [apófisis] transverso
Fosita costal del proceso
[apófisis] transverso
Lig. costotransverso Lig. intraarticular de
superior la cabeza de la costilla
Disco intervertebral
Lig. costotransverso
lateral
Proceso [apófisis]
articular inferior
Fig.72-1. Articulaciones costovertebrales. Vista anterolateral derecha.
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834 Caja torácica
la cara lateral del disco intervertebral. Por ello existen, a
Lig. longitudinal anterior menudo, dos sinoviales exiguas.
La irrigación e inervación de estas articulaciones proceden de
Cuerpo vertebral los elementos vasculonerviosos vecinos.
Lig. radiado de la
cabeza de la costilla Características particulares regionales
Entre las doce articulaciones costovertebrales, las que corres-
Articulación de la ponden a las extremidades de la serie 1.ª, 11.ª y 12.ª presentan
cabeza de la costilla
características propias. Estas costillas se articulan con una sola
vértebra y tienen apenas una articulación sinovial plana con un
Lig. costotransverso ligamento interóseo rudimentario o ausente.
Articulación
costotransversa
Articulación costotransversa
Reúne el tubérculo costal con el vértice del proceso [apó-
fisis] transverso correspondiente (vértebra subyacente). Es una
sinovial plana que falta en la 11.ª y en la 12.ª costilla (figs. 72-2
Lig. costotransverso y 72-3).
lateral
Proceso [apófisis] transverso Superficies articulares
Proceso [apófisis] espinoso La superficie costal, la carilla articular del tubérculo, es
oval y ligeramente convexa. Del lado de la vértebra se observa
una carilla similar configurada en sentido inverso, la fosita cos-
Fig. 72-2. Articulación costovertebral, corte horizontal. tal del proceso [apófisis] transverso.
Su orientación varía según la región que se considera: las
caras articulares se acercan más al borde inferior de la costilla
1. Ligamento radiado de la cabeza de la costilla o ante- cuanto más baja es su ubicación en el tórax. De ello resulta que:
rior: se inserta por su vértice en la parte anterior de la ca-
beza costal y por su base, en las dos vértebras adyacentes – Las costillas superiores están situadas al mismo nivel que los
y en el disco intervertebral. procesos [apófisis] correspondientes.
2. Ligamento posterior: son dos fascículos que, extendi- – Las costillas medias e inferiores están algo por encima de
dos desde la parte posterosuperior del cuello de la costilla, los procesos [apófisis] transversos, tanto más cuanto estas son
se dirigen medialmente para terminar en la cara posterior más inferiores.
del cuerpo vertebral.
3. Ligamento intraarticular de la cabeza de la costilla: Medios de unión
se inserta en la cresta saliente de la cabeza costal y sobre Existe una pequeña cápsula que se disimula en medio de un
Proceso [apófisis] articular superior
Proceso [apófisis] transverso
Lámina del arco vertebral
Lig. interespinoso Costilla
Lig. costotransverso
superior
Ligamentos
intertransversos
Proceso [apófisis]
espinoso
Lig. costotransverso
lateral
Proceso [apófisis]
articular inferior
Fig. 72-3. Articulaciones intervertebrales y costovertebrales, vista posterior.
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Articulaciones del tórax 835
Clavícula
Lig. costoclavicular
1.a costilla
Disco articular de la
articulación esternoclavicular
Articulaciones
esternocostales
Lig. esternocostal
radiado
Articulación
costocondral
Lig. intercondral
Articulación
intercondral
Proceso
[apófisis]
xifoides
Lig. costoxifoideo
10.a costilla
Fig. 72-4. Articulaciones anteriores del tórax, corte frontal del esternón y de los cartílagos costales (lado derecho del tórax).
conjunto de ligamentos costotransversos potentes pero elás- ARTICULACIONES ESTERNOCOSTALES
ticos:
Estas articulaciones presentan grandes analogías con las arti-
– Ligamento superior: extendido desde el borde superior de culaciones costovertebrales y, al igual que ellas, son sinoviales
la costilla, levantado en forma de cresta, al borde inferior del planas.
proceso [apófisis] transverso situado por encima. Los siete primeros cartílagos poseen una articulación similar
– Ligamento inferior: se extiende desde el borde inferior del entre sí. Los cartílagos 8.º, 9.º y 10.º se unen al 7.º y por su inter-
cuello costal hasta el vértice o (apófisis) transverso situada del medio se articulan con el esternón (fig. 72-4).
proceso por debajo.
– Ligamento lateral: se extiende desde el tubérculo costal Superficies articulares
hasta el vértice del proceso (apófisis) transverso.
Por parte del cartílago costal, se presenta como una cuña sa-
–Ligamento costotransverso: corto y potente, se inserta so-
liente en sentido medial con dos caras articulares, superior e inferior.
bre la parte posterior e inferior del cuello de la costilla y desde
Del lado del esternón, dos caras articulares en cada incisura (es-
aquí, sobre la cara anterior de la apófisis (proceso) transverso.
cotadura articular), situadas en el borde lateral del esternón, tanto
más próximas entre sí cuanto más inferior es el nivel. Corresponden
A estos ligamentos, que unen la costilla con el proceso trans-
a cada lado a la línea de soldadura de las piezas primitivas.
verso, (apófisis) se agrega el ligamento costolaminar, que se
extiende en sentido lateral desde el borde superior de la costilla,
medial al costotransverso posterior, hasta el borde inferior de la Medios de unión
lámina vertebral de la vértebra superior, cerca de la base del pro- Una pequeña cápsula corresponde a la continuidad del
ceso [apófisis] transverso. pericondrio con el periostio esternal. Está reforzada por dos li-
La sinovial única es rudimentaria. Las arterias proceden de gamentos radiados anterior y posterior, que se extienden
la rama dorsal de las intercostales. Los nervios, de los ramos pos- en forma de abanico, de las caras del cartílago al esternón. La
teriores de los nervios torácicos. solidaridad condrosternal está aumentada por la presencia del
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836 Caja torácica
ligamento esternocostal intraarticular [interóseo], extendi- mente configurada (fig. 72-4). Estas superficies, así yuxta-
do desde la parte más saliente de la cuña cartilaginosa hasta la puestas, forman articulaciones fibrosas. La unión del hueso
parte más profunda de la escotadura esternal. Los ligamentos con el cartílago es absoluta, con continuidad del periostio
radiados anteriores se entrecruzan sobre la cara anterior del es- con el pericondrio.
ternón formando la membrana esternal.
Sinoviales Articulaciones intercondrales
Con excepción de la primera, cada una de ellas posee una o Los cartílagos costales desarrollan en el lugar de su articula-
dos sinoviales, según el grado de desarrollo del ligamento ester- ción, en cada uno de los bordes, un pequeño ensanchamiento
nocostal intraarticular. deprimido [fosa oval] (fig. 73-4).
El 7.º cartílago se prolonga hacia el esternón para terminar en
Caracteres regionales la 7.ª escotadura (incisura) del borde esternal. Este cartílago se
articula con el 6.º y el 8.º. Los cartílagos 9.º y 10.º están incurvados
La 1.ª articulación esternocostal presenta superficies articula-
hacia arriba y se unen a los demás, contribuyendo a formar el
res planas; rara vez existe cavidad articular. El 1.er cartílago costal
arco costal.
se une con el esternón constituyendo una sincondrosis. En su
El pericondrio reforzado en sus caras anterior y posterior por
parte superior hay dos pequeños ligamentos denominados co-
algunos fascículos fibrosos mantiene estas articulaciones en
noides, anterior y posterior, extendidos desde el borde superior
contacto.
del cartílago costal hasta el esternón y que se separan entre sí
para determinar una depresión destinada a la cara costal de la
clavícula; participa así en la articulación esternoclavicular. Articulaciones esternales
La 7.ª articulación esternocostal presenta, además, un ligamen-
to propio; es el ligamento costoxifoideo, que va desde el borde in- El manubrio está unido al cuerpo por un fibrocartílago muy
ferior del 7.º cartílago costal hasta la superficie anterior del proceso denso (sínfisis manubrioesternal). El cuerpo se une al proceso
(apófisis) xifoides, llenando en parte el ángulo infraesternal. apófisis xifoides por una lámina cartilaginosa (sínfisis xifoesternal).
Estas dos articulaciones desaparecen con la edad por osifica-
ción de sus medios de unión.
OTRAS ARTICULACIONES TORÁCICAS De las articulaciones que se han descrito, solo las uniones
costovertebrales y esternocostales son interesantes desde los
Es tema opinable que esta denominación sea adecuada para las: puntos de vista funcional y patológico. Por poco amplios que
sean sus movimientos, no dejan de condicionar toda la mecáni-
ca torácica. Y, por exiguas que sean sus sinoviales, no por ello es-
Articulaciones costocondrales tán libres de inflamaciones (artritis) o degeneraciones (artrosis),
La extremidad medial de la costilla presenta una fosa elip- que pueden perturbar mucho los movimientos de las costillas y,
soidea donde se aplica la extremidad del cartílago inversa- por ende, la mecánica respiratoria.
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Tórax osteocartilaginoso en general 73
La caja torácica está formada: Superficie externa
Comprende una parte anterior, una parte posterior y dos par-
– Atrás, por la columna vertebral torácica.
tes laterales, derecha e izquierda.
– Adelante, por el esternón y los cartílagos.
– Lateralmente, por las costillas y parte de los cartílagos costales.
Cara anterior o esternal
Más amplia abajo que arriba, está dispuesta según un plano in-
Contiene los órganos intratorácicos, pero también, debajo del
clinado de arriba hacia abajo y de atrás hacia adelante (fig. 73-1).
diafragma, protege los órganos abdominales superiores (hígado,
La constituyen la cara anterior del esternón, los siete cartílagos
bazo, glándulas suprarrenales, parte superior del estómago y de costales y el arco costal con sus articulaciones, la parte anterior
los riñones). de las costillas y de los espacios intercostales.
Forma del tórax Cara posterior o dorsal
Está comprendida lateralmente entre dos líneas descen-den-
Es cilindrocónica, con el vértice hacia superior. En la base, su tes, oblicuas abajo y en sentido lateral, que pasan por el ángu-
diámetro transversal es mayor que el diámetro anteroposterior. lo posterior de las costillas (fig. 73-2). El plano mediano está
La forma del tórax varía mucho con la edad y de acuerdo con el marcado por la sucesión, de arriba hacia abajo, de los procesos
biotipo individual. apófisis espinosos de las vértebras torácicas. A ambos lados se
1.ª vértebra torácica
1.ª costilla
2.ª costilla
Manubrio del esternón
3.ª costilla
Ángulo esternal
4.ª costilla
5.ª costilla
Cuerpo del esternón
6.ª costilla
Proceso [apófisis] 7.ª costilla
xifoides
8.ª costilla
9.ª costilla
12.ª vértebra torácica
10.ª costilla
12.ª costilla 11.ª costilla
Fig. 73-1. Caja torácica, vista anterior.
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838 Caja torácica
1.ª vértebra torácica
Proceso [apófisis] espinoso
Proceso [apófisis] transverso
Ángulo de la costilla
Proceso [apófisis] transverso
Ángulo de la costilla
Proceso [apófisis] transverso
Proceso [apófisis] transverso
Ángulo de la costilla
Proceso [apófisis] transverso
12.ª vértebra torácica
Proceso [apófisis] espinoso
Fig. 73-2. Caja torácica, vista posterior.
encuentran las articulaciones costotransversas y la parte poste- torácica [canal vertebrocostal], donde está ubicada la parte
rior de los espacios intercostales. posterior de los pulmones.
Cara lateral
Abertura superior del tórax [orificio
Convexa en sentido anteroposterior, une en una curva
regular las caras anterior y posterior. Las doce costillas participan torácico superior]
en su constitución por atrás, las diez primeras lateralmente Está limitado: atrás, por el cuerpo de la primera vértebra
y las ocho o nueve primeras por adelante. En esta cara y torácica; adelante, por el borde superior del manubrio esternal
en las precedentes se encuentran los espacios intercostales (incisura yugular); lateralmente, por el borde medial de las
correspondientes (fig. 73-3). primeras costillas con sus cartílagos costales (fig. 73-4). El
cuerpo vertebral forma una saliente marcada en la línea mediana
Espacios intercostales posterior, la que estrecha esta parte de la abertura. En conjunto,
la abertura superior del tórax se halla inclinada de atrás hacia
Están limitados: arriba y abajo, por dos costillas y sus cartílagos; adelante y de arriba hacia abajo, pero tiende a hacerse horizontal
atrás, por el cuerpo vertebral; adelante, por el esternón. Se los en la inspiración: vestíbulo mediastinal.
designa por el número de la costilla suprayacente. Su extensión y Se constituye así una amplia región de pasaje entre el cuello y el
ancho varían de acuerdo con el nivel que se le considere en el tórax. interior del tórax, ocupada a ambos lados de la línea mediana por
Estos espacios están ocupados por los músculos intercostales y la membrana suprapleural, que oculta el vértice de los pulmones.
recorridos por los vasos y nervios del mismo nombre.
Abertura inferior del tórax [orificio
Superficie medial
torácico inferior, base o circunferencia
Reproduce, medialmente, las diferentes partes de la superficie
lateral. En la línea mediana, atrás, los cuerpos vertebrales
inferior]
configuran una prominencia orientada hacia adelante. A ambos Está formado: atrás, por el borde inferior de la 12.ª vértebra
lados de esta, se excava el surco pulmonar de la cavidad torácica; adelante, por la punta del proceso [apófisis] xifoides;
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Tórax osteocartilaginoso en general 839
1.ª vértebra torácica
1.ª costilla
Ángulo esternal
Esternón
Proceso
[apófisis]
xifoides
12.ª vértebra
torácica
12.ª costilla
Fig. 73-3. Caja torácica, vista lateral derecha.
1.ª vértebra torácica
1.ª costilla
Clavícula
Manubrio
del esternón
Segundo cartílago costal Tercer cartílago costal
Tercer cartílago costal Segundo cartílago costal
Fig. 73-4. Abertura superior del tórax, vista superior.
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840 Caja torácica
Bronquio principal der. Tráquea 1.ª costilla
Clavícula
Escápula
Arco de la
aorta
V. cava
superior Tronco pulmonar
Aurícula del
atrio izq.
Atrio der.
Ventrículo
izq.
Diafragma
Fundus
gástrico
Borde inferior del Hígado
pulmón der. en el
receso costodiafragmático
Fig. 73-5. Radiografía digital anteroposterior de tórax. Se observan la caja torácica y su contenido.
a sus lados, por el arco costal, oblicuo arriba y medialmente; – En el niño pequeño, el tórax todavía es corto y el abdo-
lateralmente, por las costillas 11.ª y 12.ª. men, saliente. El pulmón, que se ha vuelto funcional, re-
El plano de esta base es muy oblicuo de arriba hacia abajo y chaza la pared en todos los sentidos. Con la marcha y la
de adelante hacia atrás. El tabique muscular constituido por el estación de pie, el diámetro transversal se acentúa y su
diafragma es suprayacente al plano de la base osteo-cartilaginosa. altura aumenta.
Esta circunferencia presenta cuatro escotaduras: – En el adulto, la forma del tórax no depende solo del sistema
respiratorio. La musculatura de los hombros y de la base del
– Dos escotaduras posteriores (una a la derecha y otra a la cuello le confiere una forma piramidal con base superior, que
izquierda), a nivel de la extremidad posterior de la 11.ª o 12.ª ocupa el tórax propiamente dicho. Una musculatura “desa-
costilla al converger oblicuamente hacia la columna vertebral. rrollada” puede disimular un aparato respiratorio deficiente.
– Dos escotaduras anteriores: son los ángulos infraes- Por lo tanto, es necesario tener más en cuenta los movimien-
ter-nales, abiertos hacia la pared abdominal. Su abertura tos de la caja torácica que su forma para evaluar la función
depen-de de la conformación general del tórax.
pulmonar.
– En el anciano, los cartílagos costales se osifican, las articulaciones
Tipos torácicos costovertebrales se vuelven rígidas, pero la forma general del tó-
rax obedece, en general, a la evolución de la columna vertebral
Se distinguen tres principales:
en los individuos de edad avanzada.
1. El tórax ancho y corto, con ángulo infraesternal (aspecto
La forma del tórax responde a numerosos factores:
brevilíneo).
2. El tórax largo y estrecho, con ángulo infraesternal cerra-
do (individuos longilíneos y delgados). – Forma de la columna vertebral y sus variaciones (escoliosis, ci-
3. El tórax normal, intermedio entre los dos precedentes. fosis).
– Estado de los pulmones y de la pleura: el pulmón distendido
de los enfisematosos confiere al tórax una forma globulosa
Variaciones muy característica. Las uniones pleurales retraen las costillas y
Estas dependen de la edad y de factores funcionales (mus- los espacios intercostales.
cu-lares y respiratorios): – El juego muscular y articular, que se mantiene mediante una
actividad física regular, asegura al tórax su forma ideal y la con-
– En el feto, cuyos pulmones no funcionan, el tórax es corto y serva.
desarrollado hacia adelante. El hígado, muy voluminoso, dis- – La deformación del tórax en “embudo” o en “carena” depende
tiende la base. del desarrollo del esternón y de los cartílagos adyacentes.
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Tórax osteocartilaginoso en general 841
Índice torácico Aspecto radiológico
Es la relación centesimal del diámetro transversal con el diá- La oblicuidad de las costillas hace que estas se presenten entre-
metro anteroposterior. cruzadas en las radiografías anteroposteriores, por lo cual su identifi-
cación es delicada en las partes laterales (fig. 73-5).
Diámetro transversal × 100 La abertura superior del tórax está cruzada en sentido transversal
Índice =
Diámetro anteroposterior por las clavículas, que ocultan la extremidad anterior de la 1.ª costilla.
El esternón, exceptuando el manubrio, es difícilmente visible de
En el esqueleto del adulto normal es de 127 término medio. frente.
En el individuo revestido de las partes blandas se halla alrededor El diafragma y los órganos abdominales abajo y los órganos del
de 140. En la clínica se mide: mediastino en la línea mediana ocultan los elementos esqueléticos
– La circunferencia total del tórax a nivel del vértice de las axilas, que es necesario exponer mediante incidencias oblicuas o median-
bajo las aréolas mamarias y en la base. te tomografías.
– Las modificaciones de esta circunferencia con los movimien-
tos respiratorios (ampliación torácica).
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74 Músculos del tórax
Los músculos esenciales de esta región son los músculos in- Músculo intercostal interno [medio]
tercostales. Son accesorios los músculos elevadores de las cos-
tillas y los músculos subcostales, así como el músculo transverso El músculo se inserta en los bordes inferior y superior de las
del tórax. costillas y de los cartílagos suprayacentes y subyacentes, profun-
damente con respecto al precedente (fig. 74-1). Sus fibras son
oblicuas de arriba hacia abajo y de adelante hacia atrás. Ocupa
MÚSCULOS INTERCOSTALES solo la parte anterior del espacio intercostal, desde la línea axilar
media hasta el esternón.
Ocupan el espacio intercostal, limitado atrás por la articu-
lación costotransversa, adelante por el esternón (para los seis
primeros espacios) y el arco costal (para los cuatro espacios si- Músculo intercostal íntimo [interno]
guientes). Formaciones membranosas limitan por adelante los Se inserta en el borde medial del surco costal por arriba y en
dos últimos espacios comprendidos debajo de la 10.ª costilla el borde superior de la costilla subyacente (fig. 74-2). Está situa-
relacionados con las costillas flotantes. do profundamente con respecto al músculo intercostal externo
Para cada espacio se describe un músculo intercostal externo, atrás, y al músculo intercostal interno, adelante. Sus fibras son
un músculo intercostal interno y un músculo intercostal íntimo. oblicuas hacia abajo y atrás. Se extiende desde la vecindad de la
articulación condroesternal por adelante, hasta el ángulo costal
Músculo intercostal externo posterior, por atrás.
Una lámina fibroconjuntiva llena el espacio comprendido entre
Este músculo se inserta en los bordes inferior y superior de las los músculos intercostales que contiene (figs. 74-2 y 74-3):
costillas suprayacentes y subyacentes (fig. 74-1). Sus fibras son
oblicuas de arriba hacia abajo y de atrás hacia adelante. Delgado – La arteria y la vena intercostales, situadas en el surco subcostal.
y aplanado, se extiende desde la articulación costotransversa, – El nervio intercostal, situado más abajo.
parte posterior del espacio intercostal, hasta la proximidad de la – Una arteriola supracostal que sigue el borde superior de la costilla.
articulación costocondral, adelante. – Nodos linfáticos intercostales.
Columna vertebral
M. intercostal externo
M. intercostal interno
Esternón
M. intercostal interno, Proceso [apófisis] xifoides
resección del externo
M. intercostal externo
M. intercostal interno
Fig. 74-1. Músculos intercostales internos y externos. Se realizó una resección de una parte de un músculo intercostal externo.
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Músculos del tórax 843
Membrana intercostal interna Vértebra torácica
M. intercostal íntimo
M. intercostal externo
Fascia
intermuscular A. intercostal
posterior
N. intercostal
Tronco simpático torácico
Pleura parietal
Fascia endotorácica
Aorta torácica
N. cutáneo pectoral lateral
R. colateral de la a.
intercostal posterior
A. intercostal anterior
A. torácica interna
M. intercostal externo Esternón
Fascia intermuscular
M. intercostal interno
Membrana intercostal externa
Fig. 74-2. Corte horizontal esquemático de un espacio intercostal.
Las arterias, las venas y el nervio intercostal se distribuyen Relaciones
en los músculos intercostales. Emiten también perforantes para
los planos más superficiales del tórax. Arterias y venas se anas- Dependen de la situación del espacio intercostal, en el cual
se distinguen:
tomosan directamente con vasos idénticos provenientes de la
– Una cara superficial (posterior, lateral y anterior).
arteria y de la vena torácicas internas. – Una cara profunda, separada de la pleura por la fascia endoto-
rácica.
Pleura parietal
Fascia endotorácica Acción
Costilla
La acción respiratoria de los músculos intercostales se estu-
diará en detalle más adelante cuando se considere el conjunto
del sistema respiratorio.
Paquete vasculonervioso
intercostal
M. intercostal íntimo
MÚSCULOS ELEVADORES DE LAS
M. intercostal externo
COSTILLAS MÚSCULOS SUPRACOSTALES
Se extienden desde el vértice de los procesos [apófisis] trans-
versos de la 7.ª vértebra cervical y las once vértebras torácicas
hacia el borde superior y la cara lateral de la costilla subyacente.
Inervados por nervios intercostales, son inspiradores, pero poco
potentes (fig. 74-4).
MÚSCULOS SUBCOSTALES
INFRACOSTALES
Fig. 74-3. Corte vertical de un espacio intercostal. Se trata de músculos rudimentarios situados entre la pleura pa-
rietal y la extremidad posterior de los músculos intercostales íntimos.
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844 Caja torácica
M. elevadores M. esternotiroideo
de las costillas Lig. interclavicular M. esternohioideo
M. intercostales
externos Clavícula
A. torácica interna
V. torácicas internas
Esternón
M. transverso M. transverso
del tórax del tórax
M. elevadores M. intercostales
de las costillas externos
Fig. 74-4. Músculos elevadores de las costillas, vista posterior.
Línea alba M. transverso
del abdomen
Se encuentran extendidos desde la parte posterointerna de Fig. 74-5. Músculo transverso del tórax, vista posterior.
una costilla suprayacente hasta la subyacente.
Se los considera dependientes de los músculos transversos.
Relaciones
MÚSCULO TRANSVERSO DEL TÓRAX
Se relaciona superficialmente con el esternón y la extremi-
MÚSCULO TRIANGULAR DEL ESTERNÓN dad medial del espacio intercostal, donde se halla separado
del intercostal interno por los vasos torácicos internos, a los
Inserciones y constitución anatómica que contribuye a limitar en un compartimento osteomuscu-
lar. Su cara profunda se relaciona con los recesos pleurales
Se inserta en la cara profunda o posterior del cuerpo y del
anteriores.
proceso [apófisis] xifoides del esternón (fig. 74-5). Es par y pa-
Está inervado por los nervios intercostales y su acción fisioló-
ramediano, se dirige hacia arriba y lateral y termina en la cara
gica es mínima. Es un músculo en regresión.
profunda del 3.º, 4.º, 5.º y 6.º cartílago costal.
Es una lámina muscular poco espesa, extendida en abanico.
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Diafragma 75
GENERALIDADES de la concavidad de los cuerpos vertebrales pueden formar ar-
cos fibrosos bajo los cuales pasan las arterias lumbares.
Es un músculo plano, ancho y delgado, que forma un tabi- La extremidad superior de cada pilar emite fibras musculares:
que entre el tórax y el abdomen. Tiene la forma de una cúpula
con convexidad superior, torácica. Se inserta en la abertura infe- – Fibras mediales, que se superponen a las procedentes del
rior del tórax y está escotado atrás por la saliente de la columna lado opuesto para formar delante de la columna vertebral el
vertebral toracolumbar. Presenta en su centro una formación ligamento arqueado mediano que contornea el hiato aórtico.
tendinosa, el centro tendinoso. El músculo es atravesado por – Fibras laterales, que se adosan al ligamento arqueado me-
numerosos órganos que pasan del tórax al abdomen y viceversa. dial.
Su originalidad surge: – Fibras medianas, unas verticales, dirigidas al centro tendino-
so, otras oblicuas, entrecruzadas y dispuestas en ocho alrede-
– De sus inserciones, la mayor parte de las cuales se hacen sobre dor de los hiatos aórtico y esofágico.
elementos móviles de la caja torácica.
– De su estructura anatómica, que semeja la de los músculos Ligamento arqueado medial
digástricos. Está situado a la derecha y a la izquierda de los pilares prece-
– De la existencia, en este músculo único e impar, de dos par- dentes (fig. 75-5). Cada uno de los ligamentos se inserta sobre
tes, una derecha y otra izquierda, distintas desde el punto la cara lateral del cuerpo vertebral de la 2.ª lumbar y del disco L1-
de vista topográfico, y en particular desde el punto de vis- L2, por atrás y lateral al pilar correspondiente. Desde la inserción
ta funcional: el diafragma dispone, en efecto, de una doble vertebral, el ligamento arqueado medial se dirige hacia arriba y
inervación. adelante y origina:
– De su funcionamiento automático: el automatismo tiene lugar
aquí por impulso nervioso. No existe un automatismo propio – Fibras mediales que se adosan a fibras procedentes del pilar
del diafragma. principal.
– Fibras laterales que describen una curva cóncava caudal-
mente, para ir a fijarse sobre la extremidad del proceso [apó-
INSERCIONES Y CONSTITUCIÓN
fisis] costal de la 1.ª vértebra lumbar. Así se constituye el liga-
ANATÓMICA mento arqueado medial [arco del psoas], cóncavo en senti-
do caudal, oblicuo lateralmente y atrás, debajo del cual pasa el
Se estudian aquí:
músculo psoas. Por su concavidad se adhiere a la porción del
psoas de la fascia ilíaca. De su convexidad se originan fibras
– Las inserciones vertebrales lumbares, costales, condrales y es-
musculares, oblicuas arriba y adelante.
ternales del diafragma.
– El centro tendinoso.
– La constitución anatómica del músculo (cúpulas derecha e iz- Ligamento arqueado lateral
quierda, foramen y hiato del diafragma). Representa la transición entre las inserciones vertebrales y
costales del diafragma (fig. 75-5). A la derecha, como a la iz-
quierda, el ligamento arqueado lateral se desprende del vértice
Porción lumbar. Pilares del diafragma del proceso [apófisis] costal de la 1.ª lumbar. Al pasar delante del
(crus) músculo cuadrado lumbar describe una curva cóncava abajo,
que lo conduce a la extremidad libre de la 12.ª costilla o de la
Las inserciones de la porción lumbar están representadas 11.ª, cuando la 12.ª es corta [arco del cuadrado lumbar]. Las fibras
por cordones fibrotendinosos, sólidos e inextensibles, los pilares musculares originadas en este ligamento se dirigen hacia arriba
derecho e izquierdo y dos arcos aponeuróticos, los ligamentos y adelante hacia el centro tendinoso. En su origen se hallan a
arqueados medial y lateral (fig. 75-1). veces separadas entre sí por un espacio triangular, el triángulo
lumbocostal [hiato costodiafragmático].
Pilares del diafragma
El pilar derecho se inserta en la cara anterior de la 1.ª, 2.ª y
3.ª vértebra lumbar y sobre los discos intervertebrales correspon-
Porción costal del diafragma
dientes. A veces desciende hasta la 4.ª vértebra lumbar. El pilar Lateralmente, las fibras del diafragma se fijan en la cara me-
izquierdo desciende menos, se inserta sobre la 1.ª y la 2.ª vérte- dial de las últimas seis costillas y de sus cartílagos por digitacio-
bra lumbar y sobre los discos correspondientes. A veces descien- nes que contactan por sus bordes; anchas adelante, son tanto
de hasta la 3.ª vértebra lumbar. Los dos pilares emiten fibras por más estrechas cuanto más caudalmente se las considera (fig.
su borde medial que se entrecruzan en la línea media. Delante 75-2). En relación con estas últimas, se distinguen el ligamento
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846 Caja torácica
Centro tendinoso
Foramen de
la v. cava
Hiato esofágico
Fibras musculares
del pilar derecho
Hiato aórtico
Pilar izquierdo
11.ª costilla
12.ª costilla Lig. arqueado lateral
Proceso [apófisis] costal, 1.ª vértebra lumbar
Fibras tendinosas procedentes de los pilares Lig. arqueado medial
Pilar derecho
Pilar izquierdo
3.ª vértebra lumbar
Fig. 75-1. Diafragma, corte coronal, vista anterior.
arqueado lateral descrito anteriormente y el 2.º arco, desde la – El folíolo derecho es oblicuo atrás y a la derecha; está unido
extremidad anterior de la 11.ª hasta la 10.ª costilla. Se los designa al folíolo anterior por una porción más estrecha, donde se en-
como arcadas de Senac. La inserción en la 9.ª es condrocostal, cuentra el foramen de la vena cava inferior.
en la 8.ª, condrolateral y en la 7.ª, mediocondral. – El folíolo izquierdo se expande hacia atrás y hacia la izquierda.
Estas inserciones costocostales se intrincan con las del múscu- El centro tendinoso está constituido por fibras fundamen-
lo transverso del abdomen, situadas adelante y caudalmente a tales originadas de los múltiples fascículos musculares y por
ellas. Las fibras musculares que nacen de las inserciones lumba- fibras de asociación dispuestas en dos bandeletas que no se ha-
res, costales y condrales convergen hacia el centro tendinoso. llan en el mismo plano (Bourgery):
– La bandeleta semicircular superior, oblicua, más visible en
Porción esternal la cara torácica del centro tendinoso aparece en la parte más
Las inserciones de esta porción se fijan sobre la cara posterior posterior del folíolo derecho, pasa por dentro y detrás del fora-
del proceso [apófisis] xifoides por dos fascículos, a veces separa- men de la vena cava inferior y se pierde en el folíolo anterior.
dos por un pequeño espacio conjuntivo laxo, el hiato mediano – La bandeleta semicircular inferior es más visible en la
de la porción esternal [de Marfan] (fig. 75-2). Las inserciones cara abdominal del centro tendinoso. Tiene la forma de una
esternales se hallan separadas de la porción costal por el trián- herradura que une los folíolos laterales derecho e izquierdo y
gulo esternocostal [de Larrey]. Las fibras musculares que na- pasa por adelante y lateralmente al foramen de la vena cava
cen en el proceso [apófisis] xifoides son cortas y horizontales, inferior.
dirigidas en sentido anteroposterior hacia el centro tendinoso.
Constitución anatómica
Centro tendinoso [centro frénico] Válidamente se puede considerar que el diafragma está cons-
Se encuentra interpuesto entre todas las fibras musculares ori- tituido por una serie de músculos digástricos, en medio de los
ginadas en la circunferencia inferior del tórax (figs. 75-3 y 75-4). cuales se interpone el centro tendinoso. De estos fascículos
Constituye una lámina fibrosa brillante y nacarada, “espejo de musculares, unos son anteroposteriores (vertebroesternales),
Von Helmont”. Tiene la forma de un trébol de tres hojas o folíolos, otros son transversales, que van de un lado al otro del músculo,
cuyo pedículo está reemplazado por una escotadura posterior. y la mayor parte son oblicuos y atraviesan en diagonal su super-
Los folíolos se designan: anterior, lateral derecho y lateral izquier- ficie. A pesar de esta concepción, valedera por su forma, es más
do; estos últimos están separados por la escotadura posterior. lógico distinguir en el diafragma dos cúpulas, una derecha y otra
izquierda. Cada una de estas forma una saliente que penetra
– El folíolo anterior es el más ancho de los tres, y también el ampliamente en el tórax: la cúpula derecha es más alta que la
más corto. Su borde anterior se encuentra cerca del esternón. izquierda. En cada una de ellas se reconocen:
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Diafragma 847
A. torácicas internas
Esternón
Porción esternal
del diafragma
5.ª costilla
Porción costal
Triángulo esternocostal del diafragma
R. frénica de la
a. musculofrénica Proceso [apófisis] xifoides
R. intercostal anterior de
la a. musculofrénica
R. frénica de la
A. musculofrénica a. musculofrénica
R. intercostal anterior
de la a. musculofrénica
Porción costal
del diafragma
12.ª costilla
M. transverso del abdomen, A. epigástricas R. cutáneos abdominales
inserciones condrales superiores anteriores de los n. intercostales
R. cutáneos abdominales M. transverso del abdomen, M. transverso del tórax
anteriores de los n. intercostales inserciones condrales
Fig. 75-2. Inserciones costocondrales del diafragma y del músculo transverso del abdomen, vista endotorácica.
– Una vertiente posterior casi vertical. Hiatos y forámenes del diafragma
– Una vertiente lateral fuertemente oblicua abajo y lateralmente.
– Una vertiente anterior casi horizontal. Sirven para el pasaje de los elementos que van del tórax al ab-
domen o viceversa (figs. 75-4 y 75-5) (cuadro 75-1). Algunos
Entre las dos cúpulas, la parte anterior del centro tendinoso, establecen un simple contacto entre los tejidos conjuntivos su-
relacionada con el pericardio, forma una superficie casi plana y pradiafragmáticos e infradiafragmáticos. Se distinguen:
notablemente fija.
Folíolo anterior
Centro tendinoso
Bandeleta semicircular inferior
Foramen de la v. cava
Bandeleta
semicircular superior
Folíolo izquierdo Esófago Folíolo derecho
Fig. 75-3. Centro tendinoso visto por su cara superior.
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848 Caja torácica
CUADRO 75-1. Diafragma
Aberturas del diafragma
Aberturas Ubicación Nivel Contenido
Hiato aórtico Entre los pilares derecho e T 12 A. aorta
izquierdo, por detrás del lig. Conducto torácico
arqueado mediano, por delante
del lig. longitudinal anterior
Hiato esofágico Porción muscular del pilar T 10 Esófago
derecho de la porción lumbar Tronco vagal anterior
(n. vago izquierdo)
Tronco vagal posterior
(n. vago derecho)
Foramen de la vena cava En el centro tendinoso, entre el T8-T9 Vena cava inferior
folíolo derecho y el folíolo anterior R. frenicoabdominal del
n. frénico derecho
Triángulo esternocostal Entre la porción esternal y la Proceso [apófisis] Vasos epigástricos superiores
porción costal del diafragma xifoides (r. de los torácicos internos)
Triángulo lumbocostal Entre el extremo de la 11.ª Encima del lig. Sin tejido muscular
costilla y la 12.ª costilla arqueado lateral
Orificios laterales Arcadas entre las inserciones de Cartílagos costales N. intercostales
la porción costal del diafragma (7.º e inferiores) R. de la a. musculofrénica
Perforaciones de los pilares de Entre los fascículos de cada pilar L1 De medial a lateral:
la porción lumbar N. esplácnico mayor
N. esplácnico menor
V. lumbar ascendente
Ligamentos arqueados Lig. arqueado medial L1 Tronco simpático
M. psoas mayor
Lig. arqueado lateral 12.ª costilla M. cuadrado lumbar
– Tres orificios principales para: la vena cava inferior, la aorta Hiato esofágico
y el esófago. Está adelante, arriba y a la izquierda del hiato aórtico.
– Varios orificios accesorios. Enteramente muscular, sus bordes son gruesos. Este hiato eso-
fágico ha dado lugar a numerosas descripciones debido a las
Foramen de la vena cava inferior hernias que suelen tener su asiento en él (hernias hiatales). En la
Está situado en la unión de los folíolos anterior y lateral dere- mayoría de los casos, se proyecta sobre el flanco izquierdo de la
cho del centro tendinoso. De naturaleza fibrosa, es el más grande columna vertebral frente a T10. Las relaciones entre el esófago y
de los orificios del diafragma. Es irregularmente cuadrilátero y lo su anillo muscular son tales que este tiene, frente al conducto di-
rodean las bandeletas semicirculares superior e inferior [de gestivo, las funciones de un esfínter tónico que lo cierra fuera
Bourgery]. Sus bordes están unidos a la delgada pared de la vena del pasaje del bolo alimenticio. Existen formaciones fibrosas que
cava inferior mediante tractos fibrosos. Por él pasa, además, el unen el músculo estriado diafragmático al músculo liso esofági-
ramo abdominal del nervio frénico derecho. co (véase Esófago). Por este hiato transcurren los dos nervios
vagos, el derecho detrás y el izquierdo delante del esófago.
Hiato aórtico
Es un verdadero conducto (Ruiz Liard y Zunino) cuyas pare- Forámenes o hiatos accesorios
des laterales están constituidas por la cara medial muscular de – Entre el pilar (fig. 75-5) y el ligamento arqueado medial de
los pilares principales, prolongados por su inserción vertebral. La cada lado, un pequeño intersticio da paso al tronco simpáti-
pared posterior la forman los cuerpos vertebrales de T11 y T12, co y, a veces, al nervio esplácnico menor.
tapizados por las emanaciones fibrosas de estos pilares (fig. 75- – Lateralmente y encima del ligamento arqueado medial se des-
1). Por detrás de la aorta se encuentra una almohadilla adiposa y liza el nervio esplácnico mayor.
el origen del conducto torácico. Por adelante, en la parte alta, – La vena ácigos: a la derecha, se dirige hacia el tórax deba-
la superposición de los haces musculares formados por las fibras jo del ligamento arqueado medial o acompañando al nervio
mediales procedentes de los pilares del diafragma se completa esplácnico mayor por el hiato aórtico o por el del esplácnico
con un arco tendinoso, el ligamento arqueado mediano. mayor.
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Diafragma 849
Proceso xifoides
Porción esternal Hiato mediano de la porción esternal
Folíolo anterior Triángulo esternocostal
Folíolo izquierdo V. cava inferior
Esófago Bandeleta
semicircular superior
Folíolo derecho
Aorta
Porción costal
M. serrato anterior
M. trapecio M. iliocostal Triángulo lumbocostal
lumbar
Médula espinal Cuerpo vertebral M. dorsal ancho
Fig. 75-4. Vista superior del diafragma, corte a la altura de T8.
V. cava inferior Centro tendinoso
Tronco vagal anterior
Esófago
Tronco vagal
posterior
A. frénicas inferiores
Tronco celíaco
Aorta abdominal
11.ª costilla
Primer arco intercostal V. lumbar ascendente
Ligamento arqueado lateral Anastomosis renohemiácigos
Ligamento arqueado medial V. renal izquierda
Conducto torácico V. cava inferior
Pilar derecho
Cisterna del quilo
Tronco simpático lumbar 3.ª vértebra lumbar
Fig. 75-5. Vista inferior del diafragma, corte coronal a nivel del folíolo anterior.
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850 Caja torácica
– La vena hemiácigos: a la izquierda, atraviesa el pilar izquierdo – A la derecha, la cúpula se moldea sobre el hígado, del cual
del diafragma. Puede estar acompañada por el nervio esplác- está separada por el espacio subfrénico derecho. Este es-
nico mayor. pacio se encuentra tabicado por el ligamento falciforme. Más
– El triángulo lumbocostal solo establece comunicaciones abajo y en sentido lateral, el diafragma da inserción al ligamen-
de tejido conjuntivo entre las regiones subperitoneal y sub- to frenocólico derecho.
pleural. – A la izquierda, la cúpula se moldea sobre el fundus gástrico,
– El triángulo esternocostal (figs. 75-2 y 75-4): se trata de sobre la convexidad del bazo y del lóbulo izquierdo del híga-
un espacio triangular dispuesto entre las inserciones xifoideas do. En la zona de inserción de los ligamentos gastrofrénico y
del diafragma, por un lado, y el borde condral, por otro. Por frenocólico no está tapizada por peritoneo.
delante de este espacio, los vasos epigástricos superiores pa-
san a la pared abdominal entre el proceso [apófisis] xifoides, Relaciones anteriores
medialmente, y el borde condral, y por encima del fascículo
Corresponden a la porción vertical del diafragma. Están cons-
condroxifoideo del músculo transverso. Cuando está anormal-
tituidas por:
mente agrandado por agenesia de las inserciones xifoideas
en general, se comprueba una amplia comunicación entre el
– La parte lateral muscular del diafragma se relaciona con las
tórax y el abdomen, favorable a la aparición de hernias deno-
glándulas suprarrenales, con la extremidad o polo superior del
minadas retrocostoxifoideas.
riñón y con la parte posterior de la cara diafragmática del híga-
do a la cual se adhiere (ligamento coronario). Más abajo y late-
RELACIONES ralmente, con la inserción del ligamento frenocólico derecho.
– La parte medial, o de los pilares, que se relaciona con la
Corresponden a las dos caras, convexa y cóncava, del diafrag- región celíaca. Está centrada en la aorta, la que da origen al
ma. Se distinguen: tronco celíaco, a las arterias frénicas inferiores, suprarrenales
medias y renales. A la derecha, la vena cava inferior recibe las
venas renales. Delante de la aorta se extiende el plexo celía-
Relaciones torácicas co, con los ganglios celíacos, la llegada de los nervios esplácni-
Se pueden distinguir relaciones pleuropulmonares (laterales) cos, del nervio vago derecho y los nodos linfáticos preaórticos.
y relaciones mediastinales (medias) (figs. 75-6 y 75-7). Detrás de la aorta, la cisterna del quilo [de Pecquet] y el ori-
gen del conducto torácico. A la izquierda, y detrás de la aorta,
Relaciones pleuropulmonares el pilar izquierdo se conecta con el ángulo duodenoyeyunal
por el músculo suspensorio del duodeno [de Treitz]. Estos ele-
La cara torácica del diafragma se encuentra tapizada late- mentos, cubiertos por el peritoneo, pertenecen al plano pos-
ralmente por la pleura parietal, porción diafragmática, sin interpo-
terior y, por lo tanto, retroperitoneal del abdomen.
sición de tejido conjuntivo. Aquí la pleura es delgada y, al abrir el
tórax, el músculo parece estar desprovisto de ella. Esta hoja pleural
no puede ser separada de la superficie muscular. El diafragma se VASCULARIZACIÓN
relaciona, por su circunferencia, con el receso costodiafragmá-
tico de la pleura. Es ancho adelante, más profundo lateralmente
y atrás. Esta profundidad aumenta cuando el músculo se eleva Arterias
(espiración). Cada cúpula diafragmática se relaciona con la base
del pulmón correspondiente: cara inferior de los lóbulos medio e La arteria torácica interna, rama de la arteria subclavia, ori-
gina una arteria que desciende a lo largo del tórax acompañan-
inferior a la derecha, cara inferior del lóbulo inferior y una pequeña
do al nervio frénico: la arteria pericardiofrénica [diafragmática
parte del lóbulo superior (língula) a la izquierda.
superior] (fig. 75-5).
De la arteria torácica interna se origina, a la altura del dia-
Relaciones mediastinales
fragma, la arteria musculofrénica, que se dirige hacia la parte
– Adelante, el pericardio fibroso se adhiere íntimamente al dia- muscular anterior y lateral del diafragma, en relación con el rece-
fragma y el corazón se aplica sobre el centro tendinoso por so costodiafragmático.
intermedio de su envoltura serosa y fibrosa. La arteria frénica inferior [diafragmática inferior] es una
– Atrás, el diafragma, casi vertical, sirve como límite anterior a rama de la aorta abdominal que transcurre, tanto a la derecha
la parte inferior del mediastino posterior, que contiene la como a la izquierda, por la cara cóncava del diafragma.
aorta, el esófago, el conducto torácico, los nervios esplácnicos, Estas arterias se anastomosan entre sí, y con pequeñas ramas
los troncos simpáticos torácicos y las venas ácigos. que provienen de las arterias intercostales, pueden formar círcu-
los vasculares dentro del músculo.
Relaciones abdominales
Se distinguen (figs. 75-6 y 75-7): Venas
Siguen en sentido inverso el trayecto de las arterias y son tri-
Relaciones inferiores butarias de los sistemas de las venas cava superior e infe-
La cara inferior del diafragma está cubierta por el peritoneo, rior. Se les reconocen anastomosis con el sistema venoso del
excepto en algunos puntos en que se adhiere a las vísceras: hígado, así como con venas esofágicas.
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Fig. 1050 (pág. 994) Diafragma 851
Pulmón derecho Pericardio
Cúpula diafragmática
derecha Ventrículo derecho
Pleura Centro tendinoso
Pared torácica Pulmón izquierdo
Pared torácica
Pleura
Peritoneo Bazo
Hígado Vesícula biliar Estómago
V. cava inferior Aorta abdominal
Fig. 75-6. Relaciones del diafragma, corte coronal, vista anterior.
Linfáticos INERVACIÓN. NERVIOS FRÉNICOS
A partir de una red subperitoneal y subpleural, los conductos El hecho importante es que este músculo, que funciona auto-
linfáticos son tributarios de los nodos linfáticos abdominales, de la máticamente, recibe dos nervios: los nervios frénicos.
arteria gástrica izquierda o de los nodos linfáticos mediastinales, Los seis últimos nervios intercostales también envían
en particular los anteriores. Estos nodos linfáticos se hallan conec- ramos para el diafragma: su función motora es muy discu-
tados por debajo del diafragma a los colectores viscerales vecinos. tible.
Constituyen una vía de derivación en las alteraciones de la vía Ramos simpáticos: llegan al diafragma, no solo por los ner-
linfática principal: conducto torácico (Serveille). vios frénicos sino también por los plexos periarteriales.
Lóbulo inferior del Fisura oblicua del
pulmón derecho pulmón derecho
Diafragma Receso
costodiafragmático
Hígado
Cartílago costal
Riñón
Receso costodiafragmático
Ligamento arqueado lateral Colon
12.ª costilla
Fig. 75-7. Corte sagital paramediano de la región toracoabdominal derecha, cara izquierda.
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852 Caja torácica
Nervio frénico nervio frénico izquierdo es más anterior y se encuentra recha-
zado lateralmente y adelante por el vértice del corazón; pene-
tra en el músculo adelante y a la izquierda del folíolo anterior. El
Origen
nervio frénico derecho llega al centro tendinoso próximo a la
Procede de ramas ventrales de los nervios cervicales. Su raíz vena cava inferior.
principal se origina en el 4.º nervio cervical, sus raíces acceso-
rias, del 3.º y del 5.º (fig. 75-8). Estas raíces constituyen un nervio Relaciones
formado principalmente por fibras motoras, pero que contiene
Se las estudia en el cuello, en la región del músculo esterno-
también fibras vegetativas. cleidomastoideo y en la fosa supraclavicular mayor, y en el tórax.
Trayecto Relaciones cervicales
Las raíces, situadas en el espacio interescalénico anterior, se
El nervio está en la vaina del músculo escaleno anterior a
reúnen en el borde lateral del músculo escaleno anterior. El tron- la cual se adhiere, acompañado por la arteria cervical ascendente
co nervioso contornea este borde, desciende verticalmente y se situada medial a él (figs. 75-8 y 75-9). Es visible a través de esta
inclina en sentido medial cruzando en X alargada la cara anterior fascia. Juntamente con el músculo escaleno anterior, pertene-
y luego el borde medial del músculo. Se desliza en seguida entre ce a la pared posterior de la región del músculo esternocleido-
la arteria y la vena subclavias, adelante, luego medial a la cúpula mastoideo y el triángulo carotídeo. Para descubrirlo es necesario
pleural. Penetra así en el tórax, en el cual recorre el mediastino atravesar la piel y la tela subcutánea con el músculo platisma, la
anterior, región que atraviesa en su totalidad de arriba hacia aba- hoja superficial de la fascia cervical, en su parte lateral el músculo
jo para alcanzar el diafragma, donde termina. El trayecto torácico esternocleidomastoideo, que desborda al músculo escaleno an-
y la terminación son diferentes a la derecha y a la izquierda; el terior lateralmente, y la hoja pretraqueal de la fascia cervical, ten-
M. escaleno medio
M. escaleno posterior
M. escaleno anterior
3.ª raíz cervical
4.ª raíz cervical
5.ª raíz cervical
A. supraescapular
A. cervical ascendente
6.ª raíz cervical
A. tiroidea inferior
A. dorsal de
la escápula
N. frénico
Tronco superior del
plexo braquial A. cervical transversa
7.ª raíz cervical A. vertebral
N. subclavio
A. subclavia
A. subclavia V. yugular interna
V. braquiocefálica
derecha
A. torácica interna
V. subclavia
Fig. 75-8. Nervio frénico derecho en la región cervical.
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Diafragma 853
Tráquea V. yugular anterior
N. laríngeo recurrente M. esternotiroideo
M. esternohioideo
A. carótida común
Hoja pretraqueal de la fascia cervical
N. vago M. omohioideo
V. yugular interna M. esternocleidomastoideo
Nodo yúgulo-omohiodeo Platisma
V. yugular externa
Hoja superficial de
la fascia cervical
N. frénico Esófago
M. escaleno anterior
V. cervical profunda A. tiroidea inferior
A. y v. vertebrales Tronco simpático cervical
Fig. 75-9. Corte horizontal del cuello a nivel de la 6.ª vértebra cervical, vista superior.
dida por el músculo omohioideo. Se llega así a una masa grasosa – Está cruzado medialmente, del lado izquierdo, por el arco del
[de Merckel] que está, en general, disimulada por la parte lateral conducto torácico.
de la vena yugular interna, a veces difícil de ver en el ser vivo, – Está cruzado lateralmente por la arteria torácica interna, que
donde es aplanada y donde la sangre circula a gran velocidad. contornea el nervio de atrás hacia adelante.
La herida de esta vena expone no solo a la hemorragia sino
también a la embolia gaseosa, pues la aspiración cardíaca se Pasando delante de la arteria subclavia, el frénico tiene:
hace sentir allí con fuerza.
La masa grasosa preescalénica es constante, cualquiera – Medial a él, el asa subclavia del simpático, luego el nervio
que sea el grado de nutrición del sujeto. Contiene elementos vago, con el asa del nervio laríngeo recurrente a la derecha.
linfáticos, en relación con los nodos linfáticos mediastinales: – Lateral a él, el ramo comunicante que lo une al nervio del
Daniels ha propuesto su extirpación para el diagnóstico de músculo subclavio y al nervio frénico accesorio, cuando existe
las adenopatías y de las lesiones intratorácicas (biopsias de (se denomina así a un ramo originado de C5 que alcanza al
Daniels). frénico, más o menos alto en el tórax; es un nervio distinto al
La región preescalénica está cruzada adelante por las arterias del ramo comunicante del subclavio). El nervio frénico es muy
transversa del cuello y supraescapular. El nervio está seguido me- profundo en esta región; está oculto por la clavícula, la articu-
dialmente por la arteria tiroidea inferior. lación esternoclavicular y el ángulo venoso yugulosubclavio.
Relaciones en la fosa supraclavicular mayor Relaciones torácicas
Son las siguientes (figs. 75-8 y 75-9): Situado en el tejido conectivo subpleural, fascia endotoráci-
ca, lo alcanzan rápidamente los vasos pericardiofrénicos, con los
– Oblicuo hacia abajo y medialmente, el nervio está situado en- cuales constituye un eje vasculonervioso homogéneo que des-
tre la arteria y la vena subclavias. ciende hasta el diafragma.
– Está cruzado por adelante, a distancia, por la vena yugular ex- Aplicado a la pleura, porción mediastínica, este eje se relacio-
terna; se encuentra en contacto con la membrana suprapleu- na con los órganos del mediastino anterior en forma diferente a
ral, por detrás de la vena. la derecha y a la izquierda.
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854 Caja torácica
2.ª ganglio
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco aórtico
Arco de la v. ácigos
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 75-10. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la raíz pulmonar, retirado el pulmón y extirpado la pleura.
– A la derecha (véase fig. 75-10): el nervio sigue la cara lateral – En el tórax se describen ramos pleurales, pericárdicos y vascu-
de la vena cava superior, luego la del pericardio que cubre el lares (venas cavas y vasos pulmonares).
atrio [aurícula] derecho. Pasa delante de la raíz pulmonar (vena
pulmonar superior). Se relaciona lateralmente con el lóbulo Ramos terminales
superior y luego con el lóbulo medio derecho. Muy próximo a De acuerdo con Thevenet y Prioton, se pueden describir tres
la parte anterolateral derecha de la vena cava inferior, penetra
ramos terminales tanto a la derecha como a la izquierda: ante-
en el diafragma por la porción muscular.
rior, lateral y posterior, que se separan del nervio algo por en-
– A la izquierda (fig. 75-11): el frénico desciende adelante y lateral cima del músculo. Los dos primeros ramos, anterior y lateral, se
a la carótida común izquierda, luego del arco aórtico. Más abajo,
insinúan en el espesor de las fibras musculares. El ramo posterior
forma con el borde superior de la arteria pulmonar abajo y el vago
pasa a la cara abdominal del diafragma, por detrás de la vena
izquierdo atrás un triángulo subpleural que oculta el ligamento
cava inferior, inerva los pilares, sigue a la arteria frénica inferior y
arterioso y el origen del nervio laríngeo recurrente izquierdo. El
envía una rama al plexo celíaco. El ramo anterior se dirige hacia
nervio frénico pasa por delante de la raíz pulmonar, se adosa a la
la línea media y se ha descrito su comunicación con el similar
cara lateral izquierda del pericardio fibroso y describe una curva
opuesto.
de concavidad anterior que se amolda a la convexidad del ven-
trículo izquierdo. Situado algo por detrás del vértice del corazón,
alcanza el diafragma. Lateralmente, por intermedio de la pleura y Ramos comunicantes
de la cavidad pleural, se relaciona con el pulmón izquierdo.
– Con el nervio del músculo subclavio (originado del tronco su-
perior del plexo braquial).
Distribución – Con el tronco simpático (asa del frénico).
– Con el frénico opuesto: estas son muy discutidas, tanto en la re-
Ramos colaterales gión cervical o cervicotorácica como en el espesor del músculo
– Un ramo comunicante con el ganglio cervicotorácico del sim- diafragma o sobre su cara abdominal.
pático, que pasa debajo de la arteria subclavia (asa del frénico). – Con el plexo celíaco.
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Diafragma 855
Esófago
A. carótida común izquierda
A. subclavia izquierda
N. vago izquierdo
V. braquiocefálica izquierda
Conducto torácico
Vasos tímicos
Arco aórtico V. intercostal superior izquierda
N. frénico y vasos
pericardiofrénicos izquierdos N. laríngeo recurrente
Ganglio cardíaco izquierdo
Ligamento arterioso N. vago izquierdo
A. pulmonar izquierda
V. pulmonar superior izquierda V. hemiácigos accesoria
Bronquio principal izquierdo Aorta torácica
Tronco simpático
V. pulmonar inferior izquierda torácico izquierdo
R. comunicante para
el 6.ª n. intercostal
V. hemiácigos
Pericardio
Raíces del n.
Grasa prepericárdica
esplácnico mayor
Diafragma
Fig. 75-11. Mediastino visto por su cara izquierda. Se ha seccionado la raíz pulmonar, retirado el pulmón y extirpado la pleura.
En el ser vivo momento respiratorio y al tono de las musculaturas abdominal y
El nervio frénico es el nervio motor del hemidiafragma co- diafragmática. En la espiración forzada, la cúpula derecha ascien-
rrespondiente. Conduce al músculo las incitaciones rítmicas de hasta el 4.º espacio, mientras que la cúpula izquierda no pasa
transmitidas por su centro en la médula oblongada [bulbo raquí- del 5.º. Entre las dos cúpulas, la porción horizontal corresponde
deo]. Su sección unilateral ocasiona el ascenso del hemidiafrag- a una línea que va del borde inferior del 4.º cartílago costal dere-
ma correspondiente: la frenicectomía se utilizó así para tratar la cho a la 5.ª articulación condroesternal izquierda.
tuberculosis pulmonar, debido a que esta conducía al reposo del Lo que se ha convenido en denominar la región diafragmática
pulmón correspondiente; pero produce una importante disminu- es, en realidad, una zona intermedia entre el tórax y el abdomen:
ción de la función respiratoria, y el frénico es un nervio que to- es la región toracoabdominal, casi enteramente oculta por la pa-
dos los cirujanos respetan cuidadosamente. Cuando se efectúan red torácica anterior. La considerable oblicuidad del diafragma,
incisiones diafragmáticas (frenotomías), se debe tener en cuenta que desciende muy abajo atrás y permanece alto adelante, hace
la dirección de los ramos terminales del nervio; pero este es tam- que esta zona no sea horizontal sino marcadamente convexa en
bién un nervio sensitivo, doloroso al pinzamiento y que reacciona el tórax, tanto que un corte horizontal del tórax que pase a nivel
a las infecciones pleurales o peritoneales. Sus fibras simpáticas de la 10.ª vértebra torácica interesa a la vez la cavidad torácica y
contribuyen a la función trófica y al tono del diafragma. Posee la cavidad abdominal.
igualmente una acción sobre la circulación pulmonar (Lamy).
DESARROLLO Y ANOMALÍAS
ANATOMÍA DE SUPERFICIE
Y TOPOGRÁFICA El diafragma se desarrolla con el septum transversum,
primer esbozo mesenquimatoso del tabicamiento toracoabdo-
La altura de las cúpulas diafragmáticas en relación con el minal. El desarrollo se efectúa en sentido vertical y en sentido
esqueleto es variable; está subordinada a la forma del tórax, al transversal:
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856 Caja torácica
A. En sentido vertical: con el septum transversum, el dia- – Lateralmente y alrededor del diafragma, los brotes musculares
fragma se desplaza de la región cervical a la región abdo- emanados de la pared del cuerpo. Estos últimos invaden poco
minal, arrastrando consigo al nervio frénico originado del a poco el tabique fibromuscular, pero la unión puede dar lugar
4.º segmento medular. a puntos débiles o a verdaderas dehiscencias que constituyen
B. En sentido transversal: al septum transversum se le otras tantas posibilidades de hernias diafragmáticas con-
añaden tres fuentes de desarrollo. génitas en plena cúpula.
– Adelante, el triángulo esternocostal.
Por consiguiente, en el diafragma embrionario se encuentran: – Atrás (región esofágica o retroesofágica), hernias del triángulo
lumbocostal [hernias de Bochdalek].
– Adelante, el septum transversum.
– Atrás y en la línea media, el mesenterio primitivo fijado al esó- La anatomía funcional y la anatomía radiológica se estudiarán
fago. más adelante al tratar el conjunto del sistema respiratorio.
Véase Caso clínico: Hernia hiatal
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Sistema cardiovascular
XIV
CONSIDERACIONES GENERALES
La angiología tiene por objetivo el estudio del sistema que asegura la circulación de la sangre, del
quilo y de la linfa en todo el organismo.
El sistema cardiovascular comprende esencialmente:
– Un órgano central de impulsión, el corazón.
– Un conjunto de conductos, de estructura y propiedades diferentes: las arterias, las venas, los vasos
capilares y los vasos linfáticos.
Capítulo 76: Corazón 860
Capítulo 77: Pericardio 886
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858 Sistema cardiovascular
Corazón
El corazón está compuesto por dos mitades funcionalmente
diferenciadas, por lo cual se describen un “corazón derecho” y Pulmón
un “corazón izquierdo”. En cada una de estas mitades hay dos
cavidades: un atrio [aurícula] y un ventrículo. Mientras que
el corazón derecho y el corazón izquierdo están separados por
V. pulmonares
un tabique, cada uno de los atrios [aurículas] comunica con el
Tronco pulmonar
ventrículo correspondiente por un orificio provisto de válvulas
que aseguran, en cada mitad del corazón, una circulación san- Atrio [aurícula]
guínea en sentido único. A los atrios [aurículas] llegan las venas, Atrio [aurícula] izquierda
de los ventrículos parten las arterias. derecha Ventrículo
Ventrículo izquierdo
derecho
Vasos Aorta
– Arterias. Distribuyen la sangre en todo el organismo. V. hepáticas
– Venas. Conducen hacia el corazón la sangre proveniente de
Hígado
los diversos órganos.
– Capilares. Están interpuestos entre las arterias y las venas. En A. hepática
ellos se producen los intercambios entre la sangre y los teji- V. porta
dos; estos se establecen sea en el sentido sangre-tejido (nutri- hepática A. mesentérica
superior
ción) o en el sentido tejido-sangre (eliminación). El resultado
de estos intercambios es la transformación de la “sangre arte- V. cava inferior
Intestino
rial”, rica en oxígeno, en “sangre venosa”, cargada de dióxido
de carbono. Se considera que la unión entre las arterias y los Vénulas Arteriolas
capilares, por una parte, entre los capilares y las venas, por otra,
constituye una zona intermediaria que se denomina: uniones
arteriolocapilar y capilarovenular.
Existen, además, vasos que reúnen directamente las arteriolas
a las vénulas estableciendo un pasaje que forma un cortocircuito
al territorio capilar (cortocircuitos arteriovenosos). Fig. XIV-1. Esquema de la circulación de la sangre. El corazón
derecho y el corazón izquierdo han sido artificialmente
– Vías linfáticas. Constituyen un sistema particular que se estu- separados. No se ha esquematizado la circulación de
diará en un capítulo especial. cuello, cabeza y miembros superiores, que integran la gran
circulación.
ESQUEMA GENERAL DE LA CIRCULACIÓN
DE LA SANGRE La sangre circula en los vasos “con sentido único”: se aleja
del corazón en las arterias y se dirige hacia él en las venas. En
William Harvey (1628) fue quien descubrió que la sangre cir- el corazón mismo, motor de la circulación sanguínea, el curso
cula en el organismo a partir del ventrículo izquierdo (fig. XIV-1). de la sangre está guiado por las válvulas atrioventriculares
Su contracción impulsa la sangre arterial a la aorta y a partir de [auriculoventriculares]: estas se oponen al reflujo de la san-
esta se reparte hacia el resto del cuerpo, excepto los pulmones. gre desde los ventrículos hacia los atrios [aurículas]. Las válvulas
En los diferentes órganos y en los capilares se establecen in- pulmonar y aórtica evitan el reflujo de la sangre desde de las
tercambios fisicoquímicos que aseguran la vida de los diferentes arterias (pulmonar y aorta) hacia los ventrículos.
tejidos. El resultado de estos intercambios es transportado por La figura XIV-2 esquematiza la circulación de la sangre en las
la sangre de los capilares. Esta es recogida por las venas que la cavidades cardíacas.
conducen al atrio [aurícula] derecho, por intermedio de las Se distinguen, por lo tanto:
venas cavas superior e inferior.
Del atrio [aurícula] derecho la sangre pasa al ventrículo de- – La gran circulación, general o sistémica, que comprende:
recho, que impulsa, por su contracción, la sangre venosa al tron- el ventrículo izquierdo, la aorta y todas las arterias que de ella
co pulmonar y de allí a los dos pulmones. se originan, los capilares y las venas que conducen la sangre al
En los pulmones, la sangre venosa elimina al exterior el dióxi- atrio derecho. En esta circulación desembocan los vasos linfá-
do de carbono y se enriquece en oxígeno. ticos: el conducto torácico a la izquierda y el conducto linfático
La sangre así oxigenada vuelve al corazón por las venas pul- derecho a la derecha.
monares que terminan en el atrio [aurícula izquierdo]. – La pequeña circulación o circulación pulmonar, que inclu-
Del atrio izquierdo, la sangre oxigenada pasa al ventrículo ye: el ventrículo derecho, la arteria pulmonar y sus ramas, los
izquierdo: queda así cerrado el circuito sanguíneo. capilares pulmonares, las venas pulmonares y el atrio izquier-
Se opone así el corazón derecho, que contiene sangre car- do. En esta circulación, las arterias contienen sangre carboxi-
boxigenada, la cual envía a los pulmones, al corazón izquierdo, genada y las venas, sangre oxigenada: es lo contrario de lo que
que recibe sangre oxigenada, la que reparte al resto del cuerpo. sucede en la circulación sistémica.
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Sistema cardiovascular 859
V. pulmonar superior izquierda
Aorta ascendente
V. pulmonar inferior izquierda
Tronco pulmonar
Atrio [aurícula] izquierdo
V. cava
superior Ventrículo
izquierdo
V. cava
inferior
Atrio [aurícula] derecho
Ventrículo derecho
Fig. XIV-2. Esquema de la circulación intracardíaca. Corte a través de las cavidades cardíacas.
Algunos casos particulares se pueden comprobar: vena porta hepática, que termina en el hígado. Después
de haber pasado por el hígado, donde sufre profundas
A. Pulmones. En ellos existe una doble circulación: la circu- modificaciones de orden químico, la sangre llega a la vena
lación funcional, que es la circulación pulmonar prove- cava inferior conducida por las venas hepáticas. El hígado,
niente del ventrículo derecho, y una circulación nutricia como el pulmón, dispone pues de una doble circulación:
perteneciente a la circulación sistémica, que proviene del circulación arterial sistémica, que proviene de la aorta por
ventrículo izquierdo, por intermedio de las arterias bron- la arteria hepática y circulación funcional, sangre transpor-
quiales, ramas de la aorta. tada por la vena porta hepática, procedente de los otros
B. Corazón. Se halla irrigado por arterias provenientes de órganos digestivos abdominales y el bazo.
la aorta: las arterias coronarias. Sus venas desembocan
directamente en el atrio derecho sin pasar por las venas Se estudiarán sucesivamente: el corazón, las arterias, los capi-
cavas: el seno coronario y las pequeñas venas del corazón. lares, las venas y los linfáticos.
C. Tubo digestivo. Dispone, en su parte abdominal, de una La vascularización de los órganos del sistema nervioso de la
circulación de retorno (circulación venosa) de un tipo es- vida de relación, de las glándulas de secreción interna y de los ór-
pecial. En este sistema, la sangre venosa es recogida por la ganos genitourinarios se estudian juntamente con estos órganos.
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76 Corazón
El corazón es un órgano muscular hueco que circunscribe fragma; por arriba, por la abertura torácica superior, a través de
cavidades en las cuales circula la sangre. Cuando se relaja (diás- la cual se comunica con los diferentes planos del cuello.
tole), atrae hacia sí, por diferencias de presión, la sangre que cir- Se lo divide, con fines de estudio topográfico, mediante un
cula en las venas. Cuando se contrae (sístole), expulsa la sangre plano horizontal, que va desde el ángulo esternal hasta la cara
hacia las arterias: aorta o tronco pulmonar. Está formado por un inferior de la 4.ª vértebra torácica, separando un mediastino su-
músculo con propiedades particulares, el miocardio, tapizado perior de un mediastino inferior.
interiormente por el endocardio y exteriormente por el epi- La presencia del corazón en el mediastino inferior permite
cardio. El corazón está rodeado por el pericardio, membrana diferenciar:
fibroserosa que lo separa de los órganos vecinos.
– Un mediastino anterior, entre el cuerpo del esternón y el
pericardio.
Situación general
– Un mediastino medio, que contiene el pericardio, el corazón
El corazón está situado en el tórax, detrás de la pared ester- y las estructuras ubicadas por delante del plano de la bifurca-
nocondrocostal, en la parte inferior del mediastino (fig. 76-1). ción traqueal y por detrás del mediastino anterior.
El mediastino es una región que se encuentra situada cen- – Un mediastino posterior, ubicado entre la división traqueal
tralmente en el tórax, entre las regiones pleuropulmonares dere- y la columna vertebral.
cha e izquierda. El corazón se encuentra entre ambos pulmones, rodeados
Está limitado: por adelante, por la cara posterior del ester- por sus pleuras, por encima del diafragma, delante de la columna
nón, de los cartílagos costales y de los espacios intercondrales; vertebral. Se proyecta en el segmento comprendido entre el 4.º
por atrás, por la cara anterior de la columna vertebral desde T1 y el 8.º proceso [apófisis] espinoso de las vértebras torácicas (vér-
hasta L1; a los lados, por las pleuras, porciones mediastínicas, tebras cardíacas). Situado en la línea mediana, se desarrolla sobre
derecha e izquierda; por abajo, por la porción mediana del dia- todo a la izquierda de esta línea y ligeramente hacia la derecha.
V. cava superior Pericardio seroso
Aorta ascendente Tronco pulmonar
Receso aórtico Receso anterior del pericardio
Pericardio seroso
Aurícula [orejuela] izquierda
Seno transverso
del pericardio Pericardio seroso
Pericardio fibroso Tronco pulmonar
Aurícula [orejuela] derecha Pericardio fibroso
Aorta ascendente
Pericardio seroso
Cono arterioso
Pericardio fibroso
Fig. 76-1. Vista anterior del corazón una vez abierta la cavidad pericárdica y seccionados la aorta y el tronco pulmonar. Se han
separado los extremos de los cortes. En azul, el atrio derecho; en rosa, el atrio izquierdo.
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Corazón 861
Lo mantienen en su situación los grandes vasos que llegan a él o CONFIGURACIÓN EXTERNA
que de él parten. Abajo, las conexiones entre la vena cava inferior
y el diafragma constituyen un elemento de fijación importante. Se considera que el corazón tiene cuatro caras, tres bordes,
Por intermedio del pericardio está unido a las diferentes estruc- una base y un vértice.
turas de la pared torácica o del mediastino. En el interior del pe-
ricardio, el corazón está libre, pero mantenido en su posición por
su continuidad con los grandes vasos y además, por el pericardio Caras del corazón
fibroso y por las inserciones diafragmáticas de este. Los derrames Las caras son: anterior o esternocostal, inferior o diafragmá-
de sangre o de otros líquidos (o aire) en el interior del tórax oca- tica, pulmonar izquierda y pulmonar derecha.
sionan el desplazamiento en masa del corazón y del pericardio,
siguiendo los movimientos del mediastino. Cara anterior o esternocostal
Un surco oblicuo, el surco coronario [surco auriculoventri-
Forma y orientación
cular], separa los atrios [aurículas] de los ventrículos (figs. 76-1
Se considera el corazón fijado y mantenido en su lugar (in y 76-2). Este surco limita dos sectores: el sector atrial [auricular]y
situ) dentro del tórax por los grandes vasos. Tiene la forma de un el sector ventricular.
cono o una pirámide. En él pueden reconocerse:
Sector atrial [auricular]
– Una base, dirigida hacia atrás, arriba y algo a la derecha.
– Un vértice o punta (ápex), situado adelante y a la izquierda. Este sector se encuentra oculto por la emergencia, por en-
cima del sector ventricular, del tronco pulmonar y de la arteria
La línea que une el vértice del corazón al centro de su base aorta. Si se seccionan estos dos vasos a su salida del corazón, se
está orientada de abajo hacia arriba y de adelante hacia atrás. puede ver la cara anterior de los atrios [aurículas] que forman
El eje general del corazón se acerca más a la horizontal que a una superficie cóncava hacia adelante, prolongada medialmen-
la vertical. En este caso se trata del tipo más frecuente: oblicuo. te y hacia adelante por las aurículas [orejuelas] de los atrios. El
Según la forma del tórax, el corazón puede ser transversal, o me- conjunto de atrios y aurículas se aplica a los dos grandes vasos
nos transversal en los individuos longilíneos. cuya cara anterior está parcialmente oculta por las aurículas de
los atrios. El límite entre los atrios [aurículas] derecho e izquierdo
Aspecto es apenas marcado.
Las aurículas [orejuelas] son prolongaciones de los atrios,
El corazón vivo está animado por contracciones enérgicas. divertículos cuya forma es diferente a la derecha y a la izquierda:
Su tejido muscular varía del rosado al rojo oscuro. En su su-
perficie, importantes cúmulos de tejido adiposo se ubican en
– La aurícula [orejuela] derecha es cónica. Su base, sobre el
los surcos del órgano. Su consistencia es variable: en los atrios atrio derecho, es vertical y lateral. Su vértice, dirigido medial-
[aurículas], que son delgados, el corazón aparece blando. Los mente, se encuentra por delante de la aorta. Por su cara cón-
ventrículos son más resistentes, más elásticos, sobre todo el cava, se aplica sobre la cara anterior y derecha de la aorta.
izquierdo. El corazón es duro durante su período de contrac- Su borde inferior corresponde al surco coronario y a la arteria
ción (sístole). Está más blando y distendido durante la relaja- coronaria derecha, ubicada en este surco.
ción ventricular (diástole). Su consistencia varía también con la
– La aurícula [orejuela] izquierda prolonga la parte anterola-
edad, con la magnitud del volumen sanguíneo en su interior,
teral del atrio izquierdo hacia adelante y a la izquierda, situán-
así como con ciertas enfermedades que la aumentan o la dis-
dose delante de la vena pulmonar superior izquierda. Dirigida
minuyen.
hacia adelante y a la derecha, sus bordes son a menudo muy
El volumen y el peso varían de acuerdo con el sexo y con irregulares. Su vértice, tanto agudo como redondeado, está
la edad: el corazón del hombre es más voluminoso que el de la
aplicado contra el tronco pulmonar. Entre esta arteria y el
mujer. Al nacer, pesa aproximadamente 25 g; a los 10 años, entre
atrio izquierdo se abre el orificio izquierdo del seno trans-
100 y 125 g y en el adulto entre 200 y 250 g. Este peso aumenta
verso del pericardio (véase Pericardio). El borde inferior de la
con la talla y con la capacidad torácica. El volumen depende del
aurícula corresponde a la porción izquierda del surco corona-
trabajo muscular y de los esfuerzos físicos a los que el individuo
rio, que contiene a la rama circunfleja de la arteria coronaria
está sometido; de modo semejante a los músculos estriados de
izquierda y a la vena cardíaca magna. La aurícula del atrio iz-
la vida de relación, el esfuerzo produce un aumento de su vo-
quierdo sirve de vía de acceso al atrio y a la válvula atrioven-
lumen debido a la hipertrofia del miocardio: el “corazón grande
de los deportistas” no es un corazón distendido ni fatigado sino, tricular izquierda [mitral] en la “comisurotomía mitral”, cirugía a
corazón cerrado.
por el contrario, un órgano más robusto y mejor adaptado al es-
fuerzo. El volumen del corazón aumenta durante el embarazo y
disminuye después del parto. Sector ventricular
Su capacidad interesa menos que el gasto de sangre a tra- Se trata del sector de la cara esternocostal que se halla por de-
vés de las cavidades cardíacas. El gasto cardíaco es el volumen bajo y a la izquierda del surco coronario. Lo divide en dos el sur-
de sangre que el corazón bombea por minuto. El gasto de las co interventricular anterior, situado más próximo a la parte iz-
cavidades izquierdas debe ser igual al de las cavidades derechas. quierda de esta cara. Desciende hasta el borde anteroinferior del
Si el gasto del corazón derecho es superior al gasto del corazón corazón a 1 o 2 cm por detrás de su vértice. Este surco contiene a
izquierdo se produce una estasis sanguínea (estancamiento) la arteria interventricular anterior y a la vena que la acompa-
entre el corazón derecho y el corazón izquierdo, es decir, en los ña, rodeadas por tejido adiposo. Los dos tercios derechos de esta
pulmones, lo que causa un edema pulmonar. cara corresponden al ventrículo derecho. La parte superior, muy
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862 Sistema cardiovascular
V. cava superior
Aorta
Tronco pulmonar
Pliegue aórtico
Aurícula [orejuela]
V. cava superior izquierda
Aurícula [orejuela] Cono arterioso
derecha
V. interventricular
Surco coronario anterior
Ventrículo
izquierdo
Atrio [aurícula] Pericardio
derecho
Centro tendinoso
Vértice del
corazón
Diafragma
Fig. 76-2. Vista anterior del corazón y de los grandes vasos. El pericardio ha sido abierto y reclinado.
convexa, precede a la salida del tronco pulmonar. Oblicua hacia La porción izquierda del surco coronario contiene la termi-
arriba, a la izquierda y atrás, esta región corresponde en profun- nación de la rama circunfleja de la arteria coronaria izquierda,
didad al cono arterioso [infundíbulo pulmonar] del ventrículo oculta por la vena cardíaca magna, que se transforma en seno
derecho. El tercio izquierdo del sector ventricular corresponde al coronario. Su dirección general, en el corazón ubicado en su
ventrículo izquierdo. lugar, es oblicua hacia arriba y a la derecha.
El segmento atrial, menos extenso, corresponde a la parte
Cara inferior o diafragmática inferior de los atrios, en especial al atrio derecho.
Esta se aplica sobre el diafragma (fig. 76-3). Para poder verla
es necesario levantar el vértice del corazón, y así se puede com- Cara pulmonar izquierda
probar que tiene forma triangular, dividida por el surco coro- En el corazón aislado, esta cara difícilmente se identifica, pues
nario en dos partes muy diferentes: una parte ventricular, an- los bordes que la limitan adelante y atrás son poco marcados
terior, que representa los cuatro quintos de esta cara; una parte (fig. 76-4). En el corazón ubicado en su lugar, por el contrario,
atrial [auricular] derecha, posterior, que representa el quinto es más fácil definirla como la parte del corazón que está en con-
restante de la superficie de esta cara cardíaca. tacto, a través del pericardio y de la pleura, con la cara medial del
El segmento ventricular está dividido en sentido longitu- pulmón izquierdo (de allí su nombre). Esta cara comprende una
dinal por el surco interventricular posterior, que se origina parte inferior y anterior, ventricular, que pertenece enteramen-
algo a la derecha del vértice del corazón y se dirige hacia atrás en te al ventrículo izquierdo, y una parte superior y posterior que
dirección al surco coronario. A la izquierda de este surco se en- corresponde al atrio izquierdo. De la parte anterolateral de este
cuentran los tres cuartos del segmento ventricular, superficie que segmento atrial se desprende la aurícula [orejuela] izquierda.
pertenece al ventrículo izquierdo. A la derecha, la superficie que
corresponde al ventrículo derecho es menos extensa. En el surco Cara pulmonar derecha
interventricular posterior transcurren las ramas terminales de la Esta cara está formada por la porción convexa de la pared la-
arteria coronaria derecha. teral del atrio [aurícula] derecho que se encuentra en relación
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Corazón 863
Ventrículo derecho
A. coronaria
derecha
V. cava inferior
Pulmón
R. marginal izquierda
Diafragma Ventrículo izquierdo
Seno coronario V. interventricular posterior
Esófago R. circunfleja de la a.coronaria izquierda
Fig. 76-3. Cara inferior del corazón, vista después de la resección del diafragma y del pericardio.
con la cara medial del pulmón derecho, a través del pericardio y Estos orificios están reunidos por el seno de las venas cavas, que
la pleura. Hacia arriba del atrio derecho se encuentra la llegada corresponde a la porción sinusal del atrio derecho.
de la vena cava superior y, por abajo, el corto recorrido intrape- La parte izquierda de la base del corazón corresponde a
ricárdico de la vena cava inferior. Los orificios de las dos venas la cara posterior del atrio izquierdo. Está marcada por la llegada
cavas están reunidos en la cara lateral por el surco terminal del de las cuatro venas pulmonares: las venas pulmonares derechas
atrio derecho, de dirección prácticamente vertical. El surco ter- ocultan el surco interatrial. Las venas pulmonares izquierdas se
minal marca la separación de las dos partes del atrio de origen encuentran en la unión de la cara izquierda del corazón con la
embriológico distinto, el seno de las venas cavas, que queda base.
ubicado por atrás, y la porción anterior del atrio derecho, que La configuración externa de la base depende, en gran parte,
se continúa hacia la cara anterior del corazón. de la desembocadura de las venas pulmonares, cuya disposición
es bastante variable.
Bordes
Se describen tres (figs. 76-2 y 76-4). Vértice (ápex)
– Borde derecho [inferior]. Separa la cara anterior de la cara in- Es la punta del corazón, que es redondeada, regular y per-
ferior del corazón. Este borde es muy neto y bastante cortante. tenece en su totalidad al ventrículo izquierdo. Los surcos inter-
– Borde superior. Separa la cara anterior de la cara pulmonar ventriculares, anterior y posterior, se continúan el uno con el
izquierda. Es extremadamente redondeado y poco marcado. otro a 1 o 2 cm a la derecha de la punta del corazón, formando la
– Borde izquierdo. Separa la cara izquierda del corazón de la escotadura del vértice del corazón. El vértice o punta del co-
cara inferior. Este borde es también redondeado y poco mar- razón representa la parte más superficial del órgano. Se proyecta
cado. a nivel del 4.º o 5.º espacio intercostal izquierdo, a la altura de la
– La cara pulmonar derecha del corazón no presenta un borde línea mamilar izquierda (medioclavicular).
que la separe de la cara anterior. El examen exterior del corazón revela la distinción que se
puede efectuar entre las cuatro cavidades: los dos atrios y los dos
ventrículos.
Base
La base del corazón es una verdadera cara. Es posterior y – El surco interatrial es muy poco marcado y el límite no resul-
está formada por la cara posterior de los dos atrios, esencialmen- ta evidente entre los atrios cuando se examina la superficie del
te por el izquierdo (fig. 76-5). La base es ligeramente convexa corazón.
en sentido transversal y en sentido vertical. Está dividida en dos – El surco coronario, por el contrario, separa de manera muy
partes desiguales por el surco interatrial posterior; este surco evidente el conjunto de los atrios del conjunto de los ventrícu-
es muy poco marcado. No contiene ningún vaso y está oculto en los. En el corazón in situ, este surco se dispone según un plano
parte por las venas pulmonares derechas. fuertemente oblicuo abajo y a la derecha, de modo tal que el
A su derecha se encuentra la cara posterior del atrio derecho, conjunto ventricular está situado delante y a la izquierda del
limitada arriba y abajo por los orificios de las dos venas cavas. conjunto atrial. Este surco es más marcado porque contiene
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864 Sistema cardiovascular
Aorta
V. cava superior
V. ácigos
A. pulmonar izquierda
R. interventricular anterior A. pulmonar derecha
de la a. coronaria izquierda
Aurícula izquierda
V. pulmonar superior izquierda
V. pulmonar superior derecha
V. pulmonar inferior izquierda
V. pulmonar inferior derecha
R. marginal izquierda
Grasa epicárdica V. cava inferior
Ventrículo izquierdo Seno coronario
Ventrículo derecho V. cardíaca magna
V. marginal izquierda R. circunfleja de la a. coronaria izquierda
Fig. 76-4. Cara pulmonar izquierda del corazón.
vasos de diámetro importante: las arterias coronarias y el izquierdo poseen, cada uno, dos cavidades: un atrio y un ven-
voluminoso seno coronario. Adelante, el surco coronario trículo, separadas por un orificio denominado atrioventricular,
pasa por detrás del origen del tronco pulmonar y de la aorta provisto de una válvula atrioventricular.
y se continúa a la derecha de aquella, debajo de la aurícula Se estudian sucesivamente: los septos del corazón, el corazón
[orejuela] derecha (fig. 76-2). derecho y el corazón izquierdo.
– Los surcos interventriculares tienen una dirección general
cóncava hacia atrás, situados según un plano bastante sagital.
Pasan a la derecha de la punta del corazón y están limitados en
Septos del corazón
cada extremo por el surco coronario. En la cara inferior, el surco Se distinguen tres estructuras de espesor diferente, dispues-
interventricular posterior se encuentra con el surco conorario tas de arriba hacia abajo y de atrás hacia adelante, que son (fig.
y contribuye a la formación del surco cruciforme (fig. 76-3), 76-6):
cruz cuya rama superior (surco interatrial) es muy poco marca-
da. El surco interventricular anterior contiene a la arteria 1. El septo [tabique] interatrial.
interventricular anterior y a la vena cardíaca magna. Desde la 2. El septo [tabique] interventricular.
cara inferior, la arteria interventricular posterior, origina- 3. La porción intermedia, el septo [tabique] atrioventricular.
da de la arteria coronaria derecha y acompañada por la vena
cardíaca media, se dirige hacia adelante al encuentro de los Septo interatrial
precedentes. Está orientado de arriba hacia abajo, de atrás hacia adelan-
te y de derecha a izquierda. Su cara derecha mira adelante, a la
derecha y algo hacia arriba. Merced a esta disposición, el atrio iz-
CONFIGURACIÓN INTERNA. CAVIDADES quierdo está situado no solamente a la izquierda, sino también
CARDÍACAS netamente detrás del atrio derecho.
El espesor del septo interatrial varía: es relativamente grueso
El corazón, órgano hueco, está dividido en dos mitades, de- a nivel de su circunferencia (3 a 4 mm), pero se reduce a un milí-
recha e izquierda, por un tabique: el septo [tabique] del cora- metro y a veces a menos en su centro, que corresponde a la fosa
zón. De cada lado de este septo, el corazón derecho y el corazón oval del atrio derecho.
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Corazón 865
A. carótida común izquierda
Tronco braquiocefálico
Arco aórtico
V. cava superior
V. ácigos
A. pulmonar izquierda
Aurícula [orejuela] izquierda A. pulmonar derecha
V. pulmonar superior izquierda V. pulmonar superior derecha
Atrio [aurícula] izquierdo
V. pulmonar inferior derecha
V. pulmonar inferior izquierda
Surco terminal
V. cardíaca magna
Ventrículo izquierdo
V. oblicua del atrio [aurícula] izquierdo
Atrio [aurícula] derecho
V. atrial izquierda
Seno coronario Surco interauricular
V. cava inferior
Fig. 76-5. Base del corazón.
Septo interventricular Características comunes a las
Separa los dos ventrículos. Es triangular, con un vértice ante- cavidades derechas e izquierdas
rior, inferior e izquierdo. Su base, posterior y superior, continúa
abajo y adelante al septo interatrial. Atrios
No es sagital, sino fuertemente convexo hacia la derecha, tanto
Tanto el atrio [aurícula] derecho como el izquierdo son ca-
que el ventrículo izquierdo forma una convexidad en el interior del
vidades de paredes delgadas cuya musculatura no aparece en
ventrículo derecho. Su cara izquierda, por el contrario, es cóncava y
forma de relieve dentro de sus paredes. Esta superficie es lisa,
mira hacia el interior del ventrículo izquierdo (fig. 76-7).
pero se engruesa y enriquece con columnas carnosas a nivel de
Esta parte del septo del corazón es muy gruesa y puede llegar
las aurículas [orejuelas], que se presentan como divertículos
a 10 o 12 mm en la vecindad de la punta del corazón.
anteriores, cuya forma varía tanto a la derecha como a la izquier-
da. Los orificios de los atrios son numerosos y, a la derecha, a
Septo atrioventricular menudo están provistos de válvulas rudimentarias.
Se halla comprendido entre el septo interatrial, que está atrás
y arriba, y el septo interventricular, que se encuentra adelante y Ventrículos
abajo (fig. 76-8). Corresponde a la inserción de la valva septal de
Son cavidades extremadamente irregulares, con numerosas
la válvula atrioventricular derecha [tricúspide] y de la val-
salientes y relieves musculares. Se comunican con el atrio [aurícu-
va anterior de la válvula atrioventricular izquierda [mitral].
la] respectivo por un orificio denominado orificio atrioventricu-
Estas dos valvas se insertan a niveles diferentes; la de la válvula
lar [auriculoventricular], mientras que la sangre sale de los ven-
atrioventricular derecha [tricúspide] está más abajo que la de
trículos por un tronco arterial grueso: el tronco pulmonar, para el
la válvula atrioventricular izquierda [mitral]. De esta disposición
ventrículo derecho, y la arteria aorta, para el ventrículo izquierdo.
resulta que la parte derecha de este septo atrioventricular
Los orificios de llegada y de salida de la sangre que atraviesa el
corresponde al atrio derecho por encima de la válvula atrio-
ventrículo están provistos de dispositivos valvulares que se opo-
ventricular derecha, mientras que su cara izquierda corresponde
nen al retorno del flujo sanguíneo y le imponen un sentido único.
al ventrículo izquierdo, por debajo de la válvula atrioventricu-
Estas válvulas y los músculos anexados a ellas se hallan situados en
lar izquierda. Esta parte del septo del corazón es delgada y su
el interior de los ventrículos y deben estudiarse de manera detalla-
porción inferior, que se reúne con el septo interventricular, es
da. La descripción de estos aparatos valvulares se realiza con cada
considerada parte de este: lleva el nombre de porción mem-
uno de los ventrículos. Nos limitaremos aquí a mencionar algunos
branosa. Esta parte del septo del corazón está recorrida, inme-
elementos anatómicos generales.
diatamente por encima de la valva septal de la válvula atrioven-
tricular derecha, por el fascículo ventricular que pertenece al
sistema de conducción del corazón. Este se divide aquí en dos Aparatos valvulares atrioventriculares [auriculoventriculares]
ramas situadas en una y otra cara del septo interventricular. Están anexados a los orificios atrioventriculares (fig. 76-9).
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866 Sistema cardiovascular
Atrio izquierdo
R. circunfleja de la
a. coronaria izquierda
Septo interatrial
Válvula atrioventricular
izquierda
Tabique atrioventricular
Ventrículo izquierdo
Atrio derecho
Porción muscular
del septo interventricular
Válvula atrioventricular
derecha [tricúspide] A. coronaria derecha
Ventrículo derecho
Fig. 76-6. Septos del corazón. Corte transversal oblicuo que pasa por detrás de los grandes vasos.
Comprenden una zona de fijación conjuntivo-fibrosa donde se tes y nacaradas, se distinguen en cuerdas de primero, segundo y
insertan las válvulas en forma de anillo, a menudo incompleto. tercer orden según su longitud, su solidez y, sobre todo su punto
de inserción en las valvas que forman la válvula (Marc See). Las
– Cada válvula atrioventricular [auriculoventricular] apare- cuerdas tendinosas de las valvas se insertan sobre las paredes del
ce como una membrana blanquecina, delgada, flexible, cuyo ventrículo y sobre todo en los músculos papilares del corazón.
borde libre es muy irregular. Constituye un cono cuya base está – Los músculos papilares [pilares de primer orden] pertene-
fijada sobre el contorno del orificio atrioventricular y cuyo vér- cen al aparato valvular. Son salientes musculares cónicas, cuya
tice se hunde en el ventrículo. Vista desde el atrio, la válvula, al base forma parte de la pared del corazón y cuyo vértice está
parecer, continúa en pendiente suave a las paredes del atrio. En libre en la cavidad cardíaca. Se agrupan, en general, en varios
el ventrículo, por el contrario, aparece amarrada de manera muy músculos papilares que forman un conjunto anterior, poste-
sólida a las paredes de este, del que se halla separada por el rior o lateral, correspondiente a cada valva.
surco perivalvular. Cada válvula está dividida en un determinado
número de valvas [cúspides]: tres para la válvula derecha y dos
Interior de los ventrículos
para la izquierda. Las valvas se reúnen entre sí cerca de la inser-
ción de la valva en puntos denominados comisuras. Dentro de cada ventrículo se nota la existencia de refuerzos
– Del lado del ventrículo, cada válvula está unida a las paredes musculares dispuestos en:
musculares por cuerdas tendinosas. Estas están insertadas so-
bre el borde libre y sobre la cara ventricular de la valva, lo que deja – Trabéculas carnosas que constituyen puentes musculares
libre y perfectamente lisa la cara de la valva expuesta al pasaje [pilares de segundo orden], cuya parte media está libre entre
directo de la sangre. Estas cuerdas tendinosas, muy finas, brillan- dos inserciones más o menos alejadas.
Trabécula septomarginal
M. papilar anterior M. papilar anterior
M. papilar septal
M. papilar posterior
M. papilar posterior
Porción muscular del
septo interventricular
Ventrículo izquierdo
Fig. 76-7. Corte perpendicular al eje mayor del corazón que pasa por la parte baja de los dos ventrículos.
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Corazón 867
Pared del atrio [aurícula] derecho Pared de la aorta ascendente
Tabique atrioventricular
[auriculoventricular]
Porción membranosa del
tabique interventricular
Válvula atrioventricular
Válvula atrioventricular izquierda [mitral]
derecha [tricúspide]
Porción muscular del
tabique interventricular
Fig. 76-8. Corte coronal del septo [tabique] del corazón (según Bargmann y Doerr).
– Trabéculas carnosas, que son espesamientos de la pa- tivamente. Estas dos válvulas están formadas por un sistema de
red [pilares de tercer orden], particularmente numerosas en tres valvas cada una, denominadas valvas semilunares. Las
la vecindad del vértice del ventrículo o bien orientadas en el válvulas, así como los orificios, se describirán en cada uno de los
sentido de la corriente sanguínea, en la proximidad del orificio ventrículos considerados.
arterial. En medio de estas trabéculas carnosas se ven a veces El interés del estudio de los ventrículos recae en gran medida
cuerdas finas y blancas, nacaradas, sin ninguna relación con el sobre las válvulas: estas son el asiento más frecuente de altera-
aparato valvular; son las cuerdas tendinosas falsas. ciones patológicas (valvulopatías), algunas de las cuales son con-
génitas pero en su mayoría son adquiridas (lesiones reumáticas,
Orificios de salida de los ventrículos infecciosas, específicas e inespecíficas). La cirugía de estas valvu-
El orificio del tronco pulmonar (en el ventrículo derecho) y lopatías se ha desarrollado de modo considerable en los últimos
el orificio de la aorta (en el ventrículo izquierdo) están provistos años y se apoya en un conocimiento preciso de la anatomía de
de válvulas: la válvula pulmonar y la válvula aórtica, respec- las válvulas.
Pared anterior
del ventrículo derecho
Pared anterior
del ventrículo derecho
Fibras musculares Fibras musculares
penetrando en la valva penetrando en la valva
Cuerda tendinosa
Borde libre de la valva Cuerda tendinosa
Valva
Borde libre de la valva
M. papilar del ventrículo derecho
M. papilar del ventrículo derecho
Fig. 76-9. Inserción de las cuerdas tendinosas en las valvas. Valva anterior de la válvula atrioventricular derecha [tricúspide].
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868 Sistema cardiovascular
Corazón derecho – Segmento medio: está marcado por las salientes musculares
que constituyen los músculos pectíneos del atrio derecho,
Está constituido por el atrio [aurícula] y el ventrículo dere- dirigidos en sentido anteroposterior.
chos. – Segmento medial: corresponde a la aurícula [orejuela]
derecha. Esta aurícula es un embudo bastante estrecho, cuyo
Atrio [aurícula] derecho interior está ocupado por un sistema muscular de columnas
Es una cavidad irregular de paredes delgadas en la que se carnosas entrecruzadas, dispuestas de tal modo que el acceso
observan numerosos orificios venosos, unos muy voluminosos al atrio derecho, por el interior de la aurícula [orejuela] y utiliza-
(venas cavas) y otros más pequeños (seno coronario y venas car- do a veces por el cirujano, es bastante difícil. Su comunicación
díacas mínimas) (fig. 76-10). con el atrio puede estar marcada interiormente por un relieve
Según los tratados clásicos, se describen en el atrio seis ca- muscular muy notable.
ras, descripción que es bastante artificial. Es preferible, desde el
punto de vista de la anatomía práctica, describir en el corazón in Pared superior
situ una pared anterolateral, de exploración, y el fondo del atrio, Es el techo del atrio. Presenta esencialmente el orificio de la
donde se ven el resto de las paredes (Henry). vena cava superior, que es oblicuo abajo y atrás y cuyo eje prin-
cipal es anteroinferior. Esta pared es exigua y se continúa sin de-
Pared anterolateral marcación evidente con las estructuras adyacentes.
Corresponde a las paredes lateral, anterior y posterior clásicas.
Es la pared del acceso al atrio derecho. Se pueden describir allí Pared interatrial [interauricular]
tres segmentos: posterior o sinusal, medio o pectíneo, medial Es la pared posteromedial (izquierda) del atrio, que lo separa
o de la aurícula [orejuela]. de su homólogo. Presenta los siguientes elementos: en el centro,
se encuentra la fosa oval del atrio derecho, extremadamente
– Segmento posterior: comprende las caras lateral y posterior delgada, circunscrita por el limbo de la fosa oval [anillo de
de la descripción clásica. Se extiende entre los dos orificios de Vieussens], a veces incompleto, muy delgado en su parte ante-
terminación de las venas cavas. Está marcado por la saliente de rior e inferior. Aquí se sitúan, sea a nivel de la fosa oval del atrio
la cresta terminal (representación interna del surco terminal), derecho o adelante y debajo de esta, las comunicaciones intera-
de dirección vertical. El seno de las venas cavas, que se en- triales congénitas.
cuentra por detrás de la cresta terminal, presenta una pared
posterior que a veces está levantada por la “saliente” del tu- Pared inferior
bérculo intervenoso [tubérculo de Lower]. En la parte supe- Presenta un segmento lateral y un segmento medial.
rior de esta región y en la pared del atrio se encuentra el nodo
sinoatrial, primer elemento del sistema de conducción del – Lateralmente: se encuentra el orificio de la vena cava inferior,
corazón. oblicuo de atrás hacia adelante y de arriba hacia abajo. Este
Atrio [aurícula] derecho
V. cava superior
Orificio de v. cardíacas mínimas
Valva anterior de la válvula
atrioventricular derecha [tricúspide]
Tendón de la válvula de la v. cava inferior
Cresta terminal
Limbo de la fosa oval
Valva septal de la válvula atrioventricular
derecha [tricúspide]
Fosa oval
V. cardíacas mínimas
Orificio del seno coronario
V. cava inferior
Válvula de la v. cava inferior Válvula del seno coronario
Fig. 76-10. Atrio [aurícula] derecho. La pared anterior del atrio derecho ha sido seccionada y reclinada.
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Corazón 869
orificio está rodeado adelante y medialmente por la válvula – La trabécula septomarginal [banda moderadora], es una
de la vena cava inferior [de Eustaquio], muy incompleta, sin columna carnosa insertada por abajo y adelante en la base del
valor funcional apreciable en el adulto. músculo papilar anterior. Se dirige hacia arriba, algo atrás y a
– Medialmente: entre el borde posterior del orificio atrioven- la izquierda, para alcanzar la pared medial en la vecindad del
tricular [auriculoventricular], la parte inferior del limbo de la músculo papilar septal.
fosa oval y el orificio de la vena cava inferior se extiende un – La cresta supraventricular [de His o espolón de Wolff ], es un
espacio triangular marcado por el orificio del seno coro- fascículo carnoso que se origina del septo interventricular. De
nario: circular, limitado por la válvula del seno corona- allí se dirige en forma oblicua hacia abajo y lateralmente, para
rio [válvula de Tebesio]. Inmediatamente por detrás de él y perderse en la pared anterior del ventrículo. Esta saliente mus-
tendido desde el limbo de la fosa oval hasta la válvula de la cular está en la porción superior de la cavidad ventricular, y se
vena cava inferior, se ve el tendón de la válvula de la vena verá más adelante la parte que desempeña en la constitución
cava inferior [tendón de Todaro]. Esta región contiene, en el de las diferentes cámaras del ventrículo derecho.
espesor de su pared, el nodo atrioventricular, prolongado
medialmente por la parte inicial del sistema de conducción, Pared inferior o diafragmática
el fascículo atrioventricular.
Cuando se abre el corazón por su cara anterior es difícil verla,
pues se halla oculta por la válvula atrioventricular derecha [tri-
Pared atrioventricular [auriculoventricular] cúspide]. Está marcada por un gran número de relieves muscu-
Corresponde al orificio atrioventricular derecho, provisto de la lares, pero se nota allí especialmente, la saliente inferior y medial
válvula atrioventricular derecha [tricúspide]. Vista del lado de los músculos papilares posteriores. Estos por lo general en
del atrio, esta pared es lisa, constituida por el embudo de la vál- número de dos, están menos desarrollados que el músculo pa-
vula atrioventricular derecha. pilar anterior. A veces se encuentran agrupados en una saliente
muscular única (músculo papilar posterior). Este músculo papilar
Ventrículo derecho envía sus cuerdas tendinosas a la valva posterior de la válvula
Esta cavidad tiene la forma de una pirámide irregular cuyo eje atrioventricular derecha [tricúspide].
mayor está dirigido hacia abajo, adelante y a la izquierda (fig. 76-
11). Sus bordes son poco marcados, aunque pueden distinguirse Base. Orificio atrioventricular y válvula atrioventricular
tres paredes, una base y un orificio de salida: derecha [tricúspide]
El plano del orificio atrioventricular derecho es sensible-
– Pared anterior o esternocostal. mente vertical (fig. 76-12). Está rodeado por un anillo fibroso,
– Pared medial o septal. situado en la unión de las musculaturas atrial y ventricular. De
– Pared inferior o diafragmática. este anillo está suspendida la válvula atrioventricular derecha, en
– Una base: la válvula atrioventricular derecha [tricúspide].
la cual es necesario describir también las cuerdas tendinosas
– Un orificio de salida: la válvula pulmonar.
y los músculos papilares de los cuales provienen. Se trata, en
efecto, de un conjunto: el aparato atrioventricular derecho
Pared anterior [tricuspídeo], que asegura la abertura y el cierre del orificio
Es una pared relativamente delgada, cuyas fibras muscula- atrioventricular.
res están dirigidas hacia arriba, a la izquierda y de adelante ha-
cia atrás. En el ser vivo, está sometida a una depresión marcada A. Anillo fibroso derecho: es particularmente grueso en su
en el momento de la diástole. En su parte inferior se insertan las parte anterior (filum coronarium derecho). Es más delgado la-
formaciones musculares que constituyen el músculo papilar teralmente y atrás. Se deben recordar también las relaciones
anterior [pilar anterior del aparato tricuspídeo]. De esta saliente íntimas de la parte anterior del anillo con la arteria coronaria
muscular parten numerosas cuerdas tendinosas que llegan a la derecha, que transcurre por la cara externa del corazón, y las
valva anterior de la válvula atrioventricular derecha. de su parte posteromedial con el sistema de conducción, fas-
Esta pared es la vía de acceso quirúrgico del ventrículo dere- cículo atrioventricular, contenido en el miocardio atrial.
cho. Cuando se practica una incisión, es necesario no sobrepasar B. Válvula atrioventricular derecha [tricúspide]: constituye
una línea paralela al surco coronario, situada a mitad de distancia un embudo blanco, nacarado, que se introduce en el ventrícu-
entre este y la punta del corazón. Por debajo de esta línea se lo derecho. Este embudo presenta tres escotaduras que per-
encuentra, en efecto, la parte del ventrículo derecho que corres- miten distinguir tres valvas (de donde proviene el nombre de
ponde al músculo papilar anterior y a formaciones musculares esta válvula). Estas valvas tienen dimensiones diferentes:
gruesas e imbricadas. – La valva anterior es la más amplia. Es cuadrilátera y está
insertada en toda la parte anterior del anillo y a veces so-
Pared medial o septo [tabique] interventricular bre su parte inferior. Su borde libre es muy irregular. Recibe
Esta es convexa hacia el interior del ventrículo. Corresponde cuerdas tendinosas que se originan en el músculo papi-
al septo [tabique] interventricular. Está erizada de pequeños pila- lar anterior, muchas de las cuales se prolongan sobre la
res unidos a la valva septal de la válvula atrioventricular derecha. cara lateral de la valva anterior, es decir, sobre la que mira a
Entre ellos forman el músculo papilar septal [de Luschka], que la pared cardíaca (fig. 76-11).
está cerca del orificio del tronco pulmonar. – La valva posterior se inserta sobre la parte posterior e
Las paredes anterior y medial se reúnen a nivel del orificio del inferior del anillo. Es menos amplia, menos alta que la val-
tronco pulmonar. Esta unión está marcada por el encuentro de va anterior. Sus cuerdas provienen del músculo papilar
dos formaciones musculares muy importantes y salientes: posterior.
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870 Sistema cardiovascular
Valva semilunar anterior M. papilar septal
Valva semilunar izquierda Trabécula del cono arterioso
Valva semilunar derecha M. papilar septal
Tronco pulmonar Pared septal
Trabécula septomarginal
Pared anterior
seccionada y rebatida
Pared anterior
seccionada y rebatida
Cresta supraventricular
Valva septal
Valva anterior
M. papilar anterior
M. papilar posterior
Pared inferior
Fig. 76-11. Ventrículo derecho. Aparato valvular atrioventricular derecho [tricuspídeo] y cono arterioso.
– La valva septal también tiene dimensiones pequeñas. Se in- posee tres comisuras que son: lateral, posteromedial y ante-
serta sobre el tabique interventricular, a la altura de la por- romedial. Cuando las tres valvas están aplicadas una contra la
ción membranosa y corresponde a la parte alta del ventrículo otra en posición de cierre y se las observa por su cara auricular,
izquierdo. A esta inserción siguen atrás y arriba, el sistema de su línea de contacto tiene la forma de una Y cuya rama vertical
conducción y el fascículo atrioventricular. Las cuerdas tendi- está dirigida hacia abajo y atrás en dirección a la comisura lateral
nosas “amarran”esta valva al músculo papilar septal. (fig. 76-12).
En la estenosis tricuspídea (congénita o adquirida), las
El espacio que separa las valvas entre sí en general no llega a comisuras pueden extenderse hasta el borde libre de la valva.
su línea de inserción. El puente valvular así constituido se deno- Esta disposición puede ser modificada por la comisurotomía
mina comisura. La válvula atrioventricular derecha [tricúspide] tricuspídea.
Valva septal de la atrioventricular
Trígono fibroso derecho derecha [tricúspide]
Valva anterior de la atrioventricular
Orificio de la aorta derecha [tricúspide]
Valva anterior de la atrioventricular Valva posterior de la atrioventricular
izquierda [mitral] derecha [tricúspide]
Valva posterior de la atrioventricular
izquierda [mitral]
Fig. 76-12. Válvulas atrioventriculares cerradas. Vista superior (según Netter).
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Corazón 871
Orificio del tronco pulmonar contacto de los nódulos de las valvas semilunares; la sangre no
Se encuentra en la extremidad de lo que puede denominar- puede refluir hacia el ventrículo salvo en condiciones patoló-
se la porción de salida del ventrículo derecho. El orificio del gicas.
tronco pulmonar está próximo a la pared anterior del ventrículo,
dirigido hacia arriba, a la izquierda y atrás, prolongado por el eje Circulación de la sangre en el ventrículo derecho. Cámaras
mismo del tronco pulmonar. Comprende una porción ventricu- de entrada y de salida
lar y el orificio arterial propiamente dicho. La sangre que proviene del atrio [aurícula] derecho penetra
primero en la cámara de entrada (fig. 76-13). Esta está situada
– La porción ventricular se apoya atrás y medialmente sobre la atrás y abajo. Su eje mayor, perpendicular al del orificio atrioven-
pared septal, donde se reúnen la trabécula septomarginal y la tricular, se confunde con el del ventrículo derecho. Sus dimen-
cresta supraventricular. Está cerrada adelante por la pared ante- siones están aumentadas por el cierre atrioventricular que hace
rior, y esta región se denomina cono arterioso [infundíbulo]. ascender la válvula atrioventricular derecha [tricúspide] hacia el
– El orificio del tronco pulmonar está señalado por la existen- atrio derecho. Las paredes de esta cámara son irregulares y están
cia de las tres valvas semilunares [sigmoideas pulmonares] erizadas de músculos papilares y de trabéculas carnosas, sobre
(figs. 76-11 y 76-18). Están constituidas por una delgada lá- todo en la punta del ventrículo, donde aquellas adquieren un
mina de tejido fibroso insertada siguiendo una línea semilunar aspecto esponjoso.
en la pared muscular del ventrículo. Esta lámina está tapizada La cámara de salida es anterior e izquierda. Su eje mayor es
por una hoja endotelial, que proviene del endocardio, recubre oblicuo hacia arriba, a la izquierda y atrás, y configura un ángulo
la totalidad del eje conjuntivo de la válvula sobre sus dos ca- recto con el eje mayor de la cámara de entrada, como se ve muy
ras y se continúa arriba, con el endotelio del tronco pulmonar bien en las angiografías. Sus paredes son más lisas que las de la
(Mazzella). El borde libre de las valvas está reforzado por los cámara de entrada.
nódulos de las valvas semilunares [de Morgagni]. De las El límite entre las dos cámaras está constituido por la valva
tres valvas semilunares pulmonares, una es anterior y las anterior de la válvula atrioventricular derecha [tricúspi-
otras dos posteriores, una a la derecha y otra a la izquier- de] y la cresta supraventricular, lateralmente y arriba; por la
da. En el momento de la sístole ventricular, las valvas están trabécula septomarginal y el músculo papilar anterior, me-
aplicadas contra la pared arterial, lo que asegura la apertura dialmente y abajo.
del orificio. Durante la diástole, las valvas caen hacia el eje Esta angulación en el interior del ventrículo derecho puede
del conducto. Se aplican una contra la otra por su borde libre. dificultar la progresión de la cánula en el curso del cateterismo
El cierre hermético de este “piso sigmoideo” se refuerza por el cardíaco, cuando se desea introducirla en el tronco pulmonar. Es,
V. cava superior
Tronco pulmonar
Cresta supraventricular
Cono arterioso
Atrio [aurícula] derecho
V. cava inferior Pared anterior del
Valva anterior de la válvula ventrículo derecho
atrioventricular derecha [tricúspide] Trabécula septomarginal
M. papilar anterior Ventrículo derecho
Fig. 76-13. Cámaras del corazón derecho. Vista esquemática.
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872 Sistema cardiovascular
Aorta ascendente
A. pulmonar izquierda
V. cava superior
A. pulmonar derecha
Aurícula [orejuela] izquierda
R. interventricular anterior
Ventrículo izquierdo
V. pulmonar
superior derecha
Atrio [aurícula] izquierdo
V. pulmonar inferior derecha
V. cardíaca mínima
M. papilares Tabique interatrial
Pared ventricular Valva anterior de la válvula
atrioventricular izquierda [mitral]
Fig. 76-14. Pared interna del atrio [aurícula] izquierdo, sección que interesa al atrio y al ventrículo izquierdo, vista posterior
izquierda.
por otra parte, favorable para la retención de los coágulos san- verdaderos pequeños divertículos, cada una de las cuales está
guíneos provenientes de una trombosis venosa periférica (em- rodeada por un manguito pericárdico.
bolias cardiopulmonares).
Pared superior
Corazón izquierdo Es redondeada, estrecha, y forma el techo del atrio. Su ver-
tiente anterior se relaciona con la aorta y el tronco pulmonar, de
Lo constituyen el atrio [aurícula] y el ventrículo izquierdos. los que está separada por el seno transverso del pericardio (fig.
76-2).
Atrio [aurícula] izquierdo
Es una cavidad con eje mayor transversal (figs. 76-6 y 76-14). Pared inferior
Recibe las cuatro venas pulmonares y se abre en el ventrícu- Reúne con una pendiente suave la pared posterior con la re-
lo izquierdo por un orificio provisto de una válvula: la válvula gión del orificio atrioventricular (fig. 76-14). Puede estar levan-
atrioventricular izquierda [mitral]. Está situada a la izquierda tada por la saliente del seno coronario.
y por detrás del atrio derecho, de la que la separa el septo [tabi-
que] interatrial. Aun cuando posee la forma de una ampolla o Pared interatrial [interauricular]
de un amplio divertículo situado en la parte posterior del cora-
zón, se considera que tiene seis paredes. Es anterior y derecha, muy delgada a nivel de la fosa oval del
atrio derecho, y se engruesa a su alrededor. Está a veces marcada
por vestigios del “septum secundum” pequeña medialuna supe-
Pared posterior
rior con concavidad inferior (fig. 76-14).
Lisa, regularmente vertical, es ligeramente convexa hacia
atrás donde se relaciona con el seno oblicuo del pericardio. Esta Pared anterior
pared es cuadrilátera; sus cuatro ángulos están marcados por la
llegada de las cuatro venas pulmonares, dos a la derecha y Es el orificio atrioventricular izquierdo, cerrado durante
dos a la izquierda. Los orificios izquierdos son algo más posterio- la sístole ventricular por la válvula atrioventricular izquierda
res que sus homólogos derechos. Además, las venas pulmonares [mitral] (fig. 76-12).
superiores, derecha e izquierda, son más anteriores que las venas
inferiores. Estos cuatro orificios están desprovistos de válvulas. Pared lateral
Por último, es necesario notar las relaciones íntimas de los orifi- Aurícula [orejuela] izquierda. Es la parte superior, anterior e iz-
cios de las venas pulmonares derechas con el septo interatrial quierda del atrio izquierdo, marcada por el orificio de la aurícula.
[tabique interauricular]. Conectadas en forma estrecha a las raí- Los músculos pectíneos se entrecruzan formando pequeñas cel-
ces pulmonares, estas cuatro venas traccionan hacia esas raíces, das donde se acumulan a veces coágulos en caso de estrechez
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Corazón 873
de la válvula atrioventricular izquierda [mitral], pero siempre es Pared inferior o diafragmática
posible encontrar una luz que comunica ampliamente con el Está marcada por numerosos músculos papilares entre los
atrio. que se destacan el músculo papilar posterior, que forma con
La aurícula [orejuela] izquierda es la vía de acceso más directa la pared lateral un conjunto cóncavo hacia adelante y hacia la
que utilizan los cirujanos para alcanzar el atrio izquierdo y la vál- derecha.
vula atrioventricular izquierda [mitral], pero también es posible
alcanzarlos por la vía derecha a través del septo interatrial, por
Pared medial, septal o interventricular
[auriculotomía] directa o bien por la vía de la vena pulmonar su-
perior izquierda. Corresponde al tabique interventricular (fig. 76-16).
Las dimensiones del atrio izquierdo pueden estar aumenta- Mucho más lisa que las precedentes, deja entrever, bajo el en-
das de manera considerable cuando la válvula atrioventricular iz- docardio, estrías pálidas que corresponden a la rama izquierda
quierda [mitral] se halla estrechada. En esos casos, protruye hacia del fascículo atrioventricular. Se continúa arriba y atrás con
atrás y lateralmente, desplazando al esófago, lo que ensancha la la pared aórtica. Marcadamente cóncava, completa el aspecto
sombra radiológica del corazón. circular del ventrículo izquierdo.
Ventrículo izquierdo Vértice
Es muy diferente del ventrículo derecho, sobre todo por el Está formado por la reunión de las tres paredes precedentes
espesor de sus paredes y por la proximidad de sus orificios de que convergen en el vértice del corazón. Este está ocupado por
entrada y de salida (figs. 76-6, 76-15 y 76-16). Cónico, con vér- trabéculas carnosas que le dan un aspecto esponjoso.
tice izquierdo e inferior (punta del corazón), se presenta circular
en el corte (fig. 76-7), pero se pueden distinguir tres paredes: Base. Válvula atrioventricular izquierda [mitral] y orificio
lateral o izquierda, inferior o diafragmática, medial o interventri- atrioventricular izquierdo
cular (septal). Se describen, además, un vértice, una base (orificio Orientada hacia arriba, atrás y a la derecha, está representada
atrioventricular [auriculoventricular]) y el orificio de la aorta. por el orificio atrioventricular, que es posterior e izquierdo. Está
orientada según un plano oblicuo de arriba hacia abajo, de ade-
Pared lateral o izquierda lante hacia atrás y de derecha a izquierda. Dispone de un siste-
Es la cara quirúrgica del ventrículo izquierdo. Se extiende en su- ma de cierre constituido por una zona de fijación; una válvula
perficie (fig. 76-4) desde el surco interventricular anterior hasta la atrioventricular, tradicionalmente denominada mitral (Vesalio),
rama marginal izquierda de la rama circunfleja. En su parte inferior, debido a su forma, y un conjunto de músculos papilares y de
en la cavidad ventricular, se inserta el músculo papilar anterior. cuerdas tendinosas.
Tronco pulmonar
Aurícula [orejuela] izquierda
Aorta ascendente
V. cardíaca magna
R. circunfleja de la
a. coronaria izquierda
Pared anterior
Valva anterior
M. papilar anterior de la válvula atrioventricular
izquierda [mitral]
Tabique interventricular
M. papilar posterior
Pared inferior
Terminación de la r.
interventricular anterior
Fig. 76-15. Ventrículo izquierdo después de la ablación de su cara izquierda y de la valva posterior de la válvula atrioventricular
izquierda [mitral].
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874 Sistema cardiovascular
A. coronaria izquierda Valva semilunar aórtica
Valva semilunar aórtica A. coronaria derecha
Aorta ascendente
Aurícula [orejuela] izquierda
V. coronaria magna
R. circunfleja de la
a. coronaria izquierda
Valva anterior de la válvula
atrioventricular izquierda [mitral]
Pared anterior
Valva semilunar aórtica
M. papilar anterior
Pared interventricular Valva anterior de la válvula
atrioventricular
izquierda [mitral]
M. papilar posterior,
seccionado Pared inferior
Terminación de la
r. interventricular anterior M. papilar posterior,
seccionado
Fig. 76-16. Septo [tabique] interventricular, desde el ventrículo izquierdo.
A. Anillo fibroso (fig. 76-18): se interpone entre las muscula- dos valvas en el momento de la sístole ventricular contacta no
turas atrial y ventricular. Su espesor es variable. Adelante y a la solo por sus bordes sino también por una parte de su cara atrial
derecha del anillo se encuentran los trígonos fibrosos del (Detry) (fig. 76-17).
corazón, derecho e izquierdo, sólidos y gruesos. La línea Las dos valvas están unidas por dos comisuras, izquierda y
posterior que los une (filum coronarium izquierdo) es delga- derecha. Esos dos puentes valvulares les impiden a las escotadu-
da. La línea anterior y derecha llega al origen de la aorta, entre ras que separan las valvas alcanzar el anillo atrioventricular.
las valvas semilunares posterior e izquierda. Aquí el anillo es
casi inexistente.
B. Válvula atrioventricular izquierda [mitral]: tiene la forma
de un cono truncado que se inserta en el anillo fibroso atrio- Tronco pulmonar Cono arterioso
ventricular izquierdo y se hunde en el ventrículo, donde está A. coronaria derecha
unida a los músculos papilares. A. coronaria Aorta ascendente
C. Comprende dos valvas muy desiguales: izquierda
– La valva anterior [mayor] de la válvula atrioventricu-
lar izquierda [mitral] (fig. 76-15) es anterior y derecha. Se
inserta en la parte aórtica del anillo fibroso, sobre el trígono
fibroso izquierdo y sobre el septo interatrial interauricular,
más atrás. Estas inserciones son muy flexibles en su conjun-
to, lo que le confiere una gran movilidad. De forma rectan-
gular, es lisa en sus dos caras. Esta valva anterior constitu-
ye la pared que separa la cámara de entrada, de la cámara
de salida del ventrículo izquierdo. La sangre se desliza sobre Pared del atrio
sus caras atrial y ventricular. Las cuerdas tendinosas de la [aurícula] derecho
valva anterior se fijan solo sobre su borde libre. Valvas de la válvula atrioventricular
– La valva posterior [menor] de la válvula atrioventri- Válvula atrioventricular derecha [tricúspide]
cular izquierda [mitral] (fig. 76-6), posterior e izquierda. izquierda [mitral] Septo interatrial
Se inserta en el trígono fibroso derecho y en el filum coro- Pared posterior del atrio
nario izquierdo (fig. 76-19). Su cara anteroderecha es lisa, [aurícula] izquierdo
mientras que su cara izquierda recibe numerosas cuerdas
que ascienden a menudo hasta el anillo fibroso. Fig. 76-17. Esquema de la disposición que adoptan las
válvulas atrioventriculares al cerrarse y las válvulas aórtica y
La superficie de la válvula atrioventricular izquierda [mitral] es pulmonar al abrirse.
mayor que la del orificio atrioventricular: el acoplamiento de las
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Corazón 875
En la estenosis mitral, las comisuras pueden extenderse tral], es irregular y erizada de relieves musculares. La cámara de
hasta el borde libre de las valvas. El orificio del embudo está re- salida es anterior y derecha. Su eje mayor es oblicuo arriba, atrás
ducido y la esclerosis lo priva de su elasticidad. Este estado pue- y a la derecha. Está circunscrita por la valva anterior de la válvu-
de corregirse por la comisurotomía mitral. En la insuficiencia la atrioventricular izquierda [mitral] a la izquierda y por la pared
mitral, por el contrario, los bordes esclerosos, retraídos, se opo- septal a la derecha. Cuando la válvula atrioventricular derecha as-
nen al afrontamiento correcto de las valvas en el momento de la ciende hacia el atrio, en el momento de la sístole ventricular, las
sístole. Se debe entonces proceder al reemplazo de la válvula dos cámaras comunican ampliamente y la sangre no encuentra
por una prótesis o un injerto. obstáculo en su curso hacia la aorta.
Los músculos papilares (fig. 76-16) son dos: un músculo
papilar anterior, redondeado y convexo, y un músculo papi-
lar posterior, cóncavo, que se adosan entre sí durante la sístole. CONSTITUCIÓN ANATÓMICA
Aplicados sobre la pared ventricular por numerosas trabéculas car- DEL CORAZÓN
nosas, originan, por su vértice, las cuerdas que los unen a las dos
valvas de la válvula atrioventricular izquierda [mitral]. Se ha visto El corazón está constituido, esencialmente, por un músculo
que la valva anterior de esta válvula solo recibe cuerdas de primer muy particular, el miocardio, que está sustentado sobre forma-
orden, insertadas en su borde libre, mientras que la valva posterior ciones conjuntivas. Su cara superficial está cubierta por el epi-
dispone de cuerdas de primero, segundo y tercer orden. Los dos cardio (lámina visceral del pericardio seroso). Su cara profunda,
músculos papilares no reparten sus cuerdas de igual manera en intracardíaca, está tapizada por el endocardio.
las dos valvas. La longitud de las cuerdas varía, pero la extremidad
inferior del embudo valvular queda siempre a 2 cm, por lo menos,
por encima de la punta de los músculos papilares. Zonas conjuntivas de fijación
del corazón
Orificio de la aorta Se denomina así a las formaciones de tejido conectivo que
Está situado adelante, arriba y a la derecha del orificio atrio- rodean los orificios atrioventriculares, aórtico y pulmonar (fig.
ventricular izquierdo (fig. 76-18). Su forma es circular. Está pro- 76-18). La porción membranosa del septo [tabique] del corazón
visto de tres valvas semilunares, posterior, derecha e izquier- también forma parte de aquellas.
da. Más gruesas que sus homólogas pulmonares, presentan en
su borde libre el nódulo de las valvas semilunares [cuerpos Zonas fibrosas atrioventriculares
de Arancio]. Este asegura el cierre perfecto del “piso sigmoideo”
durante la diástole ventricular. Encima de las valvas semilunares, Se interponen entre las musculaturas atrial y ventricular. Están
constituidas, esencialmente, por dos espesamientos conectivos
la parte inicial de la aorta está dilatada para formar los senos
fibrosos resistentes, los trígonos izquierdo y derecho del co-
aórticos [de Valsalva]. En los senos derecho e izquierdo se abren
los orificios de las arterias coronarias, derecha e izquierda. razón. El trígono derecho se prolonga adelante y a la derecha
por el filum coronarium derecho. El trígono izquierdo, más
superficial, se prolonga atrás y a la izquierda por el filum coro-
Circulación de la sangre en el ventrículo izquierdo. Cámaras narium izquierdo que bordea, atrás, al orificio atrioventricular
de entrada y de salida izquierdo. Por fuera de los trígonos y de los filos coronarios no
La sangre llega al ventrículo a través del orificio atrioventricu- existe sino un tejido conectivo laxo que cierra muy mal lo que
lar izquierdo (fig. 76-19). Ocupa entonces la cámara de entra- Lower denominó “anillos fibrosos del corazón”. Se ha visto cómo
da, que es posterior e inferior; limitada adelante y a la derecha las válvulas atrioventriculares se fijan sobre esos anillos fibrosos
por la valva anterior de la válvula atrioventricular izquierda [mi- incompletos.
Tronco pulmonar
A. coronaria derecha
A. coronaria izquierda
Aorta ascendente
Valva anterior de la válvula
Trígono fibroso izquierdo atrioventricular derecha [tricúspide]
Valva anterior de la válvula
atrioventricular izquierda [mitral] Ventrículo derecho
Trígono fibroso derecho
Valva posterior de la válvula Valva posterior de la válvula
atrioventricular izquierda [mitral] atrioventricular derecha [tricúspide]
Ventrículo izquierdo Vasos interventriculares
posteriores
Fig. 76-18. Formaciones fibrosas del corazón. Vista posterosuperior, luego de la ablación de los atrios [aurículas] (según Netter).
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876 Sistema cardiovascular
Tronco
pulmonar Aorta
ascendente
Tabique
interventricular
Atrio [aurícula]
izquierdo
Ventrículo
izquierdo
Valva anterior de la válvula
atrioventricular izquierda [mitral]
M. papilar posterior
M. papilar anterior
Fig. 76-19. Cámaras del corazón izquierdo.
Zonas conjuntivas arteriales tendón del infundíbulo, que presenta el engrosamiento en las
No existe anillo arterial, como lo creía Luschka. La continuidad extremidades de cada valva semilunar. Además, la cara posterior
de la válvula pulmonar y de la válvula aórtica está marcada por el del orificio aórtico se apoya sólidamente sobre los dos trígonos,
Tronco pulmonar Aorta ascendente
Aurícula [orejuela] izquierda Aurícula [orejuela] derecha
Cara anterior de
los atrios [aurículas]
V. pulmonar
inferior izquierda
V. cava superior
V. pulmonar Surco interauricular
superior izquierda
V. pulmonar superior derecha V. cava inferior
V. pulmonar inferior derecha
Fig. 76-20. Miocardio de los atrios [aurículas] y de la base del corazón (según Tandler).
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Corazón 877
separados aquí por una zona débil. En cuanto al orificio del tron- las zonas conjuntivas. Las dos musculaturas están reunidas, sin
co pulmonar, está reforzado, atrás, por el tendón del infundí- embargo, por un tejido muscular, muy particular, el sistema de
bulo, no siempre evidente. conducción, que asegura la armonía de sus contracciones.
Lo que se ha denominado de manera impropia el esqueleto
fibroso del corazón se reduce, en suma, a los dos trígonos pro- Miocardio de los ventrículos
longados por los filos coronarios: estos son los únicos elementos Es grueso, sobre todo alrededor del ventrículo izquierdo (fig.
resistentes, no musculares, de la pared cardíaca. 76-21). En su espesor se distinguen, según Winslow, fibras co-
munes (capa superficial) y fibras propias, que forman dos ca-
pas profundas:
Miocardio
Se estudia de manera independiente el miocardio de los – Las fibras superficiales, unidas al tejido conjuntivo de los
ventrículos y el de los atrios, muy diferentes y separados por orificios, se dirigen hacia la punta del corazón, alrededor de la
Tronco pulmonar
Tronco pulmonar
Cara pulmonar izquierda
Cara pulmonar izquierda
Surco interventricular anterior
Surco interventricular anterior
Aorta ascendente
Aorta ascendente
Cono arterioso
Cono arterioso
Vórtice del corazón
A Cara diafragmática Vórtice del corazón
A Cara diafragmática
Cono arterioso Ventrículo derecho
Cono arterioso Ventrículo derecho
Aorta ascendente
Aorta ascendente
Orificio atrioventricular
derecho
Orificio atrioventricular
derecho
B Pared interventricular
Fig. 76-21.B A. Capa superficial del miocardio ventricular. B. Fibras interventriculares
Pared interventricular del septo [tabique] interventricular (según
Tandler).
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878 Sistema cardiovascular
cual se reflejan (vórtice del corazón). Se esparcen en abani- cho, en el fondo de la cual el miocardio es a menudo dehis-
co para ir al septo [tabique] o, en profundidad, a los músculos cente.
papilares o hacia el anillo fibroso.
– Las fibras propias, unidas también a los anillos fibrosos, son
más cortas, oblicuas a la derecha, casi circulares a la izquierda. Sistema de conducción del corazón
Constituyen dos planos: medio, de disposición circular; pro- El miocardio posee una capacidad de contracción automá-
fundo, que corresponde a los músculos papilares y a las trabé- tica. El corazón aislado de toda conexión nerviosa extrínseca
culas carnosas subendocárdicas. continúa latiendo. Más aún, los atrios [aurículas] y los ventrículos
se contraen siguiendo un ritmo propio. En realidad, esas con-
En el plano funcional, se estima que las fibras superficiales tracciones se producen en un orden bien definido. El origen de
comunes aseguran los movimientos de torsión del corazón,
las contracciones y su transmisión armoniosa a todas partes del
mientras que las fibras profundas, cuyo funcionamiento es casi
corazón corresponde al sistema de conducción del corazón
esfinteriano, se encargan de expulsar la sangre fuera de las cá-
[cardionector]. Este sistema de despolarización y conducción
maras arteriales.
está constituido por células miocárdicas especializadas, que
se ubican subendocárdicamente y se diferencian de las células
Miocardio de los atrios miocárdicas generales “de trabajo”.
Es mucho más delgado. Se distinguen, sin embargo, fibras El sistema de conducción del corazón comprende dos partes:
propias y fibras comunes. Las primeras son anulares, dispuestas
alrededor de los orificios venosos. Las segundas, ansiformes, se – El nodo sinoatrial, situado en la pared del atrio derecho.
extienden de un punto a otro del anillo orificial. Cierto número – El conjunto atrioventricular, en el cual se distinguen el
de espesamientos musculares se han identificado en la pared de nodo atrioventricular, el fascículo atrioventricular y sus
los atrios [aurículas], sobre todo en el derecho (fig. 76-20). ramas derecha e izquierda y los ramos subendocárdicos.
Estos espesamientos no tienen valor funcional evidente; sin
embargo, deberán recordarse los siguientes:
Nodo sinoatrial [sinusal o de Keith y Flack]
– Músculos pectíneos, que refuerzan las aurículas [orejuelas] y Lo describieron en el mismo año Keith y Flack y Koch (fig. 76-
la parte adyacente del atrio. 22). Es una formación delgada, aplastada y alargada, en forma de
– Fascículo de la cresta terminal, que es un punto de referen- huso. Su extremidad superior se halla adelante y a la derecha del
cia del nodo sinoatrial en la pared del atrio derecho. orificio de la vena cava superior, en el atrio derecho. Desciende
– Tendón de la válvula de la vena cava inferior, estructura verticalmente por dentro de la cresta terminal y desaparece en
fibrosa en el piso del atrio derecho, punto de referencia del el tercio inferior de la pared del atrio. Superficial arriba, se acer-
nodo atrioventricular. ca por abajo al endocardio. Pertenece así a la porción sinusal
– Limbo de la fosa oval, que limita la fosa oval del atrio dere- del atrio: el seno de las venas cavas. Aquí aparecen las primeras
Fascículo atrioventricular Rama izquierda del fascículo atrioventricular
(Fascículo internodal) Rama derecha del fascículo atrioventricular
Fascículo atrioventricular
V. cava superior
Nodo atrioventricular
Nodo sinoatrial
Nodo atrioventricular
(Fascículo internodal)
V. cava inferior
Ramos subendocárdicos
Válvula del seno coronario Pared anterior del ventrículo derecho
Valva septal de la atrioventricular Pared interventricular
derecha [tricúspide]
Fig. 76-22. Sistema de conducción del corazón. Vista lateral derecha (según Netter).
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Corazón 879
Porción membranosa Válvula aórtica
del tabique interventricular Aorta ascendente
Rama izquierda del Atrio izquierdo
fascículo atrioventricular
Válvula atrioventricular
izquierda (mitral)
Ventrículo izquierdo
Ramos subendocárdicos
Fig. 76-23. Rama izquierda del fascículo atrioventricular. Vista lateral izquierda (según Netter).
contracciones del tubo cardíaco embrionario. Aquí terminan las cubierta por el endocardio de su cara izquierda, en la vertical
últimas contracciones del corazón que muere. al eje del espacio entre las valvas semilunares aórticas derecha
Entre el nodo atrioventricular y el nodo sinoatrial se des- y posterior. Difícil de aislar, esta rama parece ramificarse en un
cribieron vías de conducción internodales. En la actualidad, se fascículo anterior y uno posterior, destinados a cada uno de los
considera que estas vías no están constituidas por tejido mio- músculos papilares del ventrículo izquierdo.
cárdico especializado; por lo tanto, se descarta la presencia de
vías de conducción especializadas internodales e interatriales. El cirujano que opera las comunicaciones interventriculares
altas o procede al reemplazo de la válvula atrioventricular dere-
Conjunto atrioventricular cha [tricúspide] tiene en cuenta la presencia del fascículo atrio-
ventricular. Muy próximo al endocardio, marginando el orificio
anormal de los “defectos” septales, el fascículo atrioventricular
Nodo atrioventricular [de Aschoff-Tawara]
corre el riesgo de ser incluido en los puntos de sutura.
Está situado en la pared del atrio [aurícula] derecho, en una
zona triangular limitada por atrás por el orificio del seno coro-
Ramos subendocárdicos [red de Purkinje]
nario; abajo y a la izquierda, por la inserción de la valva septal
de la válvula atrioventricular derecha [tricúspide], y me- Es la dispersión en las paredes de los ventrículos de las fibras
dialmente, por el tendón de la válvula de la vena cava in- emanadas del fascículo atrioventricular. Algunas de esas fibras
ferior (fig. 76-22). Se encuentra en el tabique atrioventricular. son libres, cubiertas por el endocardio, y adquieren el aspecto de
Comprende una porción de fibras dispuestas en abanico (nodo cuerdas tendinosas (falsas cuerdas del corazón).
de Zahn), situadas a la derecha, que se condensan en un conjun-
to izquierdo más denso. Desde la extremidad izquierda parten: Vascularización
Cada uno de los elementos constitutivos del sistema de coman-
Fascículo atrioventricular [fascículo de His] do del corazón dispone de una vascularización propia. El nodo si-
Su tronco, de 3 mm de ancho y aproximadamente de 10 a noatrial recibe ramas de las arterias auriculares, en general, de la
12 mm de largo, se dirige hacia adelante, arriba y a la izquierda arteria coronaria derecha, pero a veces también de la izquierda.
(figs. 76-22 y 76-23). Sigue sobre el flanco derecho del septo El nodo atrioventricular y el fascículo atrioventricular son irri-
[tabique] del corazón, la inserción de la valva septal de la válvula gados por las ramas interventriculares septales, provenientes de la
atrioventricular derecha [tricúspide]; llega así a la parte anterior rama interventricular posterior, rama de la coronaria derecha.
e inferior de la porción membranosa del septo [tabique] in- Las ramas del fascículo atrioventricular reciben ramas de las
terventricular, donde se divide en dos ramas: arterias interventriculares septales, provenientes de la rama in-
terventricular anterior (coronaria izquierda).
– Rama derecha: sigue el trayecto de la trabécula septomar- La trombosis de las arteriolas destinadas al sistema de con-
ginal, bajo el endocardio, lo que la conduce hasta la base de ducción altera gravemente el funcionamiento de este sistema y
los músculos papilares en contacto de los cuales se ramifica. perturba la coordinación de las contracciones cardíacas (disocia-
– Rama izquierda: atraviesa el septo interventricular y aparece ción atrioventricular, bloqueo de rama, etc.).
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880 Sistema cardiovascular
V. cava superior A. coronaria izquierda
R. circunfleja
Aorta ascendente
1.ª r. interventricular septal
R. interventricular anterior
Aurícula [orejuela] derecha
R. lateral
A. coronaria derecha
R. del cono arterioso
R. del cono arterioso
R. ventricular anterior
R. marginal derecha R. interventricular anterior
Fig. 76-24. Arterias coronarias. Vista anterior.
VASCULARIZACIÓN DEL CORAZÓN Pasa así a la cara inferior, para situarse en el surco interventri-
cular inferior, donde termina, agotándose al cabo de 2 o 3 cm.
Las arterias y las venas del corazón se disponen en círculo Sumergida en el tejido adiposo, esta arteria está en relación
alrededor del órgano: se las denomina vasos coronarios. Los íntima con la vena cardíaca magna. Con las dos ramas ter-
linfáticos adoptan otra disposición. minales de la coronaria izquierda, esta vena forma un triángulo
(Mouchet). Las ramas colaterales de la interventricular anterior
son muy numerosas. Se las puede dividir en:
Arterias coronarias – Arterias del ventrículo izquierdo: rama lateral, obli-
En número de dos, la coronaria izquierda y la coronaria de- cua hacia abajo y a la izquierda, para la pared anterior del
recha, no son semejantes y se las debe describir por separado. ventrículo izquierdo, puede dar ramas en número de cua-
tro o seis que participan en la red de la punta del corazón.
– Arterias del ventrículo derecho: hay dos principales,
Arteria coronaria izquierda
la rama del cono arterioso para la región izquierda del
Se origina de la aorta, a la altura del borde libre de la valva cono arterioso del ventrículo derecho y la rama anasto-
semilunar izquierda y en el seno aórtico [de Valsalva] corres- mótica para la marginal derecha.
pondiente (figs. 76-24 y 76-25) Su calibre mide de 3 a 4 mm, – Ramas interventriculares septales: existe una decena
término medio, en el adulto. Su trayecto la lleva primero detrás que se profundizan en el septo [tabique] interventricular
del tronco pulmonar, luego a su izquierda y por último, abajo y y convergen hacia su centro geométrico. Algunas ramas
adelante. Está oculta por la aurícula [orejuela] izquierda. Cubierta septales tienen también su origen en el segmento inferior
por el pericardio seroso, la rodean formaciones adiposas y un rico terminal de la arteria. Irrigan los 2/3 anteriores del septo.
plexo nervioso está en contacto con sus paredes. Luego de un B. Rama circunfleja: recorre la porción izquierda del surco
corto trayecto, termina por bifurcación en una rama interven- coronario, rodeada por tejido adiposo subepicárdico, muy
tricular anterior y una rama circunfleja. próxima al anillo fibroso izquierdo; se encuentra oculta en su
parte inicial por la base de la orejuela izquierda. La acompaña
Ramas colaterales la vena cardíaca magna. Termina a través de ramas atrio-
ventriculares en la cara inferior del ventrículo izquierdo,
Cortas y finas, tienen un destino vascular (paredes de la aor-
habitualmente sin alcanzar el surco interventricular posterior.
ta y del tronco pulmonar), atrial [auricular] para el atrio [aurícu-
Sus ramas colaterales, muy numerosas, pueden clasificarse
la]izquierdo y adiposa [arteria adiposa izquierda de Vieussens].
en:
– Ramas atriales [auriculares]: se distinguen las ramas
Ramas terminales atriales [auriculares] anteriores, que recorren la cara
A. Rama interventricular anterior: sigue en un trayecto muy anterior del atrio [aurícula] izquierdo y pueden llegar a la
sinuoso el surco interventricular anterior. Llega al borde an- parte anterior del atrio [aurícula] derecho; puede dar una
teroinferior del corazón emitiendo numerosas ramas, lo que rama del nodo sinoatrial (45%); una rama atrial [au-
reduce su calibre. Contornea este borde a 1,5 cm aproxima- ricular] intermedia para la cara posterior de la aurícula
damente por detrás y a la derecha de la punta del corazón. izquierda; una rama atrial anastomótica para el tabique
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Corazón 881
interatrial, que se anastomosa con ramas de la coronaria A. coronaria izquierda Aorta ascendente
derecha. Cono arterioso V. cava
– Ramas ventriculares: descendentes, mucho más volu- superior
minosas que las precedentes; se agrupan en: una rama
marginal izquierda, larga y sinuosa, para el borde iz- R. interventricular
quierdo del corazón; rama posterior del ventrículo anterior
izquierdo para la cara inferior del ventrículo, en número
y disposición variables; ramas ventriculares anteriores
izquierdas, cortas e inconstantes.
Arteria coronaria derecha
Su origen está en la aorta, inmediatamente a la altura del
borde de la valva semilunar derecha y del seno aórtico co-
rrespondiente (figs. 76-24 y 76-26). Tiene un calibre (3 a 4 mm, V. pulmonares
término medio) sensiblemente igual al de la coronaria izquierda. izquierdas
Su trayecto la conduce hacia abajo, hacia adelante y a la dere- V. cardíaca magna
cha, y comprende tres segmentos: R. circunfleja
Ramas laterales R. marginal izquierda
– Preatrial, que va desde su origen hasta el borde anteroinfe-
rior del corazón. Fig. 76-25. Arterias del corazón. Vista anterolateral izquierda.
– Infraatrial, donde prosigue su camino en la porción derecha
del surco coronario.
– Interventricular posterior, acodada en ángulo recto con el
segmento precedente. Aquí la arteria se denomina rama in- disposición, delgadas y de trayecto rectilíneo; se las divide
terventricular posterior, que constituye su rama terminal. en:
Esta rama tiene relaciones muy cercanas con la vena del mis- – Arterias anteriores, en relación con la aurícula [orejuela]
mo nombre y el seno coronario, donde esta vena termina. derecha; una de ellas se distingue a menudo por su lon-
gitud: la rama del nodo sinoatrial, que irriga al nodo
En las otras partes de su trayecto, la arteria está sumergida en sinoatrial en el 55% de los casos.
el tejido adiposo, libre de relaciones venosas importantes, pero
– Ramas atriales [auriculares] para la cara derecha, que
rodeada de un rico plexo nervioso. ascienden por la cara lateral de la aurícula derecha.
– Rama atrial intermedia, para la cara posterior del atrio
Ramas colaterales [aurícula] derecho.
Tienen destino vascular, atrial [auricular], ventricular y septal. C. Ramas ventriculares: son descendentes, a menudo sinuo-
sas, más voluminosas que las precedentes. Se distinguen:
A. Ramas vasculares: son finos vasos para la pared de la aorta, – Las arterias ventriculares anteriores: entre ellas se dis-
del tronco pulmonar y el cono arterioso. tingue la rama del cono arterioso, que lo irriga desde la
B. Ramas atriales [auriculares]: ascendentes, variables en su derecha.
R. circunfleja de la
a. coronaria izquierda
Seno coronario
R. posterior del
ventrículo izquierdo
V. cava inferior
R. interventricular
posterior V. interventricular
posterior
A. coronaria derecha
R. marginal derecha
Fig. 76-26. Arterias del corazón. Vista inferior.
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882 Sistema cardiovascular
– La rama marginal derecha, de trayecto casi horizontal, Distribución intramiocárdica. Territorios coronarios
en dirección a la punta del corazón. La red arterial del músculo cardíaco es extremadamente rica
– Las ramas atrioventriculares, menos voluminosas, más en la medida de las necesidades energéticas de este músculo. La
cortas; las ramas que están destinadas a la cara inferior del de los ventrículos con paredes más gruesas es más densa que la
ventrículo derecho descienden desde el surco coronario. de los atrios [aurículas].
También del surco coronario, pero con dirección ascen- Dos problemas anatómicos tienen particular importancia por
dente, se origina la rama del nodo atrioventricular. En su interés fisiológico y fisiopatológico: el del territorio respec-
forma inconstante, la coronaria derecha, puede dar origen tivo de cada una de las dos arterias coronarias y el de las anas-
a la rama posterolateral derecha que irriga parte de la tomosis entre las dos fuentes de sangre arterial.
cara inferior del ventrículo izquierdo. La importancia de estos problemas está materializada en
D. Ramas interventriculares septales: provienen de la rama numerosos trabajos anatómicos. Las técnicas que se han pues-
interventricular posterior y se profundizan en el septo [tabi- to a punto para resolverlos son, esencialmente: la disección, el
que], cuyos tercios posterior e inferior irrigan. examen de piezas diafanizadas por método de Spalteholtz, la in-
yección de productos radiopacos (Mouchet), la inyección de sus-
Ramas terminales tancias plásticas que permiten la corrosión del corazón (Latarjet,
Corresponden a las arterias que nacen de la coronaria dere- Ruiz Liard, Niveiro, entre otros), las coronariografías en el ser vivo.
cha en el segmento interventricular posterior. Existen numero-
sas variaciones. Cuando la arteria interventricular posterior Territorios de las arterias coronarias
depende de la arteria coronaria derecha, que es la disposición Teniendo en cuenta las variaciones que se han descrito an-
más frecuente, da origen a: tes, se puede decir que cada arteria coronaria irriga el lado del
corazón correspondiente, pero cada lado del corazón toma una
– Ramas para la pared inferior del ventrículo derecho. parte de su vascularización de la arteria opuesta (fig. 76-27). Por
– Ramas interventriculares septales posteriores, cuyo territorio último, el tabique del corazón depende de las dos coronarias.
se extiende al tercio posterior del tabique interventricular. Más exactamente:
– Ramas para la cara inferior del ventrículo izquierdo.
– La coronaria derecha irriga el atrio [aurícula] derecho, los tres
Variaciones y anomalías cuartos derechos e inferiores del ventrículo derecho (incluido
Se refieren al origen, al calibre y a la distribución de las arterias el músculo papilar posterior), la mitad derecha de la cara infe-
coronarias. rior del ventrículo izquierdo (comprendida la mitad del mús-
culo papilar posterior izquierdo) y el tercio posterior del septo
Origen [tabique] interventricular. La arteria coronaria derecha irriga
con mayor frecuencia ambos nodos del sistema de conduc-
Por un tronco único: más o menos alto por encima de las
ción cardíaca y el fascículo atrioventricular.
valvas semilunares. A veces, con muy escasa frecuencia, de una
arteria pulmonar. – La coronaria izquierda irriga el atrio [aurícula] izquierdo y
una parte del atrio [aurícula] derecho (variable), el tercio iz-
quierdo de la pared anterior del ventrículo derecho (incluyen-
Calibre
do el músculo papilar anterior), el ventrículo izquierdo, salvo la
Existe siempre un equilibrio entre las dos arterias. Cuando su parte correspondiente a la coronaria derecha y los dos tercios
calibre no es igual, la hipertrofia de una compensa la disminu- anteriores del tabique interventricular.
ción de calibre de la otra.
Es imposible determinar la parte que corresponde a las dos
Distribución coronarias en lo que concierne al septo [tabique] interatrial, cuya
Las variaciones son numerosas. Interesan: irrigación arterial es deficiente.
– La longitud del tronco inicial. Anastomosis
– El tipo de terminación (trifurcación de la arteria coronaria iz- Su existencia anatómica es indudable. Tienen un valor fisioló-
quierda). gico discutible, dado que no pueden contrarrestar una obstruc-
– El punto de terminación en la cara anterior o en la inferior del ción súbita de la otra coronaria. Se pueden dividir en:
corazón.
– Cuando la arteria circunfleja izquierda es corta y no llega a la A. Anastomosis de las ramas de una misma coronaria entre sí.
cruz del surco coronario con los surcos interauricular e inter- B. Anastomosis intercoronarias entre la derecha y la izquier-
ventricular, la coronaria derecha envía ramas más largas hacia da: son las más importantes. Se las encuentra, por orden de
el sector izquierdo y viceversa. frecuencia decreciente:
– La importancia de las ramas atriales [auriculares] izquierdas, – En el septo [tabique], en la pared de los ventrículos.
destinadas al atrio [aurícula] derecho. – En el vértice del corazón.
– En la porción posterior del surco coronario.
El desarrollo de la cirugía del corazón ha permitido documen- – En el cono arterioso.
tar el número de las variaciones o anomalías arteriales compro- – En la pared anterior de la aorta.
badas y descritas. Acompañan a menudo a las malformaciones C. Anastomosis microscópicas intramiocárdicas, profun-
cardíacas congénitas (Dubost). das.
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Corazón 883
M. papilar anterior M. papilar anterior
Ventrículo izquierdo Ventrículo derecho
M. papilar posterior
M. papilar posterior
M. papilar septal
Septo [tabique] interventricular
Fig. 76-27. Territorios ventriculares de las arterias coronarias. En azul, el territorio de la arteria coronaria derecha. En rojo, el
territorio de la arteria coronaria izquierda. En violeta, los territorios comunes a las dos arterias.
D. Anastomosis extramiocárdicas: con los vasos del medias- El seno coronario recibe a veces la vena oblicua del atrio
tino y los vasa vasorum de los grandes vasos (Lascano, Ruiz [aurícula] izquierdo; luego, la vena posterior del ventrículo
Liard). izquierdo, la vena interventricular posterior y, por último, la
vena cardíaca menor, procedente del borde derecho del cora-
Estas anastomosis pueden desarrollarse de modo considera- zón por la porción derecha del surco coronario.
ble en caso de obliteración progresiva de una rama o bien del
tronco de una de las dos arterias coronarias. Venas cardíacas anteriores y vena cardíaca menor
Son venas que transcurren por la superficie del miocardio y
Venas del corazón que desembocan en forma aislada en el atrio [aurícula] derecho
a nivel del surco coronario por pequeños orificios denominados
Su disposición no reproduce la de las arterias (figs. 76-25 foramina. Las más voluminosas son las venas ventriculares
y 76-26). Comprenden un conjunto principal (vena cardíaca derechas.
magna y seno coronario) y un grupo de venas independientes
(pequeñas venas del corazón y venas cardíacas mínimas). Venas cardíacas mínimas [de Tebesio]
Se originan en las paredes cardíacas y no aparecen en la su-
Vena cardíaca magna y seno coronario perficie del corazón pues se abren directamente en las cavidades
La vena interventricular anterior se origina a la derecha por pequeños orificios. Algunos de estos orificios desembocan
de la punta del corazón, en el surco interventricular anterior, en las cavidades izquierdas, mezclando sangre “venosa” con san-
cerca de la rama interventricular anterior de la arteria coronaria gre “arterial” de la circulación mayor (Pouilhes).
izquierda. Sigue su borde derecho, la cruza por adelante, luego
se separa para alcanzar la arteria circunfleja izquierda (triángulo
de Mouchet) y se continúa como vena cardíaca magna, luego Linfáticos del corazón
de recibir a la vena marginal izquierda. Recorre entonces el Se los denomina subendocárdicos, intramiocárdicos y
surco coronario, situada en sentido superior a la arteria circun- subepicárdicos. Es sumamente difícil poner de manifiesto a los
fleja. Algo antes de llegar a la cruz de la cara inferior se dilata primeros. Los segundos, descritos por Aagard, existen en estado
bruscamente y forma el seno coronario. de capilares ampliamente anastomosados. Solo la red subepicár-
El límite entre las dos partes venosas está marcado en el in- dica puede describirse con exactitud. Esta comprende:
terior del vaso por un pliegue incompleto, denominado válvula
del seno coronario [de Vieussens]. El seno coronario tiene por – Un conjunto izquierdo constituido por troncos que siguen
encima la cara inferior del atrio [aurícula] izquierdo. Está situado el surco coronario, el surco interventricular anterior, y que se
en la cara inferior del corazón. Mide aproximadamente 3 cm de reúnen en la unión de estos surcos. Dan origen a un colector
largo y termina en el atrio [aurícula] derecho por el orificio del principal izquierdo, que sigue el borde izquierdo del tron-
seno coronario, provisto de la válvula del seno coronario [de co pulmonar. Emergiendo de la base del corazón por su par-
Tebesio] por abajo y lateral al nodo atrioventricular. te posterosuperior, alcanza los nodos traqueobronquiales
inferiores por la vía del resto del mesocardio posterior (Ruiz
Afluentes Liard y Pedemonte).
La vena cardíaca magna recibe las venas de la pared ante- – Un conjunto derecho, originado en la cara inferior del cora-
rior de los ventrículos y de la pared interventricular a través de zón, donde reúne los troncos linfáticos emanados del corazón
la interventricular anterior. También recibe ramos auriculares derecho. Recorren de atrás hacia adelante la porción derecha
izquierdos, entre los cuales la vena oblicua del atrio [aurícula] del surco coronario y dan origen a un colector principal de-
izquierdo [de Marshall] representa allí todo lo que resta de la recho. Este se desliza entre la aorta y el tronco pulmonar, pasa
vena cava superior izquierda, que el seno coronario prolonga por delante de la aorta y termina en los nodos linfáticos me-
hasta el atrio [aurícula] derecho. diastinales anteriores derechos.
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884 Sistema cardiovascular
N. vago derecho N. vago izquierdo
Tronco simpático Tronco simpático
derecho
izquierdo
Ramo inferior
del plexo cardíaco
Fig. 76-28. Plexo cardíaco.
En el trayecto de estos diversos troncos linfáticos se ven, a ve- Nervios cardíacos del simpático
ces, pequeños nodos linfáticos, en particular contra los grandes Están representados por tres nervios que tienen su origen
vasos de la base. en los ganglios cervicales, superior, medio e inferior del tronco
simpático. Los nervios cardíacos cervical superior y medio
siguen a las arterias carótidas y contribuyen a formar los plexos
RELACIONES cardíacos, pasando detrás de la aorta. El nervio cardíaco cer-
Se estudian en conjunto con las relaciones del pericar- vical inferior, más posterior y más corto, llega también por de-
dio). trás de la aorta.
Nervios cardíacos del vago
INERVACIÓN DEL CORAZÓN Se distinguen igualmente nervios cardíacos cervicales supe-
riores e inferiores y nervios cardíacos torácicos. Estos son más
Está asegurada por los dos sistemas, simpático y parasimpáti- difíciles de identificar que los nervios cardíacos del simpático, por
co, del sistema nervioso autónomo. Comprende tres partes:
el mayor número de raíces nerviosas que los forman. Los primeros
– Los nervios cardíacos del simpático y del vago. nacen del segmento cervical del vago, a alturas variables. Los se-
– Los plexos cardíacos donde estos nervios se reúnen. gundos provienen del nervio laríngeo recurrente a la derecha y del
– Los nervios cardíacos originados en esos plexos. vago intratorácico a la izquierda. En cuanto a los nervios torácicos,
se originan del nervio laríngeo recurrente a la izquierda y del vago
intratorácico a la derecha. La mayor parte de los nervios cardíacos
Nervios cardíacos del simpático del vago (pero no todos) pasan delante de la aorta.
y del vago
Nacen lejos del corazón y son netamente distintos entre sí Plexos cardíacos
(fig. 76-28).
Llegados al arco aórtico, los nervios cardíacos del simpático y
del vago se comunican ampliamente entre sí (fig. 76-28). Forman
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Corazón 885
un plexo superficial anterior, preaórtico, y un plexo pro- Se notará que los nervios de las arterias coronarias pertene-
fundo posterior, retroaórtico. Estos dos plexos se comuni- cen al grupo nervioso de la raíz [pedículo] arterial. Todos nacen
can entre sí por ramas que pasan debajo del arco aórtico. Así se en los plexos preaórtico y subaórtico. Es posible alcanzarlos qui-
constituye un grupo nervioso, el plexo subaórtico. Este se halla rúrgicamente sea alrededor de una u otra de las arterias corona-
situado medialmente al ligamento arterioso, arriba y a la dere- rias o en los plexos de origen, en particular del plexo preaórtico
cha de la arteria pulmonar izquierda. El ganglio cardíaco superior (Amulf ).
[Wrisberg], cuando existe, se encuentra aquí; el ganglio cardíaco
inferior está situado a nivel de la cara posterior del atrio [aurícula] Nervios de la raíz [pedículo] venosa
izquierdo [plexo ganglionado de Perman]. Proceden de las porciones inferiores (intratorácicas) del
vago y del tronco simpático. Pasan por detrás de la bifurca-
Ramos de los plexos cardíacos ción del tronco pulmonar. Algunos llegan al miocardio si-
guiendo la vena cava inferior; otros siguen la cara posterior
Se disponen en dos grupos, donde los nervios continúan co- del atrio [aurícula] izquierdo, del atrio [aurícula] derecho o la
municándose ampliamente. cara inferior de los ventrículos. Estos nervios tienen un trayec-
to independiente del de las arterias del corazón y abordan a
Nervios de la raíz [pedículo] arterial este penetrando por la persistencia del resto del mesocardio
Estos se reúnen alrededor de la aorta y del tronco pulmonar, posterior.
tanto delante como atrás de estos. Son nervios mixtos en los
que se reúnen fibras vagales y simpáticas. Por el estudio de su Distribución intracardíaca
desarrollo se ha demostrado que estas fibras se originan en la Comprende una red subepicárdica superficial y redes pro-
parte superior de los troncos de donde emanan. Llegados a fundas que se unen en el miocardio para constituir una red
la base del corazón, los nervios de la raíz [pedículo] arterial se subendocárdica. En su trayecto, los nervios del corazón presen-
agrupan alrededor de las arterias coronarias, para las cuales tan numerosos engrosamientos, a menudo microscópicos.
constituyen una vaina nerviosa densa.
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77 Pericardio
El pericardio es un saco fibroseroso que envuelve al corazón, triangular, cuyo vértice está a la izquierda y su base, a la derecha.
a la raíz arterial que parte de él y a las raíces venosas que a él En la parte anterior de este triángulo, las fibras tendinosas del
llegan. El pericardio está formado por dos partes: músculo y las fibras pericárdicas están íntimamente reunidas. El
borde posterior e izquierdo del triángulo pasa algo por delante
– El pericardio fibroso. de la escotadura del centro tendinoso. El borde derecho es lige-
– El pericardio seroso. ramente oblicuo hacia atrás y medialmente, en la unión de los
folíolos anterior y derecho.
En la base del pericardio, su ángulo posterior y derecho
PERICARDIO FIBROSO corresponde a la vena cava inferior, que penetra en el atrio [aurí-
Es un saco en forma de cono o de pirámide hueca (fig. 77-1), cula] derecho luego de un trayecto intrapericárdico muy corto.
con base inferior y vértice superior (fig. 77-2). Exteriormente se Una gran parte de esta base del pericardio queda separada
presenta blanquecino, formado por fibras entrecruzadas u orien- del diafragma por un tejido conectivo: se lo denomina “espacio
tadas de manera diversa. Su cara externa está tapizada, sobre todo de Portal”. Esta es la región del mediastino, situada por detrás de
por adelante y a los lados, por formaciones adiposas, a menudo es- la zona de adherencia del pericardio al diafragma. Es un ángulo
pesas. Su cara interior o profunda está tapizada por la hoja parie- diedro delimitado por el centro tendinoso, de manera parcial; el
tal del pericardio seroso. Sus dimensiones varían con la edad pericardio, por arriba, y el esófago por atrás.
y, según los individuos, dependen de las dimensiones del corazón
y de los grandes vasos.
Se pueden describir: una base, cuatro caras (anterior, poste-
Cara anterior
rior, derecha e izquierda) y un vértice. Se extiende desde el diafragma, por abajo, hacia la raíz vas-
cular de la base del corazón, por arriba. Esta cara del pericardio
tiene una forma triangular, cuyo ángulo más agudo es inferior
Base e izquierdo y corresponde al vértice del corazón. Como la cara
Se aplica sobre la convexidad del diafragma (fig. 77-3). Existe correspondiente del corazón, esta se extiende oblicua de abajo
aquí una zona de adherencia que corresponde al folíolo an- hacia arriba y de adelante hacia atrás. Está, pues, más alejada de
terior del centro tendinoso del diafragma. El contacto del la pared torácica en su parte superior. La cara fibrosa anterior es
pericardio sobre el diafragma adopta una forma irregularmente bastante delgada para que se perciba a su través la saliente de
Aorta ascendente
A. pulmonar derecha
Seno transverso
Seno oblicuo
Atrio izquierdo
Ventrículo izquierdo
Fig. 77-1. Corte sagital esquemático del corazón. Disposición general del pericardio (según Milhiet).
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Pericardio 887
V. braquiocefálica izquierda
A. torácica interna
V. braquiocefálica derecha
Arco aórtico
V. cava superior
N. frénico derecho Inserción aórtica del pericardio
A. pulmonar izquierda
A. pericardiofrénica derecha
Tronco pulmonar
Pleura parietal izquierda,
Pleura parietal derecha, porción mediastínica
porción mediastínica
Pericardio fibroso
A. pericardiofrénica izquierda
Centro tendinoso del diafragma
Fig. 77-2. Pericardio fibroso, vista anterior. Las pleuras parietales (porción mediastínica) han sido reclinadas a la derecha y a la
izquierda.
los grandes vasos y la de las partes del corazón a las que cubre. rior, siguiendo una línea oblicua hacia arriba y a la izquierda.
Esta cara comprende, así, una parte inferior o cardíaca y una Pasa enseguida sobre la cara anterior del arco aórtico y alcanza
parte superior o vascular. Se extiende, por arriba, hasta la línea su punto culminante delante del origen del tronco braquio-
de continuación del pericardio sobre los grandes vasos. cefálico. La inserción desciende entonces en forma oblicua
abajo y a la izquierda, pasa por delante de la arteria pulmonar
izquierda y llega a la cara izquierda del corazón, donde el peri-
Cara posterior cardio rodea la vena pulmonar superior izquierda cerca de su
Es convexa. En sentido vertical se extiende desde el diafragma terminación.
hasta la arteria pulmonar derecha. En sentido transversal, de una – Atrás, el pericardio fibroso asciende hasta la cara posterior de
raíz [pedículo] pulmonar a otra, en particular entre las venas pul- la arteria pulmonar derecha, sobre la cual termina por haces
monares derechas e izquierdas. Es menos alta que la cara anterior. fibrosos bastante laxos, entremezclados con formaciones co-
nectivas mediasténicas. A la izquierda, pasa por debajo de la
arteria pulmonar izquierda y asciende para encontrar la línea
Cara derecha de inserción anterior.
Es vertical y bastante estrecha, va desde el diafragma, por
abajo, hasta la vena cava superior, por arriba. Esta cara reúne Relaciones del pericardio fibroso
la cara anterior y la cara posterior, configurando un canal por
debajo de la arteria pulmonar derecha. La atraviesan las venas con los grandes vasos
pulmonares derechas. Los trabajos de Cordier demostraron que las adherencias del
pericardio fibroso a los grandes vasos de la base del corazón (ve-
nas cavas, venas pulmonares, arterias pulmonares y aorta) asegu-
Cara izquierda ran una verdadera continuidad entre los elementos fibrosos del
Se adapta a la forma del borde izquierdo del corazón. Es pericardio y la vaina perivascular. Esta continuidad está marcada
convexa en todos los sentidos. Oblicua hacia arriba y atrás, está por un adelgazamiento progresivo del tejido conectivo y resulta
atravesada por las dos venas pulmonares izquierdas. particularmente evidente a nivel de los vasos pulmonares, a los
cuales les constituye una envoltura que se prolonga en las raíces
pulmonares, derecha e izquierda.
Vértice
Truncado, está representado por una circunferencia que
rodea los vasos que emergen de la base del corazón (fig. 77-4):
Medios de fijación del pericardio
El saco pericárdico y el corazón contenido en él son relati-
– Adelante, la línea de terminación del saco pericárdico sobre vamente móviles dentro de la cavidad torácica. Pueden despla-
los vasos parte desde el borde derecho de la vena cava supe- zarse en sentido vertical, pero también, y sobre todo, en sentido
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888 Sistema cardiovascular Fig. 1089 (pág. 1036)
V. cava inferior
Centro tendinoso Bandeleta semicircular inferior
Folíolo anterior Porción costal del diafragma
Folíolo izquierdo Esófago
Porción lumbar del diafragma Aorta
Fig. 77-3. Zona de adherencia frenopericárdica, vista superior.
transversal (desplazamientos provocados sea por retracciones trayecto en el tórax, lo que mantiene al corazón muy cerca del
pleuropulmonares o por derrames en las cavidades pleurales). diafragma.
Sin embargo, cierta fuerza es proporcionada por dos elementos
esenciales: la continuidad del pericardio sobre los grandes vasos, Otros ligamentos
que se mencionó antes, y la adherencia del pericardio al diafrag-
– Ligamentos esternopericárdicos: son láminas fibrosas sa-
ma. Los ligamentos pericárdicos son más accesorios y se des- gitales, que se extienden desde la cara posterior del manubrio
cribirán brevemente (fig. 77-5). y del cuerpo del esternón hasta la cara anterior del pericardio
fibroso, en casi toda su altura. Su distinción en un ligamento
Ligamentos frenopericárdicos superior y un ligamento inferior es bastante artificial.
La superficie de unión entre el diafragma y el pericardio está – Membrana broncopericárdica: es una lámina vertical de
circunscrita por ligamentos periféricos denominados ligamentos tejido conectivo unida al pericardio. Se extiende entre la bifur-
anterior, lateral derecho y lateral izquierdo. Rodean la zona de cación de la tráquea, los bronquios principales, los ligamentos
separación del plano frenopericárdico, ocupada por el tejido pulmonares y el diafragma. Sus fibras de colágeno forman una
que ya se ha descrito. No se debe olvidar, además, que la vena malla y, por su disposición, solidariza los movimientos de los
cava inferior, conectada a los bordes de su foramen diafragmáti- órganos respiratorios con los del cuello.
co, desemboca en el atrio [aurícula] derecho, luego de un corto – Ligamento vertebropericárdico: existe un conjunto de trac-
V. braquiocefálica izquierda
A. subclavia izquierda
V. braquiocefálica derecha
A. carótida común izquierda
Tronco braquiocefálico
Aorta ascendente
V. cava superior
Tronco pulmonar
Aurícula [orejuela] izquierda
Aurícula [orejuela] derecha
Fig. 77-4. Inserción del pericardio fibroso sobre los grandes vasos, vista anterior (según Milhiet).
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Pericardio 889
Lig. vertebropericárdico
Aorta
Fascículo anterior
Fascículo posterior
N. vago derecho
V. cava superior
Lig. esternopericárdico superior
Raíz pulmonar derecha
V. ácigos
Pericardio fibroso
N. frénico derecho
Lig. frenopericárdico derecho
Lig. esternopericárdico inferior
Diafragma
Lig. frenopericárdico
Fig. 77-5. Ligamentos del pericardio, vista lateral derecha.
tos fibrosos entre el pericardio y la columna vertebral. Se exten- ricardio fibroso de modo demasiado íntimo como para poder
derían de la hoja prevertebral de la fascia cervical inferior y de la separarlos por disección.
columna torácica superior a la cara posterior del pericardio.
– Lámina tirotimopericárdica: prolonga hacia abajo la vaina
tiroidea, según un dispositivo bastante complejo, sometido a Lámina visceral
numerosas variaciones. Su presencia evoca las relaciones ínti- Está aplicada sobre el corazón y los grandes vasos:
mas que unen el timo, contenido en la celda tímica, con la cara
anterior del pericardio fibroso. A. Sobre el corazón: se denomina epicardio. Está sólida-
– Aparato adiposo pericárdico: no se lo puede considerar mente unida al miocardio, pero se separa de este cuando
como un elemento de fijación, pero estas formaciones adipo- cubre las arterias y venas coronarias que, como se sabe,
sas están a menudo muy desarrolladas, en especial sobre las están rodeadas por almohadillas adiposas. Los vasos del
partes laterales e inferiores del pericardio fibroso interpuestas corazón están, pues, comprendidos entre el miocardio y
entre este y la pleura (porción mediastínica). Estas formaciones
el epicardio.
adiposas pueden dar origen a formaciones disembrioplásicas
B. Sobre los grandes vasos (fig. 77-6) que llegan al cora-
denominadas “quistes pleuropericárdicos”. zón o salen de él, el pericardio seroso tapiza sus paredes y
define así lo que se designa la posición intrapericárdica
PERICARDIO SEROSO de esos vasos. Su disposición varía con el vaso considera-
do. Según Milhiet y Jager, se pueden distinguir:
Como todas las serosas, el pericardio seroso constituye
una envoltura que comprende dos láminas: una lámina visce- – Vasos libres, que disponen de un revestimiento seroso
ral (interna) o epicardio, que tapiza íntimamente el corazón y los que los rodea en su totalidad.
vasos adyacentes, y una lámina parietal (externa) que tapiza – Vasos sésiles: aquí una parte de la pared vascular está
la cara profunda del pericardio fibroso. Entre estas dos hojas se privada de revestimiento, lo que la hace adherir a la par-
encuentra la cavidad pericárdica. En las raíces arteriales y ve- te fibrosa del pericardio.
nosas, las dos hojas se continúan una con la otra, siguiendo una – Vasos pediculados: en este caso, el vaso está unido al
línea sinuosa denominada línea de reflexión. pericardio fibroso por un verdadero meso formado por
dos hojas acoladas del pericardio seroso.
Lámina parietal Se pueden notar dos detalles interesantes en la superficie del
Extremadamente delgada, tapiza la cara profunda del pe- pericardio visceral:
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890 Sistema cardiovascular
Raíz arterial
La línea de reflexión sigue aquí en forma bastante exacta la
línea de inserción del pericardio fibroso, tal como se ha descrito
antes, por lo menos en su parte anterior. Su punto más alto está
situado a 2 cm por encima del origen del tronco braquiocefálico.
Desciende abajo y a la izquierda, cruza la cara anterosuperior de
la aorta pasando delante del ángulo de bifurcación del tronco
pulmonar y luego a la izquierda de la bifurcación del tronco pul-
monar. Pasa en seguida bajo esta arteria, a la cual sigue por su
A
cara inferior. Luego se dirige de izquierda a derecha siguiendo
la cara inferior de la arteria pulmonar derecha, formando el
techo del seno transverso. Cruza luego la cara inferior del arco
aórtico, para emerger sobre su cara derecha y ascender por esta
en dirección al tronco braquiocefálico (fig. 77-8) hasta llegar a
su punto de partida.
Raíz venosa
Aquí la línea de reflexión es muy compleja: comienza sobre
B la cara anterior de la vena cava superior, a 2 cm por encima de
la aurícula (figs. 77-9 a 77-11). Desciende oblicuamente abajo
y a la derecha para pasar a la cara posterior de la vena cava supe-
rior. Se dirige en seguida abajo y a la derecha, cruzando la cara
anterior de la vena pulmonar superior derecha. Desciende ver-
ticalmente y pasa delante de la vena pulmonar inferior derecha
para llegar a la cara posterior de la vena cava inferior. Rodea por
completo esta vena por sus caras anterior e izquierda, excepto
en su parte posterior, donde dispone de un verdadero meso. La
línea de reflexión serosa asciende entonces a la cara posterior de
la vena pulmonar inferior derecha, cerca de su terminación en el
C atrio [aurícula] izquierdo. Se apoya sobre la cara posterior de este
atrio, medial, y al llegar a la izquierda de la terminación de la vena
pulmonar superior derecha, la línea de reflexión se inclina hacia
la izquierda, en sentido transversal, hasta la desembocadura de la
Fig. 77-6. Relaciones del pericardio con los vasos que vena pulmonar superior izquierda. Detrás de las venas pulmona-
salen del corazón o que llegan a este. En verde, pericardio res, donde desciende, unas veces en forma vertical, otras oblicua,
fibroso; en celeste, pericardio seroso. A. Disposición simple: por la cara posterior del atrio [aurícula] izquierdo. Abajo, contor-
el pericardio fibroso es prolongado por la vaina fibrosa nea el borde inferior de la vena pulmonar inferior izquierda y as-
a lo largo del vaso. B. El receso [fondo del saco] seroso ciende por la cara anterior de las dos venas pulmonares, para
se encuentra desdoblado. C. Formación de una zona de llegar a la cara superior de la vena pulmonar superior izquierda.
adherencia entre el pericardio fibroso y la vaina vascular. La línea de reflexión se dirige hacia la derecha, siguiendo el bor-
de posterosuperior del atrio izquierdo, y llega tomando contacto
con la cara posterior e izquierda de la vena cava superior, en su
terminación en el atrio derecho, describe luego un codo hacia
1. Con la denominación de pliegue preaórtico (Concato) se adelante en la pared izquierda de la vena cava, asciende y llega
describe un engrosamiento de la hoja visceral, situado en la a su punto de partida en la cara anterior de la vena cava superior
pared anterior del arco aórtico, formado por un tejido adiposo (fig. 77-7).
y conectivo.
2. El pliegue de la vena cava izquierda [vestigial de Marshall]
(fig. 77-12) (descrito por primera vez por Theile) se encuen- Cavidad pericárdica
tra por debajo de la arteria pulmonar izquierda. Reúne la vena La cavidad pericárdica es el espacio comprendido entre
pulmonar superior izquierda con la cara anterior del atrio [au- las dos láminas del pericardio seroso. Este pequeño volumen
rícula] izquierdo. Representa el vestigio de la “vena cava su- aumenta cuando se abre el pericardio o cuando un derrame
perior izquierda” embrionaria, transformada en un pequeño (seroso, purulento, hemorrágico) se desarrolla en él. La cavidad
cordón fibroso. pericárdica desaparece por completo en caso de fusión de las
dos láminas serosas (sínfisis del pericardio). La mano introducida
en esta cavidad puede rodear el corazón, como se hace para el
Línea de reflexión del pericardio masaje cardíaco, por ejemplo. Pero la cavidad pericárdica está
limitada por la reunión de esas dos láminas, a lo largo de las lí-
seroso
neas de reflexión, donde se forman varios recesos [fondos de
La unión del pericardio seroso visceral con su lámina pa- saco], situados en contacto o alrededor de los grandes vasos.
rietal se describe a nivel de las raíces arterial y venosa (fig. 77-7). La abertura anterior del pericardio expone un:
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Pericardio 891
Reflexión del pericardio seroso Arco aórtico
V. cava superior
Aorta Receso anterior del pericardio
Tronco pulmonar
V. cava superior
Seno transverso del pericardio
Mesocardio V. pulmonar superior izquierda
V. pulmonar superior derecha
Receso interpulmonar Seno oblicuo del pericardio
V. pulmonar inferior izquierda
V. pulmonar inferior derecha
Relieve esofágico Lámina parietal del
pericardio seroso
V. cava inferior
Diafragma Lig. frenopericárdico anterior
Fig. 77-7. Líneas de reflexión del pericardio seroso en las raíces arterial y venosa. Pared posterior del saco pericárdico, luego de
la ablación del corazón.
Receso anterior, preaórtico aurícula [orejuela] izquierda, sobre la cual se aplica la arte-
Este asciende más o menos alto entre la parte anterior del ria coronaria izquierda. Arriba, atrás y lateralmente se am-
arco aórtico, en una depresión cuyos bordes laterales descien- plía en dirección de la vena pulmonar superior izquierda y
den oblicuamente a la derecha hacia la vena cava superior y a del pliegue de la vena cava izquierda.
2. El seno transverso propiamente dicho (fig. 77-8), po-
la izquierda hacia el tronco pulmonar (fig. 77-4). Se llega así a
see:
nivel del borde superior de las aurículas [orejuelas]. Separando
estas del conjunto formado por la aorta y la arteria pulmonar se
– Una pared posteroinferior, formada por la pared
descubre el seno transverso del pericardio.
anterosuperior del atrio [aurícula] izquierdo, que
desciende en vertiente suave hacia el origen de las dos
Seno transverso del pericardio [de Theile] grandes arterias.
Espacio transversal interpuesto entre la raíz arterial y el atrio – Una pared posterosuperior, constituida por la pared
[aurícula] izquierdo. Abierto en sus dos extremidades, derecha anteroinferior de la arteria pulmonar derecha.
e izquierda, el seno transverso está cerrado abajo y atrás por el – Una pared anterior (fig. 77-13), formada por el tron-
tejido que reúne el tronco pulmonar, su bifurcación y sus dos co pulmonar y la aorta ascendente acoladas una a la
ramas, al borde superior del atrio [aurícula] izquierdo (resto del otra.
mesocardio posterior). Se pueden describir: – Una pared superior (fig. 77-14), formada a la izquier-
da por la cara inferior del tronco pulmonar y de su
1. Orificio izquierdo (fig. 77-12): comprendido entre la bifurcación y a la derecha por la cara inferior del arco
cara izquierda del tronco pulmonar y la cara interna de la aórtico.
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892 Sistema cardiovascular
V. cava superior Pericardio seroso
Aorta ascendente
Tronco pulmonar
Receso aórtico Receso anterior del pericardio
Pericardio seroso
Aurícula [orejuela] izquierda
Seno transverso
del pericardio Pericardio seroso
Pericardio fibroso Tronco pulmonar
Aurícula [orejuela] derecha Pericardio fibroso
Aorta ascendente
Pericardio seroso
Cono arterioso
Pericardio fibroso
Fig. 77-8. Vista anterior del corazón una vez abierta la cavidad pericárdica y seccionados la aorta y el tronco pulmonar. Se han
separado los extremos de los cortes. En azul, la aurícula derecha; en rosa, el atrio izquierdo.
– Una pared derecha, representada por el adosamiento zón, pero estos dedos están separados por el espesor
de la cara posterior de la vena cava superior a la cara del tejido situado entre el atrio [aurícula] izquierdo y
anterior de la arteria pulmonar derecha. A este nivel, un la arteria pulmonar derecha: es el vestigio del meso-
dedo, situado en la parte derecha del seno transverso, cardio posterior (Ruiz Liard y Goller).
puede sentir el contacto de la mano derecha colocada 3. Orificio derecho (fig. 77-15): abierto entre el borde iz-
en el seno oblicuo del pericardio, por detrás del cora- quierdo de la vena cava superior y el borde derecho de la
V. braquiocefálica derecha V. braquiocefálica izquierda
V. cava superior
Aorta ascendente
Bronquio principal derecho
A. lobar superior derecha
V. pulmonar superior derecha
A. pulmonar derecha Aurícula [orejuela]
derecha
Receso interpulmonar
V. pulmonar inferior derecha
Pericardio fibroso reclinado
A
Fig. 77-9. Parte anterosuperior derecha de la cavidad pericárdica, vista anterior (según Milhiet).
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Pericardio 893
V. cava superior
Meso de la v. cava superior
Seno transverso del pericardio
V. pulmonar superior derecha
Mesocardio
Receso interpulmonar
Seno oblicuo del pericardio
V. pulmonar inferior derecha
Meso de la v. cava inferior
V. cava inferior
Fig. 77-10. Disposición del pericardio seroso alrededor de las venas cavas y de las venas pulmonares derechas (según Milhiet).
Vista posterior derecha.
aorta ascendente. Este orificio está oculto, abajo, por la au- ceso se interpone entre ella y la cara anterior de la vena pulmonar
rícula (orejuela) derecha, que se apoya sobre el origen de la superior derecha; más medialmente, se comprueba que entre la
aorta. Se prolonga arriba por el espacio intercavoaórtico, vena cava superior y la arteria pulmonar derecha existe una adhe-
en el fondo del cual se ve la arteria pulmonar derecha. rencia. La profundidad de este receso depende de la orientación
de la vena pulmonar superior derecha (Ruiz Liard y Goller).
El seno transverso permite al dedo, a una pinza, a una li-
gadura o a un tubo elástico “dar la vuelta” a la raíz arterial e Seno oblicuo del pericardio [fondo de saco
interrumpir el pasaje de la sangre en las dos grandes arterias. de Haller]
Está situado detrás del corazón, detrás de la cara posterior,
Receso retrocava [de Allison] vertical, detrás del atrio [aurícula] izquierdo (fig. 77-1).
Descrito con anterioridad por Brock, puede descubrirse recli- Asciende más o menos alto, a veces hasta la cara posterior de
nando a la izquierda la vena cava superior (fig. 77-9). Este re- la arteria pulmonar derecha (Ruiz Liard) que, con el mesocardio
V. cava superior
V. pulmonar superior izquierda V. pulmonar superior derecha
V. pulmonar inferior izquierda
V. pulmonar inferior derecha
V. cava inferior
Fig. 77-11. Disposición del pericardio seroso en la cara posterior del corazón.
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894 Sistema cardiovascular
Pulmón izquierdo
A. pulmonar izquierda
A. pulmonar izquierda
Receso pulmonar izquierdo
Bronquio principal izquierdo
Seno transverso
Pliegue de la v. cava izquierda V. pulmonar superior izquierda
Receso interpulmonar
V. pulmonar inferior izquierda
Fig. 77-12. Parte anterosuperior izquierda de la cavidad pericárdica, vista anterior (según Milhiet).
posterior, lo separa del seno transverso. A los lados está limitado Arterias
por los recesos venosos interpuestos entre las venas pulmonares. Sus orígenes son diversos (fig. 77-16):
Abajo comunica ampliamente con la cavidad pericárdica.
– Las arterias torácicas internas dan ramas anteriores largas y
ramas laterales más cortas (Salmon).
VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN – Las arterias pericardicofrénicas dan una serie de ramas la-
terales u oblicuas, originadas en contacto con el nervio fréni-
co, destinadas también a la pleura, a los nodos linfáticos y a las
Vascularización formaciones adiposas parapericárdicas.
La vascularización del pericardio es bastante rica, pero no es – Las arterias frénicas inferiores envían una pequeña arteria
sistematizada. Proviene de los vasos del mediastino y de la pared al pericardio, que atraviesa el diafragma.
torácica.
Tendón del infundíbulo
Tronco pulmonar Aorta ascendente
Pericardio fibroso
Aurícula [orejuela] derecha
Aurícula [orejuela] izquierda
Atrio [aurícula] derecho
Seno transverso del pericardio
Cresta terminal
Pericardio seroso
Septo [tabique] interatrial
Atrio [aurícula] izquierdo
V. pulmonar superior derecha
V. pulmonar superior izquierda Seno oblicuo del pericardio
Fig. 77-13. Corte horizontal esquemático de la base del corazón (según Paturet). Visto desde arriba.
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Pericardio 895
Tronco pulmonar
Seno transverso del pericardio
Pericardio fibroso
Lámina parietal del pericardio seroso
Lámina visceral del pericardio seroso
Seno oblicuo del pericardio
Atrio [aurícula] izquierdo
Lámina parietal
del pericardio seroso
Fig. 77-14. Corte sagital que pasa por la base del corazón a nivel del tronco pulmonar. Segmento derecho, vista izquierda del
corte.
– Existen también arteriolas que proceden de las arterias bron- Venas
quiales, esofágicas, mediastínicas, así como de la arteria ti- Se distinguen un conjunto de venas posteriores, tributa-
roidea ima. rias del sistema de las venas ácigos, y venas laterales drena-
das por las venas frénicas superiores. Ramas independientes
La disposición de estas arterias es la misma a la derecha y a la
van directamente a la vena cava superior o a la vena braquio-
izquierda. Se pueden distinguir, de acuerdo con Salmon, dos te-
cefálica.
rritorios: cuatro quintos dependen de la arteria torácica interna,
el quinto restante pertenece a las otras ramas. Las ramas arteria-
les, de diversos orígenes, se anastomosan entre sí en el espesor Linfáticos
del pericardio. Pasando de un territorio a otro, estas anastomosis Los vasos linfáticos originados del pericardio son dre-
establecen comunicaciones entre el sistema aórtico superior (ar- nados hacia los nodos linfáticos de las cadenas frénicas, tra-
terias subclavias) y el sistema aórtico infradiafragmático (arterias queobronquiales inferiores, y hacia los nodos infradiafrag-
frénicas inferiores). Estas también establecen un puente entre las máticos.
arterias derechas e izquierdas.
Vértice del receso aorticocava
V. cava superior
Fosita suprarterial
A. pulmonar derecha Aorta ascendente
Depresión subarterial
V. cava superior
Seno transverso del pericardio
Aurícula [orejuela] derecha
Fig. 77-15. Espacio intercavoaórtico, vista anterior (según Milhiet).
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896 Sistema cardiovascular
V. braquiocefálica izquierda
A. torácica interna
V. braquiocefálica derecha
Arco aórtico
V. cava superior
N. frénico derecho Inserción aórtica del pericardio
A. pulmonar izquierda
A. pericardiofrénica derecha
Tronco pulmonar
Pleura parietal izquierda,
Pleura parietal derecha, porción mediastínica
porción mediastínica
Pericardio fibroso
A. pericardiofrénica izquierda
Centro tendinoso del diafragma
Fig. 77-16. Pericardio fibroso, vista anterior. Las pleuras parietales (porción mediastínica) han sido reclinadas a la derecha y a la
izquierda.
Inervación RELACIONES DEL CORAZÓN
Los nervios del saco fibroso y de la serosa parietal pertenecen Y DEL PERICARDIO
a los tres sistemas:
Contenido en el saco pericárdico, es por su intermedio como
el corazón establece sus relaciones dentro de la cavidad torácica.
1. Cerebroespinal, por el frénico.
Se estudian, pues, simultáneamente, las relaciones del corazón y
2. Parasimpático, por los vagos.
del pericardio.
3. Simpático, por sus ramos cardíacos. La lámina serosa está iner-
vada por el plexo subepicárdico, originado de los plexos peri-
coronarios. Relaciones anteriores
La parte anterior del corazón y del pericardio se relaciona
ANATOMÍA FUNCIONAL DEL PERICARDIO con la pared torácica anterior (figs. 77-17 y 77-18). Un tercio
de esta cara está a la derecha de la línea media y dos tercios,
Una pequeña cantidad de líquido claro contenido en la cavi- a la izquierda. La proyección del corazón sobre la pared to-
dad pericárdica favorece los movimientos de contracción (sísto- rácica anterior delimita la “región precordial” o “área cardíaca”
le) y de relajación (diástole) del corazón. (véase Anatomía de superficie). La pared torácica anterior está
Además, la serosa pericárdica está aislada de los otros ele- constituida en la línea media por el esternón, rodeado por
mentos del mediastino por la lámina fibrosa, lo bastante resisten- su revestimiento perióstico, y cuyo tejido óseo es extremada-
te para que el corazón pueda actuar de manera independiente. mente hemorrágico. Lateralmente, se encuentran los cartíla-
Sin embargo, la proximidad inmediata de las pleuras y de los gos costales y las articulaciones condrocostales. Entre ellos se
pulmones no impide al corazón ser sensible a las modificaciones interponen los bordes, los ejes vasculares torácicos internos,
anatómicas patológicas y funcionales del sistema respiratorio. derecho e izquierdo.
Algunos procesos patológicos pueden ocasionar la oclusión El abordaje quirúrgico del corazón utiliza la esternotomía
de la cavidad pericárdica (sínfisis del pericardio y pericarditis mediana, la que se emplea con más frecuencia, incisiones de
constrictivas). En estos casos, el funcionamiento del corazón está toracotomía derecha o izquierda, o la esternotomía transversa,
muy dificultado (adiastolia). Esta situación puede imponer una que permite la abertura de los espacios intercostales derechos
liberación quirúrgica del órgano (pericardiectomía). e izquierdos a este nivel. Esta incisión necesita la ligadura de los
En otros casos, un derrame líquido puede conducir a la com- vasos torácicos internos de ambos lados.
presión del corazón. El saco fibroso es bastante inextensible y el Más allá del plano parietal, el conjunto cardiopericárdico está
aumento de líquido en la cavidad pericárdica puede conducir al casi enteramente oculto por los recesos pleurales anteriores, que
“taponamiento”, que puede dificultar la función cardíaca al punto contienen el borde anterior de cada pulmón, en la separación de
de imponer una punción y un drenaje de la cavidad pericárdica. los cuales aparece, sin embargo, un pequeño espacio libre.
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Pericardio 897
Duramadre espinal
I.a costilla
Médula espinal
Esófago
Glándula tiroides
Tráquea
3.ª vértebra torácica
Pulmón derecho
V. braquiocefálica izquierda Pleura derecha
Tronco braquiocefálico
Arco de la vena ácigos
Pulmón derecho
Arco aórtico Nodos traqueobronquiales
inferiores
Esternón Pulmón derecho
Seno transverso del pericardio
A. pulmonar derecha
Atrio [aurícula] derecho
Pericardio fibroso V. pulmonar inferior derecha
Atrio [aurícula] izquierdo
Septo interatrial
Orificio de la v. cava inferior
Diafragma
Aorta torácica
Hígado
Fig. 77-17. Corte sagital mediano del tórax, vista izquierda del corte.
–Arriba: los dos recesos pleurales se acercan progresivamente Relaciones posteriores
uno a otro y forman un triángulo con base superior. En el área
de este triángulo, el pericardio está separado de la superficie La cara posterior del corazón, en particular del atrio [aurícu-
por tejido adiposo retroesternal y los vestigios del timo en el la] izquierdo, se relaciona a través del seno oblicuo del pericar-
adulto. Los dos recesos pleurales, puestos en contacto entre sí, dio y el pericardio fibroso con el mediastino posterior (figs.
pueden superponerse a veces (el receso izquierdo pasa delan- 77-17 y 77-18). Esta cara se extiende, en altura, desde el borde
te del derecho). Ambos descienden en sentido vertical. superior de la 5.ª hasta la 9.ª o 10.ª vértebra torácica.
–Abajo: los dos recesos pleurales se separan, el derecho algo En la línea media, el esófago está directamente en contac-
oblicuo, el izquierdo netamente orientado a la izquierda, en to con el pericardio. Lo separa de este una vaina, pero la proximi-
dirección del vértice del corazón. Aquí se encuentra la zona de dad de sus relaciones se utiliza en la práctica, sea para explorar
pericardio libre de pleura, situada directamente en contacto el funcionamiento del atrio izquierdo (tomas de presión) o para
con el esternón, tapizado por el músculo transverso del tórax. evaluar su grado de distensión (radiografías esofágicas de perfil),
Una pequeña parte de esta zona corresponde a la extremidad sobre todo en la estrechez de la válvula atrioventricular izquierda
más interna del 5.º espacio intercostal izquierdo (para mayores [mitral]. Los dos nervios vagos acompañan aquí al esófago.
detalles, véase Topografía toracopleuropulmonar). La cara posterior del pericardio se prolonga lateralmente
por los vasos pulmonares de cada pulmón, sobre los cuales se
prolonga el pericardio fibroso.
Relaciones inferiores
Por intermedio del diafragma, el pericardio y el corazón se Relaciones laterales derechas
relacionan con la parte más alta de la cavidad abdominal (fig.
77-19). A través del peritoneo se apoyan sobre la cara diafrag- La cara derecha del pericardio y del corazón es seguida en toda
mática del hígado (lóbulo izquierdo), convexa, así como sobre su altura por el nervio frénico, acompañado por los vasos peri-
una parte del fundus gástrico (así se explica la sintomatología cardiofrénicos (fig. 77-18). Este eje está situado inmediatamen-
abdominal de ciertas afecciones cardiopericárdicas). te por delante de la raíz pulmonar derecha, en el fondo del
Adelante y cerca de la línea media, la cavidad pericárdica espacio constituido por el pericardio y la cara interna del pulmón
se relaciona con el triángulo esternocostal (por este espacio derecho tapizado por la pleura, porción mediastínica. Esta parte
Larrey, cirujano de los ejércitos de Napoleón I, practicó la primera derecha, netamente convexa, disimula una parte de la raíz pul-
punción del pericardio). monar. La cara mediastínica del pulmón derecho se dirige hacia
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898 Sistema cardiovascular
A. torácica interna Receso costomediastínico
Ventrículo derecho Esternón
Atrio [aurícula] izquierdo Receso costomediastínico
Ventrículo izquierdo A. coronaria derecha
N. frénico izquierdo Aorta ascendente
Atrio [aurícula] derecho
Pericardio
Lóbulo pulmonar superior izquierdo
Fisura oblicua
Lóbulo pulmonar medio
N. frénico derecho
Fisura oblicua
V. pulmonar inferior derecha
Lóbulo pulmonar inferior derecho
Lóbulo pulmonar inferior izquierdo Esófago
R. circunfleja N. vago derecho
Lóbulo pulmonar inferior izquierdo Receso vertebromediastínico
N. vago izquierdo V. ácigos
Aorta torácica Tronco simpático torácico
Tronco simpático torácico Cuerpo vertebral de T8
Conducto torácico
Fig. 77-18. Corte horizontal del tórax que pasa por la 8.ª vértebra torácica. Segmento inferior del corte, visto desde arriba.
adelante en el receso anterior derecho de la pleura por debajo de mente rica, los nervios del corazón, dispuestos a uno y otro lado del
la raíz pulmonar derecha: el pericardio y la cara lateral de los atrios arco aórtico y que se reúnen en la región subaórtica, a la altura del
[aurículas]. El atrio izquierdo alcanza aquí el lado derecho del saco ganglio cardíaco [de Wrisberg], contra el conducto arterial.
pericárdico atraída por la vena pulmonar inferior derecha, y se pro- Arriba y atrás, el pericardio se relaciona con la separación de
longa hacia el diafragma, en contacto con el ligamento pulmonar. los dos bronquios principales y con los nodos traqueobronquia-
les inferiores.
Relaciones laterales izquierdas
La cara izquierda del pericardio y del corazón hace una mar- ANATOMÍA DE SUPERFICIE
cada saliente en el hemitórax izquierdo (fig. 77-18). Esta salien-
te se inscribe en la cara mediastínica del pulmón izquierdo, por La región precordial o área cardiopericárdica, como se ha vis-
delante de la inserción del ligamento pulmonar en el lóbulo in- to, en los cuatro quintos de su extensión está situada a la izquier-
ferior. Está separada del pericardio por la pleura, porción medias- da de la línea media. Los límites exactos de esta superficie son
tínica, que cubre aquí el nervio frénico y los vasos pericardio- variables. Aquí se describe una disposición promedio.
frénicos, cuya posición es más anterior que en el lado derecho. Esta región tiene la forma de un triángulo con base inferior y
Como a la derecha, a la parte inferior de esta cara, situada atrás, la vértice superior, truncado, que responde a la parte mediana y a
sigue por el ligamento pulmonar. la mitad del manubrio esternal. Los bordes de esta superficie son
redondeados. Se describe una parte superior o vascular y una
parte inferior o cardíaca (fig. 77-20).
Relaciones del vértice
El vértice del saco pericárdico que rodea los grandes vasos de Área vascular
la base (vena cava superior, aorta, arterias pulmonares) está situado
delante de la bifurcación traqueal. Este vértice se encuentra cerca Tiene la forma de una ojiva con vértice superior. Su base está
del origen del tronco braquiocefálico a la derecha, pero se aleja limitada por una línea horizontal situada a la altura del segundo
netamente de las otras ramas de la aorta para relacionarse con la espacio intercostal, línea que excede lateralmente el esternón en
raíz pulmonar izquierda. Aquí llegan, formando una red extremada- 1 cm a cada lado.
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Pericardio 899
Pulmón derecho Pericardio
Cúpula diafragmática derecha Ventrículo derecho
Pleura Centro tendinoso
Pared torácica Pulmón izquierdo
Pared torácica
Pleura
Peritoneo Bazo
Hígado Estómago
Vesícula biliar Aorta abdominal
V. cava inferior
Fig. 77-19. Relaciones del diafragma, corte coronal. Vista anterior.
I.a costilla
2.a costilla
a
3. costilla
a Orificio del tronco pulmonar
4. costilla
Orificio de la aorta
5.a costilla Orificio atrioventricular izquierdo
Orificio atrioventricular derecho
6.a costilla
7.a costilla
8.a costilla
9.a costilla
10.a costilla
11.a costilla
12.a costilla
Fig. 77-20. Proyección del corazón y de sus orificios en la pared anterior de la caja torácica (superposición semitransparente).
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900 Sistema cardiovascular
Área cardíaca en realidad, al saco pericárdico, y el aumento de sus dimensiones
puede deberse tanto al desarrollo de un derrame (o de un tumor)
Es cuadrilátera. Limitada arriba por la base, tiene un borde pericárdico como a una hipertrofia del corazón. También se puede
inferior oblicuo abajo y a la izquierda. Se origina en la extremi- apreciar el desplazamiento lateral de esta zona de matidez.
dad medial del cuarto espacio intercostal derecho y alcanza un
punto situado en el quinto espacio intercostal izquierdo a 10 cm Auscultación
de la línea media.
Estudia los ruidos producidos por el cierre de las válvulas
atrioventriculares o de las válvulas sigmoideas aórticas o
Vértice del corazón pulmonares. Estos ruidos se manifiestan con un máximo de in-
El vértice del corazón se encuentra, en estado normal, en la tensidad en puntos diferentes para cada orificio; son los focos
línea axilar anterior izquierda a nivel del 5.º espacio inter- de auscultación:
costal. Es la parte más superficial del órgano. En las personas
delgadas se pueden observar sus latidos a través de la pared. Se – Foco atrioventricular izquierdo [mitral]: en el vértice del
los percibe siempre por palpación. Esta posición varía de acuer- corazón, en el 5.º espacio intercostal izquierdo.
do con la forma del tórax, sobre todo en los estados patológicos. – Foco atrioventricular derecho [tricuspídeo]: en los bor-
Se lo encuentra a la derecha en las inversiones viscerales (dex- des esternales, en los 5.os espacios intercostales de ambos la-
trocardia). dos.
– Foco aórtico: en el 2.º espacio intercostal derecho, sobre el
Proyección parietal de los orificios cardíacos borde esternal.
Depende, por una parte, de la forma del tórax: el corazón está – Foco pulmonar: en el 2.º espacio intercostal izquierdo, sobre
situado más alto en un tórax largo y estrecho que en un tórax el borde esternal.
corto y ancho. Las referencias dadas aquí corresponden al térmi-
no medio de los casos. Los ruidos del corazón y sus modificaciones eventuales (mur-
mullos, soplos, etc.) pueden ser amplificados y registrados (fono-
Orificio atrioventricular derecho cardiografía).
Se proyecta a la derecha de la línea media, siguiendo un eje
oblicuo arriba y a la izquierda, que parte de la 5.ª articulación es- Estudio radiológico
ternocostal derecha, en dirección del 4.º cartílago izquierdo para
no sobrepasar la línea media. Radioscopia
Muestra la opacidad latente del corazón, entre los campos
Orificio atrioventricular izquierdo claros de los pulmones. Está limitada, de frente, por dos bordes:
Su proyección es oblicua arriba y a la izquierda. Comienza
detrás del cuerpo del esternón, a la altura del 4.º espacio inter- – El borde derecho, regular, prolonga hacia abajo la densidad
costal izquierdo, cruza el 4.º cartílago y termina a la altura del 3.er de la vena cava superior, continuada por la curva convexa,
espacio izquierdo. pero poco saliente, del atrio [aurícula] derecho. Forma abajo,
con el diafragma, un ángulo abierto lateralmente.
– El borde izquierdo comprende, de arriba hacia abajo: el arco
Orificio del tronco pulmonar
aórtico, más saliente que el del tronco pulmonar que le sigue
Es casi horizontal. Se proyecta sobre el borde superior del 3.er (arco medio). Aquí comienza la línea marcadamente convexa
cartílago costal izquierdo y, siguiendo ese orden, se prolonga ha- del borde izquierdo del corazón (ventrículo izquierdo), termi-
cia el borde izquierdo del esternón. nada por el vértice que se proyecta, a menudo, en la línea dia-
fragmática.
Orificio de la aorta
Contiguo al precedente, se proyecta según un eje que parte Centrando exactamente los rayos X, se pueden referir en la
del borde inferior del 3.er cartílago costal izquierdo, y desciende pantalla los puntos principales de la sombra cardiovascular y di-
en seguida hacia la derecha, detrás del esternón, sin exceder la bujar el ortodiagrama.
línea media.
Radiografía simple
Fija un instante del estado del corazón y del pericardio.
EXPLORACIÓN DEL CORAZÓN Permite, por incidencias diversas (frontal, laterales, oblicuas),
EN EL SER VIVO apreciar la forma de ciertas partes del órgano (bordes, atrios)
(fig. 77-21).
Se utilizan medios clínicos (percusión, auscultación), radioló-
gicos, eléctricos y manométricos. Angiocardiografía
Se propone dar una imagen de las cavidades cardíacas (fig.
Estudio clínico 77-22). Esta imagen puede ser:
Percusión – Venosa: el producto opaco se inyecta en una vena perifé-
Explora la extensión de la zona de matidez cardíaca, descri- rica o mediante un catéter introducido más o menos cerca
ta antes (véase Relaciones del corazón). Esta zona corresponde, del corazón. Se llenan así las cavidades derechas y los vasos
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Pericardio 901
Bronquio principal der. Tráquea 1.ª costilla
Clavícula
Arco de la aorta
Escápula
V. cava superior
Tronco pulmonar
Aurícula izq.
Atrio der.
Ventrículo izq.
Diafragma
Borde inf. del pulmón
izq. en el receso
costodiafragmático
Hígado Burbuja de aire en el estómago
Fig. 77-21. Radiografía posteroanterior de tórax. En los bordes de la silueta cardíaca se distinguen, de arriba hacia abajo: en el
borde izquierdo (de color amarillo), el arco aórtico, el arco pulmonar y el arco del ventrículo izquierdo; en el borde derecho (de
color verde), la vena cava superior y el arco del atrio derecho. En celeste se señalan las cúpulas diafragmáticas.
pulmonares. El producto, más diluido, opacifica en seguida las Clásicamente, la técnica se realiza apoyando sobre la piel un
cavidades izquierdas y luego la aorta y sus ramas. emisor-receptor de ultrasonido (transductor), en puntos estraté-
– Arterial: el producto opaco se inyecta en dirección del co- gicos del tórax entre los espacios intercostales. Esta técnica se
razón por una arteria (carótida, humeral, femoral) con ayuda
de un catéter. La aortografía así realizada no opacifica el co-
razón izquierdo. Se detiene en las válvulas semilunares. En
ciertas condiciones, también se puede punzar directamente
el ventrículo izquierdo. La angiocardiografía exige la toma de
numerosas imágenes a un ritmo rápido, simultáneamente de
frente y de perfil.
Coronariografía
Es una variante de la aortografía. Proporciona interesantes da-
tos en las enfermedades de las arterias coronarias (fig. 77-23).
Angiografía digital con sustracción
Es un método de examen de diagnóstico vascular, que puede
efectuarse mediante la inyección del contraste por vía vascular
arterial o venosa. El término sustracción significa que el método
de examen retira o, mejor elimina, todo lo que no es vascular.
Ecocardiografía
La ecocardiografía estudia la anatomía y la fisiología del cora-
zón y de los vasos de modo no invasivo, por medio de la emisión
y recepción de ultrasonido (fig. 77-24). La información llega y se Fig. 77-22. Proyección cardiográfica de las cavidades
cardíacas derechas e izquierdas, vista anterior (según
procesa con un instrumento denominado ecógrafo, en forma de
Bargmann y Doerr). En azul, las cavidades derechas; en rojo,
ecos de sonido transformados en impulsos eléctricos, los que se
las cavidades izquierdas. A. En plena sístole. B. En plena
expresan en una pantalla de rayos catódicos en forma de puntos
diástole. C. Al comienzo de la diástole. D. Al comienzo de la
luminosos. Estos, secuenciados en tiempo y espacio, generan la
sístole.
imagen de las estructuras cardíacas en tiempo real.
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902 Sistema cardiovascular
A. coronaria izquierda
R. interventricular
anterior
R. marginal
izquierda
R. circunfleja
R. posterior
del ventrículo
izquierdo
A
R. atrial
A. coronaria
derecha
R. interventricular
posterior
B
Fig. 77-23. Angiografía de las arterias coronarias (coronariografía). A. Coronaria izquierda, luego de su inyección selectiva con
medio de contraste. Proyección oblicua desde adelante y derecha (OAD). La rama interventricular anterior se ve oblicua en la
cara anterior del corazón. La rama circunfleja se proyecta con dirección vertical. B. Coronaria derecha, luego de su inyección
selectiva con medio de contraste. Proyección oblicua desde adelante e izquierda (OAI). La rama interventricular posterior se ve
con dirección horizontal.
denomina ecocardiografía transtorácica. El abordaje también se del flujo sanguíneo dentro de las cavidades cardíacas a través de
realiza a través de la pared del esófago y del estómago por medio las válvulas y de los vasos. De esta manera se pueden determinar
de una sonda flexible que tiene un transductor en su extremidad con precisión también sus alteraciones. Convencionalmente se
distal. Esta técnica se denomina ecocardiografía transesofágica ha establecido que los flujos que se acercan al transductor se
y posibilita una mejor calidad de las imágenes al evitar las difi- codifican en rojo, y los que se alejan de él, en azul.
cultades técnicas con las que se enfrenta la transtorácica, como
el aumento del panículo adiposo de la piel, la interposición del Estudios eléctricos
pulmón y alteraciones morfológicas del tórax. La corriente eléctrica generada por las contracciones cardía-
La incorporación del efecto Doppler, actualmente codificado cas puede registrarse. Las variaciones de su intensidad propor-
ya en color, permite conocer, además, la dirección y la velocidad cionan una curva, inscrita sobre una pantalla luminosa o sobre
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Pericardio 903
Ventrículo derecho
Tabique
interventricular
Atrio Válvula
Ventrículo derecho
izquierdo aórtica
Tabique
interatrial
Atrio
A izquierdo B
Fig. 77-24. Ecocardiograma transtorácico. A. El plano de sección permite ver las cuatro cámaras cardíacas. Descrito en el
sentido de las agujas del reloj, partiendo desde la hora doce: hacia adelante, el ventrículo derecho; hacia la derecha, el atrio
derecho; hacia atrás, el atrio izquierdo; hacia la izquierda, el ventrículo izquierdo. B. El plano de sección permite ver la válvula
aórtica cerrada, el corazón está en diástole.
una banda de papel: es el electrocardiograma que se registra vía venosa se pueden estudiar las presiones de las diferentes par-
siguiendo un determinado número de derivaciones, modi- tes del corazón derecho y de la pequeña circulación, registrán-
ficando la posición de los electrodos (derivaciones periféricas, dolas. Las tomas de presión se completan con extracciones de
derivaciones precordiales). Es un examen de práctica corriente sangre para analizar sus componentes gaseosos.
que se puede hacer junto a la cama del enfermo, pero la inter- El cateterismo del corazón izquierdo es de práctica más difícil.
pretación del trazado requiere experiencia. Algunos aparatos electrónicos de vigilancia médica per-
miten reunir en una misma pantalla, o en una sola banda de
Estudios manométricos registro, determinado número de parámetros concernientes al
Realizados en el siglo XIX por Chaveau y Marey en el caba- funcionamiento cardíaco: presiones arterial y venosa, electro-
llo, han sido aplicados al hombre por Forsman, Castellanos y cardiograma, presiones intracardíacas y gasto de las cavidades
Cournand. Introduciendo un catéter en el corazón derecho por cardíacas.
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Vasos sanguíneos
XV
Capítulo 78: Circulación fetal 907
Capítulo 79: Tronco pulmonar 909
Capítulo 80: Anatomía general de los
sistemas arterial y venoso
de la circulación mayor 915
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Circulación fetal 78
A partir de la tercera semana de vida intrauterina, el embrión Esta sangre penetra en el atrio derecho, donde se mezcla
obtiene nutrientes provenientes de la mujer gestante. El inter- con la sangre venosa que procede de la cabeza y de los miem-
cambio de sustancias se efectúa en la placenta, desarrollada bros superiores, por la vena cava superior y, por parte del cora-
dentro del útero durante la gestación, a la cual el feto está unido zón, por el seno coronario.
por el cordón umbilical. De la aurícula derecha parten dos corrientes:
Este cordón contiene la vena umbilical, muy voluminosa, y
dos arterias umbilicales de menor calibre. 1. La circulación mayor [gran circulación], que atraviesa el
El circuito de la sangre parte de la placenta, donde se efec- tabique interatrial por el foramen oval [de Botal], recorre el
túan todos los cambios nutritivos con la sangre de la mujer ges- atrio [aurícula] y el ventrículo izquierdo para pasar a la aorta,
tante y, en particular, la hematosis. Es, pues, sangre oxigenada que la distribuye en el resto del cuerpo. Es la corriente princi-
la que parte de la placenta, por la vena umbilical, hacia el pal.
embrión y el feto. La vena umbilical se dirige hacia el híga- 2. La circulación menor [pequeña circulación], que pasa al
do y a través del conducto venoso [de Arancio] llega a la vena ventrículo derecho y llega a los pulmones por el tronco
cava inferior. El hígado recibe asimismo una parte de sangre pulmonar. De esta, una determinada cantidad de sangre es
proveniente de la vena porta hepática (sangre venosa) (fig. sustraída a la altura del conducto arterioso [de Botal], por
78-1). A partir de este momento, los vasos sanguíneos contie- donde esta sangre pasa directamente a la aorta.
nen sangre mezclada: la vena cava inferior recibe además la
sangre venosa de los miembros inferiores y de la parte infradia- Los pulmones del feto no son funcionales, por consiguiente,
fragmática del tronco. no modifican la composición gaseosa de la sangre y esta per-
A. carótida común derecha
V. yugular interna
V. braquiocefálica izquierda
Arco aórtico
V. cava superior
Conducto arterioso
Tronco pulmonar
Atrio [aurícula] izquierdo
Foramen oval
Ventrículo izquierdo
Atrio [aurícula] derecho
Ventrículo derecho
Conducto venoso
V. hepáticas
V. porta hepática Glándula suprarrenal
Riñón
V. cava inferior Raíz renal
Mesenterio
A. umbilicales
V. umbilical A. y v. ilíacas comunes
Vejiga urinaria
A. umbilicales
Placenta
Fig. 78-1. Esquema de la circulación fetal. En rojo, sangre oxigenada. En violeta, sangre mixta. En azul, sangre carboxigenada.
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908 Vasos sanguíneos
manece mezclada. Retorna tal cual está al atrio izquierdo por las funcional”en su sistema digestivo ni en las glándulas de secreción
venas pulmonares y se vierte a la circulación aórtica. El pulmón externa, riñones o piel. Solo el hígado recibe sangre oxigenada por
opone cierta resistencia al pasaje de la sangre, debido a que su la vena umbilical, por lo que manifiesta una intensa actividad.
epitelio alveolar no está aún desplegado: por eso las paredes del En el momento del nacimiento, la ventilación pulmonar per-
ventrículo derecho tienen en el feto casi el mismo espesor que mite al recién nacido oxigenarse por sus propios medios y no
las del ventrículo izquierdo. depender de la oxigenación placentaria. El cordón umbilical es
Es a partir del sistema aórtico, por la vía de las arterias umbi- ligado, los vasos umbilicales se atrofian, igual que el conducto
licales, como la sangre retorna a la placenta. venoso, y originan cordones fibrosos. El foramen oval y el con-
Tal circulación, que irriga el cuerpo del feto con sangre arte- ducto arterioso se obliteran. Estos procesos se inician al momen-
rial y venosa mezcladas, está adaptada a sus necesidades, que son to del nacimiento y se completan en los primeros meses de vida.
únicamente las de su crecimiento. No existe ninguna “circulación La circulación de tipo adulto queda así establecida.
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Tronco pulmonar 79
Se describe aquí la porción intrapericárdica del tronco Regularmente circular, su circunferencia media es de 72 mm en
pulmonar y de sus ramas de división: arteria pulmonar de- el hombre y de 68 mm en la mujer. En este orificio se encuentra
recha y arteria pulmonar izquierda. El tronco pulmonar es la la válvula pulmonar, que cuenta con tres valvas semilunares
arteria funcional de la circulación menor que conduce la sangre (fig. 79-2) (anterior, derecha e izquierda), cada una de ellas con
no oxigenada desde el corazón derecho hacia los pulmones. su correspondiente nódulo [de Morgagni].
Trayecto
Generalidades El tronco pulmonar se dirige hacia atrás, a la izquierda y algo
hacia arriba, acercándose a la horizontal, de tal modo que un cor-
Origen te horizontal interesa al tronco de la arteria en toda su longitud,
Emerge de la parte superior e izquierda del ventrículo de- así como a la arteria pulmonar izquierda, prehiliar y suprahiliar.
recho, cuyo cono arterioso prolonga (fig. 79-1). Su origen está El tronco pulmonar describe una curva de concavidad poste-
situado delante y a la izquierda del orificio de la aorta, y delan- rior y derecha, rodeando la aorta, de la cual oculta la parte baja
te, arriba y a la izquierda del orificio atrioventricular derecho. de su cara anterior y luego, de su cara izquierda.
V. cava superior
Aorta ascendente
Tronco pulmonar
Pliegue aórtico
Aurícula [orejuela]
V. cava superior izquierda
Aurícula Cono arterioso
[orejuela] derecha
V. interventricular anterior
Surco coronario
Ventrículo izquierdo
Atrio [aurícula] Pericardio
derecho
Centro tendinoso
Vértice del corazón
Diafragma
Fig. 79-1. Vista anterior del corazón y de los grandes vasos. El pericardio ha sido abierto y reclinado.
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910 Vasos sanguíneos
M. papilar septal
Valva septal de la válvula M. papilar septal
atrioventricular derecha [tricúspide] Trabécula del cono arterioso
Cresta supraventricular Trabécula septomarginal
Pared septal
Pared anterior
Tronco pulmonar y válvula pulmonar
Trabécula carnosa
Pared anterior Pared inferior
M. papilar anterior, M. papilar posterior
seccionado
M. papilar anterior,
seccionado
Valva anterior de la válvula
atrioventricular derecha [tricúspide]
Fig. 79-2. Ventrículo derecho, orificio del tronco pulmonar. La pared anterior del ventrículo ha sido seccionada y su parte
lateral, rebatida hacia atrás.
Terminación producen, en general, una hipovascularización pulmonar y una
Bajo el arco aórtico se divide en sus dos ramas terminales, cianosis congénita (enfermedad azul).
arteria pulmonar derecha y arteria pulmonar izquierda, contra
la pared del saco pericárdico. Esta división está marcada, en su Relaciones
borde superior, por el espolón pulmonar.
Del tronco pulmonar
Paredes El tronco pulmonar está cubierto por la hoja visceral del pericar-
Es un vaso de calibre grueso (30 mm como promedio). Sus dio seroso, excepto una pequeña superficie posterior y derecha. La
paredes son delgadas (1,5 mm como promedio), pues la sangre línea de reflexión del pericardio seroso pasa, en efecto, del borde
circula a una presión muy reducida (120 a 180 cm de agua, pre- izquierdo de la aorta a la cara anterosuperior de la bifurcación del
sión sistólica). Su endotelio es extremadamente sensible (dolores tronco pulmonar. Desde su origen, el tronco pulmonar está conteni-
de las embolias de la arteria pulmonar). do, con la aorta, en una envoltura serosa común (fig. 79-3).
Variaciones y anomalías Anterosuperiores
Son muy numerosas y provienen de alteraciones del desarro- Por intermedio del pericardio se relaciona con la pared toráci-
llo del 6.º arco aórtico. Las más frecuentes asientan en: ca, a nivel del 2.º espacio intercostal izquierdo, entre 15 y 18 mm
lateral al borde izquierdo del esternón.
– El orificio pulmonar: estenosis congénita, orificio común con
la aorta (truncus arteriosus). A la derecha
– El tronco arterial: atresia, con ramas derechas e izquierdas Está en contacto con la aorta ascendente, alrededor de la cual
normales o igualmente atresiadas.
se adosa y a la que está unido por un tejido conectivo denso: el
– Las ramas, originadas en un tronco arterioso, ausentes y re- tendón del infundíbulo (figs. 79-4 y 79-5).
emplazadas por arterias de origen aórtico.
Estas anomalías, a veces aisladas, están más a menudo aso- A la izquierda
ciadas con comunicaciones interatriales o interventriculares y Está en relación con la aurícula [orejuela] izquierda que
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Tronco pulmonar 911
Aorta
V. cava superior
V. ácigos
A. pulmonar izquierda
R. interventricular anterior A. pulmonar derecha
de la a. coronaria izquierda
Aurícula [orejuela] izquierda
V. pulmonar superior izquierda
V. pulmonar superior derecha
V. pulmonar inferior izquierda
V. pulmonar inferior derecha
R. marginal izquierda
V. cava inferior
Grasa epicárdica
Seno coronario
Ventrículo izquierdo
V. cardíaca magna
Ventrículo derecho
R. circunfleja de la a. coronaria izquierda
V. marginal izquierda
Fig. 79-3. Relaciones del tronco pulmonar y su bifurcación. Cara pulmonar izquierda del corazón.
rodea a esta cara bajo un pliegue del pericardio seroso. Por su del pericardio (fig. 79-6). Su parte posterosuperior se adhiere al
cara inferior constituye la parte superior del orificio izquierdo del pericardio fibroso, del cual sale luego de un corto trayecto.
seno transverso del pericardio (fig. 79-6).
De la arteria pulmonar derecha
Posteroinferiores Esta arteria pulmonar es más larga, de dirección transversal,
El seno transverso lo separa del atrio [aurícula] izquierdo, algo más voluminosa que la izquierda, se origina en ángulo recto
delante del cual pasa la parte inicial de la arteria coronaria iz- con respecto al tronco pulmonar, separada de la arteria pulmo-
quierda (véase fig. 77-8). Más arriba, la cara posterior de la bi- nar izquierda por el espolón pulmonar (fig. 79-7). Se dirige ho-
furcación está desprovista de pericardio seroso. Se adhiere al rizontalmente a la derecha, pasa bajo el arco aórtico, por detrás
pericardio fibroso que lo separa de la bifurcación traqueal y del de la vena cava superior, antes de aparecer en la raíz pulmonar
origen del bronquio principal izquierdo. derecha. El pericardio seroso tapiza sus caras anterior e inferior,
que constituyen aquí la pared posterior y el techo del seno trans-
El abordaje quirúrgico del tronco pulmonar puede efectuar- verso. El pericardio seroso, llegado al borde izquierdo de la vena
se por vía transesternal media o por vía intercostal, en el segun- cava superior, se refleja hacia adelante; no se lo encuentra entre
do o tercer espacio intercostal. Esta vía fue utilizada en 1908 por la arteria pulmonar derecha y la vena cava superior.
Trendelenburg para la extirpación de coágulos acumulados en el El pericardio fibroso se extiende entre su cara posterior
tronco pulmonar y en sus ramas (embolias pulmonares). (mesocardio posterior) y el seno oblicuo del pericardio (fig. 79-8
y véase fig. 77-7).
De la arteria pulmonar izquierda
Esta arteria pulmonar parece prolongar el tronco pulmonar. Exploración en el ser vivo
El segmento intrapericárdico es muy corto. Su parte anteroin-
ferior está tapizada por el pericardio seroso. Se relaciona con la Radiología
vena pulmonar superior izquierda, con el pliegue de la vena cava En las radiografías observadas sin preparación, solo la rama
izquierda que las une y con el orificio izquierdo del seno transverso izquierda de la arteria pulmonar aparece en el mediastino,
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912 Vasos sanguíneos
V. braquiocefálica izquierda
A. subclavia izquierda
V. braquiocefálica derecha
A. carótida común izquierda
Tronco braquiocefálico
Aorta ascendente
V. cava superior
Tronco pulmonar
Aurícula [orejuela]
Aurícula [orejuela] derecha izquierda
A
Fig. 79-4. Relaciones del tronco pulmonar. Inserción del pericardio fibroso sobre los grandes vasos, vista anterior (según Milhiet).
con la forma de una ligera saliente debajo de la imagen de 99m
Tc, en forma de bolo radiactivo permite obtener imágenes con
la aorta. 1 segundo de exposición.
La opacificación por vía venosa (angiocardiografía) objeti-
va el tronco de la arteria que prolonga hacia arriba y a la izquier- Cateterismo cardíaco
da las cavidades derechas, pero no se ve el límite del segmento La introducción de catéteres por vía venosa, llevados hasta el
intrapericárdico. Este procedimiento permite evidenciar las ano- corazón derecho, y luego al tronco pulmonar, permite la toma de
malías y las malformaciones del tronco pulmonar y de sus ramas, presiones en su interior, así como la extracción de sangre desti-
nada a estudiar su composición gaseosa.
así como los obstáculos que pueden aparecer en ella (embolias
pulmonares) (fig.79-9). Estas exploraciones radiológicas, así como el cateterismo car-
Angiografía radioisotópica. La inyección intravenosa de díaco, son exámenes de práctica corriente.
Tendón del infundíbulo
Tronco pulmonar Aorta ascendente
Pericardio fibroso
Aurícula [orejuela] derecha
Aurícula [orejuela] izquierda
Atrio [aurícula] derecho
Seno transverso del pericardio
Cresta terminal
Pericardio seroso
Tabique interauricular
Atrio [aurícula] izquierdo
V. pulmonar superior derecha
V. pulmonar superior izquierda Seno oblicuo del pericardio
Fig. 79-5. Tendón del infundíbulo del corazón. Corte horizontal esquemático de la base del corazón (según Paturet). Vista
superior.
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Tronco pulmonar 913
Pulmón izquierdo
A. pulmonar izquierda
A. pulmonar izquierda
Receso pulmonar izquierdo
Bronquio principal izquierdo
Seno transverso
Pliegue de la v. cava izquierda V. pulmonar superior izquierda
Receso interpulmonar
V. pulmonar inferior izquierda
Fig. 79-6. Seno transverso del pericardio. Parte anterosuperior izquierda de la cavidad pericárdica, vista anterior (según Milhiet).
Vértice del receso aorticocava
V. cava superior
Fosita supraarterial
A. pulmonar derecha Aorta ascendente
Depresión subarterial
V. cava superior
Seno transverso del pericardio
Aurícula [orejuela] derecha
Fig. 79-7. Relaciones de la arteria pulmonar derecha. Espacio intercavoaórtico, vista anterior (según Milhiet).
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914 Vasos sanguíneos
Aorta ascendente
A. pulmonar derecha
Seno transverso
Seno oblicuo
Atrio izquierdo
Ventrículo izquierdo
Fig. 79-8. Corte sagital esquemático del corazón. Disposición general del pericardio (según Milhiet).
Fig.79-9. Angiorresonancia magnética con gadolinio del tronco pulmonar. Vista anterior. El tronco pulmonar se ve en el centro
de la imagen. Se observan: la arteria pulmonar derecha, de dirección horizontal, y la arteria pulmonar izquierda, más corta que
la anterior, dividiéndose en sus ramas para los lóbulos pulmonares (gentileza del doctor Miguel E. Nazar).
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Anatomía general de los sistemas
arterial y venoso de la circulación mayor 80
Las arterias y las venas son conductos encargados de ase- varía en enormes proporciones según el estado de reposo o
gurar el transporte de la sangre en el cuerpo humano. Sería un de actividad muscular.
error considerarlas solo como tubos más o menos largos y an- – Arterias viscerales: son las encargadas de asegurar la nutri-
chos y estudiar exclusivamente su trayecto, sus relaciones y su ción y las funciones de órganos muy diversos y de funciona-
distribución. También es necesario conocer su aspecto viviente, miento continuo o discontinuo. Aquí, las dimensiones de las
por lo tanto cambiante, sus leyes fisiológicas, su evolución du- arterias dependen ante todo de la importancia funcional del
rante la vida. Las comprobaciones funcionales realizadas por los órgano considerado y no de su volumen. Ciertos órganos muy
médicos clínicos, los cirujanos y los radiólogos en el ser vivo y en- activos (la glándula tiroides, por ejemplo) pueden no disponer
fermo completan los datos morfológicos obtenidos de la disec- sino de pequeñas arterias: es entonces su número el que ase-
ción, de las inyecciones, de las corrosiones y de las angiografías gura la circulación necesaria.
cadavéricas, que son los medios de estudio anatómico habitua-
les de estos sistemas vasculares. Trayecto y dirección
Las arterias de los miembros y del cuello son, en general,
Evolución general rectilíneas. Otras presentan curvaturas o sinuosidades impues-
tas por un obstáculo óseo que debe ser contorneado, por una
El sistema circulatorio y la circulación de la sangre aparecen reserva de longitud que debe conservarse (arteria uterina) o por
muy tempranamente en la vida embrionaria. El sistema vascular el nacimiento de ramas cortas y superpuestas (arteria espléni-
del embrión humano se hace presente hacia la mitad de la 3.ª ca). La ley de Stahel precisa que toda curva arterial de pequeño
semana. La circulación se produce en un sistema de conductos radio implica la aparición de un estrechamiento en el vértice de
indiferenciados, formado por paredes endoteliales muy finas. la curva.
El sistema lacunar inicial del embrión se organiza a partir del
tubo cardíaco primitivo, en vías arteriales y vías venosas, cuyo Relaciones generales
desarrollo depende de los órganos a los cuales están destinadas.
Mientras que ciertos órganos no cesan de desarrollarse, otros Dos hechos esenciales interesan al cirujano:
involucionan. Además, al nacer se producen profundas alteracio-
1. Las arterias rara vez transcurren solas; casi siempre están
nes por el hecho de:
acompañadas por venas y a menudo, sobre todo en los miem-
bros, por nervios satélites, con los cuales constituyen un eje
– La finalización de la circulación placentaria.
vasculonervioso bien individualizado.
– La aparición de la función respiratoria.
2. Las arterias transcurren casi siempre en un ambiente de te-
jido conectivo que se organiza en una vaina perivascular, la
Durante el crecimiento, ciertos órganos y sistemas adquieren
cual facilita la disección del vaso, cuando esta no está modifi-
una importancia que no poseen en la edad adulta (el timo, por
cada por la inflamación o por una extensión neoplásica.
ejemplo). En la adolescencia, el sistema genital alcanza su desa-
rrollo definitivo. Estos ejemplos explican las numerosas variacio-
Se notará igualmente el interés de las relaciones óseas y mus-
nes que sufre el sistema cardiovascular antes de que el cuerpo
culares de las arterias.
humano haya llegado a su estado adulto. Las regresiones, la apa-
rición de nuevos territorios funcionales, explican la frecuencia
de las anomalías encontradas en el curso del desarrollo de este Relaciones óseas
sistema. Ciertas arterias transcurren en contacto con determinadas
piezas esqueléticas o en su interior. Los huesos presentan fre-
cuentes impresiones vasculares; así se conoce el trayecto sinuo-
ANATOMÍA GENERAL DE LAS ARTERIAS so de la arteria carótida interna en el hueso temporal.
Las arterias son tubos flexibles y elásticos, cuya luz permane- Relaciones musculares
ce abierta vista en un corte y cuyo diámetro disminuye en forma
regular a partir del corazón, a medida que las ramas colaterales En el cuello, en las cinturas de los miembros, el trayecto arterial
coincide a veces con el de un músculo próximo. Ese músculo se de-
se separan del eje original. Este eje está constituido por la aorta,
arteria principal de la circulación mayor. Sus ramas se pueden nomina satélite de la arteria que sigue o que cubre. Sirve de punto
dividir en dos categorías: de referencia principal en el momento de descubrir la arteria.
– Arterias del sistema locomotor: lo esencial es que están Distribución
destinadas a los músculos, grandes consumidores de energía Toda arteria emite ramas colaterales (la arteria de origen
y muy ricamente vascularizados, pero cuyo gasto sanguíneo continúa) y ramas terminales (la arteria de origen no continúa):
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916 Vasos sanguíneos
– Las ramas colaterales forman un ángulo de abertura variable
con el vaso de origen. Al origen de cada colateral corresponde
un espolón donde la pared es más gruesa y donde se locali-
zan con frecuencia los procesos ateromatosos por la caracte-
rística turbulenta del flujo.
– Las ramas terminales se expanden de forma variable, sea
en contacto con el órgano interesado o en su interior. A cada
rama corresponde un territorio arterial que constituye, en
Por inosculación Transversal
general, una unidad funcional independiente.
Por convergencia Plexiforme
Anastomosis
En el individuo sano, las arterias tienen dos tipos de anasto-
mosis:
– Anastomosis arterioarteriales.
– Anastomosis arteriovenosas.
Anastomosis arterioarteriales
Si se tiene en cuenta la anatomía, se pueden describir varios
tipos de forma de anastomosis: por inosculación (p. ej., arcadas
Fig. 80-1. Variedades de anastomosis arteriales.
yuxtaintestinales); por convergencia (p. ej., arterias vertebrales fu-
sionadas en el tronco basilar); por conducto de unión (p. ej., círculo
arterial del cerebro); por red (p. ej., red periarticular). Estas anasto-
mosis pueden ser disecadas y son fáciles de ver (fig. 80-1). No es
lo mismo para las anastomosis intramusculares, que tienen una úlceras varicosas, una saturación de oxígeno próxima a la satu-
acción tan importante en la fisiopatología de las obliteraciones ración arterial. Otro ejemplo lo proporciona el desarrollo de las
arteriales de los miembros. Se trata allí de comunicaciones inte- anastomosis entre las arterias bronquiales (que transportan san-
rarteriales que se objetivan más fácilmente por las inyecciones gre oxigenada) y las arterias pulmonares (que transportan sangre
radiopacas que por la disección. En el miembro inferior, por ejem- carboxigenada) dentro de los pulmones: las arterias pulmonares
plo, tales anastomosis situadas en los músculos largos, establecen pueden así, en ciertos territorios patológicos, contener sangre
un puente entre dos segmentos arteriales muy alejados entre sí. netamente arterializada.
Las anastomosis arterioarteriales aseguran, en estado normal, El conocimiento de tales hechos interviene hoy en día en la
una rica vascularización a los órganos que están provistos de ellas. comprensión de cierto número de estados patológicos que afec-
En estado patológico, estas anastomosis se dilatan enormemente tan a sectores muy variados del organismo.
cuando un obstáculo (obliteración, ligadura) interrumpe la co-
rriente sanguínea en una arteria. Crean vías de gasto muy grande Tipos de arterias
que pueden, por un trayecto completo, revascularizar un vaso Grandes arterias elásticas: son aquellas arterias que po-
trombosado o ligado por debajo de esa trombosis o de esa liga- seen en su capa media una prominente capa elástica.
dura: se trata aquí de vías de suplencia que conviene conocer Arterias musculares: se caracterizan por el predominio
para cada arteria considerada, en el momento en que se plantea muscular en la capa media.
el problema de su ligadura, de su resección o de su reconstruc-
ción.
Anastomosis arteriovenosas Anastomosis Anastomosis
arteriolovenular arteriolovenular
Existen en estado normal entre las arteriolas y las vénulas
Arteriola Arteriola
(fig. 80-2). Se las encuentra en forma de conductos anastomó-
Vénula Vénula
ticos provistos de un aparato muscular liso autónomo que re-
gula su funcionamiento [Masson, Clara]. Estos dispositivos están
situados en el umbral de un territorio arteriolar y permiten o
impiden la llegada de sangre a ese territorio. Se ha creído que
son raras y están reservadas a ciertos órganos. En la actualidad,
se las ha encontrado prácticamente en todas partes, sobre todo
en los planos cutáneos. Es fácil concebir la acción fundamental
que tienen en el comando de las circulaciones locales, puesto
que permiten el pasaje directo de sangre oxigenada a las venas 1 2
excluyendo todo el lecho capilar correspondiente.
La existencia de tales anastomosis constituye una infracción Fig. 80-2. Anastomosis arteriolovenular. Izquierda: durante
a las clásicas leyes de la circulación que reconocen en cada ca- la actividad del órgano, el músculo liso está contraído y la
tegoría de vasos (arterias y venas) un contenido sanguíneo de anastomosis está cerrada. Derecha: durante el reposo del
composición dada, sobre todo en lo que concierne a la satu- órgano, el músculo liso está relajado y la anastomosis es
ración de oxígeno. Así se ha podido reconocer en la sangre de funcional.
las venas del miembro inferior, en ciertos casos de várices o de
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ERRNVPHGLFRVRUJ Fig. 1123 (pag. 1070)
Anatomía general de los sistemas arterial y venoso de la circulación mayor 917
Arteriolas: son las arterias que han disminuido de calibre, y
ya no presentan una lámina elástica importante. Los músculos
lisos de la pared pueden formar un esfínter (esfínter precapilar).
ANATOMÍA GENERAL DE LAS VENAS Válvulas venosas Válvulas venosas
cerradas
Estas se distinguen de las arterias por diferencias considera-
bles: su pared es más delgada, menos elástica y más o menos
contráctil. Se dilatan con facilidad. Sus anastomosis son numero-
sas y el sentido en que circula la sangre no siempre es evidente:
este hecho es particularmente cierto en lo que concierne a las
venas del tronco.
Existen muchas más venas que arterias: las arterias de los
miembros, con excepción de los grandes troncos de las raíces, Válvulas venosas
disponen en general de dos venas colaterales. abiertas
En los miembros es necesario distinguir:
– Las venas superficiales, situadas en el plano subcutáneo,
que por lo general son visibles y ofrecen numerosas posibili-
dades de cateterismo.
– Las venas profundas se ubican profundas a las fascias de re-
vestimiento satélites de las arterias y son aquellas en las cuales
desembocan, a alturas variables, las venas superficiales (venas Fig. 80-3. Válvulas venosas. Izquierda: vena abierta arriba,
comunicantes). Ciertas venas, en particular las del miembro in- con dos pares de válvulas. Derecha: vena completamente
abierta, con dos pares de válvulas cerradas y dos pares de
ferior, están provistas de válvulas (fig. 80-3) que se oponen al
válvulas abiertas.
reflujo de la sangre. Su número y su disposición por pares son
extremadamente variables.
El número y el volumen de las venas y su frecuente disposi-
ción en plexos (plexos del fondo de la pelvis, del conducto verte- Para llegar a las arterias, los nervios vasculares adoptan el tra-
bral) son favorables a la estasis de la sangre en su interior, por lo yecto más corto. Así, se pueden distinguir:
tanto, a las trombosis y a las flebitis. Ese número y esa disposición
son igualmente favorables al restablecimiento de una circulación – Las arterias viscerales y los grandes troncos, cuyos nervios
venosa normal en caso de obliteración o de ligadura; asimismo, provienen directamente del propio tronco simpático (p. ej., las
si se trata de una vena de dimensiones importantes: la ligadura arterias renales toman su inervación del plexo celíaco vecino).
de la vena cava inferior, por ejemplo, es posible si se la realiza por – Las arterias periféricas, cuyos nervios han emanado de los
debajo de la llegada de las venas renales a la vena cava. nervios craneales o espinales vecinos (p. ej., la arteria braquial
También se puede sacrificar un importante segmento venoso es inervada, en el brazo, por ramos del nervio mediano).
para utilizarlo como prótesis, sin comprometer por ello la circula-
ción de retorno de la región operada. Además, cada arteria recibe numerosos nervios vasculares,
La delgadez de las paredes venosas, el escaso espesor de la escalonados a lo largo de su trayecto, como si cada uno de estos
adventicia, hacen delicadas las suturas y anastomosis venosas, correspondiese a un “territorio segmentario” definido.
cuya luz no siempre es fácil de mantener. Las terminaciones de esos nervios se disponen en plexos al-
Un caso muy particular de drenaje venoso lo ofrecen los rededor de la arteria, mezclados a la adventicia del vaso, lo que le
senos venosos de la duramadre: se trata allí de hendiduras confiere el carácter de una vaina simpática periarterial.
vasculares ubicadas en el espesor de las envolturas fibrosas del La operación de la simpatectomía arterial (Leriche) se basa
encéfalo, siempre abiertas, pero estrechamente fijadas al esque- en la existencia y la naturaleza de esta vaina. Estos datos también
leto. Su movilización, su ligadura o su reconstrucción enfrentan son válidos para las venas. Los nervios destinados a las paredes
condiciones anatómicas muy particulares y difíciles. venosas son, sin embargo, menos numerosos. En las bifurcacio-
nes vasculares se encuentran a menudo plexos nerviosos más
densos, mezclados con corpúsculos lamelares [de Vater-Pacini]
INERVACIÓN DE LAS ARTERIAS que testimonian la sensibilidad particular de esas regiones.
Y DE LAS VENAS No podríamos describir aquí las vías que comandan la vaso-
motricidad vascular ni los centros donde se reúnen. Tal estudio
Las arterias y las venas son conductos dotados de sensibi- nos llevaría demasiado lejos, pero su conocimiento es indispen-
lidad y de movilidad. Estas dos cualidades dependen de un sable para la comprensión de las operaciones quirúrgicas que
sistema nervioso que pertenece en su totalidad al sistema au- encaran la modificación de la vasomotricidad en un territorio
tónomo. vascular determinado.
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Arterias de la circulación
mayor XVI
Capítulo 81: Aorta 921
Capítulo 82: Tronco braquiocefálico 930
Capítulo 83: Arterias carótidas 932
Capítulo 84: Arteria subclavia 950
Capítulo 85: Aorta torácica 962
Capítulo 86: Aorta abdominal 965
En el capítulo 81 se describen la aorta, sus porciones y sus relaciones. En los capítulos 85 y 86 se
describen las ramas de las porciones torácica y abdominal de la aorta y sus relaciones.
Véase Guía topográfica: Tórax
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Aorta 81
GENERALIDADES quierda de la tráquea y el esófago, hasta alcanzar el flanco de la
columna vertebral a la altura de la 4.ª vértebra torácica. A partir
La aorta, originada del ventrículo izquierdo, distribuye en de este punto desciende verticalmente en el tórax para situarse
todo el organismo la sangre de la circulación mayor (circulación delante de las vértebras torácicas inferiores. Atraviesa el diafrag-
sistémica). ma y desciende en el abdomen delante de la columna lumbar;
se encuentra en el retroperitoneo. Termina a la altura de la 4.ª
vértebra lumbar o en el disco entre la 4.ª y la 5.ª lumbar, originan-
Origen do las dos arterias ilíacas comunes y la arteria sacra mediana
(media), que debe considerarse como una colateral muy reduci-
La aorta emerge de la porción superior del ventrículo izquier-
da, que sigue la dirección de la aorta.
do, algo a la derecha y detrás del tronco pulmonar (fig. 81-1).
Este origen está marcado en su interior por la presencia de las
valvas semilunares que interceptan los senos aórticos [de Calibre
Valsalva], los que en la superficie externa se manifiestan como
Inmediatamente después de emerger de las paredes ventri-
una dilatación, a cuyo nivel o por encima de los cuales la aorta da
culares presenta una dilatación corta que pertenece al bulbo
origen a las dos arterias coronarias, derecha e izquierda.
aórtico. Su calibre permanece igual, de 25 a 30 mm, hasta la
unión de la porción ascendente con la porción horizontal,
Trayecto donde se comprueba en la cara anteroderecha una dilatación
que corresponde al resultado del choque de la onda sanguínea
La aorta se dirige oblicua adelante, arriba y a la derecha, lue- a esta altura. Luego, el calibre permanece regular hasta el origen
go es francamente vertical, para dirigirse arqueada y horizontal del tronco braquiocefálico, de la carótida común izquierda
(arco aórtico) hacia la izquierda y atrás, adosada a la cara iz- y de la subclavia izquierda, a partir de los cuales disminuye
A. coronaria izquierda
Valva semilunar aórtica
Valva semilunar aórtica A. coronaria derecha
Aorta ascendente
Aurícula [orejuela] izquierda
V. coronaria magna
R. circunfleja de la a.
coronaria izquierda
Valva anterior de la mitral
Pared anterior Valva semilunar aórtica
M. papilar anterior
Pared interventricular Valva anterior de la mitral
M. papilar posterior,
seccionado Pared inferior
Terminación de la r.
interventricular anterior M. papilar posterior,
seccionado
Fig. 81-1. Salida de la aorta del ventrículo izquierdo. Vista desde la izquierda de la cavidad del ventrículo izquierdo.
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922 Arterias de la circulación mayor
para presentar en su terminación un calibre de 18 a 20 mm. Entre
la salida de la arteria subclavia izquierda y el ligamento arterioso
puede presentarse un estrechamiento, el istmo aórtico.
Estructura
La aorta es una arteria de paredes gruesas, resistentes, a veces
fragilizadas por ateromas. Es susceptible de fisurarse o romper-
se debido a traumatismos violentos o a una distensión excesiva
(aneurisma). El grosor de esta pared la hace propicia para las su-
turas.
Variaciones
Son numerosas y se relacionan con el desarrollo del 4.º arco
aórtico izquierdo, del cual deriva. Se puedan recordar: el tronco
arteriovenoso (tronco común con la arteria pulmonar); la trans-
posición de la aorta a la derecha; las aortas dobles; la persistencia
del conducto arterioso, que la une en el embrión y en el feto a
la arteria pulmonar; la estrechez del istmo aórtico (coartación
de la aorta). Fig. 81-2. Angiorresonancia magnética con gadolinio
que muestra la aorta ascendente, el arco aórtico y la aorta
descendente, vistos desde la izquierda (gentileza del doctor
Exploración en el ser vivo Miguel E. Nazar).
En la radiografía simple del tórax, la aorta es lo bastante opaca
como para ser parcialmente visible en el borde izquierdo de la
silueta cardiopericárdica (botón aórtico). Más abajo, se confun-
de con la opacidad mediastínica. La aortografía por inyección – Adelante, ambas arterias, revestidas por el pericardio, constitu-
de un producto opaco puede hacerse en el tiempo arterial de la yen la pared anterior del seno transverso del pericardio.
angiocardiografía por vía venosa (imagen bastante pálida), por – A la derecha, con la vena cava superior y el borde superior de
inyecciones del producto opaco en el ventrículo izquierdo o por la aurícula [orejuela] derecha, la aorta limita al orificio derecho
inyección retrógrada a partir de una arteria del miembro inferior del seno transverso (fig. 81-3).
o de la arteria femoral (método de Seldlinger). La angiorreso-
nancia magnética permite ver la aorta desde su origen en el En su travesía pericárdica, el pericardio fibroso se pierde sobre
ventrículo izquierdo (fig. 81-2). las paredes de la aorta y de sus ramas, recubriéndolas y contribu-
De acuerdo con el trayecto de la aorta, se describen tres yendo a formar su vaina.
segmentos: aorta ascendente, arco aórtico y aorta descen-
dente con su porción torácica y abdominal. Extrapericárdicas
Por intermedio del pericardio, la aorta se relaciona por ade-
AORTA ASCENDENTE lante con el esternón, proyectándose por detrás del manubrio y
de la parte alta del cuerpo. Está separada de este plano óseo por
los restos tímicos, por los recesos pleurales anteriores y por los
Relaciones bordes anteriores de los pulmones.
Se distinguen relaciones intrapericárdicas y extrapericárdicas.
Intrapericárdicas ARCO AÓRTICO
El origen de la aorta está situado detrás, debajo y a la izquier- Dirigido hacia atrás y a la izquierda en su conjunto, describe
da del orificio del tronco pulmonar, por delante y a la derecha del una curva (arco) de doble concavidad (figs. 81-4 y 81-5):
orificio atrioventricular izquierdo y en el mismo plano que este.
La porción ascendente presenta, en su origen, una dilatación: – Una curvatura principal de concavidad inferior, por encima
el bulbo aórtico, que se halla por detrás del cono arterioso del de la raíz pulmonar izquierda.
ventrículo derecho. El tronco pulmonar, estrechamente acolado – Una curvatura accesoria de concavidad derecha sobre la
a la aorta, la contornea en espiral pasando de su cara anterior a tráquea y el esófago.
su flanco izquierdo y luego hacia su cara inferior, bifurcación del
tronco pulmonar. En el comienzo de la aorta (porción subserosa)
se encuentran: las arterias coronarias, la vena cardíaca magna Relaciones
en el surco atrioventricular, cercana al origen de la aorta, vasos
linfáticos y nervios del plexo cardíaco. Atrás y a la derecha
La serosa pericárdica le forma a la aorta y al tronco pulmonar La aorta se aleja de la vena cava superior y cruza la cara an-
una vaina completa (véase Pericardio), que asciende por adelan- terolateral izquierda de la tráquea, aplicada sobre el ángulo
te y a la derecha hasta el origen del tronco braquiocefálico. traqueobronquial izquierdo. Se interpone entre ambos tejido
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Aorta 923
V. braquiocefálica derecha V. braquiocefálica izquierda
V. cava superior
Aorta ascendente
Bronquio principal derecho
A. lobar superior derecha Orificio derecho del seno
transverso del pericardio
V. pulmonar superior derecha
A. pulmonar derecha Aurícula [orejuela]
derecha
Receso interpulmonar
V. pulmonar inferior derecha
Pericardio fibroso reclinado
Fig. 81-3. Relaciones de la aorta ascendente. Parte anterosuperior derecha de la cavidad pericárdica, vista anterior (según Milhiet).
adiposo adaptado a la función. Más hacia atrás cruza el borde – Nervios cardíacos anteriores, del nervio vago y del tronco
izquierdo del esófago. Entre la aorta y el ángulo traqueoesofá- simpático, que terminan en el plexo cardíaco.
gico se halla el nervio laríngeo recurrente izquierdo, y luego los – Nervio vago izquierdo, cruza el arco aórtico a nivel del ori-
nervios cardíacos posteriores, que se dirigen al plexo cardíaco. gen de la arteria subclavia izquierda y se dirige hacia atrás para
El segmento más posterior de esta cara se relaciona con el con- llegar a la cara posterior del bronquio principal izquierdo.
ducto torácico, que se acola a la aorta y asciende para situarse – Nervio frénico izquierdo, con los vasos pericardiofrénicos,
medialmente al origen de la arteria subclavia izquierda. cruza la parte más anterior de esta cara, para descender por
delante de la raíz pulmonar aplicados al pericardio fibroso. La
Adelante y a la izquierda relación del frénico con el arco no es íntima; está acolado a la
Está cruzada por elementos nerviosos, perpendiculares a esta pleura y viene con ella.
cara: Esta cara del arco aórtico y los elementos que la cruzan
Esófago
Tráquea
V. intercostal superior izquierda
N. vago izquierdo
N. frénico izquierdo
A. carótida común izquierda
A. tiroidea ima
Tronco braquiocefálico
Arco aórtico
V. cava superior
Ganglio cardíaco
Ligamento arterioso
A. pulmonar derecha
Aorta ascendente
Tronco pulmonar
Fig. 81-4. Arco aórtico y ligamento arterioso (el borde anterior del pulmón izquierdo ha sido reclinado lateralmente).
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924 Arterias de la circulación mayor
Cuerpo adiposo retrosternal
Fascia tiropericárdica
Pleura parietal
N. frénico derecho
Vaina vascular
N. frénico izquierdo
Espacio pretraqueal
Espacio peritraqueal
N. vago izquierdo Nodo linfático
paratraqueal derecho
Plano de clivaje yuxtatraqueal
Vaina propia de la tráquea
N. vago derecho
Vaina visceral
Vaina vascular
Fig. 81-5. Arco aórtico. Corte horizontal del mediastino que pasa por la 4.ª vértebra torácica (según Sarrazin y Voog). Visto
desde arriba.
está tapizada por la pleura, porción mediastínica, que la se- AORTA DESCENDENTE
para del lóbulo superior del pulmón izquierdo, donde marca
su impresión.
Aorta torácica
Abajo Tiene un trayecto descendente, primero oblicuo abajo y a
la derecha y luego vertical (figs. 81-6 y 81-7). La aorta sigue a
El arco aórtico describe una curva cóncava sobre la raíz
lo largo de la columna vertebral, en el mediastino posterior. Se
pulmonar izquierda, aplicado a la cara superior de origen del
pueden distinguir un segmento superior o laterovertebral y un
bronquio (fig. 81-6). El arco aórtico y la arteria pulmonar iz-
segmento inferior o prevertebral, que termina cuando la aorta
quierda se encuentran unidos por el ligamento arterioso,
atraviesa el diafragma.
cordón fibroso, vestigio del conducto arterioso embrionario,
extendido de la cara inferior del arco aórtico, oblicuo abajo
adelante y lateralmente; termina en la cara superior de la arteria Segmento superior o laterovertebral
pulmonar izquierda, cerca de la inserción del pericardio fibro- – A la izquierda: la aorta está aplicada a la cara medial de la
so. Entre los dos vasos se observa la fosita subaórtica, donde pleura, que la separa de la parte posterior de la cara mediastí-
se alojan nodos linfáticos (Engel) y el plexo cardíaco con el nica del pulmón.
ganglio nervioso cardíaco (Wrisberg). Inmediatamente por – A la derecha: aplicada a la cara lateral izquierda de los cuer-
detrás del ligamento arterioso, el nervio vago izquierdo da ori- pos vertebrales, donde puede imprimir su pasaje, se relaciona
gen al nervio laríngeo recurrente izquierdo, que describe con el esófago, que es más medial y ligeramente anterior; el
su arco subaórtico para dirigirse al ángulo traqueoesofágico. La conducto torácico sigue la cara derecha de la aorta hasta la
arteria pulmonar derecha cruza el arco aórtico por la cara in- altura de la 4.ª vértebra torácica, donde se inclina hacia la iz-
ferior en un desdoblamiento del pericardio fibroso y por fuera quierda para cruzar el arco aórtico; la vena ácigos, situada más
del pericardio seroso. a la derecha, se encuentra separada de la aorta por el esófago
y el conducto torácico.
Arriba – Adelante: cruza la cara posterior mediastínica del bronquio
principal izquierdo, luego la vena pulmonar inferior y el peri-
De la cara superior del arco parten tres arterias voluminosas:
cardio. El esófago está situado adelante y a la derecha del vago
el tronco braquiocefálico, la carótida común izquierda y la
izquierdo, anterior a la aorta; el nervio vago izquierdo se dirige
subclavia izquierda (véase fig. 81-4). Estos elementos arte-
oblicuo abajo y medialmente para situarse en la cara anterior
riales son cruzados en su origen por la vena braquiocefálica
del esófago.
izquierda, dirigida de izquierda a derecha. La parte posterior de
esta cara es cruzada por el conducto torácico, que termina en el – Atrás: se relaciona con el ángulo costovertebral izquierdo,
ángulo yugulosubclavio. y más afuera, con el tronco simpático torácico y sus ra-
mas; la vena hemiácigos accesoria desciende delante de
las arterias intercostales izquierdas y cruza la cara posterior de
la aorta para terminar en la vena ácigos. De la cara posterior
de la aorta nacen las arterias intercostales posteriores.
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Aorta 925
Esófago
A. carótida común izquierda
N. vago izquierdo A. subclavia izquierda
V. braquiocefálica izquierda
Conducto torácico
Vasos tímicos
Arco aórtico V. intercostal superior izquierda
N. frénico y vasos
pericardiofrénicos izquierdos N. laríngeo recurrente
Ganglio cardíaco izquierdo
Ligamento arterioso N. vago izquierdo
A. pulmonar izquierda
V. pulmonar superior izquierda V. hemiácigos accesoria
Bronquio principal izquierdo Aorta torácica
Tronco simpático
V. pulmonar inferior izquierda torácico izquierdo
R. comunicante para
el 6.º n. intercostal
V. hemiácigos
Pericardio
Raíces del n.
Grasa prepericárdica
esplácnico mayor
Diafragma
Fig. 81-6. Relaciones de la aorta. Mediastino visto por su cara izquierda. Se ha seccionado la raíz pulmonar, retirado el pulmón
y extirpado la pleura.
Segmento inferior o prevertebral – A la derecha: se ubica, algo separada, la parte inferior de la
La aorta se sitúa en el centro del mediastino posterior, muy vena ácigos.
próxima al plano mediano (fig. 81-8). Se relaciona:
Ramas colaterales
– Atrás: con la cara anterior de los cuerpos vertebrales, de los De la aorta descendente proviene una serie de arterias
que está separada por un tejido conectivo en el que cursan intercostales posteriores, derechas e izquierdas, que la fijan sóli-
transversalmente las venas intercostales izquierdas; la termi- damente a los ángulos costovertebrales. También da ramas me-
nación de la vena hemiácigos, que cruza la cara posterior de diastínicas, bronquiales, esofágicas y pericárdicas.
la aorta para terminar en la vena ácigos; el conducto torácico
penetra en el tórax aplicado a la cara posterior de la aorta y se
dirige hacia arriba para ubicarse en su cara lateral. De la cara Aorta abdominal
posterior de la aorta se originan las arterias intercostales pos- Se extiende desde el hiato aórtico del diafragma hasta
teriores 3.ª a 11.ª. su bifurcación terminal en las dos arterias ilíacas comu-
– Adelante: con la parte baja del pericardio y el [espacio de nes, frente al cuerpo de la 4.ª vértebra lumbar, a veces algo
Portal]: situado por detrás de la zona de adherencia del pe- más arriba o más abajo. La arteria aorta está situada en el pla-
ricardio fibroso al diafragma en el mediastino posterior; no mediano, ligeramente desplazada hacia la izquierda. Ese
desplaza el esófago hacia adelante y entre ambos se sitúa el trayecto es profundo, contra los cuerpos vertebrales, detrás
receso pleural interaorticoesofágico. de las vísceras abdominales. La saliente de los cuerpos verte-
– A la izquierda: se sitúa la vena hemiácigos, que recibe las brales proyecta la aorta hacia adelante y sus latidos se pueden
venas intercostales y el tronco simpático con los nervios es- percibir a través de la pared abdominal anterior en los sujetos
plácnicos torácicos. delgados.
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926 Arterias de la circulación mayor
A. subclavia izquierda
A. carótida común izquierda
Arco del conducto torácico
A. y n. vertebrales
A. subclavia derecha
Conducto torácico Ganglio cervicotorácico
N. laríngeo recurrente derecho A. carótida común derecha
Esófago
N. vago derecho
Conducto torácico Vena intercostal superior derecha
Tronco simpático torácico derecho
V. hemiácigos accesoria
Aorta torácica
V. ácigos
Tronco simpático torácico izquierdo
Conducto torácico
N. esplácnico mayor izquierdo
V. ácigos
V. hemiácigos N. esplácnico mayor derecho
N. esplácnico menor derecho
Cisterna del quilo
Fig. 81-7. Aorta torácica y venas ácigos, vista posterior del mediastino y de la base del cuello.
Ligamento interpleural Esófago
V. hepática
Hígado
Peritoneo
Estómago
Pleura V. cava inferior
Peritoneo
V. hemiácigos
Diafragma
Lóbulo inferior
del pulmón izquierdo
N. esplácnico mayor izquierdo N. esplácnico mayor derecho
Conducto torácico V. ácigos
Aorta torácica Cuerpo vertebral de T10
Fig. 81-8. Relaciones del segmento inferior de la aorta. Mediastino posterior, porción inferior, corte horizontal que pasa por la
10.ª vértebra torácica.
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Aorta 927
Sus relaciones son: posteriores, laterales derechas e izquierdas – A la derecha. Se relaciona con el pilar derecho del diafragma.
y anteriores. Se estudian aparte las relaciones de la terminación La vena cava inferior sigue a la aorta pero se separa de esta
aórtica. arriba; allí, los dos vasos están separados por todo el espesor
del lóbulo caudado del hígado a este nivel.
Relaciones posteriores
La aorta, aplicada a los cuerpos vertebrales, cubiertos por fi- El espacio interaorticocavo está ocupado por los nodos lin-
bras procedentes de los pilares del diafragma, está separada de fáticos lumbares derechos.
estos por la cisterna del quilo, los nodos linfáticos retroaórticos
y las venas lumbares izquierdas que cruzan transversalmente el Relaciones anteriores
plano mediano (fig. 81-9). Se distinguen tres segmentos: celíaco, duodenopancreático e
Lateralmente se encuentran los troncos simpáticos lumbares, infraduodenal (fig. 81-11).
las caras mediales de los pilares del diafragma, las inserciones en
los cuerpos vertebrales del músculo psoas mayor con sus arcos, Segmento celíaco
bajo los cuales se introducen los vasos lumbares y los ramos Corresponde a la 12.ª vértebra torácica y a la 1.ª vértebra lum-
comunicantes del simpático. Por vía posterolateral izquierda se bar. La aorta es el centro de la región celíaca, por encima del pán-
puede punzar la aorta abdominal para realizar la inyección de creas, detrás del vestíbulo de la bolsa omental [transcavidad de
productos radiopacos (aortografía) o medicamentos. los epiplones], a la derecha de la curvatura menor del estómago.
A cada lado de la aorta y del tronco celíaco, que sale de ella hacia
Relaciones laterales adelante, se encuentran los ganglios celíacos del plexo celíaco y
– A la izquierda. De arriba hacia abajo se relaciona con el pilar los nervios que les llegan o que parten de ellos (véase Plexo celía-
izquierdo del diafragma, los nervios esplácnicos y el origen de co).
la vena hemiácigos (figs. 81-10 y 81-11). En la vecindad de la
aorta: la glándula suprarrenal y el polo superior del riñón izquier- Segmento duodenopancreático
do, el uréter, los vasos testiculares o los ováricos y, por último, los Corresponde a L2 y L3. La aorta está oculta por el cuello
nodos linfáticos lumbares izquierdos (aórticos laterales). del páncreas, entre las fascias de coalescencia de la cabeza del
Conducto torácico
Pilar derecho del diafragma
Riñón izquierdo
Pilar izquierdo del diafragma
V. renal izquierda
Pelvis renal
Cisterna del quilo
Nodos linfáticos
lumbares derechos
V. cava inferior
Aorta abdominal
Nodos linfáticos
lumbares intermedios
Fig. 81-9. Relaciones posteriores de la aorta abdominal. Cisterna del quilo y porción inicial del conducto torácico.
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928 Arterias de la circulación mayor
Centro tendinoso del diafragma
V. hepáticas
Esófago
V. cava inferior Diafragma
A. frénica inferior derecha A. frénica inferior izquierda
Tronco celíaco
A. mesentérica superior
V. renal derecha A. renal izquierda
A. renal derecha V. renal izquierda
A. testicular/ovárica derecha A. testicular/ovárica izquierda
V. testicular/ovárica derecha
A. lumbar
A. mesentérica inferior
Aorta abdominal Tronco simpático lumbar
V. lumbar
A. ilíaca común izquierda
A. ilíaca común derecha
V. ilíaca común derecha V. ilíaca común izquierda
A. sacra mediana (media) Disco intervertebral
Fig. 81-10. Vasos prevertebrales infradiafragmáticos. En punteado: proyección del duodeno.
páncreas a la derecha (fascia retroduodenopancreática) y del A este plano retroduodenopancreático se anexa un plano de
cuerpo a la izquierda (fascia retropancreática). En esta región nodos y vasos linfáticos que constituyen el grupo retropancreático.
la aorta origina:
Segmento infraduodenal
– La arteria mesentérica superior, que desciende oblicua ha- Este segmento se relaciona estrechamente con la región de la
cia abajo y adelante, detrás del cuello del páncreas, para pasar bifurcación aórtica, que se describe a continuación.
por delante de la tercera porción del duodeno y penetrar en el
mesenterio.
Relaciones de la bifurcación aórtica
– Las arterias renales, que nacen a ambos lados de la aorta a la
altura de la 1.ª vértebra lumbar. La porción terminal de la aorta se extiende por debajo del
– Las arterias testiculares o las ováricas, que se originan más borde inferior de la tercera porción del duodeno hasta L4,
abajo que las precedentes, de la cara anterior de la aorta. entre los bordes mediales de los dos músculos psoas y por
encima del promontorio [región terminoaórtica, Challier y
Troncos venosos que cruzan la cara anterior de la aorta: Murard] (fig. 81-12).
La aorta da origen a la arteria mesentérica inferior por su cara
–Vena renal izquierda; se halla en el ángulo entre la aorta y la anterior. El comienzo de esta rama está oculto por la tercera porción
arteria mesentérica superior, para llegar a la vena cava inferior. del duodeno. Esta desciende detrás del peritoneo parietal posterior,
–En un plano más anterior y en relación con la cara posterior del quedando aplicada sobre la parte izquierda de la cara anterior de la
páncreas, las venas de origen de la vena porta hepática. aorta, pero oblicua hacia abajo y a la izquierda; se aplica al psoas para
–La vena mesentérica superior, situada a la derecha de la llegar a la raíz primaria del mesocolon sigmoide.
aorta. La bifurcación aórtica se efectúa adelante, arriba y a la iz-
quierda de la unión de las venas ilíacas comunes que van a for-
La vena esplénica, luego de recibir a la vena mesentérica in- mar la vena cava inferior.
ferior, cruza horizontalmente a la aorta por encima de la arteria
mesentérica superior y por debajo del tronco celíaco; constituye, – Adelante: es clásico decir que la aorta está cruzada por la
uniéndose a la vena mesentérica superior, la vena porta hepática. raíz del mesenterio, disposición variable (véase Mesenterio);
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Aorta 929
Tronco celíaco
Porción superior del duodeno
Aorta abdominal
V. esplénica
Mesocolon transverso
Fascia retroduodenopancreática
Cabeza del páncreas
Proceso unciforme del páncreas
V. renal izquierda
Porción horizontal del duodeno
A. mesentérica superior
Mesenterio A. mesentérica inferior
Fig. 81-11. Relaciones anteriores del segmento duodenopancreático de la aorta abdominal. Corte sagital mediano
esquemático que pasa por la región duodenopancreática.
el plexo presacro la separa de la raíz primaria del mesocolon De esas relaciones deben recordarse: la importancia de las re-
sigmoideo. laciones inmediatas de la aorta abdominal con los plexos nervio-
– Abajo: el cuerpo de la 5.ª vértebra lumbar está oculto por la sos y con los nodos linfáticos anteriores, laterales y posteriores;
vena ilíaca común izquierda, que cruza hacia la derecha. la posibilidad de descubrir la aorta abdominal por decolamiento
– A la derecha: se encuentra el origen de la vena cava inferior. del peritoneo parietal lateral y posterior izquierdo (vía paraperi-
– A la izquierda: el receso intersigmoideo separa las dos raíces toneal). La vía transperitoneal también se puede utilizar.
del mesocolon sigmoideo. El peritoneo oculta aquí el uréter y Las ramas colaterales y terminales de la aorta abdominal se
los vasos ováricos o los testiculares izquierdos. estudian más adelante al tratar Abdomen.
N. del plexo sacro Mesocolon sigmoideo
A. mesentérica inferior
V. mesentérica inferior Mesenterio
Tronco simpático lumbar Tronco simpático lumbar
Uréter Uréter
Vasos ováricos/testiculares Vasos ováricos/testiculares
M. psoas mayor Confluencia de las v. ilíacas comunes
A. ilíaca común izquierda Disco intervertebral L4-L5
A. sacra media A. ilíaca común derecha
Fig. 81-12. Región de la bifurcación de la aorta, corte transversal esquemático. Vista superior.
Véase Caso clínico: Aneurisma disecante de aorta
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82 Tronco braquiocefálico
Del arco aórtico se originan tres voluminosas arterias destina- Se dirige hacia arriba, a la derecha y algo hacia atrás. Su tra-
das al cuello, a la cabeza y a los miembros superiores que son, de yecto mide aproximadamente 3 cm en el adulto, con un calibre
derecha a izquierda: de 10 a 12 mm.
Termina detrás de la articulación esternoclavicular derecha,
– El tronco braquiocefálico, de donde nacen la arteria caróti- por bifurcación en la arteria carótida común derecha, que es
da común derecha y la arteria subclavia derecha. anterior y medial, y la arteria subclavia derecha, que es pos-
– La arteria carótida común izquierda. terolateral.
– La arteria subclavia izquierda.
El tronco braquiocefálico es la arteria más voluminosa que Relaciones
emana del arco aórtico, situado en el mediastino superior. – Por detrás, el tronco braquiocefálico está en contacto con la
cara anterior de la tráquea. El nervio vago, que llega al flan-
co derecho de la tráquea, la cruza atrás y lateralmente.
Generalidades – A la izquierda, a 5 mm de distancia del origen del tronco bra-
Se origina de la parte más alta de la convexidad del arco aór- quiocefálico, se encuentra el nacimiento de la carótida co-
tico, por delante de la tráquea (figs. 82-1 y 82-2). mún izquierda. Los dos vasos divergen formando un ángulo
Cuerpo adiposo retrosternal
Tendón del m. esternocleidomastoideo Tendón del m. esternocleidomastoideo
Articulación esternoclavicular Articulación esternoclavicular
Tejido conectivo mediastínico
M. esternohioideo
V. torácica interna
V. braquiocefálica izquierda A. torácica interna
N. frénico izquierdo V. braquiocefálica derecha
N. frénico derecho
A. carótida común izquierda
Tronco braquiocefálico
N. vago izquierdo
Tráquea
Nodos linfáticos paratraqueales
N. vago derecho
A. subclavia izquierda Esófago
N. laríngeo recurrente izquierdo
Conducto torácico
Cuerpo de T3
Tronco simpático torácico Tronco simpático torácico
Cavidad pleural izquierda
Fig. 82-1. Corte transversal del tórax que pasa por la 3.ª vértebra torácica a nivel del origen del tronco braquiocefálico (según
Paturet). Visto desde arriba.
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Tronco braquiocefálico 931
A. comunicante posterior,
intracraneal
A. carótida interna
A. cervical profunda
A. carótida externa
A. facial
A. vertebral
A. lingual
A. carótida común derecha Lóbulo derecho de la glándula tiroides
I.a costilla
Tronco tirocervical Clavícula
A. subclavia derecha
Tronco braquiocefálico
Aorta A. subclavia izquierda
Fig. 82-2. Arterias vertebral y carótida derechas. Vista anterolateral derecha. Lo graficado en línea punteada esquematiza vasos
intracraneales vistos por transparencia.
abierto hacia arriba, ocupado por la tráquea, delante de la cual Ramas colaterales
descienden las venas tiroideas medias.
– A la derecha, la vena braquiocefálica derecha es antero-la- Habitualmente no da ramas colaterales. Puede originar la ar-
teral derecha. Más atrás, la pleura (porción mediastínica) sepa- teria tiroidea ima [media] o la arteria tímica.
ra la arteria del lóbulo superior del pulmón derecho. Los nodos
linfáticos paratraqueales derechos ascienden a lo largo de la
arteria.
Exploración en el ser vivo
– Por adelante, la vena braquiocefálica izquierda se reúne En tronco braquiocefálico no es palpable. Se lo observa en
con su homóloga derecha (origen de la vena cava superior) y las radiografías, tomadas en el tiempo arterial de las angiografías
cruza al tronco braquiocefálico abajo y adelante. Más adelante y, mejor aún, en las aortografías. Su origen algunas veces se en-
se encuentra el timo o sus vestigios, las inserciones esternales cuentra comprometido en los aneurismas del arco aórtico.
de los músculos infrahioideos y, por último, el manubrio ester- La esternotomía mediana directa permite su abordaje quirúr-
nal y la articulación costoclavicular: aquí la bifurcación arterial gico.
está separada del plano esquelético por el ángulo venoso yu-
gulosubclavio.
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83 Arterias carótidas
ARTERIAS CARÓTIDAS COMUNES conectivo celuloso en el cual transita el nervio frénico acom-
PRIMITIVAS pañado por los vasos pericardiofrénicos. La vena intercostal
superior izquierda, cuando está en posición alta, cruza a la
Son arterias de pasaje interpuestas entre la aorta o el tronco carótida común izquierda.
braquiocefálico y sus ramas terminales: las carótidas interna
y externa. El plural no significa que ambas sean semejantes; la Relaciones en la base del cuello
izquierda nace directamente de la aorta y posee, por ello, un Corresponde a la entrada de la carótida común izquierda en
trayecto intratorácico que no existe a la derecha. la región cervical y al origen de la carótida derecha. La arteria
está situada en la parte más medial del espacio retroclavicular y
Generalidades supraclavicular.
Origen A. La región está enmarcada:
La carótida común izquierda se origina del arco aórtico a – Atrás y lateralmente, por la cúpula pleural.
5 mm por detrás y a la izquierda del tronco braquiocefálico (véa- – Adelante, por la articulación esternoclavicular.
se fig. 82-2). La carótida común derecha nace en la base del – Medialmente, por la tráquea, el esófago y el polo infe-
cuello, de la bifurcación del tronco braquiocefálico. rior del lóbulo tiroideo izquierdo.
B. La carótida está relacionada (figs. 83-1 y 83-2):
Trayecto – Medialmente, con la tráquea que, desviada a la dere-
cha, está más cerca de la carótida común derecha.
El segmento intratorácico de la carótida común izquierda es – Con los lóbulos de la glándula tiroides, con los cua-
oblicuo arriba y a la izquierda; el segmento cervical de las dos les contacta la carótida común en la parte lateral de su
carótidas comunes es vertical y bastante rectilíneo. cara posterior. La arteria limita con el polo inferior del
lóbulo tiroideo, un espacio triangular en cuyo fondo se
Terminación observan: el borde izquierdo del esófago que desborda
La terminación de las carótidas comunes está situada a nivel la tráquea y el nervio laríngeo recurrente izquierdo.
del borde superior del cartílago tiroides (borde inferior de la 4.ª – Adelante está cubierta por: la vena yugular interna,
vértebra cervical) (véase fig. 83-6). Está marcada por un ensan- que oculta la arteria en sus caras anterior y lateral, y la lá-
chamiento: el seno carotídeo. De este seno parten la carótida mina pretraqueal de la fascia cervical, tendida entre el
externa (de ubicación anteromedial) y la carótida interna (de músculo omohioideo y el músculo esternohioideo.
ubicación posterolateral). Las dos carótidas comunes tienen un – Atrás: la arteria se proyecta sobre los procesos [apófisis]
calibre prácticamente igual en toda su longitud. transversos de las vértebras, medial a los tubérculos an-
teriores con sus inserciones musculares. Tiene relaciones
importantes con dos ramas de la arteria subclavia: la ar-
Relaciones teria vertebral, que pasa detrás de la carótida común
Se estudian: las relaciones torácicas de la carótida común iz- para penetrar en el foramen transverso de C6, y la ar-
quierda, las relaciones en la base del cuello y las relaciones cervi- teria tiroidea inferior que, originada lateralmente, se
cales comunes a las dos carótidas. dirige en sentido medial describiendo una curva cónca-
va abajo, por detrás de la carótida común, delante de la
Relaciones torácicas de la arteria carótida común vertebral a la altura de C6 o C7. Se relaciona, además, con
izquierda el tronco simpático situado medialmente. En sentido
lateral, en la parte más inferior, la arteria carótida común
– Adelante y medialmente, se relaciona con el tronco bra- está aplicada a la vertiente medial de la cúpula pleural. A
quiocefálico (véase fig. 81-3). La vena braquiocefálica partir de aquí las relaciones son diferentes a la izquierda
izquierda cruza a la arteria, casi transversal, ligeramente más y a la derecha: a la izquierda, la arteria subclavia iz-
alta, detrás de la cual pasan los nervios cardíacos cervicales su- quierda es más posterior que lateral y casi paralela a la
periores del nervio vago. Más adelante, el timo o sus vestigios carótida común; el nervio vago se halla entre el flanco
separan a la carótida del manubrio esternal. posterolateral de la carótida común y la arteria subclavia;
– Atrás se relaciona con la arteria subclavia izquierda, que as- el conducto torácico describe aquí su arco y cruza la
ciende contra el borde izquierdo del esófago, con el nervio cara lateral de la carótida común para terminar en el án-
laríngeo recurrente izquierdo en el ángulo traqueoesofá- gulo venoso yugulosubclavio. A la derecha, la carótida
gico y con los nervios cardíacos cervicales superiores y el común deja la arteria subclavia casi en ángulo recto en
nervio vago, que descienden en el espacio cuadrilátero limita- el mismo plano frontal. El nervio vago derecho se co-
do por la carótida izquierda adelante y por la arteria subclavia loca delante de la arteria carótida común para cruzar la
atrás, los que van a cruzar la cara anterolateral del arco aórtico. cara anterior de la arteria subclavia derecha. El nervio la-
– Medialmente, se relaciona con la cara lateral izquierda de la ríngeo recurrente derecho se origina del nervio vago
tráquea, a la cual está aplicada. debajo de la subclavia, a la que contornea en un asa para
– Lateralmente, la arteria está separada de la pleura parietal dirigirse arriba y medialmente cruzando la cara posterior
(porción mediastínica) del pulmón izquierdo por un plano de la carótida común.
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Arterias carótidas 933
A. subclavia A. y v. vertebral
Pulmón N. vago
Plexo braquial Tronco simpático
M. escaleno medio N. laríngeo recurrente
M. trapecio Cuerpo de la 1.ª vértebra torácica
Esófago
Tráquea
A. carótida común
Lóbulo derecho
Platisma de la glándula tiroides
M. omohioideo
M. esternotiroideo
M. esternohioideo
M. escaleno anterior
V. subclavia
N. frénico M. esternocleidomastoideo
V. yugular interna V. yugular anterior
Fig. 83-1. Relaciones de la arteria carótida común. Corte horizontal de la base del cuello, lado derecho, que pasa por la 1.ª
vértebra torácica. Visto desde arriba.
Relaciones cervicales cara profunda, se relaciona con la lámina pretraqueal de
En su trayecto, la carótida común es el centro de la región la fascia cervical subtendida por el músculo omohioideo,
esternocleidomastoidea, situada en la parte anterolateral del que cruza en bandolera de abajo hacia arriba y de lateral
cuello y prolongada de abajo hacia arriba desde el borde supe- a medial al eje carotídeo.
rior de la clavícula hasta el ángulo de la mandíbula. En este tra- B. Órganos satélites (figs. 83-3 y 83-4):
yecto la arteria carótida común queda encerrada en un conduc- – La carótida común forma parte del eje vasculoner-
to vertical, ubicado en la profundidad del músculo esternoclei- vioso carotídeo, junto con la vena yugular interna
domastoideo: el conducto carotídeo del cuello. Se estudian (voluminosa y aplastada), que es anterolateral, y el nervio
las paredes de esta región y los órganos satélites de la arteria. vago situado atrás entre la arteria y la vena. Este eje está
envuelto por una vaina de tejido conectivo: la vaina ca-
A. Paredes del conducto carotídeo. Son posterior, medial y rotídea; los tabiques [de Langenbeck] separan a estos
lateral (fig. 83-2): órganos.
– Pared posterior: está constituida por la cara anterior de – En contacto con este eje vascular, medial a la arteria
las vértebras cervicales 5.ª, 6.ª y 7.ª, tapizadas medialmente pero lateral a su vaina, se encuentran los nervios car-
por los músculos: largo del cuello, largo de la cabeza y rec- díacos cervicales superiores. Lateralmente a la vena
to anterior de la cabeza; lateralmente, por los músculos es- pasan la raíz inferior del asa cervical y los nodos lin-
calenos. El tubérculo carotídeo, del proceso [apófisis] fáticos profundos laterales.
transverso de C6 [tubérculo de Chassaignac], es saliente – El nervio laríngeo recurrente (solo la derecha) y la
en el fondo del ángulo diedro formado por los dos gru- arteria tiroidea inferior, que forma su arco a nivel del
pos musculares. Por debajo de él desaparece la arteria tubérculo carotídeo del proceso [apófisis] transverso de
vertebral. la 6.ª vértebra cervical, cruzan el eje vasculonervioso por
– Pared medial: está formada por el eje traqueoesofági- atrás. Atrás, paralelos a la arteria, descienden medial-
co. Atrás, los tabiques sagitales de las fascias cervicales mente el tronco simpático cervical prevertebral y la-
la unen al plano prevertebral. Adelante y a los lados está teralmente, el nervio frénico en la vaina del escaleno
cubierta por los lóbulos de la glándula tiroides, que se anterior.
ponen en contacto con la carótida común. El ángulo tra-
queoesofágico está ocupado a la izquierda por el nervio En el ser vivo
laríngeo recurrente.
– Pared lateral: está constituida por el músculo ester- El segmento cervical de las arterias carótidas comunes es
nocleidomastoideo. Oblicuo hacia abajo, hacia ade- relativamente superficial. A través del músculo esternocleido-
lante y medialmente, cruza a la arteria carótida común, mastoideo se palpan los latidos de la arteria. Los aneurismas de
que es vertical. Su borde anterior la oculta abajo, pero se las carótidas deforman la región cervical. Se las puede punzar
aleja de ella hacia arriba. El músculo está contenido en para realizar arteriografías (fig. 83-5). Su abordaje quirúrgico
un desdoblamiento de la lámina superficial de la fascia se facilita cuando se pasa por delante del esternocleidomas-
cervical que lo separa del platisma y de la piel. Por su toideo.
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934 Arterias de la circulación mayor
Tráquea V. yugular anterior
N. laríngeo recurrente M. esternotiroideo
M. esternohioideo
A. carótida común
Lámina pretraqueal
N. vago de la fascia cervical
M. omohioideo
V. yugular interna
M. esternocleidomastoideo
Nodo yúgulo-omohioideo
Platisma
V. yugular externa
Lámina superficial
de la fascia cervical
N. frénico Esófago
M. escaleno anterior
V. cervical profunda A. tiroidea inferior
A. y v. vertebral Tronco simpático cervical
Fig. 83-2. Relaciones de las arterias carótidas comunes. Corte horizontal esquemático del cuello que pasa por la sexta vértebra
cervical. Visto desde arriba.
BIFURCACIÓN CAROTÍDEA Origen
Las carótidas externa e interna están reunidas por el ligamen-
Se describen aquí la bifurcación de la carótida común y los to intercarotídeo (Rieffel). Rápidamente divergen: la carótida
segmentos de las carótidas interna y externa situados por deba- externa es anterior y también algo medial en relación con la
jo del vientre posterior del digástrico. Esta región, centrada en carótida interna, que es posterior y lateral.
el hueso hioides, prolonga hacia arriba el trayecto carotídeo,
con su contenido; el conjunto arterial carotídeo establece aquí Trayecto
relaciones idénticas a la derecha y a la izquierda. Más allá del
músculo digástrico, las carótidas interna y externa están situadas Más arriba, las dos carótidas se dirigen en sentido vertical, la
en regiones diferentes, donde se las describe por separado. carótida interna prolongando el trayecto de la carótida común y
la carótida externa apartándose hacia adelante (fig. 83-6). Esta
última se distingue, además, por las numerosas ramas que da en
Descripción esta región (tiroidea superior, lingual, facial, occipital, auricular
Seno y glomus carotídeo posterior y faríngea ascendente).
El seno carotídeo es una dilatación situada en la extremidad
superior de la carótida común. Corresponde a una zona baro- Relaciones
sensible (con receptores sensibles a los efectos de los cambios
de presión), que interviene en la regulación de la presión arterial.
Este seno está en contacto con el glomus carotídeo, pequeño
Conducto carotídeo del cuello
corpúsculo alargado situado verticalmente en la bifurcación de Se relaciona por sus tres paredes:
las dos arterias carótidas, con funciones quimiorreceptoras (O2
y CO2). Este corpúsculo está inervado por el ramo carotídeo del A. Pared posterior, con la cara anterior de las vértebras y de
nervio glosofaríngeo. los músculos prevertebrales.
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Arterias carótidas 935
Ganglio inferior
del n. vago A. carótida externa
R. externo del
n. accesorio N. glosofaríngeo
Ganglio simpático A. facial
cervical superior
A. carótida interna N. hipogloso
A. lingual
N. vago N. laríngeo superior
A. tiroidea superior
Tronco simpático Raíz superior del asa cervical
A. carótida común
Ganglio simpático
cervical medio
M. omohioideo
A. tiroidea inferior
V. yugular interna
A. subclavia
V. subclavia
Ganglio simpático
cervical inferior
N. laríngeo
recurrente N. vago
Fig. 83-3. Relaciones de los nervios y de los vasos principales del cuello. Vista lateral, lado derecho.
B. Pared medial, constituida aquí por la pared faríngea que se A. Límites del [triángulo de Farabeuf] (fig. 83-7): está limita-
inserta adelante en el borde posterior del cartílago tiroides, do por la vena yugular interna atrás, su afluente, la vena
en la membrana tirohioidea y en el asta mayor del hueso facial [tronco tirolinguofaringofacial], abajo y adelante, el
hioides. La carótida externa está más cercana a la mitad pos- nervio hipogloso arriba y adelante. El triángulo denominado
terior de esta pared. [de Guyon] es idéntico al de Farabeuf, pero su límite antero-
C. Pared lateral, formada por el esternocleidomastoideo, obli- superior está constituido por el vientre posterior del múscu-
cuo hacia abajo y adelante, contenido en la hoja superficial lo digástrico. Estos elementos son superficiales en relación
de la fascia cervical, el cual cruza en bandolera la arteria. con las arterias: el nervio hipogloso cruza a las dos carótidas
Cuando la cabeza está erguida, el borde anterior del múscu- lateralmente. Ambos triángulos sirven como referencia qui-
lo queda por detrás de la carótida externa. Descubre o cubre rúrgica para localizar a los elementos que se encuentran en
el conjunto arterial según la cabeza esté dirigida hacia el mis- el triángulo carotídeo.
mo lado o hacia el lado opuesto. B. En el área del triángulo. Las arterias se relacionan:
– Lateralmente, con los nodos linfáticos profundos late-
rales superiores, con la vena yugular interna y con la raíz
Órganos satélites superior del asa cervical.
Las arterias se encuentran aquí en el triángulo carotídeo del – Medialmente, con el nervio laríngeo superior aplicado
cuello, en el cual contactan con diferentes órganos. Este triángulo contra la faringe.
carotídeo está limitado por el músculo esternocleidomastoideo, el – Atrás, la carótida interna solamente, con el nervio vago
vientre posterior del digástrico y el vientre superior del omohioideo. y con el tronco simpático cervical.
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936 Arterias de la circulación mayor
A. carótida interna
N. frénico Asa cervical
M. escaleno anterior N. vago
M. intertransverso cervical lateral posterior V. yugular interna
Tronco simpático cervical M. esternocleidomastoideo
A. vertebral Platisma
M. largo de la cabeza
M. largo del cuello
M. escaleno medio
Raíz anterior del n. espinal
M. esplenio del cuello M. escaleno posterior
M. longísimo del cuello
M. elevador de la escápula
M. longísimo de la cabeza Lámina superficial
M. transversoespinoso de la fascia cervical
M. semiespinoso de la cabeza R. externo del n. accesorio
M. espinoso del cuello M. esplenio de la cabeza
M. interespinoso del cuello
Lig. interespinoso M. trapecio
Proceso espinoso
Fig. 83-4. Órganos satélites de la arteria carótida común. Corte transversal del cuello que pasa por la 4.ª vértebra cervical, lado
derecho. Visto desde arriba.
En esta región, la carótida interna y la carótida externa son Región carotídea superior
fácilmente accesibles (vía de acceso clásica para la ligadura de la Véase Bifurcación carotídea.
arteria carótida externa).
Travesía del diafragma estíleo
ARTERIA CARÓTIDA EXTERNA La carótida externa tiene un trayecto corto en la región
retroestílea, pasa medial al vientre posterior del digástrico,
Es la arteria de la cara y de los tegumentos de la cabeza, inmediatamente después de haber cruzado al nervio hipoglo-
opuesta a la arteria carótida interna, destinada al encéfalo. so (fig. 83-8). Está aquí en sentido medial y detrás del ángulo
de la mandíbula, tapizado por el músculo pterigoideo medial
Generalidades en su superficie interna. Su curva la acerca al polo inferior de la
tonsila [amígdala] palatina, lo cual es un riesgo quirúrgico du-
Origen rante la tansilectomía [amigdalectomía]. Los músculos estíleos
Emerge de la bifurcación carotídea, a nivel del borde superior oblicuos hacia abajo y adelante, junto con los ligamentos es-
del cartílago tiroides, a la altura de C4 en el espacio tirohioideo tíleos, constituyen el diafragma estíleo, que separa la región
(véase fig. 83-6). parotídea, situada delante, del espacio retroestíleo situado atrás.
La carótida externa se separa aquí definitivamente de la carótida
Trayecto interna. Pasa entre el músculo estilohioideo (más lateral) y el
Flexuosa, se dirige primero hacia arriba y en sentido medial, ligamento estilohioideo (más medial) (véase fig. 83-6).
pasa profundamente al vientre posterior del digástrico, descri-
be una curva convexa medialmente que la acerca a la tonsila Región parotídea
[amígdala] palatina, atraviesa luego el diafragma de los músculos La carótida externa está cubierta por la extremidad inferior de
estíleos y penetra en la celda de la glándula parótida. Se dirige la glándula parótida. Sigue a la parte profunda de la glándula y la
entonces en sentido lateral, profundizándose en la glándula a la recorre de abajo hacia arriba y de medial a lateral, donde se labra
que atraviesa de abajo hacia arriba y de medial a lateral. un trayecto intraglandular en el lóbulo profundo de la parótida,
al cual se adhiere. Constituye el plano profundo de los órganos
Terminación intraparotídeos dispuestos en tres planos: un plano super-
ficial, nervioso, el nervio facial y sus ramas; un plano medio,
Se realiza en la región parotídea, por detrás y próxima al cue-
venoso, el origen de la vena retromandibular y esta misma vena,
llo del cóndilo de la mandíbula, da dos ramas terminales: la arte-
en su recorrido glandular; un plano profundo, arterial, consti-
ria maxilar y la arteria temporal superficial.
tuido por la arteria carótida externa y sus ramas (fig. 83-9 y véase
fig. 83-13).
Relaciones En su terminación en la celda parotídea, la arteria está por de-
Se las estudia en la región carotídea superior, en la travesía del trás del foramen cóndilo-ligamentoso [ojal retrocondíleo de
diafragma estíleo y en la región parotídea. Juvara], comunicación con la fosa infratemporal, por donde
llega el nervio auriculotemporal, dirigido hacia atrás y arriba en
dirección al polo superior de la glándula.
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Arterias carótidas 937
por encima de la precedente, a la altura del asta mayor del hueso
hioides (figs. 83-10 y 83-11).
Trayecto
Se dirige hacia arriba y medialmente antes de inclinarse hacia
adelante. Se ubica en la cara profunda del músculo hiogloso, pe-
netrando así en el macizo muscular de la lengua. Termina cerca
de la punta de la lengua, donde se denomina arteria lingual
profunda [ranina] (fig. 83-11). Es una arteria flexuosa adaptada
a la movilidad de la lengua.
Relaciones
Luego de un corto segmento en el triángulo carotídeo, la
arteria lingual se relaciona con las regiones submandibular, su-
blingual y luego con la lengua misma.
A. En el triángulo submandibular: está oculta lateralmente
por el músculo hiogloso; apoyada medialmente sobre el
músculo constrictor medio de la faringe, la arteria se rela-
ciona sucesivamente con los triángulos [de Béclard] y [de
Pirogoff ] (fig. 83-12).
[Triángulo de Béclard]; está limitado:
– Atrás, por el borde posterior del músculo hiogloso.
– Abajo, por el borde superior del hueso hioides.
– Arriba y adelante, por el vientre posterior del músculo di-
gástrico.
En el área de este triángulo pasan el nervio hipogloso y las
venas linguales superficiales.
[Triángulo de Pirogoff]; está limitado:
– Arriba, por el nervio hipogloso.
– Adelante, por el borde posterior del músculo milohioideo.
– Abajo, por el tendón intermedio del músculo digástrico.
Este triángulo está recorrido por venas linguales.
Superficialmente, estos dos triángulos están ocultos por la
glándula submandibular.
B. En la lengua: la arteria se halla entre los músculos hiogloso
y geniogloso. Emerge delante del primero y se sitúa en la
región sublingual (véase Piso de la boca). En su termina-
Fig. 83-5. Angiorresonancia magnética con gadolinio, vista
ción, la arteria lingual profunda está mezclada con las
anterior. Se observan el tronco braquiocefálico, la carótida
ramas nerviosas terminales del nervio hipogloso y del lin-
común izquierda y la arteria subclavia izquierda con sus gual.
ramas (gentileza del doctor Miguel E. Nazar).
Ramas colaterales
Estas son esencialmente ramas para la lengua, ramas lingua-
les dorsales; la más importante es la arteria dorsal de la len-
gua. Las arterias linguales están ampliamente anastomosadas
La carótida externa no es fácilmente accesible, excepto en la unas con otras de un lado y de otro. También emite una rama
porción que se encuentra en el triángulo carotídeo. suprahioidea y una rama colateral importante, que es la arte-
ria de la glándula sublingual.
Ramas colaterales
Se cuentan seis ramas principales: la tiroidea superior, la lin-
Arteria facial
gual, la facial (dirigidas hacia adelante), la faríngea ascendente Se desprende de la cara anterior de la carótida externa 5 mm
(medial y vertical), la occipital y la auricular posterior (hacia atrás). por encima de la arteria lingual (véase fig. 83-10). Pasa profun-
Existen igualmente algunas ramas secundarias, musculares y pa- damente a los músculos digástrico y estilohioideo, penetra en
rotídeas. la región submandibular, donde va hacia arriba y lateralmente.
Cruza entonces la cara lateral del cuerpo de la mandíbula y se
Arteria tiroidea superior hace superficial y sinuosa.
Recorre la cara, de atrás hacia adelante, de abajo hacia arriba y
Véase Glándula tiroides (cap. 133). de lateral a medial, para terminar anastomosándose con la arte-
ria nasal dorsal, rama de la oftálmica, a nivel del ángulo medial
Arteria lingual del ojo. Debido a su situación, recibe en su terminación el nom-
Se origina en la cara anterior de la carótida externa, a 1 cm bre de arteria angular.
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938 Arterias de la circulación mayor
A. temporal superficial
A. auricular posterior
A. maxilar
Vientre posterior
del m. digástrico A. faríngea ascendente
M. estilohioideo M. estilofaríngeo
M. estilogloso
A. occipital
V. yugular interna A. y v. facial
N. hipogloso M. milohioideo
M. hiogloso
A. carótida interna
Vientre anterior
A. lingual del m. digástrico
A. carótida externa
A. tiroidea superior
Raíz superior
del asa cervical M. tirohioideo
A. carótida común
Fig. 83-6. Arteria carótida externa y origen de sus ramas. Vista lateral, lado derecho.
N. vago
N. hipogloso
M. constrictor
medio de la faringe
R. esternocleidomastoidea
A. occipital A. lingual
A. faríngea ascendente
Pared de la faringe
A. carótida interna R. interno del n.
laríngeo superior
A. carótida externa
A. tiroidea superior
V. facial
M. constrictor
Raíz superior del asa cervical inferior de la faringe
V. yugular interna A. carótida común
N. vago
Fig. 83-7. Región cervical anterior, triángulo carotídeo, bifurcación carotídea [triángulo de Farabeuf ], lado derecho (según
Paturet).
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Arterias carótidas 939
A. carótida interna
Proceso [apófisis]
estiloides
N. lingual N. auriculotemporal
M. pterigoideo lateral
A. maxilar
N. alveolar inferior A. temporal superficial
M. tensor del velo A. carótida externa
del paladar
Glándula parótida seccionada
M. pterigoideo medial
Mandíbula
A. faríngea ascendente
Lig. estilomandibular
M. estilofaríngeo
M. estilogloso A. facial
M. estilohioideo M. digástrico
A. lingual
A. tiroidea superior A. carótida interna
Proceso [apófisis] estiloides
(segmento seccionado)
A. carótida común
Fig. 83-8. Porción preestílea del espacio laterofaríngeo. El proceso [apófisis] estiloides ha sido seccionado y los músculos
estíleos han sido reclinados hacia abajo y medialmente. Vista posterior.
Conducto parotídeo
Faringe M. masetero
Mandíbula
M. pterigoideo medial
Tonsila [amígdala] palatina
N. facial
Glándula parótida
Proceso [apófisis] estiloides A. carótida externa
N. glosofaríngeo V. retromandibular
A. carótida interna
V. yugular interna
Tronco simpático cervical
Vientre posterior
del m. digástrico
3.ª vértebra cervical Nodos yugulodigástricos
Nodo retrofaríngeo N. accesorio
M. prevertebral N. vago
N. hipogloso M. esternocleidomastoideo
Fig. 83-9. Corte horizontal de los espacios perifaríngeos que pasa por la 3.ª vértebra cervical, lado derecho. Vista superior.
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940 Arterias de la circulación mayor
Mandíbula
A. facial M. masetero
A. submentoniana
M. milohioideo
Glándula submandibular
A. auricular posterior
A. carótida externa derecha A. facial
A. carótida interna A. occipital
A. lingual
A. laríngea superior A. carótida externa izquierda
A. tiroidea superior
R. cricotiroidea
A. cervical ascendente
A. carótida común
A. carótida común derecha izquierda
M. escaleno anterior A. tiroidea inferior
Tronco tirocervical
A. torácica interna
A. tiroidea ima
Tronco braquiocefálico A. subclavia izquierda
Fig. 83-10. Arterias carótidas y subclavia con sus ramas. Vista anterior del cuello.
Glándula lingual lateral
M. estilogloso
M. estilohioideo
M. constrictor superior
Glándula lingual anterior
de la faringe
A. lingual profunda
M. estilogloso
R. lingual dorsal Glándula sublingual
A. carótida externa
A. facial
Mandíbula
A. lingual
Anastomosis
R. suprahioidea con la a. submentoniana
Hioides
A. carótida interna
A. tiroidea superior
M. hiogloso seccionado M. geniogloso
M. omohioideo M. milohioideo
R. suprahioidea M. geniohioideo
M. esternohioideo A. sublingual
Fig. 83-11. Arterias de la lengua. Vista lateral.
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Arterias carótidas 941
Relaciones termina en la cara lateral del músculo masetero. De ella
– En su corto segmento en el triángulo carotídeo la arteria pueden nacer ramas para el buccinador.
facial es medial, está contra la pared faríngea (véase fig. 83-6). – Arteria labial inferior [coronaria inferior]: tiene su ori-
– En el triángulo submandibular excava un canal en el polo gen en la facial, en la comisura labial, penetra en el es-
posterior y en la cara superior de la glándula submandibular, pesor del labio inferior y se anastomosa con la del lado
cruza por debajo la cara profunda del músculo pterigoideo opuesto.
medial y el borde inferior de la mandíbula, donde marca un – Arteria labial superior [coronaria superior]: nace por
surco para situarse, superficial, por delante del músculo ma- encima del ángulo de la boca, penetra en el labio supe-
setero. rior y se anastomosa con su homóloga opuesta. Se forma
así el círculo peribucal.
– En la cara (fig. 83-13) está acompañada atrás por la vena
facial. Transcurre entre el plano muscular profundo: buccina- – Arteria nasal lateral: se origina a la altura del ala de la
nariz y se reparte en el ala, dorso y vértice de la nariz.
dor, elevadores y nervio infraorbitario, y en el plano muscular
superficial: platisma, risorio, cigomáticos y ramos del nervio
facial. Rama terminal: arteria angular
La arteria facial, disminuida de volumen de modo conside-
Ramas colaterales rable, da ramas a la cara lateral de la nariz, a los músculos y a la
piel y se continúa como arteria angular. De este modo llega al
Se dividen en ramas cervicales y ramas faciales.
ángulo medial del ojo, donde se anastomosa plenamente con
una de las ramas de la arteria oftálmica, la arteria nasal dorsal.
A. Ramas cervicales:
– Arteria palatina ascendente: se dirige hacia arriba Arteria faríngea ascendente
medial al músculo estilogloso, en cuyo borde superior
origina la arteria para el músculo pterigoideo medial Es una arteria dirigida verticalmente hacia arriba, aplicada
(Salmon, Menéndez, Ruiz Liard), se distribuye en la ton- contra la pared lateral de la faringe, a la que irriga (véanse figs.
sila [amígdala] palatina a través de la rama tonsilar 83-6 y 83-8). Da ramas faríngeas, la arteria timpánica inferior,
y da ramas a los músculos constrictor superior y estilofa- que ingresa en la caja del tímpano por el conductillo timpánico,
ríngeo, y al paladar blando. y la arteria meníngea posterior, que penetra en el cráneo por el
– Ramas glandulares para la glándula submandibular, foramen yugular.
múltiples ramas.
– Arteria submentoniana: nace de la facial en la región Arteria occipital
submandibular, sigue el borde inferior de la mandíbula, Se origina en la cara posterior de la carótida externa a la mis-
da ramos a los músculos milohioideo y vientre anterior ma altura que las arterias facial y lingual, a la altura del ángulo de
del digástrico, para terminar en la región submentoniana la mandíbula y profunda a él (véanse figs. 83-6 y 83-7). Sigue el
anastomosándose con ramas de la alveolar inferior. borde inferior del vientre posterior del digástrico, oblicua arriba
B. Ramas faciales: y atrás, pasa contra la base del cráneo, medialmente al proceso
– Arteria maseterina inferior: cercana al ángulo an- [apófisis] mastoides, donde imprime su pasaje (surco de la arteria
teroinferior del músculo, se dirige hacia arriba y atrás y occipital), lateralmente a la masa lateral del atlas. Atraviesa los
M. estilohioideo
Vientre posterior
del m. digástrico
N. hipogloso
A. lingual
M. milohioideo
M. hiogloso [triángulo de Béclard]
M. hiogloso [triángulo de Pirogoff]
Fig. 83-12. Arteria lingual. Triángulo submandibular. Triángulos para la ligadura de la arteria lingual.
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942 Arterias de la circulación mayor
R. parietal R. frontal
A. supraorbitaria
A. temporal superficial
A. angular
A. cigomático-orbitaria
A. temporal media
R. auricular anterior
A. occipital
A. auricular posterior
A. facial transversa
A. labial superior
A. facial
A. carótida externa R. mentoniana
de la a. alveolar inferior
A. occipital A. facial
A. lingual
A. tiroidea superior
A. carótida interna
A. carótida común
Fig. 83-13. Arterias superficiales de la cabeza.
músculos de la nuca para terminar en los planos superficiales – Rama auricular: se dirige por debajo del músculo ester-
de la región. nocleidomastoideo en forma oblicua hacia la parte posterior
del pabellón auricular.
Relaciones – Rama meníngea (inconstante): llega a la duramadre a través
–En el triángulo carotídeo está situada en el borde superior del foramen parietal.
del [triángulo de Farabeuf ]. La arteria occipital primero pasa – Arterias musculares: para el digástrico, esplenio, se-
medialmente al nervio hipogloso, luego por encima de él, miespinoso de la cabeza y longísimo de la cabeza.
para situarse por fin lateralmente al nervio y medialmente a la – Rama descendente [cervical posterior]: se dirige, por debajo
del esplenio de la cabeza, hacia los músculos de la región.
vena yugular interna (véase fig. 83-13). Sigue el borde inferior
del vientre posterior del músculo digástrico, para aplicarse a su
cara profunda. Ramas terminales
–En la nuca (fig. 83-14) la arteria es profunda, cubierta por el Son lateral y medial, ambas destinadas al cuero cabelludo de
músculo esternocleidomastoideo; sigue las inserciones supe- la región occipital.
riores del músculo esplenio de la cabeza. Es flexuosa, se aplica
al hueso occipital, se relaciona con el músculo oblicuo menor Arteria auricular posterior
y luego con el músculo semiespinoso de la cabeza. Cambia Es profunda en su origen, por arriba y medial al músculo
su dirección y se hace ascendente, cubierta por el músculo
estilohioideo. En la región parotídea, la arteria sigue el borde
trapecio, al que atraviesa, para terminar debajo de la piel cerca superior del vientre posterior del músculo digástrico y ascien-
del plano mediano. La vena occipital la sigue fielmente en su de hacia el borde anterior del proceso mastoides, de la cual
trayecto. emerge atrás y lateralmente para irrigar el surco auriculo-
mastoideo, la región mastoidea, por ramas mastoideas, y el
Ramas colaterales pabellón auricular, a través de su rama auricular (véase fig.
– Ramas esternocleidomastoideas: para el músculo homó- 83-13). La arteria estilomastoidea, su principal colateral,
nimo. penetra en el foramen del mismo nombre y se dirige a la ca-
– Rama mastoidea: llega por el foramen mastoideo al diploe vidad timpánica y a los conductos semicirculares. También da
y a la duramadre; irriga también las celdillas mastoideas. la arteria timpánica posterior, que va junto con el nervio
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Arterias carótidas 943
R. occipital
N. suboccipital Aponeurosis del m. trapecio
R. occipital A. occipital
M. semiespinoso de la cabeza M. oblicuo menor de la cabeza
Protuberancia occipital externa M. longísimo de la cabeza
M. esplenio de la cabeza
Proceso [apófisis] mastoides
M. digástrico
M. trapecio Proceso [apófisis]
transverso del atlas
M. oblicuo mayor
de la cabeza
Fig. 83-14. Arteria occipital en la región de la nuca.
cuerda del tímpano hacia la membrana timpánica y las ramas Relaciones
occipital y parotídea. – En el foramen cóndilo-ligamentoso [ojal retrocondíleo de
Juvara] (véase fig. 83-8): la arteria está comprendida entre
Ramas terminales la cara profunda del cuello de la mandíbula y el ligamento
esfenomandibular; por encima se sitúa el nervio auriculotem-
Arteria temporal superficial poral y por debajo, las venas maxilares.
Rama de bifurcación de la arteria carótida externa, originada – En el espacio interpterigoideo (fig. 83-15): en la variedad
en la parótida detrás del cuello de la mandíbula y luego de la arti- profunda, la arteria cruza lateralmente a los nervios alveolar
culación temporomandibular. La arteria temporal superficial se di- inferior y lingual; en la variedad superficial, está situada entre
rige oblicua hacia arriba y lateralmente, se sitúa entre el tubérculo el pterigoideo lateral y el músculo temporal; el nervio bucal la
articular del temporal y el conducto auditivo externo (véase fig. cruza medialmente.
83-13). Emerge hacia arriba y afuera, seguida atrás por el nervio – En la fosa pterigopalatina: la arteria se halla en la parte alta
auriculotemporal. Cruza la cara lateral del tubérculo articular entre la tuberosidad del maxilar y el proceso [apófisis] pteri-
del temporal, asciende bajo la piel de la región temporal, don- goides, por debajo del nervio maxilar.
de termina en dos ramas: frontal y parietal. En su trayecto
da origen a la arteria facial transversa, que nace a la altura Ramas colaterales
del cuello de la mandíbula y se dirige hacia adelante, dando una Se cuentan catorce, que son ascendentes, descendentes, an-
rama superficial situada en la cara lateral del músculo masete- teriores y posteriores (fig. 83-16):
ro, entre el conducto parotídeo y el arco cigomático, y una rama
profunda para el masetero. Un ramo articular, las arterias au- A. Cinco ramas ascendentes:
riculares anteriores para el pabellón auricular y la arteria tem- – Timpánica anterior: muy fina, penetra en la fisura pe-
poral media, oblicua arriba y adentro, perfora la fascia temporal trotimpánica y se dirige a la cavidad timpánica. También
y se sitúa entre el músculo temporal y la pared craneal y penetra puede originarse de la auricular profunda.
en el músculo. Muy superficial, la arteria temporal superficial se
vuelve sinuosa en el anciano. Es visible bajo la piel. – Meníngea media: voluminosa, transcurre hacia arriba,
pasa entre las raíces de origen del nervio auriculotem-
La trombosis de esta arteria suscita dolores y molestias tró-
poral, da ramos a los músculos pterigoideos, penetra en
ficas que caracterizan la enfermedad de Horton (arteritis tem- el cráneo por el foramen espinoso. En la cavidad craneal
poral). da una rama anterior que se dirige al ángulo anterior e
inferior del parietal; la rama posterior se reparte en la
Arteria maxilar porción escamosa del temporal. Situadas por fuera de la
Rama de bifurcación de la carótida externa originada en duramadre, dan ramas meníngeas al ganglio del nervio
la parótida, se dirige hacia adelante, para situarse entre el trigémino y ramos orbitarios.
cuello del cóndilo mandibular y el ligamento esfeno- – Meníngea accesoria [menor]: da ramos al músculo
mandibular: foramen cóndilo-ligamentoso, y penetrar en pterigoideo lateral y al paladar blando, penetra en el crá-
la fosa infratemporal. Sigue al músculo pterigoideo lateral, neo por el foramen oval. Da ramos al ganglio del nervio
sea superficial o profundamente. Termina adelante y medial- trigémino y a la duramadre vecina al seno cavernoso.
mente en el fondo de la fosa pterigopalatina dando la ar- – Temporal profunda media: se dirige hacia arriba, cru-
teria esfenopalatina. za la cara lateral del músculo pterigoideo lateral, pasa
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944 Arterias de la circulación mayor
M. pterigoideo lateral
N. temporal profundo
N. mandibular M. temporal
Trompa auditiva
A. carótida interna Fascia temporal
Proceso [apófisis]
cigomático
Ganglio ótico
N. maseterino
N. del m. tensor del velo del paladar
M. elevador del velo del paladar Conducto parotídeo
M. tensor del velo del paladar A. maxilar
Fascia interpterigoidea
A. alveolar inferior
Gancho del proceso [apófisis] pterigoides N. alveolar inferior
N. del pterigoideo M. masetero
medial
Faringe
M. pterigoideo medial
Fig. 83-15. Corte coronal esquemático de la región pterigomandibular (según Rouvière). Vista posterior, lado derecho.
profunda al músculo temporal y se divide en dos ramas, – Temporal profunda anterior: se origina en la vecindad
anterior y posterior. Se relaciona con el nervio temporal de la fosa pterigopalatina; pasa superficial al fascículo
medio y se anastomosa con las otras arterias tempora- superior del músculo pterigoideo lateral y llega a la cara
les. Es la más voluminosa de las tres arterias temporales. profunda del músculo, cuyo borde anterior sigue. Delante
Puede nacer de un tronco común con la arteria masete- del nervio temporal anterior da una rama que penetra en
rina: arteria temporomaseterina. la órbita por el conducto cigomático y una arteriola que
A. temporal profunda anterior M. pterigoideo lateral
A. del conducto pterigoideo N. mandibular
R. faríngea A. meníngea accesoria
A. esfenopalatina A. meníngea media
A. infraorbitaria A. temporal superficial
A. carótida externa
A. maseterina
A. alveolar inferior
A. maxilar
A. alveolares superiores posteriores A. bucal
Fig. 83-16. Arteria maxilar y sus ramas. Vista lateral izquierda.
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Arterias carótidas 945
atraviesa la fisura orbitaria superior para llegar a la órbita. – Ramas septales posteriores: da origen a numerosas ramas,
Se anastomosa con la arteria temporal profunda media. la última atraviesa de arriba hacia abajo el conducto incisivo y
Puede originarse de un tronco común temporobucal. llega a la bóveda palatina, donde se anastomosa con la arteria
B. Cinco ramas descendentes: palatina mayor.
– Alveolar inferior [dentaria inferior]: se origina en la ve- – Arterias nasales posteriores laterales: se ramifican por los
cindad del cuello de la mandíbula; oblicua abajo y lateral, tres cornetes y los meatos en una rica red, expandiéndose en
desciende con el nervio alveolar inferior hacia el ori- la mucosa nasal y en la superficie ósea que reviste. Algunas
gen superior (foramen mandibular) del conducto man- de estas ramificaciones se dirigen al seno frontal, a las celdillas
dibular, al que recorre hasta el foramen mentoniano, etmoidales, al conducto nasal y al seno maxilar.
donde da la rama mentoniana, que se distribuye en el
mentón y se anastomosa con las arterias vecinas y un Anastomosis
ramo incisivo que se reparte en las raíces del canino y de
los incisivos. Da como colaterales: ramas para el músculo La carótida externa se anastomosa ampliamente:
pterigoideo medial; arterias para el músculo milohioideo
antes de penetrar en el conducto mandibular; ramas – Con las arterias subclavias de los dos lados, por las arte-
óseas para la mandíbula y ramas alveolares que penetran rias tiroideas.
en las raíces de los dientes. – Con la carótida externa opuesta, por vía de las múltiples
– Maseterina: se dirige en sentido lateral, pasa por la es- anastomosis de las arterias facial, lingual y occipital.
cotadura mandibular, llega a la cara profunda del múscu- – Con la carótida interna del mismo lado, por la anastomo-
lo masetero, en el cual se distribuye. sis de la facial (arteria angular) con la nasal dorsal, rama de la
– Bucal: oblicua abajo y lateral, transcurre sobre la cara oftálmica. Esta anastomosis es, sin embargo, delgada y tiene
lateral del músculo buccinador, donde se distribuye, así poco valor funcional.
como en la piel y en la mucosa.
– Pterigoideas: son numerosas y abordan los músculos La ligadura de la arteria carótida externa puede, pues, reali-
por su cara superficial. En la variedad profunda de la ar- zarse sin riesgo, pero su eficacia se ve comprometida por la po-
teria, penetran en el músculo pterigoideo lateral por su sibilidad de una circulación contra corriente por vía de las anas-
cara profunda. tomosis.
– Palatina descendente: termina por una arteria palatina Las arterias carótidas y sus ramas suelen visualizarse en la
mayor que llega a la bóveda palatina luego de atravesar clínica mediante la introducción en la arteria de una sustancia
el foramen palatino mayor y se inflexiona hacia el con- radiopaca y ulteriores radiografías o por angiorresonancia mag-
ducto incisivo, donde se anastomosa con la terminación nética (figs. 83-17 a 83-19).
de la esfenopalatina, y por una arteria palatina menor
que, luego de atravesar el foramen palatino menor, se ARTERIA CARÓTIDA INTERNA
dirige hacia el paladar blando. Da ramas para las encías,
los huesos y la mucosa de la bóveda palatina. Es esencialmente una arteria del prosencéfalo y de la cavidad
C. Dos ramas anteriores: orbitaria.
– Alveolar superior posterior: oblicua hacia abajo y
adelante, sobre la tuberosidad del maxilar, da ramas que
penetran en los conductos alveolares posteriores, para Generalidades
dirigirse a las raíces de los molares y al seno maxilar. Origen
– Infraorbitaria: se origina en la fosa pterigopalatina, atra-
viesa la fisura orbitaria inferior y penetra en el conducto Nace de la bifurcación carotídea a nivel del borde superior del
infraorbitario, al que recorre para llegar a la cara a través cartílago tiroides, frente al proceso [apófisis] transverso de la 4.ª
del foramen infraorbitario, donde se expande en ramas vértebra cervical.
ascendentes hacia el párpado inferior y ramas descenden-
tes para la mejilla y el labio superior; estas se anastomosan Trayecto
con ramas de la arteria facial. En su trayecto da una colate- Asciende oblicua arriba, medialmente y atrás en la región
ral orbitaria para la glándula lagrimal y una rama alveolar esternocleidomastoidea superior, aproximándose a la fa-
superior anterior que penetra en el conducto incisivo para ringe. Pasa detrás del diafragma estíleo y recorre el espacio re-
distribuirse en las raíces del canino y de los incisivos. troestíleo, para alcanzar la cara inferior de la porción petrosa del
D. Dos ramas posteriores: temporal. Penetra entonces en el conducto carotídeo de este
– Arteria del conducto pterigoideo [vidiana]: esta ar- hueso, que la conduce en un trayecto sinuoso, a la extremidad
teria, muy delgada, penetra en el conducto pterigoideo interna de la porción petrosa del hueso temporal. Entra así en
que recorre de adelante hacia atrás, y se distribuye en la el cráneo, donde se encuentra de inmediato en el seno caver-
pared de la faringe vecina a la trompa auditiva. noso. Lo recorre horizontalmente de atrás hacia adelante, luego
– Faríngea [pterigopalatina]: más delgada que la pre- se acoda en ángulo recto y emerge de la duramadre, medial al
cedente, recorre el conducto palatovaginal [pterigopala- proceso [apófisis] clinoides anterior.
tino] y se pierde en la mucosa de la parte superior de la
faringe. Terminación
Se expande aquí en cuatro ramas terminales para el cerebro:
Rama terminal cerebrales anterior y media, coroidea anterior y comunicante
Después de haber originado las ramas precedentes, la rama posterior.
terminal de la arteria maxilar se denomina esfenopalatina. Este trayecto es visible en el ser vivo en las arteriografías caro-
Penetra en el foramen esfenopalatino y llega así a la cavidad na- tídeas anteroposterior [frente] y lateral [perfil]. En estas se distin-
sal correspondiente, dividiéndose en dos ramas: gue el trayecto sinuoso intracraneal (sifón carotídeo).
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946 Arterias de la circulación mayor
A. carótida
interna A. carótida
externa
Art. carótida
común Fig. 83-18. Angiorresonancia magnética con gadolinio de
las arterias carótidas internas y sus ramas. Vista superior
(gentileza del doctor Miguel E. Nazar).
Fig. 83-17. Angiorresonancia magnética de la arteria – Lateralmente, por la mastoides y las inserciones del
carótida común derecha y de la bifurcación carotídea, vista músculo esternocleidomastoideo, del vientre posterior
anterolateral. Se observan el seno carotídeo, la carótida del digástrico, del trapecio y del esplenio de la cabeza.
interna y la carótida externa (gentileza del doctor Miguel E. – Arriba, por la base del cráneo con el orificio del conduc-
to carotídeo intrapetroso, el foramen yugular y el con-
Nazar). ducto del nervio hipogloso.
B. Contenido. El espacio es un desfiladero estrecho donde los
elementos están cercanos entre sí (figs. 83-20 y 83-21):
– Lateralmente, la vena yugular interna, que de abajo ha-
cia arriba se separa de la arteria. Entre ellas pasan varios
Relaciones nervios del grupo siguiente.
– Atrás, el nervio vago se comunica con el nervio acce-
En su porción cervical, la arteria carótida interna es una ar- sorio y se ubica más abajo en el ángulo diedro posterior
teria de pasaje, no da ramas. En sus relaciones se distinguen: yugulocarotídeo; el ramo externo del nervio accesorio
En la porción superior de la región
esternocleidomastoidea
Véase Bifurcación carotídea.
En el espacio retroestíleo
Penetra en él pasando por la cara profunda del músculo di-
gástrico.
A. Paredes. El espacio está limitado (fig. 83-20):
– Posteriormente, por las dos primeras vértebras cervi-
cales, atlas y axis, tapizadas por los músculos preverte-
brales: largo de la cabeza, largo del cuello, recto anterior
menor y recto lateral, cubiertos por la lámina preverte-
bral de la fascia cervical.
– Medialmente, por el ángulo posterolateral de la pared
faríngea formada por el músculo constrictor superior,
prolongada atrás por el tabique sagital [de Charpy]. La
arteria carótida interna se aplica sobre esta pared, donde
se encuentran los elementos del plexo faríngeo.
– Adelante, de lateral a medial, por el vientre posterior del Fig. 83-19. Angiorresonancia magnética de las arterias
músculo digástrico, el proceso [apófisis] estiloides de la carótidas internas y sus ramas. Vista lateral izquierda. Se
porción petrosa del hueso temporal, con los tres múscu- observa también la arteria basilar (gentileza del doctor
los estíleos y el alerón lateral de la faringe, que conecta el Miguel E. Nazar).
músculo estilofaríngeo a la pared faríngea.
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Arterias carótidas 947
Conducto parotídeo
Faringe M. masetero
Mandíbula
M. pterigoideo medial
Tonsila [amígdala] palatina N. facial
Glándula parótida
Proceso [apófisis] estiloides A. carótida externa
N. glosofaríngeo V. retromandibular
A. carótida interna
V. yugular interna
Vientre posterior
Tronco simpático cervical
del m. digástrico
M. esternocleidomastoideo
3.ª vértebra cervical Nodos yugulodigástricos
Nodo retrofaríngeo N. accesorio
M. prevertebral N. vago
N. hipogloso
Fig. 83-20. Corte horizontal de los espacios perifaríngeos que pasa por la 3.ª vértebra cervical, lado derecho. Vista superior.
pasa lateral a la carótida interna, sea lateral o medial a la En el conducto carotídeo
yugular interna; el nervio glosofaríngeo describe, muy En su porción petrosa, la arteria está en contacto con las
arriba, un arco alrededor de la carótida interna, a la que paredes óseas del conducto carotídeo del hueso temporal (figs.
contornea; el ganglio cervical superior del simpático 83-22 y 83-23). Se relaciona por adelante y lateralmente con
es posterior, prevertebral, emite varios ramos que alcan- la trompa auditiva; por atrás y medialmente, con la cóclea; por
zan la carótida interna para formar el plexo carotídeo arriba, con la cara anterior de la porción petrosa del hueso tem-
interno que acompaña a la arteria hacia el interior del poral, con los nervios petrosos y, en sentido más medial, con la
cráneo; el nervio hipogloso cruza al simpático por su impresión del ganglio del nervio trigémino. Este trayecto sinuo-
cara posterior y queda bastante alejado de la carótida so termina a la altura del foramen lacerum, cerrado por un fibro-
interna.
N. vago
N. glosofaríngeo N. accesorio
N. hipogloso
Conducto del Foramen yugular
hipogloso V. yugular interna
N. carotídeo interno Proceso mastoides
R. interno del n. accesorio M. digástrico
Ganglio inferior del vago
R. externo
N. glosofaríngeo
del n. accesorio
N. hipogloso
Ganglio simpático
cervical superior
N. laríngeo superior
M. esternocleidomastoideo
N. vago
Tronco simpático cervical V. yugular interna
A. carótida interna
Fig. 83-21. Vista posterior esquemática de los elementos vasculonerviosos del espacio retroestíleo, lado derecho.
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948 Arterias de la circulación mayor
Orificio timpánico de la trompa auditiva
Tendón del tensor del tímpano M. tensor del tímpano
Yunque
Martillo
Pared medial de la
cavidad timpánica
Membrana timpánica
Cartílago de la trompa auditiva
Porción cartilaginosa
de la trompa auditiva
Proceso estiloides Orificio faríngeo de
Fosa mandibular la trompa auditiva
A. carótida interna
Porción ósea de la trompa auditiva
Lámina membranosa
Fig. 83-22. Trompa auditiva. La sección sigue su eje mayor. Vista anterolateral derecha.
cartílago, por encima del cual la arteria emerge para penetrar en cuentra el nervio abducens. En la pared lateral del seno se ha-
el seno cavernoso, a nivel del vértice de la porción petrosa del llan los nervios oculomotor, troclear, oftálmico y maxilar, que se
hueso temporal. escalonan de arriba hacia abajo (véase Nervios motores del ojo).
En el seno cavernoso En su terminación
El trayecto de la arteria en su porción cavernosa, tiene la for- La carótida interna, en su porción cerebral, emerge del te-
ma de una S itálica; está próximo a la pared medial ósea del seno cho de duramadre del seno cavernoso y se encuentra en la parte
cavernoso. La arteria se encuentra relacionada con las paredes anterolateral de la cisterna quiasmática (espacio subaracnoideo),
laterales del seno por bridas fibrosas [ligamentos carotídeos de frente a la entrada del surco lateral del cerebro. La arteria se ubica
Trolard] (fig. 83-24). Lateralmente, en el seno cavernoso, se en- lateralmente y por detrás del nervio óptico.
A. estilomastoidea
R. estapedia R. petrosas
M. tensor del tímpano
A. timpánica superior
A. carótida
interna
Conducto facial
R. mastoideas
A. del músculo del estribo
A. timpánica media
R. mastoideas
Celdilla mastoidea
Foramen espinoso
A. meníngea media
A. estilomastoidea A. timpánica anterior
A. timpánica posterior Trompa auditiva
A. timpánica inferior
A. carotidotimpánica A. carótida interna
Fig. 83-23. Arteria carótida interna, porción petrosa. Circulación arterial de la cavidad timpánica derecha. Vista lateral.
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Arterias carótidas 949
N. abducens Proceso clinoides anterior (seccionado)
N. óptico N. oculomotor
A. carótida interna Anillo tendinoso común
Seno cavernoso N. troclear
Proceso
clinoides posterior
V. oftálmica superior
V. oftálmica inferior
N. nasociliar
N. oftálmico
N. maxilar
Fig. 83-24. Arteria carótida interna en el seno cavernoso, lado derecho. La pared lateral del seno cavernoso ha sido abierta y
reclinada.
Ramas colaterales Anastomosis
La arteria carótida interna no da ramas colaterales de calibre Estas se establecen:
importante, excepto las arterias hipofisarias (véase Hipófisis)
y la arteria oftálmica, voluminosa, con destino ocular, que se – Con la carótida interna opuesta, por el círculo arterial cere-
anastomosa adelante con la arteria facial (a través de la arteria bral [polígono de Willis] (véase Tomo 1).
angular). – Con las arterias vertebrales, por el círculo arterial (véase Tomo
1).
Ramas terminales – Con la carótida externa por la arteria angular.
Para el estudio de estas ramas, véase Circulación arterial del Estas anastomosis tienen poca importancia en caso de liga-
cerebro, Tomo 1. dura de la carótida interna, que es siempre peligrosa para la cir-
culación cerebral.
Véase Caso clínico: Obstrucción carotídea
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84 Arteria subclavia
La arteria subclavia derecha está comprendida entre el – A la derecha, la arteria subclavia procede del tronco braquio-
tronco braquiocefálico y la arteria axilar derecha; la arteria cefálico detrás de la articulación esternoclavicular, lateral y de-
subclavia izquierda se halla ubicada entre el arco aórtico y trás de la carótida común en la base del cuello.
la arteria axilar izquierda. Las arterias axilares están situa- – A la izquierda, la arteria subclavia se origina en el tórax di-
das en las fosas axilares y aseguran la vascularización arterial del rectamente de la parte posterior del arco aórtico, detrás y a la
miembro superior. Cada arteria subclavia proporciona nume- izquierda de la carótida común izquierda.
rosas ramas colaterales para la cintura pectoral [escapular], el tó-
rax, el cuello y el encéfalo. Debe su nombre a su trayecto subcla-
vicular y retroclavicular, que la hace pasar sobre la cúpula pleural
Trayecto
y la primera costilla. Luego de un segmento vertical intratorácico, la subclavia
izquierda se encuentra al mismo nivel que la derecha y ambas
siguen un trayecto similar en la fosa supraclavicular mayor. En
GENERALIDADES ese recorrido, ambas arterias describen una curva cóncava hacia
abajo. Dirigida primero hacia arriba y lateralmente, la arteria pasa
así sobre la primera costilla, entre los músculos escalenos
Origen anterior y medio, luego se orienta de inmediato hacia abajo y
Es diferente a la derecha y a la izquierda (fig. 84-1): lateralmente (figs. 84-1 y 84-2).
Mandíbula
A. facial M. masetero
A. submentoniana
M. milohioideo
Glándula submandibular
A. auricular posterior
A. carótida externa derecha A. facial
A. carótida interna A. occipital
A. lingual
A. laríngea superior A. carótida externa izquierda
A. tiroidea superior
R. cricotiroidea
A. cervical ascendente
A. carótida común
A. carótida común derecha izquierda
M. escaleno anterior A. tiroidea inferior
Tronco tirocervical
A. torácica interna
A. tiroidea ima
Tronco braquiocefálico A. subclavia izquierda
Fig. 84-1. Arterias carótidas y subclavia con sus ramas.
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Arteria subclavia 951
V. yugular anterior
A. cervical ascendente
A. transversa del cuello V. yugular interna
A. tiroidea inferior
A. carótida común
A. dorsal de la escápula
V. yugular externa A. y v. vertebrales
Tronco superior
del plexo braquial
N. frénico
Tronco medio
del plexo braquial
A. subclavia
V. braquiocefálica derecha
V. subclavia
Manubrio esternal
A. torácica interna I.er cartílago costal
M. subclavio
Fig. 84-2. Arteria subclavia derecha, vista anterior (según Paturet).
Terminación preescalénica de la subclavia izquierda comprende un segmento
intratorácico que no existe a la derecha.
Se sitúa debajo de la parte media de la clavícula, en el
vértice de la axila. La arteria subclavia se continúa entonces, sin
línea de demarcación, con su rama terminal, la arteria axilar, a
Porción preescalénica
partir del borde lateral de la primera costilla. Segmento intratorácico de la subclavia izquierda
La arteria está en el mediastino superior (figs. 84-4 y 84-5).
Variaciones – Atrás, se encuentra la columna vertebral torácica con el con-
La diferencia entre las arterias derecha e izquierda proviene de ducto torácico que asciende oblicuo hacia arriba y a la izquier-
su génesis embriológica distinta. Ese desarrollo puede dar lugar a da, detrás de la arteria.
variaciones de origen, de las cuales la más importante sitúa a – Adelante, la carótida común izquierda está separada de la
la subclavia derecha saliendo de la aorta después de la subclavia subclavia por el nervio vago izquierdo, luego la vena braquio-
izquierda (fig. 84-3), directamente en el comienzo de la aorta des- cefálica izquierda la cruza casi en sentido transversal.
cendente. En este caso, la subclavia derecha llega a la fosa supra- – Medialmente, sigue la parte lateral del esófago y se relaciona
clavicular derecha pasando por detrás del esófago. Esta variación con el ángulo traqueoesofágico izquierdo, donde se encuen-
tran el nervio laríngeo recurrente y los nodos linfáticos satélites.
puede ser causa de disfagia en el niño pequeño (disfagia lusoria),
– Lateralmente, la arteria se relaciona con la pleura (porción
que puede justificar un tratamiento quirúrgico (Gross). Estas varia-
mediastínica) y con el lóbulo superior del pulmón izquierdo.
ciones forman parte de un conjunto de patologías llamadas anillos
Este segmento de la subclavia se aborda por vía transpleural.
vasculares. La arteria es cruzada por la vena intercostal suprema izquierda
cuando esta se halla en posición alta.
RELACIONES
Segmento preescalénico común
La travesía de la arteria entre los músculos escalenos permi- Profundamente situada, sus relaciones son casi idénticas a la
te distinguir tres porciones: antes de la travesía muscular, entre derecha y a la izquierda, excepto en algunos detalles (figs. 84-1
los músculos escalenos y después de los escalenos. La porción y 84-6).
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952 Arterias de la circulación mayor
A. subclavia pasando
por detrás del esófago A. carótida común izquierda
Tráquea A. subclavia izquierda
A. carótida común derecha
A. subclavia pasando
por detrás del esófago
Ligamento arterioso
A. pulmonar derecha
Bronquio principal izquierdo
Aorta ascendente
Tronco pulmonar Aorta descendente
Fig. 84-3. Variaciones de origen de las ramas del arco aórtico.
A. Los límites de la región (base del cuello) están constitui- – Inferiormente (fig. 84-7), por la cúpula pleural tapi-
dos: zada por la fascia endotorácica. La pleura se encuentra
– Adelante, por la cara posterior de la articulación ester- también por detrás de la arteria subclavia.
noclavicular, prolongada en sentido lateral por la clavícu- – Medialmente, por el eje aerodigestivo del cual la sub-
la y el músculo subclavio que la une a la primera costilla, clavia se aleja cada vez más.
hacia arriba por el músculo esternocleidomastoideo y la B. Los órganos satélites son:
lámina superficial de la fascia cervical, luego la lámina – Adelante, se relaciona con el ángulo venoso yugulo-
pretraqueal de la fascia cervical. subclavio, que recibe a la izquierda el arco del con-
– Posteriormente, por la región prevertebral representa- ducto torácico que cruza la cara superior de la arteria;
da aquí por la 7.ª vértebra cervical. a la derecha recibe al arco de desembocadura del con-
Esófago
Tráquea
V. intercostal superior izquierda
N. vago izquierdo
N. frénico izquierdo
A. carótida común izquierda
A. tiroidea ima
Tronco braquiocefálico
Arco aórtico
V. cava superior
Ganglio cardíaco
Ligamento arterioso
A. pulmonar derecha
A. pulmonar izquierda
Tronco pulmonar
Fig. 84-4. Arco aórtico y ligamento arterioso (el borde anterior del pulmón izquierdo ha sido reclinado lateralmente).
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Arteria subclavia 953
Esófago
A. carótida común izquierda
A. subclavia izquierda
N. vago izquierdo
V. braquiocefálica izquierda
Conducto torácico
Vasos tímicos
Arco aórtico V. intercostal
N. frénico y vasos superior izquierda
pericardiofrénicos izquierdos
Ganglio cardíaco N. laríngeo
recurrente izquierdo
Ligamento arterioso
A. pulmonar izquierda N. vago izquierdo
V. pulmonar superior izquierda
Bronquio principal izquierdo V. hemiácigos accesoria
Aorta torácica
Tronco simpático
V. pulmonar torácico izquierdo
inferior izquierda
R. comunicante para
el 6.º n. intercostal
V. hemiácigos
Pericardio
Raíces del n.
Grasa prepericárdica esplácnico mayor
Diafragma
Fig. 84-5. Mediastino visto por su cara izquierda. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpado
la pleura.
ducto linfático derecho. Detrás de la arteria pasan tres ya se han descrito. Este segmento es muy profundo, difí-
nervios que son, de medial a lateral: el vago, el asa sub- cil de ver y alcanzar.
clavia [de Vieussens] del tronco simpático y el nervio fré-
nico. El vago abandona, pero solo a la derecha, al ner-
vio laríngeo recurrente que asciende detrás de la arteria Porción interescalénica
subclavia (asa del nervio laríngeo recurrente). Asimismo, La arteria subclavia pasa por un desfiladero estrecho entre
el asa subclavia del simpático pasa bajo la arteria para al- los músculos escalenos anterior y medio [hiato interescalénico]
canzar al ganglio cervicotorácico. El nervio frénico recibe limitado:
un ramo comunicante simpático que pasa bajo la arteria:
existen así tres asas nerviosas interpuestas entre la arteria – Abajo, por la 1.ª costilla, excavada por un surco.
y la vena por adelante y la cúpula pleural por abajo (dos – Adelante, por el tendón del escaleno anterior.
solo a la izquierda, donde falta el asa del nervio laríngeo – Atrás, por el músculo escaleno medio.
recurrente). En este desfiladero, los troncos del plexo braquial (superior,
– Atrás, se encuentra la parte superior del ganglio cervico- medio e inferior) están detrás y encima de la arteria. La arteria
torácico del tronco simpático. Más lejos, la octava raíz cer- dorsal de la escápula pasa entre los troncos superior y medio del
vical del plexo braquial, que es posterior al vértice pleural y plexo braquial. Adelante, el escaleno anterior separa la arteria de
al tronco costocervical. A la derecha, la porción ascenden- la vena y del nervio frénico.
te del nervio laríngeo recurrente cruza esta cara. Este pasaje es bastante estrecho, por lo cual la arteria es a
– Arriba, la arteria origina ramas ascendentes: la arteria veces comprimida por la pinza muscular (síndrome de los es-
vertebral y el tronco tirocervical. calenos), compresión que se alivia por la sección del músculo
– Abajo, la subclavia es cruzada por las asas nerviosas que escaleno anterior (escalenotomía).
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954 Arterias de la circulación mayor
M. escaleno anterior
A. vertebral
N. frénico
A. tiroidea inferior R. superficial
de la a. cervical transversa
A. cervical ascendente
Ganglio cervicotorácico
Tronco tirocervical
Conducto torácico
N. vago izquierdo Troncos del plexo braquial
A. carótida común izquierda V. yugular externa
A. subclavia izquierda
V. subclavia izquierda
Fig. 84-6. Arteria subclavia izquierda y sus relaciones, vista anterior.
Porción posescalénica adelante por el músculo esternocleidomastoideo y abajo por la
clavícula. La región cervical lateral se extiende por encima y de-
Lateral a los escalenos, la arteria subclavia se hace más super- trás del vientre inferior del omohioideo hasta el borde anterior
ficial: es el segmento quirúrgico. Se sitúa en la región cervical la- del trapecio. Este músculo está envuelto por la hoja superficial
teral y en el área del triángulo omoclavicular (fosa supraclavi- de la fascia cervical que cubre a la hoja pretraqueal de esa fascia,
cular mayor), limitado arriba y atrás por el músculo omohioideo, subtendida por el músculo omohioideo que se sitúa en la parte
M. trapecio M. esternocleidomastoideo
Tronco superior
del plexo braquial M. omohioideo
M. romboides mayor
Tronco medio del plexo braquial Tejido adiposo
Tronco inferior del plexo braquial A. subclavia
I.a costilla Clavícula
Pleura parietal V. braquiocefálica
Ligamento costoclavicular
Cartílago costal
M. pectoral mayor
Fascia endotorácica
Vértice del pulmón
Tejido adiposo
del plano extrapleural Cartílago costal
Fig. 84-7. Corte sagital del vértice del tórax que pasa a 2 cm lateralmente a la articulación esternoclavicular. Cara medial del
corte.
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Arteria subclavia 955
más baja de la región. El plano profundo de la región cervical Trayecto
lateral está constituido por el músculo escaleno posterior y el Se dirige al principio hacia arriba y atrás. Penetra por el fora-
espacio preescapular superior. Abajo, la arteria se relaciona con men transverso de la 6.ª vértebra cervical, desde donde recorre
el músculo intercostal externo del primer espacio intercostal y los forámenes transversos hasta el axis. Se inclina entonces late-
la 2.ª costilla. ralmente para atravesar el foramen transverso del atlas y se aco-
En esta región, la arteria subclavia está acompañada ade- da detrás de la masa lateral de esta vértebra, apoyándose contra
lante y abajo por la vena subclavia que recibe aquí a la vena la cara superior del arco posterior, donde se ubica en un surco.
yugular externa. Detrás de la vena subclavia pasa el nervio La arteria vertebral atraviesa en seguida la membrana atlantooc-
subclavio, comunicado medialmente con el frénico. Atrás se cipital posterior, luego la duramadre, y penetra en el espacio
encuentran los troncos del plexo braquial en forma de aba- subaracnoideo. En su trayecto intradural contornea a la médula
nico nervioso que se agrupan detrás y lateralmente a la arteria oblongada [bulbo raquídeo], de atrás hacia adelante y de abajo
subclavia. Debajo de la clavícula, la arteria se relaciona con los hacia arriba, para atravesar el foramen magno de lateral a medial.
fascículos del plexo braquial. Llega así al plano mediano, donde se une a la arteria vertebral
opuesta para constituir la arteria basilar, que marca su termina-
ción (fig. 84-6).
RAMAS COLATERALES
Por orden de salida del tronco de la arteria subclavia, se des- Relaciones
criben: la arteria vertebral, la arteria torácica interna, el En la fosa supraclavicular mayor
tronco tirocervical y el tronco costocervical.
La arteria vertebral está situada entre el músculo escale-
no anterior, lateralmente, y el músculo largo del cuello, me-
Arteria vertebral dialmente. Pasa por delante y encima del ganglio cervicotoráci-
co del simpático cervical, cuyas comunicaciones con el ganglio
Generalidades medio rodean a la arteria al punto que esta parece transcurrir
Es una arteria encefálica y medular, de importancia fisiológica por un verdadero túnel nervioso. Del ganglio cervicotorácico se
considerable (figs. 84-8 y 84-9). Se origina a la izquierda, en la desprende el nervio vertebral, que alcanza y acompaña des-
prolongación de la subclavia intratorácica, y a la derecha a 1 cm de allí a la arteria. Más arriba, cruza a las raíces cervicales 7.ª y
de la bifurcación del tronco braquiocefálico, en ambos lados en 8.ª del plexo braquial. Su entrada en el foramen transverso tiene
el sector preescalénico de la arteria subclavia. como punto de referencia al tubérculo carotídeo [tubérculo
Hueso occipital
A. vertebrales formando la a. basilar
Atlas
A. tiroidea inferior
A. cervical ascendente
A. dorsal de la escápula
A. suprascapular
A. carótida común derecha A. subclavia izquierda
A. subclavia derecha A. torácica interna
A. carótida común izquierda
I.a costilla
Esternón
Fig. 84-8. Las dos arterias vertebrales, trayecto general, vista anterior (según Anson).
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956 Arterias de la circulación mayor
N. espinal cervical
Cuerpo vertebral
Lig. intertransverso posterior Lig. intertransverso anterior
N. espinal cervical
Cuerpo vertebral
A. vertebral
Fig. 84-9. Arteria vertebral en el interior de los forámenes transversos.
de Chassaignac] del proceso [apófisis] transverso de C6. La ar- en sentido lateral por el músculo oblicuo superior [menor] de la
teria es seguida lateralmente por la vena vertebral y la arteria cabeza y en sentido medial por el músculo recto posterior ma-
tiroidea inferior. Está oculta, por adelante, por la arteria carótida yor de la cabeza [triángulo de Tillaux]. El nervio suboccipital (el
común, la que se debe separar lateralmente para descubrir a la ramo posterior del primer nervio cervical) cruza superficialmente
arteria vertebral. A la izquierda está cruzada adelante por el arco (posterior) a la arteria vertebral.
del conducto torácico.
En el conducto occipitovertebral
En los forámenes transversos La arteria vertebral pasa, primero, por delante de las raíces
La arteria vertebral atraviesa en forma sucesiva los forámenes espinales del nervio accesorio y del ligamento dentado (fig.
óseos de los procesos [apófisis] transversos y los espacios limita- 84-11). Sigue la cara lateral y luego la anterior de la médula
dos por los músculos intertransversos (figs. 84-9 y 84-10). Pasa oblongada, ubicándose ventral a las raíces del nervio hipogloso.
por delante de los nervios espinales cervicales. Está acompa-
ñada por las venas vertebrales, situadas lateralmente, y por el Ramas colaterales y terminales
nervio vertebral, situado atrás y medialmente. – Ramas musculares (para los músculos de la nuca).
– Ramas espinales y radiculares, que ascienden a lo largo de las
En la base del cráneo raíces de los nervios espinales hacia la médula espinal.
La arteria está en el fondo del triángulo suboccipital limita- – Ramas intracraneales (véase Vascularización arterial del encé-
do: abajo por el músculo oblicuo inferior [mayor] de la cabeza, falo, Tomo 1).
A. carótida interna
N. frénico Asa cervical
M. escaleno anterior N. vago
M. intertransverso cervical lateral posterior V. yugular interna
Tronco simpático cervical M. esternocleidomastoideo
A. vertebral Platisma
M. largo de la cabeza
M. largo del cuello
M. escaleno medio
Raíz anterior del n. espinal
M. esplenio del cuello M. escaleno posterior
M. longísimo del cuello
M. elevador de la escápula
M. longísimo de la cabeza Lámina superficial de la
M. transversoespinoso fascia cervical
M. semiespinoso de la cabeza R. externo del n. accesorio
M. espinoso del cuello M. esplenio de la cabeza
M. interespinoso del cuello
Lig. interespinoso M. trapecio
Proceso espinoso
Fig. 84-10. Corte transversal del cuello que pasa por la 4.ª vértebra cervical, lado derecho, vista superior.
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Arteria subclavia 957
N. glosofaríngeo
IV ventrículo N. vago
N. accesorio
A. cerebelosa posteroinferior
Tubérculo grácil
A. vertebral
A. espinal posterior R. ascendente de C1
Lig. dentado M. recto lateral de la cabeza
I.er n. cervical Acodamiento
Duramadre de la a. vertebral
Comunicación entre C1 y C2
2.º n. cervical
R. espinal de la a. vertebral R. anterior de C2
N. occipital mayor
Fig. 84-11. Arteria vertebral en su ingreso al cráneo, lado derecho, vista posterior.
Su rama terminal es la arteria basilar, tronco que se forma endotorácica y del músculo transverso del tórax, y por detrás de
por la anastomosis con la arteria vertebral contralateral; esta se los cartílagos costales y de los músculos intercostales. La acom-
describe con las arterias encefálicas (Tomo 1). pañan una o dos venas, así como nodos linfáticos parasternales
Las anastomosis de la arteria vertebral se producen con las de la cadena torácica interna.
arterias cervical profunda y occipital en la nuca; con la arteria ver-
tebral opuesta para formar la arteria basilar, y con la carótida in- Ramas colaterales y terminales
terna por la comunicante posterior en el círculo arterial cerebral.
A. Las colaterales son:
La arteria vertebral se puede ver en las angiografías a partir – Ramas mediastínicas.
de la subclavia. Su trayecto yuxtacraneal describe un verdadero – Ramas tímicas.
sifón sinuoso antes de la constitución de la arteria basilar. En las – Ramas esternales.
obstrucciones de la arteria subclavia, situadas proximales al ori- – Arteria pericardiofrénica [diafragmática superior], que si-
gen de la arteria vertebral, esta se ve a veces replecionada a con- gue el trayecto del nervio frénico.
tracorriente a partir de su anastomosis con la vertebral opuesta. – Ramas intercostales anteriores (una para cada espacio). La
El extremo distal de la arteria subclavia también puede llenarse
arteria contribuye así a la vascularización de la pared torá-
con este mecanismo. Este estado se establece a expensas de la cica y de la glándula mamaria por ramas perforantes de las
circulación encefálica asegurada por las arterias vertebrales; tales intercostales.
obstrucciones pueden manifestarse por trastornos encefálicos B.Las ramas terminales son (fig. 84-13):
(síndrome de robo de la arteria subclavia).
– La arteria musculofrénica [toracofrénica], que sigue las
inserciones anterolaterales del diafragma; de ella provienen
Arteria torácica interna [mamaria las ramas intercostales anteriores a partir del 7.º espacio.
interna] –La arteria epigástrica superior [rama abdominal] atra-
viesa el triángulo esternocostal del diafragma en el ángulo
Generalidades condroxifoideo, para situarse entre los músculos transverso
y recto del abdomen, en la vaina de este último músculo.
Es una arteria de las paredes torácica y abdominal anterior
Termina a la altura del ombligo por anastomosis de sus
(fig. 84-12). Se origina de la cara inferior de la subclavia. Su tra-
ramas con ramas de la arteria epigástrica inferior, pro-
yecto es primero oblicuo hacia abajo, medialmente y adelan-
veniente de la arteria ilíaca externa, o bien se agota en el
te. Penetra en el tórax por detrás del primer cartílago costal. Es
recto del abdomen.
vertical a partir del tercer cartílago costal y desciende en forma
Las anastomosis establecen:
paralela al borde lateral del esternón, a una distancia media de
– Una vía anastomótica transversal a lo largo de los es-
15 mm. Su terminación se sitúa en la extremidad anterome-
pacios intercostales, yendo de la aorta torácica a la toráci-
dial del 6.° espacio intercostal, donde se bifurca en sus ramas
ca interna.
terminales.
– Una vía anastomótica vertical, en la vaina del músculo
recto, que conecta la arteria subclavia con la arteria ilíaca
Relaciones externa. Esta vía se desarrolla mucho en las estenosis aórti-
La arteria está primero situada entre la vena subclavia por cas situadas después del origen de la subclavia (coartación
adelante y la cúpula pleural, por atrás. El nervio frénico la cruza de la aorta).
aquí de adelante hacia atrás y de lateral a medial.
En el tórax está situada por delante de la pleura, de la fascia La arteria torácica interna ha sido aislada y utilizada para la
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958 Arterias de la circulación mayor
A. torácica interna
A. y v. axilar
R. intercostal anterior
R. perforantes
R. intercostal anterior
A. epigástrica superior
A. musculofrénica
Ombligo
M. transverso del abdomen
A. ilíaca externa
Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen A. epigástrica inferior
M. sartorio
A. femoral
A. cremastérica
V. femoral
Fig. 84-12. Arteria torácica interna y arterias epigástricas, lado derecho (se ha retirado el músculo recto del abdomen).
revascularización del miocardio en casos de trombosis coronaria nervio frénico en la vaina del músculo escaleno anterior. Irriga
(operación de Vineberg). los músculos escalenos y el elevador de la escápula y termina a
la altura de C3.
Tronco tirocervical Arteria transversa del cuello (cervical transversa)
[tirocervicoescapular] Su trayecto la hace contornear la masa de los músculos esca-
Es una colateral de la cara superior de la arteria subclavia lenos, adelante y luego lateralmente. Cruza así al plexo braquial
(figs. 84-14 y 84-15). Muy corto y voluminoso, dirigido hacia y alcanza la cara profunda del músculo trapecio. La arteria y la
arriba, se divide en cuatro ramas: arteria tiroidea inferior, ar- vena se unen aquí al nervio accesorio y forman con este la raíz
vasculonerviosa principal del músculo. Termina en dos ramas,
teria cervical ascendente, arteria transversa del cuello y
una superficial y otra profunda. La rama profunda de la arteria
arteria supraescapular.
transversa del cuello también se conoce como arteria dorsal
de la escápula.
Arteria tiroidea inferior
Véase Arterias de la glándula tiroides. Arteria supraescapular
Es oblicua hacia abajo, atrás y lateralmente (figs. 84-16 y
Arteria cervical ascendente 84-17). Situada por encima de la arteria subclavia y luego del
Es una pequeña arteria que asciende en sentido medial al plexo braquial, sigue el borde inferior del músculo omohioideo.
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Arteria subclavia 959
A. torácicas internas
Esternón
Porción esternal
del diafragma
V costilla
Porción costal
del diafragma
Triángulo esternocostal
R. frénica de la Proceso [apófisis]
a. musculofrénica xifoides
R. intercostal anterior
de la a. musculofrénica
R. frénica de la
A. musculofrénica a. musculofrénica
R. intercostal anterior
de la a. musculofrénica
Porción costal
del diafragma
XII costilla
M. transverso del abdomen, A. epigástricas R. cutáneos abdominales
inserciones condrales superiores anteriores de los n. intercostales
R. cutáneos abdominales M. transverso del abdomen, M. transverso del abdomen
anteriores de los n. intercostales inserciones condrales
Fig. 84-13. Ramas terminales de la arteria torácica interna. Inserciones costocondrales del diafragma y del músculo transverso
del abdomen. Vista endotorácica.
Alcanza así el borde superior de la escápula, donde encuentra sa y termina en la cara profunda del músculo infraespinoso. Esta
al nervio supraescapular, proveniente del plexo braquial. arteria muscular irriga también la escápula y participa del círculo
Mientras el nervio pasa por la escotadura de la escápula arterial periescapular (véase Tomo 1).
debajo del ligamento transverso superior de la escápula junto
con la vena, la arteria supraescapular pasa por arriba de este Arteria dorsal de la escápula [escapular posterior]
ligamento. Llega a la fosa supraespinosa por debajo del múscu- Cuando sale directamente de la cara superior de la subclavia,
lo supraespinoso, al cual irriga. Luego cruza al borde lateral de se origina a nivel del desfiladero escalénico o lateral a este (fig.
la espina de la escápula, pasando profundamente al ligamento 84-15). Transcurre hacia atrás y lateralmente, pasando entre los
transverso inferior de la escápula, penetra en la fosa infraespino- troncos superior y medio del plexo braquial. Contornea la cara
Tubérculo carotídeo de C VI A. vertebral
A. tiroidea inferior A. cervical ascendente
Tronco costocervical A. cervical profunda
A. supraescapular R. muscular
A. carótida común derecha A. dorsal de la escápula
Clavícula M. escaleno anterior
A. axilar izquierda
Manubrio esternal
I.a costilla
A. torácica interna
Fig. 84-14. Arteria subclavia y sus ramas, vista anterior esquemática. A la izquierda se ha extirpado la clavícula.
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960 Arterias de la circulación mayor
M. escaleno medio
M. escaleno posterior
M. escaleno anterior
3.ª raíz cervical
4.ª raíz cervical
5.ª raíz cervical
A. supraescapular
A. cervical ascendente
6.ª raíz cervical
A. dorsal de A. tiroidea inferior
la escápula
N. frénico
Tronco superior del
plexo braquial A. cervical transversa
7.ª raíz cervical A. vertebral
N. subclavio
A. subclavia
A. subclavia V. yugular interna
V. braquiocefálica
derecha
V. subclavia
A. torácica interna
V. axilar
Fig. 84-15. Relaciones del tronco tirocervical. Nervio frénico derecho en la región cervical.
Proceso [apófisis] coracoides
N. supraescapular A. supraescapular
Lig. transverso superior
R. articulares
R. supraespinoso
R. acromial
Lig. transverso
inferior
A. nutricia de la
escápula
Fig. 84-16. Arteria y nervio supraescapular. Vista posterior de una escápula derecha.
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Arteria subclavia 961
A. supraescapular
M. supraespinoso M. supraespinoso
A. dorsal de la escápula M. trapecio
M. romboides M. deltoides
menor
A. nutricia de la
escápula M. redondo menor
A. circunfleja humeral
posterior
A. dorsal de la
escápula A. braquial
M. infraespinoso
M. romboides mayor
Cabeza lateral del tríceps braquial
Cabeza larga del tríceps braquial
A. dorsal de la escápula M. redondo mayor
R. descendente de la a. circunfleja escapular
R. posterior de la a. circunfleja escapular
Fig. 84-17. Trayecto y distribución de las arterias dorsal de la escápula y supraescapular, vista posterior.
lateral de los escalenos medio y posterior, para aplicarse a la cara – La arteria intercostal suprema asegura la vascularización
profunda del músculo elevador de la escápula. En el ángulo su- de los tres o cuatro primeros espacios intercostales. Su dis-
peromedial de la escápula, se hace vertical y sigue el borde medial posición es variable: está en relación con la parte lateral del
de la escápula, profunda a las inserciones del músculo romboides. ganglio cervicotorácico y con la raíz torácica del plexo bra-
Termina en las masas musculares insertadas en el ángulo inferior quial. Da ramas intercostales para los espacios 1.º, 2.º y 3.º,
de la escápula. Esta arteria muscular irriga los músculos escalenos, a veces para el 4.º. Situada en el plano extrapleural, origina
trapecio, elevador de la escápula y romboides mayor, así como también pequeñas ramas recurrentes para las raíces espina-
los músculos supraespinoso e infraespinoso. Contribuye la cons- les. Su distribución está sometida a numerosas variaciones
titución del círculo arterial periescapular (véase Tomo 1). En for- (Braillon).
ma más frecuente, puede originarse como la rama profunda
de la arteria transversa del cuello.
ANASTOMOSIS
Tronco costocervical [cervicointercostal] Por intermedio de sus ramas, la arteria subclavia se anasto-
mosa:
Se origina de la cara posterosuperior de la arteria, a veces opues-
ta a la salida de la arteria torácica interna (fig. 84-14). Después de – Con la subclavia opuesta (arteria vertebral, arteria tiroidea inferior).
un trayecto de 5 a 10 mm se bifurca en una arteria cervical pro- – Con la carótida interna (arteria vertebral, círculo arterial cere-
funda y una arteria intercostal suprema [superior]. bral).
– Con la carótida externa (arterias tiroideas).
– La arteria cervical profunda es muy variable. Deja la fosa – Con la axilar (círculo periescapular).
supraclavicular mayor por encima del cuello de la primera – Con la aorta descendente (ramas intercostales de la torácica
costilla. Penetra en las masas musculares de la nuca, donde se interna).
distribuye y se anastomosa a veces con la arteria occipital. – Con la ilíaca externa (arteria torácica interna, epigástrica inferior).
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85 Aorta torácica
Se denomina aorta torácica a la porción torácica de la aorta por detrás del esófago, del conducto torácico, de la vena ácigos y
descendente. del tronco nervioso simpático. Las arterias izquierdas cruzan por
detrás de las hemiácigos y del tronco simpático. Cruzan los cuer-
pos vertebrales y llegan a los espacios intercostales, destinadas
RAMAS DE LA AORTA TORÁCICA una a cada espacio. Este trayecto es subpleural. Las arterias inter-
costales posteriores de los dos primeros espacios proceden de
Ramas bronquiales la arteria intercostal suprema del tronco costocervical, rama de
la subclavia. La tercera intercostal es la primera rama intercostal
Véase Vascularización, inervación y raíces pulmonares. posterior aórtica distribuida en el tercer espacio intercostal. La úl-
tima intercostal aórtica pasa bajo la 12.ª costilla: no es intercostal
Ramas esofágicas sino “subcostal”.
En el ingreso al espacio intercostal, en la región posterior,
Véase Esófago. cada arteria intercostal posterior da una colateral, la rama dor-
sal para la irrigación de los músculos y la piel del dorso (figs.
85-1 a 85-3).
Arterias intercostales posteriores – Rama dorsal de la arteria intercostal posterior. Se dirige
Son arterias segmentarias de disposición metamérica, con hacia atrás y da una rama cutánea lateral y una rama cutá-
destino parietal. Su número es de siete a once. Se originan en la nea medial para los músculos erectores de la columna y la
cara posterior de la aorta torácica de manera bastante asimétri- piel del dorso. A su vez, origina las ramas espinales de direc-
ca hasta el 5.º espacio intercostal; por debajo de este, por pares ción medial.
simétricos (Ennabli). Se dirigen hacia atrás y en sentido lateral. – Ramas espinales. Luego de atravesar el foramen interverte-
Las arterias derechas son más largas, atraviesan el plano mediano bral, llegan a las meninges y la médula espinal. Estas arterias
Raíz posterior del n. espinal
Raíz anterior del n. espinal
Cuerpo vertebral
R. posterior del n. espinal
R. espinal
M. intercostal
V. intercostal posterior
A. intercostal posterior
N. intercostal
Aorta torácica
V. ácigos
Fig. 85-1. Vista anterolateral derecha del ángulo costovertebral con la distribución posterior de la arteria intercostal.
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Aorta torácica 963
M. espinales R. colateral
A. intercostal posterior
Costilla
R. cutánea medial
R. dorsal R. espinal
A. intercostal posterior
A. intercostal posterior
Vértebra torácica
Aorta torácica
Fig. 85-2. Arterias intercostales. Corte horizontal del tórax, que pasa por el borde inferior de una costilla. Segmento superior
del corte visto por su cara inferior.
van a dar una rama poscentral, una rama prelaminar, una arteria interna, para luego situarse entre el músculo intercostal interno
radicular posterior y otra anterior, y la arteria medular segmen- y el músculo intercostal íntimo. Acompañan a la arteria: la vena
taria. Irrigan las vértebras, la médula espinal y las meninges. ubicada por arriba y el nervio intercostal, por abajo. En este
trayecto se originan:
La arteria intercostal posterior recorre todo el espacio in-
tercostal de atrás hacia adelante y se anastomosa con una rama – Una rama colateral [supracostal]: es una rama paralela que
similar proveniente de la arteria torácica interna (ramas inter- nace a nivel del ángulo de la costilla y se dirige hacia adelante
costales anteriores). La arteria se ubica en el surco del borde por la región inferior del espacio intercostal.
inferior de la costilla, en el extremo superior del espacio inter- – Una rama cutánea lateral: para la pared lateral del tórax,
costal. Al principio, está entre la pleura y la membrana intercostal músculos y plano cutáneo. Termina dividiéndose en ramas
Fig. 1194 (pág. 1128) - repetido
Membrana intercostal interna Vértebra torácica
M. intercostal íntimo
M. intercostal externo
Membrana
intercostal A. intercostal
interna posterior
N. intercostal
Tronco simpático torácico
Pleura parietal
Fascia endotorácica
Aorta torácica
N. cutáneo pectoral lateral
R. colateral de la a.
intercostal posterior
A. intercostal anterior
A. torácica interna
M. intercostal externo Esternón
Fascia intermuscular
M. intercostal interno
Membrana intercostal externa
Fig. 85-3. Corte horizontal esquemático de un espacio intercostal.
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964 Arterias de la circulación mayor
dorsales y ventrales; las que se extienden hacia la mama son – Con la torácica lateral, por las perforantes.
las ramas mamarias laterales. – Con la torácica interna, adelante.
– Con las frénicas inferiores, en el espesor del músculo.
Arteria subcostal
En la estenosis del istmo aórtico (coartación), las arterias in-
Se trata de la arteria equivalente a la última intercostal poste-
tercostales se hipertrofian de manera considerable y permiten
rior, que se ubica por debajo de la 12.ª costilla. Tiene una distri- a una importante cantidad de sangre regresar a contracorriente
bución similar a esta. a la aorta descendente, por debajo de la estenosis. Este estado
se traduce por “erosiones” costales visibles en las radiografías del
Casos particulares esqueleto torácico.
– La tercera intercostal posterior derecha puede generar, en
su trayecto mediastinal, la arteria bronquial derecha.
– Las cuatro últimas intercostales se dirigen hacia adelante y Otras ramas de la aorta torácica
abajo, penetran en la pared abdominal e irrigan los músculos Ramas pericárdicas
anchos de la pared del abdomen.
– Una de las últimas arterias intercostales posteriores puede ser Son pequeños vasos para la irrigación de la cara posterior del
el origen de una arteria medular segmentaria anterior pericardio fibroso.
mayor [de Adamkiewicz] para la intumescencia lumbosacra
de la médula espinal. Ramas mediastínicas
– A partir del 5.º espacio intercostal por adelante y del 8.º por Se trata de numerosos vasos de escaso calibre que irrigan los
atrás, las ramas mediales penetran en las inserciones costales nodos linfáticos y el tejido conectivo del mediastino posterior.
del diafragma e irrigan este músculo.
Arterias frénicas superiores
Anastomosis Se distribuyen en la región posterior de la cara superior del
– Entre sí, a nivel del cuello de las costillas. diafragma, anastomosándose con las arterias musculofrénicas
– Con la intercostal suprema, proveniente de la subclavia por de la torácica interna.
el tronco costocervical.
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Aorta abdominal 86
RAMAS COLATERALES DE LA AORTA En su trayecto, cada arteria emite la arteria suprarrenal su-
perior [capsular superior], destinada a la glándula suprarrenal
ABDOMINAL correspondiente (véase Glándulas suprarrenales).
Se trata de arterias parietales: frénicas inferiores, lumbares
y sacra mediana (media); y viscerales: tronco celíaco, mesenté- Arterias lumbares
ricas superior e inferior, suprarrenales medias, renales y arterias
testiculares u ováricas. Estas últimas se estudian con la víscera Son arterias segmentarias, parietales, semejantes a las inter-
que irrigan. Describiremos aquí las ramas parietales. costales (fig. 86-2). Hay cinco de cada lado. Nacen de la cara
posterior de la aorta y cada arteria se dirige transversal o late-
ralmente y luego pasa detrás de los pilares del diafragma y del
Arteria frénica inferior [diafragmática tronco simpático lumbar. Con su vena satélite, cada arteria lum-
inferior] bar pasa por los arcos de inserción del músculo psoas mayor. A
nivel del foramen intervertebral se divide, al igual que la arteria
Las arterias frénicas inferiores son dos, una derecha y otra intercostal, en una rama espinal, para los músculos propios del
izquierda, originadas de la cara anterior de la aorta, debajo del dorso y para el nervio espinal, y una rama dorsal, destinada a la
hiato aórtico del diafragma (fig. 86-1). Oblicuas hacia arriba y pared abdominal, que irriga los músculos anchos entre los que se
lateralmente, aplicadas contra la cara inferior del músculo, cada desliza de atrás hacia adelante. Las ramas perforantes a las que da
arteria se divide en dos ramas que se anastomosan en el espesor origen llegan a la piel.
del diafragma con las arterias frénicas superiores procedentes de Sus colaterales se anastomosan en la pared abdominal con
la aorta torácica. ramas de la arteria epigástrica, superior e inferior, de las últimas
V. cava inferior Centro tendinoso
Tronco vagal anterior
Esófago
Tronco vagal
posterior
A. frénicas inferiores
Tronco celíaco
Aorta abdominal
XI costilla
I.er arco intercostal V. lumbar ascendente
Ligamento arqueado lateral Anastomosis renohemiácigos
Ligamento arqueado medial V. renal izquierda
Conducto torácico V. cava inferior
Pilar derecho
Cisterna del quilo
Tronco simpático lumbar 3.ª vértebra lumbar
Fig. 86-1. Vista inferior del diafragma.
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966 Arterias de la circulación mayor
Aorta abdominal V. cava inferior
Tronco simpático lumbar
A. lumbar
Arco fibroso del psoas mayor
M. psoas mayor
V. lumbar ascendente
R. espinal
N. lumbar
Fascia lumbar
M. cuadrado lumbar
R. intercostal lumbar
Fascia transversalis
V. espinal N. cutáneo femoral lateral
R. dorsal Raíz del n. femoral
N. obturador
N. genitofemoral
Fig. 86-2. Arteria lumbar derecha, corte horizonal esquemático (según Paturet). Vista superior.
intercostales y de la iliolumbar, esta última proveniente de la ar- RAMAS TERMINALES DE LA AORTA
teria ilíaca interna.
ABDOMINAL
A la altura de la cara anterior del cuerpo de la 4.ª vértebra lum-
Arteria sacra mediana (media) bar o del disco L4-L5, la aorta se divide en sus ramas terminales:
A la altura de la cara anterior del cuerpo de la 4.ª vértebra lum- las dos arterias ilíacas comunes (fig. 86-3).
bar o del disco L4-L5 se encuentra la bifurcación aórtica; allí la
aorta se divide en sus dos ramas terminales. Saliendo de la aorta
en el ángulo formado por la bifurcación, se encuentra la arteria Arteria ilíaca común [primitiva]
sacra mediana (media) (fig. 86-3). Generalidades
Esta pequeña arteria continúa la dirección de la aorta.
Transcurre delante de la última vértebra lumbar y luego delante Origen
del sacro y del cóccix, aplicada contra el esqueleto por delante Corresponde a la bifurcación aórtica situada delante del
del ligamento sacrococcígeo anterior. Es la homóloga de la“aorta cuerpo de L4, a veces algo más abajo. Las dos arterias ilíacas co-
caudal” de los mamíferos provistos de cola. En el hombre, esta munes derecha e izquierda se separan formando un ángulo de
arteria es rudimentaria, por ello se puede considerar a las dos 60 a 70°, abierto hacia abajo.
arterias ilíacas comunes como las verdaderas y únicas ramas ter-
minales de la aorta. Trayecto
La arteria sacra mediana (media) da colaterales análogas Tanto a la derecha como a la izquierda, el trayecto es oblicuo
a las de las arterias lumbares. La primera nace a nivel de L5 y
hacia abajo y lateralmente. En las arteriografías de las arterias
forma la última arteria lumbar que, como las arterias lumbares
ilíacas comunes anteroposteriores (de frente) pueden obser-
aórticas, se dirige al foramen intervertebral donde se divide en:
varse flexuosidades en los individuos de más de 50 años, pero
una rama dorsal, que da ramas a los músculos espinales, una
en las laterales (de perfil) se las ve hundirse hacia atrás. Cada
rama espinal, que va al foramen intervertebral, y una rama la-
arteria tiene una longitud de 6 cm y un grosor de 12 mm pro-
teral, muscular, para los músculos psoas mayor e ilíaco. Las otras
medio.
ramas de la arteria sacra mediana (media), en número igual al de
las piezas sacras, son las sacras laterales, que se dirigen hacia
los forámenes sacros anteriores y se distribuyen en este hueso y Terminación
en los músculos vecinos. Origina ramas viscerales para la cara Se considera que la arteria ilíaca común termina a la altura de
posterior del recto, donde termina anastomosándose con ramas la cara auricular del sacro, encima del estrecho superior de la pel-
de las arterias rectales. vis, ligeramente medial o a nivel (en casos de arteria larga) de la
La arteria termina, en general, en el glomus o cuerpo coccí- interlínea sacroilíaca. La terminación se hace por bifurcación de
geo [de Luschka] (un órgano cromafín). la arteria ilíaca común. Corresponde al origen de la arteria ilíaca
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Aorta abdominal 967
Aorta abdominal
V. cava inferior
A. sacra mediana [media]
A. ilíaca común derecha
V. ilíaca común izquierda
A. ilíaca externa derecha
A. ilíaca interna derecha
V. ilíaca externa derecha V. ilíaca interna derecha
A. umbilical V. sacras laterales
A. glútea superior
A. vesical inferior A. ilíaca interna derecha
A. obturatriz V. glútea inferior
A. uterina
Lig. sacroespinoso
A. glútea inferior
A. pudenda interna
Lig. sacrotuberoso
Fig. 86-3. Vasos ilíacos. Vista endopelviana, lado derecho (según Gregoire).
interna y de la arteria ilíaca externa, que continúa la dirección mesocolon sigmoideo que contiene los vasos rectales superiores
del tronco de la arteria ilíaca común. y sigmoideos. Arriba y a la izquierda, el peritoneo está acolado.
Relaciones Órganos satélites
Marco Atrás, en el plano subperitoneal, se encuentran las venas ilíacas
comunes, cuyas relaciones difieren a la derecha y a la izquierda:
La bifurcación aórtica, prolongada por las arterias ilíacas co-
munes, se encuentra en la región terminoaórtica de Chalier y
– La vena ilíaca común derecha, poco oblicua, se acerca a la
Murard, limitada (fig. 86-4):
vertical y se prolonga hacia arriba en dirección a la vena cava
inferior; más corta que la izquierda, está situada por detrás de
– Abajo, por el promontorio.
la arteria.
– Arriba, por la porción horizontal del duodeno.
– La vena ilíaca común izquierda, muy oblicua, casi horizon-
– Atrás, por el cuerpo de L4 y L5.
tal, es más larga que la derecha. Al principio está situada por
– Lateralmente, por el borde medial de los músculos psoas ma-
detrás de su arteria satélite, la excede medialmente para seguir
yor derecho e izquierdo, contenidos en la fascia ilíaca.
el borde medial de la arteria, luego se separa notoriamente
– Adelante, por el peritoneo parietal posterior.
de ella para cruzar la cara posterior de la arteria ilíaca común
derecha en su origen para unirse a su homóloga derecha y for-
Relaciones peritoneales mar la vena cava inferior. La separación de la arteria y de las
Son diferentes a la derecha y a la izquierda: venas ilíacas comunes izquierdas determina un triángulo in-
terilioaórtico (Murard y Chalier), limitado arriba por la arteria,
– A la derecha, el peritoneo parietal posterior cubre directa- abajo por la vena y a la derecha, por la arteria ilíaca común de-
mente a la arteria que lo levanta. Se la ve claramente después recha. Este triángulo no es constante. Las venas ilíacas son de
de haber reclinado las asas delgadas. calibre importante, de paredes frágiles y delgadas. En estrecha
– A la izquierda, corresponde al receso intersigmoideo interpues- relación con los vasos, se disponen algunos nodos linfáticos:
to entre las raíces primaria (vertical) y secundaria (oblicua) del dos o tres en su borde lateral y otros, mediales, constituyen el
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968 Arterias de la circulación mayor
N. del plexo sacro Mesocolon sigmoide
A. mesentérica inferior
V. mesentérica inferior Mesenterio
Tronco simpático lumbar Tronco simpático lumbar
Uréter Uréter
Vasos ováricos/testiculares Vasos ováricos/testiculares
M. psoas mayor Confluencia de las v. ilíacas comunes
A. ilíaca común izquierda Disco intervertebral L4-L5
A. sacra media A. ilíaca común derecha
Fig. 86-4. Región de la bifurcación aórtica, corte transversal esquemático. Vista superior.
grupo del promontorio. Otros nodos se encuentran cubiertos corresponde a la rama de bifurcación medial de la arteria ilíaca
por los vasos: son retroarteriales. común. Mediante numerosas ramas parietales y viscerales, irriga
– Atrás y lateralmente, el triángulo iliolumbar [de Marcille] la mayor parte de los órganos de la pelvis, paredes, órganos ge-
con los vasos iliolumbares, el nervio obturador, el tronco lum- nitales externos y la raíz del miembro inferior (regiones glútea y
bosacro y el tronco simpático lumbar. Las arterias se aplican obturatriz).
a las caras laterales de la 5.ª vértebra lumbar. Lateralmente, la
arteria está a corta distancia de las fibras mediales del músculo Generalidades
psoas mayor y del nervio genitofemoral. Su origen se sitúa en la terminación de la arteria ilíaca común,
– Medialmente, corresponde a la saliente del cuerpo de la 5.ª a nivel del borde inferior de la 5.ª vértebra lumbar, sobre la cara
vértebra lumbar; por delante de esta vértebra: la arteria sacra auricular del sacro en relación con el promontorio (fig. 86-5).
mediana (media) y los filetes simpáticos preaórticos conden- Desde aquí presenta un trayecto, oblicuo hacia abajo, adelan-
sados en un cordón: el plexo hipogástrico superior (nervio te y lateralmente, hasta el estrecho superior de la pelvis, al que
presacro) [André Latarjet]. franquea penetrando en la pelvis menor, dirigida hacia abajo y
– Adelante, la arteria es cruzada por el plexo hipogástrico su- atrás. En el segmento superior, desde su origen hasta el estrecho
perior (originado en el plexo mesentérico inferior). Los vasos
superior, la arteria se encuentra aplicada a la arteria ilíaca externa.
de las gónadas (testiculares u ováricos), situados lateralmente, En este último segmento, no origina ninguna rama colateral. En
no cruzan la terminación de la arteria ilíaca común y la situa- el segmento pelviano proporciona numerosas colaterales de
ción del uréter en relación con los vasos varía según el lado. disposición variable, hasta tal punto que es difícil fijarle un punto
El uréter derecho cruza la arteria ilíaca externa a 15 mm
preciso de terminación (véase más adelante, Distribución); se lo
por debajo de la bifurcación de la arteria ilíaca común, y sitúa de manera arbitraria en el borde superior de la escotadura
el uréter izquierdo cruza la arteria ilíaca común a 15 mm
ciática mayor (Gouaze).
por encima de su bifurcación (ley de Luschka). En realidad, ello
varía con la bifurcación arterial, pero la ley de Luschka es vale-
Relaciones
dera en el sentido de que el uréter derecho cruza los vasos
ilíacos más abajo que el uréter izquierdo. Marco
Está formado:
Ramas colaterales y anastomosis
En el curso de su trayecto, estas arterias dan ramas delgadas – Lateralmente, por la pared pelviana tapizada por el músculo
que se pierden en el tejido conectivo, en los nodos linfáticos, so- iliopsoas, hasta el estrecho superior de la pelvis, luego por el
bre las venas y algunas ramas musculares. Pueden originar una músculo obturador interno.
arteriola delgada, pero importante, destinada a la porción ilíaca – Atrás, la concavidad sacra, con el músculo piriforme.
y pelviana del uréter; es la arteria ureteral inferior (A. Latarjet). – Medialmente, con el peritoneo pelviano que desciende de
Las arterias ilíacas comunes constituyen arterias de pasaje. la fosa ilíaca, a la derecha, y que constituye, a la izquierda, el
No existen anastomosis demostrables entre las pequeñas ra- retrofondo del receso intersigmoideo. En la mujer, el peritoneo
mas de ambas arterias ilíacas comunes. se separa de la pared por delante de la arteria para formar el
ligamento ancho del útero.
RAMAS TERMINALES DE LA ARTERIA Órganos satélites
ILÍACA COMÚN Se describen (fig. 86-6):
– Lateralmente: el plano de la vena ilíaca interna, que se
Arteria ilíaca interna [hipogástrica] prolonga arriba por su confluencia con las venas ilíacas exter-
La arteria ilíaca interna es una arteria voluminosa que na e interna. Más lateralmente, el nervio obturador, oblicuo
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Aorta abdominal 969
hacia abajo y adelante, cruza la cara profunda de los vasos ilía- 1. Arteria iliolumbar. Se origina de la cara posterior de la ilíaca in-
cos internos. terna o de su cara lateral. Se dirige hacia arriba y atrás, cruzando
– Atrás: un plano venoso importante se interpone entre la arte- el promontorio por detrás de los vasos ilíacos comunes. Llega
ria y el plexo sacro, cubierto por la fascia del piriforme. a la fosa iliolumbar entre el nervio obturador lateralmente y el
– Medialmente: corresponde al plano subperitoneal, donde se tronco lumbosacro medialmente. Termina dividiéndose en:
encuentra el uréter que adhiere a la cara profunda del perito-
neo; está situado: a la derecha, algo adelante y medial a la ar- – Una rama lumbar [ascendente] que se distribuye en el
teria; a la izquierda, notoriamente medial. A través del perito- psoas mayor, el cuadrado lumbar y las últimas raíces lum-
neo, la arteria en la mujer se relaciona con el ovario, formando bares.
el límite posterior de la fosa ovárica; más atrás y medialmente, – Una rama ilíaca [transversal] que pasa detrás del músculo
se encuentra el recto. psoas mayor hacia el músculo ilíaco. Esta se anastomosa
– Vasos linfáticos ilíacos internos: anexados al plano venoso, con las arterias lumbares arriba y la circunfleja ilíaca profun-
presentan uno o dos nodos linfáticos situados delante de la da (de la ilíaca externa) abajo.
arteria. Estos hacen una estación importante en el ángulo de – Ramas espinales que se dirigen a través de los agujeros
bifurcación de las dos arterias ilíacas. sacros hacia el conducto sacro.
– Tejido conectivo subperitoneal: se condensa alrededor de
la arteria y de sus ramas viscerales. Su conjunto forma la fascia 2. Arterias sacras laterales. Se distribuyen en los músculos veci-
pelviana visceral [vaina hipogástrica]. Las expansiones de esta nos y en la cola de caballo. Sus ramas mediales se anastomosan
fascia acompañan las ramas intrapelvianas, sus venas y vasos lin- con ramas de la arteria sacra mediana (media); algunas de sus
fáticos, en dirección al recto, los órganos genitales y la vejiga. ramas salen por los forámenes sacros posteriores y terminan en
las partes blandas posteriores al sacro, donde se anastomosan
Ramas de la arteria ilíaca interna con ramas de la arteria glútea. Habitualmente existen dos:
El modo de división es variable y difícil de describir. Se la pue-
de esquematizar distinguiendo dos troncos terminales que se – La arteria sacra lateral superior se dirige hacia arriba,
separan a la altura de la escotadura ciática mayor: penetra en el primer foramen sacro anterior para distribuir-
– Tronco posterior: da origen a las arterias glútea superior, ilio- se en la cola de caballo, así como en los músculos posterio-
lumbar y sacras laterales. res del sacro.
– Tronco anterior: de él surgen las arterias glútea inferior y pu- – La arteria sacra lateral inferior desciende a lo largo del
denda interna. borde correspondiente del sacro, por delante del músculo
piriforme.
Las otras ramas, umbilical, obturatriz, arterias viscerales, se
considerarán como colaterales (Villemin). Ramas intrapelvianas viscerales
También puede recordarse la disposición y el destino de esas Son las arterias umbilical, rectal media, vesical inferior, uterina
ramas si se las divide en tres grupos: intrapelvianas parietales, y vaginal (en la mujer) (fig. 86-5).
intrapelvianas viscerales y extrapelvianas.
– Arteria umbilical: presenta su máximo desarrollo en el feto.
Ramas intrapelvianas parietales Nace de la cara anterior de la arteria ilíaca interna, sigue la pa-
Arteria iliolumbar y sacra lateral (fig. 86-5): red lateral de la pelvis, cruza por encima el fondo y el vértice
V. ilíaca común
Uréter
M. iliopsoas A. ilíaca común
A. ovárica/testicular
Ganglio simpático sacro
A. ilíaca externa A. iliolumbar
N. femoral A. ilíaca interna
V. ilíaca externa A. sacra lateral
A. pudenda interna
A. ilíaca interna A. glútea superior
M. piriforme
A. vesical superior
A. obturatriz Plexo sacro
M. obturador interno
A. umbilical
Fig. 86-5. Arteria ilíaca interna del lado derecho. Vista anteromedial.
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970 Arterias de la circulación mayor
M. oblicuo externo del abdomen
M. ilíaco Lig. inguinal
Peritoneo M. sartorio
N. femoral M. tensor de la
M. psoas mayor fascia lata
Fascia ilíaca R. cutáneo lateral
N. genitofemoral Fascia glútea
A. ilíaca externa Ilion
N. obturador
V. ilíaca externa
M. glúteo menor
A. y v. ilíacas internas
Tronco lumbosacro
M. glúteo medio
Articulación sacroilíaca
N. sacro
Raíces de n. sacro
Lig. sacroilíaco posterior M. glúteo mayor
M. erector de la columna
Ilion
Fig. 86-6. Sección horizontal de la pelvis a nivel de la bifurcación de los vasos ilíacos.
vesical, encuentra la pared abdominal anterior cerca del plano mediana [media]), con la arteria ilíaca externa (arterias obtura-
mediano y se aplica a su homóloga opuesta a nivel del ombli- triz - epigástrica, iliolumbar, circunfleja ilíaca) y con la arteria fe-
go. Ambas forman parte del cordón umbilical conectadas a la moral (isquiática - femoral profunda, círculo de las circunflejas
placenta. En el recién nacido, la circulación umbilical se detie- ilíacas, pudenda interna - pudendas externas).
ne después de la ligadura del cordón. La arteria se oblitera y en
el adulto no existe sino un cordón fibroso, a veces permeable En el ser vivo
en su origen, donde da algunas ramas vesicales. La profundidad de estas arterias hace difícil percibir sus pul-
– Arteria rectal media [hemorroidal media] (véase Arterias del saciones en el examen clínico. Se las puede explorar por aorto-
recto). grafía, pero no se visualizan bien ya que la corriente principal
– Arteria vesical inferior (véase Vejiga y próstata). arrastra el medio de contraste hacia la arteria ilíaca externa. Sus
– Arteria uterina (véase Útero). numerosas ramas y sus anastomosis forman una importante vía
– Arteria vaginal [larga] (véase Vagina). de derivación en caso de obliteración de la arteria ilíaca externa,
pero ella no siempre alcanza a asegurar una vascularización sufi-
Ramas extrapelvianas ciente para el miembro inferior. El cirujano aborda la arteria por
Destinadas a la raíz del miembro inferior y al periné, son las vía intraperitoneal y se dirige contra la pared pelviana, a los lados
arterias: glútea superior, glútea inferior, obturatriz (véase del recto, detrás del ligamento ancho en la mujer. Algunas de sus
Arterias del miembro inferior, tomo 1) y pudenda interna. ramas se pueden ligar en su origen en la cirugía del recto, del
útero o en las extirpaciones ampliadas por cáncer.
Anastomosis
Son numerosas y se distinguen: Arteria ilíaca externa
– Anastomosis homolaterales de las ramas entre sí (arterias Es la rama de división externa de la arteria ilíaca común, a la
obturatriz - pudenda interna, glútea superior - glútea inferior, que prolonga y se extiende hasta el ligamento inguinal, donde
rectal media - pudenda interna, uterina - vaginal). se continúa como arteria femoral (figs. 86-3 y 86-5). Es una
– Anastomosis contralaterales entre las dos arterias ilíacas arteria “de pasaje” destinada esencialmente al miembro inferior.
internas. Estas se sitúan entre las paredes de las vísceras pel-
vianas: recto, útero, vagina, vejiga y próstata. Generalidades
– Anastomosis con los territorios vecinos: con la aorta su- Nace de la arteria ilíaca común por bifurcación con la ar-
prayacente (arterias genitales, lumbares, rectal superior, sacra teria ilíaca interna, a nivel del borde inferior de la 5.ª vértebra
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Aorta abdominal 971
lumbar, medialmente a la interlínea sacroilíaca. Su trayecto es – Lateralmente, con los órganos de la fosa ilíaca revestidos de
oblicuo hacia abajo y lateralmente, y sigue la línea arqueada del peritoneo: ciego y apéndice a la derecha; colon sigmoide y
hueso ilíaco. Termina al pasar profunda a la mitad del ligamento raíz secundaria del mesocolon sigmoide a la izquierda.
inguinal, en sentido medial al arco iliopectíneo. Su continuación – Medialmente, con interposición del peritoneo, con el recto,
con la arteria femoral está marcada por una ligera angulación con el ligamento ancho, con las fosas paravesicales.
en el borde anterior del hueso ilíaco. Su calibre es de 10 mm, – Adelante, está oculta por las asas delgadas. Se acerca cada
término medio. vez más a la pared abdominal anterior, lo que la sitúa por de-
bajo y lateral al anillo profundo del conducto inguinal. Su tra-
Relaciones yecto se proyecta sobre una línea que une el ombligo con la
mitad del ligamento inguinal.
Marco
Está formado por el esqueleto, el músculo psoas mayor y el Ramas colaterales
peritoneo:
Tiene algunas ramas de escaso calibre como: ramas para los
– Esqueleto: está representado, de atrás hacia adelante, por el nodos linfáticos, arteria ureteral inferior (puede originarse de la
ala del sacro, la línea arqueada del coxal y la parte más anterior terminación de la arteria ilíaca común). La arteria ilíaca exter-
y medial de la fosa ilíaca, sobre las cuales se aplica la arteria. na da dos colaterales importantes: la epigástrica inferior y
– Músculo psoas mayor: se halla cubierto por la fascia ilíaca, la circunfleja ilíaca profunda.
sigue a la arteria lateralmente y está en contacto con esta.
Forma, arriba y lateralmente a ella, una voluminosa saliente Arteria epigástrica inferior
redondeada. Es una arteria de la pared abdominal anterior (fig. 86-8).
– Peritoneo: tapiza íntimamente la arteria que hace una sa-
liente visible en el borde superior de la pelvis menor, hacia – Generalidades. Se origina del lado medial de la arteria ilía-
la cavidad abdominal. Está separado de ella por un tejido ca externa a algunos milímetros por encima del ligamento
conectivo extraperitoneal, abundante adelante (espacio de inguinal. Se dirige primero medialmente y algo hacia arriba
Bogros), que permite la separación del peritoneo en la cirugía en dirección al borde lateral del músculo recto del abdo-
de la arteria por vía subperitoneal. men. Penetra en su vaina, donde cambia su dirección para
hacerse vertical. La arteria epigástrica inferior está aplica-
Órganos vecinos da a la cara posterior del recto del abdomen, al que fi-
Están situados en el plano subperitoneal (fig. 86-7): nalmente penetra para terminar anastomosándose con la
arteria epigástrica superior en el músculo, a la altura del
A. Vena ilíaca externa. Está ubicada, a la izquierda, detrás ombligo.
de la arteria y algo medial a esta; a la derecha, la vena es – Relaciones. En su origen y en su primer segmento la arte-
medial y posterior a la arteria. Una vaina común reúne a los ria está detrás del conducto inguinal, medialmente a su anillo
dos vasos. profundo, en el plano subperitoneal. Separa las fosas inguina-
B. Vasos linfáticos. Los vasos linfáticos ilíacos externos están les lateral y medial. El deferente o el ligamento redondo, que
en el ángulo diedro arteriovenoso en relación con la arteria describe una concavidad en sentido opuesto, cruza por arriba
y la vena. Se disponen en troncos. Los vasos linfáticos se en- el arco que forma. Más arriba, acompañada por sus dos venas,
cuentran interrumpidos por nodos linfáticos gruesos interca- se sitúa primero en la cara profunda del músculo transverso
lados en su trayecto. del abdomen, luego en la vaina del recto del abdomen, detrás
C. Cerca de su origen, la arteria ilíaca externa derecha es cru- de este músculo.
zada por el uréter según la ley de Luschka. En la mujer, las – Distribución. Sus ramas colaterales son:
arterias ilíacas externas son cruzadas por los vasos ováricos,
que levantan aquí el ligamento suspensorio del ovario. – La arteria cremastérica [funicular] (en el hombre), para
D. Cerca de su terminación, detrás de la pared abdominal, se las envolturas del cordón espermático.
ubica una encrucijada compleja donde se encuentran: – La arteria del ligamento redondo (en la mujer), anasto-
mosada posteromedialmente con una rama de la arteria
– El nervio genitofemoral en la cara anterior de la arteria. uterina.
– Los vasos testiculares (en el hombre) que son paralelos a – La rama púbica de la arteria epigástrica inferior [su-
la arteria. Estos están situados por delante y laterales a ella. prapubiana] que se dirige medialmente, por encima del
– El conducto deferente (en el hombre). pubis, y se anastomosa con la del lado opuesto [arcada ar-
– El ligamento redondo del útero (en la mujer) que terial suprapubiana].
cruza la arteria en dirección medial, algo por encima del – La arteria obturatriz accesoria (anastomótica de la ob-
ligamento inguinal. turatriz), que se dirige hacia abajo, hacia el foramen obtu-
– Las venas circunflejas ilíacas profundas que cruzan rador.
la arteria en dirección medial por su cara anterior para – Ramas musculares para los músculos anchos y el recto del
terminar en la vena ilíaca externa. abdomen.
Las ramas terminales forman una red en la parte media del
Relaciones a distancia
recto del abdomen, donde se anastomosan con arteriolas
Situada en el límite entre la fosa ilíaca y la cavidad pelviana, la provenientes de la arteria torácica interna.
arteria se relaciona (fig. 86-7):
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972 Arterias de la circulación mayor
M. transverso M. ilíaco
M. oblicuo interno Colon ascendente
M. oblicuo externo Ciego
Fascia ilíaca Intestino delgado
Cresta ilíaca
Orificio ileal
Porción terminal del íleon
Orificio del apéndice vermiforme
Apéndice vermiforme
A. espermática y n. genitofemoral
A. ilíaca externa
V. ilíaca externa
Conducto deferente
A. umbilical, porción obliterada
Plexo venoso vesical
A. obturatriz
N. obturador
M. glúteos M. psoas mayor
Cara glútea
N. femoral
Fosa ilíaca
Ilion Cabeza del fémur
Espacio subfacial
Fig. 86-7. Corte coronal del abdomen que pasa por la fosa ilíaca derecha, segmento posterior del corte.
A. torácica interna
A. epigástrica superior
A. intercostal anterior
Espacio entre las digitaciones
del diafragma
A. epigástrica inferior
Línea arqueada
A. epigástrica inferior
Lig. interfoveolar
A. circunfleja ilíaca profunda
Fig. 86-8. Arteria epigástrica en la pared abdominal anterior. Vista posterior, lado derecho.
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Aorta abdominal 973
Fig. 86-9. Angiorresonancias magnéticas con gadolinio. Vistas anteriores. A. Aorta abdominal y la bifurcación aórtica.
B. Arterias ilíacas comunes y sus ramas (gentileza del doctor Miguel E. Nazar).
Arteria circunfleja ilíaca profunda – Con la arteria ilíaca interna (epigástrica inferior - obturatriz;
Se origina del lado lateral de la arteria ilíiaca externa, sigue circunfleja ilíaca - iliolumbar).
al ligamento inguinal en el plano subperitoneal, hasta la espina – Con la arteria subclavia (epigástrica inferior - torácica interna).
ilíaca anterior superior (fig. 86-8). En este trayecto da ramas a la
pared abdominal anterior. A nivel de la espina ilíaca anterior su- En el ser vivo
perior da origen a una rama ascendente [epigástrica externa], Es necesaria una pared abdominal depresible y delgada para
para los músculos abdominales, que se ubica debajo del múscu- que los latidos de la arteria se puedan percibir a nivel del liga-
lo oblicuo interno. También genera una rama transversa que mento inguinal.
sigue el labio interno de la cresta ilíaca e irriga al músculo ilíaco, y Su exploración radiológica se efectúa por aortografía, que
se anastomosa atrás con una rama de la arteria iliolumbar. opacifica sobre todo el eje mayor ilíaco femoral o mediante an-
giorresonancia magnética (fig. 86-9A y B).
Rama terminal Las anastomosis de la arteria ilíaca externa permiten su liga-
dura. Por la arteria epigástrica inferior se establece una vía eficaz
La arteria ilíaca externa se continúa directamente con la de derivación entre los territorios superiores e inferiores de la
arteria femoral en el muslo. aorta, en caso de estenosis del istmo aórtico, de obliteración de
la aorta o de su bifurcación.
Anastomosis La cirugía de la arteria ilíaca externa se hace por vía ilíaca
Se establecen: subperitoneal (cirugía unilateral), por vía transperitoneal (cirugía
bilateral o dirigida sobre el conjunto aortoilíaco), por vía combi-
– Con la arteria ilíaca externa opuesta [arcada suprapubiana]. nada femoroilíaca (trombosis iliacofemorales).
Véase Caso clínico: Aneurisma de aorta
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Venas de la circulación mayor
XVII
Capítulo 87: Sistema de la vena cava superior 977
Capítulo 88: Sistema de la vena cava inferior 995
Capítulo 89: Venas de la columna vertebral y anastomosis
intercavas 1002
El retorno de la sangre venosa de la circulación mayor hacia el corazón está asegurado por dos grandes
sistemas venosos: el de la vena cava superior, para la cabeza, el cuello y los miembros superiores, y el de
la vena cava inferior, para la parte del cuerpo situada por debajo del diafragma (abdomen, pelvis y miem-
bros inferiores). Solo escapan a estos dos sistemas las venas propias del corazón, que drenan directamen-
te en el atrio [aurícula] derecho, y las venas pulmonares, que terminan en el atrio [aurícula] izquierdo. Estas
últimas venas conducen hacia el corazón sangre oxigenada y no sangre carboxigenada.
Al lado de los dos sistemas cava, existe una red venosa, situada alrededor y en el interior de la columna
vertebral, a partir de la cual se constituye una vía secundaria, ascendente y descendente, constituida por las
venas lumbares ascendentes y las venas ácigos. Esta vía, muy importante desde el punto de vista fun-
cional, representa una corriente anastomótica preponderante en el conjunto de las anastomosis intercavas.
En el sistema cava inferior se sitúa un dispositivo particular, el de la circulación portal hepática, inter-
puesto entre dos lechos capilares: el de las vísceras abdominales y el del hígado; este órgano se encuentra,
así, interpuesto entre estas vísceras y la vena cava inferior.
La circulación portal hepática se estudia con los órganos del sistema digestivo.
Se consideran aquí, sucesivamente, el sistema cava superior, el sistema cava inferior, las venas vertebrales
y paravertebrales y las anastomosis intercavas.
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Sistema de la vena cava superior 87
Este sistema está definido por su vena terminal, la vena cava men. En su terminación presenta dos válvulas que, a diferencia
superior, intratorácica, que termina en la parte superior del atrio de la opinión clásica, por lo general son insuficientes. Es una vena
derecho. voluminosa con paredes delgadas y frágiles.
A esta vena confluyen las venas de la cabeza y del miembro
superior, drenadas de cada lado por las venas braquiocefáli- En el espacio laterofaríngeo retroestíleo
cas, las que al reunirse constituyen la vena cava superior. La vena yugular interna comparte aquí las relaciones de la
Esta recibe, además, la sangre de las venas ácigos (corrien- carótida interna, colocándose lateromedialmente para situarse
te paravertebral) que drenan la sangre de la parte posterior del en su cara posterolateral (fig. 87-4). Se encuentra delante de
tronco y constituyen la vía principal de anastomosis con la los procesos transversos de las vértebras cervicales, detrás del
vena cava inferior. tabique de los músculos y ligamentos estíleos, lateral a la farin-
Se estudiarán sucesivamente: ge y medial al esternocleidomastoideo y al vientre posterior del
digástrico que la cruzan lateralmente. Es seguida, medialmen-
– Las venas de la cabeza y del cuello. te, por el nervio glosofaríngeo, y detrás, por el vago. El nervio
– Las venas del miembro superior (véase el Tomo 1). accesorio la cruza de arriba hacia abajo y de medial a lateral, sea
– La vena subclavia. delante o detrás de la vena; en algunas ocasiones se lo puede
– Las venas braquiocefálicas. ver “atravesar” la vena por un ojal venoso. El nervio hipogloso
– La vena cava superior. aparece en el borde medial de la vena, después de haber cruza-
do la carótida interna y el vago en la parte inferior de la región.
El ganglio simpático cervical superior es más posterior (véase
VENAS DE LA CABEZA Y DEL CUELLO Relaciones de la arteria carótida interna).
Constituyen un conjunto drenado por una vena principal, la
vena yugular interna, y por cinco venas menos voluminosas: En el triángulo carotídeo
la yugular externa, la yugular anterior, las venas tiroideas Por debajo del vientre posterior del digástrico y por encima
inferiores, la vena vertebral y la yugular posterior. Cada una del músculo omohioideo, la vena comparte las relaciones de la
de ellas tiene un territorio bien definido. Todas están ampliamen- bifurcación carotídea (figs. 87-3 y 87-5). Se recordará que aquí
te anastomosadas entre sí y de un lado con el otro. forma el lado posterior del triángulo venoso [de Farabeuf ] y que
su cara lateral es seguida por la raíz superior del asa cervical. Su
cara lateral contrae relaciones en su borde posterior con la raíz
Vena yugular interna inferior del asa cervical y con los nodos linfáticos de la región.
Es satélite de las arterias carótidas interna y común.
Origen Seno petroso inferior
Son los senos venosos de la duramadre, que recogen la N. glosofaríngeo
sangre de las venas del encéfalo y de la órbita. Se describen con Lig. yugular
los órganos correspondientes (véase Tomo 1). Debe retenerse Proceso intrayugular del temporal
este hecho esencial: la vena yugular interna es la que drena V. yugular interna
la sangre venosa del cerebro.
Trayecto y relaciones
La vena yugular interna se origina en la parte posterior del
foramen yugular en la base del cráneo, donde continúa al seno
sigmoideo (figs. 87-1 y 87-2). La dilatación que marca este ori-
gen es el bulbo superior de la vena yugular, que ocupa la Lig. yugular
fosa yugular del hueso temporal. Desciende verticalmente (fig. N. vago
87-3), algo oblicua hacia adelante y lateralmente a todo lo largo A. meníngea posterior Foramen yugular
del cuello. Termina detrás de la articulación esternoclavicular, N. accesorio Proceso intrayugular del occipital
uniéndose con la vena subclavia (confluente yugulosubclavio)
para formar la vena braquiocefálica. En su recorrido se encuentra
sucesivamente, de arriba abajo, en el espacio retroestíleo, en el Fig. 87-1. Foramen yugular, vista intracraneal (según Paturet),
triángulo carotídeo del cuello y en la región esternocleidomas- lado derecho.
toidea. En el curso de su trayecto aumenta ligeramente de volu-
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978 Venas de la circulación mayor
Plexo carotídeo interno
Plexo venoso carotídeo interno
A. carótida interna
Seno petroso inferior
N. timpánico
N. glosofaríngeo
Lig. yugular N. vago
R. comunicante con el n. vago V. del conducto
R. comunicante con del n. hipogloso
el n. glosofaríngeo N. hipogloso
N. facial
V. yugular interna
N. accesorio
A. meníngea posterior Cóndilo occipital
Fig. 87-2. Órganos vasculonerviosos del foramen yugular y relaciones de la vena yugular interna, lado derecho, vista
exocraneal de abajo hacia arriba (según Paturet).
N. hipogloso
Comunicación entre C2 y C3
Vena yugular interna
R. externo del n. accesorio
N. del elevador de la escápula R. comunicante de C3
N. auricular mayor con el n. accesorio
N. cervical transverso
N. del elevador
de la escápula
N. supraclavicular
Raíz inferior del
asa cervical
N. del elevador de la escápula N. frénico
N. del romboides mayor V. subclavia
N. del subclavio
N. superior del
pectoral mayor
N. inferior del pectoral mayor
N. del pectoral menor
Fig. 87-3. Plexo cervical, vista lateral derecha luego de la ablación del músculo esternocleidomastoideo.
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Sistema de la vena cava superior 979
Conducto parotídeo
Faringe M. masetero
Mandíbula
M. pterigoideo medial
Tonsila [amígdala] palatina N. facial
Glándula parótida
Proceso [apófisis] estiloides A. carótida externa
N. glosofaríngeo V. retromandibular
A. carótida interna
V. yugular interna
Tronco simpático cervical
Vientre posterior
del m. digástrico
3.ª vértebra cervical Nodos yugulodigástricos
Nodo retrofaríngeo N. accesorio
M. prevertebral N. vago
N. hipogloso M. esternocleidomastoideo
Fig. 87-4. Corte horizontal de los espacios laterofaríngeos que pasa por la 3.ª vértebra cervical, lado derecho.
En la región esternocleidomastoidea y sus ramas, cúpula pleural, ganglio cervicotorácico del simpáti-
Debajo del borde superior del cartílago tiroides, la vena yugu- co, etc.). Adelante, corresponde al intersticio que separa los dos
lar interna constituye, con la arteria carótida común y el nervio haces de inserción del músculo esternocleidomastoideo.
vago, el eje vasculonervioso del cuello y contrae las mismas rela- En todo su trayecto, la vena yugular interna es seguida late-
ciones que la arteria (figs. 87-3 y 87-5). Su trayecto es cruzado ralmente por la cadena de nodos linfáticos yugulares, relación
por el músculo omohioideo. Atrás (fig. 87-6), se relaciona con inmediata y capital en los vaciamientos de nodos linfáticos del
la parte anteromedial del escaleno anterior y oculta al nervio cuello. Estos nodos son inconstantes en el espacio laterofarín-
frénico. Más abajo cubre a los elementos que ocupan la parte geo. En la parte media se disponen en un tronco lateral posterior
preescalénica de la fosa supraclavicular menor (arteria subclavia y anterior con un grupo subdigástrico, de los cuales el superior
N. vago
N. glosofaríngeo N. accesorio
N. hipogloso
Conducto del Foramen yugular
hipogloso V. yugular interna
N. carotídeo interno Proceso mastoides
R. interno del n. accesorio M. digástrico
Ganglio inferior del vago
R. externo
N. glosofaríngeo
del n. accesorio
N. hipogloso
Ganglio simpático
cervical superior
N. laríngeo superior
M. esternocleidomastoideo
N. vago
Tronco simpático cervical V. yugular interna
A. carótida interna
Fig. 87-5. Vista posterior esquemática de los elementos vasculonerviosos del espacio retroestíleo, lado derecho.
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980 Venas de la circulación mayor
es paralelo al borde inferior del digástrico, nodo yugulodigástrico recibiendo a la vena supraorbitaria), de la vena angular proce-
[ganglios linfáticos de Kuttner]. dente de la órbita y de las venas nasales externas. Desciende
hacia abajo, atrás y lateral, situada profundamente a los múscu-
Afluentes los cigomáticos y lateralmente al buccinador donde se adosa al
conducto parotídeo para llegar al borde anterior del masetero.
Seno petroso inferior
Aquí, la vena facial se ubica detrás de la arteria homónima.
Pertenece a los senos de la duramadre y confluye en el bulbo Cruza el borde anterior del músculo masetero y el borde inferior
superior de la yugular en la parte más alta del espacio laterofarín- de la mandíbula y penetra en el triángulo submandibular, late-
geo, al ras de la base del cráneo (véase fig. 87-2). Constituye una ralmente a la glándula, en el espesor de la fascia glandular. Se
de las venas de drenaje del seno cavernoso. une a la vena lingual a nivel del hueso hioides. Afluentes: en su
trayecto recibe las venas palpebrales, la vena labial superior, la
Confluencia venosa tirolinguofaringofacial vena facial profunda, venas labiales inferiores, vena submento-
Esta confluencia venosa puede estar formada por la des- niana, vena palatina externa, venas parotídeas, vena retroman-
embocadura de la vena tiroidea superior, la vena lingual, dibular. Anastomosis: la vena facial se anastomosa con la vena
la vena palatina externa y la vena retromandibular en la oftálmica (a través de la vena angular), con las venas maxilares
porción distal de la vena facial. La vena facial es un afluente (mediante el plexo pterigoideo), con la vena yugular externa (a
voluminoso que termina en la cara anterior de la vena yugular través de la vena retromandibular), con la yugular anterior (por
interna a la altura del borde superior del cartílago tiroides. La las venas submentonianas).
vena tiroidea superior y la vena lingual pueden desembocar in- Vena lingual (fig. 87-8). Es un tronco corto que resulta de la
dependientemente en la yugular interna. reunión de tres grupos venosos:
Vena facial (fig. 87-7). Se ubica en el surco nasogeniano. Su
origen se produce por la reunión de una vena supratroclear A. Las venas linguales profundas, las que acompañan a la
(representa a las venas que ocupan la parte media de la frente arteria lingual; anastomosadas entre sí, forman un plexo
y terminan en un arco venoso transversal en la raíz de la nariz, alrededor de la arteria.
Tráquea V. yugular anterior
N. laríngeo recurrente M. esternotiroideo
M. esternohioideo
A. carótida común
Lámina pretraqueal de la fascia cervical
N. vago M. omohioideo
V. yugular interna M. esternocleidomastoideo
Nodo yúgulo-omohioideo
Platisma
V. yugular externa
Lámina superficial de
la fascia cervical
N. frénico Esófago
M. escaleno anterior
V. cervical profunda A. tiroidea inferior
A. y v. vertebral Tronco simpático cervical
Fig. 87-6. Corte horizontal del cuello a nivel de la 6.ª vértebra cervical, vista superior.
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Sistema de la vena cava superior 981
V. supratroclear
N. óptico V. angular
Seno cavernoso
V. temporal superficial V. infraorbitaria
Plexo pterigoideo
A. facial
V. yugular interna
V. retromandibular M. buccinador
V. facial
V. yugular externa
V. submentoniana
Fig. 87-7. Venas de la cara. Orígenes de la vena yugular externa.
B. Las venas dorsales de la lengua, situadas en el dorso de circula muy rápidamente: en un sujeto semisentado, la yugular
la lengua, debajo de la mucosa, forman detrás del surco interna aparece casi plana. Si se la lesiona, el aire penetra silban-
terminal un plexo posterior al que llegan las venas epigló- do antes de que la sangre escape. Drena la sangre del encéfalo:
ticas y tonsilares [amigdalinas]. su importancia funcional es evidente, pero las anastomosis que
C. La vena sublingual [ranina] y la vena satélite del ner- contrae con las otras venas yugulares son tales que su ligadura
vio hipogloso, adelante están situadas a cada lado del no tiene efecto sobre la circulación cerebral.
frenillo lingual, acompañan al nervio hipogloso, y hacia
atrás están separadas de la arteria lingual por el músculo Exploración
hiogloso.
La yugular interna es visible en caso de compresión de la vena
Estos tres grupos convergen al borde posterior del hiogloso cava superior y se la ve latir (pulso yugular) en ciertas cardiopa-
tías. En determinadas condiciones patológicas se puede provo-
y forman la vena lingual propiamente dicha, que desemboca a
menudo en la facial o directamente en la yugular interna. car un reflujo venoso hacia la yugular comprimiendo el hígado
Vena tiroidea superior (fig. 87-9). De la parte superior del (reflujo hepatoyugular). Se puede ver la yugular interna en el úl-
lóbulo tiroideo sigue a la arteria homónima en un trayecto obli- timo tiempo de la arteriografía carotídea.
cuo arriba, atrás y lateral, en la cara externa de la laringe. Recibe
en su trayecto afluentes laríngeos y faríngeos. Abordaje quirúrgico
Venas faríngeas. Se dirigen desde el plexo faríngeo en la Este obedece a los mismos principios anatómicos y técnicos
cara posterior de la faringe, hacia los lados, y desembocan en que el de las arterias carótidas. En el curso de los vaciamientos
la vena yugular interna. Desde la amígdala palatina y la pared de los nodos linfáticos por cáncer es cuando la vena es abordada
lateral de la faringe sale la vena palatina externa, que desem- con más frecuencia por el cirujano.
boca habitualmente en la vena facial.
Vena tiroidea media Vena yugular externa
Es una vena –o varias– corta, transversal, que emerge de la Es una vena superficial originada por debajo de la región
parte media e inferior del lóbulo de la glándula tiroides y se diri- parotídea, que termina en la vena subclavia (fig. 87-9).
ge lateralmente hacia la yugular interna, pasando delante de la
carótida común (fig. 87-9). Afluentes de origen
Son las venas occipital y auricular posterior. También par-
En el ser vivo
ticipan indirectamente las venas temporal superficial y el ple-
Anatomía funcional xo pterigoideo, que van a formar la vena retromandibular.
La yugular interna drena una cantidad considerable de san- Se reúnen detrás del cuello de la mandíbula, dentro de la celda
gre. Sometida a la gravedad y a la aspiración torácica, esa sangre parotídea. Forman un verdadero confluente venoso intraparo-
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982 Venas de la circulación mayor
R. lingual dorsal V. dorsal de la lengua
A. facial V. profunda de la lengua
M. estilogloso
A. carótida externa
Mandíbula
Anastomosis para la
a. submentoniana
A. sublingual
V. lingual
V. yugular interna
Confluencia de las v. facial, A. lingual profunda
lingual y tiroidea superior
A. tiroidea superior M. hiogloso
A. lingual R. suprahioidea
Fig. 87-8. Arterias y venas de la lengua, vista lateral derecha.
tídeo, del que pueden distinguirse venas satélites de la arteria Trayecto y relaciones
carótida externa. La vena retromandibular puede terminar en En el cuello
la vena facial o en la vena yugular interna, tiene su anasto-
mosis superficial con el origen de la vena yugular externa, La vena yugular externa originada por la confluencia de las
venas auricular posterior, occipital y retromandibular, se ubica
por debajo de la glándula parótida.
superficialmente a la hoja superficial de la fascia cervical, cerca
del borde anterior del músculo esternocleidomastoideo, por de-
Vena temporal superficial bajo de la glándula parótida, a la altura del hueso hioides. Puede
Es satélite de la arteria temporal superficial, situada delante estar dando una anastomosis a este nivel para la vena yugular
de esta. El nervio auriculotemporal está por detrás de la arteria. anterior. La vena yugular externa se dirige oblicua hacia aba-
Drena la sangre del cuero cabelludo y recibe venas auriculares jo y atrás, cruzando en forma superficial el esternocleidomastoi-
anteriores, temporal media, palpebrales y facial transversa. deo, según una línea que va del ángulo de la mandíbula al medio
de la clavícula. Se inflexiona hacia abajo, adelante y medialmente
Venas maxilares para profundizarse en la fosa supraclavicular mayor, y termina
Drenan una red venosa que se reúne por detrás de la tubero- en la cara superior de la vena subclavia perforando las hojas su-
sidad del maxilar: el plexo pterigoideo (véase fig. 87-7). Este perficial y pretraqueal de la fascia cervical.
plexo recibe a las venas temporales profundas, la vena del con- Está cubierta por la piel, el tejido conectivo y el platisma. A
ducto pterigoideo, la vena estilomastoidea y las venas menín- la altura del tercio medio del borde posterior del esternoclei-
geas medias. Las venas maxilares se forman a partir de este domastoideo se relaciona con los ramos superficiales del plexo
plexo, se dirigen en sentido lateral y hacia atrás, pasando me- cervical.
dialmente al cuello de la mandíbula [ojal retrocondíleo de
Juvara] y penetran en la celda parotídea, desembocando junta- En su terminación
mente con la vena temporal superficial en el origen de la vena Su travesía en la lámina superficial y en la lámina pretraqueal
retromandibular. de la fascia cervical está marcada por el pliegue falciforme [de
La vena retromandibular es vertical en la celda parotídea. Dittel]. La vena cruza en profundidad el omohioideo y la arteria
Recibe venas parotídeas, articulares (articulación temporoman- transversa del cuello, próxima al músculo escaleno anterior y al
dibular) y timpánicas. Está situada lateral a la arteria carótida tronco superior del plexo braquial.
externa y medial al nervio facial con sus ramos. Emerge de la Describe un arco que la conduce a la cara superior de la vena
parótida por su polo inferior y va a desembocar en la vena fa- subclavia, no lejos del ángulo yugulosubclavio, detrás de la
cial. Una rama anastomótica se hace superficial y se une con la clavícula y del esternocleidomastoideo. En este punto puede re-
vena auricular posterior y la vena occipital, dando origen a cibir a la vena yugular anterior, luego de que esta última cruza
la vena yugular externa. profundamente el esternocleidomastoideo.
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Sistema de la vena cava superior 983
V. auricular posterior
V. emisaria mastoidea
V. temporal superficial
V. retromandibular
H. occipital V. facial
V. lingual
V. facial
V. vertebral accesoria
V. tiroidea superior
V. vertebral V. yugular externa
V. cervical profunda
V. vertebral anterior
V. subcutánea
de la nuca V. yugular interna
V. subclavia
Fig. 87-9. Vista lateral derecha esquemática de las venas del cuello (según Paturet).
Afluentes Vena yugular anterior
Son las venas yugular anterior, occipital, auriculares posterio-
Nace en la región suprahioidea, pero su origen es variable (fig.
res, cervicales transversas y supraescapulares. Estas últimas ter-
87-10). Puede nacer de una vena submentoniana, proveniente
minan en la convexidad del arco terminal.
de la vena facial o de la confluencia venosa tirolinguofaringofa-
cial. Desde aquí desciende en sentido vertical por la cara anterior
Anastomosis del cuello, lateralmente al plano mediano. Se encuentra aquí en
La más importante es la que la une a la vena facial: la vena un desdoblamiento de la hoja superficial de la fascia cervical, por
retromandibular que, originada en la parótida, se dirige ha- delante de los músculos infrahioideos. Llega un poco por encima
cia adelante y abajo, atraviesa la formación retromandibular de la incisura yugular del esternón [horquilla esternal], se acoda
y termina en la vena facial. Esta vena establece una amplia bruscamente para dirigirse en sentido lateral, perfora la lámina
comunicación entre la yugular externa y la yugular interna. superficial de la fascia cervical, se introduce profunda al esterno-
La yugular externa se anastomosa igualmente con las venas cleidomastoideo, perfora entonces la lámina pretraqueal de la
yugulares anteriores, con venas espinales, así como con la ce- fascia cervical y termina en la vena subclavia, en la vecindad de la
fálica (miembro superior), por una vena superficial en relación yugular externa o bien en esta última.
con la clavícula. Recibe venas procedentes de la cara anterior del cuello (ra-
mas musculares y cutáneas), así como de la pared anterior del
En el ser vivo tórax (plano superficial). Numerosas anastomosis la conectan a la
Muy superficial, esta vena marca su relieve bajo la piel cuando yugular externa y a la yugular anterior del lado opuesto. Una de
existe una dificultad de drenaje hacia la vena cava superior. Se estas últimas anastomosis describe un arco de concavidad supe-
la puede utilizar para punciones venosas, para la colocación de rior en el espacio suprasternal, el arco venoso yugular.
catéteres, para perfusión prolongada y también para el catete- En el ser vivo, la vena yugular anterior puede dificultar el
rismo cardíaco. abordaje anterior de la tráquea, en el curso de una traqueotomía:
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984 Venas de la circulación mayor
Mandíbula
V. facial
M. milohioideo
Vientre anterior Glándula submandibular
del m. digástrico
V. lingual H. hioides
V. facial
V. yugular anterior
V. yugular externa
V. yugular interna
M. esternocleidomastoideo
V. yugular externa
V. supraescapular Anastomosis venosa
V. tiroidea inferior Arco venoso yugular
Fig. 87-10. Venas yugulares, vista anterior (según Paturet).
en efecto, la vena está distendida en los casos de insuficiencia Vena cervical profunda
respiratoria aguda, estados que justifican esta operación.
Se origina del plexo venoso suboccipital, por detrás del
arco posterior del atlas (véase fig. 87-9). Desciende en sentido
Venas tiroideas inferiores medial hacia el proceso espinoso del axis, donde se anastomosa
con la opuesta y desde aquí se sitúa en el canal vertebral, en el
Véase Glándula tiroides.
seno de las masas musculares de la nuca. Se inclina lateralmen-
te y emerge más adelante, entre el proceso transverso de C7 y
Vena vertebral la primera costilla. Termina en el confluente yugulosubclavio o
bien en la vena braquiocefálica, por debajo de la vena vertebral.
Nace del plexo venoso suboccipital [occipitovertebral] por Recibe numerosos afluentes provenientes de los músculos de la
debajo del foramen yugular donde se reúnen las venas mastoi- nuca. Está anastomosada en todo su trayecto con la vena verte-
deas, occipitales y condíleas (véase fig. 87-9). Este plexo hace bral y constituye con ella una vía anastomótica extravertebral.
comunicar la vena vertebral con los senos venosos craneales y el
plexo venoso de la columna vertebral. La vena sigue en sentido
inverso al trayecto de la arteria vertebral, situada anteromedial a VENAS DEL MIEMBRO SUPERIOR
ella. Recorre así, de arriba hacia abajo, los forámenes de los pro-
cesos transversos. Emerge por el 6.º o el 7.º foramen transverso (Véase Tomo 1)
(mientras la arteria se introduce en el 6.º). De allí alcanza la cara
posterior del confluente venoso yugulosubclavio o bien de la
vena braquiocefálica y pasa lateral al ganglio cervicotorácico por VENA SUBCLAVIA
encima de la arteria subclavia.
En su recorrido recibe venas de la columna vertebral, Continúa a la vena axilar y comienza bajo la clavícula (fig.
musculares y las venas cervicales, ascendente y profun- 87-11). Es una vena voluminosa, de paredes delgadas, situada
da, satélites de las arterias homónimas (ramas de la subclavia). anteromedialmente con respecto a la arteria subclavia. Igual
Sus conexiones con los plexos venosos vertebrales forman una que ella, participa del trayecto por encima de la primera costi-
vía importante de anastomosis entre los diferentes niveles del lla, pero la vena pasa delante del músculo escaleno anterior.
cuello. La vena termina detrás de la articulación esternoclavicular,
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Sistema de la vena cava superior 985
V. yugular anterior
A. cervical ascendente
A. transversa del cuello V. yugular interna
A. tiroidea inferior
A. carótida común
A. dorsal de la escápula
V. yugular externa A. y v. vertebrales
Tronco superior
del plexo braquial
N. frénico
Tronco medio
del plexo braquial
A. subclavia
V. braquiocefálica derecha
V. subclavia
Manubrio esternal
A. torácica interna I.er cartílago costal
M. subclavio
Fig. 87-11. Vena subclavia derecha, vista anterior (según Paturet).
alcanzando a la vena yugular interna, con la cual constituye el ne del 5.º nervio cervical, se comunica con el nervio fréni-
ángulo yugulosubclavio [de Pirogoff ], origen de la vena bra- co y pasa delante de la vena.
quiocefálica (fig. 87-12). C. Medial al escaleno anterior: se apoya, abajo y atrás,
A diferencia de sus dos arterias homónimas, las dos venas sobre la cúpula pleural que la separa del pulmón. La
subclavias, derecha e izquierda, presentan la misma dirección, arteria está detrás y encima de la vena. Los dos vasos se
longitud y relaciones. hallan separados por las tres asas nerviosas: asa del fré-
nico, asa del simpático y el vago, con el asa del nervio
laríngeo recurrente a la derecha. La arteria torácica inter-
Relaciones na pasa detrás de la vena. Adelante, la barrera clavicular
Se las divide en relación con el escaleno anterior en tres seg- está tapizada por el ligamento costoclavicular, grueso y
mentos (fig. 87-13): resistente.
A. Lateral al escaleno anterior: la vena está adelante y algo Afluentes
más abajo que la arteria que la separa de los troncos del
plexo braquial, que están situados atrás. Adelante, está ocul- Estos alcanzan al tercer segmento de la vena cerca de la ter-
ta por la clavícula y por el músculo subclavio, que une la minación. Son: la vena yugular externa, la vena yugular anterior y
clavícula a la primera costilla. Abajo y medialmente, la vena las venas intercostales superiores.
se aplica sobre el primer espacio intercostal. Está seguida En su terminación recibe: a la izquierda, al conducto toráci-
adelante por vasos linfáticos provenientes de la axila. co, y a la derecha, al conducto linfático derecho.
B. Por delante del escaleno anterior: se aplica sobre la
primera costilla, a la cual imprime su pasaje bajo la forma
de un surco. Aquí la vena está separada de la arteria por
Anastomosis
el tendón del escaleno anterior situado detrás de la vena. Por las yugulares externa y anterior, está conectada a las redes
La vena está siempre oculta adelante por la clavícula y el periescapulares, a las venas superficiales del cuello y de la cara y
músculo subclavio. El nervio de este músculo, que provie- a las venas contralaterales.
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986 Venas de la circulación mayor
V. yugular interna V. tiroideas inferiores
V. vertebral
V. axilar V. axilar
V. braquiocefálica derecha
V. braquiocefálica izquierda
V. cava superior
V. tímicas
Orificio de la v. ácigos
V. torácica V. torácica interna
interna
Fig. 87-12. Venas de la base del cuello y vena cava superior (según Paturet).
En el ser vivo que se originan de la reunión de las venas yugular interna y
subclavia a cada lado (fig. 87-12). Las venas braquiocefálicas se
Anatomía funcional fusionan en un tronco único: la vena cava superior.
La vena es recorrida por un flujo abundante y rápido de san- Su origen es idéntico a ambos lados: el ángulo yugulosub-
gre venosa que proviene, esencialmente, del miembro superior clavio o confluente venoso está situado detrás de la articulación
y de la región axilar. Sus anastomosis están lo bastante alejadas esternoclavicular. A partir de allí, la forma, el trayecto, las relacio-
como para que su trombosis ocasione un edema importante del nes y los afluentes de las dos venas braquiocefálicas tienen im-
miembro superior. portantes diferencias y se los estudia por separado.
Exploración Vena braquiocefálica derecha
Es sobre todo angiográfica, debido a que la vena es profun-
da, oculta por la clavícula. Trayecto
Desde su origen desciende casi vertical, abajo y algo medial-
Acceso mente hacia la cara posterior del primer cartílago costal (figs.
87-14 y 87-15). Su trayecto no sobrepasa los 3 cm y se continúa
El cirujano puede abordarla por el cuello, por encima de la
sin límites precisos con la vena cava superior.
clavícula, lo cual lo conduce a la cara superior de la vena. La vena
Su calibre es de 15 mm: se trata de una vena voluminosa de
subclavia se utiliza a menudo para la colocación de catéteres paredes delgadas.
introducidos por vía subclavicular (Aubeniac) para perfusiones
continuas. Es un gesto de la práctica corriente en la reanimación,
Relaciones
en el curso del cual se debe cuidar el peligro pleural, y es ne-
cesario verificar, por una radiografía, la ausencia de neumotórax – Adelante, se relaciona con el primer cartílago costal y el ma-
después de la colocación del catéter. Se puede llegar a la vena nubrio esternal, de los que está separada por el timo o sus ves-
subclavia mediante la introducción de un catéter por vía de la tigios.
vena cefálica o la axilar o por la canalización directa de la vena – Atrás, se relaciona con el tronco braquiocefálico, que es más
subclavia. exactamente posteromedial.
– Lateralmente, se relaciona con el nervio frénico que se le
aproxima, en contacto con la cúpula pleural y el pulmón, que
VENAS BRAQUIOCEFÁLICAS está oculto, y con los nodos linfáticos paratraqueales dere-
chos.
Las venas braquiocefálicas [tronco venoso braquiocefáli- – Medialmente, el tronco braquiocefálico es más posterior y
co o tronco innominado] son dos, una derecha y otra izquierda, más oblicuo que la vena braquiocefálica derecha.
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Sistema de la vena cava superior 987
A. subclavia izquierda N. frénico
Tronco simpático A. torácica interna
Conducto torácico I.a costilla
Esófago Plexo
N. laríngeo recurrente braquial
A. carótida común
Tráquea
V. yugular externa
A. subclavia izquierda
V. subclavia izquierda
Clavícula
V. yugular interna N. vago
Fig. 87-13. Relaciones de la vena subclavia izquierda. Corte horizontal de la base del cuello que pasa por el tercio medial de la
clavícula.
2.º ganglio
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco de la v. ácigos Arco aórtico
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 87-14. Trayecto y relaciones de la vena braquiocefálica derecha. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la
raíz pulmonar, retirado el pulmón y extirpado la pleura.
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988 Venas de la circulación mayor
V. yugular interna Glándula tiroides
A. carótida común
N. laríngeo recurrente derecho V. yugular interna
A. carótida común
N. vago
V. yugular externa
Tráquea V. subclavia
V. subclavia N. laríngeo
N. vago recurrente izquierdo
N. laríngeo recurrente derecho
V. braquiocefálica derecha V. braquiocefálica
izquierda
V. tiroideas inferiores
A. torácica interna
V. torácica interna V. mediastínica
V. tímicas N. vago
A. torácica interna
V. torácica interna
N. frénico
N. laríngeo recurrente
izquierdo
V. cava superior N. frénico
Arco aórtico
Fig. 87-15. Trayecto y relaciones de las venas braquiocefálicas. Plano vascular de la base del cuello y del mediastino superior,
vista anterior (según Braine).
Afluentes Afluentes
Recibe en su origen a la vena cervical profunda y a la vena En su origen recibe a la vena cervical profunda, a la vertebral,
vertebral, venas intercostales (muy variables). En la vena braquio- y puede recibir al conducto torácico. Luego, recibe a las venas
cefálica derecha puede terminar el conducto linfático dere- torácicas internas, pericardiofrénicas y tímicas izquierdas. Por
cho. Más abajo recibe a las venas torácicas internas, musculofré- último, está conectada por su cara superior al borde inferior de
nicas y tímicas derechas. la glándula tiroides por la vena tiroidea inferior. Un afluente
habitual, pero no constante, está constituido por venas inter-
costales superiores [vena de Braine], que ha cruzado la cara iz-
Vena braquiocefálica izquierda quierda del arco aórtico antes de unirse a la vena braquiocefálica.
Trayecto
Desde su origen transcurre en dirección oblicua y medial, en Venas torácicas internas [mamarias internas]
un trayecto casi horizontal (figs. 87-15 y 87-16). Franquea la Son satélites de las arterias homónimas. A la derecha y a la
línea media y se une, casi en ángulo recto, a su homóloga de- izquierda están situadas por detrás de la pared torácica anterior.
recha, en cuya cara izquierda termina. Tiene una longitud pro- Única, a veces doble, cada vena se separa hacia arriba de su ar-
medio de 5 cm con un calibre de 15 a 16 mm, ligeramente más teria. La vena queda intratorácica y termina: a la derecha en la
voluminosa que la derecha. vena braquiocefálica derecha o en la vena cava superior, y a la iz-
quierda en la vena braquiocefálica izquierda. Sus afluentes son,
Relaciones en esencia, las venas intercostales anteriores y a veces las venas
pericardiofrénicas.
Incluida en el tejido conectivo de la lámina tirotimopericárdi-
Por sus anastomosis se unen con las venas epigástricas en la
ca, se relaciona:
pared abdominal anterior. Participan así en la vía intercava cola-
teral anteromedial.
– Adelante, con la primera articulación esternocostal y con el
manubrio esternal, de los cuales está separada por el timo o
sus vestigios. En el ser vivo
– Atrás, cruza sucesivamente la cara anterior de la arteria caró-
tida común izquierda, y luego la tráquea, por último el tronco Anatomía funcional
braquiocefálico. Estos dos vasos drenan toda la sangre de la cabeza, del cue-
– Abajo, está muy cerca del arco aórtico. llo y de los miembros superiores. Además, reciben la corriente
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Sistema de la vena cava superior 989
Esófago
A. carótida común izquierda
A. subclavia izquierda
N. vago izquierdo
V. braquiocefálica izquierda
Conducto torácico
Vasos tímicos
Arco aórtico V. intercostal
N. frénico y vasos superior izquierda
pericardiofrénicos izquierdos
Ganglio cardíaco N. laríngeo
recurrente izquierdo
Ligamento arterioso
A. pulmonar izquierda N. vago izquierdo
V. pulmonar superior izquierda
Bronquio principal izquierdo V. hemiácigos accesoria
Aorta torácica
Tronco simpático
V. pulmonar torácico izquierdo
inferior izquierda
R. comunicante para
el 6.º n. intercostal
V. hemiácigos
Pericardio
Grasa prepericárdica Raíces del n.
esplácnico mayor
Diafragma
Fig. 87-16. Trayecto y relaciones de la vena braquiocefálica izquierda. Mediastino visto por su cara izquierda. Se ha seccionado
la raíz pulmonar, retirado el pulmón y extirpado la pleura.
linfática aportada por el conducto torácico y el conducto linfá- de la cabeza, del cuello, de los miembros superiores y, por la vena
tico derecho. Mantenidos abiertos por el tejido conectivo que ácigos, la sangre de la pared torácica y de la vía paravertebral.
los rodea, sufren sin aplastarse la aspiración cardíaca y torácica,
de manera que la sangre circula a gran velocidad y sus heridas
exponen a embolias gaseosas masivas. Generalidades
Origen
Exploración
Las dos venas braquiocefálicas se reúnen en el mediastino
Ocultas y profundas, las dos venas braquiocefálicas solo apa- superior, detrás del primer cartílago costal derecho, dando ori-
recen en las angiografías venosas a partir del miembro superior gen a la vena cava superior.
correspondiente.
Trayecto
Abordaje
Es vertical, algo oblicua hacia abajo y atrás, y describe en su
Por vía cervicotorácica como por vía transpleural, derecha o iz- conjunto una ligera curva de concavidad medial. La vena pasa
quierda, es de difícil exposición. Se las ve mejor por esternotomía
delante de la raíz pulmonar derecha, penetra en el pericardio y
y, lo que es una gran ventaja, se observan ambas venas a la vez.
termina en el atrio derecho por un orificio avalvular. Su trayec-
to mide de 6 a 8 cm en el adulto. El calibre de la vena es de 20
VENA CAVA SUPERIOR a 22 mm. La vena cava superior es ovalada, con un eje mayor
anteroposterior, de tal manera que sus caras laterales, derecha
Esta enorme vena lleva al atrio [aurícula] derecho la sangre e izquierda, son las más anchas.
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990 Venas de la circulación mayor
V. braquiocefálica izquierda
A. torácica interna
V. braquiocefálica derecha
Arco aórtico
V. cava superior
N. frénico derecho Inserción aórtica del pericardio
A. pulmonar izquierda
A. pericardiofrénica derecha
Tronco pulmonar
Pleura parietal izquierda,
porción mediastínica
Pleura parietal derecha,
porción mediastínica Pericardio fibroso
A. pericardiofrénica izquierda
Centro tendinoso
del diafragma
Fig. 87-17. Relaciones extrapericárdicas de la vena cava superior. Pericardio fibroso, vista anterior. Las pleuras parietales
(porción mediastínica) han sido reclinadas a la derecha y a la izquierda.
Relaciones Porción intrapericárdica
El pericardio asciende más sobre la cara anterior que sobre
La vena está situada en la parte superior derecha y anterior
la cara posterior de la vena (figs. 87-19 y 87-20). Está tapizada
del mediastino. Por sus relaciones con el pericardio se considera
por el pericardio seroso de la raíz cardíaca venosa que recubre la
que tiene una porción superior extrapericárdica (dos tercios) y
vena cava superior y la separa:
una porción inferior intrapericárdica (un tercio).
– Adelante, del saco fibroso recubierto de restos tímicos y grasa
Porción extrapericárdica mediastínica.
Se relaciona (fig. 87-17): – Medialmente, de la porción vertical del arco aórtico del que
– Anteriormente, con la pared torácica representada por la está separada por el orificio derecho del seno transverso del
parte anterior del primer espacio intercostal derecho, los dos pericardio.
primeros cartílagos costales, el borde derecho del esternón y – Lateralmente, a través del saco fibroso, se relaciona con la
los vasos torácicos internos. La pared torácica, oblicua abajo y pleura mediastínica derecha.
adelante, se aleja poco a poco de la vena, que se dirige hacia – Posteriormente, la vena está unida a la arteria pulmonar
abajo, algo hacia atrás y a la derecha. Entre ambas se interpo- derecha por una lámina de tejido conectivo sobre la cual se
nen el receso costomediastínico derecho de la pleura y el bor- refleja la serosa que forma, entre la vena pulmonar superior
de anterior del pulmón derecho, el timo o los restos tímicos. derecha y la vena cava superior, el receso retrocava, ocupado
– Lateralmente, la vena es seguida por el nervio frénico con los en parte por la arteria pulmonar derecha. La arteria pulmo-
vasos pericardiofrénicos derechos, situados en la fascia endo- nar derecha cruza la cara posterior de la vena cava superior, la
torácica que separa la vena de la pleura mediastínica y de la que puede ser expuesta en el receso aorticocava (fig. 87-21).
cara mediastínica del lóbulo superior derecho.
– Medialmente, por intermedio del pericardio, con la parte as- En su terminación en el corazón, la vena se prolonga medial-
cendente del arco aórtico. mente por la aurícula [orejuela] derecha y abajo por el seno
– Posteriormente, la desembocadura de la vena ácigos en la de la vena cava (parte sinusal del atrio), que llega abajo al orifi-
cara posterior de la vena permite distinguir una porción por cio de desembocadura de la vena cava inferior.
encima del arco de la vena ácigos: donde se relaciona con
la tráquea, seguida por el vago derecho y los nodos linfáticos
paratraqueales; por debajo del arco de la vena ácigos, la
Afluentes
vena se relaciona con la raíz pulmonar derecha, representada La afluente principal es la vena ácigos. En ella terminan las
aquí por el bronquio principal derecho en su porción inicial venas bronquiales derechas, las venas mediastínicas, las venas
extrarradicular, por la arteria pulmonar (transversal) y por la esofágicas, las venas pericárdicas y las venas frénicas superiores
vena pulmonar superior derecha (figs. 87-14 y 87-18 A y B). derechas.
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Sistema de la vena cava superior 991
Cuerpo adiposo retrosternal
Fascia tiropericárdica
Pleura parietal
N. frénico derecho
Vaina vascular
N. frénico izquierdo V. cava superior
Espacio pretraqueal
Espacio peritraqueal
N. vago izquierdo Nodo linfático
paratraqueal derecho
Plano de clivaje yuxtatraqueal
Tráquea
Vaina propia de la tráquea
N. vago derecho
Vaina visceral
Vaina vascular
Aorta descendente Esófago
A
Fig. 87-18. Relaciones de la vena cava superior. A. Corte horizontal del mediastino que pasa por la 4.ª vértebra torácica, visto
desde arriba (según Sarrazin y Voog). B. Tomografía computarizada horizontal de tórax a nivel de T4, con contraste endovenoso.
La imagen hipodensa por adelante y algo a la derecha del cuerpo de la vértebra es la tráquea. La imagen hiperdensa que se
ubica inmediatamente por delante y a la derecha de la tráquea es la vena cava superior. Entre la tráquea y el cuerpo vertebral
se encuentra el esófago y a su izquierda, la porción descendente de la aorta. El corte pasa inmediatamente por debajo del arco
aórtico y está orientado como si se viese desde abajo.
Anastomosis En el ser vivo
Están constituidas por diversas ramas tributarias de la Anatomía funcional
vena cava superior y de la vena cava inferior anastomosadas La sangre circula en abundancia y a gran velocidad en la vena
entre sí. cava superior, sometida a la acción de la gravedad, de la aspira-
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992 Venas de la circulación mayor
2.º ganglio
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco de la v. ácigos Arco aórtico
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 87-19. Relaciones intrapericárdicas de la vena cava superior. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la raíz
pulmonar, retirado el pulmón y extirpado la pleura.
ción cardíaca y del vacío pleural. La obstrucción o compresión giorresonancia con gadolinio también permite visualizar la vena
patológica crónica de la vena cava superior produce edema de cava (fig. 87-22).
la parte superior del cuerpo (edema en esclavina) y síntomas
neurológicos de origen encefálico por estasis sanguínea. El es- Abordaje
fuerzo del organismo para restablecer esta circulación venosa se El cirujano puede actuar sobre ella por vía transpleural de-
manifiesta por venas superficiales dilatadas en la pared torácica. recha o por esternotomía mediana. La vena cava superior es la
vía de acceso a las cavidades derechas del corazón para la an-
Exploración giocardiografía y el cateterismo cardíaco. En la cirugía cardíaca a
La vena cava superior es visible en las angiografías hechas a corazón abierto, con el empleo de circulación extracorpórea, se
partir de uno u otro de los miembros superiores. Introduciendo extrae la sangre de la vena y se procede a bloquear el orificio de
una sonda fina (cateterismo cardíaco) se puede medir la presión desembocadura en el atrio [aurícula] derecho.
en el vaso y extraer muestras de la sangre que contiene. La an-
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Sistema de la vena cava superior 993
V. braquiocefálica derecha V. braquiocefálica izquierda
V. cava superior
Aorta ascendente
Bronquio principal derecho
Orificio derecho del seno
A. lobar superior derecha transverso del pericardio
V. pulmonar superior derecha
A. pulmonar derecha Aurícula [orejuela] derecha
Receso interpulmonar
V. pulmonar inferior derecha
Pericardio fibroso reclinado
Fig. 87-20. Relaciones intrapericárdicas de la vena cava superior. Parte anterosuperior derecha de la cavidad pericárdica, vista
anterior (según Milhiet).
Vértice del receso aorticocava
V. cava superior
Fosita supraarterial
A. pulmonar derecha Aorta ascendente
Depresión subarterial
V. cava superior
Seno transverso del pericardio
Aurícula [orejuela] derecha
Fig. 87-21. Espacio intercavoaórtico, vista anterior (según Milhiet).
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994 Venas de la circulación mayor
Fig. 87-22. Angiorresonancia magnética de tórax con gadolinio, que permite ver, en la región derecha del mediastino, el
trayecto de la vena cava superior.
Véase Caso clínico: Punción de la vena subclavia, neumotórax
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Sistema de la vena cava inferior 88
Está definido por su vena terminal, la vena cava inferior, Vena ilíaca externa
que se origina a la altura de L4-L5 (fig. 88-1) y termina en el atrio
[aurícula] derecho. Continúa en la pelvis a la vena femoral (fig. 88-3 y véanse
A este sistema confluye la sangre de los miembros inferiores figs. 86-3 y 86-7). Se origina en el anillo femoral y termina
y de la pelvis, drenada por las venas ilíacas comunes, cuya uniéndose a la ilíaca interna, a la altura de la articulación
reunión constituye el origen de la vena cava inferior. Esta recibe sacroilíaca. Voluminosa, acompaña a la arteria ilíaca externa a lo
igualmente la sangre de la pared abdominal, de los riñones y largo de la abertura [estrecho] superior de la pelvis, siguiendo el
de las glándulas suprarrenales, así como la de todas las vísceras borde medial del músculo iliopsoas. Se sitúa medial a su arteria
homónima, compartiendo sus relaciones. Llega a la articulación
intraabdominales: esta sangre visceral atraviesa previamente el
sacroilíaca y se une a la vena ilíaca interna del mismo lado para
hígado (sistema porta hepático) y llega a la vena cava por las
formar la vena ilíaca común. Cerca de su terminación, la arteria
venas hepáticas (fig. 88-2).
ilíaca interna la cruza medialmente.
Se estudian, sucesivamente:
Recibe, cerca de su origen: la vena circunfleja ilíaca
profunda, proveniente de la fosa ilíaca; las venas epigástricas
– Las venas del miembro inferior.
inferiores, a veces reunidas en un tronco común en su
– Las venas de la pelvis. terminación; estas venas son satélites de sus arterias. Además
– La vena cava inferior. de las venas provenientes del recto abdominal, recibe a las
venas púbicas. Se anastomosan: con la vena torácica
La circulación venosa de las vísceras pelvianas y abdominales interna (anastomosis cava superior-cava inferior), con las venas
se estudia con las vísceras correspondientes. obturatrices y las venas epigástricas opuestas (arco venoso
suprapúbico).
VENAS DEL MIEMBRO INFERIOR
Vena ilíaca interna [hipogástrica]
Véase Tomo 1.
Es un tronco bastante corto (4 a 5 cm), muy voluminoso,
situado detrás de la arteria homónima (fig. 88-3). Oblicua hacia
VENAS DE LA PELVIS arriba y atrás, se une a la vena ilíaca externa por detrás de la
bifurcación arterial. A veces es doble o plexiforme. Recibe:
Comprenden, a la derecha y a la izquierda, venas gruesas,
satélites de las arterias de la pelvis, y esencialmente las dos – Venas parietales. Comprenden:
venas ilíacas, externa e interna, que convergen para formar la – Venas glúteas superiores: véase Tomo 1.
vena ilíaca común. De la convergencia de las ilíacas comunes – Venas glúteas inferiores [isquiáticas]: véase Tomo 1.
se origina la vena cava inferior. – Venas obturatrices: satélites de la arteria homónima.
N. del plexo sacro Mesocolon sigmoide
A. mesentérica inferior
V. mesentérica inferior Mesenterio
Tronco simpático lumbar Tronco simpático lumbar
Uréter Uréter
Vasos ováricos/testiculares Vasos ováricos/testiculares
M. psoas mayor Confluencia de las v. ilíacas comunes
A. ilíaca común izquierda Disco intervertebral L4-L5
A. sacra media A. ilíaca común derecha
Fig. 88-1. Región terminoaórtica, corte transversal esquemático. Vista superior.
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996 Venas de la circulación mayor
Centro tendinoso
del diafragma
V. frénica inferior Esófago
V. hepática
Tronco celíaco
V. cava inferior
Glándula y v.
Glándula y v. suprarrenal derecha suprarrenal izquierda
Riñón izquierdo
V. renal derecha
A. mesentérica superior
Riñón derecho
Aorta abdominal
Uréter derecho
A. mesentérica inferior
V. testicular derecha
M. psoas mayor
A. ilíaca común derecha
V. ilíaca común izquierda
A. ilíaca externa derecha V. ilíaca externa izquierda
Fig. 88-2. Vena cava inferior vista por su cara anterior.
Por lo general, existen dos que atraviesan el foramen – Venas viscerales: Estas son:
obturador, situadas en el canal obturador, ascienden en la – Vesicales, inferiores y laterales.
pelvis pasando medialmente a las ramas anteriores de la – Rectales medias, que vienen del recto, de las glándulas
arteria ilíaca interna. Están anastomosadas con las venas vesiculosas [vesículas seminales] o de la vagina.
epigástricas inferiores. – Uterinas.
– Venas iliolumbares: de origen muscular (psoas mayor) – Vaginales.
y vertebrales, están unidas a la vena lumbar ascendente y
pertenecen a la vía paravertebral anastomótica vena cava Estas venas viscerales constituyen, inmediatamente por
superior - vena cava inferior. encima del músculo elevador del ano, las corrientes venosas
– Venas sacras laterales: siguen a las arterias homónimas del fondo de la pelvis (Gregoire). Comprendidas en el tejido
en sentido inverso. conectivo subperitoneal de la pelvis, estas venas son amplias,
– Venas pudendas internas: se originan de la parte voluminosas y pueden ser asiento de flebitis pelvianas.
posterolateral del plexo venoso prostático, situado por
delante de la próstata y de la vejiga, en el tejido adiposo
de la región retropubiana. Este plexo está constituido por Vena ilíaca común [primitiva]
afluentes provenientes del pene, de la vejiga, de la próstata
y de la uretra. Está más desarrollado en el hombre. Dos A la derecha y a la izquierda, su origen se ubica a nivel de
o tres venas pudendas siguen en sentido inverso y de la articulación sacroilíaca por la reunión, en ángulo agudo, de
cada lado el trayecto de la arteria homónima. En el canal las venas ilíacas externa e interna (fig. 88-3). Dirigidas arriba y
pudendo reciben las venas profundas del pene o del medialmente, convergen a la derecha del plano mediano para
clítoris perineales superficiales y profundas, luego las venas constituir la vena cava inferior a la altura del disco intervertebral
rectales inferiores que vienen del ano a través de la fosa L4-L5.
isquioanal. Con la arteria, las venas pudendas contornean La vena ilíaca común izquierda es más larga que la
la espina ciática, penetran en la pelvis por la porción derecha. Situada medial a su arteria homónima, se aplica por
infrapiriforme del foramen ciático mayor y terminan en la delante de la base del sacro, cruza el plano mediano debajo de
vena ilíaca interna. Ampliamente anastomosadas entre sí la bifurcación aórtica para llegar a la cara posterior de la arteria
a nivel del plexo prostático y vesical, las venas pudendas ilíaca común derecha. La vena ilíaca común izquierda recibe la
internas están unidas al sistema porta en la mucosa del ano vena sacra mediana (media). Las venas ilíacas comunes reciben
(véase Anastomosis portocavas). igualmente la vena iliolumbar correspondiente.
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Sistema de la vena cava inferior 997
V. cava inferior
V. iliolumbar izquierda
A. ilíaca común derecha
A. sacra mediana (media)
Cresta ilíaca
M. psoas mayor A. ilíaca común izquierda
V. ilíaca común izquierda
M. ilíaco
V. ilíaca común derecha
A. ilíaca interna Sacro
V. ilíaca interna
A. ilíaca externa V. sacra media
A. y v. circunfleja
ilíaca profunda V. glúteas superiores
A. epigástrica inferior M. piriforme
V. epigástrica inferior V. sacras laterales
M. obturador interno
V. rectal media
R. púbica de la v.
epigástrica inferior V. glútea inferior
V. pudenda interna
V. obturatriz
Cóccix
M. elevador del ano V. rectal inferior
Superficie de la sínfisis del pubis
V. dorsal profunda del pene Plexo venoso prostático
Tuberosidad isquiática
Pene V. del bulbo del pene
Fig. 88-3. Venas ilíacas del lado derecho.
Las venas ilíacas comunes, como las venas ilíacas externa e Exploración
interna, contraen relaciones muy importantes con los nodos Muy profundas, estas venas escapan a la exploración directa.
linfáticos. Se las puede ver en las flebografías, aunque su inyección a partir
La invasión cancerosa de los nodos linfáticos pelvianos es de las venas del miembro inferior sea muy incompleta, excepto
causa de compresiones venosas de repercusión. en caso de trombosis de las venas ilíacas comunes o de la vena
cava inferior.
En el ser vivo
Anastomosis
Anatomía funcional Son interesantes por las posibilidades de restablecimiento de
Las venas de la pelvis constituyen tres conjuntos funcionales: la corriente venosa en caso de trombosis o de compresión. Se
establecen:
A. El eje venoso que conduce la sangre del miembro inferior
hacia la vena cava, de abajo hacia arriba y de adelante hacia – Con las venas del miembro inferior (venas pudendas interna y
atrás. externa, obturatrices y glúteas inferiores).
B. Las venas viscerales, tributarias de la ilíaca interna, que – Con las venas del lado opuesto.
reciben la sangre del sistema genital, de la vejiga, de la uretra – Con el sistema cava superior.
y por último, una parte del recto. – Con el sistema porta a nivel del ano (véase Intestino: recto).
C. El conjunto drena la sangre de las paredes pelvianas.
Abordaje quirúrgico
Todas estas venas constituyen un vasto reservorio en el cual
El acceso a las venas ilíacas externas o comunes puede
la sangre circula rápidamente en el decúbito dorsal, pero con
ser extraperitoneal o transperitoneal. En casos de trombosis,
tendencia a estancarse en la posición vertical.
permite la desobstrucción y, a veces, la reconstrucción del eje
venoso principal.
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998 Venas de la circulación mayor
VENA CAVA INFERIOR del diafragma. Entre este plano parietal y la vena se interpone un
plano vasculonervioso:
La vena cava inferior conduce al atrio [aurícula] derecho
la sangre de la parte inferior del cuerpo, en particular de – Las ramas derechas de la aorta abdominal. Las cuatro
los miembros inferiores, de los órganos intraabdominales y arterias lumbares penetran bajo los arcos de inserción
pelvianos de toda la porción infradiafragmática. vertebral del psoas mayor: la arteria renal derecha y la arteria
Es una gran vena que sigue el flanco derecho de la columna suprarrenal media.
lumbar y luego penetra en el tórax. – La raíz medial de la vena ácigos (vena lumbar ascendente).
– Los nodos linfáticos retrocavos (pertenecientes a los nodos
lumbares derechos).
Generalidades – El tronco simpático lumbar derecho, situado detrás
Origen y lateralmente a la vena cava inferior y los dos nervios
esplácnicos derechos que se dirigen al plexo celíaco.
Nace de la reunión de las dos venas ilíacas comunes, en el
flanco derecho del disco intervertebral entre L4-L5, a 1 o 2 cm A la derecha. Se relaciona de abajo hacia arriba:
debajo de la bifurcación aórtica (véase fig. 88-1).
1. Con el uréter y los vasos ováricos o testiculares que
Trayecto descienden verticalmente sobre la cara anterior del psoas
Desde su origen, la vena se dirige hacia arriba, siguiendo el mayor.
lado derecho de la columna vertebral lumbar (fig. 88-2). Llega 2. Con el polo inferior del riñón derecho y, por último, con su
debajo del hígado, se inflexiona a la derecha, hacia el segmento hilio, al que está amarrada la vena cava inferior por la
retrohepático, atraviesa el centro tendinoso del diafragma por un vena renal derecha (fig. 88-5), corta y ancha.
foramen que le es propio y penetra en el tórax. Se dirige hacia 3. Luego se relaciona con la glándula suprarrenal derecha,
arriba y medialmente, perfora el pericardio y termina en la cara que es: suprarrenal y pararrenal (la cabeza de la glándula
inferior del atrio [aurícula] derecho. Su longitud varía entre puede estar oculta por la vena cava inferior). De ella, la vena
20 y 25 cm en el adulto. Su calibre es de 20 a 22 mm. Presenta recibe la vena suprarrenal [capsular] media que emerge del
dos dilataciones en los puntos de desembocadura de las venas hilio de la glándula a la cara posterior de la vena cava inferior.
renales y de las hepáticas.
A la izquierda. Abajo, la vena está aplicada a la aorta y es
Variaciones algo posterior a ella. A medida que asciende, la vena se separa
de la arteria, se hace ligeramente anterior y derecha, separada de
Por el hecho de su origen embriológico a partir de las venas
cardinales inferiores, que son bilaterales, la vena cava inferior es a ella en la región celíaca. La vena cava se relaciona con las ramas
veces doble en su parte inferior, por lo menos debajo de las venas que se originan de la cara anterior de la aorta.
La vena renal izquierda, que cruza la cara anterior de la aorta,
renales. En ocasiones puede estar delante de los uréteres. Por
viene a terminar en el lado izquierdo de la vena cava inferior.
último, existen anomalías relativas a sus afluentes, en particular las
Los nodos linfáticos preaórticos (intercavoaórticos).
venas renales.
Plexo aórtico abdominal (nodos celíaco derecho, mesentérico
superior, aorticorrenal, muy cercanos a la cava inferior).
Relaciones Medial y posteriormente a la aorta y el origen del conducto
torácico en la cisterna del quilo.
Se describen cuatro segmentos: en el origen, un segmento Adelante. La cara anterior es seguida en sus dos tercios
abdominal, la travesía diafragmática y un segmento torácico. inferiores por nodos linfáticos precavos pertenecientes al
grupo de los nodos lumbares derechos. Se pueden describir las
En el origen siguientes porciones:
La vena cava inferior está a la derecha de la bifurcación
aórtica y ambas se encuentran en la región terminoaórtica. Es – Subduodenal: de abajo hacia arriba, la cara anterior de
retroperitoneal, situada delante de la columna lumbar y del la vena cava inferior está cruzada por: la arteria ilíaca
iliopsoas, detrás de la porción proximal de la arteria ilíaca común común derecha (ambas están cubiertas por el peritoneo
derecha. Está rodeada por los nodos linfáticos laterales de la parietal posterior); la raíz del mesenterio, que es oblicua
cava, la retrocava, la precava y los lumbares intermedios. El uréter hacia abajo y a la derecha, la cruza a la altura de L3 o L4, la
derecho la sigue lateralmente (fig. 88-2). que contiene el eje vasculonervioso mesentérico superior;
por encima del cruce precedente, la vena cava está cubierta
Segmento abdominal por la fascia retrocolónica derecha, adherencia de la hoja
posterior del mesocolon ascendente primitivo al peritoneo
Se pueden distinguir dos segmentos (figs. 88-2 y 88-4): parietal posterior, que la separa de las arterias y venas
subhepático y retrohepático.
cólicas.
– Retroduodenopancreático: la fascia retroduodenopancreá-
Segmento subhepático tica, adhesión de la hoja posterior del mesoduodeno primitivo
Atrás. La vena se aplica al flanco anterior derecho de la al peritoneo parietal posterior, separa la vena del duodeno-
columna lumbar, con los orígenes corporales del músculo psoas páncreas. Detrás de esta adherencia, la arteria ovárica o
de T12 a L5; por encima de L3 se relaciona con el pilar derecho testicular derecha cruza la vena cava inferior a la altura de L3.
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Sistema de la vena cava inferior 999
Diafragma Porción supradiafragmática
de la v. cava inferior
Receso costodiafragmático
V. hepática izquierda
Porción retrohepática
de la v. cava inferior
Hígado
M. recto del abdomen
V. porta hepática Foramen epiploico
Porción superior Porción suprarrenal
del duodeno de la v. cava inferior
A. renal derecha
Mesocolon transverso
Páncreas
V. renal izquierda
Fascia retroduodenopancreática
Porción horizontal
del duodeno A. lumbar
Mesenterio
Porción infraduodenal
de la v. cava inferior
A. ilíaca común
derecha
Fig. 88-4. Vena cava inferior vista en un corte esquemático sagital paramediano derecho (según Paturet).
V. porta hepática V. cava inferior
Tronco simpático lumbar Conducto colédoco
A. mesentérica superior Duodeno
Aorta abdominal Pelvis renal
Fascia Hoja anterior de la fascia renal
retroduodenopancreática Riñón derecho
Colon ascendente
Fascia retrocolónica
derecha
M. anchos
abdominales
XII costilla
2.ª vértebra lumbar Hoja posterior de la fascia renal
Vasos lumbares M. psoas mayor
Fig. 88-5. Relaciones de la vena cava inferior. Corte horizontal que pasa por la 2.ª vértebra lumbar. Vista superior.
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1000 Venas de la circulación mayor
Por delante de la fascia retroduodenopancreática corresponde a Estas venas se describen con los órganos en los cuales se
la cara posterior de la cabeza del páncreas, enmarcada por originan. En el feto, la vena cava inferior recibe al ligamento
la primera porción del duodeno (perpendicular a la vena), por venoso [conducto venoso de Arancio], proveniente de la vena
la segunda porción (paralela a la vena) y por la tercera porción umbilical que se oblitera a partir del nacimiento.
duodenal (que cruza a la vena cava perpendicularmente a la altura
de L3-L4). La vena porta hepática se ubica oblicua hacia arriba Anastomosis
a la derecha y adelante, el conducto colédoco, oblicuo abajo y a
Se estudian en el capítulo de las anastomosis cava superior-
la derecha, en relación con la cabeza del páncreas, termina en la
cava inferior (intercavas) y portocavas.
segunda porción del duodeno. Aquí también se relaciona con los
arcos vasculares pancreatoduodenales.
– Supraduodenopancreático: la vena cava inferior, cubierta En el ser vivo
por el peritoneo parietal posterior, forma la pared posterior
del foramen omental [epiploico], comunicación de la Anatomía funcional
gran cavidad peritoneal con el vestíbulo de la bolsa omental La vena cava inferior aporta al corazón derecho una enorme
[transcavidad de los epiplones]. cantidad de sangre. Sin embargo, no representa la totalidad de
la sangre venosa infradiafragmática, de la cual una parte toma la
Segmento retrohepático vía paravertebral de las venas ácigos.
La vena cava inferior se excava en un canal o bien en un Se distinguen dos segmentos diferentes desde el punto de
conducto (por la existencia de una lengüeta hepática retrocava) vista funcional: encima y debajo de las venas renales. La
en la porción posterior de la cara diafragmática del hígado, al cual interrupción de la vía venosa por encima de las renales no es
está unido por un tejido conectivo denso y por las venas hepáticas compatible con la vida, pues este segmento es el que comanda
y el ligamento venoso entre el lóbulo derecho lateralmente y el funcionamiento de parénquimas de importancia vital. En
el lóbulo caudado medialmente. Este segmento se encuentra infecciones a nivel de la pelvis o de los miembros inferiores, que
en el ligamento coronario, donde la vena ocupa el centro de la originan trombos causantes de embolias pulmonares, se puede
superficie de este segmento, desprovisto de peritoneo. realizar la ligadura de la vena cava inferior por debajo de las
desembocaduras de las venas renales para evitarlas.
Travesía diafragmática A pesar de que la mayor parte del tiempo la dirección de la
corriente sanguínea en la vena cava inferior se opone a la fuerza
La vena cava inferior utiliza un foramen cuadrilátero, fibroso
de gravedad, la vena no tiene ninguna válvula.
e inextensible, que se encuentra en el folíolo derecho del centro
En la vena cava inferior, a la altura de las venas hepáticas, la
tendinoso del músculo diafragma, donde está acompañada por
temperatura del medio interior es la más elevada.
el ramo abdominal del nervio frénico derecho. La vena ocupa el
foramen y su adventicia se adhiere a él por tractos fibrosos.
Exploración
Segmento torácico Esta es necesariamente indirecta, por flebografía a partir de las
La vena se dirige hacia arriba, adelante y a la izquierda, venas del miembro inferior. También se puede opacificar su parte
describiendo una curva cóncava hacia el, centro tendinoso. superior por vía retrógrada a partir del atrio [aurícula] derecho.
Se puede considerar este trayecto como enteramente Asimismo, el cateterismo cardíaco permite tomar presiones
intrapericárdico debido a que la vena está rodeada por el venosas y hacer extracciones de sangre de la cava inferior. La
pericardio fibroso que se inserta en el diafragma reforzado por angiorresonancia magnética y la tomografía computarizada
afuera por el ligamento frenopericárdico derecho. El pericardio también permiten visualizar la vena cava inferior (fig. 88-6 A y B).
seroso tapiza la vena en una extensión de aproximadamente 1 cm
(véase Pericardio). Abordaje
La vena cava inferior termina en el atrio [aurícula] derecho, Cateterismo
en la parte posterior y derecha de la cara inferior, por un orificio
Se puede llegar a la vena cava inferior por cateterismo de las
oblicuo adelante, abajo y medialmente. Su borde inferomedial
venas del miembro inferior: safena magna, femoral, pero se puede
presenta una válvula rudimentaria, válvula de la vena cava inferior
igualmente utilizar una vía retrógrada a partir de la vena yugular
(véase Atrio derecho).
interna. El catéter pasa así por la vena cava superior, atraviesa
el atrio derecho antes de llegar a las venas hepáticas (toma de
Afluentes temperatura, extracción de sangre) para descender aun más
abajo, si es necesario. Por esta vía se introduce el filtro “paraguas”
Venas parietales de Mobin-Uddin, destinado a impedir la migración de los coágulos
Son cuatro venas lumbares y dos venas frénicas inferiores. sanguíneos que vienen de las venas de los miembros inferiores o
de la pelvis menor, en dirección al corazón derecho y las arterias
Venas viscerales pulmonares (tratamiento preventivo de las embolias pulmonares).
Son:
Cirugía
– Las venas testicular u ovárica derecha. La vena cava inferior se puede exponer en toda su extensión
– Las venas renales, derecha e izquierda. por vía paraperitoneal abajo; transperitoneal y decolamiento
– La vena suprarrenal derecha. duodenopancreático en su parte media; transpleuropericardíaca
– Las venas hepáticas. en su terminación.
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Sistema de la vena cava inferior 1001
Fig. 88-6. A. Angiorresonancia magnética de abdomen con gadolinio, que permite ver el trayecto de la vena cava inferior,
vertical, a la derecha de la línea mediana del cuerpo, y de la vena porta hepática, hiperintensa en el centro de la imagen, con
dirección oblicua (gentileza del doctor Miguel E. Nazar). B. Tomografía computarizada horizontal de abdomen, con contraste
endovenoso, a nivel de T11. Se ven la vena cava inferior y las venas hepáticas, hiperdensas, en relación con el hígado.
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89 Venas de la columna vertebral
y anastomosis intercavas
Las venas de la columna vertebral forman plexos venosos parte lateral, y dos venas longitudinales posteriores, menos
vertebrales internos y externos, ampliamente anastomosa- voluminosas, que se hallan a cada lado del plano mediano sobre
dos entre sí, extendidos a lo largo de la columna vertebral: es la serie de láminas vertebrales. Presentan anastomosis entre sí y
un conjunto de riqueza considerable y gran valor funcional. dilataciones, configurando un plexo venoso interno anterior
Además, existe un sistema de venas paravertebrales. y un plexo venoso interno posterior.
Las venas de la columna vertebral se relacionan con la se-
rie de ramas arteriales dorsoespinales que se originan sucesiva-
mente de la arteria vertebral, las intercostales, las lumbares y la
Venas transversales
sacra mediana (media). Conducen hacia el sistema de las venas Estas venas transversales son anteriores, laterales y pos-
cavas la sangre venosa de la columna vertebral, de los músculos teriores, y se extienden entre las venas longitudinales, constitu-
espinales, de la médula espinal y sus envolturas. Sirven de anas- yendo a nivel de cada vértebra un círculo venoso completo. Se
tomosis entre los dos sistemas cavas, superior e inferior. distinguen, por lo tanto, anastomosis anteriores, laterales y
posteriores.
PLEXOS VENOSOS VERTEBRALES
INTERNOS
Afluentes
Estos plexos reciben venas originadas en los cuerpos verte-
Contenidos dentro del conducto vertebral, estos plexos se brales (venas muy voluminosas), de la duramadre y de la médula
hallan situados por fuera de la duramadre, en el espacio epidu- espinal. Son las venas basivertebrales, las venas de la mé-
ral (fig. 89-1). Comprenden venas longitudinales y transversales. dula espinal y las venas espinales anteriores y posteriores.
Venas longitudinales Anastomosis
Existen dos venas longitudinales anteriores, derecha e Las venas vertebrales internas se comunican con las venas
izquierda, situadas detrás de los cuerpos vertebrales, sobre su vertebrales externas a través de los plexos venosos de los
Plexo venoso vertebral
externo anterior
V. del cuerpo vertebral
V. ácigos
V. hemiácigos
V. intercostal posterior
Duramadre
V. intervertebral
Médula espinal
Plexo venoso vertebral
Plexo venoso vertebral interno posterior
interno posterior
V. dorsal
Fig. 89-1. Plexos venosos vertebrales.
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Venas de la columna vertebral y anastomosis intercavas 1003
forámenes intervertebrales que las drenan en dirección de y la vena lumbar ascendente y, de manera más general, los
la región laterovertebral. Las venas de ese plexo intervertebral sistemas de las venas cavas superior e inferior.
están provistas de válvulas abiertas en dirección al exterior, que
se oponen a su reflujo hacia el interior del conducto vertebral.
Asimismo, las venas vertebrales se comunican: hacia arriba a tra- VENAS PARAVERTEBRALES
vés del foramen magno y el seno marginal con el seno occipital
y los otros senos intracraneales (fig. 89-2), y hacia abajo con las Estas venas, de dirección vertical, se ubican a ambos lados de
venas pelvianas, a través del orificio inferior del hiato sacro. los cuerpos vertebrales. Están representadas por la vena lumbar
ascendente y el sistema ácigos.
PLEXOS VENOSOS VERTEBRALES
Vena lumbar ascendente
EXTERNOS
Es un conducto venoso tendido desde cada vena ilíaca co-
Los plexos venosos vertebrales externos son anteriores y pos- mún hasta la vena subcostal del lado correspondiente, junto
teriores (figs. 89-1 y 89-2). El límite artificial entre unas y otras con la cual contribuye a formar el origen de la vena ácigos a la
está dado por el plano de los procesos transversos. derecha y la vena hemiácigos a la izquierda (fig. 89-3).
El sentido de la corriente sanguínea se define difícilmente en
este vaso.
Venas anteriores
Drenan las venas de los cuerpos vertebrales. Dispuestas en Trayecto y relaciones
plexos en la región cervical, más reducidas en la columna torá- De trayecto vertical, la vena lumbar ascendente está situada
cica y en la región lumbar, retoman una disposición plexiforme entre los dos planos de inserción del músculo psoas mayor. La
delante del sacro. Drenan en las venas vertebrales (en el cuello), vena se encuentra delante de las raíces del plexo lumbar y late-
intercostales (región torácica), lumbares y sacras laterales, en sus ral a las arterias lumbares, que son transversales. En su extremo
territorios respectivos. superior, penetra en el tórax por debajo y detrás del ligamento
arqueado medial del diafragma, a veces en compañía del nervio
esplácnico mayor.
Venas posteriores
Son más numerosas y más voluminosas. Están situadas en la Afluentes
profundidad de los músculos erectores de la columna. Reciben La vena lumbar ascendente recibe a nivel de cada vértebra
venas óseas y sobre todo, musculares. Son drenadas arriba por (fig. 89-4):
las venas cervicales profundas, más abajo por las venas intercos-
tales posteriores y por las venas lumbares. – Una vena lumbar, porción lateral, originada en los músculos
de la pared abdominal.
Anastomosis – Una vena dorsal, proveniente de la musculatura del dorso.
– Una o más venas intervertebrales, que procede del plexo
Reunidas entre sí en toda la longitud de la columna verte- venoso vertebral interno.
bral en sentido longitudinal y transversal, estas venas reciben – Una vena lumbar, porción medial, que la une transversal-
también a las venas de los plexos venosos internos. Permiten mente a la vena cava inferior. Este conjunto constituye la es-
comunicar vasos tan alejados como la vena cervical profunda trella venosa lumbar.
Seno transverso
Seno petroso
Seno sagital superior inferior
Confluencia de los senos
Foramen magno
Seno occipital
V. mediana de la nuca
V. interespinosa
Plexo venoso vertebral
Plexo venoso vertebral interno anterior
interno posterior
V. subcutánea de la nuca
Fig. 89-2. Comunicaciones del plexo vertebral interno con las venas intracraneales y de la nuca. Corte sagital mediano, lado
izquierdo del corte.
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1004 Venas de la circulación mayor
Anastomosis En este trayecto se ubica en el mediastino posterior.
Sus conexiones con la vena cava inferior, con las venas ilíacas Establece relaciones:
comunes, con las venas del plexo vertebral y el sistema ácigos
forman una vía anastomótica larga, paravertebral, muy eficaz. – Atrás, con los cuerpos vertebrales, los discos intervertebrales,
el ligamento longitudinal anterior, las arterias intercostales
posteriores derechas y el tronco simpático.
Sistema de las venas ácigos – Adelante, con el esófago y el nervio vago derecho.
– Lateralmente, con la pleura mediastínica derecha. La pleura
Se describen: a la derecha, la vena ácigos; a la izquierda, la
constituye aquí el receso interácigos-esofágico.
vena hemiácigos y la vena hemiácigos accesoria.
– Medialmente, el conducto torácico la separa de la aorta des-
cendente.
Vena ácigos [mayor]
Es una vena del tórax, situada a lo largo de la columna ver- El arco de la ácigos cruza el borde derecho del esófago,
tebral torácica, de dirección vertical y ubicación laterovertebral luego la tráquea y el nervio vago derecho. Pasa por encima del
derecha. bronquio principal derecho y luego, de la arteria pulmonar dere-
cha, antes de llegar a la cara posterior de la vena cava superior.
Origen Cruza de atrás hacia adelante la región posterior del mediastino
Se forma a partir de una raíz lateral donde convergen la superior.
vena lumbar ascendente y la vena subcostal, y una raíz me-
dial, inconstante, proveniente de la vena cava inferior y, con me- Afluentes
nor frecuencia, de la vena renal derecha (fig. 89-5). Son:
Trayecto y relaciones – Las nueve últimas venas intercostales posteriores dere-
La vena ácigos asciende verticalmente siguiendo la curva- chas y la vena subcostal derecha: estas venas siguen a las
tura de la columna vertebral torácica hasta la 4.ª vértebra (fig. arterias homónimas, en el espacio intercostal. Están anastomo-
89-6). Se inclina entonces hacia adelante, formando el arco [ca- sadas adelante con las venas intercostales anteriores y con las
yado] de la vena ácigos, que pasa por encima de la raíz pulmo- venas torácicas internas. Atrás reciben a las ramas dorsales, a las
nar derecha y desemboca en la cara posterior de la vena cava ramas espinales y a los plexos de los forámenes intervertebrales,
superior. que reúnen la sangre de las venas de la columna vertebral.
Aorta torácica
V. ácigos V. hemiácigos
V. lumbar V. lumbar ascendente
ascendente
V. lumbar
V. renal izquierda
Anastomosis
renohemiácigos
V. lumbares
V. ilíaca común
V. ilíaca externa
V. ilíaca interna
Fig. 89-3. Venas lumbares, vista anterior. En líneas punteadas se indica la ubicación de la vena cava inferior.
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Venas de la columna vertebral y anastomosis intercavas 1005
Lig. longitudinal anterior V. lumbar izquierda
V. cava inferior
V. basivertebrales V. lumbar derecha
V. lumbar
Lig. longitudinal posterior ascendente derecha
Plexo venoso vertebral V. intervertebrales
interno posterior V. subcostal
V. dorsal
Fig. 89-4. Corte horizontal esquemático de los afluentes y conexiones de la vena lumbar ascendente. Vista superior.
– Vena intercostal superior derecha: recoge las tres a cuatro Vena hemiácigos [ácigos inferior menor]
primeras venas intercostales y constituye un tronco grueso
Origen
que desemboca en el origen del arco de la vena ácigos o en
su convexidad. Semejante al de la vena ácigos por su raíz lateral (vena lum-
– Venas hemiácigos y hemiácigos accesoria. bar ascendente y vena subcostal), pero su raíz medial es más
– Venas bronquiales, esofágicas, pericárdicas, frénicas su- constante y voluminosa: tronco renohemiácigos [de Lejars], pro-
periores y mediastínicas derechas. veniente de la vena renal izquierda, enriquecida por una vena
lumbar y a veces por la vena suprarrenal.
El arco de la ácigos se desliza a veces en una profunda escota-
dura excavada en el lóbulo superior del pulmón derecho, donde
Trayecto y relaciones
forma el surco de la vena ácigos. Arrastra allí una doble hoja La vena asciende en el mediastino posterior, detrás de la aor-
pleural que aísla, medialmente a la vena, una lengüeta pulmonar, ta, lateral al conducto torácico, delante del tronco simpático y de
mal denominada “lóbulo ácigos”. las arterias intercostales posteriores izquierdas (fig. 89-7). A la
Aorta abdominal
V. ácigos V. hemiácigos
V. subcostal derecha V. subcostal izquierda
V. lumbar ascendente derecha V. lumbar ascendente izquierda
Anastomosis cavoácigos Anastomosis renohemiácigos
V. cava inferior V. renal izquierda
V. lumbar izquierda
Fig. 89-5. Origen de las venas ácigos. Vista anterior.
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1006 Venas de la circulación mayor
2.º ganglio
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco aórtico
Arco de la v. ácigos
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 89-6. Trayecto y relaciones de la vena ácigos. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la raíz pulmonar,
retirado el pulmón y extirpado la pleura.
altura de la 8.ª vértebra torácica, se inclina a la derecha, cruza el – A veces está reducida a la reunión de las venas intercostales
plano mediano y desemboca en la vena ácigos. posteriores 5.ª, 6.ª y 7.ª. Las cuatro primeras forman entonces
un tronco común independiente (la vena de Braine), que se
Afluentes aboca a la vena braquiocefálica izquierda.
Recibe las cinco últimas venas intercostales y la vena subcos-
tal izquierda, venas vertebrales, esofágicas y mediastínicas. Anastomosis
Las vías de anastomosis son longitudinales y transversales.
Vena hemiácigos accesoria [superior menor] Vías longitudinales. Establecen una amplia comunicación
Esta es variable: entre los sistemas cava superior e inferior, sea por la vía paraver-
tebral o por la vía de los plexos vertebrales internos.
– A veces es única, drena las siete primeras venas intercosta- Vías transversales. A través de las venas lumbares y las in-
les posteriores izquierdas. Desciende verticalmente a lo largo tercostales posteriores, se unen la parte anterior del tronco (ve-
de la columna vertebral, se dirige oblicua hacia abajo y a la nas epigástricas, venas torácicas internas) con la parte posterior
derecha, cruza el plano mediano por detrás de la aorta y del de este.
conducto torácico y desemboca en la vena ácigos.
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Venas de la columna vertebral y anastomosis intercavas 1007
Anastomosis intercavas
Los sistemas cava superior e inferior están reunidos por una que desemboca en la vena safena magna y por esta en la femo-
vía principal paravertebral e intravertebral y por dos vías acceso- ral, con la vena torácica lateral, que termina en la vena axilar
rias situadas en la pared abdominotorácica. por intermedio de una red subcutánea abdominal y torácica.
Vía principal En el ser vivo
Está constituida por: Las anastomosis descritas anatómicamente de abajo hacia
arriba pueden, en realidad, funcionar en los dos sentidos.
– Vía paravertebral: se origina inferiormente a nivel de las
venas ilíacas comunes. Sigue en forma sucesiva: la vena lum- A. De abajo hacia arriba: en caso de ligadura, de trombosis o
bar ascendente, la vena ácigos (a la derecha), la hemiácigos de estenosis de la vena cava inferior, por debajo de las venas
accesoria (a la izquierda), afluente de la vena ácigos. Esta vía renales (la ligadura por encima de ellas no es compatible con
termina en la vena cava superior por el arco de la vena ácigos. la vida); la sangre fluye entonces hacia los plexos intraverte-
– Vía intravertebral: se ha visto que los plexos vertebrales brales (vía laterovertebral) y llega al corazón por la vena cava
internos forman una red ininterrumpida extendida desde el superior.
foramen magno hasta el hiato sacro. En todos los niveles, es- B. De arriba hacia abajo: en caso de ligadura, de trombosis o
tos comunican con la vía paravertebral. Existe así una columna de estenosis de la vena cava superior, si el obstáculo es su-
venosa intravertebral que une las dos venas cavas por inter- prayacente al arco de la ácigos, la vía laterovertebral puede
medio de la vía paravertebral. participar, sobre todo, por intermedio de las venas intercosta-
les, pericardiofrénicas y torácicas internas; la sangre vuelve al
atrio derecho por la ácigos sin tener que pasar por la vena cava
Vías accesorias superior. Si el obstáculo está a nivel o debajo del arco de la áci-
Se distinguen las siguientes: gos, la sangre refluye hacia la vena cava inferior por los plexos
vertebrales y la vía laterovertebral a contracorriente. En los dos
– Vía anteromedial: reúne a la vena epigástrica inferior, tri- casos, aparece siempre una intensa circulación venosa subcu-
butaria de la vena ilíaca externa, con la vena torácica inter- tánea abdominal y torácica (importancia de la vía anterolateral
na, tributaria de la vena braquiocefálica. Estas venas, venas superficial) que puede ser el primer signo de la estenosis de
epigástricas superior e inferior, se anastomosan en la vaina una vena cava.
del músculo recto del abdomen. Se forma así una vía paralela
a la vía arterial anastomótica, que une la vena braquiocefálica Se pueden leer con provecho los trabajos que se han consa-
con la vena ilíaca externa. grado a estos estudios en el hombre o en el animal, en particular
– Vía anterolateral: reúne a la vena epigástrica superficial, los de Sousa Pereira, Sampaio Tabares y Batson.
Anastomosis portocava
Las anastomosis portocava son sitios de unión entre el o se encuentra obstruida a nivel del hígado y la sangre venosa
sistema venoso sistémico, que finaliza en las venas cavas, y proveniente del tubo digestivo encuentra dificultad para alcan-
el sistema de la vena porta hepática, que dirige el drenaje ve- zar el atrio derecho a través de las venas hepáticas y la cava
noso del tubo digestivo y el bazo hacia el hígado. Estos sitios de inferior, lo hace a través de estas vías colaterales. Estas rutas son
unión entre ambos sistemas permiten que, frente a la obstruc- permeables porque la vena porta hepática y sus tributarias ca-
ción del sistema portal, la sangre fluya hacia el drenaje sistémico. recen de válvulas. Al ocurrir la derivación de la sangre desde
Estas comunicaciones entre ambos sistemas venosos también se el sistema porta hacia el sistema cava aumenta el volumen en
denominan anastomosis portosistémicas. este último; esto causa que las venas que reciben este caudal
Las anastomosis portocava se ubican en la submucosa del sufran dilataciones, llamadas várices, que pueden erosionarse
esófago inferior, en la submucosa del conducto anal, en la re- y producir hemorragias extensas que comprometen la vida del
gión paraumbilical y en las áreas desnudas (desprovistas de pe- paciente.
ritoneo) de las vísceras retroperitoneales secundarias y del hí- A continuación se mencionan la ubicación de las anastomo-
gado (fig. 89-8). Cuando la circulación portal está disminuida sis y los vasos involucrados de cada sistema.
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1008 Venas de la circulación mayor
A. subclavia izquierda
A. carótida común izquierda
Arco del conducto torácico
A. y n. vertebrales
A. subclavia derecha
Conducto torácico Ganglio cervicotorácico
N. laríngeo recurrente derecho A. carótida común derecha
Esófago
N. vago derecho
Conducto torácico Vena intercostal superior derecha
Tronco simpático torácico derecho
V. hemiácigos accesoria
Aorta torácica
V. ácigos
Tronco simpático torácico izquierdo
Conducto torácico
N. esplácnico mayor izquierdo
V. ácigos
V. hemiácigos N. esplácnico mayor derecho
N. esplácnico menor derecho
Cisterna del quilo
Fig. 89-7. Aorta torácica y venas ácigos. Vista posterior del mediastino y de la base del cuello.
Anastomosis esofágicas Anastomosis paraumbilicales
En el esófago abdominal, la vena gástrica izquierda y las ve- En la región umbilical, las venas paraumbilicales a ambos
nas esofágicas inferiores (afluentes de la vena porta hepática) se lados del ligamento redondo del hígado, tributarias de la rama
anastomosan con las tributarias inferiores de las venas esofágicas izquierda de la vena porta (afluentes de la vena porta hepática),
que drenan en las venas ácigos y hemiácigos (afluentes de la cir- se anastomosan con las tributarias periumbilicales de las ve-
culación sistémica). Estas anastomosis dan origen a las várices nas toracoepigástricas y de las venas epigástricas superficiales
esofágicas y gástricas. (afluentes de la circulación sistémica). Su dilatación provoca la
aparición de várices de disposición radial en la superficie abdo-
minal denominada “cabeza de medusa”.
Anastomosis rectales
En el recto, las venas rectales superiores (afluentes de la vena Anastomosis retroperitoneales
porta hepática) se anastomosan con las venas rectales inferiores
y medias que drenan en las venas ilíacas internas y pudendas En el colon, las venas cólicas izquierdas y derechas (afluentes
(afluentes de la circulación sistémica). Estas anastomosis pueden de la vena porta hepática) se anastomosan con las venas lum-
dar origen a várices rectales (hemorroides), aunque no son su bares ascendentes (afluentes de la circulación sistémica). En el
causa más frecuente. retroperitoneo, las venas cólicas y omentales (afluentes de la
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Venas de la columna vertebral y anastomosis intercavas 1009
Anastomosis paraumbilicales V. umbilical
Anastomosis esofágicas Ombligo del feto
A. umbilicales
Hígado
Cordón umbilical
Vesícula biliar
Placenta
V. porta hepática Estómago
V. cava inferior
Bazo
Duodeno V. esplénica
Páncreas V. gastroepiploica derecha
V. mesentérica inferior
V. mesentérica superior
Anastomosis retroperitoneales Anastomosis
retroperitoneales
Colon ascendente
Colon descendente
Ciego
Colon sigmoide
Íleon
Recto
Anastomosis rectales
Fig. 89-8. Anastomosis portocava.
vena porta hepática) se anastomosan con las venas retroperito- rama izquierda de la vena porta (afluentes de la vena porta he-
neales (afluentes de la circulación sistémica), a la altura de las pática) con la vena cava inferior (afluentes de la circulación sisté-
flexuras cólicas derecha e izquierda. En el hígado, ramas intra- mica). Estas anastomosis tienen una aparición menos frecuente,
parenquimatosas de la rama derecha de la vena porta en el área pero importante en las cirugías de pacientes con enfermedad
desnuda (afluentes de la vena porta hepática) se anastomosan hepática crónica. También es importante recordar para la cirugía
con las venas retroperitoneales que drenan en las venas lumba- pediátrica que el conducto venoso tiene una circulación fisioló-
res, ácigos y hemiácigos (afluentes de la circulación sistémica). El gica en los recién nacidos y durante los primeros meses de vida
conducto venoso permeable constituye la anastomosis de la hasta que se oblitera.
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Sistema linfático
XVIII
Capítulo 90: Sistema linfático 1013
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Sistema linfático 90
El sistema linfático está constituido por órganos linfáticos En los vasos linfáticos, como en las venas, existen “insuficien-
primarios y secundarios, por vasos linfáticos y por nodos linfá- cias valvulares”que permiten el reflujo de la linfa; su estasis gene-
ticos. Los vasos linfáticos son, como las venas, conductos con ra edemas de origen linfático puro.
ramificaciones convergentes, encargados de recoger y aportar al Los vasos linfáticos están anastomosados entre sí, lo que no
sistema venoso dos importantes líquidos del organismo: la linfa modifica su trayecto convergente hacia los nodos. Por lo general
y el quilo (de origen intestinal). En su trayecto, los vasos linfáticos están adosados a las venas y son superficiales o profundos.
atraviesan formaciones anexas particularmente estructuradas, Su estructura es muy semejante a la de las venas con endo-
los nodos linfáticos. telio interno, una túnica media fibromuscular y una adventicia.
Vasos linfáticos Nodos linfáticos
Los vasos linfáticos existen en todos los tejidos irrigados por Los nodos linfáticos son masas de tejido linfático (linfocitos
vasos sanguíneos, excepto en la placenta y en el sistema nervio- y células acompañantes) de volumen variable que reciben va-
so central, donde no hay linfáticos. sos linfáticos aferentes y están drenados por uno o varios vasos
Se originan en vasos capilares con un extremo cerrado, más linfáticos eferentes (fig. 90-1). Son redondeados u ovoides. Los
voluminosos que los capilares sanguíneos, y forman una red dre- vasos aferentes llegan a la periferia del nodo por un punto cual-
nada por los vasos linfáticos, los troncos colectores y los conduc- quiera, mientras que los eferentes emergen por una depresión,
tos linfáticos. el hilio del nodo.
Su forma es variable: algunos, provistos de válvulas, son irre- Habitualmente su color es gris rojizo. Los nodos intratoráci-
gulares; otros, avalvulados, son regulares y rectilíneos. Cuando cos, de drenaje pulmonar, pueden estar impregnados de polvo
son valvulados, los vasos linfáticos presentan dilataciones y es- de carbón (antracosis) y volverse oscuros.
trechamientos alternos, que les dan un aspecto irregular. Las vál- Son superficiales o profundos. Algunos están aislados, por
vulas están implantadas por pares en los estrechamientos de los ejemplo, el nodo del epicóndilo medial del húmero [ganglio su-
vasos linfáticos. Estos estrechamientos son más espaciados en pratroclear], pero más a menudo están dispuestos en cadenas o
los troncos gruesos que, así, poseen menos válvulas. en grupos regionales: nodos de la axila, inguinales.
Tabique de tejido conectivo Vaso linfático aferente
Cápsula Vías
cavernosas
Parénquima
Folículo linfático
Vaso linfático Hilio Cordón
eferente folicular
Fig. 90-1. Corte de un nodo linfático (según Dubreuil).
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1014 Sistema linfático
Su estructura se caracteriza por una cápsula periférica de la – Nodos occipitales: se disponen en tres grupos: superficial,
cual parten las trabéculas, tabiques de tejido conectivo centrales debajo de la piel, a la altura de la línea nucal superior; subfas-
que circunscriben masas de células linfoides: los folículos. Estos ciales, sobre el esplenio; submuscular, debajo del esplenio.
se encuentran rodeados por los senos perifoliculares, termina- Drenan la parte posterior del cuero cabelludo y la región de la
ción de los vasos aferentes y origen de los vasos eferentes. nuca.
– Nodos mastoideos: tres o cuatro nodos inconstantes, situa-
dos en la cara lateral de las inserciones superiores del esterno-
Terminación cleidomastoideo, drenan la región parietal, el conducto auditi-
Fuera de algunas excepciones que se describirán, las vías linfá- vo externo y el pabellón auricular.
ticas del organismo son drenadas por dos colectores termina- – Nodos parotídeos: se distinguen:
les: el conducto torácico a la izquierda y el conducto linfático – Superficiales: dos o tres nodos superficiales a la glándula
derecho a la derecha. Estos terminan en los confluentes veno- parótida, de ubicación preauricular.
sos yugulosubclavios correspondientes o en sus proximidades. – Profundos: preauriculares e infraauriculares en la región su-
En estos dos conductos linfáticos colectores converge la linfa perficial de la parótida; intraglandulares, en la profundidad
conducida por los troncos linfáticos principales: tronco yugu- de la glándula en las vecindades de la vena retromandibular.
lar (derecho e izquierdo), tronco subclavio (derecho e izquierdo), Sus aferentes provienen de la región frontoparietal, del oído
tronco broncomediastínico (derecho e izquierdo), tronco lumbar externo y de la cavidad timpánica, de la nariz, de la cavidad nasal
(derecho e izquierdo) y troncos intestinales. y de la propia glándula parótida.
– Nodos submandibulares: están situados en el borde inferior
En el ser vivo de la mandíbula, en relación con los vasos faciales: prefaciales,
Los nodos y vasos linfáticos no son aparentes en estado nor- faciales, retrofaciales. Se describe además un grupo retroglan-
mal. Algunos nodos superficiales son, sin embargo, visibles o pal- dular inconstante. Drenan la cara, las encías, los dientes, los
pables en ciertos sujetos delgados. labios y los bordes de la lengua.
Las redes superficiales son visibles cuando están inflamadas – Nodos submentonianos: están aplicados contra el músculo
(linfangitis). milohioideo y entre los vientres anteriores de los dos digástri-
Los nodos se hipertrofian ante la inflamación y la infección, cos. Drenan el labio inferior, el mentón, la encía inferior, el piso
puesto que constituyen una barrera antiinfecciosa. También se de la boca y la cara inferior de la lengua.
hipertrofian en ciertas enfermedades que les son propias (infec- – Nodos retrofaríngeos: uno de los grupos de nodos linfá-
ciones, neoplasias del tejido linfático, etc.). Por último, los nodos ticos cervicales anteriores profundos, están situados a la
que drenan un órgano canceroso pueden estar invadidos por altura de las masas laterales del atlas, delante de la lámina pre-
ese cáncer. La adenopatía traduce entonces la extensión del vertebral de la fascia cervical, en contacto con el borde lateral
cáncer, más allá del órgano inicial. de la pared posterior de la faringe. Además hay nodos linfá-
El sistema linfático puede ponerse de manifiesto en el ser ticos accesorios retrofaríngeos que, cuando existen, están
vivo por la linfografía, radiografía en la cual se visualizan los vasos situados en la cara posterior de la faringe.
linfáticos y los nodos opacificados mediante un producto radio- – Nodos yugulodigástricos: ubicados en el cruce entre la vena
paco inyectado en la periferia. Esta inyección puede efectuarse: yugular interna y el vientre posterior del digástrico. Es el grupo
más superior de los nodos laterales profundos del cuello.
– En un vaso linfático previamente evidenciado por una inyec-
ción subcutánea de azul de Evans (método de Kinmoth). Los vasos linfáticos aferentes provienen de la faringe, de la trom-
– En un nodo superficial. pa auditiva, de la cavidad timpánica, de la lengua, de la amígdala
– Dentro de un órgano, por ejemplo en la sustancia intersticial palatina y de la cavidad nasal.
del testículo, método utilizado con buenos resultados por Los eferentes de todos estos nodos se dirigen hacia el tronco
Rodríguez Sica. Más adelante se considerarán ejemplos regio- linfático yugular.
nales.
Nodos linfáticos del cuello
Se estudia aquí la disposición general del sistema linfático ex- Los nodos linfáticos del cuello reciben los eferentes de los
cepto en los miembros (Tomo 1). Más adelante se darán detalles grupos antes mencionados, así como vías linfáticas que llegan
más precisos a propósito de cada órgano. directamente a la región cervical. Los nodos están aquí agrupa-
dos en nodos cervicales anteriores y nodos cervicales late-
rales, con sus respectivos grupos superficiales y profundos.
Linfáticos de la cabeza y del cuello
Los nodos linfáticos en la parte superior del cuello, en su Nodos cervicales anteriores
unión con la cabeza, se disponen en una banda bilateral desde Todos estos nodos están situados por debajo del hueso hioi-
el mentón hasta la protuberancia occipital externa; es el anillo des. Se distinguen:
linfático pericraneocervical, drenado por cadenas linfonoda-
les cervicales, principales y accesorias (fig. 90-2).
– Nodos superficiales: son los nodos de la vena yugular an-
terior; están en relación con la vena.
Anillo linfático pericraneocervical – Nodos profundos: son nodos viscerales situados debajo del
Está formado, de atrás hacia adelante, por los siguientes gru- hioides (nodos infrahioideos), delante de la laringe (nodos
pos linfonodales: prelaríngeos), delante de la glándula tiroides (nodos tiroi-
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Sistema linfático 1015
Nodos parotídeos
superficiales
Nodos mastoideos
Nodos occipitales
Nodo
buccinador
Nodos
submandibulares
Nodos del Nodos submentonianos
n. accesorio
Nodos profundos superiores
Nodos yugulares anteriores
Nodos supraclaviculares
Conducto linfático derecho
V. subclavia V. braquiocefálica
Fig. 90-2. Ganglios linfáticos de la cabeza y del cuello y su drenaje (según Rouvière).
deos), delante de la tráquea (nodos pretraqueales) y a los tronco yugular, que termina en el conducto linfático a la derecha
lados de esta (nodos paratraqueales) y los nodos retrofarín- o en el conducto torácico a la izquierda. En ambos lados pueden
geos que ya se describieron. terminar directamente en el confluente yugulosubclavio.
Nodos cervicales laterales
Nodos linfáticos del tórax
Todos estos nodos están situados lateralmente en el cuello.
Se distinguen: Se trata aquí de linfáticos intratorácicos (figs. 90-3 y 90-4).
Estos son parietales y mediastínicos.
– Nodos superficiales: son los nodos de la vena yugular ex-
terna; rodean a esta vena y recogen la linfa del pabellón auri- Nodos linfáticos parietales
cular y la parte inferior de la glándula parótida. Son intercostales, parasternales y frénicos superiores.
– Nodos profundos: son los que constituyen la segunda esta-
ción para la mayor parte de los nodos de la cabeza y a su vez
Nodos intercostales
reciben afluentes directos de sus inmediaciones. Todos drenan
en el tronco linfático yugular. Se los puede dividir en supe- Asientan en la extremidad posterior del espacio intercostal,
riores e inferiores. región paravertebral, y con menor frecuencia en la parte media
– Nodos profundos superiores: nodos yugulodigástricos del espacio. Están conectados por vasos que se dirigen hacia
(en el cruce entre la vena yugular interna y el vientre pos- atrás y adentro, en el espacio subpleural, contra la columna ver-
terior del digástrico), nodo lateral (lateral a la vena yugular tebral.
interna) y nodo anterior (delante de la yugular interna). Los vasos aferentes provienen de los músculos intercostales,
– Nodos profundos inferiores: nodos yuguloomohioideo del tejido conectivo subpleural y de la pleura parietal.
(entre la yugular interna y el omohioideo), nodo lateral (la- Los vasos eferentes superiores (tres o cuatro primeros espa-
teral a la vena yugular interna), nodo anterior (delante de la cios) se reúnen en un tronco broncomediastínico que desem-
yugular interna). boca en el conducto torácico o en el conducto linfático dere-
cho. Los eferentes inferiores constituyen un colector único que
Estos nodos están conectados entre sí por vasos linfáticos. Sus atraviesa el diafragma y llega a la cisterna del quilo (origen del
eferentes se reúnen en la parte inferior de un colector linfático: el conducto torácico).
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1016 Sistema linfático
Glándula tiroides
Nodos profundos superiores
Nodos paratraqueales
Nodo del arco de la vena ácigos
Grupo anterior derecho
Nodos traqueobronquiales
inferiores
Nodos pericárdicos
laterales
Nodos yuxtaesofágicos
Fig. 90-3. Nodos linfáticos torácicos, vista lateral derecha (según Rouvière).
Nodos paraesternales arterioso de Engel), y asciende a lo largo del vago izquierdo
En número de seis u ocho, forman una cadena extendida a lo por fuera de la carótida común izquierda.
largo de los vasos torácicos internos desde el proceso [apófi- – Una cadena transversal que reúne las dos precedentes, a lo
sis] xifoides hasta el primer cartílago costal. Drenan la parte supe- largo de la vena braquiocefálica izquierda.
rior de la vaina del músculo recto del abdomen, la parte anterior
Estas tres cadenas recogen la linfa del pulmón, del pericardio,
de los espacios intercostales, los tegumentos de la pared torácica
anterior y, sobre todo, el tercio medial de la glándula mamaria. del corazón, de la pleura y del timo. Drenan en la base del cuello
Un colector superior eferente los drena en el conducto torácico, en los confluentes venosos o en los colectores terminales.
en el conducto linfático derecho o directamente en la confluen-
cia venosa yugulosubclavia. Nodos intermedios
Constituyen tres grupos:
Nodos frénicos superiores
A. Un grupo paratraqueal derecho, retrocava, por enci-
Son anteriores (retroxifoideos), intermedios (terminaciones
ma del arco de la vena ácigos.
del nervio frénico) y posteriores (detrás de los pilares). Drenan
B. Un grupo paratraqueal izquierdo o cadena del ner-
el músculo diafragma y son solidarios de la cadena torácica
vio laríngeo recurrente izquierdo.
interna adelante y de las cadenas mediastínicas posteriores,
C. Un grupo traqueobronquial inferior, el más impor-
atrás.
tante, con diez o doce nodos, situados debajo de la bi-
furcación traqueal, detrás y encima del pericardio, por
Nodos linfáticos mediastínicos delante del esófago.
Están constituidos por grupos anteriores, intermedios y
posteriores. Los aferentes de estos nodos son sobre todo pulmonares y
también esofágicos.
Nodos anteriores Los eferentes adoptan el trayecto de las cadenas paratraquea-
Son prevasculares, con: les derecha e izquierda (Winckler) y llegan por sus colectores ter-
minales a la confluencia yugulosubclavia homolateral.
– Una cadena prevenosa derecha.
– Una cadena prearterial izquierda, que parte de la región su- Nodos posteriores
baórtica, nodo del ligamento arterioso (ganglio del conducto Yuxtaesofágicos escalonados en el mediastino posterior entre
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Sistema linfático 1017
Nodos profundos superiores
Conducto torácico
Nodos paratraqueales
Nodos linfáticos mediastínicos anteriores
Nodos paratraqueales
Nodo del ligamento arterioso
Nodos traqueobronquiales superiores
Anastomosis de los nodos
yuxtaesofágicos
Nodos yuxtaesofágicos
Nodos pericárdicos laterales
Fig. 90-4. Nodos linfáticos torácicos, vista lateral izquierda (según Rouvière).
la cara posterior del pericardio y la columna vertebral. La mayor – Lateralmente a la arteria, nodo lagunar lateral.
parte se dispone en la cara anterior del esófago (preesofágicos), – Delante de los vasos, nodo lagunar intermedio.
otros en la cara posterior (retroesofágicos) en relación con la aor- – Medialmente a la vena, nodo lagunar medial.
ta y el conducto torácico. Recibe sus aferentes del diafragma y
del esófago. Sus eferentes se pueden anastomosar a otras cade- Reciben aferentes de la ingle, de la pared abdominal anterior
nas o terminar en el conducto torácico, en el conducto linfático infraumbilical, de la región del foramen obturador, de las vísceras
derecho o en la confluencia yugulosubclavia. anteriores de la pelvis (vejiga, próstata, uretra posterior, vagina,
Los nodos mediastínicos son modificados por numerosas cuello uterino). Sus eferentes van a los nodos ilíacos comunes o
enfermedades que constituyen las adenopatías mediastínicas. directamente a los nodos lumboaórticos. Los más internos des-
Estas pueden ser primitivas (tuberculosas, sarcoidósicas o can- cienden a la pelvis y son tributarios de los nodos ilíacos internos.
cerosas) o secundarias a alteraciones pulmonares (cáncer de pul-
món, sobre todo), esofágicas o tímicas. Nodos ilíacos internos
La hipertrofia de estos nodos da imágenes radiológicas varia-
das que deforman el aspecto normal del mediastino. Están situados en el ángulo de separación de los vasos ilía-
La mediastinoscopia (Carlens) consiste en poder ver y quitar cos, contra la pared posterolateral de la pelvis y entre las ramas
nodos mediastínicos a través de un tubo óptico introducido en colaterales de los vasos ilíacos internos. Reciben colectores de la
el tórax por vía suprasternal. Es un método de examen y de diag- región glútea, del periné y de todas las vísceras pélvicas siguien-
nóstico rico en aplicaciones prácticas. do a las venas respectivas. Son drenados hacia los nodos ilíacos
externos, otros hacia los nodos ilíacos comunes.
Nodos linfáticos pélvicos Nodos sacros
Están reunidos en cuatro grupos principales: ilíacos externos, Estos nodos son profundos y se encuentran detrás del recto
ilíacos internos, sacros e ilíacos comunes (figs. 90-5 y 90-6). y a cada lado de él, en la cara anterior del sacro, a lo largo de la
Reciben aferentes provenientes de los miembros inferiores, de arteria sacra mediana (media).
las regiones glútea y perineal y de las vísceras pelvianas.
Nodos ilíacos comunes
Nodos ilíacos externos Se distingue un grupo lateral, entre la arteria ilíaca y el iliop-
Están escalonados a lo largo de los vasos del mismo nombre. soas, un grupo intermedio que es retrovascular, y un grupo
Se encuentran dispuestos en tres cadenas: laterales a la arteria; medial situado medialmente al paquete vascular. En la línea me-
intermedios, entre la arteria y la vena ilíaca medial; mediales a la diana se encuentra el grupo del promontorio.
vena. Los más anteriores e inferiores se sitúan detrás del ligamento Los nodos más elevados de la región medial son los del gru-
inguinal, retroinguinales, paralelos al ligamento, y se disponen: po subaórtico, ubicados por debajo de la bifurcación aórtica.
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1018 Sistema linfático
Uréter
Nodo ilíaco externo lateral
Lig. inguinal
Nodos ilíacos
externos intermedios
Nodo ilíaco externo medial
Nodo superolateral
Lig. inguinal
Cordón espermático
Nodo superomedial
Nodos inferiores
Fig. 90-5. Nodos linfáticos inguinales superficiales y sus conexiones con los nodos ilíacos externos (según Rouvière).
Reciben aferentes ilíacos, laterales, mediales y sacros. Constituyen – Nodos lumbares intermedios: se hallan entre la aorta y la
una encrucijada de vías periféricas (miembro inferior, pared pel- vena cava inferior.
viana) y de vías viscerales pelvianas. Los eferentes llegan a los – Nodos lumbares derechos: están alrededor de la vena cava
nodos abdominales, homolaterales o contralaterales (vías linfá- inferior. Se subdividen en tres grupos: nodos laterales de la
ticas cruzadas). cava, a la derecha de la vena cava inferior; nodos precavos,
por delante de la vena cava inferior, y nodos retrocavos, por
detrás de la vena cava inferior.
Nodos linfáticos abdominales – Nodos frénicos inferiores: situados en la parte inferior del
Los nodos del abdomen pueden dividirse entre aquellos diafragma, cerca del hiato aórtico.
que se encuentran en las paredes de esta cavidad y los que es- – Nodos epigástricos inferiores: se encuentran junto a los
tán asociados con las vísceras. Se describen aquí los grupos de vasos epigástricos inferiores.
nodos linfáticos parietales (fig. 90-7). Los nodos linfáticos
viscerales se estudian con cada órgano y aquí solo se los enu- Nodos linfáticos viscerales
mera. – Nodos celíacos, gástricos, pilóricos, pancreáticos, esplénicos,
hepáticos, mesentéricos superiores y mesentéricos inferiores.
Nodos linfáticos parietales
Estos nodos son numerosos (25 a 30), dispuestos alrededor
de la aorta abdominal y de la vena cava inferior; forman tres
Conducto torácico
grupos: lumbares, frénicos y epigástricos. Los grupos nodales Es el tronco colector de todos los linfáticos del cuerpo con
lumbares reciben la linfa de los grupos nodales ubicados por excepción del miembro superior derecho, de la mitad derecha
debajo. Su eferencia principal son los troncos lumbares que los de la cabeza, del cuello y del tórax, los que por su reunión forman
comunican con el conducto torácico o la cisterna del quilo, si el conducto linfático derecho (fig. 90-8).
esta se encuentra.
Generalidades
– Nodos lumbares izquierdos: están ubicados junto a la aor- Está formado por la reunión de todos los vasos linfáticos sub-
ta abdominal. Se distinguen tres grupos: nodos aórticos diafragmáticos del cuerpo, en la parte posterior y superior del
laterales, a la izquierda de la aorta; nodos preaórticos, por abdomen.
delante de la aorta, y nodos retroaórticos, entre la aorta y la
columna vertebral.
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Sistema linfático 1019
Nodo ilíaco común 5.ª vértebra lumbar
Nodos sacros
Nodo ilíaco
externo intermedio
Nodo ilíaco interno
Nodos ilíacos
externos laterales
Nodo ilíaco
externo intermedio
Nodo lagunar lateral
Nodos ilíacos
externos mediales
Nodo obturatriz
Fig. 90-6. Nodos linfáticos pélvicos (según Cúneo y Marcille).
Origen Cisterna del quilo [cisterna de Pecquet]
Está marcado por un ensanchamiento: la cisterna del qui- Está situada a la altura de la primera vértebra lumbar, por
lo, donde vienen a terminar más o menos fusionados los tron- detrás de la aorta, entre los pilares del diafragma (fig. 90-8). Su
cos linfáticos subdiafragmáticos, y en su extremidad superior se origen puede lateralizarse a la derecha o a la izquierda. Su for-
continúa con el conducto torácico. Las paredes son delgadas y ma es variable. Cuando es única, se parece a una pera pequeña.
frágiles; su calibre es variable según su estado de vacuidad o de Puede ser múltiple o faltar, que es lo más frecuente. En este úl-
repleción; en este último caso, su calibre promedio es semejante timo caso es reemplazada por una red linfática. Recibe las vías
al de la arteria radial. provenientes de los nodos lumbares, de la región celíaca y del
resto de las regiones subfrénicas.
Trayecto
En su recorrido de 25 a 30 cm, el conducto torácico situado Relaciones del conducto torácico
detrás de la aorta (a nivel de L1) penetra en el mediastino pos- El conducto torácico atraviesa el diafragma en el hiato aór-
terior por el hiato aórtico del diafragma. Aplicado contra la tico del diafragma, por detrás de la aorta (fig. 90-9). De esta
columna vertebral, asciende vertical hasta la 4.ª o 5.ª vértebra to- manera se encuentra en el mediastino posterior, donde por su
rácica, a nivel de los arcos de la vena ácigos y de la aorta; situado relación con los arcos vasculares de la aorta y de la vena ácigos
por detrás del esófago, se dirige hacia la izquierda y arriba. Por se pueden distinguir dos porciones: subacigosaórtica y supraa-
encima del arco de la aorta, se hace satélite de la arteria subclavia cigosaórtica.
izquierda, penetra en la base del cuello, se curva hacia adelante
arriba y abajo, describiendo un arco de concavidad inferior. Porción subacigosaórtica
El conducto torácico se relaciona:
Terminación
En la confluencia yugulosubclavia o en sus ramas de ori- – Atrás, con los cuerpos vertebrales de los que se encuentra se-
gen, donde presenta una pequeña dilatación, a veces provista parado por las arterias intercostales derechas y por el trayecto
de válvulas. transversal de las venas hemiácigos, que cruza a la derecha
para terminar en la vena ácigos.
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1020 Sistema linfático
Nodo frénico inferior
Conducto torácico
Nodo lateral de la cava
Nodos aórticos laterales
Nodos mesentéricos inferiores
Nodos precavos
Nodo subaórtico Nodo ilíaco común
Nodos ilíacos internos
Nodos ilíacos externos
Fig. 90-7. Nodos linfáticos abdominales (según Rouvière).
Conducto torácico
Pilar derecho del diafragma
Riñón izquierdo
Pilar izquierdo del diafragma
V. renal izquierda
Pelvis renal
Cisterna del quilo
Nodo retrocavo
V. cava inferior
Aorta abdominal
Nodo precavo
Nodo ilíaco común
Fig. 90-8. Cisterna del quilo y porción inicial del conducto torácico.
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Sistema linfático 1021
A. subclavia izquierda
A. carótida común izquierda
Arco del conducto torácico
A. y n. vertebrales
A. subclavia derecha
Conducto torácico Ganglio cervicotorácico
N. laríngeo recurrente derecho A. carótida común derecha
Esófago
N. vago derecho
Conducto torácico Vena intercostal superior derecha
Tronco simpático torácico derecho
V. hemiácigos accesoria
Aorta torácica
V. ácigos
Tronco simpático torácico izquierdo
Conducto torácico
N. esplácnico mayor izquierdo
V. ácigos
V. hemiácigos N. esplácnico mayor derecho
N. esplácnico menor derecho
Cisterna del quilo
Fig. 90-9. Aorta torácica y venas ácigos, vista posterior del mediastino y de la base del cuello.
– Por delante, en la parte más inferior del mediastino, con la arteria vertebral, limitado: medialmente, por el músculo largo
aorta. Más arriba, con la cara posterior del esófago, a la cual del cuello y el esófago; lateralmente, por el escaleno anterior;
cruza de abajo hacia arriba y de derecha a izquierda. inferiormente por la primera costilla (figs. 90-10 y 90-11). El
– A la derecha, con la vena ácigos en todo su trayecto. conducto pasa: lateralmente y detrás de la carótida común,
– A la izquierda, con el flanco derecho de la aorta. En la parte de la vena yugular interna y del nervio vago; adelante y me-
más alta de esta porción (interacigosaórtica), el conducto torá- dialmente a la arteria y vena vertebrales (puede pasar por
cico se encuentra casi en el plano mediano, desplazado hacia detrás y lateral a ellas); lateralmente al tronco tirocervical y
la izquierda. al nervio frénico. Esta vecindad explica por qué el conducto
torácico puede lesionarse en el curso de un vaciamiento de
Porción supraacigosaórtica nodos linfáticos de cuello.
En esta porción, el conducto torácico se encuentra a la iz- El arco del conducto torácico, cóncavo abajo y medialmente
quierda del plano mediano, cruza la cara posteromedial del arco en su terminación, se dirige en sentido anterolateral por encima
aórtico, luego sigue la cara posteromedial de la arteria subclavia de la cúpula pleural.
izquierda satélite de esta, hasta su salida del tórax y en relación
con el borde izquierdo del esófago. Se relaciona aquí con la pleu- Afluentes
ra (porción mediastínica) y con la cúpula pleural izquierda. En su parte superior, el conducto torácico recibe (fig. 90-12):
Porción cervical – El tronco yugular izquierdo (lado izquierdo de la cabeza y
En la base del cuello, el conducto torácico describe su del cuello).
arco por encima de la arteria subclavia en el triángulo de la – El o los troncos subclavios izquierdos (miembro superior
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1022 Sistema linfático
V. yugular interna izquierda
Tronco yugular
Conducto torácico
V. subclavia izquierda
Tronco broncomediastínico
izquierdo
Tronco laterotraqueal izquierdo
V. braquiocefálica izquierda
Fig. 90-10. Arco del conducto torácico.
izquierdo), el tronco broncomediastínico izquierdo y la ca- en el conducto linfático derecho o en la confluencia yugulosub-
dena torácica interna izquierda. clavia derecha.
El conducto torácico drena así todos los linfáticos del cuerpo,
Variaciones
excepto: la parte derecha de la cabeza y del cuello, el miembro
superior derecho, la parte derecha del tórax, el pulmón derecho Son muy frecuentes, sea en el curso de su trayecto o en su
y una parte de los linfáticos del pulmón izquierdo que terminan terminación (Gabrielle, Archimbault) (fig. 90-11).
M. escaleno anterior
A. vertebral
N. frénico
A. tiroidea inferior R. superficial
de la a. cervical transversa
A. cervical ascendente
Ganglio cervicotorácico
Tronco tirocervical
Conducto torácico
Troncos del plexo braquial
N. vago izquierdo
A. carótida V. yugular externa
común izquierda
A. subclavia izquierda
V. subclavia izquierda
Fig. 90-11. Terminación del conducto torácico, vista anterior.
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Sistema linfático 1023
Arcos múltiples, Terminación en delta
desembocadura única con tres desembocaduras
Tronco traqueal
V. yugular interna V. yugular interna
izquierda izquierda
Tronco yugular
Tronco
V. braquiocefálica subclavio
V. braquiocefálica Tronco subclavio
izquierda
izquierda
V. subclavia izquierda
V. subclavia izquierda
Terminación del Terminaciones del conducto torácico
conducto torácico Conducto torácico
V. yugular interna Tronco traqueal V. yugular interna
Conducto torácico izquierda Terminaciones izquierda
del conducto
Tronco yugular torácico
Tronco traqueal
V. subclavia V. subclavia izquierda
izquierda
V. braquiocefálica
izquierda Tronco subclavio
Tronco
subclavio Conducto torácico
Terminaciones
del conducto torácico
Conducto torácico Tronco anastomótico derecho
V. braquiocefálica izquierda
Desdoblamiento terminal Terminación en araña
del conducto torácico (una ampolla y desembocaduras múltiples)
Fig. 90-12. Diferentes tipos de terminación del conducto torácico.
Puede ser doble, plexiforme o con numerosas anastomosis. Conducto linfático derecho [gran vena
Su terminación suele ser múltiple, por lo cual su identificación
resulta difícil. linfática]
Concentra, en la base del cuello, los linfáticos supradiafrag-
En el ser vivo máticos del lado derecho del cuerpo que no van al conducto
El conducto torácico puede ser opacificado por linfogra- torácico (fig. 90-13). Estos son:
fía a partir de los linfáticos de los miembros inferiores o del
testículo. – Los troncos subclavios derechos (miembro superior derecho).
Sus relaciones con la pleura, por una parte, y con los ór- – El o los troncos yugulares derechos (mitad derecha del cue-
ganos de la fosa supraclavicular mayor, por otra, hacen de llo y de la cabeza).
él una relación peligrosa en el curso de ciertas operaciones – Los linfáticos paraesternales derechos.
difíciles: la fístula del conducto torácico es riesgosa por las – Los linfáticos broncomediastínicos derechos y algunos del
pérdidas líquidas y lipídicas que ocasiona. Se utiliza el drenaje pulmón izquierdo.
sistemático del conducto torácico para recoger los linfocitos,
como tiempo preoperatorio a ciertos trasplantes de órganos El conducto linfático derecho es un pequeño conducto de 8
(injertos de riñón), con el fin de disminuir las reacciones inmu- a 15 mm de longitud, término medio, situado entre la vena yu-
nológicas del receptor. gular interna y la arteria subclavia derecha. Se dirige hacia abajo
y medialmente y termina en la cara anterior (fig. 90-13) de la
confluencia venosa yugulosubclavia derecha.
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1024 Sistema linfático
Tronco yugular V. yugular
interna derecha
Tronco subclavio
V. subclavia derecha
V. braquiocefálica
derecha
Tronco broncomediastínico
Fig. 90-13. Conducto linfático derecho y su terminación, vista anterior.
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Sistema respiratorio
XIX
La función del sistema respiratorio (ventilatorio) es asegurar los intercambios gaseosos entre el
aire atmosférico y la sangre. Estos se realizan a través de la membrana alveolar de los pulmones,
donde el aire y la sangre se hallan separados por una delgada barrera celular. Los pulmones son,
pues, los órganos respiratorios esenciales. El aire y la sangre llegan a ellos por las vías aéreas y los
vasos pulmonares, respectivamente. Sin embargo, el pulmón no goza de ninguna movilidad propia.
El estudio anatómico, previo a la comprensión de la fisiología y la patología respiratoria, debe pues
estudiar:
– Las vías respiratorias (ventilatorias) recorridas por el aire inspirado y espirado.
– Los pulmones, con sus conductos aéreos (los bronquios), sus vasos (funcionales y nutricios), sus
nervios, sus ganglios y vasos linfáticos.
– La pleura, las relaciones de los pulmones y su anatomía en el ser vivo.
Vías respiratorias (ventilatorias)
Estas comprenden:
– La nariz y las cavidades nasales, con el órgano olfatorio.
– La laringe, la vía respiratoria y también el órgano emisor de sonidos (fonación).
– La tráquea.
– Los bronquios, que se describirán con los pulmones.
El término “respiración”en sentido estricto denomina al conjunto de funciones que proporcionan
oxígeno a los tejidos y retiran el dióxido de carbono de ellos. Las cuatro funciones principales de la
respiración son: la ventilación pulmonar, que es el flujo de entrada y salida de aire entre la atmósfera
y los alvéolos pulmonares, la difusión de oxígeno y de dióxido de carbono entre los alvéolos y la
sangre, el transporte de oxígeno y de dióxido de carbono en la sangre y los líquidos corporales hacia
las células y desde ellas, y la regulación de estos procesos. Tradicionalmente se utiliza el vocablo
“respiración”para referirse al movimiento de aire en las vías aéreas. En esta sección se utilizará de este
modo, con la aclaración entre paréntesis del término más apropiado de “ventilación”.
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Capítulo 91: Nariz. Cavidades nasales. Capítulo 98: Distribución
Senos paranasales. Órgano intraparenquimatosa
olfatorio 1027 pulmonar 1127
Capítulo 92: Laringe 1043 Capítulo 99: Pleura 1129
Capítulo 93: Tráquea 1071 Capítulo 100: Relaciones de los pulmones
y de la pleura 1134
Capítulo 94: Pulmones 1082
Capítulo 101: Anatomía radiológica del
Capítulo 95: Árbol bronquial 1089 sistema respiratorio 1142
Capítulo 96: Vascularización e inervación Capítulo 102: Anatomía funcional del
pulmonares 1096 sistema respiratorio 1145
Capítulo 97: Lóbulos y segmentos
pulmonares 1117
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Nariz. Cavidades nasales. Senos
paranasales. Órgano olfatorio 91
NARIZ Huesos
Corresponden a los huesos nasales, el proceso frontal del
Forma maxilar, la parte anterior de la lámina perpendicular del etmoi-
des, la espina nasal del frontal y el borde anterior del proceso
Situada en el medio de la cara, debajo de la frente, encima del
palatino del maxilar.
labio superior, entre las mejillas, tiene la forma de una pirámide
triangular, cuyo eje mayor está dirigido de arriba hacia abajo y de
Cartílagos
atrás hacia adelante.
Se distinguen tres principales y varios accesorios (figs. 91-1
Caras y 91-2):
Son tres. Se distinguen dos laterales y una posterior. Las ca-
A. El cartílago del tabique nasal, denominado así pues pro-
ras laterales son planas, inclinadas hacia las mejillas. Fijas en longa hacia adelante el tabique óseo de las cavidades nasales,
su parte superior, donde reposan sobre un esqueleto óseo, son
llena el espacio angular comprendido entre la lámina perpen-
móviles en su parte inferior (alas de la nariz). La cara posterior dicular del etmoides y el vómer (fig. 91-3). Arriba y adelante
está representada por dos canales que se comunican con las dos levanta el dorso de la nariz. Abajo y adelante, está alojado en
cavidades nasales correspondientes. la parte móvil del tabique nasal. Se extiende de la espina nasal
al vértice de la nariz. Posee dos procesos laterales, uno dere-
Bordes cho y otro izquierdo. Cada uno tiene forma de lámina triangu-
Se distinguen tres. Dos bordes laterales, que forman las par- lar. Su base, en el plano mediano, se apoya y se continúa con
tes vecinas de la cara, un surco longitudinal que se designa, su- el cartílago del tabique nasal. Su borde superior está unido al
cesivamente, con los nombres de nasopalpebral, nasogenia- hueso nasal. Su borde inferior toma contacto con el cartílago
no y nasolabial. El borde anterior o dorso de la nariz reúne las alar mayor. Su vértice, más o menos redondeado, se dirige
caras laterales según una línea de forma variable: rectilínea (nariz atrás y lateralmente hacia el surco nasogeniano. En la actua-
recta), cóncava (nariz respingada) o convexa (nariz aguileña). lidad ya no se lo considera un cartílago independiente, sino
Termina abajo por una saliente redondeada: el vértice de la nariz. que forma parte del cartílago del tabique nasal, al que se
encuentra parcialmente unido por la apófisis lateral del cartí-
Raíz lago del tabique nasal.
Responde al espacio interciliar y une la nariz con la frente, B. El cartílago alar mayor (uno para cada lado) está configura-
siguiendo una depresión más o menos marcada, ausente en la do en forma de U. Su pilar lateral constituye el esqueleto del
nariz de tipo griego.
Base
Está orientada hacia abajo (nariz recta), algo hacia adelante
(nariz respingada) o un poco hacia atrás (nariz aguileña). Un tabi-
que mediano, parte móvil del tabique nasal, separa dos orificios,
las narinas [orificios nasales]. La forma de estos es muy variable, H. nasal
según los individuos y las etnias.
Cartílago nasal lateral
Constitución anatómica
Cartílagos
Comprende: alares menores
Cartílago del
– Un esqueleto. tabique nasal
– Una capa muscular.
– Un revestimiento externo.
– Un revestimiento interno.
Cartílago alar mayor, Narina
pilar lateral
Esqueleto Depresión mediana
Está formado por un armazón osteocartilaginoso y una mem- Fig. 91-1. Esqueleto de la nariz, vista de frente.
brana fibrosa (figs. 91-1 y 91-2).
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1028 Sistema respiratorio
H. nasal
Proceso lateral
Cartílago nasal accesorio del cartílago del tabique nasal
Lámina fibrosa
Cartílago alar menor
Cartílago alar menor
Cartílago alar mayor,
pilar lateral
Cartílago alar mayor,
Narina pilar medial
Fig. 91-2. Esqueleto de la nariz, vista lateral derecha.
ala de la nariz. Su pilar medial se apoya sobre el tabique nasal. Capa muscular
Su vértice forma el dorso del vértice de la nariz.
La forman los músculos faciales, insertados en la nariz. El
C. Los cartílagos alares menores son pequeñas formaciones músculo prócer moviliza la piel frontonasal; todos los otros múscu-
cartilaginosas que complementan a los cartílagos alares ma-
los (porción transversa del músculo nasal, músculo depresor del
yores. Por lo general se ubican posterolateralmente entre el
tabique nasal, porción alar del músculo nasal, músculo elevador
cartílago nasal lateral y el alar mayor, o laterales al último.
del labio superior) actúan sobre el ala de la nariz.
D. Los cartílagos nasales accesorios tienen forma muy varia-
ble. Se los denomina cuadrados, sesamoideos, vomeria-
nos, según el lugar que ocupen entre los cartílagos prece- Revestimiento externo
dentes o entre estos y el esqueleto óseo. La piel de la nariz está moldeada sobre el esqueleto nasal. La
separa de este una capa de tejido conectivo, excepto a nivel del
Membrana fibrosa vértice, las alas y el tabique nasal. Se refleja en el interior de las
Los espacios que dejan libres los cartílagos están ocupados narinas, abajo y adelante, sobre la cara profunda de las alas de la
por una membrana fibrosa, resistente, emanada del periostio y nariz. Es rica en glándulas sebáceas y posee pelos (vibrisas) en
del pericondrio que reúne a los cartílagos y los huesos vecinos. las narinas.
Sutura condroetmoidal
Lámina perpendicular del h. etmoides
H. nasal
Proceso lateral del
cartílago del tabique nasal
Cartílago del tabique nasal
Cartílago alar mayor,
pilar medial
Borde inferior del
cartílago del tabique
Cartílago vomeronasal
Espina nasal anterior
Proceso posterior del
cartílago del tabique nasal
Vómer
Sutura condrovomeriana Proceso palatino del maxilar
Fig. 91-3. Tabique nasal, vista lateral derecha.
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Nariz. Cavidades nasales. Senos paranasales. Órgano olfatorio 1029
Revestimiento interno – Una pared anterior, que se prolonga en el vértice constitu-
Más allá de la piel de las narinas, la nariz está tapizada por la yendo un receso en el vértice de la nariz.
mucosa nasal [pituitaria]. – Una abertura inferior, de forma variable, situada encima del
labio superior, que corresponde a la base de la nariz, la narina.
– Una abertura superior, que se abre en la cavidad nasal y está
Vascularización señalada por la unión cutaneomucosa y un relieve sobreeleva-
do: el limen nasal.
Las arterias provienen de la arteria nasal, originada de la ar-
teria oftálmica y, en especial, de la arteria facial. Las venas des-
embocan tanto en la vena angular como en la vena facial. Los El revestimiento cutáneo se caracteriza por la presencia de
vasos linfáticos, cuyo conocimiento es importante en las lesio- pelos o vibrisas, que retienen el polvo y las impurezas del aire
nes infecciosas o neoplásicas de la nariz, son drenados: la parte inspirado. La piel de las narinas no contiene glándulas sudorípa-
superior, por los nodos linfáticos parotídeos, la parte inferior, ras, pero sí glándulas sebáceas anexadas a los pelos que son
por los nodos linfáticos submandibulares. susceptibles a las infecciones (furúnculos de la nariz).
Vascularización
Inervación Es rica y depende de las mismas arterias que irrigan la nariz.
Todos los músculos faciales son inervados por el nervio fa- Las venas desembocan en la vena facial, pero existen anasto-
cial. La sensibilidad depende del nervio trigémino, el ramo mosis con las venas profundas y superiores, que pueden con-
nasal externo, el nervio infraorbitario y el nervio nasal in- ducir la infección a las venas intracraneales (tromboflebitis). Los
terno, cuyas ramificaciones cubren el vértice nasal. vasos linfáticos se reúnen con los de la cara.
Inervación
CAVIDADES NASALES [FOSAS NASALES]
El nervio trigémino, por el nervio nasal, asegura la inerva-
Son dos, una derecha y otra izquierda. Se encuentran exca- ción sensitiva de las narinas y les proporciona una sensibilidad
vadas en el viscerocráneo y separadas por un tabique vertical muy viva (estornudos).
mediano y por la mucosa que contiene los receptores olfatorios.
Su abertura anterior está formada por las narinas y su abertura
posterior, por las coanas. Estas últimas comunican las cavidades
Paredes de las cavidades nasales
nasales con la nasofaringe. Cada una de estas, a la derecha como a la izquierda, está limi-
tada por paredes óseas, excepto adelante y atrás, donde presen-
tan una abertura exterior (fig. 91-5). Se describen, así:
Vestíbulo nasal
Es la entrada a las cavidades nasales, que se caracteriza por – Una pared inferior.
su revestimiento cutáneo y no mucoso (figs. 91-1 y 91-4). Se – Una pared superior.
describen, tanto a la derecha como a la izquierda: – Una pared medial.
– Una pared lateral.
– Una pared medial, formada por el cartílago del tabique nasal. – Una abertura exterior.
– Una pared lateral, que corresponde a la parte profunda del – Una abertura posterior.
ala de la nariz y está constituida por el pilar lateral del cartíla-
go alar mayor, que forma una concavidad orientada hacia La mucosa nasal tapiza el esqueleto, adhiriéndose a él muy
abajo y medial. íntimamente, y se prolonga en los senos paranasales. Su presen-
Extremo posterior
del vestíbulo nasal
Mucosa de la
Relieve del cartílago cavidad nasal
alar mayor
Cartílago nasal lateral Cartílago nasal lateral
Cartílago alar mayor,
Cartílago alar mayor, pilar lateral
pilar lateral Extremo anterior de la narina
Extremo anterior de la narina Narina
Narina Maxilar Vestíbulo nasal
Vestíbulo nasal M. orbicular de la boca
Fig. 91-4. Vestíbulo nasal. A la izquierda, su pared lateral y a la derecha, su pared medial. El límite superior del vestíbulo nasal,
en la pared lateral, está marcado por el limen nasal.
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1030 Sistema respiratorio
Cerebro
Seno frontal
Seno frontal
Proceso crista galli
Órbita izquierda Globo ocular y
músculos extraoculares
Ala mayor del
h. esfenoides Abertura en el meato
nasal superior
Cornete nasal superior
Celdillas etmoidales
Celdillas etmoidales posteriores
posteriores
Bulla etmoidal Fisura orbitaria inferior
Cornete nasal medio Abertura en el
meato nasal medio
Tabique nasal
Seno maxilar
Cornete nasal inferior
Proceso cigomático
Fosa infratemporal
M. buccinador
Paladar duro Tercer molar
Fig. 91-5. Corte coronal de las cavidades nasales que pasa por el tercer molar. Segmento anterior del corte.
cia atenúa, en cierta medida, los relieves esqueléticos. Además, etmoides: los nervios y los vasos que la atraviesan se distribuyen
asegura la presencia de un órgano sensorial (mucosa olfatoria) de inmediato en la mucosa de la región.
en las cavidades nasales.
Pared medial
Pared inferior o piso Tabique de las cavidades nasales (figs. 91-3 y 91-6).
Forma un canal cóncavo hacia arriba, en sentido transversal. Vertical, está formado por la reunión de la lámina perpendicu-
Es algo oblicua abajo y atrás (fig. 91-5). Está constituida, de ade- lar del etmoides arriba, con el vómer abajo. El cartílago del
lante hacia atrás, por el proceso palatino del maxilar y por la lá- tabique llena el ángulo abierto adelante entre estos dos huesos.
mina horizontal del palatino. Adelante y medialmente se abre A veces se lo encuentra deformado y desviado. La mucosa
el conducto incisivo. La mucosa, regular, lisa y resistente, tapiza nasal da un aspecto liso y regular a toda la pared. En la parte
estrechamente esta pared. Forma un receso en la superficie del anterior e inferior, hay un foramen pequeño que conduce a una
conducto incisivo. cavidad tubular pequeña: el órgano vomeronasal [tubo de
Ruysch]. Por encima y detrás del vestíbulo, una zona muy vascu-
Pared superior o bóveda larizada: la mancha vascular, asiento frecuente de hemorragias
nasales o epistaxis.
Es un canal estrecho cóncavo hacia abajo (fig. 91-5). Su por-
ción principal, situada en la parte mediana, está representada
por la lámina cribosa del hueso etmoides, atravesada por los Pared lateral
filetes del nervio olfatorio. A partir de ese elemento principal, la Oblicua de arriba hacia abajo y de medial a lateral, separa arri-
bóveda se inclina: ba: la cavidad nasal de la cavidad orbitaria y abajo, del seno maxi-
– Hacia adelante, detrás de los huesos nasales y sobre la cara lar (figs. 91-5 a 91-7). Su constitución anatómica es compleja.
lateral de la espina nasal del frontal. Participan en ella los siguientes huesos: el maxilar (con el hiato
– Hacia atrás, por delante de la cara anterior del cuerpo del del seno maxilar), el lagrimal, el etmoides, la lámina perpen-
esfenoides (abertura del seno esfenoidal) y debajo de su cara dicular del palatino, el esfenoides por el proceso pterigoides
inferior. Arriba y lateral se encuentra el receso esfenoetmoidal. y, por último, el cornete nasal inferior. La pared se hace más
Arriba y atrás hacia la faringe, se abre el conducto palatova- irregular aún por la presencia de los cornetes superior y medio,
ginal, comunicación con la fosa pterigopalatina. que pertenecen al etmoides. Como los cornetes inferiores, se ad-
hieren a la pared ósea por su borde superior.
La mucosa nasal cierra los forámenes de la lámina cribosa del Los cornetes se configuran arrollados longitudinalmente
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Nariz. Cavidades nasales. Senos paranasales. Órgano olfatorio 1031
Proceso crista galli Seno frontal
Seno esfenoidal
Tabique nasal
Trompa auditiva Orificio del
Borde posterior del vómer órgano vomeronasal
Arco anterior del atlas
M. orbicular de la boca
Paladar blando
Saliente del cartílago Receso incisivo
vomeronasal
Paladar duro
Fig. 91-6. Pared medial de la cavidad nasal, lado derecho.
sobre sí mismos, convexos medialmente y cóncavos lateral- la mucosa el hiato semilunar, oblicuo hacia abajo y atrás.
mente. Este se prolonga hacia arriba y adelante por el infundíbulo
Esta pared revestida por la mucosa nasal está formada etmoidal (abertura del seno frontal). Hacia atrás se halla la sa-
por la saliente de los tres cornetes escalonados de atrás ha- liente de la bulla etmoidal (ampolla), debajo de la cual se ve
cia adelante y de arriba hacia abajo. Entre los cornetes y la la comunicación con el seno maxilar, el hiato maxilar.
pared lateral se encuentran tres espacios o meatos que son, – En el meato inferior: el conducto lagrimal que pertenece a
como los cornetes, superior, medio e inferior. En ellos se abren las vías lagrimales (véase Tomo 1).
conductos de las cavidades anexas que desembocan en las
cavidades nasales: Por esas aberturas, la mucosa nasal comunica con la mucosa
que tapiza los diversos senos paranasales.
– En el meato superior: las celdillas etmoidales posteriores. Delante del meato medio y por encima del cornete inferior, la
– En el meato medio: el seno frontal, el seno maxilar y las cel- pared lateral es lisa, quedando un espacio triangular denomina-
dillas etmoidales anteriores y medias. El meato medio, en la do atrio del meato medio. Por encima del atrio se encuentra
parte anterior de su cara lateral, es atravesado diagonalmente una pequeña eminencia, el agger nasi, inmediatamente por
por el proceso unciforme del etmoides, que marca bajo delante del cornete medio.
Cornete nasal medio Lámina cribosa del h. etmoides
Meato nasal medio
Cornete supremo
Seno frontal
Receso esfenoetmoidal
Seno esfenoidal
Cornete nasal superior
Meato nasal superior
Meato nasofaríngeo
Pliegue salpingopalatino
Vestíbulo nasal
Orificio faríngeo de
la trompa auditiva
Vértice de la nariz
Pliegue salpingofaríngeo
M. orbicular de la boca Arco anterior del atlas
Pared posterior
Paladar duro de la faringe
Cornete nasal inferior Paladar blando
Meato nasal inferior
Fig. 91-7. Pared lateral de la cavidad nasal, lado derecho.
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1032 Sistema respiratorio
Lámina cribosa del h. etmoides
Orificios de las celdillas etmoidales posteriores
Seno frontal Receso esfenoetmoidal
Seno esfenoidal
Cornete nasal superior
Infundíbulo etmoidal Cornete nasal medio
Hiato semilunar
Meato nasofaríngeo
Orificio principal Orificio faríngeo de
del seno maxilar la trompa auditiva
Receso faríngeo
Orificio accesorio
del seno maxilar Arco anterior del atlas
Orificio del conducto Pliegue salpingofaríngeo
nasolagrimal Pared posterior
de la faringe
Paladar duro
Cornete nasal inferior
Fig. 91-8. Pared lateral de la cavidad nasal derecha luego de la resección de los tres cornetes. Se ven diferentes forámenes
abiertos en los meatos nasales.
Abertura anterior inferior, a través de sus ramas: las arterias nasales posteriores
En el esqueleto, la cavidad nasal aparece abierta hacia laterales y las ramas septales posteriores.
adelante, entre el proceso frontal del maxilar y el tabique nasal – La arteria facial (rama de la carótida externa) envía a las nari-
(figs. 91-7 y 91-8). Esta abertura anterior es ovalada, cerrada nas la arteria del tabique nasal.
arriba por los huesos nasales. El revestimiento mucoso de la ca-
vidad nasal se encuentra con el revestimiento cutáneo del ves- Ampliamente anastomosadas entre sí, las ramas de estas di-
tíbulo nasal a nivel del limen nasal. Por esta abertura anterior ferentes arterias crean una rica red mucosa: la mucosa nasal
se pueden explorar las cavidades nasales (rinoscopia anterior) puede, de esta manera, calentar el aire inspirado que pasa por las
con la ayuda del espéculo nasal, pequeño aparato bivalvo de cavidades nasales. Este dispositivo facilita las súbitas congestio-
abertura regulable. nes de la mucosa (de origen alérgico o infeccioso) o hemorragias
que pueden ser consecuencia de esta entidad.
Abertura posterior
Venas
Cuadrilátera y con ángulos romos, está circunscrita (figs.
91-7 y 91-8): Son drenadas hacia tres regiones diferentes:
– Medialmente, por el borde posterior del hueso vómer. A. Adelante, hacia la vena facial.
– Lateralmente, por el borde posterior de la lámina medial de B. Atrás, hacia las venas maxilares y del plexo pterigoideo.
la apófisis pterigoides. C. Arriba, hacia las venas intracraneales por la vena oftálmica.
– Abajo, por el borde posterior de la lámina horizontal del hue-
so palatino. Anastomosadas en la mucosa, estas venas crean anastomosis
– Arriba, por el cuerpo del esfenoides y el ala del vómer. entre las circulaciones venosas intracraneales y extracraneales,
que la infección puede tomar para, a partir de las cavidades na-
A través de esta abertura, la mucosa nasal se prolonga en la sales, ocasionar complicaciones tromboembólicas de los senos
venosos de la duramadre.
faringe cubriendo el paladar blando. Las dos aberturas posterio-
res o coanas son visibles (rinoscopia posterior) si se utiliza un
espejo introducido por la boca, detrás del paladar blando. Esta Linfáticos
exploración requiere anestesia local. Como las venas, las vías linfáticas emanadas de la mucosa na-
sal se dirigen hacia tres centros de nodos linfáticos diferentes:
Vascularización de las cavidades A. Los nodos linfáticos submandibulares, que drenan un te-
nasales rritorio anterior.
B. Los nodos linfáticos retrofaríngeos, que reciben los efe-
Arterias rentes de la parte posterior y superior de las cavidades nasa-
Provienen de diversas fuentes: les.
– La arteria oftálmica (rama de la carótida interna) proporcio- C. Los nodos linfáticos profundos superiores, que reciben
na las arterias etmoidales, anterior y posterior, para la bóve- los vasos linfáticos posteroinferiores.
da de las cavidades nasales.
– La arteria maxilar (rama de la carótida externa) da la arteria Existirían igualmente comunicaciones entre los linfáticos de
esfenopalatina para las regiones posterior, lateral, medial e la mucosa nasal y los espacios subaracnoideos de las meninges,
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Nariz. Cavidades nasales. Senos paranasales. Órgano olfatorio 1033
que aclaran la patogenia de ciertas enfermedades meningoen- SENOS PARANASALES
cefálicas.
Las cavidades nasales están rodeadas por cavidades exca-
vadas en los huesos del cráneo o de la cara, caracterizadas por
Inervación sensitiva de las cavidades (figs. 91-9 y 91-10):
nasales
– Su abertura en las cavidades nasales.
Distinta de la inervación olfatoria (sensorial), que se estudia – Su revestimiento mucoso.
más adelante, la inervación sensitiva de las cavidades nasales – Su contenido aéreo.
está asegurada por el nervio trigémino. Este envía numerosos
ramos a la mucosa (véanse figs. 91-15 y 91-16): Se describe de cada lado: el seno maxilar, el seno frontal, las
celdillas etmoidales y el seno esfenoidal.
– Por los ramos nasales del nervio etmoidal anterior, ramo del
nervio oftálmico.
– Por el ganglio pterigopalatino anexo al nervio maxilar, Seno maxilar
que da para las cavidades nasales al nervio nasopalatino, los
ramos nasales y los nervios palatinos mayor y menor. Ocupa la parte central del maxilar (figs. 91-5 y 91-9). A di-
ferencia de los otros senos, este ya existe al nacer. Se considera
Además, nervios de origen vegetativo (simpático y parasim- que tiene la forma de una pirámide con base medial y en él se
pático) acompañan a las arterias de la mucosa. Estos le aseguran describen:
una inervación vasomotora que tiene una acción esencial en las
reacciones frente a las diferentes agresiones que sufre a partir del – Una pared anterior, que corresponde a la mejilla y a la fosa
canina, por debajo del foramen infraorbitario. Hacia abajo, se
aire exterior.
Sumamente sensible, la mucosa constituye un centro de relaciona con el receso gingivolabial.
– Una pared posterior, que forma la pared anterior de la fosa
reflejos muy vivos, que repercuten sobre todo en el aparato
pterigopalatina. Está excavada por los conductos de los ner-
lagrimal, en los vasos encefálicos y en el conjunto de las vías res-
vios alveolares posteriores.
piratorias.
Seno frontal
Celdillas etmoidales
Saco lagrimal
Órbita
Meato nasal superior izquierda
Conducto nasolagrimal
Meato nasal medio
Seno maxilar
Meato nasal inferior
Cavidad bucal
Fig. 91-9. Senos paranasales. Vista esquemática.
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1034 Sistema respiratorio
Seno frontal
Órbita
Cavidad nasal
Seno maxilar
Seno esfenoidal
Cavidad oral
Fig. 91-10. Mentonasoplaca. Radiografía del cráneo en proyección posteroanterior con leve extensión de la cabeza para la eva-
luación de los senos paranasales. Se indica la apertura de la cavidad oral para ver los senos esfenoidales.
– Una pared superior u orbitaria (fig. 91-11): es el piso de la molar y canino. Cabe aclarar que la raíz no se introduce en la
órbita, delgada, excavada por el conducto infraorbitario. cavidad del seno, sino que eleva su piso.
– Una pared inferior, dentaria. En esta pared, los ápices radi- – Un vértice, situado en el hueso cigomático.
culares de los dientes pueden realizar una prominencia hacia – Una base, que forma parte de la pared lateral de las cavida-
el seno. En orden decreciente, la relación de las piezas con des nasales. La inserción anteroposterior del cornete inferior
el seno es: 2.º molar, 1.er molar, 2.º premolar, 1.er premolar, 3.er divide a esta base en una parte inferior ósea, delgada, y una
Tabique nasal
Infundíbulo etmoidal
Orificio del seno maxilar Orificio del seno maxilar
H. cigomático Bulla etmoidal
Borde inferior del
Seno maxilar cornete nasal medio
Meato nasal medio
M. temporal
Tejido adiposo
M. tensor del velo del paladar
M. pterigoideo lateral
N. mandibular Pared posterior de
la nasofaringe
Trompa auditiva
Fig. 91-11. Meato nasal medio del lado derecho. Corte horizontal que pasa por el borde libre del cornete nasal medio.
Segmento superior visto por su cara inferior.
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Nariz. Cavidades nasales. Senos paranasales. Órgano olfatorio 1035
parte superior que constituye el hiato del seno maxilar. Este Seno frontal
hiato es muy amplio en el hueso seco, pero se halla reducido
a menores dimensiones por las articulaciones con el cornete Está desarrollado entre las dos láminas del hueso frontal (figs.
inferior adelante y el hueso palatino atrás. Además, el proceso 91-9 a 91-12). Se describen:
unciforme del etmoides, apoyado abajo y atrás sobre el cor-
nete inferior, cruza a este hiato diagonalmente. Tapizado por – Una pared anterior, superficial, subcutánea, tanto más grue-
la mucosa, el proceso unciforme limita al hiato semilunar que sa cuanto más pequeño es el seno.
comunica al seno maxilar con la cavidad nasal. En su vecindad – Una pared posterior profunda, delgada, en relación con las
pueden comprobarse orificios de comunicación accesorios meninges que cubren el lóbulo frontal del cerebro y con el
[orificios de Giraldes]. Este hiato de comunicación del seno origen del seno venoso sagital superior.
con la cavidad nasal se encuentra en la pared lateral del mea- – Una pared medial, delgada, lo separa del seno frontal del
to medio. lado opuesto.
– Un vértice situado arriba y medialmente.
Las dimensiones del seno maxilar varían de un sujeto a otro. A – Una base, cuya parte lateral corresponde a la órbita, mientras
veces emite prolongaciones al hueso cigomático o hacia el pro- que la parte medial, apoyada sobre el etmoides, está levanta-
ceso frontal del maxilar. da por las celdillas de este hueso.
Se deben recordar, desde el punto de vista práctico, los datos – El conducto frontal se abre abajo y medialmente. Prolongado
siguientes sobre el seno maxilar: abajo y atrás por el infundíbulo etmoidal, termina en la par-
te superior y anterior del meato medio, detrás del pliegue
– Cavidad aérea, el seno maxilar normalmente es radiolúcido unciforme. Es más largo cuando las celdillas etmoidales están
en la radiografía (fig. 91-13). La infección lo vuelve opaco. A más desarrolladas. Se notará que este orificio está situado en
veces se observan niveles líquidos. el punto declive del seno frontal, lo que favorece el drenaje de
– Sus relaciones con las cavidades nasales y con los dientes ex- sus secreciones en la cavidad nasal.
plican que pueda infectarse a partir de esos elementos (mu-
cosa nasal, raíces dentarias). La forma y las dimensiones del seno frontal son muy variables.
– Su hiato en las cavidades nasales está situado en un nivel alto. Es raro que los dos senos frontales sean idénticos: en general,
No es declive, lo que favorece la retención de las secreciones uno es más desarrollado que el otro y el tabique que los separa
purulentas. no se halla sobre el plano mediano. La radiografía muestra los
– Puede abordarse tanto por vía bucal como por vía nasal, por contornos de sus cavidades llenas de aire (fig. 91-14 A).
punción desde el meato inferior. La mucosa que lo tapiza es, aquí también, una prolongación
de la mucosa nasal.
Lóbulo frontal
del cerebro
Duramadre
Cejas
Seno frontal
Infundíbulo
etmoidal
Celdilla
etmoidal media
Meato
nasal medio
Atrio del
meato medio
Fig. 91-12. Relaciones del seno frontal. Corte sagital paramediano.
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1036 Sistema respiratorio
conducto óptico. El seno, a veces, emite prolongaciones ha-
Seno cia lateral: prolongación alar y prolongación pterigoidea.
frontal – Una pared superior que corresponde a la silla turca y a la
hipófisis que se apoya en ella.
Órbita – Una pared posterior, esfenoidal.
– Una pared inferior que responde al techo de la nasofaringe y
a la parte posterior de la bóveda de las cavidades nasales.
– Una pared anterior, cuya parte lateral se apoya sobre las cel-
dillas etmoidales posteriores y cuya parte medial se abre en la
Cavidad cavidad nasal. El orificio del seno esfenoidal está situado en el
nasal receso esfenoetmoidal, arriba y atrás.
Seno Como las otras cavidades anexas, el seno esfenoidal ofrece
maxilar grandes variaciones en su forma y dimensiones. También se ha-
Seno lla tapizado por una prolongación de la mucosa y su contenido
esfenoidal aéreo permite fijar sus contornos mediante la radiografía (fig.
91-14 B).
Cavidad
oral
ÓRGANO OLFATORIO
El sentido del olfato es rudimentario en el hombre en com-
paración con otros animales denominados “macrosmáticos”. La
información olfatoria es aportada por:
– Un aparato receptor, ubicado en el epitelio de la mucosa del
Fig. 91-13. Radiografía del cráneo en proyección posteroan- techo de las cavidades nasales.
terior con leve extensión de la cabeza con coloreado de algu- – Un sistema de transmisión, formado por la vía olfatoria.
nas estructuras superpuestas. – Centros corticales, en diferentes ubicaciones.
Aparato receptor
Se ubica en la mucosa de las cavidades nasales, en un terri-
Celdillas etmoidales torio delimitado, la mancha olfatoria [mucosa pituitaria] (figs.
Son cavidades neumáticas, tapizadas de mucosa, desarrolla- 91-15 y 91-16). Esta se halla situada en la parte superior de las
das en las masas laterales del etmoides (figs. 91-8 y 91-9). En cavidades nasales, con una vertiente medial extendida hacia la
número de ocho a diez, forman un sistema anfractuoso y com- parte superior del tabique, y una vertiente lateral, centrada en el
plejo, el laberinto etmoidal, que puede invadir los huesos ve- cornete superior y las regiones inmediatas adyacentes.
cinos (celdillas etmoidofrontales, etmoidomaxilares, etc.). Está En la mancha olfatoria están acumuladas las células sen-
interpuesto entre la base del cráneo, la órbita y las cavidades na- soriales olfativas [células de Schultze]. Son células bipolares,
sales. Su forma general es la de un embudo cuyo vértice se halla cuyas prolongaciones periféricas (dendritas) tienen cilios con re-
vuelto hacia el meato correspondiente. Ellas están bordeadas ceptores que se extienden hacia la superficie de la mucosa olfa-
por laminillas muy delgadas, reforzadas en la unión del cornete toria y quedan sumergidos en la capa de moco del epitelio, y sus
medio (raíz tabicante), lo que permite distinguir: prolongaciones centrales (axón) constituyen el nervio olfatorio.
Además de las células sensoriales el epitelio contiene células de
– Las celdillas etmoidales anteriores, que se abren en el meato soporte y células basales.
medio.
– Las celdillas etmoidales medias, que se abren en el meato
medio.
Sistema de transmisión
– Las celdillas etmoidales posteriores, abiertas en el meato su-
perior y, a veces, sobre el cornete superior. Nervios olfatorios
Cada nervio olfatorio (derecho e izquierdo) está integrado
Seno esfenoidal por 20 filetes olfatorios y cada filete se encuentra formado
por pequeños haces de axones amielínicos de las células
Está excavado en el cuerpo del esfenoides, a ambos lados sensoriales del olfato (fig. 91-16). En las cavidades nasales los
del plano mediano, detrás de las cavidades nasales (figs. 91-8 y filetes se agrupan en mediales y laterales, fibras verticales y fi-
91-9). En cada uno de los dos senos esfenoidales se describe: bras que son oblicuas hacia adelante o atrás. Los nervios olfato-
rios atraviesan los forámenes de la lámina cribosa del etmoides,
– Una pared medial que lo separa del seno esfenoidal del lado en cuyos bordes se interrumpe la duramadre, e ingresan en la
opuesto y prolonga hacia arriba el tabique nasal. fosa craneal anterior. En su trayecto intracraneal se encuentran
– Una pared lateral con dos partes: una posterior, craneal, en rodeados por una vaina de piamadre. Este trayecto es muy cor-
relación con el seno cavernoso que contiene la arteria ca- to ya que inmediatamente se incorporan al bulbo olfatorio por
rótida interna; otra parte anterior, orbitaria, en relación con el su cara inferior.
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Nariz. Cavidades nasales. Senos paranasales. Órgano olfatorio 1037
Seno
frontal
Seno
frontal
Celdillas
etmoidales Celdillas
etmoidales
Órbita
Órbita
Porción
petrosa del Porción
petrosa del
temporal
temporal
Celdillas
Celdillas mastoideas
mastoideas
Seno maxilar
Seno
maxilar
Cavidad
nasal
Cavidad
nasal
A B
Seno frontal
Celdillas etmoidales
Seno esfenoidal
Seno maxilar
Celdillas mastoideas
C
Fig. 91-14. A. Radiografía del cráneo en proyección posteroanterior con leve flexión de la cabeza para la evaluación de los se-
nos paranasales. B. Radiografía del cráneo en proyección posteroanterior con coloreado de algunas estructuras superpuestas.
C. Radiografía del cráneo en proyección lateral con coloreado de algunas estructuras superpuestas.
Bulbo olfatorio granulosas y las células periglomerulares. Las células mitrales y
El bulbo olfatorio está ubicado a nivel del surco olfatorio las células en penacho constituyen la segunda neurona de la
del lóbulo frontal (figs. 91-17 y 91-18). Se aplica sobre la lá- vía olfatoria. Reciben en sus dendritas a los axones centrales
mina cribosa del etmoides, lateral a la crista galli. Su forma es de las células receptoras bipolares del epitelio olfatorio. El com-
ovoide, alargada en sentido anteroposterior y aplastada de arriba plejo sináptico entre las dendritas y los axones recibe el nombre
hacia abajo. Mientras que por su cara inferior cada bulbo reci- de glomérulo. Cada glomérulo recibe los axones centrales de
be al nervio olfatorio, su cara superior está separada del cerebro unas 25000 células bipolares y las dendritas de unas 50 células
por piamadre y aracnoides. En el bulbo olfatorio se ubican las mitrales y unas 25 células en penacho. Además, cada glomérulo
células mitrales, las células en penacho (racimo), las células se especializa en la recepción de un tipo específico de informa-
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1038 Sistema respiratorio
R. nasal posterior superior lateral Bulbo olfatorio
N. olfatorio
R. nasal posterior superior medial
Tracto olfatorio
R. nasales laterales del
n. etmoidal anterior N. maxilar
Ganglio pterigopalatino
N. del conducto pterigoideo
N. faríngeo
N. palatinos menores
R. nasal posterior inferior
N. palatino mayor
Paladar blando
R. para el paladar duro
Fig. 91-15. Pared lateral de la cavidad nasal (lado derecho), con los nervios que se encuentran en ella.
ción odorífera. Así se produce un fenómeno de convergencia de 91-18). El tracto olfatorio está constituido por fibras (axones) y
la información olfatoria amplificando las aferencias recibidas. De sustancia gris. El sector lateral del tracto contiene los axones de
esta forma en el bulbo olfatorio se produce la primera sinapsis las células mitrales y en penacho. Algunos de estos axones
de la vía olfatoria. Los axones de las células mitrales y de las envían colaterales hacia el núcleo olfatorio anterior, mientras que
células en penacho salen del bulbo olfatorio para formar el tracto los otros continúan su recorrido hacia la corteza olfatoria y es-
olfatorio. Los axones de las células granulosas y periglomerulares tructuras subcorticales (límbicas). La sustancia gris corresponde
no se incorporan al tracto olfatorio. Las células periglomerulares al núcleo olfatorio anterior. Cada uno de estos núcleos, de-
y las granulosas aumentan el contraste entre los estímulos re- recho e izquierdo, se conecta con el núcleo y el bulbo olfatorio
cibidos interviniendo en los primeros niveles de procesamiento contralaterales mediante fibras que recorren la parte anterior de
sináptico tanto por interacciones con otras neuronas dentro del la comisura anterior. Además, en el tracto olfatorio se encuen-
bulbo olfatorio como por estímulos o inhibiciones recibidas des- tran proyecciones centrífugas de la corteza olfatoria que
de otros niveles encefálicos. también llegan a través de esta parte de la comisura anterior. El
tracto olfatorio termina hacia atrás en dos estrías, medial y lateral.
Tracto olfatorio
El tracto olfatorio es una lámina alargada con una longitud Estrías olfatorias
aproximada de 3 a 3,5 cm. Se aplica sobre el surco olfatorio, por Son dos: lateral y medial (fig. 91-18). Continúan al tracto
debajo del lóbulo frontal, y se dirige de adelante hacia atrás (fig. olfatorio caudalmente. En su origen se apoyan sobre un espe-
R. nasal medial del
n. etmoidal anterior
Filetes olfatorios
N. nasopalatino
N. palatino mayor Comunicación entre el
n. nasopalatino y el n. palatino mayor
Fig. 91-16. Pared medial de la cavidad nasal derecha. Ramos mediales de origen del nervio olfatorio.
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Nariz. Cavidades nasales. Senos paranasales. Órgano olfatorio 1039
Giro del cíngulo
Cuerpo calloso
Septum pellucidum
Fórnix Giro
frontal medial
Comisura anterior
Tracto óptico
Estría diagonal Bulbo olfatorio
Área subcallosa Tracto olfatorio
Giro del cíngulo
Fig. 91-17. Porción inicial del giro del cíngulo y del giro frontal medial. Porción olfatoria.
samiento de sustancia gris: el trígono olfatorio, ubicado en el Centros olfatorios
extremo rostral de la sustancia perforada anterior. Las estrías ol-
fatorias tienen un destino diferente: Núcleo olfatorio anterior
– La estría olfatoria lateral, la más voluminosa, se dirige en Se ubica en el espesor del tracto olfatorio. Recibe aferencias
dirección oblicua lateral hacia la corteza periamigdalina. de las células mitrales y en penacho del bulbo olfatorio homo-
– La estría olfatoria medial, más delgada y más corta, se diri- lateral y axones provenientes del núcleo olfatorio anterior y el
ge hacia atrás y medialmente para terminar en la cara medial bulbo olfatorio contralaterales mediante la parte anterior de la
del lóbulo frontal a la altura de la estría diagonal [encrucijada comisura anterior.
olfatoria de Broca].
Bulbo olfatorio
Tracto olfatorio
Ínsula Giro recto
Lóbulo frontal Estría olfatoria medial
Limen de la ínsula Sustancia perforada anterior
Lámina terminal
Estría olfatoria lateral
Fig. 91-18. Giro recto y sustancia perforada anterior.
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1040 Sistema respiratorio
Tubérculo olfatorio Prepiriforme
Se encuentra en la parte anterior de la sustancia perforada Está formada por el giro ambiens y el giro olfatorio lateral,
anterior que es una superficie de forma triangular ubicada en que es una prolongación de corteza sobre la estría olfatoria
la cara ventral del lóbulo frontal, situada en la separación de las lateral. Está dividida en un territorio anterior y otro posterior.
estrías olfatorias medial y lateral. La sustancia perforada anterior En el anterior se codificaría la estructura de las moléculas olo-
está atravesada por numerosas arterias destinadas al cuerpo es- rosas, lo que permitiría distinguir olores relacionados pero
triado. El tubérculo olfatorio es un núcleo del estriado ventral. diferentes. En el sector posterior se integrarían los datos que
permiten identificar el objeto al cual pertenece un olor de-
Núcleo amigdalino terminado.
Los axones del tracto olfatorio se dirigen al núcleo cortical
anterior de la amígdala y a la corteza periamigdalina, que
es parte de la corteza piriforme, a través de la estría olfatoria late-
Corteza asociativa olfatoria
ral. Desde este núcleo amigdalino envía fibras a los centros olfa- Comprende áreas de los giros orbitarios del lóbulo frontal. El
torios del hipocampo. lóbulo piriforme establece conexiones directas e indirectas con
esta corteza a través del núcleo dorsomediano del tálamo. Esta
Corteza olfatoria corteza contribuye a establecer el significado o la valoración que
Es el área donde se identifican y reconocen los olores per- tienen los olores para el individuo. Hay sectores de esta corteza
cibidos. Se localiza en el lóbulo piriforme, situado en la parte que se activan o no de acuerdo con la presencia de un olor y
más rostral del giro parahipocampal. La información proveniente otras que lo hacen frente a olores específicos. También posee co-
de receptores determinados llega a grupos neuronales específi- nexiones con la ínsula rostral.
cos de la corteza olfatoria, de manera que se constituye un mapa
sensorial. La corteza olfatoria está integrada por diferentes regio-
nes corticales: periamigdalina, entorrinal y prepiriforme. Vías de asociación y conexiones
Son muy numerosas y se las puede dividir en varios grupos,
Periamigdalina que se describen a continuación (fig. 91-19).
Es la corteza que se ubica dorsal al complejo amigdalino.
Corresponde al giro semilunar y al uncus. Asociación de los centros olfatorios entre sí
Los centros temporales y frontales pueden estar reunidos; del
Entorrinal mismo lado por la estría longitudinal medial y lateral, cintilla
Se localiza por encima del surco rinal, que prolonga hacia cinérea, giro dentado, o por la estría terminal; de un lado al otro
anterior al surco colateral, y por debajo y delante de la corte- por la comisura anterior (uno los núcleos amigdalinos) pasando
za periamigdalina, lateral al uncus. Corresponde al área 28 de entre el pico o rostro del cuerpo calloso y las columnas del fór-
Brodmann. Está muy vinculada con la evocación de las memo- nix; la comisura del fórnix y la comisura habenular entre los dos
rias relacionadas con los olores. núcleos de la habénula.
Cuerpo calloso
Tálamo
Indusium griseum
Pilar del fórnix
Área subcallosa
Área paraolfatoria
Filetes olfatorios
Uncus
Giro
parahipocampal
Glándula pineal
Hipocampo
Tubérculo mamilar
Fig. 91-19. Vías y centros olfatorios.
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Nariz. Cavidades nasales. Senos paranasales. Órgano olfatorio 1041
Las conexiones a distancia Función ventilatoria
Utilizan vías diversas que se pueden agrupar en:
Se puede considerar desde dos aspectos: el de la ventilación
(esencialmente, la inspiración) y el de la fonación (espiración).
1. Vías que utilizan el hipocampo, que por la fimbria llegan al
fórnix cerebral (estría longitudinal medial). Este penetra ade-
lante en la región hipotalámica para alcanzar al cuerpo ma-
Acción ventilatoria
milar. De esta importante conexión parten fibras: Las numerosas irregularidades de la pared lateral de las cavida-
– Para el tálamo o tracto mamilotalámico [fascículo de Vicq des nasales aumentan mucho la extensión de la superficie mu-
D’Azyr], y de allí hacia el área cingular. cosa. El aire inspirado circula de adelante hacia atrás y se encuen-
– Para el tronco encefálico o fascículo mamilotegmental tra en contacto con una superficie caliente (rica vascularización),
[fascículo de la calota de Gudden] y los núcleos de los ner- húmeda (glándulas con mucus) y sensible (reacciones a las impu-
vios craneales. rezas). El aire inspirado se encuentra así, en el curso de su recorrido
2. El sistema habenular, nacido de la sustancia gris de la sus- por las cavidades nasales, calentado, humedecido y purificado.
tancia perforada anterior; sigue el camino de la habénula (es-
tría medular del tálamo), hace conexión en el núcleo de la ha- Acción vocal
bénula para proyectarse hacia el fascículo longitudinal medial En el momento de la espiración, la columna de aire espirado
y los núcleos de los nervios craneales. provoca sonidos emitidos por vibración de los pliegues vocales
3. Los núcleos septales, situados por dentro del área paraolfa- en la laringe. Estas vibraciones llegan a las cavidades nasales que
toria, también reciben fibras provenientes de las áreas olfato- actúan como “caja de resonancia” gracias a las cavidades anexas y
rias, sea directamente o luego de una estación en el núcleo a la delgadez de ciertos elementos (cornetes, tabique).
amigdalino (por el camino de la estría terminal). Las incitacio- La obstrucción de las cavidades nasales confiere a la voz un
nes así recibidas se dirigen desde estos núcleos al hipotálamo timbre particular (voz nasal).
o al epitálamo.
Las conexiones y asociaciones explican la variedad de las Función olfatoria
reacciones psíquicas, motoras y vegetativas suscitadas por las
Se desarrolla en la parte superior de las cavidades nasales,
sensaciones olfatorias; lo mismo ocurre en el hombre, cuyo ol-
donde se encuentra, como se ha visto, el origen de los nervios
fato está poco desarrollado. Estas reacciones parecen alcanzar
olfatorios. El olfato comienza a partir del aire inspirado y también
su máxima intensidad en las funciones de mantenimiento de la
a partir del aire espirado.
vida (alimentación) y de la actividad sexual.
Se pueden distinguir, pues, tres aspectos funcionales en la
anatomía de las cavidades nasales:
ANATOMÍA FUNCIONAL
A. La parte inferior constituye el canal respiratorio.
La nariz y las cavidades nasales aseguran dos funciones: ven- B. La parte superior constituye la zona sensorial.
tilatoria y sensorial u olfatoria (fig. 91-20). C. Las paredes delgadas y los senos paranasales conforman la
parte vocal.
Fig. 91-20. Vías que sigue el aire durante la inspiración (según A. Delmas). La corriente ventilatoria (en rojo) sigue en su mayor
parte la vía del meato medio. La corriente olfatoria (en azul), ascendente, recorre el surco olfatorio en contacto con los nervios
olfatorios.
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1042 Sistema respiratorio
EXPLORACIÓN. ANATOMÍA RADIOLÓGICA luz atraviesa la “claridad” de los senos maxilares y frontales, lo
que traduce su integridad (transiluminación).
– Exploración directa. Puede realizarse, como se ha visto, por – Radiografía y tomografía. Muestran muy bien el esqueleto
rinoscopia, anterior o posterior. de las cavidades nasales. La incidencia “mentonasoplaca” per-
– Senos paranasales. Se pueden observar en una cámara os- mite sobre todo visualizar bien los senos maxilares y la “fronto-
cura, por introducción de una fuente luminosa en la boca. La nasoplaca”, los senos frontales (figs. 91-13 y 91-14).
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Laringe 92
En el sistema ventilatorio (respiratorio), la laringe es una par- CONSTITUCIÓN ANATÓMICA
te sumamente diferenciada del conducto aéreo, da paso al aire
inspirado y espirado. Es un órgano complejo, formado por car- La laringe está constituida por:
tílagos unidos entre sí mediante un sistema de articulaciones,
de ligamentos y de membranas. Estos cartílagos son movilizados – Un esqueleto cartilaginoso compuesto por varias piezas dis-
unos en relación con los otros mediante músculos. Algunos de tintas.
ellos, dispuestos alrededor del conducto aéreo, forman los plie- – Las articulaciones y ligamentos que las unen.
gues vocales [cuerdas vocales]. Estos circunscriben un espa- – Los músculos que las movilizan.
cio, la hendidura glótica, que puede cerrarse totalmente y pro- – La mucosa que tapiza el interior del órgano.
ducir el bloqueo de la ventilación. Cuando los pliegues vocales
vibran al pasaje del aire inspirado, emiten el sonido laríngeo: la Cartílagos de la laringe
laringe es, además, el órgano esencial de la fonación, que es la
emisión de sonidos con fines intencionados de comunicación. Existen cinco principales y seis u ocho accesorios (figs. 92-1
a 92-3).
Los cartílagos principales son:
CONSIDERACIONES GENERALES
– El cartílago tiroides, el más voluminoso.
Situación – El cartílago cricoides, situado debajo del cartílago tiroides.
– La epiglotis, ubicada detrás y encima del cartílago tiroides.
La laringe es un órgano impar, simétrico, superficial, con al- – Los dos cartílagos aritenoides, que están por encima de la
gunas partes palpables y abordables a través de la piel. Está si- lámina del cricoides.
tuada en la parte mediana y anterior del cuello, debajo del hueso
hioides y de la lengua, delante de la faringe, con la cual comuni- Los cartílagos accesorios son:
ca hacia arriba. Abajo, está prolongada por la tráquea.
En el varón adulto, se proyecta entre la parte media de la 3.ª – Los dos cartílagos corniculados [de Santorini].
vértebra cervical por arriba y el borde inferior de la 6.ª vértebra cer- – Los dos cartílagos cuneiformes [de Morgagni o de Wrisberg].
vical por abajo. Su proyección es más alta en la mujer y en el niño. – Los dos o cuatro cartílagos sesamoideos.
Dimensiones y volumen H. hioides
En el individuo adulto, la laringe mide, término medio, 4,5 cm Lig. tirohioideo lateral
de alto, 4 cm de ancho y 3,5 cm de adelante hacia atrás. Más an- Cartílago tritíceo
cha en el hombre que en la mujer, permite a esta la emisión de Foramen para el paquete
laríngeo superior
sonidos más agudos. En el niño, la laringe crece muy poco hasta
la pubertad. Entonces, con gran rapidez, en un año y medio a Lig. tirohioideo medio
dos años, adquiere casi su completo desarrollo. Luego crece len-
tamente y se completa a los 23 años. Cartílago tiroides
Las variaciones individuales producen las diferencias ob-
servadas en la altura de la voz: esta es tanto más aguda cuanto
más pequeña es la laringe y tanto más grave cuanto más ancha.
Cápsula de la
articulación cricotiroidea
Medios de fijación Lig. cricotiroideo medio
La laringe se mantiene en su posición: Cartílago cricoides
– Por su continuidad con la faringe, algunos de cuyos músculos Cartílago traqueal
se fijan en la laringe.
– Por los músculos y ligamentos que la fijan al hueso hioides,
que está conectado a la mandíbula y a la base de la lengua.
Por lo tanto, se mueve durante los movimientos de deglución
Fig. 92-1. Vista anterior de los cartílagos y de las articulacio-
(véase Anatomía funcional). Abajo, la laringe se conecta a la
nes laríngeas.
tráquea, que sigue sus movimientos.
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1044 Sistema respiratorio
Cartílago epiglótico
Lig. tirohioideo lateral H. hioides
Membrana tirohioidea
Lig. tirohioideo
medio
Tubérculo tiroideo superior
Línea oblicua Cartílago
tiroides
Tubérculo tiroideo inferior
Lig. cricotiroideo
Cartílago cricoides medio
Cápsula de la
articulación cricotiroidea
Lig. cricotraqueal
Pared membranosa de la tráquea
Cartílago traqueal
Fig. 92-2. Vista lateral derecha de los cartílagos y de las articulaciones laríngeas.
Cartílago epiglótico H. hioides
Cartílago tritíceo
Asta superior del
Membrana tirohioidea cartílago tiroides
Pecíolo [tallo] epiglótico
Cartílago cuneiforme Cartílago corniculado
Cartílago tiroides Cartílago interaritenoideo
Cartílago aritenoides
Lig. cricofaríngeo
Articulación
cricoaritenoidea
Asta inferior del
Articulación cricotiroidea cartílago tiroides
Cartílago cricoides
Pared membranosa
de la tráquea
Fig. 92-3. Vista posterior de los cartílagos y de las articulaciones laríngeas.
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Laringe 1045
Borde superior Incisura tiroidea superior
Prominencia laríngea
Asta superior
Tubérculo tiroideo superior
Borde posterior
Incisura tirodea posteroinferior
Asta inferior
Tubérculo tiroideo inferior Asta inferior
Incisura tiroidea inferior
Fig. 92-4. Cartílago tiroides, visto por su cara anterior.
Cartílago tiroides lo tiroideo inferior. Entre este y el asta inferior se distingue una
Es la pieza principal de la laringe, verdadero “escudo” situado incisura [escotadura] (fig. 92-5).
adelante y sobre los lados (fig. 92-4). Está formado por dos láminas
cuadriláteras unidas adelante por sus bordes anteriores y separadas Borde superior
atrás, formando un ángulo variable, abierto hacia atrás, que varía con Redondeado y romo, casi horizontal, presenta una incisura
la edad y el sexo. Su abertura condiciona la amplitud de la laringe. profunda, situada en el plano mediano (fig. 92-4). Algo por enci-
ma y detrás del tubérculo superior de la línea oblicua el borde su-
Cara anterolateral perior presenta una segunda incisura, limitada atrás por la base
Superficial, presenta una línea oblicua de arriba hacia abajo del asta mayor o superior (fig. 92-5).
y de atrás hacia adelante, terminada en sus extremos en los tu-
bérculos tiroideos inferior y superior (fig. 92-5). Esta línea divide Borde anterior
la cara anterolateral en dos superficies: posteroinferior y antero- Situado por debajo de la incisura tiroidea superior, es sa-
superior, donde se insertan músculos. liente arriba y adelante: la prominencia laríngea [manzana
o nuez de Adán]. El borde anterior está orientado hacia abajo
Cara posteromedial y atrás.
Las dos láminas unidas adelante en el plano mediano forman
el ángulo entrante del cartílago tiroides (fig. 92-6). En ella se Borde posterior
insertan ligamentos y músculos. Es vertical y limita por atrás a las láminas cuadriláteras del car-
tílago.
Borde inferior Da inserción a los músculos y fascias de la faringe. Redondeado
Irregular, horizontal y sinuoso en la unión del tercio posterior y neto, se prolonga hacia arriba y abajo por las astas tiroideas: su-
con los dos tercios anteriores, presenta una saliente, el tubércu- perior e inferior (fig. 92-5).
Asta superior izquierda
Asta superior derecha
Incisura tiroidea
Tubérculo tiroideo superior superior
Borde posterior Lámina derecha
Superficie posterior para Borde anterior
inserciones musculares Línea oblicua
Incisura tiroidea inferior
Asta inferior Tubérculo tiroideo inferior
Incisura tiroidea posteroinferior
Fig. 92-5. Cartílago tiroides, visto por su cara lateral derecha.
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1046 Sistema respiratorio
Ángulo entrante
del cartílago tiroides
Incisura tiroidea superior Borde superior
Asta superior
Tubérculo
Lámina izquierda tiroideo superior
Borde posterior
Incisura tiroidea
posteroinferior
Asta inferior
Incisura tiroidea inferior
Tubérculo tiroideo inferior
Fig. 92-6. Cartílago tiroides, visto por su cara posterior.
El asta superior (mayor), más larga que la inferior, se dirige bajo del tubérculo cricoideo, el pico del cricoides. Lateralmente,
arriba y medialmente; proporciona inserción al ligamento tiro- a cada lado, hay una segunda saliente, a veces soldada al primer
hioideo lateral. cartílago traqueal. Entre el pico y las salientes, una escotadura
El asta inferior (menor), corta y cilíndrica, está incurvada ha- más o menos marcada. Este borde se continúa con el borde infe-
cia adelante y medialmente; presenta en la vertiente medial del rior de la lámina del cricoides. El borde superior, regular, se diri-
vértice una faceta articular para el cartílago cricoides. ge hacia arriba y atrás, aumentando progresivamente de espesor
hacia el borde superior de la lámina.
Cartílago cricoides La lámina del cartílago cricoides presenta una cara posterior
Situado por debajo del cartílago tiroides, sobre él se apoya toda con una cresta sobre el plano mediano: la cresta mediana, a cada
la laringe; precede inmediatamente a la tráquea (fig. 92-7). Es un lado de la cual se observa una depresión más o menos profunda,
cartílago anular, más alto atrás que adelante, en el cual se distinguen: en cuya mitad inferior se insertan los músculos cricoaritenoideos
posteriores. Su borde inferior, ligeramente cóncavo hacia abajo,
– Un arco, anterior y lateral. es redondeado. Su borde superior, más corto que el precedente,
– Una lámina posterior [sello del cricoides]. es más o menos escotado hacia el plano mediano lateralmente;
este borde se espesa y se hace oblicuo hacia abajo y adelante pre-
Cara lateral sentando, de cada lado, una superficie articular de forma elípti-
ca para la base del cartílago aritenoides correspondiente.
Se observa en ella, adelante, la saliente mediana del tubérculo
cricoideo; en la unión del arco y de la lámina se encuentra una
pequeña eminencia que presenta una carilla articular, plana, que Cara medial
se articula con el asta inferior del cartílago tiroides. El borde in- Corresponde al arco y a la lámina del cricoides, es lisa y rodea
ferior, horizontal, presenta sobre la línea mediana anterior, de- la parte baja infraglótica de la cavidad laríngea.
Cara anterior de la lámina cricoidea
Borde superior Borde superior de la lámina
de la lámina Borde superior de la lámina
Superficie articular aritenoidea
Superficie articular Superficie
Superficie articular aritenoidea Inserción del m. articular
aritenoidea
Cresta de la lámina cricoaritenoideo posterior aritenoidea
Superficie
articular Superficie Cresta de la lámina Lámina del
tiroidea articular tiroidea Superficie articular cartílago
Borde superior tiroidea cricoides
Lámina del
cartílago cricoides Borde superior Superficie
articular
Cara lateral tiroidea
Arco del cartílago cricoides Borde inferior Borde inferior Inserción del
m. constrictor
Tubérculo cricoideo Inserción del m. constrictor inferior de la faringe Arco del cartílago cricoides inferior de la
faringe
A B C
Fig. 92-7. Cartílago cricoides. A. Visto por su cara anterior. B. Visto por su cara lateral derecha. C. Visto por su cara posterior.
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Laringe 1047
Raíz de la lengua
M. geniogloso Cartílago epiglótico
Pliegue glosoepiglótico medio Asta mayor del h. hioides
H. hioides Cartílago tritíceo
M. geniohioideo
Membrana tirohioidea
Cuerpo adiposo preepiglótico Pliegue aritenoepiglótico
M. tirohioideo Asta superior del tiroides
Membrana tirohioidea Tubérculo corniculado
Parte anterior del Parte posterior del vestíbulo laríngeo
vestíbulo laríngeo M. aritenoideo transverso
Lig. tiroepiglótico
Relieve del cartílago aritenoides
Pliegue vestibular
Mucosa laríngea
Ventrículo laríngeo
Pliegue vocal Lámina del cartílago cricoides
Cartílago tiroides Cavidad infraglótica
Lig. cricotiroideo medio
Arco del cartílago cricoides
Pared membranosa
Cartílagos traqueales de la tráquea
Fig. 92-8. Corte sagital mediano de la laringe. Segmento derecho del corte, visto por su cara medial.
Epiglotis Cara posterior
Impar y mediano, este cartílago tiene una forma oval, con eje Es cóncava en sentido transversal y convexa verticalmente.
mayor vertical (fig. 92-3). Su parte inferior, afinada, está situada Lisa en su parte mediana, sus partes laterales presentan numero-
en el ángulo entrante del cartílago tiroides, mientras que su ex- sas depresiones originadas por las glándulas de la mucosa larín-
tremidad superior sobrepasa, por arriba, el nivel del hueso hioi- gea que tapiza esta cara (fig. 92-10).
des. Se le describen dos caras, dos extremidades y dos bordes.
Extremidad superior
Cara anterior Base o borde libre, está ligeramente incurvada hacia adelante
Es cóncava de arriba hacia abajo, convexa en sentido trans- y presenta, en el plano mediano, una escotadura más o menos
versal. La parte superior de esta cara sobrepasa al hueso hioi- marcada. Se continúa sin demarcación con los bordes del cartí-
des; es libre. Situada por detrás de la lengua, está tapizada por lago.
una continuidad de su mucosa, que forma tres pliegues glo-
soepiglóticos (fig. 92-9), entre los cuales se limitan dos fosas: Extremidad inferior o pecíolo epiglótico [tallo epiglótico]
las valléculas epiglóticas. A nivel y debajo del hueso hioides Termina adelgazándose y se prolonga por un ligamento que
corresponde a la concavidad de este, al que se une mediante el se fija en el seno del ángulo del cartílago tiroides: el ligamento
ligamento hioepiglótico, y al cuerpo adiposo preepiglótico, que tiroepiglótico.
lo separa de la membrana tirohioidea.
Receso piriforme Relieve del cartílago cricoides
Incisura interaritenoidea
Relieve del cartílago tiroides
Tubérculo corniculado
Tubérculo cuneiforme Asta superior
Hendidura glótica Pliegue vocal
Pliegue aritenoepiglótico Asta mayor
del h. hioides
Pliegue vestibular
Pliegue glosoepiglótico lateral Raíz de la lengua
Vallécula epiglótica Epiglotis
Pliegue glosoepiglótico medio
Fig. 92-9. Vestíbulo laríngeo y glotis, vista superior.
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1048 Sistema respiratorio
Base Cara anterolateral
Presenta una cresta curvilínea de concavidad medial, la cres-
Borde lateral ta arqueada [de Luschka], que se prolonga arriba y medialmen-
Parte mediana desprovista te, hacia el tercio superior del borde medial, donde tiene una pe-
de depresiones queña saliente o tubérculo: el colículo. Hacia abajo, la cresta se
Depresión producida por prolonga hacia el proceso anteromedial de la base del cartílago.
prolongaciones glandulares Por encima de la cresta arcuata, la superficie es lisa y convexa;
Tubérculo epiglótico por debajo y medialmente respecto de la cresta arcuata, hay una
Pecíolo [tallo] epiglótico
depresión, la fosa triangular, en la cual se aloja una masa glan-
dular compacta adherente al cartílago. Por debajo y afuera de la
fosa triangular se observa una depresión oval, con eje mayor casi
Lig. tiroepiglótico
transversal, que delimita con el borde inferior la fosa oblonga,
donde se fijan las fibras del músculo vocal. Los cartílagos arite-
Fig. 92-10. Cartílago epiglótico, visto por su cara posterior. noides tienen por este hecho un papel esencial en la fonación.
Base
Presenta una carilla articular elíptica, oblicua atrás y lateralmen-
te, que se articula con una carilla correspondiente del borde supe-
Bordes derecho e izquierdo
rior de la lámina del cricoides. Dos salientes prolongan en sentido
Convexos lateralmente, están inclinados de arriba hacia abajo lateral la base del cartílago: una anteromedial, denominada pro-
y de adelante hacia atrás; convergen adelante para unirse en el ceso [apófisis] vocal, en cuya extremidad se inserta el ligamento
tallo del cartílago. Proporcionan inserción a los pliegues farin- vocal, y más lateralmente la cara medial del músculo tiroaritenoi-
goepiglóticos y aritenoepiglóticos.
deo; una saliente posterolateral, denominada proceso [apófisis]
muscular, que da inserción a dos músculos antagonistas: el cri-
Cartílagos aritenoides coaritenoideo posterior y el cricoaritenoideo lateral.
Son dos, uno derecho y otro izquierdo, situados a ambos la-
dos del plano mediano y reposando sobre el borde superior de Vértice
la lámina del cricoides (figs. 92-11 a 92-13). Se describen tres
Ligeramente truncado, dirigido hacia arriba y en sentido me-
caras, una base y un vértice.
dial, se articula en el cartílago corniculado.
Las diferentes caras, la base y el vértice se hallan reunidos por
Cara posterior bordes poco salientes.
Lisa y cóncava, forma una superficie de inserción para los
músculos aritenoideos oblicuo y transverso. Cartílagos accesorios
Cara medial Cartílagos corniculados [de Santorini]
Es la menos extensa de las caras del cartílago. De forma trian- Son dos pequeños núcleos cartilaginosos, situados encima del
gular, se estrecha de abajo hacia arriba para formar casi un borde vértice de los aritenoides, con los cuales se articulan (fig. 92-16).
en su mitad superior, donde se inserta el ligamento ariepiglótico.
Tapizada por mucosa laríngea, delimita con la del lado opuesto Cartílagos cuneiformes [de Morgagni o de Wrisberg]
la hendidura glótica intercartilaginosa. Son inconstantes, se hallan situados en la parte posterior del
Cartílagos corniculados
Colículo Vértice
Cresta arqueada
Fosa
triangular
Proceso Proceso
muscular muscular
Fosa oblonga Fosa oblonga
Proceso vocal
Fig. 92-11. Cartílagos aritenoides y corniculados, vistos por su cara anterolateral.
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Laringe 1049
Cartílagos corniculados
Vértice Vértice
Cara
posterior
Cara
medial
Proceso Proceso
muscular muscular
Cara articular Cara articular
Proceso vocal
Fig. 92-12. Cartílagos aritenoides y corniculados, vista posterior.
Cartílago corniculado
Vértice del cartílago aritenoides
Colículo
Cara posterior Cresta arcuata
Fosa oblonga
Lámina del cartílago cricoides
Superficie articular tiroidea
Arco del cartílago
cricoides
Tubérculo cricoideo
Fig. 92-13. Cartílagos cricoides, aritenoides y corniculados en su lugar, vista lateral derecha.
H. hioides
Lig. tirohioideo lateral
Cartílago tritíceo
Foramen para el paquete
laríngeo superior
Lig. tirohioideo medio
Cartílago tiroides
Cápsula de la
articulación cricotiroidea
Lig. cricotiroideo medio
Cartílago cricoides
Cartílago traqueal
Fig. 92-14. Vista anterior de los cartílagos y de las articulaciones laríngeas.
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1050 Sistema respiratorio
Cartílago epiglótico
Lig. tirohioideo lateral H. hioides
Membrana tirohioidea
Lig. tirohioideo
medio
Tubérculo tiroideo superior
Línea oblicua Cartílago
tiroides
Tubérculo tiroideo inferior
Lig. cricotiroideo
Cartílago cricoides medio
Cápsula de la
articulación cricotiroidea
Lig. cricotraqueal
Pared membranosa de la tráquea
Cartílago traqueal
Fig. 92-15. Vista lateral derecha de los cartílagos y de las articulaciones laríngeas.
Cartílago epiglótico H. hioides
Cartílago tritíceo
Asta superior del
Membrana tirohioidea cartílago tiroides
Pecíolo [tallo] epiglótico
Cartílago cuneiforme Cartílago corniculado
Cartílago tiroides Cartílago interaritenoideo
Cartílago aritenoides
Lig. cricofaríngeo
Articulación
cricoaritenoidea
Asta inferior del
Articulación cricotiroidea cartílago tiroides
Cartílago cricoides
Pared membranosa
de la tráquea
Fig. 92-16. Vista posterior de los cartílagos y de las articulaciones laríngeas.
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Laringe 1051
borde del pliegue o ligamento aritenoepiglótico extendido en- La cara interna de la articulación está tapizada por una pe-
tre estos cartílagos. queña sinovial.
La membrana cricotiroidea ocupa las partes anterior y late-
Cartílagos sesamoideos rales del espacio cricotiroideo. Es una lámina elástica resistente,
Igualmente inconstantes, se los distingue en anteriores, si- cuya parte anterior y mediana se halla reforzada por el ligamen-
tuados en el ángulo entrante del cartílago tiroides en el espesor to cricotiroideo medio [conoide]. En sus partes laterales, la
membrana es delgada pero extensible. Por sus bordes se con-
de los ligamentos vocales, y posteriores, más voluminosos que
los precedentes; estos están ubicados arriba y laterales a los car- tinúa con la porción infraglótica de la membrana elástica de la
tílagos corniculados, unidos por pequeños ligamentos al borde laringe.
lateral del cartílago aritenoides y al corniculado.
Uniones cricoaritenoideas
Cartílago interaritenoideo [de Luschka] Están aseguradas por las articulaciones cricoaritenoideas pro-
Es inconstante; se halla entre los dos aritenoides, en el ángulo piamente dichas y por un conjunto de ligamentos vecinos:
de bifurcación del ligamento cricofaríngeo [ligamento yugal].
– Las articulaciones cricoaritenoideas (figs. 92-16 y 92-17)
Crecimiento y osificación son articulaciones sinoviales que se aproximan al tipo de las
articulaciones condíleas. En ellas se ponen en contacto, a cada
Constituidas por cartílagos, las piezas laríngeas aumentan sus
lado de la línea media, una superficie cricoidea (oblicua abajo,
dimensiones de manera progresiva como todas las formaciones
lateralmente y atrás, convexa de atrás hacia adelante) y una
cartilaginosas, por incremento de su sustancia propia, pero hacia
la edad de 20 a 25 años comienzan a osificarse. Primero se ven superficie aritenoidea (cóncava, pero cuyo eje mayor es per-
pendicular al de la precedente). La cápsula articular, delgada y
aparecer dos puntos laterales y uno mediano en el cartílago ti-
laxa, que une las superficies articulares está reforzada por un
roides. El cartílago cricoides lo sigue con un punto para su arco y
ligamento posterior cricoaritenoideo insertado por abajo
otro para la lámina. Mucho más tarde, hacia los 65 años, la laringe
sobre la vertiente posterior de la carilla cricoidea. Desde aquí
está casi enteramente osificada, pero esta osificación nunca es
sus fibras divergen, las mediales van hacia la cara posterior del
total y el órgano aún conserva gran parte de su flexibilidad.
proceso vocal y las laterales se insertan en la parte inferior del
proceso muscular del aritenoides. La cápsula articular se halla
Articulaciones de la laringe tapizada por una pequeña sinovial. Los movimientos de esta
articulación modifican la tensión de los pliegues vocales; son
Los cartílagos laríngeos están unidos entre sí por articulacio- esenciales para la fonación.
nes, ligamentos y membranas. Los cartílagos tiroides y cricoides – Los ligamentos vecinos: el ligamento cricofaríngeo [liga-
se hallan unidos por articulaciones y una membrana; el cartílago mento yugal], situado entre los aritenoides, se inserta abajo en
cricoides está unido al primer cartílago traqueal por una mem- el borde superior y la superficie posterior del cartílago cricoi-
brana. des y en la mucosa faríngea. Arriba se bifurca para alcanzar
Se describen aquí: en forma oblicua cada uno de los cartílagos corniculados. Esta
bifurcación a veces contiene un pequeño cartílago interarite-
– Las articulaciones y los ligamentos “intrínsecos” que unen los noideo.
cartílagos laríngeos. – Las uniones cricocorniculadas casi no merecen la denomi-
– Los ligamentos que los unen a las formaciones vecinas, liga- nación de articulaciones, por la condensación que presenta el
mentos “extrínsecos”. tejido fibroso que reúne las superficies articulares en contacto.
Articulaciones y ligamentos intrínsecos Uniones tiroaritenoepiglóticas
Unión cricotiroidea Están aseguradas por un conjunto de ligamentos de gran va-
Esta comprende las articulaciones cricotiroideas propiamen- lor topográfico y funcional (figs. 92-18 y 92-19):
te dichas y la membrana cricotiroidea.
Las articulaciones cricotiroideas (figs. 92-14 y 92-15) son – El ligamento tiroepiglótico es una pequeña lámina fibro-
articulaciones sinoviales planas [artrodias]. Reúnen la parte arti- sa, impar y mediana; estrecha abajo, se inserta en el ángulo
cular de las astas inferiores del cartílago tiroides a las carillas ar- entrante del tiroides y hacia arriba se ensancha y envuelve la
ticulares posterolaterales del cartílago cricoides. Dos superficies extremidad inferior de la epiglotis (pecíolo [tallo] epiglótico).
planas y ovales se enfrentan, unidas por una cápsula articular – Los ligamentos vocales [tiroaritenoideos inferiores] (fig. 92-
reforzada por tres ligamentos: 19) están ubicados horizontalmente desde el ángulo entrante
del tiroides, por debajo del ligamento tiroepiglótico, hasta el
A. Anterior: del vértice del asta inferior a la cara lateral del arco proceso vocal del cartílago aritenoides correspondiente. Estos
del cricoides. ligamentos constituyen el esqueleto fibroso de cada uno de
B. Superior: de la cara medial del asta inferior a la cara posterior los pliegues vocales. Se encuentran situados entre la muco-
de la lámina del cricoides, debajo y lateral a la articulación cri- sa, medialmente, y el músculo vocal, lateralmente. Cada liga-
coaritenoidea. mento vocal forma el límite superior del cono elástico.
C. Inferior: de la cara medial del asta inferior, por debajo del pre- – Los ligamentos vestibulares [tiroaritenoideos superiores],
cedente, a la cara posterior de la lámina del cricoides; lateral al suprayacentes a los precedentes, son más delgados. Se ex-
músculo cricoaritenoideo posterior. tienden desde el ángulo entrante del cartílago tiroides, lateral-
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1052 Sistema respiratorio
Asta superior izquierda
Cartílago corniculado
Lámina izquierda del cartílago
tiroides, vista por su cara medial
Cresta arcuata
Proceso muscular Proceso vocal
Superficie articular tiroidea
Lig. cricotiroideo medio
Cartílago cricoides Arco del cartílago cricoides
Fig. 92-17. Articulación cricoaritenoidea, vista lateral después de la ablación de la lámina derecha del cartílago tiroides.
mente al ligamento tiroepiglótico, hasta la fosa triangular del desde los bordes laterales de la epiglotis y el ligamento ti-
cartílago aritenoides correspondiente. Forman el armazón de roepiglótico hasta el borde anterior y la porción adyacente
los pliegues vestibulares. Se hallan colocados inmediata- de la cara anterolateral del aritenoides correspondiente. Su
mente debajo de la mucosa. Su borde superior es prolongado borde superior, neto y cortante, forma, bajo la mucosa, el ar-
por la membrana cuadrangular correspondiente. mazón del pliegue aritenoepiglótico que contiene, en la
– Las membranas cuadrangulares (fig. 92-18) constituyen parte posterior de su borde libre, los cartílagos cuneiformes
el esqueleto fibroelástico del vestíbulo laríngeo, se extienden y corniculado.
Cartílago epiglótico
Asta superior izquierda
del cartílago tiroides
Membrana cuadrangular
Cartílago corniculado
Cartílago aritenoides Sáculo del
ventrículo laríngeo
Cono elástico
Cartílago tiroides
Cartílago cricoides
Lig. cricotiroideo medio
Lig. cricotraqueal
Pared membranosa 1.er cartílago traqueal
de la tráquea
Fig. 92-18. Membrana fibroelástica laríngea, vista lateral después de la ablación de la porción derecha del cartílago tiroides.
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Laringe 1053
Cartílago sesamoideo
Ligamento vocal
Cono elástico
Hendidura glótica Cartílago cricoides
Proceso vocal Cartílago tiroides
del aritenoides seccionado
Articulación
cricotiroidea
Proceso muscular
del aritenoides
Lámina del Articulación cricoaritenoidea
cartílago cricoides
Lig. cricofaríngeo
Fig. 92-19. Vista superior de los cartílagos y ligamentos laríngeos después de la sección horizontal del cartílago tiroides (según
Paturet).
Su borde inferior se fusiona con el ligamento vestibular co- que se extiende desde los ligamentos vocales, por arriba, has-
rrespondiente. ta el cartílago cricoides, por abajo.
Este conjunto de ligamentos constituye la membrana fi- Ligamentos extrínsecos
broelástica laríngea (fig. 92-18). Es una lámina interpuesta en
Membrana tirohioidea
toda su extensión entre la mucosa, medialmente, y los músculos
intrínsecos de la laringe, lateralmente. Se puede distinguir en tres Es una membrana fibroelástica que se inserta:
regiones de la laringe:
– Por abajo en el borde superior del cartílago tiroides y en las
A. Una parte superior o vestibular: la membrana cuadran- astas superiores.
gular. Limita arriba al aditus laríngeo (entrada a la laringe) – Por arriba, en la cara posterior del hueso hioides, cerca del bor-
por los pliegues aritenoepiglóticos, y abajo al vestíbulo la- de superior y en el borde lateral del asta mayor de este hueso
ríngeo hasta los ligamentos vestibulares. (figs. 92-14 y 92-15).
B. Una parte media, el ventrículo laríngeo, donde la mem- Está reforzada:
brana, muy delgada, forma el sáculo laríngeo, fondo de – Adelante, por el ligamento tirohioideo medio.
saco dirigido hacia arriba. El ventrículo laríngeo está situa- – Lateralmente, por los ligamentos tirohioideos laterales, que
do entre el pliegue vestibular y el pliegue vocal. unen las astas mayores del hioides a las astas mayores del
C. Una parte inferior, que forma las paredes de la cavidad in- cartílago tiroides. En su borde posterior puede observarse
fraglótica [subglótica]. La membrana fibroelástica, más den- un pequeño núcleo cartilaginoso: el cartílago tritíceo
sa a este nivel, constituye aquí el cono elástico de la laringe, (fig. 92-20).
Membrana tirohioidea Asta mayor
Asta menor Foramen para el paquete laríngeo superior
Lig. tirohioideo lateral
Cartílago tritíceo
H. hioides
Asta superior
Lig. tirohioideo medio
Cartílago aritenoides
Apófisis vocal
Articulación
Sección mediana cricoaritenoidea
del cartílago tiroides
Lig. cricotiroideo medio
Cartílago cricoides
Fig. 92-20. Vista medial de los cartílagos, láminas y articulaciones laríngeas.
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1054 Sistema respiratorio
Ligamentos accesorios faringe, los músculos de la lengua, los músculos suprahioideos
Se pueden reunir aquí tres formaciones: e infrahioideos. Dos músculos de la laringe son superficiales al
órgano, todos los demás son profundos. Así, se describen:
A. El ligamento hioepiglótico, delgado, discontinuo y casi ho-
rizontal. Situado por detrás de la base de la lengua, se extien- – Dos músculos superficiales: los músculos cricotiroideos.
de desde la cara profunda del hueso hioides, donde sus in- – Cuatro músculos posteriores: los dos músculos cricoarite-
serciones están fusionadas a las de la membrana tirohioidea. noideos posteriores y los músculos aritenoideos trans-
Desde aquí, sus fibras divergen y se fijan en la cara anterior verso y oblicuo.
del cartílago epiglótico. Sus fibras superiores contactan con – Seis músculos laterales: los dos músculos cricoaritenoideos
los ligamentos glosoepiglóticos. Forma el límite superior del laterales, los dos músculos tiroaritenoideos y los dos
espacio hiotiroepiglótico (figs. 92-8 y 92-24). músculos vocales.
B. Los ligamentos glosoepiglóticos, ubicados por encima
del ligamento precedente, están representados por tractos Músculos superficiales
fibroelásticos mal individualizados, de concavidad superior, Músculo cricotiroideo
que ocupan los pliegues glosoepiglóticos mediano y laterales
Es un músculo triangular cuyo vértice se inserta adelante, a
(fig. 92-9).
cada lado del tubérculo cricoideo, sobre la cara anterolateral y
C. Ligamentos faringoepiglóticos, dispuestos transversal-
mente; se extienden de los bordes laterales de la epiglotis a sobre el borde superior del cartílago cricoides (figs. 92-21 y 92-
la pared lateral de la faringe; forman el esqueleto submucoso 22). Su base se fija en el borde inferior del cartílago tiroides y so-
de los pliegues faringoepiglóticos (fig. 92-27). bre sus astas inferiores. Se distinguen dos fascículos: una por-
ción recta (medial) con fibras verticales y una porción oblicua
(lateral) con fibras oblicuas. Los músculos derecho e izquierdo se
Membrana cricotraqueal
hallan separados por un espacio, la “V laríngea”.
Conecta el borde inferior del cartílago cricoides al borde su- Este músculo está inervado por el ramo de división externa
perior del primer cartílago traqueal. Presenta un espesamiento del nervio laríngeo superior.
en el plano mediano anterior que se fija en el tubérculo del cri-
coides, el ligamento cricotraqueal; atrás se continúa con la pared
Músculos posteriores
membranosa traqueal, que se fija en el borde inferior de la lámi-
na cricoidea. Para exponerlos debe levantarse la mucosa faríngea que ta-
piza la pared posterior de la laringe (fig. 92-23). Están inervados
por el nervio laríngeo recurrente.
Músculos de la laringe
Se describen aquí solo los músculos intrínsecos de la laringe, Músculo cricoaritenoideo posterior
los cuales toman sus inserciones en los cartílagos laríngeos, ase- Se inserta en la mitad inferior de la cara posterior de la lámina
gurando su movilidad. del cricoides. Desde aquí sus fibras se dirigen a la cara postero-
Los músculos extrínsecos, que reúnen la laringe a las re- medial del proceso muscular del cartílago aritenoides. Triangular,
giones y vísceras vecinas, se estudiarán con los músculos de la con base inferior, es grueso y potente.
H. hioides
M. tirohioideo Cartílago tritíceo
M. tirohioideo
Membrana tirohioidea
Inserción tiroidea del
m. palatofaríngeo
M. esternotiroideo
Cartílago tiroides
M. cricotiroideo,
porción recta Lig. cricotiroideo
medio
M. cricotiroideo,
porción oblicua Cartílago cricoides
Tráquea
Fig. 92-21. Músculos de la laringe.
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Laringe 1055
M. tirohioideo
Asta menor Cartílago epiglótico
M. omohioideo Asta mayor
H. hioides
Cartílago tritíceo
M. esternohioideo Lig. tirohioideo lateral
Membrana tirohioidea
Prominencia laríngea Asta superior
Cartílago tiroides
Línea oblicua
Lig. cricotiroideo medio Asta inferior
M. cricotiroideo, M. cricoaritenoideo posterior
porción recta Articulación cricotiroidea
Tráquea
Fig. 92-22. Membrana tirohioidea y músculo cricotiroideo.
Músculo aritenoideo oblicuo Músculo aritenoideo transverso
Impar y mediano, está constituido por dos cintillas entrecru- Impar y mediano, está formado por un fascículo transversal,
zadas en el plano mediano que van de la apófisis muscular del más grueso y profundo que el precedente, que se inserta en el
aritenoides al vértice del cartílago opuesto. Algunas de sus fibras borde lateral y en las caras posteriores de los aritenoides.
musculares se prolongan por el pliegue aritenoepiglótico, for-
mando la porción aritenoepiglótica del músculo aritenoideo Músculos laterales
oblicuo. Para ver estos músculos profundos es necesario seccionar al
H. hioides
Lig. tirohioideo lateral
Cartílago epiglótico
Membrana tirohioidea
Asta superior
Porción aritenoepiglótica
del m. aritenoideo oblicuo
M. aritenoideo oblicuo
Cartílago tiroides M. aritenoideo transverso
M. cricoaritenoideo posterior
Asta inferior
Cartílago cricoides
Tráquea
Fig. 92-23. Músculos de la laringe, vista posterior.
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1056 Sistema respiratorio
Epiglotis
Lig. hioepiglótico
Membrana tirohioidea Cuerpo adiposo
preepiglótico
M. tiroaritenoideo,
Porción aritenoepiglótica porción tiroepiglótica
del m. aritenoideo oblicuo
Cartílago corniculado
M. aritenoideo oblicuo
M. aritenoideo transverso M. tiroaritenoideo
M. cricoaritenoideo lateral
Membrana cricotiroidea
M. cricoaritenoideo posterior
M. cricotiroideo
Cartílago tiroides, reclinado
Fig. 92-24. Músculos de la laringe, vista lateral derecha. El cartílago tiroides ha sido seccionado en su porción anterior parame-
diana y rebatido hacia abajo.
cartílago tiroides 2 mm lateralmente al plano mediano, desco- Músculo vocal
nectarlo del hueso hioides y rebatir hacia abajo y lateralmente la Este músculo se ubica inmediatamente profundo al tiroari-
lámina cuadrilátera tiroidea (fig. 92-24). Los músculos se hallan tenoideo, dándole su forma y su relieve al pliegue vocal. Se in-
entre esta y el armazón membranoso de la laringe. Son inerva- serta en la parte mediana del ángulo entrante del cartílago tiroi-
dos por el nervio laríngeo recurrente. des; sus fibras, vistas en un corte, constituyen una masa triangular,
dirigida horizontalmente hacia atrás. Se fijan en el proceso vocal
Músculo cricoaritenoideo lateral del cartílago aritenoides correspondiente. Los músculos vocales
Se inserta abajo, en la parte posterolateral del borde superior de ambos lados constituyen los límites laterales de la hendidura
del arco cricoideo. Por arriba concentra sus fibras sobre la cara glótica.
anterolateral del proceso muscular del cartílago aritenoides co-
rrespondiente.
Mucosa de la laringe
Músculo tiroaritenoideo Reviste el interior del órgano, donde tapiza los cartílagos y los
Es uno de los músculos esenciales de la laringe, que cierra músculos de la manera que se describe a continuación.
la hendidura glótica aproximando los pliegues vocales al plano
mediano (figs. 92-24 y 92-25). Se ubica lateralmente a la mem- Relaciones con los cartílagos
brana elástica de la laringe y al ligamento vocal. Están cubiertos por la mucosa:
Se inserta en el ángulo entrante del cartílago tiroides. Las fi-
bras se dirigen hacia atrás para alcanzar el proceso muscular y la – La vertiente anterosuperior y toda la cara posterior de la epi-
cara anterolateral del cartílago aritenoides correspondiente. Se glotis.
distinguen un fascículo superior, uno medio y uno inferior, con – La cara medial de los aritenoides.
dirección convergente hacia el cartílago aritenoides. – La cara medial del cartílago cricoides en su totalidad.
Las fibras superiores del músculo tiroaritenoideo son obli-
cuas, con dirección hacia el cartílago epiglótico, formando la La mucosa se adhiere a los cartílagos de manera muy ínti-
porción tiroepiglótica del músculo. ma. Debe notarse que en ningún punto la mucosa se halla en
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Laringe 1057
Epiglotis
H. hioides
M. tirohioideo Pliegue aritenoepiglótico
Porción aritenoepiglótica
del m. aritenoideo oblicuo Membrana tirohioidea
Cartílago tiroides Pliegue vestibular
Ventrículo laríngeo
Hendidura vestibular
M. tiroaritenoideo Pliegue vocal
M. vocal
Cono elástico
M. cricotiroideo
Cartílago cricoides Cavidad infraglótica
Fig. 92-25. Corte coronal de la laringe. Segmento anterior del corte.
contacto con el cartílago tiroides, del cual está separada por cuyo revestimiento mucoso disimula los elementos cartilagino-
los ligamentos y los músculos que forman la unión tiroarite- sos, ligamentosos y musculares.
noepiglótica. Se describe aquí el interior de ese conducto mediano y simé-
trico. En un corte coronal, se comprueba que la cavidad laríngea
Relaciones con los ligamentos y los músculos se halla estrechada en su parte media por los pliegues llamados
De arriba hacia abajo, la mucosa encuentra y cubre: pliegues vestibulares arriba y pliegues vocales abajo. Entre
ellos se interpone el ventrículo laríngeo. Se pueden así descri-
bir tres niveles (fig. 92-25):
1. La membrana cuadrangular.
2. El ligamento vestibular.
3. El ligamento vocal, que la separa del músculo vocal. A. Superior, vestíbulo laríngeo.
B. Medio, ventrículo laríngeo y glotis.
C. Inferior, cavidad infraglótica [subglótica].
Todos estos elementos aproximan la mucosa al plano mediano:
– Adelante, la mucosa tapiza el ligamento tiroepiglótico, luego Vestíbulo laríngeo [supraglotis]
la membrana cricotiroidea. Situado por debajo de la entrada a la laringe (aditus laryngis)
– Atrás, en el plano mediano, cubre la cara anterior de los es un embudo limitado abajo por el borde libre de los pliegues ves-
músculos aritenoideos, oblicuo y transverso, a nivel de la tibulares (fig. 92-26). Su pared anterior (fig. 92-25) está cons-
hendidura glótica intercartilaginosa. (La continuidad de la tituida por la cara posterior de la epiglotis, más ancha arriba que
mucosa laríngea con la de las regiones vecinas se estudia con abajo. Su pared posterior (figs. 92-27 y 92-28) es muy exigua,
las relaciones). está limitada al espacio que separa el vértice de los cartílagos arite-
noides, del borde superior de los músculos aritenoideos, oblicuo y
La mucosa laríngea tiene una sensibilidad muy viva. En las
transverso (incisura interaritenoidea). Sus paredes laterales (figs.
falsas vías alimentarias (al “atragantarse”) el contacto de partícu-
92-25 y 92-28) disminuyen de adelante hacia atrás; están revesti-
las extrañas suscita accesos de tos o un cierre inmediato de la
das por la mucosa que tapiza la membrana fibroelástica laríngea.
hendidura glótica. La extensión a la mucosa de la laringe de las
infecciones faríngeas puede obstruir el conducto hasta el punto
de dificultar la respiración y producir la asfixia: es el caso de las Ventrículo laríngeo y glotis
laringitis diftéricas o crup, para cuyo tratamiento Bretonneau
inventó la intubación laríngea. A este nivel se ubican los elementos que hacen de la laringe
un órgano fisiológicamente esencial (figs. 92-25 y 92-26). Se
deben estudiar:
CONFIGURACIÓN INTERNA DE LA
LARINGE – Los pliegues vestibulares, los pliegues vocales y el ventrícu-
lo laríngeo.
Las descripciones precedentes muestran que la laringe es – La glotis, situada a nivel de los pliegues vocales, es la porción
un conducto dispuesto como una cavidad limitada por paredes de la laringe que produce la voz.
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1058 Sistema respiratorio
Receso piriforme Relieve del cartílago cricoides
Incisura interaritenoidea
Relieve del cartílago tiroides
Tubérculo corniculado
Tubérculo cuneiforme Asta superior
Hendidura glótica Pliegue vocal
Pliegue aritenoepiglótico Asta mayor
del h. hioides
Pliegue vestibular
Pliegue glosoepiglótico lateral Raíz de la lengua
Vallécula epiglótica Epiglotis
Pliegue glosoepiglótico medio
Fig. 92-26. Vestíbulo laríngeo y glotis, vista superior.
Pliegues vestibulares [cuerdas vocales superiores o – Lateralmente, por el músculo vocal.
falsas]
Están situados en el límite entre el vestíbulo y el ventrículo la- Estas formaciones, tapizadas por la mucosa, forman una sa-
ríngeo (fig. 92-25). Constituidos alrededor del ligamento ves- liente horizontal vigorosa, elástica y, especialmente, contráctil.
tibular, carecen de contenido muscular. La mucosa que tapiza
a este ligamento forma un pliegue no muy grueso, orientado de Descripción
adelante hacia atrás y de medial a lateral, en sentido horizontal En un corte coronal, el pliegue vocal es triangular. Se des-
y lateromedialmente, en sentido vertical. Su cara superior está cribe:
orientada hacia el vestíbulo laríngeo. Su cara inferior limita arri-
ba y medialmente al ventrículo laríngeo: su borde libre dibu-
– Una base lateral, libre de mucosa, apoyada sobre la cara pro-
ja con el pliegue opuesto un orificio elástico, pero no contráctil,
la hendidura (rima) vestibular. funda del cartílago tiroides.
– Una cara superior, que forma el piso del ventrículo laríngeo.
Pliegues vocales [cuerdas vocales inferiores – Una cara inferior, que constituye el techo de la cavidad infra-
o verdaderas] glótica.
– Un borde libre, que con el del pliegue del lado opuesto, limi-
Constitución anatómica ta a la hendidura glótica. La dimensión de este espacio es
El armazón de cada pliegue vocal está formado (fig. 92-25): controlada por los pliegues vocales.
– Medialmente, por el cono elástico laríngeo y el ligamento Nótese que los pliegues vestibulares y los vocales son di-
vocal. ferentes:
Papilas circunvaladas
Lengua Pliegue faringoepiglótico
Pared izquierda de la faringe
Asta mayor del h. hioides
Epiglotis
Pliegue del n. laríngeo superior
Entrada a la laringe Pliegue aritenoepiglótico
Receso piriforme
Tubérculo cuneiforme
Relieve del cartílago aritenoides Tubérculo corniculado
Pliegue interaritenoideo Incisura interaritenoidea
Relieve del cartílago cricoides Borde posterior del cartílago tiroides
Pared derecha de la faringe
Fig. 92-27. Laringe, vista posterior. La pared posterior de la faringe ha sido seccionada y reclinada hacia los lados.
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Laringe 1059
Raíz de la lengua
M. geniogloso Cartílago epiglótico
Pliegue glosoepiglótico medio Asta mayor del h. hioides
H. hioides Cartílago tritíceo
M. geniohioideo
Membrana tirohioidea
Cuerpo adiposo preepiglótico Pliegue aritenoepiglótico
M. tirohioideo Asta superior del tiroides
Membrana tirohioidea Tubérculo corniculado
Parte anterior del Parte posterior del vestíbulo laríngeo
vestíbulo laríngeo M. aritenoideo transverso
Lig. tiroepiglótico
Relieve del cartílago aritenoides
Pliegue vestibular
Mucosa laríngea
Ventrículo laríngeo
Pliegue vocal Lámina del cartílago cricoides
Cartílago tiroides Cavidad infraglótica
Lig. cricotiroideo medio
Arco del cartílago cricoides
Pared membranosa
Cartílagos traqueales de la tráquea
Fig. 92-28. Corte sagital mediano de la laringe. Segmento derecho del corte, visto por su cara medial.
– Por su aspecto: los pliegues vestibulares son delgados, re- Glotis
cubiertos por un revestimiento rosado; los pliegues vocales La glotis es la porción de la laringe que produce la voz, inclu-
son vigorosos, gruesos, móviles y de aspecto blanquecino. yendo a los pliegues vocales. El espacio comprendido entre los
– Por su dirección: los pliegues vestibulares están separados bordes libres de los pliegues vocales es la porción intermem-
entre sí por atrás, mucho más que los pliegues vocales. Vistos branosa de la hendidura glótica y constituye el límite inferior
desde arriba, con el laringoscopio, los pliegues vocales se del nivel medio de la laringe. Hacia atrás se prolonga por el es-
ubican más mediales, dentro de la separación de los pliegues pacio que separa las caras mediales de los cartílagos aritenoides,
vestibulares. hasta el pliegue interaritenoideo, es la porción intercartilagi-
– Por su estructura: ligamentoso, el vestibular, y muscular, el nosa de la hendidura glótica (figs. 92-25, 92-26 y 92-30).
vocal. Por ser musculares, los pliegues vocales tienen una Esta distinción es muy evidente en un corte horizontal de la
acción predominante en las funciones de la respiración y de la
laringe que pase a este nivel (fig. 92-29).
fonación. Los movimientos de los pliegues vocales y de los cartílagos ari-
tenoides determinan la aparición de un tejido bastante laxo, desa-
Ventrículos laríngeos [de Morgagni] rrollado entre el plano muscular de los pliegues vocales y la pared
Son divertículos de la cavidad laríngea, desarrollados lateral- rígida del cartílago tiroides. Este tejido conectivo reacciona a la infec-
mente entre los pliegues vestibulares y los vocales (figs. 92-25 ción o a las agresiones alérgicas, haciéndose edematoso y turgente.
y 92-28). Están enteramente tapizados por la mucosa. Para cada Al no poder rechazar lateralmente al cartílago tiroides, empuja a los
uno de ellos se distingue: pliegues vocales medialmente, lo que puede ocasionar el cierre de
la hendidura glótica y la asfixia por edema de glotis.
– La pared superior, formada por la cara lateral del pliegue
vestibular. Porción intermembranosa de la hendidura
– La pared inferior, formada por la cara superior del pliegue (rima) glótica
vocal. Tiene forma triangular, cuyo vértice corresponde al ángulo
– La cara lateral corresponde a la parte más delgada de la
entrante del cartílago tiroides y la base a un plano virtual que
membrana fibroelástica laríngea y los fascículos del músculo pase por los procesos vocales de los aritenoides. Lateralmente,
tiroaritenoideo.
los pliegues vocales, musculares y ligamentosos, confieren a la
– La extremidad anterior se acerca a la línea media, mientras
glotis dimensiones variables según su estado de contracción o
que la posterior se separa de ella.
de relajación.
– El orificio, en forma de lente biconvexa, es alargado de ade-
lante hacia atrás y mediolateralmente.
Porción intercartilaginosa de la hendidura
Los ventrículos laríngeos son prolongados hacia arriba por el (rima) glótica
sáculo laríngeo, que asciende, con profundidad variable, entre La mucosa tapiza aquí la cara medial de los dos cartílagos
el cartílago tiroides y la membrana cuadrangular. aritenoides y la cara anterior de los músculos aritenoideos, obli-
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1060 Sistema respiratorio
V. yugular anterior Hendidura glótica
M. tirohioideo M. esternohioideo
M. tiroaritenoideo
V. yugular anterior
M. omohioideo
Cartílago aritenoides
Cartílago tiroides
Cavidad faríngea
M. esternocleidomastoideo A. carótida común
V. yugular interna
Pared posterior de la faringe
V. yugular externa N. vago
M. escaleno anterior Tronco simpático cervical
Fig. 92-29. Corte horizontal de la laringe que pasa por la glotis (5.ª vértebra cervical).
cuo y transverso (fig. 92-27). La forma de este espacio varía con en las regiones infrahioidea y carotídea; una parte profunda,
la tensión de los pliegues vocales y la posición en abducción o con la cara posterior, la base (superior) y el vértice (inferior) del
aducción de los aritenoides. órgano. Esta parte es inaccesible a la exploración sin artificio téc-
nico: endoscopia o radiología.
Cavidad infraglótica
Por debajo de la hendidura glótica, la cavidad laríngea se en- Descripción y relaciones en la parte
sancha hasta las dimensiones de la circunferencia interna del ani- superficial
llo cricoideo, inserción inferior del cono elástico, que forman sus
límites (figs. 92-25 y 92-32). Limitado arriba por la glotis, este Descripción
nivel comunica directamente por abajo con la cavidad traqueal. Las dos caras anterolaterales, derecha e izquierda (figs. 92-21
y 92-22), se hallan reunidas en el plano mediano y presentan un
aspecto idéntico. De abajo hacia arriba, se observa:
CONFIGURACIÓN EXTERNA
Y RELACIONES
1. El anillo cricoideo, que se superpone al ligamento cricotraqueal.
Se pueden describir en la laringe: una parte superficial, que 2. Lateralmente, está oculto por el músculo cricotiroideo, que
corresponde a las caras anterolaterales directamente accesibles disimula la membrana cricotiroidea.
M. cricoaritenoideo posterior
Cartílago cricoides
Proceso muscular del
M. aritenoideo oblicuo cartílago aritenoides
M. cricoaritenoideo lateral
Proceso vocal del
cartílago aritenoides
Lig. vocal
M. cricotiroideo
M. vocal
M. tiroaritenoideo
Cartílago tiroides
Fig. 92-30. Músculos de la glotis, vista superior (según Netter).
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Laringe 1061
3. Por arriba, de cada lado de la cresta mediana saliente, adelan- Descripción y relaciones de la parte
te, la cara lateral del cartílago tiroides se halla oculta por los
músculos esternotiroideo y tirohioideo, que se insertan en él. profunda
La membrana tirohioidea oculta a la epiglotis, cuya extremi- Descripción
dad superior está detrás del hueso hioides y de la base de la
Esta comprende:
lengua. Corresponde a la parte oculta profunda de la laringe.
Relaciones – Una porción anterosuperior.
– Un orificio superior de la laringe.
Estas son:
– La cara posterior propiamente dicha.
– Relaciones medianas: la laringe es superficial (fig. 92-31).
Se halla separada de la piel por la línea blanca infrahioidea,
rafe de las fascias interpuestas entre los músculos infrahioi- Porción anterosuperior
deos. Saliente, el borde anterior del cartílago tiroides dibuja el La mucosa proveniente de la base de la lengua forma una de-
relieve de la prominencia laríngea [manzana de Adán]. Algo presión delante de la epiglotis, antes de tapizar la parte anterior
desviado a la izquierda, se alza el lóbulo piramidal, que per- del cartílago que sobrepasa hacia arriba al hueso hioides (figs.
tenece a la glándula tiroides. Es prolongado hacia arriba por el 92-26 y 92-27).
cordón fibroso del conducto tirogloso, que desaparece detrás Esta depresión está levantada por los pliegues glosoepigló-
del hueso hioides. ticos, dos laterales y uno medio, entre los cuales se delimitan las
– Relaciones laterales: valléculas epiglóticas.
– Planos superficiales: además de la piel, del platisma, de
la hoja superficial y de la hoja pretraqueal de la fascia cervi- Orificio superior de la laringe
cal, la laringe está cubierta por los músculos infrahioideos, Es elíptico. En posición de reposo, su plano de abertura se
delgados, aplanados y verticales (figs. 92-29 y 92-32). El halla orientado hacia arriba y atrás. Está limitado de arriba hacia
esternohioideo y el esternotiroideo están cerca del plano abajo, de adelante hacia atrás y a cada lado:
mediano. El omohioideo es más lateral. Estos músculos se
encuentran envueltos por la hoja pretraqueal de la fascia
cervical. 1. Por el borde superior y el borde lateral de la epiglotis.
2. Por el pliegue aritenoepiglótico, levantado abajo y atrás por
– Plano profundo: interpuesto entre la laringe, tapizada
los tubérculos cuneiformes y por los tubérculos corniculados.
por el músculo tirohioideo y el plano músculo-fascial, se
encuentran los lóbulos laterales de la glándula tiroides.
El orificio superior de la laringe se prolonga hacia atrás por
Su extremidad superior recibe la arteria tiroidea superior
acompañada por sus venas. una hendidura vertical situada entre los cartílagos aritenoides y
los corniculados, apoyada sobre el pliegue interaritenoideo: es la
– Lateral y posteriormente: la laringe está ubicada en la
incisura interaritenoidea.
parte anterior del triángulo carotídeo. La bifurcación de la
arteria carótida común se sitúa a nivel del borde superior
del cartílago tiroides. La bifurcación arterial se interpone Cara posterior propiamente dicha
entre la laringe y los otros elementos del eje carotídeo: la Es vertical, convexa, y configura una saliente cilíndrica.
vena yugular interna, el nervio vago, la raíz superior del asa La mucosa faríngea que la tapiza está levantada por la cara
cervical y los nodos linfáticos. posterior de los cartílagos aritenoides con los músculos aritenoi-
H. hioides M. geniohioideo
Cartílago epiglótico M. milohioideo
4.ª vértebra cervical
M. aritenoideo M. esternohioideo
Membrana tirohioidea
Lámina del Ventrículo laríngeo
cartílago cricoides Cartílago tiroides
Cavidad laríngea
Esófago Arco del cartílago cricoides
Hoja cervical desdoblándose
Glándula tiroides
V. del espacio supraesternal
V. tiroideas
Fig. 92-31. Laringe vista en un corte sagital. Segmento izquierdo del corte.
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1062 Sistema respiratorio
H. hioides Lig. suspensor del lóbulo piramidal
M. tirohioideo A. carótida externa izquierda
A. laríngea superior N. vago
N. laríngeo superior
V. yugular interna
A. carótida externa derecha
A. tiroidea superior derecha
R. externo del n. laríngeo superior A. tiroidea superior
izquierda
R. cricotiroidea derecha
Lóbulo piramidal
V. tiroidea media
Lig. tiroideo lateral
M. cricotiroideo
Lóbulo tiroideo
izquierdo
Lóbulo tiroideo derecho
Lig. tiroideo medio N. vago
Tráquea V. tiroidea inferior
Fig. 92-32. Glándula tiroides. Se ha resecado la vaina carotídea del lado derecho. Vista anterior.
deos (oblicuo y transverso) y por la lámina del cricoides cubierta Esta región es la de la encrucijada aerodigestiva donde la vía
por los músculos cricoaritenoideos posteriores. aérea y la vía digestiva se cruzan. Para que el bolo alimenticio
no penetre en la laringe, mecanismos complejos acompañan el
Relaciones acto de la deglución (véase Anatomía funcional).
Arriba y adelante. La laringe se relaciona con la base de la
lengua, bajo la cual desaparece en el momento de la deglución
(fig. 92-28). Bajo la mucosa glosoepiglótica se encuentra una VASCULARIZACIÓN DE LA LARINGE
pequeña celda, triangular vista en un corte, limitada adelante
por el hueso hioides y la membrana tirohioidea, atrás por la epi- Arterias
glotis, arriba por la mucosa. Es el espacio tirohioglosoepiglótico, Hay tres arterias laríngeas de cada lado, que son (figs. 92-32
que contiene un tejido conectivo que comunica con el piso de
y 92-33):
la boca.
Lateralmente y atrás. La laringe se relaciona con la faringe
(fig. 92-27). Aquí se observan los recesos piriformes [canales A. Arteria laríngea superior: proviene con mayor frecuencia
faringolaríngeos]. Se interponen entre el orificio superior de la de la arteria tiroidea superior (70% de los casos). Luego de
laringe medialmente y la cara medial del asta mayor del hueso un trayecto corto, atraviesa la membrana tirohioidea, pasa
hioides, de la membrana tirohioidea, del cartílago tiroides y de la profunda a la mucosa del receso piriforme y desciende en
pared lateral de la faringe. Su parte superior, muy marcada, está dirección del músculo cricotiroideo, donde termina. En su
limitada arriba por el pliegue aritenoepiglótico y lateralmente, trayecto abandona ramas ascendentes (región epiglótica) y
por el esqueleto tirohioideo. Más abajo se atenúan poco a poco descendentes (para los pliegues vocales).
al llegar a la cara posterior de la laringe. B. Rama cricotiroidea [arteria laríngea externa]: es también
El estudio de estas relaciones demuestra la continuidad de la una rama de la tiroidea superior. Desciende verticalmente
mucosa de la laringe con: por fuera del cartílago tiroides para penetrar en la laringe
perforando la membrana cricotiroidea. Irriga la parte infragló-
– La mucosa bucal y lingual, adelante y arriba. tica de la laringe, y a veces el pliegue vocal.
– La mucosa faríngea a los lados y atrás. Para penetrar en la la- C. Arteria laríngea inferior [posterior]: nace de la arteria
ringe, la mucosa faríngea franquea la saliente de los pliegues tiroidea inferior o de una de sus ramas. Asciende verti-
aritenoepiglóticos, hacia ambos lados, y la de la incisura inte- calmente en compañía del nervio laríngeo recurrente. Con
raritenoidea, en el plano mediano. este penetra en el conjunto laringofaríngeo pasando bajo el
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Laringe 1063
A. laríngea superior
R. interno del n.
laríngeo superior
A. laríngea superior
R. interno del n.
laríngeo superior
A. laríngea inferior
A. tiroidea inferior
Fig. 92-33. Arterias de la laringe, vista posterior luego de la ablación de la faringe.
borde inferior del músculo constrictor inferior de la faringe. – Anastomosis homolaterales: constituyen, entre las
Situada medialmente a la lámina lateral del cartílago tiroides, arterias laríngeas, arcos verticales y anteroposteriores, en
distribuye sus ramas en los músculos centrados sobre los car- especial a lo largo de los pliegues vocales, bajo la mucosa
tílagos aritenoides. o en el espesor del músculo vocal.
D. Anastomosis arteriales en la laringe: Estas son (fig. 92-34): – Anastomosis contralaterales: se disponen en sentido
Epiglotis
H. hioides
A. laríngea superior
Membrana tirohioidea
Mucosa faríngea
Vértice del cartílago aritenoides
Cartílago tiroides
Arco posterior
Arco transversal superficial
R. cricotiroidea
A. laríngea inferior
M. cricotiroideo seccionado
Fig. 92-34. Disposición arterial intralaríngea, vista lateral derecha (según Terracol y Guerrier).
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1064 Sistema respiratorio
transversal, y de ellas se debe recordar el arco intercri- Linfáticos
cotiroideo, que se anastomosa por inosculación entre las
ramas cricotiroideas y emite ramas perforantes a través de Drenaje linfático de la laringe
la membrana cricotiroidea. Se efectúa a partir de una red submucosa muy rica que com-
prende tres partes (fig. 92-35):
Esta vascularización arterial es muy rica, si se tienen en cuen- A. Parte supraglótica: llega hasta el pliegue vestibular y co-
ta las reducidas dimensiones del órgano: ello traduce la impor- munica:
tancia de las actividades musculares que cumplen los músculos – Arriba, con la red lingual.
laríngeos. – Atrás, con la red faríngea.
B. Parte glótica: los pliegues vocales son particularmente po-
bres en linfáticos.
Venas C. Parte infraglótica: está formada por colectores oblicuos
cuya dirección corta la de los colectores traqueales subya-
Siguen en sentido inverso el trayecto de las arterias. Se dis- centes, que son transversales.
tinguen:
Troncos colectores y nodos linfáticos
– Corriente venosa superior: constituida por una vena larín- Estos se disponen en dos grupos:
gea superior que termina, sea directamente o bien por inter-
medio del tronco venoso tirolinguofacial, en la vena yugular
A. Linfáticos superiores: llegan al triángulo carotídeo atrave-
interna.
sando la membrana tirohioidea. Estos terminan en los nodos
– Corriente venosa inferior: la vena laríngea inferior, satélite
laterales profundos y los nodos yugulodigástricos.
de la arteria homónima, se dirige hacia abajo y es drenada por
B. Linfáticos inferiores: atraviesan la membrana cricotiroidea
las venas tiroideas inferiores a la vena braquiocefálica. en dos grupos:
– Anterior, colectado por nodos prelaríngeos que drenan
Estas venas, como las arterias, se anastomosan ampliamente hacia los nodos de la yugular interna.
entre sí dentro de la laringe. – Lateral, del cual algunos colectores van a los nodos yu-
gulares y otros, a nodos que acompañan al nervio laríngeo
recurrente.
Vientre posterior
del m. digástrico
Nodo yugulodigástrico
Tronco colector superior A. y n. laríngeo superior
Cartílago tiroides
Nodo lateral
Tronco colector anterior
Nodo prelaríngeo
Cartílago cricoides
Glándula tiroides
Nodo yuguloomohioideo
Tronco colector
posterolateral
Vientre inferior del
m. omohioideo
Nodo paratraqueal
Nodo lateral Nodo pretraqueal
V. subclavia
V. braquiocefálica derecha
Fig. 92-35. Linfáticos de la laringe, vista lateral derecha esquemática (según Paturet).
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Laringe 1065
La circulación linfática de la laringe no es rigurosamente uni- Ramo interno del nervio laríngeo superior
lateral. Existen anastomosis entre las redes y los colectores dere- Perfora la membrana tirohioidea hacia su parte posterior
chos e izquierdos. (figs. 92-36 y 92-37). Se ramifica en el receso piriforme, dando
numerosos ramos:
INERVACIÓN DE LA LARINGE
– Anteriores, para la región epiglótica, los que pueden alcanzar la
La laringe dispone de una inervación compleja, proporcio- base de la lengua (comunicación con el nervio glosofaríngeo).
nada por: el sistema parasimpático (nervios vagos), el sistema – Posteriores, que se distribuyen en la parte supraglótica de la
simpático e inervación motora visceral especial (nervios vagos). mucosa laríngea. Ciertos ramos pasan bajo la mucosa faríngea
El nervio vago proporciona de cada lado dos nervios a la la- por detrás de los músculos aritenoideos (oblicuo y transverso).
ringe: el nervio laríngeo superior y el nervio laríngeo recu- – Uno de esos ramos se comunica aquí con un ramo provenien-
rrente. te del nervio laríngeo recurrente homolateral: es el ramo co-
municante. En la actualidad se admite con Winckler que el
ramo interno del nervio laríngeo superior proporciona a los
Nervio laríngeo superior músculos de la laringe, a los que sigue o perfora para llegar a
Se origina de la extremidad inferior del ganglio inferior del la mucosa, fibras propioceptivas (sensibilidad muscular).
vago, en el espacio retroestíleo. Desciende hacia adelante, apli- El nervio laríngeo superior es pues, ante todo, un nervio sensiti-
cado contra la cara lateral de la faringe, por debajo del múscu- vo. Su acción motora está limitada a la contracción del músculo cri-
lo estilofaríngeo. Describe una curva cóncava hacia adelante y cotiroideo, cuya acción en la fonación no es demasiado destacable.
arriba que lo conduce a la vecindad del asta mayor del hueso
hioides, donde se divide en dos ramos: externo e interno.
Nervio laríngeo recurrente [laríngeo
Ramo externo del nervio laríngeo superior inferior]
Está destinado, ante todo, a la faringe (fig. 92-36). Desciende Origen, trayecto y relaciones
aplicado contra el músculo constrictor inferior, al que inerva por
Son diferentes a la derecha y a la izquierda.
su cara externa. En la parte baja de la laringe, se curva hacia ade-
lante, pasa lateral al músculo cricotiroideo, al que inerva antes
Nervio laríngeo recurrente derecho
de penetrar en la laringe, atravesando la membrana cricotiroi-
dea. Sus ramos terminales se pierden en la mucosa de la región Nace en la base del cuello, de la cara posterior del nervio
infraglótica. vago, a nivel de la arteria subclavia. Contornea la cara inferior
N. laríngeo superior
M. constrictor
medio de la faringe
H. hioides
Membrana tirohioidea
M. palatofaríngeo
R. interno del n. M. tirohioideo
laríngeo superior
M. constrictor
inferior de la faringe
M. esternotiroideo
R. externo del n.
laríngeo superior
Porción cricofaríngea del
m. constrictor inferior M. cricotiroideo
R. faríngeo del n.
laríngeo recurrente
A. laríngea inferior
Esófago Tráquea
N. laríngeo recurrente
Fig. 92-36. Laringe vista por su cara derecha. Se observan los nervios laríngeos y su penetración en la laringe.
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1066 Sistema respiratorio
N. laríngeo
superior
R. ascendente
R. interno
M. aritenoideo oblicuo,
porción aritenoepiglótica
R. externo
M. aritenoideo oblicuo
M. tiroaritenoideo N. del m. aritenoideo oblicuo
N. del m. tiroaritenoideo N. del m. aritenoideo transverso
M. aritenoideo transverso N. del m. cricoaritenoideo posterior
M. cricoaritenoideo lateral R. comunicante con el
N. del m. cricoaritenoideo lateral n. laríngeo recurrente
M. cricoaritenoideo posterior
R. comunicante con el
n. laríngeo superior
N. laríngeo recurrente
Fig. 92-37. Nervios de la laringe, vista posterolateral izquierda después de la ablación de la porción izquierda del cartílago tiroides.
de la arteria, de adelante hacia atrás. Luego asciende en forma formar el ramo comunicante, del mismo modo que a la de-
oblicua arriba y medial, en sentido inverso al vago, del cual ha recha.
emanado (de allí su nombre de “recurrente”). Situado atrás y lue- – Uno o varios ramos inervan el músculo cricoaritenoideo pos-
go en el eje yugulocarotídeo, encuentra a la arteria tiroidea terior y los músculos aritenoideos (oblicuo y transverso) por
inferior, que pasa medial y posterior a él. Su ubicación es sus caras posteriores.
lateral al esófago, detrás del lóbulo derecho de la glándula tiroi- – Uno o varios ramos laterales y más largos inervan el músculo
des y de las glándulas paratiroides. Llega así al borde inferior del cricoaritenoideo lateral y los músculos tiroaritenoideo y vocal
músculo constrictor inferior de la faringe y penetra en la laringe por su cara lateral.
(fig. 92-36).
De esta manera, todos los músculos de la laringe, y en par-
Nervio laríngeo recurrente izquierdo ticular los del pliegue vocal, están inervados por el nervio larín-
Nace del nervio vago izquierdo, en el tórax (fig. 75-11), en geo recurrente, excepto el músculo cricotiroideo (inervado por
la cara anterolateral del arco aórtico. Se dirige hacia abajo y me- el nervio laríngeo superior).
dialmente, contornea el borde lateral del ligamento arterioso por
encima de la arteria pulmonar izquierda. Pasa en seguida bajo la
cara inferior del arco aórtico, entre ella y el bronquio principal
Comunicaciones
izquierdo. Este trayecto le permite llegar al ángulo traqueoe- Se ha visto que los nervios laríngeos superior y recurrente
sofágico izquierdo, al que no abandona hasta su terminación. del mismo lado están comunicados entre sí por el ramo comu-
Asciende así verticalmente hacia la base del cuello, acompañado nicante [asa de Galeno]. Este daría a los ramos motores del la-
por los nodos linfáticos recurrenciales. En la región cervical, el ríngeo recurrente fibras propioceptivas (Winckler). Pero el ramo
laríngeo recurrente izquierdo se halla por detrás del lóbulo iz- comunicante no asegura la suplencia del nervio laríngeo recu-
quierdo de la glándula tiroides y de las glándulas paratiroides rrente cuando éste está comprimido o ha sido seccionado.
izquierdas. La arteria tiroidea inferior izquierda lo cruza, pasando La existencia de comunicaciones entre nervios derechos e
lateral y anterior a él. Como su homólogo derecho, penetra izquierdos se ha discutido con frecuencia. Se han formulado opi-
en la laringe pasando por debajo del borde inferior del músculo niones contradictorias y es necesario tener en cuenta en la prác-
constrictor inferior de la faringe. tica que las comunicaciones no existen y que una destrucción
El nervio laríngeo recurrente izquierdo (fig. 92-37) ter- unilateral del nervio laríngeo recurrente paraliza el pliegue
mina en la laringe distribuido bajo la mucosa faríngea. Los ramos vocal correspondiente.
de división del laríngeo recurrente adoptan una disposición va- Esta destrucción por compresión o sección quirúrgica da lugar
riable, que puede esquematizarse así: a modificaciones de la voz (disfonía) y a aspectos laringoscópi-
– Un ramo va a unirse con el nervio laríngeo superior para cos (posición del pliegue vocal) que caracterizan el síndrome
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Laringe 1067
recurrencial. El nervio izquierdo es amenazado en el tórax: lleva a la derecha y a la izquierda. Se arrastran con ella la trá-
aneurismas de la aorta, cánceres bronquiales, esofágicos, etc. quea y la glándula tiroides.
En la región cervical, los dos nervios laríngeos recurrentes están – En sentido vertical: la laringe puede, en el adulto, desplazar-
igualmente expuestos a la compresión: cánceres tiroideos o eso- se de 2 a 3 cm en este sentido. Es levantada, por intermedio
fágicos, o a ser lesionados: cirugía tiroidea. La sección bilateral de del hueso hioides, por los músculos suprahioideos, estilofarín-
los nervios laríngeos recurrentes es un accidente temible, pues- geo y vientre posterior del digástrico. Nótese que la hiperex-
to que lleva a un cierre parcial de la hendidura glótica y puede tensión de la cabeza eleva la laringe arrastrada por el macizo
producir asfixia. facial. La hiperflexión la acerca al manubrio esternal.
Movimientos intrínsecos
Inervación simpática
Estos animan los diferentes cartílagos entre sí. Se han men-
Del tronco simpático cervical parten nervios laríngeos cionado al estudiar las articulaciones de la laringe. Se los puede
cuya acción es vasomotora, secretora para las glándulas de la clasificar en dos categorías:
mucosa y reguladora del tono muscular. Estos nervios provienen
del ganglio cervical superior, del mismo tronco simpático o del
ganglio cervical medio. Llegan a la laringe siguiendo a las arterias A. Movimientos de la epiglotis: son movimientos anteropos-
a las cuales rodean. Proporcionan a la laringe nervios vasomoto- teriores, tales que la extremidad superior del cartílago puede
res y nervios secretorios para las glándulas laríngeas. Regulan el inclinarse hacia adelante o hacia atrás. El movimiento hacia
tono muscular especialmente de los pliegues vocales. adelante es pasivo, la epiglotis es llevada hacia adelante por
la base de la lengua y por el descenso del bloque de la larin-
ge. Las fibras aritenoepiglóticas del músculo tiroaritenoideo
ANATOMÍA FUNCIONAL llevan la epiglotis hacia atrás.
B. Movimiento del conjunto tirocricoaritenoideo: coman-
Estudio analítico dan el juego de los pliegues vocales (figs. 92-38 y 92-39). Se
pueden estudiar tres tipos de movimientos:
La laringe puede efectuar movimientos de conjunto en re-
lación con la columna cervical, la cara y el tronco (movimientos
extrínsecos). Por otra parte, los cartílagos de la laringe pueden – El balanceo del cartílago cricoides, sea hacia adelante o
movilizarse los unos con respecto a los otros (movimientos in- hacia atrás, arrastra con él los cartílagos aritenoides. El des-
trínsecos). plazamiento hacia atrás, que pone tensos los pliegues
vocales, es asegurado por el músculo cricotiroideo.
– La rotación de los cartílagos aritenoides sobre la lá-
Movimientos extrínsecos
mina del cricoides desplaza en sentido inverso el proce-
La laringe es solidaria con el conjunto formado por la farin- so vocal y el proceso muscular. Las rotaciones lateral del
ge, el hueso hioides y la base de la lengua. Con ellos puede ser proceso vocal y medial del proceso muscular están ase-
movilizada:
guradas por el músculo cricoaritenoideo posterior. El
movimiento inverso (proceso vocal medialmente y pro-
– En sentido transversal: es una movilidad pasiva, sin valor ceso muscular lateralmente) se debe a la contracción del
funcional, que se evidencia cuando se toma la laringe y se la músculo cricoaritenoideo lateral.
Borde superior del
cartílago tiroides
Cartílago
aritenoides
Lig. vocal
M. cricotiroideo
Cartílago cricoides
Fig. 92-38. Acción de los músculos cricotiroideos. Se han seccionado el cartílago cricoides y el cartílago tiroides. Se observa la
cara medial del lado izquierdo. Las flechas indican la tracción que ejercen estos músculos sobre el arco del cartílago cricoides,
al que levantan y acercan al cartílago tiroides. La línea interrumpida marca el desplazamiento del cricoides (arco y lámina) y del
cartílago aritenoides.
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1068 Sistema respiratorio
La constricción de la hendidura glótica (por los músculos
tensores y aductores) es más potente y activa que la dilatación,
proporcionada solo por los cricoaritenoideos posteriores asocia-
dos con la relajación de los músculos constrictores.
Estudio sintético
Los movimientos ya estudiados participan en tres funciones
esenciales: la deglución, la respiración (ventilación) y la fonación.
Deglución
Se estudia más adelante en forma detallada (véase Sistema
digestivo); la deglución lleva el bolo alimenticio hacia la laringo-
faringe y el esófago. La laringe está protegida por el cierre de
su orificio superior (elevación de la laringe, propulsión anterior
sobre la base de la lengua, balanceo hacia atrás de la epiglotis,
tensión de los pliegues vestibulares, contracción del músculo ti-
roaritenoideo). La glotis se cierra en caso de “atragantamiento”
del alimento.
Respiración (ventilación)
La laringe es recorrida por el aire inspirado y espirado. La glo-
tis estrecha aquí la vía respiratoria. El aire circula sobre todo por
la parte posterior, intercartilaginosa, de la hendidura glótica. Esta
libre circulación supone el relajamiento perfecto del esfínter gló-
tico, lo que no excluye la constitución de pequeños torbellinos
en la región ventricular (turbulencias laríngeas).
La glotis, cerrándose, puede interrumpir la circulación del aire.
Esto se produce fisiológicamente durante los esfuerzos muscu-
lares intensos (maniobra de Valsalva: tiempos preparatorios de la
tos, micción forzada, defecación, parto, movimientos de fuerza
de los miembros superiores e inferiores).
Patológicamente, los espasmos o estrechamientos de la
hendidura glótica entorpecen la ventilación pulmonar (disneas
laríngeas); a veces se llega hasta la interrupción completa y la
Fig. 92-39. Acción de los músculos cricoaritenoideos latera-
asfixia.
les sobre la hendidura glótica (según Netter). Arriba, acción
de los músculos cricoaritenoideos laterales (constrictores de
la glotis). Abajo, acción de los cricoaritenoideos posteriores Fonación
(dilatadores de la glotis). La laringe es un instrumento emisor de sonidos gracias a los
dos conos elásticos y sus extremos, los ligamentos vocales, sepa-
rados por la hendidura glótica, que tiene la acción de la lengüeta
de un instrumento de viento.
– El desplazamiento en masa de los cartílagos ari-
tenoides sobre la lámina del cricoides suscita tanto la
Vibraciones
aducción (acercamiento) como la abducción (separa-
ción de los cartílagos). Este movimiento está asegurado Las correspondientes a ese sistema dependen del grado de
por la contracción de los músculos aritenoides (oblicuo tensión y de la posición de los pliegues vocales. Los sonidos emi-
y transverso); la abducción corresponde a la relajación de tidos son tanto más agudos cuanto más tensos están los plie-
estos músculos. gues. Todos los músculos del esfínter glótico participan, pues, en
la emisión de los sonidos. La escala de los sonidos, en altura,
su timbre propio, son cualidades muy variables que dependen
Estos diferentes movimientos modifican el estado y la posi- de todos los elementos constitutivos de la laringe: cartílagos,
ción de los pliegues vocales. Se pueden distinguir:
ligamentos, articulaciones y músculos. Se trata, por otra parte,
de sonidos elementales que son fuertemente modificados por
– La tensión de los pliegues vocales, asegurada por los crico- el pasaje del aire a nivel de las cavidades nasales y de la cavidad
tiroideos (balanceo cricoaritenoideo) y el vocal, cuya contrac- bucal, donde estos sonidos son modulados hasta la expresión
ción endurece, acorta y engruesa los pliegues. de las palabras, que puede definirse como la emisión de sonidos
– Los movimientos de los pliegues vocales, que modifican la con fines intencionados de comunicación. Las cualidades del
forma de la glotis y determinan: el cierre de la hendidura gló- sonido laríngeo elemental, tan variables de un sujeto a otro, se
tica (cricoaritenoideo lateral, aritenoideos y tiroaritenoideo); la deterioran con la edad por osificación de los cartílagos, esclerosis
abertura de la hendidura glótica (cricoaritenoideo posterior). de los ligamentos y fatiga de los músculos.
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Laringe 1069
Sistema nervioso Saliente adelante, la laringe protege, sin embargo, a los vasos
Su intervención en el comando de la fonación es compleja. carotídeos, que son más posteriores, ubicados profundamente al
Dispone de centros y de vías centrífugas: relieve de los esternocleidomastoideos.
Se notará que las partes funcionalmente interesantes de la la-
– El centro cortical (bilateral) se asienta en el giro precentral y ringe están ocultas, su exploración requiere métodos indirectos:
en la vecindad de la porción triangular del giro frontal inferior. laringoscopia o radiología.
– La vía motora encefálica pasa por el tracto corticonuclear y
entrecruza sus fibras antes de alcanzar:
Laringoscopia
– El centro a nivel de la médula oblongada [bulbar], si-
tuado en el piso del 4.º ventrículo. El núcleo laríngeo asien- Este método exploratorio puede ser directo (laringoscopia
ta en la unión de los núcleos eferentes viscerales especia- directa) cuando se realiza a través de un tubo iluminante, o indi-
les del vago y del nervio accesorio (en el núcleo ambiguo). recto (laringoscopia indirecta), mediante el empleo de un espejo
– La vía centrífuga adopta el trayecto del nervio accesorio, iluminado.
con el cual sale del cráneo. Pasa en seguida al vago por la
comunicación vagoaccesoria, sigue al nervio vago has- Laringoscopia directa
ta el nervio laríngeo recurrente, que la conduce hasta Exige anestesia local y una instrumentación bastante comple-
los músculos motores de la laringe. ja. Constituye, en general, el primer tiempo de una exploración
más profunda (esofagoscopia, traqueobroncoscopia).
Este conjunto motor es controlado por toda una serie de
aferentes sensoriales y sensitivos, entre los cuales la sensibilidad Laringoscopia indirecta
laríngea consciente y la inconsciente tienen una acción funda- Su práctica es más sencilla puesto que no exige sino un espe-
mental (propiocepción). jo colocado sobre una varilla acodada y una lámpara frontal que
lo ilumina. Es un examen corriente, que da cuenta muy bien del
estado de las partes profundas de la laringe:
ANATOMÍA DE SUPERFICIE Y EXPLORACIÓN
La laringe es bastante superficial, lo que permite identificar – El orificio superior aparece limitado adelante por la base de
algunos accidentes y palparla a través de los tegumentos. la epiglotis y lateralmente, por los recesos piriformes y los plie-
gues aritenoepiglóticos.
– Más profundamente se ven los pliegues vestibulares, rosa-
Inspección dos, separados y fijos.
– Más profundamente aún, los pliegues vocales aparecen
Muestra esencialmente la saliente mediana del borde ante- blancos, brillantes, lisos, móviles a los lados de la hendidura
rior del cartílago tiroides o prominencia laríngea. Situada de- glótica.
bajo de la protuberancia del mentón, desaparece con la flexión
de la cabeza y se exagera durante su extensión. Es invisible en
Este examen permite descubrir lesiones muy diversas (sobre
los sujetos obesos y de cuello corto. Los movimientos de la pro- todo, inflamatorias o tumorales), así como precisar trastornos
minencia laríngea traducen los de la laringe, sobre todo en el motores de los pliegues vocales (parálisis recurrenciales).
curso de la deglución (desplazamiento vertical).
Palpación Radiología
La densidad (opacidad) relativa de los cartílagos, la lucidez
Se facilita por el carácter semirrígido de los cartílagos tiroides
(claridad) de la luz aérea de la laringe, ofrecen elementos de
y cricoides, y por la flexibilidad de las membranas que los reúnen.
contraste a la radiología simple, pero para disponer de imágenes
Por encima del cartílago tiroides, el hueso hioides es más precisas se pueden utilizar:
difícil de palpar, pues se halla algo oculto por la mandíbula con
el cuello en flexión.
La movilidad lateral (desplazamiento pasivo) se utiliza en la – La tomografía de frente o de perfil, que muestra muy bien los
clínica para obtener datos semiológicos. contornos de la cavidad laríngea, sus diferentes niveles, los
Superficial adelante y lateralmente, la laringe es: ventrículos, la glotis, así como los cartílagos (fig. 92-40).
– La radiocinematografía, simple o con un medio de contraste
– Accesible al cirujano, por lo menos por su cara anterolateral. ingerido, objetiva los movimientos de la laringe durante la
– Muy vulnerable: estrangulamiento por aplastamiento de los deglución.
cartílagos o degüello por instrumento cortante.
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1070 Sistema respiratorio
Mandíbula
Hueso
hioides
Cartílago
tiroides
Cartílago
cricoides
Tráquea
Clavícula
1.ª costilla
Fig. 92-40. Tomografía lineal de la laringe, de frente, en la cual se visualizan estructuras radiopacas en las partes superior y central
del cuello que corresponden a los cartílagos propios de la laringe (gentileza de la doctora Silvia Alicia Laborde).
Véase Guía topográfica: Cuello
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Tráquea 93
La tráquea es un conducto semirrígido, fibromusculocar- reposo y con la cabeza erecta (fig. 93-2). Desde aquí desciende,
tilaginoso, por el cual circula el aire inspirado y espirado. Es la ligeramente oblicua hacia atrás. Pasa por detrás del borde superior
continuación de la laringe y termina por abajo bifurcándose en del manubrio esternal, donde se hace intratorácica, situada en el
dos bronquios: bronquio principal derecho y bronquio principal mediastino superior. Termina por bifurcación a 1 cm a la derecha
izquierdo. del plano mediano en: el bronquio principal derecho, casi ver-
tical, que parece continuar la dirección de la tráquea; el bronquio
principal izquierdo es más largo y casi horizontal en su trayecto
GENERALIDADES mediastínico. Su terminación se proyecta: adelante en el ángulo
La tráquea tiene forma de cilindro aplastado en su parte pos- esternal, unión del manubrio con el cuerpo esternal, hacia atrás
terior, donde es plana, musculofibrosa, ligeramente convexa en en el disco intervertebral entre T4 y T5.
el ser vivo. Sus caras anterior y laterales son convexas (fig. 93-1). La tráquea presenta una doble oblicuidad: en sentido sagital es
En el tercio superior de su cara izquierda se observa la impresión oblicua hacia abajo y atrás, y más profunda cuanto más abajo se la
que deja el lóbulo tiroideo izquierdo; en la parte inferior de esta considere; en sentido coronal está desviada a la derecha por el arco
cara, por encima de la bifurcación, puede verse otra impresión aórtico. Presenta además una torsión sobre su eje, que hace que el
que traduce su contacto con la aorta. bronquio principal derecho sea más posterior que el izquierdo.
La tráquea es un órgano móvil:
Trayecto y dirección – En el sentido vertical sigue los movimientos de la cabeza y
Se origina en el cuello a nivel del borde inferior del cartílago de la laringe, tanto que la longitud de su porción cervical au-
cricoides, a la altura de la sexta vértebra cervical, en posición de menta o disminuye según la posición de la cabeza.
Esófago
Glándula tiroides
Tráquea
Hoja superficial de la fascia cervical
M. esternotiroideo
Fascia tiropericárdica
Tronco braquiocefálico
Espacio pretraqueal
V. braquiocefálica izquierda
Pared anterior de la tráquea
Vaina traqueal Nodos linfáticos
Timo
Aorta
A. pulmonar derecha
Pericardio
Atrio izquierdo
Atrio derecho
Fig. 93-1. Corte sagital cervicomediastínico. Segmento izquierdo del corte, visto por su cara medial.
VER COLOR A. PULMONAR DERECHA
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1072 Sistema respiratorio
H. hioides M. geniohioideo
Cartílago epiglótico M. milohioideo
4.ª vértebra cervical
M. aritenoideo M. esternohioideo
Membrana tirohioidea
Lámina del Ventrículo laríngeo
cartílago cricoides Cartílago tiroides
Cavidad laríngea
Esófago Arco del cartílago cricoides
Hoja cervical desdoblándose
Glándula tiroides
Tráquea
V. del espacio supraesternal
V. tiroideas
Fig. 93-2. Tráquea vista en un corte sagital. Segmento izquierdo del corte.
– En el sentido transversal y anteroposterior no tiene mo- segmentario basal medial derecho (disposición normal en ani-
vimientos fisiológicos, puede ser desplazada lateralmente por males cuadrúpedos domésticos).
los tumores cervicales o intratorácicos. También puede ser
atraída hacia un lado o hacia el otro por procesos pleuropul-
monares retráctiles. CONSTITUCIÓN ANATÓMICA
Un corte transversal de la tráquea muestra los diferentes pla-
Dimensiones nos que la constituyen (fig. 93-3):
Longitud
Varía con la edad y la talla. En el adulto mide 13 cm, término Plano fibrocondromuscular
medio, de los cuales 6 cm son para el segmento cervical. Cartílagos traqueales
La tráquea es un conducto elástico, que puede alargarse por
tracción, tanto hacia arriba (movimientos de la laringe) como ha- Forman el esqueleto semirrígido del conducto. Por lo gene-
cia abajo (retracciones broncopulmonares). ral, se los denomina erróneamente “anillos”; en realidad, se trata
de “arcos” ampliamente abiertos atrás, convexos adelante. Se
cuentan de 15 a 20 en el hombre. Su forma es muy variable:
Calibre
algunos son regulares, con bordes paralelos y extremidades pos-
Se debe medir en el ser vivo, pues en el cadáver la tráquea es
más ancha. El calibre también varía con la edad y el sexo, debido
a la tonicidad de la musculatura traqueal. La luz del conducto
puede desaparecer durante los accesos de tos. El calibre es regu-
Adventicia
lar, pero el diámetro transversal es mayor que el anteroposterior,
en la parte superior, abajo ocurre a la inversa. Ese calibre es su- Cartílago traqueal
ficiente para admitir aparatos ópticos (broncoscopios) o sondas
de intubación de un calibre superior a 1 cm en el adulto. Submucosa
Mucosa
Anomalías
El desarrollo de la tráquea a partir de un esbozo ventral del
aparato digestivo primitivo la expone a vicios de conformación.
Entre ellos se pueden observar: Glándula traqueal
– Las fístulas esofagotraqueales (véase Esófago).
– Las megatráqueas, muy raras.
– Bronquios segmentarios o lobares, originados netamente de Músculo traqueal Membrana fibroelástica posterior
la tráquea (bronquios traqueales). Se conoce el origen tra-
queal del bronquio lobar superior derecho o de una de sus Fig. 93-3. Corte horizontal de la tráquea (según Paturet).
divisiones, el origen en la bifurcación traqueal del bronquio
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Tráquea 1073
teriores idénticas; muchos son irregulares, con desdoblamientos, CONFIGURACIÓN EXTERNA
uniones intercartilaginosas, con placas más o menos anchas.
En la parte inferior, en el origen de los bronquios, el armazón
cartilaginoso dispone de un refuerzo, la carina traqueal; esta es
Caras anterior y lateral
un cartílago en forma de cresta, proyectado hacia la luz traqueal, Marcadas por la sucesión de los cartílagos traqueales y de
cuyas ramas siguen el borde inferior de los bronquios principa- los ligamentos anulares que los unen, están dispuestas de la
les. La rama vertical hace saliente en la luz traqueal en la forma de manera indicada anteriormente (fig. 93-4). No existe límite en-
una medialuna anteroposterior. Esta levanta la mucosa y dibuja tre la cara anterior y las caras laterales.
allí la carina traqueal.
Membrana fibrosa Cara posterior
Es discontinua hacia adelante y a los lados, entre los arcos car- Está separada de las caras laterales por dos bordes: derecho
tilaginosos. Arriba constituye la membrana cricotraqueal. Atrás e izquierdo. Cada uno constituye una línea festoneada, marca-
es continua y se presenta como un plano regular que reúne la da por la sucesión de las extremidades posteriores de los arcos
línea festoneada de los cartílagos traqueales. cartilaginosos. Entre estos bordes, la membrana fibromuscular
posterior está tendida plana durante el reposo, convexa cuando
Músculo traqueal se hacen esfuerzos con la glotis cerrada, átona y flácida en ciertos
Está formado por una lámina de fibras musculares lisas, trans- enfermos (discinesia traqueal).
versales u oblicuas, entremezcladas como una red de mallas más
o menos anchas. Se lo halla en la parte posterior de la tráquea,
interpuesto entre la membrana fibrosa y la mucosa. RELACIONES
Según las dos regiones que atraviesa la tráquea, se distinguen:
Plano mucoso
La mucosa tapiza el interior de la tráquea. Es lisa, regular, le- – Relaciones cervicales.
vantada por los cartílagos. Es de tipo respiratorio con glándulas – Relaciones torácicas.
mucosas y cilias vibrátiles. Prolonga a la mucosa laríngea y prosi-
gue sin ningún accidente con la mucosa de bronquios principa- En estas dos regiones, la tráquea está contenida en una vaina
les derecho e izquierdo. propia, interpuesta entre ella y los órganos que la rodean.
Cartílago cricoides Cartílago cricoides
1.er cartílago traqueal 1.er cartílago traqueal
Cartílago traqueal Cartílago traqueal
Lig. traqueal
Pared membranosa
Cartílago traqueal
Bifurcación
traqueal
Bronquio
principal
izquierdo
Bronquio principal derecho
Fig. 93-4. Tráquea, vistas anterior (a la izquierda) y posterior (a la derecha).
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1074 Sistema respiratorio
Vaina propia de la tráquea – Hoja superficial de la fascia cervical: tendida transversal-
mente desde un músculo esternocleidomastoideo hasta el
Según Sarrazin, se la debe considerar como una lámina de otro, está desdoblada encima del manubrio esternal, donde li-
tejido conectivo que rodea la tráquea por todas sus caras mita el espacio supraesternal (Gruber). Cerca del plano media-
(figs. 93-5 y 93-6). Está separada de la tráquea por un plano de no está perforada por las venas yugulares anteriores, derecha
decolamiento interrumpido por las arterias y venas traqueales. e izquierda, que pasan del plano superficial al plano profundo.
Proviene desde arriba del ambiente pericricoideo. Abajo, se des- – Hoja pretraqueal de la fascia cervical: fusionada con la
dobla alrededor del origen de los bronquios y contiene, debajo precedente en el plano mediano (línea blanca infrahioidea) y
de la bifurcación traqueal, los nodos linfáticos traqueobronquia- tendida en forma transversal de un músculo omohioideo al
les inferiores. otro. Envuelve a ambos lados los músculos esternohioideos y
El plano de decolamiento peritraqueal, anterior y lateral, se los músculos esternotiroideos, más profundos.
utiliza para la exploración instrumental del mediastino superior y – Istmo de la glándula tiroides: aplicado a la tráquea, permite
anterior (mediastinoscopia). dividir las relaciones de esta cara en tres niveles:
A. Supraístmico: interpuesto entre el borde superior del
istmo, con el lóbulo piramidal de la tiroides, y el borde
Relaciones cervicales inferior del cartílago cricoides, con el arco arterial supraíst-
mico de la glándula tiroides.
Entre el borde inferior del cartílago cricoides y el borde supe-
B. Ístmico: en el que el istmo de la glándula cubre aquí los
rior del manubrio esternal, la tráquea, superficial, ocupa la región
cartílagos traqueales 2.º, 3.º y 4.º. Su espesor y su altura son
infrahioidea mediana (figs. 93-7 y 93-8).
variables. Entre el istmo y la tráquea, el plexo venoso ti-
rotraqueal adhiere íntimamente a la parte mediana de la
Cara anterior cara anterior de la tráquea por tractos fibrosos dependien-
Para alcanzarla es necesario atravesar los planos siguientes: tes de la vaina peritiroidea: ligamento medio [de Gruber].
C. Infraístmico (fig. 93-8): nivel muy vascular que contiene
– Piel: que cubre a una capa de tejido adiposo (tela subcutánea) arterias: arco infraístmico (anastomosis entre las arterias in-
y al músculo platisma. feriores) y a veces la arteria tiroidea ima. Un plexo venoso
N. vago derecho
Esófago
Tráquea
Vaina propia de la tráquea
Nodo paratraqueal
izquierdo
Vaina visceral
N. laríngeo
Vaina vascular recurrente izquierdo
Nodo paratraqueal derecho
N. vago izquierdo
Nodo del arco de la v. ácigos
Arco aórtico
Arco de la v. ácigos
Relieve de los nodos
traqueobronquiales inferiores
Fig. 93-5. Los tres cilindros fibrosos del mediastino superior (según Sarrazin y Voog).
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Tráquea 1075
Cuerpo adiposo retroesternal
Fascia tiropericárdica
Fascia endotorácica
N. frénico derecho
Vaina vascular
N. frénico izquierdo
Espacio pretraqueal
Espacio peritraqueal
N. vago izquierdo Nodo linfático
paratraqueal derecho
Plano de clivaje yuxtatraqueal
Vaina propia de la tráquea
Vaina visceral N. vago derecho
Vaina vascular
Fig. 93-6. Corte horizontal del mediastino que pasa por la 4.ª vértebra torácica (según Sarrazin y Voog).
infraístmico de donde parten las venas tiroideas inferiores y lateral a la tráquea (arteria carótida común, vena yugular inter-
que terminan en la vena braquiocefálica, en un tejido que na, nervio vago, nodos linfáticos, asa cervical, nervios cardíacos)
representa los vestigios del timo que se prolongan hacia el (fig. 93-7).
tórax (lámina tirotimopericárdica).
Cara posterior
La traqueotomía (abertura de la tráquea) encara tanto la par- Está en contacto inmediato con el esófago cervical, cuyo
te supraístmica (traqueotomía alta) como la parte infraístmica borde izquierdo la sobrepasa lateralmente. Los dos conductos
(traqueotomía baja) de la tráquea. Un abordaje estrictamente están contenidos en la misma vaina visceral, pero separados por
mediano permite separar los músculos infrahioideos y evitar los sus vainas propias. La tráquea se moviliza, junto con el esófago,
elementos vasculares. sobre el plano prevertebral por intermedio del tejido conectivo
retroesofágico.
Caras laterales
Están en contacto inmediato con los lóbulos laterales de
la glándula tiroides, contenidos juntamente con la tráquea Relaciones torácicas
en la vaina visceral del cuello (fig. 93-7). Esta adhiere aquí a la El segmento torácico de la tráquea comprende tres partes:
vaina propia. La glándula tiroides sigue así a la tráquea en sus
movimientos. Sus tumores pueden comprimirla o desplazarla. A. La entrada en el tórax.
En la cara posterior de esos lóbulos, en relación con la tráquea, B. La tráquea torácica propiamente dicha.
se encuentran las glándulas paratiroides inferiores. Detrás y C. La bifurcación traqueal.
lateralmente, los nervios laríngeos recurrentes, que adoptan
una posición diferente: Entrada en el tórax
La tráquea es perpendicular al plano de la abertura torácica
– El nervio laríngeo recurrente derecho cruza la cara lateral
superior (figs. 93-9 y 93-10). Se separa de manera progresiva de
de la tráquea antes de seguir el borde derecho del esófago,
los planos anteriores. Acompañada atrás por el esófago, tiende a
separado de la tráquea por la arteria tiroidea inferior.
seguir la oblicuidad de la columna vertebral. Se halla encuadra-
– El nervio laríngeo recurrente izquierdo, situado en el
ángulo traqueoesofágico izquierdo, está más próximo a la do aquí el vestíbulo mediastínico, por la vertiente interna de
las dos cúpulas pleurales, tapizadas por la fascia, de las cuales la
tráquea. La arteria tiroidea inferior izquierda queda lateral
separan los grandes vasos de la base del cuello situados adelante
a él.
y lateralmente. Solo la carótida común izquierda queda franca-
mente lateral.
Ambos nervios laríngeos recurrentes están acompañados por
la arteria laríngea inferior y nodos linfáticos. Más allá de la glán-
dula tiroides, la tráquea está en relación con la región esterno- Tráquea torácica propiamente dicha
cleidomastoidea, de la cual constituye, junto con el esófago, la Está situada en el mediastino superior hasta debajo del
pared medial. El eje vasculonervioso carotídeo se halla detrás arco aórtico (figs. 93-6 y 93-9).
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1076 Sistema respiratorio
Tráquea V. yugular anterior
N. laríngeo recurrente M. esternotiroideo
M. esternohioideo
A. carótida común
Hoja pretraqueal de la fascia cervical
N. vago M. omohioideo
V. yugular interna M. esternocleidomastoideo
Nodo yúgulo-omohiodeo
Platisma
V. yugular externa
Hoja superficial de
la fascia cervical
N. frénico Esófago
M. escaleno anterior
V. cervical profunda A. tiroidea inferior
A. y v. vertebral Tronco simpático cervical
Fig. 93-7. Corte horizontal del cuello a nivel de la 6.ª vértebra cervical.
Relaciones anteriores – A la derecha (fig. 93-12), la tráquea es visible en casi toda su
La tráquea, hacia abajo, se separa cada vez más del plano es- extensión a través de la pleura mediastínica derecha (la tora-
ternal. Entre la cara profunda del hueso y el conducto aéreo se cotomía derecha es la mejor vía de acceso a la tráquea toráci-
interponen: ca). Sin embargo, muchos elementos se relacionan aquí con la
tráquea, de cerca o de lejos.
– El tejido de la celda tímica (timo, restos tímicos o tejido – Arriba, el tronco braquiocefálico, que se ha hecho lateral, se
adiposo retroesternal), que se hunde entre los recesos costo- bifurca en la base del cuello. El nervio vago derecho cruza
mediastínicos anteriores de las pleuras, situados en el mismo en forma de X muy alargada la cara lateral derecha de la trá-
plano. quea.
– La vena braquiocefálica izquierda, oblicua hacia abajo y – Abajo, el arco de la vena ácigos cruza esta cara pasando por
a la derecha, casi horizontal, situada en el espesor del tejido encima del bronquio principal derecho. Adelante y a la dere-
tirotimopericárdico. Se une con su homóloga derecha para cha, la vena cava superior y el nervio frénico están separa-
constituir la vena cava superior. dos de la tráquea por los nodos paratraqueales derechos.
– El arco aórtico, dirigido hacia atrás y a la izquierda. Abandona – A la izquierda, la cara lateral de la tráquea se halla separada
aquí el tronco braquiocefálico: pretraqueal, oblicuo hacia de la pleura mediastínica por vasos voluminosos. No se la ex-
arriba y a la derecha, en contacto inmediato con la tráquea. pone bien por toracotomía izquierda a través de la pleura
– La carótida común izquierda, que es lateral a la tráquea des- mediastínica. En efecto, se interponen: arriba, la arteria ca-
de su origen (fig. 93-11). rótida común, laterotraqueal, y la arteria subclavia izquierda,
– La arteria tiroidea ima [media de Neubauer], cuando existe, que busca el borde izquierdo del esófago, seguidas lateral-
se encuentra comprendida en el área entre las dos arterias. mente por el cruce de los nervios frénico y vago. Abajo,
el arco aórtico rechaza el conducto aéreo hacia la derecha.
Estos vasos están cruzados a la izquierda por el tronco de las
Relaciones laterales
venas intercostales superiores, cuya situación es muy varia-
Son diferentes a la derecha y a la izquierda: ble (fig. 93-9).
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Tráquea 1077
H. hioides Lig. suspensor del lóbulo piramidal
M. tirohioideo A. carótida externa izquierda
A. laríngea superior N. vago
N. laríngeo superior
V. yugular interna
A. carótida externa derecha
R. externo del n. laríngeo superior A. tiroidea superior
izquierda
R. cricotiroidea derecha
Lóbulo piramidal
V. tiroidea media
Lig. tiroideo lateral
M. cricotiroideo
Lóbulo tiroideo
izquierdo
Lóbulo tiroideo derecho
Lig. tiroideo medio N. vago
Tráquea V. tiroidea inferior
Fig. 93-8. Glándula tiroides. Se ha resecado la vaina tiroidea del lado izquierdo. Vista anterior.
Cartílago cricoides
Tráquea
Istmo de la glándula tiroides
Médula espinal
Duramadre
3.ª vértebra torácica
V. braquiocefálica izquierda
Esófago
Tronco braquiocefálico
Nodos prepericárdicos
Nodos traqueobronquiales inferiores Esternón
A. pulmonar derecha Aorta
Tejido adiposo retroesternal
V. pulmonar superior izquierda
Aurícula [orejuela] derecha
Atrio izquierdo Pericardio
Válvula atrioventricular
Tabique interatrial derecha [tricúspide]
Aorta torácica
Orificio del seno coronario Hígado Diafragma
Fig. 93-9. Corte sagital mediano del tórax, parte izquierda del corte.
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1078 Sistema respiratorio
Relaciones posteriores – A la derecha, el arco de la vena ácigos describe una curva
La tráquea está siempre en contacto con el esófago que la con doble concavidad: medial, sobre la parte inferior de la
sobrepasa a la izquierda. tráquea, e inferior, sobre el origen del bronquio principal de-
En el ángulo traqueoesofágico izquierdo (fig. 93-5), el ner- recho.
vio laríngeo recurrente izquierdo aparece debajo del arco – A la izquierda, el arco aórtico se aplica en el ángulo superior
aórtico, y asciende verticalmente en este ángulo flanqueado por del origen del bronquio principal izquierdo contra la parte más
nodos linfáticos que acompañan al nervio laríngeo recurrente. inferior de la tráquea. Tanto a la derecha como a la izquierda, la
región terminotraqueal se prolonga hacia las raíces pulmona-
res respectivas por intermedio de los bronquios principales.
Bifurcación traqueal
– Abajo, la bifurcación traqueal se relaciona con el saco fibroso
Está constituida por la terminación de la tráquea y su división del pericardio, que oculta la bifurcación del tronco pulmonar,
bronquial, lo que constituye el elemento principal de la “región la arteria pulmonar derecha, así como el atrio izquierdo. En el
terminotraqueal” [Latarjet y Juttin]. ángulo de separación de los dos bronquios principales, con-
La división traqueal no es simétrica: en el mediastino, el bron- tenidos entre las dos hojas separadas de la vaina propia de la
quio principal derecho se aparta 20° del eje vertical, mientras tráquea, se encuentran los nodos linfáticos traqueobron-
que el izquierdo es casi horizontal (mayor de 35°). Sus calibres quiales inferiores [de Barety], entre los cuales transcurre una
son distintos; el derecho es 1 a 2 mm más ancho. arcada arterial subcarinal [Latarjet y Juttin].
La estructura de la bifurcación es variable, a expensas del últi-
mo cartílago traqueal en forma de V, debido a los arcos cartilagi-
nosos derecho e izquierdo fusionados. VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN
En la endoscopia, la bifurcación presenta en su cara inferior
una cresta sagital de color rosado, desviada a la izquierda: la cari- Arterias
na traqueal [espolón traqueal].
Situada profundamente en el mediastino (figs. 93-9 y 93- Estas son numerosas pero poco voluminosas, pues la pared
10), se relaciona: traqueal no desempeña una actividad que requiera una rica vas-
cularización. La tráquea toma sus arterias de fuentes diversas, es-
– Adelante, con el arco aórtico, en contacto con el cual pasa el calonadas a lo largo de su trayecto: arterias tiroideas superiores
nervio cardíaco torácico. e inferiores, arterias pericardiofrénicas, arterias bronquiales. Sus
– Atrás, el esófago, desviado a la izquierda, se ubica por detrás ramas atraviesan la vaina propia antes de penetrar en la pared,
del comienzo del bronquio principal izquierdo. donde se disponen “como los dientes de un peine”.
Duramadre raquídea
I.a costilla
Médula espinal
Esófago
Glándula tiroides
Tráquea
3.ª vertebra torácica
Pulmón derecho
V. braquiocefálica izquierda Pleura derecha
Tronco braquiocefálico
Arco de la vena ácigos
Pulmón derecho
Arco aórtico Nodos traqueobronquiales
inferiores
Esternón
Pulmón derecho
Seno transverso del pericardio
A. pulmonar derecha
Atrio derecho
Pericardio fibroso V. pulmonar inferior derecha
Atrio izquierdo
Tabique interatrial
Orificio de la v. cava inferior
Diafragma
Hígado Aorta torácica
Fig. 93-10. Corte sagital mediano del tórax, parte derecha del corte.
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Tráquea 1079
A. subclavia N. frénico
Tronco simpático A. torácica interna
Conducto torácico 1.a costilla
Esófago Plexo braquial
N. laríngeo recurrente
A. carótida común
Tráquea
V. yugular externa
A. subclavia
V. subclavia
Clavícula
V. yugular interna N. vago
Fig. 93-11. Relaciones de la vena subclavia izquierda. Corte horizontal de la base del cuello que pasa por el tercio medial de la
clavícula.
2.º ganglio simpático
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco aórtico
Arco de la v. ácigos
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 93-12. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpado
la pleura.
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1080 Sistema respiratorio
Venas juzgar la contractilidad y el tono del músculo traqueal según los
desplazamientos (inspiratorio, espiratorio y a la tos) de la pared
Siguen en sentido inverso la misma dirección que las arterias posterior. El accidente más importante es la carina traqueal.
submucosas; emergen atravesando la membrana traqueal. Se Limita adentro el orificio de origen de los bronquios principales.
disponen en dos corrientes verticales que terminan en las venas Forma una saliente aguda, anteroposterior. Es un punto de re-
tiroideas, esofágicas, mediastínicas, en la vena ácigos o en sus ferencia para el origen de los bronquios principales. Se pueden
tributarias. Siguen en sentido inverso la misma dirección que las apreciar su flexibilidad, su ancho, su movilidad. Durante las obs-
arterias. trucciones bronquiales distales, se desplaza transversalmente
durante los movimientos respiratorios, y parece como si barriera
la extremidad del tubo óptico (signo del “limpiaparabrisas”).
Linfáticos
Después de haber atravesado la vaina propia, los vasos lin- Radiología
fáticos se vuelcan en numerosos nodos que rodean la tráquea:
traqueobronquiales inferiores abajo, paratraqueales derechos y Los cartílagos traqueales son poco opacos a los rayos X. La
recurrenciales izquierdos. luz traqueal, llena de aire, es en realidad la que por su claridad
contrasta con las opacidades que la rodean y permite estudiar
la tráquea.
Nervios
Radioscopia
Provienen de los vagos por los nervios laríngeos recurrentes y
Ofrece pocos datos de valor.
ramos del plexo pulmonar y del simpático, ganglio cervicotorá-
cico (fusión del 1er torácico con el cervical inferior).
Radiografía simple
Permite ver la tráquea cervical y cervicotorácica, y su trayecto
EXPLORACIÓN EN EL SER VIVO (rectilíneo, comprimido o desviado). Más abajo está oculta por la
opacidad de la aorta.
Con excepción del segmento cervical adyacente a la laringe,
que se puede palpar, la tráquea escapa al examen clínico. No
obstante, su exploración puede profundizarse por:
Tomografía coronal o anteroposterior
Muestra muy bien la claridad traqueal y asimismo los cartíla-
– Endoscopia. gos tomados por el corte radiológico. Se puede utilizar la tomo-
– Radiología. grafía computarizada, donde la claridad puede apreciarse en
medio de las opacidades mediastínicas, normales o patológicas.
Endoscopia traqueal. Configuración Resonancia magnética
interna La resonancia magnética obtiene imágenes de cortes en
Con la ayuda de un tubo rígido, introducido por vía transgló- otros planos. Las reconstrucciones tridimensionales a partir de
tica, se ve perfectamente y se puede fotografiar el interior de la cortes horizontales sucesivos permiten la obtención de imáge-
tráquea. Esta superficie es lisa, rosada. Los arcos cartilaginosos nes volumétricas simuladas (figs. 93-13 y 93-14).
hacen saliente bajo la mucosa. La pared posterior, más compla-
ciente y más oscura, a veces se halla marcada por pliegues lon- Opacificación
gitudinales. La opacificación mediante un producto de contraste permi-
La traqueoscopia permite apreciar el estado normal o pato- tía ver por radiopacidad el árbol bronquial (broncografía). No se
lógico de la mucosa y de la luz del conducto. También se pueden utiliza más.
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Tráquea 1081
Pared
membranosa
Tráquea
Arco de
la aorta
Bronquio
Bronquio Tronco principal
principal pulmonar izquierdo
derecho
Bronquio Bronquio
principal principal Carina
izquierdo derecho traqueal
Bifurcación
traqueal
Fig. 93-13. Imagen de resonancia magnética del tórax, Fig. 93-14. Reconstrucción tridimensional tomográfica de
corte coronal, en la que la tráquea y la bifurcación traqueal la tráquea y su bifurcación. Endoscopia virtual de la vía aérea
se ven hipointensas, en el centro del tórax. El arco aórtico (gentileza de la doctora Silvia Alicia Laborde).
y el tronco pulmonar se ven hiperintensos, a la izquierda
de la tráquea y por arriba del bronquio principal izquierdo,
respectivamente. Nótense las diferencias de longitud y de
dirección de ambos bronquios principales.
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94 Pulmones
GENERALIDADES Consistencia y elasticidad
Los dos pulmones, derecho e izquierdo, están situados en el El tejido pulmonar es flácido y elástico. Una leve presión lo de-
tórax a ambos lados del mediastino y de los órganos que este prime, evacuando el aire contenido en los alvéolos. Muy elástico,
contiene. Poseen caracteres generales comunes, pero presentan el pulmón abandonado a sí mismo se aplasta y se vacía del aire
diferencias de forma que los caracterizan. que contiene. Es lo que se produce al abrir el tórax del ser vivo:
El pulmón experimenta profundas modificaciones según la neumotórax quirúrgico, accidental o terapéutico.
edad y el momento ventilatorio (respiratorio) que se conside- La esclerosis y la fibrosis alteran la elasticidad pulmonar: el
valor respiratorio del órgano se halla entonces muy disminuido.
ra. El pulmón fijado con formaldehído difiere en su aspecto del
El tejido pulmonar es frágil: a pesar de su cubierta pleural, se
pulmón del ser vivo, lleno de aire y de sangre. Es este el que es
desgarra fácilmente dando un precario apoyo a las suturas.
necesario describir y conocer.
Volumen DESCRIPCIÓN
El volumen global del órgano no tiene mayor interés: el del Se describe aquí la forma de los pulmones llenos de aire, en
pulmón derecho supera en un tercio a un sexto al del pulmón el tórax. En efecto, el pulmón vacío, aplastado, no tiene forma
izquierdo. También se sabe que depende de la capacidad torá- propia; recupera su forma si se lo insufla.
Cada pulmón tiene la forma de un semicono con vértice su-
cica y de la forma del tórax, pero son los volúmenes de aire
movilizados durante la ventilación (respiración) los que tienen perior y una base inferior. Se pueden describir:
valor para el médico: se estudiarán en el capítulo de la anatomía
– Tres caras: costal, mediastínica y diafragmática.
funcional. Se verá que el pulmón más voluminoso no es, necesa-
– Un vértice.
riamente, el más apto para asegurar la función respiratoria.
– Dos bordes: anterior e inferior.
– Una base o circunferencia, inferior.
Peso
Por último, cada pulmón está profundamente separado por
Debe distinguirse el peso absoluto del peso específico: las fisuras interlobares, que lo dividen en partes desiguales, los
– El peso absoluto del pulmón derecho oscila alrededor de los lóbulos pulmonares.
600 g y el del pulmón izquierdo, de los 500g , o sea, un término
medio de 1100 g para los dos pulmones. El pulmón enfisema-
toso (distendido por el aire que contiene) es más liviano. El Caras
pulmón congestivo o atelectásico (lleno de sangre y de exu- Cara costal
dados) es más pesado.
Es regular, lisa y convexa en todos los sentidos (figs. 94-1 y
– El peso específico es de 490 g para el pulmón normal, que flo- 94-2). Se extiende del borde anterior a la porción vertebral de
ta fácilmente puesto en la superficie del agua. El pulmón atelec- esta cara, y en sentido vertical, del vértice a la base. Su parte
tásico no flota, como tampoco lo hace el del recién nacido que posterior es más alta que su parte anterior.
aún no ha respirado (este hecho es útil en la técnica médico-fo- Está en contacto con el plano costointercostal, que puede
rense). marcar su impresión en el pulmón del cadáver fijado.
Esta cara es la que se ofrece a la exploración clínica (percu-
sión y auscultación) y la que está expuesta a los traumatismos
Color de la pared torácica. Se distinguen, por sus relaciones, una parte
El pulmón normal es de color rosado claro. Es así como apa- posterior, una parte lateral o axilar y una parte anterior, las cuales
rece en el niño. Con la edad, la trama conectiva del órgano se no están separadas por ningún límite visible. Esta cara, en ambos
impregna de polvo. Así, se dibujan en su superficie pequeñas pulmones, está dividida por el borde lateral de la fisura oblicua;
figuras poligonales que marcan el contorno de los lobulillos pul- el pulmón derecho presenta, además, la fisura horizontal.
monares. El pulmón de los fumadores y de los que trabajan en las
minas de carbón puede aparecer bastante negro. Los pulmones Cara mediastínica
congestivos, atelectásicos y el pulmón del feto (que no ha respi- Se extiende desde el borde anterior hasta la porción ver-
rado) son de color rojo oscuro, aspecto de “borra de vino”. tebral de la cara costal, y en sentido vertical, del vértice a la
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Pulmones 1083
Vértice del pulmón
Lóbulo superior
Segmento superior
del lóbulo inferior
Fisura horizontal del
pulmón derecho
Fisura oblicua
Lóbulo medio del
pulmón derecho
Lóbulo inferior
Fig. 94-1. Pulmón derecho, cara costal.
Vértice del pulmón
Segmento superior
del lóbulo inferior
Lóbulo superior
Fisura oblicua
Lóbulo inferior
Língula del
pulmón izquierdo
Fig. 94-2. Pulmón izquierdo, cara costal.
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1084 Sistema respiratorio
base (figs. 94-3 y 94-4). Es cóncava y se apoya contra los órga- Porción prehiliar. Es netamente cóncava, apoyada sobre el
nos mediastínicos, que a menudo marcan en ella su impresión corazón que la deprime débilmente a la derecha y fuertemente
cuando se trata de material cadavérico fijado. En esta cara se en- a la izquierda (impresión cardíaca).
cuentra el hilio pulmonar, por el cual penetran los elementos Porción suprahiliar. Va del borde superior del hilio al vérti-
de la raíz pulmonar [pedículo pulmonar]: bronquio principal y ce del pulmón, ligeramente inclinada en pendiente suave, y se
arteria pulmonar, y emergen las venas pulmonares y elementos estrecha cada vez más hacia el vértice. En ella puede observarse
linfáticos. la impresión de la vena cava superior y detrás la del arco de la
vena ácigos a la derecha, y la parte terminal del arco aórtico
Hilio pulmonar a la izquierda.
Es una depresión situada en la mitad inferior de la cara me-
diastínica, aproximadamente en la unión de los tres cuartos an- Cara diafragmática (inferior o base)
teriores con el cuarto posterior de esta cara. Cóncava en todos los sentidos, se moldea sobre el hemidia-
Su circunferencia está marcada por la reflexión de la pleura fragma correspondiente (figs. 94-5 y 94-6). Desciende más en la
visceral sobre los elementos radiculares. Su profundidad depen- parte posterior que en la anterior, de allí su orientación cóncava
de del punto al que llegue la disección, que puede llevarse muy hacia abajo y adelante. La fisura oblicua la divide en dos partes
lejos en el pulmón, siguiendo los ejes broncovasculares. También muy desiguales: a la derecha una superficie anterior, formada por
depende de la profundidad de las fisuras interlobares. la cara diafragmática del lóbulo medio, y una superficie poste-
A la derecha, el hilio es rectangular y su eje mayor es obli- rior más extensa constituida por la cara diafragmática del lóbulo
cuo abajo y atrás. A la izquierda, tiene forma más redondeada, inferior; a la izquierda, una superficie anterior que corresponde
por lo cual se lo compara con una raqueta cuyo mango también a la cara diafragmática de la língula del lóbulo superior y una su-
está orientado hacia abajo y atrás. Esta comparación también perficie posterior más extensa formada por la cara diafragmática
puede utilizarse para el hilio derecho. Tanto a la derecha como del lóbulo inferior.
a la izquierda, el hilio está prolongado, hacia abajo y atrás, por
la inserción del ligamento pulmonar de la pleura, ubicado
medialmente al pulmón (lóbulo inferior) y dirigido medialmente Vértice
hacia el esófago. Es la parte más alta del órgano. Está determinado por la con-
Porción retrohiliar. Es convexa y corresponde a la porción fluencia de las caras costal y mediastínica y del borde anterior
vertebral, relacionada con el canal costovertebral. A la izquier- con la porción vertebral de la cara costal. Es redondeado y no
da, la aorta descendente deja su impresión en esta porción. tiene límite neto. Se ha convenido, en la práctica, definirlo como
Vértice del pulmón
Segmento superior
Lóbulo superior del lóbulo inferior
Fisura oblicua
A. pulmonar derecha Hilio pulmonar
V. pulmonar Bronquio
superior derecha principal derecho
Fisura horizontal V. pulmonar
del pulmón derecho inferior derecha
Lóbulo medio del Lóbulo inferior
pulmón derecho
Fisura oblicua
Fig. 94-3. Pulmón derecho, cara mediastínica.
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Pulmones 1085
Vértice del pulmón
Hilio pulmonar
V. pulmonar superior izquierda
Segmento superior Lóbulo superior
del lóbulo inferior
A. pulmonar izquierda
Bronquio principal
izquierdo
V. pulmonar
inferior izquierda
Lóbulo inferior
Fisura oblicua Língula del
(porción inferior) pulmón izquierdo
Fig. 94-4. Pulmón izquierdo, cara mediastínica.
Lóbulo superior
Lóbulo medio,
cara diafragmática
Fisura oblicua
Lóbulo medio del
pulmón derecho
Lóbulo inferior
Borde inferior del
pulmón derecho
Fig. 94-5. Pulmón derecho, cara diafragmática.
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1086 Sistema respiratorio
Lóbulo superior
Fisura oblicua
Cara diafragmática
del lóbulo inferior
Fig. 94-6. Pulmón izquierdo, cara diafragmática.
la parte del pulmón que sobrepasa el borde superior de la 2.ª lóbulo superior, entre el culmen y la língula. El borde se encuen-
costilla. Se proyecta hacia arriba a la base de la región supracla- tra rechazado lateralmente por el corazón, antes de enderezarse
vicular, de la que está separado por el tabique cervicotorácico. Es para marcar el pequeño gancho de la língula del lóbulo supe-
parte del lóbulo superior del pulmón y se encuentra ligeramente rior izquierdo. El borde anterior del pulmón izquierdo pertenece
por detrás del eje vertical mayor del órgano. totalmente al lóbulo superior.
Porción vertebral de la cara costal
Bordes
Borde posteromedial. Está situado entre la parte posterior de
Borde anterior la cara costal y la cara mediastínica. Es un borde redondeado y
Está determinado por la confluencia anterior de la cara costal grueso, moldeado en la concavidad costovertebral. Pertenece a
con la parte anterior de la cara mediastínica. Es, pues, anterome- los lóbulos superior e inferior, tanto a la derecha como a la iz-
dial. Agudo, limita una delgada lengüeta anterior de tejido pul- quierda. Está interrumpido a nivel de la fisura oblicua que separa
monar. Primero, es oblicuo de arriba hacia abajo y lateromedial- estos lóbulos.
mente, luego se hace vertical antes de dirigirse en sentido lateral.
Su parte inferior se inclina entonces hacia la derecha para Borde inferior [circunferencial]
alcanzar el diafragma, algo lateral al esternón; a la izquierda, se Separa las caras costal y mediastínica de la cara diafragmática.
inclina lateralmente formando la incisura cardíaca. Este borde es agudo, cortante, en especial atrás y lateralmente,
El borde anterior del pulmón derecho está interrumpido por situado en la extremidad de una lengüeta pulmonar estrecha y
la parte anterior de la fisura horizontal, cuando esta es completa, delgada. Medialmente, en contacto con el mediastino, el borde
pero a menudo esta fisura no llega a él. Participan en la forma- inferior es más redondeado y se adapta a la forma de los órganos
ción del borde anterior derecho, el lóbulo superior y medio. mediastínicos que están en contacto con él. Se hunde enton-
A la izquierda no existe fisura horizontal, pero puede notar- ces profundamente atrás, para alcanzar la parte posterior de la
se el esbozo de una fisura supernumeraria, total o parcial en el circunferencia. El borde inferior del pulmón está interrumpido
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Pulmones 1087
lateral y medialmente por la fisura oblicua, de la cual el lóbulo análogo al que separa los segmentos pulmonares.
inferior constituye la mayor parte, tanto a la derecha como a la – Por exceso: son las fisuras supernumerarias (véase más ade-
izquierda de la cara diafragmática del pulmón. lante).
– Por modificaciones patológicas (fusión de las hojas pleura-
les, desplazamiento de las fisuras por retracción pulmonar, etc.).
Fisuras [cisuras] del pulmón
Características generales Fisuras del pulmón derecho
Se trata de fisuras profundas que, cuando son completas, Existen dos (figs. 94-1 y 94-3).
atraviesan el pulmón de una cara a otra, interrumpidas solo a
nivel de la raíz pulmonar. Dividen cada uno de los dos pulmones A. Fisura oblicua [mayor]: comienza en la parte posterosupe-
en lóbulos, los que, además de las caras descritas en el pulmón, rior del hilio, para ascender oblicuamente hacia atrás. Aparece
disponen de una o más caras interlobares. Cada fisura pulmo- en la porción vertebral de la cara costal del pulmón a la al-
nar está constituida por dos caras interlobares (fisuras oblicuas tura de la 5.ª costilla (Brock). Desciende luego oblicua abajo
del pulmón izquierdo y fisura horizontal del pulmón derecho) o y adelante para alcanzar la cara diafragmática, por detrás de
bien por tres caras, como la fisura oblicua del pulmón derecho, su parte anterior (fig. 94-5). Atraviesa esta cara de lateral a
en la que participan los tres lóbulos. Estas caras están tapizadas medial, llega a la parte prehiliar de la cara mediastínica y as-
por la pleura visceral que aquí, como en otras partes, cubre la su- ciende hacia atrás para llegar a la parte anterior e inferior del
perficie del tejido pulmonar. En el fondo de la fisura, en contacto hilio. Esta fisura se presenta completa en el 60% de los casos.
con el hilio y la raíz, la pleura visceral pasa de una cara a otra del Su parte posterosuperior puede faltar en casi el 40% de ellos.
espacio denominado interlobar o plano fisural (fig. 94-7). Delimitada así, la fisura oblicua separa:
Cuando el pulmón está insuflado, las caras interlobares de los – Arriba y atrás, el lóbulo superior del lóbulo inferior, se-
diferentes lóbulos se hallan en contacto. La fisura solo aparece gún un plano oblicuo abajo, adelante y lateral.
en la periferia del pulmón, con aspecto de un trazo regular que – Abajo y adelante, el lóbulo inferior del lóbulo medio, si-
se observa en la superficie del órgano. guiendo un plano casi vertical, oblicuo anterolateralmente
Existen numerosas variantes en la anatomía de las fisuras: (D’Hour).
B. Fisura horizontal [menor]: semeja una ramificación de la
– Por falta: en este caso, dos lóbulos vecinos están reunidos fisura oblicua de la que parece desprenderse a nivel de la 6.ª
por un puente de parénquima pulmonar, aparentemente sin costilla, algo por detrás de la parte media de la cara costal
fisura pero que presenta, no obstante, un plano de separación del pulmón. Se dirige adelante y medialmente, llega al borde
Vértice del pulmón
Lóbulo superior
Segmento superior
del lóbulo inferior
A. pulmonar izquierda
Lóbulo inferior
Espacio interlobar
Fig. 94-7. Pulmón izquierdo. Se ha separado el lóbulo superior del inferior y se observan el fondo de la fisura oblicua y las caras
interlobares.
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1088 Sistema respiratorio
anterior del pulmón, atraviesa la parte prehiliar de la cara me- Fisuras supernumerarias
diastínica y llega al hilio. Separa el lóbulo superior del lóbulo Cuando existen, sustituyen a un plano intersegmentario al
medio, según un plano horizontal algo oblicuo adelante y que reemplazan en forma variable. Difícilmente llegan en su pro-
en sentido lateral. Casi nunca es completa y su parte ante- fundidad al hilio. No adoptan una disposición arbitraria; el asien-
romedial falta en el 80% de los casos. El lóbulo superior y el to más común puede observarse:
lóbulo medio derecho se hallan entonces unidos en su parte
anterior y medial. – Entre el segmento superior del lóbulo inferior y el segmento
basal posterior.
Fisura del pulmón izquierdo – Entre los dos segmentos del lóbulo medio derecho.
Existe una sola, la fisura oblicua. Su contorno es semejante al – Entre la língula del lóbulo superior izquierdo y la porción ante-
que presenta su homóloga derecha (figs. 94-2, 94-4 y 94-5). roinferior del culmen del mismo lóbulo.
Separa el lóbulo superior del lóbulo inferior, pero el plano fi-
sural es irregular: tiene forma helicoidal, con una parte superior Se pueden observar en forma variable fisuras incompletas o
orientada adelante y lateralmente y una parte inferior que mira esbozos de fisuras en otros planos intersegmentarios o intersub-
adelante y medialmente. Esta fisura se presenta completa con segmentarios que asientan en estos planos.
más frecuencia que la derecha (74% de los casos). No es raro La “seudofisura ácigos” se estudiará más adelante.
observar un puente de parénquima en la parte anteroinferior
del plano fisural (entre el lóbulo inferior y la língula del lóbulo
Véase Guía topográfica: Tórax
superior).
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Árbol bronquial 95
A partir de la tráquea, la porción canalicular está representa- ÁRBOL BRONQUIAL DERECHO
da por los bronquios. Existen dos en su origen: los bronquios
principales, derecho e izquierdo. Cada uno de ellos se ramifica
en el pulmón correspondiente. Esta expansión comprende, su- Bronquio principal derecho
cesivamente: Se separa de la tráquea formando con esta y el bronquio prin-
cipal izquierdo, ángulos cuyos valores promedio en el adulto son
1. Los bronquios lobares. los siguientes (M. Latarjet) (figs. 95-1 y 95-2):
2. Los bronquios segmentarios originados de los precedentes.
3. Las divisiones de los bronquios segmentarios. – Del borde derecho de la tráquea al borde superior del bron-
quio principal derecho: 137°.
La expansión bronquial se realiza en torno a un eje general – Ángulo interbronquial: 71°.
oblicuo de arriba hacia abajo, de medial a lateral y de adelante – Del eje de la tráquea al borde inferior del bronquio principal
hacia atrás. La oblicuidad hacia atrás parece prolongar la de la derecho (ángulo subcarinal derecho): 29°.
tráquea cuando se examina el árbol traqueobronquail desde una
vista lateral (perfil). El bronquio principal derecho se origina en el mediastino
Estas divisiones bronquiales y las raíces pulmonares han sido medio por detrás de la vena cava superior. Su trayecto es casi
objeto de numerosas y variadas descripciones en sucesivos tra- vertical, oblicuo abajo y atrás, se introduce en la raíz pulmonar,
bajos; para mayores detalles se podrá consultar las obras de: luego se inclina lateralmente, algo atrás, penetrando en el hilio
W. Ewart, Brock, Boyden, Cordier y Cabrol, Ruiz Liard, Latarjet y pulmonar, al que recorre hacia abajo, para profundizarse en la
Magnin y Gómez Oliveros. cara interlobar del lóbulo inferior, donde se hace intraparenqui-
Debido a que las ramificaciones bronquiales no son idénticas matoso (Ruiz Liard) y describe en su conjunto una curva que se
a la derecha y a la izquierda, se hace necesario describirlas por opone a la convexidad del atrio [aurícula].
separado. Luego se estudiarán las estructuras de los bronquios y En su primer trayecto, el bronquio principal, posterior a la vena
su exploración en el ser vivo. cava superior, mide 35 mm por su borde inferior, término medio; su
Las relaciones de los bronquios se estudian más adelante borde superior, hasta el origen del bronquio lobar superior: a 25 mm
(véase raíces pulmonares, raíces lobares y segmentarias). de su cara o borde superior se origina el bronquio lobar superior.
Bronquio principal izquierdo
Bronquio principal derecho Bronquio lobar superior izquierdo
Bronquio lobar superior derecho Bronquio segmentario apicoposterior
Bronquio segmentario apical Bronquio segmentario apical
Bronquio segmentario anterior Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario anterior
Bronquio intermedio Bronquio superior e inferior de la língula
Bronquio lobar medio Bronquio lobar inferior izquierdo
Bronquio segmentario medial Bronquio Bronquio segmentario superior
Bronquio segmentario lateral segmentario superior
Bronquio segmentario basal medial Bronquio lobar Bronquio segmentario basal anterior
Bronquio segmentario basal anterior inferior derecho
Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal posterior Bronquio segmentario basal posterior
Fig. 95-1. Bronquios principales derecho e izquierdo y sus ramas. En punteado figuran los forámenes de origen de los bron-
quios principales derecho e izquierdo.
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1090 Sistema respiratorio
Bronquio segmentario apical Bronquio principal derecho
Bronquio segmentario posterior Bronquio lobar superior derecho
Bronquio segmentario anterior
Bronquio intermedio
Bronquio segmentario superior
Bronquio lobar inferior derecho Bronquio lobar medio
Bronquio segmentario basal medial
Bronquio segmentario medial
Bronquio subapical Bronquio segmentario lateral
Bronquio segmentario basal anterior
Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal posterior
Fig. 95-2. Bronquio principal derecho y sus ramas, vista lateral.
En el interior del hilio pulmonar, el bronquio principal origina, Como se ha visto, cada una de las ramas de terminación del
de su cara anterior y lateral, el bronquio lobar medio. bronquio lobar superior derecho puede originar una rama que
Se designa bronquio intermedio (figs. 95-1 y 95-2) el sec- posee una distribución axial o parabronquial (ventilación com-
tor del bronquio principal derecho comprendido entre el ángulo partida); en otros casos, la parte axial del lóbulo es ventilada por
inferior de origen del bronquio lobar superior y el ángulo supe- una rama que nace directamente del bronquio lobar.
rior de origen del bronquio lobar medio (Ewart). En este trayecto, El orificio del bronquio lobar superior derecho puede obser-
el bronquio puede originar ramas accesorias: anteriores, axiales varse mediante la endoscopia convencional: el estudio de los
para el lóbulo superior. La relación característica del bronquio in- orificios por este medio exige la utilización de una óptica de 90°.
termedio es que su cara anterior se encuentra cruzada de medial Actualmente, la fibrobroncoscopia permite estudiar los orificios
a lateral por la arteria pulmonar derecha, que se aplica a su cara de los bronquios y sus ramificaciones, comprendiendo con exac-
anterior para situarse en el fondo de la fisura en la cara lateral titud las subsegmentarias.
del bronquio, ocupando la distancia entre los dos orígenes bron-
quiales precedentes. Bronquio lobar medio
El bronquio principal derecho, hasta aquí intrahiliar pero Se origina de la cara anterolateral del bronquio principal, en
extraparenquimatoso, llega a la cara interlobar del lóbulo inferior, el interior del hilio pulmonar, determinando el nivel inferior del
donde en el sector fisural de su hilio origina colaterales extrapa- denominado “bronquio intermedio” (figs. 95-1 y 95-2). Oblicuo
renquimatosas antes de penetrar en el parénquima y terminar abajo, adelante y lateralmente, su calibre promedio es de 6 mm.
como bronquio terminobasal (Ruiz Liard). Su longitud es variable, entre 10 y 15 mm. Termina bifurcándose
en dos bronquios segmentarios:
Bronquio lobar superior derecho
Se origina en la cara superolateral del bronquio principal a A. Bronquio segmentario lateral [BIV]. Este se origina de la
25 mm promedio del borde derecho de la tráquea, se dirige late- cara lateral del bronquio lobar medio y se dirige lateralmente
ralmente algo oblicuo hacia arriba y adelante para penetrar por algo abajo y adelante.
la parte alta del hilio en el lóbulo superior del pulmón (figs. 95-1 B. Bronquio segmentario medial [BV]. Se dirige hacia abajo
y 95-2). Mide, término medio, de 10 a 12 mm de longitud y de y medialmente, paralelo a la fisura horizontal. Termina bifur-
10 a 11 mm de calibre. cándose en una rama superior y otra inferior.
En el hilio del lóbulo superior derecho se divide en tres ramas: El bronquio lobar medio tiene su orificio de origen en forma
de “boca de horno” muy característico, bien visible en la bron-
A. Bronquio segmentario apical [BI]: se dirige hacia arriba y coscopia convencional y explorable, así como sus ramificaciones,
algo hacia atrás. Sus principales ramificaciones son: mediastí- por la fibrobroncoscopia.
nica, superior y lateral.
B. Bronquio segmentario posterior [BII]: tiene una dirección Bronquio lobar inferior derecho
oblicua atrás, arriba y lateral. Termina originando una rama Prácticamente no existe un bronquio lobar inferior con las
mediastínica, una posterior y una lateral. mismas características que los lobares superior y medio (figs.
C. Bronquio segmentario anterior [BIII]: se dirige hacia ade- 95-1 y 95-2). Se designa lobar inferior al bronquio principal del
lante, a la derecha y abajo. Sus principales ramas son: medias- pulmón derecho después de que este ha originado el bronquio
tínica, posterior y lateral. lobar medio, antes de profundizarse en el parénquima del lóbulo
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Árbol bronquial 1091
inferior, por su cara interlobar, donde da origen a varias ramas. profundiza en el lóbulo inferior por su cara interlobar generan-
En efecto, su primera colateral segmentaria (superior del lóbulo do las ramas segmentarias del lóbulo inferior.
inferior) nace de la cara posterior del bronquio principal en la – No existe a la izquierda el sector bronquial denominado bron-
parte más baja del “bronquio intermedio” a una altura varia- quio intermedio.
ble, a nivel, o un poco por arriba, o algo por debajo del origen
del bronquio lobar medio. Esta disposición permite decir que el
bronquio principal derecho penetra en el lóbulo inferior me- Bronquio principal izquierdo
diante dos bronquios, uno superior y otro que continúa la di- Nace de la bifurcación traqueal en el mediastino, por debajo
rección del tronco bronquial principal que se denomina “tronco del arco aórtico y por encima del pericardio (figs. 95-3 y 95-4).
de los bronquios basales” (Boyden). La longitud de este tronco Los ángulos que caracterizan su origen son:
es variable, pues de su cara posterior puede originarse un bron-
quio (el bronquio del segmento subapical); en su variedad baja – Del borde izquierdo de la tráquea al borde superior del bron-
aumenta su longitud. Los cinco troncos que nacen del bronquio quio principal: 125°.
lobar inferior derecho son: – Ángulo interbronquial: 71°.
– Del eje de la tráquea al borde inferior del bronquio principal
A. Bronquio segmentario superior [apical, dorsal o de izquierdo (ángulo subcostal izquierdo): 41°.
Nelson] [BVI]. Se dirige hacia atrás, ligeramente ascendente,
y genera por terminación las ramas colaterales subsegmen- Desde su nacimiento, el trayecto del bronquio izquierdo es
tarias: superior, posterior, medial y lateral. De la cara posterior algo menos vertical que el derecho y con frecuencia está situado
del bronquio principal, 1 o 2 cm debajo del bronquio segmen- en un plano ligeramente más anterior. En su conjunto describe
tario superior del lóbulo inferior, nace un bronquio [bronquio una doble curva, una primera curva de concavidad superior o
subapical] que podría ser situado entre los bronquios seg- izquierda se opone a la porción horizontal del arco aórtico y
mentarios (Brock, Latarjet, Ruiz Liard); en un broncograma de una segunda curva en el hilio pulmonar que luego se profundi-
perfil se lo observa paralelo e inferior al precedente. za dentro del lóbulo inferior, intraparenquimatosa, cóncava
B. Bronquio segmentario basal medial [cardíaco o yuxta- medialmente, enmarca al corazón. Dos arcos vasculares cruzan
cardíaco] [BVII]. Nace de la cara medial del bronquio princi- pues la cara superior del bronquio: medialmente, la aorta; lateral-
pal por debajo del origen del bronquio segmentario superior, mente, la arteria pulmonar izquierda lo cruza por delante y por
y se dirige vertical hacia abajo y medialmente. Puede proce- arriba. Esta última se ubica en sentido distal en el ángulo superior
der de un tronco común con el bronquio siguiente. y medial de origen del bronquio lobar superior.
C. Bronquio segmentario basal anterior [BVIII]. Originado El bronquio principal izquierdo penetra así en el hilio pulmo-
de la cara anterior del bronquio principal, se dirige hacia nar, donde genera el bronquio lobar superior. Luego, el bronquio
abajo y adelante para dividirse en dos ramas, de las cuales principal continúa su trayecto descendente, cruza el fondo de
la lateral proporciona una rama axial o parabronquial. Puede la fisura oblicua y alcanza la cara interlobar del lóbulo inferior,
proceder de un tronco común con el bronquio segmentario donde origina las colaterales segmentarias lobares, haciéndose
basal medial. intraparenquimatoso por el sector fisural del hilio lobar para ter-
D. Bronquio segmentario basal lateral [BIX]. Nace del bron- minar como bronquio basal posterior (terminobasal).
quio principal, bastante abajo; intraparenquimatoso, se diri-
ge abajo, lateral y posterior, dando ramos mediales y laterales. Bronquio lobar superior izquierdo
E. Bronquio segmentario basal posterior [BX]. Intraparen-
quimatoso, es la terminación del bronquio principal de- Nace de la cara superior e izquierda del bronquio principal
recho. En las broncografías laterales (perfil), el bronquio del cuando este penetra en el hilio pulmonar (fig. 95-3 y 95-4).
pulmón derecho se observa como un conducto rectilíneo Corto, de 1 cm de longitud promedio, su calibre es de 8 mm.
desde el origen del bronquio lobar superior hasta el receso Se dirige hacia arriba, atrás, lateralmente, y se divide en cuatro
costodiafragmático posterior, yuxtavertebral. Es el bronquio bronquios segmentarios:
“terminobasal”. La existencia de un bronquio subapical distal
disminuye la longitud del bronquio de este segmento. A. Bronquio segmentario apicoposterior [BI + BII]: se dirige
arriba, atrás y en sentido lateral. Se divide rápidamente en un
Todos los bronquios segmentarios basales son muy visibles ramo apical del que nacen dos ramas que se distribuyen en
en la broncoscopia convencional, debido a que están situados el vértice del lóbulo y un ramo posterior que da origen a una
en su origen en el eje del tronco bronquial principal. La fibro- rama lateral y a una rama medial (laterovertebral); estas últi-
broncoscopia permite un estudio completo de estos bronquios, mas se expanden atrás en contacto con la cara interlobar.
así como de sus ramas. B. Bronquio segmentario anterior [BIII]: se dirige desde su
origen hacia adelante y lateralmente en un trayecto casi hori-
zontal. Una de sus ramas, la lateral, es voluminosa y de ella se
ÁRBOL BRONQUIAL IZQUIERDO genera una rama [axial o parabronquio externo].
C. Bronquio segmentario lingular (superior e inferior)
Presenta algunas diferencias con su homólogo derecho: [BIV + BV]: se origina de la parte anterior, inferior y lateral del
bronquio lobar. Se dirige abajo, adelante y algo lateralmente
– En cuanto a la dirección (casi horizontal) y longitud (largo) del bastante próximo a la superficie interlobar. A una distancia
bronquio principal. variable de su nacimiento se divide en un bronquio segmen-
– Por su ramificación, origina como colateral intraparenquima- tario superior de la língula [BIV] y un bronquio seg-
toso al bronquio lobar superior; luego el bronquio principal se mentario inferior de la língula [BV]. Bien individualizado
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1092 Sistema respiratorio
Bronquio segmentario apical
Bronquio principal
izquierdo Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario anterior Bronquio segmentario
apicoposterior
Bronquio lobar superior izquierdo
Bronquio lobar
inferior izquierdo
Bronquio superior e
inferior de la língula
Bronquio
segmentario superior
Bronquio subapical
Bronquio segmentario basal anterior
Bronquio segmentario
basal posterior
Bronquio segmentario basal lateral
Fig. 95-3. Bronquio principal izquierdo y sus ramas, vista externa.
por Churchill y Belsey, el bronquio lingular o de la língula se ración con el ángulo inferior de origen del bronquio lobar superior
considera como el homólogo izquierdo del bronquio lobar está marcada por un ángulo donde se aloja la arteria pulmonar
medio derecho. izquierda y, más adelante y medialmente, un voluminoso ganglio
linfático. El bronquio principal izquierdo mide entre el ángulo infe-
Es frecuente observar la bifurcación del bronquio lobar su- rior de origen del bronquio lobar superior y el origen de la primera
perior en un tronco posterior y un tronco anterior. El posterior colateral para el lóbulo inferior una distancia que se corresponde
da origen a los bronquios posterior, apical y anterior, por lo cual al calibre de la arteria pulmonar izquierda.
ha sido designado por Cordier y Cabrol como bronquio del cul- En el seno del hilio del lóbulo inferior, el bronquio principal
men. El tronco anterior es el bronquio de la língula. izquierdo genera las cuatro ramas segmentarias:
A. Bronquio segmentario superior [apical, dorsal] [BVI].
Bronquio lobar inferior izquierdo
Nace de la cara posterior del bronquio lobar inferior, se dirige
Está constituido por el bronquio principal izquierdo, que deba- hacia atrás y algo arriba. Termina por tres o cuatro colaterales:
jo del hilio del lóbulo superior pasa por el fondo de la fisura oblicua superior, medial, posterior y lateral.
dirigido hacia abajo, lateral y algo atrás, para penetrar en la cara B. Bronquio segmentario basal anterior [BVIII]. Se origina
interlobar del lóbulo inferior izquierdo (figs. 95-3 y 95-4). Su sepa- de la cara anterior del bronquio principal, se dirige oblicuo
Bronquio principal izquierdo
Bronquio principal derecho Bronquio lobar superior izquierdo
Bronquio lobar superior derecho Bronquio segmentario apicoposterior
Bronquio segmentario apical Bronquio segmentario apical
Bronquio segmentario anterior Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario anterior
Bronquio intermedio Bronquio superior e inferior de la língula
Bronquio lobar medio Bronquio lobar inferior izquierdo
Bronquio segmentario medial Bronquio Bronquio segmentario superior
Bronquio segmentario lateral segmentario superior
Bronquio segmentario basal medial Bronquio lobar Bronquio segmentario basal anterior
inferior derecho
Bronquio segmentario basal anterior
Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal posterior Bronquio segmentario basal posterior
Fig. 95-4. Bronquios principales derecho e izquierdo y sus ramas.
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Árbol bronquial 1093
hacia abajo, adelante y medialmente; se distingue no solo en la DISTRIBUCIÓN INTRASEGMENTARIA
parte anterior del lóbulo sino también en su parte medial por un
ramo medial. Corresponde a la parte anteromedial de la base. La expansión de los bronquios en el interior de los diversos
C. Bronquio segmentario basal lateral [BIX]. Surge en la segmentos adopta un tipo de división que varía poco de un seg-
cara lateral del bronquio principal, bastante abajo y profundo. mento a otro (fig. 95-5).
Se dirige abajo, lateral hacia atrás, dando ramas inferiores, an-
teriores y laterales.
D. Bronquio segmentario basal posterior [BX]. Es el bron- Bronquios segmentarios
quio terminobasal, oblicuo abajo, atrás y algo medial. La exis- Se dividen en bronquios subsegmentarios sin abandonar
tencia de un bronquio subdorsal bajo disminuye su territorio otras colaterales.
de ventilación. Igual que a la derecha, se lo considera como la
terminación del bronquio principal del pulmón.
Bronquios subsegmentarios
Entre el origen del bronquio superior y la primera rama basal,
Dan origen a cuatro tipos de conductos muy diferentes:
existe un pequeño sector bronquial entre 2 y 5 mm que, como
a la derecha, prolonga la dirección del tronco del bronquio prin- A. Bronquios axiales: van directamente del vértice del seg-
cipal izquierdo. Puede designárselo tronco de los bronquios ba- mento a su periferia. Generan colaterales, axiales en su mayor
sales.
parte, pero también oblicuos o recurrentes. Los colaterales
En el 7% de los casos, un bronquio basal medial rudimen- axiales adoptan un modo de división dicotómica en ángulo
tario nace independientemente del tronco basal, simulando la
agudo.
apariencia de su homólogo en el pulmón derecho (Boyden). B. Bronquios oblicuos: se presentan como colaterales de los
El bronquio lobar inferior y los bronquios segmentarios ba- bronquios subsegmentarios o axiales. Se ramifican muy rápi-
sales se observan muy bien en la broncoscopia convencional, damente por desdoblamiento, antes de alcanzar la periferia
puesto que se encuentran en el eje del bronquio principal, pero de su territorio.
el bronquio del vértice del lóbulo inferior es de exploración más C. Bronquios recurrentes: están orientados en sentido inver-
difícil por este método, pues hay que observarlo tangencialmen- so: su origen es más periférico que su territorio de ventilación.
te. La fibrobroncoscopia, al igual que para el resto del árbol bron- Se separan en ángulo recto de su tronco de origen. El bron-
quial, permite la exploración de las diferentes ramas segmenta- quio recurrente se curva sobre sí mismo arrollándose a veces,
rias y, aun, más allá de ellas. dando pequeños colaterales solo por su convexidad.
Numerosas variaciones pueden observarse en la disposi- D. Bronquios de relleno: se encuentran a lo largo de los bron-
ción de los bronquios lobares y segmentarios tanto a la derecha quios axiales. Son muy cortos, terminados en T con dos rami-
como a la izquierda (se hallará una mención completa en los li- ficaciones o bien con un máximo de cuatro divisiones.
bros especializados indicados antes). Más a menudo proceden
por falta que por exceso. En el primer caso, el origen de un bron-
quio en apariencia ausente se encuentra, en realidad, desplaza- Elemento funcional terminal
do hacia un bronquio vecino. A los bronquios supernumerarios,
de los cuales el “bronquio traqueal” derecho es el más frecuente,
del segmento
corresponde la ausencia de un bronquio segmentario superior Está constituido por el parénquima pulmonar ventilado por
derecho o del bronquio lobar; en esos casos se observa la exis- un bronquíolo. En un segmento existen lobulillos centrales y
tencia de un territorio pulmonar anormal. lobulillos periféricos. Por lo tanto, hay bronquíolos yuxtahi-
Bronquíolos
Bronquio de relleno
Bronquíolos
Bronquio recurrente
Bronquíolos
Bronquio segmentario
Bronquios subsegmentarios Bronquio lateral
Bronquios oblicuos
Fig. 95-5. Distribución intraparenquimatosa de un bronquio segmentario.
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1094 Sistema respiratorio
liares, centrosegmentarios y periféricos (subpleurales, por (La vascularización y la inervación de los bronquios se estu-
ejemplo). Los bronquíolos que llegan a esos lobulillos pueden dian más adelante, con los vasos bronquiales y los nervios de los
ser reconocidos gracias a su modo de división bien precisada por pulmones).
Lynn Reid con Hayward y Simon: mientras los colaterales axiales
oblicuos o recurrentes están separados los unos de los otros por
un intervalo de aproximadamente 1 cm, los bronquíolos nacen a EXPLORACIÓN DE LOS BRONQUIOS
cada milímetro. Los bronquios de tipo “centímetro” caracterizan, EN EL SER VIVO
pues, la parte central del “árbol bronquial”, todavía alejado del
lobulillo. Los bronquíolos de tipo “milímetro” llegados al lobulillo Se realiza mediante:
constituyen la verdadera periferia del árbol bronquial, sea esta
yuxtahiliar, centrosegmentaria o topográficamente periférica (p. – La broncografía, método radiológico que producía una opa-
ej. subpleural). cificación artificial de los bronquios. Ya no se emplea.
– La broncoscopia, método de investigación que permite la
visualización directa, mediante la exploración interna de los
ESTRUCTURA DE LOS BRONQUIOS bronquios y de la tráquea.
Sobre toda la extensión del árbol bronquial existe una adven-
ticia, una pared fibrocartilaginosa y una capa mucosa.
Broncografía
Imaginada y puesta a punto por Sicard y Forestier (1921), se
utilizaba para el diagnóstico de numerosas enfermedades bron-
Adventicia [peribronquio] quiales y pulmonares. El producto de contraste (aceite yodado,
Está formada por un ambiente conectivo fácil de evidenciar soluciones acuosas) es introducido por vía transglótica en la
a nivel de los grandes bronquios (bronquio principal o bronquio tráquea e inhalado por el paciente más que por inyección del
lobar), más delgada en la periferia. En ella se encuentran vasos producto. Este puede ser conducido por una sonda a un punto
linfáticos, nervios y, especialmente, vasos bronquiales. determinado (broncografía selectiva). La opacificación de la luz
de los bronquios permite:
Pared fibrocartilaginosa – El examen de sus movimientos, de sus contracciones, bajo
pantalla radioscópica, intensificador de imágenes o filmación.
La parte principal de esta pared está constituida por un tejido
– El estudio del contorno de sus paredes (estenosis, dilatacio-
fibroelástico espeso y fuerte. El cartílago se dispone de manera
nes), relleno bronquial, segmento por segmento, radiografías
muy variada, según el punto del árbol bronquial que se considere:
de frente, de perfil, de tres cuartos o sobre cortes tomográfi-
cos.
– Los bronquios principales disponen de arcos cartilaginosos,
como la tráquea, que rodean la parte superior, anterior e infe-
rior de su circunferencia. Broncoscopia
– Los bronquios lobares tienen una armazón sólida, dispuesta Hasta 1970 se utilizó un tubo rígido, el de Chevalier Jackson
en placas irregulares. (inventor del método), rectilíneo, introducido a través de la glo-
– Los bronquios segmentarios disponen de placas cartilagino- tis; proporcionaba datos sobre el estado de las uniones traqueo-
sas, más delgadas y más espaciadas. bronquiales o interbronquiales, para explorar los bronquios de-
– Los bronquios axiales conservan algunos elementos cartilagi- rechos o izquierdos (fig. 95-6). Este tipo de exploración aún se
nosos hasta la 10.ª división. emplea en algunos medios cuando se desea obtener los datos
antes mencionados.
Los bronquíolos son únicamente fibroelásticos. Se hace En la actualidad se dispone de la fibrobroncoscopia que
notar que los orígenes bronquiales son siempre sostenidos por utiliza un tubo óptico flexible, de pequeño calibre, que puede
un cartílago que asegura la abertura: el cartílago levanta la mu- ser orientado por el técnico que realiza la maniobra y puede
cosa en un espolón muy visible en el origen de los bronquios conducirlo por todos los bronquios segmentarios, incluso en los
lobares o segmentarios. de trayecto más recurrente. La exploración es visual, controlada
eventualmente por fotografías. También permite:
Mucosa – La extracción, para biopsia, de un fragmento de mucosa, del
Esta prolonga la de la tráquea, con su revestimiento epitelial espolón bronquial o de un tumor, mediante toma directa o
ciliado, sus glándulas de mucus que desaparecen en el bron- por aspiración.
quíolo. Un aparato muscular liso, dispuesto alrededor de la – La introducción de sondas o cepillos muy finos, hasta la perife-
mucosa, de forma helicoidal [músculo de Reisseisen], muy desa- ria del pulmón.
rrollado en la pared de los bronquíolos. La mucosa se halla sepa- – El tratamiento de ciertas lesiones endobronquiales (extracción
rada de la capa fibrocartilaginosa por una submucosa delgada de cuerpos extraños, aspiración de secreciones mucopurulen-
pero rica en vasos. tas o de sangre, cauterización química o con rayo láser).
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Árbol bronquial 1095
Bronquio segmentario basal posterior Bronquio segmentario Bronquio segmentario basal anterior
basal posterior
Bronquio segmentario basal lateral Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal anterior Bronquio segmentario basal medial
Bronquio segmentario basal medial Bronquio segmentario superior
del lóbulo inferior derecho
Bronquio segmentario superior
del lóbulo inferior izquierdo Bronquio segmentario medial
Bronquio segmentario
lateral del lóbulo medio
Bronquio inferior de la língula
Bronquio superior de la língula
Bronquio segmentario anterior
Bronquio segmentario anterior
Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario posterior Bronquio segmentario apical
del lóbulo superior derecho
Bronquio segmentario apical
del lóbulo superior izquierdo
Fig. 95-6. Los bronquios, tal como se muestran en el examen endoscópico, con el aspecto de los diversos orificios de los bron-
quios lobares y segmentarios.
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96 Vascularización e inervación pulmonares
Los bronquios principales, los vasos, los nodos linfáticos pueden medir las presiones existentes en las arterias pulmona-
y los nervios de los pulmones constituyen las raíces pulmona- res y extraer muestras de la sangre para diferentes estudios.
res [pedículos pulmonares], derecha e izquierda, que ponen en
conexión a cada uno de los pulmones con el mediastino.
Los pulmones disponen de una doble vascularización sanguí- Arteria pulmonar derecha
nea: Rama terminal del tronco pulmonar que irriga el pulmón de-
recho (figs. 96-1 y 96-2). Es más voluminosa y más larga que su
– Funcional, que asegura el pasaje de la sangre procedente del homónima izquierda.
corazón derecho hacia los pulmones, donde se produce la Después de haber cruzado la cara posterior de la aorta ascen-
función de la hematosis antes de alcanzar el corazón izquier- dente y luego la cara posterior de la vena cava superior, aplicada
do. Esta es la circulación pulmonar o pequeña circulación. sobre el atrio izquierdo y delante de este, la arteria alcanza, por un
– Nutricia, encargada del aporte de nutrientes a los tejidos trayecto transversal lateral, algo oblicuo hacia arriba, la cara anterior
bronquiales y pulmonar. Es de origen aórtico y pertenece, con del bronquio principal derecho. Cruza esta cara pasando por deba-
las restricciones que se describen más adelante, a la circula- jo del bronquio lobar superior derecho pero por encima del
ción sistémica o gran circulación. bronquio lobar medio, aplicada a la cara anterior del bronquio
principal (fig. 96-2). Se inclina hacia atrás para ubicarse en la cara
Se debe describir, además, la vascularización linfática del lateral del bronquio principal, como se la observa en el fondo de la
pulmón y finalmente la inervación autónoma del órgano. fisura oblicua. Se sitúa luego lateral a los bronquios basales del lóbu-
lo inferior, donde emite sus ramas segmentarias y terminal.
ARTERIAS PULMONARES
Arterias lobares superiores
Existe una arteria pulmonar derecha y una arteria pul- Están destinadas a los segmentos del lóbulo superior (figs.
monar izquierda, que son las ramas terminales del tronco 96-2 y 96-3). Por detrás de la vena cava superior, la arteria pul-
pulmonar, originado en el ventrículo derecho. La bifurcación monar derecha origina una arteria que se aplica a la cara anterior
del tronco pulmonar está envuelta por el pericardio. La porción del bronquio lobar superior, la cual, en el hilio del lóbulo, pro-
intrapericárdica de la arteria pulmonar derecha e izquierda se ha porciona una arteria segmentaria anterior y un tronco api-
estudiado con el pericardio. Aquí se analiza su trayecto extrape- coposterior que suministra las arterias segmentarias apical y
ricárdico y su distribución en los pulmones. posterior. La arteria anterior puede originarse directamente de
la arteria pulmonar derecha como una segunda rama anterior.
Con frecuencia se observa más abajo, en el fondo de la fisura
Generalidades oblicua, una arteria posterior o dorsal que asciende detrás del
– Las arterias pulmonares son vasos de la circulación pulmonar bronquio segmentario posterior (arteria retrobronquial). Esta úl-
(pequeña circulación) que contienen sangre carbooxige- tima puede dar toda la irrigación del segmento posterior, com-
nada. La sangre circula en ellas bajo una débil presión (16 a partirla con una rama posterior del tronco que suministra la api-
20 cm de agua). Poseen paredes delgadas y bastante frágiles. cal, o bien faltar; entonces el segmento posterior en su totalidad
– Su revestimiento interno, o íntima, posee una viva sensibilidad es irrigado por una rama del tronco apicoposterior.
ante las irritaciones repetidas (p. ej. dolores reflejos de las em-
bolias pulmonares). Arteria lobar media
– Las arterias pulmonares están rodeadas por una vaina propia
En general son dos: la arteria segmentaria medial, que si-
que es una prolongación del pericardio fibroso. Bajo esta vaina
se encuentra un plano de separación que permite, en general, gue la cara superior del bronquio lobar medio, y la arteria seg-
mentaria lateral, que nace de la arteria pulmonar derecha más
una disección fácil de estos frágiles vasos.
lateralmente, frente al origen de la arteria segmentaria superior
– Su distribución general sigue la del árbol bronquial sobre el
cual se aplican. En el pulmón adoptan una ramificación de del lóbulo inferior (figs. 96-2 y 96-4). Cuando la segunda arteria
para el lóbulo medio falta, este lóbulo recibe una sola arteria que
acuerdo con la distribución segmentaria de los bron-
corresponde a la arteria segmentaria medial, la que es constante
quios. Son pocos los casos de arteria lobar única. La dispo-
y en estos casos es más voluminosa, y da origen a la lateral.
sición descrita aquí está sometida a frecuentes variaciones
(véase Árbol bronquial).
– Las arterias pulmonares pueden explorarse por angiocardiogra- Arterias lobares inferiores
fía, después de la inyección de un producto radiopaco por vía Se distinguen: la arteria segmentaria superior, la arteria su-
venosa. Introduciendo una sonda a través de las venas sistémi- bapical y la porción basal con las arterias segmentarias basales
cas, una vez llegada esta al corazón (cateterismo cardíaco), se (figs. 96-2 a 96-4).
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Fig. 1339 (pág. 1271)
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Vascularización e inervación pulmonares 1097
A. lobares superiores
A. segmentaria anterior A. segmentaria apical
Tráquea
Bronquio principal derecho
V. apical
V. anterior
V. pulmonar superior derecha A. pulmonar derecha
V. cava superior
Aorta ascendente
Tronco pulmonar
Fig. 96-1. Raíz pulmonar derecha, vista anterior.
Arteria segmentaria superior [arteria apical] Arteria subapical
Nace de la vertiente posterior de la arteria pulmonar dere- Nace de la arteria pulmonar derecha, por debajo de la pre-
cha en el sector superior de la fisura oblicua a nivel, ligeramente cedente, a una distancia variable. De inmediato se sitúa sobre la
por arriba o por debajo cuando se genera directamente de la cara superior del bronquio subapical y se distribuye como él. El
arteria pulmonar derecha, del origen de la arteria segmentaria origen de esta arteria es siempre profundo intraparenquimatoso;
lateral del lóbulo medio. Desde su origen la arteria se aplica a la puede observarse su nacimiento en la fisura oblicua.
cara superior y lateral del bronquio segmentario superior [apical
o de Nelson]. La arteria segmentaria superior del lóbulo inferior Porción basal
puede bifurcarse o trifurcarse; sus ramas siguen las divisiones del La arteria pulmonar derecha en el lóbulo inferior proporciona
bronquio. colaterales a los segmentos basales. Puede existir un segmento
Tráquea
V. apical
Bronquio segmentario apical
Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario anterior
V. posterior
Tronco pulmonar
V. del lóbulo medio
Bronquio segmentario lateral V. pulmonar superior derecha
Bronquio segmentario medial
Bronquio segmentario
basal medial V. pulmonar inferior derecha
Bronquio segmentario basal anterior
Bronquio segmentario
V. superior
basal lateral
V. basal común
Fig. 96-2. Raíz broncovascular del pulmón derecho, vista anterior.
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1098 Sistema respiratorio
Lóbulo superior
A. segmentaria posterior
Bronquio lobar superior
Lóbulo medio
Bronquio principal derecho
A. segmentaria superior
A. lobar media
Lóbulo inferior
Bronquio lobar medio
Bronquio segmentario superior Porción basal
de las a. lobares inferiores
Fig. 96-3. Arteria pulmonar derecha en la fisura oblicua. Se han separado los lóbulos pulmonares. Vista posterolateral.
de arteria entre la arteria segmentaria superior y el origen de la mún con la precedente; está destinada al segmento del mis-
basal medial en donde la arteria pulmonar derecha no emite co- mo nombre.
laterales: este se designa porción basal. 3. Arteria segmentaria basal lateral. Su origen es profundo
Al igual que en el árbol bronquial, en el lóbulo inferior se reco- en el hilio lobar; única o doble, se reparte como el bronquio
nocen las siguientes ramas por su orden de origen: segmentario basal lateral.
4. Arteria segmentaria basal posterior. Corresponde a la ter-
1. Arteria segmentaria basal medial. Es la más elevada, nace minación de la arteria pulmonar derecha, se distribuye en el
cerca de la fisura y sigue al bronquio homólogo. territorio bronquial del mismo nombre. De ella pueden sur-
2. Arteria segmentaria basal anterior. Puede generarse a gir la subapical, arterias suplementarias para el vértice, para el
partir de la arteria pulmonar derecha o bien de un tronco co- segmento basal lateral o el basal medial (Latarjet-Magnin).
Lóbulo superior
V. superior
A. segmentaria posterior
A. segmentaria superior
A. pulmonar derecha
Lóbulo inferior V. pulmonar superior derecha
Porción basal A. segmentaria medial
de las a. lobares inferiores A. segmentaria lateral
Lóbulo medio
Fig. 96-4. Arteria pulmonar derecha vista en el fondo de la fisura oblicua, luego de la separación de los lóbulos pulmonares
derechos.
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Vascularización e inervación pulmonares 1099
Arteria pulmonar izquierda nacen de un tronco único, apicoposterior, que da origen a
la arteria segmentaria apical y a la arteria segmentaria
La arteria, luego de un corto trayecto en el pericardio, se diri- posterior. Surge de la cara convexa de la arteria pulmonar
ge hacia atrás y a la izquierda prolongando el tronco pulmonar izquierda en el momento en que la arteria cruza la cara su-
(figs. 96-5 y 96-6). Emerge del pericardio adelante y algo debajo perior del bronquio principal. La arteria segmentaria apical
del bronquio principal izquierdo, cruza su cara anterior y se si- puede originarse independientemente en la arteria pulmonar
túa en su cara superior ubicada en el ángulo superior de origen izquierda; en este caso, constituye la segunda rama arterial y es
del bronquio lobar superior izquierdo. Este trayecto está situado más voluminosa que la arteria posterior.
debajo y lateral al arco aórtico. La cara superior de la arteria pul-
monar izquierda en su porción extrapericárdica está unida a la Los segmentos apicoposterior y anterior (culmen) son irriga-
cara inferior de la aorta por el ligamento arterioso (vestigio del dos por las arterias precedentes.
conducto arterioso embrionario). Luego de haber contorneado La arteria pulmonar izquierda (fig. 96-6) genera en la pro-
el bronquio principal izquierdo, la arteria pulmonar se sitúa en la fundidad de la fisura una o más ramas para el lóbulo superior; la
cara lateral del bronquio principal, en el fondo de la fisura interlo-
última puede estar destinada a la língula (disposición frecuente).
bar, donde proporciona ramas para el lóbulo superior y penetra
Puede observarse:
haciéndose intraparenquimatosa en el lóbulo inferior, por la cara
interlobar, al que suministra ramas segmentarias y termina como
– Una arteria para el segmento posterior.
porción basal.
– Una arteria para el segmento lateral [axilar].
– Una arteria para el segmento anterior.
Arterias lobares superiores – La arteria para la língula, única o bien dos ramas, lingular
No existe arteria lobar para el lóbulo superior izquierdo (figs. inferior y lingular superior, una para cada subsegmento de la
96-5 y 96-6). Las ramas que proporciona la arteria pulmonar língula.
izquierda en su trayecto prebronquial, suprabronquial y retro- – La arteria de la língula se origina con bastante frecuencia por
bronquial son arterias segmentarias, bisegmentarias y/o subseg- un tronco común anterolingular (primera arteria para el lóbu-
mentarias, que nacen en forma aislada de la arteria pulmonar lo) total o parcialmente. En el primer caso, la arteria lingular no
izquierda (Ruiz Liard). existe como colateral en la fisura.
Las arterias se originan según el orden siguiente:
Arterias lobares inferiores
1. Arteria segmentaria anterior. Es la primera arteria para el
lóbulo superior: nace delante del bronquio lobar y se dirige Nacen en el fondo de la fisura (figs. 96-5 y 96-6).
abajo, lateral y adelante. Puede ser la arteria lingular o bien
originar de un tronco común la rama anterior destinada al Arteria segmentaria superior [arteria del ápice]
segmento anterior del culmen, rama ascendente, y la rama Se origina en la cara posterior y lateral de la arteria pulmonar
lingular, rama descendente. izquierda; puede ser única o doble. Se distribuye según las ramas
2. Arterias segmentarias apical y posterior. Por lo general bronquiales del segmento.
Bronquio segmentario apical
Bronquio segmentario posterior
Bronquio principal izquierdo Bronquio segmentario anterior
A. pulmonar izquierda
Bronquio segmentario superior
e inferior de la língula
V. pulmonar superior izquierda V. lingular
V. pulmonar inferior izquierda Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal anterior
V. superior Bronquio segmentario basal posterior
V. basal común
Fig. 96-5. Raíz broncovascular del pulmón izquierdo, vista anterior.
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1100 Sistema respiratorio
Cara interlobar del lóbulo inferior
Cara interlobar del lóbulo superior
A. pulmonar izquierda
A. segmentaria superior
A. lingular Porción basal
de las a. lobares inferiores
A. segmentaria basal posterior
A. segmentaria basal lateral
A. segmentaria basal anterior
Cara interlobar del lóbulo inferior
Cara interlobar de la língula
del pulmón izquierdo Cara costal del lóbulo inferior
Fig. 96-6. Arteria pulmonar izquierda vista en el fondo de la fisura oblicua, luego de la separación de los lóbulos pulmonares
izquierdos.
Porción basal VENAS PULMONARES
La arteria pulmonar situada en la cara lateral del bronquio
lobar inferior se profundiza en la cara fisural (intraparenquima- Nacen en la red capilar perialveolar y se reúnen en una red
tosa) dando las siguientes colaterales: por debajo del origen de perilobulillar que también recoge la sangre de las venas bron-
la arteria de la língula, puede existir un tronco corto de la arteria quiales periféricas y de las venas subpleurales. De esta manera se
pulmonar, porción basal [tronco de las arterias basales]. Pueden constituyen colaterales venosas (intersegmentarias) situadas en
reconocerse una arteria segmentaria basal anterior, una ba- la periferia de los segmentos pulmonares, independientes
sal lateral, una basal posterior y una basal medial. del árbol bronquial, que drenan así la sangre venosa de más de
Estas arterias se dirigen al encuentro de sus bronquios seg- un segmento.
mentarios y se reparten como ellos. Las venas intersegmentarias, por su reunión, forman las venas
lobares, las que constituyen, casi sin excepción, las venas pulmo-
nares que se vuelcan en el atrio izquierdo.
Arterias lobares anómalas Deben recordarse las nociones siguientes:
Con esta denominación se agrupan arterias originadas de
la aorta o de sus ramas (arterias sistémicas) que en su disposi- – Las venas pulmonares contienen sangre oxigenada; pero es-
ción más frecuente están destinadas a los lóbulos inferiores, pe- tas venas recogen también, a partir de las venas bronquiales,
netrando por el ligamento pulmonar, aun cuando puedan estar cierta cantidad de sangre carbooxigenada que disminuye lige-
destinadas a otros lóbulos del pulmón. ramente la saturación de oxígeno de la sangre mezclada que
Estas arterias, que es necesario distinguir de las arterias bron- llega al atrio izquierdo.
quiales, irrigan una porción del lóbulo más o menos extensa, que – El trayecto extrapericárdico de las venas pulmonares es cor-
puede ser total. Habitualmente coexisten con alteraciones tales to. El tiempo venoso de los trasplantes pulmonares exige
como degeneración quística, dilataciones bronquiales, etc., que la sección y la sutura de la parte correspondiente del atrio
caracterizan una forma de secuestro pulmonar: el secuestro izquierdo, más fácil y más segura que la de las venas propia-
pulmonar con arteria anormal de Pryce. mente dichas.
Distribución intrapulmonar Venas pulmonares derechas
Sigue exactamente y hasta en el lobulillo pulmonar la dispo- Son dos: la vena pulmonar superior derecha y la vena
sición bronquial. En ese trayecto, las ramas de las arterias pulmo- pulmonar inferior derecha (figs. 96-1 y 96-2). La vena supe-
nares contraen anastomosis con las arterias bronquiales, estas rior recoge la sangre del lóbulo superior y medio, y la vena infe-
últimas, arterias nutricias del pulmón de origen aórtico. rior, la del lóbulo inferior.
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Vascularización e inervación pulmonares 1101
Vena pulmonar superior derecha Vena pulmonar inferior derecha
Las venas en el pulmón tienen un origen intrasegmentario, La vena pulmonar inferior derecha, corta y transversal,
perisegmentario y un trayecto intersegmentario. está situada en el lóbulo detrás del bronquio principal. En
La vena pulmonar superior derecha es oblicua abajo, atrás y ella puede terminar la vena del lóbulo medio. Su trayecto
medialmente, se halla situada adelante y luego debajo de la arteria extrapericárdico es corto (1 cm, en promedio) y su envoltura
pulmonar derecha (W. Ewart). Penetra en el pericardio, por detrás pericárdica se prolonga lejos hacia la cortical del pulmón. En
del nervio frénico derecho (fig. 96-7). En el pericardio constituye el pericardio alcanza inmediatamente el atrio izquierdo, de-
el límite posterolateral del receso retrocava (Allison). Termina en bajo y detrás de la vena pulmonar superior, detrás del surco
la parte lateral y superior del atrio izquierdo. Drena la sangre del interatrial.
lóbulo superior y del lóbulo medio del pulmón derecho. Rara vez existe un tronco común para las venas pulmonares
derechas con un solo orificio en el atrio izquierdo.
Lóbulo superior Drena la sangre del lóbulo inferior. Está constituida por las ve-
Es drenado por tres venas principales: nas superior y basal común.
– La vena apical que recorre el borde anterior del hilio lobar
[vena hiliomarginal anterior], delante del plano arterial. Esta Vena superior
vena, cuando existe, es oblicua abajo y medialmente. Originada del segmento apical del lóbulo, es casi vertical,
– La vena posterior [interlobar cisural] nace del segmento oblicua abajo y medialmente, situada por detrás de los bron-
posterior del lóbulo, constituye el origen de la vena lobar quios. Se reúne casi siempre detrás de ellos en un tronco único,
(Appleton, Ruiz Liard). En su trayecto recibe afluentes del vér- antes de emerger del parénquima.
tice del lóbulo inferior así como del lóbulo medio (fig. 96-4).
Pasa luego arriba de la arteria pulmonar derecha, sobre la que Vena basal común
se aplica y contornea lateralmente, y luego por delante. Drena
las venas intersegmentarias del lóbulo superior. Recibe la vena Voluminosa y horizontal, está formada por la reunión de las
apical en la parte anteroinferior del hilio y una vena anterofisu- venas intersegmentarias e intrasegmentarias basales. Emerge
ral [interlobar anterior] (Ruiz Liard, Latarjet). por la cara mediastínica del lóbulo inferior.
– La vena anterior, que recibe la sangre del segmento anterior
del lóbulo superior del pulmón derecho. Venas pulmonares izquierdas
Lóbulo medio Existen dos, son las venas pulmonares superior e inferior
Existen venas de pequeño calibre que drenan en las venas del izquierdas, cada una de las cuales corresponde a los lóbulos
superior e inferior del pulmón (fig. 96-5).
lóbulo superior, sea en la parte posterior de la fisura horizontal o
en las partes fusionadas de esta fisura (fig. 96-2). La vena del
lóbulo medio resulta de la unión de la porción lateral y de la Vena pulmonar superior izquierda
medial, se hace superficial medialmente y emerge por debajo Está formada por la reunión de las venas del culmen y de la
del bronquio. Se reúne con la vena del lóbulo superior para cons- língula que constituyen en general, dos troncos distintos (fig.
tituir la vena pulmonar superior derecha. 96-5):
V. braquiocefálica derecha V. braquiocefálica izquierda
V. cava superior
Aorta ascendente
Bronquio principal derecho
A. lobar superior derecha
V. pulmonar superior derecha
A. pulmonar derecha Aurícula [orejuela] derecha
Receso interpulmonar
V. pulmonar inferior derecha
Pericardio fibroso reclinado
Fig. 96-7. Parte anterosuperior derecha de la cavidad pericárdica, vista anterior (según Milhiet).
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1102 Sistema respiratorio
– Las venas del culmen son superficiales (venas apicoposte- – Por el calibre reducido de estos vasos y sus paredes muscula-
rior y anterior) y profundas. Se originan de las venas inter- res y elásticas.
segmentarias con un afluente que viene del tabique interseg- – Por un retorno venoso original, puesto que este se reparte en-
mentario culmino-lingular. tre las venas de las circulaciones mayor y menor.
– La vena lingular recoge la sangre de este segmento por una
vena medial superficial y una vena profunda, que nace del ta- Esenciales para la vida del pulmón, se encuentran profunda-
bique intersubsegmentario de la língula. mente modificadas en estados patológicos. Esta circulación ha
sido objeto de numerosos estudios recientes (Camarri y Marini,
La vena pulmonar superior izquierda, oblicua abajo, me- Gudkowicz), justificados por los problemas que se suscitan en el
dial y posteriormente, constituye el elemento más anterior de la curso de las exéresis y en los trasplantes pulmonares.
raíz pulmonar izquierda: es prearterial y prebronquial. Su trayecto Las arterias bronquiales son diferentes a la derecha y a la iz-
extrapericárdico es corto, de 10 a 12 mm. En el pericardio pasa quierda.
por detrás de la base de la aurícula [orejuela] izquierda y llega al
ángulo superoexterno del atrio izquierdo. Arterias bronquiales derechas
En general, existe una sola arteria bronquial derecha que
Vena pulmonar inferior izquierda en el 80% de los casos nace de un tronco común con la tercera
Es semejante a su homóloga derecha (fig. 96-5). Se forma por arteria intercostal aórtica derecha (tronco broncointercostal). La
una vena superior que drena el vértice del lóbulo inferior y el ta- arteria bronquial derecha pasa por detrás del esófago, cruza el
bique intersegmentario y una vena basal común voluminosa, que borde derecho de este y aborda la cara posterior del bronquio
drena los distintos segmentos basales y reúne venas intersegmenta- principal derecho a 1 cm de la bifurcación traqueal. Da ramas
rias e intrasegmentarias. Su trayecto extrapericárdico es transversal y colaterales, de muy pequeño calibre, al esófago, al pericardio, a
se halla situada en la cara mediastínica del lóbulo inferior. El pericar- los nodos linfáticos y a la pleura parietal.
dio también se prolonga sobre la vena hacia la periferia del lóbulo. Otra rama colateral sigue el borde inferior de la bifurcación
El trayecto intrapericárdico es corto y la entrada en el atrio izquierdo traqueal y se anastomosa con una rama similar proveniente del
está situada por debajo y detrás de la vena pulmonar superior. lado izquierdo (arcada subcarinal de Latarjet y Juttin). El tronco
principal sigue la cara posterior del eje bronquial. Emite numero-
sas ramas que se sitúan en la vaina peribronquial y acompañan
CIRCULACIÓN SISTÉMICA PULMONAR
las diversas divisiones bronquiales hasta la periferia del pulmón,
anastomosándose ampliamente entre sí alrededor de cada bron-
Arterias bronquiales quio. Colaterales de esta arteria perforan las paredes de los bron-
Aseguran la circulación nutricia del pulmón y se oponen a los quios para formar una red de capilares submucosos.
vasos de la circulación funcional (figs. 96-8 y 96-9):
– Por el origen aórtico de las arterias, estas pertenecen a la circu- Arterias bronquiales izquierdas
lación sistémica [gran circulación] y proporcionan al parénqui- En general, existen dos arterias bronquiales izquier-
ma pulmonar y a las paredes bronquiales sangre oxigenada. das (88% de los casos). Se originan aisladamente de la aorta a
Tráquea
Aorta
Bronquio principal derecho
Bronquio lobar superior derecho R. bronquial de la aorta
Bronquio principal izquierdo
Bronquio lobar superior izquierdo
Bronquio segmentario superior
Bronquio lobar medio e inferior de la língula
Bronquio lobar inferior derecho
Bronquio lobar inferior izquierdo
R. bronquial que origina
ramas para la tráquea
Fig. 96-8. Disposición de las arterias bronquiales, vista anterior (Latarjet y Magnin).
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Vascularización e inervación pulmonares 1103
Tráquea
Bronquio principal izquierdo
Bronquio principal derecho
R. bronquial, preesofágica
R. bronquial
Bronquio lobar superior derecho
Bronquio lobar superior izquierdo Arcada arterial subcarinal
Bronquio segmentario superior R. bronquial, retroesofágica
e inferior de la língula Bronquio intermedio
R. bronquial
Bronquio lobar medio
Bronquio lobar inferior izquierdo
Bronquio lobar inferior derecho
Aorta torácica Esófago
Fig. 96-9. Disposición de las arterias bronquiales, vista posterior (Latarjet y Magnin).
nivel de T6 y se sitúan detrás del bronquio principal izquierdo. culación] que terminan a la derecha, en la vena ácigos, y a la
Proporcionan colaterales similares y se expanden de la misma izquierda, en la hemiácigos o en el tronco común de las venas
manera que las del lado derecho. intercostales superiores, afluente de la vena braquiocefálica
izquierda.
Variaciones B. La sangre venosa distal (bronquios segmentarios y más allá
Conciernen en especial al origen y al número de las arterias de estos) es recogida por las venas pulmonares. Retorna
pues al corazón izquierdo mezclada con sangre oxigenada,
bronquiales. Estas variaciones son numerosas, pero en todos los
disminuyendo la saturación del oxígeno.
casos:
– El origen de la arteria (o de las arterias) bronquial derecha se Anastomosis con las arterias pulmonares
halla en la pared posterior derecha de la aorta. Se ponen de manifiesto mediante inyecciones con sustancias
– El origen de las arterias bronquiales izquierdas se encuentra de una viscosidad comparable a la de la sangre. Se observa así
en la pared anterior e izquierda de la aorta. que el material aparece en las venas bronquiales. Este hecho es
más evidente en pulmones con determinadas afecciones, pero
Anastomosis también se lo observa en pulmones normales.
Se las describe en el capítulo: Distribución intraparenquima-
tosa pulmonar. Anastomosis con las venas pulmonares
Cuando se inyecta en las arterias bronquiales un material de vis-
cosidad comparable a la de la sangre, se observa su penetración en
Otras arterias las venas pulmonares. De la misma manera que en las anastomosis
El pulmón puede recibir otras arterias procedentes de la cir- de las arterias bronquiales con las venas pulmonares, una parte del
culación sistémica, independiente de las arterias bronquiales lecho capilar es drenado por las venas pulmonares (fig. 96-10).
(véase Arterias lobares anómalas). Del estudio de la disposición de estas anastomosis pueden
jerarquizarse dos regiones diferentes (Latarjet y Magnin):
Drenaje venoso de la sangre sistémica A. Una región proximal yuxtahiliar, donde la sangre carbooxi-
genada se drena en la circulación sistémica.
Venas bronquiales B. Una región distal, importante, que envía su sangre al corazón
Existe un doble drenaje venoso de la sangre bronquial izquierdo siguiendo la vía de retorno de la pequeña circulación
(Zuckerkandl, Miller): y realiza una mezcla de sangre carbooxigenada y oxigenada.
A. La sangre venosa de los bronquios principales y lobares es Debe recordarse: la circulación bronquial no es una circu-
drenada por vénulas de la circulación sistémica [gran cir- lación autónoma, destinada exclusivamente a las paredes de
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1104 Sistema respiratorio
Vasos linfáticos subpleurales
Red de la a. bronquial
Vasos linfáticos
Bronquio peribronquiales
y periarteriales
R. de la a. pulmonar
Vaso linfático
del tabique interlobulillar
V. pulmonar en la periferia
del lobulillo
Fig. 96-10. Arquitectura del lobulillo pulmonar según Miller (Latarjet y Magnin).
los bronquios, sino que está unida a la circulación pulmonar por do por las venas pulmonares. Existe, pues, en el pulmón un corto-
sus venas, así como por anastomosis arteriales. Existe, pues, en circuito vascular (ventrículo izquierdo, aorta, arterias bronquiales,
el pulmón normal una mezcla de la sangre de las circulaciones venas bronquiales, venas pulmonares, aurícula izquierda) que no
mayor y menor. Estas condiciones desempeñan una acción im- obedece las reglas habituales de la circulación sistémica.
portante en la vida del pulmón normal y patológico.
Características patológicas
Exploración en el ser vivo Todos los procesos patológicos pulmonares generan una
reacción de hipervascularización bronquial, difusa o localizada,
Exploración radiológica con abertura de las anastomosis con la circulación pulmonar. El
mismo fenómeno se produce en caso de atresia de la arteria pul-
La arteriografía bronquial es posible por cateterismo de los
monar o después de la ligadura de esta arteria.
orificios aórticos de las arterias. Esta permite:
– Objetivar el trayecto, las dimensiones y las ramificaciones arte- LINFÁTICOS DE LOS PULMONES
riales.
– Inyectar eventualmente (tratamiento de las hemoptisis) ém- Los vasos linfáticos originados en la periferia pulmonar siguen
bolos artificiales que interrumpen la circulación y detienen la los ejes bronquiales y se vierten en nodos linfáticos que se pue-
hemorragia (embolización de las arterias bronquiales). den dividir en tres grupos:
Características hemodinámicas A. Nodos lobares, agrupados alrededor del origen de los bron-
La sangre arterial bronquial representa la circulación sisté- quios lobares.
mica en el pulmón. Está sometida a la presión arterial sistémica, B. Nodos de la raíz pulmonar, en torno al bronquio principal.
muy superior a la presión arterial pulmonar. Cuando se abren las C. Nodos mediastínicos, divididos en diferentes grupos en
anastomosis entre los dos sistemas permiten el paso de la sangre relación con la bifurcación traqueal y los ejes verticales del
oxigenada bronquial al lecho arterial pulmonar, donde la sangre mediastino.
no está todavía oxigenada. Esta abertura aumenta la presión en
el lecho capilar pulmonar. La disposición de esos nodos linfáticos es diferente a la dere-
En cuanto al retorno venoso, este opone aproximadamente cha y a la izquierda.
un cuarto de la sangre bronquial que vuelve al corazón derecho, a La descripción que se hace aquí corresponde a los trabajos
los tres cuartos, aproximadamente, que vuelven al corazón izquier- clásicos de Rouvière retomados por Cordier y Dyon. Los nodos
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Vascularización e inervación pulmonares 1105
linfáticos reaccionan en contacto con las inflamaciones e infec- Nodos linfáticos de la raíz pulmonar
ciones pulmonares. Son invadidos en los cánceres broncopul- [pediculares]
monares. Las vías linfáticas más allá de los nodos linfáticos trazan Forman dos grupos distintos:
el camino de la propagación cancerosa.
A. Grupo anterior. Situado entre la cara anterior del bronquio
Linfáticos del pulmón derecho principal derecho y la arteria pulmonar o delante de esta (no-
dos prearteriales).
Nodos linfáticos lobares B. Grupo inferior. Se puede dividir en dos formaciones diferentes:
Se agrupan alrededor del origen de los bronquios lobares en – Nodos infrabronquiales: situados bajo el bronquio prin-
tres grupos (figs. 96-11 a 96-13): cipal, en dirección de la bifurcación traqueal.
– Nodos venosos inferiores: situados detrás de la vena
A. Grupo del lóbulo superior. Con un nodo linfático del arco pulmonar inferior, debajo de la pleura que constituye el
de la vena ácigos, un nodo prebronquial y un nodo infrabron- ligamento pulmonar.
quial.
B. Grupo del lóbulo medio. Con un nodo suprabronquial late- Los nodos de la raíz pulmonar son drenados por colectores
ral y un nodo situado en el ángulo de los bronquios lobares. dirigidos sea arriba y medialmente o abajo y atrás, hacia los no-
C. Grupo del lóbulo inferior. Con un nodo superior sobre el dos mediastínicos y los troncos que ellos constituyen.
bronquio segmentario superior y nodos inconstantes en la
separación de los bronquios segmentarios basales. Nodos linfáticos mediastínicos
Se describen, de adelante hacia atrás y de arriba hacia abajo,
De hecho, los nodos linfáticos lobares derechos se reúnen los nodos mediastínicos anteriores, los nodos paratraqueales de-
más a menudo en un conjunto predominante (Borrie) que re- rechos, los nodos linfáticos traqueobronquiales inferiores y final-
cibe vasos linfáticos originados en los tres lóbulos. Este conjunto mente los nodos del ligamento pulmonar:
se dispone alrededor del bronquio principal, en el fondo de la
fisura oblicua, bajo el bronquio lobar superior, por encima del A. Nodos linfáticos mediastínicos anteriores derechos.
lóbulo medio. Se hallan en relación inmediata con la arteria pul- Ascienden por delante del nervio frénico y de la vena cava su-
monar derecha y las ramas que esta emite en esta región. perior, bajo la pleura, y terminan en el nodo linfático [Bartels]
Nodo supraclavicular
Nodos paratraqueales derechos
Nodos paratraqueales
izquierdos
Nodo del arco
de la v. ácigos
V. ácigos
Lóbulo superior
Nodos traqueobronquiales
Nodos broncopulmonares inferiores
Lóbulo medio
del pulmón derecho
Nodo del lig. pulmonar
Nodo celíaco
Lóbulo inferior
Fig. 96-11. Vasos y nodos linfáticos del pulmón derecho, vista anterior (Rouvière), modificada según conceptos de Dyon.
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1106 Sistema respiratorio
Nodos paratraqueales derechos
V. cava superior
Nodo paratraqueal derecho
V. ácigos
Nodos paratraqueales izquierdos Lóbulo superior
Nodo broncopulmonar
Lóbulo medio
del pulmón derecho
Nodo broncopulmonar
Nodos traqueobronquiales
inferiores
Nodos yuxtaesofágicos
Nodo del lig. pulmonar
Nodos yuxtaesofágicos
Esófago
Lóbulo inferior
Nodo celíaco
Fig. 96-12. Vasos y nodos linfáticos del pulmón derecho, vista posterior (Rouvière), modificada según conceptos de Dyon.
Glándula tiroides
Nodos profundos superiores
Nodos paratraquales
Nodo del arco de la vena ácigos
Grupo anterior derecho
Nodos traqueobronquiales
inferiores
Nodos del ligamento
pulmonar
Nodos yuxtaesofágicos
Fig. 96-13. Nodos linfáticos torácicos, vista lateral derecha (Rouvière).
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Vascularización e inervación pulmonares 1107
situado delante de la reunión de las dos venas braquiocefá- originan linfáticos que ascienden hacia los nodos linfáticos
licas. Estos nodos reciben los colectores que se originan en paratraqueales derechos, pasando sea delante o detrás de
los nodos linfáticos por delante de la raíz pulmonar [prepe- la bifurcación. Aun cuando no es constante, estos linfáticos
diculares]. Son drenados directamente en el ángulo yugulo- pueden conectarse con los nodos linfáticos paratraqueales
subclavio. izquierdos.
B. Nodos linfáticos paratraqueales derechos. En su origen D. Nodos linfáticos del ligamento pulmonar. Drenan los lin-
se encuentran de tres a seis nodos situados en un espacio fáticos que se generan en el lóbulo inferior. Están situados en
comprendido entre la vena cava superior adelante, el arco el borde derecho del esófago y son drenados:
aórtico medialmente, la tráquea atrás, la pleura mediastínica – Por arriba, por los nodos linfáticos traqueobronquiales infe-
lateralmente, el arco de la vena ácigos abajo y la arteria subcla- riores.
via arriba [fosita de Barety]: – Por abajo, a través del hiato esofágico del diafragma hacia
– Reciben colectores que se originan en los nodos lobares y los nodos linfáticos celíacos (Vial).
siguen la cara superior del bronquio principal. Reciben tam-
bién troncos linfáticos provenientes de los nodos traqueo- Todos los vasos linfáticos del pulmón derecho, con excep-
bronquiales inferiores. ción del contingente infradiafragmático, en la práctica drenan
– Ascienden hacia la fosa supraclavicular, intercambiando hacia la fosa supraclavicular derecha en el ángulo venoso yu-
anastomosis pretraqueales con nodos paratraqueales iz- gulosubclavio derecho y en el conducto linfático derecho.
quierdos, y terminan por varios conductos en el confluen-
te yugulosubclavio. Están también conectados a los nodos
preescalénicos de la fosa supraclavicular. Linfáticos del pulmón izquierdo
C. Nodos linfáticos traqueobronquiales inferiores [inter-
traqueobronquiales]. Es la encrucijada principal de los Nodos linfáticos lobares
nodos pulmonares, pues drena también el pulmón izquierdo. Forman dos grupos, alrededor del origen de cada uno de los
Los nodos linfáticos están situados bajo la carina, en la bifur- bronquios lobares (figs. 96-14 a 96-16):
cación bronquial a la que adhieren, por encima del pericardio
que oculta el atrio izquierdo, delante del esófago. La arcada A. Grupo del lóbulo superior. Con un nodo medial situado
arterial subcarinal transita entre estos nodos linfáticos que entre las ramas arteriales del culmen y un nodo interlobar
reciben, del lado derecho, los linfáticos que nacen de los no- contra la arteria lingular y, especialmente, situado en el án-
dos de la raíz pulmonar, retrovenosos y de los nodos linfáticos gulo inferior del origen del bronquio lobar superior (nodo
del ligamento pulmonar. A partir de estos nodos linfáticos se linfático de Rouvière).
Nodo cervical izquierdo
Nodo supraclavicular Nodo supraclavicular
Nodos paratraqueales
izquierdos
Nodos mediastínico anterior (superior)
y del lig. arterioso (inferior)
Nodos paratraqueales derechos
Lóbulo superior
Nodo traqueobronquial inferior
Nodo broncopulmonar
Nodo del lig. pulmonar derecho Nodo del lig. pulmonar izquierdo
Lóbulo inferior
Nodo yuxtaesofágico
Nodo celíaco
Fig. 96-14. Vasos y nodos linfáticos del pulmón izquierdo, vista anterior (Rouvière), modificada según conceptos de Dyon.
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1108 Sistema respiratorio
Nodo cervical izquierdo
Nodo supraclavicular Nodo supraclavicular
Nodos paratraqueales derechos
Nodos paratraqueales izquierdos
Nodo mediastínico anterior
Aorta Nodos paratraqueales derechos
Nodo mediastínico anterior
Nodos traqueobronquiales
superiores
Nodos traqueobronquiales
Nodo broncopulmonar inferiores
Nodo del lig. Nodo del lig. pulmonar derecho
pulmonar izquierdo Nodo yuxtaesofágico
Nodo celíaco
Fig. 96-15. Vasos y nodos linfáticos del pulmón izquierdo, vista posterior (Rouvière), modificada según conceptos de Dyon.
B. Grupo del lóbulo inferior. Como a la derecha, existe un En efecto, como a la derecha, se debe reconocer la existencia
nodo linfático apical y nodos linfáticos interbronquiales ba- de un conjunto de nodos linfáticos preponderante (Borrie)
sales inconstantes. situado en el fondo de la fisura oblicua, con el nodo linfático de
Nodos profundos superiores
Conducto torácico
Nodos paratraqueales
Nodos linfáticos mediastínicos anteriores
Nodos paratraqueales
Nodo del ligamento arterioso
Nodos traqueobronquiales superiores
Anastomosis de los nodos
yuxtaesofágicos
Nodos yuxtaesofágicos
Nodos del ligamento pulmonar
Fig. 96-16. Nodos linfáticos torácicos, vista lateral izquierda (Rouvière).
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Vascularización e inervación pulmonares 1109
Rouvière adelante y el nodo linfático apical atrás, separados por Los vasos linfáticos del pulmón izquierdo, si bien en su
la arteria pulmonar. mayoría son drenados hacia la fosa supraclavicular izquier-
da y el ángulo venoso yugulosubclavio izquierdo, también
Nodos linfáticos de la raíz pulmonar [pediculares] pueden terminar drenados por las vías derechas en la fosa su-
Estos forman tres grupos: praclavicular derecha.
Si bien existen numerosas anastomosis entre los territorios
linfáticos derecho e izquierdo, parece que la corriente que las re-
A. Grupo anterosuperior. Prearterial y prevenoso, situado bajo corre está orientada de izquierda a derecha. En la práctica nunca
la pleura de la raíz [pedicular]. se ve extensión de los nodos linfáticos hacia la fosa supraclavicu-
B. Grupo posterosuperior. Situado en la cara superior del lar izquierda en los cánceres del pulmón derecho, mientras que
bronquio principal izquierdo, grupo siempre importante, los cánceres izquierdos suelen dar metástasis supraclaviculares
ubicado en contacto de las ramas superiores del nervio vago derechas.
izquierdo.
C. Grupo inferior. Sigue la cara inferior del bronquio principal,
desbordando a veces sobre la cara posterior, con un contin- EXPLORACIÓN DE LOS PULMONES
gente retrovenoso, como a la derecha.
EN EL SER VIVO
Nodos linfáticos mediastínicos Se utilizan varios métodos:
Existen tres grupos de nodos linfáticos que sirven de estación
a los vasos linfáticos pulmonares izquierdos a partir de los cuales – La radiografía, en todas sus formas, que objetiva la hipertro-
parten troncos mediastínicos: fia patológica de los nodos linfáticos.
– La mediastinoscopia (Carlens, Sarrazin), que permite ver y
A. Nodos linfáticos anteriores. Son infraaórticos, situados en la extraer los nodos linfáticos paratraqueales.
región del ligamento arterioso, en contacto con el origen del – La biopsia preescalénica (Daniels), que da cuenta de la ex-
nervio laríngeo recurrente izquierdo, encima de la arteria pul- tensión a los nodos linfáticos supraclaviculares de los procesos
monar izquierda, nodo linfático del conducto arterioso (Engel). patológicos de los nodos linfáticos mediastínicos.
Reciben colectores provenientes del lóbulo superior izquierdo. – La mediastinostomía paraesternal extrapleural, preconi-
B. Nodos linfáticos traqueobronquiales inferiores [inter- zada por Chamberlain, verdadera operación de cirugía toráci-
traqueobronquiales]. Se trata del grupo descrito anterior- ca, es muy eficaz.
mente, que recibe también un importante contingente de
vasos linfáticos peribronquiales, provenientes del pulmón
izquierdo, sea directamente de los nodos linfáticos lobares o INERVACIÓN DEL PULMÓN
de los nodos linfáticos radiculares.
C. Nodos linfáticos del ligamento pulmonar. Son idénticos Los pulmones, reciben una doble inervación autónoma (fig.
a los del lado derecho. 96-17):
Cuatro vías se ofrecen para el drenaje de estos grupos de A. Parasimpática, por los nervios vagos.
nodos linfáticos: B. Simpática, a partir del tronco simpático cervical inferior y
torácico superior (Baumann).
A. Nodos linfáticos mediastínicos anteriores: parten del
nodo linfático del conducto arterioso (Engel) y constituyen Inervación parasimpática
alrededor del nervio frénico una red de colectores interrum-
pidos por pequeños nodos linfáticos. Penetran en la base Comprende dos tipos de ramos nerviosos, provenientes del
del cuello siguiendo la arteria carótida común izquierda. nervio vago:
Terminan a menudo en el ángulo yugulosubclavio izquierdo.
B. Nodos linfáticos paratraqueales izquierdos [recurren- A. Ramos cortos. Emanados del nervio vago en el momento
tes]: continúan a los nodos linfáticos de la raíz pulmonar, que cruza la cara posterior del bronquio principal. Estos ra-
infrabronquiales, luego a los subaórticos. Ascienden en el mos son retrobronquiales, horizontales u oblicuamente des-
ángulo traqueoesofágico, detrás del nervio laríngeo recurren- cendentes. Llegan al hilio pulmonar con las arterias bronquia-
te izquierdo. Alcanzan arriba a los nodos linfáticos cervicales les y ubicados en el tejido conectivo peribronquial, en el cual,
descendentes, originados en la laringe (Gougenheim y Leval- y más o menos comunicados entre sí, constituyen, con las
Picquechef ), con los cuales termina con más frecuencia en el fibras de origen simpático, el plexo nervioso pulmonar. Los
confluente yugulosubclavio que en el conducto torácico. nervios son más cortos a la izquierda que a la derecha. El cru-
C. Nodos linfáticos paratraqueales derechos: drenan una ce del vago izquierdo con el bronquio principal se encuentra
parte de los nodos linfáticos traqueobronquiales inferiores; más alejado de la bifurcación traqueal que el del vago dere-
por lo tanto, reciben eferentes del pulmón izquierdo. cho.
D. Nodos linfáticos yuxtaesofágicos [mediastínicos poste- B. Ramos largos. De trayecto indirecto, nacen en los nervios
riores]: drenan los vasos linfáticos que nacen en el lóbulo laríngeos recurrentes: estos ramos se originan de los arcos
inferior. Se sitúan en el borde izquierdo del esófago y pueden que forman esos nervios, debajo de la subclavia a la derecha
drenarse hacia arriba o bien hacia abajo. Cuando lo hacen ha- y del arco aórtico a la izquierda. Llegan al plexo cardíaco pro-
cia abajo atraviesan el diafragma, como a la derecha, por el fundo, donde se mezclan con ramos de origen simpático.
hiato esofágico, para alcanzar los nodos linfáticos celíacos. Con ellos van a constituir un plexo pulmonar anterior que
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1110 Sistema respiratorio
Esófago N. vago derecho
V. intercostal superior derecha
Aorta
Tráquea
N. vago izquierdo V. ácigos
N. laríngeo
recurrente izquierdo
N. vago derecho
R. bronquial izquierda Bronquio lobar
superior derecho
A. pulmonar izquierda
R. bronquial derecha
Bronquio principal izquierdo
Segmento intermedio del
R. bronquial izquierda bronquio principal derecho
Pericardio
V. pulmonar
V. pulmonar V. ácigos
Aorta Esófago
Fig. 96-17. Relaciones de los nervios vagos a nivel de la raíz pulmonar, vista posterior.
acompaña a las arterias pulmonares. A la izquierda, las fibras pulmonar anterior. La acción del simpático se ejerce sobre
nerviosas de origen vagal llegan a los “cuerpos [glomus] pul- la musculatura bronquial y sobre la vasomotricidad pulmonar
monares” (Krahl), contenidos en la pared de la arteria pulmo- (broncodilatación y vasodilatación).
nar izquierda, cerca de su origen.
Ramos distales
Los nervios emanados del vago contienen fibras sensitivas y
fibras motoras, para la musculatura bronquial y para los músculos A partir del plexo pulmonar, los nervios siguen las divisiones
de los vasos intrapulmonares (broncoconstricción y vasocons- bronquiales en forma de nervios mixtos, con fibras vagales y sim-
tricción). páticas mezcladas.
En la vaina peribronquial o en el espesor de la pared de los
bronquios se encuentran numerosos nodos.
Inervación simpática
Se distinguen nervios directos y nervios indirectos: RAÍCES PULMONARES
– Nervios directos: parten de los nodos torácicos 2.º, 3.º y 4.º Las raíces pulmonares [pedículos pulmonales] están cons-
y llegan a la cara posterior de los bronquios principales, don- tituidas por aquellos elementos que penetran en los pulmones
de se mezclan con los ramos vagales, en el plexo pulmonar o emergen de ellos, conectándolos al corazón, a la tráquea y al
posterior. mediastino. Se distinguen en ellas:
– Nervios indirectos: provienen de los nodos cervicotorácicos
derecho e izquierdo. Llegan al plexo cardíaco. Se mezclan allí – Una raíz funcional (bronquio, arterias y venas pulmonares) que
con las fibras vagales largas y constituyen con ellas el plexo asegura el intercambio gaseoso dentro del pulmón.
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Vascularización e inervación pulmonares 1111
– Una raíz nutricia (vasos bronquiales, linfáticos y nervios) que – Vena pulmonar superior. Se dirige hacia abajo y medial-
pertenecen a la vida del pulmón y de su regulación. mente para ubicarse debajo del tronco pulmonar (W. Ewart),
atraviesa el pericardio y termina en el atrio izquierdo.
Ambas raíces están envueltas por tejido conectivo, vaina pro- – Vena pulmonar inferior. Es el elemento más inferior. Situada
pia, y el conjunto, por la pleura radicular. debajo de la precedente se dirige medialmente, atraviesa el
pericardio en forma transversal y termina en el atrio izquierdo.
En el mediastino, los elementos que constituyen la raíz pul-
monar se originan o terminan en lugares distintos, sin estar agru- Trayecto radicular
pados en el mediastino como raíz. Confluyen hacia el pulmón y Está cubierto por la pleura radicular aplicada a la parte an-
allí se agrupan envueltos por la pleura radicular (reflexión de terior, superior y posterior de los elementos que forman la raíz
la pleura visceral pulmonar con la pleura parietal, porción me-
pulmonar, y se prolonga hacia abajo por el ligamento pulmo-
diastínica), para penetrar en el hilio y distribuirse en el pulmón. nar (figs. 96-19 y 96-20). Esta envoltura pleural es la que permi-
te agrupar los elementos como raíz pulmonar. Su extensión, en
Raíz pulmonar derecha sentido transversal, es muy corta pues la cavidad pleural es de
muy escaso volumen; se hace más extensa cuando se la observa
Se distinguen tres trayectos (figs. 96-17 y 96-18): en una toracotomía con pleura libre.
La raíz está comprendida entre el plano rasante que pasa:
A. Mediastínico o de origen de los elementos. medialmente, por la vena cava superior y la vena ácigos con su
B. Radicular o raíz pulmonar propiamente dicha. arco, y lateralmente, por un plano vertical rasante al hilio.
C. De distribución (las raíces lobares y segmentarias). Las distintas estructuras que forman la raíz pulmonar adquie-
ren aquí las siguientes relaciones:
Trayecto mediastínico
Corresponde al origen o terminación de los elementos que – Bronquio principal. Constituye el plano más posterior.
constituyen la raíz: Penetra por debajo del arco de la vena ácigos; oblicuo late-
ralmente y algo atrás, se dirige al hilio pulmonar. De su cara
– Bronquio principal. Procedente de la bifurcación traqueal, lateral y superior se origina el bronquio lobar superior.
es más corto y casi vertical; se dirige lateralmente, debajo del – Arteria pulmonar. Situada en la cara anterior del bronquio
arco de la vena ácigos por detrás de la vena cava superior. principal, detrás de la vena cava superior cruza el borde medial
– Arteria pulmonar. El tronco pulmonar se bifurca delante y del bronquio principal. Delante del origen del bronquio lobar
debajo de la división traqueal. Su rama derecha se dirige casi superior, da su primera colateral para el lóbulo superior.
transversalmente (en un plano coronal), cruza la cara posterior – Vena pulmonar superior. Cruza casi en ángulo recto a la ar-
de la aorta ascendente y la cara posterior de la vena cava su- teria pulmonar, aplicada a la cara anterior de la arteria, al nivel
perior, donde se aplica a la cara anterior del bronquio principal en que esta cruza al bronquio principal entre los bronquios
derecho. lobares superior y medio. Está constituida por varias ramas que
Bronquio segmentario basal posterior Bronquio segmentario Bronquio segmentario basal anterior
basal posterior
Bronquio segmentario basal lateral Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal anterior Bronquio segmentario basal medial
Bronquio segmentario basal medial Bronquio segmentario superior
del lóbulo inferior derecho
Bronquio segmentario superior
del lóbulo inferior izquierdo Bronquio segmentario medial
Bronquio segmentario
lateral del lóbulo medio
Bronquio inferior de la língula
Bronquio superior de la língula
Bronquio segmentario anterior
Bronquio segmentario anterior
Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario posterior Bronquio segmentario apical
del lóbulo superior derecho
Bronquio segmentario apical
del lóbulo superior izquierdo
Fig. 96-18. Los bronquios, tal como se muestran en el examen endoscópico, con el aspecto de los diversos orificios de los
bronquios lobares y segmentarios.
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1112 Sistema respiratorio
2.º ganglio
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco de la v. ácigos Arco aórtico
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 96-19. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpado
la pleura.
Vértice del pulmón
Segmento superior
Lóbulo superior del lóbulo inferior
Fisura oblicua
A. pulmonar derecha Hilio pulmonar
V. pulmonar Bronquio
superior derecha principal derecho
Fisura horizontal V. pulmonar
del pulmón derecho inferior derecha
Lóbulo medio del Lóbulo inferior
pulmón derecho
Fisura oblicua
Fig. 96-20. Pulmón derecho, cara mediastínica.
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Vascularización e inervación pulmonares 1113
drenan el lóbulo superior y medio derecho. La vena lobar su- oblicuo arriba y lateralmente. El origen de la arteria del lóbulo
perior se sitúa delante de la arteria pulmonar y la lobar media, superior está situado en la raíz pulmonar y no en el hilio pul-
debajo. La unión de ambas es variable: monar.
– En la raíz, la unión más frecuente. – Bronquio principal. Tiene una dirección exactamente opues-
– En el interior del pericardio. La vena lobar media puede ter- ta a la de la vena lobar superior. Oblicuo arriba, atrás y a la de-
minar en el atrio izquierdo de forma aislada; es una disposi- recha, constituye el plano más posterior de la raíz pulmonar.
ción poco frecuente, pero que es necesario conocer. Aplicados a él transcurren los elementos bronquiales y linfáticos.
– Vena pulmonar inferior. Casi tan voluminosa como la pre- Para exponerlo por vía anterior deben disecarse y seccionarse
cedente, drena el lóbulo inferior. Desde su emergencia del los elementos vasculares que lo ocultan. Se lo puede abordar
parénquima se dirige transversal y medialmente, situada en el directamente por su cara superior o por su cara posterior, donde
vértice truncado del ligamento pulmonar. es subpleural. Presenta una vaina neurovascular aplicada a su
– Envoltura pleural de la raíz pulmonar derecha. La reflexión pared posterior. La vía posterior de abordaje de la raíz y de la pa-
de la porción mediastínica de la pleura parietal, hacia la visceral, red posterior del bronquio es la vía normal de la “broncotomía”.
cubre y agrupa los elementos de la raíz. Constituye una vaina – Vena pulmonar inferior. De trayecto corto, se la expone me-
que se debe atravesar para verlos y disecarlos. Esta porción se jor por su cara posterior, rebatiendo el pulmón hacia adelante.
relaciona con la cavidad pleural. Para observarla es necesario Se la encuentra debajo del bronquio y se presenta como un
penetrar en la cavidad pleural, separar el pulmón de la pleura elemento aislado de la raíz pulmonar.
parietal, porción mediastínica, dando así cierta longitud a esta
porción. Este artificio modifica la longitud del sector y permite al
cirujano un abordaje más fácil, pero excediendo los límites que Raíz pulmonar izquierda
hemos mencionado. En la parte anterior, la pleura radicular Al igual que en la derecha, se distinguen tres trayectos (fig.
se refleja desde la vena cava superior y el pericardio. Se aplica 96-21):
sobre los elementos que se encuentran en la cara anterior de la
raíz, de los que está separada por tejido conectivo y vainas vas- A. Mediastínico o de origen de los elementos.
culares. En la parte posterior, la pleura radicular reviste la cara B. Radicular o raíz pulmonar propiamente dicha.
posterior del bronquio y más abajo, la cara posterior de la vena C. De distribución (raíces lobares y segmentarias).
pulmonar inferior. En la parte superior, la pleura radicular se re-
fleja lateralmente desde la tráquea y el arco de la vena ácigos, ta- Trayecto mediastínico
pizando el borde superior del bronquio antes de reflejarse sobre
el pulmón. Borde inferior: debajo de la vena pulmonar inferior, Como a la derecha, corresponde al sector de origen o de ter-
ambas hojas pleurales, anterior y posterior, no se fusionan: una y minación de los elementos de la raíz:
otra están separadas por tejido conectivo, elementos vasculares – Bronquio principal. Procedente de la bifurcación traqueal,
(arteriales, venosos, linfáticos) y nerviosos. La continuación de es más largo que el bronquio derecho y tiene un trayecto casi
ambas hojas hacia abajo constituye el ligamento pulmonar: horizontal. Se dirige en sentido lateral, debajo del arco aórtico
oblicuo abajo y atrás, es tanto más delgado cuanto más próxima y por encima del pericardio. Situado en un plano ligeramente
al diafragma se halla su base. más anterior que el derecho, su cara anterosuperior es cruzada
por dos arcos vasculares: medialmente, la aorta, y lateralmente,
la arteria pulmonar izquierda inscrita en el arco aórtico. Al igual
Trayecto de distribución
que a la derecha, los vasos bronquiales se aplican a su pared.
Está constituido por la distribución de la arteria pulmonar – Arteria pulmonar. Se origina por bifurcación del tronco
derecha, del bronquio principal del mismo lado y por las venas pulmonar dentro del pericardio y se dirige en forma oblicua
intersegmentarias que emergen de cada lóbulo, dando origen a arriba, atrás y a la izquierda como prolongando la dirección del
las venas lobares. tronco pulmonar; emerge del pericardio anteroinferior al bron-
El trayecto de distribución se sistematiza en raíces lobares quio principal izquierdo para cruzar su cara anterior y superior.
y segmentarias. Está situada debajo y lateral al arco aórtico y unida a él por el
ligamento arterioso. La arteria pulmonar izquierda cons-
Relaciones de la raíz pulmonar derecha tituye el límite inferior de la región del ligamento arterioso.
En el conjunto de las relaciones del trayecto mediastínico y Esta región está limitada además por el arco aórtico. La arteria
del radicular, la raíz pulmonar se caracteriza por la dispersión se relaciona aquí con los nervios cardíacos y el nodo cardíaco
de sus elementos, cuya dirección no ofrece ningún paralelismo. (Wrisberg), situado adelante y medial al ligamento arterioso. El
Se cruzan en el curso de su trayecto desde el mediastino hasta el arco del nervio laríngeo recurrente izquierdo se halla en con-
hilio pulmonar. La raíz vascular constituye el plano más anterior tacto y detrás del ligamento arterioso, con nodos linfáticos del
de la raíz pulmonar derecha. grupo mediastínico anterior y arterias bronquiales.
– Vena pulmonar superior. Drena el lóbulo superior. De tra-
– Vena pulmonar superior. Es la primera que se encuentra yecto corto, atraviesa el pericardio, pasa detrás de la base de la
yendo en sentido anteroposterior. Oblicua abajo y medial- aurícula [orejuela] izquierda y llega al ángulo superolateral del
mente, cubre en parte las ramas lobares superior y media de atrio izquierdo.
la arteria pulmonar derecha, pero deja entrever, hacia atrás y – Vena pulmonar inferior. Semejante a su homóloga derecha,
medialmente, el tronco de la arteria. Para ello es necesario ex- presenta una dirección transversal. Es el elemento más pos-
poner las porciones anterior y superior de la raíz. terior e inferior de la raíz pulmonar. Está situada por debajo y
– Arteria pulmonar. Detrás y encima de la vena, genera la o las detrás de la vena pulmonar superior y termina por debajo de
arterias lobares superiores, las que dan a la arteria un aspecto esta en el atrio izquierdo, luego de atravesar el pericardio.
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1114 Sistema respiratorio
Bronquio segmentario apical
Bronquio segmentario posterior
Bronquio principal izquierdo Bronquio segmentario anterior
A. pulmonar izquierda
Bronquio segmentario superior
e inferior de la língula
V. pulmonar superior izquierda V. lingular
V. pulmonar inferior izquierda Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal anterior
V. superior Bronquio segmentario basal posterior
V. basal común
Fig. 96-21. Raíz broncovascular del pulmón izquierdo, vista anterior.
Trayecto radicular propiamente dicho zar el bronquio principal y luego a la arteria pulmonar. Esta
Está revestido por la pleura radicular, reflexión que une las se continúa con las hojas anterior y posterior que tapizan la
pleuras visceral y la porción mediastínica de la parietal (figs. cara anterior y posterior de la raíz. Debajo de la vena pulmonar
96-22 y 96-23). La pleura aplicada a los elementos que for- inferior, ambas hojas de pleura radicular, aplicadas una contra
la otra, están separadas por tejido conectivo, elementos vascu-
man la raíz pulmonar se prolonga hacia abajo por el ligamento
pulmonar. lares (arteriales, venosos, linfáticos) y nervios. La prolongación
Los elementos que integran esta raíz emergen del mediastino de ambas hojas por debajo de la vena pulmonar inferior cons-
o llegan a este por debajo del arco aórtico. tituye el ligamento pulmonar, oblicuo hacia abajo y atrás;
es tanto más delgado cuanto más próxima al diafragma se
La raíz pulmonar izquierda es más larga y más agrupada
que la raíz derecha. El eje de la raíz lo constituye, igual que a la encuentra su base.
derecha, el bronquio principal, que transcurre lateralmente
para penetrar en el hilio pulmonar. Trayecto de distribución
El bronquio principal origina por su cara superior al bron- Está constituido por las ramas del bronquio principal izquier-
quio lobar superior izquierdo. do, de la arteria pulmonar del mismo lado, y por las venas in-
tersegmentarias que emergen de cada lóbulo para constituir las
– Arteria pulmonar. Dirigida hacia arriba, a la izquierda y atrás, venas pulmonares superior e inferior. Este trayecto corresponde
cruza la cara anterior y superior del bronquio principal en el a las raíces lobares y segmentarias.
ángulo medial de origen del bronquio lobar superior, para
profundizarse en el hilio pulmonar. Relaciones de la raíz pulmonar izquierda
– Vena pulmonar superior. Está constituida por las venas Al igual que a la derecha, el trayecto de cada uno de los ele-
que drenan el culmen y la língula del lóbulo superior. Situada mentos muestra una dispersión en cuanto a su origen (bronquio,
inferior y en un plano anterior al de la arteria, constituye el arteria) o terminación (vena) en el sector mediastínico.
elemento más anterior de la raíz pulmonar. Se dirige oblicua Estos se agrupan en la raíz pulmonar. Aun en este trayecto, los
abajo y medialmente. elementos no son paralelos y se cruzan, especialmente la arteria
– Vena pulmonar inferior. Es el elemento más inferior y poste- pulmonar y el bronquio principal.
rior en la raíz. Se dirige transversalmente hacia la parte medial, Los planos anterior y superior de la raíz pulmonar iz-
situada en el vértice truncado del ligamento pulmonar. quierda son vasculares y están constituidos: por adelante, por
– Envoltura pleural de la raíz pulmonar izquierda. La pleu- la vena pulmonar superior, que puede recibir tributarias a este
ra radicular tapiza la parte anterior de la raíz pulmonar, exten- nivel, y por arriba, por la arteria pulmonar.
dida desde la porción mediastínica de la pleura parietal, por
detrás del nervio frénico, hasta el borde anterior del hilio pul- – Arteria pulmonar izquierda. Situada arriba y detrás de la
monar. La parte posterior está tapizada por la pleura radicular vena superior, forma la parte superior de esta porción y se pro-
que pasa del lado izquierdo de la aorta descendente al borde fundiza en el hilio pulmonar.
posterior del hilio. Es más extensa que la anterior. La pleura – Bronquio. Es posterior, sobre él pasa la arteria. Forma un pla-
radicular superior desciende desde el arco aórtico para tapi- no resistente. Los elementos bronquiales y linfáticos transcu-
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Vascularización e inervación pulmonares 1115
Esófago
A. carótida común izquierda
N. vago izquierdo A. subclavia izquierda
V. braquiocefálica izquierda
Conducto torácico
Vasos tímicos
Arco aórtico V. intercostal superior izquierda
N. frénico y vasos
pericardiofrénicos izquierdos N. laríngeo recurrente
Ganglio cardíaco izquierdo
Ligamento arterioso N. vago izquierdo
A. pulmonar izquierda
V. pulmonar superior izquierda V. hemiácigos accesoria
Bronquio principal izquierdo Aorta torácica
Tronco simpático
V. pulmonar inferior izquierda torácico izquierdo
R. comunicante para
el 6.º n. intercostal
V. hemiácigos
Pericardio
Raíces del n.
Grasa prepericárdica
esplácnico mayor
Diafragma
Fig. 96-22. Mediastino visto por su cara izquierda. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpado
la pleura.
rren aplicados a él. Oculto en su parte anterior por los elemen- (Marchand). Esta vaina se conecta a los elementos vasculares
tos vasculares, se lo puede exponer posteriormente, donde es funcionales. El conjunto procede de la vaina peritraqueal y perie-
subpleural y presenta una vaina neurovascular aplicada a su sofágica. Hacia el pulmón se prolonga a lo largo de las raíces de
pared posterior. los lóbulos y de los segmentos.
– Vena pulmonar inferior. Es el elemento más inferior de la Las conexiones del tejido peribronquial con el tejido conec-
raíz. No contrae relaciones con la arteria pulmonar izquierda. tivo del mediastino explican el enfisema creado por una rotura
Se la expone más fácilmente por su parte posterior rebatiendo bronquial. Este tejido conectivo permite la separación del bron-
el pulmón hacia adelante, al igual que su homóloga derecha. quio principal, de los vasos, de los nervios y de los linfáticos.
Hojas conectivas perivasculares
Tejido conectivo y vainas vasculares
Representan la prolongación del pericardio fibroso a lo lar-
Entre los elementos que constituyen ambas raíces pulmo- go de los vasos funcionales que entran o salen del pulmón
nares se organiza el tejido conectivo. Es un tejido que facilita la (Dargent). Esta hoja prosigue en el pulmón y su valor como vaina
disección, excepto cuando está infiltrado o esclerosado. vascular situada por fuera de la vaina de los vasos ha sido jerar-
El tejido de la raíz pulmonar procede del tejido conectivo me- quizado por Cordier. Su sección en el sentido del eje longitudinal
diastínico y de las vainas perivasculares. del vaso permite la liberación del elemento que se diseca.
En ambas raíces, derecha e izquierda, pueden encontrarse así
Tejido conectivo mediastínico tres planos de separación:
Penetra en la raíz y en el hilio pulmonar siguiendo el bronquio
principal y se organiza alrededor de los vasos bronquiales, ner- A. Un plano subpleural (fascia endotorácica) que permite sepa-
vios y linfáticos. El conjunto constituye la “vaina peribronquial” rar los elementos radiculares de su cubierta de pleura radicular.
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1116 Sistema respiratorio
Vértice del pulmón
Hilio pulmonar
V. pulmonar superior izquierda
Segmento superior Lóbulo superior
del lóbulo inferior
A. pulmonar izquierda
Bronquio principal
izquierdo
V. pulmonar
inferior izquierda
Lóbulo inferior
Fisura oblicua Língula del
(porción inferior) pulmón izquierdo
Fig. 96-23. Pulmón izquierdo, cara mediastínica.
B. Un plano peribronquial, que hace posible aislar entre sí los En el sentido transversal, hay dos elementos que son largos
elementos radiculares. y movilizables: el bronquio principal y la arteria pulmonar.
C. Un plano perivascular, que permite aislar los vasos funcio- A la derecha, se puede traccionar en sentido lateral al bron-
nales en su vaina propia emanada del pericardio fibroso. quio principal, por la posición de la tráquea.
La arteria pulmonar de ambos lados puede exteriorizarse
El tejido conectivo de la raíz pulmonar no tiene relación con fuera del pericardio en cierta longitud.
el grado de adiposidad del sujeto. Sus modificaciones son pato- Las venas pulmonares, por ser más cortas, pueden traccio-
lógicas. nar el atrio izquierdo al desplazarlas lateralmente.
Características comunes de las raíces
pulmonares
Ambas raíces pulmonares son cortas en sentido transversal
y más extensas en altura, lo que facilita su disección y separa- Véase Caso clínico: Trombosis femoral. Tromboembolismo pulmonar
ción en este sentido.
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Lóbulos y segmentos pulmonares 97
GENERALIDADES – Su forma piramidal con base periférica, cortical y con
vértice hiliar, con una o varias caras tapizadas por pleura y
La división del pulmón derecho en tres lóbulos y del pul- otras caras adosadas a los segmentos vecinos. Estas caras se
món izquierdo en dos lóbulos, tal como se ha descrito, se hallan separadas por el plano intersegmentario, al que no
caracteriza por: atraviesan las ramificaciones bronquiales ni las de las arterias
segmentarias.
– La existencia de fisuras que separan a los lóbulos. – Un drenaje venoso, dispuesto en la periferia del segmento.
– La existencia de un bronquio que ventila cada lóbulo y que, Las venas transcurren por los planos intersegmentarios, donde
acompañado por elementos lobares de la raíz pulmonar, le confie- recogen la sangre de los segmentos adyacentes.
re su individualidad anatómica, funcional y patológica (fig. 97-1).
La división de los pulmones en lóbulos y segmentos es útil
La distribución bronquial lobar permite individualizar también desde el punto de vista quirúrgico. Es posible localizar un proce-
en cada lóbulo varias unidades, los segmentos pulmonares. so patológico (tumor, aneurisma, caverna, dilataciones bronquia-
El segmento pulmonar se caracteriza por: les) en un segmento determinado y, por ese hecho, extirpar
quirúrgicamente el territorio enfermo, limitando la extensión de
– Su raíz broncovascular: formada por su bronquio segmen- la exéresis al mínimo necesario (lobectomía, segmentectomía,
tario y por la arteria homóloga. exéresis asociadas).
Vértice del pulmón
Lóbulo superior
Segmento superior
del lóbulo inferior
Fisura horizontal del
pulmón derecho
Fisura oblicua
Lóbulo medio del
pulmón derecho
Lóbulo inferior
Fig. 97-1. Pulmón derecho, cara costal.
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1118 Sistema respiratorio
El esquema general de la división lobar y segmentaria de PULMÓN DERECHO
los pulmones es el siguiente (figs. 97-2 y 97-3):
Lóbulo superior
A. Pulmón derecho:
– Lóbulo superior Descripción y relaciones
– Segmento apical [SI]. Tiene forma de pirámide irregular (fig. 97-1).
– Segmento posterior [SII]. Variedad anatómica: se denomina lóbulo ácigos (fig. 97-
– Segmento anterior [SIII]. 4) a una lengüeta pulmonar anormalmente aislada desde el vér-
– Lóbulo medio tice en la cara mediastínica del lóbulo superior derecho. Es crea-
– Segmento lateral [SIV]. da por el trayecto anormal del arco de la vena ácigos (Devé). La
– Segmento medial [SV]. vena arrastra consigo una doble hoja o lámina de pleura parietal.
– Lóbulo inferior
– Segmento superior [SVI]. Vértice
– Segmento basal medial (cardíaco) [SVII]. Es el del pulmón, cuyas relaciones comparte.
– Segmento basal anterior [SVIII].
– Segmento basal lateral [SIX].
Base
– Segmento basal posterior [X].
B. Pulmón izquierdo Presenta dos vertientes interlobares:
– Lóbulo superior
– Segmento apicoposterior [SI + SII]. A. Una vertiente posterior e inferior, que forma parte de la fisura
– Segmento anterior [SIII]. oblicua y a través de ella se relaciona con el lóbulo inferior.
– Segmento lingular superior [SIV]. B. Una vertiente anterior, que corresponde a la cara superior
– Segmento lingular inferior [SV]. de la fisura horizontal y por su intermedio se relaciona con
– Lóbulo inferior el lóbulo medio, con el cual está casi siempre parcialmente
– Segmento superior [SVI]. fusionada.
– Segmento basal medial (cardíaco) [SVII].
– Segmento basal anterior [SVIII]. Cara costal
– Segmento basal lateral [SIX]. Es convexa arriba, lateralmente y atrás. Sigue abajo aproxima-
– Segmento basal posterior [SX]. damente el trayecto de la 5.ª costilla y luego el de la 4.ª costilla.
Segmento apical del lóbulo superior
Segmento anterior del lóbulo superior
Segmento posterior del lóbulo superior
Segmento medial del lóbulo medio
Segmento superior del lóbulo inferior
Segmento lateral del lóbulo medio
Segmento basal medial
Segmento basal posterior del lóbulo inferior
del lóbulo inferior Segmento basal anterior
Segmento basal lateral del lóbulo inferior
del lóbulo inferior
Fig. 97-2. Segmentos del pulmón derecho separados, vista lateral.
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Lóbulos y segmentos pulmonares 1119
Segmento apicoposterior
del lóbulo superior
Segmento anterior del lóbulo superior
Segmento superior del lóbulo inferior
Segmento basal anterior del lóbulo inferior
Segmento basal lateral del lóbulo inferior
Segmento basal posterior del lóbulo inferior
Segmento lingular inferior
del lóbulo superior
Segmento lingular superior
del lóbulo superior
Fig. 97-3. Segmentos del pulmón izquierdo separados, vista lateral.
Cara mediastínica Raíz lobar superior derecha
Es libre y se aplica sobre la parte suprarradicular del medias- Reconocemos en ella un sector de la raíz pulmonar y un sec-
tino. tor interlobar.
Borde anterior Sector de la raíz pulmonar
Primero oblicuo abajo y medialmente, se vuelve vertical, casi Se encuentran, de adelante hacia atrás (fig. 97-5):
mediano. Es muy agudo (lengüeta pulmonar anterior). Se inter-
pone entre el mediastino y el plano esternocondral, en el receso 1. La vena apical o hilio marginal anterior.
costomediastínico anterior de la pleura. 2. La arteria principal del lóbulo con sus ramas segmentarias.
3. El bronquio lobar superior.
Pleura parietal
Pleura visceral
Espacio extrapleural
Segmento apical del lóbulo superior derecho
Espacio intrapleural
V. ácigos
Bronquio lobar superior derecho
Fig. 97-4. Corte coronal esquemático del lóbulo ácigos (Paturet).
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1120 Sistema respiratorio
Bronquio principal derecho
Tráquea
V. apical
Bronquio segmentario apical
A. pulmonar derecha
Bronquio segmentario posterior
Bronquio segmentario anterior
V. posterior
Tronco pulmonar
V. del lóbulo medio
Bronquio segmentario lateral V. pulmonar superior derecha
Bronquio segmentario medial
Bronquio segmentario
basal medial V. pulmonar inferior derecha
Bronquio segmentario basal anterior
Bronquio segmentario
V. superior
basal lateral
V. basal común
Fig. 97-5. Raíz broncovascular del pulmón derecho, vista anterior.
Sector fisural o interlobar bronquio segmentario lobar, o cada uno de ellos da una o más
De atrás hacia adelante, ofrece (figs. 97-6 y 97-7): ramas que ventilan la parte axilar.
El lóbulo superior derecho, privado de ventilación, se retrae hacia
1. La arteria posterior, dorsal o retrobronquial. arriba y medialmente. Toma el aspecto de un triángulo con vértice
2. La vena posterior, origen de la vena lobar. (La cara posterior inferomedial y base superior. Atrae así, hacia arriba, las fisuras de-
del bronquio es libre, oculta por el labio posterior del hilio y el rechas, las que se adaptan a la forma de su borde inferior y lateral
revestimiento pleural). (véase fig. 97-11).
Segmentos del lóbulo superior derecho Segmento apical
Se distinguen tres y, eventualmente, un segmento axilar (fig. 97-2). Corresponde al vértice. Presenta una vertiente mediastínica,
La reunión externa, lateral o axilar, de los tres segmentos tiene medial, y una vertiente costal, posterior, lateral y anterior. Se apli-
una disposición irregular, puede poseer un bronquio indepen- ca sobre el segmento posterior y sobre el segmento anterior, de
diente o bien su ventilación se lleva a cabo por una rama de un los que está separado por los planos intersegmentarios.
Lóbulo superior
A. segmentaria posterior
Bronquio lobar superior
Lóbulo medio
Bronquio principal derecho
A. segmentaria superior
A. lobar media
Lóbulo inferior
Bronquio lobar medio
Bronquio segmentario superior Porción basal
de las a. lobares inferiores
Fig. 97-6. Arteria pulmonar derecha en la fisura oblicua. Se han separado los lóbulos pulmonares. Vista posterolateral.
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Lóbulos y segmentos pulmonares 1121
Lóbulo superior
V. superior
A. segmentaria posterior
A. segmentaria superior
A. pulmonar derecha
Lóbulo inferior V. pulmonar superior derecha
Porción basal A. segmentaria medial
de las a. lobares inferiores A. segmentaria lateral
Lóbulo medio
Fig. 97-7. Arteria pulmonar derecha vista en el fondo de la fisura oblicua, luego de la separación de los lóbulos pulmonares
derechos.
Segmento posterior – Una cara medial o mediastínica, en relación con el pericardio.
Está situado por debajo del precedente con una parte pos- – Una cara diafragmática que contribuye a formar la base del
teroinferior, interlobar, una parte medial, mediastínica, una cara pulmón.
anterolateral, costal y una cara casi vertical, intersegmentaria que Todos los bordes de este lóbulo son marcados, netos y cor-
lo separa del segmento anterior. tantes.
Segmento anterior Raíz lobar media
Situado delante y debajo de los precedentes, presenta: una Llega al lóbulo por su parte posterior, superior y medial (figs.
cara medial mediastínica, una cara lateral y una cara inferior in- 97-5 y 97-6). Comprende, de abajo hacia arriba y de adelante
terlobar (fisura horizontal). Las dos primeras se reúnen hacia ade- hacia atrás:
lante y forman el borde anterior del segmento. Tiene dos planos
intersegmentarios uno superior, que lo separa del segmento api- 1. La vena lobar, integrante de la vena pulmonar superior.
cal, y otro posterior, que lo separa del segmento posterior. 2. El bronquio lobar, elemento central, rodeado de nodos linfáticos.
3. Las arterias medial y lateral nacen de la arteria pulmonar de-
recha y la rama inferior, cuando existe, se origina de la arteria
Lóbulo medio segmentaria basal anterior, asciende y penetra en el lóbulo
medio por la cara interlobar inferior extrahiliar (Ruiz Liard).
Descripción y relaciones
Este lóbulo (fig. 97-1) se interpone como una cuña entre los Segmentos del lóbulo medio
lóbulos superior e inferior. La arista de esta cuña es transversal y
Se distinguen dos segmentos, uno medial y otro lateral (fig. 97-2).
está situada en la unión de las fisuras oblicua y horizontal.
El plano intersegmentario es oblicuo de atrás hacia adelante
El lóbulo medio presenta:
y lateromedialmente.
Cuando está privado de ventilación, el lóbulo medio aparece
– Una cara superior, que corresponde a la cara inferior (interlo- delgado y aplanado, oculto en el fondo de la fisura oblicua, neta-
bar) de la fisura horizontal. A menudo, fusionada parcial o to- mente visible en las radiografías laterales (de perfil).
talmente con el superior en su tercio interno.
– Una cara posteroinferior, que corresponde a la cara superior
(interlobar) de la fisura oblicua, a cuya formación contribuye.
Segmento medial
– Una cara costal, que corresponde a la pared anterolateral del Presenta dos caras interlobares, superior (fisura horizontal) e
tórax. inferior (fisura oblicua); una cara mediastínica cóncava; una cara
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1122 Sistema respiratorio
lateral condrocostal; una cara posterior a esta última, que corres- Cuando está privado de ventilación y se retrae, el lóbulo in-
ponde al tabique intersegmentario; una cara inferior diafragmá- ferior derecho se aplica contra el mediastino posterior. En las
tica. radiografías anteroposteriores, este lóbulo se presenta como la
imagen de un triángulo oscuro, paracardíaco derecho, con base
Segmento lateral inferior, bien característico (fig. 97-11).
En relación con el segmento precedente, es posterior y late-
ral. Se observan dos caras interlobares, una superior (fisura hori- Segmento superior
zontal, parte posterior) y una inferior (fisura oblicua). Ambas se Constituye el vértice del lóbulo. Está en contacto con el
extienden hacia atrás, hasta la arista del lóbulo, donde la fisura lóbulo superior por su cara interlobar. Presenta una cara costal
horizontal se desprende de la cara oblicua anterior o interseg- y una cara medial. Está separado de los segmentos basales por
mentaria. un plano intersegmentario casi horizontal. Una fisura parcial, rara
vez total, marca a veces este plano; en esos casos se observa una
fisura cruciforme en el pulmón derecho (Devé).
Lóbulo inferior derecho
Descripción y relaciones Segmento basal medial (cardíaco)
Este lóbulo es voluminoso, con forma de pirámide (fig. 97- Es medial e inferior. Tiene una cara mediastínica, una cara in-
11). Su vértice asciende hasta la cuarta costilla (Fowler). Su base terlobar poco extensa y una cara inferior o diafragmática. Está
se apoya sobre el diafragma. Posee: en contacto con el segmento superior, arriba; con el segmento
basal posterior, atrás; con el segmento basal anterior, adelante, y
– Una cara interlobar que constituye la cara posterior de la fisura con el segmento basal lateral. Lateralmente a ellos, está separado
oblicua. Atrás y arriba se aplica el lóbulo superior; adelante y de estos por sus tabiques intersegmentarios.
abajo, el lóbulo medio.
– Una cara costal que se adapta a la concavidad de la pared to- Segmento basal anterior
rácica. Es anterior y lateral en relación con el precedente. Posee una cara
– Una cara mediastínica, menos extensa, está conectada al me- anterior interlobar, que corresponde a la fisura oblicua y una cara
diastino por el ligamento pulmonar. inferior, diafragmática, tapizadas ambas con pleura. Planos interseg-
– Una cara diafragmática que se relaciona, a través del diafrag- mentarios lo separan del segmento precedente, medialmente; del
ma, con el hígado. segmento superior, arriba y del segmento basal lateral, atrás.
Raíz lobar inferior derecha Segmento basal lateral
Se distingue un sector interlobar y un sector inferior en la raíz Ocupa la parte lateral de la pirámide basal. Presenta una cara
pulmonar (fig. 97-5). lateral costal y una cara inferior diafragmática, tapizadas con
pleura. Está separado por los tabiques intersegmentarios de los
Sector interlobar segmentos superior, arriba; de los segmentos basales anterior y
Está situado bajo la pleura del fondo de la fisura y con fre- posterior, adelante y atrás, y del basal medial, medialmente.
cuencia cubierto por nodos linfáticos (figs. 97-6 y 97-7). Se en-
cuentra la arteria pulmonar derecha, de la que nace la arteria Segmento basal posterior
segmentaria superior, y se continúa luego como tronco común Está situado detrás de los precedentes y ocupa la parte poste-
de las arterias basales. Medial a ella, el bronquio principal dere- rior y medial del lóbulo, moldeado sobre el canal costovertebral.
cho da origen al bronquio segmentario superior y se continúa Su cara costomediastínica y su cara diafragmática, ambas muy
como tronco común de los bronquios basales. extendidas, están tapizadas con pleura. Toma contacto por los
tabiques intersegmentarios correspondientes con el segmento
Sector mediastínico, en la raíz pulmonar superior, arriba, con el segmento basal lateral, lateralmente, y con
Está situado en la cara medial del lóbulo inferior representado el segmento basal medial, adelante.
por la vena pulmonar inferior que ocupa el vértice truncado
del ligamento pulmonar; es posterior e inferior al bronquio prin-
cipal. Corta y ancha, amarra muy de cerca al lóbulo inferior con el PULMÓN IZQUIERDO
pericardio que cubre el atrio izquierdo.
Lóbulo superior izquierdo
Segmentos del lóbulo inferior derecho Se lo considera como el equivalente del lóbulo superior y del
Se distinguen cinco (fig. 97-2). lóbulo medio derecho (fig. 97-8).
Los cuatro últimos segmentos se denominan basales y su
conjunto constituye la pirámide basal del lóbulo inferior. Descripción y relaciones
El ligamento pulmonar se ubica en la cara mediastínica de la
Vértice
pirámide basal a nivel del plano que separa los segmentos pos-
terior y medial. Es el del pulmón izquierdo, cuyas relaciones comparte.
Consideramos que los dos últimos segmentos (basal lateral y
basal posterior) constituyen la zona terminal del lóbulo, donde Cara costal
se expanden los bronquios más distales. Se extiende hacia adelante y abajo, desde el vértice hasta las
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Lóbulos y segmentos pulmonares 1123
Vértice del pulmón
Segmento superior
del lóbulo inferior
Lóbulo superior
Fisura oblicua
Lóbulo inferior
Língula del
pulmón izquierdo
Fig. 97-8. Pulmón izquierdo, cara costal.
inserciones anteriores del hemidiafragma; lateralmente, se detie- Sector mediastínico
ne en la fisura oblicua. Comprende, de adelante hacia atrás (fig. 97-9):
Cara mediastínica 1. La vena pulmonar superior y sus ramas, oblicuas abajo y me-
Se halla rechazada hacia la izquierda por las salientes del cora- dialmente.
zón, abajo, y del arco aórtico, arriba. Abajo se relaciona con el pe- 2. La arteria segmentaria anterior o la arteria lingular.
ricardio y el nervio frénico, por intermedio de la pleura mediastí- 3. El bronquio está flanqueado medialmente por la arteria pul-
nica; arriba, se aplica a la parte suprarradicular del mediastino. Se monar izquierda, que da aquí las arterias segmentarias apical
dirige hacia adelante y debajo de la raíz pulmonar. y posterior, o el tronco apicodorsal.
Cara interlobar o fisural Sector interlobar
Contribuye a formar la cara anterior de la fisura oblicua iz- Exclusivamente arterial, el primer elemento que se ofrece
quierda y adopta la forma de esta, separando así el lóbulo supe- yendo de lateral a medial en el fondo de la fisura, igual que a la
rior del lóbulo inferior. derecha, es la arteria pulmonar izquierda en su travesía hacia el
lóbulo inferior (Ruiz Liard) (fig. 97-10).
Cara diafragmática La arteria proporciona aquí, de abajo hacia arriba, la arteria lin-
gular, única o doble, oculta por un nodo linfático [de Rouvière];
Es poco extensa. Está marcada, adelante y abajo, por la cara
más arriba puede observarse una arteria axial, y en su parte más
diafragmática de la língula, a veces aislada por un esbozo de fi-
alta, la arteria posterior cuando presenta un origen bajo, inde-
sura.
pendiente.
Raíz lobar superior izquierda
Segmentos del lóbulo superior izquierdo
La característica de su irrigación arterial es que las ramas que
Se dividen en cinco segmentos (fig. 97-3).
recibe son segmentarias o bisegmentarias (Ruiz Liard). Estas ar-
La parte superior, llamada culmen, está formada por los seg-
terias penetran en el lóbulo por los sectores de la raíz pulmonar
mentos apicoposterior y anterior.
e interlobar.
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1124 Sistema respiratorio
Bronquio segmentario apical
Bronquio segmentario posterior
Bronquio principal izquierdo Bronquio segmentario anterior
A. pulmonar izquierda
Bronquio segmentario superior
e inferior de la língula
V. pulmonar superior izquierda V. lingular
V. pulmonar inferior izquierda Bronquio segmentario basal lateral
Bronquio segmentario basal anterior
V. superior Bronquio segmentario basal posterior
V. basal común
Fig. 97-9. Raíz broncovascular del pulmón izquierdo, vista anterior.
La parte inferior, denominada língula, está constituida por Segmento apicoposterior
los segmentos lingular superior y lingular inferior. Ocupa el vértice y la parte posterior del lóbulo, la parte supe-
Cuando el lóbulo superior se retrae, desplaza la fisura oblicua rior de su cara interlobar y una porción de su cara costal donde
hacia adelante, contra la pared anterior del tórax y contra el me- puede tomar contacto con la língula. Está subdividido en dos
diastino (fig. 97-11). La imagen radiológica es la de una opacidad subsegmentos. En ocasiones, la bifurcación precoz del bron-
difusa en la proyección anteroposterior (de frente) y de una banda quio apicoposterior permite individualizar los segmentos api-
opaca aplicada adelante en la lateral (de perfil) (fig. 97-12). cal y posterior.
Cara interlobar del lóbulo inferior
Cara interlobar del lóbulo superior
A. pulmonar izquierda
A. segmentaria superior
A. lingular Porción basal
de las a. lobares inferiores
A. segmentaria basal posterior
A. segmentaria basal lateral
A. segmentaria basal anterior
Cara interlobar del lóbulo inferior
Cara interlobar de la língula
Cara costal del lóbulo inferior
del pulmón izquierdo
Fig. 97-10. Arteria pulmonar izquierda vista en el fondo de la fisura oblicua después de la separación de los lóbulos pulmona-
res izquierdos.
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Lóbulos y segmentos pulmonares 1125
Fig. 97-11. Representación esquemática de las imágenes radiológicas de las atelectasias lobares. A la izquierda, lóbulo su-
perior derecho. En el medio, lóbulos inferiores derecho e izquierdo, respectivamente. A la derecha, lóbulo medio del pulmón
derecho (vista lateral).
Segmento anterior Vértice
Es anteromedial. Se interpone entre el subsegmento apical Asciende hasta la 4.ª costilla.
arriba y la língula abajo, por delante del subsegmento posterior,
situado atrás. Base
Diafragmática, muy amplia, en relación con el estómago y el
Língula bazo a través del diafragma.
Ocupa toda la parte anterior e inferior del lóbulo. Entra en
contacto con el diafragma (integra la cara diafragmática del Cara costal
lóbulo) abajo y atrás, con el lóbulo inferior a través de la fisura
Muy extensa.
oblicua. Se moldea medialmente sobre la convexidad del peri-
cardio. Está dividida en dos segmentos, superior e inferior,
separados por un plano intersegmentario dispuesto en forma Cara interlobar
casi horizontal. A través de la fisura oblicua, lo pone en contacto con el lóbulo
superior. Su punto de referencia son las costillas 5.ª y 6.ª.
Lóbulo inferior izquierdo Cara mediastínica
Descripción y relaciones Presenta la inserción del ligamento pulmonar y se continúa
Tiene forma similar a la de su homólogo derecho (fig. 97-8). con la cara costal siguiendo la concavidad del canal costover-
Anteroposterior (frente) Lateral (perfil)
Fig. 97-12. Representación esquemática de la imagen radiológica de la atelectasia del lóbulo superior izquierdo. A la izquierda,
vista anteroposterior (de frente), y a la derecha, lateral.
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1126 Sistema respiratorio
tebral. Está en relación con el esófago, el nervio vago izquierdo constituyen la zona terminal del lóbulo, donde se expanden
y la aorta descendente. A este nivel, una pequeña prolongación sus bronquios más distales.
pulmonar ocupa el receso interaorticoesofágico pleural. Cuando se retrae, el lóbulo inferior dibuja un triángulo con
base diafragmática, retrocardíaca, que a menudo es difícil ver en
Borde inferior las radiografías (fig. 97-12).
Es cortante; los otros bordes son más romos. Integra, junta-
mente con la parte diafragmática de la língula, la base pulmonar Segmento superior
izquierda. Constituye el vértice del lóbulo inferior. Su cara interlobar está
en contacto con la cara interlobar del segmento apicoposterior
Raíz lobar inferior izquierda del lóbulo superior. Está tapizada con pleura, como lo están tam-
Como a la derecha, se distinguen dos sectores. bién las caras mediastínica y costal del segmento. Este se halla
separado de los segmentos basales por un tabique intersegmen-
Sector fisural o interlobar tario casi horizontal.
Bajo la pleura, en el fondo de la fisura, se descubre primero el
Segmento basal anterior
plano arterial formado, arriba, por la arteria segmentaria superior
y abajo, por el tronco de la arteria pulmonar izquierda a este ni- Posee tres caras recubiertas por la pleura, anterior e interlobar,
vel, tronco común de las arterias basales y sus ramas (figs. 97-9 medial o mediastínica, e inferior o diafragmática. Tres tabiques
y 97-10). Medial al plano arterial, el bronquio principal origina o planos intersegmentarios lo separan del segmento superior,
el bronquio segmentario superior y las ramas de los bronquios arriba; del segmento basal lateral, atrás y lateralmente; del seg-
basales. A menudo se interponen nodos linfáticos entre la pleura mento posterior, atrás. En ocasiones se puede separar de este
y el plano arterial. segmento un segmento basal medial (cardíaco), ubicado en
la cara mediastínica.
Sector mediastínico, en la raíz pulmonar
Está marcado por la emergencia de la vena pulmonar inferior, Segmento basal lateral
corta y ancha, en el vértice truncado del ligamento pulmonar, Corresponde a la parte lateral e inferior del lóbulo. Sus caras
interpuesta entre sus dos hojas (fig. 97-9). La vena está en con- costal y diafragmática están tapizadas con pleura. Se encuentra limi-
tacto lateralmente, arriba y adelante, con la cara posterior del tado por tres planos intersegmentarios, que lo separan del segmen-
bronquio lobar inferior. to superior, arriba, del segmento anterior, adelante, y del segmento
posterior, atrás.
Segmentos del lóbulo inferior izquierdo
Se cuentan cuatro (a veces cinco) segmentos. Constituyen Segmento basal posterior
dos partes distintas, el vértice (segmento superior) y la pirámi- Como su homólogo derecho, ocupa la parte posterior, infe-
de basal (tres o cuatro segmentos basales). rior y medial del lóbulo, moldeado sobre la concavidad costo-
El ligamento pulmonar se inserta en la cara medial de la pirá- vertebral. Sus caras mediastínica, costal y diafragmática están cu-
mide basal a nivel del plano que separa los segmentos posterior, biertas por la pleura. Varios planos intersegmentarios lo separan
anterior y medial. del segmento superior por arriba y del segmento basal lateral
Se considera que el segmento basal lateral y el basal posterior por adelante.
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Distribución intraparenquimatosa
pulmonar 98
Dentro de los segmentos broncopulmonares, el parénquima DISTRIBUCIÓN ARTERIAL PULMONAR
se subdivide en lobulillos pulmonares, formados por conjun-
tos de alvéolos pulmonares en los cuales se establece el inter- La división de las ramas de la arteria pulmonar sigue exacta-
cambio gaseoso entre el aire y la sangre. mente las divisiones del árbol bronquial. La transformación de la
arteria en capilares pasa por tres etapas intermedias:
DISTRIBUCIÓN BRONQUIAL – Arteriolar, donde la pequeña arteria conserva un armazón
muscular y elástico.
La distribución del árbol bronquial ya ha sido estudiada. El
– Precapilar, donde desaparece el armazón contráctil, pero el
bronquio principal (primario) se divide en bronquios lobares
contacto con la pared alveolar no se ha establecido.
(secundarios), que generan los bronquios segmentarios (ter-
ciarios), que ventilan segmentos broncopulmonares. El bron- – Capilar, por último, los vasos quedan en contacto con la pa-
quio terminal, resultado de sucesivas divisiones del bronquio red del alvéolo y solo presentan su capa endotelial, formándo-
segmentario, continúa su ramificación hasta disminuir progre- le una red capilar.
sivamente de diámetro (menor de 1 mm) y perder los cartíla-
gos de su pared, transformándose en bronquíolo (fig. 98-1).
Un bronquíolo lobulillar se divide en aproximadamente seis DISTRIBUCIÓN VENOSA PULMONAR
bronquíolos terminales. A partir de estos últimos se originan los Los capilares venosos alveolares se reúnen en un poscapilar
bronquíolos respiratorios, los cuales tienen alvéolos simples
que llega a la periferia del lobulillo, donde se originan las vénu-
en sus paredes y se comunican con dos o tres conductos alveo-
las interlobulillares. Estas van a alcanzar:
lares, que se expanden en atrios alveolares para conducir a los
sacos alveolares, en cuyas paredes se encuentran los alvéolos
– La región subpleural, donde se reúnen en vénulas de origen
pulmonares.
pleural y bronquial (contienen sangre venosa).
Entre los territorios ventilados por bronquios y bronquíolos
distintos, existen tabiques. Estos se extienden hacia los lobulillos – Los tabiques intersegmentarios, en los que se observan
pulmonares, los que quedan separados por tabiques interlobu- colectores más voluminosos.
lillares, visibles en la superficie del pulmón. Estos son, sin embar-
go, incompletos y permiten el establecimiento de comunicacio-
nes aéreas interalveolares e interlobulillares: poros septales [de
DISTRIBUCIÓN DE LOS VASOS
Kohn]. Estas comunicaciones permiten establecer entre los terri- BRONQUIALES
torios pulmonares, y aun entre los segmentos, una ventilación
colateral que explica que ciertos territorios pulmonares, cuyos Las arterias forman, en la pared de los bronquios, redes
bronquios proximales están obliterados, contengan aún aire en anastomóticas submucosas que se resuelven en capilares arte-
la periferia. riales, y luego venosos. Estos últimos, como se ha visto, tienen
Bronquíolos
Bronquio de relleno
Bronquíolos
Bronquio recurrente
Bronquíolos
Bronquio segmentario
Bronquios subsegmentarios Bronquio lateral
Bronquios oblicuos
Fig. 98-1. Distribución intraparenquimatosa de un bronquio segmentario.
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1128 Sistema respiratorio
un destino diferente para los bronquios proximales y los bron- DISTRIBUCIÓN LINFÁTICA
quios distales:
Diversas vías drenan la linfa pulmonar:
– La sangre venosa bronquial proximal es drenada por las
venas de la gran circulación. – Vías peribronquiales.
– La sangre venosa bronquial distal es drenada por las venas – Vías periarteriales o perivenosas.
pulmonares. – Red y vías subpleurales.
Los nodos linfáticos aparecen, en la práctica, en el hilio pul-
ANASTOMOSIS ARTERIALES monar, aunque a veces se descubren en la profundidad del pul-
EN EL PULMÓN món, en la separación de ciertos bronquios.
En el pulmón humano normal existen comunicaciones pre-
capilares, entre arterias bronquiales y arterias pulmonares (fig. DISTRIBUCIÓN NERVIOSA
98-2). El conducto anastomótico se caracteriza por la presencia
de un armazón muscular grueso, susceptible de controlar el pa- La sensibilidad y la motricidad bronquiales, la vasomotricidad
saje de la sangre por la anastomosis: son las arterias de detención intrapulmonar, dependen de la inervación proporcionada por
(Von Hayek). Este dispositivo tiene una acción muy importante una red nerviosa densa.
en la reacción del tejido pulmonar en los procesos patológicos. Esta red nerviosa parece detenerse a la altura del nivel corres-
Su desarrollo, a veces considerable, puede llegar a la preponde- pondiente a la entrada del alvéolo.
rancia de la circulación bronquial (sangre oxigenada) sobre la Los nervios intrapulmonares presentan en su trayecto nume-
circulación pulmonar (sangre carbooxigenada), lo que aumenta, rosos engrosamientos ganglionares.
al mismo tiempo, la presión sanguínea en la arteria pulmonar.
Vasos linfáticos subpleurales
Red de la a. bronquial
Vasos linfáticos
Bronquio peribronquiales
y periarteriales
R. de la a. pulmonar
Vaso linfático
del tabique interlobulillar
V. pulmonar en la periferia
del lobulillo
Fig. 98-2. Arquitectura del lobulillo pulmonar según Miller (Latarjet y Magnin).
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Pleura 99
Las pleuras (del griego pleura: costilla, costado), una derecha nes. Las distintas porciones de la pleura parietal se conti-
y una izquierda, son membranas serosas que envuelven a los núan en los puntos de reunión de los diferentes elementos que
pulmones y tapizan las paredes de la cavidad pleural. Cada forman los límites de esta cavidad: pared costointercostal,
pleura forma un saco membranoso cerrado (cavidad pleural) músculo diafragma, mediastino. En estos lugares de reunión
que se interpone entre el pulmón respectivo y las formaciones se forman los recesos pleurales.
anatómicas que lo rodean. Las dos cavidades pleurales, dentro
de cada membrana pleural, no se comunican entre sí. La membra-
na pleural está constituida por una capa serosa y una capa subse- Disposición general
rosa. La pleura deriva del celoma intraembrionario. Porción costal
Es la parte de la pleura parietal que recubre la superficie in-
CONSIDERACIONES GENERALES terna de las costillas. Se extiende, de arriba hacia abajo, desde el
orificio torácico superior hasta las inserciones costales y condra-
Cada pleura está compuesta por dos hojas continuas en- les del diafragma (figs. 99-1 y 99-2). De atrás hacia adelante, se
tre sí: extiende desde el canal costovertebral hasta la cara posterior del
esternón. La pleura es delgada y frágil en su conjunto, y resiste
– Una pleura visceral que tapiza íntimamente la superficie pul- mal los tratamientos que actúan sobre la parte interna de la pa-
monar. red costointercostal, lesionándose fácilmente. La porción costal
– Una pleura parietal que cubre la pared de la cavidad donde de la pleura parietal está separada de los elementos sobre los
se halla el pulmón. que se aplica por un tejido conectivo: la fascia endotorácica.
Estas dos hojas pleurales se continúan la una con la otra a Porción diafragmática
nivel de la raíz pulmonar y del ligamento pulmonar. Cubre al hemidiafragma correspondiente, y adhiere a él ínti-
Entre la pleura visceral y la pleura parietal hay una cavi- mamente, en especial a nivel del centro tendinoso.
dad, de escaso volumen en estado normal: la cavidad pleural.
En su interior existe líquido seroso a baja presión (vacío pleural), Porción mediastínica
que adosa ambas hojas en forma perfecta. De esta manera, las
paredes de los pulmones quedan en unión íntima con los ele- Se extiende de atrás hacia adelante, desde el canal costover-
mentos que los rodean (pared torácica, diafragma, mediastino) tebral hasta el esternón y, en sentido vertical, desde el orificio
desde el punto de vista funcional, pero permanecen anatómi- torácico superior hasta diafragma. Está interrumpida por la raíz
camente libres de toda adherencia o unión con ellos, excepto pulmonar. Comprende tres partes: por encima, por delante y
a nivel de la raíz pulmonar donde ambas hojas pleurales se con- por detrás de la raíz pulmonar. Se moldea exactamente sobre
tinúan. los órganos mediastínicos que cubre sin disimularlos, pues es
delgada y transparente.
Debajo de los arcos de la vena ácigos y de la aorta, la por-
PLEURA VISCERAL ción mediastínica se deprime formando recesos: a la derecha, el
receso interacigoesofágico, y a la izquierda, el receso interaorti-
La pleura visceral se aplica íntimamente a las caras pulmo- coesofágico. Estos recesos están relacionados en su parte inferior
nares (costal, mediastínica y diafragmática), así como a las caras por un ligamento, constituido por fibras transversales de conca-
interlobares de los diferentes lóbulos pulmonares (fig. 99-1). vidad superior (Morosow).
Forma parte integrante de la superficie pulmonar mediante pro-
longaciones conectivo-fibrosas que la unen a los tabiques inter-
lobulillares. Es delgada y transparente; no puede ser disecada ni Recesos pleurales
separada del parénquima pulmonar subyacente. Se denomina así a los fondos de saco pleurales que se forman
Las intervenciones quirúrgicas de decorticación pulmonar en las zonas donde se unen las diferentes partes de la pleura
(Delorme) utilizan un plano de separación interpuesto entre la parietal. Los recesos son: costodiafragmático, costome-
pleura visceral y el revestimiento más o menos espeso desarro- diastínico, vertebromediastínico y frenicomediastínico.
llado en su superficie (paquipleuritis, hemotórax crónico).
Receso costodiafragmático
PLEURA PARIETAL Se trata de una hendidura pleural entre la pared torácica y el
diafragma (fig. 99-3). El receso está bastante abierto adelante
La pleura parietal tapiza el interior de la cavidad torácica y y se hace cada vez más profundo en sentido lateral y posterior.
reviste las paredes del espacio donde se encuentran los pulmo- Está aplicado sobre las inserciones costales del diafragma, las so-
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1130 Sistema respiratorio
Cúpula pleural cardio. El borde pulmonar anterior no llega a su fondo, aun en la
inspiración forzada.
Pleura parietal, Pleura parietal,
porción costal Receso vertebromediastínico
porción mediastínica
Es un receso redondeado, ubicado en la región posterior de
Cavidad pleural Bronquio principal
la porción mediastínica de la pleura parietal. Forma un canal a los
Pleura visceral lados de los cuerpos vertebrales.
Fisura horizontal
Receso frenicomediastínico
Fascia endotorácica Es un receso pleural poco profundo situado entre la porción
diafragmática y la porción mediastínica de la pleura parietal. A la
izquierda, en el borde inferior del pericardio, tiene mayor profun-
didad. Desciende hacia atrás, donde se continúa con el receso
costodiafragmático.
Diafragma
Pleura parietal,
Cúpula pleural [domo pleural]
porción diafragmática Se trata de la bóveda de la cavidad pleural que recubre al vér-
Receso costodiafragmático tice del pulmón. La cúpula pleural está situada por encima del
borde superior de la 2.ª costilla. Reúne la porción costal con la
porción mediastínica de la pleura parietal. Es redondeada y so-
brepasa por arriba a la 1.ª costilla. Su vertiente anterior es una
Fig. 99-1. Corte coronal de la pleura (Paturet). pendiente suave. Su vertiente medial es más abrupta. Forma el
límite entre el tórax y el cuello.
En relación con la cúpula pleural, la fascia endotorácica
se espesa para formar el diafragma fibroso cervicotorácico [de
brepasa por detrás del ligamento arqueado lateral y puede exce- Bourgery], que se interpone entre la pleura y los elementos de la
der el borde inferior de la 12.ª costilla abajo y medialmente. Su región supraclavicular (véase Relaciones del vértice del pulmón).
profundidad depende de la posición del diafragma. Es estrecho
en la espiración y se amplía durante la inspiración con la intro-
ducción del borde inferior del pulmón. Esto se comprueba en la Fascia endotorácica
exploración radioscópica. Es una hoja conectiva interpuesta por fuera de la pleura pa-
rietal, entre esta y las paredes de la caja torácica; se trata de la
Receso costomediastínico fascia parietal del tórax. Delgada, está formada por tejido co-
Este receso es anterior, retroesternal, agudo, se extiende por nectivo laxo con algunas fibras elásticas. Constituye un plano de
arriba desde la primera articulación condroesternal hasta el 7.º separación en el decolamiento extrapleural. A veces contiene
cartílago costal (fig. 99-4). A la izquierda, hacia abajo, se aparta elementos linfáticos y vasos destinados a la pleura. Se desarrolla
del plano mediano pues es rechazado por el corazón y el peri- sobre todo en las caras costointercostales de la pleura, a nivel
Lóbulo inferior del Fisura oblicua del
pulmón derecho pulmón derecho
Diafragma Receso
costodiafragmático
Hígado
Cartílago costal
Riñón
Receso costodiafragmático
Ligamento arqueado lateral Colon
12.a costilla
Fig. 99-2. Corte sagital paramediano de la región toracoabdominal derecha, cara izquierda.
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Pleura 1131
– Inferiores, en contacto con la 12.ª costilla.
Pleura
– Anteriores, a nivel de los cartílagos costales.
Costilla
– Posteriores, en la región costovertebral, a nivel de las articu-
laciones de la cabeza costal y de los discos intervertebrales.
Pulmón
M. intercostal interno
Elementos vasculonerviosos UNIÓN DE LAS HOJAS PLEURALES
intercostales
A nivel de las raíces pulmonares, la pleura parietal medias-
M. intercostal externo
tínica se refleja sobre los elementos de la raíz a los que tapiza por
arriba, adelante y atrás. Transcurre lateralmente para alcanzar los
Diafragma
bordes del hilio pulmonar. No penetra en este hilio sino que pro-
sigue sin interrupción con la pleura visceral. Esta zona de re-
Hígado flexión de las dos hojas pleurales constituye la pleura radicular.
En el borde inferior de la raíz pulmonar, debajo de la vena
Peritoneo
pulmonar inferior, las dos hojas prerradicular y retrorradicular no
se reúnen, ambas descienden adosadas una a la otra tapizando
Receso su contenido y forman el ligamento pulmonar (fig. 99-5):
costodiafragmático Este ligamento pulmonar:
Fig. 99-3. Receso costodiafragmático derecho, corte coronal. – Solo se observa cuando se abre la cavidad pleural y se traccio-
na el lóbulo inferior hacia arriba y lateralmente.
– Medialmente contacta con el esófago, donde las dos pleuras
se reflejan hacia adelante y atrás y se continuán como pleura
del mediastino y del orificio torácico superior. Es prácticamente mediastínica.
inexistente en contacto con el diafragma (Latarjet y Francillon). – Se encuentra unido lateralmente a la cara mediastínica del
Esta fascia es reforzada por trayectos fibrosos que constituyen pulmón (lóbulo inferior), donde se reflejan las hojas que lo
zonas de adherencias para la pleura parietal: constituyen, continuándose como pleura visceral.
A. torácica interna Receso costomediastínico
Ventrículo derecho Esternón
Atrio izquierdo Receso costomediastínico
Ventrículo izquierdo A. atrioventricular derecho
N. frénico izquierdo Aorta
Pericardio Atrio derecho
Lóbulo pulmonar superior izquierdo
Fisura oblicua
Lóbulo pulmonar medio
N. frénico derecho
Fisura oblicua
V. pulmonar inferior derecha
Lóbulo pulmonar inferior derecho
Lóbulo pulmonar inferior izquierdo Esófago
R. circunfleja N. vago derecho
Lóbulo pulmonar inferior izquierdo Receso vertebromediastínico
N. vago izquierdo V. ácigos
Aorta torácica Tronco simpático
Tronco simpático Cuerpo vertebral de T8
Conducto torácico
Fig. 99-4. Corte horizontal del tórax que pasa por la 8.ª vértebra torácica, vista superior.
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1132 Sistema respiratorio
2.ª vértebra torácica
Lóbulo pulmonar inferior Lóbulo pulmonar inferior
traccionado lateralmente traccionado lateralmente
V. pulmonar inferior V. pulmonar inferior
Vértice truncado Vértice truncado
del lig. pulmonar del lig. pulmonar
Lig. pulmonar Lig. pulmonar
Base del lig. pulmonar Base del lig. pulmonar
Diafragma Diafragma
12.ª vértebra torácica
Fig. 99-5. Pleura radicular y ligamentos pulmonares, vista posterior desde la cavidad pleural. Se ha extirpado la columna
vertebral de T2 a T12 y se ha resecado la pleura parietal posterior de ambos lados.
– Es oblicuo hacia abajo y atrás. pulmón, librado a su elasticidad natural, se colapsa por com-
– Termina abajo por continuidad como pleura diafragmática, pleto a menos que sea ventilado en forma artificial (intubación
pero más a menudo, por un borde libre, delgado y cortante traqueal). Así, realizando una intubación selectiva del bronquio
(Monod y Evrard). principal derecho o izquierdo se puede ver, explorar y operar
– Contiene tejido conectivo, nervios, nodos linfáticos y vasos de dentro del tórax, el pulmón, sus vasos o los órganos mediastí-
origen sistémico. Se espesa de modo considerable en las in- nicos.
fecciones crónicas del lóbulo inferior. Esta visión puede ser dificultada por las adherencias pleu-
rales que se constituyen como secuela de las inflamaciones y de
las supuraciones de la pleura. Estas adherencias pueden ser limi-
CAVIDAD PLEURAL tadas (bridas) o difusas (totales o parciales). En este último caso,
si la pleura se engruesa, la ventilación pulmonar se encontrará
La cavidad pleural tiene un volumen reducido en estado alterada (insuficiencia respiratoria de origen pleural).
normal, que puede aumentar cuando es ocupada por líquidos
(hidrotórax, hemotórax, quilotórax, piotórax) o gas (neumotórax).
En condiciones normales, cada cavidad pleural contiene VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN
aproximadamente 10 mL de líquido pleural originado en mi- DE LA PLEURA
crovellosidades situadas en ambas hojas pleurales, que forma
una fina capa de 50 micrones de espesor. La función del líquido
pleural es lubricar y aumentar la adherencia entre ambas hojas Vascularización
pleurales, permitiendo su desplazamiento y dificultando su se- La pleura parietal dispone de una red relativamente poco
paración (tal como lo hace una gota de agua colocada entre densa de arterias que provienen de las regiones inmediatamen-
dos vidrios portaobjetos). En condiciones normales las pleuras te adyacentes: arterias intercostales, arterias frénicas superiores,
producen 100 mL de líquido por día, y tienen la capacidad de arterias mediastínicas.
absorber 300 mL en el mismo lapso. Esto muestra la importan- La pleura visceral dispone de una rica red arterial proceden-
cia funcional de mantener la vacuidad de esta cavidad. También te de las arterias bronquiales, las que llegan a la superficie por
tiene la capacidad de absorber gases, como el aire en un neumo- los tabiques lobares. También recibe ramos a nivel del hilio y del
tórax de poco volumen. ligamento pulmonar destinados a la cara medial del pulmón.
Cuando en el hombre vivo se abre el tórax incidiendo la pleu- Los vasos linfáticos de la pleura son tributarios de los nodos
ra parietal, el aire entra ampliamente en la cavidad pleural y el linfáticos vecinos.
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Pleura 1133
Inervación es muy sensible. En cuanto a la pleura visceral, posee una sensi-
La pleura parietal costal y la parte periférica de la pleura parie- bilidad más difusa (visceral) y la superficie pulmonar puede ser
tal diafragmática están inervadas por ramos de los nervios inter- el punto de partida de reflejos pleurales, extremadamente
costales (inervación somática). Es muy sensible. La parte central violentos, que pueden producirse en ocasión de perforaciones
de la pleura parietal diafragmática y de la pleura parietal medias- pulmonares o de punciones pleurales.
tínica está inervada por ramos de los nervios frénicos y también
Véase Caso clínico: Punción de la vena subclavia, neumotórax
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100 Relaciones de los pulmones y de la pleura
Los pulmones se hallan rodeados casi completamente por la ternal por toda su cara lateral (figs. 100-1 y 100-2). Esta pared,
pleura que los separa de los órganos vecinos. Las relaciones de semirrígida, está tapizada por músculos así como por huesos
los pulmones y de la pleura deben, pues, estudiarse en forma (escápula) que dificultan la exploración del pulmón y su abor-
conjunta. daje quirúrgico. El elemento esencial es el espacio intercostal,
Algunas de esas relaciones (parietales, vértice de los pulmo- cubierto de manera diferente atrás, lateralmente y adelante. En
nes) son casi semejantes a la derecha y a la izquierda. Las otras, toda su extensión, este espacio se halla limitado por las costi-
mediales e inferiores, son muy diferentes según el lado que se llas, oblicuas hacia abajo y adelante, casi horizontales en su parte
considere. Las relaciones se estudiarán en este orden: parieta- anterior y continuadas por los cartílagos costales. El espacio es
les, del vértice pulmonar, mediales e inferiores. ocupado por los músculos intercostales y contiene además
el eje vasculonervioso intercostal bajo el borde inferior de la
RELACIONES PARIETALES costilla suprayacente.
Las relaciones parietales también determinan la proyección
Por intermedio de la pleura parietal costal y de la fascia endo- superficial de los pulmones y las pleuras, definiendo la topo-
torácica, el pulmón se relaciona con la pared costocondroes- grafía toracopleuropulmonar.
1.a
2.a 1.a
3.a
2.a
4.a
3.a
5.a
6.a
4.a
7.a
5.a
8a
9.a 6.a
10.a
7.a
1.a
11.a 8.a
2.a
9.a 3.a
12.a 4.a
10.a
12.a 11.a 5.a
6.a
11.a
12. a
Fig. 100-1. Relaciones del pulmón derecho con la caja torácica (Latarjet y Magnin), vista lateral. A la izquierda, vista posterior y
a la derecha, vista anterior. En amarillo se esquematiza el lóbulo superior; en rojo, el lóbulo medio, y en azul, el lóbulo inferior.
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Relaciones de los pulmones y de la pleura 1135
1.a
2.a
3.a
1.a
4.a
2.a
5.a
6.a
3.a
7.a
4.a
8.a
5.a
9.a
10.a
6.a
1.a
T5 7.a 11.a
2.a
8.a 3.a
9.a 12.a
10.a 4.a
11.a
12.a 5.a
6.a
Fig. 100-2. Relaciones del pulmón izquierdo con la caja torácica (Latarjet y Magnin), vista lateral. A la izquierda, vista posterior
y a la derecha, vista anterior. En amarillo se esquematiza el lóbulo superior y en azul, el lóbulo inferior.
Región posterior B. Lateral: donde se encuentra la escápula tapizada por los
músculos supraespinoso, infraespinoso, subescapular y por
Está limitada: por arriba por la 2.a costilla (que circunscribe las inserciones distales del trapecio. El borde medial de la
a la 1.a costilla), por abajo por la 7.a costilla, medialmente por escápula es el lugar de inserción del músculo serrato ante-
la línea de las articulaciones costotransversas, lateralmente por rior, cuyos fascículos superiores cubren a las costillas.
una línea, de situación variable con la posición del brazo, que
sigue al borde lateral del músculo dorsal ancho.
Región inferior
A esta región corresponden: el lóbulo superior del pulmón
arriba, hasta la 5.a costilla. El lóbulo inferior abajo, que no sobre- Es más superficial. Aquí la caja torácica está cubierta por el
pasa el plano de la 10.a costilla lateralmente y el cuello de la 11.a, músculo dorsal ancho, que oculta lateralmente a la porción
medialmente. El receso pleural costodiafragmático cruza la inferior del músculo serrato anterior y medialmente al serrato
12.a costilla a 8 o 9 cm del plano mediano y se encuentra por posterior e inferior.
debajo y medialmente a esta. Es el punto declive de la cavidad
pleural.
La escápula constituye aquí el principal obstáculo para el
Región lateral o axilar
acceso posterior, cuyo ángulo inferior permite, a partir de la 7.a Tiene forma triangular y se encuentra entre el borde inferior
costilla, distinguir dos regiones, una superior y otra inferior. del músculo pectoral mayor (adelante) y el borde anteroinferior
del músculo dorsal ancho (atrás). Queda oculta cuando el brazo
Región superior pende a lo largo del cuerpo. Se descubren dos regiones diferen-
Está dividida en dos partes: tes cuando el brazo se encuentra en abducción.
A. Medial: donde la caja torácica está cubierta por los músculos A. Superior: es la pared medial de la fosa axilar, donde la pared
erectores de la columna y el músculo serrato posterior supe- costal está separada de los tegumentos por el músculo serra-
rior; más superficialmente, por los músculos romboides mayor to anterior y el contenido de la fosa axilar (eje vasculonervioso
y menor y por el músculo trapecio. de la axila, tejido adiposo, nodos linfáticos).
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1136 Sistema respiratorio
B. Inferior: más superficial, donde las costillas dan inserción a – Las formaciones fibrosas que lo fijan y lo sostienen.
las digitaciones del músculo serrato anterior imbricadas con – Las relaciones que contrae con los órganos de la base del cue-
el músculo oblicuo externo del abdomen. llo y de la parte superior del tórax.
– Porque, junto con la cúpula pleural opuesta, delimita un espa-
Estrecha por arriba, más ancha hacia abajo, esta región lateral cio por donde entran y salen órganos del mediastino, al que
del tórax corresponde a los tres lóbulos pulmonares a la derecha Paturet denominó vestíbulo o antro mediastínico.
y a los dos lóbulos pulmonares a la izquierda. La fisura oblicua
derecha cruza en forma de X muy alargada al cuerpo de la 6.a Estos límites óseos aparecen muy nítidos en las radiogra-
costilla, para alcanzar la extremidad anterior de la 7.a. La fisura fías. Es necesario no reducir el vértice del pulmón a la parte
horizontal cruza al cuerpo de la V costilla para seguir el trayecto hipodensa suprayacente a la clavícula. La frecuencia de lesiones
de la 4.a, que se orienta en forma más horizontal hacia adelante. patológicas del vértice pulmonar (tuberculosas o cancerosas, en
El receso pleural costodiafragmático desciende más que especial) y las operaciones quirúrgicas que se les oponen se ba-
el pulmón: la pleura llega a las inserciones diafragmáticas (10.a y san en los datos anatómicos mencionados.
11.a costillas), mientras que el pulmón, en la inspiración forzada,
queda a 5 o 6 cm (dos costillas) por encima del receso.
Cúpula pleural y espacios
Región anterior peripleurales
Por su intermedio el pulmón se pone en contacto con los ór-
Limitada hacia abajo por el borde condral, es, por lo tanto,
ganos de las regiones vecinas (fig. 100-3).
más extensa lateral que medialmente.
La pleura parietal no es más gruesa aquí que en otros lugares,
La pared costal está prolongada medialmente por los cartíla- pero sí la fascia endotorácica, que se halla reforzada por engro-
gos costales hasta el esternón. Este plano se halla separado de samientos o ligamentos:
los tegumentos por: – La membrana suprapleural [cervicotorácica, Bourgery,
Delmas] adopta la forma de la cúpula pleural que cubre la par-
– El plano muscular del músculo pectoral mayor. te pleuropulmonar, que excede hacia el cuello la 1.a costilla. Es
– Un plano adiposo en relación con la glándula mamaria. particularmente densa en contacto con los vasos y los nervios.
– Los ligamentos suspensores de la pleura (Sebileau) (fig.
Por detrás de los cartílagos costales descienden la arteria y 100-4) no tienen gran valor anatómico ni funcional. Se los dis-
las venas torácicas internas. El músculo transverso del tórax tingue en: costopleural, originado en el cuello de la 1.a cos-
se interpone entre la cara endotorácica del plano condroesternal
tilla; transversopleural, proveniente de la apófisis transversa
y el receso pleural costomediastínico anterior.
de la 7.ª vértebra cervical; vertebropleural, insertado en el
Son los lóbulos superior y medio del pulmón derecho y el cuerpo de la 6.ª y 7.ª vértebra cervical y de la 1.ª torácica.
lóbulo superior del pulmón izquierdo los que se relacionan con
esta región del tórax. La fisura horizontal derecha sigue aquí Estas formaciones no impiden la separación de la membra-
el trayecto de la 4.a costilla.
na suprapleural con respecto a la cúpula pleural. Son frágiles
Los recesos pleurales costomediastínicos anteriores se y el elemento esencial de sostén del conjunto pleuropulmonar
proyectan por detrás del esternón, sin que la lengüeta pulmonar
continúa siendo la 1.a costilla, sostenida a su vez por los múscu-
correspondiente alcance a ocupar todo el receso pleural, aun en
los escalenos.
la inspiración.
A la derecha, el receso pleural llega al plano mediano, des-
ciende en sentido vertical y se dirige después lateralmente a 1 o Relaciones propiamente dichas
2 cm por encima de la base del proceso xifoides.
En el plano mediano, a nivel del ángulo del esternón, el re- Son anteriores, superiores, posteriores, laterales y me-
ceso pleural izquierdo se aproxima al receso derecho. Luego, diales (fig. 100-3).
a partir del 4.º espacio, se dirige oblicuo lateralmente, hasta al-
canzar el borde anterior de la 8.a costilla en la línea axilar anterior Relaciones anteriores
izquierda. El acceso a la cúpula pleural y al vértice del pulmón es
En la espiración forzada, el hemidiafragma derecho asciende dificultado, adelante y de abajo hacia arriba, por:
hasta la 5.a costilla.
1. Abajo: el primer espacio intercostal, cubierto por el músculo
pectoral mayor.
RELACIONES DEL VÉRTICE PULMONAR 2. En la parte media: la clavícula, unida abajo a la 1.a costilla
por el ligamento costoclavicular y el músculo subclavio.
El vértice del pulmón y la cúpula pleural constituyen un 3. Arriba: el músculo esternocleidomastoideo en su vaina, el
conjunto pleuropulmonar situado por encima del borde su- músculo omohioideo en la hoja pretraqueal de la fascia cer-
perior de la 2.a costilla. Este límite forma un plano oblicuo ha- vical, el cuerpo adiposo [bola grasosa de Merckel], los que se-
cia adelante y abajo, situado por debajo de la abertura torácica paran el plano superficial de un plano vascular importante y
superior, que se halla circunscrita por las dos primeras costillas, complejo constituido por:
la 1.ª vértebra torácica atrás y el manubrio esternal adelante. El
– El ángulo venoso yugulosubclavio.
conjunto pleuropulmonar sobresale por encima de este ori- – El plano de la arteria subclavia. A este nivel se origina la
ficio. Interesa por:
arteria vertebral, que pasa por delante de la masa prin-
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Relaciones de los pulmones y de la pleura 1137
M. trapecio M. esternocleidomastoideo
Tronco superior
del plexo braquial M. omohioideo
M. elevador de la escápula
Tronco medio del plexo braquial Tejido adiposo
Tronco inferior del plexo braquial A. subclavia
1.a costilla Clavícula
Pleura parietal V. braquiocefálica
Ligamento costoclavicular
Cartílago costal
M. pectoral mayor
Fascia endotorácica
Vértice del pulmón
Tejido conectivo
del plano extrapleural Cartílago costal
Fig. 100-3. Corte sagital del vértice del tórax que pasa a 2 cm lateralmente a la articulación esternoclavicular, cara medial del corte.
cipal del ganglio cervicotorácico para dirigirse al 6.º foramen la fosa axilar con la 1.ª digitación del músculo serrato anterior y el
transverso. En la cara anterior de la arteria subclavia dere- eje vasculonervioso que penetra en la axila, pasando por debajo de
cha se encuentran tres asas nerviosas: el asa del frénico, el la clavícula. Existe peligro pleuropulmonar en las heridas de la axila.
asa subclavia del tronco simpático y el asa del nervio laríngeo El vértice del pulmón también se puede abordar por vía axilar.
recurrente, que nace del vago derecho. Esta disposición solo
es válida para el lado derecho, pues la arteria subclavia iz- Relaciones mediales
quierda no se encuentra por delante de la cúpula pleural, La vertiente mediastínica de la cúpula pleural no tiene un
sino que se apoya en ella. Tampoco existe el asa del nervio límite inferior neto. Se apoya, atrás, sobre el flanco de las dos pri-
laríngeo recurrente, pues esta última se hace a nivel del arco meras vértebras torácicas. Más adelante se relaciona con la am-
aórtico y recorre el mediastino superior hacia el cuello. plia comunicación cervicotorácica, limitada medialmente por el
eje visceral (esófago y tráquea), cruzado a la izquierda por el arco
Cuando es necesario punzar la vena subclavia por debajo del conducto torácico. Esta región contiene el origen del tronco
de la clavícula, la proximidad de la cúpula pleural expone a la braquiocefálico a la derecha, y a la izquierda, las arterias caróti-
posibilidad accidental de entrada de aire en la cavidad pleural da común y subclavia izquierdas.
(neumotórax, hemoneumotórax, hidroneumotórax accidental).
Relaciones superiores
Medial a la 1.a costilla y a los músculos escalenos, el conjunto
pleuropulmonar se relaciona con la parte baja de la región ester-
nocleidomastoidea y la fosa supraclavicular menor. A la izquier-
da, la membana suprapleural da apoyo a la arteria subclavia,
que hace su arco, cóncavo hacia abajo, y que es cruzada (como
a la derecha) por el nervio frénico, el asa subclavia y el nervio Lig. transverso pleural
vago, pero falta aquí el asa del nervio laríngeo recurrente que
se origina en el tórax. Lig. costopleural medial
Lig. costopleural lateral
Relaciones posteriores
Entre la cúpula pleural adelante y el plano posterior (1.a cos-
tilla y 1.er espacio intercostal) por detrás, se encuentra la fosa Lig. vertebropleural
suprarretropleural [de Sebileau], que contiene: el ganglio cer-
vicotorácico, fusión del ganglio cervical inferior y del 1.er ganglio
torácico del tronco simpático, dirigido hacia abajo, medial y atrás;
las raíces C8 y T1 del plexo braquial, que transcurren en sentido
lateral, y el tronco arterial costocervical. Esta región es profunda,
cubierta por los músculos trapecio y elevador de la escápula.
Relaciones laterales
Son los arcos de las dos primeras costillas y el espacio intercostal
que estos comprenden. Corresponde hacia atrás a la región lateral Fig. 100-4. Aparato suspensor de la pleura (Sebileau).
del cuello [supraclavicular de Mallet Guy y Desjacques]; adelante, a
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1138 Sistema respiratorio
RELACIONES MEDIALES la pleura, cubren el pericardio que, a su vez, oculta el atrio
derecho. El nervio frénico está próximo a la raíz, mientras que
Se las puede distinguir en relaciones mediastínicas, adelan- la lengüeta anteromedial, constituida aquí por el lóbulo me-
te, y costovertebrales, atrás. dio, se acerca al plano mediano.
C. Superficie retrorradicular: corresponde al lóbulo inferior.
La implantación del ligamento pulmonar llega al borde de-
A la derecha recho del esófago, cruzado por el nervio vago derecho. Por
Relaciones mediastínicas detrás, la pleura forma el receso interacigoesofágico.
El arco de la vena ácigos y la raíz pulmonar las dividen en
tres superficies (figs. 100-5 y 100-7): Relaciones costovertebrales
El pulmón ocupa un surco profundo, cóncavo hacia adelan-
A. Superficie suprarradicular: el mediastino se estrecha hacia te y lateralmente, también cóncavo en sentido vertical. Bajo la
arriba, ensanchándose hacia abajo. Se encuentran aquí, de pleura, las cabezas costales sobresalen, al igual que los discos
atrás hacia adelante: intervertebrales. La región subpleural contiene:
1. El esófago.
2. La cara derecha de la tráquea, cruzada por el nervio vago – Elementos verticales: el tronco simpático torácico con sus
derecho y el arco de la vena ácigos. ganglios, y más abajo el origen de los nervios esplácnicos a
3. Los nodos linfáticos paratraqueales derechos. partir del 7.º ganglio.
4. La vena cava superior, a lo largo de la cual transcurren el – La vena ácigos, que recibe a sus afluentes por detrás y, en la
nervio frénico y los vasos frénicos superiores. cara superior de su arco, a la vena intercostal superior.
5. El receso costomediastínico anterior de la pleura se in- – Elementos transversales: las arterias y las venas intercostales
clina medialmente hacia la cara anterolateral del arco aórti- posteriores, una por espacio, cruzan la cara lateral de los cuer-
co, por detrás del esternón. pos vertebrales, mientras los nervios intercostales, muy poste-
B. Superficie prerradicular: los lóbulos superior y medio, con riores, emergen de los forámenes intervertebrales.
2.a ganglio
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco aórtico
Arco de la v. ácigos
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 100-5. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpado
la pleura.
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Relaciones de los pulmones y de la pleura 1139
Esófago
A. carótida común izquierda
A. subclavia izquierda
N. vago izquierdo
V. braquiocefálica izquierda
Conducto torácico
Vasos tímicos
Arco aórtico V. intercostal
N. frénico y vasos superior izquierda
pericardiofrénicos izquierdos
Ganglio cardíaco N. laríngeo
recurrente izquierdo
Ligamento arterioso
A. pulmonar izquierda N. vago izquierdo
V. pulmonar superior izquierda
Bronquio principal izquierdo V. hemiácigos accesoria
Aorta torácica
Tronco simpático
V. pulmonar
inferior izquierda torácico izquierdo
R. comunicante para
el 6.º n. intercostal
V. hemiácigos
Pericardio
Grasa prepericárdica Raíces del n.
esplácnico mayor
Diafragma
Fig. 100-6. Mediastino visto por su cara izquierda. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpado
la pleura.
Ligamento interpleural Esófago
V. hepática
Hígado
Peritoneo
Estómago
Pleura V. cava inferior
Peritoneo
V. hemiácigos
Diafragma
Lóbulo inferior
del pulmón izquierdo
N. esplácnico mayor izquierdo N. esplácnico mayor derecho
Conducto torácico V. ácigos
Aorta torácica Cuerpo vertebral de T10
Fig. 100-7. Mediastino posterior, porción inferior, corte horizontal que pasa por la 10.ª vértebra torácica.
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1140 Sistema respiratorio
A la izquierda Diafragma y recesos pleurales
Ya han sido estudiados. Sin embargo, deberán tenerse en cuenta:
Relaciones mediastínicas
Se hallan dominadas por el arco aórtico que cruza el medias- – Las relaciones anteromediales con el triángulo esterno-
tino de adelante hacia atrás y de derecha a izquierda por encima costal, donde la confluencia del pericardio, de la pleura y del
de la raíz pulmonar. Se distinguen cuatro niveles (figs. 100-6 y diafragma determina la posibilidad de hernias intratorácicas
100-7): derechas.
– Las relaciones posteriores y mediales con la región mediastíni-
A. Por encima de la raíz pulmonar y del arco aórtico: el ló- ca posterior.
bulo superior se apoya de atrás hacia adelante:
1. Sobre el esófago (borde izquierdo). Relaciones abdominales
2. Sobre la arteria subclavia izquierda, que sobresale cubierta
Debido a la convexidad superior del diafragma, estas relacio-
por la pleura.
3. La arteria carótida común izquierda con el nervio vago. nes son inferiores y anteriores (figs. 100-8 y 100-9). La región
4. La porción anterior del mediastino superior, con el nervio toracoabdominal derecha contiene:
frénico y los vasos frénicos superiores y la vena braquioce-
fálica izquierda, muy profunda y dirigida hacia la derecha. – Adelante: al hígado revestido por peritoneo, separado del
diafragma por el espacio subfrénico que se pone en eviden-
B. A nivel del arco aórtico: el lóbulo superior es rechazado
cia mediante el neumoperitoneo.
por la convexidad de la aorta. Se halla separado de esta por
la pleura que cubre los nervios vago y frénico, cruzados por – Atrás: en la región lumbar, la glándula suprarrenal y la ex-
la vena intercostal superior. Por debajo del arco, inmediata- tremidad superior del riñón derecho se relacionan con el
receso pleural pero no con el pulmón, que no desciende tan
mente por encima de la raíz pulmonar, se encuentra la región
del conducto arterioso con el origen del nervio laríngeo abajo.
recurrente izquierdo.
C. Superficie prerradicular: esta región está enteramente en A la izquierda
contacto con el pericardio que cubre el corazón y cuya salien-
te, muy importante, rechaza la cara mediastínica del pulmón. Del lado izquierdo son el lóbulo inferior y, en menor exten-
D. Superficie retrorradicular: se observa el esófago, a lo lar- sión, el lóbulo superior (la língula), los que reposan sobre el
go del cual desciende el nervio vago izquierdo. Por detrás del diafragma.
esófago, la pleura parietal se deprime y forma el receso inte-
raorticoesofágico. Relaciones diafragmáticas y recesos pleurales
El corazón y el pericardio, que se adhiere al diafragma, recha-
Relaciones costovertebrales zan al pulmón lateralmente y hacia atrás. A la izquierda, el pulmón
Semejantes a las relaciones del lado derecho, están diferen- queda bastante alejado del triángulo esternocostal. Hacia atrás
ciadas por la presencia de la aorta descendente, muy volu- se relaciona con el mediastino posterior, y en particular con el esó-
minosa, que sobresale hacia adelante y a la izquierda de los fago.
cuerpos vertebrales. Por atrás y laterales a ella se hallan la vena
hemiácigos accesoria y la vena hemiácigos, que cruzan la Relaciones abdominales
línea mediana por detrás de la aorta para desembocar en la En la cavidad abdominal, en el espacio subfrénico izquierdo,
vena ácigos. se encuentran de adelante hacia atrás y de derecha a izquierda:
1. El lóbulo izquierdo del hígado, mucho menos voluminoso
RELACIONES INFERIORES que el lóbulo derecho.
2. El fundus y la tuberosidad mayor del estómago, ampliamen-
A la derecha y a la izquierda, la cara inferior del pulmón
te adherente al diafragma en la parte alta de su cara posterior.
se aplica sobre el diafragma por intermedio de la pleura. Se
ha visto la disposición particular de la pleura parietal a este ni- 3. El bazo, en contacto y debajo del diafragma, orientado según
el eje de la 10.a costilla izquierda.
vel, que adhiere íntimamente a la cara superior del diafragma.
4. La flexura izquierda del colon está fija, pero el colon trans-
Por otra parte, esas relaciones son modificadas por los movi-
verso, en decúbito dorsal, puede ascender hasta el diafragma.
mientos de elevación y de descenso del diafragma durante la
inspiración y la espiración. También debe recordarse que el pul-
món no solo se encuentra arriba sino también adelante, lateral Por detrás de la cavidad peritoneal, la glándula suprarre-
nal izquierda y la extremidad superior del riñón izquierdo, como
y detrás del hemidiafragma correspondiente, debido a la forma
a la derecha, se hallan en relación con el receso pleural.
de este.
Estas relaciones inferiores están dominadas por la noción de
regiones toracoabdominales derechas e izquierdas: entre el tórax
A la derecha y el abdomen, el tabique diafragmático, delgado, se encuentra
separando la cavidad torácica de la cavidad abdominal, entre los
La cara inferior del pulmón está constituida por el lóbulo órganos que estas contienen.
inferior y la cara diafragmática del lóbulo medio.
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Relaciones de los pulmones y de la pleura 1141
Pulmón derecho Pericardio
Cúpula diafragmática
derecha Ventrículo derecho
Pleura Centro tendinoso
Pared torácica Pulmón izquierdo
Pared torácica
Pleura
Receso
costodiafragmático
Peritoneo Bazo
Hígado Vesícula biliar Estómago
V. cava inferior Aorta abdominal
Fig. 100-8. Relaciones del diafragma, corte coronal.
Lóbulo inferior del Fisura oblicua del
pulmón derecho pulmón derecho
Diafragma Receso
costodiafragmático
Hígado
Cartílago costal
Riñón
Receso costodiafragmático
Ligamento arqueado lateral Colon
12.ª costilla
Fig. 100-9. Corte sagital paramediano de la región toracoabdominal derecha, cara izquierda.
Véase Texto complementario: Mediastino
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101 Anatomía radiológica del sistema
respiratorio
Numerosas técnicas de práctica corriente permiten apreciar longitudinal del cuerpo, se denominan axiales. También pueden
la forma y la dinámica del sistema respiratorio. ser coronales, oblicuas o anteroposteriores.
Las imágenes de cortes por tomografía computarizada per-
miten una alta correlación con los cortes anatómicos horizontales.
RADIOSCOPIA Para la observación de los pulmones debe utilizarse una ven-
Muestra el contraste entre la claridad de los campos pulmonares tana de sensibilidad diferente de la que se emplea para la obser-
y la opacidad del mediastino. Permite apreciar la amplitud del movi- vación del mediastino, debido a la gran diferencia de densidad
miento diafragmático y la integridad de los recesos pleurales costo- de los tejidos que los componen; ambas ventanas pueden com-
diafragmáticos que se deben mostrar en la inspiración. La persona binarse en una sola imagen (figs. 101-2 a 101-5).
que se examina puede ser ubicada en la pantalla bajo diversas inci-
dencias, lo que permite, en posición oblicua, explorar las partes pos-
teriores o anteriores de la pared, de la caja torácica y de la cavidad RESONANCIA MAGNÉTICA
torácica, pero, en la proyección lateral (perfil), la visión es imprecisa.
La resonancia magnética es una técnica no invasiva de
diagnóstico por imágenes. Se obtienen imágenes de secciones
RADIOGRAFÍA en los tres planos ortogonales: horizontales, coronales y sagitales.
Las estructuras anatómicas responden a la excitación según
Permite un análisis preciso de todas las estructuras del tórax: su constitución tisular. No es necesaria la incorporación de me-
dios de contraste (figs. 101-6 y 101-7).
– La cavidad torácica, las costillas, las clavículas, las escápulas, las
masas musculares, la glándula mamaria y hasta la areola ma-
maria pueden dibujar sombras que contrastan con la claridad MEDIOS DE CONTRASTE
pulmonar.
– El diafragma forma un límite inferior preciso. En general se re- Por la introducción de un producto gaseoso o líquido, se pue-
gistra en inspiración. Cubre la opacidad hepática a la derecha, de obtener el contorno de las estructuras envueltas en la clari-
la cámara de aire gástrica a la izquierda. dad o en la opacidad ambiente.
– La pleura no es visible sino cuando está enferma: engrosa-
mientos, derrames líquidos o gaseosos.
– El mediastino tiene contornos normales a partir de los cuales Contrastes gaseosos
se pueden apreciar sus deformaciones patológicas. Arriba y en La inyección de aire en la cavidad pleural (neumotórax), en
el centro, la claridad de la tráquea traza, en la proyección late- el mediastino (neumomediastino) o en el peritoneo (neumope-
ral (perfil), una doble línea vertical.
ritoneo) responde a la necesidad bien precisa concerniente a la
– El pulmón es radiolúcido, marcado por una trama bronco-
localización de una lesión patológica.
vascular que se vuelve más densa con la edad. La región hiliar
está marcada por opacidades vasculares y nodos linfáticos
normales. Las modificaciones patológicas son numerosas, en Contrastes líquidos
general señaladas por una opacidad (atelectasia, congestión,
tumores, etc.). Más raramente, por una hiperclaridad (enfise- La inyección de un producto opaco en un órgano hueco pre-
ma, cavidades aéreas, cavernas, etc.). En las radiografías toma- cisa exactamente los contornos.
das desde lateral (perfil) u oblicuas aparecen detalles que no Los procedimientos empleados con mayor frecuencia son:
se muestran en las vistas anteroposteriores (frente): claridad
traqueal, localizaciones en el sentido anteroposterior de alte- – Broncografía: muestra de manera perfecta el árbol bron-
raciones eventuales, visión de planos interlobares, etc. quial, sus componentes, sus divisiones y sus alteraciones. En la
– La obtención de un par radiográfico del tórax (radiografías actualidad, ha sido reemplazada por la tomografía computari-
anteroposterior y lateral), permite determinar la posición es- zada.
pacial dentro de la cavidad torácica de las estructuras vistas en – Angiocardiografía: por vía venosa, en el tiempo pulmonar
ambas incidencias (fig. 101-1A y B). de la inyección, se fija el estado de los vasos pulmonares, arte-
rias y venas. La vía arterial no solo muestra los grandes vasos
del mediastino, sino también las arterias bronquiales. Después
TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA
del empleo de algún medio de contraste el resultado puede
Esta corta el tórax en secciones radiográficas en diferentes ser fijado por radioscopia televisada, radiografía, tomografía e
direcciones. Las de dirección horizontal, perpendiculares al eje incluso cinematografía.
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Anatomía radiológica del sistema respiratorio 1143
CENTELLOGRAFÍA La imagen normal puede presentar alteraciones que aclaran
ciertos procesos patológicos: embolias pulmonares, tumores,
Los métodos físicos, las centellografías, luego de la inhala- anomalías congénitas, etc. La centellografía ofrece un interés
ción o de la inyección de radioisótopos, ofrecen un mapa de la cierto en la exploración de la función respiratoria de los pulmo-
repartición del aire o de la sangre en el pulmón. nes por separado, mediante ventilación y perfusión.
Vértice
de pulmón
Tráquea
Bronquio principal derecho Tráquea 1.a costilla Clavícula Costilla
Esternón
Arco de la
aorta
V. cava
superior
Corazón
Escápula
Tronco Vértebra torácica
pulmonar
Diafragma
Aurícula
izquierda
Borde inferior del Estómago
pulmón derecho en el Atrio
receso costodiafragmático derecho
Ventriculo
izquierdo
Diafragma
A Hígado Fundus gástrico B
Fig. 101-1. Radiografía de tórax. A. Proyección posteroanterior. En el centro se ve la silueta cardíaca, moderadamente
radiopaca. A ambos lados, los campos pulmonares, radiolúcidos. Las estructuras óseas (columna vertebral, costillas, clavículas
y escápula) se visualizan radiopacas. El hemidiafragma derecho se ve sobreelevado con respecto al izquierdo, producto de la
presencia del hígado. La cámara gástrica se ubica por debajo del hemidiafragma izquierdo. B. Proyección lateral. Se visualizan
los campos pulmonares, las estructuras mediastínicas y la columna vertebral. Se observan las dos curvas superpuestas de las
cúpulas diafragmáticas.
Aorta ascendente Tronco pulmonar
V. cava superior
A. pulmonar V. cava superior Aorta ascendente Tronco pulmonar
izquierda
A. pulmonar
derecha A. pulmonar
izquierda
Aorta Bronquio Bronquio Aorta
Atrio izquierdo descendente Costilla Escápula principal derecho principal izquierdo descendente Costilla Escápula
Fig. 101-2. Tomografía computarizada del tórax, corte Fig. 101-3. Tomografía computarizada del tórax, corte
horizontal. Se observan con mayor densidad las estructuras horizontal, con contraste yodado intravenoso que destaca las
del mediastino. Se destacan las arterias pulmonares y su estructuras vasculares mediastínicas. Se ven, hiperdensas, la
distribución en los hilios pulmonares. vena cava superior, la aorta ascendente, el tronco pulmonar con
su bifurcación y la aorta descendente.
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1144 Sistema respiratorio
Aorta ascendente Tronco pulmonar Aorta ascendente
V. cava superior
Cono arterioso
Atrio derecho
V. pulmonar
Bronquio izquierda
V. pulmonar
principal derecho A. pulmonar
derecha
izquierda
Bronquio Bronquio Aorta Atrio Aorta
izquierdo Vértebra torácica Costilla Escápula
principal derecho principal izquierdo descendente Costilla Escápula descendente
Fig. 101-4. Tomografía computarizada del tórax, corte Fig. 101-5. Tomografía computarizada del tórax, corte
horizontal, con contraste. Se observa, hiperdenso, el tronco horizontal, con contraste.
pulmonar con su división.
Aorta ascendente Ventrículo derecho
Aorta ascendente Tronco pulmonar
Ventrículo
izquierdo
Atrio
derecho
V. cava
superior
Pulmón
derecho
A. pulmonar Atrio
derecha izquierdo
Aorta
Vértebra torácica descendente Costilla Escápula Vértebra torácica Aorta descendente Pulmón izquierdo
Fig. 101-6. Imagen de resonancia magnética, corte horizontal Fig. 101-7. Imagen de resonancia magnética, corte horizontal
del tórax. Las estructuras musculares y óseas aparecen del tórax. Se observan las cuatro cavidades cardíacas
ligeramente hipointensas, mientras que el tejido adiposo se ve hipointensas.
hiperintenso.
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Anatomía funcional del sistema
respiratorio 102
Se estudian aquí: – Según la intensidad y la amplitud dadas al movimiento.
– Según el nivel de la caja torácica. Es así como los movimientos
– Los movimientos de la caja torácica que aseguran la ventila- de la 1.a costilla son insignificantes, los de la 2.a apenas algo
ción pulmonar. mayores: el manubrio esternal, por lo tanto, se mueve relati-
– La solidaridad de los movimientos del pulmón con la pared vamente poco. Es en la parte media de la 3.ª a la 7.a costilla
torácica por intermedio del vacío de la cavidad pleural. donde los movimientos son más amplios, y es la parte inferior
– Los movimientos del aire en las vías canaliculares y en los pul- del esternón la que se desplaza más. Las costillas más bajas, 9.a,
mones. 10.a y 11.a, se desplazan lateralmente, lo que tiende a ensan-
char la base del tórax. Los movimientos de las costillas y del
esternón ocasionan modificaciones de las dimensiones de la
MOVIMIENTOS DE LA CAJA TORÁCICA
cavidad torácica, que se producen por la suma de los movi-
mientos, de hecho bastante reducidos, de que es capaz cada
Mecánica osteoarticular. Movimientos costilla. Esas modificaciones recaen esencialmente:
de las costillas y del esternón – Sobre el diámetro anteroposterior, aumentado por la eleva-
ción costal que lleva al esternón hacia adelante y disminuye
En relación con la columna vertebral, las costillas pueden su- cuando las costillas descienden, lo que aproxima el esternón a
bir y bajar. Estos movimientos se efectúan en las dos articula- la columna vertebral.
ciones que aseguran la unión costovertebral: – Sobre el diámetro transversal: la elevación costal las lleva
hacia arriba y lateralmente y las separa en el plano media-
A. En la articulación costotransversa, la costilla sufre a la vez no, y esto, tanto más cuanto más larga es la costilla. Por el
una traslación transversa, horizontal, medial o lateral con res- contrario, el descenso de las costillas las aproxima al plano
pecto al proceso [apófisis] transverso y un movimiento de mediano, lo que acorta el diámetro transversal. Como se ha
rotación en torno de su eje. visto, es especialmente a nivel de la base donde este efecto
B. En la articulación de la cabeza de la costilla, esta última es más perceptible.
sufre un movimiento de balanceo vertical alrededor de la bi-
sagra constituida por el ligamento intraarticular. El juego costoesternal, sin embargo, no modifica las dimen-
siones verticales de la cavidad torácica.
Consecuencia
El efecto de estos movimientos se hace sentir sobre las pro-
pias costillas y sobre el esternón.
Acción de los músculos
Las costillas constituyen una palanca de tercer género cuyo Se deben distinguir los músculos elevadores de las costillas,
punto de apoyo se encuentra en la columna vertebral. La resis- que son inspiradores, de los músculos que las descienden, que
tencia a nivel de la inserción anterior y la potencia actúan en los son espiradores. En último lugar, la acción del diafragma se
diversos puntos de inserción de los músculos que provocan la debe estudiar aparte.
elevación o el descenso de aquellas. La elevación abre el ángulo
costovertebral. El descenso lo cierra. Además, la forma de las Músculos inspiradores
costillas transforma el movimiento de la extremidad posterior. Es
Son numerosos y potentes, pues la inspiración es activa, debi-
así como la elevación posterior se traduce por:
do a que debe vencer la resistencia de las palancas esqueléticas y
la elasticidad de los pulmones.
– La elevación adelante de la extremidad anterior, debido a la
oblicuidad costal. La inspiración normal, que moviliza alrededor de 500 cm3
de aire, pone en juego los músculos intercostales externos y el
– La elevación lateral del cuerpo y de la cabeza, la rotación de
medial a lateral del cuerpo y de la cabeza que inclina la cara diafragma.
interna costal. La inspiración forzada se obtiene por la acción conjunta
de los músculos esternocleidomastoideo, escalenos, elevado-
El esternón, unido a las costillas por los cartílagos, más elás- res de las costillas, pectoral mayor, pectoral menor, dorsal an-
ticos, sigue los movimientos costales. Cuando la extremidad an- cho, serratos posteriores, serrato anterior (fascículos superiores
terior de las costillas se eleva, debido a su oblicuidad, el esternón e inferiores).
es propulsado hacia adelante. Además, la separación costal hacia
afuera abre los espacios condroesternales. Los movimientos de Músculos espiradores
las costillas y del esternón que las sigue son sincrónicos: todas las La espiración normal es pasiva. Es suscitada por el retorno
costillas se movilizan en el mismo tiempo y en el mismo senti- a su posición primitiva de las estructuras desplazadas durante la
do, pero lo hacen en grados diversos: inspiración.
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1146 Sistema respiratorio
Acciones accesorias
1.ª vértebra torácica
En los actos respiratorios violentos:
– La tos es siempre precedida por una fase de puesta en tensión
del músculo.
– El vómito necesita de una idéntica puesta en tensión.
1.a costilla
Esternón En los esfuerzos violentos o prolongados, que exigen un blo-
queo de la cavidad torácica en sinergia con el cierre de la glotis.
Esos esfuerzos son más eficaces cuando el diafragma está blo-
6.a costilla
queado en inspiración.
Sistema nervioso del diafragma
Es muy particular, puesto que dispone de dos nervios moto-
res, los dos nervios frénicos. Por otra parte, este sistema nervio-
so tiene las apariencias de un sistema automático, pues el
diafragma, músculo estriado, que por lo tanto obedece a la vo-
luntad, no tiene el poder de contracción automática. La respira-
Fig. 102-1. Movimientos de las costillas y del esternón. En ción, por ser un acto involuntario, pero dentro de ciertos límites
punteado, el movimiento durante la inspiración. controlado por la voluntad, depende, en efecto, de un sistema
nervioso complejo que posee:
– Vías sensitivas: son las de la sensibilidad pulmonar, pleural y
general.
La espiración forzada exige la contracción de los músculos
abdominales, de los intercostales íntimos y de los fascículos me- – Centros nerviosos: situados en la médula y en la médula
oblongada, sensibles no solo a las excitaciones sensitivas, sen-
dios del músculo serrato anterior.
soriales o de la corteza cerebral (emociones, ventilación pul-
monar voluntaria), sino también a la composición química de
Acción del diafragma la sangre (contenido de CO2).
Se dice de él que es el “músculo respiratorio por excelencia”. – Vías motoras: los centros frénicos no poseen suplencia vale-
En realidad, es solo inspirador. dera de otros nervios que llegan al diafragma (intercostales).
Acción inspiratoria
Es compleja. La excitación eléctrica del nervio frénico produ- VACÍO PLEURAL
ce, en efecto: Asegura la solidaridad entre el pulmón y las paredes de la
cavidad torácica por medio de las dos hojas pleurales (visceral y
– Una elevación en masa de las costillas inferiores.
parietal). La pleura parietal es solidaria con la pared torácica, mien-
– Un descenso del hemidiafragma correspondiente y del centro
tras que la pleura visceral se adosa íntimamente al pulmón. En es-
tendinoso.
tado normal, las dos hojas están acoladas, la una a la otra, como
dos láminas de vidrio separadas o unidas por una película líquida.
Este movimiento ocasiona el aumento de las tres dimensio-
Solicitadas en sentido contrario, durante la inspiración, esas dos ho-
nes de la cavidad torácica: transversal y anteroposterior por ele-
jas delimitan un espacio potencial, en el cual hay una depresión
vación de las costillas, vertical por descenso del hemidiafragma.
manométrica denominada “vacío pleural”, que se puede medir
Pero ¿cómo, descendiendo el diafragma, pueden elevarse las
y que oscila entre –15 cm de agua (tomando como referencia la
costillas? Esto se debe a que:
presión atmosférica), en la inspiración, y 0 en la espiración forzada.
Cuando el vacío pleural es destruido por la entrada de aire,
– Toma su punto de apoyo, al contraerse, sobre las vísceras ab- de sangre o de un líquido inflamatorio contenido en la cavidad
dominales, mantenidas por la cincha muscular abdominal. El pleural, el pulmón cesa de ser solidario con la pared, cuyo mo-
apoyo sobre el pericardio, que a veces se considera como un
vimientos ya no sigue. La ventilación se perturba de modo con-
“tendón hueco” del diafragma, no es valedero: el corazón des-
siderable.
ciende con el diafragma durante la inspiración.
El vacío pleural también favorece la circulación de la sangre
– Actúa solo sobre las costillas inferiores. Su acción se añade,
en el pulmón, donde encuentra pocas resistencias mecánicas.
pues, a la de los otros músculos inspiradores. El diafragma
actúa predominantemente en la respiración de tipo abdomi-
nal: niño, hombre; es menos activo en la respiración de tipo MOVIMIENTOS DEL AIRE EN LA VÍA
costal: mujer. Si el diafragma está paralizado, pueden suplirlo
los otros músculos inspiradores, pero esta parálisis siempre CANALICULAR Y EN LOS PULMONES
produce un déficit respiratorio. Están asegurados por los movimientos de la cavidad toráci-
ca, cuyo ritmo normal en el adulto es de 14 movimientos por
Durante la espiración minuto, con frecuentes modificaciones fisiológicas (polipnea de
El diafragma se distiende y asciende a la cavidad torácica, esfuerzo) o patológicas (respiración de Cheyne-Stokes, comas,
mientras las costillas inferiores descienden. insuficiencias respiratorias).
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Anatomía funcional del sistema respiratorio 1147
El volumen de aire movilizado durante la respiración ocupa – Volumen máximo por minuto (VMM): es el volumen de aire
dos partes del sistema respiratorio, las vías canaliculares y el pul- movilizado durante un minuto de inspiración y de espiración
món. profunda.
Se pueden efectuar otras medidas, tanto directamente como
Vías canaliculares por el examen de la curva espirométrica en reposo o en el esfuer-
Son recorridas sin que el aire sufra ninguna modificación. zo, como también al cabo de cálculos más o menos complejos,
Se denomina espacio muerto anatómico el volumen co- luego de análisis de los gases inspirados y espirados. Las manifes-
rrespondiente a la capacidad de las cavidades nasales, de la la- taciones proporcionadas por ciertos agentes farmacodinámicos
ringe, de la tráquea y de los grandes bronquios (incluso los seg- dan cuenta de la sensibilidad y de la actividad de la musculatura
mentarios). Se evalúa en aproximadamente 150 cm3. bronquial (prueba de la acetilcolina). La medida de los volúmenes
respiratorios se puede efectuar en cada uno de los pulmones por
separado, mediante el cateterismo de los bronquios principales
Pulmones derecho e izquierdo.
El número de estas pruebas testimonia el interés demostrado
Se trata aquí de los alvéolos pulmonares, donde el aire entra
por los médicos y los cirujanos por la ventilación pulmonar du-
en contacto con la sangre. Según la amplitud de los movimien-
rante los estados patológicos.
tos respiratorios, se distinguen diferentes volúmenes de aire en
circulación en los pulmones: La exploración funcional respiratoria puede llevar, junto a
esas medidas cuantitativas, a medidas cualitativas, concernien-
tes a la composición del aire espirado, así como a la composición
– Volumen corriente: es el volumen movilizado en reposo, por
del aire alveolar, que es del más alto interés desde el punto de
una inspiración normal. Es de aproximadamente 500 cm3.
vista médico. La dosificación de los gases de la sangre, arte-
– Volumen de reserva espiratorio: es el volumen de aire que
rial o venosa, da cuenta del valor de los cambios entre el aire y la
se puede expulsar de los pulmones al término de una espira-
sangre a nivel de la membrana alveolar.
ción normal por una espiración forzada. Es, término medio, de
Los datos de la fisiopatología respiratoria han sido notable-
1500 a 1600 cm3.
mente precisados gracias a los trabajos de Cournaud, Comroe,
– Volumen de reserva inspiratorio: es el volumen de aire que
P. Gally y Sadoul.
es posible introducir en los pulmones al término de una inspi-
ración normal, por una inspiración forzada. Aproximadamente,
mide unos 1600 cm3. Topografía de los intercambios
– Volumen residual: es el volumen de aire que queda en el
pulmón, al término de una espiración forzada, que siempre respiratorios
deja el pulmón normal en estado de relativa distensión. Cuando a los pulmones se los solicita al máximo de su posibi-
lidad, el conjunto de los dos órganos participa en la ventilación.
La espirometría permite medir los volúmenes de aire que Pero esta exigencia total no se hace sino de manera episódica y
pueden ser movilizados por un individuo. Esta fija un determina- excepcional: esfuerzos prolongados, estados de estrechez respira-
do número de cifras: toria. Normalmente en reposo, o en ocasión de esfuerzos cortos
o poco intensos, el aire circula y se renueva solo en determinadas
– Capacidad vital (CV): es el volumen de aire expulsado por la porciones del pulmón. Se ha tratado de precisar esta repartición
espiración forzada luego de una inspiración forzada. Es muy de los intercambios respiratorios en el reposo y en el esfuerzo. Al
variable, pero de acuerdo con la talla del sujeto y su sexo, pue- parecer, obedece a imperativos mecánicos bastante simples, con-
de oscilar entre 2,5 litros y 6 litros en los sujetos entrenados. cernientes a la dirección de los bronquios: el aire circula más libre-
– Volumen espiratorio forzado en el primer segundo mente en las“vías rectas”que en las“vías sinuosas”. De esta manera,
(VEF1): es el volumen de aire expulsado durante el primer se- los segmentos basales, los territorios periféricos subpleurales y las
gundo por una espiración brusca, después de una inspiración extremidades de los bronquios axiales son los solicitados con más
forzada. regularidad. Por el contrario, los territorios yuxtahiliares, centrolo-
– Relación VEF1/CV o coeficiente de Tiffeneau: normalmen- bares o laterales, parecen constituir territorios normalmente “dor-
te es del 75%; traduce a la vez la potencia de la musculatura midos” que despiertan en caso de necesidad y requieren, para ser
espiratoria y la elasticidad pulmonar. ventilados, esfuerzos respiratorios más intensos.
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Sistema digestivo
supradiafragmático XX
El sistema digestivo ocupa parte de la cabeza, donde se origina, desciende por el cuello, atraviesa
las cavidades torácica, abdominal y pelviana y se abre al exterior, algo debajo y delante del cóccix en
la región perineal.
En este trayecto, el sistema digestivo comprende seis segmentos: la boca, la faringe, el esófago,
el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso.
A la descripción precedente deben agregarse las glándulas anexas al sistema digestivo: las glán-
dulas salivales, el hígado y el páncreas.
En esta sección se describen las porciones del sistema digestivo ubicadas por encima del
músculo diafragma.
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Capítulo 103: Boca y anexos 1151
Capítulo 104: Faringe 1203
Capítulo 105: Esófago 1219
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Boca y anexos 103
Cavidad oral
Es una cavidad de dimensiones variables según el estado de sión a cuyos lados siguen dos superficies planas o cóncavas
sus paredes y los movimientos de la mandíbula. Comunica con que enfrentan al tubérculo labial. La parte inferior está separa-
el exterior por el orificio de la boca o hendidura oral y hacia da del mentón por el surco mentolabial, cóncavo hacia abajo,
atrás con la cavidad faríngea a través del istmo de las fauces. que enmarca la eminencia del mentón.
Contiene a los dientes dispuestos en dos arcos dentales, supe-
rior e inferior, y a la lengua, órgano muscular y sensorial (sentido Cara posterior o mucosa
del gusto). Se relaciona con el vestíbulo y con la cara anterior de los arcos
Los arcos dentales dividen la cavidad oral en dos partes: dentales y de las encías.
Cuando los labios están en contacto entre sí, cierran la hen-
A. Vestíbulo oral: es el espacio comprendido entre los labios y didura oral, cuyo dibujo varía con la mímica. Esta hendidura
las mejillas lateralmente y los arcos dentales gingivodentales delimita el orificio de la boca, que puede abrirse ampliamente
medialmente. Es semicircular, cóncavo atrás y comunica con por la separación de los dos labios. Ambos están reunidos a la
la cavidad oral propiamente dicha por los intersticios inter- derecha y a la izquierda por las comisuras labiales. Aquí la mu-
dentarios y por el espacio retrodental, ubicado por detrás de cosa es particularmente delgada.
la cara distal de la pieza dentaria más distal y por delante del
borde anterior de la rama de la mandíbula y el rafe [ligamen-
to] pterigomandibular.
Constitución anatómica
B. Cavidad oral propiamente dicha: es el espacio limitado Los labios comprenden un revestimiento de piel y de muco-
anterior y lateralmente por los dientes y que se extiende hacia sa, y están sostenidos por un armazón muscular (fig. 103-2).
atrás hasta el istmo de las fauces. La piel es rica en folículos pilosos y en glándulas sebáceas. La
mucosa que reviste el borde libre de los labios, es decir la por-
Se estudian de manera sucesiva las paredes y el contenido ción rosada entre la mucosa húmeda y la piel, es cornificada; el
de la cavidad oral. resto del labio está revestido por mucosa no cornificada que se
continúa sin límite de demarcación con la mucosa de las mejillas.
PAREDES
Se describen las paredes anterior, laterales, superior, posterior
Comisura labial Filtrum Labio superior Mejilla
e inferior.
Pared anterior: labios
Surco
Los labios de la boca (labia oris) son dos formaciones nasolabial
músculo-mucosas situadas en la parte anterior de la cavidad oral.
Tubérculo
Descripción labial
Cara anterior
Es cutaneomucosa. Las porciones cutáneas de los dos labios
presentan numerosos folículos pilosos (fig. 103-1). Comprende:
– El labio superior, ubicado por debajo de la nariz, está limita-
do lateralmente por el surco nasolabial, excavado en el plano Orificio de la boca Labio inferior Ángulo de la boca
mediano por el filtrum. Su parte mucosa presenta en el plano
Surco mentolabial
mediano el tubérculo labial.
– El labio inferior, cuya porción cutánea se encuentra unida Fig. 103-1. Vista anterior de los labios.
a los tegumentos del mentón, presenta una pequeña depre-
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1152 Sistema digestivo supradiafragmático
Glándula labial Encía
Esmalte
Labio inferior
Corona
Dentina
V. labial inferior
Diente incisivo lateral
M. orbicular de la boca
Límite endocementario
A. labial inferior
Mucosa alveolar
M. orbicular de la boca
M. depresor del labio inferior Cemento
Raíz
M. orbicular de la boca Espacio periodontal
y ligamento periodontal
M. depresor del labio inferior
Glándulas salivales Unión mucogingival
Glándula sebácea Vestíbulo
V. labial inferior bucal
Pelo
Epidermis
M. depresor del
labio inferior
Fig. 103-2. Corte sagital del labio inferior y del vestíbulo bucal.
A nivel del borde adherente, los labios están separados de las los labios (fig. 103-3). Recibe como fascículos accesorios diferentes
encías por el surco gingivolabial, que se forma por la reflexión de músculos de la cara. De todos ellos, unos se insertan en la cara pro-
la mucosa de la cara interna de los labios sobre las encías y que funda de la piel de los labios y otros en la cara profunda de la muco-
está interrumpido en el plano mediano por un pliegue mucoso sa, pero hay un solo músculo que cierra el orificio de la boca: es el
triangular, sagital, bien visible cuando se tracciona del labio hacia músculo orbicular de la boca. Todos los demás son dilatado-
adelante separándolo de la encía: el frenillo del labio. res. A nivel de las comisuras labiales se forma un entrecruzamiento
El frenillo del labio superior está más desarrollado que el del de las fibras musculares de los músculos orbicular de la boca, bucci-
labio inferior y en el adulto se inserta 1 cm por encima de la papi- nador, cigomático mayor, depresor del ángulo de la boca, elevador
la gingival interincisiva. La distancia de esta inserción puede ver- del ángulo de la boca y risorio que se denomina modiolo.
se afectada como consecuencia de la pérdida de piezas dentales Existe, asimismo, una capa submucosa que contiene las glán-
que provoca la atrofia alveolar y, cuando esta se produce en el dulas labiales (glándulas salivales menores), que a veces pueden
sector de los incisivos centrales superiores, puede ocasionar que percibirse al tacto.
el frenillo quede inserto sobre el reborde residual (el remanente
del proceso alveolar cuando se reabsorbe el hueso por la pérdida
de la pieza dental).
Vascularización e inervación
En ocasiones, los frenillos labiales pueden ser cortos o encon- Los labios reciben arterias principales, denominadas labia-
trarse engrosados limitando la movilidad labial o causando el les, originadas de las arterias faciales a nivel de las comisuras;
aumento del espacio entre los incisivos centrales [diastema]. En constituyen un círculo arterial completo alrededor del orificio de
esos casos puede ser útil la corrección quirúrgica para mejorar la boca, por anastomosis en el plano mediano con las del lado
dicha movilidad. opuesto, situado cerca del borde libre de los labios, entre las ca-
El plano muscular comprende el músculo orbicular de la boca, pas muscular y glandular. Las arterias accesorias proceden de las
dispuesto alrededor del orificio de la boca; es el músculo esencial de arterias infraorbitaria, facial transversa y submentoniana.
M. elevador del
labio superior
M. elevador del M. cigomático menor
ángulo de la boca M. cigomático mayor
Porción marginal del
Porción labial del m. m. orbicular de la boca
orbicular de la boca Modiolo
Comisura labial Comisura labial
M. buccinador Porción labial del m.
orbicular de la boca
M. depresor del
ángulo de la boca
M. depresor del
labio inferior
Fig. 103-3. Músculo orbicular de la boca.
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Boca y anexos 1153
Las venas forman un plexo drenado en parte por la vena fa- Piel
cial y en parte por las venas submentonianas. Es fina y se encuentra muy vascularizada con numerosos fo-
Los vasos linfáticos son importantes y su conocimiento inte- lículos pilosos. Está tapizada por un plano subcutáneo rico en
resa, pues los labios, en especial el inferior, pueden ser asiento tejido adiposo que rellena en la región anterior a la fosa infraor-
de cánceres. Los vasos linfáticos del labio superior contornean bitaria. Más abajo y atrás, el cuerpo adiposo de la boca [bola
las comisuras y son drenados por los nodos linfáticos mandi- adiposa de Bichat] cubre al plano siguiente, más profundo (fig.
bulares. Los del labio inferior son drenados por los nodos lin- 103-5).
fáticos submandibulares o por los submentonianos para la
parte yuxtamediana del labio.
Capa muscular
Los nervios son: motores, provenientes del nervio facial, y
sensitivos, procedentes del nervio maxilar (nervio infraorbita- Constituida por el músculo buccinador (fig. 103-6). Es un
rio) o del nervio mandibular (nervio mentoniano). músculo cuadrilátero, insertado por atrás en el rafe pterigo-
mandibular, que lo separa del músculo constrictor superior de
la faringe; adelante se une a las fibras del músculo orbicular de
Paredes laterales: mejillas la boca. Está igualmente insertado, arriba y abajo, al borde alveo-
lar del maxilar y de la mandíbula. Su cara superficial está cubierta
Descripción
por una fascia delgada. El músculo y su fascia están atravesados
La cara lateral da su forma a la parte lateral de la cara, en por el conducto parotídeo, que se abre en el vestíbulo oral, a
general convexa, pero puede ser deprimida y cóncava en los su- nivel del 1.º o el 2.º molar superior. Profundamente al músculo, al-
jetos delgados y en los ancianos (figs. 103-4 a 103-6). La cara rededor del conducto parotídeo, se encuentran a veces pequeñas
medial en su porción media corresponde al vestíbulo oral, don- glándulas salivales; las glándulas molares. El músculo buccina-
de es móvil. dor está inervado por el nervio facial. La parálisis de este nervio
vuelve a la mejilla flácida y átona, tanto que se levanta con cada
Constitución anatómica movimiento respiratorio: se dice que el enfermo “fuma la pipa”. La
Cada mejilla (carrillo) está constituida por tres planos: cutá- contracción del músculo buccinador tira la comisura labial hacia
neo, muscular y mucoso. atrás lo que agranda el diámetro transversal del orificio de la
M. cigomático mayor
Conducto parotídeo
M. buccinador
R. cigomático
del n. facial
N. bucal
M. masetero
R. marginal mandibular
del n. facial
Filetes cutáneos
del n. bucal
V. facial
R. marginal mandibular
del n. facial
A. facial
Fig. 103-4. Nervios bucal y facial (Hovelacque).
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1154 Sistema digestivo supradiafragmático
M. temporal
H. cigomático
Prolongación temporal
Arco cigomático
seccionado
Cuerpo adiposo
de la boca
M. masetero
Piel
Conducto parotídeo Glándulas molares
M. buccinador Fascia maseterina
Fig. 103-5. Cuerpo adiposo de la boca.
boca. Al mismo tiempo disminuye el diámetro transversal de la Mucosa
cavidad oral. Cuando la boca está cerrada, contribuye a proyectar Constituye la pared lateral del vestíbulo oral. Al reflejarse so-
el bolo alimenticio hacia atrás. Cuando está abierta, expulsa el bre las encías forma los recesos mucosos superior e inferior de
aire hacia adelante: de allí su acción para tocar instrumentos de este vestíbulo. En el receso, frente al segundo molar, se ve la pa-
viento (buccinare: tocar la trompeta). pila del conducto parotídeo, que cubre el orificio del conducto
M. temporal
M. corrugador
superciliar
M. elevador del
labio superior y
M. auricular del ala de la nariz
posterior M. elevador del
labio superior
M. nasal
M. elevador del
M. constrictor ángulo de la boca
superior de la faringe Conducto parotídeo
M. orbicular de la boca
M. buccinador
M. masetero M. depresor del
labio inferior
A. facial M. mentoniano
M. depresor del
ángulo de la boca
Fig. 103-6. Músculos faciales y masticadores.
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Boca y anexos 1155
parotídeo por donde sale la secreción de la glándula parótida. Tabique nasal Cavidad nasal
Atrás, la mucosa se prolonga sobre el arco palatogloso; adelan- Seno maxilar Seno maxilar
te, se continúa con la mucosa de los labios. derecho izquierdo
Vascularización e inervación
Las arterias provienen de la arteria temporal superficial
(arteria facial transversa), de la arteria maxilar (arteria bucal) y
de la arteria facial. La arteria maxilar también aporta ramas alveo-
lares. Todas estas arterias se anastomosan entre sí en las mejillas.
Las venas son drenadas por la vena facial, por la vena tempo- Fig. 103-7. Paladar duro, corte coronal. La flecha muestra la
ral superficial y por los plexos pterigoideos.
posible abertura de una colección supurada del seno maxilar
Los vasos linfáticos constituyen una red cutánea y una red hacia la boca.
mucosa. Son drenados por los nodos linfáticos submandibulares
y los nodos linfáticos parotídeos superficiales, mientras que cier-
tos vasos submucosos llegan a los nodos cervicales.
Los nervios son motores, originados aquí en el nervio fa-
cial, y sensitivos, provenientes del nervio bucal, ramo del ner- Constitución anatómica
vio mandibular, y ramos del nervio infraorbitario, que procede La parte ósea está constituida por los procesos palatinos de
del nervio maxilar (fig. 103-4). los dos huesos maxilares y por las láminas horizontales de los
En su conjunto, las mejillas forman una pared muscular cuya dos huesos palatinos. Esta bóveda, limitada lateralmente por los
contracción disminuye el diámetro transversal de la boca y cuya bordes alveolares, es cóncava hacia abajo. Esta concavidad pue-
distensión lo aumenta a veces de modo considerable. de ser muy marcada, en relación con determinadas patologías.
Esta pared ósea está tapizada por una mucosa gruesa, muy
adherente al plano perióstico. No hay submucosa. En el plano
Pared superior: paladar duro mediano presenta un rafe fibroso que termina en la parte ante-
Descripción rior por la papila incisiva [tubérculo palatino], que correspon-
El paladar está formado por una parte ósea, en sus dos ter- de al foramen incisivo. En su parte anterior la mucosa presenta
cios anteriores: el paladar duro (figs. 103-7 y 103-8). Su tercio pliegues o rugosidades palatinas transversas; en sus dos tercios
posterior lo constituye el paladar blando, que se describirá con posteriores es lisa y uniforme. Muy irregular, la mucosa contiene
la pared posterior de la cavidad oral. glándulas palatinas situadas a ambos lados del plano mediano.
Paladar duro
Rafe palatino
Arco palatofaríngeo
Arco palatogloso
Úvula palatina
Tonsila [amígdala] palatina
Faringe
Lengua
Fig. 103-8. Istmo de las fauces, vista anterior. La lengua se ha bajado con un bajalenguas.
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1156 Sistema digestivo supradiafragmático
Vascularización e inervación del paladar blando, en número de cuatro: dos arcos palato-
La mucosa está irrigada por arterias, originadas de la arteria glosos [pilares anteriores] que unen el paladar blando a la
esfenopalatina y sobre todo de la arteria palatina descendente. raíz de la lengua: músculos palatoglosos; dos arcos palato-
Las venas terminan en el plexo pterigoideo o en las venas de faríngeos [pilares posteriores] que unen el paladar a la pared
la mucosa nasal, a través del conducto incisivo. lateral de la faringe: músculos palatofaríngeos.
Los vasos linfáticos, anastomosados con los de las encías
y los del paladar blando, se deslizan entre la tonsila palatina y el Entre los arcos de un mismo lado se excava la fosa de la ton-
arco palatofaríngeo para terminar en los nodos linfáticos profun- sila [amígdala] palatina. La raíz de la lengua, los arcos palato-
dos superiores (nodos linfáticos yugulodigástricos). glosos y el borde libre del paladar blando circunscriben el istmo
Los nervios son sensitivos y motores, procedentes del ner- de las fauces u orificio posterior de la boca, cuya forma es muy
vio palatino mayor y del nervio nasopalatino, que depen- variable y está limitado por formaciones musculares.
den del ganglio pterigopalatino, anexado al nervio maxilar.
Aseguran la sensibilidad de la mucosa. Constitución anatómica
El paladar blando está formado por:
Pared posterior: paladar blando – Un armazón aponeurótico: la aponeurosis palatina.
(velo del paladar) – Un aparato muscular que asegura su movilidad.
El paladar blando es una formación fibromuscular tapizada – Un revestimiento mucoso.
por mucosa en sus dos caras: anterior y posterior. Prolonga hacia
atrás al paladar duro. Aponeurosis palatina
Su borde libre está en relación con la raíz de la lengua. Está sólidamente insertada:
Lateralmente está unido a la faringe por los arcos palatogloso y
palatofaríngeo. – Adelante: en el borde posterior del paladar duro.
– Lateralmente: en el área medial del gancho de los procesos
Descripción [apófisis] pterigoides derecho e izquierdo.
Se le reconocen (figs. 103-8 y 103-9):
Músculos
– Una cara anterior: oral, cóncava y lisa, que continúa al pala- Son diez, cinco de cada lado:
dar duro. – El músculo elevador del velo del paladar y el músculo
– Una cara posterior: nasal, que no es visible por el orificio de tensor del velo del paladar relacionan el paladar blando
la boca. Convexa, presenta una saliente mediana levantada con la base del cráneo.
por los músculos de la úvula. – El músculo palatogloso y el músculo palatofaríngeo so-
– Un borde anterior: que corresponde al borde posterior del lidarizan el paladar blando con la lengua y la faringe, hacia
paladar duro. abajo.
– Un borde inferior: libre, marcado en el plano mediano por – El músculo de la úvula refuerza la parte mediana del pala-
la saliente de la úvula. De la base de la úvula parten los arcos dar blando.
Cartílago de la trompa auditiva Vómer
M. elevador del velo del paladar Cornete nasal inferior
Fascia bucofaríngea
M. salpingofaríngeo
M. constrictor superior de la faringe
M. de la úvula M. palatofaríngeo
M. tensor del velo del paladar
Cavidad oral
Tonsila [amígdala] palatina
Úvula palatina M. estilogloso
Arco palatogloso M. constrictor superior de la
Glándula lingual faringe, porción glosofaríngea
M. palatogloso
Mucosa lingual M. longitudinal superior
M. longitudinal inferior Tabique lingual
M. hiogloso
M. geniogloso
Fig. 103-9. Vista posterior de la lengua y del paladar blando.
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Boca y anexos 1157
del paladar blando. Por su acción, es elevador del velo del pala-
dar y dilatador de la trompa.
Músculo tensor del velo del paladar [músculo periestafili-
Lámina medial del no externo]. Se inserta en la fosa escafoidea, en la parte postero-
proceso pterigoides medial de la base del proceso pterigoides (hueso esfenoides), de
Lámina lateral del la porción del ala mayor que queda detrás y medial al foramen
proceso pterigoides oval y en la cara anterolateral del cartílago de la trompa auditiva
Fosa escafoidea y en la lámina fibrosa que la contornea (figs. 103-10 a 103-12).
Foramen oval
Desciende lateral a la lámina medial del proceso pterigoides, se
Foramen lacerum concentra en un tendón que contornea en ángulo recto el gan-
Foramen espinoso cho del proceso pterigoides, sobre el que se desliza en el surco
del gancho del proceso pterigoides. Este tendón se expande
Conducto carotídeo en abanico en la cara inferior de la aponeurosis palatina. Este
músculo, en su porción vertical, se relaciona lateralmente con el
Proceso estiloides músculo pterigoideo medial, del que está separado por una hoja
seccionado
de tejido conectivo (Coulouma) que puede condensarse como
Foramen yugular fascia lateral de la faringe, formando parte de la pared lateral de
esta por encima del músculo constrictor superior de la faringe.
Su terminación es submucosa. Por su acción tracciona lateral-
mente el velo del paladar, poniéndolo tenso, y dilata la trompa
Fig. 103-10. Inserciones de los músculos del paladar blando,
auditiva.
en la base externa del cráneo y en la porción cartilaginosa de
Músculo palatogloso [músculo glosoestafilino]. Está con-
la trompa auditiva. Vista inferior, lado derecho. En rojo, inser-
tenido en el arco palatogloso y constituye su armazón (fig.
ciones del músculo tensor del velo del paladar. En azul, inser-
103-13). Se origina de la raíz de la lengua por dos fascículos, uno
ciones del músculo elevador del velo del paladar. En malva,
anteroposterior, que sigue el margen de la lengua, y un fascículo
lecho de la trompa auditiva.
transversal emanado del tabique lingual, cuya unión constituye
una hoja anterior que se expande en el velo del paladar mezclán-
dose con su homólogo del lado opuesto. Su contracción eleva
la raíz de la lengua, desciende el velo del paladar y estrecha el
Músculo elevador del velo del paladar [músculo periesta- istmo de las fauces a manera de un esfínter.
filino interno]. Se inserta en la parte inferior de la porción petrosa Músculo palatofaríngeo [músculo faringoestafilino]. Forma
del hueso temporal, por delante del conducto carotídeo y en la el armazón del arco palatofaríngeo (figs. 103-13 y 103-14).
cara medial del cartílago de la trompa auditiva (figs. 103-9 a Se origina a nivel del velo del paladar, por fibras situadas detrás
103-11). Está situado medial a la fascia y a la musculatura farín- del rafe mediano y del músculo de la úvula; entrecruza sus fi-
gea, debajo de la mucosa. Se dirige medialmente hacia abajo y bras con las del músculo elevador del velo del paladar. Se inserta
se extiende en abanico sobre la cara superior de la aponeurosis también por dos fascículos en la parte inferior del cartílago de
Tercer molar Paladar óseo
Tendón del m. tensor
del velo del paladar Coana derecha
Lámina lateral del
proceso pterigoides
M. tensor del velo del paladar Lámina medial del
proceso pterigoides
N. mandibular
Trompa auditiva
Fascia lateral del velo del paladar N. del conducto pterigoideo
A. meníngea media
Foramen lacerum
M. elevador del velo del paladar
A. carótida interna
Proceso estiloides
seccionado
Cóndilo occipital
Fig. 103-11. Trompa auditiva, vista inferior de la cara externa de la base del cráneo, lado derecho.
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1158 Sistema digestivo supradiafragmático
M. elevador del velo del paladar Porción cartilaginosa
de la trompa auditiva
Porción ósea de
la trompa auditiva
Seno esfenoidal
A. meníngea media
N. cuerda del tímpano
A. maxilar
M. tensor del velo del paladar Coanas
N. alveolar inferior
N. lingual
A. alveolar inferior M. elevador del
M. pterigoideo medial velo del paladar
Gancho del proceso pterigoides Tendón del m. tensor
del velo del paladar
Fig. 103-12. Músculo tensor del velo del paladar, vista posterior.
la trompa auditiva y en el gancho del proceso pterigoides. Estas contacto con la terminación del músculo elevador del velo del
inserciones convergen y forman una hoja muscular única. Esta paladar. Su contracción levanta la úvula.
penetra en el arco palatofaríngeo y en la pared posterior de la
faringe y termina en un fascículo faríngeo y un fascículo tiroideo Mucosa
que se une en la pared posterior con el opuesto, constituyendo Tapiza la cara posterior del paladar blando en continuidad
un esfínter posterior insertado en el borde posterior de la cara con la mucosa nasal adelante, y la mucosa faríngea atrás y late-
lateral del cartílago tiroides y en su borde superior. Por su acción, ralmente. Contornea el borde libre del velo del paladar y se hace
estrecha el istmo de las fauces, acercando los arcos; tiende a ais- anterior y bucal, prolongada hacia adelante por la mucosa del
lar la parte inferior de la orofaringe de la nasofaringe. Desciende paladar duro. Está separada de los músculos por una submuco-
hacia atrás y lateralmente para terminar en el cartílago tiroides sa (que facilita su disección) y contiene glándulas de tipo nasal
de la laringe, por una parte, y en la pared de la faringe, por otra, atrás, y bucales adelante.
donde está mezclado con las fibras del músculo constrictor su-
perior de la faringe. Su contracción dilata la trompa auditiva, des-
ciende el velo del paladar, eleva a la faringe y la laringe y estrecha
Vascularización e inervación
el istmo faringonasal (esfínter posterior). Arterias
Músculo de la úvula [músculo palatoestafilino]. Se inserta Provienen de las arterias palatina descendente (rama
en la espina nasal posterior (figs. 103-13 y 103-14). Adosado a de la arteria maxilar), palatina ascendente (rama de la arte-
su homólogo, termina en el vértice de la úvula palatina adheren- ria facial) y faríngea ascendente (rama de la arteria carótida
te a la cara posterior de la aponeurosis del velo del paladar, en externa).
M. temporal
M. pterigoideo lateral
Fibras musculares entrecruzadas
M. pterigoideo medial
Fibras pterigoideas del m. palatogloso
Fibras palatinas del m. palatogloso
M. de la úvula
Cuerpo de la
mandíbula seccionado M. palatofaríngeo
Tonsila [amígdala] palatina
M. palatogloso
Lengua
Fig. 103-13. Músculos del velo del paladar, vista anterior (según Luschka).
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Boca y anexos 1159
Trompa auditiva
M. salpingofaríngeo
M. elevador del
M. palatofaríngeo velo del paladar
M. palatofaríngeo
M. de la úvula
Tonsila [amígdala] palatina M. salpingofaríngeo
Arco palatofaríngeo
Asta mayor del h. hioides
Raíz de la lengua
Borde posterior del Epiglotis
cartílago tiroides
Receso piriforme
Fig. 103-14. Inserciones del músculo palatofaríngeo, vista posterior. La faringe ha sido abierta en el plano mediano (Sebileau y
Truffert).
Venas – Sensitivos, provienen de los tres nervios palatinos (uno
Son drenadas por el plexo pterigoideo y por las venas de la mayor y dos menores) emanados del ganglio pterigopalati-
raíz de la lengua, tributarias de la vena yugular interna. no (nervio maxilar).
– Motores, aseguran la motricidad del velo del paladar. Se
les reconocen dos orígenes: el nervio mandibular y el plexo
Vasos linfáticos
faríngeo. El músculo tensor del velo del paladar recibe
Constituyen una red superior y una red inferior drenadas por su inervación del nervio mandibular por un ramo común
los nodos linfáticos yugulodigástricos. para el músculo pterigoideo medial y el músculo tensor del
tímpano. En cuanto a los otros músculos, el plexo faríngeo
Nervios les da ramos. Las fibras que los abordan provienen del nervio
Son sensitivos y motores (fig. 103-15): vago, específicamente, del grupo de fibras de la raíz craneal
R. del n. palatino mayor
N. palatino menor
M. tensor del velo del paladar
Proceso pterigoides
R. del n. palatino menor
M. palatogloso
M. palatofaríngeo Úvula palatina
Tonsila [amígdala] palatina
Fig. 103-15. Nervios palatinos mayor y menores y músculos del velo del paladar, vistas anterior e inferior. El maxilar ha sido lle-
vado hacia arriba; la mucosa del paladar duro ha sido extirpada a la derecha.
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1160 Sistema digestivo supradiafragmático
del nervio accesorio, que se unieron al vago a través de la terales, cuya ausencia de fusión aparece al nacer bajo la forma
rama interna del nervio accesorio. Los estudios de Lazorthes, de una hendidura palatina posterior que igualmente ocasiona
después de los de Gosserez, confirmaron que la raíz craneal trastornos de la deglución desde el nacimiento y trastornos de la
del nervio accesorio era la principal responsable de la iner- palabra cuando el niño ha crecido.
vación motora del velo del paladar.
Anatomía funcional Pared inferior: piso de la boca
El velo del paladar, móvil y contráctil, tiene una acción consi- La cavidad bucal está separada de las regiones cervicales
derable en la deglución. Elevándose, se hace horizontal, lo que subyacentes por el músculo milohioideo, tendido tanto a la
asegura la apertura del istmo de las fauces y crea un tabique derecha como a la izquierda desde la mandíbula hasta el hueso
entre la orofaringe y la nasofaringe. Se opone así al ascenso del hioides. Encima de los dos músculos milohioideos, reunidos en
bolo alimenticio a la nasofaringe. Esta elevación es asegurada
el plano mediano por un rafe fibroso, se describe un canal an-
esencialmente por los músculos elevador y tensor del velo del
cho, cóncavo hacia arriba, ocupado:
paladar. El cierre del istmo de las fauces, por influencia de los
músculos palatogloso y palatofaríngeo, permite la masticación y
la succión. El cierre del istmo de las fauces acompaña asimismo – En la parte mediana y posterior, por la lengua.
al último tiempo de la deglución, que proyecta al bolo alimen- – En sus partes laterales y anterior, por un canal interpuesto en-
ticio al esófago. tre el músculo y la mucosa de la boca. Este canal, cóncavo
Por medio de la contracción de los músculos elevador y ten- hacia atrás, dispuesto en herradura alrededor de la raíz de la
sor del velo del paladar, se dilata la trompa auditiva. Esta con- lengua, se denomina piso de la boca.
tracción favorece la libre circulación del aire desde la nasofaringe
hasta el oído medio, contribuyendo a nivelar las presiones del Se describen cuatro paredes, un contenido y relaciones (fig.
aire entre ambos. Se sabe que los movimientos de deglución 103-16).
restablecen el equilibrio en la cavidad timpánica cuando este ha
sido perturbado. Paredes
La sensibilidad del velo del paladar se puede explorar en la
Estas son inferior, anterolateral, medial y superior.
clínica. Cuando está alterada traduce una perturbación en el do-
minio del nervio trigémino. Su parálisis produce modificaciones
de la voz (voz nasal) y trastornos de la deglución (regurgitación Pared inferior
nasal). La forma el músculo milohioideo, cubierto medialmente por
El velo del paladar se desarrolla a partir de dos esbozos la- la parte inicial del músculo geniogloso (fig. 103-17).
Seno maxilar
Cavidad nasal
Fondo de
surco vestibular Alvéolo dental
superior
Lengua
Mejilla Cara oclusal del
2.º molar
Cavidad bucal
M. buccinador
Conducto submandibular
Fondo de
surco vestibular Glándula sublingual
inferior
Tejido celuloadiposo
Mandíbula A. sublingual
Platisma
Fig. 103-16. Corte coronal de la cara que interesa la celda sublingual, pasando por el segundo molar.
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Boca y anexos 1161
M. geniohioideo M. geniogloso
M. milohioideo
Proceso
M. temporal coronoides
M. pterigoideo lateral
Cóndilo de la mandíbula
A. y nervio
alveolares inferiores
M. pterigoideo
medial
Ángulo de
la mandíbula
Hioides
Fig. 103-17. Músculos milohioideo y geniohioideo, vista superior.
Pared anterolateral Contenido
Está formada por la cara medial, cóncava, de la mandíbula. De cada lado del plano mediano, el contenido del piso se re-
úne en la celda sublingual alrededor de la glándula del mismo
Pared medial nombre (figs. 103-18 a 103-20). En la celda se encuentran el
Está constituida por el macizo muscular de la lengua. La pared conducto submandibular, los nervios lingual e hipogloso, la arte-
medial falta adelante, donde los dos canales derecho e izquierdo ria sublingual con su vena y, atrás, la prolongación anterior de la
se comunican entre la mucosa y los músculos genioglosos. glándula submandibular.
Estos órganos están rodeados por tejido conectivo laxo que a
Pared superior veces se infecta por diseminación de procesos infecciosos odon-
La mucosa de la boca se deprime entre el borde alveolar y togénicos (flemón del piso de la boca).
la lengua. En la línea media está levantada por el frenillo de
la lengua, a cuyos lados se ven los orificios de los conductos Relaciones
submandibulares y sublinguales. Lateralmente, la mucosa está Abajo, el músculo milohioideo separa el piso de la boca
levantada por las glándulas sublinguales. de la región suprahioidea y de la porción lateral de la celda sub-
Glándula sublingual
Sección ósea del arco alveolar Conducto submandibular
N. lingual Lengua
Fig. 103-18. Vista lateral derecha del piso de la boca.
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1162 Sistema digestivo supradiafragmático
M. geniogloso A. lingual profunda
M. milohioideo Conducto submandibular
N. lingual Orificios de los conductos submandibulares
Mandíbula Lengua
Fig. 103-19. Vista lateral derecha del piso de la boca luego de extirpada la glándula sublingual.
mandibular. Las dos regiones se comunican detrás del borde domastoidea superior, entre el músculo hiogloso y el músculo
posterior del músculo milohioideo. longitudinal inferior (pasaje de la arteria lingual) y con la región
Atrás, la raíz de la lengua se ensancha y el piso de la boca se hiogloso-epiglótica, medialmente.
vuelve cada vez más estrecho. Se comunica por espacios estre- Arriba, la relación es la cavidad bucal, en la cual se abren
chos con la celda submandibular, entre los músculos milohioi- no solo los conductos submandibulares, sino también los de la
deo y hiogloso [hiato submandibular]; con la región esternoclei- glándula sublingual.
Ganglio submandibular Conducto submandibular
R. glandulares Glándula submandibular
A. facial N. lingual
M. masetero Mandíbula
Glándula parótida
A. facial
Vientre posterior del m. digástrico
Glándula submandibular
N. hipogloso
A. carótida externa
A. carótida interna
V. yugular externa
V. lingual
Vientre anterior del m. digástrico
A. carótida común Hioides
A. tiroidea superior M. milohioideo
M. estilohioideo N. hipogloso
Fig. 103-20. Nervio lingual y ganglio submandibular, vista inferolateral. El músculo milohioideo ha sido extirpado parcialmente.
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Boca y anexos 1163
Anexos de la boca
Se describen aquí: existentes en un hemiarco maxilar y el denominador, la corres-
pondiente al hemiarco mandibular. La cantidad total de dientes
– Los dientes, con los alvéolos dentarios y las encías. será el resultado de multiplicar por dos la suma de la cantidad del
– El aparato masticador, destinado a movilizar la mandíbula numerador y del denominador.
(articulación temporomandibular y músculos masticadores).
– La lengua, órgano del sentido del gusto. Maxilar 21+ 1C+ 2P+ 3M
– Las glándulas salivales mayores (parótidas, submandibu- ________ _______________ × 2= 32 dientes
lares y sublinguales). Mandíbula 21+ 1C+ 2P+ 3M
Se denomina dentición a las etapas seguidas por el aparato
DIENTES dental para llegar a la edad adulta. Existen dos denticiones:
A. La primera dentición (fig. 103-21): la del niño, que comien-
Generalidades za 6 u 8 meses después del nacimiento. Termina en los dien-
Son formaciones ectodérmicas duras, resistentes, implanta- tes deciduos [temporarios, caducos o de leche] que com-
das por sus raíces en los alvéolos del maxilar y de la mandíbula prenden un total de 20 dientes:
y destinados a fragmentar los alimentos sólidos para constituir el – 8 incisivos.
bolo alimenticio y contribuir a la fonación. – 4 caninos.
La dentadura, o conjunto de los dientes, en el adulto com- – 8 molares.
prende, de adelante hacia atrás: Fórmula dentaria para los dientes deciduos:
1. Los incisivos (I): dos por maxilar y hemimandíbula, es decir, Maxilar 21+ 1C+ 2M
_________ ___________ × 2= 20 dientes
4+ 4= 8.
2. Los caninos (C): uno por maxilar y hemimandíbula, o sea: 2+ Mandíbula 21+ 1C+ 2M
2= 4.
3. Los premolares (P): dos por maxilar y hemimandíbula: 4+
B. La segunda dentición está marcada por la caída de los
4= 8.
dientes precedentes, que son reemplazados por los de la
4. Los molares (M): tres por maxilar y hemimandíbula y por
dentadura permanente (figs. 103-22 y 103-23). Esta se-
lado, es decir: 6+ 6= 12.
gunda dentición se escalona entre el 6.º y el 12.º año para
casi la totalidad de los dientes. Solo los cuatro últimos mola-
En total: 32 piezas dentarias permanentes, que se represen- res o los terceros molares o dientes serótinos [muelas del
tan esquemáticamente según la fórmula dentaria, en la que el juicio] aparecen de forma más tardía, a veces más allá del
numerador representa la cantidad de piezas de un mismo grupo 20.º año.
Incisivo central
Incisivo lateral
Canino
1.er premolar
2.º premolar
1.er molar
2.º molar
3.er molar
Fig. 103-21. Dientes deciduos [temporarios], vista derecha.
En el espesor de la mandíbula y del hueso maxilar se obser- Fig. 103-22. Paladar óseo y superficie oclusal de los dientes
van los dientes permanentes. superiores.
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1164 Sistema digestivo supradiafragmático
Nomenclatura FDI (Federación Dental
Internacional) o Dígito 2
Se utilizan dos dígitos separados por un punto; el primero co-
rresponde al cuadrante y el segundo, al diente.
Primer dígito:
Para los dientes permanentes, los cuadrantes son:
3.er molar 1= Superior derecho
2.º molar 2= Superior izquierdo
1.er molar 3= Inferior izquierdo
2.º premolar 4= Inferior derecho
1.er premolar
Canino Para los dientes deciduos, los cuadrantes son:
Incisivo lateral Incisivo central
5= Superior derecho
Fig. 103-23. Superficie oclusal de los dientes de la mandí- 6= Superior izquierdo
bula. 7= Inferior izquierdo
8= Inferior derecho
Segundo dígito:
Existe un período en el que, debido al recambio de piezas
1= Incisivo central
dentarias, conviven en los arcos dentarios piezas permanentes y
temporarias. Durante ese período, los arcos dentarios se denomi- 2= Incisivo lateral
nan arcos dentarios de transición. 3= Canino
4= Primer premolar
5= Segundo premolar
Registro dentario 6= Primer molar
Para identificar las piezas dentarias se elaboraron métodos de 7= Segundo molar
registro dentario que tienen en cuenta el nombre del diente, la 8= Tercer molar
dentición a la que corresponde y su ubicación (hueso: maxilar o
mandíbula, y lado: derecho o izquierdo). Descripción general y constitución
Los arcos dentales se dividen en cuatro cuadrantes mediante
una línea vertical que sigue el plano mediano y otra horizontal anatómica
que separa el maxilar de la mandíbula. Quedan, así, establecidos Aspecto exterior
cuatro cuadrantes: superior derecho, superior izquierdo, inferior
izquierdo e inferior derecho. Todos los dientes se componen de una corona, una raíz y
un cuello anatómico (línea o borde cervical) y pueden descri-
birse como dos prismas cuadrangulares opuestos por sus bases;
Cuadrantes
el de menor altura corresponde a la corona y el de mayor altura
Para individualizar cada pieza dentaria en la dentición perma- corresponde a la raíz.
nente se emplean números arábigos desde el 1 hasta el 8 o letras
mayúsculas de imprenta desde la A hasta la H. Para la dentición
Corona
temporaria se usan números romanos desde I hasta V o letras
minúsculas de imprenta desde la a hasta la e. La corona es una masa variable que en la superficie de las
Por lo general, para simplificar la comunicación entre profe- distintas caras forma eminencias, depresiones y surcos. Se halla
sionales se utilizan números arábigos para los dientes perma- cubierta por el esmalte, sustancia blanca brillante y resistente.
nentes y letras minúsculas para los deciduos. Las caras del prisma que corresponde a la corona se deno-
minan:
Dentición permanente Dentición temporaria
– Caras libres: orientadas hacia el vestíbulo de la boca y la ca-
87654321|12345678 edcba|abcde vidad oral propiamente dicha, son la cara vestibular (bucal,
_______________________ _______________
si se dirige a la mejilla, o labial, si lo hace hacia el labio) y la
87654321|12345678 edcba|abcde cara palatina (para piezas maxilares) o lingual (para piezas
mandibulares), respectivamente.
Nomenclatura por cuadrante de Palmer – Caras proximales: corresponden a las superficies verticales
Se utiliza un ángulo de 90° en dirección del cuadrante (p. ej., de la corona que se relacionan con las correspondientes de los
L es superior izquierdo, r es inferior izquierdo) con un número dientes vecinos. La cara más próxima al plano mediano es la
del 1 al 8 para dientes permanentes o una letra entre a y e para mesial, y la más alejada del plano mediano es la cara distal.
dientes deciduos, según la pieza dentaria, ubicados en el espacio La cara distal de un diente se relaciona, mediante el área de
adentro del ángulo. contacto con la cara distal del diente vecino, con excepción de
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Boca y anexos 1165
los incisivos centrales que se relacionan por sus caras mesiales – Cuello anatómico (línea cervical): es la línea sinuosa donde
y la cara distal de la última pieza del arco que queda libre. entran en relación el esmalte de la corona con el cemento
– Cara oclusal [masticatoria o triturante] o borde incisivo: la de la raíz. En las caras vestibular y lingual de los incisivos y
cara del prisma por la cual un premolar o molar de un arco se caninos, la convexidad de esta línea está orientada hacia la
relaciona con las piezas correspondientes del arco opuesto, raíz. Esta curva, convexa hacia apical, es menor en los premo-
es la cara oclusal. En el caso de incisivos y caninos no existe lares y molares, pero tiene similares características. En las caras
esta cara, sino que existe un borde incisivo, que se forma proximales, en las que se implanta una sola raíz, describe una
por la unión de las caras libres. línea convexa hacia incisivo/oclusal.
La base del prisma coronario está fusionada con la base del – Cuello quirúrgico: por encima, el borde alveolar se apro-
prisma radicular. xima al cuello anatómico y queda una franja de raíz al des-
Normalmente, cada diente de un arco se relaciona con los dien- cubierto, en el hueso seco, a la que algunos llaman cuello
tes del arco opuesto, menos el incisivo inferior y el tercer molar quirúrgico.
superior, que entran en contacto con un diente (fig. 103-24). – Zona del cuello: por su interés odontológico, se designa así
a la porción de la corona y a la porción de la raíz vecina al
Raíz cuello anatómico (Pagano).
Única o múltiple, de forma cónica y color amarillento, de su-
perficie rugosa, se articula en los alvéolos dentarios. La raíz es la La parte del diente que es visible en la cavidad oral y cuya
parte del diente cubierta por cemento y alojada en el alvéolo. Las longitud depende del volumen de las encías se denomina co-
caras del prisma radicular respetan la misma denominación de rona clínica.
la corona, con la salvedad de que el conjunto de caras vestibular
y palatina o lingual no pueden denominarse “libres” porque se Constitución anatómica
relacionan con la pared del alvéolo dentario. El extremo opuesto Los dientes están constituidos por una sustancia especial, la
a la base corresponde al vértice de la raíz o ápice. La raíz es dentina. Esta se encuentra excavada por una cavidad central, la
habitualmente algo más larga que la corona y su volumen es va- cavidad pulpar o cavidad del diente, ocupada en estado fres-
riable. Las superficies de la raíz se presentan lisas o irregulares; las co por la pulpa dentaria, parte blanda del diente (fig. 103-25).
primeras no tienen el grado de pulido de la superficie de la coro- A nivel de la corona, y por fuera de la dentina, se encuentra el
na, las segundas pueden presentar surcos o elevaciones extendi- esmalte, y en la porción radicular, el cemento. Cuando el diente
das o prominencias (depósitos exagerados de cemento). Pueden acaba de hacer erupción, el esmalte está cubierto por una mem-
presentarse aplastadas en sentido vestibulolingual o mesiodistal. brana (Nasmyth).
Cuando el diente tiene una raíz, se lo designa unirradicular;
cuando presenta dos o más raíces, multirradicular. Cutícula del diente [membrana de Nasmyth]
Las raíces de un diente pueden separarse en forma progresiva
Constituye una lámina bastante resistente a los ácidos y a los
de la base al vértice: raíces divergentes. En otros casos están álcalis, pero que se destruye fácilmente por los frotamientos.
separadas en su base y luego tienden a juntarse hacia el vértice:
raíces convergentes. También pueden mantener la misma dis-
tancia en todo su trayecto: raíces paralelas.
Cuello
Parte intermedia entre la corona y la raíz donde se fija la encía.
Se distinguen: Esmalte
Corona del diente
Dentina
Surco gingival
Margen o borde
gingival
Cemento
Alvéolo dental Pulpa dental
Desmodonto
Mandíbula
Sindesmosis
dentoalveolar
Sindesmosis
dentoalveolar
Cemento
Desmodonto
(ligamento periodental)
Paquete
vasculonervioso alveolar
Fig. 103-24. Articulación normal de los dientes. Oclusión Fig. 103-25. Corte longitudinal de un diente de la mandíbu-
normal. la con su alvéolo (esquemático). Articulación dentoalveolar.
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1166 Sistema digestivo supradiafragmático
Esmalte Morfología dentaria
Es duro y compacto, para resistir la acción masticatoria. Se
Los elementos estructurales de las piezas dentarias son:
dispone como un capuchón en la porción coronal del diente;
su borde entra en relación con el cemento constituyendo una
línea de contacto esmalte-cemento, el cuello anatómico. – Las cúspides: son estructuras de forma de pirámide cua-
Aquí el esmalte presenta su menor grosor, que aumenta hacia drangular, con la base hacia apical. Sus caras laterales se
el borde cortante de los incisivos y caninos. En los premola- denominan facetas. Las dos facetas orientadas hacia las
res y molares, el máximo espesor se encuentra en las cúspi- caras libres son las facetas lisas y las orientadas hacia la
des y decrece hacia el cuello y hacia el surco intercuspídeo cara oclusal son las facetas armadas. Las facetas lisas están
(Pagano). separadas de las armadas por una arista longitudinal. Las
La superficie externa del esmalte se encuentra en relación facetas lisas están separadas entre sí por una arista lista y
con la cavidad oral cuando la cutícula dental ha desaparecido. las facetas armadas por una arista armada.
Esta última es lisa y brillante en el esmalte bien constituido, pero – Los tubérculos supernumerarios: son pequeñas promi-
en muchos casos pueden observarse estrías transversales en la nencias, parecidas a cúspides, limitadas hacia oclusal por
zona próxima del cuello; la pequeña elevación que queda entre un surco y que, hacia apical, se continúan con la superficie
dos de estos surcos se denomina priquimatia. Su coloración de la cara del diente.
varía del amarillo al blanco azulado. La superficie interna del es- – Las crestas marginales: son elevaciones alargadas de
malte está en relación con la dentina. sección triangular que se ubican sobre los lados proxima-
les de las caras oclusales o palatinas/linguales. Su función
Dentina es proteger el punto de contacto.
– Las crestas: son prominencias alargadas de esmalte.
Constituye la parte principal del diente. Está formada por
– Los surcos: son hendiduras que generan una interrupción
sustancias orgánicas (oseína) y sustancias inorgánicas sobre la en la superficie dentaria. Se clasifican en “principales” y “se-
base de sales de calcio y de magnesio. Su superficie interna está cundarios”. Los surcos principales limitan cúspides y se di-
en relación con la pulpa dentaria y más especialmente con los rigen de una fosa principal hacia otra fosa principal o hacia
odontoblastos que quedan por fuera de la sustancia dentaria, la una fosa secundaria o se continúan por la cara libre. Los
que está recorrida por prolongaciones citoplasmáticas de esos surcos secundarios limitan crestas marginales o lóbulos y
odontoblastos: procesos dentinales odontoblásticos [fibras parten de una fosita secundaria.
de Tomes].
– Las fosas: son excavaciones que se forman por la intersec-
ción de surcos y son un poco más profundas que estos.
Cemento Se clasifican en “fosas principales” cuando se forman por la
Cubre la porción de dentina que corresponde a la raíz. Es el reunión de surcos principales y “fosas secundarias” cuando
componente dental más parecido al hueso y su función principal se forman por la reunión de un surco principal y uno o dos
es la de servir de fijación a las fibras del periodonto. Se extiende secundarios.
del cuello a la punta de la raíz. Su espesor aumenta desde el es- – Las depresiones: son concavidades amplias y poco pro-
malte hasta el vértice de la raíz. Su superficie interna está unida a fundas en la superficie dentaria.
la dentina, su superficie externa constituye uno de los elementos – Los canales radiculares: son depresiones amplias ubica-
de la articulación alveolodentaria. Sobre ella se fijan los haces co- das en las caras proximales.
lágenos del periodonto.
De color blanco amarillento, su superficie externa es rugosa.
Características generales de las piezas
Pulpa dentaria y cavidad pulpar dentarias
La pulpa dentaria, de color rojizo, está constituida por un te- A. Asimetría.
jido conectivo muy vascularizado y ricamente inervado. Existen B. Superficies curvas, cóncavas o convexas.
pequeños vasos linfáticos. C. Convergencia de las caras proximales hacia palatino,
La cavidad pulpar está rodeada por la dentina. Se encuentra debido al menor diámetro mesiodistal de las caras palatinas/
ocupada por la pulpa dentaria. En los dientes unirradiculares, la linguales, respecto de las vestibulares; siendo la cara distal la
cavidad puede ser única y en los multirradiculares se distinguen de mayor oblicuidad.
dos partes: D. Convergencia de las caras proximales hacia apical, sien-
do la parte más prominente la ubicada más cerca de oclusal/
A. La cámara, situada a la altura de la corona y del cuello. incisivo.
B. Los conductos radiculares, alojados en las raíces. E. Convergencia de las caras libres hacia oclusal/incisi-
vo: la parte más prominente está ubicada hacia cervical. En
Todos los dientes tienen un conducto principal; cuando las piezas maxilares, la cara libre de mayor oblicuidad es la
se observa más de uno se trata de ramificaciones del con- palatina, mientras que, en la mandíbula, los incisivos y cani-
ducto principal. Este se abre en el vértice de la raíz: es el ori- nos tienen oblicuidades similares en ambas caras libres y los
ficio apical principal; el orificio de apertura de una ramifica- premolares y molares presentan mayor oblicuidad en la cara
ción recibe el nombre de orificio apical de la ramificación. vestibular.
Por estos orificios penetran los vasos y nervios de la pulpa F. Convergencia de las caras libres hacia distal: la mayor
dentaria. prominencia de las caras libres está hacia mesial y la cara más
oblicua es la vestibular.
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Boca y anexos 1167
G. Diferencias entre las caras libres: de tamaño (producto ligamento alveolar insertado por una parte en el borde alveo-
de la convergencia de las caras proximales hacia palatino/ lar, donde se confunde con el periostio, y por otra, en el cuello
lingual) y superficie (son convexas, excepto las palatinas/lin- del diente, en la unión entre el esmalte y el cemento. A pesar de
guales de incisivos y caninos). la solidez de esos ligamentos, la descalcificación de las paredes
H. Diferencias entre las caras proximales: de tamaño (las alveolares puede ocasionar un aflojamiento de la raíz en su aloja-
mesiales son mayores que las distales), oblicuidad (las distales miento: se dice que el diente “se afloja”.
son siempre más oblicuas que las mesiales) y convexidades
(las distales son siempre convexas, excepto el canino inferior,
que tiene una zona cervical cóncava, y las mesiales de premo- Arcos dentales
lares y molares, que son mayores que las distales). Los dientes se disponen en dos arcos dentales, uno superior
I. Línea ecuatorial: es la línea curva que se forma por la unión y otro inferior (fig. 103-24). Cada arco presenta una cara ante-
de los puntos de mayor prominencia de la corona dentaria rior convexa y una cara posterior cóncava, un borde adherente o
y que describe una curva cóncava hacia oclusal en las caras alveolar y un borde libre, triturante. El arco dental superior des-
libres y cóncava hacia apical en las caras proximales. borda el arco inferior en todo su contorno. El contacto entre los
J. Porción radicular: se encuentra inclinada hacia distal. La dientes de cada arco asegura la oclusión de tal manera que las
raíz de mayor tamaño es en las piezas maxilares la palatina, partes salientes del diente corresponden a las partes excavadas
seguida por la mesial y, última, la distal, mientras que, en las del diente que lo enfrenta. Este conjunto constituye el articu-
mandibulares, la mayor es la mesial y, luego, la distal. lado dentario. El estado correcto de este articulado depende
de la posición normal de la articulación temporomandibular, así
como de la alineación correcta de los dientes. El menor defecto
Características particulares de las en su alineación produce una sensación de molestia y es nece-
piezas dentarias permanentes sario corregirlo.
Véanse en el sitio web.
Vasos y nervios de los dientes
Alvéolos dentarios y articulación Vasos
alveolodentaria Comprenden las arterias, emanadas de la arteria alveolar in-
ferior, para la mandíbula, y de las arterias infraorbitaria (r. alveolar
Los alvéolos dentarios son cavidades excavadas en los pro-
superior anterior) y alveolar superior posterior para el maxilar. Las
cesos alveolares del borde libre del maxilar y la mandíbula (fig.
venas se originan de la pulpa dentaria y son satélites de las ar-
103-25). Hay tantos alvéolos como raíces. Cuando se pierden
terias. Asimismo, existen vasos linfáticos que siguen el mismo
piezas dentarias hay un proceso de reabsorción ósea que elimina
trayecto que los nervios y llegan a los nodos linfáticos subman-
el alvéolo. En general, la pared lateral del alvéolo es más delga-
dibulares y cervicales profundos.
da que la tabla medial, lo que la vuelve frágil en el momento de
las extracciones. La cavidad ósea del alvéolo está separada de la
raíz por una hoja fibroperióstica que tiene una acción importan- Nervios
te en la articulación alveolodentaria. Esta articulación o gonfosis Se originan del nervio maxilar –a través de los nervios al-
comprende un contacto entre el vértice de la raíz y el fondo del veolares superiores posterior, medio y anterior, que forman el
alvéolo, donde llegan el nervio y los vasos del diente. Allí hay un plexo dentario superior– para los dientes del maxilar y del ner-
espacio cónico que contiene una condensación de tejido conec- vio alveolar inferior para los dientes de la mandíbula (figs.
tivo, el cojinete apical, cuya presencia alivia a los alvéolos de la 103-27 y 103-28). En su trayecto en el conducto mandibular,
presión efectuada por el diente, lo que al mismo tiempo protege el nervio alveolar inferior emite ramificaciones en número igual
a los elementos neurovasculares. Alrededor del orificio de la raíz al de las raíces, formando el plexo dentario inferior, de donde
se condensan los fascículos del ligamento periodontal, distri- se desprenden los ramos dentarios y gingivales inferiores.
buidos de forma piramidal. A nivel del cuello también existe un Asimismo, del plexo dentario superior se originan ramos denta-
rios y gingivales superiores.
Tercer molar
Anatomía radiológica
N. alveolar inferior La radiografía de los dientes completa de manera muy eficaz
el examen clínico del aparato dental. La dentina y el cemento
tienen opacidades sensiblemente iguales. El esmalte es más ra-
diopaco. La cavidad pulpar, por el contrario, es menos densa. La
radiografía también permite evidenciar el estado de las paredes
óseas del alvéolo dentario (figs. 103-29 y 103-30).
Encías
Se denomina así a la parte de la mucosa oral que tapiza el
Fig. 103-26. Tercer molar o “muela del juicio” (nótese la rela- proceso alveolar [apófisis alveolodentaria]. Por lo tanto, hay una
ción del molar incluido con el nervio). encía superior y una encía inferior. Cada una de ellas com-
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1168 Sistema digestivo supradiafragmático
Foramen redondo
N. maxilar Conducto infraorbitario
N. oftálmico N. infraorbitario
Ganglio del n. trigémino
N. trigémino
N. mandibular
Fosa pterigopalatina
R. alveolar superior posterior
R. alveolar superior anterior
R. alveolar superior medio
Plexo dentario superior
Hueso maxilar
Fig. 103-27. Nervios alveolares superiores.
N. alveolar N. molar
inferior N. mentoniano
N. mentoniano N. alveolar inferior
Fig. 103-28. Nervios alveolares de la mandíbula vistos en el interior del hueso, en el conducto mandibular. A la izquierda, dis-
tribución normal; a la derecha, distribución de tipo trifurcado.
prende: una parte lateral, vertical, dirigida hacia el vestíbulo, que
tapiza la cara lateral del borde alveolar; una parte medial, dirigida
hacia la lengua, igualmente vertical, en la cara medial del borde;
una parte horizontal, extendida en el borde libre y perforada por
tantos orificios como raíces dentarias existen (fig. 103-31). En
el recién nacido, la encía es continua y la aparición de los dien-
tes (erupción dentaria) la perfora de manera dolorosa en el niño
pequeño. Cuando se ha extraído un diente, la mucosa gingival
se reconstituye y tapiza el borde edéntulo. La mucosa gingival
es muy gruesa, con un corion fibroso denso; se adhiere íntima-
mente al periostio de la mandíbula y del maxilar. Está desprovista
de glándulas. Muy irrigada, posee también una rica inervación
sensitiva proveniente de los nervios alveolares a través de sus ra-
mos gingivales superiores e inferiores.
APARATO MASTICADOR
Articulación temporomandibular
Fig. 103-29. Radiografía del cráneo, proyección lateral, que La mandíbula está articulada de cada lado por su parte pos-
permite ver los arcos dentales superior e inferior en los pro- terosuperior con la región media de la base externa del cráneo.
cesos alveolares, con los alvéolos dentarios correspondientes En la cara inferior del hueso temporal, este se articula con el
del maxilar y la mandíbula. cóndilo de la mandíbula. Se trata de una articulación elipsoide
de funcionalidad compleja. Esta articulación permite los movi-
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Boca y anexos 1169
Fig. 103-30. Tomografía panorámica (pantomografía o radiografía panorámica) en la que se ven las piezas dentarias superiores
e inferiores, el maxilar, la mandíbula y ambas articulaciones temporomandibulares.
mientos de cierre y de abertura de la boca, así como los movi- ción escamosa del temporal y convexa atrás, frente a la fosa
mientos de protrusión y retrusión, y los movimientos de laterali- mandibular. Su cara posteroinferior, cóncava en toda su ex-
dad (diducción) de la mandíbula. Estos movimientos aseguran la tensión, se apoya sobre el cóndilo de la mandíbula. El borde
masticación de los alimentos, cumplida entre los dientes, función posterior del disco articular es más grueso que el anterior. Sus
que exige la integridad de las dos articulaciones temporoman- dos extremidades, lateral y medial, de las cuales la primera es
dibulares. más gruesa, se fijan por fascículos fibrosos en las extremida-
des correspondientes del tubérculo articular del temporal. El
Superficies articulares disco articular es solidario con el cuello de la mandíbula, a
la cual está unido por sus dos extremidades, medial y lateral, y
Comprenden:
divide así a la cavidad articular en dos planos diferentes.
– Superficie articular del temporal: se extiende desde la
Medios de unión
fisura timpanoescamosa por atrás, hasta el borde anterior
del tubérculo articular del temporal. Presenta una parte Están constituidos por la cápsula articular reforzada por dos
posterior cóncava (fosa mandibular del temporal) y una parte ligamentos intrínsecos y por tres ligamentos extrínsecos inde-
anterior convexa, representada por el tubérculo articular del pendientes.
temporal.
– Superficie articular mandibular: está representada por el Cápsula y ligamentos intrínsecos
cóndilo de la mandíbula, en el extremo del proceso condi- Se distinguen:
lar en la rama de la mandíbula.
– Disco articular [menisco]: la adaptación de estas superficies – La cápsula articular, que se inserta en las siguientes referen-
está asegurada por un disco intraarticular cuyo eje mayor cias óseas: arriba y atrás, se fija en el temporal, en el labio an-
es paralelo al eje mayor del tubérculo al cual está unido (fig. terior de la fisura petroescamosa, medialmente, y en la fisura
103-32). El disco articular, fibrocartilaginoso, tiene una cara timpanoescamosa, más lateralmente. Arriba y lateralmente,
anterosuperior, cóncava frente al tubérculo articular de la por- en el borde lateral de la fosa mandibular del temporal. Arriba
Diente
Tabique interalveolar Corona del diente
Mejilla Lengua Mejilla Alvéolo dentario
Encía Lengua
Vestíbulo Raíz del diente
bucal Vestíbulo
bucal Encía
Surco
gingivolingual Surco gingivolingual
Periostio Mandíbula
Mandíbula
Fig. 103-31. Corte coronal de las encías en un tabique interalveolar (A) y en el medio de un alvéolo (B).
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1170 Sistema digestivo supradiafragmático
Disco articular
Fosa mandibular
Tejido conectivo
retrocapsular
Tubérculo articular
del temporal
Conducto
M. pterigoideo lateral auditivo externo
Cápsula articular
Proceso [apófisis] condilar
A B C
Fig. 103-32. Corte sagital de la articulación temporomandibular. A. Con la boca cerrada. B. Con la boca semiabierta. C. Con la
boca ampliamente abierta.
y medialmente, alcanza la base de la espina del esfenoides. Sinovial
Abajo, en la mandíbula, se inserta en su cuello. Tapiza la cara profunda de la cápsula donde está interrum-
– Los ligamentos intrínsecos, ligamento lateral y ligamento pida por la inserción del disco articular en la cara profunda de
medial, son espesamientos de la cápsula a la que refuerzan esta. Existen pues, con frecuencia, dos sinoviales: supradiscal e
de cada lado del cóndilo (fig. 103-33). infradiscal.
Ligamentos extrínsecos Relaciones
Se distinguen (fig. 103-34): Es una articulación superficial cuyos movimientos se pueden
sentir a través de la piel (figs. 103-32 a 103-34). Se halla separa-
– El ligamento esfenomandibular [esfenomaxilar]: se extien- da de esta por un tejido subcutáneo laxo, recorrido por la arteria
de desde la espina del esfenoides hasta la língula de la facial transversa, y sobre todo, por los ramos temporales y ci-
mandíbula [espina de Spix]. Corresponde a la parte poste- gomáticos del nervio facial.
rior, gruesa, de la fascia interpterigoidea. Atrás, se encuentra el conducto auditivo externo, del cual
– El ligamento estilomandibular [estilomaxilar]: va desde la articulación está separada por la prolongación superior de la
el vértice del proceso [apófisis] estiloides de la porción glándula parótida, las arterias temporal superficial y maxilar, los
petrosa del temporal, hasta el borde posterior de la rama nervios auriculotemporal y facial.
de la mandíbula. Rouvière y Olivier han demostrado que el Adelante, se encuentra la escotadura mandibular, con
ligamento estilomandibular es la regresión del fascículo de los vasos y nervios maseterinos. La articulación está separada de
inserción mandibular del músculo estilogloso. ellos por la parte terminal del músculo pterigoideo lateral.
– El rafe pterigomandibular [ligamento pterigomaxilar]: va Medialmente, se halla la parte superior del espacio entre el
desde el gancho de la lámina medial del proceso [apófi- cuello de la mandíbula y el ligamento esfenomandibular [ojal re-
sis] pterigoides hasta la parte posterior del borde alveolar trocondíleo de Juvara], atravesado por la arteria maxilar, venas y
de la mandíbula. Separa el músculo buccinador, adelante, el nervio auriculotemporal; algo medial, el nervio mandibular y
del músculo constrictor superior de la faringe, atrás. sus ramos.
M. temporal
Orificio auditivo externo
Lig. lateral
Lig. medial
Mandíbula
Fig. 103-33. Articulación temporomandibular derecha, vista lateral.
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Boca y anexos 1171
N. auriculotemporal Proceso pterigoespinoso
N. mandibular Fascia interpterigoidea
N. pterigoideo medial Lig. esfenomandibular
N. del m. tensor del velo del paladar
M. tensor del N. auriculotemporal
velo del paladar
Proceso estiloides
Lig. pterigoespinoso A. temporal superficial
N. alveolar inferior A. maxilar
M. pterigoideo Lig. estilomandibular
medial A. carótida externa
M. pterigoideo medial
N. lingual
N. milohioideo
Fig. 103-34. Fascia interpterigoidea y nervio mandibular, lado derecho, cara medial (según Hovelacque y Virenque).
Arriba, a través del hueso temporal, la articulación entra en Músculos masticadores
relación con la fosa craneal media de la cara interna de la base
del cráneo y el lóbulo temporal del cerebro. Se reúnen en este capítulo los cuatro músculos (bilaterales)
siguientes: temporal, masetero, pterigoideo medial y pteri-
Vascularización e inervación goideo lateral. Estos músculos, con algunos otros, movilizan la
mandíbula. Actúan esencialmente en el sentido de la elevación y
Arterias en el sentido transversal.
Provienen de la arteria temporal superficial y de la arteria maxilar.
Músculo temporal
Nervios Tiene forma de abanico, extendido en la fosa temporal y con-
Proceden de los nervios auriculotemporal, temporal profun- centrado abajo en el proceso [apófisis] coronoides de la man-
do y maseterino, ramos del nervio mandibular. díbula (figs. 103-35 a 103-38).
M. temporal
Fibras superficiales del
m. temporal, reclinadas
Expansión al
m. buccinador
M. buccinador
M. masetero
Fig. 103-35. Músculo temporal.
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1172 Sistema digestivo supradiafragmático
M. temporal
M. temporal
N. temporal profundo
N. temporales
N. maseterino profundos
Cabeza superior del m. pterigoideo lateral
Cabeza inferior del m. pterigoideo lateral
N. bucal
N. maseterino
N. lingual
N. alveolar inferior
M. buccinador
Fig. 103-36. Nervios del músculo temporal.
Inserciones y constitución anatómica Plano muscular. Así constituido, está formado por fascículos
anteriores verticales; los posteriores son horizontales y los me-
Inserciones superiores. Se hacen en la fosa temporal y en dios, oblicuos hacia abajo y adelante. Se concentran en un fuerte
la línea temporal inferior. Igualmente, el músculo se inserta en la tendón anteroinferior.
cara medial del arco cigomático y en los dos tercios superiores Inserciones inferiores. Se hallan en el proceso coronoi-
de la fascia temporal que lo cubre. des de la mandíbula en su cara medial y en el borde anterior.
M. temporal
A. maxilar
A. maseterina
M. masetero
A. facial
Fig. 103-37. Vascularización de los músculos masetero y temporal (según Salmon). El proceso cigomático ha sido seccionado
adelante y los músculos masetero y temporal, reclinados hacia atrás.
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Boca y anexos 1173
M. pterigoideo lateral
N. temporal profundo
N. mandibular M. temporal
Trompa auditiva
A. carótida interna Fascia temporal
Proceso [apófisis] cigomático
Ganglio ótico
N. maseterino
N. del m. tensor del velo del paladar
M. elevador del velo del paladar Conducto parotídeo
M. tensor del velo del paladar A. maxilar
Fascia interpterigoidea
A. alveolar inferior
Gancho del proceso [apófisis] pterigoides
N. alveolar inferior
N. del pterigoideo medial
M. masetero
Faringe
M. pterigoideo medial
Fig. 103-38. Corte coronal esquemático de la fosa infratemporal (Rouvière).
Mediales a este tendón terminal se observan las fibras que se ori- se relaciona en la profundidad con la fosa infratemporal y con el
ginan de la parte inferior del ala mayor del esfenoides, formando cuerpo adiposo de la boca.
un fascículo que termina en la línea oblicua de la mandíbula; las Adelante. El músculo ocupa el canal retrocigomático, del
fibras más numerosas pasan laterales al rafe pterigomandibular que lo separa un conjunto adiposo siempre desarrollado.
y se continúan con las fibras más inferiores del músculo bucci- Atrás. El músculo temporal se apoya en el borde superior de
nador. Algunas veces, desde este tendón parte una expansión la raíz transversa del proceso cigomático del temporal.
hacia el músculo buccinador.
Inervación y vascularización arterial
Relaciones Nervios. Provienen del trigémino por intermedio del nervio
La fascia temporal es una hoja fibrosa, nacarada, resistente, mandibular, que le suministra tres nervios temporales pro-
que se inserta en el contorno de la fosa temporal, en el hueso fundos (figs. 103-36 y 103-37): anterior, medio y posterior.
cigomático, en el proceso cigomático del hueso frontal y en la Arterias. Provienen de las arterias temporales profundas,
línea temporal superior. Se dirige hacia abajo y se divide en su ramas de la arteria maxilar. Las ramas de la arteria temporal
parte media en una hoja superficial y una hoja profunda, que se superficial irrigan la fascia temporal. Algunas ramas de las arterias
insertan en el borde superior del arco cigomático, interceptando maxilar y temporal superficial intervienen en su irrigación.
un espacio que contiene la arteria temporal profunda posterior,
venas y tejido adiposo. Delimita una celda osteofibrosa en Músculo masetero
la cual se encuentra el músculo temporal, cerrada arriba, en Aplicado contra la cara lateral de la rama de la mandíbula,
contacto con el esqueleto del cráneo, pero ampliamente abierta
se extiende desde esta hasta el proceso cigomático (figs. 103-
hacia abajo. 38 y 103-39).
Relaciones laterales. Por intermedio de la fascia temporal,
el músculo está separado de la piel por tejido conectivo, por
donde transitan la arteria temporal superficial y ramos de los
Inserciones y constitución anatómica
nervios facial y auriculotemporal. La hoja superficial termina Inserciones superiores. Se efectúan en dos planos:
en el borde superior del arco cigomático o en su cara lateral; la
hoja profunda, en el borde superior del arco cigomático y en A. Plano superficial, insertado en el borde inferior del proceso
su cara medial. Entre estas hojas, a este nivel, se encuentra tejido cigomático en sus dos tercios anteriores y en el hueso cigo-
adiposo por el cual transitan la arteria temporal profunda poste- mático por inserciones fibromusculares. Estas fibras se dirigen
rior y algunas venas. Más abajo, el tendón del músculo temporal desde arriba hacia abajo y de adelante hacia atrás para termi-
está oculto por el proceso cigomático y el músculo masetero. nar en el ángulo de la mandíbula y en la parte inferior de la
Relaciones mediales. El músculo se apoya, arriba, en el es- cara lateral de la rama de la mandíbula.
queleto craneal que lo separa de la región temporoesfenoidal de B. Plano profundo, situado medial al precedente, al que sobre-
la calvaria (arteria meníngea media, espacio extradural, durama- pasa por atrás y arriba. Se inserta en el borde inferior y en la
dre y lóbulo temporal del cerebro). La parte inferior del músculo cara lateral del proceso cigomático.
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1174 Sistema digestivo supradiafragmático
Proceso cigomático
Articulación
temporomandibular
Porción profunda
del m. masetero
Porción superficial
del m. masetero
Ángulo de la mandíbula
Fig. 103-39. Músculo masetero, lado derecho.
Cuerpo muscular. Así constituido, es cuadrilátero, oblicuo Músculo pterigoideo medial
hacia abajo y atrás y relativamente grueso. En su interior se en- Está situado medial a la rama de la mandíbula, tendido
cuentra un tejido conectivo laxo más o menos rico en tejido adi- desde el proceso pterigoides hasta el ángulo de la mandíbula
poso, ubicado en un plano de separación de las dos inserciones (figs. 103-41 y 103-43).
antes mencionadas.
Inserción inferior. Se realiza en la cara lateral del ángulo
Inserciones y constitución anatómica
de la mandíbula, así como en la cara lateral de la rama de la
mandíbula. Inserciones superomediales. Se insertan en la fosa pteri-
goidea, por debajo de la fosa escafoidea y en la cara posterior
del proceso piramidal del hueso palatino. Un fascículo incons-
Relaciones
tante puede insertarse en la tuberosidad del maxilar.
La fascia maseterina es una tela conectiva relativamente Cuerpo muscular. Es oblicuo abajo, lateralmente y atrás. Es
delgada que se inserta arriba y abajo en los límites del músculo. cuadrilátero, grueso, con fibras cortas, tendinosas a nivel de las
Atrás, se fija en el borde posterior de la rama de la mandíbula; inserciones.
adelante, alcanza también el borde anterior del proceso coronoi-
des y de la rama de la mandíbula.
Relaciones laterales. Por intermedio de su fascia, el múscu-
lo masetero se relaciona con la prolongación anterior y lateral
de la glándula parótida, con el conducto parotídeo, con la arteria Fascículo superficial
Fascículo profundo del m. masetero
facial transversa y con los ramos del nervio facial, así como con del m. masetero
N. maseterino
los músculos cigomáticos mayor y menor, risorio y platisma.
Relaciones mediales. Por su cara profunda, el músculo cu-
bre a la rama de la mandíbula con: arriba, la escotadura man-
dibular, por donde llegan el nervio y los vasos maseterinos;
adelante, el proceso coronoides, con el tendón terminal del
músculo temporal y el cuerpo adiposo de la boca.
Adelante. El cuerpo adiposo de la boca lo separa del múscu-
lo buccinador y del pasaje de los vasos faciales.
Atrás. Se relaciona con la articulación temporomandibular y
con la parte anterior de la celda parotídea.
Inervación y vascularización arterial
Nervios. El músculo masetero está inervado por el nervio Fascículo superficial
maseterino, ramo del nervio mandibular, ramo del trigémino del m. masetero
(figs. 103-36, 103-38 y 103-40). El nervio alcanza al músculo
por su cara profunda a través de la escotadura mandibular, entre
los dos planos de inserción del músculo.
Arterias. Son superficiales y profundas; las primeras pro-
ceden de las arterias facial y facial transversa; las segundas pro- Fig. 103-40. Nervio maseterino, lado derecho.
vienen de la arteria maxilar por la arteria maseterina.
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Boca y anexos 1175
Proceso M. pterigoideo
cigomático lateral
M. pterigoideo M. pterigoideo
Rama de la lateral medial
mandíbula
M. masetero M. masetero
M. pterigoideo medial
Fig. 103-43. Músculos pterigoideos, vista posteromedial,
lado derecho.
Fig. 103-41. Vista posterior de los músculos masetero y pte- Relaciones
rigoideos, lado izquierdo.
Medialmente. Se relaciona con la pared lateral de la fa-
ringe, de la que está separado arriba por el músculo tensor del
velo del paladar; más abajo, con la región lateral perifaríngea. Se
Inserciones inferolaterales. Se fijan en la cara medial del puede palpar el cuerpo muscular en el fondo de la cavidad oral
ángulo de la mandíbula y en la rama de esta, por debajo del por tacto endooral.
foramen mandibular. Las fibras más bajas contornean el borde Lateralmente. Está separado del músculo pterigoideo late-
inferior de la mandíbula y parecen continuarse con las fibras del ral por la fascia interpterigoidea. El músculo pterigoideo me-
músculo masetero formando una cinta.
Cabeza superior del Cabeza superior del
m. pterigoideo lateral m. pterigoideo lateral
Cabeza inferior del Cabeza inferior del
m. pterigoideo lateral m. pterigoideo lateral
Disco articular
Cápsula articular
Lig. lateral
M. pterigoideo M. pterigoideo
medial, seccionado medial
M. milohioideo
M. geniogloso M. geniohioideo
Fig. 103-42. Músculos pterigoideos, vista posterior.
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1176 Sistema digestivo supradiafragmático
dial constituye con la rama de la mandíbula un espacio abierto busto que se inserta en el cuello de la mandíbula, en la parte an-
arriba, la fosa infratemporal, por donde descienden ramos terior de la cápsula y en el mismo disco intraarticular (fig. 103-32).
del nervio mandibular. El músculo pterigoideo medial y el
músculo masetero, vistos en un corte coronal, parecen cons- Relaciones
tituir un plano continuo tendido desde el proceso cigomático
Cara superior. Se relaciona con la porción horizontal del ala
hasta la fosa pterigoidea, que pasa por debajo del ángulo de la
mayor del esfenoides, de la cual está separada por un espacio
mandíbula.
por el que transcurren los nervios temporal profundo medio y
temporal profundo posterior. El nervio bucal del nervio mandi-
Inervación y vascularización arterial bular pasa entre las dos cabezas del músculo.
Nervios. El nervio pterigoideo medial, ramo del nervio Cara anterolateral. Se relaciona, de adelante hacia atrás, por
mandibular, penetra en el músculo por su cara medial, cerca intermedio de la escotadura mandibular, con el proceso coronoi-
de su borde posterior (fig. 103-44). Es, en general, un nervio des de la mandíbula, el músculo masetero y el tendón del tem-
común con el del músculo tensor del velo del paladar y el del poral, del cual está separado por el cuerpo adiposo de la boca.
músculo tensor del tímpano. Cara posteromedial. Está separada del músculo pterigoi-
Arterias. Las arterias pterigoideas provienen de la arteria deo medial por la fascia interpterigoidea, lateralmente a la
palatina ascendente y, accesoriamente, la arteria maxilar puede cual descienden los nervios lingual, alveolar inferior y, más atrás,
contribuir (o concurrir) a esta vascularización. el nervio auriculotemporal. La arteria maxilar ocupa, en rela-
ción con el músculo pterigoideo lateral, una situación variable:
Músculo pterigoideo lateral lateral, medial o sobre las dos caras del músculo.
Está situado lateralmente y superior al precedente (figs. 103-
42 a 103-47). Se extiende desde la base del cráneo hasta el Inervación y vascularización arterial
cuello de la mandíbula, de adelante hacia atrás y de medial Nervios. El nervio del músculo pterigoideo lateral proviene
a lateral.
del nervio mandibular.
Arterias. Se originan de la arteria maxilar, son únicas o
Inserciones y constitución anatómica múltiples, son las ramas pterigoideas.
Inserciones anteromediales. Existen dos cabezas, una su-
perior o esfenoidal, que se inserta en el ala mayor del hueso Fascias pterigoideas
esfenoides, hasta su cresta infratemporal; otra inferior o pteri- Se describen, junto a los músculos precedentes, tres forma-
goidea, insertada en la cara lateral del proceso pterigoides ciones fasciales (figs. 103-44 y 103-47 a 103-49):
y en la cara lateral del proceso piramidal del palatino. Esta inser-
ción se hace por cortos fascículos tendinosos.
A. La fascia interpterigoidea.
Cuerpo muscular. Conserva esta división en dos cabezas:
B. La fascia pterigotemporomandibular.
la cabeza superior es casi horizontal y la cabeza inferior es
descendente. Las dos se dirigen hacia atrás y lateralmente for- C. La fascia vascular.
mando un cuerpo muscular con base anteromedial y con vértice
posterolateral. Fascia interpterigoidea
Inserciones posterolaterales. El músculo llega a la articula- Situada entre los músculos pterigoideos, está orientada de
ción temporomandibular en forma de un tendón único muy ro- arriba hacia abajo, de adelante hacia atrás y de medial a lateral.
N. auriculotemporal Proceso pterigoespinoso
N. mandibular Fascia interpterigoidea
N. pterigoideo medial Lig. esfenomandibular
N. del m. tensor del velo del paladar
M. tensor del N. auriculotemporal
velo del paladar Proceso estiloides
Lig. pterigoespinoso
A. temporal superficial
N. alveolar inferior A. maxilar
M. pterigoideo Lig. estilomandibular
medial A. carótida externa
M. pterigoideo medial
N. lingual
N. milohioideo
Fig. 103-44. Fascia interpterigoidea y nervio mandibular, lado derecho, cara medial (Hovelacque y Virenque).
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Boca y anexos 1177
N. trigémino
M. pterigoideo medial
M. pterigoideo lateral
M. pterigoideo
lateral N. alveolar
inferior
A. carótida externa
N. milohioideo
M. masetero
M. pterigoideo medial
Ángulo de la
mandíbula
N. lingual
M. geniogloso
Fig. 103-45. Músculo pterigoideo lateral. M. geniohioideo
Fig. 103-47. Músculos pterigoideos y nervio mandibular,
Su borde superior se inserta en la fisura petrotimpánica, en vista medial, lado derecho. El músculo pterigoideo medial ha
la espina del hueso esfenoides y en el borde medial del foramen sido parcialmente resecado.
oval. Alcanza así a la raíz de la lámina lateral del proceso pteri-
goides.
Abajo, se inserta en la cara medial de la rama de la man-
díbula, arriba y lateralmente sigue las inserciones del músculo pterigoespinoso, extendido desde la espina del esfenoides
pterigoideo medial. hasta la apófisis pterigoespinosa [espina de Civinini], situada
Adelante y medialmente, se inserta en el borde posterior en la parte media del borde posterior de la lámina lateral del
de la lámina lateral del proceso pterigoides. proceso pterigoides. Adelante y abajo, esta fascia emite dos
Lateralmente y atrás, su borde es libre y más grueso, cons- prolongaciones, una de las cuales sigue al nervio milohioideo y
tituyendo el ligamento esfenomandibular. Este determina, la otra, al nervio lingual.
junto con el cuello de la mandíbula, un espacio medial a
este último, atravesado por la arteria maxilar y otros elementos Fascia pterigotemporomandibular
vasculonerviosos [ojal retrocondíleo de Juvara]. Se encuentra lateral a la precedente. Se inserta:
El ligamento esfenomandibular está prolongado hacia – Adelante, en el borde posterior de la lámina lateral del pro-
arriba y atrás por el ligamento timpanomandibular. Adelante, ceso pterigoides.
el borde superior es reemplazado por una zona cribosa, – Atrás y lateralmente, en la cara medial del cuello de la man-
atravesada por vasos y nervios destinados a los músculos pte- díbula.
rigoideo medial, tensor del velo del paladar y tensor del tím- – Arriba, en la base del cráneo, pasando lateral y delante del
pano. Esta zona cribosa está limitada abajo por el ligamento foramen oval.
En su parte anterior se continúa con un ligamento pteri-
goalar [de Hyrtl] que une una espina accesoria del esfenoides
con el proceso pterigoespinoso. Entre este ligamento (cuando se
osifica) y el borde lateral del foramen oval se forma el poro cro-
tafiticobuccinador [de Hyrtl], por donde pasan los tres nervios
temporales profundos del nervio mandibular.
Pared inferior de la órbita
Maxilar
Fascia vascular
Con la fascia precedente se describe una hoja vascular, si-
Proceso coronoides tuada por delante y lateralmente, que representa la condensa-
ción del tejido conectivo alrededor de la arteria maxilar y sus
M. pterigoideo lateral
ramas: la fascia vascular.
Anatomía funcional
Cápsula articular
temporomandibular Mecanismos osteoarticulares
En relación con la base del cráneo, el cóndilo de la man-
Fig. 103-46. Músculo pterigoideo lateral, vista superior, lado díbula puede desplazarse en sentido anteroposterior, en
izquierdo. sentido transversal y puede a la vez asociar estos dos movi-
mientos.
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1178 Sistema digestivo supradiafragmático
M. pterigoideo lateral
N. temporal profundo
N. mandibular M. temporal
Trompa auditiva
A. carótida interna Fascia temporal
Proceso cigomático
Ganglio ótico
N. maseterino
N. del m. tensor del velo del paladar
M. elevador del velo del paladar Conducto parotídeo
M. tensor del velo del paladar A. maxilar
Fascia interpterigoidea
A. alveolar inferior
Gancho del proceso pterigoides
N. alveolar inferior
N. del pterigoideo medial
M. masetero
Faringe
M. pterigoideo medial
Fig. 103-48. Corte coronal esquemático de la fosa infratemporal (Rouvière).
Movimiento anteroposterior Movimiento de rotación
El cóndilo se desplaza desde la fosa mandibular hacia el Este movimiento se afecta a través de un eje transversal, que
tubérculo articular del temporal. Durante este desplazamiento pasa por la rama de la mandíbula, encima del foramen mandibular.
anteroposterior la mandíbula no pierde el contacto con el maxi- Esta rotación está acompañada obligatoriamente por un mo-
lar: este movimiento es el que caracteriza la masticación en los vimiento de traslación anteroposterior del cóndilo. Rotación
roedores. más traslación determinan la elevación o el descenso de la
mandíbula y, por lo tanto, el alejamiento o el acercamiento de
Movimiento en sentido transversal los arcos dentarios.
El cóndilo de la mandíbula se desplaza de medial a lateral
o de lateral a medial. Este desplazamiento determina los movi- Acción de los músculos
mientos del mentón, tanto a la derecha como a la izquierda. Se Los músculos masticadores, así como los músculos suprahioi-
efectúa en una de las dos articulaciones temporomandibulares, deos, aseguran los movimientos de la mandíbula. Se los puede
mientras la otra permanece fija y sirve de eje. distinguir de acuerdo con las funciones que ejercen:
Proceso pterigoides A. maxilar
M. pterigoideo Proceso coronoides
medial
A. temporal profunda
Fascia vascular lateral
M. pterigoideo lateral
N. lingual
N. alveolar inferior A. maxilar
Fascia R. accesoria
interpterigoidea Proceso condilar
A. meníngea media
Fascia pterigomandibular
N. auriculotemporal
R. muscular
Lig. esfenomandibular
Foramen retrocondíleo
Fig. 103-49. Corte horizontal para mostrar las fascias interpterigoideas (Hovelacque).
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Boca y anexos 1179
– Elevación: músculos temporal, masetero y pterigoideo La lengua, móvil, se puede levantar, desplazar lateralmente
medial. y, sobre todo, proyectar hacia adelante, por fuera de la cavidad
– Descenso: músculos digástrico y milohioideo. bucal.
– Protrusión (proyección hacia adelante): músculos temporal,
masetero y, sobre todo, el pterigoideo lateral.
– Retrusión (proyección hacia atrás): fibras posteriores del Descripción
músculo temporal, fibras profundas del músculo masetero. La lengua tiene dos partes: una parte anterior móvil y una
– Movimientos de lateralidad (diducción): el músculo pteri- parte posterior más fija (raíz de la lengua).
goideo lateral opuesto al lado movilizado.
Parte móvil
Los movimientos así asegurados favorecen la masticación, es
decir, la trituración de los alimentos entre los arcos dentales, que La parte móvil de la lengua está limitada por atrás por el sur-
necesita una correspondencia exacta entre los dientes superio- co terminal [V lingual], en la unión de su tercio posterior con
res e inferiores. Estos aseguran el cierre de la cavidad oral en el sus dos tercios anteriores. El surco terminal se ubica a los lados
momento de la deglución. Otras funciones dependen del juego del foramen ciego de la lengua, paralelo y por detrás de las
de la mandíbula, como el bostezo, la emisión de la voz cantada papilas circunvaladas [caliciformes]. La lengua tiene la forma
o gritada. En posición de reposo, la boca está ligeramente en- de un cono con:
treabierta, con un espacio de 2 a 5 mm entre los arcos dentales.
Durante estos movimientos, las articulaciones temporoman- – Una cara superior (figs. 103-50 y 103-51): aplastada trans-
dibulares, solidarizadas por el arco mandibular, son estables. Sin versalmente, convexa en sentido anteroposterior, es el dor-
embargo, en el movimiento de descenso forzado, el cóndilo de so de la lengua. Presenta un canal excavado en dirección
la mandíbula puede sobrepasar hacia adelante la fosa mandibu- anteroposterior, el surco medio de la lengua. El dorso de
la lengua está tapizado por una mucosa gruesa, con papilas
lar: es la luxación de la mandíbula, que deja la boca entrea-
bierta, sin posibilidades de cerrarla, para lo que se requiere algu- dispuestas a ambos lados del plano mediano como las barbas
na maniobra de reducción. de una pluma. Esta mucosa es rosada y húmeda en estado
normal. Su examen proporciona datos importantes en nu-
merosas enfermedades: lengua blanquecina (saburral, de las
LENGUA afecciones digestivas), lengua enrojecida (asada, de loro, de
las deshidrataciones y de las uremias), lengua rojo vivo (barni-
La lengua, órgano impar, mediano y simétrico, es una for- zada, de las hipertermias).
mación muscular muy móvil, revestida de mucosa. Desempeña – Surcos congénitos: la lengua del niño es lisa, pero se la pue-
una acción esencial en la masticación, la deglución, la succión y de observar con surcos o plegada, especialmente los surcos
la fonación (articulación de las palabras). Es asimismo el órgano laterales.
receptor de las sensaciones gustativas (sentido del gusto). – Surcos fisiológicos: sobre el surco mediano se implantan
Cuando la boca está cerrada, la lengua, apoyada sobre el piso surcos transversales; estos se acentúan con la edad, y son
de la boca, está en contacto con el paladar por arriba, los arcos acompañados por un engrosamiento de la mucosa y atrofia
dentales adelante y a los lados. Cuando la boca está abierta, la papilar y glandular.
lengua forma por su cara superior una saliente convexa que so- – Una cara inferior: menos extensa que la superior, es visible
brepasa el nivel de los dientes inferiores. levantando el vértice de la lengua. Esta cara se apoya sobre
Epiglotis
M. constrictor superior de la faringe
Receso piriforme
Pliegue glosoepiglótico medio Vallécula epiglótica
Pliegue glosoepiglótico lateral
M. pterigoideo medial Tonsila [amígdala] palatina
Rama de la mandíbula Foramen ciego
M. masetero Surco terminal
M. buccinador
Surco medio
Dorso de la lengua
Fig. 103-50. Vista superior de la lengua.
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1180 Sistema digestivo supradiafragmático
Coana
Úvula palatina
M. palatogloso
M. palatofaríngeo
Tonsila [amígdala] palatina
Foramen ciego
Raíz de la lengua Proyección (en punteado) de
la tonsila [amígdala] palatina derecha
Pliegue glosoepiglótico mediano
Mandíbula
Pliegue glosoepiglótico lateral M. constrictor
medio de la faringe
Receso piriforme
Laringe
Fig. 103-51. Vista posterior de la lengua y de la tonsila [amígdala] palatina, luego de la resección parcial de la pared de la faringe.
el piso de la boca. Está unida a este por el frenillo lingual, mucosa, con criptas centrales, producidas por el tejido linfoide
pliegue mucoso mediano, semilunar, en cuya base se abren subyacente.
las carúnculas, orificios de los conductos submandibula- La raíz de la lengua está unida:
res; puede observarse la desembocadura independiente de
los conductos de la glándula sublingual. La mucosa de la – Al paladar blando: por los arcos palatoglosos.
cara inferior es delgada, transparente. – A la epiglotis: por los pliegues glosoepiglóticos mediano y
– Bordes laterales: más gruesos hacia atrás, más delgados laterales.
adelante. Están en contacto con los arcos dentales.
– Vértice lingual [punta de la lengua]: delgado, afilado, aplasta- La tracción de la lengua atrae hacia adelante a la epiglotis y abre
do en su parte mediana, en él se unen los surcos superior e in- el vestíbulo laríngeo (laringoscopia, intubación laringotraqueal).
ferior de la lengua. La continuidad de ambos surcos es variable
y puede dividir la lengua en dos mitades, vestigio evidente de
la bifidez que este órgano presenta en vertebrados inferiores.
Constitución anatómica
Raíz de la lengua La lengua comprende:
Relativamente fija, ancha y gruesa, puede ser descubierta
parcialmente por tracción del vértice de la lengua o visualizar- – Un armazón osteofibroso.
se mediante un espejo laringoscópico (figs. 103-50 y 103-51). – Numerosos músculos.
Presenta una dirección vertical, constituye la pared anterior de – Un revestimiento mucoso.
la orofaringe. Su superficie está limitada, por delante, por el sur-
co terminal [V lingual]. Armazón osteofibroso
El foramen ciego está situado en la parte mediana del surco Es el soporte fibroso de la lengua insertado en el hueso hioides.
terminal. Corresponde a la cicatriz deprimida del conducto tiro-
gloso del embrión (véase Glándula tiroides). Hueso hioides
Por detrás del surco terminal, la superficie es irregular y la
En forma de herradura, el hueso está inscrito en la concavidad
mucosa está levantada por folículos linguales, que forman la
de la mandíbula, algo por debajo de esta, ya ha sido estudiado
tonsila [amígdala] lingual.
La raíz de la lengua se relaciona por detrás con la epiglotis, (véase Hueso hioides).
a la que se conecta por los pliegues glosoepiglóticos medio y
laterales, que a su vez limitan a las valléculas epiglóticas. Aponeurosis lingual
La tonsila lingual es una formación linfoidea más desarro- Es una hoja fibrosa situada entre los músculos y la mucosa,
llada en el niño, atrofiada en el adulto. Su superficie presenta los dirigida transversalmente. Envuelve por arriba a la masa de los
folículos linguales, que son protuberancias cupuliformes de la músculos que forman la lengua.
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Boca y anexos 1181
Glándula sublingual
Sección ósea del arco alveolar Conducto submandibular
N. lingual Lengua
Fig. 103-52. Vista lateral derecha del piso de la boca.
Tabique lingual el transverso de la lengua, el vertical de la lengua y el pa-
Es una hoja fibrosa sagital en forma de hoz. Su convexidad latogloso.
superior sigue al dorso de la lengua, a 3 o 4 mm de su superfi-
cie. Su borde inferior, cóncavo, ocupa el espacio que separa a los Músculo longitudinal [lingual] superior
músculos genioglosos de ambos lados. Su extremidad anterior Situado bajo la mucosa del dorso de la lengua, se extiende
se pierde entre los fascículos de los músculos del vértice de la
de atrás hacia adelante, de la raíz al vértice del órgano, insertado
lengua. Dispuesto como un tabique mediano, da inserción, por
atrás en las astas menores del hueso hioides y en el pliegue glo-
sus caras laterales, a las fibras musculares.
soepiglótico mediano. Cuando se contrae eleva el vértice de la
lengua y lo lleva hacia atrás.
Músculos de la lengua
Se distinguen (figs. 103-53 y 103-54): un músculo impar y
Músculo geniogloso
mediano, el músculo longitudinal superior, y los siguientes
músculos pares y laterales, que son el geniogloso, el hioglo- Se inserta en la espina geni superior de la mandíbula. Sus
so, el condrogloso, el estilogloso, el longitudinal inferior, fibras se dispersan en abanico: las inferiores, oblicuas abajo y
M. palatofaríngeo M. palatogloso
M. estilogloso
Mucosa lingual
M. longitudinal inferior
M. estilohioideo
M. palatofaríngeo
M. estilofaríngeo
Lig. estilohioideo
M. estilohioideo Frenillo
accesorio lingual
M. geniohioideo
M. constrictor
medio de la faringe M. geniogloso
A. lingual
H. hioides M. hiogloso
M. estilohioideo
Fig. 103-53. Músculos superficiales de la lengua.
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1182 Sistema digestivo supradiafragmático
M. palatofaríngeo M. palatogloso
M. estilogloso
Mucosa lingual
M. longitudinal inferior
M. estilohioideo
M. palatofaríngeo
M. estilofaríngeo
Lig. estilohioideo
M. estilohioideo Frenillo
accesorio lingual
M. geniohioideo
M. constrictor
medio de la faringe M. geniogloso
M. hiogloso H. hioides
A. lingual M. hiogloso
Fig. 103-54. Músculos profundos de la lengua.
atrás, van hacia el borde superior del hueso hioides; las supe- Músculo transverso de la lengua
riores, oblicuas hacia arriba y adelante, alcanzan el vértice de la Se fija en la cara lateral del tabique lingual. Está formado por
lengua; las medias irradian hacia el dorso de la lengua y llegan a fascículos transversales que terminan en los bordes derecho e
la cara profunda de la aponeurosis lingual. izquierdo de la lengua. Su contracción redondea la lengua acer-
La contracción global del músculo aplica la lengua contra el cando sus bordes y la proyecta hacia adelante. Es un músculo
piso de la boca y la cara medial de la mandíbula. La contracción intrínseco de la lengua.
aislada de ciertos fascículos modifica la posición de la lengua en
sentidos diferentes.
Músculo vertical de la lengua
Sus fibras musculares verticales atraviesan la lengua desde el
Músculo hiogloso
dorso hasta la cara inferior, con dirección paralela al tabique lin-
Se inserta en el borde superior del cuerpo y del asta mayor gual, entre las fibras de los otros músculos. Su contracción aplana
del hueso hioides (ceratogloso) y en el asta menor de este hueso la lengua. Es un músculo intrínseco de la lengua.
(estas fibras musculares forman el músculo condrogloso). Es
un músculo aplastado y cuadrilátero, con un intersticio celuloso,
Músculo palatogloso
ocupado por la expansión del músculo estilogloso. El músculo
termina medialmente en el tabique lingual hasta el vértice. Los Forma el armazón del arco palatogloso.
dos hioglosos, al contraerse, dirigen la lengua hacia atrás y abajo.
Músculo faringogloso
Músculo estilogloso Se trata de la porción glosofaríngea del músculo constrictor
Se inserta en el proceso estiloides de la porción petrosa del superior de la faringe.
hueso temporal, cerca de su extremidad distal. Forma un cuer-
po muscular delgado, largo y estrecho, oblicuo abajo y adelan- Inervación de los músculos de la lengua
te, que sigue un trayecto cóncavo arriba. Alcanza la cara lateral Los músculos de la lengua están inervados por el ner-
de la raíz de la lengua, entre los músculos hiogloso y constrictor vio hipogloso (fig. 103-55). La excepción es el palatogloso
superior de la faringe. Se divide en tres fascículos: inferior, que (músculo del velo del paladar), inervado por el vago a través del
se une al músculo longitudinal inferior y al músculo geniogloso; plexo faríngeo.
medio, que ocupa el borde de la lengua hasta el vértice; supe-
rior, dirigido transversalmente hacia el tabique lingual, donde se Mucosa lingual
fija. Su contracción lleva la lengua hacia arriba y atrás contra el
Envuelve la masa carnosa de la lengua salvo a nivel de la raíz,
velo del paladar.
donde se refleja en continuidad con la mucosa de las regiones
vecinas (pliegues glosoepiglóticos, arco palatogloso del velo del
Músculo longitudinal [lingual] inferior paladar). Adelante y adentro tapiza el piso de la boca y alcanza a
Insertado en las astas menores del hueso hioides, se dirige las encías. Adelante cubre al frenillo lingual. Es delgada y transpa-
adelante y arriba entre los músculos geniogloso y hiogloso. Llega rente en la parte inferior del órgano, gruesa en los bordes y en la
así a la mucosa del vértice de la lengua. Está flanqueado lateral- cara dorsal. Su máximo espesor se encuentra en la parte media
mente por la arteria lingual. Su contracción desciende la punta de la lengua entre el surco terminal y el vértice. Está erizada de
de la lengua y la lleva hacia atrás. papilas y excavada de glándulas.
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Boca y anexos 1183
N. oftálmico
Ganglio del n. trigémino
N. maxilar
N. alveolar inferior
Fosa mandibular del temporal
A. carótida externa A. maxilar
Conducto auditivo externo
V. yugular interna
Ganglio inferior del n. vago N. lingual
C1
N. hipogloso
N. glosofaríngeo
A. carótida interna
C2
N. vago
Raíz inferior del asa cervical
C3 R. linguales
N. hipogloso
R. comunicante con el n. hipogloso
Ganglio submandibular
A. tiroidea superior N. del tirohioideo
A. lingual A. facial
Fig. 103-55. Nervios de la lengua, lado derecho, vista lateral luego de la ablación de la mandíbula.
Papilas linguales herradura por detrás del surco terminal y en la cara inferior
Son elevaciones de la mucosa, de forma variable, que se de los bordes de la lengua y de su vértice. Por su tipo de se-
pueden diferenciar en: creción son glándulas mucosas, serosas y mixtas. La glándula
mixta ubicada en la cara inferior del vértice de la lengua es la
– Papilas circunvaladas [caliciformes]: en número de siete a glándula lingual anterior [de Blandin y Nuhn].
doce, están situadas por delante del surco terminal. Son volu-
minosas, con una saliente central redondeada (papila), rodea- Vascularización de la lengua
da por un surco circular que separa a la papila de un rodete
circunferencial (cáliz). En el surco se hallan los receptores gus- Por ser un órgano muscular muy móvil, está ricamente irriga-
tativos. do (fig. 103-56).
– Papilas fungiformes: su base es estrecha y el vértice, ensan-
chado como el sombrero de un hongo (seta). Se cuentan de Arterias
150 a 200 diseminadas en el dorso de la lengua por delante Los vasos principales están representados por las arterias
del surco terminal. linguales que penetran en la lengua a cada lado, mediales al
– Papilas filiformes: son pequeñas, cilindrocónicas y presen- músculo hiogloso. Cada una de ellas da ramas linguales dor-
tan un vértice que lleva un ramo de finas prolongaciones. sales (para la parte posterior), una arteria sublingual (para la
Dibujan, por delante del surco terminal, líneas radiadas en parte anterior) y la arteria lingual profunda, que se dirige ha-
dirección hacia los bordes. cia el vértice de la lengua.
– Papilas foliadas: ubicadas en los bordes posterolaterales de Las arterias palatina ascendente y faríngea ascendente son
la lengua, cerca de la raíz, una de cada lado. Presentan plie- menos importantes en la irrigación lingual.
gues verticales, paralelos. En caso de hemorragia lingual grave (cáncer de la lengua),
– Papilas hemisféricas: muy pequeñas, semejantes a las pa- la ligadura de las dos arterias linguales es a menudo necesaria,
pilas dérmicas de la piel, se encuentran diseminadas en toda debido a las anastomosis que existen en la vasta red arterial sub-
la extensión de la mucosa lingual. mucosa.
Glándulas de la mucosa Venas
– Glándulas linguales: son glándulas salivales menores, agru- Originadas de la red submucosa, se reúnen en una vena sublin-
padas en racimos, dispuestas en gran número en forma de gual [ranina] que acompaña a la arteria sublingual en parte de su
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1184 Sistema digestivo supradiafragmático
R. lingual dorsal V. dorsal de la lengua
A. facial V. profunda de la lengua
M. estilogloso
A. carótida externa
Mandíbula
Anastomosis para la
a. submentoniana
A. sublingual
V. lingual
V. yugular interna
Confluencia de las v. facial, A. lingual profunda
lingual y tiroidea superior
M. hiogloso
A. tiroidea superior
A. lingual R. suprahioidea
Fig. 103-56. Arterias y venas de la lengua, vista lateral derecha.
trayecto y pasa lateral al músculo hiogloso. Una vena profunda D. Basales: provienen de la raíz de la lengua y se dirigen direc-
de la lengua se ubica medial al músculo hiogloso, recibe a las tamente a los nodos profundos superiores, drenando so-
venas dorsales de la lengua y, dirigiéndose hacia atrás, drena bre todo en los nodos yugulodigástricos.
en la vena lingual, que acompaña a la arteria lingual. La vena
sublingual también drena en la vena lingual, que a su vez recibe Todos los territorios tienen estación en los nodos linfáticos
a la vena satélite del nervio hipogloso para dirigirse a la vena cervicales profundos. Las comunicaciones de un lado con el otro
yugular interna. En ocasiones forma un tronco tirolinguofacial, son establecidas por numerosas anastomosis.
tributario de la vena yugular interna. El interés del drenaje linfático de la lengua es subrayado
por las propagaciones del cáncer de la lengua y sus repercusio-
Linfáticos nes sobre la conducta de su tratamiento.
Su origen está constituido por una red mucosa superficial,
con disposición penniforme en la cara dorsal y transversal en la Sensibilidad lingual. Sentido del gusto
cara inferior de la lengua; y una red muscular profunda, con-
La sensibilidad general de la mucosa lingual y la sensibili-
centrada alrededor de las arterias y de las venas del órgano (figs.
dad propioceptiva de los músculos de la lengua están asegu-
103-57 a 103-59). Estas dos redes están ampliamente anasto-
radas por tres nervios (fig. 103-60):
mosadas entre sí.
Los vasos colectores linfáticos de la lengua se pueden
A. Nervio lingual: ramo del nervio trigémino, para los dos ter-
distinguir en cuatro grupos:
cios anteriores de la lengua (por delante del surco terminal).
B. Nervio glosofaríngeo: a través de ramos linguales para la
A. Apicales: desde el vértice de la lengua se dirigen hacia aba- raíz de la lengua (tercio posterior de la lengua).
jo y adelante, hacia los nodos linfáticos submentonia- C. Nervio laríngeo superior: ramo del nervio vago, para los plie-
nos, a los que llegan perforando el músculo milohioideo. gues glosoepiglóticos, las valléculas epiglóticas y la epiglotis.
También se dirigen hacia atrás, donde alcanzan al nodo
yuguloomohioideo, de los linfáticos cervicales profundos Estos nervios transmiten las sensaciones de contacto, de
inferiores. temperatura, de dolor, de presión y de posición (sensibilidad
B. Marginales: tienen su origen en los bordes laterales del dor- general), así como las impresiones gustativas (sensorial), que
so de la lengua y se dirigen hacia abajo, con destino en los permiten apreciar la cualidad y el sabor de las sustancias, sólidas
nodos submandibulares. También drenan en los nodos o líquidas, introducidas en la cavidad oral (fig. 103-61).
cervicales profundos. El estudio anatómico del sistema sensorial gustativo com-
C. Centrales: desde la región central del dorso de la lengua, prende:
descienden y siguen a las venas. Se encuentran laterales al
músculo hiogloso. Llegan a los nodos cervicales profundos – Los órganos receptores.
por debajo del músculo digástrico. Son tributarios de los no- – Las vías gustativas.
dos yugulodigástricos y yuguloomohioideos. – Los centros gustativos.
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Boca y anexos 1185
Colectores posteriores Colectores medios
Colectores anteriores
Nodo sublingual
Nodos Nodo lingual
yugulodigástricos
Ganglio submentoniano
Glándula submandibular
Nodo submandibular
Nodo
yuguloomohioideo
Fig. 103-57. Linfáticos de los bordes y del vértice de la lengua (Rouvière).
Colectores basales
Nodos
yugulodigástricos
Nodo lingual
Nodo submandibular
Nodos
yuguloomohioideos
Fig. 103-58. Linfáticos de la raíz y del cuerpo de la lengua (Rouvière).
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1186 Sistema digestivo supradiafragmático
Colectores marginales Colectores apicales
Colectores centrales
Nodo submandibular
Nodo sublingual
Nodos
Nodo yuguloomohioideos
submentoniano
Fig. 103-59. Linfáticos de la lengua y sus conexiones ganglionares (Rouvière).
Órganos receptores tor de forma ovoidea, con una base apoyada sobre el corion y
Los receptores son los botones gustativos que se agrupan un extremo opuesto más estrecho. Este extremo superficial está
en tres tipos de papilas linguales: las fungiformes, las circunvala- perforado por el poro gustativo, que comunica con un espa-
das y las foliadas. Los botones gustativos existen, en menor can- cio apical, donde se ubican los extremos con microvellosidades,
tidad, en la mucosa del paladar blando, de los arcos del paladar sensibles al gusto, de las células receptoras. Las fibras nerviosas
blando y de la epiglotis. En la lengua, los botones gustativos se hallan en el otro extremo.
están contenidos en la capa epitelial de las papilas circunvaladas Los botones gustativos son más numerosos en el niño y se
y fungiformes, y se ubican en su periferia y en los surcos que las atrofian de modo progresivo con la edad; en primer lugar desa-
rodean. Cada botón está formado por un agrupamiento de célu- parecen los del paladar y la epiglotis. Se renuevan a menudo y
las receptoras, fusiformes, que en conjunto constituyen el recep- rápidamente cada 10 a 30 horas.
N. glosofaríngeo
N. hipogloso
N. accesorio
N. vago M. constrictor superior
de la faringe
R. faríngeo
N. glosofaríngeo M. buccinador
Vientre posterior M. estilofaríngeo
del m. digástrico R. del m. estilofaríngeo
Ganglio inferior del n. vago R. lingual del n. glosofaríngeo
2.º n. cervical R. faríngeas del n. glosofaríngeo
R. comunicante con el n. vago R. tonsilares del n. glosofaríngeo
R. comunicante con la raíz Tendón del m. estilohioideo
superior del asa cervical Tendón intermedio del m. digástrico
M. milohioideo
N. hipogloso
A. carótida interna
Hueso hioides
3.er n. cervical
R. interno del n. laríngeo superior
Raíz superior del R. externo del n. laríngeo superior
asa cervical
Fig. 103-60. Nervio glosofaríngeo y plexo faríngeo, lado derecho, vista lateral.
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Boca y anexos 1187
Neurona terminal
El cuerpo de la neurona se ubica en el núcleo ventral poste-
romedial del tálamo. El axón asciende por el brazo posterior de
la cápsula interna homolateral, hacia la corteza cerebral ubicada
en la porción inferior del giro poscentral, en la región opercular
y en la ínsula (área 43 de Brodmann).
Centros gustativos
El centro cortical principal de la vía gustativa asienta en
el extremo inferior del giro poscentral, en la cara medial del
opérculo frontoparietal y en la región superior del lóbulo de la
Núcleo del tracto solitario
N. intermedio ínsula. Esta proyección cortical es homolateral. La corteza gus-
N. lingual tativa se proyecta a los giros orbitarios del lóbulo frontal y al
Cuerda del tímpano complejo amigdalino, a través del cual la información gustati-
N. glosofaríngeo va llega al hipotálamo y al sistema límbico. Aquí las sensaciones
gustativas se integran con las del olfato.
N. vago
GLÁNDULAS SALIVALES MAYORES
La mucosa de la boca contiene numerosas glándulas saliva-
Fig. 103-61. Vías gustativas (A. Delmas). les, a veces reunidas en acúmulos; son las glándulas salivales
menores. Se ubican en diferentes regiones cubiertas de mucosa
de la cavidad oral. Hay glándulas salivales: labiales (en la cara
interna de los labios), bucales (en la cara interna de las mejillas),
Vías gustativas molares (bucales, cerca del tercer molar superior), palatinas
(en la mucosa del paladar) y linguales (en la lengua).
Comprenden tres neuronas: periférica, central y terminal. Las glándulas salivales mayores constituyen órganos au-
tónomos, tres de cada lado, que son:
Neurona periférica
En su trayecto periférico puede seguir dos caminos: – La glándula parótida.
– La glándula submandibular.
A. Para las neuronas que inervan a los botones gustativos situa- – La glándula sublingual.
dos por delante del surco terminal, excluyendo a las papilas
circunvaladas (dos tercios anteriores de la lengua), el re- Todas ellas segregan saliva, jugo digestivo que actúa sobre
corrido es el siguiente: nervio lingual, nervio cuerda del la calidad física del bolo alimenticio y que también posee poder
tímpano, nervio facial y nervio intermedio. El cuerpo de enzimático e inmunológico (fig. 103-62).
esta neurona se encuentra en el ganglio geniculado. Las
fibras nerviosas alcanzan el surco medulopontino [bulbopon-
tino], penetran en la médula oblongada [bulbo raquídeo], se Glándula parótida
incorporan al fascículo solitario y terminan en la porción ros- El estudio de la glándula parótida adquiere interés por la
tral del núcleo solitario. dificultad de las intervenciones quirúrgicas que se practican,
B. Para las neuronas que inervan a los receptores del gusto más principalmente, por los tumores de la glándula.
posteriores, ubicados en las papilas circunvaladas y por detrás Es la más voluminosa de las glándulas salivales mayores. Está
del surco terminal (tercio posterior de la lengua), el reco- situada en la región parotidomaseterina, por detrás y lateral a
rrido es el nervio glosofaríngeo. El cuerpo de esta neurona la rama de la mandíbula, delante del proceso mastoides y de los
se halla en el ganglio inferior del nervio glosofaríngeo y su músculos estíleos, y lateral a la pared faríngea. Se halla en una en-
prologación central penetra en el bulbo raquídeo y termina crucijada cervicocraneofacial. Desborda este marco a través de
en el núcleo solitario. prolongaciones. La saliva que segrega es drenada a la cavidad
C. Para el territorio más inferior de la raíz de la lengua, la vallécula oral por el conducto parotídeo.
epiglótica y la epiglotis, las fibras nerviosas recorren el nervio
vago. El cuerpo de la neurona está en el ganglio inferior del Descripción
vago. De allí se dirige a la médula oblongada y al núcleo soli-
tario. La parótida es una glándula de color rosado cuya superficie
es lobulada. De consistencia firme, pesa en promedio de 25 a 30
gramos. La glándula ocupa y excede su celda. Cuando se la extir-
Neurona central pa, esta celda se presenta como prismática triangular. Presenta:
La porción rostral del núcleo solitario tiene a los cuerpos
neuronales que transmiten las sensaciones gustativas. Los axo- – Tres caras: lateral, posteromedial y anteromedial.
nes de estas neuronas ascienden asociados con el tracto teg- – Una base superior.
mental central hasta llegar al núcleo ventral posteromedial – Un vértice inferior.
del tálamo. – Tres bordes: anterior, posterior y medial.
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1188 Sistema digestivo supradiafragmático
A. temporal superficial
R. cigomáticos del n. facial
A. facial transversa
Glándula parótida
M. cigomático mayor
Conducto parotídeo
M. buccinador
M. masetero
M. esternocleidomastoideo
Vientre posterior Glándulas linguales
del m. digástrico
V. yugular interna N. lingual
A. carótida externa
Glándula submandibular
V. facial
A. lingual
H. hioides
Orificio del conducto
submandibular
Conducto submandibular
A. tiroidea superior
M. geniogloso
Vientre posterior
del m. digástrico Glándula sublingual
Vientre anterior del m. digástrico M. milohioideo
Fig. 103-62. Vista del conjunto de las glándulas salivales, lado derecho, luego de la ablación del cuerpo de la mandíbula.
A. y v. temporales superficiales; R. temporales del n. facial
entre ambas el n. auriculotemporal
A. facial transversa
M. orbicular de los ojos
Orificio auditivo externo
Proceso [apófisis] estiloides
N. auricular posterior
R. cigomático
A. auricular posterior del n. facial
Glándula parótida
M. cigomático mayor
M. esternocleidomastoideo Conducto parotídeo
M. buccinador
V. facial
A. carótida externa
A. facial
V. yugular externa
Hoja superficial de Mandíbula
la fascia cervical M. masetero
Celda submandibular R. bucal del n. facial
Fig. 103-63. Glándula parótida y órganos que la atraviesan.
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Boca y anexos 1189
Esta descripción geométrica corresponde estrictamente a la – Atrás: por el borde anterior del proceso mastoides,
celda; la glándula presenta numerosas prolongaciones (ante- prolongado hacia abajo por el músculo esternocleido-
rior, medial, posterior, superior e inferior), que exceden los límites mastoideo, contenido en un desdoblamiento de la hoja
de la celda. Efectivamente, la glándula no refleja la forma de la superficial de la fascia cervical del cuello. Ambos bordes,
celda, la cual resulta estrecha para albergarla en su totalidad. anterior y posterior de la celda, confluyen hacia abajo
en el tracto angular de la fascia cervical, formando un
Relaciones. Celda parotídea tabique entre la celda submandibular y la parotídea. El
Se estudian sucesivamente: tracto angular prolonga hacia abajo el ángulo de la man-
díbula, hasta la hoja de envoltura del músculo esternoclei-
– Las paredes de la celda parotídea. domastoideo (fig. 103-65).
– Los bordes de la celda parotídea. – Arriba: por el conducto auditivo externo y la articulación
– El vértice de la celda parotídea. temporomandibular; ambos configuran un borde con dos
– Las prolongaciones de la glándula parótida. inclinaciones.
– Las relaciones de la glándula en el interior de la celda. B. Pared posteromedial: se extiende desde el borde anterior
– Las relaciones de la glándula por fuera de la celda. del proceso mastoides y del músculo esternocleidomastoi-
deo hacia el proceso estiloides (figs. 103-66 y 103-67). Es
Paredes de la celda parotídea una pared musculofascial, constituida de lateral a medial
por: el músculo esternocleidomastoideo, el músculo digás-
Se distinguen:
trico, el músculo estilohioideo seguido medialmente por
A. Pared lateral: esta pared de la celda está cubierta por la piel, el ligamento estilohioideo, hasta el músculo estilogloso. La
relativamente gruesa y rica en folículos pilosos. Profundamente hoja que tapiza esta pared es una dependencia de la hoja
a ella y al tejido adiposo se encuentra una capa de tejido conec- superficial de la fascia cervical. La fascia completa el es-
tivo laxo por donde transcurren los ramos anteriores del nervio pacio entre los músculos digástrico y estilohioideo y, más
auricular mayor (plexo cervical), fibras del músculo risorio y del medialmente, el espacio entre los músculos estilohioideo y
platisma. Estos elementos están separados de la glándula paró- estilogloso. La disposición del músculo estilohioideo divide
tida por la fascia parotídea. La cara lateral o superficial de la al área estilodigástrica en dos triángulos: retroestilohioideo
glándula está cubierta por la fascia parotídea, que constituye la (estilodigástrico) y preestilohioideo (interestíleo lateral). La
cara de exploración y abordaje quirúrgico (figs. 103-62 a 103- arteria carótida externa llega a la región por el triángulo
64). Esta porción de la fascia parotídea es muy delgada y cubre y preestilohioideo. Esta pared posteromedial de la celda
excede los límites de la pared lateral de la celda, enmarcada: parotídea es oblicua hacia adelante y abajo en sentido ver-
– Adelante: por el borde posterior de la rama de la man- tical, orientada por los elementos que se dirigen al hueso
díbula, tapizada lateralmente por el músculo masetero y hioides (los músculos estilohioideo, digástrico y el ligamen-
medialmente por el músculo pterigoideo medial. to estilohioideo).
Rafe pterigomandibular Conducto parotídeo
M. masetero
M. pterigoideo medial Mandíbula
Tonsila [amígdala] palatina
M. constrictor superior de la faringe
Fascia visceral Prolongación
anterolateral de la celda
Prolongación medial de la celda Fascia parotídea
Proceso [apófisis] estiloides Compartimento glandular
Aleta estilofaríngea Fascia parotídea
Tabique sagital
retrovisceral Fascia parotídea
Espacio retrofaríngeo
Hoja prevertebral
de la fascia cervical
3.ª vértebra cervical
M. esternocleidomastoideo
M. largo del cuello
Compartimento retroestíleo M. digástrico
Fig. 103-64. Espacios perifaríngeos y celda parotídea.
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1190 Sistema digestivo supradiafragmático
Proceso [apófisis] mastoides
Espina del esfenoides
Proceso [apófisis] estiloides
Lig. esfenomandibular
Región paraamigdalina
(intratemporal)
Lig. estilomandibular
Rama de la mandíbula
Compartimento parotídeo
M. esternocleidomastoideo
Hoja superficial de la fascia cervical
Fig. 103-65. Celda parotídea, vista derecha de algunas de sus estructuras.
C. Pared anteromedial: se extiende desde el proceso estiloides extendido desde la espina del hueso esfenoides hasta la lín-
hasta el borde posterior de la rama de la mandíbula (fig. 103- gula de la mandíbula. La subdivisión lateral al ligamento
68). Se prolonga hacia abajo por el tracto angular de la fascia esfenomandibular es el ojal retrocondíleo [de Juvara],
cervical. El borde libre del ligamento estilomandibular permite donde se ubican el nervio auriculotemporal, la arteria
distinguir una parte superior y otra inferior en esta pared: maxilar, la vena maxilar y la prolongación facial medial de
– Parte superior: a este nivel, la pared está representada la glándula. La subdivisión medial al ligamento esfeno-
por un foramen comprendido entre la base del proceso es- mandibular es el foramen preestíleo, por el cual pasa la
tiloides y la articulación temporomandibular; por atrás se prolongación profunda de la glándula parótida.
encuentra el proceso estiloides con el origen del músculo – Parte inferior: se trata de una pared completa por deba-
estilogloso; por abajo, el borde superior del ligamento esti- jo del borde libre del ligamento estilomandibular. La pared
lomandibular; por adelante, el borde posterior de la rama anteromedial está integrada aquí por el tracto angular
de la mandíbula, prolongado hacia la articulación tempo- de la fascia cervical, orientado de abajo hacia arriba, de
romandibular. Este foramen se encuentra subdividido en adelante hacia atrás y de lateral a medial. De constitución
dos por la presencia del ligamento esfenomandibular, compleja, su porción superficial corresponde a la inserción
M. tensor del
velo del paladar
Aleta estilofaríngea
Lig. esfenomandibular
Fascia parotídea M. estilogloso
Lig. estilomandibular
M. estilohioideo
Fascia interestílea
Vientre posterior del m. digástrico
M. esternocleidomastoideo
A. carótida externa
A. carótida interna
Fig. 103-66. Pared posteromedial de la celda parotídea (Perlemuter y Waligora).
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Boca y anexos 1191
M. estilohioideo Lig. estilomandibular
Vientre posterior M. estilogloso
del m. digástrico Faringe
M. esternocleidomastoideo
A. carótida externa
Fascia parotídea
Lig. esfenomandibular
M. estilogloso
Fascia cervical
Fig. 103-67. Vista anterior de la pared posteromedial de la celda parotídea (Perlemuter y Waligora).
de regresión de la cintilla esternomastoidea. Su porción dente de la fascia de los músculos digástrico y estiloideos.
medial está formada por el ligamento estilomandibular, in- Por su orientación, el tracto angular de la fascia cervical
serción de regresión del músculo estilogloso en el ángulo superficializa la extremidad inferior de la glándula parótida
de la mandíbula a la que se agrega una expansión proce- y profundiza la extremidad posterior de la glándula sub-
Rafe pterigomandibular
M. masetero
M. pterigoideo medial
Conducto parotídeo
Tonsila [amígdala] palatina Mandíbula
Porción anterior del N. facial
espacio laterofaríngeo
Porción profunda de
la glándula parótida Glándula parótida
Proceso estiloides A. carótida externa
Aleta estilofaríngea V. retromandibular
Fascia parotídea
M. constrictor superior de la faringe
Fascia visceral
Tabique sagital retrovisceral
3.ª vértebra cervical
N. hipogloso M. esternocleidomastoideo
Tronco simpático cervical M. digástrico
A. carótida interna V. yugular interna
M. prevertebral N. glosofaríngeo
N. vago N. accesorio
Fig. 103-68. Corte horizontal del cuello que pasa por la parte media de la celda parotídea, lado derecho del corte.
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1192 Sistema digestivo supradiafragmático
mandibular. El tracto angular se encuentra atravesado por Prolongaciones de la glándula parótida
la vena retromandibular. La glándula parótida es la más voluminosa y posterior de las
D. Base o pared superior: corresponde a la base del cráneo en glándulas salivales mayores. Moldeada sobre la celda parotídea,
una estrecha superficie señalada medialmente por la base del la excede mediante sus prolongaciones.
proceso estiloides; adelante y lateralmente, por la articulación La glándula parótida está constituida por una porción
temporomandibular; atrás, por el conducto auditivo externo, superficial y otra porción profunda, separadas por el plexo
prolongado lateralmente por su porción cartilaginosa. intraparotídeo del nervio facial.
Las prolongaciones se sistematizan en:
Bordes de la celda parotídea
Se distinguen tres: A. Faciales: se distinguen una lateral y una medial a la rama de
la mandíbula:
A. Posterior: está representado por el borde anterior del pro- – Lateral: voluminosa, a veces se la encuentra aislada de la
ceso mastoides prolongado hacia abajo por el borde anterior glándula. Está aplicada a la cara lateral del músculo mase-
del músculo esternocleidomastoideo, hasta la inserción en él tero; puede seguir en forma variable al conducto parotí-
del tracto angular de la fascia cervical. deo hasta su terminación.
B. Anterior: corresponde al borde posterior de la rama de la – Medial: menos desarrollada, se dirige hacia el ojal retro-
mandíbula, tapizada lateralmente por el músculo masetero condíleo, medial al cuello de la mandíbula.
y medialmente por el músculo pterigoideo medial, prolonga- B. Cervicales: se distinguen en lateral y medial al músculo es-
do hacia abajo y superficialmente por el borde superficial del ternocleidomastoideo:
tracto angular de la fascia cervical. – Lateral: en la parte superior se ubica por fuera de la vaina
C. Medial: corresponde a la parte alta del proceso estiloides, pro- del músculo.
longada por la porción superior del músculo estilogloso, por el – Medial: la glándula se insinúa entre los espacios inter-
ligamento estilohioideo y por la inserción del tracto angular de musculares que forman la pared posteromedial de la
la fascia cervical en las formaciones estíleas y digástricas. celda.
C. Profunda: representa la prolongación que pasa por el fora-
Vértice de la celda parotídea men preestíleo de la pared anteromedial de la celda parotí-
Inferior y superficial, está determinado por la confluencia de dea hacia la faringe y puede tomar contacto con ella en la
los bordes y caras precedentes. fosa infratemporal (fig. 103-68).
M. cigomático mayor
Conducto parotídeo
M. buccinador
R. cigomático
del n. facial
N. bucal
M. masetero
R. marginal mandibular
del n. facial
Filetes cutáneos
del n. bucal
V. facial
R. marginal mandibular
del n. facial
A. facial
Fig. 103-69. Nervios bucal y facial (Hovelacque).
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Boca y anexos 1193
D Superior: contacta en la parte superior con la base de la cel- venoso descendente que recibe a las venas parotídeas, a
da parotídea; una prolongación sigue a los vasos temporales las venas de la articulación temporomandibular y a la vena
superficiales. maxilar. La vena retromandibular desciende hacia el cue-
E. Inferior: hacia el vértice de la celda, formando la extremidad llo dividiéndose en dos. Una vena afluente atraviesa el tracto
inferior de la glándula. angular de la fascia superficial y termina en la vena yugular
interna de forma directa o a través de la vena facial; la otra se
Relaciones en el interior de la celda dirige superficialmente y hacia atrás, hasta desembocar en la
La glándula está separada de las paredes de su celda por en- vena yugular externa a través de una vena anastomótica.
volturas de la glándula parótida: 4. La arteria carótida externa: al dejar la región esternocleido-
mastoidea recorre un corto trayecto en la región retroestílea,
medial a los músculos estilohioideo y digástrico. Atraviesa
– Una cápsula propia, que forma parte del parénquima glan-
dular hacia donde envía tabiques interlobulares. de medial a lateral la pared posteromedial de la celda pa-
– Un plano fascial, que tapiza las diferentes paredes. rotídea, pasando entre el músculo estilohioideo lateralmen-
te y el ligamento estilohioideo con el músculo estilogloso
medialmente. En su recorrido en la celda, la arteria excava
Entre la cápsula y la fascia parotídea existen numerosas
un trayecto en la porción profunda de la glándula; describe
zonas de adherencia:
un trayecto de concavidad lateral que la aleja cada vez más
de la faringe, acercándola en su parte superior a los planos
– Lateralmente, con la hoja superficial de la fascia cervical.
superficiales. Adopta un íntimo contacto con la glándula por
– Atrás, con la vaina del músculo esternocleidomastoideo.
las ramas colaterales que origina para aquella. Las colatera-
– Arriba, con la articulación temporomandibular.
les de la arteria que suele dar en la celda son:
Los movimientos de la mandíbula en la cara anterior de la
glándula permiten diferenciar un tejido conectivo laxo por de- – La arteria auricular posterior, que asciende por delante
trás del borde posterior de la rama de la mandíbula y otro por del músculo digástrico hacia el proceso mastoides y emite
detrás del borde posterior del músculo pterigoideo medial. la arteria estilomastoidea.
Existen zonas de adherencias más marcadas a nivel del borde – Ramas glandulares, propias de la parótida.
anterior y de la cara lateral de la vaina del músculo esternocleido- – La arteria facial transversa, que se dirige hacia la cara a
mastoideo y es preciso sacrificar la vaina del músculo al extirpar mitad de distancia entre el proceso cigomático y el con-
la glándula parótida. La cara posterior de la articulación tempo- ducto parotídeo. Habitualmente es una rama de la arteria
romandibular debe respetarse. temporal superficial.
Órganos intraparotídeos. La celda contiene numerosos ór- La arteria carótida externa da en la celda parotídea sus ra-
ganos que asientan en la glándula o bien la atraviesan. mas terminales:
De la superficie a la profundidad, se describen:
– La arteria maxilar que se dirige hacia adelante, al ojal retro-
1. El nervio facial: emerge de la base del cráneo por el fora- condíleo, situándose por debajo de la vena maxilar.
men estilomastoideo, cruza la cara lateral de la base del – La arteria temporal superficial, que transcurre verticalmen-
proceso estiloides y penetra en la celda pasando lateral al te hacia la región temporal, pasando por delante del trago.
músculo estilohioideo, al que inerva, así como también al
vientre posterior del músculo digástrico. Luego penetra en Estas arterias terminales, con destinos diferentes, se relacio-
la parte posterior de la glándula y se dirige de arriba hacia nan en parte de su trayecto con el nervio auriculotemporal,
abajo, de atrás hacia adelante y de medial a lateral. Se divide que llega a la celda parotídea por encima de la arteria maxilar
en sus ramos terminales, formando el plexo intraparotídeo y se dirige hacia arriba y se sitúa en la cara profunda de la arteria
del nervio facial que transcurre en un plano conectivo que temporal superficial. El nervio auriculotemporal continúa ha-
divide la glándula en dos porciones: superficial y profunda cia arriba y, situado profundamente y posterior a los vasos tem-
(Gregoire). Los diversos ramos emergen de la glándula por su porales superficiales, sale de la celda parotídea.
periferia, arriba, adelante y abajo. El nervio facial debe ser
respetado cuando se realiza la exéresis quirúrgica de la glán- 5. Nodos linfáticos: a ellos llegan los vasos linfáticos origina-
dula, debido a que es el nervio motor de los músculos de la dos en la frente y en la cara, en las cavidades nasales y en el
cara (mímica). Esta tarea es delicada y no siempre es posible órgano vestibulococlear, así como en la propia glándula paró-
realizarla. tida. Terminan en los nodos linfáticos:
2. El nervio auriculotemporal: ramo del nervio mandibular,
llega a la celda parotídea y a la glándula por el ojal retrocon- – Parotídeos superficiales: se hallan superficiales a la fas-
díleo, se dirige hacia arriba y atrás acompañando a la arteria cia parotídea. Se trata de nodos dispuestos por delante
y a la vena temporal superficial, a las que sigue. Es el nervio del trago o algo por encima de él, por detrás de los vasos
secretor de la glándula parótida. temporales.
3. Las venas: forman un plano subyacente al plano nervioso. – Parotídeos profundos: es un grupo ganglionar ubicado
Las venas temporales superficiales, en su trayecto des- superficial a la glándula, pero profundo a la fascia paro-
cendente, reciben a las venas auriculares anteriores, a la vena tídea. Se distingue un nodo por delante del trago y otro
temporal media y a la vena transversa de la cara y desem- inferior en relación con la emergencia de la vena retro-
bocan en la vena retromandibular. Esta forma un tronco mandibular.
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1194 Sistema digestivo supradiafragmático
– Intraglandulares: situados entre las dos porciones paro- carótida interna, el nervio vago, el glosofaríngeo y el gan-
tídeas superficial y profunda, se sitúan en el trayecto veno- glio simpático cervical superior.
so de la vena retromandibular. D. Abajo: la celda parotídea está separada:
– De la celda submandibular, por el tracto angular de la fas-
Estos linfáticos drenan en las cadenas linfáticas superficial y cia cervical.
profunda del cuello y, accesoriamente, en los nodos linfáticos – De la región esternocleidomastoidea superior, por el tra-
faciales. yecto de la arteria carótida externa.
De todos estos órganos contenidos en la celda y en la glán- E. Arriba: corresponde a la base de la celda, al foramen estilo-
dula parótida, se debe destacar que el nervio facial es un ner- mastoideo, por donde llega a la celda el nervio facial, y a la
vio de tránsito destinado a la musculatura de la mímica. La región del conducto auditivo externo.
arteria carótida externa es la raíz arterial de esta encrucijada
cervicocraneofacial. Todos los otros órganos restantes tienen Conducto parotídeo [de Stenon o Stensen]
su importancia, tanto en el plano de la patología glandular como
Descripción
en el de su cirugía.
Es el conducto excretor de la glándula parótida, formado por
la reunión de los conductos intraglandulares. Conduce la secre-
Relaciones externas de la celda parotídea
ción salival parotídea a la cavidad oral. Su longitud varía de 15 a
Situada en una región de encrucijada, la celda contrae rela- 44 mm y su diámetro es de alrededor de 3 mm; sus paredes son
ciones complejas con las regiones vecinas. gruesas.
Ocupa una parte de los espacios laterofaríngeos. Emerge de la glándula a nivel de la unión del tercio superior
Las relaciones de las paredes de la celda corresponden a las con el tercio medio del borde anterior.
de las paredes de la glándula, si bien esta excede la celda: Al principio es horizontal hacia adelante, aplicado al múscu-
lo masetero por un desdoblamiento de la fascia maseterina, a
A. Lateral: se ha visto que la glándula es superficial, es la cara unos 2 cm por debajo del borde inferior de la apófisis cigomática.
quirúrgica o de abordaje. Hacia adelante y lateralmente se en- Los siguen, en dirección paralela, la arteria facial transversa
cuentra en la región maseterina, por su prolongación anterior (rama de la arteria temporal superficial), las venas satélites del
extramandibular. De esta prolongación emerge el conducto conducto parotídeo y los ramos bucales del nervio facial. Luego
parotídeo (véase más adelante). cambia de dirección medialmente, contorneando a distancia el
B. Anteromedial: medial a la rama de la mandíbula, se comu- borde anterior del músculo masetero, del cual está separado por
nica con la fosa infratemporal por el ojal retrocondíleo y por el cuerpo adiposo de la boca, y perfora al músculo buccinador,
el foramen preestíleo. quedando submucoso en un trayecto de unos 5 mm hacia ade-
C. Posteromedial: esta pared se extiende desde el proceso lante para terminar en un orificio puntiforme situado lateralmen-
estiloides hasta el proceso mastoides y se relaciona con el te al cuello del 2.º molar superior.
músculo estilogloso y, lateralmente con el músculo esti-
lohioideo y el vientre posterior del músculo digástrico. Esta Anatomía de superficie
área rectangular es cruzada en diagonal por el músculo y el
La terminación se hace a la altura del cuello del 2.º molar su-
ligamento estilohioideo, que la dividen en dos triángulos: re-
perior, a 35 mm detrás de la comisura labial. Su dirección está
troestilohioideo y preestilohioideo (J. L. Faure). En esta pared
indicada por una línea horizontal trazada desde el trago hasta el
se observan los siguientes intersticios:
borde inferior del ala de la nariz.
El conducto parotídeo puede ser lesionado (fístulas sali-
– Entre el músculo esternocleidomastoideo y el digástrico, vales) u obstruido por cálculos. Puede ser cateterizado por su
donde la parótida emite una pequeña prolongación. orificio en el vestíbulo oral, con fines de drenaje o de radiodiag-
– Medial a este, el que corresponde al triángulo retroes- nóstico.
tíleo, de base superior, está deprimido por una prolonga-
ción de la glándula. Debe señalarse que a este nivel y por Vasos y nervios de la glándula parótida
arriba llega el nervio facial. Esta región corresponde a la
parte lateral de la región retroestílea. Arterias
– Vena yugular interna, seguida por su cara lateral por gan- Provienen de las arterias auriculares, anterior y posterior,
glios cervicales laterales profundos, cruzada lateralmente, de la arteria facial transversa y directamente de la arteria ca-
por la arteria occipital, oblicua arriba, atrás y lateralmente, rótida externa.
y por el ramo lateral del nervio accesorio que pasa oblicuo
abajo y lateralmente por delante de la vena. Venas
– El triángulo preestíleo, medial, con base inferior, por Siguen un trayecto inverso al de las arterias y en general son
donde penetra la arteria carótida externa, entre el múscu- drenadas por la vena retromandibular o sus afluentes.
lo estilohioideo y el ligamento estilohioideo medialmente,
por donde la celda parotídea se comunica con la región Linfáticos
retroestílea y, por su intermedio, con la región esternoclei-
domastoidea alta. Ya han sido descritos.
– Cuando existe la prolongación faríngea de la parótida,
la glándula se coloca por delante de la apófisis estiloides y Nervios
de la aleta estilofaríngea; se relaciona aquí, por su interme- El nervio secretor parasimpático de la glándula parótida es
dio, con los elementos mediales del espacio retroestíleo: la el nervio auriculotemporal. La neurona preganglionar pa-
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Boca y anexos 1195
rasimpática tiene su cuerpo en el núcleo salival inferior, y Cervicales
su axón forma parte del nervio glosofaríngeo, recorre el ner- – Superficiales: por intermedio de la vena yugular externa
vio timpánico hacia el plexo timpánico, en donde se forma el con los planos superficiales.
nervio petroso menor, que se dirige al ganglio ótico. Aquí – Profundas: mediante la arteria carótida externa con la región
hace sinapsis con la neurona posganglionar, cuyas fibras se retroestílea y por su intermedio con la región esternocleido-
integran al nervio auriculotemporal. mastoidea. Con la región submandibular mediante el pasaje
Los nervios simpáticos para la glándula parótida acompañan de la vena retromandibular de la región parotídea a la sub-
a la arteria carótida externa, constituyendo su plexo periarterial. mandibular, pasando a través del tracto angular de la fascia
Los nervios sensitivos parotídeos provienen del plexo cervical, cervical.
a través de los ramos anteriores de su nervio auricular mayor.
Faciales
Raíces de la glándula parótida
– Superficiales: con las regiones maseterina y superficiales de
La glándula carece de hilio, no hay una raíz como en el pul- la cara por intermedio de las raíces extramandibulares.
món, el hígado, etc. Lo que aquí se llama raíz se refiere a los ele- – Profundas: con la fosa infratemporal por el ojal retrocondíleo;
mentos que deben ser seccionados para extirparla. con la región paraamigdalina por el foramen preestíleo, por
El cirujano que encara la extirpación de una glándula paróti- donde pasa la prolongación faríngea de la glándula parótida.
da debe tener en cuenta los numerosos elementos que llegan o
salen de ella. Se pueden distinguir (Menéndez, Ruiz Liard) raíces
Craneales
cervicales, faciales y craneales.
– Superficiales: con la región temporal superficial por inter-
Raíces cervicales medio de la raíz temporal.
– Profundas: con el conducto facial, por intermedio del nervio
Se ubican lateral y medialmente al músculo esternocleido- facial.
mastoideo:
Anatomía radiológica
A. Lateralmente: Se puede examinar la glándula parótida mediante la intro-
– Raíz principal: vena yugular externa. ducción de un producto de contraste en el conducto parotídeo
– Raíz accesoria: ramo auricular del plexo cervical superficial. (sialografía). Se obtiene así una muy buena imagen del sistema
canalicular excretor de la glándula y datos sobre sus deformacio-
B. Medialmente: nes, como obliteraciones, etcétera.
– Raíz principal: arteria carótida externa.
– Raíz accesoria: vena retromandibular.
Glándula submandibular [submaxilar]
Raíces faciales
Está situada medial y por debajo del cuerpo de la mandíbu-
Se hallan lateral y medialmente a la rama de la mandíbula: la, hacia el ángulo de la mandíbula, por detrás del músculo mi-
lohioideo (figs. 103-70 y 103-71).
A. Lateralmente: Este músculo divide el espacio interpuesto entre la lengua
– Raíz principal: conducto parotídeo y ramos de expansión y la mandíbula en una parte lateral, que aloja la prolongación
del nervio facial. extramilohioidea de la glándula y el vientre anterior del músculo
– Raíz accesoria: arteria y vena facial transversa y venas de la digástrico, y en una parte medial o piso de la boca, donde se
articulación temporomandibular. aloja la glándula sublingual.
La región submandibular corresponde a la parte posterior y
B. Medialmente: lateral de la región suprahioidea. El interés regional reside en las
– Raíz principal: arteria maxilar y nervio auriculotemporal. estrechas relaciones con los linfáticos de la lengua y del labio
– Raíz accesoria: vena maxilar. inferior.
Todo vaciamiento por cáncer implica la extirpación de la
Raíces craneales glándula y ello requiere un perfecto conocimiento de la anato-
mía regional.
Se reconocen lateral y medialmente a la pared craneal:
A. Lateralmente: Descripción
– Raíz principal: arteria y vena temporal superficial y nervio La submandibular es una glándula firme, abollonada, de color
auriculotemporal. gris rosado, que pesa de 7 a 8 g, rodeada por una cápsula propia
– Raíz accesoria: arteria auricular posterior. que la separa de los órganos vecinos. Se describen:
– Una cara lateral: convexa de atrás hacia adelante.
B. Medialmente:
– Raíz principal: nervio facial. – Una cara medial: más regularmente plana que la preceden-
– Raíz accesoria: arteria estilomastoidea. te, con una prolongación profunda al milohioideo, de forma
aplastada, de la cual emerge el conducto excretor de la glán-
dula, con el que forma una verdadera prolongación de esta.
Comunicaciones de la celda parotídea
– Una prolongación anterior, superficial: se aplica en forma
Las establecen las raíces precedentes: variable contra la cara lateral del músculo milohioideo.
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1196 Sistema digestivo supradiafragmático
A. temporal superficial
R. cigomáticos del n. facial
A. facial transversa
Glándula parótida
M. cigomático mayor
Conducto parotídeo
M. buccinador
M. masetero
M. esternocleidomastoideo
Vientre posterior Glándulas linguales
del m. digástrico
V. yugular interna N. lingual
A. carótida externa
Glándula submandibular
V. facial
A. lingual
H. hioides
Orificio del conducto
submandibular
Conducto submandibular
A. tiroidea superior
M. geniogloso
Vientre posterior
del m. digástrico Glándula sublingual
Vientre anterior del m. digástrico M. milohioideo
Fig. 103-70. Vista de conjunto de las glándulas salivales, lado derecho, después de la ablación del cuerpo de la mandíbula.
– Un borde inferior: redondeado; excede al hueso hioides ha- del ángulo de la mandíbula, que por su oblicuidad torna pro-
cia abajo y se relaciona con la parte superior de los músculos funda esta prolongación, debido a su relación con la extremi-
infrahioideos a este nivel. dad inferior de la glándula parótida.
– Una prolongación superior: convexa; se dirige medial al
músculo pterigoideo medial, cerrando por abajo la región Relaciones. Celda submandibular
perifaríngea, paraamigdalina. La glándula submandibular está situada en una celda por
– Una prolongación posterior: se sitúa medialmente al tracto detrás del borde posterior del músculo milohioideo en la que
Mandíbula
Cavidad bucal
M. milohioideo
M. hiogloso
Glándula sublingual
N. lingual
Conducto submandibular
Glándula submandibular
Nodo linfático
V. lingual
N. hipogloso
Glándula submandibular
A. lingual
M. digástrico
H. hioides
Pared faríngea
Fascia cervical
Fig. 103-71. Corte coronal de la glándula submandibular.
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Boca y anexos 1197
– Por último, la hoja superficial de la fascia cervical, que se divi-
de en el hueso hioides en una hoja superficial que se inserta
en el borde inferior de la mandíbula formando la pared infe-
Cuerpo de la mandíbula rolateral de la celda submandibular, y la hoja profunda refleja
que pasa por debajo de la glándula y se dirige hacia arriba.
Conducto mandibular B. Vertiente superior. De naturaleza ósea, excavada en la cara
medial del cuerpo de la mandíbula, debajo de la parte poste-
M. milohioideo rior de la línea milohioidea, delante y medial a la parte inferior
Fascia del miliohioideo
del músculo pterigoideo medial, el que se inserta en la cara
Celda submandibular
medial del ángulo de la mandíbula.
Hoja superficial de
la fascia cervical
Pared medial
H. hioides
Hoja superficial de Es una pared profunda, musculofascial, en la que se distin-
la fascia cervical guen dos sectores de complejidad y constitución distinta (fig.
Platisma 103-73):
A. Sector inferior. Excede los límites del hueso hioides. Está
Fig. 103-72. Corte coronal de la celda submandibular. formado por la hoja refleja de la hoja superficial de la fascia
cervical, acolada aquí a la hoja pretraqueal de la fascia cervi-
cal, cubriendo la parte superior de los músculos infrahioideos
e insertándose en el asta mayor del hueso hioides, sea direc-
tamente o bien contorneando en una corredera osteofibrosa
se distinguen una pared lateral, una pared medial, una base o
al tendón intermediario del músculo digástrico.
pared superior, dos extremidades (anterior y posterior) y un bor-
B. Sector superior. Se extiende por encima del hueso hioides y
de inferior, que corresponde a un desdoblamiento de la hoja
está constituido por un doble plano muscular:
superficial de la fascia cervical.
Pared lateral – Superficial: corresponde a los elementos musculares
comprendidos en el asa del músculo digástrico, cuyo vien-
Es la pared superficial, cutánea, de exploración clínica y de tre posterior es seguido por el músculo estilohioideo, que
abordaje quirúrgico de la glándula (fig. 103-72). Presenta dos se divide para contener al tendón digástrico y al ligamento
vertientes: estilohioideo.
– Profundo: corresponde al músculo hiogloso, a cuyo án-
A. Vertiente inferior. En ella se encuentran, de la superficie a la gulo superior y posterior llega el músculo estilogloso. Por
profundidad: detrás del músculo hiogloso, el músculo constrictor me-
dio de la faringe. El músculo milohioideo se separa hacia
– La piel, fina y móvil. arriba y lateral con respecto al músculo hiogloso.
– El tejido subcutáneo.
– Las fibras sensitivas provenientes de los ramos superiores Así estructurada la pared medial, la presencia del músculo
del nervio transverso del cuello, del plexo cervical. hiogloso crea dos desfiladeros:
– Las fibras musculares del platisma.
– Los filetes motores del ramo cervical del nervio facial que A. Medial: en relación con la cara profunda del músculo hio-
inervan el platisma. gloso, transcurre la arteria lingual con las venas linguales
Vientre posterior
del m. digástrico
M. estilohioideo
A. occipital M. hiogloso
Conducto submandibular
V. yugular interna M. milohioideo
N. hipogloso
V. lingual Vientre anterior
A. lingual del m. digástrico
A. carótida externa
H. hioides
Fig. 103-73. Relaciones de la glándula submandibular.
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1198 Sistema digestivo supradiafragmático
profundas; al llegar al asta mayor del hioides de la arteria lin- Pared superior o base
gual se originan la rama suprahioidea y ramas linguales dor- Es posterosuperior y confluyen aquí una serie de formaciones
sales. Su pasaje está señalado por los triángulos de Beclard y musculares que explican su orientación y sus comunicaciones.
Pirogoff (véase Arteria lingual). Al ángulo de la mandíbula llega el músculo pterigoideo me-
B. Lateral: en relación con la cara superficial del músculo hio- dial; la línea milohioidea de la mandíbula se encuentra ocupada
gloso, pasa el nervio hipogloso. El nervio se ubica más alto por la inserción del músculo milohioideo, excepto en su parte
que la arteria lingual, cruza la cara profunda de los músculos posterior, donde se inserta la porción inferior (mandibular) del
digástrico y estilohioideo: a este nivel origina los nervios del músculo constrictor superior de la faringe.
estilogloso, del hiogloso y el ramo comunicante con el lin- La inclinación de la cara profunda del músculo pterigoideo
gual. El nervio hipogloso está acompañado por las venas lin- medial orienta hacia arriba y medialmente a la prolongación
guales superficiales. Debe recordarse que la arteria facial, superior de la glándula, hacia la región paratonsilar, y le sir-
para pasar de la región esternocleidomastoidea a la celda ve de piso a esa región. El nervio lingual llega a la región sub-
submandibular, transcurre medial al músculo digástrico y mandibular procedente de la fosa infratemporal (región del
estilohioideo y presenta así un trayecto corto en la parte pos- nervio mandibular), pasando, medial a la mandíbula, por delante
terosuperior de la pared medial de la celda submandibular. del músculo pterigoideo medial y por debajo de la inserción del
músculo constrictor superior de la faringe en la parte posterior
En la pared medial se describe su borde inferior. A esta al- de la línea oblicua interna de la mandíbula [cresta buccinatoria].
tura la celda está cerrada por el ángulo que forma la hoja refleja, Así pasa de la fosa infratemporal a la región submandibular, esta-
profunda, de la hoja superficial de la fascia del cuello. bleciendo una comunicación entre ambas regiones (Ruiz Liard).
Pared anterior Pared posterior
No existe como tal, es una superficie abierta en amplia co- Está constituida por el tracto angular de la fascia cervical,
municación con la celda de la glándula sublingual (fig. 103-74). orientado de abajo hacia arriba, de lateral a medial y de adelan-
La glándula submandibular emite dos prolongaciones: te hacia atrás. Esta formación, estudiada en la región parotídea,
extramilohioidea e intramilohioidea; ambas abarcan el borde está atravesada por la vena retromandibular y, por debajo de
posterior del músculo en su concavidad. La prolongación ex- ella, por la arteria facial, que en la celda describe un trayecto
tramilohioidea está contenida en una especie de receso entre sinuoso: primero medial y posterior, siguiendo la cara superior
el músculo milohioideo, que es medial, y la fascia superficial, que de la glándula en la que excava un canal; luego emerge entre
es lateral y cerrada adelante por la adherencia que presenta el esta y la mandíbula para pasar a la cara lateral del cuerpo de la
vientre anterior del músculo digástrico a la fascia cervical. mandíbula, antes de llegar a la región facial. La vena facial queda
La prolongación intramilohioidea penetra en un hiato superficial en relación con la glándula.
muscular situado entre los músculos milohioideo (lateral-
mente) e hiogloso (medialmente). Es por este hiato milohio-
Revestimiento fascial
deo-hiogloso que la celda submandibular comunica amplia-
mente con la celda sublingual. Por aquí pasan la prolongación La hoja superficial de la fascia cervical tapiza las paredes de
anteromedial de la glándula submandibular con su conducto la celda submandibular. Para ello se desdobla a nivel del hue-
excretor, bisectriz entre el nervio lingual arriba y el nervio hipo- so hioides en una hoja superficial y otra profunda; esta última
gloso abajo, con las venas linguales superficiales. adhiere al hioides. Algunos consideran que esta hoja profunda
depende de la hoja pretraqueal de la fascia cervical.
Mandíbula
A. facial
R. ganglionares para el
V. facial ganglio submandibular
N. lingual
M. milohioideo
Conducto submandibular
A. lingual
Glándula N. hipogloso
submandibular
M. geniogloso
M. hiogloso
M. digástrico
H. hioides
Fig. 103-74. Corte coronal de la celda submandibular y del piso de la boca, segmento posterior del corte (Perlemuter y Waligora).
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Boca y anexos 1199
Conducto submandibular [de Warthon] de las encías y del paladar blando. Los vasos eferentes siguen a la
Este conducto de 2 a 3 mm de diámetro está formado por arteria y a la vena facial y drenan en los nodos linfáticos yugulo-
la convergencia de los canalículos intraglandulares. Conduce la digástricos de la cadena profunda superior.
saliva de la glándula submandibular a la cavidad oral. Su trayec-
to, de 4 a 5 cm de largo, emerge de la parte media de la cara Nervios
medial de la glándula. Oblicuo arriba, adelante y medialmente, El nervio lingual penetra en la celda por debajo de la inser-
acompaña la prolongación medial de la glándula, con respecto a ción del músculo constrictor superior de la faringe en la línea
la cual queda suprayacente, penetra y atraviesa el espacio entre oblicua medial del cuerpo de la mandíbula, medial a la mandí-
los músculos hiogloso medialmente y milohioideo lateralmente, bula y por delante del músculo pterigoideo medial a este nivel.
para recorrer el espacio sublingual (piso de la boca). Su trayecto describe una curva cóncava hacia arriba, en la cara
El conducto se acerca en forma gradual al frenillo lingual y medial de la glándula. El nervio lingual, ramo del nervio man-
perfora de ambos lados la mucosa oblicuamente, en el vértice dibular del trigémino, abandona numerosos ramos que se con-
de un pequeño tubérculo: la carúncula salival, mediante un centran en el ganglio submandibular. Situado arriba y medial
pequeño orificio, el orificio umbilical. a la glándula, del ganglio se originan numerosos ramos para la
glándula (fig. 103-75). Estos ramos nerviosos posganglionares
Irrigación e inervación son estimulados por fibras preganglionares provenientes del
nervio cuerda del tímpano (comunicación entre los nervios
Arterias
facial y lingual). El nervio lingual emerge de la celda subman-
La arteria facial, rama de la carótida externa, procede de la dibular hacia la celda sublingual aplicado a la cara lateral del
región esternocleidomastoidea, pasa medial a la horquilla estílea músculo hiogloso.
lateral y atraviesa la formación submandibuloparotídea yuxtavis- Origina además uno o dos filetes comunicantes con el nervio
ceralmente (fig. 103-75). Su trayecto es profundo, subglandu- hipogloso.
lar, situado en un plano oblicuo adelante, arriba y lateralmente. Vasos y nervios milohioideos. Transcurren en la parte
Describe un trayecto en bayoneta (Descomps), con una primera alta de un surco situado por debajo de la inserción del múscu-
curva hacia abajo, contornea el tercio posterior de la glándula, ex- lo milohioideo. Un ramo del nervio alveolar inferior inerva al
cavando una depresión, a veces un conducto, donde la arteria se músculo milohioideo y al vientre anterior del músculo digástrico.
acerca a la pared faríngea y se relaciona con la extremidad inferior
de la tonsila [amígdala] palatina, lugar donde da a la arteria Raíces de la glándula submandibular
palatina ascendente. Luego describe una segunda curva, cón-
cava hacia arriba, contorneando el borde inferior de la mandíbula Pueden sistematizarse en (Ruiz Liard):
por delante del músculo masetero, donde la arteria con frecuencia
excava un canal en el hueso. Allí da a la arteria submentoniana, Faciales. Se distinguen en:
que va a seguir el borde lateral de la celda. La arteria facial origina
durante su travesía en la celda numerosas ramas glandulares. A. Principales: se los divide por su relación con la mandíbula
en:
Venas – Laterales: arteria facial, vena facial y linfáticos.
– Mediales: nervio lingual y los ramos que llegan al ganglio
La vena facial llega a la celda submandibular por detrás de submandibular.
la arteria. Su trayecto opuesto al de la arteria queda superficial. B. Accesorios: constituidos por los vasos y nervios milohioi-
Es oblicua hacia abajo y atrás, cruza a la glándula aplicada sobre deos.
ella o en un desdoblamiento de la fascia. Recibe a la vena retro-
mandibular, emerge de la región lateralmente a la prolonga- Cervicales. Por su orientación se distinguen:
ción posterior de la glándula, recibe a la vena tiroidea superior
y termina en la vena yugular interna o formando un tronco ve- A. Inferior: superficial, vena facial; profunda, arteria facial que
noso tirolinguofacial. llega a la celda submandibular, y accesoria, constituida por
las venas linguales superficiales.
Linfáticos B. Posterior: vena retromandibular.
Son de volumen inverso al número. Se distinguen: C. Anterior: superficial, extramilohioidea, vasos y nervios
que se dirigen hacia delante, al vientre anterior del músculo
– Grupo preglandular: de uno a dos nodos linfáticos conec- digástrico en la región suprahioidea media; profunda, con-
tados a los vasos submentonianos, en especial a la vena. ducto submandibular con las venas linguales que lo acom-
– Grupo prevascular: es el más voluminoso de todos, aplica- pañan.
do a la arteria facial.
– Grupo retrovascular: uno o dos nodos situados detrás de la
Anatomía de superficie. Radiología
vena facial en el ángulo de unión de la vena retromandibular
y la facial. La glándula submandibular se puede palpar en la región
– Grupo retroglandular: más profundo que el precedente, que ocupa estando la cabeza en semiflexión sobre el cuello. En
está formado por un nodo linfático inconstante. flexión completa, la glándula se oculta bajo la mandíbula y esca-
– Grupo intracapsular: cuando existe, está en el seno del pa- pa en cierto modo a la exploración.
rénquima glandular. Por el orificio umbilical se puede inyectar un producto de
contraste que objetiva el canal excretor submandibular y sus
Estos nodos linfáticos reciben aferentes del labio inferior, de la ramificaciones de origen intraglandular en una placa radiográ-
cara, de la lengua, de la glándula sublingual, de las fosas nasales, fica.
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1200 Sistema digestivo supradiafragmático
N. lingual
R. glandular A. submentoniana
A. facial R. glandulares
N. hipogloso
A. facial
R. glandular
A. carótida interna
A. carótida externa
Glándula
submandibular
A. tiroidea superior
A. carótida común
Fig. 103-75. Arterias y nervios de la glándula submandibular (según Salmon).
Glándula sublingual el borde anterior de la porción fija de la lengua; su vértice llega
detrás de los incisivos inferiores; lateralmente, llega a los arcos
Es la más anterior y también la menor de las glándulas saliva-
gingivodentales. En la línea media se levanta por el frenillo de
les mayores (figs. 103-76 y 103-77). Está situada en el piso de la
la lengua a cada lado del cual se observa el orificio de desem-
boca, debajo de la mucosa bucal, entre la lengua y la cara medial
bocadura del conducto submandibular. Lateralmente y por de-
del cuerpo de la mandíbula, que constituyen las paredes de la trás del orificio umbilical existe un grupo de forámenes, orificios
celda sublingual.
pequeños y difíciles de ver, que corresponden a los conductos
excretores de la glándula sublingual.
Descripción
Su peso no sobrepasa los 3 g. Tiene la forma de una oliva Pared inferior
aplastada, orientada de atrás hacia adelante y de lateral a me-
Formada por la cara superior del músculo milohioideo, esta
dial. La glándula sublingual no es una glándula única sino que
pared puede presentar intersticios por los que se insinúan lóbu-
resulta de la unión de una serie de glándulas. De ello surge que
los de la glándula sublingual (ránulas suprahioideas).
no posee un conducto excretor único sino de 15 a 30, uno por
cada glándula. Entre estos conductos hay uno más desarrolla-
do, por fusión de algunas glándulas: es el conducto sublingual Pared anterolateral
mayor [de Rivinus o de Bartolino]. Este conducto emerge de la Constituida por la cara medial del cuerpo de la mandíbula,
parte media de la glándula acompañando al conducto subman- por encima de la línea oblicua milohioidea; oblicua hacia arriba y
dibular, para desembocar lateral a este último, sobre la carúncula atrás. Más adelante se la considera excavada en su porción ante-
sublingual. Los otros conductos, más pequeños y cortos, son los rior: fosa sublingual de la mandíbula.
conductos sublinguales menores [de Walther]; estos se abren
lateralmente al precedente por pequeños orificios excavados a Pared posterior
través de la mucosa del piso de la boca. No existe como tal. La fosa sublingual se comunica ampliamen-
Se la puede palpar y sentir hipertrofiada o quística. La glándu- te con la fosa submandibular por el espacio que queda entre el
la posee una cápsula formada por tejido laxo, que envía tabiques músculo hiogloso, vertical, y el músculo milohioideo, oblicuo hacia
interlobulares a la profundidad. arriba y lateralmente. Ambos músculos convergen en el hueso hioides.
Celda sublingual y relaciones Pared medial
Se comprueba que la celda presenta una pared superior, in- La pared correspondiente está formada por los músculos de
ferior, anterolateral, posterior y medial (figs. 103-76 y 103-77). la lengua, geniogloso y geniohioideo. El músculo hiogloso parti-
cipa solo en la parte posterior. De arriba hacia abajo, la glándula
Pared superior sublingual está separada de estos músculos por el nervio lingual,
Corresponde al piso de la boca, al que se designa, a este nivel, el conducto submandibular, la vena profunda de la lengua y el
triángulo de la glándula sublingual. Su base está formada por nervio hipogloso.
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Boca y anexos 1201
Glándula sublingual
Sección ósea del proceso alveolar Conducto submandibular
N. lingual Lengua
Fig. 103-76. Vista lateral derecha del piso de la boca.
Vascularización e inervación Nervios
Arterias Provienen del ganglio submandibular, conectado al nervio
Provienen de la arteria lingual y de la arteria submentoniana. lingual. Esta inervación obedece a los mismos imperativos fun-
cionales que los de la glándula submandibular.
Venas
Van a la vena profunda de la lengua, tributaria de la vena lin- Anatomía funcional. Secreción salival
gual.
Las seis glándulas salivales mayores producen saliva, que se
vierte en la cavidad oral por los diversos conductos excretores
Linfáticos que la conducen. Se distingue una saliva parotídea, una sub-
Son drenados hacia los nodos linfáticos de la celda subman- mandibular y una sublingual, cuya fluidez es diferente pero
dibular. cuya composición química es idéntica. Su mezcla en la cavidad
M. geniogloso A. lingual profunda
M. milohioideo Conducto submandibular
N. lingual Orificios de los conductos submandibulares
Mandíbula Lengua
Fig. 103-77. Vista lateral derecha del piso de la boca luego de extirpada la glándula sublingual.
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1202 Sistema digestivo supradiafragmático
oral constituye la saliva mixta, cuya acción es a la vez física, cons- vio lingual. Este las lleva al ganglio submandibular, donde ha-
titución del bolo alimenticio, y química, por intermedio de un cen sinapsis con las neuronas posganglionares parasimpáticas.
fermento digestivo, la ptialina, una amilasa. Los axones que salen del ganglio se distribuyen en las glándulas
La secreción salival es desencadenada por las impresio- submandibulares y sublinguales. Las fibras preganglionares
nes olfatorias y gustativas y también de orden psíquico que son del núcleo salival inferior son vehiculizadas por el nervio glo-
comunicadas al núcleo salival superior (nervio intermedio), sofaríngeo. A través de su ramo, el nervio timpánico, se forma
situado en el puente y en el núcleo salival inferior (nervio glo- el plexo timpánico, de donde sale el nervio petroso menor,
sofaríngeo), que se halla en la médula oblongada. Las fibras pre- que se dirige al ganglio ótico. De este salen las fibras posgan-
ganglionares del primer núcleo son vehiculizadas por el nervio glionares parasimpáticas, que van por el nervio auriculotem-
facial y pasan por intermedio de la cuerda del tímpano al ner- poral hacia la parótida.
Véase Caso clínico: Adenoma pleomorfo de parótida
Véase Texto complementario: Morfología dentaria
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Faringe 104
La faringe es un canal muscular al que le falta la pared an- GENERALIDADES
terior. Está dispuesto verticalmente por delante de la columna
vertebral y por detrás de las cavidades nasales, de la cavidad oral La faringe es un órgano impar, mediano, simétrico que se
y de la laringe. Por debajo de su comunicación con la laringe se extiende desde la base externa del cráneo hasta el borde inferior
transforma en un cilindro, cuya cara anterior está formada por de la 6.ª o 7.ª vértebra cervical (fig. 104-1). Este límite inferior
la cara posterior de la laringe. La faringe se continúa hacia abajo asciende con los movimientos de deglución, así como con la
con el esófago. Es un conducto compartido por las vías respi- emisión de ciertos sonidos.
ratorias y digestivas: La faringe puede ser dividida en tres partes distintas:
– Es vía aérea (respiratoria) en su relación con las cavidades – Superior, nasofaringe [nasal, rinofaringe, epifaringe].
nasales y oral. – Media, orofaringe [bucal, mesofaringe].
– Es vía digestiva desde la cavidad oral hasta el esófago. – Inferior, laringofaringe [laríngea, hipofaringe].
Tradicionalmente se distinguen:
Estas vías se cruzan de adelante hacia atrás: encrucijada
aerodigestiva, intercambiando conexiones musculares y mu- – La faringe facial, situada por detrás del viscerocráneo, late-
cosas, lo que le da a la faringe una individualidad topográfica ralmente oculta por la rama de la mandíbula.
compleja. – La faringe cervical, por debajo del borde inferior de la
Interviene en la deglución, la ventilación (respiración) y la mandíbula; esta última es más fácil de abordar quirúrgica-
fonación y participa en la audición. mente.
Labio superior
Bolsa faríngea
Orificio faríngeo
de la trompa auditiva
Cavidad bucal Tonsila [amígdala] faríngea
Paladar blando
Nasofaringe
Labio inferior
Arco palatogloso
Tonsila [amígdala] palatina
M. geniogloso Arco palatofaríngeo
Orofaringe
Raíz de la lengua
M. geniohioideo
Pliegue faringoepiglótico
Cartílago epiglótico
Lig. hioepiglótico Receso piriforme
Espacio preepiglótico Pliegue ariepiglótico
Bolsa infrahioidea
Membrana tirohioidea
Cartílago aritenoides
Cartílago tiroides
Cartílago cricoides
Cartílago cricoides Esófago
Cartílago traqueal
Fig. 104-1. Corte sagital de la cabeza y el cuello en extensión, lado derecho del corte.
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1204 Sistema digestivo supradiafragmático
Su longitud varía con los movimientos de deglución. La dis- inserción alcanza al foramen lacerum y a la base del proceso pte-
tancia desde los arcos dentarios hasta el origen del esófago es rigoides, también reforzada por un fascículo que se inserta en la
de aproximadamente 14 cm, en la posición de exploración con porción petrosa y en la porción posterior de la porción cartilagi-
la cabeza en hiperextensión. nosa de la trompa auditiva: ligamento lateral de la faringe.
Su diámetro transversal es de aproximadamente 4,5 cm en Su borde anterior corresponde sucesivamente, de cada lado y
la parte superior y de 5 cm en la parte media. Este disminuye a yendo de arriba hacia abajo:
2 cm a nivel de la parte inferior. Su diámetro anteroposterior,
de 2 a 4 cm en la porción oral, disminuye a 2 cm en la porción 1. Al borde posterior de la lámina medial del proceso pteri-
laríngea. goides.
2. Al rafe pterigomandibular.
3. A la parte posterior de la línea milohioidea de la mandíbula.
CONSTITUCIÓN ANATÓMICA 4. Al ligamento estilohioideo.
5. A las astas mayores y menores del hueso hioides.
La faringe está constituida por:
6. Al ligamento tirohioideo lateral.
7. Al borde posterior del cartílago tiroides y al arco del cartí-
– Un armazón fibroso: fascia faringobasilar (túnica media).
lago cricoides.
– Músculos, constrictores y elevadores (túnica externa).
– Un revestimiento mucoso (túnica interna) situado medial-
mente a la fascia faringobasilar y una fascia perifaríngea ubi- El extremo inferior se adelgaza paulatinamente en una hoja
cada lateralmente a los músculos que reviste. conectiva que se continúa con la capa media o submucosa del
esófago. Hacia adelante, ambos bordes laterales se unen a la
laringe. El espacio comprendido entre los bordes corresponde
Fascia faringobasilar [aponeurosis a la pared posterior de la laringe y se encuentra tapizado por
faríngea] la mucosa faríngea. En este lugar la faringe se transforma de un
Como la propia faringe, tiene la forma de un semicilindro, in- canal abierto por adelante, en un cilindro.
terpuesta entre la túnica muscular y la mucosa. Se extiende sin La superficie interior, cóncava, corresponde a la mucosa
interrupción, desde su extremo superior hasta su extremo infe- que la cubre desde el extremo superior hasta el inferior y de uno
rior, pero ocupa solo una parte de su contorno y falta en la parte a otro borde, salvo a nivel de la cara posterior de la laringe, donde
anterior. es circular.
La extremidad superior (fig. 104-2) se inserta en la super- La superficie exterior, convexa, sirve de sostén a la capa de
ficie inferior de la porción basilar del hueso occipital, algo fibras musculares unidas a esta por tejido conectivo. Estas fibras
por delante del foramen magno, y se fusiona con el periostio, en se insertan en varios puntos de esa superficie. La capa muscular
particular en el tubérculo faríngeo. Esta porción superior de la no la cubre en todas sus partes (véase Músculos de la faringe).
fascia faringobasilar está reforzada por un fuerte fascículo fibro-
so impar y mediano que, partiendo del tubérculo faríngeo y del
tubérculo anterior del atlas, va a fijarse en la pared posterior de
Músculos de la faringe
la faringe: el ligamento posterior mediano. Lateralmente, la Son músculos estriados que obedecen a un comando vo-
fascia faringobasilar se inserta de atrás hacia adelante en la cara luntario. Son bilaterales, de cada lado hay tres músculos cons-
inferior del vértice de la porción petrosa del hueso temporal; esta trictores y tres músculos elevadores (figs. 104-3 y 104-5).
Porción basilar del h. occipital Foramen lacerum
Proceso pterigoespinoso Lámina medial de la apófisis pterigoides
Foramen espinoso Foramen oval
Espina del esfenoides
Foramen yugular Proceso estiloides
Espina del esfenoides Sincondrosis petrooccipital
Orificio externo Tubérculo faríngeo
del conducto carotídeo
Fig. 104-2. Región faríngea de la base del cráneo.
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Faringe 1205
M. constrictor superior de la faringe M. constrictor medio de la faringe
Cóndilo occipital Fascia faringobasilar
Porción petrosa del h. temporal Vestíbulo del laberinto óseo
A. temporal superficial
N. hipogloso
Orificio auditivo externo
Cabeza de la mandíbula N. accesorio
A. maxilar A. carótida externa
Lig. esfenomandibular M. pterigoideo lateral
Proceso estiloides A. occipital
M. estilofaríngeo R. faríngeos
M. estilogloso N. glosofaríngeo
M. estilohioideo N. vago
Lig. estilomandibular N. laríngeo superior
A. faríngea ascendente M. pterigoideo medial
Vientre posterior del m. digástrico Asta mayor del h. hioides
Ángulo de la mandíbula Glándula submandibular
Asta superior del cartílago tiroides
A. carótida común izquierda
A. tiroidea superior
M. constrictor inferior
de la faringe
Glándula tiroides
Esófago V. yugular interna
Tráquea A. carótida común derecha
Fig. 104-3. Faringe vista por su cara posterior.
N. mandibular
Vientre posterior del m. digástrico M. constrictor superior
M. estilohioideo de la faringe
M. estilofaríngeo M. buccinador
M. estilogloso
Ganglio cervical superior
del tronco simpático
N. hipogloso M. milohioideo
N. del m. tirohioideo M. hiogloso
Membrana tirohioidea Vientre anterior del m. digástrico
N. laríngeo superior M. esternohioideo
M. constrictor inferior M. tirohioideo
de la faringe Cartílago tiroides
N. vago
M. cricotiroideo
N. laríngeo recurrente derecho
Esófago Tráquea
Fig. 104-4. Músculos de la faringe, vista lateral.
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1206 Sistema digestivo supradiafragmático
Plexo faríngeo
M. estíleos
Vientre posterior del m. digástrico
Fascia faringobasilar
M. constrictor superior
de la faringe
R. faríngeos M. buccinador
N. glosofaríngeo
Ganglio cervical superior del tronco simpático M. estilogloso
N. hipogloso
M. constrictor medio de la faringe M. milohioideo
M. hiogloso Vientre anterior
del m. digástrico
N. laríngeo superior M. esternohioideo
Cartílago tiroides
M. constrictor inferior M. tirohioideo
de la faringe
N. vago M. cricotiroideo
N. laríngeo recurrente derecho
Fig. 104-5. Músculos de la faringe. Los músculos estíleos y el digástrico han sido seccionados para exponer los músculos
intrínsecos.
Músculos constrictores trictor superior. Las fibras medias son casi horizontales, hacia atrás
Están ubicados en la superficie externa de la fascia faringo- y medialmente. Las inferiores son oblicuas hacia abajo, atrás y
basilar. medialmente.
Músculo constrictor superior de la faringe Músculo constrictor inferior de la faringe
Es el más superior y profundo. De forma cuadrilátera, se in- De forma trapezoidal, ocupa la parte inferior de la faringe; sus
serta: inserciones son esencialmente tirocricoideas. Se inserta:
– Arriba y en la parte mediana, en el tubérculo faríngeo. – En la cara lateral del cartílago tiroides, en el labio posterior
– Adelante, al igual que la fascia faringobasilar, en el borde de la línea oblicua de la lámina y en los bordes superior e infe-
posterior de la lámina medial del proceso pterigoides: por- rior de la lámina cuadrilátera: porción tirofaríngea [múscu-
lo tirofaríngeo].
ción pterigofaríngea. En el rafe pterigomandibular, en cuyo
– En el borde inferior del cartílago cricoides: porción crico-
borde anterior se inserta el músculo buccinador: porción
faríngea [músculo cricofaríngeo]. Está insertado entre los
bucofaríngea; en la parte posterior de la línea milohioidea
músculos de la laringe: cricotiroideo por adelante y cricoarite-
de la mandíbula: porción milofaríngea, y en la musculatura
noideo posterior, por atrás.
intrínseca de la lengua: porción glosofaríngea.
Se extiende de adelante hacia atrás, ascendiendo hacia el pla- Entre la porción tirofaríngea y la cricofaríngea existe un
arco fibroso cricotiroideo que proporciona inserción, por su con-
no mediano, donde se reúne con su homólogo opuesto a través
vexidad, a fibras del músculo constrictor inferior.
del rafe faríngeo. Sus fibras superiores dejan libre la parte supe-
rior y lateral de la fascia faringobasilar.
En la cara posterior de la faringe, en el plano mediano, es
donde más ascienden las fibras de cada constrictor. De esta ma-
Músculo constrictor medio de la faringe nera, el constrictor inferior cubre parte del medio y este cubre
Está centrado en el hueso hioides. En efecto, se inserta en parte del superior. Tradicionalmente se dice que los músculos
el asta menor y en el ligamento estilohioideo, porción con- constrictores se disponen como las tejas de un tejado. Para el
drofaríngea, y en el asta mayor, porción ceratofaríngea. constrictor inferior, sus fibras inferiores son ligeramente oblicuas
Puede descender hasta el ligamento tirohioideo lateral y el asta hacia abajo, y se encuentran en la unión faringoesofágica. En el
superior del cartílago tiroides. Desde estos orígenes sus fibras plano mediano de la cara posterior de la faringe se halla el rafe
se entremezclan: las superiores, oblicuas hacia arriba, atrás y faríngeo, que es la banda de tejido conectivo entre los múscu-
medialmente, cubren a las fibras inferiores del músculo cons- los derechos e izquierdos.
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Faringe 1207
Hiatos faríngeos Segmento superior: nasofaringe
Se denomina así a espacios situados a nivel de las inserciones En él, la mucosa es más gruesa e irregular. Su epitelio es de
de los músculos constrictores. Existen: tipo respiratorio, cilíndrico estratificado, con cilias vibrátiles. Las
formaciones linfoides [adenoideas] se unen aquí y forman:
– Un hiato superior entre las inserciones del músculo cons-
trictor superior y el medio. Entre ambos músculos pasan el – La tonsila [amígdala] faríngea [adenoides], a nivel del fór-
nervio glosofaríngeo, el músculo estilofaríngeo y el ligamen- nix faríngeo.
to estilohioideo. – La tonsila [amígdala] tubárica [de Gerlach], alrededor del
– Un hiato medio entre los músculos constrictores medio e orificio faríngeo de la trompa auditiva.
inferior. Por él atraviesan el ramo interno del nervio laríngeo – El anillo linfático faríngeo [de Waldeyer] es la suma de las
superior junto con la arteria y la vena laríngea superior. formaciones con tejido linfoideo alrededor de la comunica-
– Un hiato inferior entre las inserciones de origen del músculo ción bucofaríngea.
constrictor inferior. El ramo externo del nervio laríngeo supe-
rior pasa en forma superficial por el ángulo constituido por Las reacciones de este sistema linfático a las infecciones na-
ambas inserciones. sofaríngeas del niño producen una hipertrofia denominada “ve-
getaciones adenoideas”, cuya ablación quirúrgica es uno de los
Músculos elevadores actos corrientes y muy eficaces de la otorrinolaringología.
Son los músculos palatofaríngeo, estilofaríngeo y salpingofa-
ríngeo. Segmento inferior: orofaringe y laringofaringe
En él, la faringe dispone de una mucosa más delgada y más
Músculo palatofaríngeo pálida. El epitelio es pavimentoso estratificado. A nivel de la la-
Ha sido descrito con el velo del paladar, al que pertenece. ringe, el corion es grueso y laxo, favorable a los deslizamientos
de la mucosa.
Músculo estilofaríngeo
Se inserta en el lado medial y anterior de la base del proceso Fascia perifaríngea
estiloides (fig. 104-3). Desde allí se dirige hacia abajo, medial y Es una condensación del tejido conectivo, verdadera hoja vis-
algo adelante, deslizándose durante un trecho junto al músculo
ceral situada por fuera del plano muscular, por intermedio de la
constrictor superior, y se insinúa entre este y el músculo constric-
cual la faringe contrae sus relaciones con los órganos vecinos
tor medio, ensanchándose en forma de abanico frontal, cuyas
(fig. 104-6). Se inserta arriba en la cara externa de la base del crá-
fibras llegan a la fascia faringobasilar. Las más anteriores se fijan
neo y se continúa hacia abajo formando la vaina periesofágica.
en la cápsula tonsilar y en la túnica faringobasilar; las posterio-
res van a la fascia faringobasilar; las intermedias descienden a lo
largo de la pared lateral de la faringe y llegan a las siguientes CONFIGURACIÓN INTERNA: CAVIDAD
formaciones laríngeas:
FARÍNGEA
– A la epiglotis.
Se describen, de arriba hacia abajo:
– A la parte posterior del borde superior de la lámina tiroidea
con el músculo palatofaríngeo.
– Al cartílago cricoides. Nasofaringe
La nasofaringe [rinofaringe, cavum faríngeo] prolonga hacia
Músculo salpingofaríngeo
atrás las cavidades nasales, hasta el piso móvil constituido por el
Se inserta en el borde inferior del cartílago de la trompa au- velo del paladar (figs. 104-7 y 104-8).
ditiva, cerca de su orificio faríngeo. Desciende verticalmente,
levantando el pliegue salpingofaríngeo. Termina en la fascia Pared anterior
faringobasilar. Por sus inserciones, eleva la faringe y abre la trom-
pa auditiva durante la deglución. Corresponde a los orificios posteriores de las cavidades nasa-
les: las coanas.
Inervación
Pared superior
Se estudia más adelante, junto con la inervación de la faringe.
El fórnix faríngeo [bóveda faríngea] se halla inclinado de
adelante hacia atrás y de arriba hacia abajo, ubicado por debajo
Mucosa del esfenoides. Forma el techo de la faringe, donde se encuentra
la tonsila faríngea, muy desarrollada en el niño, como todas
Tapiza la cara interior cóncava de la fascia faringobasilar y se las formaciones linfoides, con las criptas tonsilares. Por detrás de
continúa con el revestimiento de las cavidades con las cuales co- ellas se excava la bolsa faríngea, vestigio de la comunicación em-
munica la faringe. Está constituida por un epitelio y por un corion
brionaria con la adenohipófisis. Adelante, la mucosa está levan-
rico en glándulas mucíparas y en folículos linfoideos [adenoi- tada por el sáculo hipofisario (del embrión) [hipófisis faríngea],
deos]. Estos elementos constitutivos cambian en los diferentes semejante al lóbulo anterior de la hipófisis, que revela la dualidad
niveles de la faringe.
de esta glándula craneal y faríngea (fig. 138-9).
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1208 Sistema digestivo supradiafragmático
Rafe pterigomandibular
M. masetero
M. pterigoideo medial
Conducto parotídeo
Tonsila [amígdala] palatina Mandíbula
Porción anterior del N. facial
espacio laterofaríngeo
Porción profunda de
la glándula parótida Glándula parótida
Proceso estiloides A. carótida externa
Aleta estilofaríngea V. retromandibular
Fascia parotídea
M. constrictor superior de la faringe
Fascia visceral
Tabique sagital retrovisceral
3.ª vértebra cervical
N. hipogloso M. esternocleidomastoideo
Tronco simpático cervical M. digástrico
A. carótida interna V. yugular interna
M. prevertebral N. glosofaríngeo
N. vago N. accesorio
Fig. 104-6. Corte horizontal del cuello que pasa por la parte media de la celda parotídea, lado derecho del corte.
Pared posterior el torus tubárico [rodete tubario]: saliente de la nasofaringe por
Es vertical y se encuentra erizada por numerosos islotes lin- arriba y atrás del orificio tubario, corresponde al cartílago de
foideos. la trompa auditiva; el torus del elevador, saliente de la cara
lateral de la nasofaringe, por debajo del orificio faríngeo de la
Pared lateral trompa auditiva, constituye el relieve del músculo elevador del
velo del paladar. Cerca del orificio de la trompa se encuentra un
Presenta el orificio faríngeo de la trompa auditiva; esta tejido linfoide: la tonsila tubárica.
última comunica la faringe con la cavidad timpánica. En forma Por detrás del pliegue salpingofaríngeo, y por arriba del torus
de hendidura vertical, el orificio está bordeado por el pliegue tubárico, existe una depresión en la cara lateral de la nasofaringe:
salpingopalatino adelante y por el pliegue salpingofarín- el receso faríngeo [fosita de Rosenmüller]. Se presenta a veces
geo atrás. El orificio faríngeo de la trompa auditiva presenta: llena de tejido linfoide.
Cornete nasal medio
Meato nasofaríngeo
Pliegue salpingopalatino Torus tubárico
Pared posterior de la faringe
Orificio faríngeo
de la trompa auditiva Receso faríngeo
Pliegue salpingofaríngeo
Torus del elevador
Atlas
Paladar blando Diente del axis
Lengua
Axis
Fig. 104-7. Nasofaringe, pared lateral derecha vista por su cara medial.
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Faringe 1209
Porción basilar
del h. occipital Trompa auditiva
Fascia faringobasilar
Coana izquierda M. elevador del velo del paladar
Receso faríngeo M. constrictor superior de la faringe
M. salpingofaríngeo
M. de la úvula
M. palatofaríngeo
Raíz de la lengua M. tensor del velo del paladar
Tonsila palatina M. palatofaríngeo
Arco palatofaríngeo
Epiglotis
M. estilofaríngeo
Arco palatogloso
Entrada a la laringe M. palatofaríngeo
Receso piriforme
Receso piriforme
Incisura interaritenoidea
Glándula tiroides
Esófago
Tráquea
Fig. 104-8. Faringe abierta por su cara posterior para observar la pared anterior de la faringe y sus comunicaciones.
M. orbicular de la boca
A. y v. labiales inferiores
M. buccinador Lengua
Cuerpo adiposo
M. masetero de la boca
A. facial
Mandíbula
N. alveolar inferior
Arco palatogloso
M. pterigoideo medial
Tonsila [amígdala] palatina
Glándula parótida
V. retromandibular M. pterigoideo medial
M. estilogloso V. retromandibular
M. estilofaríngeo A. carótida externa
A. occipital
N. hipogloso
V. yugular interna M. esternocleidomastoideo
A. carótida interna M. digástrico
Tronco simpático cervical M. estilohioideo
V. vertebral Proceso estiloides
Cuerpo del axis N. accesorio
Pliegue glosoepiglótico medio N. vago
Hendidura glótica A. vertebral
Epiglotis N. glosofaríngeo
M. prevertebrales M. constrictor superior de la faringe
Fig. 104-9. Corte horizontal que pasa por encima del arco dental mandibular.
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1210 Sistema digestivo supradiafragmático
Pared inferior Descripción y relaciones. Cada tonsila [amígdala] tiene
Está constituida por la cara superior del velo del paladar (pa- una forma ovoidea (del griego amygdale: almendra), con dos
ladar blando), horizontal durante la deglución, vertical en reposo; caras, medial y lateral, dos bordes, anterior y posterior, y dos ex-
controla la comunicación entre la nasofaringe y la orofaringe. tremidades, superior e inferior:
A. La cara medial está excavada por criptas profundas. Está más
o menos oculta por el pliegue triangular, dependencia de
Orofaringe la mucosa del arco palatogloso. Esta cara, sin embargo, es la
La orofaringe [mesofaringe, bucofaringe] está comprendi- cara visible de la tonsila en el examen endooral.
da entre dos planos horizontales que pasan por el velo del pa- B. La cara lateral se apoya en la pared de las fauces por in-
ladar, por arriba, y el hueso hioides, por abajo (figs. 104-8 y termedio de un tejido conectivo laxo, divisible (tonsilecto-
104-9) Se describe: mía extracapsular): la fascia faringobasilar. En ocasiones
se ubican en este plano fibras musculares [músculo amigda-
Pared anterior logloso]; el músculo constrictor superior de la faringe
está flanqueado lateralmente por el músculo estilogloso,
Está constituida por el istmo de las fauces y la raíz de la que deja por debajo de él la extremidad inferior de la ton-
lengua, por detrás de la cual se observan, en el plano mediano, sila (fig. 104-14). Más lateralmente se encuentra la fosa
el pliegue glosoepiglótico medio, y a los lados, los glosoepiglóti- infratemporal, cuya parte inferior y anterior corresponde
cos laterales. Entre ambos, una superficie cóncava: las valléculas al triángulo submandibular; la parte media, al espacio pre-
epiglóticas (véase también Laringe). estíleo infratemporal profundo (la parte externa del espa-
cio preestíleo corresponde a la región parotidomaseterina),
Pared posterior con la arteria carótida externa y el nervio glosofaríngeo,
Es más lisa que la correspondiente en la nasofaringe. acompañado por la arteria palatina ascendente; por último,
la parte superior de esta cara por intermedio de la aleta o
Pared lateral alerón estilofaríngeo, corresponde al espacio retroestíleo in-
terno con la arteria carótida interna y los nervios craneales
Se halla marcada de cada lado por el arco palatofaríngeo, y su
que la acompañan.
límite anterior, con el istmo de las fauces. Más abajo, la pared fa-
C. Los bordes anterior y posterior están separados de los ar-
ríngea describe a ambos lados un canal entre la raíz de la lengua,
cos correspondientes por los espacios pretonsilares o retro-
medialmente, prolongada por el borde lateral de la epiglotis y
tonsilares.
la pared lateral de la faringe: son los canales faringolaríngeos
D. La extremidad [polo] superior es dominada por la fosa su-
[canales alimentarios].
pratonsilar, que la separa del velo del paladar, donde se reú-
nen los dos arcos.
Tonsila [amígdala] palatina E. La extremidad [polo] inferior se relaciona con la raíz de la
Se encuentra ubicada en la pared lateral de las fauces, protru- lengua, a la que está unida por la tonsila lingual, por lo gene-
yendo hacia el istmo de las fauces, por delante de la orofaringe. ral poco desarrollada en el adulto. Es el punto más adherente
Las tonsilas palatinas derecha e izquierda son dos masas de del órgano.
tejido linfoide, particularmente bien individualizadas, situadas
en cada fosa tonsilar, entre los arcos palatogloso, adelante, y La tonsila palatina está rodeada por una cápsula delgada.
palatofaríngeo, atrás (figs. 104-10 a 104-14). Forman parte del La tonsila se halla formada por un tejido linfoide, con glándulas
anillo linfático faríngeo [de Waldeyer], junto con las tonsilas mucosas en racimo. Es un órgano de defensa contra las infeccio-
linguales, la faríngea y las tubáricas.
Arco palatofaríngeo
Tonsila [amígdala] palatina derecha
Arco palatogloso
Úvula palatina
Arco palatofaríngeo Úvula palatina
Tonsila [amígdala]
Tonsila [amígdala] palatina derecha Tonsila [amígdala]
palatina izquierda
Pliegue triangular palatina izquierda
Relieve del borde Relieve del borde
Arco palatogloso anterior de la rama anterior de la rama
de la mandíbula de la mandíbula
Fig. 104-10. Diferentes tipos de amígdalas palatinas.
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Faringe 1211
Espacio periamigdalino M. estilofaríngeo
Fascia faringobasilar Cápsula tonsilar
Fascia bucofaríngea A. palatina ascendente
M. palatogloso
Mucosa tonsilar
Folículo
Arco palatofaríngeo Fosilla tonsilar
Fig. 104-11. Corte horizontal de la fosa tonsilar [amigdalina].
nes locales y, por consiguiente, se infecta con frecuencia (faringi- Laringofaringe [hipofaringe]
tis, amigdalitis) y es pasible de exéresis quirúrgica.
Se extiende desde el hueso hioides hasta el borde inferior del
Vascularización e inervación. Se distinguen: cartílago cricoides y hasta el borde inferior del músculo constrictor
inferior a la altura de la 6.ª vértebra cervical (figs. 104-5 y 104-6).
– Arterias: son numerosas, provienen de la arteria palatina Tiene la forma de un embudo que termina en el esófago. Solo su
ascendente o de la rama tonsilar de la facial, y con menor pared anterior y su orificio inferior merecen una descripción.
frecuencia de la lingual, de la faríngea ascendente y hasta de
la misma carótida externa. Alcanzan a la tonsila palatina atra- Pared anterior
vesando la pared faríngea, en orden disperso; no existe una Presenta:
raíz arterial única.
– Venas: siguen las mismas vías, pero en sentido inverso, for- – Arriba, la entrada a la laringe, ovalada (véase Laringe), a la que
mando un plexo tonsilar que drena en los plexos faríngeos. siguen lateralmente los recesos piriformes, y está demarcada
– Vasos linfáticos: terminan en los nodos linfáticos subman- por los pliegues ariepiglóticos y la incisura interaritenoidea.
dibulares en la vecindad del ángulo de la mandíbula. – La mucosa faríngea tapiza la cara posterior de la laringe: car-
– Nervios: los nervios lingual y glosofaríngeo envían ramos a la tílagos aritenoides y lámina del cricoides con los músculos
tonsila palatina. posteriores de la laringe a este nivel. Es la única parte cilín-
Tonsila palatina M. pterigoideo medial
Cavidad nasal Paladar blando
M. estilogloso
A. palatina ascendente
N. glosofaríngeo
A. facial
Pared lateral
de la faringe reclinada
A. lingual
Lengua
Epiglotis
Laringe
Fig. 104-12. Relaciones de la tonsila, vista por la cavidad orofaríngea, lado derecho, vista medial. Se ha resecado parcialmente
la pared faríngea.
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1212 Sistema digestivo supradiafragmático
Ganglio cervical superior del tronco simpático
V. yugular interna
A. faríngea ascendente
N. accesorio
N. vago
Vientre posterior del m. digástrico
Úvula palatina N. laríngeo superior
N. glosofaríngeo
Tonsila [amígdala] palatina M. estilofaríngeo
A. occipital
Raíz de la lengua Ángulo de la mandíbula
A. palatina ascendente
A. carótida interna
A. facial
Faringe A. carótida externa
Epiglotis
A. carótida común
Laringe
Fig. 104-13. Relaciones de la tonsila y de la pared lateral de la faringe. Esta ha sido abierta por su cara posterior, resecada par-
cialmente.
drica de la faringe, debido a que aquí se encuentra cerrada RELACIONES DE LA FARINGE
adelante y presenta, por lo tanto, una cara anterior.
Son anteriores, posteriores y laterales:
Orificio inferior de la faringe
Corresponde al punto donde el músculo esofágico continúa – Relaciones anteriores: ya se han estudiado con la configu-
al músculo estriado faríngeo. El tercio superior del esófago tiene ración interna del órgano.
músculo estriado. En el interior se puede observar un relieve de – Relaciones posteriores: son comunes a las distintas porcio-
la mucosa que marca el inicio del esófago. Este relieve traduce nes de la faringe.
la saliente del borde inferior del músculo constrictor inferior, – Relaciones laterales: son diferentes para la faringe facial y
la faringe cervical.
cuyas fibras forman aquí un verdadero esfínter [de Killian]. La
unión muscular faringoesofágica presenta, a veces, dehis-
El límite entre las dos porciones está marcado por el borde
cencias que favorecen la herniación de la mucosa y el desarrollo
inferior de la mandíbula, proyectado hacia atrás en la columna
de divertículos faringoesofágicos [de Zenker], que pueden
alcanzar dimensiones considerables. vertebral.
M. tensor del velo del paladar
M. elevador del velo del paladar
M. constrictor superior Rafe pterigomandibular
de la faringe
M. estilogloso
M. estilofaríngeo
N. glosofaríngeo
[M. amigdalogloso]
M. estilohioideo M. geniohioideo
y geniogloso
H. hioides
Fig. 104-14. Pared lateral de la fosa tonsilar, vista lateral. La tonsila palatina se proyecta con una línea punteada.
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Faringe 1213
Porción basilar
del h. occipital Trompa auditiva
Fascia faringobasilar
Coana izquierda M. elevador del velo del paladar
M. constrictor superior de la faringe
Receso faríngeo
M. salpingofaríngeo
M. de la úvula
M. palatofaríngeo
Raíz de la lengua M. tensor del velo del paladar
Tonsila palatina M. palatofaríngeo
Arco palatofaríngeo
Epiglotis
M. estilofaríngeo
Arco palatogloso
Entrada a la laringe M. palatofaríngeo
Receso piriforme
Receso piriforme
Incisura interaritenoidea
Glándula tiroides
Esófago
Tráquea
Fig. 104-15. Faringe abierta por su cara posterior para observar su pared anterior y sus comunicaciones.
Faringe facial faringe, y lateralmente, por la rama de la mandíbula. Así limitado,
este espacio laterofaríngeo se halla subdividido por un plano
En un corte horizontal (figs. 104-17 y 104-19), que interese oblicuo de arriba hacia abajo, de medial a lateral y de adelante
a la rama de la mandíbula, al proceso mastoides, a la columna hacia atrás, constituido por el músculo pterigoideo medial y
cervical, al proceso estiloides y a la faringe facial, se reconocen la fascia interpterigoidea. Esta formación divide el espacio la-
espacios perifaríngeos y laterofaríngeos, determinados por terofaríngeo en:
dos planos que pasan: uno rasante a la cara posterior de la fa-
ringe y otro rasante a su cara lateral. – Espacio pterigomandibular lateral: corresponde a una
parte de la fosa infratemporal, región pterigomandibular,
Relaciones anteriores pues medialmente la fosa infratemporal llega hasta el proce-
Se han visto las relaciones de la faringe con las cavidades so pterigoides y la faringe y contiene los músculos pterigoi-
nasales, el velo del paladar, la cavidad oral y la laringe. deos y los vasos maxilares. Su parte superior es atravesada por
los nervios mandibular y maxilar.
Relaciones posteriores – Espacio infratemporal profundo: participa en sus relacio-
nes con la porción profunda (parotídea) de la región paroti-
Están comprendidas entre la columna vertebral cervical y la domaseterina, que en profundidad se extiende hasta la pared
faringe: son vertebrofaríngeas. La presencia y la disposición lateral del espacio laterofaríngeo. Este espacio se relaciona
de la hoja prevertebral de la fascia cervical, aplicada a los con la tonsila palatina (figs. 104-17 y 104-19) y llega, en
músculos prevertebrales, descomponen el primitivo espacio ver- la parte superior, hasta la trompa auditiva, lo que permite
tebrofaríngeo en: designarla región paratonsilotubaria. A ella llega la prolon-
gación faríngea de la parótida (véase Glándula parótida).
– Un espacio prevertebral, ocupado por los músculos pre-
vertebrales. Relaciones posterolaterales
– Un espacio retrofaríngeo [espacio de Henke], que se en-
Son intermedias entre las laterales y las posteriores. El pro-
cuentra entre la pared posterior de la faringe por delante y la
ceso estiloides, que ha sido incluido por el corte horizontal, se
hoja prevertebral por atrás, limitado a los lados por las hojas
encuentra conectado:
sagitales [septum sagital de Charpy], dependientes de la vai-
na perifaríngea. Este espacio, así delimitado, se extiende por
– A la faringe, por la aleta estilofaríngea y el músculo estilo-
arriba hasta la porción basilar del occipital; hacia abajo, descien-
faríngeo.
de por detrás de la faringe y del esófago hacia el mediastino.
– Al ángulo de la mandíbula, por el ligamento estilomandi-
bular.
Relaciones laterales – A la hoja superficial de la fascia cervical, por el revesti-
Están comprendidas, medialmente, por la pared lateral de la miento de las formaciones estíleas a este nivel, conectadas
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1214 Sistema digestivo supradiafragmático
V. yugular anterior Incisura tiroidea superior
Hendidura glótica M. esternohioideo
V. yugular anterior M. tiroaritenoideo
M. tirohioideo Cartílago aritenoides
A. tiroidea superior
Cartílago tiroides
Laringofaringe
A. carótida común
M. esternocleidomastoideo
M. constrictor medio V. yugular interna
de la faringe
V. yugular externa N. vago
M. largo del cuello
M. escaleno anterior
A. vertebral Plexo braquial
M. escaleno posterior M. escaleno posterior
M. elevador de la escápula 6.º ganglio espinal
M. longísimo de la cabeza
M. esplenio de la cabeza
M. esplenio cervical
Cuerpo de C5 M. trapecio
M. semiespinoso de la cabeza Médula espinal
Fig. 104-16. Corte horizontal del cuello que pasa por el cuerpo de la 5.ª vértebra cervical.
Conducto parotídeo
M. masetero
M. pterigoideo medial Mandíbula
Tonsila [amígdala] palatina
M. constrictor superior de la faringe
Fascia visceral Prolongación
anterolateral de la celda
Prolongación medial de la celda Fascia parotídea
Proceso estiloides Compartimento glandular
Aleta estilofaríngea Fascia parotídea
Tabique sagital
retrovisceral Fascia parotídea
Espacio retrofaríngeo
Hoja prevertebral
de la fascia cervical
3.ª vértebra cervical
M. esternocleidomastoideo
M. largo del cuello
Compartimento retroestíleo M. digástrico
Fig. 104-17. Espacios perifaríngeos y celda parotídea.
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Faringe 1215
M. estilofaríngeo A. carótida interna
Aleta estilofaríngea Proceso estiloides
H. occipital Cabeza de la mandíbula
Faringe Porción petrosa del h. temporal
Trago
N. auriculotemporal
A. maxilar
A. temporal superficial
Glándula parótida
A. carótida externa
Región paratonsilar
Fascia parotídea
M. digástrico
A. faríngea ascendente A. carótida interna
Fig. 104-18. Relaciones laterales de la faringe, vista por su cara posterior, lado derecho.
Conducto parotídeo
Faringe M. masetero
Mandíbula
M. pterigoideo medial
Tonsila [amígdala] palatina N. facial
Glándula parótida
Proceso estiloides A. carótida externa
N. glosofaríngeo V. retromandibular
A. carótida interna
V. yugular interna
Tronco simpático cervical
Vientre posterior
del m. digástrico
3.ª vértebra cervical Nodos yugulodigástricos
Nodo retrofaríngeo N. accesorio
M. prevertebral N. vago
N. hipogloso M. esternocleidomastoideo
Fig. 104-19. Corte horizontal de los espacios perifaríngeos que pasa por la 3.ª vértebra cervical, lado derecho.
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1216 Sistema digestivo supradiafragmático
entre sí desde la pared faríngea hasta la hoja superficial de la – Arteria carótida interna: se dirige hacia arriba y ade-
fascia cervical que forma la pared posteromedial de la celda lante en dirección al conducto carotídeo, situándose
parotídea. Las estructuras mencionadas constituyen un tabi- inmediatamente por detrás de la aleta estilofaríngea, que
que, extendido en diagonal desde la faringe hasta el proceso la cubre por adelante.
mastoides, que separa la región retroestílea, situada por – Vena yugular interna: desciende hacia esta región des-
detrás de este tabique, de la fosa infratemporal y de la re- de el foramen yugular, para situarse lateral y por detrás
gión parotidomaseterina, ubicadas por delante de él. de la arteria carótida interna. Ambos elementos quedan
separados entre sí por un triángulo de base superior.
Espacios perifaríngeos – Arteria carótida externa: procedente de la región es-
Los espacios precedentes que contactan con la pared farín- ternocleidomastoidea, medial a la formación estilodigás-
trica. En este corto recorrido medial al vientre posterior
gea se denominan espacios perifaríngeos. Cada uno de ellos
presenta un contenido y una función diferentes. del digástrico y al músculo estilohioideo, pasa de la región
En conjunto, comprenden tres espacios separados por dos retroestílea a la región parotidomaseterina. En la región
tabiques sagitales: un espacio retrofaríngeo y dos espacios retroestílea se origina la arteria occipital; con menos fre-
cuencia, esta arteria se origina en la región parotídea para
laterofaríngeos [maxilovertebrofaríngeos, parafaríngeos] dere-
cho e izquierdo. dirigirse lateralmente a la región posterior del cuello (véa-
se Arteria occipital).
– Arteria faríngea ascendente: asciende aplicada a la pa-
Espacio retrofaríngeo
red lateral de la faringe.
Está comprendido entre la columna vertebral cervical y la – Nervio glosofaríngeo: emerge del cráneo, por la parte
faringe. Este espacio, como hemos visto, se encuentra subdi- más alta y anterior del foramen yugular, por detrás de
vidido por la presencia de la hoja prevertebral de la fascia él se ubican el nervio vago con sus ganglios y el nervio
cervical, dispuesta coronalmente y aplicada a la cara anterior accesorio. En sentido más lateral, en el foramen yugular,
de los músculos prevertebrales, lo que permite diferenciar dos se encuentra la vena yugular interna, donde termina el
espacios: seno venoso petroso inferior, que pasa entre el nervio
glosofaríngeo y los otros nervios. El nervio glosofarín-
A. Espacio retrofaríngeo propiamente dicho [espacio de geo primero está situado por detrás de la arteria carótida
Henke]: es un espacio perifaríngeo que contiene tejido co- interna, y luego lateral a ella. Se dirige hacia adelante y
nectivo laxo y se extiende desde la base del cráneo, por arriba, medialmente, atraviesa el intersticio que queda entre los
hasta el mediastino, por detrás del esófago. Se trata de una músculos estilogloso y estilofaríngeo y emerge de la re-
superficie de deslizamiento para la pared posterior de la fa- gión retroestílea para penetrar en la parte medial de la fosa
ringe. Lateralmente lo limitan dos tabiques sagitales [sep- infratemporal, siguiendo el borde inferior del estilogloso.
tum sagital de Charpy], retroviscerales. En la parte superior, la – Nervio vago: ocupa el centro del espacio retroestíleo,
presencia de la membrana atlantooccipital anterior permite desciende en sentido vertical entre la arteria carótida
separar lateralmente la presencia de nodos linfáticos retro- interna, por adelante y medial, y la vena yugular inter-
faríngeos [Gillete y Most]. En el ambiente laxo del espacio na, por atrás y lateral. En la parte baja del espacio, cuando
transcurren venas del plexo faríngeo, ramos ascendentes la arteria carótida interna y la vena yugular se acercan, este
de la arteria faríngea ascendente y ramos nerviosos simpá- se ubica en el ángulo posterior de adosamiento de ambos
ticos. En el niño, en los nodos linfáticos superiores terminan vasos. En la parte alta, el nervio vago presenta el ganglio
vasos linfáticos superiores faríngeos (se pueden producir ade- inferior [plexiforme] del vago, que recibe un ramo del ner-
noflemones retrofaríngeos). vio accesorio situado por detrás del nervio. De la extremi-
B. Espacio prevertebral: es un espacio ocupado por los dad inferior del ganglio inferior del vago se desprende el
músculos prevertebrales, separados del espacio precedente nervio laríngeo superior, que cruza medialmente a la
por la hoja prevertebral de la fascia cervical. carótida interna y se aplica a la pared faríngea para pasar a
la región esternocleidomastoidea.
Espacio laterofaríngeo – Nervio accesorio: en la parte alta se divide en un ramo
La presencia de un tabique estíleo, extendido desde la pa- medial, para el ganglio inferior del vago, y un ramo late-
red lateral de la faringe hasta el proceso mastoides, lo subdivide ral. Este último pasa por delante o por detrás de la vena
en un espacio anterior o preestíleo, y otro posterior o retroes- yugular interna y tiene destino muscular (esternocleido-
tíleo. mastoideo y trapecio).
De medial a lateral, el tabique estíleo está formado por la – Nervio hipogloso: cruza por detrás a la arteria carótida
aleta estilofaríngea, los músculos estíleos con sus ligamentos y interna, pasa entre el nervio vago medialmente y la vena
el vientre posterior del músculo digástrico hasta llegar al borde yugular interna lateralmente y, siguiendo a la arteria caró-
anterior del músculo esternocleidomastoideo. Estas formaciones tida externa, entra en la región esternocleidomastoidea.
están cubiertas por una hoja conectiva más o menos gruesa, que – Tronco simpático cervical: presenta a este nivel el gan-
cierra los espacios entre los elementos mencionados. glio cervical superior, oblicuo hacia abajo y lateralmen-
te. Su extremo superior se relaciona con la carótida inter-
A. Espacio retroestíleo: contacta con la pared faríngea en na, y el inferior, con la vena yugular interna. Hacia abajo se
el espacio que queda entre la inserción faríngea de la ale- continúa con el tronco simpático cervical aplicado a la
ta estilofaríngea y el tabique sagital retrofaríngeo. Es un pared posterior por la fascia (véase Simpático cervical).
espacio de tránsito de los elementos que contiene; son los – Nodos linfáticos: los nodos linfáticos relacionados con la
siguientes: vena yugular interna se aplican a ella.
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Faringe 1217
B. Espacio preestíleo: es el espacio situado entre la faringe, parte de la pared faríngea, pero se aproxima a ella en su extre-
medialmente, y la rama de la mandíbula, lateralmente. Entre mo distal.
ambas se encuentra el músculo pterigoideo medial, prolon- – Arterias tonsilares: proceden de la arteria palatina ascen-
gado hacia arriba por la cara profunda del pterigoideo lateral dente o de la facial, a veces de la lingual, de la faríngea ascen-
y por la fascia interpterigoidea. dente o de la carótida externa.
El primitivo espacio laterofaríngeo está subdividido por la for- – Nervio glosofaríngeo: llega desde la región retroestílea,
mación precedente en un espacio pterigofaríngeo (medial) pasando entre los músculos estilogloso y estilofaríngeo, ado-
y un espacio pterigomandibular (región de los pterigoi- sado a la cara profunda del músculo estilogloso cerca de su
deos y del nervio mandibular). borde inferior, lo inerva y da filetes que forman el plexo tonsi-
lar faríngeo.
1. Espacio pterigofaríngeo: se trata de un espacio perifarín- – Extremidad superior de la glándula submandibu-
geo, que se proyecta en la nasofaringe y en la orofaringe. lar: puede encontrarse en la parte baja de la región (véase
Corresponde a la parte medial de la fosa infratemporal. A este Glándula submandibular).
nivel se distingue:
2. Espacio pterigomandibular: se encuentra situado medial
a la rama de la mandíbula, lateral a la fascia interpterigoidea
– Arriba, a nivel de la trompa auditiva, lateral a esta y a la
pared faríngea cubierta por la fascia perifaríngea, se en- y al músculo pterigoideo medial. Representa una parte de
cuentra el espacio paratubario. la fosa infratemporal: adelante llega a la tuberosidad del
– Abajo, a nivel de la tonsila palatina, entre la cápsula ton- maxilar y a la región bucal; arriba, a la cara maxilar del ala ma-
yor del esfenoides y a la región temporal. En ella se encuen-
silar y la pared faríngea se halla el espacio peritonsilar.
Lateral a este y a la fascia perifaríngea está situado el espa- tran: los vasos maxilares y el nervio mandibular y sus ramos.
cio paratonsilar.
Faringe cervical
Espacio paratonsilar, fosa infratemporal. Presenta:
Se extiende desde el borde inferior de la mandíbula hasta el
comienzo del esófago.
– Una pared lateral, formada por la fascia interpterigoidea y el
Las relaciones anteriores corresponden a la entrada a la la-
músculo pterigoideo medial.
ringe y a la cara posterior de esta.
– Una pared medial, que corresponde a la pared lateral de la
Las relaciones posteriores son la continuación de las rela-
celda tonsilar que le sirve de plano de inserción.
ciones del espacio retrofaríngeo estudiado en la faringe facial.
Las relaciones laterales son perifaríngeas. La pared lateral
La fascia perifaríngea está reducida a una hoja más o me-
de la faringe forma, con la pared lateral de la laringe, la pared
nos infiltrada de tejido adiposo que cubre a los músculos lateral-
medial de la región carotídea, cuyo límite superior correspon-
mente y se fija hacia adelante en el borde posterior de la lámina
de al vientre posterior del digástrico, flanqueado por el nervio
medial del proceso pterigoides, sobre el rafe pterigomandibu-
hipogloso; su límite inferior, al vestíbulo del mediastino. La pa-
lar y en el borde posterior de la línea milohioidea.
red posterior está constituida por los músculos prevertebrales
La fascia faringobasilar, por el contrario, presenta un as- y escalenos, la hoja prevertebral de la fascia cervical y los pro-
pecto fibroso. También se fija en el borde posterior de la lámina
cesos transversos de las vértebras cervicales; la pared medial
medial del proceso pterigoides y en el rafe pterigomandibular.
está formada por la faringe en la porción en que participan de
Por delante de este último, se inserta una membrana fibrosa que
su pared los músculos constrictores medio e inferior, y por la la-
recubre la cara lateral del músculo buccinador, la fascia buco-
ringe, así como por el lóbulo de la glándula tiroides a cada lado
faríngea, gruesa y densa atrás, se adelgaza hacia adelante y se desde la parte superior del cartílago tiroides hasta el esófago; la
pierde en el ángulo de la boca. Esta membrana se inserta sobre
pared anterolateral presenta un plano superficial constituido
los bordes alveolares.
por el platisma y por la hoja superficial de la fascia cervical, con el
Capa muscular. Situada entre la fascia faringobasilar y la fas- músculo esternocleidomastoideo, y otro plano profundo forma-
cia perifaríngea, está constituida por los músculos buccinador y do por la hoja pretraqueal de la fascia cervical con los músculos
constrictor superior. Entre el borde inferior del músculo constric-
omohioideos e infrahioideos.
tor superior y el borde superior del músculo constrictor medio,
En esta región constituye un verdadero pasaje cervicocraneo-
el ángulo que allí existe está cruzado por el músculo estilogloso. facial, con un eje vasculonervioso cervical, integrado por:
La extremidad superior de la cara lateral de la tonsila palatina
corresponde a un plano horizontal que pasa por el velo del pala- – Arteria carótida común, que se divide en carótida interna
dar. Por encima de este plano se encuentra la parte superior de y externa; de esta última nacen las arterias tiroidea superior,
este espacio que corresponde al espacio paratubario. La fascia lingual, facial, faríngea ascendente, occipital y auricular poste-
bucofaríngea se fusiona con el músculo constrictor superior y rior.
con la porción cartilaginosa de la trompa auditiva: la fascia sal- – Vena yugular interna, lateral a la arteria carótida interna y a
pingofaríngea. la común, recibe venas tributarias y al tronco venoso tirolin-
Contenido. Está constituido por tejido adiposo atravesado guofacial.
por el músculo estilogloso y elementos vasculonerviosos: – Nervio vago, situado en el ángulo diedro posterior de am-
bos vasos principales.
– Músculo estilogloso: se dirige hacia abajo y adelante para – Nervio laríngeo superior, ramo del nervio vago; se aplica a
alcanzar el borde lateral de la base de la lengua, por debajo la faringe para alcanzar la laringe y profundizarse perforando
del arco palatogloso. En sentido estricto, el músculo no forma la membrana tirohioidea.
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1218 Sistema digestivo supradiafragmático
– Nervio hipogloso, arriba, pasa entre la vena yugular inter- Nervios motores
na lateralmente y la arteria carótida externa medialmente, y Provienen del plexo faríngeo, a cuya formación contribuyen
se dirige a la región submandibular; describe una curva de los nervios glosofaríngeo, vago y accesorio. El nervio glosofarín-
concavidad superior y proporciona la raíz superior del asa geo inerva el músculo estilofaríngeo.
cervical, la que sigue la vaina carotídea.
– Asa cervical, se sitúa en la cara anterolateral del eje vasculo- Nervios vegetativos
nervioso.
– Tronco simpático cervical, se aplica a la hoja prevertebral Provienen del plexo faríngeo, al cual llegan ramos originados
de la fascia cervical. en el ganglio cervical superior del nervio simpático.
– Nodos linfáticos, se disponen a lo largo de la vena yugular
interna.
ANATOMÍA FUNCIONAL
En la parte baja de la región esternocleidomastoidea conflu- La disposición anatómica de la faringe le confiere una acción
yen la porción preescalénica de la arteria subclavia y la parte baja en la ventilación (respiración) y otra en la alimentación, más
de la región infrahioidea. La arteria subclavia emite sus colatera- exactamente en la orientación de los alimentos en dirección al
les (véase esta arteria) y con ella se relacionan las asas nerviosas esófago por un conjunto de movimientos complejos que carac-
del simpático: asa subclavia, del nervio vago (el nervio laríngeo terizan la deglución.
recurrente a la derecha) y del nervio frénico. La deglución comienza por un tiempo oral, durante el cual
El nervio laríngeo recurrente izquierdo, alojado en el los alimentos ingeridos son proyectados de la boca a la faringe.
ángulo traqueoesofágico, asciende hasta el cuello. Ambos larín- Le sigue el tiempo faríngeo, el más complejo. Conduce el bolo
geos recurrentes se profundizan por el borde inferior del múscu- alimenticio al esófago. Se trata de un conjunto de acciones com-
lo constrictor inferior. plejas y simultáneas:
– El cierre del istmo de las fauces está asegurado por la con-
VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN tracción de los arcos del velo del paladar y el ascenso de la
lengua en contacto con ese velo.
Arterias – El cierre de las cavidades nasales está asegurado por el
velo del paladar que se eleva, se aplica contra la pared poste-
Son numerosas y se originan de la arteria carótida exter-
rior de la faringe (músculos elevadores y tensores del velo del
na y de sus ramas colaterales. La arteria faríngea ascendente,
paladar) y tiende a aislar así la nasofaringe.
lateral y posterior, es la más voluminosa. Existen, además, ramas
– El cierre de la laringe es determinado por el balanceo de la
faríngeas de pequeño calibre provenientes de la tiroidea supe-
epiglotis hacia atrás y por el ascenso del bloque laringofarín-
rior, de la facial y de la maxilar.
geo, situado debajo de la lengua.
– La contracción de las paredes faríngeas (músculos cons-
Venas trictores) se efectúa de arriba hacia abajo, de una manera pe-
ristáltica.
De los plexos submucosos profundos emergen venas reuni- – La abertura esofágica está asegurada por la distensión del
das en plexos extramusculares que son drenados por numerosas fascículo cricoesofágico [esfínter esofágico de Killian].
venas, escalonadas en toda la extensión de la faringe: venas del
conducto pterigoideo, pterigoideas, faciales, linguales, en direc- Todos estos movimientos simultáneos son muy breves.
ción de la yugular interna. Implican una detención de la respiración y de la masticación.
Cuando son perturbados por accidente o por carencia de uno
de los sistemas musculares, puede ocurrir:
Linfáticos
– Desvío alimentario, nasal o laríngeo.
Los eferentes de los plexos submucosos y musculares adop- – Imposibilidad de deglutir (afagia).
tan tres direcciones diferentes:
Durante el movimiento de deglución, la contracción de los
A. Posterior: nodos linfáticos retrofaríngeos. músculos elevadores y tensores del velo del paladar nivela las
B. Laterales: nodos linfáticos yugulodigástricos. presiones de la cavidad timpánica con la nasofaringe a través
C. Anteroinferior: más o menos mezclados con los vasos linfá- de la trompa auditiva. Se puede así restablecer el equilibrio
ticos de la laringe, los eferentes se dirigen a los nodos linfáti- de las presiones en la cavidad timpánica, cuando este ha sido
cos yugulares profundos. modificado por una circunstancia exterior (ascensión rápida,
zambullida).
La deglución es un acto reflejo, pero de control voluntario.
Nervios Los trastornos que pueden producir los golpes traumáticos,
las infecciones o los problemas vasculares de los centros de la
Nervios sensitivos
deglución en la médula oblongada tienen siempre muy mal
Proceden del nervio vago (nervios laríngeos superior e infe- pronóstico.
rior), del trigémino (nervio faríngeo [de Bock] procedente del
ganglio pterigopalatino) para la nasofaringe, del glosofaríngeo Véase Guía topográfica: Cuello
para el arco palatofaríngeo.
Véase Texto complementario: Regiones topográficas de la cabeza
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Esófago 105
El esófago es un conducto cilíndrico, muscular, tapizado por esófago presenta, pues, una longitud máxima en la extensión
mucosa, que une la faringe con el estómago. de la cabeza y en la inspiración. Cuando está vacío, su cavidad
interior (la luz del esófago) es estrecha, tiene la forma de una
hendidura transversal de 5 a 12 mm y sus paredes se encuen-
GENERALIDADES tran en contacto entre sí. En su porción más inferior los plie-
gues mucosos dan a esta luz una forma estrellada. Distendido,
Origen el esófago tiene la forma de un cilindro muy alargado que pre-
senta tres estrechamientos: cricoideo, torácico [bronco-aórti-
Se lo ubica en el borde inferior del músculo constrictor co] y frénico [diafragmático], separados por zonas ligeramente
inferior de la faringe, situado frente al borde inferior del dilatadas. La parte terminal en el abdomen adopta una forma
cartílago cricoides, a nivel de la 6.ª o de la 7.ª vértebra cervi- de embudo, cuya base, dirigida hacia abajo, corresponde al es-
cal. Este origen se desplaza una vértebra según la posición de tómago.
la cabeza (flexionada o extendida) y durante los movimientos
de deglución.
Trayecto
El esófago ocupa la región prevertebral en el tercio inferior Cartílago tiroides
del cuello (fig. 105-1). Penetra en seguida en el tórax, situado
en la región posterior del mediastino superior, al que recorre
verticalmente, por delante de la concavidad vertebral torácica, 7.ª vértebra cervical
separándose de la columna vertebral a partir de la 4.ª o 5.ª vér- Porción cervical
tebra torácica. 1.ª vértebra torácica del esófago
El esófago presenta inflexiones en el sentido transversal.
Ubicado en el plano mediano a nivel de la 1.ª a la 4.ª vértebra Arco aórtico
torácica, ocupa casi el plano medio prevertebral, luego se desvía
Aorta torácica
a la derecha, dejando lugar para la aorta, que alcanza el lado iz-
quierdo de la columna vertebral. Luego, el esófago se desvía a la
izquierda a partir de la 7.ª vértebra torácica. Porción torácica
De estas inflexiones surgen dos curvas laterales; primero, cón- del esófago
cava a la derecha, después otra inferior, cóncava a la izquierda
antes de atravesar la porción muscular del diafragma. En su
trayecto abdominal se orienta hacia la izquierda y llega al estó- Fundus gástrico
Cardias
mago.
Estómago
Proceso transverso de T12
Curvatura menor
Terminación 1.ª vértebra lumbar
Píloro Curvatura mayor
El esófago se abre en la parte medial del tercio superior del
estómago por el orificio del cardias. Este se halla situado a la Duodeno
izquierda del plano mediano, a la altura de la 10.ª o de la 11.ª Antro pilórico
vértebra torácica.
Bifurcación aórtica
Longitud, forma y diámetro
En el adulto, el esófago mide, término medio, 25 a 30 cm:
5 cm en la región cervical, 16 a 20 cm en el tórax, 1 cm para la
travesía diafragmática y 3 cm en el abdomen. Fig. 105-1. Vista anterior del esófago y el estómago in situ
La longitud no es constante; varía con la situación del origen para exponer su dirección y sus relaciones con la columna
y de su terminación. En la flexión y en la extensión de la cabeza, vertebral y la aorta. Este esquema no muestra la separación
el extremo superior varía unos 4 cm de acuerdo con la situa- del esófago con la columna vertebral en la región torácica
ción de la laringe; el extremo inferior sigue los movimientos del inferior.
diafragma, por ello está situado más bajo en la inspiración. El
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1220 Sistema digestivo supradiafragmático
Variaciones y malformaciones Músculo esofágico
Es un músculo liso, mezclado en su extremo superior con al-
Es necesario conocer las más frecuentes (fig. 105-2):
gunas fibras estriadas provenientes del músculo constrictor infe-
rior de la faringe.
– Las atresias del esófago, descubiertas al nacer, que se deben Este músculo está formado por dos capas:
a una falla del desarrollo del intestino primitivo y del brote
traqueal. Asociadas o no con una fístula traqueoesofágica, A. Una capa longitudinal externa, aparente y vigorosa.
única o doble, estas malformaciones son incompatibles con B. Una capa circular profunda, delgada.
la vida y justifican tentativas de corrección quirúrgica en las
primeras semanas de existencia. Esta musculatura, por la preponderancia de las fibras longitu-
– Los esófagos cortos (braquiesófagos), asociados con un as- dinales, exige cuidado en las suturas quirúrgicas.
censo transdiafragmático del estómago (hernia hiatal congé-
nita). Submucosa
– Los megaesófagos, en general adquiridos, que pueden Comprende un plano conectivo adherente a la mucosa, que
tomar dimensiones mayores de lo habitual y perturbar de así se puede deslizar con respecto al plano muscular.
modo considerable la deglución.
– Los divertículos esofágicos: además de los divertículos fa- Mucosa
ringoesofágicos [de Zenker], se pueden ver divertículos epi- Espesa y resistente, dispone de un epitelio pavimentoso es-
bronquiales (parte media) o epifrénicos, inmediatamente por tratificado y glándulas seromucosas.
encima del diafragma (fig. 105-2).
RELACIONES
Constitución anatómica
El esófago está rodeado por una vaina conectiva (adven-
Está formado por la adventicia, el músculo esofágico, la sub-
ticia) periesofágica, por intermedio de la cual contrae sus re-
mucosa y la mucosa.
laciones, que se dividen en: cervicales, torácicas, diafragmáticas
La pared esofágica, considerada en su conjunto, está consti- y abdominales.
tuida para favorecer la progresión del bolo alimenticio hacia el
estómago. Es sensible a las agresiones químicas (ingestiones de
cáusticos o de ácidos). Puede ser asiento de tumores, con más Porción cervical del esófago
frecuencia malignos que benignos. Este órgano se encuentra en la parte más profunda de la re-
gión infrahioidea mediana, entre el cuerpo de la 6.ª vértebra cer-
Adventicia vical y el borde superior de la 2.ª vértebra torácica (fig. 105-3).
Formada por tejido conectivo, excepto en la región del receso
vertebromediastínico, donde las pleuras lo revisten parcialmente. Atrás
El esófago está separado de la columna vertebral por los
músculos y la hoja prevertebral de la fascia cervical. Entre esta y el
esófago se interpone una capa de tejido conectivo laxo, limitado
Tráquea Tráquea lateralmente por tabiques sagitales, que se continúan hacia arriba
Esófago superior Esófago superior con el tejido conectivo retrofaríngeo y hacia abajo con el tejido
retroesofágico del mediastino superior. Los tabiques sagitales del
esófago forman las paredes laterales del espacio retroesofágico
C
[retrovisceral de Henke], comprendido entre el esófago y la hoja
prevertebral de la fascia cervical. El tejido laxo de este espacio favo-
rece los movimientos del esófago con respecto al plano vertebral,
constituyendo un sistema de deslizamiento.
Adelante
El esófago está en contacto con la cara posterior (pared mem-
branosa) de la tráquea, a la que rebasa ligeramente a la izquierda
A B D desde la 7.ª vértebra cervical. Aquí toma contacto con la cara pos-
Estómago Estómago terior del lóbulo izquierdo de la glándula tiroides y con la glándula
Diafragma Diafragma paratiroides inferior izquierda. En el ángulo traqueoesofágico iz-
Esófago inferior Esófago inferior quierdo se encuentra el nervio laríngeo recurrente izquierdo, cru-
zado en sentido lateral por la arteria tiroidea inferior, que llega a la
glándula tiroides a la altura de la parte inicial del esófago.
Fig. 105-2. Malformaciones del esófago. A. Atresia con
doble fístula esofagotraqueal. B. Atresia con una sola fístula
esofagotraqueal. C. Megaesófago. D. Hernia hiatal con esófa- Lateralmente
go corto (braquiesófago). A la derecha, la tráquea rebasa el borde derecho del esófa-
go, aislándolo de los elementos y órganos vecinos.
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Esófago 1221
Tráquea V. yugular anterior
N. laríngeo recurrente M. esternotiroideo
M. esternohioideo
A. carótida común
Hoja pretraqueal de la fascia cervical
N. vago M. omohioideo
V. yugular interna M. esternocleidomastoideo
Nodo yuguloomohiodeo
Platisma
V. yugular externa
Hoja superficial de
la fascia cervical
N. frénico Esófago
M. escaleno anterior
V. cervical profunda A. tiroidea inferior
A. y v. vertebral Tronco simpático cervical
Fig. 105-3. Corte horizontal esquemático del cuello que pasa por la 6a vértebra cervical, vista superior.
A la izquierda, la arteria carótida común izquierda está Relaciones posteriores
más próxima al borde esofágico que a la derecha. A ambos lados Entre el esófago y la columna vertebral, el plano conectivo
forma con la tráquea la pared medial de la región esternoclei- descrito en el cuello se prolonga en el mediastino superior y en
domastoidea. Los bordes del esófago son seguidos, casi en el el posterior hasta el hiato esofágico del diafragma (figs. 105-
mismo plano, por el tronco simpático cervical a esta altura; la 4 y 105-5). Los músculos prevertebrales llegan hasta la 2.ª o 3.ª
arteria tiroidea inferior cruza horizontalmente su dirección, y la vértebra torácica. El espacio retroesofágico contiene el conduc-
siguen las venas tiroideas medias e inferiores. to torácico, vía linfática de forma variable, dirigido hacia arriba
El nervio laríngeo recurrente derecho sigue al borde de- y a la izquierda, que pasa por delante de las arterias intercostales
recho del esófago. El nervio laríngeo recurrente izquierdo, posteriores derechas. A partir de la 4.ª vértebra torácica, la aorta
como se ha visto, transita en el ángulo traqueoesofágico. Más describe su arco a la izquierda de la tráquea y del esófago y se
arriba, ambos desaparecen cubiertos por el borde inferior del dirige hacia abajo, situándose por detrás del esófago, entre este
músculo constrictor inferior de la faringe. y la columna vertebral, de la que el esófago se separará cada vez
más hacia abajo. Entre ambos limitan un espacio triangular, con
Porción torácica del esófago base diafragmática.
En la parte posterior del mediastino superior, las arterias
El esófago torácico se extiende desde la 2.ª hasta la 9.ª vér- intercostales posteriores derechas pasan por detrás del esófago,
tebra torácica. A su entrada en el tórax, el esófago, siempre re- del conducto torácico y de la vena ácigos. Las venas hemiácigos
trotraqueal, pasa entre las dos cúpulas pleurales. Está separado y hemiácigos accesoria cruzan la cara posterior de la aorta, del
de la cúpula pleural izquierda por el arco del conducto torácico, conducto torácico y del esófago, de izquierda a derecha, para
que cruza su borde izquierdo a la altura del comienzo de la arte- terminar en la vena ácigos.
ria subclavia izquierda. Al pasar por detrás de la raíz pulmonar derecha, el nervio
En el tórax propiamente dicho se pueden distinguir relacio- vago derecho forma un plexo del cual emergen dos o tres ra-
nes posteriores, anteriores y laterales. Estas últimas son diferentes mos que descienden por la cara posterior del esófago para unir-
a la derecha y a la izquierda. se a ramos similares provenientes del nervio vago izquierdo y
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1222 Sistema digestivo supradiafragmático
N. vago izquierdo
Nodos paratraqueales derechos A. carótida común izquierda
1.ª Costilla
N. laríngeo recurrente
1.ª vértebra torácica Tráquea
A. subclavia izquierda
Conducto torácico Esófago Nodos paratraqueales derechos
Esófago Conducto torácico Corte entre la 2.ª y 3.ª
vértebra torácica
A. carótida común izquierda
Pleura izquierda Pleura derecha
N. vago izquierdo Tráquea
A. subclavia izquierda
N. vago derecho Bronquio principal izquierdo
N. laríngeo recurrente N. vago izquierdo
V. ácigos Bronquio principal derecho
Aorta Esófago
N. vago derecho
Aorta
N. vago izquierdo V. ácigos
Ganglios
traqueobronquiales Conducto torácico Corte entre la 5.ª y 6.ª
inferiores vértebra torácica
Pleura izquierda
Pleura derecha
Relieve
Relieve del esófago del esófago Lig. pulmonar izquierdo Seno oblicuo del pericardio
Relieve de la aorta torácica N. vago izquierdo Lig. pulmonar derecho
Esófago N. vago derecho
Aorta V. ácigos
Conducto torácico Corte a nivel de la
Nivel del límite inferior 6.ª vértebra torácica
de la cavidad torácica A. y v. intercostales posteriores
Pleura derecha
Esófago
N. vago izquierdo Transcavidad de los epiplones
N. vago derecho Hígado
Hemidiafragma derecho
Estómago V. cava inferior
Aorta Conducto torácico
Aorta V. ácigos
Hemidiafragma izquierdo
N. esplácnico mayor derecho N. esplácnico mayor derecho
Pleura izquierda Pleura derecha
2.ª vértebra lumbar 2.ª Vértebra lumbar
Hemidiafragma derecho
Fig. 105-4. A la izquierda, topografía de los órganos del mediastino, vista posterior. Se han resecado la aorta, el esófago y otros
elementos. A la derecha se observan cuatro cortes horizontales a diversos niveles.
formar el plexo esofágico posterior. De este plexo se origina el – Abajo: el esófago se relaciona con la cara posterior del pericar-
tronco vagal posterior. dio fibroso que corresponde al seno oblicuo del pericardio y al
Los troncos simpáticos derecho e izquierdo son más late- atrio [aurícula] izquierdo (figs. 105-7 y 105-8). El nervio vago
rales, en un plano posterior, por delante de las cabezas de las izquierdo tiende a colocarse en la cara anterior del esófago.
costillas, aplicados a ellas por la pleura parietal.
Relaciones derechas
Relaciones anteriores Estas se hallan divididas en tres segmentos por el arco de la
Son diferentes arriba y abajo (fig. 105-6): vena ácigos (fig. 105-9):
– Arriba: el esófago se relaciona sucesivamente con la cara A. Encima del arco de la vena ácigos: el esófago es rebasado
posterior de la tráquea, luego con su bifurcación. En este lu- por la tráquea. El borde derecho se relaciona con la pleura pa-
gar, está en contacto con la cara posterior del bronquio prin- rietal, porción mediastínica, que lo separa del lóbulo superior
cipal izquierdo, unido a este, así como a la tráquea, por fibras del pulmón derecho.
bastante laxas del músculo broncoesofágico. En el ángulo B. A nivel del arco de la vena ácigos: el esófago es cruzado de
traqueoesofágico izquierdo asciende el nervio laríngeo recu- atrás hacia adelante por la vena ácigos, que describe su arco, y
rrente izquierdo, con los nodos linfáticos que lo acompañan. por la arteria bronquial derecha, originada de la 4.ª arteria inter-
En el ángulo de bifurcación traqueal se ubican los nodos lin- costal aórtica derecha. El nervio vago derecho, que ha cruzado la
fáticos traqueobronquiales inferiores. cara lateral derecha de la tráquea, pasa medial al arco de la vena
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Esófago 1223
A. subclavia izquierda
A. carótida común izquierda
Arco del conducto torácico
A. y n. vertebrales
A. subclavia derecha
Conducto torácico Ganglio cervicotorácico
N. laríngeo recurrente derecho A. carótida común derecha
Esófago
N. vago derecho
Conducto torácico Vena intercostal superior derecha
Tronco simpático torácico derecho
V. hemiácigos accesoria
Aorta torácica
V. ácigos
Tronco simpático torácico izquierdo
Conducto torácico
N. esplácnico mayor izquierdo
V. ácigos
V. hemiácigos N. esplácnico mayor derecho
N. esplácnico menor derecho
Cisterna del quilo
Fig. 105-5. Aorta torácica y venas ácigos, vista posterior del mediastino y de la base del cuello.
ácigos y alcanza así el borde derecho del esófago, para luego en- esófago se pone en contacto con la arteria subclavia izquier-
trar en contacto con el bronquio de la raíz pulmonar derecha. da. Entre ambas arterias desciende el nervio vago izquierdo,
C. Debajo del arco de la vena ácigos: el nervio vago derecho, hacia la cara anterior de la aorta.
que se dirige hacia la cara posterior del esófago, atraviesa en B. A nivel del arco aórtico: el esófago es rechazado hacia la
forma de X alargada su borde derecho. La vena ácigos queda derecha por esta enorme arteria, cuyos latidos se observan
por detrás y lateral. Aquí, la pleura parietal (porción mediastí- en la esofagoscopia. Debajo del arco aórtico pasa el nervio
nica) se deprime entre la vena y el esófago, formando el rece- laríngeo recurrente izquierdo, que se dirige hacia el ángulo
so vertebromediastínico. traqueoesofágico izquierdo.
C. Debajo del arco aórtico: por su borde izquierdo, el esófa-
En cirugía, la sección entre dos ligaduras del arco de la vena go se relaciona con el espacio situado entre la raíz pulmonar
ácigos permite exponer la totalidad del esófago torácico a través izquierda adelante y la aorta descendente atrás. La pleura se
de la cavidad pleural derecha. deprime entre estos dos elementos y forma un receso vertical,
poco profundo, que se denomina receso interaorticoesofágico,
Relaciones izquierdas unido por detrás del esófago al receso vertebromediastínico
Están divididas en tres segmentos por el arco aórtico, de derecho por un tejido conectivo más o menos espeso: el liga-
mayor calibre que el arco de la vena ácigos (fig. 105-10): mento interpleural [de Morosow]. Ambos recesos y el ligamen-
to mencionado son muy variables en presencia y entidad.
A. Por encima del arco aórtico: el esófago se relaciona con la
arteria carótida común izquierda, situada algo por delante de Esos ramos forman un plexo del cual emergen dos o tres ra-
él; algo por detrás del tronco de esta, el borde izquierdo del mos que descienden por la cara anterior del esófago y se unen
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1224 Sistema digestivo supradiafragmático
Esófago
Tráquea
V. intercostal superior izquierda
N. vago izquierdo
N. frénico izquierdo
A. carótida común izquierda
A. tiroidea ima
Tronco braquiocefálico
Arco aórtico
V. cava superior
Ganglio cardíaco
Ligamento arterioso
A. pulmonar derecha
Fig. 105-6. Arco aórtico y ligamento arterioso (el borde anterior del pulmón izquierdo ha sido reclinado lateralmente).
Cartílago cricoides
Tráquea
Istmo de la glándula tiroides
Médula espinal
Duramadre
3.ª vértebra torácica
V. braquiocefálica izquierda
Esófago
Tronco braquiocefálico
Nodos prepericárdicos
Nodos traqueobronquiales
inferiores Esternón
A. pulmonar derecha Aorta
Tejido adiposo retroesternal
V. pulmonar superior izquierda
Aurícula [orejuela]
derecha
Atrio izquierdo Pericardio
Válvula atrioventricular
Tabique interatrial derecha [tricúspide]
Aorta torácica
Orificio del seno coronario Hígado Diafragma
Fig. 105-7. Corte sagital mediano del tórax, parte izquierda del corte.
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Esófago 1225
N. laríngeo
recurrente izquierdo Tráquea
N. vago derecho
Arco aórtico
Arco de la
v. ácigos
N. vago izquierdo R. bronquiales
de la aorta torácica
R. bronquial
Bronquio
Bronquio principal principal derecho
izquierdo
R. bronquial
R. bronquial
derecha inferior
V. pulmonar
inferior izquierda
Pericardio
Lig. pulmonar
V. pulmonar
inferior derecha
Esófago
Fig. 105-8. Nervios vagos por detrás de los bronquios principales, vista posterior (según M. Latarjet y Magnin).
a sus homólogos provenientes del vago derecho formando el Travesía diafragmática
plexo esofágico anterior. De este plexo surge el tronco vagal an-
terior, que atraviesa el diafragma por delante del esófago. El hiato esofágico es un orificio muscular del diafragma
El nervio vago izquierdo acompaña al esófago, respecto del que constituye un esfínter funcional externo para el esófago
cual queda anterior, y se divide en cierto número de ramos por (figs. 105-11 y 105-12). Numerosos trabajos han tratado de
debajo de la raíz pulmonar. Esos ramos forman un plexo del cual establecer la relación entre el esófago y el diafragma: el liga-
emergen dos o tres ramos que descienden por la cara anterior mento frenoesofágico, entre el esófago y las formaciones mus-
del esófago, se unen a sus homólogos provenientes del vago de- culares y conectivas adyacentes (Gambarelli). Sea como fuere,
recho y forman el plexo esofágico anterior. De este plexo surge sus conexiones son siempre lo bastante laxas como para que se
el tronco vagal anterior, que atraviesa el diafragma por delante pueda aislar por disección al esófago del diafragma y atraerlo
del esófago. hacia el abdomen; al mismo tiempo, son lo suficientemente fir-
El acceso quirúrgico al esófago por la vía transpleural izquier- mes para que las fibras conjuntivo-músculo-esofágicas no per-
da no permite verlo en su totalidad, pues el arco aórtico es un mitan el desarrollo de hernias hiatales del estómago hacia el
obstáculo que dificulta la exposición total. mediastino.
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1226 Sistema digestivo supradiafragmático
2.º ganglio
torácico
A. torácica interna
Esófago
V. braquiocefálica derecha
N. vago
V. braquiocefálica izquierda
V. intercostal V. cava superior
superior derecha N. frénico
Arco de la v. ácigos Arco aórtico
A. pericardiofrénica
A. y v. intercostales
posteriores A. pulmonar derecha
Tronco simpático Bronquio
torácico principal derecho
V. ácigos
V. pulmonar
N. vago superior derecha
V. pulmonar
inferior derecha
Raíces del nervio
esplácnico mayor A. pericardiofrénica
V. cava inferior
Grasa
prepericárdica
Diafragma
Fig. 105-9. Mediastino visto por su cara derecha. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpado
la pleura.
Los troncos vagales atraviesan el hiato esofágico aplicados el dado del hígado por la parte más alta del vestíbulo, detrás del cual
posterior, a la cara posterior y el anterior, a la cara anterior del se encuentra el tronco vagal posterior, por delante de la aorta y del
esófago. pilar derecho del diafragma, debajo del peritoneo en dirección al
La travesía diafragmática del esófago, situada por encima y plexo celíaco. El borde izquierdo del esófago se continúa hacia la
delante de la travesía de la aorta, está en relación, atrás, con la re- vertiente derecha de la curvatura gástrica mayor, con la que forma
gión mediastínica posterior. La aorta ocupa el centro de esta la incisura del cardias, abierta arriba. La cara posterior del esófago
región; tiene por atrás el conducto torácico y los nervios esplác- está desprovista de peritoneo, pues la hoja que tapiza la cara pos-
nicos, a la derecha, la vena ácigos y a la izquierda, la hemiácigos. terior del estómago se refleja hacia abajo sin exceder el cardias.
La pleura limita lateralmente esta estrecha región, desbordando El tronco vagal anterior está aplicado a la cara anterior
algo sobre la cara anterior de la aorta. del esófago. Las ramas esofágicas de la arteria gástrica izquier-
da y las ramas superiores de la arteria gástrica posterior, de la
Porción abdominal del esófago arteria esplénica, se aplican a las caras anterior y posterior del
esófago.
En su porción abdominal, el esófago está en contacto con
el peritoneo que cubre solamente su cara anterior (fig. 105-
13). Esta hoja proviene de la cara abdominal del diafragma. VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN
Desciende, a la izquierda, sobre la cara anterior del estómago y
directamente abajo para constituir la hoja anterior del omento
Arterias
[epiplón] menor. El esófago abdominal se ubica por detrás del
peritoneo, profundo, oculto por el lóbulo izquierdo del hígado. Estudiadas por Swigart, González, Ferreira Luis N., Ruiz Liard,
Su borde derecho se relaciona con el vestíbulo de la bolsa entre otros, son numerosas y se escalonan en toda la longitud
omental [transcavidad de los epiplones]. Separado del lóbulo cau- del conducto. Se originan de las arterias vecinas:
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Esófago 1227
Esófago
A. carótida común izquierda
A. subclavia izquierda
N. vago izquierdo
V. braquiocefálica izquierda
Conducto torácico
Vasos tímicos
Arco aórtico V. intercostal superior izquierda
N. frénico y vasos
pericardicofrénicos izquierdos N. laríngeo recurrente
Ganglio cardíaco izquierdo
Ligamento arterioso N. vago izquierdo
A. pulmonar izquierda
V. pulmonar superior izquierda V. hemiácigos accesoria
Bronquio principal izquierdo Aorta torácica
Tronco simpático
V. pulmonar inferior izquierda torácico izquierdo
R. comunicante para
el 6.º n. intercostal
V. hemiácigos
Pericardio
Grasa prepericárdica Raíces del n.
esplácnico mayor
Diafragma
Fig. 105-10. Mediastino visto por su cara izquierda. Se ha seccionado la raíz pulmonar, se ha retirado el pulmón y se ha extirpa-
do la pleura.
– En el cuello: las arterias esofágicas superiores son propor- en la porción inferior, que comunica ampliamente, abajo, con
cionadas por las arterias tiroideas inferiores, ramas del tronco el plexo submucoso del estómago. Aparece en la superficie del
tirocervical de la arteria subclavia. esófago a niveles variables y termina:
– En el tórax: las arterias esofágicas medias provienen directa-
mente de la aorta, de las arterias bronquiales y de las arterias – En el cuello, en las venas tiroideas inferiores.
intercostales, de la rama esofagotraqueal de la arteria tiroidea – En el tórax, en las venas frénicas superiores, bronquiales, pe-
inferior que desciende por la cara lateral de la tráquea, cerca ricárdicas y finalmente, por medio de la vena ácigos, en el sis-
de su cara posterior. Esta rama se anastomosa en la parte de- tema cava superior.
recha con la arteria bronquial, mientras que a la izquierda lo – En el abdomen, drenan en la vena gástrica izquierda por in-
hace con ramas originadas de la aorta. termedio de sus colaterales gastroesofágicas, tributarias del
– En el abdomen: las arterias esofágicas inferiores provienen territorio de la vena porta hepática.
de las arterias frénicas inferiores y de la gástrica posterior. De
estas arterias, todas de pequeño diámetro, se origina una red Debe señalarse que los plexos venosos submucosos del ter-
submucosa, bastante pobre, que traduce la poca actividad cio inferior del esófago establecen una comunicación entre el
funcional del esófago a este nivel. sistema de la vena cava superior y el sistema de la vena porta
hepática: la anastomosis portocava. En afecciones que causan
Venas hipertensión portal (cirrosis hepática), los plexos venosos esofá-
gicos se hipertrofian (várices esofágicas) y pueden producir he-
Provienen de un plexo submucoso desarrollado sobre todo morragias esofágicas mortales.
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1228 Sistema digestivo supradiafragmático
Pleura Fascículo esofágico derecho – Nodos linfáticos mediastínicos: yuxtaesofágicos, traqueo-
Esófago Fascículo esofágico izquierdo bronquiales y paratraqueales.
Centro tendinoso del diafragma – Nodos linfáticos abdominales: gástricos izquierdos y celíacos.
Ciertos colectores linfáticos transcurren en la submucosa y
emergen en un punto más o menos alejado de su lugar de origen.
Lámina preesofágica
Fascia diafragmática
Nervios
Aseguran una inervación sensitiva, poco desarrollada, y una
inervación motora, parasimpática y simpática. El sistema para-
simpático llega al esófago por el nervio laríngeo recurrente iz-
quierdo. En el segmento suprabronquial, los nervios se originan
directamente del vago derecho; aquí, del lado izquierdo, son
proporcionados por el nervio laríngeo recurrente izquierdo, ramo
del vago. Algunos ramos llegan al esófago y se dividen en ramos
Fascículo esofágico izquierdo cortos que lo penetran por sus caras anterior y posterior. En el seg-
Fascículo esofágico derecho mento infrabronquial, los ramos de ambos vagos, muy ramifica-
Fascia diafragmática dos y comunicados entre sí, se reparten por sus paredes antes de
Porción lumbar del diafragma penetrarlo.
El simpático adopta la vía de los nervios vasculares y llega al
Fig. 105-11. Corte esquemático sagital paramediano que esófago con las arterias. El esófago abdominal también recibe
pasa por el hiato esofágico del diafragma (según Gambarelli). ramas directas de los nervios esplácnicos (véase Cardias).
EXPLORACIÓN DEL ESÓFAGO
Linfáticos En el hombre vivo, el esófago se puede explorar por endos-
Se originan de dos plexos: uno submucoso y otro intramus- copia (esofagoscopia) y por radiología.
cular; desde aquí se ordenan en conductos que atraviesan los
bordes del esófago y se dirigen a los nodos linfáticos más próxi-
mos. Escalonados en toda la extensión del esófago, son, por lo
Esofagoscopia
tanto, tributarios de: Se utiliza un fibroscopio introducido por la boca, por el cual
se observa el interior del órgano: primero, su orificio superior o
– Nodos linfáticos cervicales: yugulares superficiales y para- boca del esófago, y después su mucosa, que se despliega hasta
traqueales. el estrechamiento diafragmático.
Esófago Fascículo esofágico derecho
Fascículo esofágico izquierdo V. cava inferior
Zona débil
Fascículo principal izquierdo
Fascículo esofágico derecho
Pilar izquierdo
Pilar derecho
Fig. 105-12. Vista posterosuperior del hiato esofágico (según Gambarelli).
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Esófago 1229
A. gástrica izquierda Peritoneo
A. hepática común R. hepáticos
Epiplón menor Esófago
Diafragma
Lóbulo izquierdo del hígado
N. vago izquierdo
R. gástricos anteriores
R. esofágicas de la
a. gástrica izquierda
V. porta hepática N. anterior de la curvatura menor
A. gástrica derecha Tronco celíaco
Conducto colédoco A. gástrica izquierda
Vesícula biliar A. esplénica
Páncreas
A. gastroduodenal
Píloro
Duodeno
Estómago
Epiplón mayor
A. gastroepiploica
derecha
Fig. 105-13. Región de la curvatura menor del estómago y raíz hepática.
La pared esofágica normal es elástica, sensible a los movi- Ecografía endoscópica o ecoendoscopia
mientos respiratorios y a los latidos aórticos y cardíacos.
La mucosa es rosada, a veces blanquecina, contrastando con La ecografía endoscópica esofágica se realiza mediante un en-
la mucosa gástrica más oscura. doscopio combinado con un transductor de ecografía, que gene-
Los aspectos patológicos son variados. La esofagoscopia per- ra una imagen de la pared del esófago y del tejido que lo circunda.
mite extraer fragmentos de pared patológica con objeto de su La proximidad del transductor al área que se explora produce una
examen ulterior (biopsia). imagen con mayor resolución que otros estudios por imágenes.
Esta técnica permite guiar la toma de muestras de las estructuras
que se observan, como nodos linfáticos o tumores. Sus aplica-
Radiología ciones principales son la estadificación del cáncer esofágico, la
valoración de la displasia del esófago del Barrett y el estudio de
El sujeto examinado debe situarse en posición oblicua ante- los tumores submucosos.
rior, con preferencia derecha, lo que despeja el mediastino pos-
terior, donde se observa el esófago (fig. 105-14).
La radioscopia, después de la deglución de una sustancia ANATOMÍA FUNCIONAL
opaca a los rayos X (solución baritada), permite seguir su progre-
sión, siempre muy rápida. Una detención diafragmática asegura En el esófago se produce el tercer tiempo de la deglución o
en general el llenado del tubo esofágico, cuya extremidad infe- tiempo esofágico, que conduce el bolo alimenticio de la faringe
rior aparece delgada y afilada en dirección al estómago. Ante la al estómago. Este tiempo no está sometido a la voluntad. La du-
presunción de perforación esofágica, preferentemente debería ración varía con el espesor del bolo alimenticio. Su progresión se
utilizarse un medio de contraste hidrosoluble. halla asegurada por las contracciones peristálticas del esófago
que se oponen al reflujo, aun en decúbito dorsal o con la cabeza
La radiografía permite captar los diferentes momentos de
esta progresión y los aspectos patológicos eventuales: tumores, hacia abajo. El hiato esofágico tiene la acción de un esfínter
tónico, en reposo, tal que nadie tiene conciencia de las fermen-
estrechamientos, reflujo o divertículos.
taciones que se producen en el estómago ni de los olores que
También se utiliza la luz esofágica para la alimentación gástri-
estas despiden. En el momento de la deglución, el diafragma no
ca directa por sonda nasal u oral.
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1230 Sistema digestivo supradiafragmático
Faringe Impronta del bronquio Estrechamiento
principal izquierdo broncoaórtico
Impronta
del bronquio
principal
izquierdo
Esófago
Estómago
Cardias
Esófago Cardias
Fig. 105-14. Radiografía del esófago, con deglución de medio de contraste radiopaco (papilla de bario), proyección oblicua
derecha, que permite ver trayecto, estrechamientos y dilataciones del esófago.
impide la progresión del bolo alimenticio. La expulsión por la los abdominales, se explica fácilmente por la resistencia que po-
boca de los alimentos contenidos en el estómago constituye el dría ofrecer el antiperistaltismo esofágico o los estrechamientos
vómito. Su potencia, suscitada por la contracción de los múscu- anatómicos normales de este conducto.
Véanse Casos clínicos: Hernia hiatal, Várices esofágicas
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Pared abdominal
XXI
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Capítulo 106: Músculos, fascias y
aponeurosis del
abdomen 1233
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Músculos, fascias y aponeurosis del
abdomen
106
Son estructuras que cierran la cavidad abdominal por adelan- que lo marcan. Está rodeado por una vaina fibrosa muy resis-
te y a los lados. Se distinguen de cada lado: los músculos recto tente, sobre la que convergen lateralmente las aponeurosis de
del abdomen y piramidal, que son longitudinales; los múscu- inserción de los tres músculos anchos: oblicuo externo, obli-
los oblicuo externo, oblicuo interno y transverso del abdo- cuo interno y transverso del abdomen. Su vaina se describe más
men, que son músculos anchos. Participan en un número de- adelante. Medialmente, las fibras constitutivas de la vaina de los
terminado de regiones y de formaciones de la pared abdominal. dos músculos rectos del abdomen se reúnen y forman la línea
Recordemos que una aponeurosis es una formación fibrosa alba. Por su cara profunda, el músculo, por intermedio de la capa
propia del extremo de un músculo donde se forma un tendón posterior de su vaina, se relaciona con el tejido extraperitoneal,
expandido. Esta aponeurosis puede constituir una membrana con el peritoneo parietal y con las vísceras abdominales. Dentro
que recubre a otro músculo o formar un tendón ancho y aplana- de la vaina del músculo recto del abdomen se encuentra, de
do. La fascia, en cambio, es una formación fibrosa que cubre o abajo hacia arriba, el recorrido de la arteria epigástrica infe-
rodea a estructuras anatómicas, entre ellas a músculos, formán- rior, rama de la arteria ilíaca externa, que asciende al encuentro
doles una vaina o separándolos en capas o grupos. de la rama terminal de la arteria torácica interna, la arteria
epigástrica superior, rama de la arteria subclavia, que llega al
músculo por su parte superomedial. Ambas arterias se anasto-
MÚSCULOS DE LA REGIÓN mosan con frecuencia, estableciendo una larga vía anastomótica
ANTEROLATERAL DEL ABDOMEN arterial en relación con el músculo recto del abdomen, entre las
ramas de la arteria subclavia y de la arteria ilíaca externa.
Se describen por separado las inserciones, su constitución
anatómica y las relaciones de cada uno de ellos. Su inervación y
vascularización poseen bastantes puntos en común como para Músculo piramidal
estudiarlas en conjunto. Es una formación muscular rudimentaria, delgada y aplanada.
Cuando existe, se inserta abajo en el cuerpo del pubis, entre la
sínfisis y la espina. La inserción superior se realiza en la cara lateral
Músculo recto [mayor] del abdomen de la línea alba.
Es un músculo acintado, situado anteriormente, lateral al pla- Está situado por delante del músculo recto del abdomen, en
no mediano, extendido desde la parte anteroinferior del tórax su parte baja, en el interior de la vaina que los contiene. Su cara
hasta el pubis (fig. 106-1). posterior se aplica a este músculo, del cual lo separa una hoja
fibrosa delgada. La cara anterior está separada de la piel y del
Inserciones y constitución anatómica tejido subcutáneo por la capa anterior de la vaina del músculo
recto del abdomen.
La inserción superior del recto del abdomen se divide en
tres lengüetas que se fijan de esta manera: la lengüeta lateral
es la más alta y la más ancha de las tres y se fija en el borde infe- Músculos anchos del abdomen
rior del 5.º cartílago costal; la lengüeta media, en el borde infe-
rior del 6.º cartílago; la lengüeta medial, en el borde inferior del Son láminas musculares que ocupan la parte anterior y lateral
7.º cartílago costal, y llega hasta el proceso xifoides. de la pared abdominal. Se las describe de la superficie hacia la
De estas inserciones, las fibras musculares orientadas de arri- profundidad.
ba hacia abajo forman un músculo que se estrecha a medida
que desciende hacia el pubis. Las fibras musculares, de trecho en Músculo oblicuo externo [mayor] del abdomen
trecho, se encuentran interrumpidas por intersecciones tendi- Inserciones y constitución anatómica
nosas, en número de tres o cuatro, una a la altura del ombligo,
Arriba: se origina en la cara lateral externa, en el borde in-
dos más arriba y una por debajo del ombligo.
ferior de las siete u ocho últimas costillas, por digitaciones cuyo
Su inserción inferior se halla sobre el cuerpo del pubis, entre conjunto dibuja una línea dentada, orientada de arriba hacia
la espina y la sínfisis, en la vertiente anterior de la parte superior abajo, de adelante hacia atrás y lateralmente, que se entrecruzan
y en la cara anterior del pubis. El músculo dispone aquí de un
con las digitaciones de los músculos serrato anterior y dorsal an-
tendón plano y cuadrilátero, bastante corto. cho, abajo (fig. 106-2).
De esta línea de inserción, el músculo oblicuo externo se
Relaciones expande en abanico y se dirige a la vez hacia abajo, adelante
Este músculo es superficial, y en los individuos delgados y y medialmente. Los fascículos superiores son horizontales, los
musculosos su contorno es perfectamente visible bajo la piel de fascículos inferiores y posteriores son verticales y los fascícu-
la pared abdominal, al igual que las intersecciones tendinosas los medios son oblicuos.
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1234 Pared abdominal
Esternón 5.º cartílago costal
6.º cartílago costal
7.º cartílago costal
M. recto del abdomen
Intersecciones tendinosas
Línea alba
M. recto del abdomen
Fosa ilíaca
M. piramidal
Abertura [estrecho]
superior de la pelvis
Espina púbica
Foramen obturador
Pubis
Sínfisis del pubis
Fig. 106-1. Músculo recto del abdomen y músculo piramidal, bilaterales. Vista anterior.
5.a costilla
M. recto del abdomen
6.a costilla Porción abdominal
del m. pectoral mayor
7.a costilla M. serrato anterior
8.a costilla Inserciones costales del m. oblicuo
M. dorsal ancho externo del abdomen
9.a costilla
10.a costilla M. oblicuo externo
M. dorsal ancho del abdomen
11.a costilla
M. dorsal ancho
M. oblicuo externo
del abdomen Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen
Ilion Inserción en el labio externo
de la cresta ilíaca
Lig. inguinal
Anillo inguinal superficial
Pubis
Fig. 106-2. Músculo oblicuo externo del abdomen. Vista lateral.
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1235
Las inserciones terminales se realizan mediante una hoja El borde inferior de la aponeurosis del músculo oblicuo
tendinosa de inserción, la aponeurosis del músculo oblicuo externo ubicado lateralmente al pubis constituye una cinta
externo, que se fija: fibrosa, extendida desde la espina ilíaca anterior superior del
Adelante: en el borde lateral de la vaina de los músculos ilion, hasta la espina púbica: es el ligamento inguinal. En este
rectos del abdomen, adhiere firmemente a la hoja anterior de se distinguen tres porciones:
división de la aponeurosis del músculo oblicuo interno, excepto
en la parte inferior vecina al pubis, donde simplemente se aplica A. Una porción lateral, situada por delante del músculo
a ella, hasta el plano mediano. La aponeurosis de inserción del iliopsoas. Sus fibras se insertan por dos haces en la fascia lata
músculo oblicuo externo contribuye a formar la capa anterior de y entre ellas pasa el nervio cutáneo femoral lateral; el resto se
la vaina del músculo recto del abdomen. En el plano mediano, adhiere a la fascia ilíaca. El espacio cerrado por esta porción
sus fibras terminan entrecruzándose con las fibras del músculo del ligamento inguinal es la laguna muscular.
oblicuo externo del lado opuesto y contribuyen a formar, junto B. Una porción intermedia, entre la precedente y la siguiente.
con las otras aponeurosis de inserción de los músculos anchos, Corresponde a la laguna vascular, que contiene al anillo fe-
la línea alba (véase más adelante), extendida desde el proceso moral, los vasos linfáticos, y el pasaje de los vasos femorales.
xifoides hasta la sínfisis del pubis. C. Una porción medial, que corresponde al ligamento lacu-
Abajo: el extremo inferior de la aponeurosis del oblicuo
nar y al ligamento reflejo. Las fibras de la aponeurosis del
externo constituye estructuras de inserción medial, a nivel del oblicuo externo se reflejan hacia el pubis y forman el liga-
pubis, y otras ubicadas más lateralmente, formando el ligamen-
mento lacunar. Este se inserta: en la espina púbica, en la
to inguinal. Por último, y en una ubicación más lateral, sus fi-
cara anterior de la superficie angular del pubis y en la cresta
bras musculares se insertan en la cresta ilíaca.
pectínea. El ligamento reflejo [de Colles] está formado por
La aponeurosis del oblicuo externo forma, para su inser-
las fibras de inserción medial del ligamento inguinal que se
ción en el pubis, cintillas fibrosas que constituyen los límites del
reflejan hacia arriba y que pasan por detrás del anillo ingui-
anillo inguinal superficial (fig. 106-3). El límite lateral es el
nal superficial.
pilar lateral; se trata de una hoja de unos 5 mm de ancho de
dirección oblicua, que describe un trayecto helicoidal con con-
Estas dos últimas porciones están incurvadas sobre sí mismas,
cavidad superior y medial.
y se presenta una depresión cóncava hacia arriba, subyacente a
El pilar medial está constituido por las fibras de la aponeu-
los elementos del cordón espermático o el ligamento redondo
rosis del oblicuo externo que pasan mediales al anillo ingui-
del útero. Entre la porción lateral y la intermedia se desprende el
nal superficial. Las fibras se prolongan pasando por delante de
arco iliopectíneo (véase, más adelante, ligamento inguinal).
la vaina del músculo recto del abdomen. Este grupo de fibras es
Lateralmente al ligamento inguinal, el músculo oblicuo ex-
acintado y ligeramente más ancho que el pilar lateral. Las fibras
terno se inserta mediante fibras carnosas mezcladas con fibras
del pilar medial se entrecruzan en el plano mediano con las del
lado opuesto. cortas tendinosas en la mitad anterior del labio lateral de la
El ángulo de separación de ambos pilares también delimita al cresta ilíaca, hasta la espina ilíaca anterior superior.
anillo inguinal superficial. Sobre el ángulo lateral se encuen-
tra un sistema de fibras arciformes que llenan este ángulo, exten- Relaciones
diéndose entre los pilares; son las fibras intercrurales [arcifor- El oblicuo externo es un músculo superficial que ocupa la
mes de Nicaise]. Las fibras intercrurales son fibras de cohesión parte anterolateral del abdomen entre el tórax, la cresta ilíaca,
y refuerzo de la aponeurosis del músculo oblicuo externo. Hay la raíz del muslo y el plano mediano. Atrás se halla en contacto
fibras más laterales, de concavidad superior, y más mediales, de con el músculo dorsal ancho abajo, del cual está separado por
concavidad inferior. Cubren el ángulo, transformándolo en un el triángulo lumbar inferior [de Jean Louis Petit], cuya base
lado. corresponde a la cresta ilíaca (fig. 106-5). Por su cara profun-
Pilar medial
Aponeurosis del
m. oblicuo externo
Laguna muscular
Lig. inguinal
Arco iliopectíneo Lig. reflejo
Fibras intercrurales
Laguna vascular Anillo inguinal superficial
Lig. lacunar
Pilar lateral Espina púbica
Pubis
Fig. 106-3. Esquema de las inserciones inferomediales del músculo oblicuo externo del abdomen.
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1236 Pared abdominal
5.a costilla
6.a costilla
7.a costilla M. oblicuo externo
del abdomen
8.a costilla
M. recto del abdomen
9.a costilla
10.a costilla M. oblicuo externo
del abdomen
11.a costilla
Inserción proximal del m. oblicuo
12.a costilla interno del abdomen
Aponeurosis
M. erector del m. oblicuo interno
de la columna
Inserción distal
del m. oblicuo interno
Ilion
M. oblicuo interno
del abdomen
Lig. inguinal
Pubis M. cremáster
Fig. 106-4. Músculo oblicuo interno del abdomen. Vista lateral.
da, se aplica sobre el músculo oblicuo interno. Sus inserciones abdomen se cruzan en forma de X con las del músculo oblicuo
a nivel del ligamento inguinal establecen relaciones bastante externo. Sus fibras son oblicuas hacia arriba, adelante y medial-
complejas que se estudiarán más adelante. mente.
Inserciones de origen. Se ubican:
Músculo oblicuo interno [menor] del abdomen
Profundo con respecto al precedente, ocupa como él el espa- – En los procesos espinosos de las últimas vértebras lumbares.
cio iliocostal (figs. 106-4 y 106-5). – En una hoja aponeurótica, confundida con la hoja posterior
de la fascia toracolumbar.
– En el intersticio de los tres cuartos anteriores de la cresta ilía-
Inserciones y constitución anatómica
ca por dentro del músculo oblicuo externo.
La dirección de las fibras del músculo oblicuo interno del – En la espina ilíaca anterior superior.
M. serrato posterior inferior
Fascia toracolumbar 12.a costilla
M. dorsal ancho Lig. lumbocostal
seccionado y reclinado
Aponeurosis del m. transverso A. y v. intercostales posteriores
del abdomen
Triángulo lumbar superior
Raíz vasculonerviosa M. oblicuo externo del abdomen
M. iliocostal lumbar
M. oblicuo interno del abdomen
M. dorsal ancho
seccionado y reclinado
Triángulo lumbar inferior
Cresta ilíaca
Proceso [apófisis] espinoso
de la 5.ª vértebra lumbar
Fig. 106-5. Triángulo lumbar superior. La línea punteada representa el borde inferolateral del músculo dorsal ancho.
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1237
– En el tercio lateral del ligamento inguinal, profunda al múscu- nal: cuando así ocurre, constituyen el tendón conjunto, que
lo oblicuo externo. se inserta en el pubis, por delante y lateral a las inserciones del
Inserciones terminales. Se extienden desde la 12.ª costilla, músculo recto del abdomen. Fibras musculares se desprenden
pasando por la línea alba hasta el pubis: del borde inferior del músculo oblicuo interno, en las cercanías
Los fascículos posteriores se fijan en el borde inferior y en de la espina ilíaca anterior superior y del ligamento inguinal, en
la extremidad anterior de las tres últimas costillas y en el 10.º car- dirección al testículo: es el músculo cremáster, que rodea al
tílago costal. En el intervalo de las costillas se continúa con los cordón espermático y se pierde hacia el testículo en forma de asa
músculos intercostales internos. sobre la fascia espermática interna, entremezclado con la fascia
Los fascículos medios son los comprendidos entre los fas- cremastérica.
cículos costales y los pubianos. Son los que dan origen a la apo-
neurosis anterior del músculo. Llegan al plano mediano por una Relaciones
hoja tendinosa ancha, la aponeurosis anterior del músculo
El músculo oblicuo interno está cubierto adelante por el
oblicuo interno. Esta se divide en dos hojas, una de las cua-
músculo oblicuo externo, atrás por el músculo dorsal ancho, for-
les pasa por delante y la otra por detrás del músculo recto del
mando el área del triángulo lumbar inferior, delimitado por los
abdomen. La hoja posterior, que pasa por detrás del músculo
bordes de estos músculos. A su vez, cubre al músculo transverso
recto del abdomen, por debajo de la 10.ª costilla, se fusiona con
la aponeurosis anterior del músculo transverso del abdomen y del abdomen. El borde posterior contribuye a formar el trián-
ambas terminan en la línea alba. La hoja anterior se fusiona con gulo lumbar superior [cuadrilátero lumbar de Grynfelt], cuyos
la aponeurosis del músculo oblicuo externo y termina como la lados son: medial, el borde lateral del músculo erector de la co-
precedente. lumna; arriba, el borde inferior de la 12.ª costilla (fig. 106-5).
Abajo, en el tercio inferior del abdomen, la aponeurosis de El borde inferior del músculo serrato posterior e inferior forma
inserción del músculo oblicuo interno, sin dividirse, pasa ente- el cuadrilátero. Sus inserciones anteriores e inferiores tienen las
mismas relaciones complejas que las del músculo oblicuo exter-
ramente por delante del músculo recto del abdomen para lle-
gar a la línea alba. Las fibras más bajas se apartan del ligamen- no. Se estudiarán más adelante.
to inguinal y pasan en puente sobre el cordón espermático o
el ligamento redondo del útero. En ocasiones, el borde inferior Músculo transverso del abdomen
de la aponeurosis del oblicuo interno se aplica a las fibras de la Subyacente a los dos precedentes, su denominación se debe
aponeurosis del músculo transverso que forman la hoz ingui- a la dirección de sus fibras (fig. 106-6).
5.a costilla
6.a costilla
M. recto del abdomen
7.a costilla
8.a costilla
9.a costilla Inserciones del m. transverso
10.a costilla
11.a costilla
Proceso costal
12.a costilla
Proceso transverso M. transverso del abdomen
Inserción posterior
del m. transverso del abdomen
M. recto del abdomen
Proceso transverso
Ilion
Aponeurosis del
m. transverso del abdomen
Lig. inguinal
Hoz inguinal
Pubis
Fig. 106-6. Músculo transverso del abdomen. Vista lateral. El músculo recto del abdomen ha sido seccionado y extirpado
parcialmente.
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1238 Pared abdominal
Inserciones y constitución anatómica transverso del abdomen le llega por la cara superficial. Su
Inserciones de origen. Se sitúan: inervación motora se ubica entre el plano del músculo transver-
so del abdomen y el del músculo oblicuo interno.
La incisión de los músculos anchos (cirugía abdominal o lum-
– Arriba y adelante, en la cara medial de las seis últimas costillas, bar) debe tener en cuenta la dirección general de los nervios
mediante digitaciones que se entrecruzan con las del diafragma. motores, que quedan paralelos a esta, sea cual fuere la dirección
– Atrás, en los procesos transversos o costales de las vértebras de las fibras musculares.
lumbares desde la 12.ª torácica a la 5.ª lumbar por intermedio
de una hoja tendinosa: la fascia toracolumbar (véase, más
adelante, aponeurosis posteriores de inserción). Vascularización
– En los tres cuartos anteriores del labio medial de la cresta ilíaca.
Tres orígenes arteriales aseguran la nutrición de los
– Abajo, en el tercio lateral del ligamento inguinal.
músculos abdominales:
Las fibras musculares se dirigen en sentido transversal a la
A. De las seis últimas arterias intercostales para la parte superior.
región anterior, donde se continúan con una hoja tendinosa, la
B. De las arterias lumbares para la parte posterior.
aponeurosis anterior del músculo transverso del abdo-
C. De la arteria epigástrica inferior, anastomosada con la arteria
men. El borde lateral de esta hoja forma la línea semilunar [de epigástrica superior, dentro de la vaina del músculo recto del
Spiegel], de concavidad medial.
abdomen.
Inserciones terminales. Se efectúan por medio de esta hoja
fibrosa que pasa por detrás del músculo recto del abdomen en En forma accesoria, recibe ramas de las arterias circunfleja
sus dos tercios superiores y delante de él en su tercio inferior, ilíaca profunda y epigástrica superficial. En el ángulo carnoso
para alcanzar la línea alba. del músculo oblicuo externo, a un través de dedo por encima
En cuanto a los fascículos inferiores originados en el ligamento de la espina ilíaca anterior superior, el músculo oblicuo externo
inguinal y en la espina ilíaca anterior superior, se dirigen abajo y recibe una arteria (Salmon y Dor), rama de la arteria circunfle-
medialmente. Forman un tendón denominado hoz inguinal, que ja ilíaca superficial, que el cirujano puede seccionar en el curso
se inserta en el pubis por delante del músculo recto del abdomen de una apendicectomía ampliada hacia lateral. Además, existen
en la cresta pectínea. Cuando se une y se confunde con las fibras círculos anastomóticos que unen los tres orígenes arteriales en-
del músculo oblicuo interno, se forma el tendón conjunto. tre sí y que alcanzan al sistema de las arterias circunflejas ilíacas y
al de la arteria iliolumbar.
Relaciones Esta rica vascularización se vuelve exuberante en caso de
Es el músculo más profundo de este grupo. Está cubierto por trombosis de ciertas arterias: aorta abdominal, arterias ilíacas; su
el oblicuo interno en toda su extensión. Por detrás del borde desarrollo lleva al establecimiento de una vía supletoria.
posterior de este, tapiza el área del triángulo lumbar superior, Las venas, dispuestas como las arterias, pueden establecer
por la cual está en contacto con el músculo dorsal ancho (fig. una vía anastomótica entre los sistemas cava superior e inferior.
106-5). Su aponeurosis está reforzada atrás por el ligamento
lumbocostal, que se expande sobre la 12.ª costilla. Por su cara
profunda está en contacto con el peritoneo por intermedio del FASCIAS Y APONEUROSIS DEL ABDOMEN
tejido extraperitoneal y con la fascia transversalis, adelante;
atrás, se relaciona con la región lumbar y la celda renal. Fascias
Las fascias son hojas de tejido conectivo que cubren las dos
Inervación de los músculos caras de los diferentes músculos anchos. Entre estas, la fascia pro-
funda del músculo transverso es la más notable y se la deno-
de la pared abdominal mina fascia transversalis. Se extiende por toda la cara profunda
La proporcionan los seis últimos nervios intercostales y los del músculo. Es más gruesa en la parte inferior y medial del mús-
nervios iliohipogástrico e ilioinguinal, estos dos últimos pro- culo transverso del abdomen, cerca de sus inserciones pubianas.
venientes del plexo lumbar (fig. 106-7). Medialmente, en el tercio inferior, la fascia transversalis tapiza la
El músculo recto del abdomen recibe nervios escalonados cara posterior del músculo recto del abdomen, por debajo de la
en toda su extensión, que lo abordan por su cara posterior, cer- línea arqueada, donde se interrumpen las hojas aponeuróticas
ca de su borde lateral, luego de haber perforado la pared posterior que constituyen la capa posterior de la vaina. Más lateralmente, la
de su vaina. La inervación proviene de ramos de los seis últimos fascia transversalis está reforzada por algunas formaciones
nervios intercostales y del nervio iliohipogástrico. Esta iner- fibrosas (véanse figs. 106-13, 106-21 y 106-22).
vación adopta una disposición metamérica; cada nervio corres-
ponde a un miotomo primitivo. – Hoz inguinal [ligamento de Henle]: son fibras arqueadas
El cirujano debe conocer esta disposición porque al abrir la que provienen de la aponeurosis del músculo transver-
pared abdominal debe respetar los nervios del músculo recto so. Tiene forma triangular, se dirige de arriba hacia abajo y
del abdomen: las incisiones longitudinales largas en el borde la- de medial a lateral. Su borde medial sigue el borde lateral del
teral del músculo no son aconsejables. músculo recto del abdomen y su base se apoya sobre el liga-
Los nervios para los músculos oblicuos externo e inter- mento pectíneo.
no les llegan por su cara profunda. Este último músculo está – Ligamento interfoveolar [de Hesselbach]: se trata de un
inervado por los dos últimos nervios intercostales y por los ner- grupo de fibras de refuerzo de la fascia transversalis que, a
vios iliohipogástrico e ilioinguinal. La inervación para el músculo partir del borde lateral de la línea arqueada, descienden obli-
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1239
7.º n. intercostal
M. oblicuo externo del abdomen
8.º n. intercostal
M. oblicuo interno del abdomen
Capa anterior de la vaina
de los m. rectos del abdomen
Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen
Aponeurosis del m. oblicuo
interno del abdomen
9.º n. intercostal
10.º n. intercostal
11.º n. intercostal
R. para el m. oblicuo interno
R. cutáneo
R. del n. iliohipogástrico,
terminando en el m. piramidal
Fig. 106-7. Inervación de los músculos de la pared abdominal anterior. Nervios intercostales inferiores.
cuas por detrás del conducto inguinal. Llega hasta el anillo Aponeurosis y fascias
inguinal profundo, al que contornea medialmente.
– Tracto iliopúbico [cintilla iliopubiana de Thompson]: son fibras Son hojas gruesas y resistentes. Se ubican en las regiones an-
de la fascia transversalis de dirección paralela al ligamento terior y posterior de la pared abdominal.
inguinal, ubicadas en su profundidad (véase más adelante).
Aponeurosis posteriores
A nivel del conducto inguinal, la fascia transversalis se Son las aponeurosis de los músculos oblicuo interno y trans-
introduce en su interior y forma una envoltura a su contenido verso del abdomen. La aponeurosis del músculo transverso se
(cordón espermático, hasta el testículo o ligamento redondo, extiende desde la fascia toracolumbar hasta las costillas 11.ª y
hasta el labio mayor). En el anillo femoral se ubica por detrás 12.ª, por arriba, y el cuarto posterior de la cresta ilíaca, por abajo.
y por debajo del ligamento inguinal, acompañando a los va- Ambas aponeurosis, la del transverso y la del oblicuo, se unen a
sos femorales por delante hasta la desembocadura de la vena la fascia toracolumbar a nivel del borde lateral del músculo cua-
safena magna en la vena femoral, formando un conducto que drado lumbar.
se continúa en el muslo con la vaina de los vasos femorales.
Medialmente, la fascia transversalis se inserta sobre la cresta pec- Fascia toracolumbar
tínea y constituye el tabique femoral, que se extiende entre la
Es la envoltura facial del músculo erector de la columna. Se
vena femoral y el ligamento lacunar.
compone de tres láminas unidas en su sector lateral, a nivel del
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1240 Pared abdominal
M. transverso del abdomen
M. oblicuo interno del abdomen
M. oblicuo externo del abdomen
M. dorsal ancho
Aponeurosis del m.
Lámina posterior de la fascia toracolumbar transverso del abdomen
Lámina anterior de la fascia
M. erector de la columna toracolumbar
Lámina media M. cuadrado lumbar
de la fascia toracolumbar
Fig. 106-8. Corte horizontal de la pared lumbar a la altura de la 2.ª vértebra lumbar (modificado de Paturet).
borde lateral de los músculos cuadrado lumbar y erector de la línea alba. Su constitución anatómica es diferente arriba y abajo,
columna, a los que rodea: y se deben distinguir cuatro porciones (Ruiz Liard y col.):
– La lámina anterior o profunda cubre el músculo cuadrado A. Torácica: la pared anterior está formada por la aponeurosis
lumbar por su cara anterior y se inserta medialmente en la del músculo oblicuo externo, reforzada por el fascículo mus-
superficie anterior de los procesos costales, lateral al músculo cular abdominal del músculo pectoral mayor. La pared poste-
iliopsoas. rior corresponde a la parte medial de los espacios intercon-
– La lámina media se fija en los vértices de los procesos cos- drales de la pared torácica a este nivel.
tales y se ubica entre la cara posterior del músculo cuadra- B. Intercondral (entre los rebordes condrales): el músculo pec-
do lumbar y la superficie anterior del músculo erector de la toral mayor ha desaparecido adelante, solo queda la aponeu-
columna. El ligamento lumbocostal la refuerza en el ángulo rosis del músculo oblicuo externo. Atrás, la vaina está cerrada
vertebrocostal. por el músculo transverso del abdomen, insertado a la altu-
– La lámina posterior o superficial se une fuertemente al ra de los cartílagos costales 7.º a 9.º; se observa que la capa
músculo erector de la columna en su cara posterior y se inser- posterior de la vaina está constituida por fibras carnosas que
ta en los procesos espinosos. Hacia craneal, se continúa como corresponden al músculo transverso del abdomen (fig. 106-
fascia de la nuca. 11). El músculo oblicuo interno no se extiende más allá del
nivel del 10.º cartílago; no participa aquí en la constitución de
Aponeurosis anteriores la capa posterior de la vaina del músculo recto del abdomen.
C. Abdominal: adelante, la aponeurosis del músculo oblicuo
Se han descrito con los músculos anchos que por su in-
externo del abdomen se fusiona con una hoja anterior pro-
termedio se insertan en la línea alba (figs. 106-10 a 106-12). veniente del desdoblamiento de la aponeurosis del músculo
Constituyen la vaina del músculo recto del abdomen. oblicuo interno. Detrás del músculo recto del abdomen, la
hoja posterior del músculo oblicuo interno se une a la apo-
Vaina del músculo recto del abdomen neurosis del transverso por encima de la línea arqueada.
D. Inferior: a unos 15 cm por encima del pubis, las tres aponeu-
Es una envoltura fibromuscular propia de cada uno de los rosis pasan por delante del músculo recto del abdomen.
músculos rectos del abdomen, cerrada medialmente por el en- La parte posterior de la vaina está, por lo tanto, constituida
trecruzamiento mediano de las fibras de las aponeurosis en la solo por la fascia transversalis, que abandona a la aponeurosis
M. cuadrado lumbar
Fascia del m. cuadrado lumbar
M. intercostal
M. dorsal ancho
M. serrato posterior inferior
Lig. lumbocostal
Hoja posterior de la aponeurosis
del m. transverso del abdomen
M. erector de la columna
Fig. 106-9. Corte horizontal de la pared lumbar que pasa a nivel de la cara superior de la 1.ª vértebra lumbar (según Paturet).
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1241
Intersecciones tendinosas Cartílago costal
to del abdomen está señalado por una línea curva, cóncava
del m. recto del abdomen M. intercostal abajo, la línea arqueada [arcada de Douglas]. La arteria epi-
M. recto del abdomen Diafragma gástrica inferior atraviesa la pared posterior por debajo de la
Cartílago costal línea arqueada y penetra así en la vaina fibrosa del músculo.
Capa anterior de la vaina La parte lateral de la vaina de los músculos rectos del abdo-
del m. recto del abdomen M. transverso del abdomen
men está marcada por la llegada escalonada de las diversas
Fascia transversalis raíces vasculonerviosas del músculo.
Peritoneo
Capa posterior de la vaina
del m. recto del abdomen FORMACIONES DEPENDIENTES DE
M. recto del abdomen
LOS MÚSCULOS, LAS FASCIAS Y LAS
Capa anterior de la vaina APONEUROSIS DEL ABDOMEN
del m. recto del abdomen Línea arqueada
Se describen aquí las formaciones siguientes: la línea alba, el
ligamento inguinal y sus dependencias: los ligamentos lacunar y
Espacio suprapúbico pectíneo, el arco iliopectíneo, el tracto iliopúbico, el ombligo y,
por último, el conducto inguinal.
Pubis
Línea alba [blanca]
Fig. 106-10. Corte sagital paramediano del músculo recto Es una hoja fibrosa tendida entre el borde medial de los dos
del abdomen y su vaina. músculos rectos del abdomen. Se extiende en sentido vertical
desde el proceso xifoides, por arriba, hasta el borde superior de
la sínfisis pubiana, por abajo. Ancha en la parte superior hasta el
ombligo, por debajo de este se vuelve lineal.
del músculo transverso del abdomen para quedar por detrás del La línea alba está formada por el entrecruzamiento, en el
músculo recto del abdomen. El pasaje más o menos brusco plano mediano, de los fascículos fibrosos provenientes de las
de las tres hojas aponeuróticas por delante del músculo rec- aponeurosis que constituyen la vaina del músculo recto del ab-
Peritoneo parietal
Línea alba Fascia transversalis
Aponeurosis del m. transverso del abdomen M. recto del abdomen
M. recto del abdomen Aponeurosis del m. transverso del abdomen
M. transverso del abdomen Capa anterior de la vaina
Capa anterior de la vaina del m. recto del abdomen
del m. recto del abdomen M. transverso del abdomen
Cartílago costal Cartílago costal
Proceso xifoides
Lig. costoxifoideo Lig. costoxifoideo
Vasos torácicos internos Vasos torácicos internos
M. recto del abdomen M. recto del abdomen
Lig. intercondral Peritoneo parietal
Cartílago costal Diafragma
Pulmón izquierdo Cartílago costal
Diafragma Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen
Fig. 106-11. Cortes horizontales de la pared toracoabdominal (según Ruiz Liard). Superior: corte que pasa por debajo del pro-
ceso xifoides. Inferior: corte que pasa a nivel del proceso xifoides.
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1242 Pared abdominal
Línea alba M. recto del abdomen
Capa anterior de la vaina Vasos epigástricos inferiores
del m. recto del abdomen
M. oblicuo externo del abdomen
M. oblicuo interno del abdomen
M. transverso del abdomen
Tejido extraperitoneal
Peritoneo parietal Pliegue umbilical medial
Capa posterior de la vaina Pliegue umbilical mediano
del m. recto del abdomen
Fig. 106-12. Vaina de los músculos rectos del abdomen y sus capas, por encima de la línea arqueada y debajo del ombligo
(según Paturet). Corte horizontal.
domen de cada lado. Las capas, anterior y posterior, se reúnen La línea alba es la parte más delgada de la pared abdominal.
allí, confiriendo gran solidez a la línea alba. En su parte inferior y Se utiliza para las incisiones de las laparotomías medianas, su-
posterior está reforzada por un fascículo longitudinal implantado praumbilicales o infraumbilicales, “a caballo” del ombligo o ex-
en la sínfisis pubiana abajo, que se adelgaza de manera progresi- tendidas a toda la línea alba: incisión xifopubiana.
va ascendiendo en dirección al ombligo: es el adminículo de la
línea alba. Se lo observa examinando la pared abdominal por su
cara posterior. De forma triangular, con base inferior y vértice su- Ligamento inguinal
perior en el plano mediano, su base se inserta sobre la vertiente Arcada crural, arcada femoral, ligamento de Falopio, ligamen-
posterior del borde superior del pubis y de la sínfisis pubiana, y se to de Poupart, ligamento de Vesalio y arco inguinal son designa-
prolonga lateralmente sobre la rama superior del pubis para en- ciones tradicionales del ligamento inguinal.
tremezclarse con fibras que constituyen el ligamento pectíneo. El ligamento inguinal está tendido en dirección oblicua
A pesar de su solidez, la línea alba puede ser débil: desde la espina ilíaca anterior superior hasta la espina pú-
bica (figs. 106-13, 106-17 y 106-19). Es el extremo inferior de
– Sea en su parte superior, donde puede presentar pequeñas la aponeurosis del músculo oblicuo externo. La concepción
depresiones paraumbilicales o pequeños orificios ovales: her- clásica de un ligamento inguinal autónomo ha sido refutada, en-
nias de la línea alba. tre otros, por Winckler. Las fibras de la aponeurosis se enrollan en
– O en su parte inferior, donde los músculos rectos del abdo- torno al eje longitudinal del ligamento, confiriéndole una forma
men pueden estar delimitados y apartados el uno del otro, de canal cóncavo hacia arriba, en cuya parte lateral se adosan las
sobre todo en la mujer, después de numerosos embarazos fibras musculares del oblicuo interno y del transverso.
(diástasis de los rectos). También es habitual encontrar esta En su parte lateral, el ligamento inguinal adhiere íntimamen-
diástasis en los niños desde el nacimiento hasta que comien- te a la fascia ilíaca, lámina de envoltura del músculo iliopsoas.
zan a caminar, debido a la debilidad de la pared. En el borde medial de este músculo, el ligamento inguinal está
Laguna vascular Arco iliopectíneo
Conducto inguinal Lig. inguinal
Hoz inguinal M. iliopsoas
M. recto del abdomen N. femoral
Lig. pectíneo
Pubis Lig. lacunar
Fig. 106-13. Vista posterior del ligamento inguinal derecho.
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1243
unido a la superficie pectínea por el arco iliopectíneo, que cie- Ombligo
rra medialmente la vaina del psoas. En su parte medial, el liga-
mento inguinal es más complejo y se describe un determinado Es una cicatriz que traduce la evolución posnatal de la región
número de formaciones fibrosas que dependen de él: atravesada en el feto por los elementos que lo unen a la placen-
ta. Esos elementos reunidos en el cordón umbilical son esen-
– El ligamento lacunar [de Gimbernat]: es un pliegue fibroso cialmente las dos arterias umbilicales y la vena umbilical. Al
que ocupa el ángulo formado por la extremidad medial del nacer, el conducto alantoideo y el pedículo vitelino han desa-
ligamento inguinal y el borde anterior de la rama superior parecido. Solo persiste en forma de un cordón fibroso, el uraco.
del pubis. Las fibras irradian en forma arqueada desde la in- Luego de la ligadura del cordón umbilical, la parte proximal de
serción medial del ligamento inguinal y se dirigen hacia atrás, este se obtura y cae unos días después del nacimiento, dejando
abajo y lateralmente. Se trata de la reflexión del pilar lateral una cicatriz umbilicada: el ombligo (fig. 106-14).
del músculo oblicuo externo para insertarse sobre la cresta El ombligo siempre está situado en el plano mediano, más
pectínea y el pubis. cercano al pubis que al proceso xifoides. Es un punto de referen-
– El ligamento pectíneo [de Cooper]: está formado por fibras cia de primerísima importancia y sus relaciones con los relieves
que parecen prolongar al ligamento lacunar en contac- óseos que rodean la cavidad abdominal se utilizan para referirlas
to con la cresta pectínea del coxal, formando sobre esta un a los órganos que esta contiene.
espesamiento fibroso muy denso en el origen del músculo Su forma varía de un individuo a otro. Tiene un rodete circular
pectíneo. En este ligamento pectíneo concurren una serie cutáneo, que domina una depresión en cuyo fondo sobresale el
de fibras de formaciones vecinas y de músculos: verdadera tubérculo umbilical [mamelón], separado del rodete por el sur-
síntesis fibrosa (H. May). co umbilical.
Consta de tres planos (figs. 106-15 y 106-16):
El arco iliopectíneo [cintilla iliopectínea]: es una dependen-
cia de la fascia ilíaca que se separa del ligamento inguinal A. Un plano cutáneo, formado por la piel y una capa adiposa,
hacia atrás, para fijarse en la eminencia iliopúbica del coxal. más gruesa en la periferia, adherente al plano subyacente en
Entre el ligamento inguinal y el borde anterior del hueso el centro.
coxal se extiende un espacio ancho ocupado por formaciones B. Un plano fibroso, constituido por el anillo umbilical, orifi-
musculares, vasculares y nerviosas que, desde la cavidad pelvia- cio excavado en el espesor de la línea alba.
na, llegan a la raíz del miembro inferior. Este espacio está dividido C. Un plano profundo, representado por la convergencia de
en dos por el arco iliopectíneo: las formaciones fibrosas, vestigios de los vasos umbilicales.
Solo el cordón fibroso de la vena umbilical, que en el adul-
A. Lateral al arco iliopectíneo: el espacio da paso al músculo to da origen al ligamento redondo del hígado, es neta-
iliopsoas; al nervio femoral, medialmente y al nervio cutáneo mente individualizado. Este plano profundo oblitera al anillo
femoral lateral, lateralmente. Este compartimento es la lagu- umbilical.
na muscular.
B. Medial al arco iliopectíneo: este espacio es la laguna En la cirugía abdominal videoasistida (laparoscopia) se utiliza
vascular, que contiene al anillo femoral y está limitada me- la cicatriz umbilical como vía de abordaje de la región; de allí la
dialmente por el ligamento lacunar. Este orificio da paso, de necesidad del conocimiento anatómico de los planos del ombli-
lateral a medial, a la arteria ilíaca externa, que aquí se vuelve go por parte del cirujano.
arteria femoral, a la vena femoral, que aquí se torna vena El ombligo es el centro de la región umbilical, caracteriza-
ilíaca externa y al ramo femoral del nervio genitofemoral. da por la presencia, en los planos subcutáneos y en la vaina del
La porción de la laguna vascular medial a la vena femoral es músculo recto del abdomen, de una red de vasos que le aseguran
el anillo femoral, por donde atraviesan vasos linfáticos y se una importante vascularización: círculo arterial periumbilical.
encuentran nodos linfáticos, como el nodo linfático ingui- En el recién nacido, la permeabilidad de los vasos umbilicales
nal profundo intermedio [ganglio de Cloquet]. La región permite utilizarlos como vía de acceso vascular. En la cirugía neo-
del anillo femoral constituye un punto débil de la pared natal se debe tener presente la permeabilidad de estos vasos.
del abdomen, cerrado solo por la fascia transversalis, que
a este nivel forma el tabique femoral, por donde pueden
producirse hernias femorales [crurales].
Rodete umbilical Surco umbilical
Tracto iliopúbico [cintilla iliopubiana de Thompson]
Es un sistema de fibras dependientes de la fascia trans-
versalis, ubicado profundo y paralelo al ligamento inguinal.
El tracto iliopúbico se extiende desde la espina ilíaca ante- Cicatriz umbilical
rior superior hasta la espina púbica. Esta delgada banda de Tubérculo
refuerzo de la fascia transversalis es suficientemente firme
como para prestar apoyo para las reparaciones herniarias (Clark,
Hashimoto). Lytle la describe como una banda firme constituida
por fibras que él designa “arco femoral profundo”. Las fibras del
tracto iliopúbico se dirigen oblicuas hacia abajo y medialmente,
intercambiando fibras en el área comprendida entre el ligamen- Fig. 106-14. Ombligo. Vista superficial.
to interfoveolar y la hoz inguinal.
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1244 Pared abdominal
Tejido extraperitoneal
Lig. redondo del hígado
Porción inicial
del lig. falciforme
Expansión fibrosa
subperitoneal
Fascia umbilical
Ombligo
Pliegue umbilical medial
Pliegue umbilical medial
Pliegue umbilical mediano
Fig. 106-15. Ombligo del adulto visto por su cara posterior.
Fascia umbilical [de Richet] do, del uraco y de las arterias umbilicales, de los que no puede
Es un espesamiento de la fascia transversalis, de límites im- desprenderse con facilidad (fig. 106-15).
precisos, situada por delante del peritoneo. Sus bordes laterales Cuando el plano profundo está poco o mal desarrollado o
se pierden en la cara posterior de la vaina de los músculos rectos falta, el anillo umbilical queda abierto, lo que le posibilita al
peritoneo una vía hacia los planos subcutáneos: es la hernia
del abdomen. Su borde superior, mal delimitado, puede estar
umbilical, frecuente en el recién nacido.
levantado en el plano mediano por el ligamento redondo del
Durante los primeros meses de vida, la presencia de una
hígado, que se insinúa por delante de la fascia. Su borde inferior
hernia umbilical se debe frecuentemente a la debilidad de
es cóncavo hacia abajo; en su parte mediana es neto, no adhiere
la pared abdominal. La mayoría de estas hernias se resuelve
a la línea alba. cuando el niño comienza a caminar y su pared abdominal se
Algunos la consideran como un vestigio de la vaina vascular fortalece.
de los vasos umbilicales en su travesía sobre la pared abdominal
(Paturet).
Conducto (canal) inguinal
Peritoneo Es un conducto situado entre las inserciones inferiores de los
Es la serosa situada profunda a la fascia transversalis, de la músculos anchos del abdomen, por el que pasan el cordón es-
que está separada por franjas adiposas. El peritoneo se encuen- permático en el sexo masculino y el ligamento redondo del
tra firmemente adherido a nivel del ligamento redondo del híga- útero en el femenino.
Surco umbilical Rodete umbilical
Ombligo Fascia de revestimiento
abdominal superficial
Tejido subcutáneo
Capa anterior de la vaina
de los m. rectos del abdomen
M. recto del abdomen
Capa posterior de la vaina
de los m. rectos del abdomen
Peritoneo parietal
Fig. 106-16. Vaina de los músculos rectos del abdomen a nivel del ombligo, corte horizontal (según Paturet).
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1245
Ocupa la parte medial de la región inguinal entre la Los límites del conducto inguinal están formados por diferen-
espina púbica y la parte media del ligamento inguinal. No es tes estructuras. A continuación se describen sus paredes, anillos,
completamente paralelo al ligamento inguinal, sino que contenidos y relaciones (cuadro 106-1).
forma con este un ángulo abierto lateralmente, puesto que su
extremidad medial llega, como el ligamento, a la espina púbi- Paredes
ca, mientras que su extremidad lateral está situada entre 18 y
Pared anterior
20 mm por encima de la parte media del ligamento inguinal.
Su travesía entre los músculos abdominales es oblicua en el Debido a la oblicuidad de su trayecto, la pared anterior está
adulto; de hecho, transcurre de lateral a medial, de arriba hacia constituida lateralmente por la superposición de la aponeuro-
abajo y de la profundidad a la superficie entre estos múscu- sis del músculo oblicuo externo y fibras carnosas de los mús-
los. Así, su anillo lateral es profundo, mientras que el anillo culos oblicuo interno y transverso, mientras que en su parte me-
medial es superficial. Sobre la piel se proyecta este trayecto dia y medial está formada solo por la aponeurosis del músculo
según una línea ficticia que se extiende en sentido medial des- oblicuo externo (fig. 106-17). En el extremo medial de esta
de la espina ilíaca anterior superior hasta la espina del pubis. El pared anterior se encuentra el anillo superficial del conducto
conducto inguinal comunica el interior de la cavidad abdo- inguinal.
minal con los planos superficiales de la región urogenital: con
el escroto en el sexo masculino y con los labios mayores en el Pared posterior
sexo femenino. La pared posterior del conducto inguinal tiene un espesor
En el sexo masculino, el conducto inguinal es utilizado creciente, es más delgada lateralmente y más gruesa medial-
por el testículo en el curso de su migración fetal desde la cavi- mente (recuérdese la oblicuidad del conducto en su trayecto
dad abdominal hasta el escroto. El conducto peritoneovagi- parietal) (figs. 106-19 y 106-20).
nal, divertículo del peritoneo, que lo acompaña en esta migra- Está constituida, en su parte medial, por la superposición de
ción, puede persistir después del nacimiento y encontrarse en cuatro planos:
el origen de las hernias inguinales congénitas. En el sexo
femenino, el conducto inguinal embrionario es también ocu- A. Fibras reflejas provenientes del ligamento inguinal: es-
pado por un divertículo del peritoneo, el conducto de Nuck, tas fibras forman una cinta aplanada que se curva hacia arriba,
que se oblitera rápidamente. Pero su persistencia explica por partiendo desde la inserción medial del ligamento inguinal.
qué existen también hernias inguinales congénitas en este Tiene forma triangular, su borde medial se confunde con la
sexo. capa anterior de la vaina del músculo recto del abdomen.
CUADRO 106-1. Límites del conducto inguinal
PAREDES BORDES ORIFICIOS EN LOS EXTREMOS
ANTERIOR POSTERIOR SUPERIOR INFERIOR ANILLO ANILLO
INGUINAL INGUINAL
SUPERFICIAL PROFUNDO (AIP)
- Aponeurosis - Fascia - Fibras arqueadas del - Ligamento - Pilar lateral - Fascia
del m. oblicuo transversalis borde inferior del m. inguinal (dependencia de transversalis en la
externo del oblicuo interno del (dependencia de la aponeurosis fosa inguinal lateral
abdomen - Ligamento abdomen la aponeurosis del m. oblicuo (desde donde se
interfoveolar del m. oblicuo externo del continúa como
- M. oblicuo (engrosamiento - Fibras arqueadas del externo del abdomen) fascia espermática
interno del de la fascia borde inferior del abdomen) interna)
abdomen (en el transversalis, m. transverso del - Pilar medial
tercio lateral de medial al AIP) abdomen - Tracto (dependencia de
la pared anterior) iliopúbico la aponeurosis
- Hoz inguinal (engrosamiento del m. oblicuo
(en el extremo de la fascia externo del
medial de la transversalis en abdomen)
pared posterior su unión con el
dependencia de borde posterior - Fibras
la aponeurosis del lig. inguinal) intercrurales
del m. transverso (fibras arciformes
del abdomen, entre los pilares)
en ocasiones se
forma el tendón - Ligamento
conjunto) reflejo
(dependencia de
la inserción medial
del lig. inguinal
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1246 Pared abdominal
Espina ilíaca anterior superior
M. sartorio
M. iliopsoas
Pilar medial del anillo
inguinal superficial
Lig. reflejo
N. femoral Anillo inguinal superficial
A. femoral Pilar lateral del anillo
V. femoral inguinal superficial
Nodo inguinal profundo proximal Cordón espermático
M. pectíneo Lig. inguinal
Fig. 106-17. Ligamento inguinal derecho. Vista anterior.
Aparece entre los pilares del anillo superficial del conducto, – Una rama ascendente, paralela a la arteria y a las venas epi-
constituyendo su límite posterior. Se denomina ligamento gástricas inferiores ubicadas atrás, adelante o en un desdobla-
reflejo [de Colles]. miento de esta, según el desarrollo del ligamento. Arriba, el
B. Hoz inguinal [tendón conjunto]: está formada por las fibras ligamento se confunde en parte con fibras de la línea arquea-
descendentes de la aponeurosis del músculo transverso. da. Algunas fibras, atravesando la línea alba, se confunden
En ocasiones, las aponeurosis de inserción de los músculos con la aponeurosis posterior del músculo transverso del lado
oblicuo interno y transverso pueden llegar a fusionarse, y opuesto.
en esos casos reciben el nombre de tendón conjunto. Del – Una rama horizontal que pasa por debajo de los elementos
borde inferior del tendón conjunto se desprenden fibras de que atraviesan el anillo inguinal profundo y siguen el borde
concavidad lateral, que se fijan en la parte superior del pubis, superior del tracto iliopúbico, en algunos casos llegan a la
sobre toda la longitud de la cresta pectínea y sobre la espi- espina ilíaca anterior superior.
na púbica por detrás del ligamento reflejo. Estos planos se
encuentran íntimamente aplicados los unos contra los otros. Entre la hoz inguinal y el ligamento interfoveolar, la fascia
Algunas de sus fibras pueden llegar al ligamento inguinal. transversalis está reducida a una tela fibrosa delgada; es la
C. Lateralmente y por detrás de la hoz inguinal: se encuen- zona débil de la pared posterior del conducto inguinal.
tra la expansión de la vaina del músculo recto del abdomen.
Su borde lateral puede estar individualizado o confundirse Pared inferior
con la fascia transversalis. Su desarrollo es variado [ligamento Está constituida por el ligamento inguinal en la parte me-
de Henle]. dial de su trayecto (figs. 106-17 y 106-18). Lateralmente, los
D. Fascia transversalis: está situada en forma superficial con elementos del cordón espermático no reposan sobre el ligamen-
respecto al peritoneo y al tejido extraperitoneal; se continúa to inguinal, sino que están separados de él por las inserciones
lateralmente hacia el anillo profundo del conducto in- inferiores del músculo oblicuo interno y del músculo transverso
guinal, por donde pasa el contenido de este. Las fibras de la del abdomen.
fascia transversalis constituyen un ligero espesamiento arci- Recordemos que el ligamento inguinal forma un canal cón-
forme, de concavidad lateral y superior, el ligamento inter- cavo hacia arriba, pues las fibras del músculo oblicuo externo se
foveolar. La parte más lateral, a nivel del anillo profundo, se insertan hacia la cresta pectínea y la superficie pectínea que se
denomina: ligamento de Lytle. encuentra por delante de la cresta, y se dirigen hacia atrás, abajo y la-
teralmente para formar el ligamento lacunar. A nivel del músculo
La fascia transversalis, a la altura del ligamento interfo- iliopsoas, el ligamento inguinal es más resistente, pues sus fibras se
veolar, presenta: agrupan. En su parte media se relaciona con el pasaje de los vasos
femorales y se ensancha aquí, formando una concavidad. El liga-
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1247
mento es reforzado por atrás por el tracto iliopúbico. Constituye En el sexo masculino
un punto de apoyo en las reconstrucciones herniarias. Es el cordón espermático rodeado por una prolongación
de la fascia transversalis reforzada por las fibras musculares del
Pared superior músculo cremáster, emanadas del músculo oblicuo interno. En
Está formada por el borde inferior de los músculos oblicuo ese cordón se encuentran el conducto deferente, la arteria y las
interno y transverso del abdomen, que pasan en puente venas testiculares y la arteria del conducto deferente. En las pare-
por encima del contenido del conducto inguinal (fig. 106-21). des del cordón se hallan la arteria cremastérica y el ramo genital
Lateral a este cruce, el conducto inguinal carece de pared su- de los nervios ilioinguinal y genitofemoral.
perior, se relaciona con el borde inferior de los mencionados
músculos y con el intersticio que existe entre ellos. En la parte En el sexo femenino
medial, corresponde al borde inferior de la hoz inguinal o el ten- El conducto inguinal contiene el ligamento redondo del
dón conjunto. útero, que forma parte del aparato suspensor del útero. Se pier-
de en el labio mayor, en el monte del pubis y sobre la fascia del
Anillos músculo pectíneo.
Existe un anillo inguinal profundo y un anillo inguinal su-
perficial. En el adulto no se hallan uno frente al otro. Recordemos Relaciones
que el trayecto del conducto inguinal es oblicuo de lateral a me- Son anteriores o superficiales, superiores, posteriores e infe-
dial, de arriba hacia abajo y de la profundidad a la superficie. riores (figs. 106-23 a 106-25).
Anillo inguinal superficial Anteriores
Está limitado: abajo y lateralmente, por las fibras del pilar la- Las constituyen los tegumentos de la denominada región
teral de la aponeurosis del músculo oblicuo externo. Arriba y inguinal [inguinoabdominal]. Se delimita: medialmente, por
medialmente, por las fibras del pilar medial de la aponeurosis una línea vertical que pasa por la espina púbica; abajo, por el
de este músculo, así como por las fibras intercrurales entre ligamento inguinal y lateralmente, por una línea vertical que
ambos (figs. 106-17 y 106-18). se eleva del medio del ligamento inguinal; arriba por una línea
horizontal que pasa por la espina ilíaca anterior superior y cruza
Anillo inguinal profundo la línea vertical mediana.
Tiene la forma de una hendidura vertical bordeada medial- La tela subcutánea que se encuentra surcada por los vasos
mente por el borde lateral del ligamento interfoveolar, y sus epigástricos superficiales está dividida en diferentes planos.
otros bordes están constituidos por la fascia transversalis, que se El más superficial es el panículo adiposo de la tela subcutá-
invagina dentro de este anillo. nea [fascia de Camper]. Profundo a este se encuentra el estrato
membranoso de la tela subcutánea [fascia de Scarpa]. En su
Contenido profundidad se encuentra el tejido laxo de la tela subcutánea,
que se aplica sobre la fascia de revestimiento superficial del ab-
Difiere en el sexo masculino y en el sexo femenino (cua-
domen [fascia de Gallaudet].
dros 106-2 y 106-3).
Lig. lacunar
Lig. inguinal
M. iliopsoas Anillo inguinal superficial
N. femoral con el cordón espermático
Lig. reflejo
A. femoral
V. femoral
Ganglio inguinal profundo proximal
M. pectíneo Inserción del lig. inguinal sobre el pubis
Inserción del lig. lacunar M. aductor largo
Fig. 106-18. Porción medial del ligamento inguinal derecho.
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1248 Pared abdominal
CUADRO 1062. Contenido del conducto inguinal en el hombre
Estructura Origen
R. cutáneo anterior del n. iliohipogástrico R. del plexo lumbar (LI)
Cordón espermático
(sus constituyentes están agrupados por planos) de superficial a profundo
Fascia espermática externa Dependencia de la fascia de revestimiento superficial del abdomen
N. ilioinguinal R. del plexo lumbar (LI)
A. y v. cremastérica R. y tributaria de la a. y v. epigástrica inferior
R. genital del n. genitofemoral R. del plexo lumbar (LI y LII)
M. cremáster Dependencia del m. oblicuo interno
Fascia cremastérica
Fascia espermática interna Dependencia de la fascia transversalis
Conducto deferente Proveniente del epidídimo
A. del conducto deferente R. de la a. umbilical [a. vesicodeferencial]
V. del conducto deferente Tributaria de la v. ilíaca interna
A. testicular R. de la aorta abdominal
Plexo pampiniforme Tributario de la v. testicular
N. simpáticos y parasimpáticos Plexo testicular y plexo hipogástrico inferior
Vasos linfáticos Desde el testículo hacia los nodos linfáticos lumbares
Vestigio del proceso vaginal (Inconstante, dependencia del peritoneo)
Superiores guinal [de Bogros], que disminuye lateralmente y se ensancha
Se establecen con los bordes inferiores de los músculos en sentido medial, donde contacta con el espacio retropúbico
oblicuo interno y transverso del abdomen, así como con el [de Retzius]. Estos espacios no se comunican entre sí (Surraco).
tejido conectivo que separa los músculos anchos del abdomen. En este último espacio pueden reconocerse tres cordones
verticales (fig. 106-26):
Posteriores
A. En el plano mediano, el ligamento umbilical mediano, vesti-
Son las más importantes. El conducto inguinal se relaciona gio obliterado del uraco, vestigio del conducto alantoideo.
por atrás con el peritoneo a través del tejido extraperitoneal. El B. A ambos lados, el ligamento umbilical medial, cordón fibroso
peritoneo, que tapiza la cara profunda de los músculos de la de la arteria umbilical, obliterada desde el nacimiento.
pared abdominal, se refleja abajo y atrás en contacto con la fosa C. La arteria epigástrica inferior, rama de la arteria ilíaca ex-
ilíaca. Un tejido conectivo se acumula en el ángulo diedro forma- terna, que está en íntima relación con el anillo inguinal pro-
do por las paredes abdominal y pelviana: es el espacio retroin- fundo: pasa por abajo y luego medial a este anillo.
CUADRO 106-3. Contenido del conducto inguinal en la mujer
Estructura Origen
Ligamento redondo del útero Extremo superior del cuerpo del útero
R. genital del n. ilioinguinal R. del plexo lumbar (LI)
A. y v. del lig. redondo del útero R. y tributaria de la a. y v. epigástricas inferiores
R. genital del n. genitofemoral R. del plexo lumbar (LI y LII)
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1249
M. oblicuo externo del abdomen
M. oblicuo interno
del abdomen
M. transverso del abdomen
Lig. interfoveolar
Fascia transversalis
Lig. inguinal Hoz inguinal
Tracto iliopúbico
Lig. reflejo
Fig. 106-19. Pared posterior del conducto inguinal derecho. Vista anterior (según Fruchaud).
Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen
Lig. inguinal
Cordón espermático
A. y v. epigástricas inferiores
M. iliopsoas Zona débil de la pared posterior
N. femoral del conducto inguinal
Arco iliopectíneo A. femoral
Lig. pectíneo Tabique femoral
Hoz inguinal
Pubis Espina púbica
Fig. 106-20. Ligamento inguinal, conducto inguinal y anillo femoral. Vista anterior, lado derecho.
Fascia transversalis
M. oblicuo interno del abdomen
M. transverso del abdomen
Anillo inguinal profundo
Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen
Tracto iliopúbico
Cordón espermático
Lig. inguinal
Tracto iliopúbico
Vaina de los vasos femorales
Fascia lata
Fig. 106-21. Pared superior del conducto inguinal derecho y fascia transversalis.
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1250 Pared abdominal
Línea arqueada
Pliegue umbilical lateral
Lig. interfoveolar
Pliegue umbilical mediano Fosa inguinal lateral
Pliegue umbilical medial
A. epigástrica inferior Anillo inguinal profundo
Lig. interfoveolar A. testicular
Zona de mayor debilidad Tracto iliopúbico
de la pared
Conducto deferente
Fosa inguinal medial
Fosa supravesical A. femoral
V. femoral
Fig. 106-22. Anillo inguinal profundo del conducto inguinal. Vista posterior, lado derecho.
Fascia de revestimiento
abdominal superficial
Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen Fascia transversalis
M. oblicuo interno Peritoneo
del abdomen
M. transverso Lig. interfoveolar
del abdomen
Cordón espermático
Fascia espermática externa
Fascia ilíaca
Lig. inguinal
Nodo linfático inguinal
M. iliopsoas
Fig. 106-23. Corte sagital paramediano del conducto inguinal en su tercio lateral (según Paturet).
Fascia de revestimiento
abdominal superficial
Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen Fascia transversalis
M. oblicuo interno del abdomen
Peritoneo
M. transverso del abdomen
Tendón conjunto
Fascia cremastérica Cordón espermático
V. femoral
Lig. pectíneo
Nodo linfático inguinal R. superior del pubis
Fascia cribiforme
Fascia pectínea
M. pectíneo
Fig. 106-24. Corte sagital paramediano del conducto inguinal que pasa por la vena femoral.
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1251
Fascia de revestimineto
abdominal superficial
Aponeurosis del m. oblicuo
externo del abdomen Fascia transversalis
M. oblicuo interno del abdomen
M. transverso del abdomen
Tendón conjunto
M. cremáster
Cordón espermático
M. cremáster
Fascia cremastérica Lig. reflejo
Lig. lacunar Lig. pectíneo
Pubis
Fascia pectínea
M. pectíneo
Fig. 106-25. Corte sagital paramediano del conducto inguinal que pasa por el ligamento lacunar (según Paturet).
Cada uno de estos cordones levanta el peritoneo que los ta- do suceden a través de la pared posterior del conducto ingui-
piza. Se constituyen así las tres fosas inguinales: nal. El conocimiento minucioso de la anatomía de la región es
fundamental para la reparación de estas hernias, así como para
A. La fosa supravesical, entre el ligamento umbilical mediano efectuar correctamente las técnicas quirúrgicas para evitar la re-
(uraco) y la arteria umbilical, corresponde a la vejiga. cidiva (cuadro 106-4).
B. La fosa inguinal medial, entre la arteria umbilical y la arteria Las referencias citadas en el curso de este capítulo muestran
epigástrica inferior. que el estudio de esta región ha sido llevado a un máximo de
C. La fosa inguinal lateral, lateralmente a la arteria epigástrica precisión por diversos autores, con el fin de explicar las lesiones
inferior. y favorecer la curación quirúrgica de las hernias inguinales. Las
inserciones de los tres músculos anchos en la región de la ingle,
La presión intraabdominal que soporta la pared posterior del las formaciones conjuntivas que los cubren y, por dentro de ellas,
conducto inguinal, así como el desarrollo embriológico de esta la fascia transversalis, han sido objeto de innumerables estudios
región –en particular, el descenso del testículo–, explican la fre- y de discusiones a veces apasionadas, tanto se trate de forma-
cuencia de las hernias inguinales. El conducto inguinal soporta ciones íntimamente unidas entre sí, disociadas por el conducto
las mayores presiones en la posición de pie, durante la maniobra inguinal y a veces distinguidas por los artificios de disección.
de Valsalva y cualquiera que provoque un aumento de la presión
intraabdominal. Inferiores
Las hernias inguinales se denominan “indirectas” cuando se Las relaciones inferiores del conducto inguinal se establecen
producen a través del anillo inguinal profundo y “directas” cuan- por medio del ligamento inguinal. Este último separa el con-
Lig. reflejo Tendón conjunto
Pilar medial del anillo inguinal superficial Fascia cremastérica
Línea alba Anillo inguinal superficial
M. piramidal Pilar lateral del anillo inguinal superficial
M. recto del abdomen Fascia de revestimiento abdominal intermedia
Capa membranosa
Tejido adiposo retromuscular Lig. interfoveolar
Lig. umbilical mediano A. epigástrica inferior
Fascia umbilical Tendón del m. recto del abdomen
Lig. umbilical medial
Fig. 106-26. Corte horizontal del conducto inguinal (según Paturet).
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1252 Pared abdominal
CUADRO 1064. Hernias inguinales
Característica Directa (adquirida) Indirecta (congénita)
Factores predisponentes Debilidad de la pared anterior del abdomen Permeabilidad del proceso vaginal
en el triángulo inguinal por: anillo inguinal (completa o en su porción superior) en
distendido, hoz inguinal estrecha, debilidad de hombres jóvenes
la aponeurosis, varones mayores de 40 años
Frecuencia Poco frecuente Más frecuente
Salida desde la cavidad Peritoneo con fascia transversalis, situado por Peritoneo del proceso vaginal persistente
abdominal fuera de una o dos capas fasciales internas del con las tres capas fasciales del cordón
cordón espermático espermático o del ligamento redondo
Recorrido Pasa a través o alrededor del conducto Atraviesa el conducto inguinal (completo si
inguinal, atravesando su tercio medial, externa tiene suficiente tamaño) dentro del proceso
y paralela al vestigio del proceso vaginal vaginal
Salida de la pared anterior del A través del anillo inguinal superficial, lateral A través del anillo inguinal, por dentro del
abdomen al cordón espermático. Rara vez ingresa en el cordón. Ingresa en el escroto o el labio
escroto mayor
ducto inguinal de la laguna vascular: allí pasa la vena femoral, En cuanto al tono muscular abdominal contribuye al man-
cuyas paredes delgadas constituyen un peligro no despreciable tenimiento de la estática de las vísceras abdominales y se opone
en el curso del tratamiento quirúrgico de las hernias inguinales a su ptosis. El desarrollo y el mantenimiento de la musculatura
y femorales. son necesarios para el buen funcionamiento de los órganos de
la nutrición, respiración y digestión. Forman parte de la prepa-
ración para el parto en la mujer embarazada. La debilidad mus-
ANATOMÍA FUNCIONAL DE LA PARED cular abdominal es una de las causas frecuentes del envejeci-
ABDOMINAL miento prematuro de los individuos sedentarios e inactivos. Esta
debilidad favorece, además, la aparición de hernias a nivel de
El conjunto músculo-aponeurótico de la pared abdominal los puntos débiles de la pared abdominal, cuya protección está
tiene una acción muy importante en numerosas funciones, tan- dada por los músculos.
to por la contracción dinámica de los diferentes músculos como
por su tono. Se pueden distinguir tres acciones diferentes:
Anatomía funcional del conducto
A. Sobre el tronco: los músculos abdominales son aquí anta- inguinal
gonistas de los músculos espinales. Situados a distancia de la El conducto inguinal posee dos grandes mecanismos de pro-
columna vertebral y tomando punto fijo en la pelvis, son fle- tección que actúan sobre sus direcciones.
xores del tronco. Por su tonicidad contribuyen a su estática.
En decúbito dorsal, tomando su punto fijo en el tórax, elevan A. Aumento de la oblicuidad: en los esfuerzos, esta oblicui-
la pelvis y los miembros inferiores. dad se traduce en desplazamiento y tendencia al cierre del
B. Sobre el tórax: su contracción rechaza hacia arriba la masa de anillo inguinal superficial por contracción del músculo obli-
las vísceras abdominales, y con ella el diafragma. Los músculos cuo externo. Los mismos esfuerzos producen una desviación
abdominales son, por lo tanto, espiradores. Se relajan durante del anillo inguinal profundo por contracción del músculo
la inspiración. En efecto, para ser eficaces, la contracción dia- transverso del abdomen adosado a la fascia transversalis a
fragmática inspiradora se apoya sobre la masa visceral abdo- este nivel. En síntesis, la contracción del músculo oblicuo ex-
minal. Si esta no es sostenida, retenida, por la contracción o terno tiende a acercar los pilares del anillo inguinal superficial.
el tono de los músculos abdominales, la acción del diafragma La contracción del músculo transverso del abdomen separa
no tiene fuerza. El tono y el vigor de la cincha muscular abdo- lateralmente al anillo inguinal profundo; se aumenta así la
minal son, por lo tanto, necesarios en ambos tiempos de la oblicuidad del conducto inguinal.
ventilación pulmonar. B. Mecanismos que actúan bajo el sistema de diafragma:
C. Sobre el contenido abdominal: la contracción de estos la contracción y el esfuerzo ocasionan el descenso de los
músculos disminuye los diámetros anteroposterior y trans- músculos oblicuo interno y transverso del abdomen, rectifi-
versal del abdomen, aumenta la presión intraabdominal y cando la curvatura del borde inferior, y comprimen así el con-
favorece, pues, todos los actos de expulsión, tanto aquellos tenido del conducto inguinal. Este mecanismo fue demostra-
fisiológicos (micción, defecación, parto) como los asociados a do experimentalmente por Keith y Mac Gregor, por excitación
patologías (vómitos). del ramo del nervio iliohipogástrico; su sección produce una
relajación de este “sistema esfinteriano”.
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1253
PARED ABDOMINAL. FORMAS anterior superior. Medialmente, la espina púbica y el borde supe-
rior de la sínfisis del pubis se perciben fácilmente. Entre la espina
EXTERIORES ilíaca anterior superior y la espina púbica se dibuja el pliegue in-
La pared abdominal anterior y lateral disimula las vísceras in- guinofemoral que disimula el ligamento inguinal, límite entre el
traabdominales y pelvianas (figs. 106-27 y 106-28). Su forma abdomen y la raíz del muslo.
general varía según el sexo, la edad, la obesidad y el desarrollo
de la musculatura. En el niño pequeño, cuyo tórax es estrecho y Relieves musculares
la pelvis, poco desarrollada, el abdomen es globoso y saliente. En
el atleta musculoso, es aplastado de adelante hacia atrás. En el No son siempre visibles, salvo si se hace contraer la pared ab-
obeso hace saliente en todos los sentidos. dominal: a un individuo, acostado sobre un plano resistente, se le
pide que levante simultáneamente los dos miembros inferiores.
La línea mediana anterior es deprimida entre los relieves de
Límites los dos músculos rectos del abdomen. Estos se separan por en-
Arriba, el borde condrocostal. Abajo, el pliegue de la in- cima del ombligo y quedan más próximos por debajo de este. El
gle que es lateral, el borde superior del pubis que es mediano. ombligo está situado más o menos alto. Es necesario saber que
Lateralmente, la pared se continúa sin línea de demarcación con en profundidad corresponde sea a la 4.ª o a la 5.ª vértebra lum-
la de la región lumbar. bar, o al disco intervertebral entre estas últimas. Lateralmente al
borde del músculo recto del abdomen se dibuja el surco late-
ral, oblicuo abajo y medialmente. Más lateral a él está el flanco
Puntos de referencia óseos donde se marca el pliegue de la cintura durante la inclinación
lateral del tronco.
Superiores
Borde condral, oblicuo arriba y medialmente, termina en el
proceso xifoides del esternón. Regiones de la pared abdominal
El ángulo de abertura entre los dos bordes condrales (ángulo La patología de las vísceras intraabdominales ofrece al médico
xifoideo) es variable: muy abierto en los brevilíneos y más ce- numerosas ocasiones de examinar la pared abdominal (inspec-
rrado en los longilíneos; depende en particular de la forma del ción, palpación). Sin prejuzgar por las relaciones que esta pared
tórax. mantiene con las vísceras subyacentes, se puede describir clási-
camente un determinado número de regiones cuyas situaciones
Inferiores y denominación deben conocerse a la perfección (Recuadro
Las crestas ilíacas, laterales y más separadas en el sexo feme- 106-1). Esta es una división del abdomen cuyo conocimiento
nino que en el masculino, se detienen detrás de la espina ilíaca es útil porque define una serie de términos (regiones) usuales
Hipocondrio derecho
Hipocondrio izquierdo
Epigastrio
Flanco derecho Región umbilical
Flanco izquierdo
Región inguinal
derecha Región inguinal
Hipogastrio izquierda
Fig. 106-27. División de las regiones abdominales. Vista anterior.
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1254 Pared abdominal
Relieve de las digitaciones
del m. serrato anterior
Relieves de las digitaciones
Surco lateral del m. oblicuo externo del abdomen
del abdomen
Relieve del m. recto
del abdomen
Cresta ilíaca
Surco lateral
del abdomen
Relieve del m. recto
del abdomen
Fig. 106-28. Vista lateral izquierda de la pared abdominal.
en anatomía y en la clínica. Se establece mediante el trazado de Hipogastrio [región púbica]
líneas ficticias: Limita por arriba con la región umbilical; por abajo, con el bor-
de superior de ambos pubis; lateralmente, con la línea vertical,
– Dos horizontales, una superior que pasa por las extremidades lateral a los bordes correspondientes de los músculos rectos del
anteriores de las 10.as costillas y otra inferior tangente a la par- abdomen. En esta región se observan vellos pubianos en ambos
te superior de las crestas ilíacas. sexos (monte del pubis, en el sexo femenino).
– Dos verticales, que se elevan de la mitad de los ligamentos in-
guinales a la pared anterior del tórax, cruzando el borde con- Región umbilical
dral. Estas líneas siguen aproximadamente el borde lateral de Limitada lateralmente por el borde correspondiente del músculo
los músculos rectos del abdomen. recto del abdomen, que corresponde aproximadamente a las líneas
verticales a este nivel. Interpuesta entre las dos regiones preceden-
Al cruzarse, las líneas permiten reconocer tres regiones me- tes en su parte mediana, presenta la cicatriz umbilical.
dianas y tres laterales derechas e izquierdas.
Regiones laterales
Regiones medianas
Se distinguen:
Epigastrio [región epigástrica]
Se encuentra limitado arriba por el proceso xifoides y los bor- Hipocondrios derecho e izquierdo
des condrales. Abajo, por la región umbilical, y a los lados, por los Situados a ambos lados del epigastrio y por encima de las
bordes laterales del músculo recto del abdomen, que se corres- regiones siguientes.
ponden aproximadamente con las líneas verticales.
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Músculos, fascias y aponeurosis del abdomen 1255
Recuadro 106-1. Proyección de los órganos abdominopelvianos
Los órganos de la cavidad abdominal se encuentran dispuestos en forma ordenada y similar en los distintos individuos, salvo
raras excepciones; sus relaciones con la pared abdominal anterior son constantes. Esto facilita la sistematización de su proyección
sobre ella, permitiendo su evaluación indirecta a través de las maniobras que forman parte del examen físico del abdomen. De
las muchas clasificaciones propuestas, la más empleada es la que divide la pared abdominal anterior en 9 regiones, mediante dos
líneas verticales medioclaviculares así como dos horizontales, una superior, que se extiende por debajo de ambos arcos costales,
y otra inferior, que se extiende entre ambas espinas ilíacas anterosuperiores. En la línea mediana quedan delimitadas las regiones
del epigastrio, umbilical y pubiana de arriba hacia abajo respectivamente, también conocidas como epigastrio, mesogastrio e
hipogastrio. A los lados, por fuera de las líneas medioclaviculares, las regiones se ordenan de a pares, una derecha y otra izquierda,
a saber de arriba abajo: los hipocondrios, los flancos y ambas regiones inguinales, estas últimas también conocidas como fosas
ilíacas (fig. R106-1). Se representan las principales proyecciones de los órganos abdominopelvianos sobre la pared del abdomen.
Epigastrio
Hipocondrio
derecho
Hipocondrio
Vesícula izquierdo
biliar
Flanco (lado)
izquierdo
Flanco (lado)
derecho Umbilical
Colon
descendente
Ciego
Inguinal
izquierda
Inguinal
derecha Colon
sigmoide
Vejiga urinaria
Hipogastrio (púbica)
Flancos derecho e izquierdo Región inguinal [fosa ilíaca] derecha e izquierda
Situados por debajo de los hipocondrios, los flancos (regiones Está situada lateral al hipogastrio, por encima del ligamento
laterales) abarcan las crestas ilíacas en el espacio costoilíaco, late- inguinal y debajo del límite superior de la ingle.
ralmente a la región umbilical, por encima de la región inguinal;
lateralmente y atrás se continúan con la región lumbar a ambos
lados.
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Cavidad abdominal y sistema
digestivo infradiafragmático XXII
ELEMENTOS CONSTITUTIVOS
El sistema digestivo abdominopelviano está constituido por dos partes diferentes, el sistema
digestivo propiamente dicho y las glándulas anexas a él, ubicados por debajo del músculo diafragma.
Sistema digestivo propiamente dicho
Comprende los siguientes segmentos:
– El esófago abdominal.
– El estómago, en el cual se abre el esófago por el orificio del cardias.
– El intestino delgado, con sus tres porciones: el duodeno (que comunica con el estómago por el
orificio pilórico), el yeyuno y el íleon.
– El intestino grueso, con sus porciones: el ciego, el colon, el recto y el canal anal.
Glándulas anexas
Son el hígado y el páncreas. Los jugos digestivos que secretan, bilis y jugo pancreático respecti-
vamente, se vierten en el sistema digestivo a nivel del duodeno por conductos excretores, pero no se
debe olvidar que las paredes del sistema digestivo propiamente dicho contienen numerosas glándulas
que segregan jugos particulares: secreciones gástricas, intestinales, así como un mucus protector de la
mucosa digestiva.
Por último, estudiaremos con el sistema digestivo un órgano intraabdominal: el bazo, que no tiene
funciones digestivas, pero que participa en la circulación sanguínea del sistema digestivo y del sistema
reticuloendotelial y cuya patología es abdominal. En la terminología anatómica internacional se coloca al
bazo al comienzo del sistema linfático, dentro de los órganos linfáticos secundarios.
CAVIDAD ABDOMINAL
Los órganos enumerados están contenidos en la cavidad del abdomen y de la pelvis, de la cual
se estudian primero las paredes y la anatomía de superficie. En la cavidad abdominal, las vísceras están
tapizadas por el peritoneo. La anatomía general de esta formación dirige y permite comprender los
dispositivos peritoneales propios de cada víscera.
La cavidad abdominal forma la parte superior y principal de la cavidad abdominopelviana.
Paredes
Las paredes de la cavidad abdominopelviana son las siguientes: superior e inferior, anterior y posterior,
laterales derecha e izquierda.
Véase Guía topográfica: Abdomen
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1258 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Superior B. Media o lumboilíaca, formada por los músculos anchos del
Es la cúpula del diafragma, fuertemente cóncava hacia abdomen insertados, abajo, en la cresta ilíaca.
abajo, de tal modo que una parte de los órganos superiores se C. Inferior o pelviana, osteomuscular: el hueso ilíaco tapizado
encuentran parcialmente ocultos por la pared torácica (órganos por el músculo ilíaco, luego por el músculo obturador interno.
toracoabdominales). Se retendrá:
La división entre las cavidades abdominal y pelviana se en-
– La movilidad respiratoria del tabique diafragmático. cuentra a nivel del estrecho superior de la pelvis.
– El hiato esofágico del diafragma, por el cual el sistema di-
gestivo penetra en el abdomen.
Peritoneo
Inferior La disposición de esta serosa es esencial para la comprensión
de la anatomía del sistema digestivo abdominopelviano.
Se denomina diafragma pélvico, puesto que este tabique cie-
El peritoneo es una membrana serosa que tapiza las pare-
rra hacia abajo la“pelvis menor”. Está constituido, en esencia, por los
des de la cavidad abdominal y los órganos que contiene (figs.
músculos elevadores del ano lateralmente y por las formaciones
XXII-1 y XXII-2).
del periné en la región mediana. Este diafragma está ampliamente
inclinado de arriba hacia abajo, hacia la región mediana donde se
encuentra el punto declive de la cavidad del abdomen y de la Constitución anatómica
pelvis. Presenta además una inclinación de abajo hacia arriba y de Como toda serosa, el peritoneo comprende:
atrás hacia adelante en dirección al pubis. Este diafragma es móvil,
muscular. Está atravesado, no solo por el recto y el canal anal, sino – Una hoja o lámina parietal, solidaria de las diferentes por-
también por los elementos del sistema genitourinario. ciones de la pared abdominal y pelviana. Entre las paredes y
la hoja parietal se encuentra interpuesto un tejido extrape-
Anterior ritoneal, más o menos denso y dispuesto en forma irregular,
que permite decolarlo, excepto en ciertos puntos.
Es toracoabdominal. Presenta:
– Una hoja o lámina visceral, muy delgada y que en gene-
ral se adhiere a los órganos intraabdominales cubriéndolos
– Una porción torácica, limitada abajo por el borde condral, que
como un barniz.
es superior y lateral.
– Una porción abdominal, mediana y lateral, constituida por
Estas dos hojas se continúan una con la otra sin ninguna
los músculos rectos del abdomen, los músculos anchos y sus
solución de continuidad allí donde de la pared se originan los
aponeurosis. También esta pared es movilizada por los movi-
vasos, los nervios o los ligamentos, que conectan las vísceras a la
mientos respiratorios. Sus músculos tienen una acción impor-
pared abdominal.
tante en el tránsito digestivo y en la defecación.
Entre las dos hojas, visceral y parietal, se interpone la cavidad
peritoneal, de muy escaso volumen en estado normal, pero
Posterior que se transforma en un volumen mayor en ciertas circunstan-
Comprende: cias: derrames de aire o de líquido (neumoperitoneo, hemope-
ritoneo, derrame de bilis, de líquido gástrico, intestinal, etc.) o
– Una porción mediana, formada por la columna vertebral, introducción artificial de aire, dióxido de carbono o de líquido
saliente hacia adelante, tapizada lateralmente por los múscu- con fines de exploración o tratamiento. La abertura quirúrgica
los psoas mayores, delante de la cual desciende la aorta ab- del peritoneo, luego de la sección de los planos parietales, deja
dominal y asciende la vena cava inferior. Se prolonga abajo, penetrar el aire y permite las maniobras propias de la cirugía ab-
más allá de la articulación lumbosacra, por la concavidad de dominal o pelviana.
la cara anterior del sacro, que ensancha hacia atrás la cavidad De lo dicho resulta que todos los órganos intraabdominales,
pelviana. rodeados de peritoneo, no son intraperitoneales sino en apa-
– Una porción lateral, la región lumbar, donde el riñón, sus riencia. Uno solo constituye la excepción: el ovario, que se en-
envolturas fibrosas y el tejido adiposo que lo rodea separan, cuentra contenido en la cavidad peritoneal, sin estar cubierto de
tanto a la derecha como a la izquierda, la cavidad abdominal peritoneo visceral. Los demás órganos, si bien se encuentran casi
de los planos osteomusculares posteriores (el diafragma, las por completo tapizados de peritoneo, no están cubiertos en su
dos últimas costillas y el músculo cuadrado lumbar). totalidad (tienen mesos, omentos y ligamentos) y solo el ovario
y la cara interna del infundíbulo de la trompa uterina tienen su
Abajo, la pared posterior del abdomen, apoyada sobre la cara superficie en contacto directo con la cavidad peritoneal.
medial del hueso ilíaco y el músculo iliopsoas que la tapiza, se in-
clina hacia adelante. Forma la fosa ilíaca, que encuentra la pared Formaciones peritoneales
abdominal anterior a nivel del ligamento inguinal.
La disposición de las vísceras intraabdominales, la de sus va-
sos, su evolución en el curso del desarrollo embriológico, susci-
Laterales tan la aparición de formaciones peritoneales particulares.
Se interponen entre las paredes anterior y posterior. Se distin-
guen tres porciones: Mesos
Son hojas, portadoras de vasos, que relacionan una víscera
A. Superior o toracolumbar, con el 10.º y el 11.º espacio inter-
con la pared abdominal (fig. XXII-3). Los mesos están cons-
costal.
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Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático 1259
Lig. falciforme Peritoneo diafragmático
Peritoneo hepático Lig. coronario
Diafragma
Hígado
Bolsa omental
[transcavidad de los epiplones]
Peritoneo prepilórico 12.ª vértebra torácica
Estómago
Páncreas 1.ª vértebra lumbar
Mesocolon transverso
Porción horizontal del duodeno
Colon transverso
Aorta abdominal
Pared abdominal anterior
Peritoneo parietal anterior
Peritoneo parietal posterior
Mesenterio
5.ª vértebra lumbar
Intestino delgado
Omento [epiplón] mayor
Mesocolon sigmoide
Colon sigmoide
Fondo de saco rectovesical
Vejiga
Sínfisis del pubis Recto
Fig. XXII-1. Peritoneo en el sexo masculino, corte sagital mediano del tronco. Segmento derecho del corte. El esquema pre-
senta la ubicación de la cavidad peritoneal como un espacio negro (ampliado artificialmente) entre las hojas del peritoneo (en
color celeste).
tituidos por dos hojas que continúan el peritoneo visceral al Fascias de coalescencia
peritoneo parietal, y encierran un espacio donde, en un tejido En el curso del desarrollo, un meso puede aplicarse sobre el
conectivo adiposo, transcurren vasos, nervios y linfáticos: raíz de peritoneo parietal (fig. XXII-6). Las dos hojas en contacto se aco-
la víscera. lan (se unen) y son reemplazadas por una hoja conectiva que
produce el adosamiento y posteriormente la coalescencia, la
Ligamentos fascia de coalescencia. El órgano considerado al parecer es re-
Son semejantes a los mesos, pero entre las dos hojas que los troperitoneal, pero la disección anatómica o quirúrgica encuen-
constituyen no se encuentra una raíz vasculonerviosa impor- tra un plano de decolamiento, cuya liberación reconstituye la
tante, sino un armazón fibroso de inserción, de suspensión o de disposición primitiva y libera el órgano acolado (por ejemplo,
amarre (fig. XXII-4). Ejemplos: ligamento falciforme del hígado, decolamiento coloparietal, que reconstituye el mesocolon as-
ligamento frenocólico, ligamento hepatogástrico, etcétera. cendente o descendente, primitivo).
Omentos [epiplones] Otras formaciones peritoneales
Estas formaciones siempre poseen dos hojas que reúnen dos En los capítulos siguientes se hará frecuente alusión a for-
vísceras vecinas (fig. XXII-5). Contienen a menudo raíces vas- maciones denominadas fosas, canales, divertículos, recesos, etc.
culares. Se encuentran varios: por ejemplo, alrededor del estó- Son depresiones donde la serosa se hunde más o menos pro-
mago el omento menor y el omento mayor. fundamente entre ciertas vísceras. Estas formaciones, así como
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1260 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Tronco celíaco Lig. pancreatoesplénico
A. mesentérica superior
Cuerpo del páncreas Colon transverso
Cola del páncreas
Flexura superior del duodeno
Flexura cólica derecha
Colon ascendente Colon descendente
Mesenterio Mesocolon transverso
Cabeza del páncreas Porción ascendente del duodeno
Fig. XXII-2. Peritoneo pancreático, vista anterior.
Diafragma Esófago
A. gástrica izquierda
Estómago
A. esplénica Mesogastrio ventral
Tronco celíaco
Hígado
Mesenterio dorsal
A. hepática común
Mesogastrio ventral
A. mesentérica superior
Mesenterio Intestino delgado
Pared ventral
Aorta abdominal
Ombligo
A. mesentérica inferior
Conducto onfaloentérico
Pared dorsal
Cavidad peritoneal
A. sacra media
Intestino grueso
Raíz alantoidea
Cloaca
Fig. XXII-3. Corte sagital esquemático de un embrión. Vasos que orientan el peritoneo.
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Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático 1261
V. cava inferior Zona libre de peritoneo
Lóbulo derecho Lóbulo izquierdo
Lig. triangular derecho Lig. triangular izquierdo
Lig. falciforme
Lig. redondo del hígado
Fig. XXII-4. Vista superior del hígado.
el modo de constituirse en el curso del desarrollo, se estudiarán A. Las raíces vasculares unen las vísceras a la pared posterior
a propósito de cada víscera o de ciertas regiones del peritoneo. (aorta). Las vísceras están libres por adelante.
B. El colon transverso, extendido de derecha a izquierda, está
Topografía general del peritoneo unido a la pared abdominal posterior por el mesocolon
La cavidad peritoneal es extremadamente compleja (fig. transverso, que establece una división de la cavidad abdo-
XXII-1). Sin embargo, se puede tener una idea de su disposición minal en dos pisos, uno superior o supracólico y otro inferior
general antes de conocer exactamente la de las vísceras, consi- o infracólico.
derando dos hechos:
Lóbulo caudado
Lobulo izquierdo
Lig. redondo del hígado
Lóbulo cuadrado
Vesícula biliar
Lóbulo derecho
Sonda acanalada
en el foramen
omental [epiploico] Estómago
Lig. hepatorrenal Lig. hepatogástrico del epiplón menor
Riñón derecho Lig. hepatoduodenal del epiplón menor
Glándula suprarrenal derecha Duodeno
Fig. XXII-5. Omento menor visto por su cara anterior, luego de levantado el hígado.
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1262 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Fig. XXII-6. Fascias de coalescencia, esquema que representa un corte horizontal de abdomen en el feto. A la izquierda se
observan el colon ascendente y descendente, el duodeno y el intestino delgado con sus mesos. A la derecha se representan, en
celeste, las fascias de coalescencia de los segmentos del intestino ya mencionados.
Se estudiarán sucesivamente estas tres porciones: previsceral, La región supracólica corresponde al territorio de distribu-
supracólica e infracólica. ción de la arteria denominada tronco celíaco (irrigación para el
estómago, el hígado y el bazo). Incluye:
Cavidad previsceral
A. El receso subfrénico, comprendido entre el hígado y el dia-
Se extiende por detrás de la pared abdominal anterior, del
diafragma y del borde inferior del tórax hasta el pubis y los liga- fragma. En número de dos: derecho e izquierdo, separados
por el ligamento falciforme.
mentos inguinales. Se apoya atrás y de arriba hacia abajo sobre:
B. El receso subhepático, situado entre la cara visceral del hí-
1. La cara diafragmática del hígado y del estómago.
gado, el colon transverso y la pared abdominal anterior. El li-
2. Los ligamentos gastrocólico y hepatogástrico, extendidos
gamento falciforme, en la porción que se inserta en la pared
desde el estómago hasta el colon transverso y el hígado.
abdominal, lo divide en dos:
3. El omento mayor, amplia hoja suspendida del colon transver-
– Derecho, situado bajo el lóbulo derecho del hígado. Está
so que desciende hasta el pubis.
limitado: arriba y adelante por la cara inferior de este lóbu-
lo y la vesícula biliar; atrás, por la glándula suprarrenal de-
Es seguida adelante por el peritoneo parietal anterior, cuya dis-
recha y la extremidad superior del riñón; lateralmente, por
posición es diferente por encima, a nivel y por debajo del ombligo: la porción descendente del duodeno con la cabeza del
páncreas; abajo, por la flexura cólica derecha y el mesoco-
– Por encima del ombligo: luego de haber tapizado el diafrag- lon transverso. Presenta un divertículo superior, el receso
ma, el peritoneo se aplica a la pared posterior de los músculos hepatorrenal [bolsa de Morison], que se insinúa entre el
transversos y rectos del abdomen. El peritoneo está separado riñón y el hígado hasta el ligamento triangular. Comunica
de ellos por una capa de tejido adiposo extraperitoneal, delga- con la bolsa omental [transcavidad de los epiplones], el re-
do y firme, que dificulta el decolamiento y facilita su desgarro a ceso subhepático izquierdo, el receso subfrénico derecho
este nivel. Hacia el plano mediano se encuentra levantado por y el surco paracólico derecho.
el ligamento redondo del hígado que une la pared abdominal – Izquierdo, situado bajo el lóbulo izquierdo del hígado, li-
a la cara visceral del hígado. El peritoneo se continúa en la cara mitado arriba por la cara inferior del lóbulo, atrás por el es-
diafragmática del hígado por el ligamento falciforme. tómago, adelante por la pared abdominal anterior y abajo
– A nivel del ombligo: el peritoneo pasa en puente por detrás por el colon y el ligamento gastrocólico. Comunica con el
del anillo umbilical y deja ver por transparencia los cordones receso subfrénico y el surco paracólico izquierdo.
fibrosos que convergen hacia el ombligo: arriba, la vena um- C. Celda gástrica, situada a la izquierda del ligamento falcifor-
bilical; abajo, el ligamento umbilical mediano [uraco] en el me. Desciende por delante del mesocolon transverso y se ex-
medio, y lateralmente a él, las arterias umbilicales. tiende a la izquierda, bajo el diafragma.
– Por debajo del ombligo: el peritoneo pasa por detrás del D. Celda esplénica, ocupa la parte restante de la región subfré-
ligamento umbilical mediano [uraco] y de las dos arterias um- nica izquierda.
bilicales obliteradas, que lo levantan formando tres pliegues
que se extienden divergiendo hacia abajo a la pelvis, a la par- Detrás del estómago, una formación compleja, la bolsa
te superior de la vejiga. omental [transcavidad de los epiplones], se desarrolla en senti-
do transversal hasta el hilio del bazo.
Región supracólica [supramesocólica]
El mesocolon transverso no es un tabique horizontal, ten- Región infracólica [inframesocólica]
dido desde atrás hacia adelante, sino una hoja fuertemente obli- El mesocolon sigmoide, ocupado por la arteria mesentérica
cua hacia abajo y adelante, muy móvil; sus relaciones en el piso inferior y sus ramas, es un tabique en abanico, insertado atrás en
infracólico varían con la posición del cuerpo. la línea mediana y en el estrecho superior izquierdo de la pelvis.
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Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático 1263
La separación con la región subyacente es, pues, completa a la Espacios extraperitoneales
izquierda pero muy incompleta a la derecha. La región infracóli- Su importancia es muy variable según las regiones. Se desa-
ca se encuentra subdividida en dos porciones por el mesocolon rrollan donde el peritoneo se separa de las paredes del abdomen
sigmoide: (cuadro XXII-1):
A. La porción abdominal está casi enteramente ocupada por – Hacia atrás: espacios retroperitoneales. Son espacios im-
el intestino delgado. La inserción en la pared posterior, obli- portantes que corresponden a las regiones lumbares, con los
cua de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, del me- riñones y las glándulas suprarrenales.
senterio, que contiene la raíz mesentérica (arteria y vena – Hacia abajo y adelante: a cada lado del plano mediano,
mesentérica superior y sus ramas), divide esta parte en dos: detrás del pubis, espacio retropúbico, y detrás de la región
inguinal, espacio retroinguinal [de Bogros].
– Superior derecha, espacio mesentérico cólico derecho. – Hacia abajo y medialmente: por encima del piso pelviano,
– Inferior izquierda, espacio mesentérico cólico izquierdo. es el espacio infraperitoneal o subperitoneal [pelvisubperito-
Lateralmente, las porciones ascendente y descendente neal], que está ocupado especialmente por órganos, vasos y
del colon le forman un marco. Ambas porciones están se- nervios con destino urogenital.
paradas de la pared lateral del abdomen por los surcos
paracólicos [canales parietocólicos] derecho e izquierdo.
En el ser vivo
Solo la porción inicial del colon, el ciego y el apéndice
vermiforme, contenidos en el mesenterio, puede ser libre Anatomía funcional
como lo es el intestino delgado. El peritoneo está dotado de propiedades muy particulares
que lo hacen un verdadero órgano, con funciones y enferme-
B. La porción pelviana está ocupada atrás por el recto y adelante dades que le son propias, pero lo esencial es saber que:
por el sistema urogenital. Entre los diferentes órganos se dispo-
nen en forma de embudo el fondo de saco rectovesical en el – El peritoneo secreta, en estado normal, un líquido filante
sexo masculino y el fondo de saco rectouterino en el femeni- que favorece los movimientos, las contracciones peristálticas
no, que constituyen el punto declive de la cavidad peritoneal. de las vísceras huecas y el desplazamiento de los órganos,
CUADRO XXII1. Localización de los órganos del abdomen y de la pelvis con respecto al peritoneo
Posición en relación con el peritoneo Órganos
Intraperitoneales: estos En la cavidad peritoneal del Estómago; porción superior del duodeno; yeyuno;
órganos se encuentran abdomen íleon; bazo; hígado; vesícula biliar; ciego; apéndice
completamente recubiertos por vermiforme; colon transverso; colon sigmoide
el peritoneo y tienen un meso El recubrimiento peritoneal del ciego puede variar ya
que los une a la pared posterior que segmentos de diversos tamaños pueden ubicarse
de la cavidad abdominal. El en el retroperitoneo
estómago y el hígado, a su
vez, están unidos a la pared
anterior del abdomen por otras
dependencias del peritoneo En la cavidad peritoneal de la Fondo del útero; cuerpo del útero; trompas uterinas;
pelvis ovario (sin revestimiento peritoneal)
Extraperitoneales: estos Retroperito- Primarios: se Riñones; glándulas suprarrenales; uréteres
órganos no se encuentran neales: se localizan desde
recubiertos por el peritoneo, localizan por un principio del
como es el caso de los riñones, detrás de desarrollo en
o solo se hallan recubiertos de la cavidad una posición
forma parcial. Generalmente peritoneal retroperitoneal
quedan recubiertos por el lado
anterior o superior como es el Secundarios: Porción descendente del duodeno; porción horizontal
caso del duodeno, el páncreas durante el del duodeno; porción ascendente del duodeno
y la vejiga urinaria. No poseen desarrollo (parcialmente); páncreas; colon ascendente; colon
mesos o los perdieron durante embriológico descendente; tercio superior y tercio medio del recto (o
el desarrollo se desplazan recto hasta la flexura sacra)
hacia una
posición
retroperitoneal
Infraperitoneales o subperitoneales: Vejiga urinaria, con la desembocadura cercana de los
se localizan por debajo de la uréteres; porción distal de los uréteres; tercio inferior (o
cavidad peritoneal de la pelvis recto a partir de la flexura sacra); próstata y glándulas
vesiculosas (en el hombre); cuello del útero y vagina (en
la mujer)
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1264 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
ves, de abscesos limitados, tabicados, de origen apendicular
o sigmoide, por ejemplo. Se reconoce así al peritoneo una
11.a costilla acción de defensa frente a las infecciones intraperitoneales;
Colon
transverso además favorece las suturas digestivas, tabica y reabsorbe las
Hígado
infecciones y se reconstituye sobre las vísceras que la disec-
Riñón ción ha privado de peritoneo.
izquierdo – El peritoneo absorbe líquidos y gases que se encuentren en
3.avértebra
la cavidad peritoneal.
lumbar
– El peritoneo es atravesado por el suero sanguíneo (trasuda-
M. psoas do) en el curso de las hipertensiones venosas en el sistema de
mayor
la vena porta hepática o en las cardiopatías descompensadas.
Coxal
Aparece entonces un derrame: la ascitis, que puede llegar a
Sacro cantidades considerables (15 a 20 litros).
Exploración in vivo
Puede ser:
– Directa: por abertura quirúrgica, por laparotomía explorado-
Fig. XXII-7. Radiografía de abdomen, proyección posteroan- ra o por introducción de un tubo óptico precedida de una
terior. Se observan imágenes radiolúcidas correspondientes inyección de aire o dióxido de carbono en el peritoneo: lapa-
al gas intestinal, en contraste con la opacidad hepática en el roscopia.
hemiabdomen derecho y las opacidades renales. – Indirecta: por palpación de la pared abdominal, por percu-
sión con matidez de los derrames, por radiografía simple (fig.
XXII-7), o después de la inyección de aire: neumoperitoneo
diagnóstico.
unos en relación con los otros (p. ej., desarrollo del útero en el
curso del embarazo). La anatomía del peritoneo se aprende sobre todo en los
– El peritoneo es extremadamente sensible y suscita dolores cortes anatómicos horizontales y verticales, coronales y sagita-
vivos cuando es traumatizado, desgarrado o fuertemente dis- les. En los esquemas de cortes anatómicos, el trazo que represen-
tendido. ta al peritoneo es continuo, puesto que el peritoneo circunscri-
– El peritoneo reacciona a la infección, por exudaciones se- be una cavidad cerrada por todas partes.
rosas, purulentas y asimismo caseosas (tuberculosis). Cuando La única excepción, como se ha visto, la constituye el ovario
la infección no es muy virulenta, reacciona formando adhe- junto con el orificio del infundíbulo de la trompa uterina en su
rencias que tienden a aislar los focos infecciosos, de donde proximidad, por la cual la cavidad peritoneal comunica con el
surge el desarrollo, al lado de las peritonitis difusas muy gra- exterior.
Capítulo 107: Estómago 1265 Capítulo 112: Bazo 1344
Capítulo 108: Duodeno 1283 Capítulo 113: Formaciones peritoneales
supramesocólicas
Capítulo 109: Hígado 1300 del abdomen 1353
Capítulo 110: Vías biliares 1325 Capítulo 114: Intestino delgado 1363
Capítulo 111: Páncreas 1333 Capítulo 115: Intestino grueso 1377
Véanse Casos clínicos: Hernia inguinal y Hernia femoral
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Estómago 107
El estómago (gaster) es un reservorio muscular interpuesto alta y más ancha del estómago. La parte más elevada del fun-
entre el esófago y el duodeno, donde se acumulan los alimentos dus gástrico se denomina fórnix gástrico [polo superior].
y cuya mucosa segrega un jugo digestivo potente. 2. El cuerpo gástrico tiene forma cilíndrica, es aplastado de
Ocupa casi todo el hipocondrio izquierdo y una gran parte adelante hacia atrás y bien limitado por sus bordes laterales.
del epigastrio. Está situado, parcialmente, en el receso subfré- 3. La extremidad inferior [tuberosidad menor], desciende
nico izquierdo, encima del mesocolon transverso, debajo del hí- más o menos abajo en el abdomen y se continúa y comunica
gado y del diafragma. Está orientado, al comienzo, hacia abajo y a la derecha con la porción horizontal.
adelante, luego se acoda hacia la derecha franqueando el plano
mediano. Porción pilórica
Su forma y su orientación cambian con frecuencia según los
Esta porción, de dirección horizontal, a menudo es oblicua
tiempos de la digestión y la posición del cuerpo, puesto que el
hacia arriba y a la derecha, configurando un embudo que se es-
estómago es a la vez extensible y móvil.
trecha en dirección al píloro. La parte donde se reúnen la porción
vertical con la horizontal, la parte más declive del estómago, se
DESCRIPCIÓN puede designar polo inferior, en oposición a la parte más elevada
del fundus gástrico. En el extremo inferior de la curvatura menor
se encuentra la incisura angular [pilórica]. La porción pilórica
Configuración externa se ubica distal a esta incisura. La primera parte de esta porción
Se describen una porción vertical, una horizontal, dos bordes es el antro pilórico.
o curvaturas y dos orificios: del cardias y pilórico (fig. 107-1).
Curvatura mayor
Porción vertical Se extiende desde el borde superior del cardias hasta el bor-
De arriba hacia abajo se distingue: de inferior del píloro. En su origen, forma con el borde izquierdo
1. El fundus gástrico [tuberosidad mayor] convexo hacia arri- del esófago abdominal un ángulo agudo abierto hacia arriba: la
ba, está situado por debajo del diafragma y se prolonga hacia incisura del cardias [ángulo de His]. Describe enseguida un tra-
abajo, hasta el plano horizontal que pasa por el borde inferior yecto cóncavo hacia abajo alrededor del fundus gástrico, luego
del cardias. Habitualmente, en su interior presenta aire, de allí se hace vertical a lo largo de la parte izquierda del cuerpo; más
que se lo denomina “bolsa de aire gástrica”. Es la parte más abajo, es cóncava hacia arriba. Por último, se hace oblicuamente
Fórnix gástrico
Fundus gástrico
Incisura del cardias
Cardias
Curvatura menor Cuerpo gástrico
Incisura angular Curvatura mayor
Píloro
Duodeno
Antro pilórico
Porción inferior del
cuerpo gástrico
Curvatura mayor
Fig. 107-1. Nomenclatura anatomoclínica del estómago.
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1266 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
ascendente a la derecha, en el borde inferior del antro y del ca- de Gubarow], se opone, si está desarrollada, al reflujo gastroeso-
nal pilórico, y se continúa en el píloro con el borde inferior del fágico, aun cuando no resulta suficiente como para prevenir el
duodeno. reflujo. A nivel del píloro, la mucosa tapiza la cara profunda del
esfínter pilórico, que la levanta en la luz del orificio.
Curvatura menor
Se extiende también del cardias al píloro. Al principio es Constitución anatómica
vertical a lo largo del cuerpo gástrico, y luego se curva brus-
camente dirigiéndose a la derecha, arriba y ligeramente atrás a La pared gástrica comprende cuatro capas que, de la más
nivel del antro y el canal pilórico, para continuarse con el borde superficial a la más profunda, son:
superior del duodeno. Entre estos dos segmentos se configura
la incisura angular, abierta arriba y a la derecha. La curvatura 1. Serosa.
menor es más gruesa que la mayor, y presenta dos vertientes, 2. Muscular.
una anterior y otra posterior. Por la curvatura menor llegan los 3. Submucosa.
vasos y nervios más importantes: puede considerársela como 4. Mucosa.
el hilio gástrico.
Capa serosa
Cardias Superficial, formada por el peritoneo; se describe más ade-
El orificio del cardias es oval, orientado hacia arriba, adelante lante.
y en especial a la derecha. No se encuentra marcado por ningún
relieve muscular (fig. 107-2). Capa muscular
Es gruesa, con tres planos de fibras musculares lisas:
Píloro
El píloro está situado en la parte inferior de la curvatura me- A. Superficial o longitudinal: desarrollado arriba y medial-
nor, marcado exteriormente por un espesamiento y un estrecha- mente a partir del cardias. Son las fibras longitudinales del
miento que corresponde al esfínter pilórico, anillo de músculo esófago irradiadas al estómago, organizadas sobre la curvatu-
liso que abre o cierra el orificio. Controla así la abertura del es- ra menor, formando la [corbata suiza]; llegan al píloro, mien-
tómago en el intestino. Este orificio está orientado a la derecha, tras que los fascículos laterales se expanden sobre las paredes
algo atrás y arriba. anterior y posterior del estómago.
B. Media o circular: perpendicular al eje mayor del estómago.
C. Profunda: con fibras oblicuas expandidas sobre las dos pare-
Configuración interna des gástricas.
La mucosa gástrica se caracteriza por presentar pliegues
paralelos al eje mayor del estómago (fig. 107-1). A nivel del Capa submucosa
cardias, la unión de las mucosas esofágica y gástrica sigue una Es gruesa y está formada por un tejido conectivo laxo, que
línea irregular, situada a un nivel variable, a veces suprayacente al contiene numerosos vasos y nervios, y permite a la mucosa des-
cardias. Un pliegue de la mucosa, la válvula del cardias [válvula lizarse sobre la capa muscular.
Lóbulo medio del
pulmón derecho
Hígado
Lóbulo izquierdo
del hígado
Fundus gástrico
Esófago V. hepática
V. cava inferior
Aorta
Bazo
Diafragma
Lóbulo inferior del Lóbulo inferior del
pulmón izquierdo pulmón derecho
Fig. 107-2. Corte horizontal toracoabdominal que pasa por el disco entre la 10.ª y la 11.ª vértebra torácica (esquemático, según
Hovelacque), vista superior.
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Estómago 1267
Capa mucosa co está desprovista de peritoneo (ligamento gastrofrénico)
Es igualmente gruesa y con pliegues longitudinales. Se de- (fig. 107-3).
tiene en el píloro. Presenta un revestimiento epitelial con glán- A lo largo de la curvatura menor, se prolonga hacia la dere-
dulas mucosas. Contiene las glándulas gástricas que segregan el cha y constituye la hoja posterior del ligamento hepatogástrico
jugo gástrico. La zona de secreción ácida depende del fundus del omento menor.
gástrico y del cuerpo del estómago; la secreción más alcalina A lo largo de la curvatura mayor, forma la hoja posterior del
depende del antro y el canal pilórico. ligamento gastroesplénico, luego del ligamento gastrocólico.
PERITONEO GÁSTRICO A nivel del píloro
Las dos hojas, anterior y posterior, se prolongan:
Cubre al estómago por dos hojas que, en forma continua,
tapizan su pared anterior y posterior. La serosa está separada – Hacia arriba, para constituir el omento menor, ligamento
de la muscular subyacente por una capa muy delgada de teji- hepatogástrico.
do conectivo (subserosa), por la cual cursan vasos y nervios del – Hacia abajo, para formar la parte derecha del ligamento gas-
estómago; esta capa presenta un desarrollo relativamente consi- trocólico y el omento mayor.
derable en los bordes gástricos.
El píloro está rodeado de peritoneo por sus dos caras, rela-
cionado con el hígado y con el colon transverso por sus bordes
Hoja anterior superior e inferior.
Arriba, asciende hacia la cara anterior del cardias, del fundus Las hojas peritoneales anterior y posterior, en la curvatura
gástrico y del esófago abdominal, antes de reflejarse sobre la menor, curvatura mayor y en la parte superior de esta, contie-
cara abdominal del diafragma. nen entre sí tejido conectivo en el que transcurren los vasos y
A lo largo de la curvatura menor, abandona a esta y se diri- los nervios del estómago. Ambas hojas adosadas van a fijarse en
ge hacia la cara visceral del hígado formando la hoja anterior del los órganos vecinos. Estas formaciones se denominan omentos
ligamento hepatogástrico del omento menor (fig. XXII-5). [epiplones].
A lo largo de la curvatura mayor, esta hoja se prolonga El estómago se encuentra unido así al hígado, al bazo y al co-
más allá del estómago: lon transverso por formaciones que contienen vasos y nervios que
le llegan a lo largo de sus curvaturas. Son hojas flexibles que favo-
– Arriba y a la izquierda, hacia el hilio del bazo. recen la movilidad del estómago, del cual solo el fundus queda
– Abajo, hacia el colon transverso. Participa así sucesivamen- fijo. El estómago está, pues, fijo en su parte superior (cardias y fun-
te en la constitución de los ligamentos gastroesplénico y dus) y libre en el resto, aun a nivel del píloro, el sistema digestivo se
gastrocólico y del omento mayor. fija a la pared posterior en la mitad distal de la porción superior del
duodeno. Es, por lo tanto, posible movilizarlo en la medida en que
lo permitan los mesos que lo unen al hígado, al colon y al bazo.
Hoja posterior
Arriba, no llega al fórnix gástrico, se refleja hacia la pared Omento menor [epiplón menor]
abdominal posterior, debajo de un plano que pasa por la par- Tendido entre la curvatura menor del estómago y el porta
te inferior del cardias. Así, la cara posterior del fundus gástri- hepático [hilio hepático] (fig. XXII-5). Está situado en la cara vis-
Lig. frenoesplénico
Lig. gastrofrénico
Diafragma
Bazo
Lig. gastroesplénico
Estómago
Lig. esplenocólico
Lig. frenocólico
Flexura cólica izquierda
Omento [epiplón] mayor
Colon transverso
Colon descendente
Fig. 107-3. Vista anterior de estómago, bazo, colon transverso y flexura cólica izquierda.
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1268 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Omento mayor [epiplón mayor]
Se origina de la parte inferior de la curvatura mayor y del
borde inferior de la porción superior del duodeno. Desde ahí,
ambas hojas adosadas descienden hacia el pubis, luego se in-
flexionan y se dirigen hacia arriba y atrás para adosarse a la cara
superior del mesocolon transverso. Está situado por delante
Esófago del intestino delgado, interpuesto entre las asas intestinales y
Estómago la pared anterior del abdomen: formaciones peritoneales de la
Lig. gastrofrénico región supramesocólica del abdomen, para los omentos y liga-
Bazo Diafragma mentos mencionados.
Cavidad peritoneal A. gástrica corta
Lig. frenoesplénico A. esplénica RELACIONES DEL ESTÓMAGO
Fig. 107-4. Corte horizontal que pasa por la extremidad pos- Sucesivamente se describen las relaciones anteriores y poste-
terior del bazo para mostrar la continuidad de los ligamentos riores, las relaciones de las curvaturas mayor y menor y las rela-
gastrofrénico y frenoesplénico, vista superior. ciones del cardias y del píloro.
Relaciones anteriores
ceral del hígado. Se considera que tiene dos bordes viscerales, un El estómago es un órgano abdominal, cuya parte superior
borde diafragmático o vértice y un borde libre o derecho. Forma hace contacto con la cúpula diafragmática izquierda, mientras
la pared anterior del vestíbulo de la bolsa omental [transcavi- que su parte inferior está en la región epigástrica (fig. 107-5). Se
dad de los epiplones]. distinguen una porción por detrás de la pared torácica y otra por
El borde gástrico es más amplio, se inserta en el borde dere- detrás de la pared abdominal, separadas por el borde condral
cho del esófago, en la curvatura menor, y en la porción superior izquierdo, oblicuo hacia abajo y a la izquierda. La mayor o menor
del duodeno, contiene los vasos de la curvatura menor del estó- extensión de estas dos porciones varía con la forma del tórax: la
mago, y en su borde libre a la raíz hepática, formaciones perito- porción torácica es más importante en los sujetos longilíneos, de
neales de la región supracólica del abdomen. tórax largo y estrecho. Toda la cara anterior del estómago está
tapizada por peritoneo.
Ligamento gastroesplénico (gastrolienal)
Ambas hojas peritoneales gástricas se adosan y se extienden Porción por detrás de la pared torácica
desde la mitad superior de la curvatura mayor del estómago has- Corresponde al fundus gástrico y a la mitad superior del
ta el hilio del bazo (fig. 107-3). En su espesor contiene la arteria cuerpo del estómago. Se relaciona:
gastroomental izquierda y los vasos cortos originados de la ar- A. Con el diafragma (hemidiafragma izquierdo): a partir del
teria esplénica. Este ligamento se continúa hacia arriba con el borde condral asciende y se inclina hacia atrás hasta el 5.º
ligamento gastrofrénico (fig. 107-4). espacio intercostal en la espiración forzada. Recordemos que
4.a costilla
5.a costilla Fundus gástrico
Pulmón izquierdo
6.a costilla
Borde inferior del Curvatura menor
pulmón derecho
Borde inferior del
7.a costilla pulmón izquierdo
Receso pleural Bazo
costodiafragmático
8.a costilla Receso pleural
costodiafragmático
Hígado
Extremo de la
9.a costilla cavidad pleural
10.a costilla Estómago
Fig. 107-5. Proyección sobre la pared abdominal anterior (esquemática) del hígado (en marrón), del estómago (en rosa) y del
borde superior del bazo (en violeta). En cada uno de ellos, el área marcada con color más intenso corresponde a la parte que
toma contacto con la pared abdominal anterior, las porciones medianamente teñidas corresponden a la parte que se relaciona
con la porción extrapleural del borde condral y la porción teñida más débilmente corresponde a las partes que se encuentran
relacionadas con las pleuras y los pulmones.
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Estómago 1269
el estómago está fijado al diafragma por la cara posterior del La pared abdominal anterior está constituida por el perito-
fundus. Sigue los movimientos respiratorios del diafragma. neo parietal, los músculos anchos del lado izquierdo, el músculo
Este tabique muscular, delgado, forma una separación entre oblicuo externo, el músculo oblicuo interno, el músculo trans-
la cavidad torácica adelante y arriba y la cavidad abdominal. verso del abdomen, el músculo recto del abdomen izquierdo,
B. Con la cavidad torácica: luego la línea alba supraumbilical y, por último, la parte medial
– Adelante, el estómago se proyecta al nivel del receso cos- del músculo recto del abdomen derecho.
todiafragmático del 5.º al 9.º espacio intercostal. Se relacio- El estómago, en el epigastrio, una vez franqueado el borde
na con el borde inferior del pulmón a este nivel, pero este condral, se proyecta en un área triangular limitada, el triángulo
borde inferior no ocupa por completo el receso pleural. de Labbé (fig. 107-5):
– Arriba, el pericardio y la cara inferior del corazón se rela-
cionan con el fundus gástrico. – Arriba y a la derecha, por el borde anterior del hígado.
C. Con la cavidad peritoneal: entre el estómago y el diafrag- – Arriba y a la izquierda, por el borde condral izquierdo.
ma, arriba, se interpone el lóbulo izquierdo del hígado; más – Abajo, por una línea horizontal ficticia que une los 9.os cartí-
abajo y a la izquierda, el estómago entra en contacto con lagos costales. En realidad, el límite inferior es poco valedero,
el diafragma. Este contacto directo explica la existencia del puesto que el estómago suele descender, especialmente en
espacio semilunar [de Traube], hipersonoro a la percusión la posición de pie.
(fig. 107-6). Este espacio está limitado: abajo, por el borde
condral; arriba por una línea curva, cóncava hacia abajo, que
no sobrepasa el 5.º cartílago costal; y lateralmente, por la Relaciones posteriores
línea axilar anterior. La hipersonoridad, comprobada en la per- Se las divide en dos partes distintas: arriba, la pared posterior
cusión, corresponde al estómago vacío subyacente, a veces del estómago está desprovista de peritoneo, pero abajo está ta-
también al colon transverso, que en decúbito dorsal se insi- pizada por este.
núa con frecuencia entre el estómago y el diafragma.
Segmento superior
Porción por detrás de la pared abdominal
No está peritonizado y corresponde a la cara posterior del
Corresponde a la parte inferior del cuerpo del estóma- fundus gástrico, la que se encuentra aplicada directamente con-
go, a la incisura angular, al antro, al canal pilórico y al píloro. tra la pared posterior y medial de la cavidad abdominal, exten-
Dispuesta transversalmente, está en contacto directo con la pa- dida hacia la derecha hasta que el peritoneo es levantado por la
red abdominal anterior, excepto: arteria gástrica izquierda, describiendo el arco de la arteria
gástrica izquierda, porción superior del pliegue gastropancreá-
– En el recién nacido, en el cual el hígado, muy voluminoso, cu- tico (fig. 107-4). La conexión de la pared abdominal posterior
bre una parte del canal pilórico y el píloro. al estómago por las reflexiones peritoneales y la disposición vas-
– En decúbito dorsal, donde el colon transverso se sitúa a me- cular forma el pliegue gastropancreático. La adherencia del li-
nudo por delante del estómago. gamento gastrofrénico desciende más en la parte media que
en las partes laterales (fig. 107-7). De arriba hacia abajo, el estó-
mago se relaciona aquí con el diafragma y con su pilar izquierdo,
con el ligamento gastrofrénico, y además, contrae relaciones con
la glándula suprarrenal izquierda y la extremidad superior del ri-
4.a costilla ñón del mismo lado, cubiertos por la fascia renal.
5.a costilla
Segmento inferior
6.a costilla
Tapizado por peritoneo, corresponde a los tres cuartos in-
7.a costilla feriores de la pared posterior del estómago, que se encuentra
separada del plano de la pared abdominal posterior por la bolsa
omental [transcavidad de los epiplones], que se describe más
8.a costilla adelante (figs. 107-8 y 107-9).
El peritoneo parietal posterior se prolonga hacia abajo por
el mesocolon transverso, por intermedio de la bolsa omental,
9.a costilla porción retrogástrica. La pared posterior del estómago se rela-
ciona sucesivamente:
10.a costilla
– Arriba, con la cara anterior del páncreas, el cuerpo y la cola,
11.a costilla cuyo borde superior es seguido por la arteria esplénica.
– Abajo, con la cara superior del mesocolon transverso, que se-
para la pared posterior del estómago del piso infracólico del
Fig. 107-6. Espacio semilunar [de Traube]. La superficie abdomen, la flexura duodenoyeyunal y el intestino delgado.
ocupada por este espacio, su proyección en la pared antero-
lateral izquierda del tórax, está coloreada en rosa pálido, igual Cuando se quiere derivar el contenido del estómago al in-
que el resto del estómago. El contorno del estómago está testino delgado (anastomosis gastroyeyunal) suele utilizarse
marcado por una línea interrumpida de trazos gruesos. el camino más corto, el de la pared posterior del estómago al
yeyuno, a través del mesocolon transverso: es la anastomosis
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1270 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Bazo Esófago
Lig. gastrofrénico
Porción desprovista
de peritoneo
A. gástrica izquierda
Lig. gastrofrénico
Omento menor
A. gastroomental izquierda
Pared posterior del estómago
tapizada por peritoneo
Fig. 107-7. Ligamento gastrofrénico, vista posterior del estómago.
transmesocólica, en la que el cirujano debe cuidar de no herir Fundus gástrico
los vasos del colon. Se presenta más grueso que el resto, más como una cara que
como un borde. Se relaciona con el borde izquierdo del esófago
Relaciones de la curvatura mayor abdominal, por encima del cardias. Se extiende bajo el hemi-
diafragma izquierdo, al que adhiere por su cara posterior, y por
Extendida desde el cardias hasta el píloro, presenta tres seg- intermedio de la cúpula diafragmática, está en relación con la
mentos diferentes: el fundus gástrico, el borde izquierdo del cavidad torácica izquierda. Tapizado en el resto por peritoneo,
cuerpo del estómago y el borde inferior de este. se relaciona con la cara visceral del bazo, impresión gástrica.
Riñón derecho Riñón izquierdo
Cuerpo vertebral
Glándula suprarrenal
Glándula suprarrenal derecha izquierda
Diafragma
V. cava inferior Aorta abdominal
Páncreas
A. esplénica
Foramen omental
V. porta hepática A. hepática común
Relieve del cuerpo
Cuello de la vesícula biliar del páncreas
A. hepática propia Omento menor
Relieve de la a.
gastroduodenal
Estómago
Hígado
Fig. 107-8. Corte horizontal del estómago que pasa por el foramen omental [epiploico], vista superior.
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Estómago 1271
Médula espinal Aorta abdominal
12.ª vértebra lumbar Cuerpo del páncreas
V. cava inferior Pilar izquierdo del diafragma
V. porta hepática V. esplénica
Duodeno Estómago
Riñón derecho Riñón izquierdo
Diafragma Bolsa omental
Colon transverso Bazo
Flecha a través del foramen omental
Conducto colédoco A. hepática propia
Fig. 107-9. Cuerpo y cola del páncreas, corte horizontal que pasa por la 1.ª vértebra lumbar. Segmento inferior del estómago,
visto por su cara superior.
Borde izquierdo del estómago pañada por nervios y nodos linfáticos. La curvatura menor está
Vertical, está interpuesto entre las dos hojas del peritoneo, unida al porta hepático [hilio hepático] por el borde libre del
que se prolongan hacia el hilio del bazo por el ligamento gas- omento menor, y el resto del omento menor está unido a la
cara visceral del hígado, siguiendo la fisura del conducto venoso
troesplénico. Su porción superior contiene los vasos gástricos
hacia el ligamento coronario.
cortos provenientes de los vasos esplénicos. Más abajo lo reco-
Adelante, la porción vertical de la curvatura menor está cu-
rren los vasos gastroomentales izquierdos. Aquí el peritoneo
bierta, al principio, por el lóbulo izquierdo del hígado. A partir de
forma el ligamento gastrocólico, que une la parte baja de la
la incisura angular, la porción transversal o ascendente, pro-
porción vertical de la curvatura mayor con el colon transverso,
longada por la porción superior del duodeno, se relaciona con la
que asciende para formar la flexura cólica izquierda. El borde iz-
pared abdominal anterior.
quierdo se encuentra delante de la cara visceral del bazo.
Atrás, la curvatura menor se relaciona con la entrada al rece-
so inferior de la bolsa omental, un relieve arciforme marcado por
Borde inferior del estómago los pliegues hepatopancreático y gastropancreático, formados
Es seguido bastante fielmente por el colon transverso, uni- por el trayecto de las arterias hepática común, abajo, y gástrica
dos ambos por el ligamento gastrocólico, que constituye la izquierda, arriba. Se relaciona por intermedio de la bolsa omen-
porción superior del omento mayor. Contiene el arco vascular tal con el cuerpo del páncreas. La arteria esplénica, originada en
arteriovenoso de la curvatura mayor, formado por las arterias y el tronco celíaco, cruza transversalmente, en planos distintos, la
las venas gastroomentales derecha e izquierda. curvatura menor. La adherencia entre ambas por un proceso pa-
tológico puede ser el origen de hemorragias cataclísmicas pro-
vocadas por una úlcera a este nivel.
Relaciones de la curvatura menor
Se extiende del cardias al píloro (fig. 107-10). Las dos hojas Región celíaca [de Luschka]
peritoneales que de ella se dirigen al hígado interceptan aquí La curvatura menor y la porción superior del duodeno li-
una verdadera cara recorrida por las raíces vasculares de la arte- mitan, por la curva que describen, la región celíaca. El plano
ria gástrica izquierda y de la arteria gástrica derecha, acom- profundo se proyecta sobre las tres últimas vértebras torácicas
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1272 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
R. izquierda de la a. hepática propia Lóbulo caudado
Conducto hepático común R. hepáticos del n. vago
Hígado
Vesícula biliar
R. gástricos
anteriores del n. vago
Diafragma
A. gástrica izquierda
Páncreas
A. gástrica derecha
N. anterior de la
curvatura menor
Estómago
Conducto cístico
Duodeno R. pilórico
Conducto colédoco A. gastroomental derecha
A. gastroduodenal Píloro
Fig. 107-10. Región de la curvatura menor, píloro y raíz hepática.
y la 1.ª vértebra lumbar, tapizadas por los pilares del diafrag- – Arriba: al esófago abdominal.
ma. Sobre este plano osteomuscular se encuentran aplicados, – Abajo y a la derecha: al vestíbulo de la bolsa omental, a la
cubiertos por el peritoneo parietal posterior que los separa del región celíaca y al arco de la arteria gástrica izquierda.
vestíbulo de la bolsa omental: – A la derecha: al lóbulo caudado del hígado.
– A la izquierda: al fundus gástrico, del que está separado por
- A la derecha: la vena cava inferior. la incisura cardíaca.
- En la línea mediana: la aorta abdominal con el tronco celíaco
y sus tres ramas, las arterias hepática común, esplénica y gás-
trica izquierda. Acolados a la aorta, los ganglios celíacos del Relaciones del píloro
plexo celíaco con sus numerosos nervios y la red nerviosa que Se ubica por adelante del cuerpo de la 1.ª vértebra lumbar, a
envuelve las ramas del tronco celíaco. la derecha del plano mediano, y se halla cubierto por peritoneo
El plano superficial está formado por el omento menor con en sus dos caras (figs. 107-10 y 107-11). Está unido:
su contenido y, detrás de él, el lóbulo caudado del hígado, situa-
do en la parte superior del vestíbulo de la bolsa omental. – Al hígado, por el omento menor.
– Al colon transverso, por el ligamento gastrocólico y los va-
sos que contienen estas formaciones a este nivel.
Relaciones del cardias
El cardias es profundo y fijo, situado delante y a la izquierda El píloro se relaciona:
del cuerpo de la 11.ª vértebra torácica (fig. 107-11). Peritonizado
adelante y desprovisto de peritoneo atrás, corresponde: - Adelante: con la pared abdominal anterior, salvo en el recién
nacido, en el cual está oculto por el hígado.
– Adelante: al nervio vago izquierdo y al lóbulo izquierdo del - Atrás: con la parte derecha de la porción retrogástrica de la
hígado. bolsa omental, que lo separa del páncreas.
– Atrás: al pilar izquierdo del diafragma, al nervio vago derecho - Arriba: con la cara visceral del hígado, donde la vesícula biliar
y, hacia la derecha, al hiato aórtico del diafragma. algunas veces puede contactar con él.
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Estómago 1273
A. frénica inferior A. gástrica izquierda
Tronco celíaco Cara anterior del fundus gástrico
A. pancreática mayor A. esplénica
A. hepática común V. esplénica
Bazo
Vesícula biliar
Conducto hepático común
Conducto cístico
V. porta hepática
Conducto colédoco
A. gastroduodenal
Flexura superior del duodeno
Cuerpo del páncreas
Porción descendente
del duodeno
Flexura duodenoyeyunal
A. pancreatoduodenal inferior A. pancreática inferior
V. mesentérica superior A. mesentérica superior
Fig. 107-11. Tronco celíaco y sus ramas. El estómago ha sido extirpado casi enteramente para ver el plano posterior (Netter).
VASCULARIZACIÓN mesogastrio posterior, está destinada al bazo, así como la arteria
hepática común lo está al hígado, pero estas arterias envían nu-
merosas colaterales al estómago.
Arterias
El estómago está rodeado por un círculo arterial continuo Arteria gástrica izquierda [coronaria estomáquica]
ubicado en los bordes o curvaturas gástricas y constituido por la
Rama del tronco celíaco, con un calibre de 4 a 5 mm término
anastomosis de las arterias que proceden del tronco celíaco o medio, se dirige hacia arriba, algo a la izquierda y adelante; luego
de sus ramas. describe una curva cóncava hacia abajo (arco) para alcanzar la
curvatura menor, donde termina por bifurcación en una rama
Tronco celíaco anterior y otra posterior (fig. 107-14).
Se origina de la cara anterior de la aorta abdominal a nivel
o algo por debajo de su travesía diafragmática (figs. 107-11 y Relaciones
107-12). Es un tronco voluminoso (6 mm de calibre promedio) En su origen es posterior con respecto al vestíbulo de la bolsa
que desciende hacia la derecha y luego de un trayecto de 10 a omental. El trayecto de la arteria es seguido medialmente por su
15 mm promedio se divide en tres ramas terminales: las arterias vena satélite. Más arriba, su arco, cóncavo hacia abajo, la hace
gástrica izquierda, esplénica y hepática común, que se se- pasar del plano posterior parietal, al plano anterior gástrico de
paran en forma variable (Descomps, Río Branco y Michels) (fig. la curvatura menor. La arteria levanta un pliegue peritoneal, el
107-13). El tipo más frecuente muestra a la arteria gástrica iz- pliegue gastropancreático [hoz de la coronaria estomáquica o
quierda originándose de la cara anterosuperior del tronco celía- ligamento profundo del estómago], que forma el borde superior
co, el que se divide en seguida en arteria esplénica y hepática de la entrada al receso inferior de la bolsa omental, orificio que
común. comunica el vestíbulo con la porción retrogástrica de la bolsa
El tronco celíaco ocupa el centro de la región celíaca. Sus omental. La arteria gástrica izquierda penetra así en el ligamento
tres ramas participan en la irrigación del estómago. La arteria hepatogástrico del omento menor, acompañada por su vena y
gástrica izquierda tiene un destino esofágico y gástrico. La ar- por los ramos provenientes del nervio vago, del plexo celíaco y
teria esplénica, arteria principal del estómago primitivo, eje del de los vasos linfáticos. La vena gástrica izquierda acompaña a la
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1274 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
A. gástrica posterior
A. gástrica corta
R. esofágica
A. gástrica izquierda
A. hepática propia
Tronco celíaco
Círculo arterial de
A. esplénica la curvatura menor
A. gástrica derecha
A. hepática común
A. gastroduodenal
A. gastroomental
derecha A. gastroomental
izquierda
Fig. 107-12. Disposición general de las arterias del estómago (según Couinaud).
arteria hasta el tronco celíaco para seguir a la arteria hepática – Ramas gástricas, de pequeño calibre y sin sistematización.
común y terminar como tributaria de la vena porta hepática, o
bien en uno de sus troncos de origen. Ramas terminales
El arco de la arteria gástrica izquierda es siempre elevado Proporcionan dos arterias gástricas que siguen la curvatura
en la curvatura menor; las disposiciones bajas son muy poco fre- menor, una anterior y otra posterior, contenidas en el omento
cuentes. Este arco está fijado al estómago por el ramillete arterial menor y muy cerca del estómago. La rama posterior se anasto-
esofágico y del fundus gástrico. El nivel en que la arteria entra en mosa por inosculación con una rama homóloga de la arteria
contacto con el estómago puede considerarse como el hilio de gástrica derecha; la anastomosis anterior es menos frecuente;
la curvatura menor. ambas arterias están acompañadas por vasos linfáticos.
Ramas colaterales Ramas de la arteria hepática común
Son: (Véase Hígado). Existen dos ramas que contribuyen a la irri-
gación del estómago: la arteria gástrica derecha y la arteria
– Una rama hepática, para el lóbulo izquierdo del hígado, a gastroomental [gastroepiploica] derecha, rama de la arteria
veces muy importante; aumenta entonces su territorio en gastroduodenal.
esta glándula y llega al porta hepático cursando por la parte
izquierda del ligamento hepatogástrico del omento menor. Arteria gástrica derecha [arteria pilórica]
– La arteria gastroesofágica anterior [esofagocardiotubero- Es una arteria de pequeño calibre (1 mm de diámetro, térmi-
sitaria anterior] proporciona ramas destinadas a las dos caras
no medio). En general, se origina de la arteria hepática propia,
del cardias y al fundus gástrico, anastomosándose con ramas
pero este origen es muy variable, y puede nacer de la termina-
de las arterias gástricas cortas [vasos cortos].
ción de la arteria hepática común o de sus ramas. Es oblicua ha-
– Las ramas destinadas al esófago, esofágicas inferiores, as-
cia abajo y adelante, y está situada en el epiplón menor, en el
cienden por el esófago abdominal, atraviesan el hiato esofá-
cual llega al borde superior del píloro, donde se divide en dos
gico del diafragma y se anastomosan con arterias esofágicas
ramas terminales que siguen la curvatura menor. Ambas ascien-
medias.
den por esta al encuentro de las ramas correspondientes de la
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Estómago 1275
La arteria hepática común se origina de un tronco celíaco completo:
bifurcado, a la izquierda (59%) y trifurcado, a la derecha (28%)
A. gástrica izquierda
Tronco celíaco
Tronco celíaco A. gástrica izquierda
A. hepática A. hepática
común A. esplénica común A. esplénica
La arteria hepática común se origina de un tronco celíaco incompleto: tronco
hepatoesplénico, a la izquierda (5%), tronco gastrohepático, a la derecha (1%)
A. gástrica izquierda Tronco celíaco
A. gástrica izquierda
Tronco celíaco A. hepática común
A. hepática A. esplénica
común A. esplénica A. mesentérica
superior
La arteria hepática común se origina de la arteria mesentérica superior, existiendo un
tronco gastroesplénico, a la izquierda (4%), o sin este último, a la derecha (excepcional)
Tronco celíaco
A. gástrica izquierda
A. gástrica izquierda
A. esplénica
A. esplénica
A. hepática A. hepática
A. mesentérica común A. mesentérica
común superior superior
La arteria hepática común se origina de un tronco celíaco mesentérico (1,5 a 2%)
A. gástrica
izquierda Tronco celíaco
A. hepática
común A. esplénica
La arteria hepática común se origina aisladamente de la aorta (1%), ya sea que exista un
tronco gastroesplénico (izquierda) o bien que esté ausente el tronco celíaco (derecha)
Tronco celíaco
A. gástrica
A. gástrica izquierda
izquierda
A. hepática A. hepática Tronco celíaco
común A. esplénica común
Fig. 107-13. Modos de origen de la arteria hepática común (según Río Branco).
arteria gástrica izquierda. La acompañan vasos linfáticos y cual da numerosas ramas, perpendiculares a la superficie gástri-
una vena suprapilórica, inconstante. La rama posterior de la ar- ca. Hacia abajo se originan numerosas ramas delgadas, y menos
teria gástrica derecha se anastomosa con la rama posterior de numerosas, para el omento mayor.
la arteria gástrica izquierda; la anterior puede hacerlo o terminar
en las paredes del estómago. Ramas de la arteria esplénica
Esta proporciona al estómago la arteria gastroomental iz-
Arteria gastroomental derecha quierda, la arteria gástrica posterior y las arterias gástricas
Voluminosa (de 3 a 4 mm, término medio), se origina de la cortas.
bifurcación de la arteria gastroduodenal, que surge de la por-
ción terminal de la arteria hepática común y el comienzo de la Arteria gastroomental izquierda
arteria hepática propia. Este origen se sitúa por debajo del borde Esta arteria tiene un origen muy variable en el hilio del bazo.
inferior del duodeno, en contacto con el páncreas. La arteria Puede nacer de la arteria esplénica o de una de sus ramas.
gastroomental derecha penetra en el ligamento gastrocólico Transcurre por el ligamento gastroesplénico, llega a la por-
y sigue la curvatura mayor en compañía de su vena satélite y ción vertical de la curvatura mayor en su tercio superior y des-
de vasos linfáticos. Se dirige a la izquierda al encuentro de la ar- ciende por el ligamento gastrocólico al encuentro de la arteria
teria gastroomental izquierda, rama de la arteria esplénica, gastroomental derecha, con la cual se anastomosa. Como esta
con la que se anastomosa por inosculación. Este trayecto arterial última, la arteria gastroomental izquierda queda a distancia
queda entre 1 y 2 cm de distancia de la curvatura mayor, a la de la curvatura mayor, a la que proporciona ramas, así como da
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1276 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
A. gástrica izquierda Peritoneo parietal
A. hepática común R. hepáticos del n. vago
Sección ligamento Esófago
hepatogástrico del
omento menor
Diafragma
Lóbulo izquierdo del hígado
Tronco vagal anterior
R. gástricos anteriores
del n. vago
R. esofágicas
N. anterior de la curvatura menor
V. porta hepática
A. gástrica derecha Tronco celíaco
A. gástrica izquierda
Conducto colédoco A. esplénica
Vesícula biliar Páncreas
A. gastroduodenal
Píloro
Duodeno
Estómago
Omento mayor
A. gastroomental derecha
Fig. 107-14. Región de la curvatura menor del estómago y raíz hepática.
ramas inferiores para el omento mayor. La acompañan una vena todo las ramas posteriores de ambas arterias. Los vasos están
satélite y elementos linfáticos. prácticamente en contacto con el estómago y sus ramas son
cortas y penetran inmediatamente en la pared gástrica. La he-
Arteria gástrica posterior mostasia de la curvatura menor se hace por ligadura del tronco,
[esofagocardiotuberositaria posterior] y aun de las arterias gástrica izquierda y gástrica derecha.
Es la primera de las ramas que proporciona la arteria espléni-
ca al estómago. Emerge tempranamente del tronco de la arteria Círculo de la curvatura mayor
esplénica en su trayecto pancreático. Asciende en la pared pos- Está formado por el largo arco de las dos arterias gastroo-
terior de la bolsa omental, porción retrogástrica, subperitoneal, y mentales derecha e izquierda. Este arco está situado en el liga-
llega a la parte alta, donde se reparte en forma similar a la arteria mento gastrocólico, a 3 o 4 cm de la curvatura mayor. Las ramas
gastroesofágica anterior. Su territorio varía según su calibre. destinadas al estómago son más largas y pueden ligarse por
separado en el curso de la liberación quirúrgica de la curvatura
Arterias gástricas cortas [vasos cortos] mayor.
Están destinadas al fundus gástrico. En número de seis a
ocho, son arterias pequeñas y proceden de la raíz del bazo por Vascularización intramural
el ligamento gastroesplénico. Estas arterias gástricas cortas se Al parecer, cada arteria tiene un territorio determinado
encuentran acompañadas por vénulas. (Levasseur y Couinaud). Pero las arterias se anastomosan am-
pliamente entre sí en las redes musculares y submucosas deter-
Círculos arteriales del estómago minadas por sus ramas terminales. Las arterias gástricas no son
arterias terminales: esta característica anatómica es favorable al
Están dispuestos en las dos curvaturas del órgano (fig. 107-12).
funcionamiento del órgano y a la cirugía gástrica, pero favorece
Gracias a estos dos círculos, la irrigación gástrica aparece
también las hemorragias gástricas, de las úlceras, de los cán-
como muy rica. Las tres ramas del tronco celíaco están amplia-
ceres o de las estasis venosas por hipertensión portal. Se puede
mente anastomosadas entre sí por fuera del estómago.
verificar así que la ligadura de las cuatro arterias principales del
estómago no acarrea la necrosis del órgano y resulta impotente
Círculo de la curvatura menor para detener ciertas hemorragias.
Está constituido por la anastomosis de las ramas de la arte- Además, existen numerosas anastomosis arteriovenulares en
ria gástrica izquierda con las de la arteria gástrica derecha, sobre la pared gástrica (Barlow).
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Estómago 1277
Venas Vena gastroomental izquierda
Satélite de la arteria homónima, penetra en el ligamento gas-
Originadas de la red submucosa e intramuscular, son satélites
trocólico, en el que sigue para terminar en la vena esplénica.
de las arterias (fig. 107-15). Pero no existe más que una vena por
arteria. Como las arterias, se agrupan en tres sistemas: los círculos
de la curvatura menor y mayor, las venas gastroesofágicas ante- Venas del fundus gástrico
riores y las gástricas posteriores. Constituyen dos grupos, uno derecho y otro izquierdo. El gru-
po derecho corresponde a la región esofagofúndica y termina
Círculo venoso de la curvatura menor en la vena gástrica izquierda. El grupo izquierdo correspon-
de a las venas gástricas cortas y a la vena gástrica posterior, que
Se encuentra en el omento menor.
desembocan en la vena esplénica, a nivel del hilio esplénico y
en el tronco de la vena esplénica.
Vena gástrica izquierda [coronaria estomáquica]
Sigue en sentido inverso el trayecto de la arteria homóloga, Anastomosis
describiendo un arco que participa en el pliegue gastropancreá-
tico. Llega a nivel del tronco celíaco, sigue a la arteria hepática Anastomosis de las venas entre sí
común y termina en la vena porta hepática o bien como rama Son numerosas y se sitúan en la red submucosa, en la pared
de origen de esta vena o como tributaria de la vena esplénica o muscular y por fuera del estómago, a lo largo de las curvaturas
de la mesentérica. (arcos venosos).
Vena gástrica derecha [vena pilórica] Anastomosis portocavas
Nace de la unión de varias ramas suprapilóricas y supraduo- Se ubican en la región esofagogástrica, donde las venas
denales, penetra en la raíz hepática y termina en la cara anterior gástricas tributarias de la vena porta hepática se anastomosan
de la vena porta hepática. con las venas esofágicas, tributarias de la vena cava inferior
(venas frénicas inferiores) o de la vena cava superior (venas
Círculo venoso de la curvatura mayor ácigos y hemiácigos). Estas anastomosis están situadas en la sub-
mucosa. Se hipertrofian en los bloqueos de la circulación portal
Está situado en el ligamento gastrocólico.
(que producen hipertensión portal), constituyendo las várices
esofágicas, causantes de hemorragias que pueden resultar in-
Vena gastroomental derecha controlables.
Sigue en sentido inverso a la arteria homónima y recibe:
– Venas gástricas. Linfáticos
– Venas omentales. Originados en la submucosa, los colectores linfáticos, extre-
– Venas subpilóricas (A. Latarjet): estas también reciben afluen- madamente numerosos, emergen bajo la serosa y drenan en
tes duodenales. los nodos linfáticos (fig. 107-16). Estos últimos constituyen tres
grupos: de la curvatura menor, de la curvatura mayor y del fun-
El tronco venoso recibe, en general, a la vena cólica derecha dus gástrico.
superior, delante de la cabeza del páncreas, para formar el tron-
co gastrocólico que termina en el flanco derecho de la vena
Nodos linfáticos de la curvatura menor
mesentérica superior.
Se distinguen:
V. esofágicas Fundus gástrico
Cardias
V. porta hepática V. esplénica
V. gástrica izquierda V. gastroomental
R. anterior izquierda
R. posterior
Duodeno
V. esplénica
V. gastroomental derecha V. mesentérica
inferior
Tronco gastrocólico
V. mesentérica
superior
Fig. 107-15. Venas del estómago (según Paitre).
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1278 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Esófago
Anillo linfático del cardias
Cardias
Territorio de la curvatura menor
Nodo gástrico izquierdo
Territorio del
A. gástrica izquierda fundus gástrico
Tronco celíaco
A. hepática común
A. hepática propia
A. gastroduodenal
Píloro
Nodo gastroomental
derecho
Duodeno
Nodos esplénicos
A. esplénica A. gastroomental izquierda
Nodos subpilóricos Territorio de la
curvatura mayor
Fig. 107-16. Nodos linfáticos del estómago. A. En amarillo, territorio de la curvatura mayor. B. En azul, territorio de la curvatu-
ra menor. C. En violeta, territorio del fundus gástrico.
Nodos linfáticos del cardias [anillo linfático del cardias] Nodos linfáticos de la curvatura mayor
Dispuestos en anteriores y posteriores, drenan colectores gás- Se agrupan alrededor de la arteria gastroomental derecha
tricos así como esofágicos (estos nodos linfáticos pueden estar (nodos subpilóricos) y de la arteria gastroduodenal (nodos retro-
invadidos en los casos de cáncer de esófago). pilóricos), y en torno a la arteria gastroomental izquierda, que se
continúa con el grupo del ligamento gastroesplénico, continua-
Nodos linfáticos de la curvatura menor: do por el grupo del hilio y del ligamento pancreatoesplénico, y
nodos gástricos derechos e izquierdos sigue el trayecto de la arteria esplénica hasta el tronco celíaco.
Sin embargo, la vía principal de drenaje de la linfa está represen-
Están situados a lo largo de las ramas de la arteria gástrica
tada, según Paillas y col., por los colectores linfáticos de las arte-
izquierda y siguen la dirección del arco de esta arteria hasta el
rias gástricas cortas, o de la arteria gástrica posterior. La linfa se
tronco celíaco: son los nodos celíacos. Pissas y col. han puesto
vierte directamente en los nodos de la cadena esplénica a partir
de relieve la existencia de hojas celulolinfáticas sin nodos, que
del fundus gástrico sin pasar por los ligamentos gastroesplénico
rodean las ramas de la arteria gástrica izquierda y que constitu-
y pancreatoesplénico. Así, la vía posterior representa la vía prin-
yen un verdadero soporte de los nodos satélites de estas ramas.
cipal de la embolia neoplásica. Las metástasis hacia los nodos
Pissas y col. han puesto de manifiesto la existencia de colecto-
son más frecuentes a lo largo de la cadena esplénica. La cadena
res linfáticos en la porción flácida del omento menor, demostran-
gastroomental izquierda es descendente y se anastomosa con la
do anastomosis entre nodos de la curvatura menor con nodos
cadena gastroomental derecha.
del tronco celíaco. Esta disposición explica la frecuente conexión
entre nodos de la curvatura menor y nodos del tronco celíaco.
Ello explica las adenopatías celíacas que no se ponen en eviden- Colectores del fundus gástrico
cia en el resto de la cadena gástrica izquierda. Por intermedio del ligamento gastroesplénico pueden ganar
Pueden observarse variaciones en la porción condensada del el hilio del bazo y hacer una estación linfática en este o en la cola
omento menor, donde linfáticos del cardias no siguen a los no- del páncreas; de ahí que a menudo pueda ser necesario efectuar
dos parietales y ganan la cara visceral del hígado, y pueden pro- una esplenectomía o una resección parcial del páncreas (cola)
seguir por el ligamento redondo del hígado. Ello explica ciertas en las neoplasias del tercio superior del estómago. Otras veces
invasiones hepáticas y las metástasis umbilicales de las neopla- pueden observarse colectores gástricos que escapan de los no-
sias gástricas. dos cardiales posteriores, ganan directamente el tronco celíaco,
Desde Rouvière se distingue una cadena linfática que sigue a contorneando atrás al cardias y al esófago abdominal. De ahí,
la arteria hepática común y sus ramas, centrada sobre la arteria algunos vasos colectores se dirigen a los nodos de la raíz renal
gastroduodenal, delante del páncreas y detrás de la porción su- izquierda. Esta vía puede ser directa. Ello explica la diseminación
perior del duodeno, de la que se distinguen: nodos suprapilóri- temprana de ciertas neoplasias del cardias y acentúa su reputa-
cos, nodo subpilórico y nodo retropilórico, y el grupo de la arteria ción de mal pronóstico.
hepática común. Los linfáticos gástricos drenan también territorios distintos
Una cadena hepática accesoria, satélite de la arteria gástrica (fig. 107-16). El área linfática del estómago desborda sobre las
derecha, cruza por delante de la vía biliar principal. regiones vecinas: omento mayor abajo, porta hepático a la dere-
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Estómago 1279
cha, esófago arriba, bazo y páncreas atrás y a la izquierda. Estos es el nervio anterior de la curvatura menor [de A. Latarjet y
datos son importantes en la evaluación de la extensión linfática Wertheimer]. Estos ramos son distintos y no forman plexos. Otros
de los diferentes cánceres del estómago (Dos Santos Ferreira). ramos se dirigen al porta hepático.
Tronco vagal posterior
NERVIOS DEL ESTÓMAGO
Emite ramos gástricos posteriores que se ubican atrás y a la
Se trata de nervios del sistema nervioso autónomo (figs. derecha del cardias y llegan a la curvatura menor mediante el
107-17 a 107-20). Provienen de los dos nervios vagos (parasim- nervio posterior de la curvatura menor que se extiende hasta el
pático) y de elementos simpáticos. Esto es cierto en el plano fi- píloro. Sus ramos celíacos terminan en el ganglio celíaco dere-
siológico, pero desde el punto de vista anatómico es necesario cho y otros continúan hacia el plexo renal.
distinguir:
– Los nervios gástricos originados a partir de los troncos vaga-
Nervios provenientes del plexo celíaco
les, formados por los nervios vagos. Son a la vez simpáticos y parasimpáticos, dispuestos en forma
– Los nervios gástricos procedentes del plexo celíaco, donde de plexos arteriales alrededor de las diferentes arterias del es-
las fibras parasimpáticas y simpáticas están mezcladas. tómago. El píloro está inervado por ramos suprapilóricos y sub-
pilóricos, provenientes del plexo nervioso de la arteria hepática
y de sus ramas: arteria gástrica derecha y arteria gastroepiploica
Nervios gástricos originados derecha.
directamente de los nervios vagos En la pared gástrica, los nervios atraviesan los diferentes pla-
Aparecen en la parte superior en la curvatura menor. nos, a menudo en compañía de los vasos, y constituyen plexos
intramurales, muy numerosos en la pared gástrica, sobre todo en
Tronco vagal anterior la vecindad del píloro.
Termina en el estómago, llega a este por delante del cardias,
en forma de varios filetes, los ramos gástricos anteriores, situados ANATOMÍA FUNCIONAL
delante de los vasos gastroesofágicos anteriores, por lo general
en número de seis filetes. Los más altos son delgados y cortos, los El estómago es un reservorio voluminoso, en el cual los ali-
otros siguen a la curvatura menor y uno de ellos llega al píloro: mentos sufren la acción de la saliva, con la que penetran en el ór-
Expansión del tronco vagal anterior R. gástrico anterior
Tronco vagal anterior Centro tendinoso
del diafragma
Lóbulo izquierdo
del hígado, rebatido
R. hepático
Bolsa omental
N. para el omento menor
A. gástrica izquierda R. esofágicas
A. hepática común R. gástricos anteriores
R. pilórico N. anterior de la curvatura menor
A. gástrica derecha R. gástricos anteriores
R. pilórico
Duodeno
Cuerpo gástrico
Píloro
A. gastroomental
derecha
R. gástricos anteriores
Fig. 107-17. Nervios del estómago, vista anterior (según A. Latarjet y Wertheimer).
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1280 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
R. gástricos posteriores N. posterior de la curvatura menor
R. gástrico posterior R. gástricos posteriores
Fundus gástrico
Diafragma
Tronco vagal posterior
Comunicación nerviosa
R. celíaco
R. vascular
Colon transverso A. gástrica izquierda
Píloro A. hepática propia
Fig. 107-18. Nervios del estómago, vista posterior. El ligamento gastrocólico ha sido seccionado (según A. Latarjet y
Wertheimer).
Tronco vagal Tronco vagal
posterior
anterior
R. esofágicos del
plexo celíaco
R. gástrico anterior
R. gástricos del
plexo celíaco
N. esplácnico
mayor izquierdo
N. esplácnico mayor derecho
Ganglio celíaco
Tronco celíaco izquierdo
Ganglio celíaco derecho
A. mesentérica
superior
Fig. 107-19. Ramos gástricos y esofágicos del plexo celíaco y troncos vagales, vista anterior.
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Estómago 1281
Tronco vagal
anterior Tronco vagal
posterior
R. posterior para
el fundus gástrico
R. esofágico del
plexo celíaco
R. gástrico posterior
R. del tronco
vagal posterior
A. gástrica izquierda
R. nerviosos ascendentes
del plexo celíaco
N. esplácnico N. esplácnico
mayor derecho mayor izquierdo
Tronco celíaco Ganglio celíaco
izquierdo
A. mesentérica superior
Fig. 107-20. Ramo esofágico del plexo celíaco. Se ha reclinado el estómago hacia la derecha, por lo cual se puede observar su
cara posterior.
gano, y del jugo gástrico de composición ácida (esencialmente, en realidad una enervación gástrica, tal como fue descrita,
ácido clorhídrico). El jugo gástrico es secretado por las glándulas desde 1921, por A. Latarjet y Wertheimer, la que conserva los dos
gástricas, que entran en actividad en el momento de la digestión. nervios principales de la curvatura menor provenientes del vago,
La mucosa está protegida de la acción péptica del jugo gástrico seccionando el contingente vagal simpático que acompaña a los
por una importante secreción de mucus, entre otros factores. La vasos de la curvatura menor.
secreción gástrica obedece a leyes fisiológicas complejas.
El reservorio gástrico está dotado de una poderosa mus-
culatura. Si bien el fundus gástrico es fijo y poco contráctil, EXPLORACIÓN EN EL SER VIVO
el resto del estómago se contrae poderosamente sobre su
contenido (movimientos peristálticos) para hacerlo progresar Anatomía de superficie
hacia el duodeno. Los movimientos peristálticos están sincro-
nizados con la apertura o el cierre del píloro por un mecanis- Solo la parte inferior del estómago es accesible a la palpa-
mo reflejo. Las contracciones gástricas pueden determinar en ción abdominal. La parte superior está oculta por el borde
algunos casos el rechazo de los alimentos hacia el esófago y condrocostal izquierdo [espacio sonoro de Traube]. Cuando el
estómago está distendido, levanta el epigastrio, donde a veces
conducir al vómito, que caracteriza la intolerancia gástrica a
su contenido. se ven ondas peristálticas en casos de estenosis avanzada del pí-
Los nervios del estómago tienen una acción motora, sensi- loro. El órgano puede descender hasta el pubis: ptosis gástrica.
La exploración manual del estómago es, por lo tanto, siempre
tiva y secretoria. El parasimpático (nervio vago) es motor, sensi-
incompleta e insuficiente.
tivo y secretor. El simpático es inhibidor de la motricidad y de la
secreción. Al parecer, el parasimpático posee una acción esencial
en la sensibilidad del órgano. Seccionando los vagos (vagoto- Examen radiológico
mía) se aplacan los dolores ulcerosos, se disminuye la secreción
gástrica, pero se bloquea el píloro, así como la motricidad intesti- Sin preparación previa
nal. Por eso la vagotomía preconizada por Dragsted (vagotomía El fundus gástrico es visible bajo la cúpula diafragmática
troncular) ha sido sustituida por la vagotomía selectiva, que sec- izquierda debido a que está siempre lleno de aire, visible a la
ciona los ramos vagales del estómago, y luego por la vagotomía radioscopia y a la radiografía simple en posición del pie, como
hiperselectiva, que respeta los nervios del píloro. Esta última es testimoniando la posición normal del estómago.
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1282 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Luego de la ingestión de sustancia baritada
La cavidad gástrica se dibuja así exactamente (fig. 107-21).
Se observan su forma, su situación, los pliegues de la mucosa,
sus movimientos peristálticos y su evacuación en el duodeno.
Se efectúan radiografías sucesivas, anteroposteriores (frente) y
laterales (perfil), necesarias para examinar las paredes del estó-
mago y no solo las curvaturas. Las irregularidades de contorno
caracterizan a las úlceras, nicho de la pequeña curvatura, o a los
cánceres, en general de aspecto lacunar.
Quimismo gástrico
Con la ayuda de una sonda introducida por la nariz y por la
boca, se pueden retirar muestras de jugo gástrico y hacer un exa-
men químico preciso. La muestra de jugo gástrico puede efec-
tuarse en ayunas o después de una comida de prueba, o bien
luego de la inyección de histamina o de insulina.
Endoscopia Fig. 107-21. Seriada gastroduodenal (en posición de
La fibrogastroscopia y la gastrofotografía son de práctica Trendelenburg) que permite ver los pliegues de la mucosa
corriente, con el empleo de tubos flexibles de pequeño calibre gástrica y la opacidad del fundus gástrico por la presencia del
(fibroscopios). Con ellos se puede examinar en detalle toda la contraste administrado por vía oral.
mucosa gástrica, fotografiar las zonas sospechosas y retirar frag-
mentos (biopsia) para examinarlos con el microscopio.
Laparoscopia anterior, en general, por la vía mediana supraumbilical. El acceso
a la parte superior se ve dificultado por el borde condrocostal
Luego de la inyección de gas en la cavidad peritoneal (neu- izquierdo, que se puede levantar (posición cambiada, uso de se-
moperitoneo), se introduce un aparato óptico a través de la pa- paradores especiales). Se explora la pared posterior seccionando
red abdominal. Este último permite explorar la pared anterior del el ligamento gastrocólico, lo que da acceso a la bolsa omental. A
estómago en toda su extensión. veces resulta necesario efectuar la apertura del estómago (gas-
trostomía) para reconocer exactamente sus lesiones.
El acceso directo al fundus gástrico puede utilizar una vía
Abordaje quirúrgico combinada: toracofrenolaparotomía, acompañada por la sec-
El cirujano llega al estómago atravesando la pared abdominal ción del hemidiafragma izquierdo (L. Mérola).
Véase Caso clínico: Hernia hiatal
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Duodeno 108
Es la parte inicial del intestino delgado, interpuesta entre el A. Asa duodenal primitiva: es primero sagital y mediana
estómago y el yeyuno, que se extiende desde el píloro hasta la con convexidad anterior, fija a la pared posterior por el me-
flexura duodenoyeyunal. soduodeno y relacionada con la pared anterior por la parte
baja del mesogastrio ventral (fig. 108-3). Da origen a los
brotes: hepático (ventral) y pancreático principal (dorsal). El
GENERALIDADES páncreas y la vía biliar principal siguen, pues, la evolución
del asa duodenal y permanecen solidarios al duodeno pri-
El duodeno se caracteriza por (fig. 108-1):
mitivo.
B. Mesoduodeno primitivo: continúa al mesogastrio poste-
– Su adosamiento casi completo al peritoneo parietal poste-
rior y se inclina en forma progresiva hacia la derecha, hasta
rior.
aplicarse contra la pared abdominal posterior (fig. 108-4A,
– Sus conexiones con la cabeza del páncreas, alrededor de la
cual se dispone como un anillo incompleto, y la desemboca- B, C y D). Su hoja derecha se adosa al peritoneo parietal pos-
dura de los conductos colédoco del hígado y pancreático en terior. Ambas desaparecen y persisten como la fascia de coa-
lescencia retroduodenopancreática [de Treitz].
la ampolla hepatopancreática.
– Su situación en los dos pisos (supracólico e infracólico) del C. Rotación del asa intestinal: los movimientos de torsión del
abdomen. asa umbilical explican la forma circular del duodeno y las indi-
– Su pasaje posterior a los vasos mesentéricos superiores vidualidades de las porciones:
(fig. 108-2).
– Su vascularización arterial, proporcionada por ramas de la – La 1.ª porción, porción superior, es solidaria con el píloro.
arteria mesentérica superior, como el resto del intestino del- – La 2.ª porción, porción descendente, es cruzada por
gado, y además por ramas indirectas del tronco celíaco. el mesocolon transverso. El mesocolon ubica la porción
Esta disposición general se debe a cuatro procesos embrio- descendente en una situación supramesocólica a la parte
lógicos distintos: proximal, e infracólica a la parte distal.
A. hepática propia Tronco celíaco
V. porta hepática A. gástrica izquierda
V. cava inferior Fundus gástrico
Glándula suprarrenal derecha
Conducto colédoco
A. gástrica derecha A. esplénica
A. gastroduodenal Cuerpo del páncreas
Riñón derecho Bazo
Duodeno Mesocolon transverso
Riñón izquierdo
Flexura cólica izquierda
Yeyuno
Flexura cólica derecha
A. mesentérica superior
V. mesentérica superior
Cabeza del páncreas
Fig. 108-1. Vista anterior del duodeno y del páncreas con su peritoneo.
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1284 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Tronco celíaco
Porción superior
del duodeno
Aorta abdominal
V. esplénica
Mesocolon transverso
Fascia retroduodenopancreática
Cabeza del páncreas
Proceso unciforme
del páncreas V. renal izquierda
Porción horizontal
A. mesentérica superior del duodeno
Mesenterio A. mesentérica inferior
Fig. 108-2. Corte sagital mediano esquemático que pasa por la región duodenopancreática.
– La 3.ª porción, porción horizontal, es en su totalidad in- D. Rotación del marco colónico: conduce al meso del colon
framesocólica, de dirección horizontal, dirigida de derecha transverso a ubicarse por delante del duodeno. También ori-
a izquierda, y pasa por delante de la aorta y de la columna gina la inserción del mesocolon transverso y el adosamiento
vertebral. del sector superior del mesocolon derecho, formando la fas-
– La 4.ª porción, porción ascendente, es ascendente a la cia de coalescencia preduodenopancreática.
izquierda de la aorta y forma la flexura duodenoyeyunal.
Diafragma Esófago
A. gástrica izquierda
Estómago
A. esplénica Mesogastrio ventral
Tronco celíaco
Hígado
Mesenterio dorsal
A. hepática común
Mesogastrio ventral
A. mesentérica superior
Mesenterio Intestino delgado
Pared ventral
Aorta abdominal
Ombligo
A. mesentérica inferior
Conducto onfaloentérico
Pared dorsal
Cavidad peritoneal
A. sacra media
Intestino grueso
Raíz alantoidea
Cloaca
Fig. 108-3. Corte sagital esquemático de un embrión. Vasos que orientan al peritoneo.
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Duodeno 1285
A B
Conducto vitelino
Asa intestinal superior
Aorta Aorta
Mesenterio
común Mesenterio común
A. mesentérica A. mesentérica superior
superior
Asa intestinal
superior
Asa intestinal inferior
Futuro ciego
Aorta Conducto vitelino Asa intestinal
inferior
Futuro ciego
Duodeno
Asa intestinal Mesoduodeno Colon transverso
inferior Duodeno
Flexura cólica
Mesocolon futuro izquierda fija
Futuro ciego
Meso del intestino
terminal
A. mesentérica Flexura duodenoyeyunal
superior que ha ascendido
Mesenterio común
Colon descendente
Conducto Yeyuno e íleon
vitelino
Asa intestinal superior Ciego
Colon ascendente
C D
Fig. 108-4. A. Disposición primitiva del asa intestinal y de su meso. La cruz superior indica la futura flexura duodenoyeyunal y
la cruz inferior, la futura flexura cólica izquierda. Las flechas señalan el sentido de la rotación. B. Rotación del asa intestinal a 90°.
La cruz derecha indica la flexura duodenoyeyunal y la cruz izquierda, la flexura cólica izquierda. C. Rotación del asa intestinal a
180°. La cruz inferior señala la flexura duodenoyeyunal y la cruz superior, la flexura cólica izquierda. D. Rotación del asa intesti-
nal a 270°. La rotación está terminada.
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1286 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
DESCRIPCIÓN Porción descendente [2.ª porción]
Forma con la precedente un ángulo de 60° a 80°, la flexura
Configuración externa superior del duodeno [rodilla superior del duodeno]. La porción
descendente es vertical, está ubicada a la derecha de la columna
El duodeno tiene la forma de un anillo incompleto (abier-
lumbar, por delante de los procesos costales de L1 a L4. Esta por-
to arriba y a la izquierda) dispuesto alrededor de la cabeza del
ción recibe los conductos excretores biliar y pancreático.
páncreas (fig. 108-5). Se distinguen cuatro porciones y una ter-
minación, la flexura duodenoyeyunal.
La unión de la 4.ª porción del duodeno con el yeyuno forma Porción horizontal [3.ª porción]
un ángulo agudo, en general situado en el origen del mesente- Constituye con la porción descendente un ángulo de apro-
rio, pero su disposición es variable. El trayecto del duodeno se ximadamente 90°, la flexura inferior del duodeno [rodilla in-
realiza alrededor de la cabeza del páncreas y por lo común se ferior del duodeno]. Se dirige de derecha a izquierda, pasa por
denomina “marco duodenal”. delante de la columna vertebral a la altura de L3 y L4 y de los
vasos prevertebrales, y por detrás de los vasos mesentéricos su-
Porción superior [1.ª porción] periores. Cóncava hacia atrás, está contenida en la pinza vascu-
Está situada en el flanco derecho de la 1.ª vértebra lumbar, lar aorticomesentérica.
es oblicua hacia arriba, atrás y a la derecha, se extiende desde el
píloro hasta el cuello de la vesícula biliar, donde se incurva hacia Porción ascendente [4.ª porción]
abajo y se continúa con la porción descendente. En su origen Se dirige hacia arriba, hacia la izquierda y algo hacia atrás, has-
presenta una prominencia: la ampolla o bulbo duodenal. ta el flanco izquierdo de la 2.ª vértebra lumbar.
X-X' Y-Y'
12.ª vértebra torácica Aorta abdominal
Tubérculo omental Cola del páncreas
del páncreas
Cabeza del páncreas Conducto pancreático
Cuerpo del páncreas
Porción descendente Flexura duodenoyeyunal
del duodeno
V. mesentérica superior
A. mesentérica superior
5.ª vértebra lumbar
Fig. 108-5. Disposición general del duodeno y del páncreas. X y X’: Corte horizontal que demuestra la relación del páncreas y
del duodeno. Y e Y’: Corte vertical, a la altura del cuerpo del páncreas, para observar sus caras anterior, posterior e inferior.
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Duodeno 1287
Conducto colédoco 12.ª vértebra torácica
Flexura superior
del duodeno
Porción superior Cabeza del páncreas
del duodeno
Conducto pancreático
M. suspensorio del duodeno
Papila duodenal
menor Flexura duodenoyeyunal
Porción descendente
del duodeno
Papila duodenal Yeyuno
mayor
Porción ascendente del duodeno
Flexura inferior
del duodeno
4.ª vértebra lumbar
V. mesentérica superior A. mesentérica superior
Fig. 108-6. Disposición general esquemática del duodeno, vista anterior.
Flexura [ángulo] duodenoyeyunal está separada por la parte derecha de la bolsa omental (figs.
Está sostenida por una formación fibromuscular, el músculo 108-6 a 108-9). El comienzo del duodeno está peritonizado y
comprendido como el píloro entre dos hojas de peritoneo. Esta
suspensorio del duodeno [músculo de Treitz], que la une al
porción del duodeno es móvil, flotante hasta su cruce con la
pilar izquierdo del diafragma.
arteria gastroduodenal; aquí el páncreas se excava, recibe al duo-
deno y se adhiere a él. Dos salientes señalan esta zona:
Relaciones duodenopancreáticas
A. Una saliente posterior, que penetra con frecuencia en el
En su origen, la primera mitad de la porción superior del omento menor, tubérculo omental o pancreático poste-
duodeno se encuentra a poca distancia del páncreas, del que rior.
Esófago Pilar derecho del diafragma
Pilar izquierdo del diafragma Ganglio celíaco izquierdo
Porción celiacoduodenal
del m. suspensorio del duodeno
Origen del tronco celíaco Páncreas
Origen de la a. mesentérica
superior
M. suspensorio Porción frenicocelíaca
del duodeno del m. suspensorio del duodeno
Flexura duodenoyeyunal
Porción frenicocelíaca
del m. suspensorio del duodeno
Aorta abdominal
Duodeno
Fig. 108-7. Músculo suspensorio del duodeno (según Turnesco).
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1288 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
V. cava inferior Cardias
Bazo
9.a costilla
A. esplénica
Glándula suprarrenal derecha
A. gástrica izquierda
V. cava inferior 10.a costilla
V. porta hepática
V. esplénica
A. hepática propia
Páncreas
Conducto colédoco Riñón izquierdo
Riñón derecho a
11. costilla
A. gastroduodenal Flexura duodenoyeyunal
A. mesentérica superior
Duodeno
V. cólica izquierda
A. cólica izquierda
V. mesentérica superior
V. mesentérica inferior
Uréter derecho
A. cólica derecha
Fig. 108-8. Duodeno y páncreas, vista anterior.
Médula espinal Aorta abdominal
1.ª vértebra lumbar Cuerpo del páncreas
V. cava inferior Pilar izquierdo del diafragma
V. porta hepática V. esplénica
Duodeno Estómago
Riñón derecho Riñón izquierdo
Diafragma Bolsa omental
Colon transverso Bazo
Flecha a través del foramen omental
Conducto colédoco A. hepática propia
Fig. 108-9. Cuerpo y cola del páncreas. Corte horizontal que pasa por la 1.ª vértebra lumbar. Segmento inferior del estómago,
visto por su cara superior.
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Duodeno 1289
B. Una saliente anterior, menos pronunciada, el tubérculo pan-
creático anterior.
El duodeno, convexo, se apoya sobre el páncreas, cóncavo
(como un neumático sobre su llanta [Gregoire]) y algunos de los
lóbulos glandulares se marcan en la pared intestinal. Esta adhe-
rencia se extiende hasta las proximidades de los vasos mesen-
téricos, a nivel de los cuales el páncreas se adelgaza y enrolla en
Papila duodenal menor
forma variable a su alrededor: se trata del proceso unciforme
[páncreas menor, de Winslow]. A este nivel, ambos órganos se se-
paran gradualmente. El máximo de adherencia se sitúa a la altura
de la desembocadura del conducto biliar y de los pancreáticos
Mucosa duodenal
en el duodeno.
Base de la papila duodenal mayor
Papila duodenal mayor
Configuración interna y constitución
anatómica
La superficie interna del duodeno, por encima de la ter-
minación del conducto biliar y de los pancreáticos, es bastante
lisa, presenta pocos pliegues (figs. 108-10 a 108-12). Más abajo
existen pliegues transversales, irregulares, circulares, las válvulas
conniventes.
El duodeno, parte del intestino delgado, está constituido por
tres capas (túnicas):
Fig. 108-11. Papilas duodenales, vista anterior después de la
abertura del duodeno.
A. Capa mucosa: es de tipo intestinal. En los surcos y en las
salientes se abren las glándulas duodenales. Estas son las
glándulas intestinales [de Lieberkühn], también presentes
en el yeyuno y en el íleon. Los conductos biliar y pancreáti- pancreático accesorio. Está situada por encima de la papila
co se abren en forma variada en la pared posteromedial de mayor, que es la prominencia de la ampolla hepatopancreá-
la porción descendente del duodeno, a nivel de las papilas tica. Su ubicación es en el vértice de una eminencia mucosa
duodenales [carúnculas] menor y mayor o bien en la parte a menudo oculta por un pliegue (capuchón), de difícil visua-
baja de la porción descendente o en el comienzo de la por- lización al abrir el duodeno (duodenotomía) a menos que se
ción horizontal. La papila menor es la llegada del conducto vea salir por ella la bilis.
B. Capa submucosa: es lo bastante laxa como para permitir
a la mucosa deslizarse sobre la capa muscular. Las glándulas
submucosas [de Brunner], características del duodeno, desa-
parecen por debajo de la desembocadura biliopancreática.
C. Capa muscular: comprende una capa profunda, circular, y
Conducto hepático común una capa superficial, longitudinal. La ampolla hepatopancreá-
Conducto cístico
tica está más o menos contenida en el espesor de la pared
Cuello de la vesícula biliar
muscular, que se organiza aquí en elementos autónomos
para controlar su evacuación: esfínter muscular de la am-
Conducto colédoco
polla hepatopancreática [de Oddi].
Cuerpo de la vesícula biliar
Porción retroduodenal No es raro observar que la mucosa atraviesa la pared muscu-
del conducto colédoco lar para constituir los divertículos duodenales, visibles en las
radiografías.
Porción intrapancreática
del conducto colédoco
Conducto pancreático PERITONEO
Ampolla hepatopancreática
Dos hechos caracterizan al peritoneo duodenal (figs. 108-
Porción descendente del duodeno 13 y 108-14): adelante, el órgano está cruzado por el mesoco-
lon transverso; atrás, el peritoneo ha desaparecido, excepto en
la parte inicial de la porción superior: el bulbo duodenal. El
duodeno es una víscera adosada al peritoneo parietal poste-
rior. Está cubierto por peritoneo solo en su cara anterior, mien-
Fig. 108-10. Corte coronal esquemático de las vías biliares tras que su cara posterior está adherida por una fascia de coales-
extrahepáticas. cencia. Se encuentra situado en ambos pisos, supramesocólico e
inframesocólico, de la cavidad peritoneal.
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1290 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Pared muscular duodenal
Conducto colédoco
Conducto pancreático
M. esfínter del conducto colédoco
M. esfínter superior
M. esfínter del conducto pancreático
M. esfínter de la ampolla
Fig. 108-12. Músculo esfínter de la ampolla (según Boyden).
Porción superior – Lateralmente, hacia la cara anterior de la celda renal derecha.
– Medialmente, con el ligamento gastrocólico.
Se distinguen en ella dos segmentos, uno proximal y otro dis- – Arriba, con el omento menor.
tal. El límite entre ambos lo marca la arteria gastroduodenal, – Abajo, con la hoja superior del mesocolon transverso.
que cruza esta porción por su cara posterior (fig. 108-8).
La porción inframesocólica está cubierta por la coalescen-
Medialmente a la arteria gastroduodenal cia del peritoneo anterior del duodenopáncreas con la hoja pos-
El duodeno está peritonizado en sus dos caras. Las dos hojas terior del mesocolon ascendente, ubicada por delante del duo-
constituyen hacia arriba la porción duodenal del omento menor, deno; es la fascia preduodenopancreática [de Fredet].
y hacia abajo, la prolongación derecha del ligamento gastrocóli-
co. Esta porción del duodeno, por su cara posterior, forma parte
de la pared anterior de la porción retrogástrica de la bolsa
omental. Su cara anterior se relaciona con la cavidad peritoneal
supramesocólica. Hígado
Lateralmente a la arteria gastroduodenal V. cava inferior
Está fijada a la pared posterior por intermedio de la fascia
retroduodenopancreática (fig. 108-13). El peritoneo anterior
desciende hacia la raíz del mesocolon transverso; hacia arriba, el V. porta hepática
en el omento menor
peritoneo posterior se refleja sobre el borde superior del pán-
creas; a nivel de la flexura superior del duodeno se refleja hacia Foramen omental
atrás y arriba sobre la cara anterior de la vena cava inferior: fora-
men omental.
Duodeno
Porción descendente Páncreas
Cara posterior Colon transverso
Está adosada por la fascia retroduodenopancreática al
peritoneo parietal posterior. Fascia
retroduodenopancreática
Cara anterior Duodeno
Está cruzada por la inserción del mesocolon transverso, lo
que permite distinguir una porción supramesocólica y otra Peritoneo parietal posterior
inframesocólica.
El peritoneo que tapiza la cara anterior de la porción supra- Fig. 108-13. Corte sagital paramediano derecho que pasa
mesocólica se continúa: por el duodeno, a la derecha de la arteria gastroduodenal.
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Duodeno 1291
A. hepática propia Aorta
en la raíz hepática
A. gástrica izquierda
A. esplénica
Flexura superior
del duodeno
Páncreas
Mesocolon transverso
Porción descendente
del duodeno
Cabeza del páncreas Flexura duodenoyeyunal
Mesocolon transverso Yeyuno
Colon ascendente
Proceso unciforme Mesenterio
V. mesentérica superior A. mesentérica superior
Fig. 108-14. Duodeno, vista anterior en sus relaciones con el peritoneo y con el mesocolon transverso.
Porciones horizontal y ascendente del Recesos duodenales
duodeno Se distinguen los siguientes:
Están situadas en el piso infracólico, por delante de la fascia – Inferior: en la parte inferior y lateral de la porción ascenden-
retroduodenopancreática, interpuestas entre la raíz del mesoco- te. Es cóncavo hacia arriba.
lon transverso, arriba, y la raíz del mesenterio, abajo (figs. 108- – Superior: en la parte superior y lateral de la porción ascen-
15 a 108-17). dente, de concavidad inferior, opuesto al precedente. En su
El peritoneo representa, a la derecha de los vasos mesen- parte superior y lateral se encuentra la vena mesentérica in-
téricos, la hoja izquierda del mesocolon ascendente primitivo, ferior.
adosada al peritoneo duodenopancreático anterior: fascia pre- – Paraduodenal: a la izquierda de la porción ascendente
duodenopancreática. del duodeno, está limitado por un pliegue semilunar que
A la izquierda, la inserción del mesenterio asciende más o contiene la rama superior de la arteria cólica superior iz-
menos alta sobre el duodeno. La flexura duodenoyeyunal está quierda.
casi siempre adosada a la pared posterior; sus giros, depresiones – Retroduodenales: son defectos del adosamiento de la por-
y dispositivos vasculares determinan la aparición de recesos duo- ción ascendente.
denales y recesos paraduodenales.
1 2 3
Fig. 108-15. Inserción duodenal de la raíz del mesenterio (según Turnesco). 1. La raíz pasa por delante de la porción horizontal
del duodeno. 2. La raíz pasa por delante de la porción ascendente del duodeno (tipo más frecuente). 3. La raíz pasa a la izquier-
da de la porción ascendente del duodeno.
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1292 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Flexura superior
del duodeno
Yeyuno
Receso duodenoyeyunal superior
Lig. gastrocólico Pliegue duodenal superior
Receso duodenal superior
Mesocolon transverso
Arco vascular formado
por la v. mesentérica inferior
y la v. cólica izquierda
Flexura inferior Receso paraduodenal
del duodeno
V. mesentérica inferior
Mesenterio
A. cólica izquierda
Receso Receso duodenal inferior
duodenoyeyunal
inferior Receso retroduodenal
Fig. 108-16. Peritoneo y recesos del duodeno.
Receso duodenal superior Mesocolon transverso
Yeyuno seccionado, V. mesentérica inferior
rebatido hacia la derecha A. cólica izquierda
Duodeno
Fig. 108-17. Receso duodenal superior. El yeyuno se encuentra seccionado inmediatamente después de la flexura duodeno-
yeyunal.
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Duodeno 1293
Recesos duodenoyeyunales Cara posterior
Se encuentran: Se relaciona:
Superior: entre la parte superior de la flexura duodenoyeyu- – Medialmente al cruce con la arteria gastroduodenal:
nal y la cara inferior del mesocolon transverso. con la parte derecha de la porción de la bolsa omental que
Inferior: situado en el espacio angular que separa a la por- separa al duodeno del páncreas (porción retrogástrica).
ción ascendente duodenal del yeyuno. Se trata de un defecto – Lateralmente al cruce con la arteria gastroduodenal: se
de coalescencia. relaciona con los elementos de la raíz hepática; la vena porta
hepática emerge por detrás del cuello del páncreas, el colédo-
co desciende por detrás del duodeno; entre ambos, el espacio
RELACIONES [triángulo] interportocoledociano; la arteria hepática se diri-
ge hacia el borde izquierdo de la cara anterior de la vena porta.
Se las estudia con cada una de las porciones del duodeno Su conjunto constituye la base de la raíz hepática que separa el
(fig. 108-18). duodeno del foramen omental, por el que comunica el vestí-
bulo de la bolsa omental con la cavidad peritoneal general.
Porción superior Normalmente, el duodeno oculta la cara anterior de la raíz he-
Cara anterior pática; para descubrirlo es necesario levantar el hígado y, al mismo
Dirigida hacia atrás y algo hacia arriba, está situada debajo tiempo, bajar el duodeno. Estas relaciones facilitan las derivacio-
del hígado. Se relaciona con el lóbulo cuadrado y el cuello de nes de la bilis al duodeno (colecistoduodenoanastomosis).
la vesícula biliar. Existe una impresión duodenal en la cara vis-
ceral del hígado. A este nivel se desarrollan las adherencias co- Porción descendente
lecistoduodenales en las colecistitis con posibilidad de fístulas
colecistoduodenales que permiten el pasaje de grandes cálculos Se extiende desde la flexura superior hasta la flexura inferior del
al intestino, que pueden ocluir su luz: íleo biliar (oclusión intes- duodeno por abajo (figs. 108-8 y 108-19). En su trayecto vertical
tinal por cálculo biliar). es cruzada por la raíz de implantación del mesocolon transverso.
Borde inferior Cara anterior
Da inserción al ligamento gastrocólico, que contiene a la Comprende dos porciones:
raíz arteriovenosa gastroomental derecha.
A. Supramesocólica: se relaciona con la cara visceral del híga-
Borde superior do, donde determina la impresión duodenal en la cara visce-
ral del lóbulo derecho, medialmente y delante de la impre-
Se relaciona con la inserción duodenal del omento menor y
sión renal.
con el foramen omental.
Lóbulo caudado
Lóbulo izquierdo
Lig. redondo del hígado
Lóbulo cuadrado
Vesícula biliar
Lóbulo derecho
Sonda acanalada
en el foramen omental Estómago
Lig. hepatorrenal Lig. hepatogástrico del omento menor
Riñón derecho Lig. hepatoduodenal del omento menor
Glándula suprarrenal derecha Duodeno
Fig. 108-18. Omento menor visto por su cara anterior, después de levantado el hígado.
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1294 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
B. Inframesocólica: está oculta arriba y a la derecha del plano y la arteria mesentérica superior, vasos de calibre considerable,
mediano por el mesocolon transverso y el colon transverso, rodeados de tejido adiposo y de un plexo nervioso, colectores o
que caen delante de ella. Las asas delgadas se sitúan delante emisores de vasos colaterales derechos que penetran algo más
del duodeno. Posteriormente al mesocolon ascendente pa- abajo en el mesenterio, forman un conjunto ancho que, por de-
san los vasos y linfáticos cólicos superiores y derechos. lante de esta porción del duodeno, ocultan buena parte de esta
cara.
Cara posterior
Está adosada al peritoneo parietal posterior por la fascia de Cara posterior
coalescencia, por delante de la parte medial del riñón derecho y La fascia de coalescencia la separa de la vena cava inferior
de su raíz, cubiertos por la hoja anterior de la celda renal. y de la aorta abdominal, por debajo de las arterias renales. La
arteria mesentérica inferior en su origen y en los primeros milí-
Borde lateral metros de su trayecto se encuentra entre esta porción y la aorta.
Esta está rodeada por nervios y nodos linfáticos. Detrás de ella
Lo sigue una depresión del peritoneo. Si se lo incide, se des-
se encuentra la columna lumbar. Esta relación explica el aplas-
cubre el plano de separación del mesoduodeno, que permite
tamiento o rotura del duodeno en ciertos traumatismos de la
decolar el duodeno y la cabeza del páncreas (decolamiento duo- pared anterior del abdomen.
denopancreático).
Borde superior
Borde medial
Se halla en contacto con el proceso unciforme del páncreas.
Como se ha visto, está íntimamente unido a la cabeza del pán-
creas, cuyas relaciones comparte en particular por detrás con el Borde inferior
colédoco terminal y con los arcos arteriales pancreatoduodenales.
Está a unos 7 u 8 cm por encima de la terminación de la aorta
(fig. 108-2). A este nivel, la porción horizontal del duodeno
Porción horizontal se encuentra en el ángulo formado entre la aorta y la arteria
mesentérica superior: pinza aorticomesentérica. Esta posi-
Transversal, a la altura de L4, es enteramente infracólica, está
ción explica la presentación del síndrome de la arteria me-
comprendida entre una pinza vascular, la aorta abdominal por sentérica superior [de Wilkie]. Este surge por la obstrucción
atrás y la arteria mesentérica superior por adelante (figs. 108-5 de la parte horizontal del duodeno, produciendo una dilatación
y 108-19). aguda del estómago, debido a la tracción de la raíz mesentérica
del yeyuno con el cierre del ángulo aortomesentérico. Esta hi-
Cara anterior pótesis se justifica por la desaparición de los síntomas cuando
Se relaciona con las asas delgadas y con la raíz del mesente- se coloca al paciente en decúbito ventral o lateral, lo que abre la
rio que la cruza algo a la izquierda del plano mediano. La vena pinza vascular.
A. hepática propia Tronco celíaco
V. porta hepática A. gástrica izquierda
V. cava inferior Fundus gástrico
Glándula suprarrenal derecha
Conducto colédoco
A. gástrica derecha A. esplénica
A. gastroduodenal Cuerpo del páncreas
Riñón derecho Bazo
Mesocolon transverso
Duodeno
Riñón izquierdo
Flexura cólica izquierda
Yeyuno
Flexura cólica derecha
A. mesentérica superior
V. mesentérica superior
Cabeza del páncreas
Fig. 108-19. Vista anterior del duodeno y del páncreas con su peritoneo.
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Duodeno 1295
Porción ascendente Cara posterior
Se relaciona con los elementos de la raíz renal izquierda, con
Está por debajo del mesocolon transverso, cuya raíz se inserta
el pilar izquierdo del diafragma y el flanco izquierdo de la aorta.
en el borde anterior e inferior del cuerpo del páncreas (fig. 108-
15). Puede estar cruzada por la raíz del mesenterio; esta dispo-
sición es la más común (Turnesco); de modo menos frecuente, Cara superior
pasa a la derecha. Detrás del peritoneo, su cara anterior está cru- Está debajo del borde inferior del páncreas, próxima a la raíz
zada por las primeras arterias yeyunales, oculta por el mesocolon de la inserción del mesocolon transverso.
transverso, así como por la primer asa yeyunal. Por atrás, sigue a
la cara izquierda de la aorta, a la raíz renal izquierda y a los vasos Cara izquierda
ováricos o testiculares izquierdos. Se relaciona con el arco vascular [de Treitz], constituido por
la arteria cólica izquierda y la vena mesentérica inferior. Esta últi-
Flexura duodenoyeyunal. Músculo suspensor del ma describe una curva que la conduce por detrás del páncreas,
duodeno pasando por encima de la flexura duodenoyeyunal. Esta vena
La terminación del duodeno forma con el comienzo del determina a menudo, aquí, el receso peritoneal duodenoyeyunal
yeyuno una flexura (ángulo) aguda, la flexura duodenoyeyu- superior o paraduodenal (fig. 108-17).
nal, que posee una vertiente duodenal adosada y una vertiente
yeyunal libre.
El músculo suspensor del duodeno [músculo de Treitz] VASCULARIZACIÓN
(fig. 108-7) se extiende desde el hiato aórtico y el pilar izquierdo
del diafragma hasta el vértice de la flexura, a la que asegura una Arterias
determinada fijación. Su situación frente a la 2.ª vértebra lumbar No existe raíz arterial duodenal aislada. Las arterias del duo-
es, pues, más constante que la del píloro frente a la 1.ª lumbar. Si deno provienen de las ramas del tronco celíaco, de la arteria
el píloro es más bajo, la flexura es, a veces, la parte más alta del mesentérica superior o de las anastomosis que reúnen los dos
duodeno. sistemas, por los arcos pancreatoduodenales que irrigan al mis-
mo tiempo al duodeno y a la cabeza del páncreas.
Cara anterior
Está detrás del mesocolon transverso, que la separa de la Arcos arteriales pancreatoduodenales
bolsa omental y de la cara posterior del estómago. Entre la flexu-
Están constituidos por ramas superiores originadas en la ar-
ra y el mesocolon transverso se interponen asas delgadas. Ramas teria gastroduodenal y por ramas inferiores que nacen en la
de la arteria mesentérica superior (fig. 108-20) que se dirigen arteria mesentérica superior.
hacia la 1.ª asa yeyunal cruzan la cara anterior.
A. yeyunal R. para la flexura duodenoyeyunal
A. pancreatoduodenal inferior Anastomosis arterial
Páncreas
A. mesentérica superior
R. duodenales
Porción horizontal
del duodeno
Yeyuno
Raíz del mesenterio
Fig. 108-20. Vascularización de la flexura duodenoyeyunal.
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1296 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Ramas de la arteria gastroduodenal La vascularización arterial del duodeno es rica; las arterias se
Son dos arterias pancreatoduodenales superiores: anastomosan entre sí en el interior de sus paredes. En el ámbito
práctico se retendrá:
A. Arteria pancreatoduodenal superior anterior (figs.
108-21 y 108-22): constituye, con la arteria gastroomental – Que esta riqueza arterial es propicia a las hemorragias duode-
derecha, una de las ramas terminales de la arteria gastro- nales, en particular, provenientes de las úlceras.
duodenal, después de su pasaje por detrás y debajo de la – Que la vascularización del duodeno y la del páncreas son so-
porción superior del duodeno. La arteria pancreatoduode- lidarias, y tales que no se puede extirpar el páncreas sino con
nal superior anterior, en su trayecto prepancreático, se di- el duodeno: son las duodenopancreatectomías cefálicas. En
rige hacia abajo y lateral, y se insinúa entre el páncreas y la cambio, se puede extirpar el duodeno hasta la papila duode-
porción descendente del duodeno. En la cara anterior de nal sin comprometer la vascularización pancreática. También
la cabeza del páncreas se anastomosa con la rama anterior se puede resecar la flexura duodenoyeyunal sin comprome-
de la arteria pancreatoduodenal inferior, procedente de la ter al páncreas.
arteria mesentérica superior.
B. Arteria pancreatoduodenal superior posterior (fig. Venas
108-22): es una rama colateral de la arteria gastroduodenal
que se origina a nivel o algo por encima de la porción supe- Las redes parietales dan origen a las venas satélites de las ar-
rior del duodeno, por delante y algo a la izquierda del colédo- terias, tributarias de los arcos venosos pancreatoduodenales
co, al que cruza por su cara anterior y derecha. Allí se sitúa por (figs. 108-25 y 108-26), que son semejantes a los arcos arte-
detrás del páncreas, desde donde se dirige hacia abajo y a la riales:
izquierda para cruzar por atrás al colédoco. La arteria “le da el – Arco anterior e inferior: las venas desembocan en un tron-
brazo al colédoco”. Esta arteria, al anastomosarse con la rama co común que drena la sangre de las venas cólicas derecha
posterior de la arteria pancreatoduodenal inferior, forma un superior y gastroomental derecha, y que termina en el lado
arco vascular retropancreático. derecho de la vena mesentérica superior.
– Arco posterior y superior: tendido desde la vena mesen-
Ramas de la mesentérica superior térica superior hasta la vena porta hepática. Drena venas
coledocianas, pancreáticas y duodenales. Algunas venas de
En general, existe un tronco común de las arterias pan-
la porción superior del duodeno van a la vena gástrica dere-
creatoduodenales inferiores, originado a veces de la pared
cha. Las de la flexura duodenoyeyunal se dirigen al borde iz-
posterior izquierda del tronco de la arteria mesentérica superior
quierdo de la vena mesentérica superior, junto con la 1.ª vena
(figs. 108-23 y 108-24). Se dirige a la derecha y se divide en
yeyunal.
dos arterias pancreatoduodenales inferiores, una anterior
y otra posterior, ambas en relación con el páncreas, donde se
anastomosan con sus homólogas superiores. Linfáticos
Así, existen dos arcos pancreatoduodenales: De las redes intraparietales parten los colectores que con-
vergen hacia la concavidad del arco duodenal, drenados
A. Un arco pancreatoduodenal anterior, que reúne a las dos por nodos linfáticos prepancreáticos y retropancreáticos. De
arterias pancreatoduodenales anteriores. estos nodos parten las vías linfáticas que alcanzan los nodos
B. Un arco pancreatoduodenal posterior, que reúne a las situados por delante de la aorta y de aquí, al confluente retro-
dos arterias pancreatoduodenales posteriores. portal común, alrededor del origen de la arteria mesentérica
superior.
Ramas duodenales propiamente dichas
Se originan de los dos arcos pancreatoduodenales o de INERVACIÓN
las arterias que los constituyen, que se encuentran en contacto
con el páncreas, donde proporcionan arteriolas muy cortas que Todos los nervios del duodeno provienen del plexo celíaco
abandonan la glándula y penetran en el duodeno en todos los y siguen el trayecto de las arterias, organizados como plexos
niveles. Dos regiones merecen algunas precisiones: periarteriales densos. No existe raíz nerviosa autónoma ex-
A. Porción superior: recibe directamente ramas de la arteria cepto para la porción ascendente del duodeno, que recibe
hepática propia, de la gástrica derecha y de la gastroduode- filetes directos procedentes de los nervios del hígado: plexo
nal. De allí la existencia de tres raíces, superior, inferior y pos- hepático.
terior, bien descritas por Voisin y Devambez.
B. Flexura duodenoyeyunal: existe una arteria de la flexura
duodenoyeyunal cuyo origen es variable (fig. 108-23): EN EL SER VIVO
– Tronco de las pancreatoduodenales inferiores. Anatomía funcional
– Arteria pancreática inferior. Tránsito
– Primera arteria yeyunal: cruza la cara anterior de la porción
ascendente y llega a la flexura duodenoyeyunal por su En el duodeno, el tránsito es muy rápido. El quimo ácido pro-
cara anterior. cedente del estómago no se estaciona en el duodeno. No tiene
mucho tiempo para ser modificado ni absorbido, como en otros
niveles del intestino delgado.
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Duodeno 1297
R. duodenal
A. gastroomental derecha
Píloro
A. gastroduodenal R. posterior de la a.
pancreatoduodenal inferior
A. pancreatoduodenal A. mesentérica superior
superior anterior
A. pancreatoduodenal inferior
A. transversal
de la cabeza del páncreas A. duodenoyeyunal
R. anterior de la a.
Papila duodenal mayor pancreatoduodenal inferior
Fig. 108-21. Vascularización arterial del duodeno, vista anterior (según Villemin).
Secreción duodenal – Una secreción de tipo intestinal polivalente.
Puesta en marcha por la llegada del quimo a la ampolla duo- – Una secreción propia proveniente de las glándulas duode-
denal, implica: nales, eficaz frente a las proteínas.
– Una secreción mucosa de protección, insuficiente en casos Además, el contacto del quimo con la mucosa duodenal crea
de hiperacidez gástrica: esto puede dar origen a úlceras duo- reflejos secretores y excretores a nivel del hígado, de las vías bi-
denales. liares y del páncreas. En la oclusión del duodeno (anastomosis
gastroyeyunal), las secreciones biliar y pancreática no son pertur-
badas en forma apreciable.
Hay que tener presente que la bilis y el jugo pancreático pe-
netran en el intestino delgado a nivel del duodeno.
V. porta hepática
A. hepática propia
Conducto colédoco
Exploración
Esta se encuentra justificada por numerosas enfermedades
A. coledociana
entre las cuales, en primer lugar, figura la úlcera del duodeno,
A. gastroduodenal que afecta en particular la porción superior del duodeno, pero
existen también lesiones traumáticas, tumorales, etc. El duode-
A. pancreatoduodenal no está comprometido en las enfermedades de la cabeza del
superior posterior
páncreas y de la desembocadura de los conductos biliares y
Cabeza del páncreas pancreáticos.
Anatomía de superficie
Porción descendente
del duodeno La proyección parietal se sitúa enteramente encima del om-
bligo, que se proyecta sobre el cuerpo de L4, o el disco L4-L5,
lo que lo ubica debajo de la porción horizontal del duodeno.
Órgano profundo, la palpación del duodeno es difícil, excepto
en los sujetos muy delgados en su parte superior, yuxtapilórica.
De allí el interés por otros medios de investigación.
Anatomía radiológica
Después de la ingestión de una papilla baritada, que prime-
Fig. 108-22. Arteria pancreatoduodenal superior posterior, ramente llene el estómago, se puede observar la porción su-
luego del decolamiento duodenocefalopancreático (según perior del duodeno (sobre todo, el bulbo duodenal) y sus de-
Río Branco). formaciones patológicas (fig. 108-27). En sentido más distal, la
porción ascendente del duodeno y la flexura duodenoyeyunal se
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1298 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Píloro R. duodenal
A. gastroduodenal A. pancreatoduodenal superior anterior
M. suspensorio del duodeno
A. pancreatoduodenal
A. mesentérica superior superior posterior
A. pancreatoduodenal inferior
R. duodenal
Arcada anastomótica
R. posterior de la a.
pancreatoduodenal inferior Papila duodenal mayor
R. anterior de la a.
pancreatoduodenal inferior
Fig. 108-23. Vascularización arterial del duodeno, vista posterior (según Villemin).
hallan ocultas por el estómago: de ahí el interés en las placas to- Endoscopia
madas en posición oblicua o laterales. Se sabe que la flexura duo- Por un tubo óptico flexible (fibroscopio), introducido por la
denoyeyunal puede proyectarse arriba y a la derecha de la boca y llevado más allá del estómago, es posible ver el interior
curvatura gástrica menor, dando imágenes de seudonicho del duodeno, incluso la papila, a la que es posible cateterizar bajo
ulceroso. Asimismo, se recordará que el aspecto radiológico del control visual y sin apertura quirúrgica del duodeno.
arco duodenal da cuenta del estado de la cabeza del páncreas.
V. cava inferior Tronco celíaco
V. porta hepática Aorta
A. esplénica
A. hepática propia
Conducto colédoco
A. gastroduodenal
A. pancreatoduodenal
superior posterior
A. pancreática inferior
A. pancreatoduodenal
superior anterior
R. anterior de la a.
pancreatoduodenal inferior
A. mesentérica superior
A. cólica derecha
Fig. 108-24. Relaciones del duodeno con el páncreas y sus arterias (según Gregoire).
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Duodeno 1299
V. porta hepática
Conducto colédoco V. gástrica derecha
V. gástrica izquierda
V. pancreatoduodenal
superior posterior V. esplénica
V. mesentérica inferior
V. gastroomental derecha
A. mesentérica superior
Conducto colédoco
V. mesentérica superior
V. pancreatoduodenal
V. cólica derecha
Fig. 108-25. Arcadas venosas del duodeno y del páncreas (según Gregoire). En este caso existe un tronco común gastropan-
creatoduodenal que drena en el lado derecho de la vena mesentérica superior.
V. porta hepática
Colédoco
V. esplénica
Páncreas
V. gastroomental derecha V. mesentérica inferior
V. cólica superior derecha V. mesentérica superior
Tronco gastrocólico
Fig. 108-26. Disposición de las venas a nivel de la cabeza del páncreas.
Intubación duodenal
Un tubo elástico introducido por la boca puede ser conduci-
do hasta el duodeno para extraer de allí secreciones duodenal,
biliar y pancreática.
Acceso quirúrgico
Este se adapta al segmento duodenal interesado:
– Vía mediana supraumbilical, supracólica, para la porción su-
perior del duodeno.
– Vía infracólica, para la porción ascendente del duodeno y la
flexura duodenoyeyunal.
– Vía amplia, vertical o transversal para la duodenopancreatec-
tomía.
Fig. 108-27. Seriada gastroduodenal que permite ver los
pliegues de la mucosa gástrica, el píloro, el bulbo duodenal,
las porciones del duodeno y las asas yeyunales.
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109 Hígado
El hígado (hepar) es una glándula anexa al sistema digestivo Presenta dos caras y un borde:
que vierte la bilis, producto de su secreción externa, en el duo-
deno. – Cara diafragmática: comprende las caras tradicionalmen-
Es el órgano más voluminoso del organismo. Está situado de- te designadas anterosuperior y la parte extraperitoneal de
bajo del diafragma, por encima del duodeno y por delante del la cara posterior. La porción posterior de la cara diafrag-
estómago. mática [borde posterior] es gruesa y se adelgaza de manera
Dispone de una vascularización particular. La sangre le llega, progresiva hacia la izquierda; la sigue la inserción de la hoja o
en efecto, por dos vías: la de la arteria hepática y la de la vena lámina inferior del ligamento coronario.
porta hepática. Esta sangre sale del hígado por las venas he- – Cara visceral: comprende la cara inferior y la porción revesti-
páticas, voluminosos afluentes de la vena cava inferior. da de peritoneo de la cara posterior.
Las modificaciones que experimenta la sangre en el hígado – Borde inferior: une las caras diafragmática y visceral.
lo convierten además en una glándula de secreción interna con
múltiples funciones. Cara diafragmática
Se trata de la cara del hígado relacionada directamente con el
DESCRIPCIÓN diafragma. Es convexa, está orientada hacia arriba, hacia adelante
y hacia atrás (fig. 109-1). Se estrecha hacia la izquierda. Está divi-
dida en dos superficies, derecha e izquierda, por la implantación
Configuración externa del ligamento falciforme del hígado. En ella se distinguen:
El hígado del adulto representa la mitad superior de un cuer-
po ovoide, cuyo eje mayor es oblicuo hacia arriba y a la izquierda. – Una porción anterior en relación con el diafragma, que cru-
Posee una parte derecha muy desarrollada hacia atrás y arriba, za los dos bordes cartilaginosos que limitan el epigastrio y se
lateral a la columna vertebral. Ocupa la concavidad diafragmáti- dirige a la extremidad del lóbulo izquierdo del hígado.
ca derecha. Su extremidad izquierda se adelgaza y aplana debajo – Una porción superior, con la cual se establece la relación
del hemidiafragma izquierdo. cardiopericárdica a través del diafragma.
V. cava inferior
Lóbulo derecho
Zona libre de peritoneo
Lig. coronario (área desnuda)
Lóbulo izquierdo
Lig. triangular Lig. triangular izquierdo
derecho
Lig. falciforme
Lig. redondo del hígado
Fig. 109-1. Vista superior del hígado.
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Hígado 1301
– Una porción derecha, hasta la parte distal del lóbulo dere- do a la izquierda por el conducto venoso. Saliente hacia abajo,
cho. se lo encuentra en el vestíbulo de la bolsa omental.
– Una porción posterior, en la cual se observa el área desnu-
da, que corresponde al contenido del ligamento coronario Borde inferior
por encima de la hoja inferior (vena cava inferior, surco de la Está determinado por la unión de la cara diafragmática y
vena cava inferior, la fisura del ligamento venoso y, a ambos visceral del hígado. Delgado, se relaciona de derecha a izquier-
lados, la implantación de los ligamentos triangulares) (fig. da con el borde condral, cruza la región epigástrica hasta el 6º o
109-3). Esta porción une las caras diafragmática y visceral del 7º cartílago izquierdo. Presenta una incisura para el ligamento
hígado. Se adelgaza hacia la izquierda y en su trayecto se rela- redondo del hígado y otra para el fondo de la vesícula biliar.
ciona con el diafragma, con la vena cava inferior, con la aorta
y con el esófago.
Aspecto general
A la derecha de la vena cava inferior, el hígado se desarro- El hígado es un órgano homogéneo, liso, de color rojo oscu-
lla hacia atrás y arriba en la fosa laterovertebral. ro. Su peso, término medio en el adulto, es de 1500 g. Lleno de
A la izquierda de la vena cava inferior, el surco de la vena sangre, el hígado resiste mal los traumatismos, ante los cuales se
cava inferior que la aloja está bordeado a la izquierda por el ló- muestra bastante friable.
bulo caudado, que se encuentra separado del lóbulo izquierdo Su aspecto se modifica en numerosas enfermedades: turgen-
por la fisura del ligamento venoso. Más allá, esta porción del hí- te y verdoso en las retenciones biliares, retraído y fibroso en las
gado se hace cada vez más estrecha hacia la porción izquierda cirrosis, achocolatado en los cánceres secundarios. Estos son solo
de esta cara. algunos ejemplos.
Cara visceral Variaciones
Está orientada hacia abajo, hacia la izquierda y hacia atrás. Se observan:
Presenta tres surcos dispuestos en forma de H, que aíslan cuatro
lóbulos. – Según la edad: el hígado del recién nacido y del niño es pro-
En esta cara se describen: porcionalmente más grande que el del adulto. Ocupa casi la
mitad de la cavidad abdominal.
– Fosa de la vesícula biliar [surco longitudinal derecho]: diri- – Durante el desarrollo: las anomalías se dirigen sobre todo
gida hacia atrás y a la izquierda, está excavada, por adelante, al dispositivo vascular. Se recordará, sin embargo, la posición
por la vesícula biliar. Esta concavidad va disminuyendo su izquierda del hígado en las inversiones viscerales.
profundidad hacia atrás y se detiene contra el lóbulo cauda-
do, más allá del cual desaparece, en dirección a la vena cava Constitución anatómica
inferior.
– Fisura del ligamento redondo [surco longitudinal izquier- El órgano está rodeado por el peritoneo y por una membrana
do]: aloja adelante al ligamento de la vena umbilical o liga- propia, la cápsula fibrosa del hígado. Está constituido por un pa-
mento redondo del hígado. Atrás, se vuelve vertical y con- rénquima hepático semejante en todas las partes del hígado,
tiene los vestigios del conducto venoso, interpuesto entre del cual salen los conductos excretores de la bilis.
la rama izquierda de la vena porta hepática y la vena cava
inferior. Cápsula fibrosa del hígado [de Glisson]
– Porta hepático [hilio del hígado]: surco transversal que Rodea por completo al órgano. Es delgada, poco resistente.
une la fosa de la vesícula biliar y la fisura del ligamento redon- Su cara superficial se adhiere al peritoneo, mientras que su cara
do. Está situado más próximo a la región posterior de la cara profunda envía tabiques conjuntivos entre los lóbulos y lobuli-
visceral que al borde inferior. llos. A nivel del porta hepático, la cápsula se refleja en el interior
de la glándula, formando una vaina a los vasos y a los conductos
Lóbulos biliares (cápsula fibrosa perivascular).
Se distinguen:
Parénquima hepático
– Lóbulo derecho: a la derecha de la fosa de la vesícula biliar Está constituido por lobulillos hexagonales, separados por los
se relaciona, de adelante hacia atrás, con el colon y el riñón; espacios interlobulillares [de Kiernan], e interpuestos entre las
medialmente, con el duodeno, y atrás, con la glándula supra- circulaciones de aporte y de salida del hígado. Las células hepá-
rrenal. ticas se hallan adaptadas a la doble función exocrina y endocrina
– Lóbulo cuadrado: corresponde a la parte situada entre la de la glándula.
fosa de la vesícula biliar y la fisura del ligamento redondo del
hígado por delante del porta hepático.
– Lóbulo izquierdo: corresponde a la parte situada a la iz- PERITONEO Y LIGAMENTOS
quierda de la línea que une la vena cava inferior y la fosa de la DEL HÍGADO. MEDIOS DE FIJACIÓN
vesícula biliar. Su cara inferior corresponde al estómago, y se
adelgaza hacia la izquierda. El hígado se desarrolla a expensas de un esbozo situado en el
– Lóbulo caudado [de Spiegel]: situado por detrás y encima mesogastrio ventral. Está unido al estómago por una parte y a
del porta hepático, constituye un lóbulo independiente. la pared abdominal por otra. En el embrión, el esbozo primitivo
Está unido al lóbulo derecho por el proceso caudado, limita- se desarrolla hacia la derecha, lo que modifica por completo la
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1302 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
orientación de las hojas peritoneales primitivas. En conjunto, el Hoja superior
hígado está ampliamente tapizado por peritoneo, pero este Desciende desde el diafragma y se ubica en la porción poste-
se separa: rior del lóbulo derecho. A la derecha, forma la hoja superior del
ligamento triangular, asciende por delante de la vena cava
– En la cara diafragmática, en su porción superior, por el liga- inferior y se continúa con el origen posterior del ligamento fal-
mento falciforme. ciforme. A la izquierda, y más allá de este, el peritoneo se conti-
– En la cara diafragmática, en la porción posterior, por la hoja núa delante del lóbulo izquierdo y constituye la hoja superior del
inferior del ligamento coronario. ligamento triangular izquierdo.
– En la cara visceral, por el omento menor.
Hoja inferior
Ligamento falciforme Une la parte baja del ligamento coronario al peritoneo
parietal posterior, donde se continúa con el proveniente de la
El ligamento falciforme del hígado conecta la cara dia-
celda renal derecha y, más arriba, con el peritoneo que tapiza el
fragmática del órgano con el diafragma y con la pared abdomi-
diafragma. La inserción hepática de esta hoja sigue, de izquierda
nal anterior (fig. 109-1).
a derecha, una línea complicada que se continúa con:
Borde inferior – La hoja inferior del ligamento triangular izquierdo.
Es cóncavo, se inserta en el hígado. Se origina, por atrás, en – Está interrumpida por el segmento vertical del omento me-
la hoja superior del ligamento coronario, que en la vecindad de nor.
la vena cava se prolonga hacia adelante y de derecha a izquier- – Pasa por encima y alrededor del lóbulo caudado. El perito-
da sobre la cara diafragmática del hígado. Llega al borde inferior neo desciende luego a lo largo del borde izquierdo de la vena
de este órgano a nivel de la incisura del ligamento redondo y cava inferior.
se continúa, rodeando a este último, hasta el ombligo. La por- – Pasa delante de la vena cava inferior en el punto en que esta
ción que rodea al ligamento redondo del hígado constituye llega a la porción posterior de la cara diafragmática del híga-
el borde libre de la hoz formada por el ligamento falciforme do.
cuando se separa del diafragma. – Desde aquí asciende en forma oblicua hacia arriba y a la de-
recha para constituir la hoja inferior del ligamento triangular
Borde superior derecho.
Se inserta en el diafragma, luego en la cara posterior de la
pared abdominal anterior, algo a la derecha de la línea mediana De los dos ligamentos triangulares, el izquierdo está per-
del epigastrio. fectamente definido y visible, por delante del hiato esofágico
del diafragma. Aquí es donde se lo secciona en el curso de las
Caras intervenciones quirúrgicas que lo requieren en esta región (her-
nias hiatales, miotomías, vagotomías, etc.).
Estas son derecha e izquierda cuando se desplaza al hígado El ligamento coronario contribuye realmente a la fijación
hacia abajo, lo que pone vertical el ligamento. In situ, la cara de- del hígado por intermedio de la vena cava inferior, que, con
recha es superior y la cara izquierda, inferior. A partir de estas ca- sus tributarias, constituye el medio de amarre más sólido del ór-
ras el peritoneo tapiza la convexidad de los lóbulos derecho e gano:
izquierdo (cara diafragmática) del hígado.
– por la brevedad de las venas hepáticas;
Entre las hojas peritoneales – por las prolongaciones de la cápsula fibrosa del hígado alre-
Se interpone una capa de tejido conectivo con más o menos dedor de la vena;
tejido adiposo, que se engruesa a nivel del ligamento redondo. – por las adherencias de esta al centro tendinoso del diafragma
El ligamento falciforme es un medio de fijación del híga- y al atrio derecho del corazón inmediatamente suprayacente.
do poco eficaz. Tiene un importante valor topográfico: divide el
receso subfrénico en dos, interhepatofrénico derecho e inter-
hepatofrénico izquierdo, separados entre sí por este ligamento. Omento menor [epiplón menor]
Se ha estudiado su inserción gástrica. Su inserción hepá-
tica está acodada en ángulo recto. Presenta:
Ligamento coronario
Amarra la porción posterior de la cara diafragmática del – Una porción transversal, en el porta hepático.
hígado al diafragma (fig. 109-3). El ligamento coronario está – Una porción vertical, sobre los labios de la fisura del ligamen-
representado por la reflexión del peritoneo alrededor de una to venoso, a la izquierda del lóbulo caudado. A este nivel, las
amplia superficie de adherencia del hígado. Las líneas de re- dos hojas se separan tapizando la cara visceral del hígado, por
flexión del peritoneo se aproximan entre sí, tanto hacia la dere- debajo y a la izquierda del ligamento coronario.
cha como hacia la izquierda. En ambos extremos el ligamento
coronario se encuentra prolongado por los ligamentos trian- De esta disposición compleja se puede recordar, desde un
gulares, derecho e izquierdo. La superficie de adherencia, des- punto de vista práctico:
provista de peritoneo, es el área desnuda del hígado, rodeada
por el ligamento coronario (fig. 109-4). – Que los ligamentos peritoneales del hígado le dejan mucha
movilidad. El órgano la aprovecha para seguir los movimien-
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Hígado 1303
tos del diafragma. El cirujano también se beneficia, pues le Relaciones viscerales
permite desplazar el hígado hacia arriba, hacia abajo o lateral-
mente. Las relaciones posteriores e inferiores se llevan a cabo con
– Que la exploración manual de la cara diafragmática del híga- vísceras supramesocólicas y retroperitoneales derechas (figs.
do es detenida por el ligamento falciforme en sentido trans- 109-2 y 109-6). Los elementos que penetran en el hígado por
versal y por el ligamento coronario en sentido anteroposte- el porta hepático se dividen en dos raíces: derecha e izquierda.
rior. Ambas irrigan dos porciones distintas del hígado, derecha e iz-
– Que el omento menor oculta toda la parte izquierda retropor- quierda, separadas por una línea que, partiendo desde la fosa de
tal de la cara visceral, así como al lóbulo caudado (fig. 109-8). la vesícula biliar, se dirige hacia atrás, para terminar en el lado
– Que el lóbulo derecho puede ser contorneado en su totali- derecho de la vena cava inferior. A ambos lados de esta línea:
dad, excepto a nivel del breve ligamento triangular derecho y
el inconstante ligamento hepatocólico; lo mismo ocurre a la A. A la derecha. El hígado se aplica sobre la flexura cólica de-
derecha de la vena cava: ligamento coronario. recha y la parte inicial del colon transverso, así como con el
– Que el lóbulo izquierdo, situado enteramente delante del duodeno. Más atrás y medialmente, se relaciona con el riñón
omento menor y del estómago, es fácil de explorar y manipu- y la glándula suprarrenal derecha (retroperitoneales), los que
lar pese a la inserción del ligamento triangular izquierdo. dejan su impresión en esta cara (fig. 109-7).
B. A la izquierda. El omento menor constituye una barrera
transversal que divide la región en una porción anterior y otra
RELACIONES DEL HÍGADO posterior:
Relaciones diafragmáticas – Por delante del omento menor: aquí el lóbulo cuadra-
do se aplica sobre la raíz hepática y la porción superior del
Órgano toracoabdominal, el hígado está casi enteramente duodeno con la flexura superior del duodeno. El colon
oculto por la pared torácica (fig. 109-5). Se relaciona hacia arri- transverso se encuentra aquí con el hígado. A la izquierda
ba y adelante con el diafragma, del que está separado por el del ligamento redondo, el lóbulo izquierdo se aplica sobre
receso subfrénico, dividido en dos por el ligamento falciforme: la cara anterior del estómago.
– Por detrás del omento menor: se encuentra el lóbulo
A. A la derecha del ligamento falciforme, y por intermedio caudado que sobresale en el vestíbulo de la bolsa omen-
del diafragma, el hígado se relaciona con la cavidad pleural tal.
derecha, con su receso anterior, que queda por encima del
borde condrocostal. El borde anterior de la base del pulmón
derecho queda más alto. La parte más elevada de la cara dia- El receso subhepático se extiende así oblicuo hacia arriba y
a la izquierda, como el mismo hígado, apoyado sobre el mesoco-
fragmática del hígado, siguiendo al diafragma, asciende hasta
lon transverso y luego sobre el estómago. Forma la parte alta de
la 5.ª costilla en la espiración forzada.
la gran cavidad peritoneal que comunica con la bolsa omental
B. A la izquierda del ligamento falciforme, una parte de la
cara diafragmática se relaciona con la pared abdominal y se por el foramen omental [hiato de Winslow]. Se prolonga hacia
la derecha y abajo.
palpa en el epigastrio. El resto queda oculto debajo del dia-
fragma, detrás del proceso xifoides y detrás del borde condral
izquierdo. Por intermedio del diafragma, esta cara se relaciona Relaciones del borde inferior
con el pericardio y el corazón, así como con la cavidad pleural
izquierda, dependiendo de su desarrollo. El borde inferior del hígado separa las caras diafragmática
y visceral. Este borde es palpable, y esto se puede hacer en el
A nivel de la porción posterior de la cara diafragmática, epigastrio. La proyección superficial del borde inferior se realiza
su parte derecha y superior corresponde al área desnuda, desde mediante una línea oblicua que se dirige desde el extremo an-
la hoja inferior del ligamento coronario hacia arriba. En la parte terior de la 10.ª costilla derecha hasta el extremo anterior de la
media de esta área se observa la vena cava inferior, situada en 6.ª costilla izquierda. El borde inferior del hígado forma uno de
su amplio surco. El hígado se adhiere a la vena cava inferior a los lados del triángulo [de Labbé] en el epigastrio. Su posición,
través de la desembocadura de las venas hepáticas, envueltas en relación con el borde condral, depende del biotipo. Percibir
en un tejido conectivo perivascular dependiente de la cápsula por palpación el borde inferior del hígado no significa necesa-
fibrosa del hígado. Estas venas se encuentran en número varia- riamente que el órgano esté hipertrofiado. En el niño, este borde
ble y su calibre es importante. A la izquierda de la vena cava desciende mucho más y cubre el píloro y casi todo el estómago.
inferior y a través de la hoja peritoneal correspondiente, el ló-
bulo caudado se encuentra en el vestíbulo de la bolsa omental
y se apoya atrás sobre la región celíaca. En la parte izquierda, se
Relaciones de la porción posterior
relaciona con la aorta y con la columna vertebral. A este nivel, la de la cara diafragmática
porción posterior de la cara diafragmática del lóbulo izquierdo
A la derecha de la vena cava inferior, corresponde a la hoja
del hígado se prolonga con el ligamento triangular, ocultando al
inferior del ligamento coronario. A la izquierda de la vena cava
esófago abdominal con el tronco vagal anterior y, más adelante y
inferior, el lóbulo caudado (corresponde a la cara visceral del
abajo, la porción condensada del omento menor. La sección del hígado y al proceso caudado del lóbulo caudado que une este
ligamento triangular permite liberar a esta parte del hígado
lóbulo al derecho) cruza la fisura del ligamento venoso y se pro-
de la región profunda. longa a la izquierda como porción posterior de la cara diafragmá-
tica del lóbulo izquierdo del hígado.
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1304 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Conducto colédoco Conducto hepático común
Conducto cístico Borde inferior
Vesícula biliar A. hepática propia
Fosa de la vesícula biliar Lóbulo cuadrado
Impresión cólica Lig. redondo del hígado
Impresión renal Lig. falciforme
Lóbulo derecho Fisura del lig. redondo
Extremo derecho Lóbulo izquierdo
Puente de parénquima
entre lóbulos
V. porta hepática Impresión gástrica
Extremo izquierdo
Lig. venoso
Lig. triangular derecho
Área desnuda Porción posterior
Impresión suprarrenal Lóbulo caudado
Porción posterior V. hepática izquierda
Surco de la v. cava V. frénica inferior izquierda
V. hepáticas derechas V. cava inferior
V. frénica inferior derecha V. suprarrenal derecha
Fig. 109-2. Cara visceral del hígado.
De las relaciones mencionadas se destacan: VASOS DEL HÍGADO
- La situación toracoabdominal del hígado. El hígado recibe:
- La extensión de las relaciones abdominales del hígado en el
– Sangre arterial (nutricia para el parénquima), que viene de la
piso supracólico.
- La extensión de sus relaciones posteriores y derechas, que aorta a través de la arteria hepática propia.
– Toda la sangre venosa de las vísceras abdominales, por la
son bloqueadas medialmente por la presencia de la vena
cava inferior. vena porta hepática (irrigación funcional), excepto la san-
gre de las venas retroperitoneales.
Lig. triangular
derecho
Lig. triangular
izquierdo
Lóbulo izquierdo
V. hepática izquierda
Lóbulo caudado
V. hepática derecha
A. hepática propia Lóbulo derecho
Conducto hepático izquierdo Lig. coronario
Conducto hepático derecho Lig. triangular derecho
V. porta hepática Vesícula biliar
V. cava inferior Área desnuda
Fig. 109-3. Porción posterior de la cara diafragmática del hígado. Ligamento coronario.
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Hígado 1305
Área desnuda
Lig. coronario
Lóbulo izquierdo
Lig. coronario
Lóbulo caudado
Omento menor
V. cava inferior
A. hepática propia
V. porta hepática
Lig. redondo del hígado
Conducto hepático izquierdo
Conducto hepático derecho
Lóbulo cuadrado
Vesícula biliar
Lóbulo derecho
Impresión renal
Impresión cólica
Fig. 109-4. Porción posterior de las caras diafragmática y visceral del hígado.
Pulmón derecho Pericardio
Cúpula diafragmática derecha Ventrículo derecho
Pleura Centro tendinoso
Pared torácica Pulmón izquierdo
Pared torácica
Pleura
Receso
costodiafragmático
Peritoneo Bazo
Hígado Estómago
Vesícula biliar Aorta abdominal
V. cava inferior
Fig. 109-5. Relaciones diafragmáticas del hígado, corte coronal.
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1306 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Vesícula biliar Lig. redondo del hígado
Foramen omental Borde inferior
Borde inferior
Bazo
Omento menor
Conducto colédoco
V. porta hepática
A. hepática propia
Estómago
Riñón derecho
Duodeno Flexura cólica izquierda
Flexura cólica derecha
Colon transverso
Fig. 109-6. Cara visceral del hígado, receso subhepático (Netter).
– En el feto, sangre desde la placenta por la vena umbilical. La sangre sale del hígado por las venas hepáticas, tribu-
tarias de la vena cava inferior. Estos vasos están situados en la
Estos vasos llegan a la cara visceral del hígado por la raíz he- parte posterosuperior del órgano.
pática o por la raíz umbilical (solo la vena umbilical).
Diafragma
Hígado
Lig. coronario
Lig. suprarrenodiafragmático
Glándula suprarrenal derecha
Celda suprarrenal
Hoja intersuprarrenorrenal
Hoja anterior
de la fascia renal
Riñón derecho
Cápsula adiposa renal
Hoja posterior
de la fascia renal
Fig. 109-7. Relaciones del hígado con el riñón y la glándula suprarrenal derecha. Corte sagital paramediano, segmento dere-
cho visto por su cara medial.
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Hígado 1307
A. gástrica izquierda Peritoneo parietal
A. hepática común R. hepáticos del n. vago
Sección del omento menor Esófago
Diafragma
Lóbulo izquierdo del hígado
Tronco vagal anterior
R. gástricos anteriores
del n. vago
R. esofágicas
N. anterior de la curvatura menor
V. porta hepática
A. gástrica derecha Tronco celíaco
A. gástrica izquierda
Conducto colédoco A. esplénica
Vesícula biliar Páncreas
A. gastroduodenal
Píloro
Duodeno
Estómago
Omento mayor
A. gastroomental derecha
Fig. 109-8. Región de la curvatura menor del estómago y raíz hepática.
Vasos de la raíz hepática Ramas terminales
Arteria gastroduodenal. Se dirige hacia abajo y adelante,
Arteria hepática común
pasa entre la porción superior del duodeno y la cabeza del pán-
Se origina del tronco celíaco, contra la pared abdomi- creas, a la derecha del tubérculo omental (figs. 109-10 y 109-
nal posterior (fig. 109-8). Se dirige hacia abajo, adelante y a la 11). Delante de la cabeza del páncreas, su origen marca la termi-
derecha, por encima del páncreas. Después de un trayecto de nación de la arteria hepática común y el comienzo de la arteria
4 cm, término medio, se divide en dos ramas terminales, la arte- hepática propia. Antes de ubicarse por debajo del duodeno, la
ria gastroduodenal y la hepática propia. gastroduodenal proporciona la arteria pancreatoduodenal supe-
rior posterior.
Relaciones Se divide en dos ramas terminales:
En su origen, la arteria toma contacto con el borde superior
del páncreas; cruza al pilar derecho del diafragma, luego se sitúa A. La arteria gastroomental derecha.
en el piso del vestíbulo de la bolsa omental, cubierta por peri- B. La arteria pancreatoduodenal superior anterior.
toneo parietal. En su trayecto, de atrás hacia adelante, levanta
el peritoneo y forma el pliegue hepatopancreático [hoz de la Arteria hepática propia. Describe un codo cóncavo ha-
hepática] (fig. 109-9), que corresponde al límite inferior izquier- cia arriba y a la izquierda, que la sitúa en la raíz hepática
do del vestíbulo de la bolsa omental. La arteria hepática común (figs. 109-12 a 109-15). Está delante de la vena porta he-
está oculta por la ampolla duodenal; se relaciona por arriba con pática, a la izquierda de la vía biliar principal, entre las
el lóbulo caudado. Está rodeada por un plexo nervioso grueso dos hojas del omento menor. Es oblicua hacia arriba y a la
emanado del plexo celíaco, así como por vías linfáticas. derecha. Termina por bifurcación en las arterias hepáticas de-
recha e izquierda.
Ramas colaterales Ramas colaterales. Son:
Son ramas:
– La arteria gástrica derecha [pilórica].
– Pancreáticas. – Pequeñas ramas para la vía biliar principal.
– Duodenales superiores. – La arteria cística, que se origina a menudo de la arteria he-
– Para los nodos linfáticos escalonados en su trayecto. pática derecha.
– Peritoneales y omentales (omento menor). – Arterias para la cápsula fibrosa del hígado (red perihepática).
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1308 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Riñón derecho Riñón izquierdo
Cuerpo vertebral
Glándula suprarrenal
Glándula suprarrenal derecha izquierda
Diafragma
V. cava inferior Aorta abdominal
Páncreas
A. esplénica
Foramen omental
V. porta hepática A. hepática común
Relieve del cuerpo
Cuello de la vesícula biliar del páncreas
A. hepática propia Omento menor
Relieve de la a.
gastroduodenal
Estómago
Hígado
Fig. 109-9. Corte horizontal del estómago que pasa por el foramen omental.
V. cava inferior Cardias
Bazo
9.a costilla
A. esplénica
Glándula suprarrenal derecha
A. gástrica izquierda
V. cava inferior 10.a costilla
V. porta hepática
V. esplénica
A. hepática propia
Páncreas
Conducto colédoco Riñón izquierdo
Riñón derecho a
11. costilla
A. gastroduodenal Flexura duodenoyeyunal
A. mesentérica superior
Duodeno
V. cólica izquierda
A. cólica izquierda
V. mesentérica superior
V. mesentérica inferior
Uréter derecho
A. cólica derecha
Fig. 109-10. Duodeno y páncreas.
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Hígado 1309
A. hepática común A. gastroduodenal
A. hepática propia
A. hepática propia
A. hepática común
A. gastroduodenal
A. pancreatoduodenal
superior posterior
A. pancreatoduodenal
A superior posterior B
76% 24%
Fig. 109-11. Relaciones de la arteria gastroduodenal (según Descomps). A. 76%. B. 24%.
Ramas terminales. Penetran en el porta hepático, delan- mostrado no solo numerosos trabajos anatómicos (Río Branco,
te de la rama correspondiente de la vena porta hepática, y se Mitchells), sino también innumerables comprobaciones quirúr-
distribuyen en el hígado, siguiendo las ramificaciones venosas. gicas y arteriográficas (figs. 107-13, 109-16 a 109-20). Según
La rama derecha es más voluminosa que la izquierda. Sus ramas Couinaud, puede considerarse que existen tres variaciones de
arteriales son anatómica y funcionalmente terminales. arterias hepáticas:
Variaciones A. La arteria media (hepática común), descrita anteriormente.
El dispositivo descrito antes, considerado como el más fre- B. La arteria izquierda, emanada de la gástrica izquierda, la
cuente (55%), en realidad es muy variable, como lo han de- cual transcurre en la porción condensada del omento menor,
V. porta
V. porta hepática V. porta
hepática hepática
A. hepática A. hepática
A. hepática común común
común
Duodeno Duodeno Duodeno
A B C
Fig. 109-12. Relaciones de la arteria hepática y de su bifurcación con la vena porta hepática (según Descomps). A. La bifur-
cación de la arteria se hace en la mitad de la cara anterior del tronco venoso (46%). B. La bifurcación se produce en el flanco
izquierdo de la vena (36%). C. La terminación se relaciona con el flanco derecho de la vena. El tronco de la arteria cruza la vena
(16%).
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1310 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
V. porta V. porta
V. porta
hepática hepática hepática
A. hepática A. hepática A. hepática
A. gastroduodenal A. gastroduodenal A. gastroduodenal
Duodeno Duodeno Duodeno
A B C
Fig. 109-13. Relaciones de la porción terminal de la arteria hepática propia con la vena porta hepática (según Descomps).
A. La arteria responde a la mitad de la cara anterior de la vena porta hepática (52%). B. La arteria está en relación con el borde
izquierdo de la vena porta hepática (36%). C. La arteria se relaciona con el borde derecho de la vena porta hepática (12%).
A B que en el 20% de los casos puede asegurar, por sí sola, la vas-
cularización del lóbulo izquierdo (Zunino Praderi).
C. La arteria derecha, originada de la arteria mesentérica su-
perior, cuando existe (10% de los casos, término medio), as-
15 a 5a ciende por detrás del páncreas, se sitúa a la derecha y detrás de
25 mm 25 mm
la vena porta hepática e irriga la totalidad o solo una parte del
hígado derecho, luego de haber dado la arteria cística.
El hígado puede ser irrigado por: una arteria (alguna de las
tres, en general la arteria media); por dos arterias (una derecha
y una izquierda, una derecha y una media, una media y una iz-
quierda) o por tres arterias.
En el ser vivo
Anatomía funcional. La arteria hepática aporta al hígado,
mediante sus ramas terminales, la sangre oxigenada. Su ligadura
o la de sus ramas produce la necrosis de la glándula o del terri-
torio correspondiente. Se ha podido ligar la arteria hepática en
la cirrosis del hígado, donde hay anastomosis arteriales con las
ramas terminales de la vena porta hepática que se oponen a la
necrosis, pero estas no existen en el hígado normal.
Exploración. La práctica de la arteriografía selectiva es co-
rriente. Se la asocia con la aortografía para evidenciar todas las
arterias susceptibles de estar destinadas al hígado.
En el curso de una operación, la arteria hepática común pue-
de descubrirse en vista de una neurectomía periarterial. Sus ra-
mas hepáticas se respetan en el curso de las operaciones sobre
las vías biliares.
Vena porta hepática
C D
El sistema de la vena porta hepática está interpuesto entre
Fig. 109-14. Relaciones de la arteria hepática con la vía biliar. dos redes capilares opuestas. La primera, periférica, es visceral,
A y B. La arteria hepática común origina la arteria gastro- y las venas que la drenan constituyen la vena porta hepática. La
duodenal a la izquierda del conducto hepático común en segunda, hepática, se encuentra en la extremidad de las ramas
una distancia variable entre 5 y 25 mm. C. La arteria hepática terminales de la vena porta hepática.
común origina la arteria gastroduodenal contra el flanco iz- Las modificaciones sufridas por la sangre en el hígado hacen
quierdo del conducto hepático común. D. La arteria hepática de este una verdadera “glándula de secreción interna” con múl-
origina la arteria gastroduodenal delante de la vía biliar. tiples funciones. Entre estas dos redes capilares circula sangre
venosa que no sufre ninguna modificación.
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Hígado 1311
A. hepática común A. hepática común A. hepática común
V. porta hepática V. porta hepática V. porta hepática
Duodeno Duodeno Duodeno
A. gastroduodenal A. gastroduodenal A. gastroduodenal
Fig. 109-15. Relaciones de la porción terminal de la arteria hepática común con las vías biliares (según Descomps). A. Existe un
intervalo de 10 a 25 mm entre la arteria hepática propia, que se encuentra a la izquierda, y las vías biliares, que están a la derecha
(66%). B. El intervalo no sobrepasa los 10 mm (22%). C. Existe contacto entre las vías biliares y la arteria hepática propia (12%).
Origen mesentérica superior, en la vena esplénica o directamente en la
Está situada en la parte media de la cara posterior del pán- vena porta hepática.
creas a nivel del cuello (figs. 109-21 y 109-22). Está formada por El origen de la vena porta hepática puede sintetizarse
la convergencia de la vena mesentérica superior, vertical, y de la como la reunión de dos elementos constantes: la vena me-
vena esplénica, transversal. Este dispositivo está sometido a nu- sentérica superior y la vena esplénica, y de dos venas variables
merosas variaciones que recaen sobre todo en la terminación de en su terminación, la vena mesentérica inferior y la vena gástrica
la vena mesentérica inferior, que puede terminar en la vena izquierda, terminación aún más variable.
Tronco celíaco
A. gástrica izquierda
A. esplénica
A. mesentérica superior
A. hepática izquierda A. hepática derecha
A. gastroduodenal A. hepática común
Fig. 109-16. Arteria hepática derecha de origen mesentérico (según Río Branco).
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1312 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Hígado
R. izquierda de la v. porta hepática A. gástrica izquierda
A. hepática derecha
Conducto hepático común Tronco gastroesplénico
Conducto cístico
A. esplénica
A. cística
Conducto colédoco A. mesentérica superior que
origina a la a. hepática común
A. pancreatoduodenal V. esplénica
superior posterior
Estómago
A. gastroduodenal
Flexura superior del duodeno
erinada hacia abajo
A. gástrica derecha
Fig. 109-17. Arteria hepática común originada en su totalidad de la arteria mesentérica superior (según Río Branco).
La vena porta hepática es una vena muy voluminosa de 15 Relaciones
a 20 mm de diámetro en el adulto, de paredes delgadas pero Se distinguen los siguientes segmentos (fig. 109-23):
engrosadas en caso de hipertensión venosa portal.
– Segmento retropancreático: la vena está en el mesoduo-
Trayecto deno por delante del adosamiento a la derecha de la arteria
Es oblicua hacia arriba y a la derecha, pero por la esplenopor- mesentérica superior, rodeada por nodos linfáticos (confluen-
tografía se ha demostrado que en el ser humano vivo también te retroportal pancreático común) y a la izquierda del con-
existen venas verticales, en proyección, paralelas a la vena cava ducto colédoco, en su porción retropancreática. La vena es
inferior, y venas transversales, perpendiculares a la vena cava. La solidaria con el duodenopáncreas, está contenida en la
vena es primero retropancreática. Penetra enseguida en el liga- fascia retroduodenopancreática a la derecha del plano me-
mento hepatoduodenal [porción vascular del omento menor], diano. La fascia de coalescencia la separa de los planos poste-
donde forma parte de la raíz hepática. Termina en el porta hepá- riores, en particular, de la vena cava inferior y de la vena renal
tico, donde se divide en dos ramas, derecha e izquierda. izquierda, situada algo más abajo.
R. derecha de la a. hepática propia R. izquierda de la v. porta hepática
Hígado A. gástrica derecha
A. hepática
A. hepática izquierda
A. gástrica izquierda
Conducto hepático común Tronco celíaco
Conducto cístico
A. cística A. esplénica
Conducto colédoco
A. pancreatoduodenal superior posterior
A. gastroduodenal Estómago
Flexura superior del duodeno
erinada hacia abajo
Fig. 109-18. Desdoblamiento de la arteria hepática. La arteria hepática izquierda proviene de la arteria gástrica izquierda (se-
gún Río Branco).
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Hígado 1313
R. terminal izquierda
R. terminal derecha
A. hepática común
A. gastroduodenal A. gástrica derecha
Fig. 109-19. Arteria hepática común. En este caso no hay arteria hepática propia (terminación en ramillete), frecuencia 1%
(según Río Branco). La arteria hepática común termina por un ramillete de cuatro ramas: rama terminal derecha, rama terminal
izquierda y arteria gastroduodenal. La cuarta –la arteria gástrica derecha, de poco volumen– puede faltar como rama terminal.
– Segmento radicular: la vena está contenida en el ligamen- – La vena gástrica derecha [pilórica].
to hepatoduodenal, aplicada contra su hoja posterior que la – La vena pancreatoduodenal superior posterior.
separa del foramen omental, situado atrás. La arteria hepá- – La vena prepilórica.
tica propia se sitúa delante de ella hacia su borde izquierdo. – Las venas paraumbilicales.
La vía biliar principal se sitúa adelante y a la derecha de su – Pequeñas venas provenientes de las vías biliares.
cara anterior. En el pie de la raíz, por detrás del duodeno, el
conducto colédoco se separa de la vena y delimita el espacio Ramas terminales
[triángulo] interportocoledociano. La bifurcación es asimétrica, la rama derecha parece conti-
- Segmento portal [hiliar]: la bifurcación de la vena porta nuar el trayecto del tronco de la vena porta hepática y la rama
hepática se realiza en contacto con el porta hepático, detrás izquierda, más pequeña, se separa de esta en ángulo recto
de la división arterial y de la convergencia de los conductos
(figs. 109-24 y 109-25). Cada vena y cada una de sus ramas de
hepáticos. Este segmento es profundo, la vena está rodeada división están acompañadas por una arteria, un conducto biliar y
por un tejido denso, emanado de la cápsula fibrosa perivascu- una vaina conectiva dependiente de la cápsula fibrosa del híga-
lar, y nodos linfáticos. do. Cada conjunto forma una raíz.
Las raíces, derecha e izquierda, irrigan dos partes distintas del
Afluentes hígado, el hígado derecho y el hígado izquierdo.
Desde su origen, la vena porta hepática recibe: El hígado derecho está dividido en los segmentos anterior
– La vena gástrica izquierda [coronaria estomáquica], que y posterior por la fisura portal derecha. El hígado izquierdo
puede participar de su origen. está dividido en los segmentos medial y lateral por la fisura del
R. derecha de la a. hepática
R. izquierda de la a. hepática
A. cística
R. izquierda desdoblada
R. derecha desdoblada
A. hepática común
A. gastroduodenal A. gástrica derecha
Fig. 109-20. Arteria hepática común. Termina a veces en un ramillete de cuatro a seis ramas.
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1314 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Lóbulo izquierdo del hígado
Esófago
Lóbulo caudado
A. hepática,
Conducto hepático común dividida en ramillete
A. gástrica izquierda
Conducto cístico
A. esplénica
A. cística Tronco celíaco
V. esplénica
V. porta hepática
V. cava inferior
A. mesentérica superior
Lóbulo derecho del hígado V. mesentérica superior
Vesícula biliar
A. gastroduodenal
Páncreas Duodeno
Fig. 109-21. Vena porta hepática y raíz hepática, vista anterior. El páncreas ha sido incidido para mostrar el origen de la vena
porta hepática. El hígado ha sido reclinado en sentido lateral y desplaza lateralmente la vesícula biliar.
ligamento redondo. El lóbulo caudado constituye un segmento El hígado derecho es la porción del hígado situada a la de-
autónomo. recha de la fisura portal principal y dependiente de la raíz he-
Cada segmento presenta territorios terminales, los sectores pática derecha.
hepáticos. Las venas hepáticas situadas en las fisuras drenan El hígado izquierdo es la porción del hígado situada a la
los segmentos adyacentes hacia la vena cava. izquierda de la fisura portal principal y depende de la raíz he-
pática izquierda.
V. porta hepática
Conducto colédoco V. gástrica derecha
V. gástrica izquierda
V. pancreatoduodenal
superior posterior V. esplénica
V. mesentérica inferior
V. gastroomental derecha
A. mesentérica superior
Conducto colédoco
V. mesentérica superior
V. pancreatoduodenal
V. cólica derecha
Fig. 109-22. Arcadas venosas del duodeno y del páncreas (según Gregoire).
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Hígado 1315
A. frénica inferior A. gástrica izquierda
Tronco celíaco Cara anterior del fundus gástrico
A. pancreática mayor A. esplénica
A. hepática común V. esplénica
Bazo
Vesícula biliar
Conducto hepático común
Conducto cístico
V. porta hepática
Conducto colédoco
A. gastroduodenal
Flexura superior del duodeno
Cuerpo del páncreas
Porción descendente
del duodeno
Flexura duodenoyeyunal
A. pancreatoduodenal inferior A. pancreática inferior
V. mesentérica superior A. mesentérica superior
Fig. 109-23. Relaciones de la vena porta hepática. El estómago ha sido extirpado casi por completo para ver el plano posterior
(Netter).
La vena porta hepática derecha se divide a poco de ingre- yor longitud que la derecha. Posee una subdivisión única, con
sar en el hígado y origina: dos porciones:
– Una rama posterior, horizontal, dirigida hacia atrás, que se di- – Una porción transversa, horizontal, dirigida hacia atrás y a la
vide en una rama superior y otra inferior. izquierda.
– Una rama anterior, que se dirige hacia arriba y, luego, hacia – Una porción umbilical, oblicua hacia abajo y adelante, a lo lar-
atrás y también proporciona una rama superior y otra inferior. go de la fisura del ligamento redondo. Termina en el receso
La vena porta hepática izquierda tiene un trayecto de ma- de Rex, donde se originan una rama lateral, hacia el lóbulo
Porción transversa
R. del lóbulo caudado R. lateral
R. derecha
R. posterior Porción umbilical
R. izquierda R. lateral
R. anterior Porción umbilical
R. medial
V. porta hepática
Fig. 109-24. Distribución intrahepática de la vena porta hepática, vista anterior.
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1316 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
R. medial por la fisura portal principal. Esta no aparece en la superficie
Porción umbilical hepática. La fisura portal principal se origina, por adelante, en
R. lateral el fondo de la fosa de la vesícula biliar, se dirige hacia atrás y a la
izquierda, para terminar en la parte media de la vena cava infe-
R. anterior rior. Su plano es oblicuo hacia abajo y a la izquierda. El hígado
izquierdo excede los límites del lóbulo izquierdo, puesto que
R. derecha Porción umbilical
comprende también al lóbulo cuadrado y a una parte del lecho
R. izquierda
R. posterior vesicular. El lóbulo caudado está aparte, se halla situado a ca-
ballo sobre las dos ramas de la vena porta hepática. Este lóbulo
caudado, por detrás de la rama transversal del porta hepático,
constituye el segmento I, a partir del cual Couinaud numeró los
R. del lóbulo caudado V. porta hepática segmentos que él reconoce.
R. lateral
Porción hepática izquierda. Comprende:
Fig. 109-25. Distribución intrahepática de la vena porta he-
pática, vista inferior. – La división lateral izquierda con:
– El segmento II o segmento posterior lateral izquier-
do (vena lateral izquierda).
izquierdo, y una rama medial, hacia la derecha, que se distri- – El segmento III o segmento anterior lateral izquierdo
buye en el lóbulo cuadrado. Ambas ramas, medial y lateral, (rama izquierda del receso de Rex).
emiten colaterales superiores e inferiores.
– La división medial izquierda [sector paramediano izquier-
Sistematización portal del hígado do] con:
La división del hígado en segmentos distintos se basa en el
hecho de que, a partir del porta hepático [hilio], cada una de – El segmento IV o segmento medial izquierdo, corres-
las ramas de la vena porta hepática está acompañada por una ponde al lóbulo cuadrado y a la mitad izquierda del lecho
arteria y un conducto biliar (figs. 109-26 y 109-27). El conjun- vesicular (rama derecha del receso de Rex).
to, rodeado por un manguito conectivo emanado de la cápsula
fibrosa del hígado, forma una raíz funcional, que corresponde – La porción posterior del hígado, lóbulo caudado, con:
a un territorio hepático definido que se puede denominar seg-
mento hepático.
La división segmentaria del hígado es el resultado de nume- – El segmento I o segmento posterior.
rosos trabajos anatómicos (Healey y Schroy, Hjortsjö, Couinaud,
Zunino, Praderi, Niveiro, etc.). En el trabajo de Claude Couinaud Porción hepática derecha. Comprende:
(1957) se encuentran las bases de la identificación de los seg-
mentos hepáticos adoptada por la Terminología Anatómica – La división medial derecha [sector paramediano derecho],
Internacional. que corresponde a la vena paramediana derecha, con:
A partir de la división de la vena porta hepática se distin-
guen un hígado derecho y un hígado izquierdo, separados – El segmento V o segmento anterior medial derecho.
Segmento V: anterior medial derecho Segmento IV: medial izquierdo
Segmento VI: anterior
lateral derecho Lig. redondo del hígado
Segmento III: anterior
lateral izquierdo
Segmento II: posterior lateral izquierdo
Segmento I: lóbulo caudado
Segmento VII: posterior V. porta hepática
lateral derecho V. cava inferior
Fig. 109-26. Segmentación hepática portal, vista inferior.
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Hígado 1317
Segmento VIII: posterior medial derecho V. cava inferior
Segmento VII: posterior Segmento IV: medial izquierdo
lateral derecho Segmento II: posterior
lateral izquierdo
R. posterior
Porción
transversa
R. anterior Porción
umbilical
Segmento III: anterior
Segmento VI: anterior lateral izquierdo
lateral derecho Lig. redondo del hígado
Segmento V: anterior medial derecho V. porta hepática
Fig. 109-27. Segmentación hepática portal, vista anterosuperior.
– El segmento VIII o segmento posterior medial dere- La vena penetra por el foramen umbilical, sigue el borde libre
cho. del ligamento falciforme y luego la fisura del ligamento redondo,
donde se divide en dos ramas.
– La división lateral derecha [sector lateral derecho], corres- A. Una rama derecha que desemboca en la rama izquierda de la
pondiente a la vena lateral derecha, con: vena porta hepática.
B. Una rama posterior, que sigue la mitad posterior de la fi-
– El segmento VI o segmento anterior lateral derecho. sura del ligamento redondo, cambia de dirección hacia la
– El segmento VII o segmento posterior lateral derecho. derecha para terminar en el lado medial de la vena cava
inferior. Constituye el conducto venoso del hígado [de
Arancio].
Entre los dos sectores se sitúa la fisura portal derecha.
Venas porta accesorias Después del nacimiento
La vena umbilical deja de ser funcional después de su liga-
Son venas pequeñas que llegan al hígado sin pasar por la
dura, se oblitera de adelante hacia atrás en forma variable y su
vena porta hepática. Se distinguen:
vestigio fibroso constituye el ligamento redondo del hígado.
El conducto venoso del hígado también se oblitera, pero la
– Venas gastrohepáticas, situadas en el omento menor. luz de la vena puede conservar cierta permeabilidad y se la pue-
Alguna de ellas sigue a la arteria hepática izquierda que viene de utilizar en el adulto para perfundir el hígado (radiografía). Se
de la arteria gástrica izquierda, cuando esta existe. comprueba entonces que esta termina en el receso de Rex, de la
– Venas del ligamento falciforme. rama izquierda de la vena porta hepática.
– Venas císticas, que de la pared vesicular llegan directamen- La vena umbilical está a veces acompañada por venas pa-
te al hígado. raumbilicales que pertenecen al sistema porta accesorio y ab-
– Venas frénicas, provenientes de la porción vertical posterior dominal.
del diafragma y que se dirigen al hígado por la vía de los liga-
mentos triangulares y del ligamento coronario.
– Venas parahiliares (Couinaud), que unen el arco venoso Venas hepáticas [suprahepáticas]
pancreatoduodenal superior y posterior en el porta hepático. Estas llevan a la vena cava inferior la sangre venosa prove-
Estas venas pueden constituir una vía de derivación en caso niente de los lóbulos hepáticos. Aseguran la circulación de retor-
de obliteración de la vena porta hepática. no del hígado. La vena cava inferior se encuentra alojada en el
surco de la vena cava, depresión vertical ubicada en la parte
media del área desnuda del hígado.
Vena umbilical Forman dos grupos diferentes, uno inferior y otro superior;
Esta vena es muy diferente antes y después del nacimiento este último es mucho más importante.
(fig. 109-28).
Grupo inferior
Antes del nacimiento Drena el lóbulo caudado (segmento I) por venas de menor
Durante este período y hasta la ligadura, la vena umbilical calibre, en número variable, las que van directamente a la vena
lleva al hígado la sangre oxigenada procedente de la placenta. cava inferior.
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1318 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
A. carótida común derecha
V. yugular interna
V. braquiocefálica izquierda
Arco aórtico
V. cava superior
Conducto arterioso
Tronco pulmonar
Atrio izquierdo
Foramen oval
Ventrículo izquierdo
Atrio derecho
Ventrículo derecho
Conducto venoso
V. hepáticas
V. porta hepática Glándula suprarrenal
Riñón
V. cava inferior Raíz renal
Mesenterio
A. umbilicales
V. umbilical A. y v. ilíacas comunes
Vejiga urinaria
A. umbilicales
Placenta
Fig. 109-28. Esquema de la circulación fetal. En rojo, sangre oxigenada placentaria. En violeta, sangre mixta. En azul, sangre
carbooxigenada.
Grupo superior En el ser vivo
Drena todo el hígado excepto el lóbulo caudado. Está inte- La llegada de las venas hepáticas a la vena cava inferior re-
grado por tres venas gruesas: presenta el punto más caliente del organismo. Esta encrucijada
puede explorarse a través de la vena cava inferior, de abajo hacia
A. La vena hepática izquierda: drena la sangre del lóbulo iz- arriba, o por la vena cava superior y el atrio derecho, de arriba
quierdo a partir de dos raíces: hacia abajo. Por un catéter se pueden inyectar productos radio-
pacos y hacer radiografías, así como efectuar extracciones de
– Transversal posterior (segmento II). sangre para su estudio.
– Anteroposterior (segmento III): está situada en un pla-
no sagital suprayacente a la fisura del ligamento re- Sistematización de las venas hepáticas
dondo y al conducto venoso del hígado; es la fisura La división del hígado en sectores identificados según su dre-
umbilical. naje venoso es más simple que la división a partir de la circula-
B. La vena hepática intermedia [media]: está constituida por ción porta (fig. 109-29). Se distinguen únicamente tres sectores
afluentes izquierdos, generados en el lóbulo cuadrado (seg- hepáticos: izquierdo, intermedio y derecho, completados por el
mento IV) y afluentes derechos que proceden de los segmen- lóbulo caudado. Estos sectores están separados por las fisuras
tos V y VIII. La vena se encuentra en la fisura portal principal hepáticas.
del hígado. Solo el lóbulo caudado, segmento I, es idéntico en las dos
C. La vena hepática derecha: se origina en la parte antero- sistematizaciones.
lateral e inferior del lóbulo derecho, por dos venas prove- Las figuras muestran la superposición de las dos irrigaciones y
nientes de los segmentos V y VI. Se dirige arriba, atrás y a sus relaciones con los diferentes segmentos.
la izquierda y recibe afluentes derechos (segmentos VI y VII) Esta segmentación a partir de las venas hepáticas amplía el
e izquierdos (segmentos V y VIII). Esta vena se encuentra en campo de las exéresis regladas, que pueden hacerse siguiendo
la fisura portal derecha. una u otra de las segmentaciones: porta o hepáticas.
Estas tres venas, oblicuas arriba y atrás, convergen hacia la
vena cava inferior en la vecindad de la porción posterior de
la cara diafragmática del hígado. Su trayecto extrahepático es Linfáticos del hígado
muy corto. Como su diámetro es importante, su ligadura resul- Habitualmente se los divide en colectores superficiales y co-
ta difícil. lectores profundos (fig. 109-30).
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Hígado 1319
V. cava inferior
V. hepática derecha
V. hepática intermedia V. hepática
en la fisura portal principal izquierda
Lig. redondo del hígado
Vesícula biliar V. porta hepática
Fig. 109-29. Sistematización hepática.
Colectores superficiales – Los mediales van al ligamento falciforme y, a través del
Son subperitoneales y forman una red en las caras del hígado. triángulo esternocostal, se reúnen con los nodos linfáticos
yuxtapericárdicos.
Cara diafragmática
– En la parte media: se encuentran las vías hiliares, las del li-
En esta cara encontramos que: gamento falciforme y una corriente que llega atrás a un nodo
– A la derecha: linfático, situado contra la vena cava inferior.
– A la izquierda: las vías posteriores van a la región celíaca por
– Los colectores más bajos contornean el borde inferior y la vía del ligamento triangular izquierdo y a la cadena gástrica
van al porta hepático. izquierda.
– Los más altos y laterales contornean la porción posterior – En la porción posterior: hay dos vías principales que parten
de la cara diafragmática para llegar al ligamento triangular de ella. Son las vías subdiafragmática, que se dirige hacia la
derecho y al ligamento coronario. región celíaca, y diafragmática, que llega a los nodos linfáticos
torácicos yuxtapericárdicos y yuxtaesofágicos.
Nodos frénicos superiores
Lig. falciforme
Nodos paraesternales
Pared torácica anterior
Diafragma
Hígado
Columna vertebral Nodos hepáticos
Nodos pancreáticos superiores
Páncreas
Fig. 109-30. Linfáticos superficiales y profundos del hígado, vistos en un corte sagital que pasa algo a la derecha del ligamento
coronario del hígado. Las flechas indican el trayecto de los eferentes linfáticos superficiales y profundos.
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1320 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Cara visceral Plexo anterior
Todos los colectores van a los nodos linfáticos hiliares y a la
Dispuesto como una red alrededor de la arteria hepática
raíz hepática, salvo atrás y a la derecha, donde algunos vasos lin-
común, se prolonga en las colaterales arteriales. Luego del codo
fáticos terminan en los nodos aórticos laterales derechos.
de la arteria hepática común, para continuarse como arteria
hepática propia, aparecen verdaderos troncos nerviosos que
Colectores profundos siguen a las vías biliares; envían ramas a la vesícula y penetran en
Estos son ascendentes y descendentes. el hígado por el porta hepático, distribuyéndose sobre todo en el
hígado izquierdo y en el lóbulo caudado.
Vías ascendentes
Siguen a las venas hepáticas uniendo los nodos linfáticos de
la vena cava inferior y atravesando el diafragma con la vena, para
Plexo posterior
alcanzar el mediastino. Procede de la parte derecha del plexo celíaco, se dirige a la
cara posterior de la vena porta hepática y contornea su borde
Vías descendentes derecho para situarse por detrás de la vía biliar principal. Se indi-
vidualiza aquí el nervio posterior del colédoco, comunicado
Son las más importantes de todas las vías linfáticas del híga-
con el plexo anterior. Los ramos hepáticos penetran en el porta
do. Se reúnen en el porta hepático por una encrucijada de nodos
hepático y van al hígado derecho y al lóbulo cuadrado.
que rodea a la vena porta hepática. Esta encrucijada está prolon-
gada abajo por los nodos linfáticos de la raíz hepática, muy
numerosos y con destino retropancreático y celíaco. Ramos hepáticos
Son ramos del tronco vagal anterior, originados a nivel del
NERVIOS DEL HÍGADO cardias, que se dirigen horizontalmente hacia la derecha y llegan
por el omento menor al porta hepático. Aquí se comunican con
Provienen del tronco vagal anterior (ramos hepáticos) y de la el plexo anterior.
porción celíaca del plexo celíaco (figs. 109-31 y 109-32). Son,
pues, salvo la excepción de los ramos hepáticos provenientes del Se notará que los plexos nerviosos siguen a las arterias sin
tronco vagal anterior, nervios mixtos, cargados de fibras sim- depender de ellas. Su disposición es idéntica cualesquiera que
páticas y parasimpáticas del sistema nervioso autónomo. Son sean las variaciones arteriales.
numerosos y voluminosos y se distinguen dos plexos, anterior y La neurectomía periarterial hepática, que secciona fibras
posterior (A. Latarjet). simpáticas y parasimpáticas, posee un efecto analgésico sobre
Lóbulo izquierdo
Lóbulo caudado
R. del lóbulo izquierdo R. hepático
R. para la raíz cística Tronco vagal anterior
Comunicación perivesicular N. esplácnico mayor derecho
Comunicación
Vesícula biliar de los troncos vagales
Plexo hepático
A. gástrica izquierda
A. hepática común
R. para el fondo
de la vesícula A. esplénica
Curvatura menor
del estómago reclinada
R. de la reunión biliocística Páncreas
Duodeno R. pilóricas
R. posterior del colédoco Conducto colédoco
Fig. 109-31. Nervios del hígado, vista anterior. El hígado ha sido levantado y reclinado hacia la derecha.
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Hígado 1321
A. gástrica izquierda R. hepático
Comunicación entre los troncos vagales R. pilóricos
Tronco vagal posterior A. hepática propia
Lóbulo izquierdo del hígado V. cava inferior
Tronco vagal anterior V. porta hepática
Esófago Plexo hepático
Estómago
Lóbulo derecho del hígado
Plexo hepático
Conducto colédoco
Vesícula biliar
Duodeno
Páncreas
Plexo pancreático
Riñón derecho
Glándula suprarrenal derecha
V. cava inferior
Plexo suprarrenal derecho
Ganglio celíaco derecho
R. comunicante Diafragma
Glándula suprarrenal izquierda N. esplácnico mayor derecho
R. comunicante Plexo celíaco
A. esplénica 12.ª vértebra torácica
Aorta abdominal R. comunicante
Fig. 109-32. Nervios del hígado vistos por su cara posterior (según Latarjet, Bonnet y Bonniot), vista superior. Se seccionó la
vena cava inferior y se reclinó el hígado hacia adelante.
ciertos dolores pancreáticos y biliares. Tiene también una acción Exploración
favorable frente a ciertas ictericias crónicas.
Clínica y anatomía de superficie
La situación toracoabdominal derecha de la mayor parte del
EN EL SER VIVO hígado lo torna inaccesible a la palpación, salvo en el epigastrio,
pero la glándula es mate a la percusión, lo que permite evaluar
Anatomía funcional su volumen. Esta matidez hepática ocupa toda la parte inferior
del hemitórax derecho adelante y asciende hasta la 5.ª costilla en
La anatomía no puede dar cuenta de las innumerables fun-
ciones aseguradas por el hígado; a lo sumo permite comprender espiración forzada. La desaparición de la matidez hepática
indica la existencia de una capa de aire entre el hígado y el dia-
cómo se evacuan los productos elaborados por el hígado para
cumplir con sus dos funciones esenciales: fragma: neumoperitoneo, en general por perforación de una
víscera hueca (por ejemplo, úlcera gastroduodenal perforada) o
por interposición de una víscera hueca. El borde inferior sigue
A. La secreción exocrina de la bilis, evacuada por los conductos
biliares. una línea tendida de la extremidad anterior de la 10.ª costilla
derecha al 8.º cartílago costal izquierdo. Se ha visto que su per-
B. Transformaciones humorales, a partir de la sangre venosa
aportada por la vena porta hepática y la secreción de diversos cepción al tacto no implica necesariamente que el hígado esté
hipertrofiado.
productos que modifican de modo considerable la composi-
ción de la sangre evacuada por las venas hepáticas.
Exploración radiológica
La hepatectomía total es incompatible con la vida, pero se Simple
puede privar al organismo de los dos tercios de la glándula. Esta El hígado es opaco a los rayos X. Su convexidad cubierta por
posee un enorme poder de regeneración. el diafragma corta sobre la claridad pulmonar suprayacente. Esta
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1322 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
sombra es móvil con los movimientos ventilatorios (respirato- Ecografía
rios). El límite inferior del hígado no es visible. Es un eficaz método de identificación de los vasos hepáticos,
quistes, masas tumorales y cálculos, de manera inocua para el
Neumoperitoneo artificial paciente (fig. 109-37).
Muestra bien los contornos del hígado, sus alteraciones por
tumores o quistes, el estado de los recesos subfrénicos, derecho Exploración funcional
e izquierdo. Está precedida por el examen fisicoquímico de la bilis y de la
sangre. Innumerables pruebas permiten el estudio de numero-
Esplenoportografía sas funciones hepáticas.
Inyección radiopaca de la vena porta hepática por pun-
ción del bazo, que muestra la vena porta hepática, sus ramas,
su origen, su arborización intrahepática, sus modificaciones pa- Vías de abordaje
tológicas y las anastomosis portocava en caso de hipertensión. Su descripción y su utilización están dictadas por tres consi-
Igualmente se puede medir, con este medio, la presión venosa deraciones:
en la circulación porta.
A. El hígado es un órgano muy voluminoso, difícil de observar y
Cavografía explorar en su totalidad.
Efectuada por inyección radiopaca de abajo hacia arriba o de B. Es un órgano toracoabdominal, pero no siempre es necesario
arriba hacia abajo; objetiva las venas hepáticas. abrir el tórax para el tratamiento quirúrgico de sus lesiones.
C. Existen una porción derecha y otra izquierda del hígado.
Arteriografía hepática
Es también de práctica corriente y obtiene excelentes imáge-
Vía abdominal
nes del árbol arterial. Es una arteriografía selectiva. Laparotomía mediana supraumbilical
Permite la exploración visual del hígado izquierdo, de la cara
Inyección de un producto radiopaco visceral de los dos lóbulos y de una parte de la cara diafragmática
Excretado por la bilis, muestra solamente, y bastante mal, los del hígado derecho. Permite la exploración manual del conjunto
conductos biliares intrahepáticos. del órgano. Asimismo, permite acceder al conjunto de la raíz he-
pática, incluyendo a la vena porta hepática.
Tomografía computarizada y resonancia Esta incisión se puede prolongar hacia abajo, más allá del
ombligo si es necesario. Algunos autores (Couinaud) proponen
magnética
ampliarla hacia arriba en laparoesternotomía. Por último, posi-
Véanse las figuras 109-33 a 109-36. bilita la lobectomía izquierda y su actuación en parte del lóbulo
derecho.
Exploración instrumental
Laparotomía oblicua subcostal derecha
Punción Tiene las mismas ventajas que la precedente, salvo en lo que
Permite extraer fragmentos del hígado para el examen histo- concierne a la lobectomía hepática izquierda, que exige, en ge-
patológico y llenar los conductos biliares dilatados e inyectar allí neral, una incisión mediana complementaria.
un producto radiopaco.
Vía toracoabdominal
Laparoscopia Es la toracofrenolaparotomía derecha que da acceso a la
Puede explorar con dificultad la cara diafragmática, pero totalidad del hígado derecho (8.º o 9.º espacio intercostal). Es una
muestra bien el borde inferior y la cara visceral del hígado en vía muy amplia y causa bastante deterioro dado que secciona el
buena parte. El hígado en retención aparece verdoso, el hígado borde condral, cuya reparación es a veces defectuosa. Esta vía
cirrótico atrófico está retraído y acordonado. puede efectuarse sin sección del reborde condral. Permite, en
particular, el control de la vena cava inferior, por debajo y por
Centellografía encima del hígado.
Por inyección de sustancia radiactiva, constituye un excelente De todas maneras, la vía de abordaje depende:
método de exploración hepática y proporciona vistas anteropos-
teriores (frente) y laterales (perfil) que forman actualmente parte – De la lesión a tratarse.
del balance completo de un examen hepático. – De su localización.
– Del biotipo del paciente.
– De la forma del hígado, vertical o transversal.
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Hígado 1323
Hígado
V. porta hepática
V. porta hepática izquierda
derecha
V. esplénica
V. porta
hepática
V. mesentérica
superior
Fig. 109-33. Angiorresonancia abdominal con gadolinio que permite ver la formación de la vena porta hepática, de caracterís-
tica hiperintensa en la imagen.
Hígado Tronco celíaco Estómago Hígado Estómago Asas
intestinales
V. hepática
Bazo
Bazo
V. cava
Aorta abdominal Cuerpo vertebral Diafragma inferior Aorta abdominal Vértebra torácica
Fig. 109-34. Tomografía computarizada de abdomen con Fig. 109-35. Imagen de resonancia magnética de abdomen,
doble contraste (vascular y digestivo), corte axial, que permi- corte axial. Se visualiza el hígado ligeramente hipointenso en
te ver el nacimiento del tronco celíaco en la cara anterior de el hemiabdomen derecho.
la aorta abdominal.
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1324 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Conducto
V.hepáticas
Hígado hepático
derecho
Conducto
hepático
Conducto
izquierdo
hepático
común
Colédoco
Catéter
Fig. 109-36. Imagen de resonancia magnética de abdomen, Fig. 109-37. Ecografía de abdomen a través de su pared
corte coronal. Se visualiza el hígado ligeramente hipointenso anterior. Se observan el tejido hepático y las venas hepáticas
en el hemiabdomen derecho y su relación superior con las es- que se dirigen hacia la vena cava inferior.
tructuras torácicas.
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Vías biliares 110
La bilis elaborada en el hígado es evacuada por los conduc- comienzan las vías biliares extrahepáticas, que comprenden:
tos biliares. Este sistema de conductos primero es intrahepá- la vía biliar principal y la vía biliar accesoria.
tico. Los conductos provenientes de los segmentos hepáticos se Los dos conductos hepáticos se unen para formar el conduc-
reúnen para constituir, en el porta hepático, los dos conductos to hepático común, segmento inicial de la vía biliar principal.
hepáticos, derecho e izquierdo, saliendo del hígado. Ambos El conducto hepático común recibe a la vía biliar acceso-
se unen y originan la vía biliar principal: el conducto hepáti- ria: el conducto cístico (fig. 110-1). Por debajo de esta unión,
co común. Este recibe el conducto cístico, que pertenece a el conducto hepático común pasa a denominarse conducto
la vía biliar accesoria, y juntos forman el conducto colédoco, colédoco. Este último conduce la bilis a la porción descendente
conducto biliar principal, que conduce la bilis hasta la porción del duodeno. La vía biliar accesoria se completa con la vesícula
descendente del duodeno. La vesícula biliar se encuentra en biliar y el conducto cístico.
el extremo del conducto cístico, opuesto a su unión con el he-
pático común.
Se describirán primero los conductos que conforman la vía Vía biliar principal
biliar intrahepática y luego las estructuras que forman la Origen
vía biliar extrahepática.
La encrucijada biliar se sitúa delante de la rama derecha de
la vena porta hepática, arriba y a la derecha de la bifurcación
VÍAS BILIARES INTRAHEPÁTICAS arterial, en una región alta y profunda: el porta hepático [hi-
lio del hígado], oculto por el peritoneo y por el lóbulo cuadrado
Los conductos biliares ubicados dentro del hígado pre- (véase fig. 109-6). Los elementos que lo ocupan están conte-
sentan una disposición paralela a las ramas de la vena porta nidos en un tejido conectivo denso, que alberga nervios y lin-
hepática y de la arteria hepática, a las que siguen en la raíz inter- fáticos, donde la disección es difícil. La convergencia de los dos
lobulillar, envueltos por tejido conectivo. El calibre de los con- conductos hepáticos, derecho e izquierdo, representa solo del 50
ductillos biliares interlobulillares es sensiblemente el mismo al 60% de los casos. Se pueden observar numerosas variaciones
que el de las arterias. Se pueden describir dos ramificaciones bi- en el origen de la vía biliar principal (Couinaud).
liares: derecha e izquierda.
Conducto hepático derecho. Está formado por la unión de Trayecto y descripción
conductos segmentarios, los que se reúnen para constituir La vía biliar principal (conducto hepático común y con-
dos conductos biliares sectoriales: el ramo anterior (drena ducto colédoco) está dirigida desde arriba hacia abajo y des-
los segmentos V y VIII) y el ramo posterior (drena los segmen- cribe una curva ligeramente cóncava a la derecha. Se halla en el
tos VI y VII). La reunión de ambos forma el conducto hepático borde libre del omento menor (ligamento hepatoduodenal),
derecho. antes de pasar por detrás del duodeno para quedar detrás de
Conducto hepático izquierdo: también está constituido la cabeza del páncreas, y se reúne con el conducto pancreático
por dos conductos biliares sectoriales: el ramo medial (dre- [de Wirsung] en la parte medial y posterior de la porción des-
na el segmento IV) y el ramo lateral (para los segmentos II y III). cendente del duodeno. Los dos conductos desembocan en la
Reunidos, forman el conducto hepático izquierdo. ampolla hepatopancreática [de Vater], que se abre en la pa-
Estos dos conductos hepáticos, derecho e izquierdo, están pila mayor del duodeno. Esta región terminal está rodeada por
separados por la fisura portal principal. El lóbulo caudado un aparato muscular: el músculo esfínter de la ampolla [de
es drenado por dos conductos (derecho e izquierdo), de menor Oddi].
calibre, tributarios de ambos conductos hepáticos. La vía biliar principal tiene un diámetro promedio de 6 mm
Couinaud ha descrito numerosas variaciones de terminación y una longitud de 8 a 10 cm en el adulto.
de los conductos sectoriales. Ciertas disposiciones implican la El conducto cístico se une al hepático común a un nivel
travesía de la fisura portal principal por un conducto biliar de- variable, tanto que la longitud respectiva de cada segmento de
recho que desemboca en un conducto biliar izquierdo, lo que la vía biliar principal, conducto hepático común y conducto co-
dificulta las hepatectomías regladas derecha o izquierda. lédoco es muy variable y diferente. El abocamiento aparente del
conducto cístico en el hepático común no es su abocamiento
real; los dos conductos se adosan en una determinada longitud
VÍAS BILIARES EXTRAHEPÁTICAS antes de fusionarse para formar el colédoco (fig. 110-2).
Los conductos biliares intrahepáticos, siguiendo la dispo-
sición de las ramas de la arteria y la vena porta hepáticas, se resu- Variaciones
men en dos conductos hepáticos, derecho e izquierdo, los que Se pueden observar anomalías de desarrollo: agenesia, par-
emergen del porta hepático y se reúnen debajo de este. Aquí cial o total, y quistes congénitos por distensión de la vía biliar
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1326 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
representada por el conducto colédoco. No debe olvidarse que
la flexura superior del duodeno se halla en contacto con el
Conducto hepático común hígado: la raíz hepática es enteramente retroduodenal. Su expo-
Conducto cístico sición se lleva a cabo modificando las relaciones normales, para
Cuello de la vesícula biliar lo cual, en anatomía o en cirugía, se levanta el hígado y se des-
ciende la flexura superior del duodeno, lo que permite exponer
Conducto colédoco las regiones radicular, duodenopancreática y terminal.
Cuerpo de la vesícula biliar Porción radicular
Porción retroduodenal
del conducto colédoco Marco. Está formado por las hojas del omento menor, que
se unen lateralmente a la vena porta hepática, y por todos los
Porción intrapancreática elementos de la raíz hepática, contenidos en el ligamento he-
del conducto colédoco patoduodenal.
Conducto pancreático Órganos satélites. La vía biliar está siempre por delante
Ampolla hepatopancreática de la vena porta hepática, próxima a su borde derecho y a
la derecha de la arteria hepática propia (fig. 110-5). Cuando
Porción descendente del duodeno la rama derecha o la arteria hepática misma se originan de la
arteria mesentérica superior, esta se sitúa a la derecha de la vía
biliar principal (10% de los casos). Los nervios se agrupan en
dos plexos: anterior y posterior, comunicados entre sí. Los lin-
fáticos descendentes del hígado rodean los elementos radicu-
lares. Estos se encuentran envueltos en un tejido que permite
Fig. 110-1. Corte coronal esquemático de las vías biliares
liberarlos mediante la disección.
extrahepáticas.
La disposición de los diferentes elementos es la siguiente:
– Arriba, el conducto hepático común por lo general está
cruzado, por atrás, por la arteria hepática derecha y a veces,
principal. Además, existen alteraciones de forma o de trayecto:
por la arteria cística. Más abajo, el conducto cístico sigue el
vía biliar principal doble, trayecto preduodenal, abocamientos borde derecho del conducto hepático común, describiendo
menos frecuentes, en la porción superior, horizontal o ascenden- un ángulo agudo, antes de adosársele en forma paralela. El
te del duodeno. conducto hepático común constituye aquí el lado izquierdo
de un espacio de forma triangular, el trígono cistohepático
Relaciones [de Calot], cerrado arriba por el hígado, y con la arteria cís-
Lo que se acaba de describir permite distinguir tres regiones tica como contenido. Con la aparición a este nivel de la raíz
(figs. 110-3 y 110-4): cística, la raíz hepática se ensancha en sentido lateral.
– Abajo, el conducto colédoco se separa de manera progre-
A. En la raíz hepática. siva de la vena porta hepática, la que es más oblicua que
B. En la región duodenopancreática. él, formando un espacio: el triángulo portocoledociano. La
C. En la porción terminal. arteria gástrica derecha está a veces por delante del colé-
doco, mientras que el arco de la hepática y la gastroduodenal
En la primera, la vía biliar está representada por el conducto se hallan más a la izquierda.
hepático común y, en forma variable, por el conducto colé- – Relaciones a distancia. La vía biliar principal, situada en
doco. En la segunda y en la tercera, la vía biliar principal está la raíz hepática, se relaciona:
Vesícula biliar Vesícula biliar
Conducto cístico Conducto cístico
Conducto
hepático común Conducto
hepático común
Origen aparente
del conducto colédoco Origen real del
conducto colédoco
Duodeno Duodeno
Conducto Conducto
colédoco colédoco
Fig. 110-2. Origen aparente y origen real del conducto colédoco. A la izquierda, las vías biliares extrahepáticas vistas de frente.
A la derecha, las mismas vías biliares vistas en un corte longitudinal.
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Vías biliares 1327
A. hepática propia
Omento menor
Conducto hepático común
Cuello de la vesícula
biliar y conducto cístico
V. porta hepática
Conducto colédoco supraduodenal
A. hepática común
V. esplénica Conducto colédoco retroduodenal
Nodo linfático
Cuerpo del páncreas
A. mesentérica superior
R. de la a. gastroduodenal
A. pancreaticoduodenal inferior
Conducto colédoco intrapancreático
V. mesentérica superior
Surco pancreático
Segmento intramural
del conducto colédoco
Proceso unciforme
Yeyuno Duodeno
Fig. 110-3. Conducto colédoco, vista posterior.
– Atrás, con el foramen omental, que la separa de la vena – A la derecha, el borde libre del omento menor (ligamento
cava inferior. Este foramen comunica la gran cavidad perito- hepatoduodenal) suele estar prolongado por el ligamento
neal con el vestíbulo de la bolsa omental. hepatocólico. El foramen omental se sitúa por encima del
– Adelante, el duodeno, el píloro y el lóbulo cuadrado del colon transverso y de su meso.
hígado ocultan la raíz hepática. Es necesario descender los
dos primeros y levantar el tercero para descubrirla. El mismo Porción duodenopancreática
colon transverso, en el decúbito dorsal, asciende en contacto La vía biliar principal se separa de los otros elementos de la
con el hígado y completa la cubierta. raíz hepática y prosigue su curso hacia la porción descendente
– A la izquierda, la vía biliar se relaciona con la porción flácida del duodeno, haciéndose cada vez más profunda.
del omento menor (ligamento hepatogástrico) y con la Adelante. El conducto colédoco cruza la cara posterior
curvatura gástrica menor. del duodeno. Enseguida se excava un canal en la cabeza del
Conducto hepático común
R. izquierda
R. derecha
A. cística
A. hepática propia
Vesícula biliar V. porta hepática
Conducto cístico
Conducto colédoco
Fig. 110-4. Relaciones de la arteria cística, variedad alta.
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1328 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
páncreas, dejando a la izquierda el tubérculo omental del pán- duodenal, debido a que se encuentra a nivel variable, por lo
creas, que lo separa de la arteria gastroduodenal. En cambio, general, en el tercio medio de la porción descendente del duo-
el conducto colédoco es cruzado por delante por la arteria deno (fig. 110-6).
pancreaticoduodenal superior posterior, que “le da el brazo” Debe destacarse que la vía biliar principal y el conducto
(según Gregoire), mientras que su vena satélite pasa por detrás pancreático desembocan juntos en el duodeno, a través de la
del colédoco. pared muscular que estrecha su calibre.
Atrás. Se encuentra la fascia retroduodenopancreática. Esfínter de la ampolla hepatopancreática [de Oddi]. Es
La maniobra de separación duodenopancreática de la pared una formación muscular lisa que rodea la terminación de los
posterior se lleva al colédoco junto con el duodeno. Más atrás de conductos colédoco y pancreático (fig. 110-7). Depende del
la fascia de coalescencia se encuentran la raíz renal derecha y la músculo liso duodenal y funciona de manera independiente. Se
vena cava inferior: es el espacio interrenocavo. reconocen tres partes (Boyden):
Porción terminal A. Un esfínter coledociano, que es parcialmente extraduode-
El conducto colédoco es retropancreático o intrapancreáti- nal.
co, antes de atravesar la pared duodenal. B. Un esfínter pancreático, menos amplio, reunido al prece-
Segmento intrapancreático. El conducto colédoco está dente.
completamente rodeado por el páncreas. Las inflamaciones y C. Un esfínter común intraduodenal, grueso, contiguo a los
las masas tumorales pancreáticas pueden obstruir la vía biliar, al anteriores, a veces disociado por glándulas y vellosidades.
punto de impedir el pasaje normal de la bilis al duodeno. El co-
lédoco pasa por delante del conducto pancreático accesorio. Vasos y nervios
Luego sigue el borde derecho del conducto pancreático, que Arterias
se le acerca poco a poco, hasta que ambos se unen en contacto
con el duodeno. En su conjunto, describe una curva cóncava ha- Son delgadas y numerosas: proceden de la arteria cística
cia la derecha que lo aproxima al duodeno. para el conducto hepático común; de la arteria hepática pro-
Segmento intraparietal. El colédoco y el conducto pan- pia, para el segmento supraduodenal; de la arteria pancrea-
creático, reunidos en un conducto común (90% de los casos, ticoduodenal superior posterior, para el segmento retro-
Barraya), atraviesan la pared muscular posteromedial de la por- pancreático e intrapancreático del colédoco. Las ramas de estas
ción descendente del duodeno y desembocan en la ampolla arterias tienen carácter terminal, lo que favorece las fístulas y las
hepatopancreática. Esta es una pequeña dilatación situada estrecheces posoperatorias por su herida.
en la pared muscular y luego bajo la mucosa duodenal que ella
levanta. Esta saliente es la papila mayor del duodeno [carún- Venas
cula mayor del duodeno], en cuyo vértice se abre la ampolla No siguen a las arterias. Son tributarias de la vena porta he-
hepatopancreática. Al orificio le está superpuesto un pliegue pática o de la arcada parabiliar (Couinaud). Su distensión en la
y se halla separado por un frenillo, prolongado hacia abajo. No hipertensión portal dificulta de modo considerable la disección
siempre es fácil visualizarla entre los pliegues de la mucosa de la raíz hepática.
R. derecha Conducto hepático común
R. izquierda
A. cística
A. hepática propia
Vesícula biliar
V. porta hepática
Conducto cístico
Conducto colédoco
Fig. 110-5. Relaciones de la arteria cística, variedad baja.
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Vías biliares 1329
pancreática parece estar asegurada por células nerviosas
autónomas, situadas bajo el control de los nervios vagos y de
los nervios esplácnicos. La sección del esfínter (esfinterectomía)
se opone en forma más eficaz a su hipertonía que las secciones
nerviosas.
Constitución anatómica
Papila duodenal menor
Se distinguen (véase fig. 110-8):
– Una túnica externa, de tejido conectivo, pobre en fibras
Mucosa duodenal musculares.
Base de la papila duodenal mayor – Una túnica interna, mucosa, que continúa a la mucosa de
la vía biliar accesoria. por una parte, y a la mucosa duodenal,
Papila duodenal mayor
por otra. Esta túnica es sensible a las infecciones (angiocolitis)
y engruesa en contacto con los cálculos que se desarrollan o
migran a la vía biliar principal.
Vía biliar accesoria
Comprende la vesícula biliar y el conducto cístico.
Vesícula biliar
Fig. 110-6. Papilas duodenales, vista anterior después de la Es un reservorio fibromuscular que ocupa la fosa de la vesí-
apertura del duodeno. cula biliar en la cara visceral del hígado (figs. 110-1 y 110-2).
Descripción
La vesícula biliar, de aspecto piriforme, mide de 8 a 10 cm
Linfáticos de longitud y su ancho máximo en el adulto es de 3 a 4 cm. Está
dirigida hacia arriba, atrás y a la izquierda.
Son tributarios de los nodos linfáticos radiculares y de los gru-
Se distinguen:
pos retropancreáticos y celíacos a distancia.
– Un fondo, que sobrepasa el borde inferior del hígado.
Nervios – Un cuerpo, aproximadamente cilíndrico.
Son numerosos: proceden de los plexos anterior y posterior – Un cuello, parte señalada por dilataciones y surcos, que forma
de los nervios del hígado, en particular, del nervio posterior del con el cuerpo un ángulo agudo abierto hacia adelante. En su
colédoco. La inervación del esfínter de la ampolla hepato- parte medial puede observarse una dilatación más marcada: el
Pared muscular duodenal
Conducto colédoco
Conducto pancreático
M. esfínter del conducto colédoco
M. esfínter superior
M. esfínter del conducto pancreático
M. esfínter de la ampolla
Fig. 110-7. Músculo esfínter de la ampolla (según Boyden).
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1330 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Fondo de la vesícula biliar
Cara visceral del hígado
Vesícula biliar
R. medial de la a. cística
R. lateral de la a. cística
A. cística
Peritoneo
Conducto cístico
R. derecha de la a. hepática
V. cística
R. derecha de la v. porta hepática R. izquierda de la a. hepática
Conducto hepático común A. hepática propia
V. porta hepática
Omento menor
Conducto colédoco
Fig. 110-8. Arterias de la vesícula biliar.
infundíbulo de la vesícula [bacinete o bolsa de Hartmann], de raíz hepática, para constituir el ligamento hepatocólico. El pe-
cuya parte inferior e izquierda emerge el conducto cístico. ritoneo puede, en ciertos casos, rodear por completo la vesícula
biliar, disposición favorable al vólvulo o torsión del órgano.
Variaciones
Existen vesículas dobles, con dos conductos císticos, vesículas Relaciones
intrahepáticas, hundidas en el hígado, con excepción del fondo La vesícula biliar ocupa el receso subhepático: el hígado por
y del cuello. arriba, el duodeno y el colon transverso por abajo.
Fondo. Es la parte más superficial de la vesícula. Emerge ade-
Constitución anatómica lante y abajo del borde inferior del hígado (escotadura cística) y
La pared vesicular comprende, desde la superficie hacia el se apoya sobre el colon transverso. Toma contacto, adelante, con
interior: la pared abdominal anterior, en el punto en que el borde lateral
del músculo recto del abdomen cruza el borde condral derecho.
1. Una hoja peritoneal incompleta (véase más adelante). Cuerpo. Se distinguen:
2. Una capa muscular formada por fibras entrecruzadas, que
se hacen circulares en la vecindad del cuello. – Relaciones superiores: con la cara visceral del hígado, fosa
3. Una submucosa. de la vesícula biliar [fosa cística], a la que se adhiere, pero de
4. Una mucosa delgada y pálida. Cuando la vesícula está vacía, la cual está separada por la placa vesicular. Esta es un espe-
en ella se encuentran numerosas glándulas. samiento del tejido conectivo, una hoja portadora de vasos
5. Una válvula separa habitualmente el cuerpo de la vesícula ocupada por las arterias de la vesícula y atravesada por ve-
de su cuello. nas porta accesorias y linfáticos. La separación se realiza más
fácilmente entre la vesícula y la placa que entre la placa y el
Peritoneo hígado, donde el decolamiento es hemorrágico.
La vesícula biliar está aplicada al hígado. No se halla ente- – Relaciones inferiores: por intermedio del peritoneo, la ve-
ramente rodeada por peritoneo. Solo el fondo tiene un revesti- sícula se relaciona con la porción superior del duodeno, la
miento peritoneal completo, que describe por encima de él un flexura superior del duodeno o el píloro, según la disposición
pequeño receso. El cuerpo está peritonizado por sus caras inferior de estos últimos. Las adherencias peritoneales son aquí fre-
y laterales, y desde allí, el peritoneo se refleja sobre la superficie cuentes. También se sitúan a este nivel las fístulas colecisto-
del hígado. Más profundamente, el peritoneo forma en el cuello digestivas: colecistoduodenales en general, creadas por el
un verdadero meso insertado en la cara inferior del hígado contacto de cálculos que erosionan la pared vesicular y duo-
(mesocisto) que a menudo se prolonga hacia abajo y lateral a la denal, con lo cual pueden pasar al intestino delgado.
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Vías biliares 1331
Cuello. Está más separado del hígado y se aproxima a la raíz la cara visceral del hígado. Este triángulo está atravesado por
hepática. Se relaciona con la parte superior y derecha de esta, la arteria cística, y a menudo por la arteria hepática derecha y
con el conducto hepático común y con la arteria hepática dere- hasta por el conducto hepático derecho.
cha. Un nodo linfático se encuentra a menudo en contacto con
el cuello (nodo cístico). La inflamación puede hacer muy íntimas Vasos y nervios de la vía biliar accesoria
estas relaciones, por adherencias difíciles de liberar, exponiendo
Arterias
a heridas quirúrgicas al conducto hepático y a las arterias vecinas.
Provienen de la arteria cística, rama de la arteria hepática
Conducto cístico derecha (figs. 110-8 y 110-9). Desde su origen, la arteria cís-
tica se dirige en sentido transversal hacia la derecha, pasando a
Se extiende desde la vesícula biliar hasta la vía biliar principal. la derecha (o por atrás, o por adelante) del conducto hepático
común, según su origen. En el área del trígono cistohepático
Descripción aborda el cuello de la vesícula biliar, donde termina dando
Es un conducto estrecho de 3 a 5 mm, con una longitud en dos ramas, una anterior y otra posterior; estas rodean a la vesícu-
el adulto de 3 a 4 cm. Se dirige hacia abajo, a la izquierda y atrás, la, suministrándole una red de finas arteriolas.
y describe un ángulo abierto hacia arriba y a la derecha. Alcanza Las arterias para el conducto cístico son recurrentes e irrigan
al conducto hepático común, se adosa a su cara derecha y si- la unión cistohepática.
gue un cierto trayecto sin unirse a él, lo que hace que su orificio La arteria cística es muy variable: puede tener un origen
de desembocadura en la vía biliar principal esté siempre situado bajo y un trayecto paralelo al conducto cístico; un origen alto a
más abajo que su reunión aparente (véase fig. 110-2). partir de la arteria hepática derecha; puede pasar por detrás del
conducto hepático común; pueden existir de dos a tres arterias
Variaciones distintas. El cirujano debe conocer todas estas variaciones.
Son frecuentes (Pannier). Se refieren a su longitud, conducto
largo o corto. Cuanto más largo es el conducto cístico y desem- Venas
boca más abajo, más corto es el conducto colédoco. El trayecto Existen dos vías:
puede llevarlo desde su cara posterior hasta la cara izquierda del
conducto hepático común. Desemboca a veces en el conducto A. Superficial, con venas satélites de las arterias, que terminan
hepático derecho, disposición peligrosa para la colecistectomía. en la rama derecha de la vena porta hepática.
B. Profunda, por medio de 15 o 20 vénulas que atraviesan la
Constitución anatómica placa vesicular, penetran en el lecho de la fosa de la vesícula
Está tapizado por una mucosa erizada en sus dos primeros biliar y drenan en las ramas de la vena porta intrahepática.
Constituyen venas porta accesorias.
centímetros por una o dos válvulas, el pliegue espiral [válvula
de Heister]. El resto de la pared es fibrosa sin músculo liso, salvo
en su unión con el cuello, donde un anillo de fibras musculares Linfáticos
constituye un esfínter [de Lutkens]. Originados en las redes submucosas, se dirigen al nodo cís-
tico (en el cuello de la vesícula biliar) y a los nodos de la raíz
Relaciones hepática.
El conducto cístico ocupa el borde inferior del mesocis-
to que lo une al hígado y al omento menor. Se apoya sobre el Nervios
duodeno. Forma el borde inferior del trígono cistohepático Proceden de los plexos hepáticos anterior y posterior (véan-
[triángulo de Calot], delimitado: abajo, por el conducto cístico; se figs. 109-31 y 109-32). La disposición de los nervios y sus
a la izquierda, por el conducto hepático común; arriba, por relaciones centrales explican los dolores vesiculares, su locali-
Conducto hepático común
A. cística
V. porta hepática
Conducto cístico
A. hepática común
Vesícula biliar
Conducto colédoco
A. gastroduodenal
Fig. 110-9. Orígenes y trayectos diversos de la arteria cística (según Río Branco).
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1332 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
zación media hasta la derecha y, sobre todo, su irradiación hacia – Por boca: la colecistografía muestra bien la vesícula, pero
el hombro derecho. mal la vía biliar principal.
– Inyectado en las venas: se ve bien la vía biliar principal,
pero con menor nitidez la vesícula biliar (biligrafía).
EN EL SER VIVO
La radiografía en el curso de una operación se obtiene
Anatomía funcional por introducción transcística o intracoledociana del producto de
contraste.
Los conductos biliares aseguran la llegada de la excreción Esta colangiografía perioperatoria muestra la vía biliar
biliar al duodeno. Se trata de una excreción discontinua, reglada
principal, las ramificaciones intrahepáticas, el pasaje al duodeno
por el tránsito digestivo. Fuera de las comidas, la bilis se acumu- y la forma de la unión biliopancreática.
la en la vesícula y el esfínter de la ampolla hepatopancreática
permanece cerrado. Es necesaria una presión de 12 cm de agua
La ecografía (fig. 110-11) permite observar el contenido
para obtener su apertura, la que coincide con la contracción ve- de las vías biliares mediante secciones longitudinales y resalta
sicular. Se notará que la vesícula es la única parte animada por
la presencia de cálculos (hiperecoicos), pudiendo determinar su
contracciones vigorosas; el resto de las vías biliares es práctica-
tamaño y localización.
mente inerte. La evacuación vesicular es un fenómeno reflejo,
comandado por la llegada del quimo al duodeno.
Todos los obstáculos situados en la vía biliar principal: cáncer
Exploración instrumental
de las vías biliares o del páncreas, estrecheces, cálculos (litos) pa- La intubación duodenal permite recoger muestras de bilis,
rásitos, dificultan la excreción biliar y generan una ictericia por estudiar su composición y seguir las modalidades de excreción.
retención. La interrupción definitiva de la vía biliar principal es La laparoscopia expone muy bien la vesícula biliar, cuando el
incompatible con la vida. Por el contrario, la extirpación de la ve- receso subhepático está libre de adherencias. La coledocosco-
sícula biliar (colecistectomía) perturba poco la excreción biliar, pia, en el curso de una operación, utiliza un tubo óptico flexible,
que se regulariza rápidamente. el fibroscopio.
Exploración Abordaje quirúrgico
Exploración clínica y anatomía de superficie Las operaciones sobre la vesícula biliar y la vía biliar principal
se encuentran entre las más habituales en la cirugía abdominal, a
Solo el fondo de la vesícula biliar es palpable, en la extremidad
causa de la frecuencia de la litiasis biliar (cálculos).
anterior del 9.º cartílago costal derecho; pero esta posición es
El acceso quirúrgico tradicional es anterior por diversas
bastante variable: según el sexo, más externa en la mujer; según
vías: mediana, oblicua subcostal, vertical pararrectal, transversal,
la forma del tórax; según el volumen del hígado. La exploración etc. La exploración se facilita por la posición arqueada, por el
clínica se ve favorecida por la posición arqueada, que expone la
descenso del colon transverso, del duodeno y del píloro, por la
cara visceral del hígado.
separación del hígado, al que se levanta y se reclina hacia arriba.
La colecistectomía videolaparoscópica en muchas ocasiones
Exploración radiológica y ecográfica puede reemplazar al acceso tradicional, limitando la incisión de
Las vías biliares extrahepáticas no son visibles en la radiografía la pared abdominal.
simple. Es preciso opacificarlas con un producto que se elimine
por la bilis (fig. 110-10). Este puede administrarse: Véanse Casos clínicos: Litiasis biliar y Várices esofágicas
Conducto Conducto Pared
hepático hepático abdominal
derecho izquierdo Hígado
Vesícula
Conducto biliar
hepático
común
Conducto
colédoco
Catéter
Fig. 110-10. Colangiografía digital que permite observar la Fig. 110-11. Ecografía abdominal con imagen hipoecoica
vía biliar radiopaca por relleno con contraste yodado. central que corresponde a la vesícula biliar.
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Páncreas 111
El páncreas es una glándula mixta: tubérculo anterior, ubicado por debajo del duodeno y que
se confunde con la parte superior de la cabeza del páncreas, y
– Su secreción externa, el jugo pancreático, es vertida en el un tubérculo posterior, el tubérculo omental [epiploico],
duodeno por los conductos pancreático y pancreático situado por detrás del duodeno, en la unión del cuello con el
accesorio. cuerpo del páncreas.
– Su secreción interna (la insulina, el glucagón, la somatostatina – Abajo, por la incisura pancreática, donde encontramos el
y el polipéptido pancreático) se vierte en la sangre. Estas hormo- pasaje de los vasos mesentéricos superiores.
nas tienen una acción esencial en la regulación del metabolismo.
Cuerpo
El páncreas se relaciona estrechamente con el duodeno, El cuerpo se aparta de la cabeza de la glándula, hacia la iz-
que enmarca su cabeza en el extremo derecho. Está íntimamen- quierda y hacia arriba. Por atrás es cóncavo. En un corte sagital
te relacionado con el conducto colédoco. La porción izquierda paramediano, tiene la forma de un prisma con tres caras: anterior,
del páncreas se afina en forma progresiva en dirección al bazo. posterior e inferior (fig. 111-1).
Es un órgano profundo, adosado a la pared posterior del ab-
domen en una ubicación prevertebral; es retrogástrico y se re-
Cola
laciona por adelante con las regiones supramesocólicas e infra-
mesocólicas del abdomen. El plano mediano deja un tercio del La cola es la extremidad izquierda del páncreas. Prolonga al
páncreas a la derecha y dos tercios a la izquierda. cuerpo y se afina formando una lámina hacia adelante, dirigida
hacia el hilio del bazo.
DESCRIPCIÓN Variaciones
Se encuentra a veces:
Configuración externa
El páncreas es una glándula de forma alargada de derecha a – Un páncreas anular, que rodea por completo la porción
izquierda y algo menos de abajo hacia arriba, pero aplastada en sen- descendente del duodeno, a la altura de la ampolla hepato-
tido anteroposterior. Describe una concavidad posterior, moldea- pancreática.
da sobre la columna lumbar a nivel de L1-L2. Se describen en él: una – Un páncreas dividido, que conserva su disposición embrio-
cabeza, un cuello, un cuerpo y una cola (figs. 111-1 y 111-4). naria, en el que cada porción posee un conducto excretor
propio.
Cabeza – Islotes pancreáticos aberrantes, situados en los mesos de
la vecindad.
La cabeza es la parte orientada algo hacia adelante y a la
derecha, enmarcada por el duodeno. Su borde superior y su
borde derecho están excavados por un canal, en el cual se aplica Constitución anatómica. Conductos
el duodeno “como un neumático en su llanta” (Gregoire). El canal excretores
desaparece en el borde inferior de la cabeza que está en con-
tacto con la porción horizontal del duodeno. Glándula
Abajo y hacia la izquierda, la cabeza se curva en forma de Está formada por dos tejidos diferentes:
gancho: es el proceso unciforme [páncreas menor de Winslow],
que pasa más o menos profundamente por detrás de los vasos A. La glándula de secreción externa con ácinos glandula-
mesentéricos superiores, siguiendo al borde superior de las res, comparables a los de las glándulas salivales. Cada ácino
porciones horizontal y ascendente del duodeno. La cara anterior posee un conducto excretor para el jugo pancreático.
del proceso unciforme está excavada en forma de canal por el B. La glándula de secreción interna está constituida por los
pasaje de la vena mesentérica superior. islotes pancreáticos [de Langerhans], situados entre los
ácinos. Los islotes están rodeados por una rica red vascular,
Cuello que es la vía de eliminación de las hormonas producidas por
El cuello o istmo del páncreas une la cabeza al cuerpo. Es las distintas células que los constituyen.
una porción algo estrecha, de aproximadamente dos centíme-
tros de longitud. El cuello del páncreas está limitado: Conducto pancreático [de Wirsung]
Se origina a nivel de la cola del páncreas y sigue el eje ma-
– Arriba, por la porción superior del duodeno. En este bor- yor del cuerpo de la glándula en dirección hacia la cabeza del
de superior, el cuello pancreático presenta dos tubérculos: un páncreas, ubicado en el centro del órgano. A nivel de la cabe-
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1334 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
12.ª vértebra torácica
Aorta abdominal
Tubérculo omental Cola del páncreas
del páncreas
Conducto pancreático
Cabeza del páncreas
Cuerpo del páncreas
Porción descendente Flexura duodenoyeyunal
del duodeno
V. mesentérica superior
A. mesentérica superior
5.ª vértebra lumbar
X-X' Y-Y'
Fig. 111-1. Disposición general del duodeno y del páncreas. X-X’: corte horizontal que muestra la relación del páncreas y del
duodeno. Y-Y’: corte vertical, a la altura del cuerpo del páncreas, para observar sus caras anterior, posterior e inferior.
za se sitúa en su parte posterior y se inclina hacia la derecha, Variaciones
describiendo una S itálica. Alcanza al conducto colédoco en la Son numerosas, pues la existencia de dos conductos pan-
proximidad de la pared duodenal y termina con él en la ampo- creáticos resulta de su origen embriológico.
lla hepatopancréatica. Esta se abre en el duodeno a través de Recuerdo embriológico: el páncreas se desarrolla a partir
la papila duodenal mayor. La terminación del conducto pan- de dos esbozos, originados en el intestino primitivo:
creático está rodeada por la porción pancreática del esfínter de
la ampolla pancreática. Durante su trayecto recibe innumera- A. Un esbozo ventral, subyacente al esbozo hepático, en el
bles conductos que lo abordan por todas sus caras. Drena a los mesogastrio anterior.
ácinos de la cola, el cuerpo y la porción posterior de la cabeza B. Un esbozo dorsal, de mayor tamaño, situado en el mesogas-
del páncreas. trio posterior. Los fenómenos de rotación arrastran al esbozo
ventral primero hacia la derecha, luego hacia atrás y por últi-
Conducto pancreático accesorio [de Santorini] mo a la izquierda, donde se adosa al esbozo dorsal, que está
Se separa del conducto pancreático a nivel de la cabeza extendido hacia la izquierda.
del páncreas. Se dirige en sentido horizontal hacia la derecha
y termina atravesando la pared posteromedial del duodeno, a El conducto excretor del esbozo ventral termina en el duo-
unos 2 o 3 cm por encima del conducto pancreático principal. deno junto con la vía biliar principal: corresponde a la porción
Su orificio levanta la mucosa formando la papila duodenal terminal del conducto pancreático.
menor. Este conducto drena la porción anterior de la cabeza El conducto excretor del esbozo dorsal sigue el eje del órga-
del páncreas. no. Corresponde a la porción inicial del conducto pancreáti-
co y al conducto pancreático accesorio.
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Páncreas 1335
Con frecuencia, los dos conductos pancreáticos se unen; el
conducto pancreático accesorio está comunicado con la vía
principal. El conducto pancreático principal corresponde a la Hígado
porción corporocaudal del conducto dorsal primitivo y al con-
V. cava inferior
ducto ventral, que se ha desarrollado a expensas del conducto
pancreático accesorio.
Este desarrollo complejo puede producir toda una serie de
variaciones que implican: V. porta hepática
en el omento
– La unión de los dos conductos (falta de unión, distinto nivel Foramen omental
de la unión).
– La ausencia de uno de los conductos.
Duodeno
– La falta del abocamiento duodenal del conducto pancreático
accesorio.
Páncreas
Se encontrarán importantes datos sobre este tema en los tra-
bajos de Cordier y Arsac, de Calas y de Marshall. Colon transverso
Fascia
retroduodenopancreática
MEDIOS DE FIJACIÓN. PERITONEO
Duodeno
El páncreas es uno de los órganos más fijos de la cavidad
peritoneal: Peritoneo parietal
posterior
– Por su coalescencia con el peritoneo parietal posterior
primitivo de la pared abdominal posterior. Fig. 111-2. Corte sagital paramediano derecho, pasando por
– Por su solidaridad con el duodeno. el duodeno, a la derecha de la arteria gastroduodenal.
– Por las raíces vasculares que lo amarran por todas partes.
Adosamiento a la pared posterior B. La parte supramesocólica del páncreas está dividida
Se ha visto que, de los dos esbozos pancreáticos, uno estaba en dos por la inserción del ligamento gastrocólico con:
en el mesogastrio anterior y el otro en el mesogastrio posterior. una parte derecha, sobre la que se aplica a la hoja an-
En el curso del desarrollo embriológico, la rotación del duodeno terior del mesoduodeno formando la fascia preduodeno-
hacia la derecha arrastra a la cabeza pancreática hacia atrás y pancreática supracólica; y una parte izquierda que co-
a la derecha, donde su cara derecha se fija al peritoneo parietal rresponde a la mayor parte de la glándula: cuerpo y cola, la
posterior por la fascia retroduodenopancreática [fascia de que pertenece a la pared posterior de la bolsa omental.
Treitz] (fig. 111-2). El desarrollo de la bolsa omental rechaza – A nivel de la cola: se encuentran dos hojas que se unen ha-
al cuerpo y a la cola del páncreas, de tal manera que la cara iz- cia abajo para formar el ligamento esplenocólico. Estas dos
quierda del cuerpo del órgano se fija atrás por un plano de coa- hojas se separan hacia arriba, hacia el diafragma, alrededor de
lescencia denominado fascia retropancreática [fascia de Toldt la superficie de adherencia gastrofrénica. Son:
I]. Esta deja libre la porción de la cola del páncreas situada en el
ligamento pancreatoesplénico, porción frenoesplénica. El pán- A. Una hoja anterior: situada en la bolsa omental, llega al
creas sufre, además, una torsión sobre sí mismo a la altura del eje hilio del bazo y se continúa hacia adelante como hoja pos-
vascular arterial, que forma el límite entre los dos adosamientos. terior del ligamento gastroesplénico.
B. Una hoja posterior: viene del hilio del bazo, tapiza la cara
posterior libre de la cola del páncreas, cuando no está to-
Peritoneo talmente acolada, y se continúa con la hoja posterior de la
Se lo encuentra (fig. 111-3): región esplénica.
– Adelante: la raíz del mesocolon transverso cruza oblicua-
mente la cara anterior de la cabeza del páncreas y el borde Solidaridad con el duodeno
inferior y anterior del cuerpo. Por este motivo, la cara anterior Esta concierne a las tres primeras porciones del duodeno:
del páncreas está dividida en dos partes, inframesocólica y
supramesocólica: 1. A nivel de la porción superior, comienza después del cru-
ce con la arteria gastroduodenal.
A. La parte inframesocólica del páncreas corresponde 2. A nivel de la porción descendente, la adherencia es máxi-
a la gran cavidad peritoneal. Comprende sobre todo la ma a la altura de la terminación de los conductos excretores
porción inferior de la cabeza, que es lateromesentérica del páncreas y del hígado. El páncreas está unido a estas dos
derecha, por delante de la cual se adosa el mesocolon as- porciones del duodeno por tejido conectivo muy denso, que
cendente, formando la fascia preduodenopancreática permite separarlos pero que se encuentra surcado por nume-
[fascia de Fredet], que es infracólica. rosos vasos arteriales y venosos.
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1336 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
A. hepática propia Aorta
en la raíz hepática
A. gástrica izquierda
A. esplénica
Flexura superior
del duodeno
Páncreas
Mesocolon transverso
Porción descendente
del duodeno
Cabeza del páncreas Flexura duodenoyeyunal
Mesocolon transverso Yeyuno
Colon ascendente
Proceso unciforme Mesenterio
V. mesentérica superior A. mesentérica superior
Fig. 111-3. Duodeno, vista anterior en sus relaciones con el peritoneo y con el mesocolon transverso.
3. A nivel de la porción horizontal, se trata de un simple con- Relaciones de la cabeza y del cuello del
tacto fácil de liberar. El proceso unciforme queda indepen-
diente del duodeno.
páncreas
Relaciones anteriores
RELACIONES DEL PÁNCREAS Encima del mesocolon transverso
Aquí la cabeza del páncreas se relaciona con el receso
Se distinguen las relaciones del páncreas derecho (cabeza y subhepático. Por delante de este se encuentran: el lóbulo cua-
cuello) de las del páncreas izquierdo (cuerpo y cola), separados drado del hígado, el píloro y la porción superior del duodeno.
por la inserción del mesoduodeno a nivel del eje de la aorta, des- Cuando la inserción del ligamento gastrocólico está situada muy
de el tronco celíaco hasta la arteria mesentérica superior (figs. a la derecha, una pequeña parte de la cabeza se relaciona por
111-4 a 111-6). adelante con la bolsa omental. Cubierta por el peritoneo, la
V. cava inferior Cardias
Bazo
9.a costilla
A. esplénica
Glándula suprarrenal derecha
A. gástrica izquierda
V. cava inferior
10.a costilla
V. porta hepática
V. esplénica
A. hepática propia Páncreas
Conducto colédoco Riñón izquierdo
Riñón derecho 11.a costilla
A. gastroduodenal Flexura duodenoyeyunal
A. mesentérica superior
Duodeno
V. cólica izquierda
A. cólica izquierda
V. mesentérica superior
V. mesentérica inferior
Uréter derecho
A. cólica derecha
Fig. 111-4. Duodeno y páncreas.
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Páncreas 1337
Tronco celíaco
A. gástrica izquierda A. esplénica
A. frénica inferior derecha Glándula suprarrenal izquierda
V. cava inferior V. suprarrenal izquierda
V. porta hepática V. esplénica
Glándula suprarrenal derecha A. renal izquierda
Riñón izquierdo
Riñón derecho
V. gástrica izquierda
V. renal izquierda
A. hepática común
V. cólica izquierda
V. porta hepática
V. esplénica V. mesentérica inferior
Aorta abdominal A. cólica izquierda
A. mesentérica inferior A. mesentérica superior
Fig. 111-5. Elementos arteriales y venosos retropancreáticos.
Médula espinal Aorta abdominal
1.ª vértebra lumbar Cuerpo del páncreas
V. cava inferior Pilar izquierdo del diafragma
V. porta hepática V. esplénica
Duodeno Estómago
Riñón derecho Riñón izquierdo
Diafragma Transcavidad de los omentos
Colon transverso Bazo
Flecha a través del foramen omental
Conducto colédoco A. hepática propia
Fig. 111-6. Cuerpo y cola del páncreas. Corte horizontal que pasa por la 1.ª vértebra lumbar. Segmento inferior del estómago,
visto por su cara superior.
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1338 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
arteria gastroduodenal se bifurca en la gastroomental de- a la derecha se encuentra la fascia retroduodenopancreática
recha y la pancreaticoduodenal superior posterior. y a la izquierda, la fascia retropancreática (hoja izquierda del
mesogastrio posterior, que se adhiere al peritoneo parietal pos-
Debajo del mesocolon transverso terior). La cola del páncreas habitualmente queda libre y móvil
La cabeza del páncreas está separada de la cara inferior del entre las dos hojas del mesogastrio, relacionada con el peritoneo
mesocolon transverso por asas delgadas. Cubiertos por el peri- esplénico por el ligamento pancreaticoesplénico.
toneo, los vasos mesentéricos superiores forman una saliente
marcada, mediana e inferior. La arteria cólica derecha, así como Circunferencia
las venas unidas a la vena gastroomental derecha y a las venas El canal de la cabeza del páncreas está en contacto con el duo-
pancreaticoduodenales, ubicadas por debajo del tronco venoso deno. Estas relaciones se han descrito antes (véase: Solidaridad
gastrocólico [tronco de Henle], también se encuentran por de- con el duodeno).
lante de la glándula.
Relaciones posteriores Relaciones del cuerpo y de la cola
Por detrás de la fascia retroduodenopancreática Relaciones anteriores
La cabeza del páncreas se relaciona con la hoja anterior de la Convexo hacia adelante, el páncreas forma parte de la pared
celda renal derecha, que la separa de la vena cava inferior me- posterior de la bolsa omental, que lo separa de la cara posterior
dialmente y de la raíz renal derecha y la vena renal derecha late- del estómago. A nivel de la cola, el extremo izquierdo está pro-
ralmente (fig. 111-7). longado por el ligamento pancreaticoesplénico, que contie-
La fascia retroduodenopancreática es un plano que permite ne a los vasos esplénicos.
el decolamiento duodenopancreático. Esta maniobra des-
cubre los planos posteriores y lleva hacia adelante a todos los Relaciones posteriores
elementos situados:
Por delante de la fascia retropancreática
Por delante de la fascia retroduodenopancreática Se encuentra la vena esplénica, voluminosa, oblicua hacia
abajo y a la derecha (fig. 111-7). Está unida a la cara posterior de
Se encuentra el arco arterial pancreaticoduodenal pos-
la glándula por numerosas vénulas y un tejido conectivo laxo. La
terior (véase más adelante), el cual enmarca al conducto co-
vena mesentérica inferior, que asciende casi verticalmente, se
lédoco, que queda cubierto por la cabeza del páncreas. En una
ubicación más medial se encuentra el origen de la vena porta hace retropancreática y desemboca en la vena esplénica en la
mitad de la cara posterior del cuerpo del páncreas.
hepática, confluencia venosa situada entre un conjunto de no-
dos linfáticos, los nodos pancreaticoduodenales.
La maniobra de decolamiento duodenopancreático se pue- Por detrás de la fascia retropancreática
de continuar hasta el tronco de la arteria mesentérica supe- El cuerpo del páncreas cruza la cara anterolateral izquier-
rior. Esta arteria sirve de límite entre las fascias de coalescencia: da de las dos primeras vértebras lumbares, contra las cuales el
Nodos linfáticos celíacos Aorta
2.ª vértebra lumbar
N. esplácnico mayor
Seno renal
Riñón izquierdo
Glándula suprarrenal derecha
Bazo
Riñón derecho
Lig. gastroesplénico
V. cava inferior Bolsa omental
Conductos hepático
y cístico acolados
Duodeno
Estómago
V. porta hepática V. esplénica
A. hepática propia Páncreas
Nodos linfáticos A. hepática común
Fig. 111-7. Relaciones posteriores del cuerpo y de la cola del páncreas, corte horizontal entre la 1.ª y la 2.ª vértebra lumbar.
Segmento inferior del corte, vista superior. Por delante de la vena cava inferior, la flecha indica el foramen omental.
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Páncreas 1339
páncreas puede ser aplastado en las contusiones graves del Se pueden distinguir:
abdomen. Está separado de los cuerpos vertebrales por la hoja
anterior de la celda renal izquierda. Se relaciona por su interme- – Un sistema derecho, con los arcos pancreaticoduodena-
dio con la aorta abdominal y con la raíz renal izquierda. La vena les.
renal izquierda cruza en dirección horizontal por delante de – Una arteria de la región media.
la aorta y por detrás de la arteria mesentérica superior. Arriba, – Un sistema izquierdo.
el páncreas se relaciona con la glándula suprarrenal izquierda y
lateralmente, con la extremidad superior del riñón izquierdo. Arcos pancreaticoduodenales
La cola del páncreas está separada de la extremidad inferior Están formados por ramas de la arteria gastroduodenal y
del riñón no solo por la hoja prerrenal sino también por la hoja de la arteria mesentérica superior (figs. 111-9 a 111-11).
peritoneal posterior que la tapiza, y el bazo, que se insinúa entre
la cola del páncreas y el peritoneo parietal posterior (fig. 111-6).
Arco pancreaticoduodenal anterior
Relaciones superiores Está formado por la anastomosis, en la cara anterior de la
cabeza del páncreas, de dos arterias:
A la derecha, el cuerpo del páncreas se relaciona hacia arri-
ba con la región celíaca. La arteria hepática común se apoya
sobre él. La arteria esplénica se aproxima a él, se sitúa en su – La arteria pancreaticoduodenal superior anterior, rama
contacto y describe una serie de sinuosidades, siguiendo a su de terminación de la gastroduodenal, desciende verticalmen-
borde superior en toda su extensión. La última de estas sinuo- te por la cara anterior de la cabeza del páncreas hasta su bor-
sidades ubica a la arteria por delante de la cola del páncreas, de inferior.
que separa así a la arteria de la vena esplénica. – La rama anterior de la arteria pancreaticoduodenal in-
ferior, dirigida hacia delante, abajo y a la derecha. La arteria
Relaciones inferiores pancreaticoduodenal inferior se origina del lado derecho de
la mesentérica superior.
Una pequeña parte del cuerpo del páncreas es inframesocó-
lica, medial a la flexura duodenoyeyunal. Más a la izquierda, el Arco pancreaticoduodenal posterior
páncreas se ubica por encima de la raíz del mesocolon transver-
so, que lo separa de la gran cavidad peritoneal. Está formado por la arteria pancreaticoduodenal supe-
rior posterior, rama colateral de la arteria gastroduodenal, que
cruza por delante al colédoco, lo contornea por la derecha y por
VASOS Y NERVIOS DEL PÁNCREAS atrás, y se anastomosa con la rama posterior de la arteria
pancreaticoduodenal inferior, procedente de la arteria me-
Arterias sentérica superior.
Los dos arcos pancreaticoduodenales proporcionan nu-
Su disposición es compleja, pues tienen orígenes diversos, a merosas ramas a la cabeza del páncreas. Están reunidos muy a
partir del tronco celíaco, de sus ramas o de la arteria mesen- menudo por una anastomosis intrapancreática [de Evrard].
térica superior (fig. 111-8).
Tronco celíaco
A. hepática propia
A. gástrica izquierda
V. porta hepática
A. gastroduodenal
A. mesentérica superior
A. pancreaticoduodenal
superior posterior A. esplénica
V. mesentérica inferior
A. pancreática inferior
V. esplénica
A. pancreaticoduodenal inferior
V. mesentérica superior
V. cava inferior Aorta abdominal
Fig. 111-8. Esquema de las relaciones vasculares del páncreas.
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1340 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
A. hepática propia
A. hepática común
A. gástrica derecha
A. gastroduodenal Tronco celíaco
A. esplénica
A. mesentérica superior
A. pancreaticoduodenal
superior posterior A. pancreática dorsal
A. gastroomental derecha A. prepancreática
A. pancreaticoduodenal superior anterior A. pancreaticoduodenal
inferior
R. posterior de la a.
pancreaticoduodenal inferior
R. anterior de la a.
pancreaticoduodenal inferior
Fig. 111-9. Arcos arteriales pancreaticoduodenales. Esquema de la disposición normal (según Río Branco).
Arteria de la región media creática inferior [de Testut], que se dirige hacia la izquierda por
Es la arteria pancreática dorsal [pancreática superior de la superficie posteroinferior del cuerpo del páncreas.
Testut o pancreática magna de Haller]. Por lo general nace en
la parte proximal de la arteria esplénica, pero puede originar- Arterias izquierdas
se de la arteria hepática común, así como del tronco celíaco y Tienen orígenes diversos:
hasta de la mesentérica superior. Desciende vertical, por detrás
del cuello del páncreas, y suele terminar en una rama hacia la – De la arteria esplénica en el borde superior del cuerpo, bajo
derecha y una rama hacia la izquierda. La rama terminal derecha la forma de arterias pancreáticas cortas, de dirección vertical.
es la arteria prepancreática, que se dirige hacia la derecha y – De la arteria pancreática mayor, que se puede originar en
cruza la incisura pancreática, para anastomosarse en la cara ante- la parte media de la arteria esplénica. Desde el nivel del
rior de laFig. 1669
cabeza del(pá g. 1542)
páncreas con la arteria pancreaticoduodenal borde superior del páncreas desciende verticalmente, reco-
superior anterior. La rama terminal izquierda es la arteria pan- rriendo su cara posterior, anastomosándose con la arteria
pancreática inferior. A veces la pancreática inferior es su rama
de terminación (Calas).
– De la arteria pancreática inferior, rama izquierda de la
V. porta hepática
pancreática dorsal, que va hasta la cola e irriga ampliamen-
A. hepática propia te el cuerpo de la glándula.
Conducto colédoco
A. coledociana Numerosas variaciones cambian el esquema precedente. Se
las encontrará descritas en los trabajos de Evrard, de Woodbum,
A. gastroduodenal de Calas, de Michels, de Delagrange, de Barbin, de Estapé.
En el páncreas, las ramas arteriales se anastomosan en-
A. pancreaticoduodenal
superior posterior tre sí. Presentan anastomosis arteriovenulares y proporcionan
a los islotes pancreáticos una vascularización muy particular
Cabeza del páncreas
(Simionescu, Vandamme).
Porción descendente Venas
del duodeno
No son exactamente satélites de las arterias (fig. 111-12).
A la derecha existen:
– Un arco pancreaticoduodenal anterior: une la vena gas-
troomental derecha con la vena mesentérica superior, a tra-
vés de la anastomosis de la vena pancreaticoduodenal supe-
rior anterior con la vena pancreaticoduodenal inferior ante-
Fig. 111-10. Arteria pancreaticoduodenal superior posterior rior.
luego del decolamiento duodenocefalopancreático (según – Un arco venoso pancreaticoduodenal posterior: une la
Río Branco). vena porta hepática con la vena mesentérica superior, a tra-
vés de la anastomosis de la vena pancreaticoduodenal supe-
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Páncreas 1341
V. cava inferior Tronco celíaco
V. porta hepática Aorta
A. esplénica
A. hepática propia
Conducto colédoco
A. gastroduodenal
A. pancreaticoduodenal
superior posterior
A. pancreática inferior
A. pancreaticoduodenal
superior anterior
R. anterior de la a.
pancreaticoduodenal inferior
A. mesentérica superior
A. cólica derecha
Fig. 111-11. Relaciones del duodeno con el páncreas y sus arterias (según Gregoire).
rior posterior con la vena pancreaticoduodenal inferior poste- – Venas dirigidas hacia el origen de la vena porta hepática.
rior. – Una vena pancreática inferior, inconstante; se encuentra en el
– Varias venas pancreáticas: van directamente desde la ca- 34% de los casos (Calas).
beza del páncreas hasta la vena mesentérica superior en su
trayecto de adelante hacia atrás por la incisura pancreática.
Linfáticos
A la izquierda, las venas son menos sistematizadas en gene- Los nodos linfáticos del páncreas se dividen en cuatro gru-
ral; se observan: pos (fig. 111-13):
– Numerosas venas pancreáticas que van directamente a la A. Nodos pancreáticos superiores: a lo largo del borde superior
vena esplénica. del cuerpo, dirigidos hacia la región celíaca o hacia el cardias.
V. porta hepática
Conducto colédoco V. gástrica derecha
V. gástrica izquierda
V. pancreaticoduodenal
superior posterior V. esplénica
V. mesentérica inferior
V. gastroomental derecha
A. mesentérica superior
Conducto colédoco
V. mesentérica superior
V. pancreaticoduodenal
V. cólica derecha
Fig. 111-12. Arcadas venosas del duodeno y del páncreas (según Gregoire).
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1342 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
B. Nodos pancreáticos inferiores: ubicados en el borde infe- no solo del contenido duodenal (alimentos, jugo intestinal, jugo
rior del cuerpo del páncreas, drenan hacia los nodos linfáticos gástrico), sino también de la bilis, hacia el conducto pancreático.
mesentéricos superiores. En caso de que se produjera este reflujo, activaría las enzimas
C. Nodos esplénicos: ubicados desde la cola del páncreas ha- del jugo pancreático y ocasionaría la autodigestión de la glán-
cia el hilio del bazo. dula, punto de partida de necrosis pancreáticas: la pancreatitis
D. Nodos pancreaticoduodenales: agrupados alrededor de aguda hemorrágica, que puede ser mortal. La glándula de
los arcos vasculares pancreaticoduodenales, delante y detrás secreción interna, generadora de hormonas (glucagón, insuli-
de la cabeza y en relación con el duodeno, se subdividen en na, somatostatina, polipéptido pancreático) vierte su contenido
superiores e inferiores. en las venas tributarias de la vena porta hepática: la secreción
interna del páncreas pasa, en primera instancia, por el hígado.
El páncreas constituye una importante encrucijada linfática, Cuando existe una alteración de la secreción de insulina, con
donde se encuentran drenajes provenientes de los órganos ab- disminución de su cantidad, da origen a una enfermedad del
dominales de la región. metabolismo, primariamente, de los hidratos de carbono: la dia-
betes.
Nervios
Exploración
Son muy numerosos; provienen del plexo celíaco y del plexo
mesentérico superior. Siguen a las arterias y abordan el páncreas Exploración clínica y anatomía de superficie
junto con ellas, pero sin sistematizarse. El páncreas es demasiado profundo para que se lo pueda
Son nervios mixtos: simpáticos y parasimpáticos, pero igual- percibir por palpación, pero en los sujetos delgados es posible
mente sensitivos y secretores. La secreción está asegurada por apreciar las modificaciones de volumen. Los tumores anteriores
el vago, mientras que la sensibilidad pertenece al simpático: se voluminosos, los quistes y los seudoquistes se pueden palpar en
puede practicar la esplacnicectomía en los síndromes doloro- el epigastrio.
sos de origen pancreático. Los puntos pancreáticos son:
– A 7 cm por encima del ombligo, en la línea umbilicoaxilar de-
EN EL SER VIVO recha.
– Por atrás, en el ángulo costolumbar izquierdo, estando el pa-
Anatomía funcional ciente en decúbito lateral derecho.
La anatomía macroscópica solo revela la secreción externa Exploración radiológica
de la glándula, conducida al duodeno por los conductos excre-
tores glandulares. La secreción se produce por reflejos suscita- Exploración indirecta
dos por la llegada del quimo ácido al duodeno. La excreción Se puede realizar por examen del estómago, del marco duo-
es controlada por el músculo esfínter de la ampolla hepa- denal, de la vía biliar principal, así como por el neumoperitoneo
topancreática, cuyo mecanismo delicado se opone al reflujo, o el retroneumoperitoneo.
Estómago seccionado y resecado
A. hepática propia
V. porta hepática A. gástrica izquierda
Conducto colédoco A. esplénica
Bazo
Duodeno
A. pancreaticoduodenal
superior anterior
Páncreas
Estómago seccionado
y resecado
Aorta abdominal
V. mesentérica superior A. mesentérica superior
Fig. 111-13. Linfáticos del páncreas, vista anterior esquemática. En azul: nodos pancreáticos superiores que acompañan a la
arteria esplénica y drenan a los nodos gástricos izquierdos. En violeta: nodos esplénicos. En verde: nodos pancreaticoduode-
nales superiores. En amarillo: nodos mesentéricos superiores.
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Páncreas 1343
Exploración directa Abordaje quirúrgico
Es posible por inyección preoperatoria de una sustancia ra-
El tratamiento de los tumores, las pancreatitis agudas o cróni-
diopaca en el conducto pancreático a través de la ampolla he- cas y las litiasis se realiza a menudo mediante intervenciones qui-
patopancreática. También se realizan inyecciones directas, con
rúrgicas sobre el páncreas. Para verlo enteramente es necesario
control del fibroscopio.
seccionar el ligamento gastrocólico y reclinar el estómago hacia
arriba, decolar el mesocolon transverso y descenderlo.
Centellografía pancreática El decolamiento posterior derecho, para las pancreatectomías
Proporciona datos sobre la forma de la glándula y la capta- cefálicas, o izquierdo, para las pancreatitis izquierdas, da acceso
ción de productos marcados con radioisótopos. a su cara posterior. El bazo por lo general debe ser sacrificado en
las exéresis izquierdas, pues los vasos esplénicos son estrecha-
Tomografía computarizada de abdomen mente solidarios con el páncreas.
Las secciones horizontales de abdomen proporcionan exce- Las vías de acceso abdominales medianas o a través de inci-
lentes datos sobre la forma y tamaño de la glándula y su relación siones transversales de la pared son las que se utilizan con más
con los órganos vecinos. La densidad intermedia del parénqui- frecuencia.
ma pancreático se destaca de la menor densidad del tejido adi-
poso que lo rodea (fig. 111-14).
Hígado Páncreas
Resonancia magnética de abdomen
Las secciones en los tres planos del espacio permiten distin-
guir las distintas porciones del páncreas y las características del
tejido pancreático (fig. 111-15).
Tronco celíaco Páncreas
Hígado
Bazo
Vértebra torácica Aorta abdominal
Fig. 111-15. Imagen de resonancia magnética de abdomen,
corte axial (en secuencia T1). Se visualizan las relaciones de la
cabeza del páncreas con el hígado y de la cola con el bazo.
Riñón
derecho Bazo
Diafragma Riñón izquierdo
Aorta abdominal Vértebra torácica
Fig. 111-14. Tomografía computarizada de abdomen, corte
horizontal a nivel de T12. Se visualiza la emergencia del
tronco celíaco de la cara anterior de la aorta abdominal y su
relación con el páncreas.
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112 Bazo
El bazo (splen, lien) es un órgano linfático secundario muy – Cara gástrica: cóncava, aplicada contra la convexidad
ricamente vascularizado y drenado al sistema porta hepático. del estómago. En la porción posterior de esta impresión
Situado a la izquierda, detrás del estómago, en el receso subfré- se sitúa el hilio del bazo. Es una depresión llena de im-
nico izquierdo, por encima de la flexura cólica izquierda y de la presiones vasculares orientadas según el eje del órgano,
extremidad superior del riñón izquierdo, es un órgano abdomi- depresiones con contornos irregulares de altura muy va-
nal, con relaciones torácicas. riable.
Es un órgano muy particular, puesto que se desarrolla con el – Cara renal: cóncava, igualmente orientada hacia abajo, se
tubo digestivo y comparte con él sus vasos, pero no tiene nin- aplica sobre el riñón y la glándula suprarrenal izquierda.
guna acción en la digestión. – Cara cólica: en contacto con el colon transverso.
DESCRIPCIÓN Bordes
Separando estas dos caras, hay dos bordes:
Configuración externa A. Borde superior: es anterior, convexo e irregular, marcado
El bazo es ovoide, con un eje mayor oblicuo de arriba hacia por dos o tres escotaduras muy características que persisten
abajo, de medial a lateral y de atrás hacia adelante, casi paralelo a en los bazos muy grandes, lo que permite reconocer la natu-
la dirección de la 10.a costilla, sobre la cual se proyecta. El bazo raleza esplénica de algunos tumores abdominales. El borde
vacío de sangre, extraído en la autopsia, aparece aplastado, sin superior se ubica entre la impresión gástrica y la cara diafrag-
relación con su forma real. Lleno de sangre o inyectado, en su mática.
lugar, adopta su forma natural y se describen caras, bordes y ex- B. Borde inferior: es posterior, redondeado y rectilíneo; está
tremidades (figs. 112-1 y 112-2). situado entre la cara diafragmática y la impresión renal.
Caras Extremidades
Se observan dos caras: Se distinguen dos extremidades [polos]:
A. Cara diafragmática: es extensa y lateral, convexa, moldeada
sobre la concavidad diafragmática.
A. Extremidad posterior: es posterior, superior, de forma re-
B. Cara visceral: en ella se pueden distinguir las siguientes ca-
dondeada y se encuentra algo deprimida en su región me-
ras [impresiones]:
dial.
9.a costilla
Pulmón izquierdo
Cavidad pleural 10.a costilla
Bazo
Lig. gastroesplénico
9.a costilla 11.a costilla
10.a costilla
Lig. frenocólico izquierdo Cavidad pleural
11.a costilla
Fig. 112-1. Bazo, visto in situ, luego de la ablación de la pared toracoabdominal.
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Bazo 1345
Extremidad
posterior Incisuras
Impresión gástrica
Porción prehiliar
Borde superior
Impresión renal
Hilio esplénico
Borde inferior
Porción retrohiliar
Extremidad
anterior
Fig. 112-2. Bazo, vista medial.
B. Extremidad anterior: es anterior, inferior, a veces formando PERITONEO
un extremo muy marcado. Cuando la impresión cólica es am-
plia, su forma general es redondeada. El bazo se desarrolla en el mesogastrio posterior, despla-
zado hacia la izquierda por la rotación del estómago. El brote es-
Características generales plénico inicial eleva la hoja izquierda del mesogastrio posterior,
El bazo mide, término medio en el adulto, de 11 a 13 cm de en la extremidad izquierda de la bolsa omental. El órgano se
encuentra reunido:
longitud, de 6 a 8 cm de ancho y de 3 a 4 cm de espesor. Su peso
en la autopsia es de 200 g término medio.
– Adelante, con el estómago.
El bazo en el ser vivo es de color rojo oscuro. Su superficie
está cubierta de peritoneo, levantada por finas irregularidades. – Atrás, con la cola del páncreas, desarrollada también en el
mesogastrio posterior. Es aquí adonde llega la arteria esplé-
Es blando y muy friable: se desgarra fácilmente y sangra en la
nica, la arteria del mesogastrio, cuya sangre primitivamente
cavidad peritoneal, por ejemplo en las contusiones toracoabdo-
destinada al estómago es poco a poco desviada, en su mayor
minales izquierdas.
parte, hacia el bazo.
Variaciones El bazo está ampliamente peritonizado, en los 8/10 de su
Las anomalías son raras, pero existen a menudo bazos su- superficie. Una mano exploradora introducida en el abdomen
pernumerarios situados en los mesos vecinos o en contacto parece poder darle la vuelta, pero es detenida en los dos labios
con el páncreas. del hilio, donde el bazo está unido a los órganos vecinos por los
La forma del órgano es muy variable: se encuentran bazos ligamentos gastroesplénico por adelante y pancreaticoes-
alargados o abultados, gruesos o delgados, anchos o estrechos. plénico por atrás.
Si se estudia la disposición del peritoneo (fig. 112-3), en un
corte horizontal, se comprueba que:
Constitución anatómica
El bazo está formado por un tejido de aspecto esponjoso, – El peritoneo que tapiza el conjunto del bazo se encuen-
compuesto por la reunión de folículos linfáticos esplénicos (pul- tra alrededor del hilio y de allí parte hacia adelante y atrás:
pa blanca), rodeados por lagunas vasculares muy amplias (pulpa
roja). Los vasos están tapizados por células reticuloendotelia- – Adelante, la hoja anterior forma la hoja izquierda o ante-
les cuya acción fisiológica es muy importante. Este tejido, muy rior del ligamento gastroesplénico y se prolonga sobre la
hemorrágico, muy inconsistente, está rodeado por una túnica o cara anterior del estómago.
cápsula fibrosa, que emite trabéculas que penetran en la pul- – Atrás se refleja sobre la cara posterior de la cola del pán-
pa esplénica. Reforzada en la superficie por peritoneo (la capa creas y constituye la hoja posterior del ligamento pancrea-
serosa del bazo), esta cápsula fibrosa es delgada y no resiste ticoesplénico.
a veces los traumatismos, que producen entonces desgarros y – La hoja posterior de la bolsa omental, situada delante del
hemorragias subcapsulares. Los hematomas así formados cuerpo del páncreas y luego de la cola, se acerca al hilio del
pueden ulteriormente romper la cápsula y ocasionar hemorra- bazo formando la hoja anterior del ligamento pancreaticoes-
gias intraperitoneales secundarias: rotura en dos tiempos. plénico. Se continúa adelante y forma la hoja derecha o pos-
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1346 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Riñón izquierdo
Riñón derecho
A. esplénica
Aorta abdominal
Bazo
V. cava inferior Bolsa omental
Hígado Lig. gastroesplénico con la
A. hepática propia a. gastroomental izquierda
V. porta hepática Páncreas
Conducto colédoco
Estómago
Omento menor
Lig. falciforme
Fig. 112-3. Bolsa omental en el adulto. La parte del mesogastrio posterior que contiene el páncreas está acolada al peritoneo
parietal posterior; se constituyen así los ligamentos pancreaticoesplénico y gastroesplénico.
terior del ligamento gastroesplénico, antes de prolongarse gado, contiene abajo los vasos gastroomentales izquierdos y
sobre la cara posterior del estómago. arriba los vasos cortos del estómago.
– El ligamento gastroesplénico, de dirección oblicua, se – El ligamento pancreaticoesplénico es oblicuo adelante, la-
vuelve transversal cuando se tracciona del estómago hacia teralmente y a la izquierda; es grueso, pues contiene, además
la derecha y del bazo hacia la izquierda (fig. 112-4). Continúa de la cola del páncreas, que a menudo está en contacto con
hacia arriba hasta el fundus gástrico. Este ligamento es del- el bazo, la arteria y la vena esplénica. Hacia arriba alcanza la
zona de adherencia gastrofrénica.
Estos dos ligamentos se unen arriba y debajo del hilio del
bazo:
– Arriba, a nivel del ligamento gastrofrénico, las hojas profun-
Diafragma das se unen para cerrar por arriba la bolsa omental, mientras
que las hojas anterior de uno y posterior del otro se adosan
para formar el ligamento frenoesplénico.
– Debajo, las dos hojas profundas se unen para cerrar por aba-
jo la bolsa omental. Ambas hojas, posterior de uno y anterior
Lig. gastrofrénico
de la otra, se adosan y llegan al mesocolon transverso en la
Fundus gástrico proximidad de la flexura cólica izquierda para formar el liga-
Bazo mento esplenocólico [de Buy], prolongado por el ligamen-
Borde superior to frenocólico izquierdo.
Lig. gastroesplénico
Impresión gástrica Peritonizado en la superficie, el bazo aparece libre en la ca-
Hilio esplénico vidad peritoneal. Amarrado por sus dos ligamentos a la extremi-
dad izquierda de la bolsa omental, tiene, pues, una raíz bastante
compleja por la disposición del peritoneo.
RELACIONES
Se estudian las relaciones de las caras y de las extremidades.
Lig. gastrocólico Receso esplénico
Bolsa omental Cara diafragmática
La cara diafragmática es una cara convexa, que se encuen-
Fig. 112-4. Ligamento gastroesplénico de un recién nacido, tra en situación anterolateral y luego posterolateral. Está en re-
vista anterior. lación directa con el diafragma, del que la separan dos hojas
de peritoneo: en las radiografías, el neumoperitoneo separa bien
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Bazo 1347
el contorno de la línea opaca diafragmática, salvo en casos de Extremidad posterior
adherencia peritoneal (figs. 112-1 y 112-5). El contacto con el
diafragma comienza a la altura de la línea axilar media. Es la parte más alta y más profunda del bazo, situada entre el
Por intermedio del diafragma, el bazo se relaciona con el fundus gástrico y el diafragma que separan esta extremidad de la
receso costodiafragmático izquierdo y con la base del pul- 10.a y 11.a costilla y de las vértebras correspondientes. Sobre este
món izquierdo, que no desciende por debajo de la 10.a costilla. plano consistente, el bazo puede chocar y romperse en ciertas
Por intermedio del receso pleural, el bazo se relaciona con caídas de pie, con el cuerpo en posición vertical.
la pared costointercostal posterior y lateral. El área de proyección
corresponde a la 9.a, 10.a y 11.a costilla izquierda y a los espacios
intercostales correspondientes. El área es convexa arriba y abajo, Celda esplénica
está centrada sobre la 10.a costilla. Es el espacio ocupado por el bazo que queda vacío después
Estas relaciones explican muchos aspectos de la relación to- de su extirpación (fig. 112-6). Es la parte más alta y lateral de la
rácica con la patología esplénica: la penetración del bazo en las cavidad abdominal; un divertículo subfrénico izquierdo de forma
hernias diafragmáticas, su rotura en los traumatismos de la base cóncava abajo y medialmente.
torácica izquierda, etcétera. La celda esplénica está cerrada:
Cara visceral – Arriba, atrás y lateralmente, por el diafragma.
– Abajo, por el mesocolon transverso, la flexura cólica izquierda
Cara [impresión] gástrica: corresponde a la cara poste- y el ligamento frenocólico izquierdo.
rior del estómago, a la bolsa omental. El hilio está a menudo en – Atrás, por la celda renal izquierda.
contacto con la cola del páncreas (véase fig. 111-7). Es la cara – Medialmente, por los ligamentos gastroesplénico y pancrea-
radicular del bazo. La impresión gástrica está limitada por ade- ticoesplénico con sus prolongaciones: superior, frenoespléni-
lante por el borde superior del bazo, que se insinúa entre el co e inferior, esplenocólico.
diafragma y el estómago.
Cara [impresión] renal: se aplica contra la extremidad su-
perior del riñón y la glándula suprarrenal izquierda, por inter- VASOS Y NERVIOS
medio del peritoneo y de la hoja prerrenal (véase fig. 111-7). El
contacto es íntimo y el riñón y el bazo se pueden romper simul-
táneamente por los traumatismos de la región.
Arteria esplénica
La arteria esplénica es la arteria primitiva del estómago y
del mesogastrio posterior. Pero durante el desarrollo se desvía de
Extremidad anterior y cara [impresión] su destino gástrico en provecho del bazo.
cólica
La extremidad anterior del bazo se apoya sobre la flexura iz- Origen, trayecto y terminación
quierda del colon y sobre el ligamento frenocólico izquierdo, La arteria esplénica se origina en el tronco celíaco, frente
al que se denomina por ello sustentaculum lienis. El bazo está a la 1.ª vértebra lumbar, por lo tanto, lejos del bazo (fig. 112-7).
separado del colon y del mesocolon por el espacio peritoneal. Después de un corto segmento suprapancreático, oblicuo hacia
8.ª vértebra torácica
Línea axilar posterior
9.ª vértebra torácica
8.a costilla
Bazo 10.ª vértebra torácica
Línea punteada que indica
el borde inferior del pulmón 11.ª vértebra torácica
12.ª vértebra torácica
Riñón
1.ª vértebra lumbar
Línea punteada que indica
el borde inferior de la pleura 2.ª vértebra lumbar
11.a costilla
Lig. arqueado
Fig. 112-5. Proyección del bazo y del riñón sobre la pared costal. Se esquematizan en azul el bazo y en rosado el riñón.
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1348 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Hígado
8.a costilla
Estómago
Diafragma
9.a costilla
A. esplénica
V. esplénica
Cola del páncreas
10.a costilla
Glándula suprarrenal izquierda
Riñón izquierdo
Flexura cólica izquierda
Omento mayor
Fig. 112-6. Celda esplénica. El bazo ha sido extirpado.
abajo y a la izquierda, transcurre transversalmente, sigue el bor- por detrás del páncreas. Algo más abajo, la arteria se encuentra
de superior del páncreas, pasa delante de la cola y por último con la vena esplénica.
llega al hilio del bazo, donde se divide en dos ramas terminales,
superior e inferior. Es una arteria voluminosa de 5 mm de diá- Segmento terminal
metro, término medio. Es prepancreático e hiliar y describe una curva cóncava hacia
adelante, que comparte con la cola del páncreas. La arteria
Relaciones esplénica pasa sobre el borde superior y luego por delante de
Segmento suprapancreático la cara anterior de la cola, oblicua hacia abajo, adelante y a la
Pertenece a la región celíaca (véase fig. 111-4). La arteria izquierda. La vena queda por debajo de la arteria y los dos vasos
esplénica se encuentra hundida en el plexo celíaco y sus ramos. llegan al ligamento pancreaticoesplénico en la parte poste-
Está situada detrás del peritoneo parietal, detrás de la porción rior e izquierda de la bolsa omental, detrás del estómago, muy
retrogástrica de la bolsa omental que la separa de la parte media cerca del hilio del bazo.
de la curvatura menor del estómago. Las úlceras que se desa-
rrollan allí pueden llegar a contactar con la arteria, erosionarla y Ramas colaterales
producir hemorragias gástricas cataclísmicas: la llamada úlcera Se distinguen:
angioterebrante.
– Ramas pancreáticas, numerosas y pequeñas, están destina-
Segmento retropancreático das al cuerpo y a la cola, así como la arteria pancreática
En su conjunto, es cóncavo hacia atrás como el propio pán- dorsal (véase Arterias del páncreas).
creas. Este segmento de la arteria esplénica es muy sinuoso – Rama gástrica, arteria gástrica posterior [esofagocardio-
y varias convexidades arteriales emergen por encima del borde tuberositaria posterior]: de dirección ascendente, irriga la cara
superior del páncreas. La arteria comparte aquí las relaciones posterior del fundus gástrico, el cardias y la cara posterior del
del cuerpo del páncreas: anteriores, con la cara posterior del esófago abdominal.
estómago a través de la bolsa omental; posteriores, con la raíz y – Arteria de la extremidad posterior [polar superior]: se ori-
la celda renal izquierda, por intermedio de la fascia retropancreá- gina antes que la arteria esplénica llegue al hilio. Es oblicua
tica y de la fascia prerrenal. Las partes más inferiores se ubican hacia arriba y a la izquierda, y a veces da dos o tres ramas al
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Bazo 1349
R. esplénicas
A. gástrica posterior A. gástrica corta
A. gástrica izquierda
A. gastroduodenal
Bazo
A. gastroomental A. gástrica corta
izquierda
A. esplénica
A. hepática común
Estómago
A. pancreaticoduodenal
superior anterior A. gastroomental
izquierda
A. gastroomental derecha
R. omental
Omento mayor
Fig. 112-7. Arteria esplénica. Vascularización del bazo y de la parte anterior del omento mayor.
fundus gástrico del estómago y llega a la extremidad superior inferior, separados por un plano transversal perpendicular al eje ma-
del bazo, donde penetra por el ligamento frenoesplénico. yor del órgano, pero en su interior existen anastomosis que hacen
discutible la presencia de verdaderos segmentos esplénicos.
Ramas terminales
Se separan en forma variable, sea en el hilio mismo (división Variaciones
en T), o a distancia de este (división en ángulo agudo): Son muy numerosas, y su descripción se encontrará en los
textos de Río Branco y de Mitchels. Se refieren a:
– Rama superior: se dirige hacia la parte alta del hilio, donde
da de cuatro a seis ramas que entran en el parénquima por los – El origen de la arteria esplénica (véase Tronco celíaco).
dos tercios superiores del hilio del bazo. – El trayecto, más o menos hundido detrás del páncreas.
– Rama inferior: se dirige hacia el tercio inferior del hilio, don- – La terminación, donde las ramas colaterales de las dos arte-
de origina: rias terminales adoptan disposiciones en abanico, en escala,
– Arterias para el bazo, de dos a cinco, entre ellas la arteria identificadas a distancia o en el hilio. Estas disposiciones mo-
de la extremidad anterior [polar inferior]. difican la forma de la raíz esplénica.
– Arterias gástricas cortas [vasos cortos], para la curvatura
mayor del estómago. Igualmente, las arterias gástricas cortas, las arterias de la
– La arteria gastroomental izquierda, que pertenece al extremidad anterior y la gastroomental izquierda se reparten
círculo arterial de la curvatura mayor del estómago. en forma muy variable.
Sistematización esplénica
Vena esplénica
Las ramas colaterales de las ramas terminales no se anastomosan
entre sí, por lo menos teóricamente. Nguyen Huu ha descrito dos Es un afluente de origen de la vena porta hepática (véa-
grandes territorios esplénicos independientes, uno superior y otro se fig. 111-8). Del hilio del bazo emergen venas satélites de
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1350 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Drenaje de los nodos
esplénicos superficiales
Nodos pancreáticos superiores
A. esplénica Drenaje de los nodos
Aorta abdominal esplénicos profundos
Páncreas
Drenaje de los nodos
esplénicos superficiales
Bazo
Lig. gastroesplénico
Fundus gástrico
Bolsa omental
Drenaje de los nodos gástricos
Fig. 112-8. Linfáticos del bazo (esquemático), vista superior.
las arterias. Estas convergen para constituir dos o tres troncos vía de derivación portocava espontánea en caso de hipertensión
principales. El tronco inferior se enriquece con la gran vena portal hepática.
gastroomental izquierda, y así se forma el tronco de la vena
esplénica. Esta es satélite de la arteria, pero siempre o casi siem-
pre se encuentra debajo de ella. Pasa por delante de la cola del Linfáticos
páncreas, junto con la arteria, se ubica sobre su borde superior De una red superficial subperitoneal y de una red profunda
y se sitúa por detrás del cuerpo, por delante de la fascia retropan- perivascular parten colectores que se concentran en los nodos
creática. Aplicada al páncreas, se dirige hacia abajo y a la derecha. linfáticos esplénicos, ubicados en el hilio (fig. 112-8). Estos
Recibe a la vena mesentérica inferior. Luego se une a la vena son drenados por linfáticos situados a lo largo de la arteria es-
mesentérica superior para constituir el origen de la vena por- plénica, los nodos pancreáticos superiores, más allá de los cuales
ta hepática. se encuentran los nodos celíacos y los pancreaticoduodenales.
La vena esplénica es voluminosa, con paredes delgadas. Se Los nodos linfáticos esplénicos reciben también linfáticos del
hipertrofia en la hipertensión portal, mientras que la presión ve- omento mayor, de la curvatura mayor y del fundus gástrico. Por
nosa se eleva allí: la presión normal es de 20 cm de agua, término eso la esplenectomía se asocia a menudo con la resección gás-
medio. trica por cáncer.
Estas relaciones son las de la arteria esplénica en su segmento
yuxtahiliar; medialmente, la vena está situada en un plano infe-
rior, aplicada a la cara posterior del páncreas. Por intermedio de Nervios
la fascia retropancreática y de la hoja prerrenal se relaciona con Provienen del plexo celíaco, siguen a la arteria esplénica y
la vena renal izquierda, con la cual constituye una pinza alre- sus ramas: son los plexos periarteriales. Comprenden, por inter-
dedor del origen de la arteria mesentérica superior. medio del vago y del simpático, fibras esencialmente vasomo-
El decolamiento del páncreas desde la izquierda, asociado toras que aseguran, por intermedio del volumen sanguíneo, la
con la esplenectomía, permite anastomosar la vena esplénica a esplenodilatación o la esplenocontracción. La sensibilidad es-
la vena renal (anastomosis esplenorrenal) para luchar contra la plénica parece confundida con la de su peritoneo.
hipertensión portal hepática.
Afluentes Raíz esplénica
Las venas tributarias de la vena esplénica son numerosas: Comprende dos planos:
vena gastroomental izquierda; venas gástricas cortas; venas pan-
creáticas, numerosas y finas; vena gástrica izquierda, habitual- A. Un plano anterior, gastroesplénico, con los vasos gastroo-
mente afluente directa de la vena porta hepática pero, de modo mentales izquierdos, abajo, y los vasos gástricos cortos, arriba.
inconstante, de la vena esplénica; y la vena mesentérica inferior, B. Un plano posterior, pancreaticoesplénico, con los vasos
que en ocasiones puede faltar. esplénicos: es la raíz principal.
Por medio de estos afluentes la vena contrae anastomosis
con las venas gástricas posteriores [esofagocardiotuberosita- Según la longitud de los vasos, su espesor y altura, pueden
ria posterior] y de allí, junto con las venas esofágicas, es una distinguirse:
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Bazo 1351
– Raíces esplénicas estrechas, altas y gruesas, cuya hemostasia El bazo hipertrofiado se reconoce en su borde superior dentado
es difícil de controlar en la cirugía. y en su extremidad anterior, que desborda el borde inferior de los
– Raíces esplénicas largas y estrechas, más fáciles de controlar. cartílagos costales.
– Raíces intermedias entre esos dos extremos.
Exploración radiológica e instrumental
EN EL SER VIVO El bazo, permeable a los rayos X, no es distinguible en una
radiografía simple.
Anatomía funcional Se lo puede poner de manifiesto a través del neumoperito-
neo y, más difícilmente, por inyección de un producto radiopaco.
Es necesario recordar tres nociones esenciales referidas a la La punción, a través del 10.º espacio intercostal, atrás y la-
función del bazo en el ser humano: teralmente, atraviesa la pleura y el diafragma antes de llegar al
bazo. Permite:
A. No tiene función digestiva, pero de él emerge la vena espléni-
ca, la cual contribuye a la formación de la vena porta hepá- – La extracción de tejido esplénico.
tica, que resume la circulación venosa digestiva abdominal. – La inyección de un producto radiopaco que pasa rápidamen-
B. No es un órgano indispensable para la vida: la esplenectomía te al sistema venoso y constituye una vía de la esplenopor-
no ocasiona trastornos graves. tografía. La punción es simple, pero a veces generadora de
C. Tiene una acción fundamental en la composición química hemorragias intraperitoneales, por lo general discretas. Este
y celular de la sangre. El bazo es un reservorio de sangre estudio fue reemplazado por la tomografía y la resonancia
capaz de vaciarse por esplenocontracción. Interviene en la magnética.
destrucción de los hematíes, liberando sus pigmentos. Es
activo en la linfopoyesis (fabricación de glóbulos blancos). La centellografía y la ecografía constituyen métodos de
Interviene activamente en la lucha contra la infección: es la exploración complementarios, incluso en casos de urgencia.
esplenomegalia de las septicemias. Por último, se le atribuye La tomografía computarizada permite evaluar el tamaño
una participación en el metabolismo del hierro, del colesterol, del bazo y las relaciones con los límites de la celda esplénica
de los hidratos de carbono, etcétera. (fig. 112-9). Las imágenes de resonancia magnética produ-
cen cortes donde se pueden apreciar las relaciones viscerales y
Exploración la estructura interna del órgano (fig. 112-10).
Exploración clínica y anatomía de superficie
El bazo es un órgano profundo abdominal, con importantes
Vías de abordaje
relaciones torácicas. La profundidad del bazo está compensada por la movilidad
El bazo normal no es palpable. Posee una zona de proyec- de su raíz, que facilita su exteriorización.
ción en la pared torácica: posterior y lateral, de forma ovalada, La esplenectomía se puede practicar por incisión media
siguiendo el eje de la 10.a costilla y desbordando sobre los espa- supraumbilical, oblicua subcostal u oblicua lateral, esta paralela
cios intercostales vecinos hasta la 9.a y 11.a costilla. Es la zona de a los nervios intercostales (Lecene y Deniker). Se lo aborda tam-
matidez esplénica, más evidente en la espiración, pues el pul- bién por vía torácica: toracofrenotomía o toracofrenolaparoto-
món asciende por encima de la 10.a costilla en la cara posterior. mía (Mérola).
Tronco celíaco Estómago
Hígado
Bazo
Diafragma Riñón izquierdo
Aorta abdominal Vértebra torácica
Fig. 112-9. Tomografía computarizada del abdomen con contraste oral e intravenoso (doble contraste), corte horizontal. Se
visualiza la relación de la cara visceral del bazo con el riñón izquierdo y el estómago; se observa la densidad similar del parén-
quima hepático y esplénico.
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1352 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
V. cava inferior Estómago
Hígado
Bazo
Hígado
Riñón
izquierdo
Riñón
derecho Vértebra
lumbar
M. psoas
Bazo mayor Tejido
adiposo
Diafragma Riñón izquierdo
Aorta abdominal Vértebra torácica
Fig. 112-10. A. Imagen de resonancia magnética del abdomen, corte axial (en secuencia T1). Se visualiza la relación del bazo
con el riñón izquierdo. B. Imagen de resonancia magnética de abdomen, corte coronal (en secuencia T1). Se visualiza el bazo en
la celda esplénica y su relación con el diafragma y el riñón izquierdo.
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Formaciones peritoneales
supramesocólicas del abdomen 113
Se describen aquí dos formaciones: la bolsa omental y el respectivamente pliegues del peritoneo: el pliegue gastropan-
omento mayor. creático y el pliegue hepatopancreático; entre ambos limitan
Su existencia ha sido evocada en la descripción de las diferen- un estrangulamiento por donde se accede a la porción retrogás-
tes vísceras supramesocólicas. Lo será también a propósito del trica de la bolsa omental (véase fig. 113-5). A su izquierda, el me-
yeyuno, el íleon y el colon, pues el omento mayor, dependencia sogastrio dorsal se prolonga por delante de la arteria esplénica
embriológica de la bolsa omental se desarrolla en la región in- hasta el hilio del bazo, donde se encuentra el receso esplénico.
framesocólica. En su parte superior, el adosamiento posterior del mesogastrio
posterior, ligamento gastrofrénico, limita su desarrollo. Hacia
abajo comunica ampliamente con el omento mayor.
RESEÑA EMBRIOLÓGICA
De la cavidad celómica primitiva (fig. 113-1) se origina un Omento mayor [epiplón mayor]
divertículo orientado de abajo hacia arriba: el receso neumoen- Se extiende por debajo del estómago, al que desborda am-
térico [hepatoentérico]. Este divide el mesogastrio posterior en pliamente a la derecha y a la izquierda:
dos partes: derecha o hepática e izquierda o gástrica. Este receso
tiene una dirección sagital. La rotación del estómago y la dis- – Abajo, las dos hojas del mesogastrio dorsal se aplican so-
posición del hígado le dan una dirección transversal. bre el mesocolon transverso y pasan por delante del colon.
El receso va a desarrollarse: Descienden muy abajo en el abdomen antes de replegarse
hacia arriba, donde alcanzan la curvatura mayor del estómago.
– Hacia la izquierda, donde constituye el mesogastrio dorsal, – A la derecha y a la izquierda se constituyen dos divertícu-
que separa al estómago del páncreas. los extendidos hasta el diafragma por delante y encima de las
– Hacia abajo, donde forma el omento mayor, que desborda flexuras cólicas.
al estómago hacia abajo, delante del colon transverso. – En una etapa posterior del desarrollo los procesos de coa-
lescencia transforman por completo el aspecto de la bolsa
omental: abajo y atrás, el adosamiento a la cara superior del
Mesogastrio dorsal [bolsa mesogástrica] colon transverso, donde la fascia de coalescencia desaparece
Se insinúa entre la arteria gástrica izquierda, arriba, y la arteria totalmente y no se puede reconstituir por la disección; ado-
hepática común, abajo (figs. 113-2 y 113-3). Estos vasos forman samiento de las dos hojas profundas debajo del estómago
Cavidad peritoneal Cavidad peritoneal
Hígado A. hepática
A. esplénica Estómago
Aorta
Fig. 113-1. Formaciones peritoneales supramesocólicas. Vestigios embriológicos. La cavidad celómica primitiva está tabicada
de atrás hacia adelante por el mesogastrio, que comprende dos partes: el mesogastrio posterior (con el estómago) y el
mesogastrio anterior (con el hígado).
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1354 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Hígado
Estómago
Lig. hepatogástrico
Invaginación del
receso neumoentérico Mesohepatocava
A. esplénica Cavidad neumoentérica
Pliegue gastropancreático V. cava inferior
Aorta Mesogastrio dorsal
Fig. 113-2. Crecimiento del receso neumoentérico, corte horizontal.
y del colon, y cierre de la bolsa omental, que termina en la vidad peritoneal por el foramen omental (fig. 113-4). El estran-
constitución del omento mayor con el ligamento gastro- gulamiento que forman los pliegues gastropancreático y hepa-
cólico; adosamiento de las hojas de los divertículos laterales, topancreático separa, a la derecha, al vestíbulo, y a la izquierda,
y constitución de los ligamentos frenocólicos derecho e a la bolsa omental propiamente dicha (figs. 113-5 y 113-6).
izquierdo.
Esta evolución explica que los vasos de la bolsa omental, ori- Foramen omental [hiato de Winslow]
ginados del mesogastrio (arterias gastroomentales), pasen Es un foramen sagital que mide 1,5 a 2 cm de adelante hacia
por delante del colon y que la irrigación del omento mayor sea atrás y 3 cm término medio de arriba hacia abajo (fig. 113-7).
independiente de la del intestino grueso. Está limitado:
– Adelante por la vena porta hepática, elemento posterior
de la raíz hepática contenida en la porción vascular del omen-
BOLSA OMENTAL TRANSCAVIDAD DE to menor. El borde libre de este se halla a veces prolongado a
LOS EPIPLONES la derecha por el ligamento hepatocólico.
– Atrás, por la vena cava inferior, tapizada por el peritoneo
Es un divertículo de la cavidad peritoneal situado por de- parietal posterior primitivo.
trás del omento menor y del estómago, por debajo del hígado, – Arriba, por el proceso caudado del lóbulo caudado del hí-
encima del mesocolon transverso y comunicado con la gran ca- gado.
– Abajo, por la fascia retroduodenopancreática [fascia de
Treitz], a nivel de la flexura superior del duodeno.
Vestíbulo
Se interpone entre el foramen omental, a la derecha, y el es-
trangulamiento que forman los pliegues hepatopancreático y
hepatogástrico, a la izquierda. Su constitución anatómica es la
siguiente:
– Adelante: está limitado por el omento menor, tendido des-
de el estómago hasta la vena porta hepática, delgado y a me-
nudo transparente en su porción flácida. En su parte superior,
esta pared se dirige hacia arriba y atrás siguiendo la inserción
del omento menor en la fisura del ligamento venoso situado
en la cara visceral del hígado.
– Atrás: el vestíbulo está limitado por el peritoneo parietal pos-
terior, que adopta una disposición bastante compleja:
– Abajo: tapiza la región celíaca con el origen de la ar-
Fig. 113-3. Compárese este esquema con el de la figura 113-2.
teria hepática común y de la arteria gástrica izquierda,
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Formaciones peritoneales supramesocólicas del abdomen 1355
Riñón izquierdo
Riñón derecho
A. esplénica
Aorta abdominal
Bazo
V. cava inferior Bolsa omental
Hígado Lig. gastroesplénico con la
A. hepática propia a. gastroomental izquierda
V. porta hepática Páncreas
Conducto colédoco
Estómago
Omento menor
Lig. falciforme
Fig. 113-4. Bolsa omental en el adulto. La parte del mesogastrio posterior que contiene el páncreas está acolada al peritoneo
parietal posterior; se constituyen así los ligamentos pancreaticoesplénico y gastroesplénico.
aplicadas sobre el tronco celíaco y rodeadas por el ple- izquierda, y el borde izquierdo de la vena cava inferior, a la
xo celíaco. derecha: receso superior.
– Arriba: el peritoneo está tendido sobre un espacio trian- – Arriba: la reunión de las paredes anterior y posterior del ves-
gular bordeado por la hoja inferior del ligamento corona- tíbulo está situada detrás del lóbulo caudado y debajo del
rio del hígado, arriba, el borde derecho del esófago, a la ligamento coronario del hígado por delante del diafragma
Dirección del crecimiento
A. gástrica izquierda de la bolsa omental
Dirección del crecimiento A. esplénica
de la bolsa
omental
Tronco celíaco
Omento mayor
Dirección del crecimiento Dirección del crecimiento
del omento mayor del omento mayor
A. gastroomental derecha Bolsa omental
Fig. 113-5. Crecimiento de la bolsa omental.
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1356 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
De allí, el borde posterior, superior e izquierdo está for-
mado por el pliegue gastropancreático [hoz de la arteria co-
ronaria estomáquica], tendida desde la pared posterior hasta la
curvatura menor del estómago. Este pliegue contiene también
a la vena gástrica izquierda. El borde anterior corresponde a la
curvatura gástrica menor, en la cual se anastomosan las ramas
de las arterias gástrica izquierda y gástrica derecha. El pliegue
hepatopancreático [hoz de la arteria hepática], que se dirige
hacia adelante, hacia la cabeza del páncreas y el duodeno, le-
vanta el borde inferior y derecho. El círculo está cerrado por
abajo y adelante por la arteria gástrica derecha, rama de la
hepática propia.
Fig. 113-6. Compárese con la figura 113-5. Bolsa omental (porción retrogástrica)
Enteramente tapizada por peritoneo como las formaciones
precedentes, se expande a la izquierda desde el estrechamiento
(fig. 113-8). Aquí se encuentra el receso posterosuperior del que forman los pliegues hepatopancreático y gastropancreático
vestíbulo de la bolsa omental. (figs. 113-9 a 113-13). Presenta dos paredes, dos límites y dos
– Abajo: el piso del vestíbulo está formado por el borde su- bordes:
perior de la cabeza del páncreas, a la derecha de la arteria
hepática común, prolongada por la gastroduodenal. A. Pared anterior: corresponde a la cara posterior del estóma-
go, ligamento gastrocólico.
B. Pared posterior: el peritoneo parietal posterior, que cubre
Límite entre el vestíbulo y la bolsa aquí:
omental [foramen bursae omentalis] – Arriba, el flanco izquierdo de la aorta, la parte superior y
medial del riñón izquierdo y la glándula suprarrenal del
Por él se comunican el vestíbulo y la bolsa omental pro- mismo lado.
piamente dicha. Es un foramen ovalado, oblicuo abajo y a la – En la parte media, la porción supracólica del páncreas
derecha, abierto adelante y a la derecha (figs. 113-5 y 113-6). (parte a la izquierda de la aorta).
Comienza en el tronco celíaco, en el ángulo de separación de – Abajo, la cara superior del mesocolon transverso, oblicua
las arterias hepática común y gástrica izquierda, tapizadas por el abajo y adelante, tanto que la pared se hace aquí postero-
peritoneo parietal (pliegue gastropancreático). inferior.
Nodos linfáticos celíacos Aorta
2.ª vértebra lumbar
N. esplácnico mayor
Seno renal
Riñón izquierdo
Glándula suprarrenal derecha
Bazo
Riñón derecho
Lig. gastroesplénico
V. cava inferior Bolsa omental
Conductos hepático
y cístico acolados
Duodeno
Estómago
V. porta hepática V. esplénica
A. hepática propia Páncreas
Nodos linfáticos A. hepática común
Fig. 113-7. Límites de la bolsa omental, corte horizontal entre la 1.ª y la 2.ª vértebra lumbar. Segmento inferior del corte, vista
superior. Por delante de la vena cava inferior, la flecha indica el foramen omental.
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Formaciones peritoneales supramesocólicas del abdomen 1357
Esófago atravesando el diafragma
Peritoneo parietal diafragmático
A
Diafragma
Esófago
Lig. gastrofrénico
Porción superior
del omento menor
Estómago
Lóbulo caudado
Peritoneo parietal
diafragmático
B Esófago atravesando el diafragma
Peritoneo parietal diafragmático
Diafragma
Omento menor Esófago
erinado lateralmente
Lig. gastrofrénico
Receso lateroesofágico
Lóbulo caudado
Estómago
Pilar derecho del diafragma
cubierto de peritoneo
Peritoneo parietal Aorta cubierta
diafragmático de peritoneo
Fig. 113-8. A. Se ha extirpado el lóbulo izquierdo del hígado para exponer el receso superior de la bolsa omental. B. Se ha inci-
dido y separado el epiplón menor que levantaba la sonda en el preparado anterior.
C. Límite izquierdo: receso esplénico [lienal]. Está constituida fija de la porción superior del duodeno. Forma detrás del
de adelante hacia atrás por el ligamento gastroesplénico, duodeno la hoja izquierda de la inserción prepancreática
que contiene los vasos gastroomentales izquierdos y vasos del ligamento gastrocólico.
cortos, por el peritoneo que cubre el hilio del bazo y final- E. Borde superior: corresponde al límite inferior del adosa-
mente por el ligamento pancreaticoesplénico con la arte- miento gastrofrénico, donde se reúnen las hojas anterior y
ria y la vena esplénicas. posterior de la bolsa omental.
D. Límite derecho: se pueden describir tres segmentos: F. Borde inferior: es anteroinferior. Está formado por la unión
– Superior: corresponde a la cara izquierda del pliegue gas- de la hoja posterior del ligamento gastrocólico con la hoja
tropancreático. superior del mesocolon transverso en la cara posterosuperior
– Medio: donde se comunica con el vestíbulo. del colon transverso. Este borde está limitado:
– Inferior: el peritoneo, a la izquierda del pliegue hepato- – A la derecha, por la inserción del ligamento gastrocólico
pancreático, pasa detrás del duodeno y cubre la arteria sobre el páncreas.
gastroduodenal, límite entre la porción móvil y la porción – A la izquierda, por la reunión del ligamento gastroesplé-
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1358 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Aorta abdominal
Estómago
Mesogastrio posterior
Bolsa
A. esplénica omental
Páncreas
A. gastroomental
derecha
Parte inferior del
mesogastrio posterior
Mesocolon transverso
Colon transverso
Omento mayor
Fig. 113-9. Desarrollo de la porción retrogástrica de la bolsa omental. El omento mayor está constituido por dos sacos, conteni-
dos uno dentro del otro.
nico con el ligamento esplenocólico (véase Peritoneo del
Lig. gastrofrénico
bazo).
Acolamiento del estómago
al mesogastrio posterior
Estómago En el ser vivo
Acolamiento del La bolsa omental, profunda, no se puede explorar a través
mesogastrio a la pared de la pared abdominal. Los tumores anteriores del páncreas se
A. esplénica desarrollan allí y desplazan al estómago hacia adelante. Las úlce-
ras gástricas de la curvatura menor y la cara posterior crean en
Páncreas aquel lugar adherencias habitualmente firmes. La bolsa omental
recibe el líquido gástrico en caso de perforación posterior del
Bolsa estómago; este fluye a la gran cavidad peritoneal por el foramen
omental omental, comunicación que lo lleva al receso subhepático y lue-
go al surco paracólico derecho o al receso hepatorrenal (con el
paciente en decúbito dorsal).
El cirujano puede penetrar en la bolsa omental:
Mesocolon transverso
– Por el foramen omental, que admite fácilmente un dedo ex-
plorador.
Acolamiento del mesogastrio – Por hundimiento del ligamento gastrocólico.
al mesocolon transverso
– Atravesando de abajo hacia arriba el mesocolon transverso a
Colon transverso partir de la región inframesocólica.
Acolamiento que
oblitera el saco omental
Omento mayor
OMENTO MAYOR EPIPLÓN MAYOR
Esta formación aparece como un “delantal” insertado en la
Fig. 113-10. Acolamientos a nivel de la bolsa omental, corte curvatura gástrica mayor y en el colon transverso. Desciende
sagital. más o menos en el abdomen, donde pende libremente por de-
lante de las vísceras inframesocólicas.
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Formaciones peritoneales supramesocólicas del abdomen 1359
Receso esplénico Lig. pancreatoesplénico y a. esplénica
Lig. gastroesplénico y a. Fascia retropancreática
gastroomental izquierda
Estómago
Bazo A. esplénica
Peritoneo
parietal posterior Bolsa omental
A. gastroomental derecha
Aorta abdominal
Fig. 113-11. Corte horizontal a nivel de la bolsa omental.
Descripción – Dos bordes laterales: describen en primer lugar un diver-
tículo lateral a la derecha y a la izquierda. Cada divertícu-
Forma lo llega a la flexura cólica correspondiente y se confunde
Es cuadrilátera, con (figs. 113-6 y 113-12): con el ligamento frenocólico. El divertículo izquierdo está
sostenido por el ligamento esplenocólico (fig. 113-14). A
– Un borde superior: es el borde adherido al estómago y al partir de allí, los dos bordes laterales descienden libremente
colon transverso. Este borde de inserción sigue la curvatura a cada lado del omento mayor.
gástrica mayor hasta la altura de la extremidad anterior del – Un borde inferior: es irregular y festoneado.
bazo. A la izquierda está prolongado por el ligamento gas-
troesplénico con los vasos gastroomentales izquierdos. A Espesor
la derecha, una disposición peritoneal bastante compleja lo Varía según los sujetos: es considerable en los obesos y traslú-
une a la cara anterior de la cabeza del páncreas: es la inserción cido en los caquécticos; refleja bastante bien el estado de adipo-
derecha del ligamento gastrocólico, por donde llegan los va- sidad general. La altura es también variable, puesto que ciertos
sos gastroomentales derechos. omentos mayores se presentan como una hoja peritoneal, festo-
neada y corta, situada debajo del colon transverso.
Lig. falciforme
Lig. coronario
Hígado
Omento menor
Estómago
Fascia retroduodenopancreática
Páncreas A. gastroomental
derecha
Porción horizontal del duodeno
Mesocolon transverso Lig. gastrocólico
Colon transverso
Omento mayor
Fig. 113-12. Corte sagital paramediano del espacio supramesocólico.
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1360 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Esófago
Hígado
Acolamiento posterior
del fundus gástrico
Estómago
A. esplénica A. gastroomental
derecha
Fascia retropancreática
Lig. gastrocólico
Páncreas
Colon transverso
Mesocolon transverso
Omento mayor
Fig. 113-13. Corte sagital paramediano del espacio supramesocólico que pasa a la derecha de la porción abdominal del esófago.
Constitución anatómica borde superior y, luego, a la cara anterior del colon transverso.
Forma la cara anterior del delantal epiploico para continuarse
El omento mayor está constituido por dos hojas peritonea- con la hoja posterior.
les que encierran una capa adiposa. Se ha visto que representa B. Hoja posterior: a partir del borde inferior, asciende hacia la
un divertículo, la bolsa omental, de la bolsa mesogástrica que parte inferior y anterior del colon transverso. Aquí se confun-
dispone de cuatro hojas. En el adulto, los adosamientos las han de con el peritoneo visceral y, al parecer, se refleja alrededor
reducido a dos: del colon para constituir la hoja superior del mesocolon
transverso. En realidad es posible reconstituir por disección
A. Hoja anterior: prolonga hacia abajo el peritoneo gástrico. el dispositivo embrionario primitivo según el cual prolonga el
Un primer segmento, el ligamento gastrocólico, la lleva al mesogastrio posterior, pero ese decolamiento coloomen-
Lig. frenoesplénico
Lig. gastrofrénico
Diafragma
Bazo
Lig. gastroesplénico
Estómago
Lig. esplenocólico
Lig. frenocólico
Flexura cólica izquierda
Omento mayor
Colon transverso
Colon descendente
Fig. 113-14. Extremidades superior e izquierda del omento mayor.
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Formaciones peritoneales supramesocólicas del abdomen 1361
tal, que prolonga la bolsa omental hacia abajo, por lo general da, son más voluminosas; son las arterias principales del omento
no sobrepasa el colon. Es muy difícil encontrar el plano de mayor (Bouchet); descienden verticalmente y pasan delante del
separación en la cara superior del mesocolon transverso. colon transverso.
En la parte baja del omento mayor, las arterias se anastomo-
san entre sí para formar una arcada [de Barkow].
Relaciones La irrigación del omento mayor es rica e independiente. Se
El omento mayor es anterior, superficial, y está detrás de la describen, sin embargo, pequeñas anastomosis con las arteriolas
pared abdominal anterior. del colon transverso.
Ligamento gastrocólico: contiene los vasos gastroomenta-
les derechos e izquierdos anastomosados en forma término-ter- Venas
minal. Cierra el receso inferior de la bolsa omental por abajo y Su disposición reproduce la de las arterias. Drenadas por las
adelante. venas gastroomentales, son tributarias de la vena mesentérica
Omento mayor (delantal omental [epiploico]): cubre el co- superior y de la vena esplénica, pertenecientes al sistema porta
lon transverso y las asas delgadas. Desborda lateralmente hasta hepático.
el colon ascendente y descendente. Cuando es muy largo, des-
ciende hasta el pubis, delante de la cavidad pelviana. Linfáticos
Siguen a las venas y, como ellas, se dirigen a la derecha y a la
Vascularización e inervación izquierda:
Arterias – A la derecha, llegan a los nodos linfáticos de la curvatura ma-
Son las ramas omentales que provienen de las arterias gas- yor del estómago (gastroomentales derechos) y a la región
troomentales derecha e izquierda, que formaron la arcada de la subpilórica para dirigirse a los nodos celíacos y, de allí, a la
curvatura mayor del estómago (fig. 113-15). Se cuentan de cin- cisterna del quilo.
co a ocho, pero dos de ellas, una a la derecha y otra a la izquier- – A la izquierda, llegan también a los nodos celíacos, pero si-
A. gastroomental izquierda
A. esplénica R. omental
Tronco celíaco
A. hepática común
A. gastroomental derecha R. omental anterior
R. omental posterior
R. omental R. omental anterior
R. omental posterior
R. omental posterior Arco anastomótico inferior
Fig. 113-15. Vascularización del omento mayor.
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1362 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
guiendo la vena gastroomental izquierda y, luego, la vena es- reaccionar en forma de adherencias con los órganos vecinos. Su
plénica. No existen, al parecer, anastomosis con los linfáticos movilidad, longitud y elasticidad le permiten acompañar a las
del colon transverso, pero se recomienda extirpar el omento vísceras en las hernias de todos los tipos: inguinales, femorales
mayor con los cánceres del colon transverso, como se hace o diafragmáticas, lo que constituye los omentoceles.
con los del estómago.
Exploración
Nervios El omento mayor es bastante superficial como para palparlo a
Por los plexos periarteriales el omento mayor recibe nervios través de la pared abdominal, pero solo sus alteraciones patológicas
que aseguran, en particular, la sensibilidad. (tumores) son perceptibles y su rareza hace difícil su diagnóstico.
La laparoscopia puede mostrar su aspecto.
En el ser vivo Vías de abordaje
Anatomía funcional Todas las laparotomías, salvo las más altas, encuentran al
El omento mayor ejerce una acción de defensa contra las omento mayor, que está por todas partes, oculta las vísceras
agresiones intraabdominales: infecciones, perforaciones, heri- y dificulta su acceso, pero es útil para el cirujano, pues permite
das, etc. En tales casos se lo ve aglomerarse en el punto amena- obliterar ciertas perforaciones y completar tabicamientos de la
zado, tabicar las infecciones, ocluir las heridas o las perforaciones, cavidad peritoneal: peritonización.
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Intestino delgado 114
El duodeno, primera porción del intestino delgado, ha sido de- DESCRIPCIÓN
sarrollado previamente. El yeyuno y el íleon constituyen la parte
del intestino delgado comprendida entre la flexura duodenoyeyu-
nal, en su extremo proximal, y la unión ileocecal, en el extremo distal. Configuración externa
Se caracteriza esencialmente por:
El yeyuno y el íleon no se diferencian notablemente entre sí.
– Su longitud, que lo obliga a describir en la cavidad abdomi- El primero está cerca de la flexura duodenoyeyunal y el segundo,
nal numerosas sinuosidades formadas por las asas delgadas. cerca de la unión ileocecal (fig. 114-1). No existe un límite neto
– Su movilidad, gracias a la longitud de su meso, el mesente- entre ambos.
rio, que lo une a la pared posterior del abdomen. Desenrollado, se presenta como un tubo de calibre regular-
– La importancia de sus funciones digestivas, que se tra- mente decreciente, de 25 a 30 mm de diámetro en su origen y
ducen por una vascularización arterial y venosa considerable: de 15 a 20 mm en su terminación. Su longitud varía de 5,50 m a
vasos mesentéricos superiores y un gran drenaje linfático. 9 m, con un promedio de 6,60 en el adulto.
Pared abdominal
anterior
Omento mayor
(vuelto hacia arriba)
Colon transverso Flexura cólica izquierda
Colon descendente
Colon ascendente
Yeyuno e íleon
Ciego
Fig. 114-1. Yeyuno e íleon en la cavidad abdominal.
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1364 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Visto en un corte, se pueden distinguir (fig. 114-2): intestinal. Las glándulas intestinales [de Lieberkühn] se abren
entre las vellosidades y segregan el jugo intestinal.
– Un borde posterior o mesentérico. Existen numerosos elementos linfoides, sea aislados o
– Un borde anterior o libre, que no aparece sino en el intesti- agrupados en placas: nodos linfáticos agregados [placa de
no vacío. Peyer], más numerosos en la terminación del intestino delgado.
– Dos caras, cuya orientación varía según la situación del seg- La mucosa se aplica sobre una submucosa, lo bastante laxa
mento considerado. El intestino lleno es circular, visto en un como para permitir el deslizamiento de la túnica mucosa sobre
corte, y solo su borde mesentérico permanece invariable. el plano muscular que la cubre.
Túnica muscular
Variaciones
El músculo liso intestinal está formado por una capa circular
El yeyuno y el íleon son regulares en su forma, pero en su profunda y por una capa longitudinal superficial. Este músculo
borde anterior se observa, a veces, a 80 cm aproximadamente es vigoroso, tónico. Es el responsable de los movimientos peris-
de la unión ileocecal, una evaginación en forma de dedo de tálticos del intestino.
guante, el divertículo ileal. Este representa un resto del con-
ducto onfalomesentérico, que reúne en el embrión el asa in- Túnica serosa
testinal primitiva al ombligo. La frecuencia del divertículo ileal
[de Meckel], estimada en 2% por Testut, es mayor, 6 a 8% si se El peritoneo del meso intestinal, el mesenterio, se prolonga
cree a los cirujanos que lo han buscado de manera sistemática sobre las paredes intestinales, formando una capa de peritoneo
en el curso de millares de operaciones por apendicitis. Tapizado visceral que cubre su superficie.
por mucosa intestinal, el divertículo ileal puede contener placas
ectópicas de mucosa de tipo gástrico. Existe una patología del Disposición de las asas delgadas
divertículo ileal, la diverticulitis, en la que este se inflama y puede
originar oclusiones intestinales, hasta úlceras (con las hemorra- La disposición es aparentemente anárquica (figs. 114-1 y
gias y las perforaciones que las complican). 114-3). De hecho, se pueden distinguir dos grupos escalonados
de arriba hacia abajo:
Constitución anatómica A. Superior e izquierdo, con asas dispuestas horizontalmente.
El yeyuno y el íleon comprenden las tres capas comunes al B. Inferior y derecho, con asas de disposición vertical.
aparato digestivo intraabdominal: la túnica mucosa, la túnica
muscular y la túnica serosa. La primera asa yeyunal es oblicua hacia abajo y a la izquierda.
La última asa ileal (porción terminal del íleon) asciende
Túnica mucosa hacia la unión ileocecal, de abajo hacia arriba y de izquierda a
derecha.
La forma de esta túnica está marcada por numerosos pliegues
circulares [válvulas conniventes, de Kerckring], de dirección trans-
versal, con una altura de hasta 8 mm, que rodean la luz intestinal. PERITONEO. MESENTERIO
La superficie de la túnica mucosa tiene un aspecto aterciopelado
debido a las vellosidades intestinales, pequeñas salientes visibles El yeyuno y el íleon están enteramente tapizados por el pe-
con una lente, que son los órganos esenciales de la absorción ritoneo, excepto a lo largo del borde donde se sitúan sus vasos.
Cara izquierda Cara derecha
del mesenterio del mesenterio
Cara izquierda Cara derecha
del mesenterio del mesenterio
Fig. 114-2. Inclinación del intestino delgado insuflado hacia la cara izquierda del mesenterio (A. Latarjet). La cruz marca el bor-
de anterior.
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Intestino delgado 1365
– Una inserción parietal, la raíz del mesenterio.
– Una inserción intestinal.
Hígado
– Dos caras.
Raíz del mesenterio
Se extiende desde la flexura duodenoyeyunal, 3 o 4 cm a la
izquierda del plano mediano a nivel de L2, hasta la unión ileoce-
Asas cal, en la fosa ilíaca derecha. Sigue una línea de dirección general
intestinales oblicua hacia abajo y a la derecha, de unos 15 cm de longitud
(figs. 114-4 y 114-5). Esta línea se extiende desde el flanco iz-
Colon
ascendente quierdo a nivel de la 2.ª vértebra lumbar, hasta la articulación
sacroilíaca derecha. Es irregular, con dos extremidades y tres seg-
mentos intermedios.
Extremidad superior
La raíz del mesenterio rodea a la flexura duodenoyeyu-
Fig. 114-3. Tránsito de intestino delgado. Radiografía pos- nal por su lado derecho (fig. 114-6). Esta extremidad superior
teroanterior de abdomen con contraste oral. Se evidencia marca el punto donde el intestino delgado se desprende de
la disposición de las asas del intestino delgado rellenas con la pared posterior del abdomen. Queda ubicada en el lado iz-
material de contraste (bario). quierdo de L2.
Segmento superior
Este segmento es oblicuo hacia abajo y a la derecha, y se sitúa
Allí, el peritoneo constituye un meso de dos hojas, el mesente- arriba, abajo o a nivel de la porción ascendente del duodeno.
rio, que conecta el yeyuno y el íleon a la pared abdominal poste- Es bastante estrecho. En él se encuentran los vasos de las dos
rior. Este mesenterio posee: primeras asas delgadas (fig. 114-7).
A. mesentérica superior
V. mesentérica superior Mesocolon transverso
Páncreas Flexura duodenoyeyunal
Flexura cólica derecha
Colon ascendente
Mesocolon
ascendente acolado
Porción horizontal del duodeno
Flexura inferior del duodeno
Hoja derecha del mesenterio
Hoja izquierda del mesenterio
Última asa ileal Peritoneo parietal
Ciego Apéndice vermiforme
Receso ileocecal inferior A. ileocólica
Fig. 114-4. Raíz del mesenterio luego de la sección de las dos hojas peritoneales (según Paitre y cols.).
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1366 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
12.ª vértebra
torácica
1.ª vértebra lumbar
M. psoas mayor 4.ª vértebra lumbar
Fig. 114-5. Disposición general de la raíz del mesenterio (esquematizada en azul).
Segmento medio lon derecho a la pared abdominal posterior, que se efectúa des-
Es la porción prevertebral del mesenterio. Su dirección es de arriba hacia abajo (fig. 114-8). Si la coalescencia se detiene
casi vertical, se proyecta sobre la cara anterior de la 2.a, 3.a y 4.a por encima del ciego, la raíz del mesenterio rodea la base del
vértebra lumbar y cruza la cara anterior de la porción horizontal colon ascendente, dejando libre al ciego y al apéndice. Si des-
del duodeno y de la aorta. Se ensancha y contiene a la arteria ciende adosando al ciego, el mesenterio se detiene alrededor de
y a la vena mesentérica superior y a los vasos linfáticos (fig. la unión ileocecal. Entre esas dos disposiciones extremas, todos
114-7). los intermedios son posibles: en efecto, el peritoneo de esta re-
gión es muy variable (véase Ciego).
Segmento inferior
Oblicuo hacia abajo y a la derecha, se extiende desde la 5.ª Inserción intestinal
vértebra lumbar hasta la fosa ilíaca, siguiendo el trayecto de los
Es el borde visceral del mesenterio. Es mucho más largo
vasos ilíacos comunes (fig. 114-4). La raíz del mesenterio cru- que la raíz del mesenterio, puesto que sigue todas las sinuosi-
za aquí a la cara anterior de la vena cava inferior en su origen, al
dades de los 7 metros de estas porciones del intestino delgado.
uréter derecho, a los vasos ováricos o testiculares y al músculo Llegadas al contacto de la víscera, las dos hojas de peritoneo se
iliopsoas en su vaina. Este segmento es más estrecho que el pre- separan para tapizar la circunferencia:
cedente.
– La hoja superior y derecha, lo hace sin límites netos.
Extremidad inferior – La hoja inferior e izquierda marca un ángulo entrante que ex-
Su situación depende del nivel de adosamiento del mesoco- centra el asa intestinal en relación con su meso.
1 2 3
Fig. 114-6. Inserción duodenal de la raíz del mesenterio (según Turnesco). 1. La raíz pasa delante de la porción horizontal del
duodeno. 2. La raíz pasa por delante de la porción ascendente del duodeno (tipo más frecuente). 3. La raíz pasa a la izquierda
de la porción ascendente del duodeno.
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Intestino delgado 1367
Arco marginal del colon
A. mesentérica superior
A. cólica media
Extremidad superior
Arco marginal del colon del mesenterio
A. yeyunales
A. cólica derecha
Arco marginal del colon A. ileocólica
A. ileales
Área avascular
Extremidad inferior
del mesenterio A. apendicular
Fig. 114-7. Arteria mesentérica superior y sus ramas. En azul, la raíz del mesenterio.
Caras Si se despliega el mesenterio, se comprueba:
Describen circunvoluciones intraabdominales y su orienta- – Que su hoja inferior e izquierda se continúa a la izquierda con
ción escapa a toda descripción. la hoja peritoneal anterior del mesocolon descendente.
La altura del mesenterio, es decir, la distancia entre la raíz y el – Que su hoja superior y derecha se continúa a la derecha y
borde visceral, no es igual en todas partes. Es nula en sus extre- arriba con la hoja peritoneal anterior del mesocolon ascen-
mos, pero alcanza de 15 a 18 cm en la unión del tercio superior y dente. El mesenterio y el mesocolon ascendente tienen
el tercio medio del yeyuno y el íleon. un origen embriológico común, contienen vasos que vienen
Colon ascendente Colon ascendente
Raíz del
mesenterio
Raíz del
mesenterio Ciego
Ciego
Fig. 114-8. Variaciones de la terminación inferior del mesenterio (según Turnesco). A la izquierda, la terminación clásica, por
encima de la flexura ileocecal. A la derecha, la terminación alrededor de la flexura ileocecal (ciego acolado).
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1368 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
de la misma arteria, la arteria mesentérica superior, y la Relaciones
disposición embrionaria se puede reconstruir por el decola- Se describen en diferentes niveles:
miento coloparietal derecho. Esta disposición embrionaria
puede persistir después del nacimiento: es la anomalía intes- – En todo su trayecto: la arteria mesentérica superior está
tinal denominada “mesenterio común”. rodeada por un plexo nervioso muy denso, proveniente del
plexo celíaco, que se prolonga sobre todas las arterias colate-
rales. La acompañan linfáticos, que también son muy nume-
RELACIONES DEL YEYUNO, EL ÍLEON rosos, originados de los quilíferos intestinales: estos rodean la
Y EL MESENTERIO arteria.
– En su origen y detrás del páncreas:
El conjunto se encuentra enteramente en el espacio infra- – Atrás, la arteria mesentérica superior se separa de la cara
mesocólico del abdomen (fig. 114-1). Está enmarcado, tanto a anterior de la aorta, con la que forma un ángulo agudo
la derecha como a la izquierda, por el colon adosado al peritoneo
por el cual pasan la vena renal izquierda y la porción
parietal posterior por sus mesos. El mesocolon transverso, el co-
horizontal del duodeno (figs. 114-10 y 114-11). A este
lon transverso y el omento mayor están situados delante de ellos nivel, a los lados de la aorta, se originan ambas arterias re-
cuando el cuerpo se halla en posición vertical. Las asas delgadas nales.
y su meso ocupan una verdadera celda dividida en dos partes – Adelante, la arteria penetra en la región duodenopan-
por el mesenterio: la parte derecha comunica abajo con la pel- créatica, donde forma el límite izquierdo de la fascia re-
vis menor, mientras que la parte izquierda se detiene abajo en troduodenopancreática. Allí contrae relaciones venosas
la fosa ilíaca, donde se aplica sobre el mesocolon sigmoide. con la vena mesentérica superior, situada a su derecha.
Las asas delgadas, muy móviles, están sin embargo manteni- Esta recibe más arriba a la vena esplénica, que viene desde
das por la presión intraabdominal y por el tono de los músculos la izquierda y pasa delante de la arteria. Así se constituye el
de la pared abdominal. Son esas mismas presiones las que las origen de la vena porta hepática. Esta encrucijada venosa
empujan hacia los orificios de las hernias, en los cuales penetran está rodeada por cinco o seis nodos linfáticos mesentéri-
y se estrangulan con cierta frecuencia. cos superiores. Este segmento es, pues, profundo, retro-
Las asas delgadas con su meso dificultan las operaciones pancreático, de acceso difícil.
intraabdominales, ocultando los órganos posteriores hasta las – En el segmento preduodenal: la arteria emerge entre el
vísceras pelvianas. Es necesario rechazarlas o introducirlas en un borde inferior del cuello del páncreas y el proceso unciforme
saco después de haberlas exteriorizado, para desembarazarse
(fig. 114-12). Cruza enseguida la cara anterior de la porción
momentáneamente de ellas. horizontal del duodeno, bajo el peritoneo al que levanta. La
vena mesentérica superior está sobre su flanco derecho, algo
adelante. Esta raíz forma un cordón grueso, con los nervios y
VASCULARIZACIÓN DEL YEYUNO
los linfáticos, por delante del duodeno y sobre el mesenterio.
Y DEL ÍLEON. VASOS MESENTÉRICOS – En la raíz del mesenterio: la arteria es todavía fija (fig. 114-
SUPERIORES 7). Ocupa el segmento medio vertical de la raíz, verdadero
hilio mesentérico. La vena se sitúa por delante de ella.
Arteria mesentérica superior – En el mesenterio: la arteria, que ha originado numerosas
colaterales, es más pequeña y se hace móvil (fig. 114-9). A
Origen menudo es difícil identificarla entre sus colaterales ileales.
La arteria mesentérica superior se origina de la cara ante-
rior de la aorta abdominal, a 2 cm, término medio, por debajo del Distribución
tronco celíaco, a una altura algo variable (Hovelacque, Soutoul y El territorio de la arteria mesentérica superior desborda
Caix) (fig. 114-9). Las disecciones, así como las arteriografías en ampliamente al yeyuno y al íleon, puesto que irriga al duodeno-
el ser vivo (Oman), sitúan este origen entre los discos interverte- páncreas, así como al colon derecho.
brales T12, L1 y el borde superior de L2.
Desde el comienzo es una arteria voluminosa: su calibre osci-
Ramas colaterales
la entre 6 y 12 mm en el adulto.
Se distinguen las colaterales del segmento inicial, las arterias
Trayecto yeyunales e ileales, y las arterias cólicas.
Colaterales del segmento inicial. Son:
Desde su origen se dirige verticalmente hacia abajo y adelan-
te por detrás del páncreas. Luego pasa por delante de la porción – Una arteria hepática, poco frecuente. La arteria hepática
horizontal del duodeno, penetra en la raíz del mesenterio derecha puede originarse en ocasiones de la mesentérica su-
y después en el propio mesenterio, en un plano sensiblemente perior.
mediano. – La arteria pancreaticoduodenal inferior y algunas ramas
pancreáticas.
Terminación – Arterias cólicas (colon derecho, colon transverso) y la ar-
Se sitúa en pleno mesenterio en contacto con el íleon, a unos teria ileocólica, se originan del borde derecho de la arteria
80 cm de la unión ileocecal, término medio. Este punto corres- mesentérica superior. Se describen con el intestino grueso.
ponde al vértice del asa intestinal primitiva del embrión, repre- – Arterias yeyunales e ileales (Bertochi y Blanco) (fig. 114-
sentada a veces por el divertículo ileal del adulto. La arteria se 7). Se originan del borde izquierdo de la arteria. Se las distin-
divide en dos ramas ileales, derecha e izquierda. gue, de manera bastante artificial, en:
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Intestino delgado 1369
Colon transverso A. cólica media
A. de la flexura Arco marginal
cólica derecha del colon
Flexura cólica derecha
A. yeyunales
Arco anastomótico
A. mesentérica
superior Vaso recto
Duodeno
A. yeyunales
A. ileocólica
Ciego
Íleon Arco anastomótico
Vasos rectos
A. ileal
Vasos rectos
Yeyuno
Terminación de la a. Arco anastomótico
mesentérica superior
Fig. 114-9. Arteria mesentérica superior, vista de conjunto.
Tronco celíaco
Porción superior
del duodeno Aorta abdominal
V. esplénica
Mesocolon transverso
Fascia retroduodenopancreática
Cabeza del páncreas
Proceso unciforme
del páncreas V. renal izquierda
Porción horizontal
A. mesentérica superior del duodeno
Mesenterio A. mesentérica inferior
Fig. 114-10. Corte sagital mediano esquemático que pasa por la región duodenopancreática. Relaciones de la arteria mesenté-
rica superior en su origen.
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1370 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Pared abdominal gitudinales y transversales. De hecho, se debe considerar cada
A. mesentérica vaso recto como una arteria fisiológicamente terminal.
Hígado El yeyuno y el íleon están, pues, muy bien vascularizados con
superior
un amplio aparato anastomótico en el interior del mesenterio.
Solo la última asa ileal presenta un dispositivo particular, que se
describe a continuación.
Ramas terminales
Se trata de las dos últimas arterias ileales (fig. 114-16):
Aorta
abdominal A. La penúltima arteria ileal se dirige a la izquierda, cursa en el
mesenterio y se anastomosa con la colateral, inmediatamen-
te suprayacente.
B. La última arteria ileal va hacia la derecha, sigue el borde
mesentérico de la última asa ileal, hasta la unión ileocecal.
Fig. 114-11. Ecografía de abdomen. Corte sagital mediano del
hemiabdomen superior. Se visualiza el origen de la arteria me- Encuentra aquí a la rama ileal de la arteria ileocólica [ileo-
cecoapendiculocólica], con la cual se anastomosa. No hay
sentérica superior en la cara anterior de la aorta abdominal.
otro arco anastomótico a este nivel sino un arco marginal:
queda delimitada un área avascular [espacio avascular de
Treves].
– Un grupo superior, de cuatro a seis arterias originadas
antes de la entrada de la mesentérica superior en el me- Anastomosis
senterio. Están destinadas a la flexura duodenoyeyunal y a Se han visto las numerosas anastomosis de las ramas colate-
las primeras asas yeyunales. rales entre sí. Con los territorios vecinos existen:
– Un grupo inferior, de seis a ocho arterias más pequeñas
que penetran en el mesenterio para irrigar al yeyuno y al – Arriba, anastomosis con la arteria hepática por los arcos pan-
íleon restante. creaticoduodenales.
– Abajo, una anastomosis con la mesentérica inferior por el
En el mesenterio, cada una de estas arterias se anastomosa arco marginal del colon [arco de Riolano], que se encuentra
con sus vecinas, formando una sucesión de arcos de primero y a lo largo del colon transverso.
luego de segundo orden (figs. 114-13 y 114-14). En ciertos sec-
tores existe igualmente un tercero y hasta un cuarto arco.
El arco más próximo al intestino constituye el vaso paralelo, Vena mesentérica superior
origen de los vasos rectos.
Los vasos rectos nacen en forma aislada o por pares, a cada
[mesaraica mayor]
centímetro término medio (fig. 114-15). Llegado al borde in- Drena la sangre del territorio irrigado por la arteria homóni-
testinal, cada vaso recto se desliza debajo de la túnica serosa y ma: el yeyuno y el íleon, así como el duodenopáncreas y el colon
penetra en la pared intestinal para situarse en la submucosa. La derecho (figs. 114-17 y 114-18). El tronco de la vena, volumi-
circunferencia intestinal está, pues, cerrada en una pinza arterial. noso, de 15 a 20 mm de diámetro promedio, está constituido por
También se describen en la submucosa arcos anastomóticos lon- la reunión de las venas yeyunales e ileales en un punto variable
V. porta hepática
Conducto colédoco V. gástrica derecha
V. gástrica izquierda
V. pancreatoduodenal
superior posterior V. esplénica
V. mesentérica inferior
V. gastroepiploica derecha
A. mesentérica superior
Conducto colédoco
V. mesentérica superior
V. pancreatoduodenal
V. cólica derecha
Fig. 114-12. Arcadas venosas del duodeno y del páncreas (según Gregoire).
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Intestino delgado 1371
R. izquierda
R. derecha
Vaso recto
Vaso recto
Mesenterio
Arcos arteriales
Fig. 114-13. Arterias mesentéricas en el tercio superior del Fig. 114-15. Modo de división de un vaso recto del yeyuno
yeyuno. Vasos rectos voluminosos; dos arcos son visibles. y del íleon.
del eje mesentérico: en efecto, las venas siguen en su conjunto el – Venas yeyunales: estas se disponen como las arterias, con
dispositivo arterial, como en todo el sistema porta hepático: una numerosos arcos anastomóticos en el mesenterio, pero se
vena satélite por arteria. reúnen en un tronco común dirigido hacia arriba y a la de-
recha, que alcanza al eje venoso en un punto muy variable
Afluentes (Couppie), a veces al nivel de la porción horizontal del duo-
Se distinguen: deno.
– Venas cólicas: se las describe más adelante. Se nota aquí
– Venas ileales: constituyen dos grupos: la existencia de un tronco gastrocólico, grueso, que drena
A. Inferior y derecho, correspondiente a la terminación de parte de la curvatura mayor del estómago, recibiendo a las
la arteria mesentérica superior. A la derecha, la última vena venas gastroomental derecha, pancreaticoduodenal y cólica
está anastomosada con la vena ileocólica [ileocecoapen- derecha. Este tronco desemboca en el borde derecho de la
diculocólica]. Las venas de este grupo forman un grueso vena mesentérica superior, a nivel o por encima de la porción
tronco único, situado por delante de la arteria, el que reci- horizontal del duodeno.
be a la vena ileocólica. – Venas pancreáticas y pancreaticoduodenales: (véase
B. Superior e izquierdo, drena las otras asas ileales. Las Venas del duodeno y del páncreas).
venas se reúnen en un tronco intermedio que corres-
ponde a tres o cuatro venas ileales y termina en el flanco Tronco de la vena mesentérica superior
izquierdo del eje venoso. Comprende:
– Un segmento libre, en el mesenterio, que no ha recibido aún
al contingente yeyunal y que se sitúa delante de la arteria.
– Un segmento fijo, en la raíz del mesenterio, donde la vena
se inclina hacia adelante.
– Un segmento preduodenal, cubierto por el peritoneo pa-
rietal. La vena está a la derecha de la arteria mesentérica
superior.
– Un segmento retropancreático, terminal.
Terminación
El encuentro de la vena mesentérica superior con la vena
esplénica constituye la vena porta hepática. La sangre del
yeyuno y del íleon pasa en su totalidad por el hígado. La unión
venosa es retropancreática.
Es necesario insistir sobre el carácter variable del dispositivo
Fig. 114-14. Arcos en el tercio inferior del íleon; son más nu- venoso mesentérico superior, a nivel de sus afluentes yeyunales
merosos que en el yeyuno. y cólicos así como a nivel de la terminación (véase Vena porta
hepática).
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1372 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Terminación de la a.
mesentérica superior
A. ileocólica
A. apendicular
R. ileal
R. cólica
A. cecal anterior
A. cecal posterior
A. del fondo del ciego
Arco anastomótico de la porción
terminal del íleon
Fig. 114-16. Terminación de la arteria mesentérica superior y vascularización del ciego y del apéndice vermiforme.
En el ser vivo Es lo que sucede en las estenosis de la arteria mesentérica
superior o en el infarto ileomesentérico.
Los vasos mesentéricos, arterias o venas aseguran la vitalidad Los aspectos normales o patológicos de esta vascularización
de las paredes intestinales y sus funciones de secreción y de ab- pueden evidenciarse en el ser vivo por:
sorción.
Toda perturbación de esta circulación causa lesiones graves a – Arteriografía mesentérica selectiva: mediante la intro-
partir del momento en que: ducción de material de contraste en la arteria mesentérica
superior, con resultados diagnósticos más precisos que la
– Las anastomosis con los territorios vecinos estén bloqueadas aortografía.
o sean insuficientes. – Venografía mesentérica: se puede realizar en el curso de
– La circulación de retorno esté comprometida. una operación con abdomen abierto (laparotomía). La esple-
V. porta hepática
V. esplénica
V. mesentérica inferior
Porción descendente
del duodeno V. mesentérica superior
V. gastroomental derecha
V. cólica derecha
Duodeno
Tronco gastrocólico
V. cólica media
Tronco de las v. yeyunales
V. ileocólica
Tronco inferior de las v. ileales
Fig. 114-17. Vena mesentérica superior y sus afluentes principales.
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Intestino delgado 1373
V. umbilical
Ombligo del feto
A. umbilicales
Hígado
Cordón umbilical
Vesícula biliar
Placenta
V. porta hepática Estómago
V. cava inferior
Bazo
Duodeno V. esplénica
Páncreas V. gastroepiploica derecha
V. mesentérica inferior
V. mesentérica superior
Colon ascendente
Colon descendente
Ciego
Colon sigmoide
Íleon
Recto
Fig. 114-18. Sistema de la vena porta hepática.
noportografía no llena el sistema de la mesentérica supe- B. Corriente ileal terminal: drena las dos últimas asas delga-
rior salvo en casos de importante hipertensión portal. das y se sitúa alrededor de la terminación de la arteria mesen-
térica superior hasta la unión ileocecal. Los colectores van a
Se puede reconstruir quirúrgicamente una arteria mesentéri- los nodos linfáticos situados inmediatamente a la derecha de
ca superior obstruida. También es posible utilizar la vena mesen- la arteria mesentérica superior, luego a nodos que se hallan
térica superior para derivar la sangre del sistema porta hepático en el mesocolon derecho y de allí a los nodos ileocólicos.
hacia la vena cava inferior: anastomosis mesentericocava, en Con los linfáticos cólicos, esta corriente llega a la región
la hipertensión portal. subpancreática, donde vuelve a encontrar la corriente
yeyunoileal principal.
Linfáticos Estas dos corrientes son drenadas por uno o varios colecto-
Son muy numerosos y aseguran el transporte del quilo, pro- res gruesos que pasan por detrás del páncreas, acompañando
ducto de la absorción de los lípidos en las vellosidades intestina- a los vasos mesentéricos superiores, y desembocan en los no-
les (fig. 114-19). dos centrales superiores. De allí la linfa es transportada por
De una red submucosa se originan los vasos quilíferos o el tronco linfático intestinal, principal afluente de la cisterna
“venas lácteas” de Aselli (año 1626), situadas en el mesenterio. del quilo [de Pecquet].
Se distinguen dos corrientes: La importancia de estos linfáticos no es solo fisiológica. Los
nodos linfáticos suelen ser atacados por inflamaciones (adeno-
patías mesentéricas). Las adenitis del final del mesenterio pue-
A. Corriente yeyunoileal: es predominante y comparte varias
den simular una apendicitis.
estaciones de nodos linfáticos:
– Yuxtaintestinal o periférica a nivel de los arcos vascula-
res. NERVIOS DEL YEYUNO Y DEL ÍLEON
– Intermedia, situada a media altura en el mesenterio, a ni-
vel de los últimos arcos venosos. Son nervios mixtos que contienen fibras simpáticas y para-
– Central, ubicada en la raíz del mesenterio, alrededor de simpáticas. Proceden, en efecto, del plexo celíaco y de los gan-
los vasos mesentéricos superiores. glios mesentéricos. Estos están situados alrededor del origen de
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1374 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Colon transverso
V. gástrica izquierda
Páncreas V. esplénica
V. cólica derecha Nodo central superior
Corriente linfática yeyunal
Flexura cólica derecha V. mesentérica superior
Duodeno
Corriente linfática yeyunal
V. ileocólica
Nodos ileocólicos
Colon ascendente
Íleon
Ciego
Apéndice vermiforme
Fig. 114-19. Las dos corrientes linfáticas del yeyuno y del íleon (según Turnesco).
la arteria mesentérica superior. Los nervios se disponen aquí en nes duodenal, biliar y pancreática, vertidas en el duodeno. Esta
dos plexos, prearteriales y retroarteriales, ampliamente co- secreción actúa sobre el quimo, ya modificado por las digestio-
municados entre sí. nes salival y gástrica. La secreción intestinal es corrosiva para los
Muy numerosos, estos nervios forman una vaina periarterial tejidos que no están, como la mucosa intestinal, protegidos por
espesa, difícil de disociar, que envía ramos alrededor de las arte- una secreción abundante de mucus: así, la piel que rodea a una
rias en el espesor del mesenterio. fístula intestinal es digerida poco a poco si no se la protege
Se puede distinguir (André Latarjet): artificialmente.
– Una raíz de la 1.er asa delgada. Absorción intestinal
– Las raíces de las asas yeyunoileales. A nivel del yeyuno y del íleon, sobre todo del último, los pro-
– La raíz ileocecal, que contiene pequeños ganglios nerviosos. ductos de la digestión atraviesan la pared intestinal y penetran
en la circulación venosa o en la circulación linfática (lípidos).
Esta inervación asegura la sensibilidad, el control de la motri- Los productos de desecho no digeridos siguen su progresión
cidad y de las secreciones intestinales. hacia el intestino grueso. Las fermentaciones, a partir de los gér-
menes intestinales, son todavía poco intensas en el intestino del-
gado. El contenido intestinal que llega al colon es siempre muy
EN EL SER VIVO líquido y tiene relativamente poco olor.
Anatomía funcional Motricidad intestinal
La musculatura lisa, circular y longitudinal produce los
Esenciales para la digestión, como lo muestran los trastornos
movimientos peristálticos que malaxan (amasan) el quimo y lo
producidos por la resección quirúrgica de una gran parte de su
hacen progresar. Esos movimientos se propagan lentamente
longitud, el yeyuno y el íleon son a la vez órganos secretores,
de un asa delgada a otra y se intensifican cuando hay un obs-
absorbentes y motores.
táculo. Los movimientos antiperistálticos (en sentido inverso)
frenan la progresión del quimo. Todos estos movimientos son
Secreción intestinal automáticos, gobernados por los plexos nerviosos mioentéricos
Está asegurada por las glándulas propias del intestino. Su [de Auerbach], pero son controlados por el vago (parasimpático,
producto, el jugo intestinal, añade su acción a la de las secrecio- estimulador) y el simpático (inhibidor).
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Intestino delgado 1375
Exploración
A través de la pared abdominal
En este nivel, el yeyuno y el íleon se pueden percibir cuan- Colon
do están distendidos e incluso es posible verlos. Cuando están ascendente
distendidos, se contraen vigorosamente (ondas peristálticas).
La palpación puede percibir los tumores y la percusión confirma
una distensión gaseosa. La adiposidad de la pared abdominal Íleon
puede dificultar esta exploración. Las asas delgadas en posición terminal
pelviana son accesibles al tacto vaginal o al tacto rectal.
Laparoscopia Ciego
Después de la inyección de gas en la cavidad peritoneal y por
intermedio de un tubo óptico, pueden verse las asas delgadas,
aunque el omento mayor y el colon transverso pueden dificultar
esta exploración.
Radiología Fig. 114-21. Tránsito de intestino delgado. Radiografía pos-
Permite seguir el tránsito baritado, es decir, la progresión teroanterior de la región ileocecal con contraste oral. Se evi-
de una masa radiopaca ingerida y que ha recorrido el estómago dencian la porción terminal del íleon, el ciego y el inicio del
y el duodeno. Este examen dura varias horas, pues el tránsito es colon ascendente, rellenos con material de contraste (bario).
lento: comienza algunos minutos después de la ingestión de ba-
rio para prolongarse durante 5 o 6 horas. Es útil seguir la progre-
sión en la radioscopia: esta resulta más lenta cuanto más se aleja
en el íleon. La radiografía objetiva las imágenes más demostra-
tivas. A menudo es difícil descubrirlas, debido a la superposición Las últimas asas ileales pueden ser inyectadas a contraco-
de las asas delgadas (figs. 114-20 y 114-21). rriente, a partir del intestino grueso, por enema baritado, pues
Las imágenes normales muestran una sucesión de líneas el orificio ileal del ciego [válvula ileocecal] no es continente.
superpuestas: los pliegues circulares, cuyo conjunto está ani- Las asas yeyunoileales también pueden visualizarse a través
mado por movimientos peristálticos con zonas alternativamente de la tomografía computarizada con contraste de bario en
dilatadas y estrechadas. su interior, lo que permite determinar la relación con los órganos
Los datos que proporciona la radiología tienen un gran valor que las rodean (fig. 114-22).
semiológico en todas las enfermedades del intestino delgado.
Asimismo, se puede utilizar el tránsito del intestino delgado con Endoscopia
fines de diagnóstico no concernientes al propio intestino: por La parte superior del yeyuno es accesible al fibroscopio de
ejemplo, diagnóstico entre ascitis y quiste de ovario. visión directa.
Estómago
Hígado Asas intestinales Pared abdominal
M. glúteo
Duodeno Coxal
mayor
Yeyuno
Colon
ascendente
Íleon
Ciego
M. psoas mayor Sacro M. ilíaco
Fig. 114-20. Tránsito de intestino delgado. Radiografía pos- Fig. 114-22. Tomografía computarizada de pelvis con con-
teroanterior de abdomen con contraste oral. Se evidencia la traste oral y endovenoso (doble contraste), corte horizontal.
disposición de las asas del intestino delgado rellenas con ma- El doble contraste permite diferenciar e identificar las estruc-
terial de contraste (bario). turas pertenecientes al tubo digestivo y al sistema vascular.
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1376 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Abordaje quirúrgico La longitud, la movilidad y la rica vascularización del
yeyuno y del íleon permiten utilizar un fragmento trasplantado a
La situación del intestino delgado permite abordarlo por otro punto del abdomen; estas son las ileoplastias destinadas
todas las incisiones de laparotomía. A través de una incisión exi- a reemplazar el estómago extirpado totalmente, o a agrandar
gua, es posible desenvolver la totalidad del intestino delgado a la vejiga o a reemplazar un uréter, etc. Por un asa montada en
menos que este sea adherente en otro punto del abdomen. forma de Y se puede drenar hacia el intestino la bilis o el jugo
La longitud del yeyuno y del íleon permite resecar hasta pancreático, en caso de obliteración de sus conductos excreto-
2 m sin que se produzcan trastornos digestivos graves. Esta re- res, o asegurar una derivación hacia el intestino delgado a partir
sección puede ser necesaria en casos de tumor, de inflamación de otra víscera.
extensa o gangrena debida a estrangulación por una brida o de La cirugía del intestino delgado es diversa por sus innumera-
un saco de hernia estrangulada, por ejemplo. bles posibilidades.
Véase Caso clínico: Isquemia intestinal
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Intestino grueso 115
GENERALIDADES – El colon transverso, que llega a la parte superior e iz-
quierda del abdomen.
El intestino grueso es la porción del tubo digestivo que – La flexura cólica izquierda (esplénica), angulación del
continúa al íleon. Se extiende desde el orificio ileal [válvula ileo- colon que se encuentra por debajo del bazo entre el colon
cecal] hasta el ano (donde se abre al exterior). La disposición que transverso y el colon descendente.
adopta el intestino grueso en la cavidad abdominal se denomina – El colon descendente, vertical hasta la cresta ilíaca, inter-
marco colónico (fig. 115-1). puesto entre la flexura cólica izquierda y el colon sigmoide.
El intestino grueso está dividido en varios segmentos que – El colon sigmoideo, segmento terminal del colon, está
son: situado por encima de la línea arqueada de la pelvis. Abajo
se continúa, a la altura de S3, con el recto.
1. El ciego, situado por debajo del orificio ileal, junto con el 3. El recto, que se extiende desde el colon sigmoide, a unos 13
apéndice vermiforme. a 15 cm del ano (a la altura de la tercera vértebra sacra), hasta
2. Luego, el colon con sus distintas porciones: la flexura perineal, a 3 cm de la piel y por delante del cóccix,
– El colon ascendente, que se dirige hacia la cara visceral en donde se continúa con el canal anal.
del hígado y se continúa con la flexura cólica derecha. 4. El canal anal, última porción del intestino grueso, que co-
– La flexura cólica derecha (hepática), entre el colon as- mienza con las columnas anales a nivel de la unión anorrectal
cendente y el colon transverso. y, luego de un trayecto de 3 o 4 cm, termina en el ano.
Pared abdominal
anterior
Omento mayor (vuelto hacia arriba)
Colon transverso Flexura cólica izquierda
Colon descendente
Colon ascendente
Yeyuno e íleon
Ciego
Fig. 115-1. Yeyuno e íleon en la cavidad abdominal.
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1378 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
En el intestino grueso, el peritoneo se dispone en forma Haustras [abollonaduras]
variable: el ciego y el apéndice vermiforme, el colon transverso Las haustras del colon son dilataciones de la pared en forma
y el colon sigmoide son libres, con un meso y una envoltura de saco, que se encuentran situadas entre dos pliegues semilu-
peritoneal completa. El colon ascendente y el colon descenden- nares, que forman sus límites. Las haustras se interponen entre
te están adosados a la pared posterior del abdomen. El recto las tenias, como si estas últimas fruncieran el intestino grueso.
dispone de un revestimiento peritoneal incompleto. Las haustras están mucho más desarrolladas a nivel del ciego y
A esta división topográfica y peritoneal se le puede oponer del colon sigmoide y son más numerosas en el colon transverso.
otra división basada en la embriología, la vascularización, la fi-
siología, hasta la clínica y la cirugía. Se distinguen así: Apéndices omentales
– El colon derecho, que comprende: el ciego, el colon ascen- Los apéndices omentales son pequeñas masas adiposas que
dente, la flexura cólica derecha y la mitad derecha del colon se desarrollan a lo largo del colon, con una presentación más o
transverso. Está irrigado por la arteria mesentérica supe- menos pediculada, cubiertos por el peritoneo. Se disponen so-
rior. Esta porción del colon generalmente se encuentra dis- bre la tenia libre y la tenia omental. Más adelante se verá la dis-
tendida por gas y en ella se produce gran parte de la reabsor- posición topográfica y, sobre todo, las relaciones vasculares.
ción del agua del bolo fecal.
– El colon izquierdo, que comprende: la mitad izquierda del
colon transverso, la flexura cólica izquierda, el colon des-
Constitución anatómica
cendente y el colon sigmoide. Está irrigado por la arteria Se observan tres capas.
mesentérica inferior. Es más estrecho y se encarga de la
evacuación del bolo fecal, más pastoso y homogéneo a este Mucosa
nivel. Es bastante gruesa, presenta pliegues longitudinales y trans-
versales. Forma espolones en la unión de los relieves: correspon-
El intestino grueso mide en su totalidad de 1,60 a 1,80 m den a las tenias, los pliegues semilunares y las haustras obser-
en el adulto. Su diámetro disminuye en forma progresiva desde vadas en la cara externa, pero no existen pliegues circulares ni
el ciego hasta el colon sigmoide. A nivel del recto presenta una vellosidades. En la mucosa se observan células caliciformes y
dilatación, la ampolla rectal, y luego vuelve a estrecharse a ni- glándulas que segregan esencialmente mucus.
vel del canal anal.
Las variaciones se estudiarán para cada segmento, pero el Muscular
colon en su totalidad puede ser:
Constituida por una capa longitudinal, externa, agrupada
– Alargado: es el dolicocolon. en tres tenias y una capa circular, interna, cuyos engrosamien-
– Ensanchado: es el megacolon. tos producen los pliegues semilunares del colon. La capa
muscular es bastante delgada y frágil.
Estas dos malformaciones están en general asociadas: el me-
gadolicocolon. Serosa
El peritoneo se adhiere a los planos musculares, de los que
está separado, sin embargo, por los vasos y los apéndices omen-
Configuración externa tales. Para cada segmento del intestino grueso adopta una dis-
Al abrir el abdomen, el intestino grueso se diferencia del posición característica.
intestino delgado por su diámetro mayor, así como por la pre-
sencia de tenias, haustras y apéndices omentales del colon.
Vascularización
Tenias del colon [cintillas longitudinales Circulación arterial y venosa
del colon] Son dependientes de los vasos mesentéricos, superiores
Las tenias están formadas por la concentración de las fibras para el “colon derecho” e inferiores para el “colon izquierdo”. Su
musculares longitudinales del colon, agrupadas en tres bandeletas, distribución se estudiará con cada segmento.
siguiendo el eje mayor del intestino. Miden de 8 a 15 mm de ancho. En conjunto, esta vascularización es menos rica que la del
Comienzan en la base del apéndice vermiforme, sobre la pared del yeyuno y el íleon. Existe, tanto para las arterias como para las
ciego, en número de tres; desde aquí divergen hacia el colon ascen- venas, un arco anastomótico marginal, único, cerca del intes-
dente: una anterior, la tenia libre, la más ancha; dos posteriores: tino, al que le envía vasos rectos. Estos últimos están más aparta-
una posterolateral, la tenia omental y una posteromedial, la tenia dos y son más finos que en el intestino delgado.
mesocólica, con una ligera modificación para el colon transverso, En la pared, los vasos rectos que le llegan rodean el intestino
donde la tenia libre pasa a ser anteroinferior, mientras que la tenia grueso y se anastomosan a nivel de su borde libre. Los vasos más
omental se hace posterosuperior y la tenia mesocólica, posteroinfe- cortos, más numerosos que los precedentes, terminan en su cara
rior. En el colon descendente adoptan la misma disposición que en mesocólica. Este dispositivo, valedero para las arterias y las venas,
el ascendente. Las tenias desaparecen a nivel del recto. varía según los segmentos cólicos que se consideran. Algunos,
Estas tenias representan la zona más gruesa de la pared có- como las flexuras cólicas y el colon sigmoide, se benefician con
lica, donde se agrupan las fibras musculares de la capa longitu- una vascularización más abundante.
dinal. Proporcionan un buen punto de apoyo para las suturas Se notará que la circulación venosa del colon pertenece al
quirúrgicas. sistema de la vena porta hepática.
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Intestino grueso 1379
Linfáticos Flexura cólica Colon Flexura cólica
Los linfáticos del colon se pueden dividir en dos grandes derecha transverso izquierda
corrientes linfáticas: derecha e izquierda. Los vasos linfáticos
originados en las paredes cólicas encuentran estaciones de no-
dos linfáticos cólicos derecho, medio e izquierdo y nodos para-
cólicos, antes de llegar a los grupos de nodos linfáticos situados
a lo largo del recorrido de las dos venas mesentéricas, superior
e inferior. Las dos corrientes linfáticas, derecha e izquierda, se re-
únen a nivel del grupo central superior, situado alrededor del
origen de la vena porta hepática.
Inervación
Es doble, con un sistema intrínseco y un sistema extrín-
seco.
Sistema nervioso intrínseco Colon Colon
ascendente descendente
Se encuentran aquí las porciones correspondientes del ple-
xo entérico, que forman parte del sistema nervioso entérico,
constituido por:
– El plexo submucoso [de Meissner], que tiene sobre todo
Ciego Colon sigmoide
funciones sensitivas, está ubicado en la submucosa, entre la
capa muscular y la capa muscular de la mucosa.
– El plexo mientérico [de Auerbach], que es principalmente Fig. 115-2. Colon por enema con técnica de doble contraste.
motor (dirige el peristaltismo intestinal), se encuentra entre Se visualiza el marco colónico, sus porciones y sus ángulos
la capa muscular longitudinal y la capa muscular circular. desde el ciego hasta el colon sigmoide.
– El plexo subseroso, situado de modo más superficial, cu-
bierto por el peritoneo.
Estos plexos no tienen la misma densidad en todos los seg- Enema baritado
mentos del colon. Llena el intestino grueso por vía retrógrada, llega fácilmente
al ciego y puede franquear el orificio ileal. Muestra los contor-
Sistema nervioso extrínseco nos de la luz intestinal con sus muescas características (haustras
Los nervios del intestino grueso acompañan a las arterias. y pliegues semilunares), que traducen el peristaltismo intestinal.
Se pueden radiografiar: en el curso o al final de la evacuación,
Contienen fibras parasimpáticas, que vienen del plexo celía-
co y activan el peristaltismo, y fibras simpáticas que inhiben luego de la insuflación de aire (doble contraste).
las contracciones intestinales. Estas fibras simpáticas provienen
también del plexo celíaco y son reforzadas por fibras provenien- Endoscopia
tes del tronco simpático lumbar, sobre todo a la izquierda: plexo Durante mucho tiempo sus posibilidades han estado limitadas
mesentérico inferior. al recto y al colon sigmoide bajo: rectoscopia y rectosigmoidos-
copia. Desde 1969 se utiliza un tubo óptico flexible (fibroscopio)
que, introduciéndolo por el ano, puede ser conducido hasta el
Exploración en el ser vivo ciego. Se practica así la colonoscopia, que se puede realizar en el
Cada segmento del intestino grueso dispone de medios de curso de una intervención quirúrgica (laparotomía) o fuera de ella.
exploración que le son propios, pero el conjunto del colon se Proporciona precisiones sobre los procesos patológicos localizados
puede examinar en el ser vivo por la radiología y por la endos- y difusos, por ejemplo: poliposis colónica, rectocolitis hemorrágica.
copia.
A partir de aquí se presentan en forma sucesiva, para su des-
Radiología cripción con mayor detalle, las distintas porciones del intestino
grueso:
La sustancia radiopaca (con bario) se puede ingerir o admi-
nistrar por enema (fig. 115-2). – El ciego, con su apéndice vermiforme.
– El colon, con sus distintas porciones.
Comida baritada – El recto y el canal anal.
Llega al ciego 6 horas después de su ingestión. Progresa
con lentitud y las imágenes que proporciona se vuelven cada
vez más fragmentarias. Solo el ciego, el apéndice vermifor- CIEGO Y APÉNDICE VERMIFORME
me y el colon ascendente pueden realmente visualizarse bien
con ella. El ciego es la porción del intestino grueso situada por debajo
del orificio ileal. Su descripción es inseparable de la del apéndi-
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1380 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
A. ileocólica
Nodo linfático
ileocólico
Íleon
Nodo linfático apendicular
Mesoapéndice
A. apendicular
Ciego
Nodo linfático prececal
Apéndice vermiforme
Fig. 115-3. Ciego, apéndice vermiforme y su meso con la terminación del íleon.
ce vermiforme, al cual prolonga, y cuya inflamación frecuente – Mediales, dirigidos en sentido transversal hacia el plano me-
(apendicitis) confiere a este conjunto, cecoapéndice, un interés diano.
práctico considerable (fig. 115-3). – Ascendentes, que son: mediales por debajo o detrás de la úl-
Situación. El cecoapéndice es un órgano de la fosa ilíaca tima asa ileal, o bien laterocecales, o posteriores retrocecales
derecha, pero esto depende de la rotación del asa intestinal. (figs. 115-4, 115-5 y 115-11).
Esta puede detenerse en su camino y existen así ciegos izquier- El apéndice vermiforme obedece a las mismas variaciones
dos (raros), epigástricos o subhepáticos. A veces el descenso pro- de situación que el ciego, sobre el cual se implanta. Esta implan-
gresa más: el ciego es entonces pelviano. tación se produce en el mismo lugar con respecto al orificio ileal.
Descripción Configuración interna
Reproduce a la inversa su configuración externa (figs. 115-6
Configuración externa
y 115-7). En ella se observan dos orificios: ileal y apendicular.
Ciego
Está orientado de arriba hacia abajo, de atrás hacia adelante y Orificio ileal
de lateral a medial. Se continúa por arriba con el colon ascenden- El orificio ileal está bordeado por la papila ileal [válvula
te. El íleon se implanta en ángulo recto sobre su cara medial. ileocecal o de Bauhin]. Es una saliente de la mucosa y las capas
En el embrión, el ciego tiene la forma de un embudo, pro-
musculares, que rodea el orificio ileal, al que le constituye un
longado abajo por el apéndice vermiforme. El crecimiento lo
esfínter. Es una formación oblonga compuesta por dos labios
hace oblicuo hacia medial, lo que lleva la implantación apen-
superpuestos, uno superior y otro inferior; ambos bordes li-
dicular hacia su cara inferomedial. Desde esta implantación
parten las tres tenias, con dirección longitudinal, que van a si- bres rodean el orificio ileal, por sus extremidades anterior y
posterior, que se unen para dar origen al frenillo del orificio
tuarse: una adelante, la más ancha, la tenia libre, y las otras dos
posteriormente. Entre las tenias se ubican las haustras; la más ileal. Este último, en forma de hendidura, está orientado hacia
importante es inferolateral y constituye el fondo del ciego. abajo y a la derecha. Aplicándose uno contra el otro, los dos la-
En el ser vivo, el ciego está lleno de materia fecal líquida o bios se oponen al reflujo del contenido cecal hacia el íleon. Pero
de gases, que es necesario exprimir hacia arriba, mediante com- esta “barrera de los boticarios” (creían que aquí se detenían los
presión, para que se aplaste. enemas) no es hermética. El reflujo ileocecal es frecuente y no
es patológico. La papila ileal está constituida por una verdadera
Apéndice vermiforme [vermicular o cecal] invaginación en el ciego de las túnicas mucosa y muscular circu-
lar de la porción terminal del íleon.
El apéndice vermiforme es tubular y flexuoso, implantado
en la parte inferior y medial del ciego, a unos 2 o 3 cm por debajo
del orificio ileal. Mide unos 9 cm de longitud y termina en una Orificio del apéndice vermiforme
extremidad redondeada. En relación con el ciego, se distinguen Está a 2 o 3 cm por debajo del orificio ileal, algo hacia atrás,
apéndices: circunscrito por las tres tenias. Un pliegue mucoso en el orificio
del apéndice vermiforme: la válvula apendicular [válvula de
– Descendentes, oblicuos abajo y medialmente, que es la dis- Gerlach], no impide que el contenido cecal penetre en la luz del
posición más común. apéndice vermiforme.
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Intestino grueso 1381
A. ileocólica
R. cólica
A. cecal anterior
R. ileal
A. cecal posterior
A. apendicular
Fig. 115-4. Arterias del ciego y del apéndice vermiforme, vista anterior.
Constitución anatómica Peritoneo cecal
Las paredes del ciego y del apéndice vermiforme tienen El ciego está así enteramente peritonizado, contenido en el
la misma estructura que el conjunto del intestino grueso, pero peritoneo originado en el mesenterio. El ciego está “libre” en
en la túnica submucosa del apéndice vermiforme se encuentran la cavidad peritoneal. La hoja anterior asciende sobre el colon
importantes formaciones linfoideas, verdaderos folículos que ascendente y desciende para rodear el fondo del ciego. En sen-
permiten comparar el apéndice con las tonsilas palatinas. Se tra- tido medial, se prolonga por la hoja anterior del mesenterio.
ta de un aparato de defensa contra las infecciones. En todo caso, La hoja posterior, unida a la precedente alrededor del fondo
este aparato suele ser defectuoso, si se juzga por la frecuencia de cecal y en su cara lateral, se refleja en el límite superior del órga-
la apendicitis. no y se vuelve peritoneo parietal de la región inguinal derecha,
formando el receso retrocecal. Esta línea de reflexión puede ser
el eje del vólvulo del ciego (retorcimiento que causa obstruc-
Peritoneo ción). Numerosas variaciones alteran esta disposición habitual
El peritoneo de esta porción, en el embrión, pertenece al del peritoneo:
“mesenterio común”. A nivel del colon derecho el meso se
adosa de arriba hacia abajo. Este adosamiento se detiene a la – Adosamiento completo del ciego.
altura del ciego siguiendo la línea de terminación del mesen- – Persistencia del mesenterio común y conservación de la mo-
terio. vilidad total del colon derecho.
A. cecal anterior Orificio ileal
R. cólica
A. ileocólica Íleon
A. apendicular
A. cecal posterior
A. del fondo del ciego
R. ileal Ciego
Apéndice vermiforme
Fig. 115-6. Corte vertical de la terminación del íleon y del
Fig. 115-5. Arterias del ciego y del apéndice vermiforme, ciego (según Kostanecki). Las flechas indican la marcha del
vista posterior. contenido intestinal.
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1382 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Colon ascendente
Última asa ileal
Orificio ileal
Válvula apendicular
Orificio del apéndice vermiforme
Apéndice vermiforme
Vasos ilíacos
Pared abdominal reclinada
Fig. 115-7. Orificios del ciego, luego de la abertura de la pared anterior.
– Persistencia de bridas posteriores, con gran frecuencia dos, Relaciones del ciego y de la base del apéndice
que limitan el receso retrocecal.
Adelante
– Formación de bridas ileocecales o mesentericocecales con
armazón vascular. Se encuentra la pared abdominal anterolateral derecha
con (figs. 115-9 y 115-10):
Peritoneo apendicular
– La piel.
Forma el mesoapéndice, subtendido por los vasos apendi- – El tejido subcutáneo, con el panículo adiposo [fascia de
culares que pasan posteriores al íleon (fig. 115-8). Este mesoa- Camper], a menudo abundante en el adulto, y la capa mem-
péndice rodea el apéndice vermiforme. Las dos hojas corres- branosa [fascia de Scarpa], más profunda.
pondientes del ciego y del íleon se reúnen en torno a los vasos – El plano muscular, con sus tres capas superpuestas: múscu-
donde se constituye el borde libre del meso. Este contiene toda lo oblicuo externo representado por su aponeurosis, con
la raíz apendicular con la arteria del fondo del ciego (véase fibras oblicuas hacia abajo y medialmente; el músculo obli-
Vascularización). cuo interno, con sus fibras irradiadas desde la cresta ilíaca; y
el músculo transverso del abdomen, con sus fibras mus-
culares de dirección transversal, cubierto en su cara profunda
Relaciones
por la fascia transversalis.
Se estudian de manera sucesiva las relaciones del ciego con
la base del apéndice vermiforme consideradas en posición nor- Estos planos son recorridos por las ramas anteriores del ner-
mal, y las relaciones de la punta del apéndice según las diversas vio subcostal y los nervios iliohipogástrico e ilioinguinal.
posiciones de este. Las aponeurosis de los músculos se reúnen en el borde lateral
Ciego Ciego Ciego
Íleon Íleon
Íleon
Mesoapéndice Mesoapéndice
Mesoapéndice
Apéndice vermiforme Apéndice vermiforme
Apéndice vermiforme
Fosa ilíaca Fosa ilíaca Fosa ilíaca
Fig. 115-8. Disposiciones del peritoneo apendicular. De izquierda a derecha, el apéndice vermiforme está cada vez más fijado a
la fosa ilíaca.
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Intestino grueso 1383
M. recto del abdomen
M. oblicuo externo del abdomen
M. oblicuo interno del abdomen
M. transverso del abdomen
Ciego Surco paracólico derecho
Receso retrocecal
N. cutáneo femoral lateral
Tejido adiposo
extraperitoneal Cresta ilíaca
M. ilíaco
Vasos testiculares
u ováricos N. femoral
Vasos ilíacos externos M. psoas mayor
Fascia ilíaca
M. glúteos
Fig. 115-9. Corte horizontal de la fosa ilíaca derecha.
de la vaina del recto del abdomen, dentro de la cual transcu- Medialmente
rre la arteria epigástrica inferior. El cecoapéndice está flanqueado por la última asa ileal que
Por último, el tejido adiposo del espacio extraperitoneal sirve de referencia para identificar el ángulo ileocecal. Más allá
y el peritoneo parietal anterior. En la cavidad peritoneal, el se encuentra el conjunto de las asas delgadas, el colon sigmoi-
omento mayor oculta, a veces, al ciego. En el niño, el colon de y la parte alta de la cavidad pelviana. Esta se halla bordeada
sigmoide también puede pasar por delante del ciego. por el músculo psoas mayor y los vasos ilíacos, ocultos por el
M. transverso M. ilíaco
M. oblicuo interno Colon ascendente
M. oblicuo externo Ciego
Fascia ilíaca Intestino delgado
Cresta ilíaca
Orificio ileal
Porción terminal del íleon
Orificio del apéndice vermiforme
Apéndice vermiforme
A. testicular y n. genitofemoral
A. ilíaca externa
V. ilíaca externa
Conducto deferente
A. umbilical, porción obliterada
Plexo venoso vesical
A. obturatriz
N. obturador
M. glúteos M. psoas mayor
Cara glútea
N. femoral
Fosa ilíaca
Cabeza del fémur
Ilion
Espacio subfacial
Fig. 115-10. Corte coronal del abdomen que pasa por la fosa ilíaca derecha, segmento posterior del corte.
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1384 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
peritoneo parietal, bajo el cual transita medialmente el uréter en relación con los anexos derechos, ovario y trompa uterina, en
derecho. el femenino.
Lateralmente Apéndice medial
Hacia afuera, se encuentra la pared abdominal lateral. Está oculto entre las asas delgadas, por delante del promontorio.
Abajo Apéndice ascendente
El fondo del ciego se apoya sobre el espacio que determina Puede ser:
la unión de la pared abdominal y de la región inguinal; corres-
ponde al ligamento inguinal, sobremontado medialmente por – Medial: subileal y submesentérico.
el anillo profundo del conducto inguinal y el espacio re- – Lateral: en el surco paracólico, contra la pared cecal.
troinguinal [de Bogros], limitado adelante por la fascia trans- – Posterior, retrocecal: entre el ciego, luego el colon ascen-
versalis, atrás por el peritoneo y abajo por la fascia ilíaca. dente y la pared posterior de la fosa ilíaca (tejido extraperito-
neal de la región lumbar).
Atrás
El receso retrocecal y el peritoneo parietal separan al cie- Vascularización e inervación
go de la fosa ilíaca derecha, con el tejido extraperitoneal, la
fascia ilíaca, el músculo iliopsoas y los nervios contenidos en su Arterias
vaina: el cutáneo femoral lateral, lateralmente, y el nervio femo- Provienen de la arteria mesentérica superior, por interme-
ral, medialmente. dio de la arteria ileocólica [ileocecoapendiculocólica], última
rama derecha e inferior de la arteria mesentérica superior (figs.
Relaciones de la punta del apéndice vermiforme 115-3 a 115-5). Está situada en la raíz del mesenterio y sirve de
según su posición límite derecho al área avascular del mesenterio [espacio avascu-
Las diversas posiciones y las relaciones correspondientes son lar de Treves]. La arteria ileocólica se dirige hacia abajo y a la
necesarias para la comprensión de numerosos aspectos ana- derecha y origina las siguientes ramas:
tomoclínicos de la sintomatología de la apendicitis y para los
buenos resultados de la cirugía del apéndice. – Arterias cecales: en número de dos, la arteria cecal ante-
rior y la arteria cecal posterior, cuyas expansiones cubren
las dos caras principales del ciego. Suele existir, además, una
Apéndice descendente
arteria recurrente del fondo del ciego procedente de la
Puede ser (fig. 115-11): arteria apendicular.
– Arteria apendicular: transcurre detrás de la terminación del
– Ilíaco: situado entre las asas delgadas medialmente y abajo íleon, penetra en el mesoapéndice y termina en la punta del
del ciego, aplicado sobre los vasos ilíacos externos. Es su posi- apéndice vermiforme. Puede originarse de una de las arte-
ción más frecuente. rias cecales. La arteria apendicular se encuentra alojada
– Pelviano: por debajo del límite de la pelvis, en contacto con el en el borde libre del mesoapéndice, hasta las cercanías de
recto por atrás y con la vejiga por adelante, en el sexo masculino; la punta del apéndice, donde es subperitoneal. Proporciona
varias ramas al apéndice vermiforme; las primeras son más
largas, y a medida que se acerca a la punta, sus colaterales son
más cortas. La arteria se aplica al apéndice antes de llegar a la
punta. Puede ligarse a su entrada en el mesoapéndice. Las
ramas terminales de estas arterias forman redes submucosas,
pero están débilmente anastomosadas entre sí, a la inversa de
lo que ocurre con las arterias del yeyuno y del íleon.
– Rama ileal: se dirige a la izquierda en el meso y asegura la irriga-
ción de la última porción del íleon. Se anastomosa con la rama
Retroileal derecha de la terminación de la arteria mesentérica superior.
Retrocecal
Medial Venas
Su disposición sigue a la de las arterias (fig. 115-3). Son dre-
Posición más frecuente
nadas por la vena ileocólica, tributaria de la vena mesentérica
superior.
Laterocecal Linfáticos
Subcecal Pelviano A partir de los conductos linfáticos parietales existen dos es-
taciones de nodos (figs. 114-19 y 115-3):
Fig. 115-11. Posiciones del apéndice vermiforme en relación – Proximal: yuxtavisceral, con nodos prececales y retroce-
con el ciego. cales y nodos linfáticos apendiculares, en contacto de los
vasos correspondientes.
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Intestino grueso 1385
– Mesentéricos: la región ileocecal es drenada por un conjun-
Colon
to de cuatro a seis nodos linfáticos ileocólicos. Se encuen- transverso
tran situados en el mesenterio y en el comienzo del mesoco-
lon ascendente, arriba y medialmente al ángulo ileocecal. A
menudo sufren inflamaciones: adenitis mesentéricas.
De allí, las vías linfáticas alcanzan la corriente mesentérica Colon
superior principal y siguen con ella hacia el grupo central su- ascendente
perior.
Apéndice
vermiforme
Nervios
Provienen del plexo celíaco por intermedio del plexo me-
sentérico superior. Los filetes nerviosos siguen a las arterias,
alrededor de las cuales forman plexos densos. Terminan en los Ciego Íleon
planos musculares del ciego y del apéndice vermiforme en un
plexo intramural que funciona como centro motor ileocecal au-
tónomo.
En el ser vivo
Anatomía funcional
Fig. 115-12. Colon por enema con técnica de doble contras-
Ciego
te, que permite ver el colon ascendente, el ciego –radiopaco
Es un reservorio donde el bolo fecal se detiene y se espesa por la presencia del contraste baritado– y el apéndice vermi-
por la reabsorción del agua. Por sus contracciones, el ciego ex- forme.
pulsa al bolo fecal hacia el colon ascendente, mientras que la
papila ileal se opone al reflujo ileal. Un aumento de la presión en
el ciego, como la producida por la oclusión del intestino grueso,
fuerza el pasaje retrógrado a través del orificio ileal. El conteni-
do del ciego, que es todavía rico en fermentos proteolíticos, es – Mediante comida baritada, 6 horas después de su inges-
irritante para los tegumentos cuando se aboca el ciego a la piel: tión. Gracias a esta se pueden reconocer: el ciego, la porción
cecostomía. terminal del íleon y a veces el apéndice vermiforme. Permite
estudiar el llenado del ciego, sus contornos y su sensibilidad a
Apéndice vermiforme la compresión.
La pared del apéndice tiene una estructura similar a la del res-
to del intestino grueso. El abundante tejido linfoideo, ubicado
en la submucosa, abomba la mucosa y disminuye el diámetro
de la luz apendicular. La secreción mucosa es espesa y se consti-
tuye en un reservorio de bacterias cólicas, necesarias para algu-
nos procesos digestivos en otras especies. Sin que se lo pueda
considerar formalmente como un órgano rudimentario en el ser
humano, se puede extirpar el apéndice vermiforme sin in- Colon
convenientes para la digestión. ascendente
Exploración in vivo
Exploración clínica
El examen de la región inguinal derecha permite palpar
el ciego y, a veces, el apéndice vermiforme profundamente en Íleon
terminal
la fosa ilíaca. Se describe el punto de Mac Burney, que se en-
cuentra en la unión del tercio lateral con el tercio medio de la
línea que une el ombligo con la espina ilíaca anterior y su- Ciego
perior. Es en este punto donde la presión se hace dolorosa en
caso de inflamación. Este punto correspondería a la proyección
de la base del apéndice vermiforme. La zona de hiperestesia
cutánea de la apendicitis se ubica en la zona cutánea parietal
paraumbilical derecha.
Exploración radiológica Fig. 115-13. Colon por enema con técnica de doble contras-
te, que permite ver –resaltadas por el material de contraste–
Esta porción del intestino grueso se puede estudiar (figs. las paredes del ciego.
115-12 y 115-13):
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1386 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
– Mediante enema baritado, el ciego es el último en llenarse suele observarse una rotación incompleta. Cuando el ciego es
y se nota con precisión su forma, así como su situación en subhepático, no hay colon ascendente ni flexura cólica derecha,
relación con el marco colónico. pero si existe exceso de rotación y ciego pelviano, el colon ascen-
dente es más largo.
Endoscopia
El fibroscopio puede introducirse a través del ano, hasta el Configuración interna y estructura
ciego. No ofrecen ningún detalle particular. Este segmento es, sin
embargo, menos ancho que el ciego, pero en el ser vivo está
Abordaje quirúrgico distendido por gas.
Es factible a través de la pared abdominal anterior, sea por
una incisión limitada para el abordaje y la ablación del apéndice Peritoneo
vermiforme, por incisión de Mac Burney, por disociación de los Depende del “mesenterio común” que se adosa a la derecha
planos musculares, o por un abordaje amplio sobre el colon de- de la raíz del mesenterio hasta la raíz del mesocolon transverso
recho: hemicolectomía derecha por tumor, por vía mediana o por arriba.
paramediana derecha. El colon ascendente y la vertiente derecha de la flexu-
Este abordaje derecho, en lo posible, debe respetar la inerva- ra cólica derecha están, pues, adosados al peritoneo parietal
ción motora de los músculos anchos del abdomen. posterior, el plano de adosamiento de la fascia retrocólica as-
cendente [fascia de Toldt II] se prolonga por detrás del colon
ascendente. Está cubierto por el peritoneo que, de abajo hacia
COLON arriba, viene de la raíz del mesenterio y luego, del borde lateral
del duodeno.
Se describirán a continuación las distintas porciones del co-
Lateralmente al colon, el peritoneo se refleja sobre la pared
lon: colon ascendente, flexura cólica derecha, colon trans-
lateral del abdomen y forma el surco paracólico derecho [ca-
verso, flexura cólica izquierda, colon descendente y colon
nal parietocólico].
sigmoide; los vasos cólicos, los vasos mesentéricos inferiores y
La vertiente izquierda de la flexura cólica derecha está
la anatomía funcional del colon.
rodeada por el peritoneo del mesocolon transverso, muy corta a
este nivel. El peritoneo está aquí reforzado por ligamentos, ves-
Colon ascendente y flexura cólica tigios de la prolongación lateral derecha del omento mayor, y
que son:
derecha
Forman la parte fija del colon derecho, interpuesta entre – El ligamento hepatocólico [cisticoduodenocólico].
el ciego y el colon transverso (figs. 115-1 y 115-2). Esta fijeza – El ligamento frenocólico derecho. Este es fibroso, en aba-
está asegurada: por el adosamiento de la fascia retrocólica as- nico y bastante potente. Fija la flexura cólica derecha al dia-
cendente y por los ligamentos que suspenden la flexura cólica fragma, hacia arriba y lateralmente.
derecha, en particular por el ligamento frenocólico derecho.
Relaciones
Descripción Colon ascendente
Configuración externa Es posterior y fijo (fig. 115-14). Sus relaciones son:
Colon ascendente. Está dirigido hacia arriba y atrás.
Continúa al ciego y en él se vuelven a encontrar las tres tenias – Posterior. Ocupa la fosa ilíaca derecha; luego, por encima
descritas en el ciego, con las haustras. Mide de 12 a 15 cm de de la cresta ilíaca, la región lateral del abdomen. Se relacio-
longitud. na por detrás con la parte inferior del riñón derecho, del que
Flexura cólica derecha [ángulo hepático del colon]. Está está separado por la fascia de coalescencia, que forma una
ubicada por debajo del hígado, aplicada contra la pared abdo- hoja delgada que no protege al colon de una herida en el
minal posterior, de la que se separa para prolongarse por el colon curso de una nefrectomía derecha complicada. En la región
transverso. Su forma es variable. En general posee: lateral del abdomen, el tejido adiposo separa lateralmen-
te al colon de los planos musculares posterolaterales.
– Una vertiente posterior, derecha, ascendente. – Anterior. Las asas delgadas y el omento mayor separan al
– Un codo o flexura, por lo común, cóncavo hacia abajo. colon ascendente de la pared abdominal anterolateral a nivel
– Una vertiente anterior, izquierda. de la región lateral.
– Lateral. El colon está seguido por el surco paracólico dere-
La flexura que reúne las dos vertientes puede ser: aguda, cho.
recta u obtusa. La flexura aguda es la habitual, de modo que el – Medial. La gran cavidad peritoneal ocupada por las asas
segmento inicial del colon transverso desciende por delante del delgadas se aplica por delante del mesocolon ascendente
colon ascendente. La tenia posterolateral se hace aquí postero- adosado. Este puede, como el colon, estar separado del pla-
superior y la tenia anterior se hace anteroinferior: el colon está no posterior, lo que constituye la disposición del mesenterio
“torcido” a nivel de la flexura cólica derecha. común. Esta separación coloparietal lleva consigo a los va-
Variaciones. Son frecuentes y obedecen a los vicios de ro- sos cólicos derechos y descubre la parte medial de la región
tación del asa intestinal. Además de la ausencia de rotación que lumbar derecha, sobre la cual se apoyan la fascia retrocólica
deja todo el conjunto a la izquierda del plano mediano, rara, ascendente, la extremidad inferior del riñón y el uréter dere-
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Intestino grueso 1387
Conducto colédoco
Cabeza del páncreas Porción descendente del duodeno
Peritoneo parietal posterior
Colon ascendente
Aorta abdominal
V. cava inferior Fascia retrocólica ascendente
Surco paracólico derecho
Riñón derecho
Uréter
Fig. 115-14. Corte horizontal del abdomen, lado derecho, región posterior.
cho, los vasos testiculares u ováricos y, arriba, la flexura inferior – Lateral. El surco paracólico derecho está coronado por la
del duodeno. cara visceral del hígado y por la inserción inferior derecha del
diafragma.
Flexura cólica derecha – Medial. Se encuentra en contacto prácticamente con la por-
Es aún más profunda que el segmento precedente, pero su ción descendente del duodeno.
vertiente izquierda se acerca a la pared anterior (figs. 115-15 y – Adelante. Se relaciona con la pared abdominal anterior y
115-16). Se relaciona: con el extremo anterior de la 10.ª y de la 11.ª costilla, con las
asas delgadas y la parte correspondiente de la cara visceral
– Atrás. La fascia retrocólica ascendente la separa de la celda del hígado.
renal derecha.
– Arriba. La cara visceral del hígado se aplica sobre ella, la que Como el colon ascendente, la flexura cólica derecha pue-
recibe su impresión, y entre ambas se esboza a veces una ad- de ser separada de los planos posteriores, pero para separarla es
herencia, el ligamento hepatocólico. necesario añadir la sección del ligamento frenocólico al deco-
– Abajo. El ángulo medial de abertura de la flexura cólica dere- lamiento parietal.
cha está ocupado por asas delgadas.
Flexura superior del duodeno
Hígado Porción superior del duodeno
Riñón Píloro
Porción descendente del duodeno
Acolamiento renocólico
Lig. duodenocólico
Lig. frenocólico
Colon transverso
Omento mayor
Fascia retrocólica
ascendente Flexura cólica derecha llevada
hacia abajo y medialmente
Colon ascendente
Intestino delgado
Fig. 115-15. Ligamento frenocólico derecho.
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1388 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Colon transverso
Flexura
cólica derecha
Arco marginal del colon
Colon ascendente A. cólica media
A. mesentérica superior
A. cólica derecha
Vaso recto A. ileocólica
A. de la flexura cólica derecha
Fig. 115-16. Vascularización de la flexura cólica derecha y de la porción derecha del colon transverso.
Vascularización e inervación – Con las arterias ileales a tavés de la arteria ileocólica.
– Con la arteria mesentérica inferior, por intermedio de la arte-
Arterias
ria cólica media, a través del arco marginal del colon trans-
Provienen de la arteria mesentérica superior y transcurren verso [arcada de Riolano].
por el mesocolon adosado a la pared posterior. Son las arterias
cólicas derechas: dos son constantes, la rama cólica de la arte-
Venas
ria ileocólica y la arteria cólica media, y una que puede faltar:
la arteria cólica derecha. Su disposición está calcada sobre la de las arterias (fig. 115-
18). Son tributarias de la vena mesentérica superior. Se notará
– Rama cólica de la arteria ileocólica [cólica inferior dere- la existencia de dos corrientes principales:
cha]. Se comporta como un vaso marginal que sigue el lado
medial del colon ascendente, al cual envía sus ramas. Se anas- – Cólica, por la vena ileocólica.
tomosa con la arteria cólica derecha (cuando existe) o bien – Cólica derecha, donde la vena se une a la vena gastroepi-
con una rama descendente de la arteria cólica media. ploica derecha y forma el tronco venoso gastrocólico [de
– Arteria cólica derecha (fig. 115-16). Se origina a partir de Henle].
la arteria mesentérica superior, es una arteria inconstante
que puede nacer proximal a la ileocólica o de un tronco co- Linfáticos
mún con esta última. Se dirige en sentido transversal en el Se encuentran aquí (fig. 114-19):
mesocolon hacia el colon ascendente y cruza por adelante al
uréter y a los vasos testiculares u ováricos. Se divide en dos – Una estación de nodos linfáticos paracólicos.
ramas: la rama superior, arteria de la flexura cólica dere- – Vasos linfáticos que siguen a las venas, con nodos cólicos
cha (ángulo cólico derecho) [de Gregoire], que llega a la derechos y cólicos medios.
flexura cólica derecha y asciende para anastomosarse con la – Una estación en nodos linfáticos del grupo central superior
rama derecha de la arteria cólica media. La rama inferior se de los nodos mesentéricos superiores, que desembocan en el
separa de la flexura derecha para anastomosarse con la rama tronco linfático intestinal, retropancreático.
cólica de la ileocólica. Los linfáticos del colon derecho están situados en el mesoco-
– Arteria cólica media. Se origina del tronco de la arteria me- lon, anastomosados entre sí, lo que justifica la hemicolectomía
sentérica superior proximalmente a la cólica derecha, por derecha con resección amplia del mesocolon en caso de cáncer
encima del proceso unciforme del páncreas, pasa delante de de cualquiera de sus segmentos: ciego, colon ascendente, flexu-
la vena, queda cubierta por el peritoneo de la porción adosada ra cólica derecha.
del mesocolon transverso, delante de la porción descenden-
te, y se dirige hacia arriba y a la derecha. Se divide en dos ra- Nervios
mas: la rama derecha que se anastomosa con la arteria del Los plexos periarteriales proporcionan la inervación simpática
ángulo cólico derecho; y la rama izquierda, que se separa
y parasimpática.
de la flexura derecha para vascularizar el colon transverso y se
anastomosa con la arteria cólica izquierda a través de la arteria
marginal.
En el ser vivo
El colon ascendente es, pues, un segmento cuya vasculari- Exploración
zación es bastante insuficiente, situado entre dos zonas más fa- Exploración clínica. Profundos y ocultos, el colon ascen-
vorecidas (el ciego y la flexura cólica derecha), pero se beneficia dente y la flexura cólica derecha no escapan, sin embargo, a la
por anastomosis: palpación del flanco derecho, pero el diagnóstico de las lesiones
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Intestino grueso 1389
que se desarrollan allí es difícil a causa de la superposición del Flexura cólica
colon, del riñón derecho, de la vesícula biliar y hasta del hígado, derecha
sin olvidar el segmento derecho del colon transverso que cae
por adelante.
Radiología y endoscopia. No tienen nada de particular. La
comida baritada no proporciona datos a este nivel. Debe hacerse
enema baritado, con técnica de doble contraste (fig. 115-17).
Acceso quirúrgico
Todas las incisiones oblicuas, longitudinales o transversales,
extendidas desde el hipocondrio hasta la región inguinal o del
flanco a la línea media son valederas. La laparotomía media debe Colon
Colon transverso
ser amplia para llegar fácilmente al conjunto de estos segmentos
cólicos. ascendente
Colon transverso
Es la parte más larga y más móvil del intestino grueso, inter-
puesta entre la flexura cólica derecha y la flexura cólica izquier-
da, unida a la pared posterior del abdomen por el mesocolon
transverso (figs. 115-1 y 115-2). El colon transverso es un
segmento particular del intestino grueso por su meso, por su
vascularización, que proviene de las dos arterias y tributaria de
las venas mesentéricas, y por pertenecer a la vez al “colon dere-
cho” y al “colon izquierdo”, sin que exista límite neto entre ambas Fig. 115-17. Colon por enema con técnica de doble contraste,
porciones. Anatomistas y cirujanos tienden a llevar este límite ha- que muestra la flexura colónica derecha (hepática del colon).
cia la izquierda; por lo tanto, se aumenta la extensión del colon
derecho.
Descripción en una sola fila. El calibre del colon transverso va disminuyen-
do de manera progresiva de la derecha a la izquierda. La longi-
Configuración externa
tud de este segmento cólico es muy variable.
Dirección. Es muy variable. En el conjunto, el colon trans-
verso describe un arco cóncavo hacia atrás, tanto que sus dos Configuración interna y constitución anatómica
extremos o flexuras están aplicados hacia atrás, mientras que
la convexidad cólica está en contacto con la pared abdominal No ofrece nada de particular con respecto a los otros seg-
mentos cólicos.
anterior. Este arco es igualmente cóncavo hacia arriba en la es-
tación de pie, con una parte media que puede descender muy
abajo. Peritoneo
Según los casos, el colon transverso adopta, como se pue- Su disposición es compleja, puesto que el colon transverso
de observar en las radiografías, la forma de una U, de una V o de dispone:
una W, hasta de una cuerda tendida en diagonal de la flexura
cólica derecha a la flexura cólica izquierda (lo que es raro). – Del mesocolon transverso que le pertenece y por el que
División. Desde la flexura cólica derecha hasta la izquierda, transcurren sus vasos.
se pueden distinguir: – De conexiones gástricas por el ligamento gastrocólico.
– De una voluminosa prolongación inferior, el omento mayor.
– Un segmento derecho, dirigido hacia abajo, adelante y me- En realidad, el ligamento gastrocólico y el omento mayor
dialmente, con un meso corto, por lo tanto relativamente fijo, dependen de la bolsa omental, que se desarrolla detrás y
que ocupa la parte baja del hipocondrio derecho. debajo del estómago. Los adosamientos la solidarizan en for-
– Un segmento medio, transversal, largo y móvil, que fran- ma secundaria con el colon transverso, tanto que los va-
quea el plano mediano. sos contenidos en esas dos formaciones no irrigan al colon
– Un segmento izquierdo, oblicuo hacia arriba, a la izquierda transverso.
y atrás, situado en el hipocondrio izquierdo y cada vez menos
móvil a medida que se acerca a la flexura cólica izquierda Mesocolon transverso
(fig. 115-18). Oblicuo de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba en sen-
tido transversal (figs. 115-19 y 115-20). De arriba hacia abajo y
Aspecto. El colon transverso se reconoce por la inserción de atrás hacia adelante en sentido anteroposterior, se describen
del omento mayor en su borde anteroinferior. Las tenias son: una raíz, dos hojas y dos caras.
una anteroinferior, la tenia libre, y dos posteriores: mesocólica Raíz del mesocolon transverso. Comienza en la cara an-
y omental, y entre todas ellas presenta las haustras. Los apén- terior de la extremidad inferior del riñón derecho, cruza la cara
dices omentales son bastante numerosos y están dispuestos anterior de la porción descendente del duodeno y luego de la
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1390 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Receso pleural
costodiafragmático
Bazo
Lig. gastroesplénico
Estómago
Cúpula diafragmática
izquierda
Lig. frenocólico
Costilla seccionada
Omento mayor
Mesocolon transverso Colon descendente
Fig. 115-18. Relaciones superiores de la porción izquierda del colon transverso.
cabeza del páncreas, para seguir el borde inferior del cuerpo del atento de una figura coronal y de dos cortes sagitales permite com-
páncreas, pasando por encima de la flexura duodenoyeyunal, y prender esta compleja disposición (figs. 115-21 y 115-22):
terminar delante de la parte media del riñón izquierdo, cercana a
su extremidad superior. A. Hoja inferior. Una vez desprendida de la pared, esta hoja
Hojas peritoneales del mesocolon transverso. La raíz está se dirige hacia abajo y adelante, forma la cara inferior del
constituida por dos hojas peritoneales que le llegan de la pared pos- mesocolon transverso y llega al borde mesocólico del colon.
terior, una superior y otra inferior. Son diferentes entre sí. El estudio Tapiza su cara inferior y asciende a su cara anterior. Aquí, por
A. hepática propia Aorta
en la raíz hepática A. gástrica izquierda
A. esplénica
Flexura superior
del duodeno Páncreas (cuerpo)
Mesocolon transverso
Porción descendente
del duodeno
Cabeza del páncreas Flexura duodenoyeyunal
Mesocolon transverso Yeyuno
Colon ascendente
Proceso unciforme Mesenterio
V. mesentérica superior A. mesentérica superior
Fig. 115-19. Duodeno, vista anterior, en sus relaciones con el peritoneo y con el mesocolon transverso.
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Intestino grueso 1391
Páncreas
Duodeno
Colon
descendente
Colon ascendente
Mesocolon Mesenterio
transverso
Fig. 115-20. Raíz del mesocolon transverso (según Turnesco).
su adosamiento omental, se continúa con la hoja posterior – A la izquierda de la inserción del ligamento gastrocólico,
del omento mayor: se continúa con la hoja posterior de la bolsa omental,
separada de la pared; esta hoja se dirige hacia abajo y
– A la derecha de la arteria mesentérica superior, proviene adelante; en contacto de la hoja inferior, ambas contienen
del peritoneo posterior, representado por la fascia retro- los vasos cólicos. Esta hoja llega al borde mesocólico del
cólica ascendente, adosada delante de la celda renal y del colon transverso, que es posterior e inferior y asciende por
duodeno. la cara posterior de este. Debido al adosamiento epiploico,
– A la izquierda de la arteria mesentérica superior, procede asciende hacia el estómago y constituye la hoja posterior
del peritoneo suprayacente a la raíz del mesenterio que del ligamento gastrocólico.
tapiza la porción horizontal del duodeno.
Así constituido, el mesocolon transverso tiene la forma de
– A la izquierda de la flexura duodenoyeyunal, proviene de un abanico cuyo borde intestinal es mucho más largo que la raíz,
la fascia retrocólica descendente acolada al peritoneo pa- abanico que forma un tabique entre ambos espacios del abdo-
rietal posterior.
men (supramesocólico e inframesocólico).
B. Hoja superior. Sus orígenes son: Caras del mesocolon transverso. Se distinguen dos:
– A la derecha de la inserción del ligamento gastrocólico,
proviene del peritoneo que tapiza la mitad superior de la A. Cara inferior: visible cuando se levanta el colon transverso
porción descendente del duodeno y procede de la cara y el omento mayor, cubre la mayor parte del duodeno, una
visceral del hígado. parte del páncreas y las asas delgadas.
Lig. falciforme
Lig. coronario
Hígado
Omento menor
Estómago
Fascia retroduodenopancreática
Páncreas A. gastroomental
derecha
Porción horizontal del duodeno
Mesocolon transverso Lig. gastrocólico
Colon transverso
Omento mayor
Fig. 115-21. Corte sagital paramediano del espacio supramesocólico.
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1392 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Esófago
Hígado
Acolamiento posterior
del fundus gástrico
Estómago
A. esplénica A. gastroomental
derecha
Fascia retropancreática
Lig. gastrocólico
Páncreas
Colon transverso
Mesocolon transverso
Omento mayor
Fig. 115-22. Corte sagital paramediano del espacio supramesocólico que pasa a la derecha de la porción abdominal del esófago.
B. Cara superior: no es visible al abrir el abdomen sino en su constitutivas hace que el colon transverso entre en contacto
parte derecha subhepática. A la izquierda de la inserción del con todas las partes de esta pared: epigastrio, hipocondrios dere-
ligamento gastrocólico, forma el piso de la porción retrogás- cho e izquierdo, receso subfrénico izquierdo, hipogastrio y hasta
trica de la bolsa omental, se relaciona con la cara posterior las fosas ilíacas, proyectadas en las regiones inguinales.
del estómago y es necesario hundir el ligamento gastrocólico
para exponerla. Superiores
En el espacio supramesocólico se pueden distinguir dos par-
Ligamento gastrocólico tes:
Ha sido descrito con el estómago. Se extiende desde la cur-
vatura gástrica mayor hasta el borde superior del colon transver- A. Una parte derecha. Corresponde al receso subhepático
so. Contiene los vasos gastroomentales. Las dos hojas que lo con:
constituyen provienen de cada pared del estómago: – La cara visceral del hígado.
– La cara inferior de la vesícula biliar con el ligamento he-
– La hoja anterior pasa delante del colon transverso y forma la patocólico, a la cual se adhiere en caso de colecistitis.
hoja anterior del omento mayor. – La raíz hepática y la porción superior del duodeno, ocultas
– La hoja posterior se reúne con la hoja superior del mesoco- por el colon transverso en el decúbito dorsal.
lon transverso (véase antes). B. Una parte izquierda. En ella, el colon transverso es solidario
con la curvatura mayor del estómago. Se relaciona por de-
Omento mayor trás con la bolsa omental y más a la izquierda con la celda
esplénica, con el bazo. En el decúbito dorsal, el hemicolon
Ya se ha descrito. Pertenece, como el precedente, a otra for-
transverso izquierdo puede ascender hasta alcanzar la cúpula
mación embriológica diferente del colon transverso y su meso,
diafragmática.
pero desde el punto de vista práctico el omento mayor es soli-
dario con el colon transverso, lo sigue en sus desplazamientos y,
si es posible separarlos (decolamiento coloomental), la disección
Inferiores
es delicada. El colon transverso no está peritonizado en la tota- El espacio inframesocólico está cubierto de arriba hacia
lidad de su circunferencia. Tres formaciones con dos hojas se in- abajo y de atrás hacia adelante por el mesocolon transverso con
sertan en él: el mesocolon transverso por atrás; el ligamento el colon y por el omento mayor.
gastrocólico por arriba y el omento mayor por abajo. Estas relaciones son en realidad posteroinferiores:
Relaciones – Arriba, con la región duodenopancreática inframesocólica, la
flexura duodenoyeyunal y los vasos mesentéricos superiores.
Anteriores – En el medio, las asas delgadas llenan la cavidad peritoneal.
El colon transverso está detrás de la pared abdominal ante- – Abajo, y según la longitud del colon transverso y de su meso,
rior. Su forma muy variable, su situación, diferente según la posi- el colon sigmoide hasta la vejiga. Esta disposición explica que el
ción del cuerpo; la localización media o izquierda de sus partes colon transverso y el omento mayor sean los primeros que se
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Intestino grueso 1393
descubren al abrir el abdomen debajo del ombligo (laparo- Linfáticos
tomía infraumbilical), incluso cuando la incisión se extiende En las paredes del colon transverso se pueden encontrar pe-
algo por encima de él y dificulten la exposición no solo de los queños nodos linfáticos (epicólicos) en relación con los apéndi-
órganos profundos sino también de las asas delgadas. ces omentales. A lo largo del borde mesocólico del colon trans-
verso se ubican los nodos paracólicos. A partir de estos, son
Vascularización e inervación posibles tres vías linfáticas (fig. 115-23):
Arterias – Vía derecha, que sigue a los nodos cólicos derechos y lle-
Provienen de las arterias cólicas derecha, media e izquierda ga al grupo central superior, acompañando los vasos me-
(fig. 115-16). Esta vascularización depende de las dos arterias sentéricos superiores.
mesentéricas superior e inferior. – Vía media, que recorre los nodos cólicos medios para dre-
Arteria cólica derecha. Cuando está presente, proporciona nar en los nodos centrales superiores.
su rama superior, la arteria de la flexura cólica derecha, que – Vía izquierda, que desde los nodos paracólicos izquier-
llega al colon transverso. Esta arteria transcurre en el mesoco- dos se dirige hacia los nodos centrales superiores del gru-
lon transverso a 1 cm promedio de su borde cólico y sigue las po mesentérico superior.
sinuosidades del intestino, al cual proporciona vasos rectos. Se
anastomosa con la rama derecha de la arteria cólica media y con- Nervios
tribuye a formar el arco marginal del colon. Siguen a la distribución arterial.
Arteria cólica media. Se origina de la arteria mesentérica
superior, asciende en el mesocolon transverso y se bifurca en
En el ser vivo
ramas: derecha e izquierda. Estas constituyen a menudo verda-
deros pilares vasculares en el mesocolon. Cuando esta arteria es Exploración
voluminosa, modifica el aspecto del arco marginal del colon Exploración clínica. Se ha visto que el colon transverso
[de Riolano]. puede ocupar posiciones variables en el abdomen. Como con-
Arteria cólica izquierda. Rama de la arteria mesentérica tenido de hernias diafragmáticas, puede penetrar en el tórax.
inferior, termina en la vecindad de la flexura cólica izquierda. Da Su posición anterior permite percibir su distensión o sus tumores
una rama derecha, que penetra en el mesocolon transverso, por palpación.
sigue el borde posterior del colon y se anastomosa con la rama Exploración radiológica. El enema baritado muestra per-
izquierda de la arteria cólica media. fectamente el colon transverso. Sus extremidades, al superpo-
Arco marginal del colon [de Riolano]. En su aspecto clási- nerse con los elementos adyacentes, colon ascendente o des-
co, forma una vía arterial larga, paralela al borde mesocólico del cendente, son a veces difíciles de distinguir. También se lo puede
colon transverso, desde la flexura cólica derecha hasta la flexura observar en la tomografía axial computarizada (fig. 115-24).
cólica izquierda. El mesocolon transverso aparece entonces
sin grandes vasos que lo recorran en su parte media (avascular), Abordaje quirúrgico
disposición favorable a las anastomosis gastroyeyunales trans- La longitud del mesocolon permite utilizar el colon trans-
mesocólicas.
verso como un trasplante, pero esta facilidad técnica puede ser
Se deben conocer las variaciones de este arco vascular: a veces contrabalanceada por una vascularización arterial y ve-
puede faltar; puede estar reemplazado por dos amplias on- nosa precaria.
dulaciones arteriales que unen las arterias cólicas derecha e iz-
quierda con la rama correspondiente de división de la arteria
cólica media. El mesocolon transverso se halla entonces muy Flexura cólica izquierda
vascularizado. El arco puede ser doble entre la cólica media y
la izquierda. Se denomina también flexura esplénica por su relación con
En la práctica, el cirujano que interviene sobre el colon trans- el bazo.
verso o su meso debe estudiar siempre con sumo cuidado su Se distingue de los segmentos vecinos:
disposición. El valor funcional del arco marginal del colon se
ha estudiado y discutido en cuanto a las posibilidades de revas- – Por su forma, dado que presenta un acodamiento agudo.
cularización cólica izquierda después de la ligadura de la arte- – Por su situación por debajo de la cúpula diafragmática iz-
ria mesentérica inferior. Este punto se estudiará más adelante, quierda.
junto con esta arteria. – Por su fijeza, ya que es un segmento suspendido y adosado.
Se notará que el colon transverso no recibe ramas de las – Por su vascularización, que es relativamente abundante.
arterias gastroomentales que, sin embargo, se encuentran
muy próximas. Descripción
Configuración externa
Venas Se ubica en el hipocondrio izquierdo y se proyecta por delan-
Existe una vena por arteria con: te de la 8.a costilla, en un plano que corresponde por atrás a las
vértebras torácicas 11.a y 12.a (fig. 115-25).
– Venas derechas. Tributarias de la vena mesentérica superior La flexura cólica izquierda está configurada en ángulo
por intermedio del tronco gastrocólico. agudo, con una “vertiente transversa” o derecha y una “vertien-
– Venas izquierdas. Las tributarias de la vena mesentérica in- te descendente” o izquierda, que son prácticamente paralelas
ferior se hallan a la izquierda de la flexura duodenoyeyunal. entre sí.
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1394 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Colon transverso V. porta hepática Páncreas seccionado
Mesocolon transverso
V. mesentérica inferior
Colon ascendente Flexura duodenoyeyunal
Corriente cólica derecha Corriente cólica izquierda
Corriente entérica A. mesentérica superior
Fig. 115-23. Nodos centrales superiores en el recién nacido. No han sido representados en su totalidad con el fin de evidenciar
la convergencia de las corrientes linfáticas que terminan en ellos.
Es una flexura con dirección sagital, de tal modo que la vertien- Medios de fijación
te transversa está situada por delante de la vertiente descendente. Además del adosamiento posterior de la fascia retrocólica
El calibre cólico ha disminuido. A su nivel, el bolo fecal está descendente (véase más adelante), la flexura cólica izquier-
constituido, es pastoso y tiene poco gas. da está fijada:
– Por la prolongación del ligamento gastrocólico o ligamento
esplenomesocólico [de Buy], que es bastante laxo.
Colon transverso
Vena cava inferior – Por el ligamento frenocólico izquierdo (sustentaculum lienis),
Aorta sostén del bazo. Este representa el vestigio de la prolongación
izquierda de la bolsa omental. Es triangular, con un vértice fi-
Riñón jado al diafragma, lateral al riñón izquierdo, una base ama-
izquierdo
rrada al colon, un borde lateral, aferente al diafragma y un
borde anteromedial prolongado hacia el omento mayor. Este
ligamento contiene fibras elásticas. Es resistente y se opone
Hígado firmemente al descenso de la flexura cólica izquierda.
Peritoneo
La flexura cólica izquierda está adosada atrás por la fas-
cia retrocólica descendente [fascia de Toldt III] (fig. 115-26).
No hay peritoneo detrás de la flexura, sino solo adelante. La ver-
Riñón Vértebra tiente derecha de la flexura penetra en el mesocolon transverso,
derecho lumbar donde adquiere algo de movilidad.
Fig. 115-24. Tomografía computarizada, corte horizontal Relaciones
del abdomen, con contraste por vía oral. Se identifica, en el La flexura cólica izquierda está situada alta, aproximada-
sector anterior y medial, el colon transverso; se observa la mente dos espacios intercostales más alta que la flexura cólica
hiperdensidad debida al material de contraste y la hipodensi- derecha (fig. 115-25). Es también más lateral, puesto que está
dad por la presencia de aire colónico. situada lateralmente al riñón izquierdo (Rouvière). Está oculta
atrás y en sentido lateral por la pared torácica.
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Intestino grueso 1395
Diafragma
Lóbulo izquierdo
del hígado
Bazo
Estómago
Flexura cólica izquierda
Colon transverso Lig. frenocólico izquierdo
Colon descendente
Omento mayor
Pared lateral izquierda
del abdomen
Fig. 115- 25. Flexura cólica izquierda, in situ. La pared abdominal ha sido incidida y el colgajo, rebatido hacia arriba. Dos sepa-
radores levantan fuertemente el borde izquierdo del hemitórax.
Anteriores Abajo
La flexura cólica izquierda se encuentra oculta, primero La flexura es solidaria con el mesocolon izquierdo que contie-
por el borde condral y la porción anterior de la cúpula diafragmá- ne su raíz y se relaciona con las asas delgadas.
tica izquierda, luego por el cuerpo del estómago y el ligamento
gastroesplénico, y el omento mayor. Vascularización e inervación
Arterias
Superiores
Provienen de las dos ramas de división de la arteria cólica
La flexura cólica izquierda cierra, abajo, la celda esplénica izquierda, rama de la arteria mesentérica inferior (figs. 115-27
y de este modo marca su impresión sobre la extremidad inferior y 115-29). La rama ascendente, destinada al colon transverso,
del bazo, que se apoya sobre ella, así como sobre el ligamento y la rama inferior, destinada al colon descendente, están reuni-
frenocólico izquierdo. das por una o dos hileras de arcos anastomóticos, de donde par-
ten los vasos rectos que se dirigen a la flexura cólica izquierda.
Mediales El sistema arterial de esta porción del colon está reforzado.
La flexura cólica izquierda se relaciona con el colon trans-
verso y, más atrás, con el riñón izquierdo y la glándula suprarrenal Venas
izquierda (fig. 115-26). Satélites de las arterias, se reúnen en un tronco corto que ter-
mina en la vena mesentérica inferior.
Laterales
Aquí se esboza el surco paracólico izquierdo, que separa la Linfáticos
flexura cólica izquierda del diafragma. Más allá se encuentra A partir de los nodos linfáticos epicólicos y los nodos lin-
el receso costodiafragmático de la pleura, luego la pared costoin- fáticos paracólicos se constituyen dos corrientes linfáticas:
tercostal.
– Una corriente inferior, que sigue a la arteria cólica izquierda
Posteriores y alcanza de abajo hacia arriba los nodos linfáticos situados
Se establecen igualmente con el diafragma, el receso pleu- contra la arteria mesentérica inferior.
ral costodiafragmático y la pared torácica. Su fijeza hace difícil – Una corriente superior, que acompaña a la vena mesenté-
el ascenso de la flexura cólica izquierda en las hernias diafrag- rica inferior y se ubica por detrás del páncreas. Esta vía llega
máticas. directamente a los nodos regionales situados detrás de la ca-
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1396 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Lig. pancreatoesplénico
Glándula suprarrenal izquierda Cara anterior del riñón
A. esplénica
Páncreas
Sección del Lig. frenocólico
mesocolon transverso izquierdo
Extremidad inferior Flexura cólica
del riñón izquierdo izquierda
Riñón
Fig. 115-26. Disposición del peritoneo y de los mesos por delante del riñón izquierdo.
beza del páncreas, los nodos pancreaticoduodenales. Esta rosos ramos originados del tronco simpático lumbar izquierdo.
corriente no se comunica con los linfáticos esplénicos ni con Los nervios siguen, como en otros sectores, a las arterias.
los gastroomentales izquierdos.
En el ser vivo
Nervios Exploración
Provienen del plexo mesentérico inferior, al que llegan nume- Clínica. La flexura cólica izquierda suele estar demasiado
Flexura cólica izquierda
Arco vascular
Colon transverso Colon descendente
Arco marginal del colon
Flexura duodenoyeyunal
A. cólica media
A. mesentérica superior A. cólica izquierda
A. mesentérica inferior
Fig. 115-27. Vascularización de la flexura cólica izquierda y de la parte superior del colon descendente.
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Intestino grueso 1397
profunda y oculta como para palparla. Crea una pequeña zona
de sonoridad posterolateral debajo de la matidez esplénica.
Radiología y endoscopia. La orientación sagital de las dos
ramas de la flexura cólica izquierda exige incidencias especiales
Flexura para mostrar sus contornos (fig. 115-28). Estas dificultades ra-
cólica izq. diológicas proporcionan interés a la colonoscopia, susceptible
de explorar la mucosa y capaz de franquear el ángulo agudo allí
existente.
Colon
transverso Abordaje quirúrgico
Prácticamente nunca es un abordaje aislado, sino que se tra-
Colon ta de una acción de conjunto sobre el colon izquierdo. Es ne-
ascendente
cesario un abordaje amplio para ver y liberar la flexura cólica
izquierda, seccionar el ligamento frenocólico y decolar su fascia
de coalescencia. Se debe evitar la flexura cólica izquierda en el
acceso al riñón o a la glándula suprarrenal izquierda, al simpático
lumbar o al nervio esplácnico lumbar izquierdo, por vía lumbar
alta.
Fig. 115-28. Colon por enema con técnica de doble contras- Colon descendente
te, donde se visualiza la flexura colónica izquierda (espléni- Corresponde al segmento de colon interpuesto entre la flexu-
ca del colon). Se evidencia la relación que se establece con la ra cólica izquierda y el colon sigmoide. El colon descendente se
silueta esplénica. extiende desde la primera hasta la abertura superior de la pelvis
del lado izquierdo.
Hígado
Bazo
Estómago A. gástrica izquierda
A. suprarrenal superior
A. hepática
A. esplénica
Páncreas Glándula suprarrenal izquierda
A. cólica media proveniente de la a. esplénica
A. suprarrenal media
A. mesentérica superior
V. renal izquierda
Aorta abdominal
Riñón izquierdo
A. testicular u ovárica
A. mesentérica inferior
Uréter
Tronco común de la a. rectal
superior y de la a. sigmoidea inferior
A. ilíaca común izquierda
Tronco de las a. sigmoideas y de la a. cólica izquierda
A. sigmoidea superior
A. sigmoidea media
A. cólica izquierda
Colon sigmoide
Fig. 115-29. Vascularización poco frecuente del intestino grueso. La parte izquierda del colon transverso y el asa izquierda es-
tán irrigadas por una rama de la arteria esplénica (recién nacido).
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1398 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Descripción La hoja peritoneal parietal que procede de la fosa lumbar
Es netamente más estrecho que el colon transverso. Lo re- constituye, reflejándose en el colon descendente, el surco para-
corren las tres tenias que desde la flexura cólica izquierda han cólico izquierdo y tapiza la mitad anterior del colon. Parece for-
vuelto a adoptar la disposición que tenían en el colon ascenden- mar el peritoneo parietal posterior y llega a la raíz del mesenterio
te, es decir: una ancha y anterior (tenia libre); y dos tenias pos- a la derecha y arriba, y al mesocolon sigmoide por abajo.
teriores, medial (tenia mesocólica) y lateral (tenia omental), El adosamiento colomesocólico al peritoneo parietal pos-
más estrechas. Se observan además haustras (fig. 115-30). Los terior es un plano de separación decolable. El decolamiento
apéndices omentales son numerosos, sobre todo adelante. coloparietal reconstituye la disposición embrionaria y libera del
La dirección del colon descendente primero es rectilínea plano posterior al colon descendente, con su meso y la raíz vas-
vertical; es oblicuo hacia abajo y adelante, está profundamente culonerviosa que contiene.
situado en la fosa lumbar e ilíaca izquierda por encima del estre-
cho superior de la pelvis. Relaciones
Las variaciones conciernen en especial al segmento ilíaco, El colon descendente pertenece al plano parietal posterior
cuya longitud es variable. de la cavidad abdominal y de la fosa ilíaca izquierda (fig. 115-
32). Sus relaciones son:
Peritoneo
El colon descendente está adosado al plano parietal posterior Adelante
(fig. 115-31). En el embrión, el asa intestinal correspondiente está De arriba hacia abajo, el segmento izquierdo ascendente
dispuesta a la izquierda y la hoja izquierda de su meso se halla ado- del colon transverso con el omento mayor y las asas delgadas,
sada al peritoneo parietal primitivo posterior. La hoja derecha primi- que lo separan de la pared abdominal anterior. En la fosa ilíaca
tiva constituye entonces la hoja parietal posterior, disimulando en se aproxima hacia adelante a la pared abdominal anterior y al
realidad el mesocolon descendente acolado. La fascia retrocólica ángulo iliomuscular, con el ligamento inguinal. La laxitud de su
descendente se extiende detrás del intestino y de su meso. adosamiento le permite insinuarse a veces en el saco peritoneal
Plexo mesentérico superior Tronco vagal posterior
Tronco celíaco Ganglio celíaco izquierdo
Ganglio celíaco derecho Ganglio aorticorrenal izquierdo
N. esplácnico Riñón izquierdo
mayor derecho
Flexura cólica izquierda
A. renal derecha
A. mesentérica superior Arco marginal del colon
A. testicular u ovárica derecha
Tronco simpático lumbar derecho
Aorta
Uréter izquierdo
R. comunicante
A. mesentérica inferior A. cólica izquierda
5.ª vértebra lumbar
V. ilíaca común izquierda
A. sigmoideas
A. rectal superior
Fig. 115-30. Arteria mesentérica inferior.
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Intestino grueso 1399
Porción ascendente del duodeno
Páncreas
V. mesentérica inferior Aorta abdominal
V. cava inferior
Colon descendente
2.ª vértebra lumbar
Fascia retrocólica descendente
Riñón izquierdo
Espacio pararrenal
M. cuadrado lumbar
M. psoas mayor
Fig. 115-31. Corte horizontal del abdomen, lado izquierdo, que pasa por la 2.ª vértebra lumbar.
Diafragma
Flexura cólica
izquierda
Colon transverso Bazo
Receso pleural
costodiafragmático
Superficie de corte XII costilla
del omento mayor
Cápsula adiposa
del riñón izquierdo
Asas yeyunales Colon descendente
Corte del peritoneo
parietal
Cresta ilíaca
Fig. 115-32. Parte izquierda de la cavidad abdominal luego de la ablación de la pared lateral del abdomen y de una parte del
omento mayor (según Corning).
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1400 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Flexura cólica
izquierda
Colon descendente
Uréter
Superficie de
coalescencia Vasos testiculares
u ováricos
Superficie de
coalescencia
Colon descendente
Mesocolon
Colon sigmoide Peritoneo parietal
Fig. 115-33. Superficie de coalescencia del colon descendente y de su meso (según Duval). El mesocolon primitivo, a la izquier-
da de la figura, presenta dos zonas: una más oscura, la hoja izquierda del mesenterio primitivo, que es una superficie de coales-
cencia que se aplicará sobre una superficie homóloga perteneciente al peritoneo parietal. La zona más clara no se acolará. La
zona de adherencia es avascular, pues los vasos cólicos están delante de la superficie de coalescencia y los vasos parietales y el
uréter, detrás de ella.
de ciertas hernias inguinales izquierdas, hernias por desliza- lica media accesoria, que puede originarse del tronco principal de
miento. la arteria mesentérica inferior (5%) o de la arteria cólica izquierda (5%).
Arteria cólica izquierda. La rama descendente de esta ar-
Lateralmente teria se ubica en la fascia de coalescencia, a 1 cm del borde có-
El surco paracólico izquierdo, también ocupado por asas lico. Se anastomosa abajo con la rama ascendente de la arteria
delgadas, se ensancha hacia abajo para comunicar, por delante sigmoidea superior. La rama ascendente de la cólica izquierda
del colon, con la cavidad pelviana. se anastomosa con la rama izquierda de la arteria cólica media
accesoria, cuando existe.
Atrás Arteria cólica media accesoria [arteria del colon descen-
dente de Couinaud]. Se dirige transversalmente en el mesocolon
El tejido adiposo de la fosa lumbar lo separa del plano mus-
adosado y refuerza el arco marginal.
cular posterior. El colon se aplica sobre la fascia ilíaca, cuya celda
Arterias sigmoideas. La disposición más común es su ori-
contiene los nervios cutáneo femoral lateral y femoral.
gen en el tronco de la arteria mesentérica inferior (fig. 115-34).
De un tronco común se originan tres ramas, de las cuales la arte-
Medialmente
ria superior penetra en el mesocolon ilíaco cruzando al uréter y
Se encuentra la extremidad inferior del riñón izquierdo conte- a los vasos testiculares u ováricos. En contacto con el intestino, se
nido en su celda. Aquí, el colon corre riesgo durante las nefrectomías divide en dos ramas, ascendente y descendente, que se anasto-
izquierdas complicadas, efectuadas por vía lumbar. El mesocolon mosan con sus vecinas para constituir el arco marginal del colon.
acolado cubre la parte superior del uréter y de los vasos testiculares Arco marginal. No dispone de ningún otro aporte que las
u ováricos izquierdos. En la pelvis, el colon se acerca a los vasos ilía- arterias que se han descrito. En la parte más inferior del mesoco-
cos y su meso cubre los vasos testiculares u ováricos y, medialmente, lon bajo se observan varios arcos vasculares. Los vasos rectos se
al uréter izquierdo. Las arterias cólicas, originadas en la vena mesen- originan del arco marginal. Son menos numerosos que a la de-
térica inferior, se ubican medialmente al colon descendente, con- recha lo que confirma la impresión de una vascularización preca-
tenidas en su mesocolon, que se encuentra adosado. ria, tanto más cuanto el arco marginal es a menudo incompleto.
Vascularización e inervación Venas
Arterias Su disposición reproduce la de las arterias. Terminan en la
Son ramas de la arteria mesentérica inferior. Una es constan- vena mesentérica inferior, que recorre de abajo hacia arriba
te, la arteria cólica izquierda. La otra es infrecuente, la arteria có- el mesocolon adosado.
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Intestino grueso 1401
A. mesentérica inferior
A. cólica izquierda
A. aorta abdominal
A. sigmoidea superior
A. sigmoidea media
A. rectal superior
A. sigmoidea inferior
Anastomosis sigmoideorrectal
R. anterior de la
a. rectal superior
Fig. 115-34. Arterias del colon sigmoide.
Linfáticos Endoscópica. Cuanto más se desciende en el intestino, es
Los nodos linfáticos epicólicos y paracólicos forman para tanto más fácil de practicar. El segmento inferior del colon des-
el colon descendente las mismas corrientes que se describieron cendente no está al alcance de la rectosigmoidoscopia conven-
para la flexura cólica izquierda: cional, pero se lo explora fácilmente con la fibrocolonoscopia.
– La corriente superior drena un sector reducido del colon Abordaje quirúrgico
descendente, llega en forma directa a los nodos regionales Puede ser limitado: ano artificial, después de decolamiento
situados detrás del páncreas, junto a la vena mesentérica in- coloparietal, caso en el cual se emplean incisiones por disocia-
ferior, los nodos pancreaticoduodenales.
– La corriente inferior, la más importante, drena en los nodos
linfáticos mesentéricos inferiores, siguiendo a la arteria cólica
izquierda.
Colon
Nervios transverso
Siguen a las arterias y reciben una cantidad muy importante
de fibras simpáticas procedentes de los nodos lumbares izquier- Colon
descendente
dos, que enriquecen el plexo nervioso mesentérico inferior.
En el ser vivo Colon
sigmoide
Exploración
Clínica. La palpación lumboabdominal y de la fosa ilíaca iz-
quierda permite sentir el colon, a menudo reducido al estado de
un cordón contraído, con materia fecal en su interior. Los tumo-
res y las inflamaciones se exteriorizan bien y son accesibles a la
Ampolla
palpación. rectal
Radiológica. Salvo en caso de longitud excesiva del colon
descendente, que viene entonces a cubrir los segmentos aco- Fig. 115-35. Colon por enema con técnica de doble con-
lados del colon izquierdo, el enema baritado muestra bien ese traste. Vista panorámica del colon descendente, el colon
segmento, cuya fijeza mantiene siempre en el mismo lugar (fig. sigmoide y la ampolla rectal.
115-35).
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1402 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Ganglio celíaco izquierdo
Ganglio y plexo mesentérico superior A. renal izquierda
Tronco vagal posterior Ganglio aorticorrenal y plexo renal
Tronco celíaco Arco marginal del colon
Ganglio celíaco derecho
N. esplácnico mayor llegando Flexura cólica izquierda
al ganglio celíaco derecho
A. renal derecha
A. mesentérica superior
A. testiculares u ováricas N. de la flexura cólica
Tronco simpático lumbar
Plexo mesentérico inferior A. cólica izquierda
Uréter
Ganglio mesentérico inferior
N. para el colon
descendente
Plexo hipogástrico superior
V. ilíaca común A. sigmoideas
N. hipogástricos A. rectal superior
Fig.115-36. Arteria mesentérica inferior, porción simpática abdominal y plexo mesentérico inferior.
ción tipo Mac Burney. Los abordajes amplios, exéresis por cáncer, – Los apéndices omentales, insertados en el borde circunfe-
utilizan incisiones amplias: habituales en la zona, medianas o pa- rencial, son particularmente numerosos y voluminosos.
ramedianas, medias o intermedias. – En esta porción no existen prácticamente haustras.
Configuración interna y estructura
Colon sigmoide [colon pelviano]
El único punto original concierne a la mucosa, que suele en-
El colon sigmoide está interpuesto entre el colon descen- viar, a través de la túnica muscular, divertículos hacia el peritoneo.
dente y el recto. Sus límites se extienden desde la fosa ilíaca iz- En estos últimos pueden originarse inflamaciones agudas o cró-
quierda de la pelvis hasta la cara anterior de la 3.ª vértebra sacra. nicas que constituyen las diverticulitis sigmoideas o sigmoiditis.
Entre estas dos extremidades describe un asa móvil, situada
en la pelvis menor. Está unido a la pared posterior por un meso li- Trayecto
bre: el mesocolon sigmoide. Este segmento intestinal funciona
Depende de la longitud del asa sigmoidea, que por lo común
como un reservorio, donde se detiene la materia fecal hasta su
mide en el adulto de 20 a 50 centímetros.
expulsión al exterior a través del recto y del canal anal.
En su aspecto más frecuente, el colon sigmoide desciende
primero a lo largo de la parte izquierda de la pelvis, se curva en
Descripción seguida de izquierda a derecha y luego de adelante hacia atrás,
Configuración externa en dirección a la articulación sacroilíaca derecha. Se flexiona fi-
El colon sigmoide se reconoce por su situación y su movili- nalmente de arriba hacia abajo para situarse en el plano media-
dad, así como por: no. La continuidad rectosigmoidea se encuentra así alojada en la
concavidad sacra.
– Las tenias aquí se confunden en dos cintas, anterior y pos- El trayecto descrito se modifica fácilmente merced a la movi-
terior, las que a medida que se aproximan al recto pierden lidad del colon sigmoide, que puede ser rechazado hacia arriba,
individualidad para continuarse con fibras longitudinales de a la izquierda o hacia abajo. En el niño, la exigüidad de la pelvis
este último segmento. orienta al colon sigmoide hasta la fosa ilíaca derecha.
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Intestino grueso 1403
Uréter izquierdo
Colon descendente acolado
A. sigmoidea inferior a la pared posterior
Mesenterio
Fosa ilíaca izquierda
Receso intersigmoideo
Vasos ilíacos derechos Raíz secundaria del
Promontorio mesocolon sigmoide
Raíz primaria del
mesocolon sigmoide
Vasos ilíacos izquierdos
3.ª vértebra sacra
Recto
Fig. 115-37. Inserción parietal posterior del mesocolon sigmoide.
Peritoneo Hoja superior
El mesocolon sigmoide es libre y sus hojas rodean el colon Se extiende en abanico desde el borde izquierdo de la raíz
por todas sus caras, con excepción del borde mesocólico por secundaria, hasta el borde derecho de la raíz primaria. Está orien-
donde lo abordan los vasos. Comprende las dos raíces que se tada como el propio meso, hacia abajo y adelante, y forma la cara
insertan en la pared posterior: raíz primaria y raíz secundaria, con superior del meso. Se continúa:
sus 2 hojas (fig. 115-37). – Arriba y a la izquierda, con el peritoneo que corresponde a la
hoja anterior del mesocolon ilíaco adosado al peritoneo pa-
Raíz primaria rietal posterior primitivo.
Situada en el plano mediano, se fija a nivel de la bifurcación – Arriba y a la derecha, con el peritoneo parietal, que se prolon-
aórtica, en el promontorio y en las dos primeras vértebras sacras, ga hacia la raíz del mesenterio y a la hoja izquierda definitiva.
en relación con el plexo hipogástrico superior y la arteria sacra – Abajo y a la derecha, con el peritoneo parietal de la fosa ilíaca
mediana. Representa la inserción parietal posterior del meso dor- derecha y de la pelvis menor.
sal del intestino terminal primitivo.
Hoja inferior
Raíz secundaria Se extiende desde el borde derecho de la raíz secundaria, hasta
Su inserción parietal es oblicua abajo, adelante y lateralmente, el borde izquierdo de la raíz primaria. Se continúa con el peritoneo
a partir de la bifurcación aórtica, y sigue a los vasos ilíacos. Cruza parietal que tapiza la pared pelviana posterolateral izquierda en la
los vasos testiculares u ováricos y el uréter izquierdo. En su origen separación de las dos raíces. Cuando se levanta el mesocolon para
se reúne a la parte alta de la raíz primaria, describiendo con esta ver la hoja inferior se observa, en el vértice del ángulo entre las dos
un ángulo agudo abierto hacia abajo. En el sexo femenino se raíces, una depresión más o menos profunda: el receso intersig-
prolonga hacia adelante por el ligamento suspensorio del ovario, moideo (fig. 115-38). Cuando el adosamiento del mesocolon
que contiene los vasos ováricos y que la une al ligamento ancho. descendente es incompleto, el fondo del receso puede ascender
Esta raíz representa el límite inferior del mesocolon izquierdo hasta el origen de la arteria mesentérica inferior. Este receso intersig-
adosado a la pared posterior. moideo puede recibir y estrangular un asa delgada: hernia interna.
H. ilíaco
5.ª vértebra lumbar
M. iliopsoas
A. ilíaca común izquierda Uréter
A. sigmoidea superior
A. rectal superior
Mesocolon sigmoide
A. sigmoidea inferior
Receso intersigmoideo
A. sigmoidea media
Colon sigmoide
Fig. 115-38. Corte horizontal que pasa por el receso intersigmoideo (según Jonnesco).
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1404 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Ala del sacro Ala del sacro
A. ilíaca común A. ilíaca común
V. ilíaca común
Receso intersigmoideo V. ilíaca común
Receso intersigmoideo
Mesocolon sigmoide
con una a. sigmoidea Mesocolon sigmoide
con una a. sigmoidea
Fig. 115-39. Corte sagital del mesocolon sigmoide. A la derecha, mesocolon corto con un receso poco profundo.
Mesocolon sigmoide – Un colon sigmoide largo con meso amplio o con meso estrecho.
Se expande así entre la pelvis y el colon, presentando dos ca- – Un colon sigmoide corto con meso amplio o con meso cor-
ras: anterosuperior y posteroinferior (fig. 115-39 y 115-40). Se to. No es raro ver el mesocolon concentrado sobre sí mismo
enrolla sobre sí mismo a la derecha y se dispone de tal manera por bandas de mesocolitis retráctil, cuya sección devuelve al
que su parte izquierda se continúa con el peritoneo de la fosa mesocolon sigmoide toda su amplitud.
ilíaca izquierda y forma un tabique perfecto encima de la pelvis
menor; su parte derecha deja libre un amplio canal medial en la Estas diversas condiciones anatómicas modifican las relacio-
fosa ilíaca derecha. nes del colon y su meso y repercuten en las técnicas quirúrgicas
Entre las dos hojas del mesocolon sigmoide se encuentran que les conciernen.
los vasos sigmoides, linfáticos y una capa de tejido adiposo de
espesor variable. Relaciones del colon sigmoide y de su meso
Relaciones anteriores
Variaciones El colon sigmoide está separado de la pared abdominal ante-
Merecen ser mencionadas por su frecuencia (figs. 115-40 a rior por un espacio ocupado por las asas delgadas y el omento
115-42). Implican a la vez al colon y a su meso. Se describen así, mayor, así como por la vejiga urinaria cuando esta se encuentra
según la separación de las raíces y la longitud del asa: llena (fig. 115-43).
V. cava inferior Aorta abdominal
Vasos ilíacos Mesocolon sigmoide
Colon
descendente
Colon
sigmoide
Recto
Fig. 115-40. Colon sigmoide móvil y corto (según Gregoire).
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Intestino grueso 1405
V. cava inferior Aorta abdominal
Colon sigmoide Colon descendente
Mesocolon
sigmoide
Vasos ilíacos derechos
Recto
Fig. 115-41. Colon sigmoide móvil y largo (según Gregoire).
Relaciones posteriores Relaciones posteroinferiores
El mesocolon sigmoide separa, a la izquierda, el intestino de El conjunto del colon y del mesocolon sigmoide recae sobre
la pared pelviana posterior, pero a la derecha el colon se pone las vísceras pelvianas:
en contacto con la pared lateral y posterior de la pelvis, con los
vasos ilíacos internos, el uréter y los vasos testiculares u ováricos. – En el sexo masculino, de adelante hacia atrás, la vejiga urina-
Reclinando el colon y su meso hacia la izquierda, está la parte de- ria, el fondo de saco rectovesical y luego el recto.
recha del promontorio donde, debajo del peritoneo, se encuentra – En el sexo femenino, de adelante hacia atrás, el apara-
el plexo hipogástrico superior. A la izquierda, está la pared postero- to genital: el útero, los ligamentos anchos, los ovarios, el
lateral izquierda de la pelvis menor, con los mismos elementos que fondo de saco rectouterino [fondo de saco de Douglas] y
a la derecha: vasos ilíacos, testiculares u ováricos y uréter. el recto.
V. cava inferior Aorta abdominal
Colon descendente
Mesocolon sigmoide
Vasos ilíacos izquierdos
Colon sigmoide corto
Recto
Fig. 115-42. Colon sigmoide fijo (según Gregoire).
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1406 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Aorta abdominal
A. mesentérica inferior
M. psoas mayor
V. cava inferior
Uréter
Plexo hipogástrico superior Colon descendente
Vasos ilíacos comunes izquierdos
N. hipogástricos A. testicular u ovárica
Vasos ilíacos internos
Vasos ilíacos externos
Recto
Fig. 115-43. Raíces del mesocolon sigmoideo y los órganos de la pared posterolateral izquierda de la pelvis.
El colon puede adherir a estos órganos, como también pue- menos cerca de la pared del colon sigmoide; los vasos rectos son
de introducirse en el fondo de saco rectouterino o interponerse aquí numerosos y de longitud variable. Se distribuyen de mane-
entre ellos. ra similar a las otras partes del intestino grueso, pero el número
de apéndices omentales multiplica las asas vasculares pequeñas
Relaciones anterosuperiores que se encuentran en su base.
El colon sigmoide y su meso están cubiertos por las asas del- Las anastomosis con los territorios vecinos se realizan por el
gadas, a veces por el colon transverso y el omento mayor. Esta arco marginal:
cara responde a la gran cavidad abdominal que ella separa de
– Hacia arriba, con la arteria cólica izquierda.
la pelvis menor.
– Hacia abajo, con la arteria rectal superior, por la anastomosis
denominada sigmoidea ima (anastomosis o punto crítico
Vascularización e inervación de Sudeck), en razón de la acción que ejerce en la vasculari-
Arterias zación de la parte terminal del colon sigmoide, cuando se liga
Son más numerosas y anastomosadas que en los segmentos la arteria rectal superior o la arteria mesentérica inferior.
precedentes. Provienen de la arteria mesentérica inferior, por – Las ramas de la arteria sigmoidea media se anastomosan con la
un tronco común, el tronco de las arterias sigmoideas, del arteria sigmoidea superior y con la arteria sigmoidea inferior.
que también se puede originar la arteria cólica izquierda (fig.
115-44). Se describen tres arterias sigmoideas, que pueden na- Venas
cer por separado de la arteria mesentérica (Menace), pero pue- Estas siguen la disposición de las arterias y son drenadas por
den existir hasta seis: la vena mesentérica inferior, que nace aquí y pasa por detrás de
– Arteria sigmoidea superior [1.ª sigmoidea]: irriga la parte las arterias, cuyo origen cruza.
baja del colon descendente y el comienzo del colon sigmoide.
– Arteria sigmoidea media [2.ª sigmoidea]: es oblicua abajo
Linfáticos
y a la izquierda en el mesocolon sigmoide, bastante cerca de
su raíz secundaria, tanto que cruza el uréter izquierdo, que es El mesocolon sigmoide contiene los nodos linfáticos para-
retroperitoneal. cólicos y los colectores que los drenan hacia la raíz primaria del
– Arteria sigmoidea inferior [3.ª sigmoidea]: se dirige hacia la mesocolon y luego hacia los nodos situados alrededor de la ar-
parte terminal del asa sigmoidea. teria mesentérica inferior.
Cada una de estas arterias se divide en dos ramas terminales, Nervios
que se anastomosan con sus vecinas y constituyen el arco mar- Provienen del plexo mesentérico inferior, que, según se
ginal. Este se encuentra en general bastante desarrollado más o considera, contiene más fibras simpáticas que parasimpáticas.
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Intestino grueso 1407
A. mesentérica inferior
V. mesentérica inferior
A. cólica izquierda
Colon descendente
Nodo linfático
aórtico lateral
Nodos linfáticos A. sigmoidea superior
sigmoideos
Tronco de las a. sigmoideas Nodo linfático sigmoideo
A. sigmoidea media
A. sigmoidea inferior
A. rectal superior
Nodo linfático paracólico
Anastomosis
sigmoideorrectal
Recto
Fig. 115-44. Arterias, venas y linfáticos del colon sigmoide.
Los filetes nerviosos siguen a las arterias y terminan en los plexos En el ser vivo
intraparietales (mientérico y submucoso).
Exploración
La atrofia o ausencia de los plexos intramurales, mien-
térico y submucoso, en el intestino distal impide la dilatación Clínica. El colon sigmoide sano está demasiado profundo
del segmento intestinal afectado, alterando así su peristalsis como para que se lo pueda percibir a través de la pared abdo-
normal. Esto ocasiona una estenosis del segmento afectado minal anterior, pero su distensión, su inflamación o sus tumo-
que no permite el progreso del contenido intestinal, el cual res son palpables. El tacto rectal puede percibir los tumores
se acumula en el segmento proximal a la porción enferma, sigmoides invaginados en el recto o prolapsados en el fondo
provocando su dilatación. Esto se observa, por ejemplo, en de saco rectovesical, en el sexo masculino, o rectouterino,
el megacolon aganglionar congénito o enfermedad de en el femenino.
Hirschsprung, en el que se produce la acumulación de ma- Radiológica. El enema baritado brinda excelentes imágenes
teria fecal en la porción de intestino sano proximal a la porción del colon sigmoide y de sus lesiones (fig. 115-45). Da cuenta de
aganglionar que, como no puede dilatarse, provoca la obs- su longitud, de su diámetro y de su movilidad.
trucción intestinal. En la radiología se visualiza un segmento Instrumental. La parte baja del colon sigmoide se puede
dilatado sano proximal (megacolon) y un segmento estenótico ver en la rectosigmoidoscopia convencional, que emplea un
patológico inmediatamente distal al megacolon. El objetivo tubo óptico rígido y rectilíneo de visión directa. El colonoscopio
del tratamiento de la enfermedad de Hirschsprung consiste (fibroscopio) permite examinarlo en su totalidad y extraer mues-
en eliminar el intestino agangliónico y reconstruir el tránsito tras de la pared para realizar biopsias.
intestinal llevando el intestino normalmente inervado hacia el
ano conservando la función normal del esfínter. Las operacio- Abordaje quirúrgico
nes más comúnmente realizadas son las de Swenson, Duhamel La laparotomía mediana infraumbilical y las incisiones trans-
y Soave. versales del tipo Pfannenstiel dan un amplio acceso al colon sig-
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1408 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
con la fascia ilíaca y el tronco simpático lumbar entre am-
bos; detrás del mesocolon, el uréter y los vasos testiculares
Colon u ováricos.
transverso – Adelante: es subperitoneal, oculta por la masa de las asas
Colon delgadas.
descendente
– A la derecha: sigue el flanco izquierdo de la aorta, de la
que está separada por no más de 2 cm.
– A la izquierda: en el mesocolon adosado, asciende la
Colon vena mesentérica inferior.
sigmoide B. Inferior, siempre subperitoneal, la arteria cruza la fosa
lumbosacra [fosita iliolumbar de Cuneo y Marcille], luego
sobre el promontorio, a los vasos ilíacos comunes izquier-
Ampolla dos. Penetra entonces en la raíz primaria del mesocolon
rectal
sigmoide, donde se denomina arteria rectal superior. Se
acerca aquí al plexo hipogástrico superior, que queda
a la derecha. En todo este trayecto está rodeada por los
nervios y los pequeños ganglios del plexo nervioso me-
Fig. 115-45. Colon por enema con técnica de doble contras- sentérico inferior.
te, que permite visualizar el colon sigmoide y la ampolla
rectal, radiopaca debido a la retención del bario utilizado en Distribución
el estudio. La arteria irriga el colon izquierdo y la parte superior del rec-
to por medio de dos ramas colaterales, a veces tres, y una rama
terminal (Soutoul).
Ramas colaterales de la arteria mesentérica inferior.
moide. Se lo puede abordar lateralmente por una incisión limita- Son la arteria cólica izquierda, las arterias sigmoideas y, cuando
da para la realización de un ano artificial. existe, la arteria cólica media accesoria.
En la cirugía de la pelvis menor, el colon sigmoide y su meso
deben ser reclinados hacia arriba. Se los utiliza para tabicar la ca- A. Arteria cólica izquierda: se separa en ángulo agudo de la
vidad pelviana después de una intervención quirúrgica, suturan- arteria mesentérica inferior a 3 cm aproximadamente por de-
do el peritoneo pelviano y el vesical a él: la peritonización alta. bajo del duodeno. Asciende oblicua, en sentido lateral, en el
mesocolon izquierdo adosado por delante del riñón izquier-
do. Alcanza la vena mesentérica inferior, a la que sigue duran-
Vasos mesentéricos inferiores te algunos centímetros; arteria y vena forman aquí un arco
Arteria mesentérica inferior vascular [de Treitz], situado lateralmente a la flexura duodeno-
yeyunal. La arteria termina cerca de la flexura cólica izquierda,
Es la arteria del intestino terminal (fig. 115-36). Su evolución dando:
embrionaria obedece solo al adosamiento hacia la izquierda del – Una rama derecha, que penetra en el mesocolon trans-
colon descendente y de la flexura cólica izquierda; la parte iz- verso, irriga la parte izquierda del colon transverso y se
quierda del colon transverso y el colon sigmoide quedan libres. anastomosa con la arteria cólica derecha formando con la
cólica media, cuando existe, un arco vascular [de Riolano].
Origen – Una rama izquierda, que queda en el mesocolon adosa-
Nace en la cara anterolateral izquierda de la aorta abdominal do. Desciende a lo largo del colon descendente y consti-
a nivel del disco intervertebral L3-L4, algo por debajo de la ar- tuye el arco marginal.
teria testicular u ovárica, 3 o 4 cm por encima de la bifurcación B. Arterias sigmoideas: pueden originarse por un tronco co-
aórtica, detrás de la porción horizontal del duodeno que oculta mún, el tronco de las arterias sigmoideas (véase Colon
su origen. sigmoide). La arteria sigmoidea superior se anastomosa hacia
arriba con la rama descendente o izquierda de la arteria cólica
Trayecto izquierda.
C. Arteria cólica media accesoria: cuando existe, puede origi-
Es oblicua abajo y a la izquierda, describe una curva cóncava a narse directamente en el tronco principal de la arteria mesen-
la derecha que la separa del plano mediano antes de aproximar-
térica inferior (5%) o en la arteria cólica izquierda (5%).
se a su terminación. Es prolongada por la arteria rectal supe-
rior, por la cual termina.
Rama terminal de la arteria mesentérica inferior. La ar-
teria rectal superior se describe con las arterias del recto.
Relaciones Anastomosis. La arteria mesentérica inferior se anastomo-
Se distinguen dos segmentos: sa con la mesentérica superior por el arco marginal del colon
[de Riolano]. El valor funcional de esta anastomosis depende de
A. Superior, oculto por la porción horizontal del duodeno; la su estado anatómico que, como se ha visto, es bastante incons-
arteria se halla en el mesocolon izquierdo adosado, debajo y tante. Puede observarse una anastomosis entre la arteria cólica
a la izquierda de la raíz del mesenterio. izquierda y el tronco de la arteria mesentérica superior, también
– Atrás: se encuentra la aorta, luego el músculo iliopsoas poco frecuente (Hovelacque).
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Intestino grueso 1409
Vena mesentérica inferior – Evaluar las anastomosis entre las diversas arterias y la del arco
Es la vena del intestino terminal. Se corresponde con la arteria marginal del colon.
homónima. Pertenece a la circulación portal, de la que consti- – Juzgar su permeabilidad y la vascularización de suplencia en
tuye una de sus raíces. caso de obliteración de la aorta abdominal.
En el curso de una intervención, el tejido adiposo de los vasos
Origen
del colon izquierdo no siempre permite examinar la arteria, ro-
Se origina en las venas rectales superiores, posteriores al recto. deada, además, de nodos linfáticos y de plexos nerviosos.
La vena es difícil de ver y rara vez se la utiliza para flebografías
Trayecto y relaciones perioperatorias del sistema porta hepático.
La vena asciende paralela y lateral a la arteria y penetra en el
mesocolon izquierdo adosado. Pasa detrás de las arterias. El arco
vascular que forma con la vena cólica izquierda es cóncavo arriba ANATOMÍA FUNCIONAL DEL COLON
y a la derecha. La vena describe aquí un arco que rodea la flexura
La estructura del colon, musculoso y tapizado en su interior
duodenoyeyunal por su izquierda. La vena cruza, entonces, la raíz
por mucosa, le permite asegurar:
del mesocolon transverso y pasa por debajo del borde inferior
del páncreas, para situarse detrás de este. Alcanza allí la vena es-
– Una función motora en el tránsito intestinal.
plénica, en la cual termina.
– Una función de secreción.
En este trayecto se encuentra por delante de la fascia de coa-
– Una función de absorción.
lescencia, delante del riñón izquierdo. Puede ser separada de los
elementos retroperitoneales por el decolamiento coloparietal
del mesocolon izquierdo. Movilidad del intestino grueso
En su terminación es prácticamente mediana hacia la fascia El examen radiológico muestra muy bien sus características:
retroduodenopancreática, en relación inmediata con los linfáti-
cos retropancreáticos y delante de la parte inferior de la región – Detención en el ciego de materias todavía líquidas.
celíaca. – Movimientos de vaivén, peristálticos y antiperistálticos, en el
colon transverso en un bolo fecal cada vez más denso.
Afluentes – Evacuación en masa, dos o tres veces por día, del colon trans-
verso al colon izquierdo.
Están calcados sobre las arterias:
– Detención de las materias en el colon sigmoide hasta el co-
mienzo de la defecación.
– Las venas sigmoideas.
El tránsito cólico del ciego al colon sigmoide dura de 6 a 8 ho-
– Una vena cólica izquierda.
ras. El comando nervioso de estos movimientos es asegurado
– La vena cólica media accesoria, inconstante.
en el yeyuno y el íleon por un doble sistema:
En el ser vivo - Intrínseco, automático, a partir de los plexos nerviosos, mien-
Anatomía funcional téricos, y los plexos nerviosos submucosos entéricos, sensi-
El territorio de los vasos mesentéricos inferiores se extiende a bles a la distensión.
todo el colon izquierdo y al recto superior. Su límite con el territorio - Extrínseco, asegura el control por las vías parasimpática, ac-
de la arteria mesentérica superior es impreciso, situado más a la tivadora, y simpática, inhibidora. Es así como la simpaticec-
izquierda del colon transverso que lo que se dice habitualmente. tomía lumbar refuerza el tono del músculo cólico (se la ha
A pesar de la extensión de este territorio el arco marginal propuesto en el tratamiento del megacolon) y que la vago-
del colon permite a menudo la ligadura de la arteria mesenté- tomía suscita una atonía, complicación posible luego de la
rica inferior con conservación de una parte del colon izquierdo, vagotomía total por úlcera gástrica.
pero conviene asegurarse por un “clampeado” transitorio antes
de sacrificar la arteria, puesto que el arco marginal del colon des- Secreciones cólicas
cendente, así como el arco marginal del colon transverso, son Se limitan a la producción de mucus, protector ante los ju-
bastante variables. Estos hechos adquieren todo su valor en la gos intestinales, todavía irritantes y favorables a la progresión del
cirugía de exéresis del recto con descenso cólico al ano o anas- bolo fecal. La mucosa cólica no produce ninguna enzima diges-
tomosis colorrectal. tiva.
La vena mesentérica inferior participa de la circulación
portal: toda la sangre del intestino terminal, con excepción del Absorción
recto inferior, pasa al hígado. Esta circulación venosa sufre las Se dirige esencialmente sobre el agua del bolo fecal que des-
repercusiones desagradables de la hipertensión portal: estasis, de el ciego está constituido solo por desechos. Así, la colecto-
distensión, reflujo.
mía total no ocasiona trastornos importantes de la nutrición. La
absorción de agua predomina en el colon derecho, espesando
Exploración las heces. El colon izquierdo las expulsa.
Es únicamente radiológica, endoscópica u operatoria. Bacterias anaerobias suscitan en el colon fenómenos de pu-
La arteriografía de la arteria mesentérica inferior objetiva trefacción con aparición de gases fétidos, en particular de SH2,
muy bien todo el territorio de la arteria. Este examen es muy im- pero por la administración de antibióticos se puede aseptizar el
portante para: contenido colónico en la preparación para la cirugía del intestino
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1410 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
grueso. Asimismo, la administración de antibióticos puede alte- de en el interior del recto al pliegue transverso medio del recto
rar la flora colónica y provocar diarreas por antibióticos. [pliegue de Kohlrausch] (fig. 115-47). La flexura perineal es de
convexidad anterior.
Una vista coronal muestra que el recto tiene tres flexuras
RECTO Y CANAL ANAL laterales: una flexura lateral superior (de convexidad derecha),
una flexura lateral intermedia (de convexidad izquierda) y una
Recto flexura lateral inferior (de convexidad derecha). Estas flexuras
determinan relieves semicirculares en la mucosa que se deno-
El recto constituye la parte terminal del sistema digestivo, minan pliegues transversos del recto, dos de los cuales son
que se continúa luego con el canal anal. Se extiende desde la izquierdos y uno es derecho.
unión rectosigmoidea: esfínter sigmoidorrectal (Didio, O’Beirne), Topografía. Se encuentra en la pelvis menor.
situado frente a la 3.ª vértebra sacra, hasta la flexura perineal, a El segmento del recto que queda por encima de la fle-
3 cm de la piel y por delante del cóccix, donde se continúa con xión media anterior presenta la cara anterior tapizada por
el canal anal. peritoneo. En sus dos caras laterales, el peritoneo se dispone
oblicuo hacia abajo y adelante, formando las fosas peritoneales
Descripción pararrectales por debajo de las cuales se relaciona con el espacio
Configuración externa pelvirrectal superior. La cara posterior está fijada por arriba por
una formación que desciende del promontorio: la lámina abdo-
La superficie externa es lisa, sin apéndices omentales. En sus minopelviana (Czerniuk) y más abajo, a nivel de la 5.ª vértebra
caras anterior y posterior está recorrida por estrías longitudinales sacra, por el ligamento sacrorrectal.
que corresponden a fibras musculares y excavada por uno o dos Por debajo de la flexión media anterior, el recto cambia
surcos transversos que corresponden a los pliegues transversos de dirección y se hace descendente hacia adelante formando
del recto (fig. 115-46). Su porción más dilatada es la ampolla con la porción precedente un ángulo cuyo seno se abre ade-
rectal. lante: la flexura sacra. Su cara inferior se aplica al cóccix y al liga-
Embriología. Deriva del intestino primitivo, endodérmico. mento anococcígeo. Su cara superior es subperitoneal, excepto
Forma y dirección. Una vista a través de un corte sagital una pequeña porción que se relaciona con el fondo de saco rec-
del recto muestra dos flexuras: una superior, la flexura sacra, y touterino en el sexo femenino o rectovesical, en el masculino. Su
otra inferior, la flexura perineal (anorrectal). A partir de esta última el extremidad anterior, situada debajo y detrás de la próstata o de la
recto se continúa con el canal anal. La flexura sacra tiene conca- vagina, se acoda bruscamente hacia abajo y atrás y adopta rela-
vidad anterior. Su convexidad posterior se amolda sobre la concavi- ciones musculares y fibrosas que hacen de esta porción la región
dad del hueso sacro y del cóccix. En la parte anterior de la flexura más fija del recto pelviano, donde asienta el anillo de Millingan y
sacra del recto se observa una flexión anterior que correspon- Morgan (Quagliotti y col.).
5.ª vértebra lumbar
Mesenterio
1.ª vértebra sacra
Omento mayor
Colon sigmoide
Pared abdominal
5.ª vértebra sacra
Cuerpo uterino Asa intestinal insinuada
en el fondo de saco
Fondo de saco vesicouterino
Vejiga Cuello uterino
Orificio ureteral Fondo de saco rectouterino
Pubis Cóccix
M. esfínter interno de la uretra Tabique rectovaginal
Plexo venoso vesical Ampolla rectal
V. dorsal profunda del clítoris
M. esfínter externo de la uretra
Clítoris M. esfínter interno del ano
Canal anal
Vulva
Labio menor
Labio mayor M. esfínter externo del ano
M. bulboesponjoso
Fig. 115-46. Corte sagital de la pelvis femenina. La flecha (en rojo) penetra por el colon sigmoide y emerge en la luz del recto.
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Intestino grueso 1411
Variaciones y anomalías
La ampolla rectal a veces es alargada y sinuosa, y en ocasio-
nes el recto también se presenta muy dilatado: es el megarrecto.
Relaciones
Son posteriores, laterales y anteriores, marcadas por la exis-
tencia de un revestimiento peritoneal incompleto (figs. 115-46
y 115-49). Se describirán también la vaina rectal y los espacios
perirrectales y pararrectales.
Colon
Ampolla sigmoide
rectal Peritoneo rectal
Cubre solo las paredes anterior y laterales; la pared posterior
del recto no está cubierta por peritoneo (fig. 115-50). Se dispo-
ne de este modo:
– Adelante, tapiza los dos tercios superiores del recto pelvia-
no, se refleja adelante hacia la vejiga, en la pelvis masculina, o
Fig. 115-47. Colon por enema con técnica de doble contras-
hacia el fondo uterino en la femenina, formando el fondo de
te, proyección lateral, que permite ver el colon sigmoide y el saco vesicorrectal o rectouterino, respectivamente.
recto y su relación con el sacro.
– Lateralmente, la superficie que cubre el peritoneo disminu-
ye de arriba hacia abajo; el peritoneo se prolonga sobre las
paredes posterolaterales de la pelvis menor y forma las fosas
pararrectales que contienen el colon sigmoide y las asas del-
gadas.
El conjunto del recto y el canal anal mide en el adulto 18 cm
término medio, de los cuales 14 cm son para el primero y 4 cm Relaciones posteriores
para el segundo.
El recto sigue la concavidad sacrococcígea. De adelante ha-
cia atrás, se encuentra:
Configuración interna
Diversos accidentes aparecen en la mucosa anorrectal, obser- 1. El plano de separación retrorrectal, formado por un tejido
vables en la rectoscopia. conectivo que desciende hasta el ligamento anococcígeo;
Las columnas anales se prolongan en la ampolla rectal en for- corresponde a las tres últimas vértebras sacras y al cóccix.
ma variable. Existen, además, relieves transversales que son: 2. La fascia presacra, que cubre:
– La arteria sacra mediana, en la línea mediana.
– Los pliegues transversos del recto superior e inferior – A cada lado de la línea mediana: los dos troncos simpáti-
[válvulas de Houston], visibles en la pared izquierda. cos sacros, unidos abajo sobre el glomus coccígeo.
– El pliegue transverso del recto medio [válvula de – Las arterias sacras laterales. Estos elementos organizan for-
Kohlrausch], situado a la derecha y en la parte media. Es el maciones más o menos fibrosas que se conectan a la cara
más prominente y se localiza a unos 6 a 7 cm del ano. Marca posterior de la vaina rectal.
el límite superior de la ampolla rectal, la parte más dilatada – A ambos lados, los músculos piriformes y las raíces sacro-
del recto. coccígeas (S3, S4 y S5).
3. El plano óseo, triangular con base superior prolongado late-
Constitución anatómica ralmente por los ligamentos sacrotuberoso y sacroespinoso.
La pared rectal está formada por tres capas: muscular, submu- La extremidad inferior del conducto sacro que contiene el
cosa y mucosa. El peritoneo (véase más adelante) tapiza solo una espacio epidural y las últimas raíces de la cola de caballo. El
pequeña parte del recto y no figura aquí como en las otras partes receso dural se detiene en S2 a S3.
del sistema digestivo abdominal.
Capa muscular. Está constituida por músculo liso, espeso, Relaciones laterales
dispuesto en dos planos: 1. Porción peritoneal, corresponde a las fosas pararrectales,
ampliamente abierta hacia la cavidad peritoneal a la derecha
– Plano superficial, formado por fibras longitudinales que (asas delgadas). Está cubierta a la izquierda por el mesocolon
descienden hasta la piel de la región anal. sigmoide.
– Plano profundo, constituido por fibras circulares, más del- 2. Porción subperitoneal, corresponde al espacio pelvirrectal
gadas arriba que abajo. superior, limitado:
Capa submucosa. Es gruesa y lo bastante laxa como para – Lateralmente, por el músculo obturador interno y su fascia.
permitir el deslizamiento de la mucosa sobre la capa muscular. – Abajo y lateralmente, por el músculo elevador del ano pro-
Contiene numerosos vasos sanguíneos y linfáticos. longado atrás por el músculo coccígeo, cubiertos por la
Capa mucosa. A nivel de la ampolla rectal es gruesa, del tipo fascia superior del diafragma pélvico.
intestinal, semejante a la del colon. – Arriba, por el peritoneo.
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1412 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Fibras musculares circulares
Fibras musculares longitudinales
M. elevador del ano
Mucosa rectal
Plexo venoso rectal Seno anal
Espacio interesfinteriano
M. esfínter interno del ano Columna anal
M. esfínter externo del ano Válvula anal
Muscular de la
mucosa del canal anal
Porción subcutánea del
m. esfínter externo del ano
Porción inferior del
plexo venoso rectal
Fig. 115-48. Canal anal visto en un corte coronal, mitad derecha.
Este espacio contiene: que se interponen con frecuencia por delante del recto (fig.
115-49).
– Lateralmente y adelante, los vasos ilíacos internos y sus ramas, – La porción subperitoneal corresponde a las glándulas ve-
cruzadas oblicuamente por el uréter que adhiere al perito- siculosas [vesículas seminales] y a la próstata, de las cuales el
neo y se acerca al recto, sobre todo a la izquierda. recto está separado por el tabique rectovesical [aponeurosis
– Abajo y en sentido medial, el plexo hipogástrico inferior prostatoperitoneal de Denonvilliers], que constituye un plano
unido atrás al plexo sacro por el nervio esplácnico pélvico, de separación por delante del recto. Se prolonga en sentido
arriba y atrás al promontorio por los nervios hipogástricos. lateral en contacto con la raíz posterior de la vejiga: arteria
El espacio está cruzado en sentido transversal por la ar- vesical inferior.
teria y las venas rectales medias, las que, con el tejido
conectivo que las rodea, constituyen el alerón medio del En el sexo femenino:
recto.
– La porción peritoneal corresponde a la cara posterior del
Relaciones anteriores útero, a los ligamentos anchos, con la trompa uterina en su
Son diferentes en el sexo masculino y el femenino. parte superior (figs. 115-46 y 115-51). Más abajo, al fondo
de saco rectouterino, que se estrecha entre los ligamentos
En el sexo masculino: rectouterinos, y el recto corresponde aquí a la porción poste-
rior del fondo de saco vaginal.
– La porción peritoneal corresponde a la cara posterior de – La porción subperitoneal corresponde a la cara posterior de
la vejiga, de la que está separada por el fondo de saco ve- la vagina por intermedio del tabique rectovaginal, plano de
sicorrectal, ocupado por asas delgadas y el colon sigmoide, separación conectivo que desciende hasta el piso pelviano.
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Intestino grueso 1413
5.ª vértebra lumbar
V. ilíaca común 1.ª vértebra sacra
izquierda
Mesenterio
Omento mayor A. sacra mediana
Colon sigmoide
Pared abdominal anterior
5.ª vértebra sacra
Lig. umbilical mediano Asa delgada
Vejiga y orificio ureteral Recto
Cóccix
Pubis Fondo de saco rectovesical
Pliegue transversal del recto
M. esfínter interno de la uretra
V. dorsal profunda del pene Glándula vesiculosa
Utrículo prostático [vesícula seminal] derecha
Ampolla rectal
M. esfínter externo de la uretra Próstata
Bulbo del pene
Canal anal
Cuerpo cavernoso
Cuerpo esponjoso
Uretra esponjosa M. esfínter externo
e interno del ano
Glande
Prepucio
Fig. 115-49. Corte sagital de la pelvis masculina. La flecha (en rojo) penetra por el colon sigmoide y emerge en dirección al recto.
Vaina rectal le adicionan filetes simpáticos (Gabrielle, Delmas y Laux). Esta
Es una concepción anatómica que reúne un conjunto de formación abdominopelviana se expande en la cara postero-
formaciones conectivas que rodean el recto allí donde está des- superior de la vaina del recto, con la cual se fusiona; dispuesta
provisto de peritoneo (fig. 115-52). Es, pues, más alta atrás que en sentido transversal acompaña a los nervios hipogástricos y
adelante y se desarrolla alrededor de las formaciones vasculares termina en la parte superior de la fascia pelviana visceral y ha-
y nerviosas que ocupan el fondo de la pelvis menor. Está forma- cia atrás, sobre el ligamento sacrorrectal inferior (Del Campo,
da por hojas sagitales (anteroposteriores) y coronales (anterior y Chifflet, Quagliotti). La fascia presacra cubre la arteria y las ve-
posterior): nas sacras medianas, a las que aplica contra el ligamento lon-
gitudinal anterior hasta la 2.ª vértebra sacra, contra el perios-
A. Hojas sagitales: están constituidas por la parte posterior de tio entre la 3.ª sacra y la 1.ª coccígea. La fascia de Waldeyer, a
la fascia pelviana visceral. Se trata de formaciones conecti- nivel de la 1.ª coccígea, forma dos expansiones que se dirigen
voelásticas cuya armazón está formada: hacia adelante, a la línea media, donde se fusionan formando
– Abajo y atrás por el plexo hipogástrico inferior y sus ra- un arco de concavidad superior que cubre los vasos sacros. La
mos. fascia presacra a nivel de la 4.ª-5.ª vértebra sacra presenta una
– Adelante y arriba, por las ramas viscerales de los vasos formación fibrosa horizontal que desde la cara posterior del
ilíacos internos. recto se extiende hasta el sacro, fijándose sobre las venas del
Estas hojas están, pues, unidas al recto por los nervios y vasos plexo sacro. Esta formación contiene elementos vasculares
que a él llegan. procedentes de la sacra mediana, el ligamento sacrorrectal
B. Hoja anterior: muy baja, subperitoneal, está formada por el inferior, que termina lateralmente en la fascia pelviana visce-
tabique rectovesical en el sexo masculino y el tabique recto- ral (Quagliotti).
vaginal en el femenino.
C. Hoja posterior: dispuesta transversalmente, recibe refuer- Espacios perirrectales y pararrectales
zos de una formación fibrosa que desciende desde la bifur- El espacio perirrectal está comprendido entre la cara medial
cación aórtica y el promontorio hasta la cara posterior del de la vaina del recto y la pared del recto en contacto con este.
recto: la hoja hipogástrica superior del plexo hipogástrico Se encuentra interrumpido a nivel del alerón de la arteria rectal
superior, ligamento sacrorrectal superior (Ameline y Huguier, media. Los espacios pararrectales están comprendidos late-
Cordier y Chatain). Adhiere a nivel del promontorio, donde se ralmente a la cara lateral de la vaina del recto; son anteriores,
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1414 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
5.ª vértebra lumbar
Porción terminal del
mesocolon sigmoide
Mesorrecto
3.ª vértebra sacra
Recto en su porción peritoneal Porción terminal o
prerrectal del peritoneo
Recto en su porción
subperitoneal Fondo de saco rectovesical
Cóccix Inserción superior
del tabique rectovesical
Ano con su m. esfínter externo
Fig. 115-50. Peritoneo rectal (esquemático).
Uréter
Vasos ováricos
A. ilíaca interna
A. ilíaca externa
V. ilíacas internas
V. ilíaca externa
N. hipogástrico A. obturatriz
izquierdo Plexos venosos vaginal y vesical
V. ováricas
Recto A. uterina
Trompa uterina
Ovario
Fondo de saco rectouterino Plexo hipogástrico inferior
Lig. propio del ovario
Trompa uterina derecha Lig. redondo del útero
Lig. redondo del útero
Útero
Fondo de saco Vejiga urinaria
vesicouterino
Sínfisis del pubis
Fig. 115-51. Relaciones izquierdas del recto en la pelvis femenina.
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Intestino grueso 1415
Lig. puboprostático Próstata
Lig. transverso del periné Membrana perineal
Cuerpo cavernoso M. transverso profundo del periné
Sínfisis del pubis Tabique rectovesical
V. dorsal profunda del pene Vasos del bulbo del pene
Cuerpo perineal
Recto
Uretra
M. esfínter externo del ano
M. transverso superficial del periné
Tejido subcutáneo
Bulbo del pene Tabique intermuscular
Fascia del periné Fascias fusionadas
Vaina del m. transverso
M. bulboesponjoso superficial del periné
Fascias fusionadas Vasos escrotales posteriores
Fascia del periné Vaina de los m. bulboesponjosos
Fig. 115-52. Corte sagital de la región urogenital masculina (según Ribet).
laterales y posteriores. En estos últimos, la presencia del ligamen- En el canal anal se observan (fig. 115-48):
to sacrorrectal inferior permite distinguir un espacio pararrectal
superior, por encima de él, que llega hasta el ligamento sacro- – Las columnas anales [de Morgagni], que son pliegues mu-
rrectal superior, y un espacio pararrectal inferior, por debajo del cosos longitudinales.
ligamento sacrorrectal inferior. – En la terminación de las columnas anales, entre ellas, se for-
man unas pequeñas cavidades en forma de “nido de paloma”
denominadas senos anales, en número de 8 a 14.
Canal anal – Válvulas anales [semilunares o de Morgagni], situadas entre
El canal anal es la porción terminal del sistema digestivo, las bases de las columnas anales. Son abiertas hacia arriba.
que continúa al recto. Comienza a nivel de la unión anorrectal Entre estas y la pared rectal se ubican los senos anales.
[línea anorrectal] con las columnas anales, y luego de un trayecto – Las columnas anales terminan a un mismo nivel, dando lu-
de 3 o 4 cm termina en el ano. gar a una línea de aspecto dentado: la línea pectínea.
– Por debajo de la línea pectínea, el canal anal está recubier-
Descripción to por piel modificada adherida a los planos subyacentes. El
revestimiento infrapectíneo presenta una coloración más pá-
Configuración externa lida que se extiende hasta la línea anocutánea: esta franja se
El canal anal es de origen cloacal (ectodermo) y se abre por denomina pecten anal.
resorción de la membrana cloacal.
El canal anal es estrecho; sus paredes contactan entre sí. Constitución anatómica
Debe esta exigüidad a la existencia a su alrededor del aparato
Capa muscular. Presenta una capa externa de fibras longitu-
esfinteriano. El canal anal está rodeado por una musculatura es-
dinales y una capa interna de fibras circulares (fig. 115-48). Esta
triada de orden voluntario.
última aumenta gradualmente de espesor hacia abajo hasta cons-
Respecto de la dirección que adquiere, es oblicuo abajo
tituir el esfínter interno (músculo liso). Por fuera de las fibras lon-
y atrás; entre el recto y el canal anal se estructura la flexura gitudinales se adicionan fibras musculares estriadas que confor-
perineal. man el esfínter externo. Las fibras longitudinales continúan sin
modificaciones hasta la línea pectínea; algunas de ellas atraviesan
Configuración interna el esfínter interno, fijando así la mucosa a la capa muscular [liga-
Diversos accidentes aparecen en la mucosa anorrectal, que se mento de Parks]. Otro grupo de estas fibras longitudinales atravie-
ven en la rectoscopia. san el esfínter externo y llegan a la piel del margen anal.
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1416 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Capa submucosa. A nivel del canal anal, esta capa es más del canal anal y se reflejan adelante para fijarse en el pubis. Los
delgada que en el recto y la separación musculomucosa es más fascículos más inferiores transcurren por la cara anterior del canal
difícil de realizar, debido a la presencia del ligamento de Parks, anal y vuelven a fijarse en el cóccix.
que une la mucosa al plano muscular esfinteriano “separando las Se ha visto cómo las fibras estriadas del músculo elevador del
hemorroides externas de las internas” (Czerniuk). ano se unen a las fibras lisas del canal anal. Estas conexiones
Capa mucosa. A nivel del canal anal es más delgada y se objetivan la ausencia de plano de separación entre el recto y el
confunde paulatinamente con el revestimiento cutáneo del ano. músculo elevador del ano.
Esta zona de transición se denomina pecten anal. Más abajo se
exterioriza, marcada por pliegues radiados, antes de unirse a la Músculo esfínter externo del ano. Es un músculo grueso,
piel: línea anocutánea. Por último, subrayemos la sensibilidad dispuesto en forma de anillo, que rodea al canal anal en una
de la mucosa anal: las enfermedades y las operaciones son muy altura de 2 a 3 cm (fig. 115-56). Sus fibras se insertan:
dolorosas cuando se efectúan en la región anorrectal. Tiene una
acción importante en la continencia rectal. Su contacto desenca- A. Atrás, en el ligamento anococcígeo.
dena el reflejo anal, signo buscado en neurología.
B. Adelante, en el cuerpo perineal; estas formaciones fibrosas
Variaciones y anomalías no interrumpen la continuidad del anillo muscular. Este com-
El canal anal y el ano presentan malformaciones frecuentes prende:
que en general se observan al nacer. Se deben a trastornos del – Una porción profunda, confundida con la terminación
desarrollo intrauterino. Son, sobre todo, imperforaciones ana- del fascículo profundo del músculo elevador del ano.
les que se pueden clasificar (Tellerin) en: – Una porción superficial: fibras dispuestas entre el cuer-
po perineal y el ligamento anococcígeo.
– Imperforación completa, sin evacuación de meconio. – Una porción subcutánea: se inserta en la dermis y en
– Imperforación incompleta, con fístulas o anos perineales o el tejido subcutáneo alrededor del ano y en el ligamento
vulvares, que permiten la evacuación del meconio. anococcígeo.
Siempre deben corregirse quirúrgicamente.
El fondo de saco peritoneal puede prolongarse hasta el Este músculo constituye el esfínter externo del ano, estrecha-
periné, dando lugar a una hernia perineal o eritrocele. mente unido a las fibras musculares lisas del recto y a las fibras
estriadas del elevador del ano. Este conjunto constituye el apa-
rato esfinteriano del ano, formado de adentro hacia afuera
Relaciones del canal anal
por:
Estas son:
1. Las fibras lisas circulares: el músculo esfínter interno del
– Relaciones inmediatas con la travesía del periné y el aparato ano.
esfinteriano. 2. Las fibras lisas longitudinales, que emiten aquí numerosas ex-
– Relaciones de proximidad, más alejadas. pansiones:
– Verticales, hasta la piel.
Relaciones inmediatas con la travesía del periné y el aparato – Laterales, entre las porciones del esfínter estriado.
esfinteriano – Mediales, a través del esfínter interno y hasta la mucosa,
ligamento de Parks.
La salida del recto desde la pelvis está marcada por un ángulo
de 90° formado por el canal anal con la ampolla rectal, la flexu- 3. El esfínter externo está reforzado por arriba y lateralmente
por la inserción del poderoso músculo elevador del ano.
ra perineal, abierto atrás, cuyo vértice se insinúa debajo de la
próstata en la pelvis masculina o de la vagina en la femenina (fig.
Su irrigación depende de las arterias rectales inferior y me-
115-52).
dia.
El esfínter externo del ano es inervado por los nervios ana-
Músculo elevador del ano. Rodea completamente al canal
les inferiores, ramos del nervio pudendo, que se originan en la
anal por sus fascículos mediales o inferiores, y por sus fascículos
fosa isquioanal y cuyas fibras proceden de los ramos anteriores
laterales o superiores que se disponen como los precedentes,
de los nervios sacros 3 y 4 del plexo sacro.
formando una doble herradura (figs. 115-53 a 115-55). La ana-
Esta inervación se efectúa para cada mitad del esfínter y, al
tomía del canal anal se ha enriquecido en los últimos años, lo
que demuestra el interés anatómico de este segmento del intes- parecer, los nervios de un lado envían ramos al lado opuesto: la
tino grueso. Shafik se funda en los trabajos de Gómez Oliveros y sección de los nervios de un lado no modifica su contractilidad.
Su acción es la de cerrar el recto voluntariamente en su parte
llega a la conclusión de que el músculo esfínter externo del
inferior mientras actúa en forma sinérgica con el músculo ele-
ano, que rodea al canal anal y cubre al esfínter interno, con sus
vador del ano.
fibras musculares entremezcladas con las del músculo elevador
del ano, forma una envoltura que se fija:
Relaciones de proximidad
– Por sus elementos más superiores, al pubis. Situado en el plano mediano, el canal anal tiene relaciones:
– Por sus elementos intermedios, al cóccix. A. Posteriores: con el espacio anococcígeo, subtendido por el
– Por sus elementos subcutáneos, a la piel perianal. ligamento anococcígeo interpuesto entre los dos músculos
glúteos mayores.
Los fascículos musculares del elevador del ano están dispues- B. Laterales: con las fosas isquioanales (fig. 115-57). Se trata
tos en forma de U, cuyos extremos pasan por la cara posterior a ambos lados de un espacio limitado:
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Intestino grueso 1417
Cóccix
M. coccígeo
Espina ciática
M. pubococcígeo
(porción del m. elevador del ano) M. iliococcígeo
Arco tendinoso del m. elevador del ano (porción del m. elevador del ano)
Fascia superior del m. elevador del ano Canal anal
Raíz vasculonerviosa obturatriz
M. obturador interno M. pubococcígeo
Hiato urogenital Sínfisis del pubis
Fig. 115-53. Piso pelviano, cara endopelviana. Diafragma pélvico formado por los músculos elevador del ano y coccígeo, vista
superior.
– Arriba, por la cara inferior del músculo elevador del ano. C. Anteriores:
– Abajo, por la fascia perineal (de recubrimiento super- – En la pelvis masculina, el canal anal toma contacto con
ficial del periné). la uretra mediante el músculo rectouretral, debajo del vér-
– Lateralmente, por el hueso coxal, tapizado a este nivel por tice de la próstata y debajo del bulbo uretral.
el músculo obturador interno revestido por su fascia, – En la pelvis femenina, el canal anal está separado de la
la que está desdoblada abajo por el conducto pudendo vulva y de la vagina por el triángulo rectovaginal, ocupado
[de Alcock]; este espacio se prolonga adelante y arriba a por el cuerpo perineal, que cierra abajo el tabique rectova-
lo largo de la rama isquiopubiana en la región urogenital. ginal.
Está separado de su homólogo opuesto, atrás, por el liga-
mento anococcígeo, cuando este adhiere a la piel (incons- Ano
tante). El canal anal, con el esfínter estriado, forma la parte Está situado delante del cóccix en el plano mediano, inter-
medial de la fosa; este está, pues, en relación con el conte- glúteo, en la región anal.
nido de la fosa: tejido adiposo abundante atravesado por Su revestimiento mucoso está marcado por pliegues radia-
la arteria y por la vena rectal inferior con el nervio anal. dos y unidos a la piel según una línea circular. Esta piel es pig-
M. coccígeo
M. piriforme
Cóccix N. pudendo
N. ciático
Espina ciática A. pudenda interna
M. obturador interno
M. elevador Ano
del ano
N. pudendo
M. puborrectal (porción M. esfínter
del m. elevador del ano) externo del ano
Hiato urogenital
Sínfisis del pubis
Fig. 115-54. Piso pelviano, cara exopelviana, vista inferior.
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1418 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
M. piriforme
Cóccix M. coccígeo
N. pudendo
N. ciático
A. pudenda interna
M. obturador interno
M. elevador del ano
M. esfínter
externo del ano
M. puborrectal (porción
del m. elevador del ano)
Sínfisis del pubis
Fig. 115-55. Cara perineal del piso pelviano después de la separación del canal anal y de haber sido rebatido este a la izquier-
da, vista inferior.
Fibras musculares circulares
Fibras musculares longitudinales
M. elevador del ano
Mucosa rectal
Plexo venoso rectal
Seno anal
Espacio interesfinteriano
M. esfínter interno del ano Columna anal
M. esfinter externo del ano Válvula anal
Muscular de la mucosa
del canal anal
Porción subcutánea del
m. esfínter externo del ano
Porción inferior del
plexo venoso rectal
Fig. 115-56. Canal anal visto en un corte coronal, mitad derecha.
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Intestino grueso 1419
Colon descendente
A. rectal superior
R. derecha de la
a. rectal superior R. izquierda de la
a. rectal superior
Ampolla rectal
A. rectal media
A. rectal media
Anastomosis arterial
Anastomosis arterial
M. elevador del ano M. elevador del ano
Fosa isquioanal A. pudenda interna
A. rectal inferior
Fig. 115-57. Arterias del recto (según Gregoire).
mentada, lisa, muy fina. Las fibras musculares estriadas del esfín- También se describen algunas arterias rectales de menor cali-
ter y del músculo elevador del ano llegan y adhieren a este plano bre que nacen de la arteria sacra mediana.
cutaneomucoso.
Distribución
Vascularización e inervación Existe un plexo arterial submucoso en cuyos senos se anasto-
mosan todas las arterias rectales, anastomosis, que se añaden a
Arterias las que intercambian en la superficie del recto.
Existen tres raíces arteriales: una es impar y posterior, consti-
tuida por la arteria rectal superior; dos son pares y laterales, for- Anastomosis con los territorios vecinos
madas por las arterias rectales medias e inferiores (fig. 115-57). Son numerosas. La más importante es el arco que une la
arteria rectal superior a la arteria sigmoidea inferior. Se ha visto
Arteria rectal superior la importancia práctica de esta anastomosis, denominada de
Es la rama terminal de la arteria mesentérica inferior (fig. Sudeck, en la cirugía del recto con descenso del colon sigmoi-
115-58). Se separa del tronco de las sigmoideas y recorre el de al ano.
mesocolon sigmoide, en cuya raíz primaria termina. Llega a la
cara posterior del recto y en su contacto se divide en dos ramas:
Venas
posterior derecha y anterior izquierda. A veces existe una tercera Proceden de un plexo submucoso muy desarrollado extendi-
rama, la arteria dorsal, que nace más a menudo de la rama dere- do sobre el recto, del que parten tres raíces idénticas a las raíces
cha (arteria ácigos del recto). Estas ramas descienden a lo largo arteriales (fig. 115-59).
de la ampolla rectal y se anastomosan entre sí, pero sin formar
arco marginal. Vena rectal superior
Sigue a la arteria homónima y contribuye a formar el origen
Arteria rectal media de la vena mesentérica inferior. Pertenece al sistema porta he-
Cada una de ellas se origina de la arteria ilíaca interna, a veces pático.
de la arteria vesical inferior, a la derecha y a la izquierda. Cada una
de ellas transcurre medialmente y da ramas rectales y genitales a Venas rectales medias
la próstata, las glándulas vesiculosas y la vagina. Siguen a la arteria del mismo nombre en el alerón del recto y
Esta arteria ocupa el alerón del recto y está muy próxima a la desembocan en la vena ilíaca interna, con afluentes de origen
cara superior del músculo elevador del ano. vesical y genital. Pertenecen al músculo esfínter externo del
ano.
Arteria rectal inferior
Cada una de ellas se origina a la derecha y a la izquierda de la Venas rectales inferiores
arteria pudenda interna. Son las arterias perineales. Se dirigen Provienen de plexos submucosos desarrollados, así como del
de lateral a medial, atraviesan la fosa isquioanal en compañía del aparato esfinteriano. Atraviesan la fosa isquioanal, para llegar de
nervio anal. Terminan en el músculo esfínter externo del ano y en cada lado a la vena pudenda interna, que es un afluente de la
la piel de la región anal. vena ilíaca interna.
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1420 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
Aorta
A. mesentérica inferior
M. psoas mayor
A. ilíaca común
Articulación sacroilíaca Tronco de las a. sigmoideas
A. sigmoidea superior
A. rectal superior
R. derecha de la A. sigmoidea media
a. rectal superior A. sigmoidea inferior
R. izquierda de la a. rectal superior
Nodos linfáticos Mesocolon sigmoide
Vaina rectal Anastomosis sigmoideorrectal
Peritoneo rectal
Colon sigmoide
Unión rectosigmoidea
Anastomosis arterial
Cuello uterino
A. rectal media
Anastomosis intraparietal
Recto
A. rectal inferior
Ano
Vagina Pubis
Vejiga urinaria Vulva
Fig. 115-58. Terminación de la arteria mesentérica inferior. Corte paramediano en la pelvis femenina.
V. rectal superior
Fibras musculares longitudinales
Fibras musculares circulares
Submucosa
Mucosa
V. rectal media
M. elevador del ano
Anastomosis
supraesfinteriana
M. esfínter V. rectal inferior
interno del ano
Anastomosis
M. esfínter transesfinteriana
externo del ano
Ano
Anastomosis
Porción inferior del subesfinteriana
plexo venoso rectal Piel del periné
Fig. 115-59. Esquema de la circulación venosa del canal anal, corte longitudinal.
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Intestino grueso 1421
Raíz superior
Sigue a la arteria rectal superior con una estación linfática
Colon en la división de la arteria: hilio linfático [de Mondor] y otras esta-
descendente ciones a lo largo de la arteria mesentérica inferior.
Raíz media
Sigue a la arteria rectal media, recibe igualmente vasos
Colon provenientes de los órganos genitales y llega a los nodos linfáti-
sigmoide cos ilíacos internos.
Raíz inferior
Ampolla Tiene dos destinos diferentes: intrapelviano, hacia los no-
rectal dos linfáticos ilíacos comunes y del promontorio; para el conduc-
to anal extrapelviano, hacia la región inguinal, desde la mucosa
y la piel del ano. Estas nociones de la anatomía linfática son im-
portantes para seguir la evolución de los cánceres del recto y
comprender su cirugía.
Fig. 115-60. Colon por enema con técnica de doble con-
traste, vista panorámica del colon sigmoide y de la ampolla
rectal. Las paredes intestinales se resaltan con el material Nervios
radiopaco (bario) y se distienden con el aire. El recto y el canal anal poseen una doble inervación eferen-
te: autonómica, para el conjunto de las estructuras viscerales
(músculo liso y glándulas) y somática, para el músculo estriado
del esfínter anal externo (fig. 115-63).
Anastomosis
Por el plexo submucoso de la región anal, todas las venas rec- Nervios autonómicos
tales están anastomosadas y constituyen una red anastomótica Pertenecen a los sistemas parasimpático y simpático.
portocava muy importante, comparable con la que se encuentra Provienen de los plexos rectales superior, medio e inferior.
alrededor del esófago a su entrada en la cavidad abdominal. El plexo rectal superior es una prolongación del plexo
Las hemorroides son dilataciones venosas ampulares, desa- mesentérico inferior, que acompaña a la arteria rectal superior
rrolladas debajo de la mucosa de la región anal y que son sen- y alcanza la parte proximal del recto. Este plexo contiene fibras
sibles a los trastornos de la circulación de la vena porta. Pueden parasimpáticas procedentes del plexo hipogástrico inferior. Las
trombosarse y sangrar de forma abundante. Su tratamiento qui- fibras simpáticas provienen del ganglio mesentérico inferior.
rúrgico es un acto de práctica corriente, pero delicado. Los plexos rectales medio e inferior se originan en el ple-
xo hipogástrico inferior. Los ramos del plexo rectal medio
Linfáticos se distribuyen por la pared del recto. El plexo rectal inferior se
De las redes submucosas se originan tres raíces, pero no to- ubica a ambos lados del recto y acompaña a las ramas de la arteria
das son satélites de las raíces arteriovenosas (fig. 115-62). ilíaca interna. De este último plexo también emergen los nervios
anales superiores para el esfínter anal interno. Las fibras pre-
ganglionares parasimpáticas llegan al plexo hipogástrico inferior
mediante los nervios esplácnicos pélvicos, originados en los
Sínfisis del pubis ramos anteriores de S2 a S4. A este mismo plexo llegan las fibras
simpáticas a través del plexo hipogástrico superior y de los nervios
esplácnicos sacros provenientes del tronco simpático sacro.
Nervios somáticos
Están representados a cada lado por los nervios anales in-
feriores, ramos de los nervios pudendos. Los nervios anales in-
feriores atraviesan la fosa isquioanal en compañía de los vasos
rectales inferiores. Inervan el esfínter externo del ano.
Aferencias
Articulación Vejiga Las aferencias viscerales comparten el trayecto y distribución
de la cadera urinaria de las fibras eferentes autonómicas. Las aferencias somáticas (es-
Ampolla rectal fínter anal externo) se encuentran integradas a los nervios pu-
dendos (plexo sacro).
Fig. 115-61. Tomografía computarizada de pelvis, corte ho-
rizontal. El plano de sección pasa a nivel de las articulaciones En el ser vivo
coxofemorales. Se observa la ampolla rectal, hipodensa por
la presencia de aire en su interior. En el examen, el recto aparece vacío: la materia fecal pasa por
él en el momento de la defecación pero no constituye, en estado
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1422 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
V. rectal superior
Nodos rectales
superiores
Recto
Nodos pararrectales
Nodos
ilíacos internos
V. rectal media
M. elevador del ano
Nodos inguinales
V. rectal inferior superficiales
Ano
Fig. 115-62. Linfáticos del recto y canal anal, vista posterior. En rojo, nodos que reciben vasos linfáticos de la zona superior del
recto. En verde, nodos que reciben vasos linfáticos de la zona media del recto. En amarillo, nodos que reciben vasos linfáticos
de la zona inferior del recto.
normal, un reservorio de materia. Esto facilita su exploración y Instrumental
su cirugía. La rectoscopia convencional muestra el interior del canal
anal y de la ampolla con las alteraciones de la mucosa. Permite la
Exploración biopsia para examen histopatológico. El tubo rectilíneo y rígido
Clínica puede llevarse hasta 25 o 30 centímetros, es decir, más allá de la
El ano es accesible a la visión directa con el sujeto coloca- unión rectosigmoidea.
do de espaldas, con los muslos levantados, o de rodillas apo-
yado sobre los codos (posición genupectoral). Esto facilita el Abordaje quirúrgico
examen de numerosas enfermedades del ano: fisura, fístulas, Canal anal
abscesos, hemorroides o cáncer. El tacto rectal permite ex- Se aborda desde el periné, y por esta vía se llega a las lesiones
plorar los 10 o 12 cm inferiores del recto y, a través de él, la anales y rectales inferiores.
próstata, la vagina, el cuello uterino, los parametrios, el
fondo de saco rectouterino o el vesicorrectal, hasta inclu-
Ampolla rectal
so el acetábulo.
La ampolla rectal y el conjunto del recto, en caso de cáncer,
pueden ser abordados:
Radiológica
La ampolla rectal se llena fácilmente por el enema baritado – Por vía perineal.
que muestra sus dimensiones, la distensión y el estado de la par- – Por vía abdominal.
te alta inaccesible al tacto (figs. 115-60 y 115-61). – Por vía posterior después de una resección sacrococcígea.
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Intestino grueso 1423
N. ureterovesical medial N. ureterovesical lateral
N. principal del uréter V. ilíaca externa
A. ilíaca interna A. ilíaca externa
A. ilíaca común izquierda N. del plexo deferencial
Uréter izquierdo Conducto deferente izquierdo
Anillo nervioso periureteral
Vejiga urinaria
Plexo hipogástrico superior
Asa nerviosa preureteral
V. ilíaca interna
Conducto deferente derecho
A. umbilical
Uréter derecho
N. hipogástrico izquierdo
Plexo venoso vesical
Fascia rectosacra y prostático
Comunicación transversal Glándula vesiculosa derecha
entre los n. hipogástricos
Comunicación entre
N. hipogástrico derecho seccionado ambos plexos seminales
Plexo hipogástrico inferior Próstata
Plexo vesical
Ganglio simpático sacro
Plexo rectal superior
Peritoneo rectal
3.er R. sacro Plexo prostático
Plexo rectal medio Glándula vesiculosa izquierda
N. del plexo seminal Ganglios de las glándulas vesiculosas
Plexo rectal inferior
Fig. 115-63. Plexo hipogástrico inferior izquierdo en la pelvis masculina, cara medial (A. Latarjet y Bonnet).
– Por vías combinadas: abdominoperineal, abdominotransanal, El deseo de defecar se origina en la sensibilidad de la mucosa
abdominosacra. rectal y de la muscular a la distensión (sensibilidad propiocep-
tiva). El control esfinteriano depende en especial de la mucosa
Anatomía funcional. Defecación y continencia anal anal.
La evacuación de la materia fecal parte de su último reser-
vorio, el colon sigmoide. El recto es solo una vía de pasaje. La Control nervioso
evacuación es controlada por la voluntad, pues en una parte Dispone de vías y de centros diferentes:
muy importante está sometida al juego de los músculos estria-
dos que la favorecen (músculos abdominales) o que se oponen – Vías aferentes de la sensibilidad por los nervios espinales
a ella (elevadores del ano, esfínter estriado). Esta función tam- (nervio pudendo para la mucosa anal), o vegetativo (plexos
bién está asegurada gracias a la sensibilidad propia del conjunto hipogástricos) donde se mezclan los sistemas simpático y pa-
anorrectal. rasimpático (nervios esplácnicos pelvianos).
– Centros medulares reflejos (centro anoespinal), situados
Acción muscular en la médula sacra, y centros cerebrales de control voluntario
En el momento de la defecación intervienen diversos factores adquiridos hacia el 20.º mes de la vida por la educación del
en el orden siguiente: niño.
– Vías eferentes motoras, que son espinales (nervio pudendo),
1. Propulsión del bolo fecal hacia la ampolla rectal por el peris- para el aparato esfinteriano y estriado, y vegetativo (plexos hi-
pogástricos) para los músculos lisos de la pared intestinal.
taltismo cólico.
2. Aparición del deseo de defecar.
3. Contracción voluntaria de los músculos de la pared abdo- Continencia
minal que aumentan la presión intrarrectal. Se ejerce:
4. Relajación del aparato esfinteriano anal.
– Permanentemente por el tono del esfínter anal frente a los
Si la exoneración es difícil (estreñimiento), el impulso abdo- gases y a las materias líquidas.
minal se acentúa con el bloqueo de la caja torácica (esfuerzo a – Cuando el deseo de defecar no puede ser satisfecho inmedia-
glotis cerrada, maniobra de Valsalva). tamente. En este caso se produce una vigorosa contracción
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1424 Cavidad abdominal y sistema digestivo infradiafragmático
del esfínter ayudado por el músculo elevador del ano, cuya Si bien las primeras se pueden corregir por la cirugía, las se-
contracción empuja al bolo fecal hacia el colon sigmoide, por gundas pueden ser definitivas. Su pronóstico puede juzgarse en
lo que el deseo desaparece momentáneamente. forma válida por la electromiografía (Debray).
En cuanto a la conservación de una continencia eficaz des-
La incontinencia anal es una enfermedad grave que puede pués de la ablación quirúrgica del recto, existe no solo la conser-
traducir: vación del aparato esfinteriano sino también la de la sensibilidad
de la mucosa anal.
– Una destrucción del esfínter anal o su distensión crónica (de-
bilidad perineal).
– Una desaparición del control nervioso por lesiones medulares
(paraplejías) o cerebrales.
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Sistema urinario
XXIII
El sistema urinario comprende los riñones, derecho e izquierdo, que elaboran la orina y la
evacuan por vías excretoras: los cálices y la pelvis renal. A partir de cada pelvis renal la orina recorre
el uréter correspondiente, que la conduce a la vejiga urinaria. Este reservorio es el encargado de
controlar la evacuación de la orina al exterior en períodos (micción), a través de la uretra. Los riñones
también tienen funciones de secreción endocrina.
Los dos riñones son semejantes, pero su situación retroperitoneal, paravertebral y toracoabdo-
minal les confiere relaciones diferentes a la derecha y a la izquierda.
Véase Guía topográfica: Abdomen
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Capítulo 116: Riñón 1427
Capítulo 117: Uréter 1443
Capítulo 118: Conjunto renoureteral
en el ser vivo 1452
Capítulo 119: Vejiga urinaria 1456
Capítulo 120: Uretra 1469
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Riñón 116
DESCRIPCIÓN Extremidades (polos)
La extremidad superior es ancha, redondeada, algo inclina-
Configuración externa da en sentido medial.
La extremidad inferior es más alargada y más vertical.
El riñón (ren) tiene la forma de una semilla de haba (alubia, Cada riñón mide de 10 a 12 cm de alto, 5 a 8 cm de an-
judía o poroto), cuyo hilio está orientado medialmente (fig. cho y 3 a 5 cm de espesor, en el adulto. El peso es de 170 g
116-1). Su consistencia es firme y su coloración en el ser vivo, término medio. El volumen de ambos riñones es sensible-
rojo-violácea. En él se describen dos caras, dos bordes y dos ex- mente igual.
tremidades.
Caras Configuración interna
La cara anterior es lisa, algo abollonada, convexa en el sen- Un corte vertical del riñón muestra, desde el exterior hacia
tido vertical y transversal. Está ubicada en dirección anterolateral. el interior: una cápsula fibrosa; luego, inmediatamente más
La cara posterior es casi plana. profundo, el parénquima renal, prolongado hacia el seno re-
nal por las papilas, y las vías excretoras, formadas por los cálices
Bordes renales y la pelvis renal.
El borde lateral, convexo, reúne las dos caras en una curva
regular.
Cápsula fibrosa
El borde medial, cóncavo, está interrumpido por el hilio del Es una membrana resistente de aproximadamente 1 mm de
riñón, limitado por dos salientes, superior e inferior, que corres- espesor, poco elástica, que se puede decolar del parénquima
ponden a las extremidades superior e inferior del órgano; por subyacente. Rodea por completo el órgano y penetra en el hilio,
un borde anterior, oblicuo abajo y en sentido medial; y un bor- donde se invagina en contacto con los vasos renales.
de posterior, oblicuo abajo y lateralmente. Entre esos bordes se
encuentra el seno renal: excavación romboidal limitada por el Parénquima renal
parénquima renal, ocupada por las vías excretoras, los elementos El parénquima renal presenta, desde la superficie hasta la
vasculonerviosos de la raíz y el tejido adiposo. profundidad:
A. suprarrenal superior
V. suprarrenal
A. suprarrenal media
Glándula suprarrenal
Extremidad superior del riñón
Borde medial
A. suprarrenal inferior
A. renal
Borde
Borde V. renal lateral
lateral
Hilio
Pelvis renal
Cuello de la pelvis renal
Borde medial
Uréter
Extremidad inferior
Cara anterior Cara posterior
Fig. 116-1. Riñón derecho.
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1428 Sistema urinario
– Corteza renal: su ubicación es más superficial y de color más Cálices renales
claro; en ella se concentran los corpúsculos renales y los tú- Los cálices renales marcan el comienzo de la vía excretora
bulos contorneados. Se encuentra cubierta por la cápsula del riñón. Transportan la orina entre las papilas renales y la pelvis
fibrosa. Tiene un espesor de 6 mm, aproximadamente. renal.
– Columnas renales [de Bertin]: son prolongaciones pro-
fundas del tejido que constituye la corteza renal. Estas pro- Cálices renales menores
longaciones forman territorios alargados entre las pirámi-
des renales, y se extienden hasta el seno renal. Son pequeños conductos membranosos que se insertan al-
– Médula renal: es más oscura y más profunda que la corte- rededor de cada papila renal y desembocan en los cálices re-
za renal. La médula renal conforma las pirámides renales nales mayores. Su forma de cáliz cóncavo es la contraparte de
[de Malpighi], de forma aproximadamente cónica, con la base la superficie convexa de la papila renal que desemboca en él.
orientada hacia la corteza y el vértice, hacia el seno renal. Las Entre tres y cinco cálices menores drenan en cada cáliz mayor.
pirámides renales están separadas entre sí por las colum-
nas renales. Los vértices redondeados de las pirámides Cálices renales mayores
protruyen en el seno renal constituyendo las papilas rena- Se trata de conductos más anchos que los anteriores. Su nú-
les; cada una de ellas penetra en un cáliz menor. En cada mero varía de dos a cinco por riñón. A menudo hay tres, situa-
papila renal desembocan los túbulos colectores, a través de dos en el mismo plano vertical-transversal:
los orificios papilares, formando el área cribosa (fig. 116-
2). Dentro de la pirámide renal se pueden describir una A. Cáliz superior: con un eje mayor orientado en dirección
zona externa y otra interna. oblicua hacia abajo y medialmente.
B. Cáliz medio: es el más variable. Su dirección es transversal,
El parénquima renal está organizado en lóbulos renales, medial y algo descendente.
cada uno compuesto por una pirámide rodeada por corteza C. Cáliz inferior: de dirección transversal, medial y algo ascen-
renal. Cada riñón tiene alrededor de nueve lóbulos renales. dente.
Borde superior
del seno renal
A. interlobar
Pirámide renal
Borde anterior
del hilio
Borde lateral
del seno renal
Papila bifoliada
Seno renal Saliente intrasinusal
de una columna renal
Papila renal
Borde inferior
del seno renal
Fig. 116-2. Seno renal, corte coronal, segmento anterior visto por su cara posterior, después de la ablación del contenido del
seno renal.
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Riñón 1429
La longitud de los cálices mayores es tanto mayor cuanto – Riñón en herradura: donde los dos riñones están unidos por
más pequeña es la pelvis renal, donde desembocan. una banda de parénquima transversal inferior, que une las ex-
tremidades (polos) inferiores. Los dos riñones pueden tener
Pelvis renal sus pelvis renales orientadas en sentido lateral y no medial.
La pelvis renal [bacinete] tiene la forma de un embudo
aplastado de adelante hacia atrás, orientado hacia abajo y me- Anomalías de posición
dialmente (fig. 116-3). Se encuentra dentro del seno renal y Son las ectopias renales que pueden ser: inferiores, lum-
atraviesa el hilio del riñón. bar baja o pelviana; superiores, torácica; cruzadas, dos riñones
El fondo de la pelvis renal se apoya en la abertura de los cáli- del mismo lado, etcétera.
ces mayores. Su borde superomedial es convexo y oblicuo hacia
abajo y medialmente. Su borde inferolateral es casi horizontal. Anomalías de la pelvis renal
Termina abajo y en dirección medial en el cuello de la pelvis
A veces se nota la ausencia de la pelvis o, por el contrario, la
renal, el que marca la unión pieloureteral, a partir de la cual la vía
existencia de una pelvis con dos uréteres.
urinaria se continúa con el uréter. La cara posterior de la pelvis
renal está más separada de los bordes del hilio renal, y es más
accesible quirúrgicamente que su cara anterior. TOPOGRAFÍA Y RELACIONES
La forma de los cálices y de la pelvis renal (el conjunto pielo- Los riñones están situados en las fosas lumbares, a los la-
calicial) es muy variable; existen pelvis renales ampulares muy dos de la 12.ª vértebra torácica y de las dos primeras vértebras
voluminosas, en cuyo caso los cálices mayores son muy cortos lumbares, detrás del peritoneo (fig. 116-4). El hilio del riñón y la
o faltan; en otros, los cálices se reúnen tardíamente. Entre estos pelvis renal corresponden al espacio que separa el proceso cos-
existen numerosas formas intermedias. tal de la 1.ª y de la 2.ª vértebra lumbar. Su orientación es tal que
el eje mayor es oblicuo hacia abajo y lateralmente. Las extremi-
Anomalías dades superiores se encuentran más próximas entre sí que las
inferiores. Sus caras están orientadas, la anterior hacia adelante
Existen anomalías de desarrollo, de posición, y anomalías de y lateralmente, y la posterior, hacia atrás y medialmente. El riñón
la pelvis renal. derecho está algo más abajo que el izquierdo: la diferencia de
altura es de media vértebra.
Anomalías de desarrollo
Se pueden citar:
Relaciones inmediatas
– Riñón único. Los riñones están separados de los órganos vecinos por una
– Riñón atrofiado: atrofia renal unilateral. envoltura fibrosa (distinta de la cápsula renal) llamada fascia
Corteza renal
Pirámide
renal
Cáliz superior Columna
renal
Seno renal
Cáliz
medio
Pelvis renal
Cáliz
menor
Uréter
Cáliz inferior
Médula renal
Fig. 116-3. Pelvis renal y cálices (tipo más frecuente) en el seno renal (según Papin).
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1430 Sistema urinario
11.ª vértebra torácica
12.ª vértebra torácica
12.a costilla corta
12.a costilla corta (en punteado) (en punteado)
1.ª vértebra lumbar
11.a costilla Lig. lumbocostal
12.a costilla (larga)
M. erector de la columna M. cuadrado lumbar
M. cuadrado lumbar
Fig. 116-4. Relaciones de los riñones con la columna vertebral, las costillas y los músculos lumbares (según Farabeuf y
Recamier).
renal (figs. 116-5 y 116-6). Es una hoja conectiva desarrollada A. La hoja anterior de la fascia renal [fascia de Gerota], delga-
a expensas del tejido extraperitoneal que rodea el riñón a distan- da, está reforzada adelante por las fascias de coalescencia del
cia, y constituye en él un compartimento, la celda renal. En el peritoneo parietal posterior.
borde lateral del riñón, ese tejido se condensa y se desdobla en B. La hoja posterior de la fascia renal [fascia de Zuckerkandl]
dos hojas: es más gruesa y resistente (fig. 116-7).
Pulmón
Glándula suprarrenal Diafragma
Cavidad pleural
Hígado
Riñón derecho Hoja anterior
de la fascia renal
Peritoneo hepático
Hoja posterior Peritoneo prerrenal
de la fascia renal
Fascia retrocólica
ascendente
Colon
Fig. 116-5. Celda renal del lado derecho, corte sagital. La fascia renal (en rojo) se encuentra reforzada en la parte inferior del
riñón por la fascia retrocólica ascendente (en azul).
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Riñón 1431
Diafragma Pulmón
Cavidad pleural
Glándula suprarrenal
Fascia retroduodenopancreática izquierda
Páncreas
Riñón izquierdo
Estómago
Hoja posterior
de la fascia renal
Mesocolon transverso
Pared abdominal
Colon posterior
Omento mayor
Hoja anterior de la fascia renal
Fig. 116-6. Celda renal del lado izquierdo, corte sagital. El peritoneo del mesocolon primitivo y del mesogastrio se ha adosado
al peritoneo prerrenal. La hoja anterior de la celda del riñón izquierdo está más reforzada que la del riñón derecho (Gregoire).
Arriba diafragma. Se reúnen debajo de la glándula suprarrenal y
Las dos hojas de la fascia renal pasan por delante y por de- encima de la extremidad superior del riñón, formando la hoja
trás de la glándula suprarrenal y se fijan en la cara inferior del interrenosuprarrenal, que separa los dos órganos. Por este
motivo, en los desplazamientos del riñón no resulta afec-
tada la situación de la glándula suprarrenal.
Mesenterio
Abajo
Las dos hojas permanecen independientes; no obstante,
están unidas, por debajo de la extremidad inferior del riñón,
Aorta por tractos fibrosos interrumpidos, que permiten el pasaje del
A. renal
uréter.
Meso renal
Riñón
Medialmente
Las dos hojas de la fascia renal se confunden con el tejido
conectivo que rodea a la raíz renal, tanto adelante como atrás,
lo que cierra medialmente el espacio perirrenal en forma incom-
pleta (fig. 116-8). La hoja anterior se prolonga por delante de
Aorta
la aorta y la vena cava inferior, mientras que la hoja posterior lo
A. renal
hace por atrás.
Meso renal
Hoja posterior Riñón Colon ascendente
de la fascia renal El espacio perirrenal
Mesocolon
El espacio perirrenal (fig. 116-8) se interpone entre la cáp-
sula fibrosa del riñón y la fascia renal; está ocupado por la
grasa perirrenal, denominada cápsula adiposa del riñón. Su
espesor es variable. No existe en el recién nacido. Es gruesa en los
Aorta sujetos adiposos. Es delgada hacia adelante y arriba, y más grue-
A. renal sa hacia abajo y atrás, y es aún más gruesa lateralmente. Dispone
Meso renal de vascularización propia. La cápsula adiposa del riñón reac-
Hoja posterior Colon ascendente ciona en relación con las infecciones renales: perinefritis, absce-
de la fascia renal Fascia de coalescencia sos perinefríticos. La fascia renal constituye un medio de fija-
Mesocolon Riñón ción del riñón, por su amarre superior al diafragma y medial, a
las formaciones vasculares y nerviosas de la región prevertebral.
Fig. 116-7. Fascia renal, teoría del meso renal. La cápsula adiposa es un sostén del riñón en relación con la
celda renal.
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1432 Sistema urinario
V. cava inferior
Aorta abdominal Hoja anterior de la fascia renal
Lámina interna
de la fascia renal
Hoja anterior
de la fascia renal
Hoja posterior
de la fascia renal
Cápsula adiposa
del riñon
Cuerpo adiposo
pararrenal
Fig. 116-8. Formación de la celda renal (según Papin), corte horizontal.
Relaciones posteriores y mediales el diafragma, por encima de los ligamentos arqueados [arcua-
tos] medial y lateral. Más allá del músculo se encuentra el receso
Las relaciones posteriores del riñón son idénticas a la de- pleural y luego, la 11.ª y 12.ª costilla, con el 11.º espacio intercos-
recha y a la izquierda. Son relaciones toracolumbares, de las cua- tal. El pulmón, que no sobrepasa hacia abajo el nivel de la 10.ª
les el riñón está separado por el espacio pararrenal. costilla, queda por encima del riñón (fig. 116-9).
Espacio pararrenal o retrorrenal Relaciones lumbares
Está situado por detrás de la hoja posterior de la fascia re- Están constituidas por las partes blandas situadas entre la co-
nal. Esta hoja posterior se encuentra interpuesta entre la celda lumna lumbar, la 12.ª costilla y la cresta ilíaca.
renal y los planos posteriores. El espacio pararrenal está ocu- Medialmente, se encuentra el músculo psoas mayor, cu-
pado por el cuerpo adiposo pararrenal [de Gerota]. bierto por la prolongación de la fascia ilíaca. En sentido más late-
ral y posterior está el músculo cuadrado lumbar, cubierto por
Relaciones torácicas la fascia transversalis.
Corresponden al tercio superior del riñón derecho y a los Lateralmente, la aponeurosis de origen del músculo trans-
dos tercios superiores del riñón izquierdo que se aplican sobre verso del abdomen, reforzada por el ligamento lumbocostal,
11.a costilla
12.a costilla
Límite inferior de la pleura
Límite inferior de la pleura
Lig. lumbocostal
Lig. lumbocostal
11.a costilla
12.a costilla
Borde lateral del m. Borde lateral del m.
erector de la columna erector de la columna
Borde lateral del m.
Borde lateral del m. cuadrado lumbar
cuadrado lumbar
A B
Fig. 116-9. Esqueleto y ligamentos de la región costolumboilíaca derecha, cara posterior. A. 12.a costilla larga. B. 12.a costilla corta.
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Riñón 1433
forma el fondo del triángulo lumbar superior [cuadrilátero de El abordaje transperitoneal del riñón derecho exige el
Grynfelt], situado por debajo de la 12.ª costilla y cubierto por los descenso de la flexura cólica derecha, el decolamiento colopa-
músculos oblicuo externo del abdomen y dorsal ancho. Entre los rietal del mesocolon, y por último el decolamiento duodenopan-
bordes de estos dos músculos, el oblicuo externo por adelante creático.
y el dorsal ancho por atrás, y teniendo como límite inferior a la
cresta ilíaca, se ubica el triángulo lumbar inferior [triángulo Relaciones del riñón izquierdo
de J. L. Petit] (fig. 116-10), en cuyo fondo se encuentra la por- La inserción oblicua hacia arriba y a la izquierda del meso-
ción posterior del músculo oblicuo interno. colon transverso, por delante del riñón, en la unión del tercio
Nervios y vasos cruzan en dirección oblicua la cara posterior superior y del tercio medio, divide sus relaciones en tres partes
del riñón, por delante del músculo cuadrado lumbar: el nervio (fig. 116-13):
subcostal, los vasos subcostales y, por abajo, los nervios iliohi-
pogástrico e ilioinguinal. A. Parte superior, supramesocólica: corresponde al bazo,
La 12.ª costilla, de longitud muy variable, se relaciona con la que se aplica sobre la cara anterior y el borde lateral del riñón
cara posterior del riñón y desborda más o menos sobre su borde
(frecuencia de las lesiones traumáticas asociadas del bazo y
lateral. Según su longitud, se constituye o no en un obstáculo del riñón). Medialmente al bazo, la cola del páncreas y la
para el abordaje quirúrgico del riñón desde la región lumbar. raíz esplénica separan a este nivel el riñón izquierdo de la
bolsa omental y de la cara posterior del estómago.
Relaciones anteriores y laterales B. Parte media, colomesocólica: corresponde a la parte iz-
quierda del colon transverso, provista de un meso cada
Por intermedio de la fascia renal, las relaciones anteriores vez más corto hasta la flexura cólica izquierda, fijada por el
son diferentes a la derecha y a la izquierda (fig. 116-11). ligamento frenocólico. Esta flexura cólica izquierda se rela-
ciona con la hoja anterior y el borde lateral de la fascia renal,
Relaciones del riñón derecho a través de la fascia retrocólica descendente. El colon des-
En la cavidad peritoneal se encuentran (fig. 116-12): cendente acolado desciende a lo largo del borde lateral del
riñón.
– El hígado: su cara visceral cubre los dos tercios superiores C. Parte inferior, inframesocólica: por intermedio de la cáp-
del riñón; se trata de la impresión renal en el lóbulo derecho sula fibrosa, de la cápsula adiposa, de la fascia renal, de la fas-
del hígado. El peritoneo se interpone entre los dos órganos. cia retrocólica descendente y del mesocolon que contiene a
Hay contacto directo entre ambos cuando la reflexión del pe- los vasos cólicos izquierdos, el riñón se relaciona con la cavi-
ritoneo se hace baja: se crea así el ligamento hepatorrenal. dad peritoneal y las asas delgadas.
– La flexura cólica derecha: se relaciona con la parte inferior
del riñón. El mesocolon transverso está separado del riñón, El abordaje transperitoneal del riñón izquierdo es más
inferomedialmente, por la fascia retrocólica ascendente. En el dificultoso que el del riñón derecho, debido a la variación de las
mesocolon se encuentran las ramas de la arteria cólica media. relaciones, que depende del nivel.
El surco paracólico derecho se interpone entre el borde la-
teral del riñón y la pared lateral del abdomen. En el abordaje
posterolateral del riñón o lumbotomía se trata de evitar su
Relaciones del borde medial
abertura. El borde medial del riñón se proyecta hacia atrás por de-
– La porción descendente del duodeno: se aplica por delan- bajo de la 12.ª costilla, a los lados de la columna lumbar. Entre
te del borde medial del riñón, del hilio y de la raíz renal. Está los niveles de los procesos costales de las dos primeras vértebras
separada de ellos por la fascia retroduodenopancreática. lumbares se proyecta el hilio renal.
M. serrato posterior inferior
Fascia toracolumbar 12.a costilla
M. dorsal ancho Lig. lumbocostal
seccionado y reclinado
Aponeurosis del m. transverso A. y v. intercostales posteriores
del abdomen
Triángulo lumbar superior
Raíz vasculonerviosa M. oblicuo externo del abdomen
M. iliocostal lumbar
M. oblicuo interno del abdomen
M. dorsal ancho
seccionado y reclinado
Triángulo lumbar inferior
Cresta ilíaca
Proceso espinoso
de la 5.ª vértebra lumbar
Fig. 116-10. Triángulo lumbar superior y triángulo lumbar inferior.
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1434 Sistema urinario
Aorta abdominal
V. cava inferior
10.a costilla
Bazo
Glándula suprarrenal derecha Glándula suprarrenal izquierda
11.a costilla Cola del páncreas
Duodeno Riñón izquierdo
Riñón derecho Flexura duodenoyeyunal
12.a costilla
Colon transverso
Extremidad inferior
del riñón izquierdo
Uréter derecho Colon descendente
Apófisis costal de
la 4.ª vértebra lumbar
Uréter izquierdo
Colon ascendente
Vasos ilíacos comunes Vasos ilíacos comunes
Vasos ilíacos internos Vasos ilíacos internos
Vasos ilíacos externos Vasos ilíacos externos
Fig. 116-11. Relaciones de los riñones con las vísceras vecinas (semiesquemático).
V. cava inferior
Glándula suprarrenal
Cara anterior del riñón (impresión hepática)
Borde medial del riñón (relacionado con
la porción descendente del duodeno)
Superficie renal en contacto
con la flexura cólica derecha
Sección de la fascia
retrocólica ascendente
Fig. 116-12. Disposición del peritoneo por delante del riñón derecho.
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Riñón 1435
Lig. pancreatoesplénico
Glándula suprarrenal izquierda Cara anterior del riñón
A. esplénica
Páncreas
Sección del Lig. frenocólico
mesocolon transverso izquierdo
Extremidad inferior Flexura cólica
del riñón izquierdo izquierda
Riñón
Fig. 116-13. Disposición del peritoneo y de los mesos por delante del riñón izquierdo.
Las relaciones del borde medial se diferencian por encima el riñón cuando se desplaza por debajo de su posición normal
y por debajo del hilio renal; se pueden describir relaciones su- (ptosis renal).
prahiliares e infrahiliares.
Porción suprahiliar VASCULARIZACIÓN, INERVACIÓN
Por encima del hilio, el borde medial está bordeado por la Y RAÍCES RENALES
glándula suprarrenal. A la derecha, la vena cava inferior
está ubicada delante del borde medial. A la izquierda, el pilar
izquierdo del diafragma separa el riñón de la aorta y de los
Arterias renales
nodos linfáticos preaórticos. En general, existe una arteria renal para cada riñón, proceden-
te de la aorta abdominal (fig. 116-14).
Porción infrahiliar
En ella al borde medial lo sigue el uréter, que está unido a la Arteria renal derecha
extremidad inferior del riñón por el ligamento ureterorrenal [de Se origina de la cara derecha de la aorta abdominal a ni-
Navarro]. vel de la 1.ª vértebra lumbar, algo por debajo del origen de la
arteria mesentérica superior. Mide de 3 a 5 cm de longitud y su
diámetro varía entre 4 y 7 mm. Transcurre lateralmente, algo
Relaciones de las extremidades (polos) oblicua hacia abajo y atrás, amoldándose al cuerpo vertebral,
La extremidad superior del riñón derecho está cubierta por al pilar del diafragma y a la saliente del músculo psoas mayor.
la glándula suprarrenal, que desciende medial a ella y la sepa- Pasa por detrás de la vena cava inferior y en general se sitúa
ra del diafragma. por detrás de la vena renal derecha. Rodeada por un rico plexo
A la izquierda, la extremidad superior se relaciona, late- nervioso, proporciona sus ramas terminales algo antes de llegar
ralmente, con el bazo y con el fundus gástrico por arriba y al hilio del riñón.
adelante, y medialmente, con la glándula suprarrenal, que
desciende casi hasta la raíz renal. Arteria renal izquierda
La extremidad inferior derecha se relaciona por delante Es tan voluminosa como la derecha, pero algo más corta. Se
con la flexura cólica derecha, y a la izquierda, con las asas origina en la cara izquierda de la aorta abdominal y su trayecto
delgadas. es, como a la derecha, oblicuo hacia abajo, atrás y lateralmente.
Debajo de este polo inferior, en la separación de las dos hojas Se ubica por delante de la columna lumbar, del pilar del diafrag-
de la fascia renal, el tejido adiposo perirrenal se comunica con ma y del músculo psoas mayor; por adelante se relaciona con la
el de la región lumbar baja y la fosa ilíaca: es la vía que sigue vena renal izquierda y el cuerpo del páncreas.
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1436 Sistema urinario
A. frénica inferior
A. suprarrenal superior
Arco exorrenal
A. segmentaria superior
R. capsular
A. suprarrenal inferior
A. renal A. lumbar
A. mesentérica superior
Arco exorrenal
Anastomosis arterial
R. ureteral
A. cólica
A. cólica derecha izquierda
A. testicular u ovárica A. mesentérica inferior
Fig. 116-14. Arterias del riñón y sus anastomosis (según Papin).
Ramas extrarrenales existen anastomosis entre las arterias interlobulares. A nivel de
Las ramas que dan ambas arterias renales antes de llegar al la base de la pirámide renal, estas arterias dan origen a las ar-
hilio son las arterias: terias arqueadas (arcuatas), y estas a las arterias corticales
radiadas o interlobulillares, de dirección perpendicular con
– Suprarrenal inferior [capsular]: para la glándula suprarrenal. respecto a las anteriores. En la corteza renal, las arterias radiadas
– Ramas ureterales: que descienden para irrigar la primera originan las arteriolas aferentes del glomérulo.
porción del uréter.
– Capsuloadiposas: que se anastomosan con arteriolas pro- Segmentación arterial del riñón
venientes de las arterias suprarrenales, ováricas o testiculares, Existen dos territorios arteriales distintos; uno anterior, de-
lumbares, frénicas inferiores, hasta de la aorta, para formar pendiente de la rama anterior, y otro posterior, dependiente
una red perirrenal, materializada por el arco arterial exorre- de la rama posterior de la arteria renal (figs. 116-16 y 116-17).
nal que sigue el borde lateral del riñón. Estos territorios están separados por un plano transversal que
termina en la superficie en una línea paralela al borde lateral
Ramas intrarrenales o intrasinusales del riñón, situada a 1 cm por detrás de este borde: es la línea
Estas ramas nacen en las proximidades del hilio renal o en el exangüe [de Hyrtl]. Ese plano, relativamente avascular, puede
seno renal. Se disponen en una o varias ramas anteriores y una utilizarse para la abertura del riñón: nefrotomía.
rama posterior, en relación con la pelvis renal (fig. 116-15): Se ha dividido al riñón en cierto número de territorios, los
segmentos renales, que disponen de una vascularización y
de un drenaje urinario propios. Esto permite resecciones renales
Rama anterior de la arteria renal [prepiélica]
parciales anatómicamente regladas.
Se dirige levemente hacia abajo, distribuyéndose por delante Cada segmento renal está irrigado por una arteria segmen-
de la pelvis renal. Da de 3 a 5 ramas en el hilio o en el seno renal; taria. Encontramos los siguientes segmentos renales: segmento
estas son las arterias segmentarias: superior, anterosupe- superior, segmento anterosuperior, segmento anteroinfe-
rior, anteroinferior e inferior. rior, segmento inferior y segmento posterior.
Rama posterior de la arteria renal [retropiélica] Variaciones
Pasa sobre el borde superior de la pelvis renal, ubicándose Son muy frecuentes. Pueden ser:
por atrás y dejando libre una gran parte de su cara posterior. Se
divide en el seno renal y da una arteria segmentaria poste- – En el origen: pueden existir dos o tres arterias renales dis-
rior. tintas para cada riñón, generadas de la aorta abdominal. La
arteria de la extremidad inferior, aislada, que cruza el cuello de
En el interior del riñón la pelvis renal, puede molestar su evacuación: hidronefrosis
En la periferia del seno renal las arterias segmentarias se di- de origen arterial.
viden en ramas, relacionadas con los cálices menores. Las ramifi- – En la distribución: el equilibrio entre los sistemas anterior y
caciones terminales de las arterias segmentarias son las arterias posterior no es siempre el que se ha descrito antes. Una de las
interlobulares que penetran en las columnas renales, rodean- dos arterias puede adquirir más importancia en detrimento
do las pirámides renales, y se dirigen hacia la corteza renal. No de la otra.
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Riñón 1437
Corteza renal
Tejido adiposo
del seno renal
Cáliz renal menor Cáliz renal menor
R. anterior de la a. renal
Cáliz menor recibiendo
una papila renal A. renal
Columna renal
R. posterior de la a. renal
Pirámide renal
V. renal
Papila renal Pelvis renal
Cáliz renal menor Cálices renales
menores
Papila renal
Uréter
Tejido adiposo
del seno renal
Fig. 116-15. Corte longitudinal del riñón izquierdo por detrás de la pelvis renal, segmento anterior del corte, vista posterior.
La circulación arterial del riñón ha sido objeto de numerosos Vena renal derecha
trabajos, que pueden consultarse para mayores detalles (Trueta, La vena renal derecha es corta, prearterial, de dirección
Merklin y Michels, Ternon, Cordier y Nguyen Huu, Calas y Convert, transversal. Termina en el lado derecho de la vena cava inferior.
Alves y Presa).
Vena renal izquierda
Venas renales La vena renal izquierda es más larga, puesto que debe
franquear el plano mediano para alcanzar a la vena cava inferior.
En el riñón Pasa por delante de la aorta abdominal y debajo de la arteria me-
El sistema venoso renal se origina en la zona subcapsular de la sentérica superior. Recibe a las venas izquierdas suprarrenal
corteza, a través de las venas estrelladas [estrellas de Verheyen], y ovárica o testicular.
de disposición radiada paralela a la superficie renal (fig. 116-18). El abocamiento de las venas renales en la vena cava infe-
Estas venas estrelladas drenan en las venas corticales radia- rior delimita dos sectores funcionales muy diferentes: por deba-
das o interlobulillares de dirección perpendicular a la cápsula jo y por encima de las venas renales.
fibrosa del riñón. Se dirigen a la región profunda de la corteza,
donde desembocan en las venas arqueadas (arcuatas), de Afluentes extrarrenales
dirección paralela a la base de las pirámides renales. Las venas
Las venas renales reciben:
arqueadas (arcuatas) también reciben la sangre proveniente
de las vénulas rectas desde la médula renal. Desde los lados – Vena suprarrenal izquierda.
de las pirámides parten las venas interlobulares que reciben – Venas de la cápsula adiposa: como las arterias, estas cons-
a las venas arqueadas y se profundizan por las columnas renales tituyen un arco exorrenal que comunica con otras venas ade-
hasta el seno renal. Allí forman, alrededor de los cálices, coronas más de las renales: venas frénicas inferiores, capsulares, etc.
venosas que terminan en dos o tres troncos gruesos que se reú- Además, están relacionadas con las venas intrarrenales a tra-
nen por delante de la pelvis renal, para constituir la vena renal. vés de la cápsula renal por venas perforantes (fig. 116-19).
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1438 Sistema urinario
Segmento anterior superior Segmento superior Segmento posterior
Segmento anterior inferior Segmento inferior
Fig. 116-16. Segmentación renal. Vistas anterior, medial y posterior del riñón derecho. Se identifican con diferentes colores
los sectores correspondientes a los segmentos arteriales renales.
A la izquierda es necesario destacar: venoso de drenaje de las venas del riñón en caso de trombosis o
de obliteración de la vena renal.
– La llegada de las venas testiculares u ováricas.
– La participación de la vena renal en la constitución de la
vena hemiácigos, por una rama que la une a la vena lum-
bar ascendente izquierda, anastomosis renohemiácigos
Linfáticos
[Tuffier y Lejars]. Se originan en el parénquima renal y siguen el mismo camino
Las vías de drenaje extrarrenal pueden ir al sistema ácigos que las venas (fig. 116-20). Acompañan a los vasos en el seno
a través de la vena subcostal, o al sistema porta hepático, me- renal y se agrupan, tanto a la derecha como a la izquierda, en
diante las venas cólicas. Así, se encuentra establecido un sistema colectores anteriores, medios y posteriores:
Pelvis renal Pirámide
posterior
R. posterior
A. renal
(Línea
exangüe)
Columna
renal
R. anterior
Pirámide
anterior
Fig. 116-17. Corte horizontal del riñón para mostrar sus dos territorios arteriales (según Brodel). La línea quebrada extendida
del hilio renal al borde lateral del riñón indica el límite de los territorios vasculares anterior y posterior (línea exangüe).
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Riñón 1439
Tronco principal de la v. renal
por delante de la pelvis renal
V. posterior
Anastomosis que constituyen
la v. media del riñón
Uréter
Fig. 116-18. Corte coronal del riñón izquierdo visto por su cara anterior, que muestra los principales troncos venosos. Se han
extirpado las arterias.
V. suprarrenal izquierda
Anastomosis renohemiácigos Glándula suprarrenal
V. cava inferior
Arco venoso
exorrenal
V. renal
izquierda V. capsular
V. ováricas
o testiculares
V. del uréter
Uréter
Fig. 116-19. Venas de la cápsula adiposa del riñón (según Tuffier y Lejars).
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1440 Sistema urinario
Nodo precavo V. cava inferior
Vasos linfáticos de Aorta abdominal
la cápsula adiposa
Riñón con sus
vasos resecados
Nodo
preaórtico
Vasos linfáticos de
la cápsula adiposa
Nodos retrocavos
Vasos linfáticos de Nodo
la cápsula adiposa aórtico lateral
Nodo lateral de la cava
Fig. 116-20. Linfáticos del riñón con sus nodos (semiesquemático). Las flechas indican la dirección de los vasos linfáticos super-
ficiales y profundos del riñón.
– Las vías anteriores, prevenosas, alcanzan los nodos linfáti- A partir de esos orígenes, e interrumpidos por pequeñas ma-
cos aórticos laterales, sea en forma directa o a través de un sas ganglionares, los nervios del riñón se disponen de cada lado
nodo linfático intermediario, radicular a la izquierda, precavo en plexos alrededor de la arteria renal. Con ellas penetran en
a la derecha. el hilio y siguen sus ramificaciones en el parénquima.
– Las vías medias están situadas entre las arterias y las venas; De esta descripción surge que la inervación del riñón, si se la
van también a los nodos linfáticos aórticos laterales. limita a la resección del ganglio aorticorrenal, es incompleta. La
– Las vías posteriores, retropiélicas y retroarteriales, drenan resección de los plexos nerviosos periarteriales es teóricamente
en los nodos retrocavos a la derecha o aórticos laterales a la más valedera.
izquierda, cerca de la arteria mesentérica inferior.
Estas vías se encuentran en relación directa con los nodos
Raíces renales
linfáticos cólicos, ureterales, testiculares u ováricos y frénicos in- A la derecha, como a la izquierda, la raíz renal [pedículo] está
feriores por intermedio de vías linfáticas desarrolladas en el es- constituida por el conjunto de las formaciones vasculares, ner-
pacio perirrenal. viosas y excretoras que penetran en el hilio o salen de él: la arteria
Las circulaciones sanguínea y linfática en el riñón revisten y la vena renales, los linfáticos, los nervios renales y la pelvis renal.
gran importancia, pues son una circulación funcional mucho Esta última, oblicua abajo y medialmente, cruza a los otros ele-
más que nutricia. Sus alteraciones repercuten en la filtración mentos en la parte distal de la raíz.
urinaria, la tensión arterial, etc. La vena renal izquierda se puede
utilizar para derivar la circulación porta hepática: anastomosis es- Constitución anatómica
plenorrenal de Blakemore y Lord. En la región yuxtahiliar se encuentran, de adelante hacia
atrás: la vena renal, con los linfáticos anteriores, luego los linfá-
Nervios ticos medios, la rama anterior de la arteria renal, y por último la
rama posterior de la arteria renal. Estas arterias están rodeadas
Los riñones disponen de una inervación muy abundante por los linfáticos posteriores y los plexos nerviosos. Más profun-
que proviene de los ganglios aorticorrenales, de los ganglios re- damente se encuentran: la vena adelante, la arteria atrás y arri-
nales, del plexo renal, de los nervios esplácnicos mayor y menor, ba, acompañadas por los linfáticos y los nervios. La raíz renal
del plexo celíaco, del ganglio mesentérico superior y, a veces, del está rodeada por una vaina conectiva que prolonga medial-
tronco simpático lumbar (Mitchell) (fig. 116-21). Algunos de los mente la fascia renal. La raíz renal está orientada en sentido
nervios originados del plexo celíaco y de los nervios esplácnicos lateral, hacia atrás y algo hacia abajo. Es más corta a la derecha
pasan al ganglio aorticorrenal, situado encima de la arteria re- que a la izquierda. Su altura varía con la del hilio del riñón y con
nal, derecha e izquierda, cerca de su origen. Estos nervios, en su el modo de división de los vasos. Su espesor depende del tejido
mayoría, contienen fibras simpáticas y también parasimpáticas adiposo que lo envuelve. Es extensible gracias a la elasticidad
(provenientes del nervio vago). de los vasos y a los desplazamientos laterales que se pueden
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Riñón 1441
N. esplácnico mayor
T11
T12
Aorta
Tronco simpático
N. esplácnico mayor
N. frénico
N. esplácnico menor
L1
Plexo suprarrenal
Glándula suprarrenal
Plexo suprarrenal
Tronco vagal posterior
N. esplácnico menor
Filetes nerviosos para
la glándula suprarrenal Tronco celíaco
L2
Ganglio suprarrenal
Tronco simpático
N. esplácnico inferior
Comunicación Ganglio y plexo
suprarrenorrenal mesentéricos superiores
Plexo renal A. mesentérica superior
Ganglio aorticorrenal
Riñón
L3
L4
V. cava inferior
Fig. 116-21. Terminación de los nervios esplácnicos. Nervios del riñón y de la glándula suprarrenal, lado derecho, cara anterior.
La glándula suprarrenal está reclinada hacia arriba y lateralmente (según Latarjet-Bertrand).
imponer, por tracción sobre la raíz, a la vena cava inferior y a la la porción descendente del duodeno y de la cabeza del
aorta abdominal. páncreas, con los arcos arteriales posteriores, el conducto
colédoco y el origen de la vena porta hepática.
Relaciones – La raíz renal izquierda, situada algo más alta, está detrás
Se describen: del cuerpo del páncreas y de la flexura duodenoyeyunal.
C. Arriba: se encuentra por abajo y lateral a la extremidad me-
A. Atrás y medialmente: las raíces renales se aplican sobre la dial de la glándula suprarrenal.
cara anterolateral de la columna, luego sobre la fascia que cu- D. Abajo: la raíz está prolongada por el uréter hacia la región
bre el músculo psoas mayor, cruzando el tronco simpático y lumbar baja.
los pilares principales del diafragma. Corresponden al cuerpo
de la 1.ª vértebra lumbar y al disco intervertebral L1-L2 (fig. Las relaciones descritas aquí son válidas para la porción ex-
116-22). trasinusal de la pelvis renal.
B. Adelante: se distinguen: La forma de la raíz renal y su topografía dirigen las operacio-
– La raíz renal derecha se relaciona, por intermedio de la nes de exéresis del riñón: las nefrectomías y las intervenciones
fascia retroduodenopancreática, con la cara posterior de sobre la pelvis renal o sobre los vasos renales. La mayor longi-
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1442 Sistema urinario
Aorta A. pancreática dorsal
Páncreas A. mesentérica superior
V. renal izquierda Peritoneo prepancreático
V. cava inferior
A. renal
Fascia de coalescencia A. pancreatoduodenal
superior posterior
A. esplénica
V. porta hepática
Hoja anterior de la fascia renal
Conducto
A. gastroomental izquierda colédoco Porción descendente
Bazo del duodeno
V. renal derecha
A. renal derecha
M. transverso
del abdomen
Riñón izquierdo
Riñón derecho
Cápsula adiposa
Cápsula adiposa
M. cuadrado lumbar Nodo retrocavo
M. psoas mayor Tronco simpático derecho
Tronco simpático izquierdo Nodo retroaórtico
Nodo retroaórtico Cuerpo vertebral
Fig. 116-22. Corte horizontal del abdomen que pasa por las raíces renales; segmento inferior del corte visto por su cara supe-
rior (semiesquemático).
tud de la raíz izquierda explica que se extirpe con más frecuencia EN EL SER VIVO
el riñón izquierdo en caso de un trasplante renal.
Este punto se tratará en detalle más adelante en el capítulo
“Conjunto renoureteral en el ser vivo”.
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Uréter 117
El uréter es un conducto largo y fino que se extiende desde Forma y calibre
la pelvis renal, ubicada a nivel de la primera y segunda vértebra
lumbar, hasta la vejiga urinaria, situada en la pelvis menor. Este conducto muscular, en el ser vivo, presenta movimien-
tos peristálticos. Es estrecho en su origen, la unión pieloure-
teral, y luego se dilata formando un huso lumbar: la porción
GENERALIDADES abdominal, que se estrecha nuevamente a nivel de los vasos
ilíacos. Es seguido por la porción pélvica, también en forma de
huso alargado, que precede a la porción intramural, estrecha-
Trayecto y dirección miento que se produce cuando atraviesa la pared vesical.
El uréter mide de 30 a 35 cm de largo en el adulto. El izquierdo
Originado en la región lumbar, el uréter se dirige vertical- es algo más largo, 15 a 20 mm. Su diámetro en el ser vivo y en es-
mente hacia abajo (fig. 117-1). Llega al nivel de la bifurcación de tado normal no sobrepasa los 6 a 8 mm, pero puede distenderse
la arteria ilíaca común, región sacroilíaca, y penetra en la pel- mucho por encima de un obstáculo.
vis menor, dirigiéndose en forma oblicua hacia abajo, adelante La existencia de estas estrecheces en el trayecto del uréter
y medialmente, llega al fondo de la vejiga urinaria, atraviesa explica la detención de la migración de los cálculos (litos) prove-
su pared y se abre en su cavidad. Los dos uréteres, primero pa- nientes de la pelvis renal: detención en la unión pieloureteral,
ralelos en el segmento lumbar, tienden a converger uno hacia el en el estrecho superior de la pelvis (detención más rara), en la
otro en la pelvis menor, donde dibujan una curva de concavidad unión ureterovesical (detención muy frecuente).
medial. Su posición es fija, pero a veces pueden ser desplaza- Los cálculos ureterales pueden producir una obstrucción
dos muy lejos de su posición normal por tumores abdominales que provoca la distensión excesiva del uréter o el espasmo de
o pelvianos. sus músculos, dando origen a un dolor intenso: el cólico renal.
V. cava inferior Glándula suprarrenal izquierda
A. frénica inferior
Glándula
suprarrenal derecha Tronco celíaco
A. mesentérica superior
Riñón derecho Riñón izquierdo
A. testicular derecha
A. testicular izquierda
Uréter derecho Uréter izquierdo
A. mesentérica
inferior M. cuadrado lumbar
M. psoas mayor
V. ilíaca común A. ilíaca común
A. ilíaca interna
V. ilíaca interna
Recto
Conducto deferente
Vejiga urinaria
Uraco
Rama superior
del pubis
Fig. 117-1. Trayecto de los uréteres. Sexo masculino.
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1444 Sistema urinario
Anomalías Uréter lumbar
Se describen: Atrás. El uréter se apoya sobre la fascia ilíaca que cubre al
psoas. Cubiertos por esta fascia, los nervios cutáneo femoral
lateral y genitofemoral cruzan al conducto. El uréter lumbar se
– Uréteres dobles: dos orígenes y dos terminaciones.
proyecta medial a la extremidad de los procesos costales lum-
– Bífidos: dos orígenes y una terminación.
bares 3.º, 4.º y 5.º. El psoas cruza al uréter por atrás. En la parte
– Terminaciones aberrantes, orificio en la vagina o anorrectal.
inferior de esta región, el uréter pasa algo lateral al triángulo [de
– Megauréteres.
Marcille], limitado por el borde medial del psoas, el ala del sacro y
el cuerpo de la 5.ª vértebra lumbar. Cubierto por los vasos ilíacos
Estas anomalías se explican por el desarrollo embriológico del
comunes, este triángulo está atravesado por el tronco lumbosa-
uréter a partir de un brote yuxtacloacal del conducto mesonéfri-
cro, la arteria iliolumbar y el nervio obturador.
co [de Wolff ].
Medialmente. El uréter sigue a la vena cava inferior a la de-
recha, y algo más lejos, a la aorta a la izquierda, con los nodos
Estructura linfáticos y los plexos nerviosos que las acompañan. Los troncos
simpáticos lumbares están dispuestos medialmente, aplicados
El uréter comprende, de externo a interno, tres túnicas: ad- sobre los cuerpos vertebrales.
venticia, muscular y mucosa. Adelante. El uréter se relaciona con la cara posterior del
peritoneo parietal, del que lo separan los vasos ováricos o tes-
Túnica adventicia ticulares que lo cruzan por adelante. A la derecha está cubierto
Por arriba depende de la cápsula fibrosa del riñón. Se conti- por la flexura inferior del duodeno, adosado por la fascia retro-
núa hacia abajo con la capa conectiva perivesical. Se prolonga duodenopancreática. Se relaciona en seguida con la fascia retro-
alrededor del uréter hasta su terminación. cólica ascendente, ocupada por los vasos cólicos derechos. A la
izquierda está totalmente detrás del pliegue duodenoyeyunal
Túnica muscular [arco de Treitz] y de la fascia retrocólica descendente, que contie-
nen a los vasos cólicos izquierdos y luego a la arteria mesentérica
Incluye:
inferior.
Lateralmente. Después de haber franqueado la extremidad
– Fibras circulares: comienzan en la base de la papila renal, es
inferior del riñón (ligamento renoureteral), el uréter se relaciona
el esfínter circumpapilar. En la parte inferior pueden constituir
a distancia con el colon ascendente a la derecha y con el colon
un pequeño esfínter ubicado alrededor del orificio ureteral en la
descendente a la izquierda.
vejiga urinaria. En realidad, la disposición de las fibras musculares
El mesocolon derecho e izquierdo, con su contenido, se pue-
es espiroidea; en razón de la disposición de las espiras, cada fibra
den separar del plano posterior: mediante decolamiento colopa-
aparece circular cerca de la adventicia y longitudinal cerca de la
rietal. Se puede abordar también el uréter lumbar por vía poste-
luz. Estas fibras musculares lisas dispuestas en fascículos presen-
rolateral, a través del espacio extraperitoneal.
tan contactos intercelulares, que según aseguran algunos tienen
cohesión mecánica, mientras que otros hablan de una acción de En su trayecto lumbar, el uréter se encuentra rodeado por
una capa adiposa que prolonga hacia abajo a la cápsula adiposa
transmisión de potenciales eléctricos (Buzelin).
del riñón [grasa perirrenal]. El uréter puede experimentar aquí es-
– Fibras longitudinales internas: terminan en el contorno
tenosis debidas a la degeneración fibrosa de ese tejido adiposo.
del orificio ureteral en la vejiga urinaria.
– Fibras longitudinales externas: mucho más largas, se ex-
tienden por el trígono vesical debajo de la mucosa. Uréter sacroilíaco
Es corto, de 3 a 5 cm. El uréter se sitúa aquí en la parte más
Esta musculatura adquiere un aspecto particular a nivel de la posteromedial de la fosa ilíaca (fig. 117-4).
travesía vesical (véase Porción intramural). Atrás. El uréter cruza a las arterias ilíacas comunes. Los
uréteres están dispuestos de manera simétrica en relación con el
Túnica mucosa plano mediano. La bifurcación aórtica se halla desplazada hacia
Prolonga hacia abajo la mucosa de la pelvis renal y se con- la izquierda. Esta asimetría motiva que el uréter derecho deba
funde con la de la vejiga. Es una mucosa lisa y regular (urotelio). cruzar el origen de la ilíaca externa, mientras que el izquier-
do cruza la terminación de la ilíaca común (ley de Luschka).
Las arterias ocultan a las venas ilíacas, que son más posteriores.
RELACIONES Lateralmente. El uréter es seguido por los vasos, la arteria
ovárica o testicular y el nervio genitofemoral.
Se las estudia en las regiones atravesadas por las tres porcio- Adelante. Siempre adherente al peritoneo parietal posterior,
nes del uréter: abdominal, pélvica e intramural (figs. 117-2 el uréter se relaciona con el contenido de la fosa ilíaca: a la dere-
y 117-3). cha, con la terminación del mesenterio, región cecoapendicular;
a la izquierda, con la raíz secundaria del mesocolon sigmoide.
Más allá se encuentran las asas delgadas.
Porción abdominal
Es la porción del uréter que se extiende desde la pelvis re- Porción pelviana
nal hasta la línea terminal (a nivel del estrecho superior de
la pelvis). En esta porción se estudian las relaciones del uréter a Es la porción del uréter que se extiende desde la línea ter-
nivel lumbar y sacroilíaco: minal (estrecho superior de la pelvis) hasta la vejiga.
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Uréter 1445
V. cava inferior
V. ovárica o testicular derecha Páncreas
A. ovárica o testicular derecha A. marginal del colon
Pelvis renal derecha Mesocolon transverso
Riñón derecho A. mesentérica superior
Colon ascendente Colon transverso
Porción horizontal
del duodeno
Cresta ilíaca Íleon
Segmento lumbar del uréter derecho Omento mayor
A. ileocólica Porción terminal del íleon
A. ilíaca externa V. ilíaca común
N. genitofemoral A. ilíaca común
A. ilíaca interna Mesenterio
Segmento pelviano del uréter Segmento ilíaco del uréter
Fig. 117-2. Uréter lumbar derecho (in situ). La mitad derecha de la pared abdominal ha sido seccionada y sus colgajos, rebati-
dos. El omento mayor se ha resecado parcialmente, las asas delgadas se han desplazado a la izquierda y se han resecado órga-
nos y formaciones situadas por delante del uréter: el colon transverso derecho y su meso, la porción descendente del duodeno
y su flexura inferior, la terminación del íleon y del mesenterio abajo y el peritoneo parietal posterior. En punteado se esquemati-
zan, arriba, la porción descendente del duodeno y, abajo, la porción resecada del íleon.
Las relaciones son aquí muy diferentes en la pelvis masculina Segmento yuxtavesical
y en la femenina (figs. 117-4 y 117-5). El uréter se encuentra en el espacio subperitoneal anterior, re-
trovesical, de la pelvis menor, cada vez más profundo. El recto y
Uréter pelviano en la pelvis masculina luego las glándulas vesiculosas [vesículas seminales] se encuentran
Describe una curva que lo acerca primero a la pared pelviana, mediales a él (Rochet). El uréter está acompañado por la fascia
el segmento parietal, y luego lo conduce hacia adelante y me- pelviana visceral, que contiene: la arteria vesical inferior, rama
dialmente en contacto con la vejiga, el segmento yuxtavesical de la ilíaca interna, que se divide lateral al uréter en ramas prostáti-
(fig. 117-6). cas y ramas para la glándula vesiculosa; las venas correspondien-
tes; los nervios originados del plexo hipogástrico inferior; un tejido
Segmento parietal fibroadiposo condensado alrededor de estos elementos. El uréter
Siempre subperitoneal, el uréter está situado entre la pared es cruzado adelante y arriba por el conducto deferente, que pasa
medialmente a él para alcanzar el pie de la glándula vesiculosa.
lateral del recto medialmente y la pared pelviana lateralmente.
Cruza así el eje vasculonervioso obturador, la arteria umbilical,
proveniente de la ilíaca interna con los nodos linfáticos corres- Uréter pelviano en la pelvis femenina
pondientes. Estos elementos lo separan del plano muscular del Debido a la existencia del ligamento ancho del útero, que
obturador interno y del elevador del ano. se extiende desde el útero hasta la pared pelviana, se distinguen
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1446 Sistema urinario
Segmento lumbar del A. ovárica o testicular izquierda
uréter izquierdo
Pelvis renal izquierda
Mesocolon transverso Riñón izquierdo
Estómago Páncreas
Colon transverso Colon transverso
Colon descendente
Cresta ilíaca
Omento mayor Colon sigmoide
Asas delgadas V. ovárica o testicular izquierda
A. cólica izquierda Segmento pelviano del uréter
N. genitofemoral Segmento ilíaco del uréter
Mesocolon sigmoide Colon sigmoide
Fig. 117-3. Uréter lumbar izquierdo (in situ). Se incidió la pared abdominal y se resecaron las formaciones situadas por delante
del uréter: colon transverso izquierdo, un segmento del colon sigmoide y uno del peritoneo parietal posterior. Las porciones
resecadas figuran en punteado.
Uréter
M. iliopsoas A. ilíaca común
A. ovárica
o testicular Ganglio
simpático sacro
A. ilíaca externa A. iliolumbar
N. femoral A. ilíaca interna
V. ilíaca externa A. sacra lateral
A. pudenda interna
A. glútea superior
A. glútea inferior
M. piriforme
A. vesical superior
A. obturatriz Plexo sacro
M. obturador interno
A. umbilical
Fig. 117-4. Arteria ilíaca interna del lado derecho, vista anteromedial.
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Uréter 1447
A. ilíaca común derecha
V. ilíaca común derecha
A. ilíaca interna
A. iliolumbar
A. sacras laterales
A. umbilical R. endopelvianas
N. obturador
A. obturatriz A. glútea inferior
V. obturatriz
A. vesical superior
A. pudenda interna
M. elevador del ano
Uréter
Fig. 117-5. Uréter pelviano.
tres segmentos: retroligamentoso, infraligamentoso y preliga- Segmento infraligamentoso
mentoso (figs. 117-7 y 117-8). El uréter penetra en el ligamento ancho con un trayecto
oblicuo hacia abajo, adelante y medialmente. Se ubica en la
Segmento retroligamentoso base del ligamento ancho [parametrio], a 2 o 3 cm del piso
Corresponde al segmento parietal en el curso del cual, apli- de la pelvis, contenido en un tejido conectivo dependiente de la
cado contra los vasos ilíacos internos, es cruzado lateralmente vaina hipogástrica. Está situado lateral al istmo del útero, en una
por la arteria uterina. Medialmente, en el interior de la cavidad pinza vascular constituida por: la arteria uterina, que lo cruza
peritoneal, se encuentra el ovario, sostenido por el ligamento en sentido transversal por delante y por arriba, y la arteria vagi-
suspensorio del ovario, que está delante del uréter. Medialmente nal, que pasa por abajo, con las venas profundas de la base del
se encuentra el recto. ligamento ancho. Se halla acompañado por las ramas vaginales
Conducto deferente izquierdo
Peritoneo
Vejiga urinaria
Glándula vesiculosa izquierda
Peritoneo
Conducto deferente derecho
R. prostática izquierda Glándula vesiculosa derecha
A. vesical inferior izquierda R. prostática derecha
R. prostática de la a. rectal media A. vesical inferior derecha
A. vesical inferior izquierda
Uréter izquierdo
Uréter derecho
A. rectal media izquierda
A. rectal media derecha
R. de la a. rectal superior
Tabique rectovesical
Recto reclinado hacia atrás
Peritoneo
Fig. 117-6. Arterias de las glándulas vesiculosas [vesículas seminales].
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1448 Sistema urinario
Lig. suspensorio del
ovario y vasos ováricos
V. ilíaca interna
Orificio abdominal A. ilíaca interna
Fimbria ovárica
Infundíbulo
Trompa
uterina
Ampolla Mesosálpinx
Istmo Lig. ancho
del útero
Lig. propio del ovario A. uterina
Útero
Recto
Uréter
Ovario
Fig. 117-7. Ligamento ancho del útero, lado derecho, extendido y visto por su cara posterior.
R. ureteral Plexo vesical
R. vesicovaginales Vejiga urinaria
A. ilíaca externa
V. ilíaca externa
A. umbilical N. vaginales
N. obturador
Vagina
A. obturatriz
A. uterina
A. uterina A. vaginal
Plexo uterovaginal
Uréter R. vaginales
R. de división de
la a. ilíaca interna
V. ilíaca interna
Útero
V. uterina Recto
N. hipogástrico Sacro
Peritoneo parietal R. helicina
laterorrectal
A. uterina
Fig. 117-8. Vascularización e inervación del útero y de la parte superior de la vagina. Las venas vaginales y uterinas han sido
resecadas.
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Uréter 1449
de la arteria uterina y por los nervios del plexo hipogástrico infe- VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN
rior situados medialmente.
Estos dos segmentos tienen gran interés práctico en patolo-
gía y en cirugía: el uréter puede ser comprimido en el cáncer del Arterias
cuello del útero, en el cáncer del ovario, o desplazado por fibro- Según A. Latarjet y Laroyenne, se distinguen arterias ure-
mas incluidos en el ligamento ancho, o lesionado en el curso de terales largas y cortas reunidas por numerosas anastomosis
una histerectomía difícil. adventiciales (fig. 117-10):
Segmento preligamentoso – Las arterias largas son: las ramas ureterales [superiores]
Es el segmento yuxtavesical, marcado por un cambio de di- que vienen de la arteria renal, y las ramas ureterales [in-
rección del uréter hacia adelante y en sentido medial. Después feriores], originadas de la porción permeable de la arteria
de haber seguido la porción lateral del fondo de saco vaginal, se umbilical.
desplaza en el tabique vesicovaginal: su proyección en la pared – Las arterias cortas llegan directamente al uréter a partir de
anterior de la vagina corresponde al trígono vaginal [triángulo la arteria testicular u ovárica, o de la arteria uterina o la vesical
de Pawlik]. En el momento de alcanzar la pared vesical, los dos inferior (en el sexo masculino). Los ramos anastomóticos su-
uréteres están separados uno del otro aproximadamente por badventiciales son ricos y escalonados en toda la longitud del
unos 4 centímetros. conducto. Se puede confiar en esa red en la cirugía del uréter
(Pouilhes).
Porción intramural
El trayecto del uréter en la pared vesical es oblicuo hacia
Venas
abajo y medialmente (fig. 117-9). Se abre en la vejiga urinaria Siguen a las arterias y establecen una vía anastomótica entre
por un orificio en forma de hendidura, el orificio ureteral, al las venas ilíacas internas y las venas renales.
cual precede una pequeña dilatación ampular. A nivel del orifi-
cio, la mucosa ureteral se une a la mucosa vesical formando un
pequeño pliegue valvular. Los dos orificios ureterales distan 2 cm Linfáticos
aproximadamente uno del otro y forman junto con el orificio Se distinguen un grupo superior, que alcanza a los nodos del
interno de la uretra, en el cuello vesical, el trígono vesical riñón, un grupo tributario de los nodos aórticos inferiores y un
[triángulo de Lieutaud]. Están unidos por una saliente transversal, grupo inferior, pelviano, que drena en los nodos ilíacos internos.
el pliegue interuretérico.
Relaciones musculares. El uréter se desliza primero entre
las capas longitudinal y circular del músculo vesical y luego atra- Nervios
viesa esta última antes de llegar a la mucosa vesical. El uréter
Se observan:
pierde sus fibras circulares al llegar a la vejiga. Conserva sus fibras
longitudinales, las que se expanden en abanico en la superficie
endovesical del trígono. Queda separado del músculo vesical – Una raíz nerviosa superior, originada de los plexos renales.
por una vaina que constituye un plano de separación periurete- – Un nervio principal inferior, proveniente del nervio hipo-
gástrico, que llega a la porción sacroilíaca del uréter.
ral intramural (Juskiewenski).
Sonda colocada en el fondo vesical
Mucosa vesical levantada
Uréter derecho
Fascículo superior del
Fibras longitudinales del uréter que se continúan pliegue interuretérico
con los fascículos del pliegue interuretérico
Fibras circulares del uréter Fascículo medio expandido en
abanico sobre las fibras del trígono
Orificio ureteral derecho
Trígono vesical
Fascículo inferior
Cuello de la vejiga
Fig. 117-9. Terminación de las fibras ureterales en la vejiga urinaria.
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1450 Sistema urinario
Riñón
Aorta
A. renal
R. ureteral
de la a. renal
A. ovárica / testicular
Arco exorrenal
R. ureterales de la a. ovárica o testicular
R. ureteral de la a. umbilical A. ilíaca común
A. ilíaca externa
Recto
A. ilíaca interna
Vejiga urinaria
A. vesical inferior
Fig. 117-10. Conjunto de la vascularización arterial del uréter (según A. Latarjet y Laroyenne).
Plexo deferencial N. ureteral inferior
Conducto deferente Uréter izquierdo
Anillo nervioso periureteral
N. ureterovesical medial
Plexo hipogástrico inferior izquierdo
R. del plexo seminal
N. ureterovesical lateral
Asa nerviosa preureteral
Vejiga urinaria Glándula vesiculosa
Fig. 117-11. Orígenes de los nervios de las glándulas vesiculosas [vesículas seminales] (según A. Latarjet y P. Bonnet).
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Uréter 1451
– Por último, una raíz inferior que procede del plexo hipo- La propagación de los potenciales de acción es miogénica.
gástrico inferior y forma un asa nerviosa alrededor del uréter El sistema nervioso autónomo participa en los mecanismos de
yuxtavesical (fig. 117-11). coordinación de los marcapasos pielocaliciales y de la unión ure-
terovesical (Raney). Los nervios no son esenciales para la inicia-
ción y propagación de las ondas de contracción ureteral (peris-
Funcionamiento del uréter denervado taltismo ureteral).
Las terminaciones del sistema nervioso extrínseco, en el uré- Por estos motivos, el uréter del riñón trasplantado funcio-
ter, son insuficientes. na normalmente (O’Connor, Dawson-Edward).
Véase Caso clínico: Litiasis urinaria
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118 Conjunto renoureteral en el ser vivo
ANATOMÍA FUNCIONAL RENOURETERAL muscular de la excreción urinaria en la unión ureterovesical, si
bien no hay un esfínter ureteral anatómicamente definido.
Aquí no se estudia el mecanismo que termina en la elabora- Los obstáculos ureterales o pieloureterales a la excreción urina-
ción de la orina, producto de depuración del organismo (véanse ria repercuten de manera temprana sobre la función excretora del
tratados de Fisiología renal). Se señala solamente: riñón. Las contracciones fisiológicas pieloureterales son dolorosas
cuando hay obstáculos o se produce la migración de un cálculo:
– Que la existencia de dos riñones permite que la supresión cólico renal o ureteral. El dolor estará referido a distintas regio-
de uno de ellos sea compatible con la vida, si el otro riñón nes según el nivel de la obstrucción, y corresponde a territorios
está sano. inervados por los segmentos medulares entre T11 y L2.
– Que la pérdida funcional de los dos riñones es incompatible
con la vida e impone la depuración extracorpórea a través de
un riñón artificial (hemodiálisis) o el trasplante de un riñón ANATOMÍA RADIOLÓGICA RENOURETERAL
procedente de otro organismo humano.
– Que la exploración del riñón vivo necesita numerosas prue- Radiografía simple
bas bioquímicas, tanto a nivel de la sangre como de la orina.
El riñón y su aparato excretor no son visibles en estado nor-
– Que la orina emitida por cada riñón puede ser separada gra-
cias a sondas introducidas en cada uréter después del catete- mal en una radiografía simple. Sin embargo, con una penetra-
rismo de la vejiga: cateterismo ureteral por separado. ción adecuada de los rayos X, se puede ver el contorno o la
silueta de los riñones en una proyección posteroanterior (fig.
La excreción urinaria comienza en los cálices menores, 118-1). Los cálculos caliciales, piélicos o ureterales son, en ge-
donde desembocan los túbulos colectores a través del área cri- neral, cálcicos y, por ello, radiopacos (más densos) y visibles en
las imágenes sin medios de contraste. Los cálculos ureterales de
bosa. El conjunto formado por los cálices y la pelvis renal consti-
tuye un reservorio muscular en el cual la orina no se detiene, pequeñas dimensiones pueden confundirse con calcificaciones
salvo en caso de que haya un obstáculo en la vía excretora. En de elementos de la vecindad.
ese caso, el conjunto pielocalicial se distiende (hidronefrosis). La
estasis urinaria favorece la aparición de cálculos (litiasis urina- Tomografía computarizada
ria) caliciales o piélicos, y la infección (pielonefritis, pionefrosis).
Las imágenes que se logran corresponden a secciones hori-
zontales (axiales) (fig. 118-2A a D). La tomografía computari-
Propiedades contráctiles del uréter zada diferencia el grado de absorción de rayos X del parénquina
En la región pielocalicial existen células musculares lisas ca- renal con respecto a la cápsula adiposa que lo rodea. Distingue la
paces de despolarizarse en forma espontánea. Funcionan como mayor densidad de las estructuras óseas y calcificadas (cálculos
radiopacos). Permite identificar la forma de los riñones y los uré-
verdaderos marcapasos. Son el origen de potenciales evoca-
dos que se propagan de una a otra célula en zonas de contacto teres, así como su ubicación y sus relaciones espaciales con las
con menor resistencia eléctrica: sincitio funcional. A lo largo del estructuras del retroperitoneo. Se pueden observar los vasos de
uréter se encuentran marcapasos secundarios, latentes cuando las raíces renales. Con medio de contraste radiopaco en la orina
están bajo la influencia de los marcapasos principales. Ellos son se puede evidenciar el recorrido de los uréteres.
el origen de la actividad ureteral espontánea y pueden generar
contracciones antiperistálticas (Bouzelin). Resonancia magnética
Cuando la diuresis aumenta, existe una sincronización de las
contracciones caliciales, influida por la distensión parietal. Esta técnica permite diferenciar la corteza renal de la médula
La eficacia del peristaltismo requiere una complacencia urete- renal y del contenido líquido en la pelvis renal; también distin-
ral que depende de las propiedades viscoelásticas del uréter. La dis- gue el tejido adiposo del tejido muscular, y el parénquima de las
tensión ureteral pone en evidencia estas propiedades: una ten- vísceras vecinas. Se pueden obtener cortes en planos horizonta-
sión parietal aumentada origina una fuerza de contracción pasiva. les, sagitales y coronales (fig. 118-3).
Al aumentar la diuresis, el volumen líquido se eleva y por
ende la tensión parietal, que se traduce por un incremento de la
potencia contráctil que, asociada con el aumento de la frecuen-
Opacificación pieloureteral
cia de las contracciones, permite la adaptación del transporte Puede obtenerse por:
ureteral a las modificaciones de la diuresis.
La llegada de la orina a la vejiga urinaria es discontinua, por – Eliminación de un producto radiopaco inyectado en las
eyaculaciones sucesivas. Esto supone la existencia de un control venas: urografía intravenosa, que proporciona datos sobre la
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Conjunto renoureteral en el ser vivo 1453
forma del sistema excretor, así como información funcional
sobre las cualidades excretoras del riñón (fig. 118-4).
12.a costilla – Por inyección de un producto radiopaco en el uréter: des-
pués de realizar cateterismo vesical, pielografía ascendente.
Hígado
2.a vértebra
lumbar Arteriografía renal
Riñón Se lleva a cabo mediante la inyección de un producto radio-
derecho Asas paco por cateterización de la aorta a nivel de las arterias renales
intestinales
(fig. 118-5). Permite visualizar la disposición arterial del riñón,
sus variaciones y sus modificaciones patológicas: agenesias, es-
tenosis, etcétera.
Cresta
ilíaca También se puede emplear la angiorresonancia magnéti-
ca para observar el recorrido de los vasos sin que sea necesario
Fig. 118-1. Radiografía de abdomen. Proyección posteroan- introducir sustancias de contraste (fig. 118-6).
terior, sin medios de contraste. Se observa la silueta renal
derecha.
Asas Colon transverso
Colon transverso intestinales V. cava inferior
Asas
intestinales
Hígado
Hígado
V. renal V. renal
V. cava izquierda
inferior derecha
A. renal
Bazo A. renal izquierda
Riñón derecha
derecho Riñón
Riñón izquierdo
izquierdo Riñón derecho
Aorta
1.a vértebra lumbar
A Aorta B M. psoas mayor 2.a vértebra lumbar
Asas intestinales
Uréter derecho Asas intestinales
V. cava inferior
V. renal
izquierda
Pelvis Coxal M. ilíaco
Hígado renal
Riñón
izquierdo
Riñón derecho
Aorta M. psoas mayor
C M. psoas mayor Vértebra lumbar D Sacro Uréter izquierdo
Fig. 118-2. Tomografía computarizada de abdomen con contrastes oral y endovenoso, cortes horizontales. A. Se observan
los riñones, rodeados de sus cápsulas adiposas. B. A nivel de la segunda vértebra lumbar se observan los vasos renales. C. En los
senos renales se observan los sistemas pielocaliciales hiperdensos. D. Los uréteres se observan hiperdensos por delante de los
músculos psoas mayores.
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1454 Sistema urinario
Hígado
Bazo A. renal
Hígado derecha
Riñón
izquierdo
Riñón Cápsula
derecho adiposa
Cuerpo Riñon
vertebral derecho Catéter
M. psoas
mayor lumbar
Coxal
M. ilíaco
Fig. 118-5. Arteriografía selectiva de la arteria renal de-
recha. Se inyectó contraste radiopaco a través de un catéter
Fig. 118-3. Imagen de resonancia magnética de abdomen, intraaórtico. Se identifican la arteria renal y sus ramas.
corte coronal que pasa por el retroperitoneo y los cuerpos
vertebrales. Secuencia T1. Se observa la cápsula adiposa del
riñón.
– La gammagrafía: el empleo de isótopos radiactivos pro-
porciona no solo enseñanzas sobre la forma, sino además da
cuenta, en cierta medida, de las posibilidades funcionales de
Métodos accesorios los riñones.
Uno es el neumorretroperitoneo, inyección de aire en la
región lumbar, y otro, el neumoperitoneo, inyección de aire en
el peritoneo; pueden facilitar el diagnóstico de ciertas lesiones ANATOMÍA DE SUPERFICIE RENOURETERAL
renales.
El riñón y sus vías excretoras están demasiado profundos
Estos métodos han perdido su interés gracias a: para percibirlos directamente por palpación. Sin embargo, en
sujetos delgados con paredes musculares laxas, algunas veces se
– La ecografía: el empleo del ultrasonido proporciona imáge- puede sentir la extremidad inferior del riñón. Los tumores renales
nes muy exactas del riñón y hace posible descubrir alteracio-
se caracterizan por el contacto lumbar percibido por una mano
nes de las formas y consistencias (tumores, quistes, cálculos), situada adelante en el abdomen y una mano atrás en la fosa lum-
así como establecer mediciones (figs. 118-7 a 118-9). bar, la que inmoviliza la masa retroperitoneal. La percusión revela
entonces una sonoridad delante del tumor por interposición
del colon.
Riñón derecho Pelvis renal
Uréter Uréter
Aorta
A. renal
A.renal izquierda
derecha
Articulación Riñón Riñón
sacroilíaca izquierdo
derecho
Vejiga
urinaria
Fig. 118-4. Urograma excretor efectuado 45 minutos des-
pués de la administración de contraste yodado endovenoso.
Se identifican los sistemas pielocaliciales radiopacos, las Fig. 118-6. Angiorresonancia de los vasos renales. Se
distintas porciones del uréter y su terminación en la vejiga identifican las arterias renales desde su origen en la aorta
urinaria. abdominal.
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Conjunto renoureteral en el ser vivo 1455
Pared abdominal Existe también una proyección metamérica de las vías ex-
cretoras sobre la piel de la región anterolateral del abdomen.
ABORDAJE QUIRÚRGICO
Polo inferior
Médula del riñón Su estudio concierne a tres partes:
derecho
renal
A. El riñón y su raíz, la pelvis renal y el uréter superior (el aparato
Seno renal urinario alto de los urólogos).
Corteza B. El uréter medio, lumbar e ilíaco.
renal C. El uréter inferior, pelviano y yuxtavesical.
Riñón, raíz renal, pelvis renal y uréter superior
Se pueden abordar por las siguientes vías:
– Vía lumbar posterolateral, retroperitoneal, entre la cresta ilíaca
Fig. 118-7. Ecografía del riñón derecho en un plano sagital, y la 12.ª costilla, lo que evita a la vez el receso pleural y el peri-
que sigue el eje longitudinal del órgano. La zona de menor toneo.
ecogenicidad periférica del riñón corresponde a la corteza y – Vía toracolumbar de Fey, con resección de la 11.ª costilla;
a la médula renal. presenta el riesgo del receso pleural, pero proporciona un
mejor acceso a la extremidad superior, sobre todo a la iz-
quierda.
– Vía anterior transperitoneal, utilizada en especial para los tu-
Se describen los puntos dolorosos correspondientes al ri- mores voluminosos.
ñón y al uréter:
– Puntos renales: Uréter medio lumbar e ilíaco
– De Guyon, en el ángulo del cruce del músculo erector de Su acceso se facilita con una incisión lumboabdominal con
la columna y de la 12.ª costilla. decolamiento retroperitoneal. Sin embargo, para realizar ciru-
– De Surraco, en el cruce de la 12.ª costilla con el borde late- gía bilateral (abocamientos intestinales, ureteroplastias) se pre-
ral del dorsal ancho. fiere utilizar la vía transperitoneal.
– De Albarran, en la extremidad anterior de la 10.ª costilla.
– Puntos ureterales: Uréter pelviano y yuxtavesical
– Ureteral superior [de Bazy], a la altura del ombligo, en el El cirujano puede llegar a él pasando por la vejiga (catete-
borde lateral del recto del abdomen. rismo endoscópico o por talla vesical). Un abordaje más am-
– Ureteral medio, en la línea biilíaca entre el tercio lateral y plio exige una laparotomía y una disección delicada, sea del
el tercio medio. ligamento ancho femenino o del fondo de saco rectovesical
– Ureteral inferior, perceptible por tacto vaginal o rectal. masculino.
Pared abdominal
Corteza Pared
renal abdominal Hígado
Bazo
Polo inferior
del riñón Médula
izquierdo renal Seno renal Pelvis renal
Seno Corteza
Pelvis renal renal
renal
Médula renal
Fig. 118-9. Ecografía del riñón derecho en un plano hori-
Fig. 118-8. Ecografía del riñón izquierdo en un plano sagi- zontal, perpendicular al eje longitudinal del órgano. La zona
tal, que sigue el eje longitudinal del órgano. En relación con de menor ecogenicidad por delante del riñón corresponde al
la extremidad superior del riñón se encuentra el bazo. lóbulo derecho del hígado.
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119 Vejiga urinaria
La vejiga urinaria es un reservorio muscular intermedio en- en la pared abdominal anterior por el ligamento umbilical
tre los uréteres y la uretra, destinada a recoger la orina a medi- mediano [uraco]. Hacia atrás, en el extremo opuesto al vértice,
da que los uréteres la vierten en ella, hasta el momento en que, se encuentra el fondo de la vejiga. Por debajo del fondo hay
cuando se hace sentir el deseo de orinar, la vejiga se contrae y una superficie triangular de pared lisa: el trígono vesical, cuyos
evacua la orina por el conducto de la uretra, lo que constituye vértices están formados: atrás, por los dos orificios ureterales y
la micción. adelante, por el cuello de la vejiga, que contiene su abertura
inferior, el orificio interno de la uretra. Cuatro caras reúnen a
estos puntos fijos:
SITUACIÓN GENERAL
A. Una cara anteroinferior, que va desde el vértice de la vejiga
Está situada en la parte anterior de la cavidad pelviana, por
hasta el cuello de la vejiga.
detrás del pubis. En el feto y en el recién nacido, cuya pelvis es
B. Una cara posterosuperior, la cara peritoneal de la vejiga.
poco profunda, la vejiga urinaria es más vertical y se encuentra
C. Dos caras laterales, extendidas de atrás hacia adelante,
en posición abdominal. Su aparente descenso ulterior acompa-
planas o ligeramente convexas, que limitan lateralmente al
ña la adopción de la estación de pie y el ulterior desarrollo de la
cuerpo de la vejiga.
cavidad pelviana. En la pelvis femenina, la vejiga es más baja
que en la masculina, en la cual está levantada por la próstata; es
también más anterior, pues la pelvis femenina es más ancha y la
Vejiga llena
vejiga está impulsada hacia adelante por el útero. Desarrolla sus caras laterales por ensanchamiento trans-
versal, su cara posterosuperior por agrandamiento vertical y
anteroposterior. Se vuelve redondeada y convexa hacia el abdo-
DESCRIPCIÓN men: el vértice y el cuerpo vesical ascienden, mientras que el
fondo y el cuello quedan fijos.
Configuración externa
Es diferente según la vejiga esté vacía o llena (fig. 119-1). Configuración interna
Se puede examinar la vejiga urinaria por cistoscopia, circuns-
Vejiga vacía tancia en la cual se instila solución fisiológica para distenderla.
Se afina hacia arriba y adelante, constituyendo sobre el plano La mucosa vesical es de color rosado pálido, las paredes son
mediano el vértice de la vejiga urinaria, donde se prolonga lisas, levantadas en algunos lugares por repliegues musculares.
Peritoneo
Pared vesical
Pared abdominal anterior Peritoneo
Cavidad vesical en
Fascia prevesical estado de repleción
Pared
Espacio suprapúbico vesical Orificio ureteral
Espacio retropúbico
Superficie de la sínfisis púbica
Cavidad vesical en vacuidad
Conducto deferente
Próstata
Fig. 119-1. Relaciones de la vejiga con el pubis y la pared anterior del abdomen. Esquema de la pelvis masculina. A la izquier-
da, en estado de vacuidad; a la derecha, en estado de repleción.
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Vejiga urinaria 1457
hasta 2 o 3 litros de orina. Este estado es patológico y altera la
secreción urinaria de los riñones.
Uraco
Pared abdominal anterior
Variaciones y anomalías
Las dimensiones de la vejiga urinaria varían con la edad y el
Mesocisto
sexo, pero su forma es notablemente constante. Entre las anoma-
Vejiga alantoidea lías se puede destacar la extrofia vesical, en la cual el fondo de
la vejiga aparece expuesto a través de las paredes vesical y abdo-
Recto minal anteriores, dehiscentes. El epispadias es la presentación de
Pared abdominal posterior la uretra en forma de canal abierto hacia adelante (prepubiano),
y puede presentarse asociado con la extrofia vesical. Los diver-
Fondo de saco rectovesical
tículos vesicales rara vez son congénitos, excepto el divertículo
del uraco, que puede producirse por la permanencia de luz a nivel
Cloaca de la parte inferior del ligamento umbilical medio.
Fig. 119-2. Disposición primitiva del peritoneo vesical en un CONSTITUCIÓN ANATÓMICA
corte sagital.
Origen y desarrollo
La vejiga primitiva (raíz de la alantoides) forma una bolsa
En el anciano, estos se hipertrofian, lo que se denomina vejiga
saliente bajo el peritoneo que determina (entre ella y el intestino
en columnas.
terminal) una excavación: el fondo de saco rectovesical (fig.
La porción inferior de la vejiga presenta los tres orificios de
119-2). La alantoides y las dos arterias umbilicales, que la
la vía urinaria: los dos orificios ureterales y el orificio interno
flanquean, convergen hacia el ombligo cubiertas por el perito-
de la uretra. Los dos orificios ureterales constituyen las vías
neo (fig. 119-3).
de llegada; son estrechos, elípticos, alargados abajo y medial-
El peritoneo se hunde por delante de la alantoides a uno y
mente. Distan uno del otro unos 2 a 3 cm. La orina emerge de
otro lado de las arterias umbilicales hacia el plano mediano. Se
ellos por eyaculaciones intermitentes. Están unidos por el plie-
gue interuretérico. El orificio interno de la uretra es más an-
terior, marca el centro del cuello de la vejiga. Su luz es redon-
deada. Su borde posterior presenta una protrusión redondeada,
Pared abdominal
la úvula vesical, que puede ser bastante saliente en los sujetos
de edad avanzada: enfermedad del cuello. Los tres orificios de-
limitan el trígono vesical [de Lieutaud], cuya mucosa presenta
una superficie lisa. Por detrás del trígono, y detrás del pliegue Peritoneo
interuretérico, se encuentra el fondo de la vejiga, punto decli- A. umbilical
ve del órgano en decúbito dorsal. Coalescencia de
A la a. umbilical Vejiga
Peritoneo Coalescencia prevesical
Dimensiones y capacidad
Pared abdominal
Los diámetros de la vejiga son: anteroposterior, el menor;
transversal, el más importante en la mujer, y vertical, el ma-
yor. Se denomina capacidad fisiológica la cantidad de orina que
puede contener la vejiga hasta que se experimenta el deseo de Peritoneo
orinar: en el adulto es de 250 a 300 cm3, término medio, pero A. umbilical
puede distenderse de manera progresiva si su evacuación se ve B Coalescencia prevesical Vejiga
obstaculizada de forma incompleta, y en ese caso puede admitir
Pared abdominal
Peritoneo
A. umbilical Peritoneo
C Coalescencia Uraco
A. umbilical A. umbilical prevesical
Vejiga Pared abdominal
Mesocisto Fig. 119-4. Coalescencia del peritoneo vesical. Tres cortes
horizontales que pasan: A. Por la parte media de la vejiga. B.
Fig. 119-3. Disposición primitiva del peritoneo vesical, visto Por la parte superior de la vejiga. C. En la vecindad del om-
en un corte horizontal. bligo.
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1458 Sistema urinario
Peritoneo vesical
Tapiza únicamente la cara posterosuperior y la parte más alta
Uraco de las paredes laterales (fig. 119-6). A partir de la vejiga, el peri-
A. umbilical toneo se refleja:
Fascia prevesical – Hacia adelante, sobre la cara posterior de la pared abdomi-
nal anterior, formando el receso prevesical, que solo existe
Pared abdominal anterior cuando la vejiga está llena.
Vejiga – Lateralmente, se refleja sobre las paredes derecha e izquier-
da de la pelvis, formando las fosas paravesicales [canales
lateroviscerales], con pendiente oblicua hacia abajo y atrás.
Pubis – Hacia atrás, en la pelvis femenina, hacia la cara anterior
del útero, formando el fondo de saco vesicouterino. En la
pelvis masculina, el peritoneo se prolonga hacia atrás cu-
briendo las paredes laterales y la cara anterior del recto, con lo
Fig. 119-5. Formación de la fascia prevesical. cual forma el fondo de saco rectovesical. Siguiendo hacia
atrás la reflexión peritoneal en la pelvis femenina, tapiza la
superficie uterina posterosuperior y la porción posterior del
forman así dos recesos anterolaterales en relación con la vejiga, fondo de saco vaginal, desde donde se prolonga a las paredes
que no se fusionan. En la línea mediana dejan entre sí un pliegue laterales y a la cara anterior del recto, formando el fondo de
conectivo que asciende desde el piso pelviano hasta el ombligo saco rectouterino [de Douglas].
y que relaciona la vejiga con la pared abdominal: es el mesocis- El peritoneo se adhiere a la vejiga urinaria a través de la fascia
to primitivo (meso de la vejiga). vesical y sigue sus movimientos de distensión o de aplastamien-
A nivel de la vejiga alantoidea, los dos recesos citados tienden to. Esta adherencia es más débil hacia atrás y abajo. Después de
a desaparecer (fig. 119-4). El receso peritoneal prevesical, exca- la extirpación del útero o del recto, los cirujanos utilizan la sepa-
vado a ambos lados del mesocisto, experimenta un acolamiento ración del peritoneo vesical para reconstruir la continuidad del
del cual resulta una fascia de forma triangular por delante de la peritoneo pelviano; esto se denomina peritonización.
vejiga urinaria, con vértice en el ombligo, base en el piso pelvia-
no, y cuyos bordes se detienen en las arterias umbilicales: es la Capa muscular
fascia umbilical prevesical (fig. 119-5).
La parte superior de la alantoides se atrofia y se transforma Está formada por músculo liso. La constituyen los músculos
en un cordón fibroso: el ligamento umbilical mediano [cor- detrusor de la vejiga, del trígono vesical, pubovesical, rec-
dón del uraco], que va desde el ombligo hasta el vértice de la tovesical, vesicovaginal en la pelvis femenina y vesicopros-
vejiga urinaria definitiva. tático en la masculina.
Músculo detrusor de la vejiga
Capas de la pared vesical Está formado por:
La pared vesical comprende tres capas: serosa (peritoneo), – Una capa longitudinal externa. Sus fibras se reúnen en el
muscular y mucosa. fondo de la vejiga, donde adhieren a la próstata o a la vagina.
Aorta
Uréter derecho Peritoneo
Fondo de saco rectovesical
A. ilíaca externa derecha
A. ilíaca interna derecha Vejiga cubierta
de peritoneo
Recto Parte anteroinferior
de la vejiga
A. umbilical
Glándula vesiculosa derecha Conducto
deferente derecho
Fig. 119-6. Relaciones de la cara lateral de la vejiga con el peritoneo, el uréter, el conducto deferente y la arteria umbilical.
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Vejiga urinaria 1459
Ombligo
Lig. umbilical
Pared abdominal medio
Ligamento de la
a. umbilical
Vejiga urinaria
Espacio retropúbico
Tejido adiposo del
espacio retropúbico
M. pectíneo
Ligs. pubovesicales
y puboprostáticos
M. puborrectal
Sínfisis del pubis
Cordón espermático
A. dorsal del pene y v.
dorsal profunda del pene
Fig. 119-7. Espacio retropúbico, cara anterior, después de la incisión de la pared abdominal anterior en la línea media.
Resección de la parte superior de la sínfisis del pubis.
Sínfisis del pubis
Arco tendinoso, del
m. elevador del ano
Ligs. pubovesicales derechos
Lig. pubovesicales izquierdos
M. obturador interno Plexo venoso vesical
M. elevador del ano izquierdo M. elevador del
Fascia del m. ano derecho
obturador interno
Vejiga urinaria
Fig. 119-8. Ligamentos pubovesicales e inserciones anteriores del músculo elevador del ano.
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1460 Sistema urinario
Fondo vesical
Músculos del trígono vesical
Orificio ureteral Son los músculos superficial y profundo del trígono, ubica-
dos en esta región de la vejiga urinaria. El músculo profundo se
Orificio interno de la uretra Vejiga urinaria continúa con el detrusor. El músculo superficial es la continua-
ción de la capa longitudinal interna del músculo de la porción
Pliegue interuretérico intramural de los uréteres. El profundo es la continuación de la
Trígono vesical capa longitudinal externa.
Sínfisis
del pubis
Próstata Músculo pubovesical
Se extiende desde la parte inferior de la sínfisis del pubis hasta
el cuello vesical.
Fig. 119-9. Fondo de la vejiga, vista en un corte sagital. Músculo rectovesical
Se origina en las fibras musculares de la capa longitudinal del
recto y se dirige a la parte lateral del fondo vesical.
– Una capa circular, media. Se condensa hacia abajo, alrede-
dor del orificio interno de la uretra, en el cuello de la vejiga, Músculos vesicovaginal y vesicoprostático
donde constituye el esfínter interno de la uretra.
Sus fibras musculares provienen de la porción inferior del
– Una capa longitudinal interna. Profunda, posee fibras es-
cuello de la vejiga y se dirigen a la pared anterior de la vagina y
paciadas pero comunicadas entre sí, que le dan un aspecto
plexiforme. a la cápsula de la próstata.
El músculo detrusor de la vejiga es un músculo potente Mucosa vesical
cuyas tres capas se contraen al mismo tiempo en el momento Tapiza la cavidad vesical y se prolonga con las mucosas: ure-
de la micción, para vaciar la vejiga. Los esfínteres liso y estriado terales arriba y uretral abajo. Está unida al músculo vesical por
de la uretra constituyen los músculos antagonistas, cuya con- una capa conectiva laxa. Lisa cuando la vejiga está distendida, en
tracción impide la evacuación vesical. la vejiga vacía presenta numerosos pliegues temporales. Es muy
Vejiga urinaria
Tabique rectovesical
Recto
A. sacra mediana
Lig. sacrotuberoso
A. sacra lateral
M. glúteo mayor
H. sacro
Vasos glúteos superiores
Lig. sacroespinoso
Vasos pudendos
Espina ciática internos y n. pudendo
M. coccígeo
Glándula vesiculosa y conducto
deferente derechos Bolsa serosa
Uréter derecho
M. elevador del ano
Isquion
M. obturador interno
Arco tendinoso del m.
elevador del ano
M. obturador externo
Plexo venoso prostático
Sínfisis del pubis
Fig. 119-10. Relaciones de las glándulas vesiculosas [vesículas seminales] en un corte horizontal de la pelvis. A la izquierda, el
corte es más bajo que a la derecha. Entre los músculos elevador del ano y obturador interno se introduce una sonda, que pene-
tra en la fosa isquioanal.
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Vejiga urinaria 1461
5.ª vértebra lumbar 1.ª vértebra sacra
Mesocolon sigmoide Porción terminal
del colon sigmoide
Promontorio
V. ilíaca común izquierda
Nodos linfáticos mesentéricos
Mesenterio
Omento mayor
Intestino delgado
Pared abdominal anterior
Tejido adiposo extraperitoneal Útero
Intestino grueso Asa intestinal
Peritoneo vesical
Vejiga urinaria Fondo de saco rectouterino
Orificio ureteral Cóccix
Espacio retropúbico Ampolla rectal
Sínfisis del pubis Tabique rectovaginal
Plexo venoso vesical
Monte del pubis M. elevador del ano
M. bulboesponjoso
Vagina
Clítoris
Raíz izquierda del clítoris
M. bulboesponjoso M. esfínter externo del ano
Vulva Canal anal
V. dorsal profunda del clítoris M. esfínter interno del ano
Orificio externo de la uretra M. pubovaginal
M. esfínter interno de la uretra M. bulboesponjoso
M. esfínter externo de la uretra
Fig. 119-11. Corte sagital de la pelvis femenina.
elástica, adaptada a la función de reservorio vesical. No contiene Las hojas mediales son conectivas y musculares lisas, las laterales,
glándulas propias. solo conectivas. En el hombre se unen a la parte laterosuperior
de la próstata y se los denomina puboprostáticos.
RELACIONES Fascia umbilical prevesical
Se las estudia a nivel de las diferentes caras de la vejiga. En Es una hoja conectiva aplicada contra la cara anteroinferior
ciertos puntos son diferentes en uno y otro sexo y varían según de la vejiga. Se sitúa abajo sobre la fascia superior del diafragma
la vejiga esté vacía o llena. pelviano y los ligamentos pubovesicales. Asciende hasta el om-
bligo, acompañando al ligamento umbilical mediano, don-
de se afina. Se extiende lateralmente hasta los vestigios fibro-
Cara anteroinferior sos de las arterias umbilicales derecha e izquierda (ligamentos
Las relaciones de esta cara son idénticas en ambos sexos umbilicales mediales).
(figs. 119-1, 119-6 y 119-7). La vejiga vacía es retropúbica. La
vejiga llena asciende por detrás de la pared abdominal anterior. Relaciones retropúbicas
Está unida a los planos anteriores por los ligamentos pubovesica- Es el espacio retropúbico [prevesical o de Retzius], prolon-
les y puboprostáticos, y por un plano fascial. gado en sentido lateral hasta los forámenes obturadores, en con-
tacto con las inserciones más anteriores del músculo elevador
Ligamentos pubovesicales del ano. Este espacio contiene tejido adiposo, elementos arte-
Son dos hojas sagitales, una medial y la otra lateral, un par riales y las venas del plexo retropúbico [de Santorini]. Estos
a la derecha y otro par a la izquierda, que unen la cara posterior elementos no constituyen un obstáculo para el abordaje anterior
del pubis con la parte anterior e inferior de la vejiga (fig. 119-8). y superior del cuello vesical o de la próstata.
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1462 Sistema urinario
Tabique rectovesical
Espacio retrorrectal Conducto deferente izquierdo
Lig. sacrotuberoso Glándula vesiculosa izquierda
Espina ciática M. glúteo mayor
Vasos glúteos inferiores Vasos glúteos inferiores
Espacio pararrectal
Orificio ureteral derecho
Vasos obturatrices y n. obturador
M. obturador interno
Vejiga con el orificio
Orificio interno de la uretra ureteral izquierdo
M. recto del abdomen M. recto del abdomen
Espacio retropúbico
Fig. 119-12. Celda vesical y espacios perivesicales en un corte horizontal de la pelvis, vista superior.
Relaciones abdominales forma la parte medial. Está situada medialmente en relación con el
La vejiga llena asciende por detrás de los músculos rectos músculo elevador del ano, y en el canal que los separa se halla por
del abdomen, de los cuales está separada por la fosa supravesi- debajo del peritoneo la prolongación adiposa del espacio retropú-
cal, la fascia transversalis, la fascia prevesical y un plano adiposo. bico que contiene a la arteria umbilical. El espacio es cruzado en
Lateralmente puede alcanzar a la fosa inguinal medial, hasta el sentido anterosuperior por el conducto deferente en la pelvis mas-
anillo profundo del conducto inguinal; esto explica la presencia culina y por el ligamento redondo del útero en la femenina.
de la vejiga en algunas hernias inguinales.
Fondo
Cara posterosuperior El fondo [base] es la parte de la vejiga, en el extremo opues-
to al vértice, situada por detrás del orificio interno de la uretra
Es la cara peritoneal de la vejiga y se relaciona con las asas
delgadas, el colon sigmoide, que se encuentra superior y lateral y del pliegue interuretérico (fig. 119-9). El cuello de la vejiga
al recto, y el fondo de saco rectovesical en el sexo masculino. En corresponde a la región donde se encuentra el orificio interno de
la pelvis femenina la vejiga está separada del ligamento ancho y la uretra. El trígono vesical está en la parte posterior del cuello
del útero por el fondo de saco vesicouterino. vesical, por delante del pliegue interuretérico. La superficie del
fondo es oblicua hacia abajo y adelante. La porción que corres-
ponde al trígono no tiene pliegues. Sus relaciones son diferen-
Caras laterales tes en el sexo masculino y el femenino.
La parte superior peritonizada comparte las relaciones pre-
cedentes sobre todo cuando la vejiga está llena y las fosas parave- En la pelvis masculina
sicales se excavan alrededor del vértice vesical. La parte inferior La vejiga está en relación con el sistema genital, siguiendo
subperitoneal corresponde al espacio pelvisubperitoneal, del que superficies diferentes:
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Vejiga urinaria 1463
A. vesical superior
Conducto deferente A. umbilical
A. umbilical A. del conducto deferente
A. vesical superior A. vesical inferior
Recto
Vejiga urinaria
R. para la glándula vesiculosa
A. rectal media
M. elevador del ano seccionado
y rebatido hacia abajo
Próstata R. para la glándula vesiculosa
R. prostática R. prostática
A. vesicodeferencial
Fig. 119-13. Arteria vesical inferior en el sexo masculino (según Farabeuf ).
– Superficie posterosuperior del fondo: la vejiga se en- jo está el tabique vesicovaginal, que comprende dos partes:
cuentra por encima y delante de las glándulas vesiculosas
[vesículas seminales], que están separadas superolateralmen- A. Superior, receso superior y cuello uterino enmarcado por
te. Al ángulo agudo que se forma entre ambas glándulas los uréteres y el orificio interno de la uretra: trígono vaginal
vesiculosas llegan los conductos deferentes (ampolla del [triángulo de Pawlick], ocupado por un tejido conectivo bas-
deferente), que siguen su borde medial (fig. 119-10). Detrás tante laxo.
de esta parte del sistema genital se hallan el tabique rec- B. Inferior, donde el tabique está ocupado por un tejido denso,
tovesical [aponeurosis prostatoperitoneal de Denonvilliers] la fascia subvesical [de Halban]. Más allá de la vagina, el fon-
y el recto. A cada lado de las glándulas vesiculosas, la vejiga do de la vejiga se relaciona con los músculos del periné.
se relaciona con la llegada de los uréteres y con los elemen-
tos vasculares, nerviosos y conectivos originados en la fascia Esta región puede ser modificada por partos sucesivos, lo que
pelviana visceral, dependientes de la vaina de la arteria ilíaca determina la herniación de la vejiga en la vagina: cistocele vagi-
interna. nal. Este prolapso necesita una reparación quirúrgica que actúa
– Superficie anteroinferior del fondo: se aplica sobre la no solo sobre el tabique vesicovaginal (tiempo anterior) sino
próstata. Aquí, la pared vesical se adelgaza y se adhiere a la también sobre los músculos del periné que se hallan por detrás
próstata. En este punto el fondo vesical está perforado por de la vagina (perineorrafia posterior).
el orificio interno de la uretra, que se hunde en la prós-
tata. Por delante de este orificio hay una pequeña superficie
triangular que se relaciona con la parte preuretral de la prós- Celda vesical
tata. La noción de una celda interpuesta entre el peritoneo, ambos
pubis y las paredes laterales e inferior de la excavación pelviana
En la pelvis femenina se apoya en la presencia de cierto número de hojas conectivas
El fondo de la vejiga se relaciona sin interposición del pe- reunidas y dispuestas en torno a la vejiga (fig. 119-12):
ritoneo y de arriba hacia abajo, con el istmo del útero y luego
con la vagina (fig. 119-11). Entre la vejiga y el istmo uterino, el – Fascia prevesical adelante y ligamentos pubovesicales y
tejido conectivo es bastante laxo y los dos órganos son fáciles puboprostáticos, anteroinferiores.
de separar. Lateralmente se encuentra el uréter en la base del – Fascia pelviana visceral [vaina hipogástrica], lateralmente
ligamento ancho [parametrio], con los vasos y la fascia pelviana y atrás. Más allá de estas hojas, el tejido conectivo constituye
visceral, abordando la parte posterior de la vejiga. Algo más aba- planos de separación, el más evidente de los cuales es el an-
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1464 Sistema urinario
A. ilíaca interna
Uraco
A. y v. umbilicales
Recto A. vesical inferior
A. y v. umbilicales M. piriforme
Vejiga urinaria Uréter
V. vesicales que rodean
la a. vesical inferior
Vasos ilíacos externos derechos
Vasos pudendos internos
Vasos epigástricos inferiores
Anastomosis arterial y venosa entre la Vasos glúteos inferiores
a. epigástrica inferior y la a. obturatriz
Vasos pudendos internos
que llegan al periné
Pubis
Isquion
Vasos obturatrices
A. dorsal del pene y v. dorsal
profunda del pene
Cuerpo cavernoso
V. vesicales que rodean M. elevador del ano
la a. vesical inferior seccionado y rebatido
Fig. 119-14. Venas vesicales en la pelvis masculina, lado izquierdo (según Farabeuf). La pared pelviana izquierda ha sido extirpada.
terior: el espacio retropúbico, prolongado a los lados y atrás – Arterias vesicales superiores, originadas de la parte que
hasta los vasos ilíacos internos y hasta el foramen ciático mayor. ha quedado permeable de la arteria umbilical. En número de
Abajo, la celda está cerrada, en la pelvis masculina, por el dos o tres, están destinadas a la parte superior.
sistema genital y el tabique rectovesical (fascia rectoprostática). – Arterias inferiores, que nacen de la arteria vesical inferior,
En la femenina, la celda vesical se aplica ampliamente sobre rama de la arteria ilíaca interna.
la vagina en la separación de las fibras del músculo elevador – Arterias posteriores, que proceden de la arteria rectal me-
del ano (hiato urogenital). La vejiga urinaria está separada de dia y sobre todo de la arteria vesical inferior.
los elementos fibrosos de su celda por la fascia vesical, hoja – Arterias anteriores, provenientes de la arteria pudenda in-
conectiva que permite la separación de la vejiga por dentro de terna. Irrigan el tercio inferior de la cara anterior.
las paredes de su celda. Sin embargo, está unida a sus paredes
por los uréteres y la uretra, así como por los elementos vasculo- Estas arterias no constituyen raíces definidas. Se anastomosan
nerviosos que le llegan o que emergen de ella. entre sí en la pared vesical, en una rica red submucosa.
VASCULARIZACIÓN Venas
Originadas de una red venosa submucosa, luego intramuscu-
Arterias lar, las venas vesicales no siguen a las arterias (fig. 119-14). Van:
La vejiga urinaria recibe sus arterias de los vasos que la ro-
dean (fig. 119-13). Todas provienen de la arteria ilíaca inter- – Adelante, al plexo venoso prostático.
na. Existen: – Abajo, al plexo venoso prostático o a la porción posterior del
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Vejiga urinaria 1465
A. ilíaca común
Nodo del promontorio
H. sacro
A. ilíaca interna
Nodo ilíaco externo intermedio
A. ilíaca externa
M. obturador interno
Nodo ilíaco interno
Vasos linfáticos posteriores
Vejiga urinaria
A. umbilical
Nodos vesicales laterales derechos
Vasos linfáticos anteriores M. elevador del ano
Vasos linfáticos laterales
Sínfisis del pubis Vasos linfáticos posteriores
Nodos prevesicales
Recto
Próstata
Uretra membranosa
Fig. 119-15. Vasos y nodos linfáticos de la vejiga.
plexo venoso vaginal. Dos corrientes, una superior, preureteral, – Nervios posteriores, comunes con el aparato seminal. Estos
la otra inferior, retroureteral, alcanzan a la vena ilíaca interna. proporcionan ramos sensitivos, motores y vasomotores.
La sistematización de este aparato nervioso se estudia más
Linfáticos adelante (véase Anatomía funcional vesicouretral).
Los colectores drenan en troncos que son (fig. 119-15):
– Anteriores, nodos linfáticos prevesicales, luego a los ilíacos EN EL SER VIVO
externos.
– Laterales, tributarios de los nodos linfáticos ilíacos externos. Anatomía de superficie
– Posteriores e inferiores, drenados por los nodos linfáticos
ilíacos internos. Algunos se dirigen hacia atrás y arriba hasta los La vejiga vacía no es perceptible a la palpación. Llena, es
nodos linfáticos del promontorio, a través de la celda rectal. convexa detrás de la pared abdominal anterior, por encima del
pubis, y se la puede palpar: globo vesical. Es mate a la percusión.
A través del tacto rectal o vaginal se puede apreciar el estado
Nervios de sus paredes inferiores, la existencia de un “bajo fondo” en re-
La vejiga urinaria es contráctil y sensible. Recibe sus nervios tención. Se puede abordar la vejiga urinaria por vía anterior,
del plexo hipogástrico inferior (figs. 119-16 y 119-17). Este sin atravesar el peritoneo, pasando por el borde superior del
último está constituido por: pubis.
– Elementos simpáticos, nervios hipogástricos, simpático sacro.
– Elementos parasimpáticos, ramos anteriores de los nervios
Cateterismo
sacros 3.º y 4.º, nervio esplácnico pelviano [erector de Erckhardt]. Por cateterismo, a través de la uretra, se puede extraer la ori-
A partir del plexo hipogástrico inferior (A. Latarjet y Bonnet) se na vesical, o eventualmente medir el volumen residual luego de
distinguen nervios laterales en número de tres o cuatro. la micción, en el caso de retención crónica incompleta.
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1466 Sistema urinario
Aorta
Plexo hipogástrico superior izquierdo Plexo aórtico abdominal
N. hipogástrico izquierdo Comunicación superior del simpático
N. hipogástrico derecho Ganglio simpático lumbar
N. ureterovesical medial N. destinados al colon sigmoide
Plexo deferencial A. ilíaca externa
N. ureteral principal Tronco lumbosacro
Uréter A. ilíaca interna izquierda
Conducto deferente
V. ilíaca externa
N. ureterovesical lateral
Ganglio simpático sacro
Asa nerviosa preureteral
Plexo vesical Fascia presacra
A. umbilical
Comunicación medial
del simpático
1.ª raíz sacra
R. prostática
R. comunicante
Ganglio simpático sacro
2.ª raíz sacra
Comunicación con la 3.ª raíz sacra
3.ª raíz sacra
Comunicación con la 3.ª raíz sacra
Vejiga urinaria Comunicación con la 4.ª raíz sacra
Vasos prostáticos
Plexo hipogástrico inferior con un n.
Próstata destinado a la cara lateral del recto
M. elevador del ano Plexo prostático
R. prostática Glándula vesiculosa
Fig. 119-16. Plexo hipogástrico inferior izquierdo en la pelvis masculina, cara lateral (según A. Latarjet y Bonnet).
Radiología Endoscopia (cistoscopia)
La radiografía de la vejiga urinaria permite descubrir cuer- Muestra el interior de la cavidad vesical, con la ayuda de un
pos extraños o cálculos. La vejiga también puede ser opacificada aparato óptico introducido por la uretra. De acuerdo con la na-
con medios de contraste por vía descendente: urografía intra- turaleza del cistoscopio, rígido o flexible, y la comodidad del pa-
venosa (de excreción) (fig. 119-18) o por vía ascendente: ure- ciente, el procedimiento puede realizarse bajo anestesia local o
trocistografía. general.
También se la puede ver mediante tomografía computa-
rizada, que provee imágenes de cortes axiales de la pelvis (fig.
119-19). ANATOMÍA FUNCIONAL
La ecografía evidencia las características de las paredes de la
vejiga y su contenido (fig. 119-20A y B). (Véase Micción en el capítulo siguiente).
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Vejiga urinaria 1467
N. ureterovesical medial N. ureterovesical lateral
N. principal del uréter V. ilíaca externa
A. ilíaca interna A. ilíaca externa
A. ilíaca común izquierda N. del plexo deferencial
Uréter izquierdo Conducto deferente izquierdo
Anillo nervioso periureteral
Plexo hipogástrico superior Vejiga urinaria
V. ilíaca interna Asa nerviosa preureteral
A. umbilical Conducto deferente derecho
N. hipogástrico izquierdo
Uréter derecho
Fascia rectosacra Plexo venoso vesical y prostático
Comunicación transversal
entre los n. hipogástricos Glándula vesiculosa derecha
Comunicación entre
N. hipogástrico derecho seccionado ambos plexos seminales
Plexo hipogástrico inferior Próstata
Plexo vesical
Ganglio simpático sacro
Plexo rectal superior
Peritoneo rectal
3.er r. sacro Plexo prostático
Plexo rectal medio Glándula vesiculosa izquierda
N. del plexo seminal Ganglios de las glándulas vesiculosas
Plexo rectal inferior
Fig. 119-17. Plexo hipogástrico inferior izquierdo en la pelvis masculina, cara medial (según A. Latarjet y Bonnet).
Uréter Sacro Conducto Vejiga
deferente urinaria
Vejiga
urinaria Coxal
Articulación
de la cadera
Fémur
Sínfisis
del pubis
Glándula
Coxal Recto vesiculosa
Fig. 119-18. Urograma excretor en tiempo tardío (60 mi-
Fig. 119-19. Tomografía computarizada. Corte horizontal
nutos) en el que se observa la vejiga urinaria hiperdensa,
de la pelvis. En el centro se observa la vejiga urinaria con su
debido al contenido de orina con la sustancia de contraste contenido de orina.
concentrada.
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1468 Sistema urinario
Pared abdominal
Pared abdominal
Vejiga urinaria
Vejiga
urinaria
Próstata
A B Pared de la vejiga urinaria
Fig. 119-20. Ecografía transabdominal de la vejiga urinaria. A. Sección en un plano sagital. La cavidad de la vejiga aparece
anecoica por la presencia de orina. B. Sección en un plano horizontal. La vejiga se encuentra distendida por el volumen de la
orina contenida en su interior.
Véase Texto complementario: Espacio retroperitoneal
Véase Caso clínico: Prolapso de vejiga urinaria y uretra
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Uretra 120
La uretra es el conducto evacuador de la vejiga urinaria y, acoda una segunda vez, delante de la sínfisis púbica, y penetra
en el sexo masculino, del producto de secreción externa del en el pene, siempre rodeada por los órganos eréctiles. Se dirige
testículo y otras estructuras glandulares. Es muy diferente en el entonces hacia abajo para atravesar el glande y abrirse en el ori-
sexo masculino y en el femenino. ficio externo de la uretra [meato uretral].
Este segundo ángulo prepúbico desaparece cuando el
pene está en erección o cuando se lo levanta: posición del son-
URETRA MASCULINA daje uretral.
Tirando del pene hacia abajo, se puede dar a la uretra una
Generalidades dirección general rectilínea, que permite la introducción de ins-
La uretra masculina se extiende desde el cuello de la vejiga trumentos de exploración, rectos y rígidos: los cistoscopios.
hasta la extremidad del pene. Es un conducto urogenital excre-
tor de la orina al exterior y de la eyaculación del producto de las División topográfica
glándulas genitales. Se pueden oponer las porciones iniciales de la uretra, que son fi-
jas, a su porción peneana, que es móvil, pero es preferible estudiar:
Trayecto
Se dirige primero hacia abajo y algo adelante, situada en el in- – La porción intramural o preprostática.
terior de la próstata (fig. 120-1). Atraviesa luego el diafragma – La uretra prostática desde su origen hasta el vértice de la
urogenital (espacio perineal profundo) y se acoda en ángulo próstata.
recto por debajo del pubis, para dirigirse hacia adelante. Es en- – La uretra membranosa o porción intermedia entre el vér-
tonces perineal y está rodeada por las formaciones eréctiles. Se tice de la próstata y la entrada en las formaciones eréctiles.
Pared abdominal anterior
Sínfisis púbica
Espacio retropúbico Uraco
Vejiga urinaria
Glándula vesiculosa
conducto deferente
M. esfínter interno de la uretra
Uretra prostática
Lig. suspensorio del pene Próstata
Plexo venoso prostático
En punteado, pene en erección Uretra membranosa
Receso del bulbo
Bulbo del pene
Uretra esponjosa
Pene flácido
Glande
Uretra esponjosa
Fig. 120-1. Conducto de la uretra masculina, visto en un corte sagital.
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1470 Sistema urinario
– La uretra esponjosa contenida en las formaciones eréctiles, se encuentran los senos prostáticos. Estos son los recesos que
con sus dos porciones perineal y peneana. se forman entre el colículo seminal y la pared uretral. En ellos
desembocan la mayor parte de los conductillos prostáticos
Se reúnen a veces para su descripción la uretra prostática provenientes de las glándulas prostáticas, que se abren en la
y la uretra membranosa y el conjunto se denomina porción uretra a través de pequeños orificios.
posterior; la porción anterior corresponde a la uretra espon- En el centro del colículo seminal se excava el utrículo pros-
josa. tático, vestigio de los conductos paramesonéfricos, que en el
embrión de sexo femenino dan origen al útero y la parte superior
Dimensiones, forma y calibre de la vagina. A cada lado del colículo se encuentran los orificios
La uretra del adulto mide 16 cm, término medio: 3 cm para la de los conductos eyaculadores derecho e izquierdo, que con-
uretra prostática, 1 cm para la uretra membranosa y 12 cm para ducen el semen hacia la uretra en el momento de la eyaculación.
la uretra esponjosa, pero su porción peneana puede alargarse
mucho durante la erección. Relaciones
En el intervalo entre las micciones, las paredes están aplicadas La uretra comparte aquí las relaciones de la próstata. En su
una contra la otra, dando al conducto seccionado la forma de parte inferior aparecen fibras del esfínter externo, estriado, de
una hendidura vertical (en el pene), luego de T mayúscula in- la uretra (véase más adelante).
vertida: ⊥ (en el periné), luego de hendidura transversal cóncava
hacia atrás (en la travesía prostática), con la saliente del colículo Uretra membranosa o porción intermedia
seminal [veru montanum].
El diámetro de la uretra es variable y existen tres dilataciones: Configuración interna
prostática, bulbar y fosa navicular [balánica], con un estrecha- Su superficie está marcada por pliegues longitudinales.
miento a nivel del cuello vesical y otro, más estrecho, en el orifi-
cio externo de la uretra. Relaciones
La uretra atraviesa el piso pelviano entre el borde posterior
Descripción y relaciones del ligamento transverso del periné, adelante, y el músculo
transverso profundo del periné, atrás. Se adhiere a estas for-
Porción intramural o preprostática maciones, con las cuales puede ser desgarrada en las fracturas
Corresponde al orificio interno de la uretra, situado en el cue- de la pelvis. Está rodeada por el músculo esfínter externo de
llo de la vejiga urinaria. Esta porción varía entre la vejiga vacía la uretra, situado debajo del vértice de la próstata, por encima
y la vejiga llena. En la primera, el cuello vesical está cerrado, mien- del bulbo del pene, por detrás de la sínfisis púbica y de la vena
tras que en la segunda adquiere la forma de un embudo. Este dorsal profunda del pene y por delante del recto (fig. 120-4).
corto trayecto se continúa con la porción siguiente. Uretra y recto se separan formando el triángulo rectoure-
tral, ocupado por el músculo rectouretral [de Roux], sobre el
Uretra prostática cual se apoya la fascia rectoprostática. Por debajo del músculo
rectouretral y por encima del bulbo del pene se encuentran las
Configuración interna glándulas bulbouretrales.
Desde que sale de la vejiga urinaria, la uretra se ubica en la
próstata, más próxima a su cara anterior que a su cara posterior, Uretra esponjosa
a la que se acerca hacia abajo (figs. 120-2 y 120-3). En su cara
posterior, la uretra presenta una saliente alargada, el colículo Configuración interna
seminal [veru montanum], prolongado hacia arriba por el freni- En la parte posterior, la uretra esponjosa se sitúa en el
llo del colículo que corresponde a la parte superior de la cresta bulbo del pene, donde se abren las glándulas bulbouretrales
uretral. A cada lado del colículo seminal y de la cresta uretral (figs. 120-5 y 120-6). Más adelante, la pared está excavada por
Vejiga urinaria Glándula vesiculosa
Cuello de la vejiga Conducto deferente
Utrículo prostático
Colículo seminal
Próstata
Uretra prostática
Fig. 120-2. Corte sagital de la próstata y de la uretra prostática. Una sonda introducida en el conducto deferente desemboca en
la uretra prostática, lateralmente al utrículo prostático.
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Uretra 1471
Vejiga urinaria
Úvula vesical
Cresta uretral
Próstata Colículo seminal
Utrículo prostático
Orificio del conducto
eyaculador derecho
Seno prostático, desembocadura
de conductillos prostáticos
Cresta uretral
Uretra membranosa
Fig. 120-3. Colículo seminal visto por su cara anterior, después de la incisión mediana de la próstata y de la pared anterior de la
uretra.
Vejiga urinaria
Seno prostático
Colículo seminal
Próstata
Recto
Uretra
Bulbo del pene
Ano
Fig. 120-4. Seno prostático (según Luys).
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1472 Sistema urinario
M. esfínter interno de la uretra
Colículo seminal
Próstata
Uretra membranosa
Glándula bulbouretral
Bulbo del pene
Pliegues longitudinales
Raíz del cuerpo cavernoso de la mucosa uretral
Pared posterior de
la uretra esponjosa
Corte del cuerpo esponjoso
Cuerpo cavernoso seccionado Lagunas uretrales
Porción anterior de los cuerpos cavernosos
Mitades de la válvula
de la fosa navicular Tabique fibroso que separa el
cuerpo cavernoso del glande
Glande
Orificio externo de la uretra
Fig. 120-5. Uretra seccionada longitudinalmente por su cara anterosuperior. Se expone la pared posteroinferior.
Tabique del pene
V. dorsal superficial del pene V. dorsal profunda del pene
A. y n. dorsal del pene A. y n. dorsal del pene
A. profunda del pene A. profunda del pene
Dartos Fascia superficial del pene
Túnica albugínea Piel
del cuerpo cavernoso
Cuerpo cavernoso Cuerpo cavernoso
Túnica albugínea del cuerpo esponjoso Fascia profunda del pene
R. anterior de la a. del bulbo del pene R. anterior de la a. del bulbo del pene
Uretra esponjosa Cuerpo esponjoso
Fig. 120-6. Uretra esponjosa, vista en un corte transversal del pene. La flecha señala los diferentes planos que se deben atrave-
sar para llegar a la uretra esponjosa.
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Uretra 1473
Ángulo superior del orificio externo de la uretra Glande
Borde derecho del orificio externo de la uretra
Fosa navicular de la uretra
Receso de la válvula de la
Prepucio reclinado detrás del glande fosa navicular con una sonda
Bordes laterales de la uretra esponjosa
Corte de los tegumentos
Cara superior de la uretra
Bordes laterales de
la uretra esponjosa
Cuerpo esponjoso seccionado
Cuerpo esponjoso seccionado
Fig. 120-7. Válvula de la fosa navicular. Se ha abierto la uretra esponjosa en la línea media por su cara inferior (Jarjavay).
depresiones, las lagunas uretrales [de Morgagni], pequeños porción balánica, pierde su envoltura esponjosa. Está separada
orificios donde desembocan las glándulas uretrales [de Littré]. de la superficie por la hoja fibrosa que une los dos cuerpos ca-
Esta porción esponjosa es el segmento más largo de la uretra: vernosos. Se relaciona con el frenillo del prepucio. El orificio
comienza donde la uretra pasa al interior del cuerpo espon- externo de la uretra puede estar completamente oculto por
joso del pene y termina en el orificio externo de la uretra. el prepucio.
Corresponde a toda la longitud del pene (uretra peneana). En el Se pueden observar terminaciones anormales de la uretra en
bulbo del pene se expande para formar el bulbo de la uretra, su trayecto esponjoso; estos son los hipospadias perineales,
y en su terminación a nivel del glande, también se expande para perineoescrotales o balánicos. Estas malformaciones son tanto
formar la fosa navicular de la uretra, donde se observa la vál- más difíciles de corregir cuanto más alejado esté el orificio de su
vula de la fosa navicular [de Guerin], pequeño repliegue trans- posición normal.
versal que bordea el receso abierto hacia adelante. Estos detalles
anatómicos pueden ser la causa de detenciones y de falsas vías
en el curso del cateterismo o sondaje de la uretra. Constitución anatómica
La uretra está formada por tres túnicas concéntricas: muco-
Relaciones con las formaciones eréctiles
sa, vascular y muscular.
La uretra, en su porción esponjosa, está totalmente rodea-
da por el cuerpo esponjoso, dilatado atrás a nivel del bulbo, Túnica mucosa
adelgazado a nivel del glande. Es más grueso en la cara inferior
de la uretra que él protege. El cuerpo esponjoso, con la uretra, Es gruesa (de 3 a 4 mm) pero elástica. Se continúa arriba con
se encuentra alojado en el canal cóncavo formado arriba y la- la mucosa vesical; atrás, con la de los conductos eyaculadores;
teralmente por los cuerpos cavernosos. El conjunto, con sus abajo y adelante, con la del glande. Contiene glándulas dispues-
venas voluminosas y sus músculos, está rodeado por una vaina tas en racimos que secretan moco. Estas glándulas reciben el
común. nombre de glándulas uretrales [Littré].
Relaciones peneanas Túnica vascular
La uretra en el cuerpo esponjoso se encuentra en la cara Es una capa submucosa muy delgada a nivel de la uretra
inferior del pene, comprendida en su envoltura. En el glande, prostática y membranosa. A nivel de la uretra anterior se engrue-
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1474 Sistema urinario
sa para constituir el cuerpo esponjoso. Formada por un tejido Vascularización e inervación
elástico excavado por grandes lagunas vasculares venosas, es un
órgano eréctil. Arterias
Son diferentes para las distintas partes de la uretra. La uretra
Túnica muscular prostática recibe ramas de las arterias destinadas a la próstata;
Está constituida por músculo liso, que dispone de fibras la uretra membranosa, con el esfínter externo, está irrigada por
longitudinales profundas que prolongan la capa profunda del la arteria uretral y la arteria del bulbo del pene, procedentes de
músculo vesical y un plano externo compuesto por fibras cir- la pudenda interna; la uretra esponjosa dispone de numerosas
culares. Este músculo, grueso a nivel de la uretra membranosa, arterias originadas en la arteria pudenda interna.
es más delgado en la uretra prostática y sobre todo en la uretra
esponjosa. Venas
Las más voluminosas, las del cuerpo esponjoso, van al plexo
Esfínteres de la uretra venoso prostático, retropúbico, por la vena dorsal profunda del
pene. Otras venas llegan a los plexos periprostáticos y a las venas
Existen dos: esfínter interno y esfínter externo.
vesicales. El conjunto es drenado por la vena ilíaca interna.
Esfínter interno
Linfáticos
Es un anillo de fibras musculares lisas, situado en el origen
Los de la uretra anterior, esponjosa, van a los nodos linfáticos
de la uretra inmediatamente por debajo del cuello vesical (fig.
inguinales e ilíacos externos. Los de la uretra posterior se dirigen
120-8). Corresponde a la concentración de fibras de la capa lon- a los nodos linfáticos ilíacos externos e internos.
gitudinal externa del músculo detrusor de la vejiga en la porción
preprostática. Tiene la forma de un cono con base superior, que
desciende hasta la parte media de la uretra prostática y se adel-
Nervios
gaza de manera progresiva. Mide de 10 a 12 mm de altura, con La uretra posterior recibe nervios del plexo hipogástrico in-
un espesor de 6 a 7 mm. Su contracción tónica cierra la entrada ferior. Los de la uretra anterior provienen del nervio pudendo,
de la uretra y permite a la orina acumularse en la vejiga urinaria. por nervios perineales como el nervio dorsal del pene.
Se abre durante la micción y se cierra durante la eyaculación, evi-
tando que el semen ascienda a la vejiga (eyaculación retrógrada).
Su funcionamiento es involuntario.
URETRA FEMENINA
La uretra femenina se extiende desde el cuello de la vejiga
Esfínter externo hasta la vulva. Es mucho más corta que la masculina y es exclu-
Está formado por fibras musculares estriadas, que rodean sivamente urinaria.
por completo, en forma circular, la uretra membranosa y as-
cienden anterior y lateralmente cubriendo la próstata (fig. 120-
9). Este músculo está inervado por nervios perineales del nervio
Generalidades
pudendo. Actúa bajo el control de la voluntad y se opone a las Desde el cuello vesical se dirige hacia abajo y algo adelante.
contracciones del músculo detrusor vesical. Luego de su trayecto pelviano, atraviesa el piso perineal y se
Musculatura del
fondo de la vejiga
M. esfínter interno de la uretra y su
relación con el m. del trígono vesical
Próstata seccionada
Uretra
Fig. 120-8. Corte sagital mediano del fondo de la vejiga y de la próstata (según Ciardi). Nótese la disposición de los fascículos
del músculo del trígono vesical, del músculo esfínter interno de la uretra y de sus relaciones con la musculatura de la vejiga.
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Uretra 1475
Vejiga urinaria
M. esfínter interno
de la uretra
M. esfínter externo
de la uretra
Próstata
M. transverso M. transverso profundo del periné
profundo del periné
Cuerpo perineal
Fig. 120-9. Músculos esfínter interno y externo de la uretra masculina y músculos del plano urogenital.
abre en la vulva por el orificio externo de la uretra. Mide apro- Segmento perineal
ximadamente de 3 a 4 cm de longitud y presenta un diámetro La uretra femenina atraviesa el espacio perineal profundo
uniforme, estrechado solamente en su origen y en su termina- sobre el cual se apoya el esfínter estriado. Abajo, cruza el esfín-
ción. Es extensible y su cateterismo resulta fácil. ter ureterovaginal. Está entonces atrás y entre los cuerpos caver-
nosos del clítoris.
Relaciones
Orificio externo de la uretra [meato urinario]
Segmento pelviano Se abre en el vestíbulo de la vagina, entre los labios menores,
Abarca los cuatro quintos de la longitud de la uretra. Comienza a 2 cm por detrás del clítoris, por delante del tubérculo vaginal
en el orificio interno de la uretra, en el vértice anterior del (fig. 120-12). Es ligeramente saliente, fácil de identificar y de ver
trígono vesical. Este orificio se presenta aplanado mientras la ve- al separar los labios menores.
jiga está en fase de llenado y repleción. Para la evacuación del
contenido vesical, el piso pelviano se relaja, la vejiga urinaria des-
ciende, el orificio interno se abre y el cuello vesical penetra en él
Constitución anatómica
a modo de embudo, dando la impresión de un acortamiento de Es semejante a la de la uretra masculina:
la longitud uretral.
En la pared posterior de la superficie mucosa del conducto – La mucosa, bastante delgada y resistente, presenta pliegues
se observa la cresta uretral, que es la continuación de la úvula longitudinales, algunas lagunas uretrales –donde desembo-
vesical. can las glándulas uretrales– y, a los lados del orificio exter-
La porción proximal de la uretra está rodeada por el músculo no, los orificios de las glándulas parauretrales. Prolonga hacia
esfínter interno. La porción media está rodeada en forma de abajo la mucosa vesical y se une más abajo a la mucosa vul-
anillo por el esfínter externo (figs. 120-10 y 120-11). Atrás, var.
se apoya sobre la vagina por intermedio de una capa conectiva – La capa esponjosa, con una red venosa submucosa.
densa y difícil de disociar (tabique ureterovaginal). Adelante, se – La capa muscular profunda es longitudinal y la superficial
encuentra la vena dorsal profunda del clítoris, que llega al plexo circular (fig. 120-13). En el origen de la uretra, por debajo del
venoso vesical, entre los ligamentos pubovesicales, por detrás de cuello vesical, se constituye un esfínter liso.
la sínfisis púbica.
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1476 Sistema urinario
V. dorsal profunda del clítoris Plexo venoso intermedio entre el clítoris y el bulbo
Espacio retropúbico M. esfínter externo de la uretra
Vejiga Cuello de la vejiga
Lig. suspensorio del clítoris Parte interna de la pared vesical
Sínfisis púbica Vejiga
M. esfínter externo de la uretra
Paredes anterior y posterior
de la vagina con sus venas
Prepucio del clítoris M. esfínter externo del ano
Cuerpo cavernoso
Clítoris Periné
M. bulboesponjoso M. esfínter externo del ano
Vestíbulo de la vagina Uretra
Orificio externo de la uretra Pliegue himeneal
Labio menor Orificio vaginal
Labio mayor Pared anterior de la vagina
Fig. 120-10. Corte sagital mediano de la pelvis femenina.
Relieve del uréter subperitoneal
Lig. suspensorio del ovario
H. sacro
Infundíbulo de la trompa uterina
Ovario
Relieve de los vasos ilíacos
Lig. propio del ovario
Fondo uterino
Pliegue rectouterino
Lig. redondo del útero
Fondo de saco vesicouterino Fondo de saco rectouterino
Ampolla rectal
Vejiga
Porción anterior del
Pubis fondo de saco vaginal
Uretra Vagina
Clítoris
Labio menor
Labio mayor M. elevador del ano
Orificio vaginal M. esfínter externo del ano
M. bulboesponjoso Ano
Fig. 120-11. Corte sagital mediano de la pelvis menor femenina.
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Uretra 1477
Esfínter interno de la uretra
Corresponde a fibras musculares lisas, de la capa circular
superficial de la túnica muscular de la uretra. Es, por lo tanto, in-
Labio mayor
terno con respecto al esfínter externo. El plano en el que se ubi-
Prepucio del clítoris ca se continúa con el plano del músculo detrusor de la vejiga, a
Clítoris nivel del cuello de la vejiga. Sus fibras finalizan distalmente en el
tejido subcutáneo alrededor del orificio externo de la uretra. Su
Orificio externo de la uretra inervación es parasimpática.
Orificio de los conductos parauretrales
Labio menor
Músculos compresor de la uretra y esfínter ureterovaginal
Vagina
Son músculos estriados que se ubican a nivel de la cara su-
Vestíbulo de la vagina perior de la membrana perineal, rodeando la uretra, en forma de
bandas o arcos. Al contraerse aplican la uretra a la pared anterior
Fig. 120-12. Orificio externo de la uretra femenina que de la vagina contribuyendo a su cierre.
desemboca en el vestíbulo de la vagina.
– Músculo compresor de la uretra. Sigue el arco pubiano y
se fija en la cara interna de la rama isquiopubiana. Se une con
el músculo esfínter externo de la uretra hacia distal de este
último. Al contraerse aumenta la longitud de la uretra.
Esfínteres de la uretra y músculos perineales periu- – Esfínter ureterovaginal. Rodea las caras anterior y laterales
retrales de la uretra y la vagina y se dirige al bulbo del vestíbulo.
Esfínter externo de la uretra
Vascularización e inervación
Es un músculo estriado, inervado por el nervio pudendo.
Rodea la circunferencia del tercio medio de la uretra como un La inervación somática para el esfínter externo proviene del
anillo. A nivel del tercio inferior de la uretra se ubica alrededor de nervio pudendo y la autonómica para el esfínter interno, del ple-
sus caras anterior y lateral. Está constituido por fibras del músculo xo hipogástrico inferior.
transverso del periné. En su porción más interna sus fibras se en- La vascularización proviene de la arteria vesical inferior
tremezclan con las fibras musculares lisas más periféricas del esfín- para la porción proximal, de las arterias uterina y vesical in-
ter interno de la uretra. Hacia inferior se relaciona con el músculo ferior para la porción media y de la pudenda interna para la
compresor de la uretra. La debilidad del esfínter externo de la ure- porción distal.
tra puede ocasionar incontinencia urinaria; por ejemplo, a causa El drenaje venoso se dirige hacia el plexo vesical y la vena pu-
de un traumatismo perineal durante un parto complicado. denda interna.
Capa longitudinal interna
M. detrusor de la vejiga
Capa circular
Capa longitudinal externa
Vejiga urinaria
Sínfisis púbica M. esfínter interno de la uretra
Lig. pubovesical M. esfínter externo de la uretra
M. esfínter externo Uretra
de la uretra
Capa longitudinal de la capa muscular de la uretra
Capa circular de la capa muscular de la uretra
V. dorsal profunda del clítoris
Pared anterior de la vagina
Membrana perineal
Orificio externo de la uretra
Fig. 120-13. Músculos esfínter interno y externo de la uretra femenina, corte sagital esquemático.
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1478 Sistema urinario
El drenaje linfático sigue la vía de la arteria pudenda interna; Las fibras de estas neuronas se dirigen, a través de los nervios es-
en su mayoría, finaliza en los nodos ilíacos internos y una porción plácnicos pélvicos, al plexo hipogástrico inferior y hacen sinapsis
pequeña, en los ilíacos externos. con las neuronas posganglionares ubicadas en los ganglios de
este plexo y en la pared vesical. Los axones posganglionares se
ramifican entre las fibras del músculo detrusor, al que inervan,
EXPLORACIÓN EN EL SER VIVO y producen su contracción sostenida, necesaria para la micción.
El esfínter externo de la uretra debe relajarse para permitir la eva-
Anatomía de superficie cuación.
La uretra masculina es accesible en sus porciones peneana
y perineal: es la uretra anterior, palpable a pesar del espesor del
cuerpo cavernoso. La uretra posterior es más profunda pero Mecanismo de la micción
se pueden obtener informaciones indirectas por el tacto rectal. El control central de la micción se ubica en el tronco en-
La uretra femenina se explora con facilidad, sea directa- cefálico, en la formación reticular pontina paramediana, en
mente a partir del orificio externo o por el tacto vulvovaginal. un centro medial para la micción y un centro lateral para el
almacenamiento. Las neuronas de ambos centros se proyectan
Cateterismo y endoscopia hacia las neuronas preganglionares parasimpáticas de los
El sondaje explorador por el orificio externo de la uretra segmentos S2 a S4 y el núcleo del nervio pudendo [de Onuf],
informa sobre la permeabilidad y la regularidad de las paredes situado en los mismos segmentos medulares sacros, que iner-
del conducto. La uretroscopia, con ayuda de un aparato óp- va el esfínter externo de la uretra (músculo estriado). Los otros
tico, muestra el interior de la uretra. Es útil para la exploración centros involucrados en el control de la micción, ubicados en
de la uretra posterior. Puede constituir el primer tiempo de una los niveles más rostrales del encéfalo, se localizan en: la corteza
cistoscopia. prefrontal medial derecha, la porción anterior del giro del
cíngulo, el núcleo preóptico derecho y la sustancia gris pe-
riacueductal.
Radiología Para que ocurra la micción deben estimularse la vía para-
Inyectando un producto radiopaco por el orificio externo y simpática e inhibirse las vías simpática y somática. Los eventos
tomando imágenes radiográficas se puede obtener una uretro- sucesivos del llenado y del vaciamiento vesical son:
grafía de la uretra llena para el estudio de su forma. También es
posible realizarla durante la evacuación del producto, si previa- – Las aferencias provenientes de los receptores de estiramien-
mente se lo inyecta en la vejiga: uretrografía miccional o fisioló- to del músculo detrusor y la mucosa del trígono informan el
gica. nivel de distensión de la vejiga urinaria al tronco encefálico
(a la porción lateral de la sustancia gris periacueductal y al
núcleo lateral en la formación reticular pontina) y al tálamo
ANATOMÍA FUNCIONAL VESICOURETRAL. (núcleo ventral posterolateral), a través de las fibras espino-
LA MICCIÓN rreticulotalámicas. Desde el tálamo la información llega a la
parte anterior de la corteza de la ínsula, lo cual hace cons-
La micción normal requiere la integración del control ner- ciente la sensación de vejiga llena.
vioso de la vejiga urinaria y de la uretra (fig. 120-14). – La corteza insular se proyecta hacia la corteza prefrontal
La micción consta de una fase de almacenamiento y una medial derecha y al giro frontal inferior.
fase de evacuación o vaciamiento. Durante la fase de almace- – La actividad del sistema simpático se estimula para que la
namiento, la vejiga urinaria se acomoda al volumen creciente de vejiga continúe su llenado. La función del simpático es man-
orina vertida desde los uréteres, sin modificar la presión intrave- tener la capacidad de distensión vesical (compliance) e inhibir
sical. Esto se debe a la capacidad elástica de sus paredes y a me- la actividad parasimpática.
canismos nerviosos que actúan como compuertas, uno a nivel – A través de las aferencias espinorreticulares se estimula el
de la médula espinal, que inhibe en forma refleja la actividad núcleo lateral en la formación reticular pontina, el cual estimula
parasimpática preganglionar, y otro a nivel de los ganglios pél- al núcleo del nervio pudendo para aumentar el tono del esfín-
vicos, que bloquea la activación de las neuronas parasimpáticas ter externo de la uretra (estriado) y continuar el llenado vesical.
posganglionares, hasta que la actividad preganglionar alcanza – Al completarse el llenado vesical, aparece la percepción de
un nivel umbral. urgencia miccional.
La capacidad de la vejiga urinaria del adulto es de unos – Si la micción se difiere, las fibras que se proyectan desde la
400 mL, pero la micción ocurre, en general, a volúmenes me- corteza prefrontal medial inhiben la porción anterior del
nores. El centro de decisión que inicia la micción voluntaria giro del cíngulo derecho, el área preóptica y la sustancia gris
se ubica en la corteza prefrontal medial. Se puede tolerar un periacueductal.
volumen de hasta 500 mL, pero más allá de este nivel, el dolor – Una vez que se completa el llenado vesical no puede man-
causado por la tensión en la pared de la vejiga conduce al deseo tenerse por mucho tiempo la contracción voluntaria de la
urgente de micción. El dolor es referido a los dermatomas desde musculatura del suelo pélvico y el periné. Estos músculos es-
T10 a L2 y S2 a S4, incluyendo la parte baja de la pared abdo- triados están controlados por la corteza del giro paracentral
minal anterior y el periné. Al alcanzar el umbral de estimulación anterior, donde se ubica el área correspondiente al periné
aferente se activa el centro medial de la micción en el puente en la corteza motora somática.
rostral que, a través de vías espinales descendentes, estimula las
neuronas preganglionares parasimpáticas en el asta intermedia El músculo detrusor se halla estructurado de modo de
de la columna gris de los niveles S2 a S4 de la médula espinal. contener o expulsar la orina según se encuentre relajado o con-
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Uretra 1479
Distribución de los receptores
colinérgicos y adrenérgicos
Distribución
RECEPTORES TERMINACIONES
de las
Corteza terminaciones
prefrontal colinérgicas
medial y adrenérgicas
muscarínicos
α-adrenérgicos colinérgicas
β-adrenérgicos adrenérgicas
Giro Estructura
paracentral
anterior de una
sinapsis
Giro Tálamo Ganglio con sinapsis
del cíngulo Inervación
anterior del m. liso
con
detalles de
Centros las uniones
del tronco neuromusculares
encefálico
Neuronas cortas
del sistema
nervioso autónomo
Centro simpático
toracolumbar
Centro sacro
(parasimpático Inervación del m.
y somático) esfínter externo
de la uretra
(unidad motriz
y detalle de una
placa motriz)
Los centros nerviosos Vías sensitivas (en azul), somatomotrices Sistema nervioso periférico
(en rojo) y visceromotrices (en verde)
Fig. 120-14. Inervación de la vejiga y de la uretra (según Buzelin).
traído, respectivamente. La disposición de sus fibras musculares tono que cierra la uretra y mantiene la continencia urinaria. Las
está adaptada para la contracción, en bloque de la vejiga urina- neuronas que inervan el músculo esfínter externo se ubican
ria. Durante la contracción, el fondo vesical adopta la forma de en el asta anterior de los segmentos S2 a S4, el núcleo del ner-
un embudo hacia el cual convergen las fuerzas de contracción vio pudendo. Su activación es controlada por un “centro de
del detrusor. La unión ureterovesical evita el reflujo ureteral por almacenamiento” ubicado en la formación reticular pontina
diversos mecanismos: la oblicuidad del trayecto intramural, la fir- paramediana. Justo antes del inicio de la micción, el esfínter
meza de la pared posterior del orificio ureteral y la conexión en- externo de la uretra se relaja mediante la inhibición central del
tre el uréter y la vejiga por medio del músculo del trígono vesical. núcleo del nervio pudendo, desde un “centro de vaciamiento”
La evacuación de la vejiga urinaria también está ayudada por ubicado más medial en la formación reticular pontina pa-
el aumento de la presión abdominal, por la contracción del dia- ramediana.
fragma y los músculos de la pared del abdomen en simultáneo En el sexo femenino, el mecanismo esfinteriano de la
con el cierre de le hendidura glótica. uretra está dado por: los músculos estriados, el esfínter in-
La necesidad de orinar es más frecuente (polaquiuria) cuando terno (liso) de la uretra, el tejido conectivo de la mucosa y la
la mucosa vesical sufre un proceso inflamatorio (cistitis) o cuan- submucosa y la porción puborrectal del elevador del ano,
do la capacidad vesical está reducida. que rodea la uretra en el sitio de máxima concentración de fi-
bras musculares. El esfínter externo de la uretra (músculo
estriado) forma un anillo completo alrededor de la porción me-
Mecanismos de continencia urinaria dia de la uretra. Hacia proximal se mezcla con el músculo liso
El esfínter externo de la uretra en su estado de contrac- del cuello vesical. Hacia distal, el esfínter externo se continúa
ción representa el punto de mayor presión intrauretral. Sus fi- con el músculo compresor de la uretra (músculo estriado).
bras son mayormente de contracción lenta y por ello son capa- En la parte más distal de la uretra se encuentra el esfínter ure-
ces de mantener una contracción sostenida durante períodos terovaginal, músculo estriado que rodea la uretra y la vagina.
de tiempo relativamente largos. Así contribuye activamente al La mucosa y la submucosa son tejidos con un trofismo depen-
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1480 Sistema urinario
diente del estrógeno, lo cual aumenta la posibilidad de atrofia vel de la uretra membranosa por las capas radiales de la mucosa
durante la posmenopausia y, consecuentemente, incontinen- uretral, el tejido conectivo de la submucosa, el músculo liso de la
cia urinaria. uretra, el esfínter externo de la uretra y el músculo puboperineal
En el sexo masculino, la continencia urinaria está dada a ni- (porción pubouretral del elevador del ano).
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Sistema genital masculino
XXIV
El sistema genital masculino está integrado por los órganos genitales masculinos internos y
externos. Estos comprenden:
– Una glándula par, el testículo, que produce los espermatozoides (secreción externa), y cuyas
células intersticiales sintetizan hormonas (secreción interna).
– El epidídimo es la vía colectora y excretora del semen (esperma). Está anexado a cada testículo.
– Las vías espermáticas: conductos deferentes, glándulas vesiculosas, conductos eyaculadores,
uretra.
– Las glándulas anexas: próstata y glándulas bulbouretrales.
– Un órgano con capacidad eréctil: el pene.
Este sistema es par hasta la uretra que, al igual que el pene, es única: vía común del sistema uro-
genital (fig. XXIV-1).
Conducto deferente
con su ampolla Vejiga urinaria
Glándula vesiculosa
Uretra prostática
Conducto eyaculador Uretra esponjosa
Próstata Uretra membranosa
Glándula bulbouretral
Conducto deferente
Epidídimo
Testículo
Fig. XXIV-1. Esquema del sistema urogenital masculino, lado derecho.
Véase Guía topográfica: Pelvis
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Capítulo 121: Testículo y epidídimo 1483
Capítulo 122: Vías espermáticas 1496
Capítulo 123: Pene 1503
Capítulo 124: Próstata y glándulas
bulbouretrales 1510
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Testículo y epidídimo 121
DESCRIPCIÓN Túnica albugínea
Es una membrana fibrosa, gruesa, constituida por haces en-
Testículo trelazados de fibras de colágeno. En la parte posterosuperior del
El testículo (testis, orchis) es un órgano ovoide, aplanado testículo es particulamente densa y forma el mediastino tes-
transversalmente, de color blanco azulado, brillante y liso. Se re- ticular [cuerpo de Highmoro]. Se trata de un tabique vertical
conocen dos caras: medial y lateral. Tiene dos bordes, uno poste- incompleto que encierra numerosos vasos y una red de conduc-
rior y otro anterior, y dos extremidades (polos): superior e inferior tillos eferentes, la red testicular [de Haller] (rete testis). La túnica
(fig. 121-1). Tiene una sensibilidad muy viva y característica. albugínea rodea al testículo y envía tabiques conectivos que
van desde el mediastino testicular hasta la superficie; son los ta-
biques testiculares, que limitan a los lobulillos testiculares
Epidídimo (fig. 121-2). Estos lobulillos están recorridos por los túbulos
seminíferos.
El epidídimo está aplicado sobre el borde posterior del tes-
tículo. Se describen: una cabeza redondeada, superomedial; un
cuerpo alargado, separado del testículo por dos surcos, lateral y Tejido propio
medial; una cola, inferior y lateral, bastante libre frente a la extre-
midad inferior del testículo. Comprende: células espermatogénicas que originan los es-
permatozoides, células de sostén [Sertoli] y células intersticiales
[Leydig], que son el origen de la secreción interna de la glándula.
CONSTITUCIÓN ANATÓMICA
Túbulos seminíferos
El testículo y el epidídimo están formados por: una envol- Los túbulos seminíferos presentan dos tipos celulares: las cé-
tura fibrosa, también llamada túnica albugínea, un tejido pro- lulas de sostén y las espermatogénicas.
pio y túbulos seminíferos.
A. testicular
Plexo pampiniforme
Plexo pampiniforme Conducto deferente Plexo pampiniforme
Plexo pampiniforme
Cordón espermático Cordón espermático
con su túnica fibrosa con su túnica fibrosa
Línea de reflexión Línea de reflexión
de la túnica vaginal de la túnica vaginal
Capa parietal de Capa parietal de
la túnica vaginal la túnica vaginal
Cabeza del epidídimo
Cuerpo del epidídimo Apéndice del testículo Cuerpo del epidídimo
Borde posterior
del testiculo Cara lateral Cara medial
del testículo del testículo
Cola del epidídimo Borde anterior Borde anterior
del testículo del testículo Extremidad inferior
Extremidad inferior
del testículo del testículo
Fig. 121-1. Testículo derecho. A la izquierda, visto por su cara lateral y a la derecha, visto por su cara medial.
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1484 Sistema genital masculino
Cavidad vaginal
Línea de reflexión de la túnica vaginal
V. testiculares
A. testicular
Cabeza del epidídimo
Cuerpo del epidídimo Seno del epidídimo
Apéndice del testículo
Mediastino testicular
Capa visceral de
la túnica vaginal
Lobulillo testicular
Cola del epidídimo
Tabiques testiculares
Túnica albugínea
Conducto deferente
Testículo
Lig. escrotal Capa parietal de la túnica vaginal
Línea de reflexión de la túnica vaginal
Fig. 121-2. Corte sagital del testículo izquierdo. Segmento lateral del corte.
Los túbulos seminíferos contorneados tienen un trayecto DESARROLLO Y MIGRACIÓN
tortuoso y están incluidos en la parte periférica de los lobulillos
testiculares. La continuación de los túbulos seminíferos contor-
DEL TESTÍCULO
neados son los túbulos seminíferos rectos, que se dirigen hacia el
mediastino testicular. Los túbulos seminíferos rectos desem-
Desarrollo
bocan en la red testicular y de allí parten 10 a 20 conductillos El testículo y el epidídimo están situados dentro del escro-
eferentes del testículo que se dirigen hacia la cabeza del epi- to (bolsas escrotales), situado debajo del pene y del periné, entre
dídimo. Estos desembocan en el conducto del epidídimo, que ambos muslos. Esta situación es el resultado de una migración
lo recorre desde la cabeza hacia la cola, donde se continúa con del testículo en el curso de la vida intrauterina.
el conducto deferente. Los órganos genitales comprenden: las glándulas genitales y
Mesonefros
Conducto paramesonéfrico
Conducto mesonéfrico
Uréter
Alantoides
Seno urogenital
Cloaca
Recto
Fig. 121-3. Disposición embriológica de los órganos urogenitales.
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Testículo y epidídimo 1485
Pliegue suspensor
Glándula genital y su meso
Conducto mesonéfrico
Conducto paramesonéfrico
Recto
Gubernáculo genital
Conducto mesonéfrico
Seno urogenital
Vejiga
Fig. 121-4. Disposición del peritoneo antes de la migración de la glándula genital.
sus conductos excretores (figs. 121-3 y 121-4). La glándula ge- en una excavación anterior, el fondo de saco vesicoseminal
nital ocupa al principio la región lumbar, puesto que nace a ex- en el sexo masculino y vesicouterino en el sexo femenino y una
pensas de la parte interna del mesonefros. Delante de ella el peri- excavación posterior, el fondo de saco rectoseminal en el sexo
toneo se levanta y constituye un verdadero meso: mesorquio o masculino y rectouterino en el sexo femenino (fig. 121-5).
mesotestis en el embrión masculino, mesovario primitivo en
el femenino. El vaso arterial principal que le está destinado pro-
viene de la aorta abdominal y transcurre casi transversalmente en Migración del testículo
el peritoneo antes de penetrar en el meso. Fibras lisas llegan a la En el embrión, el testículo se desarrolla a partir de la cresta
glándula y forman un pliegue bajo el peritoneo: el pliegue sus- gonadal, parte medial del mesonefros (fig. 121-6). Como se ha
pensor [ligamento diafragmático], que asciende de la extremidad dicho, se prolonga hacia abajo por el ligamento genitoinguinal
superior de la glándula al diafragma, y el ligamento genitoinguinal, fijado a la pared abdominal. El esbozo primitivo va a descen-
que es el antecesor del gubernaculum testis (gubernáculo del der poco a poco con el crecimiento del tronco. Al 6.º mes de
testículo) en su desarrollo embriológico. Este último va de la ex- gestación, el testículo está próximo al anillo inguinal profundo,
tremidad inferior de la glándula al futuro anillo inguinal profundo. mientras que el escroto se desarrolla hacia abajo a partir de los
Los conductos excretores de las glándulas genitales en el elementos de la pared abdominal. El testículo es “traccionado”
sexo masculino están constituidos por los conductos deferen- por el ligamento genitoinguinal, transformado en gubernacu-
tes derivados de los conductos mesonéfricos [conductos de lum testis. La travesía de la pared abdominal a través del con-
Wolff ]; en el sexo femenino, por las trompas, conductos deriva- ducto (canal) inguinal se efectúa en el 9.º mes y termina con
dos de los conductos paramesonéfricos [conducto de Müller]. el nacimiento. El testículo “arrastra” consigo una evaginación del
Estos conductos descienden bajo el peritoneo lumbar, cruzan los peritoneo, el conducto peritoneovaginal, que se oblitera en
vasos ilíacos y el uréter y se hunden en la pelvis. Allí se dirigen su parte proximal, pero cuya parte distal persiste para formar la
casi transversalmente de lateral a medial, para terminar encima túnica vaginal.
de los uréteres en el meso urogenital. La detención de esta migración puede fijar el testículo en
El conducto excretor de la glándula genital levanta, en su tra- un punto cualquiera que no se encuentre dentro del recorrido
yecto pelviano, el peritoneo parietal de lateral a medial, a modo de descenso habitual: son las ectopias testiculares. Cuando el
de un meso, y se sitúa en la vecindad del plano mediano, cerca testículo no descendido se sitúa en algún punto del recorrido
del conducto genital del lado opuesto. Se determina así una es- normal que hace para su descenso prenatal, esto se denomina
pecie de tabique peritoneal verticotransversal interpuesto entre criptorquidia. Esta última puede ser lumbar o ilíaca, inguinal
el intestino terminal y la pared posterior de la vejiga. El fondo de unilateral o bilateral.
saco rectovesical del peritoneo es así dividido por el meso de Los testículos se ubican en la bolsa escrotal porque requie-
los conductos genitales, verdadero ligamento ancho primitivo ren una temperatura entre 3 y 4°C menor que la temperatura
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1486 Sistema genital masculino
Conducto
deferente
A. umbilical
Vejiga
Uréter
Meso peritoneal
Fig. 121-5. Cara posterosuperior de la vejiga. La tracción, debido a la migración testicular, aplica el peritoneo formando un
meso entre los conductos deferentes.
central corporal fisiológica (37°C) para la producción de los es- la cavidad abdominal. Es por esto que se recomienda la correc-
permatozoides. Cuando un testículo no desciende al escro- ción quirúrgica de la criptorquidia antes de los 2 años. En el
to, la temperatura a la que queda sometido altera, en un plazo caso de criptorquidia bilateral, además resulta imprescindible
determinado, su función de gametogénesis y produce cambios profundizar el estudio del paciente en busca de alteraciones en-
histológicos neoplásicos malignos. Es por ello que, frente a la docrinológicas o genéticas.
ausencia de un testículo en el examen físico, siempre hay que La criptorquidia causa alteraciones de la fertilidad, cuya inten-
buscarlo para realizar su descenso a la bolsa escrotal si es posible, sidad depende del grado de daño que presenten los testículos.
extirparlo si presenta alguna alteración o bien descartar su exis- La persistencia parcial o total del conducto peritoneovaginal
tencia (agenesia). A partir de los 2 años, los testículos criptor- favorece la aparición de hernias inguinales congénitas e hi-
quídicos –es decir, en niños en los que, desde el nacimiento, no drocele.
se pudo evidenciar su presencia en el examen físico– empiezan Vestigios embrionarios anexados al testículo y al epi-
a mostrar cambios histológicos que alteran su función gameto- dídimo: son vestigios del mesonefros, sin valor funcional, pero
génica y que progresan a la malignización si no son retirados de a veces se los descubre durante un examen clínico (fig. 121-7).
Etapas de la migración
del testículo
Uréter
A. umbilical
Etapa de la migración
del testículo
A. epigástrica inferior
6.º mes de edad gestacional
Vejiga
Etapas de la migración Conducto mesofrénico
del testículo (conducto deferente)
9.º mes de edad gestacional
Fig. 121-6. Migración del testículo.
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Testículo y epidídimo 1487
Glándula vesiculosa
Conducto eyaculador
Utrículo prostático
Conducto mesonéfrico
(conducto deferente)
Conducto paramesonéfrico atrofiado
Paradídimo
Apéndice del epidídimo
Conductillo Apéndice del testículo
aberrante inferior
Túbulos seminíferos contorneados
Testículo
Conductillo aberrante superior
Fig. 121-7. Evolución de los conductos mesonéfricos y paramesonéfricos en el feto de sexo masculino.
– El apéndice del epidídimo [la hidátide pediculada de Escroto
Morgagni], fijado a la cabeza del epidídimo.
– El apéndice del testículo [la hidátide sésil de Morgagni], en Es un saco cutáneo formado por dos capas: la piel y la tú-
la cabeza del epidídimo y la extremidad superior del testículo; nica dartos, una capa de fibras de músculo liso que origina el
su torsión puede semejar la torsión testicular. aspecto rugoso del escroto.
– El paradídimo [órgano de Giraldes], situado delante del cor- 1. Piel: es común a las dos mitades del escroto. Es fina, muy
dón espermático, encima de la cabeza del epidídimo. extensible, pigmentada, marcada por pliegues transversales,
– El conductillo aberrante inferior [Haller] es un divertículo interrumpida por un surco mediano longitudinal. En este sur-
ciego de la cola del epidídimo. co se forma un relieve que divide superficialmente el escroto
en una mitad derecha y una izquierda: el rafe escrotal. En
el adulto, la piel del escroto tiene pelos con glándulas se-
ESCROTO Y ENVOLTURAS báceas y sudoríparas. La mitad izquierda del escroto suele
DEL TESTÍCULO Y DEL EPIDÍDIMO estar más baja, debido a la mayor longitud del cordón esper-
mático y la altura del testículo izquierdo.
El escroto es el saco que contiene los testículos (figs. 121-8 2. Túnica dartos: es una lámina de fibras musculares lisas,
y 121-9). Cada conjunto de testículo, epidídimo y parte inferior adherentes a la piel. Representa en el escroto al tejido
de los cordones espermáticos está contenido en bolsas escro- subcutáneo abdominal. La dirección de las fibras mus-
tales, cavidades individuales del escroto con envolturas inde- culares es perpendicular a la de los pliegues transversales
pendientes. La división del escroto, a nivel del plano mediano, de la piel.
está marcada superficialmente por el rafe escrotal. Estas bol- – En el plano mediano, el dartos envía una prolongación
sas escrotales están constituidas por varios planos que repro- ascendente en el plano sagital que forma el tabique es-
ducen los de la pared abdominal de los cuales derivan: escroto, crotal y determina dos cavidades dentro del escroto: las
fascia espermática externa, fascia cremastérica, fascia es- bolsas escrotales. El tabique escrotal llega por arriba
permática interna y vaginal. hasta la cara inferior de la raíz del pene, y por abajo hasta
el rafe escrotal, separando los testículos.
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1488 Sistema genital masculino
Pene traccionado
hacia arriba
Pelos del
pubis
Hemiescroto Hemiescroto
derecho izquierdo
Rafe escrotal
Pliegues Pliegues
transversales transversales
Periné Periné
Fig. 121-8. Escroto, cara anterior. Se ha levantado el pene.
Raíz del pene
Conducto (canal) inguinal traccionado hacia arriba
Piel del pene
Cuerpo esponjoso
M. cremáster
Cuerpos cavernosos
Fascia espermática externa
Vestigio del conducto
peritoneovaginal
Fascia cremastérica Epidídimo
Capa parietal de la túnica vaginal
Fascia espermática externa
Fascia espermática interna
Dartos
Fascia espermática interna Testículo
Escroto
Bolsa escrotal izquierda
Bolsa escrotal derecha
Fig. 121-9. Envolturas del testículo vistas por su cara anterior. Se han resecado: del lado derecho, el escroto, el dartos y la
fascia espermática externa, lo que expone la fascia cremastérica, el músculo cremáster y la fascia espermática interna; del lado
izquierdo, la fascia espermática interna y la capa parietal de la túnica vaginal han sido incididas para exponer el testículo y el
epidídimo. De este lado hay una persistencia parcial del conducto peritoneovaginal.
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Testículo y epidídimo 1489
Vía de acceso extravaginal
Conducto deferente
A. testicular
Epidídimo
Fascia espermática interna
Tejido subcutáneo
Túbulos seminíferos contorneados
Escroto
Capa visceral de la túnica vaginal
Túnica albugínea
Capa parietal de la túnica vaginal
Tejido celular subvaginal
Vía de acceso intravaginal
Cavidad de la túnica vaginal
Vía para extirpar la capa parietal de la túnica vaginal
Fig. 121-10. Corte de la bolsa escrotal que pasa por la parte mediana del testículo y del epidídimo.
– Arriba, la túnica dartos se prolonga alrededor del pene, parte posterior del testículo y del epidídimo y se solidariza con
adelante, y está en contacto con el periné por atrás. los planos precedentes: queda aquí configurado el ligamento
Constituye el aparato suspensor del escroto. escrotal que representa el vestigio del gubernaculum testis.
– Lateralmente, se fija a las ramas isquiopúbicas y se pro-
longa adelante en el plano subcutáneo de la pared abdo-
minal. Túnica vaginal
– Cada testículo está rodeado por un saco dartoico que lo Es una serosa, vestigio del conducto peritoneovaginal (figs.
suspende de las formaciones vecinas. 121-10 y 121-11). Su capa parietal está separada de la fascia
espermática interna por un plano conectivo. Su capa visceral se
Fascia espermática externa adhiere a la albugínea del testículo formando dos recesos epidi-
dimotesticulares. Las dos capas se reúnen encima del epidídimo,
Se interpone entre el dartos y el cremáster. A nivel del anillo por delante y por detrás del cordón espermático, así como a los
superficial del conducto (canal) inguinal se confunde con la apo- lados del ligamento escrotal, donde forman recesos. La cavi-
neurosis del músculo oblicuo externo del abdomen. dad vaginal está interpuesta entre las dos capas. Esta cavidad es
un espacio potencial, cuyo contenido en condiciones normales
Fascia cremastérica y músculo son algunas gotas de líquido filante. Esta cavidad vaginal pue-
de aumentar de volumen:
cremáster
Este plano está formado por el músculo cremáster, músculo – Cuando se la abre para alcanzar directamente el testículo y el
estriado compuesto por un fascículo lateral que se origina en el epidídimo.
oblicuo interno del abdomen y por un fascículo medial, in- – Cuando se desarrollan en ella derrames serosos o sanguíneos:
constante, fijado a la espina del pubis. Las fibras del músculo hidrocele o hematocele vaginales.
cremáster están intercaladas con el tejido conectivo fibroso que
corresponde a la fascia cremastérica, que completa esta capa.
El músculo cremáster fue “arrastrado” por el testículo durante Vasos y nervios del escroto
su descenso al escroto y se extiende en abanico sobre la túnica – Las arterias, cutáneas, vienen de las arterias pudendas exter-
siguiente. Está inervado por el nervio ilioinguinal (plexo lumbar). nas, de la arteria femoral y perineales superficiales. Las arte-
Su contracción hace ascender el testículo hacia el conducto (ca- rias profundas son ramas de la arteria cremastérica, rama
nal) inguinal (desencadenada por frío, emoción). de la epigástrica inferior, que acompaña al cordón por fuera de
la fascia cremastérica.
Fascia espermática interna – Las venas siguen a las arterias y van a la vena safena magna
(venas externas), a las venas del periné y del pene: venas pel-
Prolonga hacia abajo a la fascia transversalis del abdo- vianas, pudenda interna.
men, rodea al cordón espermático y a la vaginal. Se adhiere a la – Los linfáticos son tributarios de los nodos inguinales.
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1490 Sistema genital masculino
Cordón espermático Línea de reflexión de la túnica vaginal
Cabeza del epidídimo
Conducto deferente Cavidad vaginal
Mediastino testicular Seno del epidídimo
Testículo
Capa visceral de la túnica vaginal
Cuerpo del epidídimo
Capa parietal de la túnica vaginal
Túnica albugínea
Cola del epidídimo
Fascia espermática interna
Lig. escrotal Línea de reflexión
de la túnica vaginal
Fig. 121-11. Corte sagital del testículo y del epidídimo para mostrar la disposición de la túnica vaginal.
– Los nervios, solamente sensitivos, provienen del nervio pu- Sus relaciones son:
dendo, plexo sacro, y de los nervios ilioinguinal y genitofemo-
ral procedentes del plexo lumbar. – Lumbares, donde la arteria cruza la cara anterior del uréter
en forma de X muy alargada, dejando medialmente a los
grandes vasos prevertebrales. La arteria testicular izquierda
Interior de las bolsas escrotales está cruzada por adelante por los vasos del colon izquierdo, y
Aquí se unen al testículo y al epidídimo los elementos del la testicular derecha por los vasos ileocólicos.
cordón que se expanden en la parte posterosuperior del con- – Ilíacas, donde está por encima de los vasos ilíacos externos y
junto, a lo largo de la cara medial del epidídimo. La vaginal los del origen de la arteria epigástrica inferior.
cubre en un trayecto de 1 cm. Este conjunto adopta en las bolsas – Inguinales, donde con el conducto deferente participa en
una posición mediana, de manera que su eje mayor es oblicuo la formación del cordón espermático. Sale del conducto in-
de adelante hacia atrás, de arriba hacia abajo y de medial a late- guinal por el anillo inguinal superficial con el cordón para pe-
ral. Es, sin embargo, muy móvil, hasta el punto de que se puede netrar en la bolsa escrotal. El cordón espermático es la for-
torcer por completo alrededor de su raíz: es la torsión aguda mación anatómica que se extiende desde el testículo hasta el
del testículo que, a menos que se efectúe una pronta correc- anillo inguinal profundo (fig. 121-13). Está conformado por
ción quirúrgica, termina con la necrosis de la glándula. el conducto deferente, con la arteria testicular, la arteria del
conducto deferente y la arteria cremastérica, con sus venas
homónimas y el plexo pampiniforme, el nervio ilioinguinal y
VASOS Y NERVIOS DEL EPIDÍDIMO el ramo genital del nervio genitofemoral, y los vasos linfáticos
Y DEL TESTÍCULO (cuadro 121-1). Estos elementos están acompañados por la
persistencia del conducto peritoneovaginal o su vestigio. El
cordón espermático también se halla envuelto por cubiertas
Arterias concéntricas: la fascia espermática externa, la fascia cremasté-
Arteria testicular [espermática] rica con el músculo cremáster y la fascia espermática interna.
Es la arteria principal, originada en la aorta y que sigue al tes- – Escrotales, donde precede inmediatamente a su termina-
tículo en su migración. Nace a la derecha y a la izquierda de la ción (fig. 121-14).
cara anterior de la aorta abdominal, por debajo de las arterias
renales y por arriba de la arteria mesentérica inferior. La arteria Durante todo este trayecto, la arteria está acompañada por
testicular está situada primero en el plano retroperitoneal, lo las venas, los linfáticos y los nervios testiculares.
recorre en sentido lateral, oblicua hacia abajo y lateralmente, en
la región lumbar (figs. 121-12 y 121-15) y luego en la fosa ilíaca. Ramas colaterales
Llega al conducto (canal) inguinal, por el que transcurre hacia las Están destinadas:
bolsas, donde termina en el borde posterior del testículo (véase
fig. 121-16). – Al arco arterial exorrenal.
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Testículo y epidídimo 1491
Riñón
Aorta
A. renal
R. ureteral
de la a. renal
A. ovárica / testicular
Arco exorrenal
R. ureterales de la a. ovárica o testicular
R. ureteral de la a. umbilical A. ilíaca común
A. ilíaca externa
Recto
A. ilíaca interna
Vejiga urinaria
A. vesical inferior
Fig. 121-12. Origen de la arteria testicular
– Al uréter. cordón y de las bolsas escrotales: fascia cremastérica. Alcanza la
– Al epidídimo, por una rama anterior inconstante y una cola del epidídimo y contribuye a la vascularización del testícu-
rama posterior que se une con la arteria del conducto defe- lo formando un asa anastomótica con la arteria del conducto
rente. De este arco supraepididimario se originan las arterias deferente y la testicular: esta es la anastomosis de tres vías de
para el epidídimo. Jahrisch.
– Al testículo, por ramas que llegan directamente al hilio.
Venas
Ramas terminales
Son dos arterias, medial y lateral, que siguen las caras corres- Solo las venas testiculares [espermáticas] tienen valor fun-
pondientes del testículo y que lo penetran a niveles variables. cional en la secreción endocrina del testículo. Estas venas forman
en el cordón espermático un plexo venoso: el plexo pampini-
forme. Las venas emergen del mediastino del testículo por el
Arteria del conducto deferente [deferencial] hilio epididimotesticular (grupo anterior o de la cabeza) y por
Procede de la porción permeable de la arteria umbilical, rama la cola del epidídimo (grupo posterior). Estos dos grupos de
del tronco anterior de la ilíaca interna. La rama deferencial llega al venas en forma de plexo recorren el cordón. El grupo anterior
conducto deferente cerca de su terminación. Da una rama recu- junto con la arteria testicular, y el grupo posterior con el conduc-
rrente que sigue al conducto deferente hasta el testículo, donde to deferente.
se anastomosa con la epididimaria. Sus ramas terminales irrigan
el epidídimo y la extremidad inferior del testículo. Grupo anterior
Acompaña a la arteria testicular en su trayecto retroperito-
Arteria cremastérica [funicular] neal, constituyendo un plexo venoso periarterial de dos o tres
Rama de la arteria epigástrica inferior, irriga las envolturas del venas testiculares, que termina:
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1492 Sistema genital masculino
Peritoneo
Vasos epigástricos inferiores
Anillo inguinal profundo
A. cremastérica
Conducto deferente A. circunfleja ilíaca profunda
A. del conducto deferente
Vasos testiculares
Peritoneo N. genitofemoral
V. ilíaca externa A. ilíaca externa
Fig. 121-13. Relación de las estructuras que componen el cordón espermático con el anillo inguinal profundo.
M. cremáster
Cordón espermático
Fascia espermática interna seccionada y erinada A. testicular
Conducto deferente
A. del conducto deferente Pene
Plexo pampiniforme
R. testicular
R. epididimaria R. epididimaria
Túnica vaginal cubierta por la fascia
espermática interna seccionada y erinada
Epidídimo separado del testículo y rebatido,
en punteado su ubicación normal
Cara lateral del
testículo derecho Colgajos cutáneos
traccionados hacia afuera
Fig. 121-14. Relaciones del epidídimo con los vasos del testículo. Se han incidido la fascia espermática interna y la túnica vagi-
nal del testículo. Se ha decolado en parte el epidídimo para descenderlo y exponer los vasos testiculares.
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Testículo y epidídimo 1493
CUADRO 1211. Contenido del conducto inguinal en el hombre
Estructura Origen
R. cutáneo anterior del n. iliohipogástrico R. del plexo lumbar (LI)
Cordón espermático:
(sus constituyentes están agrupados por planos, de superficial a profundo)
Fascia espermática externa Dependencia de la fascia de revestimiento superior del abdomen
N. ilioinguinal R. del plexo lumbar (LI)
A. y v. cremastérica R. y tributaria de la a. y v. epigástrica inferior
R. genital del n. genitofemoral R. del plexo lumbar (LI y LII)
M. cremáster Dependencia del m. oblicuo interno
Fascia cremastérica
Fascia espermática interna Dependencia de la fascia transversalis
Conducto deferente Proveniente del epidídimo
A. del conducto deferente R. de la a. umbilical [a. vesicodeferencial]
V. del conducto deferente Tributaria de la v. ilíaca interna
A. testicular R. de la aorta abdominal
Plexo pampiniforme Tributaria de la v. testicular
N. simpáticos y parasimpáticos Plexo testicular y plexo hipogástrico inferior
Vasos linfáticos Desde el testículo hacia nodos linfáticos lumbares
Vestigio del proceso vaginal (Inconstante, dependencia del peritoneo)
– A la derecha, en la vena cava inferior. Nervios
– A la izquierda, en la vena renal.
Adoptan la vía de las arterias y provienen de los plexos
Grupo posterior lumbares y aórticos, testicular, hipogástrico inferior y defe-
Es drenado por la vena epigástrica inferior, a nivel del ani- rencial.
llo profundo del conducto (canal) inguinal.
La dilatación varicosa de las venas testiculares en el plexo EN EL SER VIVO
pampiniforme constituye el varicocele. Este puede ser es-
pontáneo o secundario a la trombosis de la vena renal izquierda.
Por el diferente drenaje venoso, el varicocele izquierdo es el más
Anatomía funcional
frecuente. Luego de la resección quirúrgica de las venas varico- Secreción externa
sas, la sangre venosa del testículo regresa por las otras venas del Produce los espermatozoides a partir de las células prima-
cordón espermático. rias, las espermatogonias; es el fenómeno de la espermatogé-
nesis. Los espermatozoides, portadores de los cromosomas,
Linfáticos están sumergidos en un líquido fluente segregado por el tes-
tículo, el epidídimo, las glándulas vesiculosas y, más lejos, por
Se originan en una red intersticial (fig. 121-17). Emergen del
la próstata y las glándulas bulbouretrales, para formar el semen
hilio y acompañan a la arteria testicular para alcanzar los nodos
(esperma).
lumboárticos, derechos e izquierdos, a veces con una estación
en los nodos ilíacos externos.
Se los puede objetivar in vivo mediante la linfografía. En caso Secreción interna
de cáncer, la ablación de los linfáticos testiculares puede requerir Aparece en su plenitud en la pubertad, donde condiciona los
una extirpación de los nodos lumbares e ilíacos, según la estirpe caracteres sexuales secundarios masculinos: comportamiento,
histológica del tumor. peso, sistema piloso, desarrollo óseo y muscular, etcétera.
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1494 Sistema genital masculino
V. cava inferior
V. testicular derecha Páncreas
A. ovárica o testicular derecha A. marginal del colon
Pelvis renal derecha Mesocolon transverso
Riñón derecho A. mesentérica superior
Colon ascendente Colon transverso
Porción horizontal
del duodeno
Cresta ilíaca Íleon
Segmento lumbar del uréter derecho Omento mayor
A. ileocólica Porción terminal del íleon
A. ilíaca externa V. ilíaca común
N. genitofemoral A. ilíaca común
A. ilíaca interna Mesenterio
Segmento pelviano del uréter Segmento ilíaco del uréter
Fig. 121-15. Relaciones del segmento lumbar de la arteria gonadal derecha. La mitad derecha de la pared abdominal ha sido
seccionada y sus colgajos, rebatidos. El omento mayor se ha resecado parcialmente, las asas delgadas se han desplazado a la
izquierda y se han resecado órganos y formaciones situadas por delante del uréter: el colon transverso derecho y su meso, la
porción descendente del duodeno y su flexura inferior, la terminación del íleon y del mesenterio abajo y el peritoneo parietal
posterior. En punteado se esquematiza la porción descendente del duodeno (superior) y la porción resecada del íleon (inferior).
Exploración Las bolsas escrotales también pueden estudiarse a través
de la técnica de transiluminación. Esta consiste en aplicar
El examen directo de las bolsas escrotales es simple. A través una luz potente en el lado engrosado del escroto. La pre-
de su pared se sienten, por palpación, el testículo y el epidídi- sencia de líquido seroso abundante en la cavidad vaginal se
mo. En estado normal se puede pinzar la vaginal y pinzar el observa como una luminosidad rojiza difusa translúcida en la
epidídimo, lo que es imposible en el caso de que exista un tumor pared escrotal. La presencia de masas sólidas no permite el
del testículo y también en caso de hidrocele o de hematocele paso de la luz.
vaginales. Al examen de las bolsas escrotales concierne también
la parte inicial del cordón espermático: el conducto deferente.
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Testículo y epidídimo 1495
A. testicular A. del conducto deferente
Conducto deferente
R. epididimaria
R. epididimaria
Cabeza del epidídimo
Arco supraepididimario
Túnica albugínea resecada
R. de bifurcación medial
de la a. testicular
Testículo
R. de bifurcación medial
de la a. testicular
R. testicular de la a.
del conducto deferente
Fig. 121-16. Arterias del testículo. Testículo derecho, visto por su cara medial.
Uréter Vasos testiculares
Aorta abdominal
Nodo preaórtico
Nodo aórtico lateral
Riñón
Nodos precavos
Nodo interilíaco
Vasos ilíacos externos Vejiga levantada
A. umbilical
Nodos paravesicales
Conducto inguinal
Vasos linfáticos del testículo Vasos linfáticos del testículo
Epidídimo
Testículo
Fig. 121-17. Vasos y nodos linfáticos del testículo. Se ha rebatido lateralmente el testículo derecho para observar su cara medial.
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1496 Sistema genital masculino
122 Vías espermáticas
Las vías espermáticas comprenden, de cada lado: Relaciones
– El conducto deferente, continuación de la cola del epidídimo. Porción escrotal
– La glándula vesiculosa [vesícula seminal]. El conducto deferente está unido al epidídimo por un te-
– El conducto eyaculador. Este desemboca en la uretra, que jido conectivo laxo, donde se encuentran las arterias y las venas
constituye una vía terminal común, que recibe y evacua al testiculares (figs. 121-14, 121-16 y 122-2). Está situado por
exterior el semen procedente de los dos conductos eyacula- fuera de la cavidad vaginal del testículo y envuelto por las cu-
dores. biertas que forman el escroto.
Porción funicular
CONDUCTO DEFERENTE
El conducto deferente, por encima del nivel del epidídimo,
Se extiende desde la cola del epidídimo hasta su unión con pasa a formar parte del cordón espermático. Esta porción
el conducto excretor de la glándula vesiculosa (fig. 122-1). funicular del conducto deferente comprende desde la par-
te más inferior del cordón espermático hasta el anillo inguinal
superficial, pasando por delante del pubis.
Generalidades Se denomina cordón espermático al conjunto constitui-
El conducto deferente es un conducto cilíndrico, de con- do por el conducto deferente junto con la arteria testicu-
sistencia firme (resistente a la presión). En su terminación está lar, la arteria del conducto deferente y la arteria cremastérica,
dilatado: es la ampolla del conducto deferente. Comienza acompañadas por sus venas homónimas y el plexo pampi-
en la cola del epidídimo, del cual es la continuación distal. Su niforme, los nervios ilioinguinal y el ramo genital del nervio
trayecto es, primeramente, paralelo al epidídimo. Se separa de genitofemoral, vasos linfáticos y los vestigios del conducto
este y se dirige oblicuo de abajo hacia arriba y de atrás hacia peritoneovaginal. Todos estos elementos están envueltos por
adelante, medial al epidídimo. Al llegar al nivel de la extremidad cubiertas concéntricas: la fascia espermática externa, la fascia
superior del testículo transcurre verticalmente hacia arriba, para cremastérica junto con el músculo cremáster, y la fascia es-
alcanzar el anillo superficial del conducto (canal) inguinal, al permática interna.
que recorre en toda su extensión. Se acoda sobre el anillo in- Estos elementos se disponen en:
guinal profundo, para descender hacia atrás con dirección me-
dial y luego ubicarse por detrás de la vejiga urinaria. Termina – Un grupo anterior, que comprende venas testiculares ante-
muy próximo al plano mediano, al igual que el conducto defe- riores formando el plexo pampiniforme y la arteria testicu-
rente del lado opuesto. lar junto con un tracto conectivo poco visible, que correspon-
Conducto deferente
con su ampolla Vejiga urinaria
Glándula vesiculosa Uretra prostática
Conducto eyaculador
Uretra esponjosa
Próstata Uretra membranosa
Glándula bulbouretral
Conducto deferente
Epidídimo
Testículo
Fig. 122-1. Esquema del sistema urogenital masculino, lado derecho.
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Vías espermáticas 1497
A. testicular
Plexo pampiniforme
Plexo pampiniforme Plexo pampiniforme
Conducto deferente
Plexo pampiniforme
Cordón espermático Cordón espermático
con su túnica fibrosa con su túnica fibrosa
Línea de reflexión Línea de reflexión
de la túnica vaginal de la túnica vaginal
Capa parietal de Capa parietal de
la túnica vaginal la túnica vaginal
Cabeza del epidídimo
Cuerpo del epidídimo
Apéndice del testículo Cuerpo del epidídimo
Borde posterior
del testiculo Cara lateral Cara medial
del testículo del testículo
Cola del epidídimo Borde anterior
del testículo Extremidad inferior
Extremidad inferior
del testículo del testículo
Fig. 122-2. Testículo derecho. A la izquierda, visto por su cara lateral y a la derecha, visto por su cara medial.
de al conducto peritoneovaginal obliterado, filetes nerviosos ubicado en el espacio extraperitoneal, después de haber tras-
y vasos linfáticos. puesto la línea arqueada del ilion, cruza medialmente a la arteria
– Un grupo posterior, constituído por las venas testiculares pos- umbilical. Se aproxima al fondo vesical y pasa por arriba, medial y
teriores, delante de las cuales transcurren el conducto deferen- delante del uréter. Luego se ubica por detrás de la vejiga urinaria,
te, la arteria del conducto deferente y la arteria cremastérica. colocándose por arriba y medial a la glándula vesiculosa [vesícula
seminal]. La porción del conducto deferente que está en relación
En la porción funicular se realiza la deferentectomía (va- con el fondo de la vejiga se encuentra dilatada y ondulada; se trata
sectomía), que es la sección del conducto deferente con el fin de la ampolla del conducto deferente.
de lograr la esterilidad masculina. También se liga el conducto Con el conducto deferente opuesto, delimita un ángulo
deferente para proteger al testículo y al epidídimo de las infec- interdeferencial, inscrito dentro del ángulo intervesicular
ciones urinarias: operación de Steinach. formado por las glándulas vesiculosas. Esta porción se relaciona
por atrás con el recto, mediante el fondo de saco rectovesical
Porción inguinal del peritoneo. Los conductos deferentes y las glándulas vesiculo-
El conducto deferente, que forma parte del cordón esper- sas se encuentran aquí en un ambiente de tejido conectivo de-
mático, se encuentra por delante del pubis, donde es subcu- pendiente del tabique rectovesical [aponeurosis prostatoperi-
táneo, y luego penetra en el conducto inguinal por su anillo toneal de Denonvilliers], único tabicamiento interpuesto entre el
superficial. Recorre este conducto en sentido medial a lateral, en aparato deferencial y la cara anterior del recto. La ampolla del
relación estrecha con sus paredes. Llega así al anillo inguinal conducto deferente en su extremo distal vuelve a disminuir su
profundo, donde los diversos integrantes del cordón se espar- calibre, se une al conducto excretor de la glándula vesiculosa y
cen hacia sus orígenes y terminaciones (véase fig. 121-13). forma el conducto eyaculador, que ingresa en la próstata.
En el curso de las intervenciones quirúrgicas por hernias in-
guinales, el conducto deferente queda expuesto en su trayec-
to a través del conducto inguinal, debido a la relación estrecha
Vascularización e inervación
entre el saco peritoneal herniario y el cordón espermático. El conducto deferente tiene la función de conducir el se-
men. Dispone de una vascularización escasa, pero posee una rica
Porción pélvica inervación que asegura su peristaltismo.
La irrigación principal proviene de la arteria del conduc-
En la fosa ilíaca
to deferente [vesiculodeferencial], que habitualmente es una
El conducto deferente se dirige hacia abajo y medialmen- rama de la porción permeable de la arteria umbilical y, en
te, pasa por encima y en posición lateral a la arteria epigástri- ocasiones una rama de la arteria vesical inferior [genitovesi-
ca inferior en el espacio retroinguinal [espacio de Bogros]. cal], ambas originadas en la ilíaca interna. La arteria alcanza al
Luego cruza por arriba y medialmente a los vasos ilíacos ex- conducto deferente cerca del fondo de la vejiga y lo acompaña
ternos, en la parte anterior de la fosa ilíaca (véase fig. 121-13). hasta el epidídimo, donde se anastomosa con ramas de la arteria
testicular y de la arteria cremastérica: anastomosis a tres vías.
En la pelvis menor Las venas emergen de sus paredes para llegar a las venas tes-
La porción pélvica del conducto deferente describe una cur- ticulares en el cordón espermático o a las venas vesicales en su
va cóncava hacia abajo y medialmente (fig. 122-3). Subperitoneal, porción terminal.
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1498 Sistema genital masculino
A. vesical inferior A. vesical superior
Tronco común de la a. obturatriz y de una a. vesical inferior N. obturador
Tronco común de la a. umbilical y de la a. obturatriz A. obturatriz
V. obturatriz
Uréter izquierdo
A. y v. del conducto deferente
V. ilíaca externa izquierda Conducto deferente izquierdo
A. ilíaca externa izquierda A. vesical superior
Articulación sacroilíaca Peritoneo levantado por el uraco y por la a. umbilical
Vejiga
Pubis
Plexo hipogástrico inferior
Peritoneo seccionado en la línea media
Conducto deferente izquierdo
Plexo vesical
Glándula vesiculosa izquierda
Recto
Fig. 122-3. Porción pélvica del conducto deferente. Raíces vasculonerviosas de la vejiga en el hombre examinadas por su cara
medial, lado izquierdo.
Los linfáticos se dirigen a los nodos ilíacos, externos e in- Descripción
ternos.
La inervación proviene del plexo hipogástrico inferior con La glándula vesiculosa es alargada (unos 4 cm), piriforme,
la forma de plexo deferencial, que luego de cruzar al uréter con una extremidad superior ensanchada y una extremidad infe-
pélvico por arriba, acompaña al conducto deferente en su re- rior [cuello] de la cual sale el conducto excretor, que se une con
corrido, penetrando a través de sus paredes. el conducto deferente para formar el conducto eyaculador.
Vista en un corte parece constituida por varias cavidades que se
comunican entre sí y le dan un aspecto abollonado (fig. 122-5).
GLÁNDULAS VESICULOSAS VESÍCULAS Su constitución real es la de un tubo con dilataciones, acodado y
SEMINALES enrollado sobre sí mismo, que triplica la longitud de la glándula.
Su pared está constituida por músculo liso, tapizado por una mu-
Son dos pequeñas glándulas bilaterales, anexas a los con- cosa cuyas células segregan un producto viscoso que participa
ductos deferentes, situadas detrás de la vejiga y delante del rec- en la constitución del semen.
to. Cada glándula vesiculosa está dirigida de atrás hacia ade-
lante, de lateral hacia medial y de arriba hacia abajo (fig. 122-4).
Debido a su función secretoria (producen aproximadamente el Relaciones
70% del líquido seminal), también se llaman glándulas semi- La glándula vesiculosa está rodeada por un tejido conecti-
nales. vo (con fibras elásticas y algunas musculares y vasos pequeños),
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Vías espermáticas 1499
Uréteres
Vejiga urinaria
Glándulas
vesiculosas
Conductos
deferentes
Conductos eyaculadores
Próstata
Fig. 122-4. Uréter yuxtavesical y su cruce con la porción terminal del conducto deferente, vista posteroinferior (Luys).
Conductos deferentes
Glándula vesiculosa
derecha Glándula vesiculosa
izquierda
Conducto Conducto
eyaculador derecho eyaculador izquierdo
Utrículo prostático Próstata
Fig. 122-5. Aspecto interno de la glándula vesiculosa y del conducto deferente derecho, vista anterior. Se ha resecado la mitad
anterior de la glándula vesiculosa y del conducto deferente derecho.
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1500 Sistema genital masculino
Tabique rectovesical Vejiga urinaria
Recto
A. sacra mediana
Lig. sacrotuberoso
A. sacra lateral
M. glúteo mayor
H. sacro
Vasos glúteos superiores
Lig. sacroespinoso
Vasos pudendos
Espina ciática internos y n. pudendo
M. coccígeo
Glándula vesiculosa y
conducto deferente derechos Bolsa serosa
Uréter derecho
M. elevador del ano
Isquion
M. obturador interno
Arco tendinoso del
m. elevador del ano
M. obturador externo
Plexo venoso prostático
Sínfisis del pubis
Fig. 122-6. Relaciones de las glándulas vesiculosas en un corte horizontal de la pelvis. A la izquierda, el corte es más bajo que a
la derecha. Una sonda se introduce entre los músculos elevador del ano y obturador interno y penetra en la fosa isquioanal.
dependencia superior del tabique rectovesical (figs. 122-6 y las limitan por su separación el ángulo intervesicular, cuyo
122-7). Este tejido condensado alrededor de los vasos forma dos vértice inferior corresponde a la base de la próstata y en el que
tabiques: uno anterior y otro posterior. Es denso por adelante, se inscribe el ángulo interdeferencial.
donde solidariza las glándulas seminales con el fondo de la veji-
ga urinaria. Es más alto por atrás, donde las separa del recto.
Arriba
Adelante La extremidad superior se relaciona con el segmento yuxta-
Se encuentra la porción del fondo vesical que corresponde vesical del uréter y con el peritoneo. Esta extremidad es abor-
al trígono vesical, atravesado en forma oblicua por la porción dada por la raíz glandular.
intramural del uréter, al que excede lateralmente y por arriba. La
parte terminal del uréter cruza oblicuamente el extremo supe-
rior de la glándula vesiculosa y se intercala entre ella y la vejiga
urinaria.
Conducto deferente Glándula vesiculosa
Atrás
Zona de coalescencia Zona de coalescencia
La glándula seminal está separada del recto por tejido de- intervesicoseminal interrectoseminal
pendiente del tabique rectovesical abajo y por el peritoneo (tabique rectovesical)
Vejiga
urogenital arriba, el cual cubre a la vesícula en 10 a 15 mm. El Recto
peritoneo forma el fondo de saco rectovesical. Esta relación
permite explorar fácilmente las glándulas seminales mediante
el tacto rectal.
Lateral
El órgano es seguido lateralmente por un plexo venoso vesi-
cal y otro prostático.
Medial
La glándula vesiculosa se halla en contacto con el conduc-
to deferente, que a nivel de su ampolla está unido a la glándula Fig. 122-7. Formación del tabique rectovesical, vista izquierda.
por tejido conectivo fibroso. Los bordes mediales de las glándu-
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Vías espermáticas 1501
Vejiga urinaria
Peritoneo Peritoneo
Glándula vesiculosa izquierda, reclinada hacia adelante R. prostática
Conducto deferente izquierdo Glándula vesiculosa derecha
R. prostática Conducto deferente derecho
A. vesical inferior A. vesical inferior
A. vesical inferior izquierda
Uréter izquierdo A. vesical inferior derecha
A. rectal media izquierda Uréter derecho
R. prostática de la a. rectal media A. rectal media derecha
R. de la a. rectal superior Tabique rectovesical reclinado hacia atrás
Recto Peritoneo
Fig. 122-8. Arterias de las glándulas vesiculosas. Vista superior (Luys).
Abajo táticos y las venas rectales medias, son tributarias de la vena
El conducto excretor de la glándula seminal se une a la am- ilíaca interna.
polla del conducto deferente en la parte posterior de la base de Los linfáticos son tributarios de los nodos ilíacos internos.
la próstata. Los nervios provienen del plexo hipogástrico inferior:
ramos mucosos, sensitivos y secretores, ramos musculares mo-
tores.
Vascularización e inervación
Las arterias, numerosas, provienen de la arteria del conduc- CONDUCTOS EYACULADORES
to deferente [vesiculodeferencial], rama de la arteria umbilical o
de la vesical inferior [genitovesical], ambas originadas en la ilíaca Cada conducto eyaculador está formado por la reunión en
interna (fig. 122-8). Algunas ramas pueden provenir de la arteria ángulo agudo del conducto excretor de la glándula seminal con
rectal media, también rama de la ilíaca interna. Numerosas arterio- el conducto deferente. Los conductos eyaculadores se diri-
las abordan la cara lateral de la extremidad superior (raíz glandular). gen en forma oblicua hacia abajo, adelante y medialmente, en
Las venas forman un plexo con anastomosis de un lado al el espesor de la próstata (fig. 122-10). Después de un trayecto
otro (fig. 122-9). A través de los plexos venosos vesicales y pros- de 15 a 20 mm en el adulto, desembocan en la pared posterior
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1502 Sistema genital masculino
Conducto deferente izquierdo
Vejiga urinaria R. prostática
Glándula vesiculosa izquierda R. vesical
Conducto deferente derecho
V. posteriores de
la glándula vesiculosa V. anterior de la glándula vesiculosa
V. ilíaca externa izquierda V. ilíaca externa derecha
A. vesical inferior
V. ilíaca interna izquierda Glándula vesiculosa derecha
A. rectal media Uréter derecho
V. ilíaca interna derecha
Uréter izquierdo
Ampolla rectal
Fig. 122-9. Venas de las glándulas vesiculosas o seminales. Vista superior (Luys).
de la uretra prostática mediante dos pequeños orificios situa-
dos en la parte anterior del colículo seminal, a ambos lados y
algo por debajo del utrículo prostático. A los lados del colículo
seminal se encuentran los senos prostáticos; en estos recesos
desembocan los conductillos prostáticos. En la próstata, los
Conducto dos conductos eyaculadores se hallan en un espacio común
deferente con dirección convergente, separados en la parte anterior por el
Glándula seminal utrículo prostático.
El conducto eyaculador está constituido por una pared
Conducto muscular lisa, tapizada por una mucosa. Toma sus vasos y sus
eyaculador nervios de las redes prostáticas.
Seno eyaculador
Conducto eyaculador
Fig. 122-10. Disposición anatómica del conducto eyaculador
(según Despouys).
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Pene 123
El pene es el órgano sexual masculino con capacidad eréctil, si- 2. Un cuerpo cilíndrico. Con una cara superior o dorsal: dorso
tuado por debajo de la sínfisis del pubis y por encima del escroto. El del pene, y una cara inferior: cara uretral [escrotal].
pene y el escroto forman los órganos genitales externos mas- 3. Una extremidad distal. Formada por el glande, rodeado
culinos. Posee la capacidad de erección que lo hace apto para sus por los tegumentos del pene que constituyen aquí el prepu-
funciones sexuales, gracias al tejido cavernoso eréctil que constituye cio (figs. 123-2 a 123-4).
su armazón. También contiene la porción más distal de la uretra. – Glande: es liso, tapizado de mucosa. En su vértice se abre
el orificio externo de la uretra. Su base ensanchada,
denominada corona, está situada en el borde proximal
DESCRIPCIÓN del glande. La corona está conectada al prepucio por el
cuello del glande [surco balanoprepucial]. Su cara infe-
Flácido, el pene, de forma cilíndrica, pende y se ubica por rior se halla excavada por un surco mediano donde se en-
delante del escroto (fig. 123-1). Es muy móvil. Su longitud es cuentra en profundidad un tabique ubicado por debajo
de 10 a 12 cm en el adulto. En estado de erección aumenta de
de la uretra, el septo del glande. También en la cara infe-
volumen y de longitud, se vuelve rígido, se endereza delante del rior está el frenillo prepucial, pliegue mediano tendido
pubis y de la pared abdominal. Se distinguen: desde el glande hasta el prepucio.
– Prepucio: es un pliegue de los tegumentos dispuesto
1. Una extremidad proximal o raíz del pene. Situada en la en forma de manguito alrededor del glande y cuya cara
parte anterior del periné. Está fijada al esqueleto por la inser- interna es mucosa. La unión cutaneomucosa forma un
ción de los cuerpos cavernosos al pubis, y en el plano media- orificio por donde el glande emerge más o menos y a
no, por el ligamento suspensorio del pene: este está fijado veces lo oculta por completo. Cuando este foramen es
a la línea alba abdominal arriba, a la sínfisis del pubis más aba- demasiado estrecho, el glande no puede emerger fuera
jo, y sus fibras elásticas caen sobre el pene para descender a del prepucio y ello se denomina fimosis. Esta se puede
veces hasta el nivel del escroto. corregir mediante una intervención quirúrgica o ritual, la
Pared abdominal anterior
Sínfisis del pubis
Espacio retropúbico
Uraco
Vejiga urinaria
Glándula seminal y
conducto deferente
M. esfínter interno de la uretra
Uretra prostática
Próstata
Lig. suspensorio del pene
Plexo venoso prostático
En punteado, pene en erección Uretra membranosa
Receso del bulbo
Bulbo del pene
Uretra esponjosa
Pene flácido
Glande
Uretra esponjosa
Fig. 123-1. Conducto de la uretra en el hombre, visto en un corte sagital.
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1504 Sistema genital masculino
Orificio externo de la uretra
Glande
Glande Surco inferior
Frenillo prepucial
Prepucio Fosita lateral del frenillo
Corona del glande
Orificio externo Cuello del glande
de la uretra
Frenillo prepucial Prepucio
Cuerpo del pene
Fig. 123-2. Glande y orificio externo de la uretra, cara anterior. Fig. 123-3. Glande visto por su cara inferior.
circuncisión, que remueve parcial o totalmente el pre- glándulas sebáceas y a nivel del prepucio, cerca de la corona del
pucio, o con otras técnicas quirúrgicas. glande, glándulas que producen esmegma, glándulas prepu-
ciales [Tyson], previamente descritas por Cowper.
CONSTITUCIÓN ANATÓMICA Dartos
Se estudian las envolturas que rodean a las formaciones El dartos es una capa de fibras musculares lisas dependien-
eréctiles: cuerpos cavernosos y cuerpos esponjosos (fig. 123-5). te del tejido subcutáneo, que forma un manguito longitudinal
y circular extendido hasta el cuello del glande. Este músculo es
la continuación del dartos del escroto. Esta capa subcutánea
Envolturas del pene incluye la denominada “fascia superficial del pene”, su porción
Son la piel, el dartos, la fascia superficial, la fascia profun- más laxa.
da del pene y la túnica albugínea que rodea a ambos cuerpos
cavernosos y al cuerpo esponjoso. Fascia superficial del pene
La constituye tejido conectivo laxo que asegura la movilidad
Piel de la piel. Esta “fascia” está cubierta por el dartos y es también
Es fina, móvil, y se prolonga a nivel del cuello del glande, una dependencia del tejido subcutáneo, formando una unidad
cubierto por el prepucio, con la mucosa del glande. Contiene con él. Contiene los vasos superficiales.
Tejido subcutáneo Fascia superficial del pene
Fascia superficial, Tejido subcutáneo
continuación del dartos
Piel del cuerpo del pene Piel del prepucio
Fascia profunda
del pene
Glande
Cuerpo cavernoso
Lig. anterior
Orificio externo
de la uretra
Cuerpo esponjoso Uretra esponjosa
Fig. 123-4. Corte sagital de la parte anterior del pene para mostrar la forma de constitución del prepucio y del glande.
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Pene 1505
Tabique del pene
V. dorsal superficial del pene V. dorsal profunda del pene
A. y n. dorsal del pene A. y n. dorsal del pene
A. profunda del pene A. profunda del pene
Dartos Fascia superficial del pene
Túnica albugínea Piel
del cuerpo cavernoso
Cuerpo cavernoso Cuerpo cavernoso
Túnica albugínea del cuerpo esponjoso Fascia profunda del pene
R. anterior de la a. del bulbo del pene R. anterior de la a. del bulbo del pene
Uretra esponjosa Cuerpo esponjoso
Fig. 123-5. Uretra esponjosa vista en un corte transversal del pene. La flecha señala los diferentes planos que se deben atrave-
sar para llegar a la uretra esponjosa.
Fascia profunda del pene Formaciones eréctiles
Se trata de la fascia del pene, de tejido conectivo fibroso,
Cuerpos cavernosos
algo gruesa, que envuelve las formaciones eréctiles y contiene
a los vasos profundos del pene. Es la fascia penis [de Buck] que, Hay uno a la derecha y otro a la izquierda (figs. 123-6 y 123-
ubicada profundamente, tiene relaciones estrechas con los cuer- 7). Se insertan, atrás y lateralmente, en las ramas isquiopúbicas,
pos cavernosos y el cuerpo esponjoso en algunas zonas. Su pro- formando los pilares del pene. Son cilíndricos y se adelgazan
longación profunda forma parte del tabique intercavernoso. Se hacia sus extremidades. Se reúnen en el dorso del pene bajo la
detiene en el cuello del glande. Favorece la erección al asegurar sínfisis del pubis, formando la raíz del pene. Hacia adelante y
la estasis venosa en los órganos eréctiles. hasta el glande se forma el cuerpo del pene. En el surco dorsal
transcurre la vena dorsal profunda, con la arteria y los nervios
dorsales del pene. En el surco inferior, mucho más amplio, se alo-
Túnica albugínea del cuerpo cavernoso
ja el cuerpo esponjoso, que contiene a la uretra. Adelante, los
y esponjoso cuerpos cavernosos se adelgazan, se aplanan y se separan para
La túnica albugínea es la cápsula fibrosa que envuelve las formar un ángulo diedro del cual se desprende el ligamento
formaciones eréctiles del pene. La túnica albugínea de los cuer- anterior de ambos cuerpos cavernosos, que van a fijarse en la
pos cavernosos es más gruesa que la del cuerpo esponjoso. concavidad proximal de la corona del glande.
Cuerpo del pene levantado
Rama superior del pubis Cuerpo esponjoso
Cuerpo del pubis
Lig. suspensorio del pene
Membrana obturatriz
Bulbo del pene
Rama del isquion
Raíces de los cuerpos cavernosos
Membrana perineal
Fig. 123-6. Raíz del pene vista por su cara inferior.
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1506 Sistema genital masculino
Vasos pudendos internos Tejido subcutáneo
Membrana perineal M. grácil
A. profunda del pene
M. transverso profundo del periné Uretra esponjosa
M. isquiocavernoso Bulbo del pene
A. del bulbo del pene
Bolsa serosa isquiática
Rama del isquion
M. transverso superficial del periné
N. pudendo A. perineal
Separador en la fosa isquioanal M. esfínter externo del ano
Fig. 123-7. Región urogenital en el hombre. Plano de la membrana perineal. Los músculos superficiales han sido extirpados en
gran parte, así como la raíz izquierda del cuerpo cavernoso y el cuerpo esponjoso, que ha sido resecado en la parte media para
observar la uretra.
Cuerpo esponjoso perineal media], con los músculos profundos del periné y las
Es una formación mediana que rodea a la uretra esponjosa glándulas bulbouretrales por arriba, y la fascia del periné
(bulbar y peneana): [fascia superficial o aponeurosis perineal superficial], que cu-
bre al músculo bulboesponjoso, por abajo.
– La parte posterior del cuerpo esponjoso se aloja en la se- – En su parte media, en el cuerpo del pene, el cuerpo espon-
paración de los cuerpos cavernosos (fig. 123-8). Se encuen- joso ocupa el canal subcavernoso, y se sitúa medianamente
tra dilatada y forma el bulbo del pene: este está situado en- por debajo del tabique del pene. Determina una pequeña
tre la membrana perineal [fascia profunda o aponeurosis protrusión longitudinal en la cara uretral del pene.
A. pudenda interna
A. perineal
Cuerpo del isquion
Cuerpo cavernoso Uretra membranosa
Uretra esponjosa A. dorsal del pene
Cuerpo cavernoso Membrana perineal
Fig. 123-8. Ligamento de inserción del pene (según Gregoire).
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Pene 1507
Resto del lig. anterior
Extremidad anterior de Surco inferior
los cuerpos cavernosos
Glande
Cuerpo esponjoso
Surco de los cuerpos
cavernosos Cuello del glande
Corona del glande
Cuerpo esponjoso
Fig. 123-9. Forma de unión de la extremidad anterior de los cuerpos cavernosos con el glande. Se ha seccionado el ligamento
anterior de los cuerpos cavernosos y el glande, así liberado, ha sido reclinado.
– Su extremidad anterior se encuentra abultada en forma de Venas
bellota, por ello recibe el nombre de glande (fig. 123-9). Este
extremo se halla desarrollado a expensas de la parte supraure- Son superficiales y profundas (figs. 123-11 y 123-12):
tral del cuerpo esponjoso, y dilatado, en su base formando la
corona del glande. Esta se encuentra separada en dos mita- – Las venas superficiales de las túnicas drenan hacia abajo,
des en su cara uretral por una hendidura suburetral estrecha: en las venas del escroto. Arriba, se reúnen en la vena dorsal
el surco inferior del glande, que corresponde a la inserción del superficial del pene, drenadas en la vena safena magna, tri-
frenillo prepucial y se extiende hasta el orificio externo de la butaria de la vena femoral.
uretra. Esta hendidura suburetral está ocupada por tractos co- – Las venas profundas drenan las venas cavernosas, venas
nectivos que unen a ambas mitades del glande por debajo de dilatadas de los cuerpos eréctiles, formando la vena dorsal
la uretra: septo del glande. La dilatación de la uretra en el profunda. Esta última es un voluminoso colector situado in-
glande forma la fosa navicular. mediatamente profundo a la fascia del pene, extendido de
adelante hacia atrás, desde el glande hasta la raíz del pene.
Constitución intrínseca Pasa en seguida debajo del pubis y termina en el espacio re-
tropúbico, en el plexo venoso vesical [plexo vesicoprostáti-
Los cuerpos eréctiles están envueltos por una cápsula fibro- co o de Santorini].
sa: la túnica albugínea, más delgada para el cuerpo esponjoso.
Envía hacia la profundidad trabéculas que circunscriben cavi-
dades que comunican entre sí y contienen sangre. El aumento
de la circulación sanguínea y su acumulación es lo que distiende Linfáticos
los cuerpos eréctiles y produce la erección del pene.
Como las venas, los linfáticos de las envolturas van a la re-
gión inguinal: nodos inguinales superficiales (fig. 123-13). Los
VASOS Y NERVIOS linfáticos profundos del glande y de los cuerpos eréctiles van
a los nodos inguinales profundos y prevesicales (Rouvière,
Pou de Santiago).
Arterias
Las arterias de las túnicas provienen de las pudendas ex- Nervios
ternas, ramas de la arteria femoral y de la perineal, rama de la
pudenda interna (fig. 123-10). Las arterias de los cuerpos eréc- La sensibilidad, muy viva a nivel del glande, está asegurada
tiles provienen de las pudendas internas, ramas de la ilíaca in- por los nervios genitofemoral e ilioinguinal, ramos del plexo
terna, por las arterias del bulbo del pene [bulbouretrales] y dor- lumbar.
sal del pene. Forman una importante red de la cual las arterias La erección depende de ramos provenientes del plexo hipo-
profundas del pene [cavernosas] son las más desarrolladas. Las gástrico inferior en el cual participan los nervios esplácnicos
arterias profundas dan ramas espiroideas dentro de los cuerpos pélvicos [nervio erector de Eckardt], elementos del parasimpá-
cavernosos: las arterias helicinas. tico pélvico.
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1508 Sistema genital masculino
Arco tendinoso del Vejiga abierta
m. elevador del ano
Próstata
Arco tendinoso del m. elevador del ano
A. obturatriz
Anastomosis para la
a. epigástrica inferior
R. púbica
Sínfisis del pubis
A. prevesical
A. del tejido adiposo del
espacio retropúbico A. pudenda interna
A. retrosinfisaria
Incisión del lig. sacrotuberoso
A. presinfisaria
Lig. suspensorio del pene A. rectal inferior
A. dorsal del pene
A. perineal
A. del bulbo del pene
R. escrotal posterior
Cuerpo esponjoso
Cuerpo cavernoso izquierdo seccionado Uretra membranosa
A. pudenda interna Bulbo del pene
A. profunda del pene A. uretral
Fig. 123-10. Arterias del periné masculino (según Farabeuf ).
Glande Se han descrito ramos nerviosos que emergen de la hoja neu-
rovascular lateroprostática, a la altura de la uretra membranosa.
V. del glande
Es necesario conservarlos con el fin de evitar la impotencia con-
secutiva a la prostatectomía total por cáncer (Walsh).
ANATOMÍA FUNCIONAL
V. dorsal profunda del pene
DE LA ERECCIÓN
La erección transforma el pene flácido en un órgano más vo-
Afluentes laterales luminoso y rígido, tendido hacia adelante y arriba.
La erección se debe a un aporte sanguíneo masivo al seno
de los tejidos eréctiles que rodean la uretra bulbar y peneana
Cuerpo cavernoso (cuerpos cavernosos y cuerpo esponjoso). Exige una vasculari-
zación arterial intacta, así como un drenaje venoso satisfactorio.
Para producir la erección del pene las anastomosis arteriove-
nosas de los cuerpos eréctiles se cierran. La estimulación pa-
V. dorsal profunda del pene rasimpática produce la relajación de los músculos lisos de las
trabéculas y de las arterias helicinas, lo que permite que la sangre
Anastomosis con las v.
pudendas externas y obturatriz llene las cavidades de los cuerpos del pene. Los músculos bul-
boesponjosos e isquiocavernosos comprimen los plexos veno-
Corte del pubis sos, impidiendo el retorno de la sangre. El aumento de la rigidez
y el volumen de los cuerpos cavernosos y del cuerpo esponjoso
Drenaje en el plexo prostático
produce la erección del pene. La estimulación simpática pro-
Fig. 123-11. Vena dorsal profunda del pene. voca el regreso del pene a la flacidez mediante los mecanismos
inversos.
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Pene 1509
Piel y fascia superficial
del pene V. dorsal
Tejido subcutáneo superficial del pene
V. dorsal profunda
del pene
Fascia profunda del pene
Afluente dorsal
Afluentes laterales
Cuerpo cavernoso
Afluente inferior
Cuerpo esponjoso V. del cuerpo esponjoso
V. del bulbo del pene
Fig. 123-12. Envolturas y circulación venosa del pene.
La imposibilidad de la erección se denomina disfunción – Vías centrífugas: pasan por los nervios esplácnicos pél-
eréctil. La permanencia de la erección es el priapismo. vicos principales elementos del parasimpático pélvico, ori-
La erección es un fenómeno reflejo, que obedece a estímulos ginado en los nervios sacros 2.º, 3.º y 4.º. A los nervios esplác-
centrales (excitación psíquica, táctil, visual, olfatoria) o de estímulos nicos pélvicos se incorpora el plexo hipogástrico inferior,
periféricos directos. Este fenómeno procede de un comando ner- donde sus ramos se mezclan con los nervios simpáticos pro-
vioso con vías centrípetas, centros y vías centrífugas: cedentes de los nervios hipogástricos. Los ramos destinados a
las formaciones eréctiles controlan la vasodilatación esencial
– Vías centrípetas (sensitivas): la sensibilidad genital toma para la erección. La topografía de estos ramos centrífugos ex-
el camino del nervio pudendo y de las raíces posteriores de plica la frecuencia de la impotencia luego de las cistectomías
los nervios sacros, sobre todo correspondientes a S3. o de las prostatectomías totales, así como en las amputacio-
– Centros: se encuentran en la médula sacra, entre el 2.º y el 4.º nes abdominoperineales del recto por cáncer. La importancia
segmento medular sacro (Gaskell). Igualmente, se ha podido del factor circulatorio resulta objetivada por la impotencia
localizarlos en el sexo masculino entre el 10.º segmento torá- debida a las trombosis arteriales (diabetes, obstrucción de la
cico y el 2.º segmento lumbar a ambos lados del conducto bifurcación de la aorta abdominal).
central de la médula espinal (Lue).
V. ilíaca externa izquierda
A. ilíaca externa izquierda
Lig. inguinal
Nodo ilíaco externo intermedio
Nodo ilíaco externo medial
A. femoral izquierda
Nodo inguinal profundo intermedio
Tronco inguinal
Nodo inguinal profundo
V. femoral izquierda
Troncos femorales
Pene
Linfáticos dorsales M. aductor largo
Red linfática del glande
Fig. 123-13. Linfáticos del glande en el recién nacido (Cúneo y Marcille).
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124 Próstata y glándulas bulbouretrales
La próstata y las glándulas bulbouretrales segregan un en su base y aproximadamente 2,5 cm en sus dimensiones ver-
líquido que participa en la formación del semen (esperma). tical y anteroposterior. Su peso normal es de unos 18 g. Posee:
– Una cara anterior corta, casi vertical. En esta cara se encuen-
PRÓSTATA
tra el istmo de la próstata (o comisura), situado por delan-
La próstata es un órgano desarrollado alrededor de la par- te de la uretra y formado por tejido fibromuscular, con muy
te inicial de la uretra. Forma parte de los órganos genitales poco o ningún tejido glandular.
internos masculinos, si bien su posición y relaciones la unen – Una cara posterior más larga, triangular, ancha arriba, se es-
a la vejiga y a la uretra, órganos urinarios. Está compuesto por trecha de manera progresiva hacia abajo.
una porción glandular, que ocupa aproximadamente los dos – Dos caras inferolaterales, oblicuas hacia abajo y medial-
terceras partes del tejido contenido dentro de la cápsula pros- mente en sentido vertical, y de medial a lateral, en sentido
tática, y el tercio restante es fibromuscular. Produce el 20% del anteroposterior, relacionadas con la fascia pelviana y el
volumen del semen. músculo elevador del ano.
– La base de la próstata [cara superior] de forma aproxima-
damente triangular, con la porción más ancha hacia atrás. La
Generalidades uretra prostática se halla más cerca del vértice anterior. Una
cresta transversal, formada por los lobulillos superomediales,
Situación general
divide la base de la próstata en una región anterior que
La próstata está situada por debajo de la vejiga urinaria, corresponde al cuello de la vejiga urinaria, y una región pos-
detrás de la sínfisis del pubis, delante del recto, encima de la terior, que aloja la formación de los conductos eyaculadores
membrana perineal y el espacio perineal profundo [diafragma y los elementos vasculares: es el hilio de la próstata, limitado
urogenital] (fig. 124-1). Rodea al origen de la uretra masculina atrás por una banda de tejido glandular, correspondiente a
y está atravesada por los conductos eyaculadores. Tiene íntimas los lobulillos inferoposteriores (fig. 124-3). Una ligera depre-
relaciones con los esfínteres vesicouretrales. Su eje mayor es sión mediana y posterior forma la escotadura prostática
oblicuo hacia abajo y adelante. en la base, que marca la división de la próstata en dos lóbu-
los: derecho e izquierdo.
Descripción – El vértice de la próstata, inferior, por donde emerge la ure-
Winslow la consideró “conformada aproximadamente como tra. El vértice se aplica sobre el espacio perineal profundo.
una castaña” (fig. 124-2). La próstata mide alrededor de 3,5 cm La próstata, firme y elástica, es rudimentaria en el niño. Se de-
Fig. 1896 (pág. 1720)
Vejiga urinaria
Tabique rectovesical
Conducto deferente izquierdo Espacio retropúbico
Espacio retrovesical
M. recto del abdomen
Recto
Tabique rectovesical
Lig. pubovesical
Próstata
Porción anterior del plexo
venoso prostático
Cuerpo perineal
M. transverso profundo del periné Cuerpo cavernoso
Bulbo del pene
Uretra esponjosa
Fig. 124-1. Vejiga y próstata, corte sagital mediano de la pelvis. Parte izquierda del corte.
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Próstata y glándulas bulbouretrales 1511
Lóbulo medio Conducto deferente
Orificio interno de la uretra M. esfínter interno de la uretra Lóbulo medio
Glándula seminal Glándula seminal Conducto deferente
Cuello de la vejiga Base de la próstata
Raíz vascular
Raíz vascular
Incisura
posterior
Venas tributarias del Lóbulo
plexo prostático izquierdo Lóbulo Lóbulo derecho
izquierdo
Uretra membranosa Vértice de la próstata
Uretra membranosa Vértice de la próstata
Cara anterior Cara posterior
Fig. 124-2. Próstata aislada, vistas anterior y posterior.
sarrolla en la pubertad y a partir de los 50 años sufre una involución – Posterior, ubicado por detrás de la uretra y por debajo de los
fibrosa. Puede entonces ser asiento de neoformaciones benignas conductos eyaculadores.
(adenomas prostáticos, hipertrofia prostática benigna) o malignas – Lateral derecho y lateral izquierdo, situados a ambos la-
(cáncer de próstata) que obstaculizan la micción. La próstata está dos de la uretra, constituyen la mayor parte de la próstata.
envuelta por la cápsula prostática, fibrosa, adherente al tejido – Medio, se halla entre la uretra y los conductos eyaculadores y
glandular, que emite prolongaciones hacia el interior del órgano. tiene estrecha relación con el cuello de la vejiga.
Lóbulos prostáticos Mediante el estudio ecográfico y su correlación con la his-
tología y la presentación de la patología, se describen cuatro
La próstata es un órgano difícil de sistematizar en el aspecto
zonas prostáticas: zona periférica, zona central, zona de
morfológico. Tradicionalmente, se describieron cinco lóbulos
transición y zona preprostática (McNeal).
prostáticos:
La Terminología Anatómica Internacional sistematiza las
– Anterior, ubicado por delante de la uretra; corresponde al porciones de la próstata basándose en la aplicación de técnicas
istmo de la próstata, es fibromuscular, prácticamente sin macroscópicas de disección (Tisell y Salander), combinándolas
tejido glandular. con los distintos tipos histológicos.
Istmo de la próstata
Uretra prostática
M. esfínter interno de la uretra
Tejido fibroso
Lóbulo medio
Cara posterior
Fig. 124-3. Base de la próstata y sus dos vertientes (según Sappey). La flecha roja indica la zona culminante entre la vertiente
anterior uretrovesical y la vertiente posterior genital. Las flechas negras indican en el hilio la llegada de las raíces, lateralmente a
los conductos deferentes y a las glándulas vesiculosas o seminales.
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1512 Sistema genital masculino
El parénquima prostático se divide, mediante un plano sa- Uretra prostática
gital mediano, en dos lóbulos prostáticos, derecho e izquier- La uretra prostática atraviesa la próstata describiendo una
do, compuestos por lobulillos glandulares y por el istmo de curva cóncava hacia adelante. En esta travesía se dilata ligera-
la próstata. Cada lóbulo prostático se subdivide en cuatro mente, formando los senos prostáticos. En su cara posterior
lobulillos de tejido glandular: se halla el colículo seminal [veru montanum], en cuyos lados
terminan los conductos eyaculadores derecho e izquierdo. En
– Lobulillo inferoposterior, ubicado periféricamente, forma
los senos prostáticos, a los lados del colículo seminal, se abren
la cara posterior y se extiende hasta el vértice de la próstata.
los orificios de numerosos conductillos prostáticos (véase fig.
– Lobulillo inferolateral, de posición periférica y que consti-
120-3).
tuye la mayor parte de la cara inferolateral de la próstata.
– Lobulillo superomedial, de situación central, por detrás de El esfínter interno de la uretra (liso) está en la base y es
intraprostático, mientras que el esfínter externo de la uretra
la uretra y rodeando el conducto eyaculador; se encuentra en
la mitad superior de la próstata. (estriado) rodea la uretra en el vértice de la próstata, y la porción
– Lobulillo anteromedial, ubicado centralmente, es lateral y superior del músculo cubre por adelante las caras anterior e in-
un poco anterior con respecto a la uretra. ferolaterales de la próstata. En el momento de la eyaculación, el
esfínter interno se cierra, oponiéndose al reflujo del semen ha-
Los lobulillos inferoposteriores e inferolaterales (periféricos), cia la vejiga urinaria, mientras que el esfínter externo se relaja
unidos por delante por el istmo, forman un cono hueco, en cuyo para asegurar la abertura de la uretra en dirección distal.
interior se ubican los lobulillos superomediales y anteromediales
(centrales). Conductos eyaculadores
Los conductos eyaculadores atraviesan la próstata por de-
trás de la uretra, son oblicuos hacia abajo y adelante y se abren
Relaciones en cada lado del colículo seminal, por debajo del utrículo (fig.
Estas son intrínsecas (intraprostáticas) y extrínsecas. 124-5).
Relaciones intrínsecas Utrículo prostático
Conciernen a la uretra prostática y a su aparato esfinte- El utrículo prostático es un pequeño divertículo mediano
riano, a los conductos eyaculadores y al utrículo prostático de la uretra prostática, que se abre en el vértice del colículo
(fig. 124-4). seminal. Es homólogo de la porción superior de la vagina y el
Vejiga urinaria
Seno prostático
• Fascia rectoprostática
Colículo seminal
Próstata
• Recto
Cuerpo perineal
Uretra
Bulbo del pene
Ano
Fig. 124-4. Seno prostático (según Luys).
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Próstata y glándulas bulbouretrales 1513
Glándula vesiculosa o seminal
Vejiga urinaria Ampolla del conducto deferente
Lóbulo medio
Conducto eyaculador
Istmo prostático Próstata
Lóbulo
inferoposterior
Uretra
membranosa
Fig. 124-5. Perfil de la próstata y de los conductos que la atraviesan.
útero, y constituye un vestigio embrionario del conducto para- riores, otros la consideran como una expansión del ligamento
mesonéfrico [de Müller] en el sexo masculino (utrículo: dimi- transverso.
nutivo de útero). 3. El espacio retropúbico [prevesical o de Retzius], limitado la-
teralmente por los ligamentos puboprostáticos. Contiene
Relaciones extrínsecas tejido adiposo y la porción anterior de los plexos venosos
Las relaciones extrínsecas de la próstata son: anteriores, vesical y prostático [de Santorini], muy notorios desde el
laterales, posteriores, superiores e inferiores. punto de vista anatómico, “pero mucho menos densos y evi-
dentes de lo que se cree para el abordaje anterior de la prós-
Relaciones anteriores tata en el ser vivo” (Millin).
4. El pubis y la sínfisis del pubis, finalmente. Se debe pasar
La próstata está situada detrás del pubis y de la sínfisis del
por encima y por detrás de ellos para emplear esta vía de ac-
pubis, de los que la separa el espacio retropúbico (figs. 124-4
ceso a la próstata.
y 124-6). De atrás hacia adelante se encuentran:
1. La porción superior del esfínter externo de la uretra, que Relaciones laterales
cubre al istmo de la próstata y queda cubierta por la cápsula La próstata está en contacto con el tejido conectivo denso
prostática. que se dispone rodeando los plexos venosos prostáticos y los
2. La lámina preprostática, que se eleva en sentido vertical de- nervios originados del plexo hipogástrico inferior (fig. 124-7).
lante de la próstata, formando una hoja muy delgada que se Este conjunto forma parte de la fascia pelviana parietal [lá-
pierde en contacto con el cuello vesical. Por abajo llega hasta mina sacrorrectogenitopubiana] que atraviesa la pelvis sagital-
el ligamento transverso del periné. Está mal diferenciada; para mente de atrás hacia adelante. La porción anterior de la fascia
unos pertenece a la vaina vascular de los vasos vesicales ante- pelviana situada a los lados de la próstata forma el ligamento
Sínfisis del pubis
Lig. retropubianos
Arco tendinoso de la fascia pelviana
Fascia pelviana parietal
Inserción del lig. medial puboprostático
Lig. medial puboprostático
Lig. transverso del periné
Uretra
Membrana perineal
Fig. 124-6. Ligamento medial puboprostático y ligamentos retropubianos, cara endopélvica.
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1514 Sistema genital masculino
Conducto deferente izquierdo Vejiga urinaria
Glándula vesiculosa izquierda Peritoneo pelviano seccionado
Plexo hipogástrico inferior
Fascia prostática con
plexo venoso prostático
A. pudenda interna derecha
V. pudenda interna derecha
M. obturador interno
Fascia prostática con
plexo venoso prostático
Fosa isquioanal
Isquion
N. pudendo
Tuberosidad isquiática
Próstata
Corte del m.
elevador del ano
M. transverso profundo del periné
Bulbo del pene Fascia del periné
Fig. 124-7. Cara posterior de la próstata y de las glándulas vesiculosas. A la izquierda se ha abierto la celda prostática y se han
aislado los vasos y nervios del piso pelviano.
A. vesical superior
Conducto deferente A. umbilical
A. umbilical A. del conducto deferente
A. vesical superior A. vesical inferior
Vejiga urinaria Recto
R. para la glándula
vesiculosa o seminal
A. rectal media
M. elevador del ano seccionado
y rebatido hacia abajo R. para la glándula vesiculosa o seminal
Próstata R. prostática
R. prostática A. vesicodeferencial
Fig. 124-8. Arteria vesical inferior en la pelvis masculina (según Farabeuf ).
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Próstata y glándulas bulbouretrales 1515
puboprostático (lateral). En la parte inferior de esta fascia pel- – Adelante se encuentra la lámina preprostática, estructura
viana, la próstata se relaciona lateralmente con el arco tendi- fibrosa que no dificulta el acceso anterior a la celda prostáti-
noso de la fascia pelviana y el músculo elevador del ano. ca desde el espacio retropúbico, donde se localizan las por-
ciones anteriores de los plexos venosos prostáticos y vesicales
Relaciones posteriores (fig. 124-6).
La próstata está por delante del recto, del cual la separa la – Arriba, sobre la base de la próstata se apoya el cuello de
fascia rectoprostática (tabique rectovesical) [aponeurosis pros- la vejiga urinaria, con el esfínter interno de la uretra y las
tatoperitoneal de Denonvilliers]. Este tabique es una formación glándulas vesiculosas (o seminales) inmediatamente por
fibroconectiva (con algunas fibras musculares lisas) fijada aba- detrás.
jo en la membrana perineal, en la parte anterior del cuerpo – Lateralmente, la próstata está limitada por dos hojas sa-
perineal. La fascia rectoprostática forma parte de la fascia gitales (una derecha y la otra izquierda) que parten de la cara
anterior del sacro, siguen las caras laterales del recto, luego
pelviana visceral. Arriba, se desdobla alrededor de las glándu-
las vesiculosas (o seminales). Lateralmente, se une a las hojas sa- de la próstata, hasta el pubis. Son las fascias pelvianas [lá-
minas sacrorrectogenitopubianas]. Están constituidas por te-
gitales de la fascia pelviana. La fascia rectoprostática repre-
jido conectivo fibroso, contienen arterias y venas, elementos
senta un plano de separación rectoprostático esencial. La am-
polla rectal está inmediatamente por detrás de este plano, con nerviosos del plexo hipogástrico inferior y se conectan
dirección oblicua hacia abajo y adelante, dibujando una saliente con la próstata formando parte del aparato suspensor de las
vísceras pelvianas (vaina hipogástrica). Las fascias pelvianas
subprostática. El tacto rectal da cuenta del estado de la prósta-
están orientadas en sentido vertical y algo inclinadas medial-
ta: consistencia, volumen, límites, movilidad y sensibilidad.
mente. En su extremo inferior presentan un engrosamiento,
el arco fibroso de la fascia pelviana, en contacto con la
Relaciones superiores
fascia superior del diafragma pélvico. A los lados de la
La base de la próstata se relaciona con la vejiga urinaria próstata también están los ligamentos puboprostáticos.
(figs. 124-3 y 124-12). Se distinguen: Las fascias pelvianas se hallan conectadas transversalmen-
– Una vertiente anterior que está en contacto con el cuello te por el tabique rectovesical y la lámina preprostática.
de la vejiga, el orificio interno de la uretra y el trígono – Atrás, la celda prostática está cerrada por el tabique rectove-
vesical. A nivel del trígono vesical, la musculatura vesical es sical, hoja cuadrilátera transversal que se eleva desde la mem-
algo más gruesa y la próstata hipertrofiada eleva fácilmen- brana perineal, separando a la próstata del recto. Por encima
te la mucosa vesical. A nivel de la uretra, la próstata rodea el del nivel de la base de la próstata, se desdobla para envainar
cuello vesical y el esfínter interno, de músculo liso, que se las glándulas vesiculosas y los conductos deferentes, terminando
prolonga hacia abajo por el músculo uretral, en el interior de en su extremo superior en el fondo de saco rectovesical.
la próstata (fig. 124-2). Estas relaciones explican: la confusión – Abajo, la celda está limitada por el espacio perineal pro-
posible entre las retenciones urinarias de origen prostático fundo, que cierra al hiato urogenital formado entre los
y las que provienen de la enfermedad del cuello vesical; que músculos elevadores del ano. En este espacio, tres forma-
el acceso transvesical a la próstata fuera el abordaje clásico ciones se suceden de adelante hacia atrás: el ligamento
de los adenomas prostáticos. arqueado del pubis, el ligamento transverso del periné
– Una vertiente posterior sobre la cual se encuentran las [Henle] y el músculo transverso profundo del periné.
glándulas vesiculosas (o seminales) y la terminación de Entre estos componentes existen intersticios: entre el liga-
los conductos deferentes. El fondo de saco rectovesical del mento arqueado del pubis y el ligamento transverso del per-
peritoneo queda generalmente a 15 mm por encima de la iné, hay un primer hiato por el que pasa la terminación de la
base de la próstata. vena dorsal profunda del pene, que se dirige hacia los ple-
xos venosos prostáticos y vesicales. Entre el ligamento trans-
Relaciones inferiores verso y el músculo transverso profundo del periné existe un
La próstata se apoya sobre el espacio perineal profundo hiato más ancho por el cual la uretra deja la cavidad pelviana,
[diafragma urogenital], comprendido en la separación de las ra- rodeada por el músculo esfínter externo de la uretra; es
mas isquiopúbicas (fig. 124-7). Se aplica sobre el ligamento allí donde reposa el vértice de la próstata. Este esfínter se-
transverso del periné, detrás del cual pasa la uretra. El vértice para a la próstata de la membrana perineal, el límite inferior
de la próstata se relaciona con el cuerpo perineal [centro ten- del espacio perineal profundo.
dinoso], ubicado entre el recto y la uretra. El cuerpo perineal
es un centro fibromuscular donde convergen los dos músculos Vasos y nervios
transversos profundos del periné y el esfínter externo de la ure-
tra. La vía de acceso perineal para la prostatectomía es una Arterias
alternativa que tiene ventajas y desventajas comparada con el La arteria principal de la próstata es la arteria vesical in-
acceso retropúbico. ferior [genitovesical], rama de la ilíaca interna (fig. 124-8). Se
dirige hacia el fondo de la vejiga urinaria y antes de llegar a ella
da ramas prostáticas [vesicoprostáticas] para la base de la
Celda prostática
próstata, que penetran por su hilio y descienden por los lados,
Algunas formaciones fibrosas periprostáticas interpues- terminando delante del vértice prostático. Ramas prostáticas
tas entre la próstata y las regiones vecinas mantienen el órgano adicionales, posterolaterales, provienen de la arteria rectal me-
en un espacio restringido: la celda prostática. Este comparti- dia y de la pudenda interna. Sin embargo, la cara posterior de la
mento está limitado por: próstata es poco vascularizada, a diferencia de las caras laterales.
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1516 Sistema genital masculino
Venas – Posteriores, hacia los nodos sacros, subaórticos y del pro-
montorio.
Emergen de las diferentes caras de la próstata (fig. 124-9).
Los eferentes anteriores prevesicales son inconstantes.
Adelante van al plexo venoso prostático [retropubiano vesico-
prostático o de Santorini]. Las venas de las caras laterales (verda-
deros hilios venosos de la próstata) forman plexos voluminosos Nervios
drenados por los plexos venosos vesicales [genitovesicales], Provienen del plexo hipogástrico inferior y acompañan
que a través de las venas vesicales son afluentes de la vena a las arterias, formando un plexo prostático. Son sensitivos y
ilíaca interna. secretores.
Linfáticos
GLÁNDULAS BULBOURETRALES
Se originan de las paredes de los ácinos glandulares y des-
de aquí se dirigen a la superficie de la próstata, donde for- Las glándulas bulbouretrales [de Cowper] son dos, una
man la red periprostática; allí llegan también colectores derecha y otra izquierda, ubicadas en el espesor del espacio
de la uretra prostática y de los conductos eyaculadores (fig. perineal profundo, por encima del bulbo del pene, a ambos
124-10). De la periferia de la próstata se forman colectores lados del músculo esfínter externo de la uretra.
eferentes:
– Laterales, drenan en los nodos ilíacos internos.
Descripción y relaciones
– Ascendentes, unidos a los linfáticos vesicales y de las glán- Cada una de ellas tiene el volumen de un carozo de cereza,
dulas vesiculosas, llegan a los nodos ilíacos externos. con un conducto excretor dirigido hacia abajo, adelante y me-
Fig. 1832 (pág. 1675)
A. ilíaca interna izquierda
Uraco
A. y v. umbilicales
Recto A. vesical inferior
A. y v. umbilicales M. piriforme
Vejiga urinaria Uréter izquierdo
V. vesicales que rodean
la a. vesical inferior
Vasos ilíacos externos derechos
Vasos pudendos internos
Vasos epigástricos inferiores
Anastomosis arterial y venosa entre la Vasos glúteos inferiores
a. epigástrica inferior y la a. obturatriz
Vasos pudendos internos
que llegan al periné
Pubis
Isquion
Vasos obturadores
A. dorsal del pene y v. dorsal
profunda del pene
Cuerpo cavernoso
V. vesicales que rodean M. elevador del ano
la a. vesical inferior seccionado y rebatido
Fig 124-9. Venas vesicales del hombre, lado izquierdo (según Farabeuf ). La pared pelviana izquierda ha sido extirpada.
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Próstata y glándulas bulbouretrales 1517
A. ilíaca común Nodos del
derecha promontorio
H. sacro
Nodos sacros
Nodos ilíacos externos
Vasos ilíacos externos derechos
M. piriforme
Nodo ilíaco interno
Vasos linfáticos laterales Nodo glúteo inferior
Vasos linfáticos ascendentes Vasos linfáticos
posteriores
Vejiga erinada hacia
Cóccix
adelante y a la derecha
Próstata
M. elevador del ano
Sínfisis del pubis
Vasos linfáticos descendentes
Uretra membranosa
A. pudenda interna
M. obturador interno
Fig. 124-10. Vasos linfáticos de la próstata. Se representan solo los del lado derecho.
dialmente, que perfora la membrana perineal (fig. 124-11). del pene por la membrana perineal [hoja inferior de la apo-
Los dos conductos desembocan muy cerca uno del otro en la neurosis perineal media] y rodeadas por las fibras del músculo
uretra esponjosa. Estas glándulas están separadas del bulbo transverso profundo del periné.
Cuello de la vejiga
Conducto eyaculador
Corte de la próstata
Orificio del utrículo prostático
Orificio del conducto eyaculador
Colículo seminal
Pared posterior de la uretra prostática
Glándula bulbouretral
Corte de la uretra membranosa
Pilar derecho del pene Pilar izquierdo del pene
Pliegues longitudinales
de la mucosa de la uretra
Conducto de la glándula bulbouretral Uretra esponjosa
Desembocadura de la Cuerpo esponjoso
glándula bulbouretral
Fig. 124-11. Uretra masculina, pared posterior. Se ha incidido en la línea media la pared anterior de la próstata y de la uretra.
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1518 Sistema genital masculino
Pared
abdominal
Vejiga
urinaria
Porción
Porción central periférica de
de la próstata la próstata
Fig. 124-12. Ecografía vesicoprostática a través de la pared abdominal del hipogastrio, plano oblicuo. El contenido líquido de
la vejiga urinaria se observa hipoecoico. Por debajo de ella se encuentra la próstata, que produce una impronta en el piso ve-
sical. En el parénquima prostático se diferencia una porción periférica y otra central.
Vasos y nervios Estas glándulas bulbouretrales segregan un líquido claro
y viscoso, que se vierte en la uretra posterior en el acto de la
Las arterias provienen de la arteria del bulbo del pene y de eyaculación. Este líquido favorece la aglutinación del semen y su
la arteria uretral, originadas de la pudenda interna. Las venas pasaje por la uretra esponjosa.
van al plexo prostático o al vesical [de Santorini]. Los nervios
son ramos del nervio pudendo (plexo sacro).
Véase Caso clínico: Hipertrofia prostática
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Sistema genital femenino
XXV
El sistema genital femenino está integrado por los órganos genitales femeninos internos y
externos. Estos comprenden:
Órganos genitales internos:
Dos glándulas sexuales, los ovarios.
– Las trompas uterinas (tuba o salpinx), unidas al útero.
– El útero, en donde se efectúan la anidación del huevo fecundado y el desarrollo del feto.
– La vagina.
Los órganos genitales externos están conformados por la vulva, junto con sus órganos anexos
(fig. XXV-1).
Trompa uterina
Ovario
Útero
Vagina
Vulva
Fig. XXV-1. Esquema del sistema genital femenino.
Véase Guía topográfica: Pelvis
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Capítulo 125: Ovario 1521 Capítulo 130: Genitales externos
femeninos 1553
Capítulo 126: Trompa uterina 1527
Capítulo 131: Diafragma pélvico
Capítulo 127: Útero 1530 y periné 1558
Capítulo 128: Ligamento ancho del Capítulo 132: Mama 1574
útero 1544
Capítulo 129: Vagina 1547
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Ovario 125
El ovario es la glándula sexual femenina que por su secreción como la del testículo, comienza en la región lumbar, medialmen-
interna (endocrina) asegura los caracteres sexuales femeninos y te al mesonefros, pero que se detiene en la pelvis menor, donde
por su secreción externa elabora los ovocitos primarios y secun- la glándula encuentra su posición definitiva, por lo común al 9.º
darios, gametos femeninos. mes de la vida intrauterina (figs. 125-2 y 125-3). Las ectopias
ováricas son excepcionales. Después de varios embarazos, el
ovario puede descender más en la pelvis.
GENERALIDADES
Descripción
Situación
El ovario tiene forma ovoide, algo aplastada, con una longi-
Existen dos ovarios, derecho e izquierdo, situados en la pel- tud de 2,5 a 4,5 cm y un espesor de 0,5 a 1 cm, con:
vis menor, por debajo del estrecho superior, adelante y laterales
al recto, por detrás del ligamento ancho del útero (fig. 125-
1). Se encuentran a unos 15 o 20 mm por delante de la articula- – Una cara lateral y una cara medial.
ción sacroilíaca, de 8 a 10 mm por debajo del estrecho superior y – Un borde libre, posterior y delgado, y un borde mesoo-
a 1 o 2 cm por encima y delante del borde superior del músculo várico, anterior e hiliar.
piriforme. Esta situación es el resultado de la migración que, – Dos extremidades, superior, tubárica e inferior, uterina.
V. cava inferior A. mesentérica inferior
A. ilíaca común derecha Colon sigmoide
Vasos ováricos
Uréter
Vasos ilíacos externos
Recto
Fondo de saco rectouterino
Trompa uterina
Fondo del útero
Lig. redondo del útero
Vejiga urinaria A. umbilical
Uraco (lig. umbilical mediano) (porción obliterada)
Ovario
Fondo de saco Mesometrio
vesicouterino
Fig. 125-1. Excavación pelviana femenina, vista anterosuperior.
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1522 Sistema genital femenino
Ligamento suspensorio del ovario
Lig. suspensorio del ovario
[infundíbulo-pélvico]
Es el medio de fijación más eficaz del ovario. Está formado
Ovario
por un meso que contiene fibras conectivomusculares, los va-
Conducto paramesonéfrico sos principales del ovario y una envoltura peritoneal. Fijado a
(trompa uterina) la fosa ilíaca por arriba y atrás, llega a la extremidad tubárica del
ovario, y al mismo tiempo se fija en el infundíbulo de la trom-
Lig. propio del ovario pa uterina y en el peritoneo del ligamento ancho, solidarizando
esos tres elementos que quedan unidos al estrecho superior de
la pelvis.
Mesosálpinx
Recto
Se extiende desde el borde mesoovárico, anterior, al infun-
díbulo de la trompa uterina, asegurando un contacto íntimo
entre la trompa uterina y el ovario. Es un ligamento de coapta-
Útero ción y no un medio de sostén.
Ligamento propio del ovario [útero-ovárico]
Vejiga
Es un cordón redondeado, que une el borde anterior del ova-
rio con el ángulo del útero, donde se inserta, por detrás y por
encima de la trompa uterina. Está tapizado por el peritoneo de
Fig. 125-2. Formaciones del peritoneo genital femenino. la hoja posterior del ligamento ancho. Se relaciona con la
Descenso del ovario. rama ovárica de la arteria uterina. Asegura la orientación del
ovario y lo hace solidario del útero.
Mesoovario
El eje mayor del ovario es oblicuo de lateral a medial, de arri-
ba hacia abajo y de adelante hacia atrás. La glándula es de color Está formado por la hoja peritoneal posterior del liga-
blanco rosado y su superficie está levantada por el desarrollo re- mento ancho, con el cual une al ovario. El peritoneo se detiene
gular de los folículos ováricos. alrededor del hilio del ovario, donde se interrumpe brusca-
Los ovarios son muy pequeños antes del desarrollo puberal mente en contacto con el epitelio ovárico, siguiendo la [línea
y, posteriormente, aumentan de tamaño hasta la edad adulta. El de Farre-Waldeyer]. Esta disposición es tal que el ovario es un
ovario sufre una regresión después de la menopausia (fin de la órgano intraperitoneal no tapizado por peritoneo. Está, pues,
vida reproductiva). desperitonizado, en contacto con los órganos intraabdomina-
les tapizados por peritoneo. Las hemorragias que pueden origi-
narse en su superficie caen directamente en la cavidad peri-
Medios de fijación toneal. Las células cancerosas pueden partir de esa superficie
o fijarse en ella provenientes de otros cánceres abdominales:
Cuatro ligamentos fijan al ovario: uno a la pared lumbopel- estómago, intestino grueso. En el mesoovario se encuentran los
viana y tres a otros órganos genitales internos (fig. 125-4). vasos y los nervios del ovario.
Lig. suspensorio del ovario
Recto
Ovario
Trompa uterina
Lig. propio del ovario
Útero
Lig. redondo del útero
Vejiga
Fig. 125-3. Formación del ligamento ancho del útero definitivo.
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Ovario 1523
Lig. suspensorio del ovario A. ilíaca común
Ovario V. ilíaca común
Fimbria ovárica Lig. propio del ovario
Infundíbulo
Trompa uterina
Recto
Fondo del útero
Lig. ancho del útero
Lig. redondo del útero
Fig. 125-4. Ligamentos del ovario, lado derecho, cara anterior.
Estos diferentes ligamentos dejan al ovario móvil, pues – Atrás, por los vasos ilíacos internos y el uréter.
convergen hacia su hilio. El ovario acompaña al útero grávido – Adelante, por la inserción parietal del ligamento ancho.
cuando este asciende hacia la cavidad abdominal y vuelve a – Arriba, por los vasos ilíacos externos.
su lugar después del parto. Quirúrgicamente, la tracción so- – Abajo, por los vasos umbilicales.
bre el ovario permite llevarlo bastante lejos de su posición El área de esta fosa está atravesada por el nervio obturador.
normal. Luego de los embarazos, el ovario se ubica en una fosa [de
Claudius] situada entre el borde lateral del sacro por atrás, los
vasos uterinos y el uréter adelante. En ella, el ovario se relaciona
RELACIONES con los vasos y los nervios glúteos y se corresponde con el borde
superior del músculo piriforme.
Lateralmente
El ovario se relaciona de forma directa con la pared de la pel-
Medialmente
vis menor a la altura de la fosa ovárica [Krause], tapizada por el El ovario está cubierto por la trompa uterina y su meso pe-
peritoneo y limitada (figs. 125-1 y 125-5): ritoneal, el mesosálpinx, que lo ocultan en parte. El infundíbu-
Lig. suspensorio del
ovario y vasos ováricos
V. ilíaca interna
Orificio abdominal A. ilíaca interna
Fimbria ovárica
Infundíbulo
Trompa
uterina
Ampolla Mesosálpinx
Istmo Lig. ancho
del útero
Lig. propio del ovario A. uterina
Útero
Recto
Uréter
Ovario
Fig. 125-5. Ligamento ancho del útero, lado derecho, extendido y visto por su cara posterior.
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1524 Sistema genital femenino
R. tubárica de la a. uterina
R. ovárica de la a. uterina
Vasos ováricos
A. uterina Fimbria ovárica
V. uterina R. tubárica de la a. ovárica
Trompa uterina
R. tubárica de la a. uterina
Ovario
Arco venoso ovárico
Fig. 125-6. Vascularización de la trompa uterina y del ovario (esquemática).
lo tubario con su fimbria se encuentra en relación con la cara Arteria ovárica [arteria uteroovárica]
medial del ovario y alcanza su extremidad tubárica, superior. La Se origina de la cara anterolateral de la aorta, por deba-
glándula, bastante libre, entra en contacto con las asas delgadas jo de las arterias renales. Se dirige de forma oblicua abajo y
o el colon sigmoide, libres en la pelvis menor. lateralmente, debajo del peritoneo parietal posterior, acom-
pañada por las venas ováricas. Pasa delante y lateral al uré-
Adelante ter, dando ramas ureterales, y atraviesa la parte lateral de la
fosa iliolumbar. Transcurre entonces adelante, medial y abajo,
Es el hilio del ovario el que adhiere al ligamento ancho, me- cruza los vasos ilíacos externos, o los comunes si el ovario es
soovario, y el peritoneo se detiene en el borde del mesoovario: posteroinferior, y forma parte del ligamento suspensorio del
[línea de Farre-Waldeyer]. ovario. En contacto con el sistema genital, da ramas tubári-
cas y ramas ováricas que penetran en el hilio de la glándula
en su parte anterior.
Atrás
El ovario está libre, delante del recto y del fondo de saco rec- Rama ovárica [arteria tuboovárica]
touterino, relacionado con los elementos que forman el límite
Se origina de la arteria uterina en el ángulo superolateral
posterior de la fosa ovárica.
del útero. Llega, acompañando al ligamento propio del ovario
y por el mesoovario, al ovario. Aquí se anastomosa con la arte-
Arriba ria ovárica y con la rama tubaria de la arteria uterina. Su impor-
tancia respectiva es variable, y también lo son sus anastomosis
La extremidad tubárica está próxima al estrecho superior, a (Mocquot y Rouvillois).
los vasos ilíacos, al colon sigmoide a la izquierda y al apéndice En aproximadamente un 56% de las mujeres el ovario re-
vermiforme a la derecha. cibe irrigación tanto de la arteria ovárica como de la rama
ovárica de la arteria uterina. En un 40% la vascularización la
aporta solo la arteria ovárica. En un 4% la aporta de forma aislada
Abajo la rama ovárica de la uterina.
El embarazo modifica la posición del ovario y sus relaciones.
La extremidad uterina se encuentra lejos del fondo de saco rec-
touterino si nunca hubo embarazo. Luego de varios embarazos, Venas
el ovario tiende a descender y puede llegar a entrar en contacto
En su origen constituyen una red compleja constituida
con el fondo de saco rectouterino.
por vénulas arrolladas en espiral y componen un seudoplexo
El ovario normal no se puede percibir por palpación abdomi-
nal ni por tacto vaginal. (Pouilhes). Esta red es, como las arterias, tributaria de dos colec-
tores (fig.125-6):
VASOS Y NERVIOS A. Un colector uteroovárico, medial, drenado por las venas
uterinas y luego por la vena ilíaca interna.
B. Un colector formado por numerosas venas ováricas anas-
Arterias tomosadas: el plexo pampiniforme. Estas venas ocupan el
La arteria principal es la arteria ovárica, rama de la aorta ab- ligamento suspensorio del ovario, ascienden hacia la región
dominal. Accesoriamente están las ramas ováricas, que provie- lumboaórtica y desembocan en la vena cava inferior a la
nen de la arteria uterina (figs. 125-6 y 125-7). derecha y en la vena renal a la izquierda.
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Ovario 1525
Vejiga urinaria
Fondo del útero
Lig. propio del ovario
A. ovárica izquierda
Ovario izquierdo
Infundíbulo de la
trompa uterina
Recto
Vasos ováricos izquierdos
Uréter izquierdo
M. psoas mayor
V. cava inferior
V. renal izquierda
Aorta abdominal
Fig. 125-7. Arterias y venas ováricas, vistas en posición operatoria.
Linfáticos el interior del infundíbulo de la trompa, a través del orificio ab-
dominal de la trompa. Su destino es ser fecundado o no. Luego
Cinco o seis troncos emergen del hilio. Siguen las venas ovári- de la rotura y de la expulsión de líquido y del ovocito secundario,
cas y llegan a los nodos aórticos de la región lumbar de ambos la granulosa del folículo se vasculariza, sus células aumentan de
lados, desde la bifurcación aórtica hasta el nivel de las arterias volumen y se transforman en el cuerpo amarillo (lúteo). Si el
renales. ovocito secundario no es fecundado, el cuerpo amarillo degene-
ra al cabo de 10 días y cesa su actividad endocrina, con la apari-
Nervios ción de la menstruación: cuerpo amarillo menstrual. En caso
de que el ovocito secundario sea fecundado, el cuerpo amarillo
Acompañan a la arteria ovárica, formando un plexo periarte- persiste y se hipertrofia: cuerpo amarillo gravídico, conservan-
rial denso, el plexo ovárico, cuyos ramos provienen del plexo do su actividad hasta el 4.º o 5.º mes de la gestación, cuando es
mesentérico superior y del plexo renal. Estos nervios son vaso- reemplazado en su función hormonal por la placenta.
motores, para las arterias y las venas y también sensitivos, vecto-
res posibles de dolores ováricos.
Secreción interna
Esta se produce de manera alternativa durante el ciclo mens-
EN EL SER VIVO trual: primero la producen los folículos, luego los cuerpos amari-
llos que liberan distintas hormonas (estrógenos y progesterona)
hacia la sangre. Estas gobiernan desde la pubertad los caracteres
Anatomía funcional sexuales secundarios femeninos. Durante el período fértil asegu-
El ovario elabora el ovocito secundario (secreción externa) ran la sucesión de los períodos menstruales, así como la anida-
y posee un parénquima endocrino que lleva a cabo la secreción ción del huevo fecundado y el curso del embarazo.
interna.
Secreción externa Exploración en el ser vivo
La elaboración del ovocito secundario se realiza a partir de Se ha visto que el ovario está demasiado profundo para ser
los folículos ováricos maduros [de Graaf ]. Un folículo llega a percibido por la palpación abdominal o por el tacto vaginal.
la madurez en cada ovario alternativamente, al parecer cada dos Puede estudiarse mediante ecografía a través de la pared ab-
meses. dominal y también a través de la pared de la vagina, con el fin
El ovocito secundario liberado (ovulación) es captado por de obtener imágenes con mayor definición: ecografía transvagi-
las fimbrias del infundíbulo de la trompa uterina y guiado hacia nal (fig. 125-8).
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1526 Sistema genital femenino
Pared de la vagina
Ovario
Médula
del ovario
Folículo
ovárico
Fig. 125-8. Ecografía ovárica transvaginal. Las estructuras redondeadas que se observan en la corteza ovárica corresponden a
folículos en diferentes estadios madurativos.
El ovario puede ser asiento de tumores, benignos o malig- Puede ser objeto de observación directa en el ser vivo me-
nos, de quistes o de infecciones que aumentan sus dimensiones, diante la visualización endoscópica de la pelvis menor a través
lo fijan a menudo por adherencias peritoneales y lo vuelven per- del fórnix vaginal, la culdoscopia. En la actualidad se tiende a rea-
ceptible al examen clínico. lizar una laparoscopia a través de la pared abdominal.
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Trompa uterina 126
La trompa uterina [trompa de Falopio, oviducto] es un unirse con el ovario, es la fimbria ovárica, que se encuentra
conducto bilateral, extendido desde la extremidad tubárica del aplicada sobre un refuerzo fibroso: el ligamento infundibuloo-
ovario (lateralmente), hasta el cuerno del útero (medialmente). várico. Estas fimbrias flotan libremente en la cavidad perito-
Este conducto muscular, tapizado por una mucosa, conduce al neal. La cara medial del infundíbulo, su superficie interna,
ovocito hacia la cavidad uterina. está tapizada por una mucosa que es continuación de la que
tapiza el resto del interior de la trompa uterina y está des-
provista de peritoneo. El interior de la trompa uterina está
GENERALIDADES abierto a la cavidad peritoneal: es el único ejemplo de co-
municación entre una cavidad serosa (peritoneo) y una cavi-
Descripción dad mucosa. El fondo del infundíbulo (o vértice) se comu-
nica con la trompa uterina a través del orificio abdominal de
La trompa uterina (salpinx) mide de 10 a 12 cm de largo al la trompa uterina.
finalizar el crecimiento. Tiene forma de cilindro hueco con un ex-
tremo dilatado (tuba: trompa). Su dirección general es de lateral Ampolla [cuerpo]
a medial. Describe primero una curva que rodea al ovario, luego
posee un trayecto transversal, rectilíneo hasta el útero, cuya pa- La ampolla de la trompa uterina está interpuesta entre el
red atraviesa. Se describe: una parte lateral con el infundíbulo y la infundíbulo y el istmo, corresponde a los dos tercios laterales de
ampolla, y una parte medial con el istmo y una porción intramu- la trompa. Su parte lateral es más ancha, correspondiente al ca-
ral o uterina (véanse figs. 125-5, 126-1 y 126-2). libre del infundíbulo; hacia su parte medial se va estrechando,
para continuarse con el istmo. Es la porción más larga de la trom-
Infundíbulo [pabellón] pa uterina. Los ovocitos secundarios expulsados por los ovarios
suelen ser fecundados en esta porción.
El infundíbulo es el extremo lateral de la trompa uterina.
Tiene la forma de un embudo orientado hacia abajo, atrás y me-
dialmente. Es móvil. Su cara lateral continúa a la superficie late- Istmo
ral de la ampolla de la trompa. La pared externa del infundíbulo El istmo de la trompa uterina corresponde a su tercio me-
está tapizada por el peritoneo. dial. Es la parte rectilínea y menos móvil de la trompa. Su calibre
La base es irregular, está erizada por las fimbrias (franjas), es estrecho y sus paredes, anchas. Hacia el cuerno del útero, el
con aspecto de digitaciones radiadas, orientadas hacia la cara istmo se ubica entre la salida del ligamento redondo del útero
medial del ovario. La fimbria más larga y desarrollada llega a y el ligamento propio del ovario, pero en un plano más elevado.
Útero Porción intramural Ampolla
de la trompa uterina
Istmo
Trompa uterina
Infundíbulo
Lig. ancho del útero Fimbria ovárica
Lig. propio del ovario Extremidad tubárica del ovario
Mesovario Mesosálpinx
Ovario erinado hacia atrás
Fig. 126-1. Trompa uterina vista por su cara posterior, lado derecho.
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1528 Sistema genital femenino
Ampolla
Infundíbulo
Orificio abdominal
de la trompa uterina
Epoóforo
Lig. ancho del útero
Ovario
Fimbria ovárica
Canal longitudinal de la fimbria ovárica
Prolongación de la fimbria ovárica
Fig. 126-2. Infundíbulo de la trompa uterina visto por su cara medial, lado derecho.
Porción uterina [intramural] VASOS Y NERVIOS
La porción uterina de la trompa es intraparietal, está alo-
jada en el espesor de la pared del útero, a nivel del cuerno. Su Arterias
orientación es oblicua hacia abajo y medialmente. Atraviesa el
músculo uterino (miometrio) y se abre en el ángulo superior de Provienen de dos orígenes (fig. 126-3):
la cavidad uterina mediante el orificio uterino de la trompa,
cuyo diámetro es de 1 mm, término medio. – Superolateral, por las ramas tubáricas, laterales, ramas de
la arteria ovárica.
– Medial, por la rama tubárica, medial, rama de la arteria ute-
Medios de fijación rina. Las dos arterias llegan a la trompa uterina por sus dos
extremidades.
La trompa uterina está contenida en el ligamento ancho.
Esta formación peritoneal está tendida desde la pared pelviana
hasta el borde lateral del útero. Está rodeada por el peritoneo, Se describe a veces una arteria tubaria media, rama de la
arteria uterina que llega a la mitad del mesosálpinx.
cuyas dos hojas, anterior y posterior, constituyen el mesosál-
pinx. La trompa uterina queda, sin embargo, móvil a pesar del Estas diferentes arterias se reúnen en el mesosálpinx para for-
ligamento propio del ovario en relación con el ovario y el útero, y mar un arco tubario donde se originan numerosas ramas para
también con las paredes pelvianas, en lo cual sigue los desplaza- las paredes de la trompa uterina, que está, por lo tanto, bien vas-
mientos del útero: embarazo, retroversión. cularizada. Este arco reúne la arteria ovárica y la arteria uterina.
RELACIONES Venas
Originadas de redes capilares de las capas muscular y de la
La trompa uterina forma con el mesosálpinx el alerón mucosa, se dirigen hacia el mesosálpinx, donde se disponen en
superior del ligamento ancho, situado detrás del relieve del plexos que siguen a las arterias y se dividen en dos corrientes:
ligamento redondo del útero y delante y encima del ligamento medial o uterina y lateral u ovárica (plexo pampiniforme).
propio del ovario. Entre la trompa uterina y el ligamento redon-
do, ambos divergen lateralmente y adelante, delimitan la fosa
preovárica [Waldeyer]. En el mesosálpinx se encuentran Linfáticos
los vasos y nervios de la trompa uterina y, a veces, vestigios
embrionarios: epoóforo en la porción más lateral y paraófo- Originados en las paredes de la trompa uterina, alcanzan a
ro en la más medial. Lateralmente al mesosálpinx, la trompa los linfáticos ováricos y uterinos. Con ellos se dirigen a la región
uterina está debajo de las asas delgadas y del colon sigmoide. lumbar y a los nodos aórticos laterales y preaórticos.
La ampolla y el infundíbulo están aplicados contra la pared
pelviana, delante del ovario y debajo de los vasos ilíacos: fosa Nervios
tuboovárica.
La parte lateral de la trompa forma con el ovario la fosa tu- La trompa uterina recibe inervación parasimpática (segmen-
boovárica. tos medulares S2-S4) a través de los nervios esplácnicos de la
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Trompa uterina 1529
R. tubárica de R. tubáricas de la a. uterina
la a. ovárica
R. para el fondo uterino
A. ovárica
A. del lig. redondo del útero
Anastomosis entre la
a. uterina y su terminación
A. uterina
Uréter
Fig. 126-3. Arterias de la trompa uterina y del ovario, lado izquierdo, cara posterior (según Ezes).
pelvis. También recibe inervación simpática (segmentos medu- provoca una hemorragia intraperitoneal que puede ser mortal y
lares L1-L2) a través del plexo uterovaginal, que proviene del exige una intervención quirúrgica de urgencia. La secreción de la
plexo hipogástrico inferior. mucosa tubaria tendría un efecto importante sobre la anidación
del óvulo en el útero.
EN EL SER VIVO
Exploración
Anatomía funcional Como el ovario, la trompa uterina normal no es palpable
en el ser vivo, ni perceptible por el tacto vaginal. Se aprecian su
La trompa uterina conduce al ovocito secundario desde permeabilidad y su forma por la inyección intrauterina de sus-
el ovario hasta el útero. Es una vía contráctil, cuya secreción favo- tancia de contraste yodada: histerosalpingografía (fig. 126-
rece la vitalidad del ovocito secundario. Este puede ser fecunda- 4). Sus características son alteradas por las inflamaciones tubarias
do y fijarse en la trompa uterina, dando origen a un embarazo (salpingitis), por infecciones, generadoras de supuraciones que,
tubario (ectópico) que no llega a término. Este último hace esta- cuando son tuberculosas, pueden originar un absceso frío tuba-
llar las paredes de la trompa: rotura de embarazo tubario, lo que rio. La infección bilateral es una causa frecuente de esterilidad.
Útero
Trompa
del útero Cuello
uterino
Vagina
Cánula
Fig. 126-4. Histerosalpingografía, vista panorámica, proyección anteroposterior. Se observan la cavidad uterina y las trompas
uterinas, rellenas por la aplicación de sustancia yodada. La sustancia radiopaca se inyectó a través del cuello uterino.
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127 Útero
El útero [matriz] es un órgano muscular, hueco, cuya cavidad Cuerpo uterino
está tapizada por mucosa, destinado a recibir el huevo fecun- El cuerpo del útero presenta:
dado, a albergar el embrión y el feto durante la gestación y a
expulsarlo en el momento del parto.
– Una cara vesical [anterior]: convexa, lisa, regular.
– Una cara intestinal [posterior]: convexa, ofrece en la línea
DESCRIPCIÓN media una cresta vertical, vestigio de la fusión de los dos con-
ductos paramesonéfricos que dan origen al útero.
– El fondo del útero, o borde superior, es la parte más ancha
Configuración externa del órgano. En su reunión con los bordes laterales forma los
El útero tiene forma de un cono aplanado de adelante hacia cuernos del útero [ángulos superolaterales], donde se unen
atrás, cuya base está orientada hacia arriba y cuyo vértice trun- las trompas uterinas. El fondo del útero sobresale por arriba
cado encaja en la parte superior de la cara anterior de la vagina del nivel de la desembocadura de las trompas.
(figs. 127-1 a 127-3). Su parte superior, voluminosa, constituye – Dos bordes laterales (derecho e izquierdo), cóncavos de
el cuerpo del útero, situado entre la vejiga urinaria por adelan- arriba hacia abajo, convexos de adelante hacia atrás, son
te, y el recto, por atrás. Su parte inferior, o cuello uterino, es más gruesos y están ocultos por la implantación de las hojas peri-
corta y casi cilíndrica; está situada en la parte superior de la va- toneales (borde medial de los ligamentos anchos derecho
gina. La porción intermedia, entre las dos precedentes, es algo e izquierdo). Ambos bordes son seguidos por los vasos y ner-
estrechada y se denomina istmo uterino. vios del útero, que lo penetran y emergen de él.
V. cava inferior A. mesentérica inferior
A. ilíaca común derecha Colon sigmoide
Vasos ováricos
Uréter
Vasos ilíacos externos
Recto
Fondo de saco rectouterino
Trompa uterina
Fondo del útero
Lig. redondo del útero
Vejiga urinaria A. umbilical (porción obliterada)
Uraco (lig. umbilical mediano) Ovario
Fondo de saco Mesometrio
vesicouterino
Fig. 127-1. Excavación pelviana femenina, vista anterosuperior.
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Útero 1531
Trompa uterina seccionada
Trompa uterina
Cuerpo del útero, porción seccionada
cubierta de peritoneo
Lig. redondo del
Lig. redondo del útero seccionado
útero seccionado
Borde lateral del útero Borde lateral del útero
Istmo del útero Istmo del útero
Porción supravaginal
del cuello uterino
Porción vaginal del cuello uterino
Orificio externo del útero
Pared posterior de la vagina
Fig. 127-2. Útero de una persona nulípara, visto por su cara anterior.
Istmo del útero Cuello del útero
El istmo es la porción que se encuentra entre el cuerpo y el El cuello del útero (cervix) corresponde al tercio inferior del
cuello; tiene aproximadamente 1 cm de longitud y es la más es- órgano. Tiene la forma de un cono de 8 a 12 mm de largo por 2 a
trecha del útero. Sus límites no se encuentran claramente mani- 2,5 cm, aproximadamente, de ancho. En su vértice se encuentra
festados. Está indicado por un surco visible por adelante y a los el orificio externo del útero, a menudo redondeado, a veces li-
lados, borrado por atrás. mitado por dos labios transversales: anterior y posterior. La vagi-
Relieve del uréter subperitoneal
Lig. suspensorio del ovario H. sacro
Infundíbulo de la trompa uterina
Ovario
Relieve de los vasos ilíacos
Lig. propio del ovario
Fondo uterino Pliegue rectouterino
Lig. redondo del útero
Fondo de saco vesico uterino Fondo de saco recto uterino
Ampolla rectal
Vejiga urinaria
Porción anterior
Sínfisis del pubis del fórnix vaginal
Uretra Vagina
Clítoris
Labio menor
Labio mayor M. elevador del ano
Orificio vaginal M. esfínter externo del ano
M. bulboesponjoso Ano
Fig. 127-3. Corte sagital mediano de la pelvis menor femenina.
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1532 Sistema genital femenino
na se inserta en el contorno del cuello mediante una superficie El útero en edad reproductiva se presenta con mayor fre-
circunferencial de 6 a 8 mm de altura, según un plano oblicuo de cuencia en anteversoflexión.
arriba hacia abajo y de atrás hacia adelante, tanto que el cuello Estos tres puntos, posición, versión y flexión, pueden sufrir
tiene una porción supravaginal (fig. 127-4). La porción vagi- alteraciones que clínicamente se denominan distopias geni-
nal del cuello es la única parte del útero visible desde el exterior, tales.
a través de la vagina. El cuello está separado de las paredes vagi-
nales por el fórnix de la vagina, que forma un profundo canal
circular y tiene cuatro porciones: anterior, posterior y dos latera- Variaciones
les (véase Vagina). El límite superior de la porción supravaginal El útero sufre numerosas modificaciones como consecuen-
del cuello del útero es el orificio anatómico interno del útero, cia de los embarazos y de los cambios hormonales (fig. 127-5).
que lo separa del istmo del útero. Durante el embarazo, el cuerpo uterino aumenta sus dimen-
siones. El cuello se ablanda y se borra.
Después de uno o de varios partos, el cuello es más volumi-
Ubicación del útero en la pelvis
noso, su orificio externo es más abierto, desgarrado e irregular. El
Para ubicar el útero en la pelvis deben analizarse: la posición, cuerpo es más ancho y más aplanado.
la versión y la flexión: Después de la menopausia, el útero se atrofia.
Trastornos del desarrollo pueden ocasionar úteros dobles, bí-
– Posición: relaciona el útero con la pelvis ósea, de lo cual re- fidos o bicornes. En la ausencia congénita de la vagina, el útero
sulta que el órgano está situado aproximadamente en el cen- no se abre al exterior.
tro de la excavación pelviana. En estado de vacuidad, el útero
se halla por debajo del plano de la abertura superior de la
pelvis (perímetro de la abertura superior de la pelvis). Es un Configuración interna y constitución
órgano intrapélvico. anatómica
– Versión: relaciona los ejes longitudinales del útero y de la
pelvis, los que se cruzan a nivel del istmo. Esta relación deter- El interior del útero es una cavidad aplanada de adelante
mina que el cuerpo del útero se encuentre en la hemipelvis hacia atrás, que comunica abajo con la vagina por el orificio
anterior, mientras que el cuello uterino está en la hemipelvis externo, arriba y a los lados con las trompas uterinas: orificio
posterior. El eje del cuello forma con el eje longitudinal de la uterino de la trompa. La cavidad uterina es relativamente
vagina un ángulo abierto adelante y abajo, lo cual determina ancha a nivel del cuerpo, se estrecha a nivel del istmo y del
que el orificio externo del útero se oriente normalmente cuello, donde su superficie está marcada por estrías entre los
hacia la pared posterior de la vagina. pliegues palmeados, oblicuos hacia abajo y hacia la línea me-
– Flexión: establece la relación entre el eje longitudinal del dia, cuyo conjunto forma el “árbol de la vida” (fig. 127-6). Esta
cuerpo uterino y el eje longitudinal del cuello, los que se porción constituye el conducto del cuello del útero, muy
cruzan a nivel del istmo uterino, constituyendo un ángulo de estrecho, que los espermatozoides franquean fácilmente, pero
95° abierto hacia abajo y adelante, todo lo cual conforma la que parece constituir una barrera para la flora habitual de la
anteflexión fisiológica. vagina, ya que, en condiciones fisiológicas, la cavidad uterina
es estéril.
Tanto la posición como la versión se refieren a la relación
del útero con la cavidad pelviana. La flexión, por el contrario, El útero está formado por tres capas: mucosa (que tapiza la
establece una relación intrínseca del útero. cavidad uterina), muscular y serosa.
Peritoneo rectal Hoja posterior del lig. ancho del útero
Hoja anterior del lig. ancho del útero
Pared anterior del recto Porción supravaginal del cuello uterino
Porción posterior del fórnix vaginal Peritoneo vesical
Fondo de saco rectouterino Fondo de saco vesicouterino
Porción vaginal del cuello uterino Pared posterior de la vejiga urinaria
Porción anterior
del fórnix vaginal
Pared anterior de la vagina
Vagina
Pared posterior de la vagina
Fig. 127-4. Cuello uterino y extremidad superior de la vagina y sus relaciones con el peritoneo. La vagina se representa en rojo.
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Útero 1533
Útero en anteflexión, Útero en retroflexión
en decúbito dorsal
Ubicación más frecuente del Ubicación más frecuente del
útero en posición de pie Útero útero en posición de pie
Útero
Recto
Vejiga
Recto Vejiga
Útero
Ubicación más frecuente del útero en posición de pie
Vejiga
Recto
Útero en anteflexión
Fig. 127-5. Variaciones de la forma y de la posición del útero (según Netter).
¡A. Mucosa uterina o endometrio: no tiene el mismo tipo de el endometrio se distinguen dos capas, una funcional y otra
epitelio en todas partes. A nivel del cuerpo, el endometrio basal. La capa funcional es la que se disgrega en cada mens-
está consituido por glándulas tubulares simples, revestidas truación, a diferencia de la capa basal, que no experimen-
por un epitelio cilíndrico ciliado y rodeadas por estroma. En ta cambios funcionales. A nivel de la porción vaginal del
Fondo del útero
Cuerno uterino Cuerno uterino
izquierdo derecho
Cavidad uterina
Borde lateral de la Pared lateral del
cavidad uterina cuerpo uterino
Orificio interno del cuello uterino
Istmo del útero
Cuello del útero
Pliegues palmeados
Porción lateral del Porción lateral
fórnix vaginal del fórnix vaginal
Orificio externo del útero
Pared posterior
de la vagina
Fig. 127-6. Corte coronal del útero (nulípara). Se observa el segmento posterior del corte.
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1534 Sistema genital femenino
cuello el epitelio es pavimentoso estratificado. Aquí la SITUACIÓN GENERAL Y MEDIOS
mucosa contiene glándulas tubulares o en racimos, que DE FIJACIÓN
segregan un líquido favorable a la supervivencia del es-
permatozoide. La obliteración de esas glándulas a nivel Interpuesto entre el recto y la vejiga, el útero está frecuen-
del cuello crea pequeños quistes [huevos de Naboth]. La temente inclinado hacia adelante: anteversión (figs. 127-3 y
mucosa uterina sufre profundas modificaciones en el curso 127-7). Con el eje de la vagina forma un ángulo abierto hacia
del ciclo menstrual: adelante. Según la posición del cuerpo y la vacuidad o repleción
– Se exfolia y sangra en el momento de las menstruacio- vesical y rectal, el útero puede ser impulsado hacia atrás, hasta
nes. desviado a los costados. Tiene, pues, una movilidad normal entre
– Da inserción a la placenta durante el embarazo. Su estado posiciones extremas que no se pueden sobrepasar. Dispone de
puede apreciarse por estudios citológicos o biopsias. Sus una movilidad y de una fijeza relativas, aseguradas por diversos
modificaciones dependen de las secreciones endocrinas dispositivos anatómicos que constituyen los medios de fijación
del ovario. del útero:
B. Capa muscular o miometrio, músculo liso, grueso, formado
por tres capas concéntricas: – El peritoneo.
– Una capa externa con fibras longitudinales, dispuestas – Los ligamentos redondos y rectouterinos.
en herradura alrededor del fondo uterino, y fibras trans-
– La inserción vaginal.
versales, tendidas de un borde al otro del órgano, hasta
– El piso pelviano.
circulares.
– Una capa media, plexiforme, donde las fibras se entrecru-
zan en todos los sentidos y abundan las fibras en disposi- Peritoneo
ción circular. En su parte más profunda se ubican los vasos
sanguíneos y las fibras longitudinales. El peritoneo se adhiere al útero en el fondo de saco rec-
– Una capa interna, comparable a la capa superficial, con touterino, en la cara vesical y en la cara intestinal del cuer-
abundancia de fibras musculares longitudinales, en algu- po del útero, donde es prácticamente indecolable del músculo
nas partes oblicuas, y en los cuernos uterinos, circulares. uterino (figs. 127-8 y 127-9). Desciende más atrás (fondo de
Estas fibras musculares están considerablemente dis- saco rectouterino) que adelante (fondo de saco vesicouteri-
tendidas durante el embarazo, pero conservan todo su no). Si bien la cara posterior del istmo está peritonizada, su cara
poder contráctil, el que se ejerce en el momento del anterior es subperitoneal. Llegadas a los bordes laterales del úte-
parto para expulsar al feto. Este tejido es a menudo ro, las hojas anterior y posterior del peritoneo quedan separadas
asiento de formaciones tumorales benignas: los leio- una de la otra y se prolongan hasta las paredes laterales de la pel-
miomas uterinos. vis, formando a la derecha y a la izquierda el ligamento ancho
C. Serosa o perimetrio: está formada por el peritoneo que del útero. Esta formación peritoneal (con sus dos hojas) envuel-
tapiza solo una parte del órgano. Se estudia más adelante. ve a la trompa uterina, contiene los vasos del útero y está atra-
V. ilíaca externa
A. ilíaca externa Ovario
Infundíbulo de la trompa Fondo del útero
Lig. redondo del útero,
porción pelviana
Lig. redondo del útero, Fondo de saco vesicouterino
porción ilíaca
Vejiga urinaria
Pared abdominal
Peritoneo parietal anterior
M. recto del abdomen
Monte del pubis
Lig. redondo del útero, Lig. redondo del útero,
porción inguinal porción púbica
Fig. 127-7. Ligamento redondo del útero, cara anterior, lado derecho.
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Útero 1535
Peritoneo uterino posterior Fondo del útero
Cavidad uterina
Cara intestinal del útero
Peritoneo rectal Peritoneo uterino anterior
Porción posterior de fórnix vaginal Istmo del útero
[fondo de saco vaginal] Pared vesical
Labio posterior del cuello Fondo de saco
Fondo de saco rectouterino vesicouterino
Orificio externo del útero
Porción anterior del fórnix vaginal
[fondo de saco vaginal]
Tabique vesicouterino
Pared anterior de la vagina
Pared posterior de la vagina
Fig. 127-8. Corte sagital mediano del útero con su revestimiento peritoneal.
vesada en su base por los uréteres. Son, pues, elementos topo- monte del pubis, en el pubis y en el tejido conectivo de los labios
gráficos muy importantes de la pelvis menor que se estudiarán mayores.
más adelante (véase Ligamento ancho del útero, capítulo 128). Representa (junto con el ligamento propio del ovario) al ho-
El peritoneo cubre toda la superficie externa de la porción mólogo del gubernaculum testis, y su trayecto inguinal puede
supravaginal del útero, excepto los bordes laterales del órgano y estar acompañado por un divertículo peritoneal (conducto pe-
la cara anterior del cuello del útero (fig. 127-10). ritoneovaginal) denominado conducto de Nuck, asiento de la
hernia inguinal congénita en el sexo femenino.
Este ligamento fuerte está formado por una armazón fibro-
Ligamento redondo del útero conectiva y muscular lisa. Es bastante elástico; sin embargo,
El ligamento redondo amarra al útero con la pared abdo- al seguir al útero durante el embarazo, a menudo queda disten-
minal anterior (fig. 127-7). De cada lado, sale de la parte ante- dido después del parto. Está vascularizado por la arteria del li-
rior del cuerno uterino, por delante y por debajo de la trompa gamento redondo, originada de la arteria epigástrica inferior, y
uterina. Se dirige hacia adelante y lateral, levanta el peritoneo por las vénulas drenadas por las venas vecinas.
del ligamento ancho y forma el pliegue anterior. Cruza ense-
guida el estrecho superior de la pelvis y los vasos ilíacos externos
y, después de un trayecto corto en la fosa ilíaca, alcanza el anillo
Ligamento rectouterino [uterosacro]
profundo del conducto inguinal, donde cruza a la arteria epi- A la derecha, como a la izquierda, une el istmo uterino des-
gástrica inferior. Recorre este conducto y emerge por su anillo de la línea mediana posterior a la cara anterior del sacro (fig.
superficial para fijarse en el tejido adiposo y en la dermis del 127-11). Se dirige, pues, de adelante hacia atrás, pasando a los
Pliegue rectouterino
Lig. propio del ovario Fondo de saco rectouterino
indicado por la flecha
Trompa uterina
Fondo del útero
Lig. redondo del útero
Fondo de saco
vesicouterino
Cuello uterino
Vejiga urinaria
Vagina Recto
Fig. 127-9. Disposición del peritoneo pelviano femenino.
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1536 Sistema genital femenino
Útero
Vejiga urinaria Recto
Fondo de saco vesicouterino
Fondo de saco
rectouterino
Fascia intervesicovaginal
Tabique
rectovaginal
Vagina
Fig. 127-10. Fascias de coalescencia del peritoneo genital femenino.
lados del fondo de saco rectouterino, y luego sobre la cara rectouterino en dos pisos (fig. 127-12): uno superior, amplio,
lateral del recto. Está situado en el espacio pelvisubperitoneal, in- cubierto por el colon sigmoide, asas delgadas, omento y anexos;
terpuesto entre el piso pelviano y el peritoneo. Su borde supe- otro inferior, el rectouterino, normalmente vacío. La base del
rior levanta el peritoneo y forma una saliente muy marcada en ligamento rectouterino no es visible, se confunde lateralmente y
la parte inferior del fondo de saco rectouterino [de Douglas], adelante con la base del ligamento ancho [parametrio].
lo que lo estrecha. Abajo se prolonga con el tejido del ligamen- Están formados por una armazón conectivoelástica y por
to ancho. Su cara superior, oblicua abajo y lateral, se continúa fibras musculares. Contienen linfáticos, algunos vasos y, sobre
con la vertiente posterior del ligamento ancho, su cara inferior todo, el plexo hipogástrico inferior, lámina nerviosa espesa
se introduce entre el útero y el recto, por detrás de la porción cuyos ramos se distribuyen en los órganos de la pelvis menor.
posterior del fórnix vaginal, en el fondo de saco rectouteri- Los dos ligamentos rectouterinos poseen, pues, una viva sensi-
no. Los pliegues rectouterinos dividen, pues, el fondo de saco bilidad a la tracción.
V. cava inferior A. mesentérica inferior
Colon sigmoide
A. ilíaca común derecha
Vasos ováricos
Uréter
Vasos ilíacos externos
Recto
Fondo de saco rectouterino
Trompa uterina
Fondo del útero
Lig. redondo del útero
Vejiga urinaria A. umbilical (porción obliterada)
Uraco (lig. umbilical mediano) Ovario
Fondo de saco Mesometrio
vesicouterino
Fig. 127-11. Excavación pelviana femenina, vista anterosuperior.
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Útero 1537
Vasos ilíacos externos
Pliegues laterolumbares
Recto
Pared lateral de la pelvis
Pliegue rectouterino
Fosa pararrectal
Fondo de saco
rectouterino
Fig. 127-12. Esquema que representa, en un corte coronal, los niveles de la pared lateral del fondo de saco rectouterino.
Ligamentos uterolumbares pliegues peritoneales anteroposteriores, equivalentes anteriores
de los rectouterinos. Cuando existen, dividen el fondo de saco
Inconstantes, van desde el istmo del útero hasta la 5.ª vérte- vesicouterino en fosa paravesical y vesicouterina mediana.
bra lumbar, entre el ligamento rectouterino y el estrecho supe-
rior de la pelvis (fig. 127-12).
Inserciones vaginales
El útero se implanta en la porción superior de la pared an-
Ligamentos vesicouterinos terior de la vagina (figs. 127-8 y 127-13). De ello resulta que
Se observan traccionando el útero hacia arriba y atrás. Se tien- el eje uterino se encuentra casi en ángulo recto con el eje del
den entre el istmo uterino y la cara posterolateral de la vejiga, dos conducto vaginal. El istmo y el cuello uterino forman con el
Útero
Lig. redondo del útero Hoja anterior del lig. ancho del útero
Infundíbulo de la trompa uterina Ovario
Lig. suspensorio del
ovario izquierdo
Vasos ilíacos externos
H. ilíaco
A. y v. uterinas derechas
Fascia pelviana parietal Parametrio
Uréter izquierdo
Membrana obturatriz R. vaginal de la a. rectal media
M. obturador interno
Fascia superior e inferior del diafragma pélvico
M. elevador del ano
Isquion Fosa isquioanal
Membrana perineal
Pilar del clítoris
A. perineal
M. isquiocavernoso
Tejido adiposo perineal M. transverso profundo del periné
Capa membranosa A. del bulbo del vestíbulo
Fascia del periné M. bulboesponjoso
Vagina Bulbo del vestíbulo
Vestíbulo de la vagina Himen
Fig. 127-13. Corte coronal de la pelvis que pasa por la vagina, vista anterior (según Netter).
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1538 Sistema genital femenino
fórnix vaginal un conjunto sólidamente amarrado a las paredes pa uterina, con el ligamento redondo del útero, con los vasos ar-
pelvianas por un sistema transversal, constituido por tejido teriales y venosos uterinos (fig. 127-13). Abajo, en la separación
fibroelástico, formando parte del paracérvix, ubicado en la de las hojas peritoneales, lateral al istmo, se ubica la base del li-
base del ligamento ancho. La parte más inferior de estas fi- gamento ancho que circunscribe al parametrio. Este está atra-
bras transversales se denomina ligamento cardinal o cervical vesado por abajo, de atrás hacia adelante y de lateral a medial,
transverso [de Mackenrodt]. por el uréter (a 2 cm por fuera del istmo) y de lateral hacia me-
Los elementos vasculonerviosos refuerzan aquí las estruc- dial por la arteria uterina, que pasa por encima y delante del
turas conectivas y forman la lámina hipogástrica, que une el uréter. El tejido conectivo de la fascia pelviana, condensado alre-
conjunto cervicovaginal a la pared lateral de la pelvis y por un dedor de los vasos, recorrido por linfáticos y armado adentro por
sistema longitudinal, prolongando hacia abajo a los ligamentos la prolongación anterior del plexo hipogástrico inferior, ocupa el
rectouterinos, que corresponden a la fascia pelviana parietal, espacio pelvisubperitoneal, interpuesto entre el peritoneo, por
extendida sagitalmente desde el sacro hasta el pubis. arriba, y el piso pelviano con el diafragma pélvico, por abajo.
Piso pelviano Relaciones intravaginales
El cuello del útero se aplica, por intermedio de la vagina, El cuello del útero está circunscrito por las distintas porcio-
sobre una cincha muscular sólida y contráctil: el elevador del ano nes del fórnix de la vagina [fondo de saco vaginal]. Dirigido nor-
y los músculos del periné. El piso pelviano representa un ele- malmente hacia abajo y atrás, el orificio cervical externo está
mento principal, quizás el más importante de la estática uterina. en contacto con la pared posterior de la vagina (fig. 127-4).
Su debilidad después del parto favorece el descenso del útero a Por intermedio de las paredes vaginales, el cuello uterino
la vagina: en el prolapso uterino. corresponde:
– Adelante, al tabique vesicovaginal, atravesado lateralmente
RELACIONES por los uréteres.
– Atrás, al recto.
Se las divide en relaciones extravaginales (supravaginales) y – Lateralmente, a la parte más baja de los parametrios, en la
vaginales (intravaginales). base de los ligamentos anchos, recorrida por los vasos vagi-
nales y vesicales.
Relaciones extravaginales
Son esencialmente las relaciones del cuerpo y del istmo uteri- VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN
no. Se ha visto que el cuerpo dispone de una cubierta peritoneal
sobre sus caras vesical e intestinal, mientras que el istmo solo Arterias
está peritonizado atrás. Por último, los bordes laterales comunes
a las dos porciones se sitúan en la separación de las dos hojas Existe de cada lado una arteria principal, la arteria uterina,
que constituyen el ligamento ancho. y dos accesorias: la arteria ovárica, que participa muy poco de
la irrigación uterina a través de su anastomosis con la primera, y
Relaciones anteriores la arteria del ligamento redondo, que constituye una raíz vas-
cular de muy poca importancia para la irrigación uterina (figs.
– La porción peritonizada del cuerpo se relaciona con los 127-14 y 127-15).
órganos intraabdominales: asas delgadas o colon sigmoide,
que caen sobre ella y que es necesario reclinar hacia arriba
Arteria uterina
para ver el útero (véase fig. 127-3). Más abajo, la vejiga uri-
naria, llena o vacía, está separada del cuerpo por el fondo de Su origen se encuentra en el tronco de división anterior de
saco vesicouterino. la arteria ilíaca interna (fig. 127-16). Su trayecto la conduce
– La porción no peritonizada, el istmo, se relaciona con la primero en sentido oblicuo, hacia abajo y adelante, contra la pa-
cara posterior de la vejiga urinaria y su fondo, de las que está red pelviana. Se dirige en seguida transversalmente en dirección
separada por el tejido vesicouterino, favorable a las separacio- medial, en un trayecto que la conduce al borde lateral del útero,
nes anatómicas y quirúrgicas de ambos órganos. paralelo al cual, asciende. Termina a nivel del cuerno uterino, bi-
furcándose. Ese trayecto, primero rectilíneo, se vuelve flexuoso
Relaciones posteriores a lo largo del cuerpo uterino, lo que le permite seguir las modifi-
caciones del órgano durante el embarazo, en el curso del cual su
El útero está enteramente peritonizado, excepto la porción calibre duplica sus dimensiones.
vaginal, y se relaciona con la cara anterior del recto por interme- Sus relaciones hacen de la arteria uterina, en primer lugar
dio del fondo de saco rectouterino. Este está dividido por el un elemento parietal, situada entre la arteria umbilical arriba
borde superior de los ligamentos rectouterino, en una parte su- y la vaginal, abajo. Se encuentra por debajo del peritoneo y es
perior, ancha, abdominopelviana, ensanchada por detrás de los cruzada medialmente por el uréter, que luego se situará por de-
ligamentos anchos, y una parte estrecha profunda, retrouterina
bajo y detrás de la arteria. Su segmento transversal se ubica en
y vaginal. la base del ligamento ancho, marcado por un segundo cruce
con el uréter; la arteria está por encima del uréter, que es oblicuo
Relaciones laterales hacia abajo y medialmente. La arteria uterina describe un arco
El útero se relaciona aquí con el contenido del ligamento antes de su trayecto ascendente que queda a 1,5 cm por encima
ancho. El cuerpo del útero se relaciona por arriba con la trom- y lateral a la porción lateral del fórnix vaginal, del que está sepa-
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Útero 1539
Vasos ilíacos comunes
Plexo hipogástrico superior Comunicación sacra
N. hipogástrico izquierdo Uréter izquierdo
Promontorio
Recto
Plexo rectal medio
N. del uréter
Plexo hipogástrico inferior A. uterina
N. ureteral lateral
N. ureteral medial
Asa nerviosa preureteral
Plexo uterovaginal
Plexo vesical
Útero
Vejiga urinaria
Pubis
Fig. 127-14. Plexo hipogástrico inferior y sus ramos en la pelvis femenina, lado izquierdo (según Latarjet y Rochet).
rada por un plexo venoso y por las arterias vaginales. Ese cruce sinuoso, sigue el borde lateral del útero, entre las dos hojas del
es tal que la tracción hacia abajo separa al uréter de la pared pel- mesometrio del ligamento ancho, acompañada por venas sa-
viana. En el ligamento ancho, la arteria uterina está acompa- télites voluminosas. La arteria uterina está aquí más cerca de la
ñada por tejido de la fascia pelviana. Su trayecto ascendente, cara intestinal del útero que de la cara vesical.
R. tubárica de R. tubáricas de la a. uterina
la a. ovárica
R. para el fondo uterino
A. ovárica
A. del lig. redondo del útero
Anastomosis entre la
a. uterina y su terminación
A. uterina
Uréter
Fig. 127-15. Aporte de la arteria ovárica a la vascularización uterina, lado izquierdo, cara posterior (según Ezes).
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1540 Sistema genital femenino
R. ureteral Plexo vesical
R. vesicovaginales Vejiga urinaria
A. ilíaca externa
V. ilíaca externa
Ligamento de la a. umbilical N. vaginales
N. obturador
Vagina
A. obturatriz
A. uterina
A. umbilical
A. uterina A. vaginal
Plexo uterovaginal
Uréter R. vaginales
R. de división de
la a. ilíaca interna
V. ilíaca interna
Útero
V. uterina
Recto
N. hipogástrico Sacro
Peritoneo parietal R. helicina
laterorrectal
R. tubárica
Fig. 127-16. Vascularización e inervación del útero y de la parte superior de la vagina. Las venas vaginales y uterinas han sido
resecadas.
Ramas colaterales Ramas terminales
La arteria uterina, en su trayecto, proporciona: La arteria uterina llega entre 1 y 2 cm por debajo de la des-
embocadura de la trompa uterina y origina tres ramas terminales
– Ramas destinadas al peritoneo, que cursan adosadas a las (fig. 127-15):
hojas del ligamento ancho y se anastomosan con los arcos
tuboováricos. – Rama tubárica: se dirige lateralmente por el mesosálpinx,
– Ramas ureterales, que se originan en el cruce de la arteria en relación con el ligamento propio del ovario, describiendo
uterina con el uréter, al que penetran de inmediato. un trayecto hacia la trompa, para contribuir en la formación
– Ramas vesicales inferiores, numerosas y delgadas, que van de un arco marginal tubario. Sigue en dirección hacia el infun-
al fondo de la vejiga, siguiendo el tabique vesicovaginal. Estas díbulo, donde se anastomosa por inosculación con una rama
pueden irrigar la vagina o proceder de las arterias vaginales. de la arteria ovárica.
– Ramas vaginales, que nacen de la arteria uterina, mediales – Rama ovárica: se dirige hacia el hilio del ovario, donde se
a su cruce con el uréter, y se dividen en dos ramas destinadas anastomosa por inosculación con la arteria ovárica.
a la pared anterior y posterior de la vagina y de la porción va- – La continuación de la arteria uterina es la arteria del fon-
ginal del cuello uterino: son las arterias ácigos de la vagina. do uterino, voluminosa, que se expande por el cuerno del
– Ramas helicinas (helicoidales), que son ramas colaterales útero y por el fondo e irriga la parte medial de la trompa
para el cuerpo del útero. Las ramas primero se dividen en uterina.
una rama posterior y una rama anterior; de ambas, la más
voluminosa es la posterior. Las ramas destinadas al cuello Arteria ovárica
son más largas y pueden originarse distantes del borde la- Rama de la aorta abdominal, cuyo origen se ubica a nivel de
teral. Su forma sinuosa como un tirabuzón les da su nombre. la segunda vértebra lumbar, y desde allí se dirige hacia el ovario
Atraviesan de la superficie a la profundidad las paredes del por el ligamento suspensorio. En el mesoovario proporciona
útero, irrigándolo. ramas tubáricas y una arteria para el hilio del ovario y se anasto-
mosa con las ramas de la arteria uterina.
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Útero 1541
Arteria del ligamento redondo del útero – Plexo venoso vaginal: red venosa que se encuentra alrede-
Procedente de la arteria epigástrica inferior, penetra en el dor de las paredes de la vagina, con numerosas conexiones
ligamento y se divide en una arteriola que se dirige hacia el úte- con los plexos venosos vecinos.
ro, donde se anastomosa con ramas de la arteria uterina; es difícil – Venas ováricas: son las venas satélites de la arteria ovárica.
afirmar si el ligamento redondo está irrigado por esta arteria o Su diámetro puede llegar a duplicarse durante el embarazo, y
por la rama de la epigástrica. Da otra rama que se dirige hacia la lo mismo sucede con las venas uterinas.
terminación del ligamento redondo. – Venas del ligamento redondo: accesorias, terminan en la
vena epigástrica inferior, tributaria de la vena ilíaca externa, y
Anastomosis en venas tributarias de la uterina.
Se realizan en la pared del útero, con la arteria uterina opues-
Las arterias y venas uterinas se deben controlar de manera sis-
ta; con la arteria ovárica, sea en el hilio del ovario o en el mesosál-
temática en la extirpación quirúrgica del útero: histerectomía.
pinx: ramas tubáricas de la arteria ovárica [arteria tubaria exter-
na]; con la arteria del ligamento redondo, por una rama aislada, El uréter es una estructura que hay que tener presente en el cur-
originada en la proximidad de la terminación de la arteria uterina. so de la ligadura de las arterias y de las venas, por el peligro que
En las paredes del útero, las arterias forman redes entre las representa su relación de proximidad. Estas venas pueden trom-
diferentes capas musculares. A pesar de las anastomosis contra- bosarse después de una operación u originar flebitis pelvianas.
laterales, las partes anterior y mediana del útero son relativamen-
te exangües, lo que se aprovechaba para su sección en la línea Linfáticos
mediana en la operación cesárea: extracción quirúrgica del
feto vivo. Por sus complicaciones se reemplazó por una incisión De una red superficial subperitoneal y de una red profunda
transversal a nivel del istmo (segmento uterino inferior). mucosa y muscular se originan troncos linfáticos orientados
como las arterias en (figs. 127-17 a 127-19):
Venas – Una vía superior, ligamento propio del ovario y mesosál-
Originadas de las diferentes capas del útero, constituyen in- pinx, dirigida hacia los nodos ilíacos externos y comunes.
mediatamente plexos orientados en las siguientes vías de dre- – Una vía anterior o del ligamento redondo, poco importante.
naje: Siguen al ligamento redondo, recorren el conducto inguinal
y terminan en los nodos inguinales superficiales: grupo supe-
– Plexo venoso uterino: red venosa que se encuentra en romedial del muslo.
ambos parametrios y principalmente a nivel de la base del – Una vía inferior, la más rica, que drena los linfáticos del cuer-
ligamento ancho. Este plexo presenta abundantes comunica- po y, sobre todo, del cuello uterino. La mayoría de los troncos
ciones con el plexo venoso vaginal. linfáticos transcurren en sentido lateral, en el parametrio, si-
– Venas uterinas: drenan la sangre del plexo venoso uterino a guiendo a la arteria uterina, y alcanzan los nodos de la bifurca-
la vena ilíaca interna. ción de la arteria ilíaca común medialmente a la ilíaca externa.
Aorta abdominal
H. ilíaco Nodo del promontorio
H. sacro
Uréter
Trompa uterina
Nodos ilíacos internos
Ovario A. ilíaca interna
Nodo ilíaco externo intermedio
A. ilíaca externa Nodo sacro
M. piriforme
Nodos ilíacos externos
Vasos linfáticos del lig. redondo del útero A. pudenda interna
Útero M. obturador interno
Vasos linfáticos del cuello del útero
Cóccix
Vejiga urinaria M. elevador del ano
Vagina
Pubis
Fig. 127-17. Linfáticos del útero, lado derecho.
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1542 Sistema genital femenino
Vejiga urinaria
Útero
Vía linfática accesoria
Recto
A. ilíaca externa
Vía linfática principal
A. ilíaca común izquierda
Uréter izquierdo
Aorta abdominal
Fig. 127-18. Linfáticos del útero observados en posición operatoria (según Leveuf y Godard).
Algunos troncos siguen el ligamento rectouterino para llegar Nervios
a la región presacra.
Provienen del sistema nervioso autónomo (médula sacra
El sistema linfático uterino, que se ha estudiado de manera de S2 a S4) a través de los nervios esplácnicos de la pelvis. El
muy detallada en vista del tratamiento quirúrgico de los cánce- útero también recibe ramos del plexo uterovaginal originado
res del útero, ocupa una amplia superficie extendida a lo largo de del plexo hipogástrico inferior. Llegan al órgano por el liga-
la pared lateral de la pelvis, llenando el ligamento ancho, desbor- mento rectouterino y están situados en el parametrio, mediales
dando sobre el estrecho superior a lo largo de los vasos ilíacos a los vasos (fig. 127-14). Se distinguen (Latarjet y Rochet): un
comunes, hasta la región preaórtica adonde llegan los linfáticos grupo principal, lateral y posterior, y un grupo secundario, lateral
presacros. Estas nociones sirven de base a la linfadenectomía y anterior. Algunos filetes llegan al útero siguiendo los vasos del
asociada con las histerectomías por cáncer. mesosálpinx y del ligamento propio del ovario.
Uréter
Nodos ilíacos
comunes
Nodo ilíaco interno
Fondo del útero Hoja posterior del
lig. ancho del útero
Vaso linfático posterior
A. uterina
Vaso linfático anterior
R. vaginales
Vejiga urinaria
Uréter
Fig. 127-19. Arteria uterina y uréter izquierdo (según Perlemuter).
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Útero 1543
EN EL SER VIVO – Por exploración instrumental de la cavidad uterina: histe-
rometría, legrado explorador.
– Por inyección de sustancia de contraste yodada en la cavi-
Anatomía funcional dad uterina, a través de la vagina y el cuello del útero: his-
Es muy diferente fuera del embarazo y durante este: terosalpingografía. Permite ver la forma de esta cavidad,
así como la permeabilidad de los orificios uterinos de las
– Fuera del embarazo y durante el período de actividad exo- trompas y sus orificios abdominales, comunicándose con la
crina de los ovarios, el útero es el asiento de modificaciones cavidad peritoneal (fig. 127-20).
que se producen en el curso del ciclo menstrual: la mucosa – Por ecografía, con abordaje desde la pared del abdomen o a
parece prepararse para la anidación eventual de un óvulo. través de la pared de la vagina: ecografía uterina transva-
Después se exfolia, terminando en la hemorragia del flujo ginal (fig. 127-21).
menstrual, con la cual comienza un nuevo ciclo.
– Durante el embarazo, la hipertrofia del útero no se debe
solo al desarrollo del feto y de la placenta. Las paredes se tor- RESTOS EMBRIONARIOS ANEXOS
nan más espesas, mientras que el cuello se ablanda, la vascu- AL APARATO UTEROOVÁRICO
larización se hace considerable, pero todo vuelve a su estado
habitual después del parto. Se trata aquí de tres formaciones rudimentarias que se descu-
bren a veces en el examen del aparato uteroovárico:
Exploración in vivo A. Epoóforo [cuerpo de Rosenmüller]: está situado en el es-
El estado del útero puede ser apreciado: pesor del mesosálpinx y se presenta como un conjunto de
conductillos que se originan en la vecindad del hilio del ova-
– Por el examen directo del cuello a través de la vagina, con rio y se dirigen hacia la trompa uterina, donde terminan en
ayuda de un espéculo que separa sus paredes. Se pueden, así, un conducto común, paralelo a la trompa (véase fig. 126-2).
hacer estudios citológicos o biopsias a nivel del cuello uterino. Representa la porción genital del conducto mesonéfrico [de
– Por la palpación bimanual: el tacto vaginal, con el dedo Wolff ].
índice y el medio reunidos, percibe el cuello, y la mano ab- B. Paraóforo [paraovario]: está situado en el mesosálpinx,
dominal busca el fondo uterino. Se puede así determinar la medialmente al epoóforo, en forma de pequeños granos
posición del órgano, su volumen, su movilidad, el estado de amarillentos. Representa la parte urinaria, inferior, del con-
los parametrios. El tacto rectal puede reemplazar el tacto va- ducto mesonéfrico, que por lo general corresponde a una
ginal en las personas que no han tenido relaciones sexuales. porción no utilizada de este conducto.
C. Apéndice vesicular [hidátide pediculada de Morgagni]: es
una pequeña vesícula suspendida en la parte lateral del me-
sosálpinx o de las fimbrias del infundíbulo tubario.
Fig. 127-20. Histerosalpingografía, vista panorámica, pro-
yección anteroposterior. Se observan la cavidad uterina y
las trompas uterinas rellenas por la aplicación de sustancia
yodada a través del cuello del útero. Se visualiza el pasaje del
material radiopaco a la cavidad peritoneal, lo que eviden-
cia la permeabilidad de las trompas uterinas (se trata de un Fig. 127-21. Ecografía ginecológica transvaginal. El útero se
tiempo posterior del estudio de la fig. 126-4). encuentra seccionado en un plano sagital.
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128 Ligamento ancho del útero
En el curso de los capítulos precedentes se han hecho nu- hacia atrás, en continuidad con el peritoneo parietal lateral de
merosas referencias a esta formación peritoneal, bilateral, que la pelvis menor. La parte superior del borde lateral se encuen-
conecta el útero y los anexos con las paredes de la pelvis menor. tra sobreelevada, por atrás, por el ligamento suspensorio del
Merece una descripción particular. ovario y por adelante, por el ligamento redondo del útero.
Entre ambos ligamentos, y medialmente al relieve de los vasos
ilíacos externos, se ubica el triángulo parietal lateral de la
Descripción pelvis.
Cada ligamento ancho se presenta como una lámina cua-
drilátera, formada por dos hojas de peritoneo y el tejido conec- Borde superior del ligamento ancho
tivo entre ellas, dispuesta en dirección transversal, lateralmente Es la zona de los pliegues: el mesosálpinx, el mesoova-
al útero. Se encuentra orientado como el útero: de arriba hacia rio y el pliegue anterior, que se encuentran por encima del
abajo y de adelante hacia atrás, y es móvil solidariamente con él mesometrio. Este borde superior es irregular, debido a que el
(figs. 128-1 y 128-2). Se describen tres bordes: medial, lateral y peritoneo está levantado por los tres cordones que constituyen
superior; dos vertientes: anterior y posterior, y una base.
estos tres pliegues:
Borde medial – El pliegue superior: mesosálpinx, levantado por la trompa
Corresponde al borde derecho o al izquierdo del útero, uterina, forma el meso de la trompa.
donde las hojas anterior y posterior del peritoneo que cubren – El pliegue posterior: mesoovario, tendido por el ligamen-
el útero abandonan el órgano. La continuación lateral de este to propio del ovario. Este pliegue se extiende hasta cubrir
borde del ligamento ancho ubicado junto al útero constituye el el borde mesoovárico del ovario y llegar hasta la [línea de
mesometrio. El tejido conectivo adyacente al borde lateral del Farre-Waldeyer], línea de fijación que rodea al hilio del ovario.
útero se denomina parametrio. Más allá de este borde mesoovárico, el ovario está despro-
visto de peritoneo y su túnica albugínea se encuentra en
Borde lateral relación directa con la cavidad peritoneal.
Las dos hojas del ligamento ancho, lateralmente, al ponerse – El pliegue anterior, levantado por el ligamento redondo del
en contacto con la pared pelviana, se reflejan hacia adelante y útero.
Lig. propio del ovario Ovario levantado por una erina
Cuerpo del útero revestido Fimbria ovárica
de peritoneo
Trompa uterina Infundíbulo de
la trompa uterina
Infundíbulo de
la trompa uterina
Vasos ováricos
Apéndice vesicular
Trompa uterina
Lig. ancho del útero
Apéndice vesicular
Vasos ováricos Lig. redondo del útero izquierdo
Lig. redondo del útero derecho Mesoovario
Vasos uterinos Mesosálpinx
Vagina Mesometrio
Orificio externo del útero Hoja posterior del
lig. ancho del útero
Fig. 128-1. El útero y sus anexos, vistos por su cara anterior. Por transparencia se observan, debajo del peritoneo, venas tribu-
tarias de las venas uterinas y ováricas.
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Ligamento ancho del útero 1545
Trompa uterina
Folículo ovárico
vesicular
Mesosálpinx
Ovario
Mesoovario
Pliegue anterior
Lig. redondo del útero
Mesometrio
Hoja anterior del lig. ancho del útero
Hoja posterior del
lig. ancho del útero
V. uterinas
Uréter A. uterina
Tejido adiposo
de la pelvis
Fig. 128-2. Corte sagital del ligamento ancho del útero, lado derecho. Segmento medial del corte.
Estos tres pliegues o alerones están reunidos medialmente a Mientras que la parte superior del ligamento ancho del
nivel del cuerno del útero y divergen en sentido lateral, hacia la útero es delgada y permite observar su contenido por transpa-
pared lateral de la pelvis. rencia (zona de los pliegues), en la base del ligamento ancho
(parametrio y paracérvix) es imposible observar por transparen-
Vertiente anteroinferior cia los elementos importantes que contiene debido a su grosor.
A partir del ligamento redondo del útero y hacia abajo,
la hoja anterior del ligamento ancho desciende ligeramente Contenido
oblicua hacia atrás antes de ascender sobre la vejiga urinaria.
Describe así un canal que prolonga lateralmente al fondo de Entre las dos hojas del ligamento ancho del útero se inter-
saco vesicouterino y lo comunica con la fosa paravesical. ponen numerosos órganos y se distinguen: la parte superior y la
parte inferior.
Vertiente posterosuperior
Esta vertiente está inclinada en sentido lateral por la deten- Parte superior
ción del peritoneo a nivel del hilio del ovario, borde mesoo- Se encuentran en sus respectivos pliegues: la trompa uteri-
várico. Desde el mesoovario, se hunde profundamente en la na, el ligamento redondo y el ligamento propio del ovario,
pelvis donde constituye la pared lateral y anterior del fondo de así como las arterias, las venas y los nervios que acompañan a
saco rectouterino, cuya profundidad aumenta de manera pro- estas formaciones. En el mesosálpinx, en el pliegue superior,
gresiva de lateral a medial. están las vías anastomóticas entre la arteria uterina y la arteria
ovárica. Esta última penetra en el ligamento ancho, arriba y la-
Base teral, en la vecindad del infundíbulo tubario, junto con el liga-
La base del ligamento ancho es ancha. Las dos hojas se sepa- mento suspensorio del ovario. En el mesoovario se hallan los
ran y determinan un espacio limitado medialmente por el borde vasos que se anatomosan para la irrigación del ovario. Asimismo
lateral de la parte inferior del cuerpo del útero, el istmo del útero, la se ha visto que el ligamento ancho puede contener vestigios de
porción supravaginal del cuello uterino y el fórnix [fondo de saco] formaciones embrionarias.
vaginal; lateralmente, por la pared pelviana; adelante, por la
cara posterior del fondo vesical; abajo, por el piso pelviano con el Parte inferior
músculo elevador del ano y la fascia superior del diafragma pélvico. En el parametrio y el paracérvix, por debajo de la base del
Este espacio forma parte del espacio pelvisubperitoneal o ligamento ancho, hay numerosos vasos arteriales y venosos que
pelvirrectal superior, interpuesto entre el peritoneo y la fascia de forman el hilio principal del útero, de la vagina y del fondo ve-
la pelvis. Está dividido en dos zonas: una superior, adyacente al sical. También se identifican elementos linfáticos, nervios, tejido
cuerpo uterino, el parametrio, y otra inferior, relacionada con conectivo (ligamento cardinal) y el uréter, que atraviesa al para-
el cuello uterino y el fórnix vaginal: el paracérvix. Contiene va- metrio de forma oblicua. En el mesometrio se encuentran los
sos, nervios y el uréter en un tejido musculofibroso. vasos uterinos, de dirección paralela al borde lateral del útero.
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1546 Sistema genital femenino
Vasos te, se dirige de forma oblicua hacia adelante, medial y abajo. En
Están representados por la arteria uterina, transversal, con su cruce del parametrio se encuentran sus relaciones con la
sus ramas vaginales y algunas ramas vesicales. La arteria vagi- arteria uterina (el uréter cruza por abajo) y las venas (preurete-
nal, situada más abajo, oblicua hacia abajo y medialmente. Las rales y retroureterales).
venas satélites de esas arterias, que son voluminosas, plexifor-
mes y constituyen las corrientes venosas del fondo de la pelvis El parametrio concentra la atención de los cirujanos que
(Gregoire), dispuestas en un plano prearterial poco importante practican histerectomías simples o ampliadas, y por su relación
(preureteral), y un plano retroarterial mucho más desarrollado con el cáncer de cuello uterino, que puede comprometer al uré-
(retroureteral). ter en su expansión.
Las dificultades originadas por la presencia del uréter, la ne-
Linfáticos cesidad de una hemostasia rigurosa, la profundidad de la región,
son otros de los tantos obstáculos que debe vencer el cirujano
Proceden del cuello y del istmo uterino, de la vagina y del
al abordar esta zona.
fondo de la vejiga. Siguen a los vasos sanguíneos y forman parte
del contenido del parametrio.
Relaciones
Nervios
Los dos ligamentos anchos entre los cuales se interpone el
Son mediales e interiores, densos, con dirección posteroante-
útero separan la parte posterior, rectal, de la pelvis, de la parte
rior a partir del plexo hipogástrico inferior.
anterior, vesical. El ligamento ancho está situado debajo de las
asas delgadas y del colon sigmoide.
Tejido conectivo del parametrio y el paracérvix La inserción superolateral está muy próxima al colon des-
El tejido conectivo del parametrio es una emanación de la fas- cendente y a la raíz secundaria del mesocolon sigmoide, a la
cia pelviana parietal o fascia endopélvica [vaina hipogástrica]. izquierda; está muy cercana al apéndice vermiforme a la dere-
Se designa con este término una hoja conectiva que acompaña a cha. Se relaciona, lateralmente y encima del estrecho superior
los vasos nacidos de la arteria ilíaca interna, desde la pared lateral de la pelvis, con los vasos ilíacos comunes y externos. Los li-
de la pelvis hacia los órganos medianos. Este tejido conectivo se gamentos anchos están delante del fondo de saco rectoute-
distribuye en abanico a lo largo del recto, del útero, de la vejiga y rino y detrás de la vejiga, sobre la cual se aplican, cuando el
de la vagina, y contiene además fibras musculares lisas. En el pa- útero está en anteversión. Por abajo, se apoyan sobre el piso
racérvix está condensado alrededor de los vasos y su densidad pelviano.
máxima se encuentra a los lados del istmo uterino y del fórnix va- El tacto vaginal, a través de la porción lateral del fórnix vagi-
ginal, formando el ligamento cardinal [de Mackenrodt]. nal, y el tacto rectal permiten explorar el parametrio.
El ligamento ancho solidariza, en un conjunto topográfi-
Uréter camente único, los anexos (trompas uterinas y ovario) con el
Al comienzo el uréter está cubierto por la hoja posterior útero, a los cuales asegura una fijeza relativa, por lo menos en
del ligamento ancho, a la que aborda desde atrás y lateralmen- relación con las paredes pelvianas laterales.
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Vagina 129
Es un órgano musculomembranoso que va desde el útero je del feto en caso de un parto. Su pared posterior es de mayor
hasta la vulva. longitud que la pared anterior.
Su luz, una hendidura en reposo, es más ancha luego de va-
rios partos. En el momento del parto se amplía según las dimen-
GENERALIDADES siones de la cabeza del feto y permite la introducción, a veces
necesaria, de la mano, y hasta del antebrazo, del obstetra.
La vagina es un órgano impar y mediano, situado en la cavi-
dad pelviana arriba y en el periné abajo. A este último lo atraviesa La vagina se mantiene en su lugar por su continuidad con el
de arriba hacia abajo y de atrás hacia adelante para abrirse hacia útero, por sus inserciones conectivovasculares con las paredes
el exterior en la región urogenital (fig. 129-1). de la pelvis, por sus conexiones con las formaciones fibrosas y
Su dirección es oblicua hacia abajo y adelante. musculares del periné, sobre las cuales se aplica durante la po-
Cuando está vacía, la forma de la vagina es la de un cilindro sición de pie. Puede deslizarse con el recto, la vejiga, el útero:
aplanado de adelante hacia atrás; sus paredes están en contacto, prolapsos vaginales.
salvo en la parte superior, donde el cuello del útero las separa. Alteraciones del desarrollo. La vagina puede faltar: au-
Alrededor del cuello uterino se forma un canal circular que se sencia congénita de la vagina. Se la puede encontrar dividida en
denomina fórnix [fondo de saco] vaginal con sus porciones dos cavidades distintas por un tabique mediano, en este caso,
anterior, posterior y laterales. cada cavidad corresponde a un semiútero. El himen puede no
Por abajo, a nivel de la vulva, la vagina se aplana en sentido estar perforado, lo que produce en la pubertad la acumulación
transversal, abriéndose al exterior por una hendidura elíptica, del flujo menstrual en la vagina (hematocolpos) y, si esta no es
cuyo eje mayor es anteroposterior. evacuada por el médico, en la cavidad uterina (hematómetra).
Su longitud varía con la edad. En la adultez mide 8 cm, térmi- Pueden existir comunicaciones anormales congénitas de la
no medio, pero sus paredes extensibles pueden permitir el pasa- vagina con la vejiga o con el recto: anovaginal o vaginovulvar.
V. dorsal profunda del clítoris Plexo venoso intermedio entre el clítoris y el bulbo
Espacio retropúbico M. esfínter externo de la uretra
Vejiga Cuello de la vejiga
Lig. suspensorio del clítoris Parte interna de la pared vesical
Sínfisis del pubis Vejiga
M. esfínter externo de la uretra
Paredes anterior y posterior
de la vagina con sus venas
Prepucio del clítoris M. esfínter externo del ano
Cuerpo cavernoso
Clítoris Periné
M. bulboesponjoso M. esfínter externo del ano
Vestíbulo de la vagina Uretra
Orificio externo de la uretra Pliegue himenal
Labio menor Orificio vaginal
Labio mayor Pared anterior de la vagina
Fig. 129-1. Corte sagital mediano de una pelvis femenina.
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1548 Sistema genital femenino
También se describe el conducto deferente vestigial [conducto Fórnix vaginal [fondo de saco o domo vaginal]
de Gartner], vestigio del conducto mesonéfrico. Es un pequeño Para su estudio se lo divide en cuatro porciones que se conti-
conducto que comienza en el paraóforo, bordea el útero y luego núan sin transición (fig. 129-2):
la pared anterolateral de la vagina, para abrirse en las proximida-
des del himen. A. Porción anterior: constituida por el encuentro de la pared
vaginal anterior y la cara anterior del cuello del útero, tiene
forma de canal transversal poco profundo. Su pared poste-
CONFIGURACIÓN INTERNA rior está compuesta por el labio anterior del cuello, poco
Puede explorarse a través del orificio vaginal. extenso cuando no hubo partos y ensanchado, a menudo
hipertrofiado, luego de varios de ellos. La pared anterior,
formada por la pared vaginal, está adosada a la vejiga y co-
Extremidad inferior rresponde a la parte superior del tabique vesicovaginal; pre-
senta un pliegue transversal de convexidad anterior hacia cu-
Se abre en la vulva por el orificio vaginal, que puede verse
yos extremos terminan las ramas divergentes de la columna
más o menos reducido por la presencia del himen: este es un
rugosa anterior de la vagina. Así se delimita un triángulo de
pliegue cutáneo de forma elíptica, con un pliegue mucoso que
base superior y vértice inferior, el triángulo de Pawlick. La
sostiene los restos del himen cuando este ha sido desgarrado. A
profundidad de la porción anterior del fondo de saco vaginal
este nivel se encuentra la parte más estrecha y menos dilatable
y su forma dependen del cuello uterino.
de la vagina. El pliegue mucoso mencionado disimula el anillo
B. Porción posterior: está compuesta por la reflexión de atrás
muscular vulvovaginal, constrictor, cuya contracción puede ha-
hacia adelante de la pared de la vagina a este nivel, la que va
cer el coito doloroso y hasta imposible: vaginismo inferior. a fijarse en la pared posterior del cuello del útero. Está directa-
mente relacionada con el fondo de saco rectouterino. Más
Interior de la vagina ancha y más profunda que la porción precedente, forma un
canal de eje mayor cóncavo hacia adelante. Sus dimensiones
Está tapizado por una mucosa marcada por pliegues transver- verticales son mayores cuando no hubo partos que después
sales, levantada en la línea mediana de su pared anterior por de ellos. La pared anterior está constituida por la cara poste-
una cresta longitudinal cuya extremidad anterior constituye, rior de la porción vaginal del cuello uterino. Luego de varios
antes del meato urinario, la carina uretral de la vagina [tu- partos, el labio posterior del cuello es menos saliente que
bérculo vaginal]. Más arriba, esta cresta se bifurca para delimitar, el anterior. La pared posterior formada únicamente por la
con un pliegue transversal situado debajo del cuello uterino, el pared vaginal, blanda y depresible, se expone con facilidad
triángulo de Pawlick. al examen. Es lisa, regular, sin detalles anatómicos marca-
dos. Ciertas modificaciones de aspecto tienen importancia
en la clínica: cuando es convexo y se presenta edematoso, o
Extremidad superior el fondo de saco rectouterino está borrado (colección en el
Contiene el cuello uterino. La pared y la mucosa vaginal se Douglas), o bien retraído, como en ciertos procesos neoplási-
reflejan sobre sí mismas a nivel del fórnix vaginal. cos, o con pequeñas salientes violáceas (endometriosis).
Peritoneo rectal Hoja posterior del lig. ancho del útero
Hoja anterior del lig. ancho del útero
Pared anterior del recto Porción supravaginal del cuello uterino
Porción posterior del fórnix vaginal Peritoneo vesical
Fondo de saco rectouterino Fondo de saco vesicouterino
Porción vaginal del cuello uterino Pared posterior de la vejiga urinaria
Porción anterior
del fórnix vaginal
Pared anterior de la vagina
Vagina
Pared posterior de la vagina
Fig. 129-2. Cuello uterino y extremidad superior de la vagina y sus relaciones con el peritoneo. La vagina se representa en rojo.
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Vagina 1549
C. Porciones laterales: a la derecha y a la izquierda unen las Relaciones posteriores
porciones anterior y posterior del fórnix vaginal. Su profundi-
dad aumenta de adelante hacia atrás. Las constituye la unión Se distinguen:
de las paredes vaginales laterales con las caras laterales de
la porción vaginal del cuello uterino. La pared medial está – Un segmento superior: pelviano. Este se relaciona con el
formada por el cuello cuando no hubo partos. Después de recto, primero por intermedio del fondo de saco rectoute-
los partos, el cuello es menos alto en las caras laterales. Las rino, que se puede drenar por abertura de la porción pos-
paredes laterales, así como el fondo, no presentan detalles terior del fórnix vaginal: colpostomía. Luego, a través de una
anatómicos particulares. Pueden estar borrados, rechazados delgada hoja conectiva, por el tabique rectovaginal, plano
o modificados por lesiones patológicas. de separación conectivo entre estos dos órganos.
– Un segmento medio: situado en contacto con el músculo
elevador del ano, adherente a la vagina: es el fascículo pubo-
CONSTITUCIÓN ANATÓMICA vaginal, de 1 cm de ancho (por lo menos).
– Un segmento inferior: aquí el recto se separa de la vagina,
La vagina está rodeada lateralmente por una túnica conec- con la cual forma un triángulo rectovaginal ocupado por teji-
tiva que se confunde con el tejido de las regiones vecinas. Tiene do adiposo, músculos del periné y una estructura resistente y
dos capas: externa, muscular, e interna, mucosa. fibromuscular: el cuerpo perineal.
Capa muscular Relaciones laterales
Es muscular lisa. Las fibras están dispuestas en una lámina Se vuelven a encontrar en ellas los segmentos precedentes
externa, longitudinal, que prolonga hacia abajo el músculo liso (fig. 129-3):
superficial del útero y envía fibras hacia los labios menores de la
vulva, el periné y las ramas isquiopúbicas, y una lámina interna, – Un segmento superior: pelviano, correspondiente al para-
cuyas fibras más bajas forman el esfínter liso de la vagina. Hacia metrio, que contiene las principales raíces vasculonerviosas
arriba estas fibras anulares son unas oblicuas y entrecruzadas, de la vagina.
otras, al igual que las superficiales, se continúan entremezcladas – Un segmento medio: músculo elevador del ano.
con las fibras musculares del cuello del útero. – Un segmento inferior: perineal, relacionado con los múscu-
los transversos profundos y las formaciones eréctiles del clítoris.
Capa mucosa
Dispone de un revestimiento epitelial, pavimentoso estratifi- VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN
cado, que se aplica sobre un corion elástico. La mucosa es muy
adherente a la capa muscular. Es espesa, con muy pocos elemen-
tos glandulares. Se continúa arriba con la mucosa uterina a nivel Arterias
del orificio externo del cuello, y abajo, con la mucosa vulvar. Su Provienen de la arteria vaginal, rama de la ilíaca interna,
aspecto macroscópico y microscópico varía en el curso del ciclo de la arteria uterina por las ramas vaginales y de la arteria rectal
menstrual. media, que da algunas ramas para la pared posterior (fig. 129-4).
Las raíces arteriales son bilaterales, oblicuas hacia abajo y me-
dialmente, y están anastomosadas entre sí en el plano mediano.
RELACIONES
Separada de los órganos vecinos por un ambiente de tejido Venas
conectivo perivaginal, la vagina tiene relaciones anteriores, pos-
teriores y laterales. Son satélites de las arterias, voluminosas y comunicadas entre
sí. Son tributarias de la vena ilíaca interna. Su trayecto es úni-
camente pelviano.
Relaciones anteriores
Desde arriba hacia abajo, la vagina se relaciona con el fon- Linfáticos
do de la vejiga: el trígono vesical, del que está separada por el
tabique vesicovaginal (véase fig. 128-1). Es un plano conectivo Son drenados por: eferentes superiores, con destino ilíaco
delgado, reforzado por la fascia subvesical [de Halban], tendi- externo; medios, que van a los nodos ilíacos internos y sacros;
da entre los bordes mediales de cada músculo elevador del ano. inferiores perineales, que terminan en los nodos inguinales.
Esta fascia llena el espacio intermuscular retropúbico entre las
fibras mediales del músculo elevador del ano, denominado
hiato urogenital. En su parte superior, el espacio vesicovaginal
Nervios
está atravesado oblicuamente por los uréteres, que convergen Provienen del sistema vegetativo parasimpático (médula sa-
hacia el fondo de la vejiga. Más abajo, la vagina se relaciona con cra, S2 a S4), y llegan a la vagina a través de los nervios esplác-
el cuello vesical y luego con la uretra, rodeada por su esfínter nicos de la pelvis. La vagina también recibe ramos simpáticos
externo, estriado, de la que está separada por el tabique ure- provenientes del plexo uterovaginal, originado a partir del plexo
trovaginal. hipogástrico inferior.
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1550 Sistema genital femenino
Uréter
Fosa acetabular
Fórnix vaginal
Cuello del útero M. obturador interno
M. elevador del ano
Plexo venoso uterino
Pared posterior de la vagina M. obturador externo
Membrana perineal
Carúncula himenal M. transverso profundo del periné
Bulbo del vestíbulo Rama del isquion
Pilar del clítoris
Vestíbulo de la vagina Membrana perineal
Labio menor Fascia del periné
Labio mayor
M. grácil
Ano
Fig. 129-3. Corte coronal de la pelvis que pasa por el eje del útero y de la vagina.
EN EL SER VIVO do uno disminuye los otros pueden compensarlo. Cuando ello
no ocurre, se determinan perturbaciones en la estática genital.
Anatomía funcional Medios de fijación
Una compleja unidad funcional contribuye a mantener los Aparato de sostén o de apoyo
órganos genitales en su posición normal: Existe un diafragma pélvico, formado por los músculos ele-
vador del ano y coccígeo, y los elementos profundos del periné
– Tono uterino. que se encuentran por debajo del hiato urogenital, como la
– Presión abdominal. membrana perineal.
– Los medios de fijación que se dividen en medios de sostén y me- A este aparato de sostén o de apoyo contribuyen los múscu-
dios de suspensión. No existe entre ellos prevalencia, pero cuan- los del periné: transverso superficial, isquiocavernoso, bulboes-
Útero
A. uterina
A. vaginal
Vagina
M. obturador interno
M. elevador del ano
A. rectal media
Vestíbulo de la vagina
Fig. 129-4. Vascularización arterial de la vagina (según Descomps).
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Vagina 1551
ponjoso, esfínter uretrovaginal, compresor de la uretra y esfínter pelvianas. Se sistematizan las hojas anteroposteriores (sacropú-
externo del ano. La mayoría de estos músculos tienen una inser- bicas), solidarias en su parte inferior con el plano de los elevado-
ción común en el cuerpo perineal (centro del periné), dispues- res y de la fascia superior del diafragma pélvico, y las fascias
to en forma de cuña con base inferior, cuyo vértice se insinúa transversales que separan el aparato uterovaginal del recto por
entre la vagina y el recto, a los que presta en su parte inferior un atrás y de la vejiga por adelante (Soutoul). Esta disposición fibro-
punto de apoyo. La base de la cuña constituye el periné toco- sa permite distinguir tres celdas: rectal, genital y vesical.
ginecológico y se extiende desde la comisura posterior de los Atrás, la fascia presacra limita un espacio presacro con teji-
labios mayores hasta el ano (Calatroni y Ruiz). do conectivo laxo que permite su decolamiento del plano óseo
Durante los esfuerzos, al contraerse los músculos de la pared del sacro. Adelante, el plano de la fascia umbilical prevesical
abdominal, se contraen los músculos que forman el diafragma está separado de la sínfisis del pubis de la pared abdominal an-
pélvico y los perineales, estrechando el hiato urogenital, y tien- terior por el espacio retropúbico. Lateralmente, hacia las pa-
den a impedir la salida o prolapso de los órganos urogenitales a redes de la pelvis, el tejido conectivo se organiza para formar la
través de él. fascia pelviana parietal, que se aplica a las fascias musculares
y las refuerza.
Aparato de suspensión
Se refiere sobre todo a la porción cervicovaginal y está consti- Disposición anteroposterior
tuido por los engrosamientos del tejido conectivo subperitoneal:
Los ligamentos sacrouterinos se extienden desde la cara
– Adelante, hacia la vejiga y el pubis. anterior del sacro, a nivel de los forámenes sacros anteriores,
– Hacia atrás, por los ligamentos rectouterinos. su espesor disminuye en las caras laterales de la celda vesical.
– Lateralmente, se prolongan hacia la pared de la pelvis por el En la constitución de estas hojas posteriores se observa, de
paracérvix. lateral a medial (Soutoul):
La disposición de este tejido mantiene en posición el cuello 1. Un plano nervioso hipogástrico extendido desde la por-
uterino y asegura la oblicuidad de la vagina. El tejido conectivo ción pararrectal hasta la parauterina.
subperitoneal y las fascias pelvianas viscerales deben estar ínte- 2. Un plano vascular, sobre todo arterial, en un tejido fibroadi-
gros para el mantenimiento de la estática de la vejiga, la vagina poso laxo.
y el recto. 3. Un plano muscular, constituido por fibras de músculo liso
diseminadas en la parte anterior y superior del pliegue rec-
touterino. En conjunto, presenta una forma triangular con
Exploración base uterina y en el fondo de saco vaginal, y un vértice adel-
La exploración se realiza a través del orificio vaginal. Se rea- gazado hacia la cara lateral del recto sin llegar al sacro.
liza por examen directo (colposcopia) o por tacto vaginal. La 4. Un plano conectivo denso en el que se aplica el peritoneo.
visualización directa utiliza el espéculo, que separa las paredes Entre los dos últimos planos existen algunas venas gruesas.
vaginales y permite explorarlas, así como al fórnix vaginal y al
cuello uterino. El tono muscular de la vagina y de los músculos Sentido transversal
que la rodean puede apreciarse en el curso de esfuerzos pedidos
al paciente, lo que permite medir la resistencia de las paredes De adelante hacia atrás se encuentra:
vesicovaginales y rectovaginales.
1. La fascia umbilical prevesical: el tejido conectivo se dispo-
ne por delante y a los lados de la vejiga, hasta los ligamentos
TEJIDO PÉLVICO de las arterias umbilicales. Por delante de ella se halla el espa-
cio retropúbico [prevesical o de Retzius].
El peritoneo pélvico cubre parcialmente las vísceras: unas 2. El tabique vesicovaginal (discutido y de interpretación di-
veces de manera íntima, otras laxamente, como una tela libre, versa): la disección entre vejiga y uréter por una parte, y cuello
aplicada sobre la cavidad pelviana y su contenido vascular y vis- uterino y vagina por otra, muestra la existencia de un espacio
ceral (Soutoul). decolable que permite aislar una hoja: la fascia vesicouterina,
considerada como proveniente de la fascia pelviana visceral,
más fácilmente despegable de la vagina que de la vejiga;
Espacio pelvisubperitoneal superior puede interpretarse como una hoja vascular que se continúa
Aquí, la arteria ilíaca interna, que llega por la parte superior lateralmente con los vasos vaginales.
y posterior de este espacio, se ramifica y sus ramas son seguidas 3. El tabique rectovaginal, extendido desde el fondo de saco
por las venas satélites, los linfáticos y los nervios, envueltos en un rectouterino hasta el cuerpo perineal. Parte de la fascia pel-
tejido algo densificado: la fascia pelviana parietal [vaina hipo- viana visceral, que se ubica entre la cara anterior del recto y
gástrica]. Sus ramas parietales dejan la región, mientras que las la cara posterior de la vagina. Esta porción de tejido conectivo
ramas viscerales se encuentran destinadas a las celdas rectal, ge- delimita por delante y por detrás de ella dos espacios de difícil
nital y vesical, envainadas en una verdadera hoja fibroconectiva, clivaje.
portadora de vasos (Farabeuf ), constituyendo pliegues oblicuos 4. La fascia presacra, condensación de tejido que tapiza la
hacia abajo, adelante y en sentido medial, que siguen la direc- cara anterior del sacro, contiene los nervios presacros y di-
ción y el destino de su contenido vascular y nervioso. vide el espacio retrorrectal en un espacio retrorrectal visceral
El tejido conectivo se dispone lateralmente entre las vísceras y un espacio retrorrectal parietal (Del Campo, Chifflet).
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1552 Sistema genital femenino
APARATO DE SOSTÉN CERVICOVAGINAL 3. Lateralmente: en la base del ligamento ancho, el para-
cérvix se diferencia en su parte inferior; forma el ligamento
El cuello del útero y el fórnix vaginal constituyen una uni- cardinal, en el que se distinguen tres partes:
dad de fijeza relativa dispuesta en la cavidad pelviana. – Medial, formada por tejido conectivo y fibras musculares
lisas con pocos vasos: pilar medial del cuello uterino.
1. Adelante: entre el cuello uterino y el istmo, en una altura de – Media, con una importante raíz venosa rodeada por fibras
medio centímetro, se implanta un tejido fibroso en la pared conectivas y algunas fibras musculares.
del trígono vesical, medialmente a la penetración de los uré- – Lateral, que contiene ramas de la ilíaca interna, las
teres en la vejiga, constituyendo el pilar mediano de la vejiga; cuales conectan las vísceras a la pared por intermedio del
dos pilares laterales se extienden hacia la porción anterior del tejido conectivo que se condensa alrededor de las vainas
paracérvix y el ligamento cardinal, formados estos por tejido de estos elementos, constituyendo verdaderas hojas por-
conectivo y fibras musculares lisas. tadoras de vasos.
2. Atrás: la parte medial de los pliegues rectouterinos consti-
tuye, a nivel de la parte baja del cuello, una saliente: el torus Por la disposición de las arterias genitales y, en particular, de
uterino, por debajo del cual esta fascia se prolonga en la pa- las vaginales y de ramas comunes a ambos aparatos, el ligamen-
red posterior de la vagina por el tabique rectovaginal, que to cardinal y el paracérvix se prolongan, adelante y medialmente,
prosigue hacia el cuerpo del periné. con la fascia vesicouterina.
Véase Caso clínico: Prolapso de vejiga urinaria y uretra
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Genitales externos femeninos 130
Se designa vulva al conjunto de los órganos genitales ex- Labio mayor de la vulva
ternos de la mujer, situados por debajo de la pared abdominal
anterior, en el periné anterior (región urogenital), por delante El labio mayor es un pliegue cutáneo, alargado de adelante
del ano, por dentro y encima de la cara medial de los muslos. hacia atrás, en el cual se reconoce:
La vulva (pudendum femininum) está coronada por el monte
del pubis e incluye las formaciones labiales, entre las cuales – Una cara lateral, muy pigmentada, con pelos, separada del
se abren la uretra y la vagina (fig. 130-1). Un aparato eréctil muslo por un surco genitofemoral.
y glándulas anexas completan este conjunto, orientado hacia – Una cara medial, situada en contacto con la del labio mayor
abajo y algo adelante en la posición anatómica. opuesto (vulva cerrada). Si se separan, la hendidura vulvar
queda entre los labios mayores de la vulva. El surco interla-
bial separa al labio mayor del labio menor del mismo lado.
MONTE DEL PUBIS
Los dos labios mayores se unen por sus extremidades. La
El monte del pubis [de Venus] es una saliente redondeada unión anterior es la comisura anterior de los labios. Su unión
situada debajo de la pared abdominal, por delante de la sínfisis posterior constituye la comisura posterior [horquilla], situada
del pubis, ubicada en la parte anterior de la vulva. Se cubre de por detrás de la fosa del vestíbulo de la vagina. El labio ma-
pelos en la pubertad. Esta saliente está formada por tejido adipo- yor está cubierto por un tegumento delgado bajo el cual se en-
so, donde terminan fibras de los ligamentos redondos del útero. cuentra una capa muscular lisa: el dartos labial, al que cubre un
Arterias, venas y linfáticos están compartidos con los vasos tejido adiposo más o menos abundante. La piel de la cara medial
de las regiones inguinales y perineales. Su sensibilidad depende contiene glándulas sebáceas.
de los ramos genitales del plexo lumbar, nervios iliohipogástrico
e ilioinguinal.
Labio menor de la vulva
FORMACIONES LABIALES El labio menor [ninfa] es un pliegue cutaneomucoso situa-
do medialmente al labio mayor y rodeando al vestíbulo de la
Son los labios mayores y menores, en número de cuatro, vagina. Su extremidad anterior, antes de llegar al clítoris,
dos de cada lado (fig. 130-1). se divide en dos hojas secundarias, anterior y posterior. La hoja
Monte del pubis
Comisura anterior de los labios mayores
Prepucio del clítoris
Labio mayor izquierdo
Frenillo del clítoris Clítoris
Vestíbulo de la vagina Labio menor
Orificio externo de la uretra Labio mayor izquierdo
Orificio de la vagina Orificio de la glándula vestibular mayor
Himen
Fosa del vestíbulo de la vagina
Comisura posterior de los labios mayores
Rafe perineal
Ano
Fig. 130-1. Órganos genitales externos femeninos. Labios mayores y menores, separados.
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1554 Sistema genital femenino
posterior, corta, se dirige a la cara posterior del clítoris, donde desembocan los conductos de las glándulas vestibulares
se inserta formando, con la opuesta, el frenillo del clítoris. La mayores. El orificio vaginal, bordeado por la mucosa, se
hoja anterior, más larga, pasa delante del clítoris y se reúne en el ensancha según las dimensiones de la cabeza del feto en el
plano mediano con el pliegue similar opuesto formando al órga- momento del parto.
no eréctil una especie de envoltura semicilíndrica: el prepucio – El fondo del vestíbulo de la vagina presenta en su extremo
[capuchón] del clítoris. posterior la fosa del vestíbulo de la vagina [navicular], una
Las extremidades posteriores de los labios menores se suave depresión ubicada inmediatamente por delante del
pierden en la cara medial de los labios mayores de un lado y del frenillo de los labios menores.
otro de la fosa del vestíbulo de la vagina. La unión posterior
de los labios menores constituye una cresta ubicada por delan-
te de la comisura posterior de los labios mayores, denominada HIMEN
frenillo de los labios menores. El himen constituye un pliegue cutaneomucoso cuya conca-
El revestimiento cutaneomucoso posee un armazón fi- vidad se dirige hacia el centro del orificio vaginal, estrechán-
broelástico. Contiene numerosas glándulas sebáceas. dolo en parte. Es un tabique incompleto que separa de forma
parcial los espacios vaginal y vulvar. Este pliegue cutaneomuco-
Hendidura vulvar so se encuentra principalmente en la parte posterior del orificio
vaginal. Luego del parto, el himen puede quedar representado
Es la hendidura que aparece cuando se separan entre sí por pequeñas elevaciones que persisten en su línea de inserción,
los labios mayores. Dentro de la hendidura vulvar (rima denominadas carúnculas himenales.
pudendi) se encuentran los labios menores. En la parte an- De forma variable, en general, se observan tres tipos de hi-
terior de la hendidura vulvar se halla el clítoris. Al clítoris lle- men: semilunar, anular, labiado. También se lo puede encontrar
gan los extremos anteriores de los labios menores. El espacio en collar, bilabiado, cribiforme e imperforado.
comprendido entre los labios menores, situado por detrás Cualquiera que sea el tipo, el himen presenta:
del clítoris, es el vestíbulo de la vagina, en cuyo fondo, li-
mitado a sus lados por los labios menores, se encuentran – Cara interna o superior, que mira a la cavidad vaginal. Sobre
algunos accidentes: ella se continúan, atenuadas, las columnas rugosas de las pa-
redes de la vagina.
– En su parte anterior, el fondo del vestíbulo de la vagina pre- – Cara externa o inferior, convexa, relacionada con el vestíbu-
senta una superficie de forma triangular ligeramente depri- lo de la vagina y los labios menores de la vulva.
mida en sentido transversal. Por detrás de ella está el orificio – Borde libre que circunscribe el orificio himenal. Delgado,
a menudo irregular, festoneado, dentado o en franjas múlti-
externo de la uretra.
ples.
– El orificio externo de la uretra [meato urinario] se halla en
– Borde adherente o base, que corresponde a la parte más
la porción central del fondo, en posición mediana y marcado
gruesa del himen. Hacia arriba se continúa sin línea de demar-
por una saliente mucosa; está situado por delante de la cari-
cación con la superficie interna de la vagina. Del lado vulvar lo
na uretral de la vagina (fig. 130-2). A los lados y detrás del separa de los labios menores un surco circular: el surco vulvo-
orificio externo de la uretra desembocan los conductos de las
himenal, muy acusado y a menudo interrumpido por bridas
glándulas parauretrales. transversales más o menos salientes que lo unen a los labios
– El orificio vaginal [introito] se encuentra por detrás del orifi- menores, los que pueden limitar depresiones ciegas: las fosas
cio externo de la uretra. Está bordeado por el himen, pliegue vulvohimenales.
cutaneomucoso de dimensión y de forma variables. El desga-
rro del himen deja colgajos, las carúnculas himenales, que se
borran poco a poco. A los lados y detrás del orificio vaginal APARATO ERÉCTIL
Comprende el clítoris y los bulbos del vestíbulo (fig. 130-3).
Clítoris
Es el órgano eréctil femenino. El clítoris aparece como una
Labio mayor elevación submucosa, encima del vestíbulo. Esta parte visible no
Prepucio del clítoris es sino la extremidad anterior, única y mediana de los cuerpos
Clítoris cavernosos adosados entre sí. Cubiertos por el músculo isquio-
cavernoso, están insertados en el borde inferior de las ramas
Orificio externo de la uretra isquiopúbicas. Se reúnen debajo de la sínfisis del pubis para for-
Orificio de los conductos parauretrales mar el cuerpo del clítoris, terminado por el glande del clítoris.
Labio menor Las envolturas del clítoris están constituidas por la piel, tapizada
Vagina por una capa fibroelástica. Esta se adelgaza alrededor del glan-
de del clítoris, al cual le forma un prepucio dependiente de los
Vestíbulo de la vagina labios menores. Los cuerpos cavernosos están formados por
tejido eréctil, de grandes mallas vasculares; en cambio, el glande
Fig. 130-2. Orificio externo de la uretra femenina. es conectivo, con revestimiento mucocutáneo de extrema sen-
sibilidad.
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Genitales externos femeninos 1555
Bulbos del vestíbulo base de los labios menores, contra el himen. Estas glándulas, que
se desarrollan en la pubertad, segregan un líquido filante que
Los bulbos del vestíbulo son formaciones eréctiles bila- lubrica la mucosa genital en respuesta a estímulos sexuales. Su
terales, en contacto con la membrana perineal por sus caras inflamación se denomina bartolinitis.
profundas. Ocupan el borde adherente de los labios mayores
y menores. Sus bordes mediales limitan lateralmente al orificio
vaginal y al orificio externo de la uretra. Adelante, las dos extre- Glándulas vestibulares menores
midades de los bulbos del vestíbulo, muy afinadas, se reúnen [de Huguier]
a veces cerca del clítoris, formando la comisura de los bulbos.
Atrás, las extremidades engrosadas pueden alcanzar la fosa Son pequeñas glándulas mucosas del revestimiento del ves-
del vestíbulo de la vagina y se relacionan con las glándulas tíbulo de la vagina.
vestibulares mayores. Superficialmente están cubiertos por los
músculos bulboesponjosos.
VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN
GLÁNDULAS ANEXAS Vasos
La vulva depende de dos territorios vasculares (fig. 130-5):
Glándulas uretrales y parauretrales
[de Skene] A. Pudendos internos: ramas de la arteria ilíaca interna, para
las formaciones eréctiles y la glándula vestibular mayor. El
Las glándulas parauretrales se ubican a los lados de la uretra
clítoris dispone en particular de un sistema venoso dorsal
(paralelas a ella). Poseen una porción superior, que desemboca
profundo comparable a la vena dorsal profunda del pene,
en la luz uretral, y otra inferior, que desemboca en dos orificios,
que llega a los plexos retropúbicos [de Santorini].
uno de cada lado y algo por detrás del orificio externo de la ure-
B. De la región inguinal: para las formaciones cutáneas y
tra. Las glándulas uretrales desembocan en las paredes de la mucosas de la vulva, cuyos vasos son ramas de las arterias
uretra femenina, a través de orificios y lagunas en la mucosa.
pudendas externas, ramas de los vasos femorales. Los linfá-
ticos son tributarios de los nodos inguinales, como lo muestra
Glándulas vestibulares mayores la extensión de los cánceres de la vulva o la adenopatía saté-
lite de los chancros sifilíticos.
[vulvovaginales de Bartolino]
Son glándulas del volumen de una almendra, situadas una
a cada lado, en la parte posterolateral del orificio vaginal (fig.
Nervios
130-4). Están, medialmente, debajo de la mucosa; lateral y an- Confieren a esta región una gran sensibilidad que es au-
teriormente, en relación con el bulbo del vestíbulo. El conducto mentada por la excitación sexual, sensibilidad que encuentra su
excretor de las glándulas vestibulares mayores se abre en la máximo en el clítoris. El nervio pudendo, ramo del plexo sacro
Lig. suspensorio del clítoris Pubis
Cuerpo cavernoso del clítoris Glande del clítoris
Membrana obturatriz Cuerpo cavernoso del pilar del clítoris
Bulbo del vestíbulo Orificio externo de la uretra
Labio menor Orificio de la vagina
Fig. 130-3. Formaciones eréctiles del clítoris.
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1556 Sistema genital femenino
M. bulboesponjoso
Clítoris
M. isquiocavernoso
Orificio externo de la uretra
Bulbo del vestíbulo Glándula vestibular mayor
Vagina Conducto excretor
Fosa del vestíbulo de la vagina R. para la glándula vestibular mayor
Carúncula himenal
M. transverso
profundo del periné
M. transverso superficial del periné
M. esfínter externo del ano
Fig. 130-4. Glándula vestibular mayor.
(segmentos medulares S2-S4), recoge y conduce esas impre- EN EL SER VIVO
siones sensitivas a través del nervio dorsal del clítoris y de los
nervios labiales posteriores (labios mayores). La inervación sensi-
tiva del tercio anterior de los labios mayores depende del nervio Anatomía funcional
ilioinguinal. Nervios vasomotores acompañan a las arterias que En la vulva se encuentran los orificios distales de la vía uri-
irrigan las formaciones eréctiles. naria (orificio externo de la uretra) y del sistema genital (orifi-
V. profunda del clítoris V. dorsal profunda del clítoris
Cuerpo cavernoso del clítoris
Clítoris
Bulbo del vestíbulo
Membrana perineal Orificio externo de la uretra
V. profunda del clítoris
Labio menor
V. del bulbo del vestíbulo
Labio mayor
Fascia del periné
V. labiales posteriores
Capa membranosa
Fig. 130-5. Venas de la región urogenital y del clítoris (según Farabeuf ).
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Genitales externos femeninos 1557
cio vaginal). La anatomía funcional de la micción fue explicada vación parasimpática conducida por los nervios esplácnicos
en la sección correspondiente (véase Capítulo 120, Anatomía pélvicos. Las neuronas preganglionares se ubican en la médula
funcional vesicouretral. La micción). Aquí se describirá la anato- espinal sacra (S2 a S4) y mediante los nervios esplácnicos pélvi-
mía funcional de los genitales externos femeninos. cos llegan al plexo hipogástrico inferior, donde se encuentran las
Los genitales externos femeninos tienen funciones sexua- neuronas posganglionares, y de allí emergen los nervios para
les, permiten el acceso a los órganos genitales internos y partici- los cuerpos cavernosos del clítoris. La inervación simpática
pan en el parto. Su funcionalidad involucra estructuras tegumen- es inhibitoria de estos mecanismos, y dependiente de las neu-
tarias, musculares y vasculares. La inervación de estas estructuras ronas preganglionares ubicadas en el asta lateral de los segmen-
es provista por los sistemas nerviosos autónomo y somático. tos medulares T11, T12 y L1. Sus fibras descienden por el tronco
A fin de lograr la comprensión del tema, a continuación se simpático donde encuentran a la neurona posganglionar, cuyas
mencionan estructuras musculares involucradas en la función fibras también se incorporan al plexo hipogástrico inferior.
sexual de la vulva, cuya descripción se completa en el siguiente Las aferencias y eferencias correspondientes a la piel y mu-
capítulo (véase Diafragma pélvico y periné). cosa vulvares y la inervación de los músculos bulboesponjosos e
Los músculos bulboesponjosos de la pelvis femenina son isquiocavernosos está dada por ramos del nervio pudendo (ple-
dos, uno izquierdo y otro derecho, y se encuentran separados. Se xo sacro): rectal inferior, perineal y dorsal del clítoris. La inerva-
originan en el cuerpo perineal y se dirigen hacia anterior, rodean- ción de los labios mayores en su sector anterior está dada por el
do el orificio vaginal. En este trayecto sus fibras cubren la cara nervio ilioinguinal, y su superficie lateral por los ramos perineales
superficial de los bulbos del vestíbulo y las glándulas vestibulares provenientes del nervio cutáneo femoral posterior.
mayores. Hacia adelante sus fibras se insertan en el cuerpo caver- Por último, la vulva permite el pasaje de la cabeza del feto
noso del clítoris y algunas cruzan el dorso del cuerpo del clítoris. durante el parto. En las presentaciones occipitopúbicas, el occi-
Al contraerse, los músculos bulboesponjosos constriñen el orifi- pucio se fija en el subpubis. La cabeza gira, la cara sigue el bor-
cio vaginal y las glándulas vestibulares mayores, provocando su
de posteroinferior de la vulva. Las dimensiones de la cabeza y la
secreción, e impulsan la sangre contenida en el bulbo vestibular
saliente frontal pueden desagarrar la comisura posterior de los
hacia su porción anterior. Además, sus fibras anteriores compri-
labios mayores, desgarro que puede prolongarse hacia atrás, lle-
men la vena dorsal del clítoris.
gando hasta el esfínter anal, e incluso comprometiéndolo. De allí
Los músculos isquiocavernosos de la pelvis femenina tam-
la importancia de detectar desproporciones de tamaño entre la
bién son dos, uno izquierdo y otro derecho. Se insertan en las
cabeza fetal y los diámetros pélvicos y evitar conductas o manio-
caras mediales de las ramas isquiopubianas, y revisten la cara
bras forzadas.
superficial de los pilares del clítoris (formados por los cuerpos
cavernosos). Desde allí se dirigen hacia anterior, para insertarse
en el cuerpo del clítoris. Al contraerse, comprimen los cuerpos Exploración in vivo
cavernosos.
La erección del clítoris es un proceso neurovascular, au- Se realiza en decúbito dorsal solicitando al paciente la fle-
tonómico, iniciado por estímulos sexuales, que requieren la re- xión y la separación de los muslos. Estando separados los la-
lajación de los cuerpos eréctiles para permitir su llenado de bios mayores, se observa la hendidura vulvar. Separando los
sangre. Esta relajación de sus músculos lisos es dependiente labios menores se descubre el vestíbulo de la vagina. Se pue-
de la inervación parasimpática del endotelio, que libera óxido de así examinar la cara medial de los labios y descubrir el orifi-
nítrico. A medida que aumenta el flujo sanguíneo, la tumescen- cio externo de la uretra con vistas al sondaje vesical. También se
cia del tejido eréctil comprime la vena dorsal del clítoris e impide aprecia la longitud del espacio anovulvar y el espesor del núcleo
el retorno venoso desde los cuerpos esponjosos y cavernosos. Se muscular profundo que separa los dos orificios, el cuerpo per-
produce entonces la erección del clítoris. ineal. Superficialmente, en esta región se presenta el rafe per-
La erección del clítoris, así como la secreción lubricante de ineal. En los desgarros perineales, el ano y la vulva pueden
las mucosas genitales que la acompaña, dependen de la iner- estar prácticamente en contacto.
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131 Diafragma pélvico y periné
GENERALIDADES A. Un triángulo posterior, que corresponde a la región anal
[periné posterior], centrado en el ano.
B. Un triángulo anterior, que corresponde la región uroge-
Definiciones nital [periné anterior], y es diferente en el sexo masculino y
El diafragma pélvico es el piso muscular de la pelvis. El en el femenino.
periné es el conjunto de partes blandas que cierran por abajo la
cavidad pelviana y que se encuentran por debajo del diafragma Se describen, sucesivamente, el diafragma pélvico, y el
pélvico. El diafragma pélvico y el periné están atravesados periné con la región anal, la región urogenital, en cada sexo,
atrás por el recto y adelante por la uretra y los órganos genitales. para luego completar la vascularización y la inervación del periné.
Forma y límites DIAFRAGMA PÉLVICO
El periné presenta una forma romboidal y está compren-
El límite inferior de la pelvis menor comprende la fascia pel-
dido en un marco osteofibroso, constituido adelante por la
viana y el diafragma pélvico. Este último está constituido por
sínfisis del pubis, lateralmente por las ramas isquiopubianas y
las tuberosidades isquiáticas, atrás por el sacro, el cóccix y los la fascia superior del diafragma pélvico, los músculos ele-
ligamentos sacrotuberoso y sacroespinoso, que completan este vador del ano y coccígeo (a los que la fascia cubre por arriba)
marco (fig. 131-1). En superficie se extiende hasta la piel. En y la fascia inferior del diafragma pélvico, que los cubre por
profundidad alcanza a la fascia inferior del diafragma pél- abajo.
vico, que tapiza la cara inferior del músculo elevador del ano y el
músculo coccígeo.
La demarcación superficial del rombo perineal, cuyo eje
Músculo elevador del ano
mayor es anteroposterior, está indicada proyectivamente por los El músculo elevador del ano se extiende desde la pared
cuatro ángulos siguientes: adelante la sínfisis del pubis, atrás el anterolateral de la pelvis hasta la región del ano (figs. 131-2 y
vértice del cóccix y a ambos lados las tuberosidades isquiá- 131-3). Es un derivado de los músculos de la pared del abdo-
ticas. men. Junto con su homólogo del lado opuesto, constituyen un
embudo (o copa) abierto hacia arriba, que sostiene a los órganos
pelvianos. Cada músculo está formado por tres porciones:
División del periné
Una línea transversal que une las dos tuberosidades isquiá- – Músculo pubococcígeo: se dirige desde el pubis hacia el
ticas (línea bi-isquiática) divide el periné (un rombo), en dos cuerpo perineal, el esfínter externo del ano y el ligamento
triángulos: anococcígeo. Los fascículos que lo integran son el músculo
Pelos del pubis
Escroto
Relieve del bulbo del pene
Surco genitofemoral
Proyección inferior de
la sínfisis del pubis
Región urogenital
Línea bi-isquiática
Ano
Región anal
Tuberosidad
isquiática Cóccix
Fig. 131-1. Periné masculino. Muslos flexionados y escroto levantado.
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Diafragma pélvico y periné 1559
Vagina
M. puborrectal y pubococcígeo
Canal obturador
Arco tendinoso del
m. elevador del ano
Canal anal
M. iliococcígeo
M. rectococcígeo
(inconstante)
Espina ciática
M. coccígeo
Cóccix
Fig. 131-2. Cara endopelviana del músculo elevador del ano de la pelvis femenina.
puboperineal, el músculo puboprostático (en la pelvis mascu- – En el ángulo del pubis y en su rama horizontal.
lina) o pubovaginal (en la femenina) y el músculo puboanal. – En un engrosamiento de la fascia obturatriz (del músculo
– Músculo puborrectal: partiendo desde el pubis, rodea en obturador interno): el arco tendinoso del músculo eleva-
forma de lazo la parte posterior de la flexura perineal del rec- dor del ano.
to. – En la espina ciática. Desde allí, las fibras de este fascículo se
– Músculo iliococcígeo: desde el arco tendinoso del músculo dirigen atrás hacia el cóccix y el ligamento anococcígeo.
elevador del ano se dirige hasta el cóccix y el ligamento ano- – Las fibras originadas más adelante (músculo puboccígeo) se
coccígeo. dirigen hacia abajo y atrás, laterales a la próstata o a la vagina
y, luego, al recto.
El músculo elevador del ano, tomado en conjunto, forma – Las fibras medias descienden medialmente hacia abajo y
una masa muscular plana de dirección oblicua. Se distinguen atrás.
una parte lateral y una parte medial: – Las fibras posteriores son casi transversales.
Parte lateral Detrás del recto estas fibras se entrecruzan con las del lado
Es superior y profunda. Se inserta (fig. 131-4): opuesto formando en su conjunto una especie de cincha cuya
Vagina
M. puborrectal
Canal anal
M. iliococcígeo y pubococcígeo
Lig. anococcígeo
M. coccígeo
Lig. sacrotuberoso
Cóccix
Fig. 131-3. Cara exopelviana (perineal) del músculo elevador del ano de la pelvis femenina.
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1560 Sistema genital femenino
Sínfisis del pubis
Arco tendinoso del
m. elevador del ano
Lig. pubovesicales derechos
Lig. pubovesicales izquierdos
Plexo venoso vesical
M. obturador interno
M. elevador del ano izquierdo M. elevador del
Fascia del m. ano derecho
obturador interno
Vejiga urinaria
Fig. 131-4. Ligamentos pubovesicales e inserciones anteriores del músculo elevador del ano.
concavidad anterior abraza los tres cuartos posteriores del cilin- inserta en la espina ciática, en su cara profunda y sus bordes; en
dro rectal: es el músculo puborrectal del elevador del ano. la cara profunda del ligamento sacroespinoso y en la parte más
posterior de la fascia pelviana parietal, la fascia obturatriz. Desde
Parte medial estas inserciones sus fibras se dirigen en abanico hacia el borde
Es inferior y relativamente superficial. Se inserta adelante en el lateral y la cara anterior del cóccix, subiendo hasta el sacro.
pubis. Sus fibras, dirigidas abajo, atrás y en sentido medial, con- Se encuentra en contacto con los músculos elevador del
tornean la próstata o la vagina. ano hacia abajo y adelante, y con el piriforme hacia arriba y
atrás. Su cara endopelviana o superomedial está separada de la
Terminan:
fascia pelviana por la parte inferior del plexo sacro.
– Atrás, en el cóccix. Está inervado por un ramo del 4.º nervio sacro.
– Lateralmente, en el recto.
– Adelante, en la cara anterior del recto, donde se entrecruzan con Fascia pélvica [aponeurosis pelviana]
las del lado opuesto. Las fibras prerrectales y laterorrectales que
llegan al recto se mezclan con la musculatura lisa longitudinal Es un conjunto de hojas fibrosas que cubren las paredes de la
de este último y se prolongan hacia abajo hasta la piel del ano, pelvis menor, fascia pélvica parietal (endopélvica), y envainan
pasando profundamente al músculo esfínter externo del ano. las vísceras pélvicas, fascia pélvica visceral (fig. 131-5).
Es un medio eficaz de contención y de sostén de las vísceras
El músculo elevador del ano constituye un plano muscu- pélvicas.
lar, oblicuo hacia abajo, en sentido medial y atrás, sólidamente
amarrado al esfínter anal y formando delante de él un entrecru- Fascia pélvica parietal [borde superolateral]
zamiento muscular sólido entre el canal anal y los órganos geni- Es la parte de la fascia pélvica que cubre las paredes de la
tourinarios. pelvis menor. Su borde periférico se continúa con la fascia trans-
Los bordes mediales de los elevadores del ano quedan versalis y su borde medial, con la fascia pélvica visceral.
separados adelante, circunscribiendo el hiato urogenital, que En esencia constituye el desprendimiento superior de la fas-
está atravesado por la vagina y la uretra femeninas y constituye el cia de los músculos elevadores del ano y, parcialmente, las fascias
punto débil del piso pelviano. El hiato urogenital se ubica por obturatrices. Posee engrosamientos:
detrás de la sínfisis del pubis, por delante del cuerpo perineal y
medial a los fascículos anteriores de los elevadores del ano. – Arco tendinoso del músculo elevador del ano.
El músculo elevador del ano está inervado por ramos del – Arco tendinoso de la fascia pelviana.
plexo sacro (S3 y S4) y algunos filetes procedentes del nervio – Bandeleta isquiática.
pudendo. Las relaciones de este músculo con el canal anal se
amplían en el capítulo: intestino grueso. También presenta forámenes vasculonerviosos para las regio-
nes glútea, femoral y perineal.
Músculo isquiococcígeo (coccígeo) Fascia pélvica visceral [borde inferomedial]
Es un músculo triangular, aplanado, situado detrás del pre- Corresponde a la parte de la fascia pélvica que envuelve las
cedente (figs. 131-2 y 131-3). El músculo isquiococcígeo se vísceras pélvicas.
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Diafragma pélvico y periné 1561
M. obturador interno
Fascia pélvica parietal
Espacio pelvisubperitoneal Vejiga urinaria
Vasos vesicales inferiores Ilion
Fascia superior del diafragma pélvico M. obturador interno
Fascia obturatriz Próstata
Fascia prostática M. elevador del ano
Membrana obturatriz
Celda prostática Uretra prostática
Fascia inferior del diafragma pélvico Rama del isquion
Vasos pudendos
Membrana perineal internos y n. pudendo
Raíz del pene
Bulbo del pene M. isquiocavernoso
M. aductores
Capa membranosa Vasos perineales
M. bulboesponjoso
Fig. 131-5. Fascia del periné masculino. Corte coronal que pasa por la uretra prostática.
En la pelvis masculina se distinguen las fascias vesical, rectal y poso, interpuesto entre la cara inferior del músculo elevador del
prostática. En la femenina, la vesical, la rectal, la vaginal y la uterina. ano y la piel: la fosa isquioanal [isquiorrectal]. En un corte coro-
Es una hoja fibrosa cuyo espesor disminuye de abajo hacia nal (figs. 131-7 y 131-8), este espacio es triangular con:
arriba. No existe a nivel de las caras viscerales cubiertas de pe-
ritoneo. – Una pared superomedial, oblicua hacia abajo y medialmen-
Más atrás y delante del recto alcanza al cuerpo perineal y a te, formada por los músculos elevador del ano y coccígeo,
la fascia rectovaginal o la rectoprostática. Se dirige hacia atrás, cubiertos por debajo por la fascia inferior del diafragma
lateral al recto, y llega a la cara anterior del sacro. Extendido pélvico.
del sacro al pubis, este borde forma el tabique sacrorrectogeni- – Una pared lateral, vertical, constituida por el músculo ob-
topubiano. turador interno, tapizado por su fascia obturatriz.
– Una pared inferior cutánea, cuyo revestimiento se prolonga
Cara inferior lateralmente con el de la región glútea.
Tapiza estrechamente el músculo elevador del ano y el
En sentido anteroposterior, la fosa isquioanal se extiende
músculo coccígeo, formando la fascia superior del diafrag-
hacia atrás hasta las inserciones del músculo glúteo mayor, y
ma pélvico (parte de la fascia pélvica parietal), y también
hacia adelante hasta el pubis, por una prolongación anterior
cubre la cara anterior del plexo sacro.
cada vez más estrecha, situada entre el músculo elevador del
ano (cubierto por su fascia) y el espacio perineal profundo.
Cara superior La fosa isquioanal está ocupada por abundante tejido adi-
Forma el límite inferior del espacio pelvisubperitoneal, in- poso, atravesado por el nervio y la arteria rectal inferior, destina-
terpuesto entre el peritoneo y el piso pélvico. Este espacio está dos al músculo esfínter externo del ano.
ocupado por las raíces vasculares vesicales inferiores y rectales Un flemón de la fosa isquioanal es una infección que com-
medias y por el uréter, envuelto en el tejido conectivo de la fascia promete el tejido adiposo de la región, cuyo punto de partida se
pélvica visceral. encuentra muy a menudo a nivel de la mucosa anal.
REGIÓN ANAL REGIÓN UROGENITAL MASCULINA
Es una región constituida de forma idéntica en ambos sexos Desde la superficie hasta el diafragma pélvico, el periné,
(fig. 131-6). Está ocupada, en el centro, por el canal anal rodea- en su región urogenital, comprende: un revestimiento cutá-
do por el músculo esfínter externo del ano. Este músculo está neo, la tela subcutánea con sus capas adiposa y membranosa,
unido: atrás, al cóccix por el ligamento anococcígeo; adelante, la bolsa subcutánea del periné, la fascia del periné, el espacio
a la región urogenital, por el músculo rectouretral en el periné perineal superficial con los músculos perineales superficiales, la
masculino y por el rectoperineal en el femenino. membrana perineal, los músculos del espacio perineal profundo
De cada lado se encuentra un espacio relleno por tejido adi- y la fosa isquioanal.
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1562 Sistema genital femenino
M. esfínter externo del ano
R. del n. perineal
A. perineal
M. elevador del ano con su arco tendinoso
M. obturador interno
Ano
Colgajo cutáneo Fosa isquioanal
Vasos pudendos internos y n. pudendo
R. del nervio rectal inferior
A. rectal inferior
M. glúteo mayor
Cóccix
Colgajo cutáneo
Fig. 131-6. Región anal masculina.
La región urogenital ocupa el triángulo anterior del rombo adelante, con la piel del escroto. La piel del periné sigue los movi-
perineal (cuadro 131-1). mientos de elevación y de descenso del diafragma pélvico.
El plano siguiente está formado por el panículo adiposo de
la tela subcutánea.
Planos cutáneo y subcutáneo Profundamente a esta capa adiposa se encuentra la capa
Se puede observar la región perineal en posición dorso- membranosa de la tela subcutánea del periné [aponeurosis
sacra (de litotomía), con el sujeto acostado sobre el dorso, los perineal superficial o de Colles]. Es una hoja fibrosa delgada que
muslos separados y flexionados sobre el abdomen. En el plano se fija en el borde inferior de las ramas isquiopubianas y en el
mediano, delante del espacio anobulbar, se ve la saliente del bulbo cuerpo perineal, y a la fascia del periné a nivel del borde pos-
del pene y a los lados los cuerpos cavernosos, que llegan a la raíz del terior del músculo transverso superficial del periné. Se continúa
pene. La piel es fina, cubierta de pelos en el adulto. Lateralmente se con las fascias superficiales del pene y del escroto (dartos) y hacia
continua con la piel de los muslos y de las regiones glúteas y por adelante con la capa membranosa de la pared abdominal.
Recto M. obturador
interno
M. elevador
del ano Tuberosidad
isquiática
Cuerpo adiposo de
la fosa isquioanal
Canal anal
M. esfínter
externo del ano
Piel
Ano
Fig. 131-7. Periné visto en un corte coronal posterior.
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Diafragma pélvico y periné 1563
CUADRO 1311. Planos del periné desde la superficie hacia la profundidad
Región urogenital del periné 1) Piel
2) Panículo adiposo del tejido subcutáneo
3) Capa membranosa del tejido subcutáneo [fascia de Colles]
4) Bolsa subcutánea del periné: en ella se encuentran los vasos y nervios perineales
5) Fascia del periné [fascia perineal de Gallaudet]
6) Espacio perineal superficial: en él se encuentran los músculos superficiales del periné y los
cuerpos eréctiles
7) Membrana perineal con el ligamento transverso del periné
8) Espacio perineal profundo: en él se encuentran los músculos profundos del periné y las
glándulas bulbouretrales
9) Fosa isquioanal: en ella se encuentran el cuerpo adiposo de la fosa y el conducto pudendo
Diafragma pélvico 10) Fascia inferior del diafragma pélvico
Bolsa subcutánea del periné últimos envuelven los cuerpos eréctiles (fig. 131-9). El espa-
cio perineal superficial queda delimitado entre la fascia del
Este espacio es un compartimento en cuyo interior hay tejido periné (superficialmente) y la membrana perineal (profun-
adiposo y por el cual pasan los vasos y nervios perineales. Está damente) y contiene a estos músculos y a los cuerpos eréctiles
ubicado profundamente con respecto a la capa membranosa del pene.
de la tela subcutánea del periné y superficialmente respecto
de la fascia del periné. Las extravasaciones o colecciones ubi- Músculo transverso superficial del periné
cadas en esta bolsa subcutánea pueden extenderse hacia la
Se extiende desde la tuberosidad isquiática hasta el cuer-
pared anterior de abdomen o hacia el pene o el escroto.
po perineal [centro del periné], al que llega a nivel del espacio
anobulbar. Se reúne aquí con su homólogo opuesto y con tejido
fibroso anobulbar, al que refuerza. Su borde posterior marca el
Fascia del periné y músculos límite posterior de la región urogenital. Lo inerva un ramo mus-
cular del nervio pudendo.
perineales superficiales
La fascia del periné [fascia de recubrimiento superficial o de Músculo bulboesponjoso
Gallaudet] cubre los músculos superficiales: el transverso su- El músculo bulboesponjoso se inserta atrás, por delante
perficial, el bulboesponjoso y el isquiocavernoso; estos dos del ano, a cada lado del plano mediano en el cuerpo peri-
Vejiga urinaria
Ilion
Uretra prostática
M. elevador del ano
Próstata
Fosa isquioanal
Rama del isquion M. transverso profundo del periné
Bolsa subcutánea del periné Cuerpo cavernoso y m. isquiocavernoso
Capa membranosa Bulbo del pene y m. bulboesponjoso
del tejido subcutáneo
Panículo adiposo de la tela subcutánea
Piel
Fig. 131-8. Periné masculino visto en un corte coronal anterior.
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1564 Sistema genital femenino
Cuerpo esponjoso
Panículo adiposo
Fascia del periné
Colgajo cutáneo
M. bulboesponjoso
M. isquiocavernoso
Membrana perineal Pilar del pene
A. del bulbo del pene Bulbo del pene
N. perineal
M. transverso superficial
Cuerpo perineal
Vasos y nervios superficiales
M. esfínter externo del ano
Ano
Fig. 131-9. Región urogenital masculina, plano muscular superficial. Se ha incidido en la línea media la piel, la tela subcutánea
y la fascia del periné y se han rebatido estos planos lateralmente. Del lado izquierdo se han resecado los músculos isquiocaver-
noso y bulboesponjoso.
neal. Partiendo del rafe mediano del cuerpo esponjoso, transcu- Fija los pilares del pene a la rama inferior del pubis. Es un
rre lateralmente, hacia adelante y arriba, rodeando al bulbo del músculo erector y eyaculador. Está inervado por un ramo del
pene. Las fibras anteriores son más largas, se disponen en un fas- nervio pudendo.
cículo acintado que rodea de forma oblicua a la uretra esponjo-
sa, luego al cuerpo cavernoso y viene a terminar en la envoltura
fibrosa del pene. Se une en la línea mediana con su homólogo Membrana perineal y músculos
opuesto, y lleva sus fibras hasta la cara dorsal del pene, pasando del espacio perineal profundo
por encima de la vena dorsal profunda del pene (fig. 131-
10). Es un músculo erector: sus fibras anteriores producen la El espacio perineal profundo no es un compartimento
compresión de la vena dorsal profunda del pene, impidiendo el cerrado; se encuentra profundo a la membrana perineal, pero
drenaje venoso de los espacios cavernosos; de este modo favo- está abierto por arriba, y queda en comunicación con la fosa is-
recen el aumento de tamaño y la turgencia del pene. También es quioanal, con el diafragma pélvico y con el hiato urogenital. Los
un músculo eyaculador: produce la compresión espasmódica músculos urogenitales profundos, que ocupan este espacio peri-
del bulbo del pene y del cuerpo esponjoso, con lo cual cola- neal profundo, son el músculo transverso profundo del periné
bora al vaciamiento de la uretra esponjosa. Está inervado por un y el músculo esfínter externo de la uretra. Tradicionalmente,
ramo del nervio pudendo. este conjunto fibromuscular se identificaba como “diafragma uro-
genital”. En el espacio perineal profundo también se encuen-
Músculo isquiocavernoso tran: la porción membranosa de la uretra, las glándulas bulboure-
trales, los vasos y los nervios perineales y el nervio dorsal del pene.
El músculo isquiocavernoso se inserta en el isquion, detrás
del cuerpo cavernoso y en la rama isquiopubiana. Sus fibras, obli-
cuas hacia arriba y adelante, se fijan en la envoltura del cuerpo Membrana perineal [aponeurosis perineal media]
cavernoso. Las fibras más externas, más largas, terminan en una La membrana perineal está situada por encima de las for-
fascia que se fusiona con la túnica albugínea del cuerpo caver- maciones eréctiles (fig. 131-11). Está interpuesta entre las ramas
noso. Algunas fibras llegan medialmente al fascículo lateral del isquiopubianas, tiene la forma de un triángulo con un vértice pu-
ligamento suspensorio, al dorso del pene, y pueden unirse al del biano. Su configuración ha dado lugar a numerosas descripcio-
lado opuesto. Este músculo delimita lateralmente el triángulo nes; en la actualidad se considera que está formada por una sola
isquiobulbar. lámina fibrosa (Oelrich).
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Diafragma pélvico y periné 1565
Lig. suspensorio del pene M. isquiocavernoso
Sínfisis del pubis V. dorsal profunda del pene
A. dorsal del pene
N. dorsal del pene
Membrana
obturatriz Cuerpo cavernoso
Cuerpo esponjoso
M. bulboesponjoso
Rama del
isquion Lig. suspensorio del pene
M. isquiocavernoso
Fig. 131-10. Los dos músculos isquiocavernoso y bulboesponjoso vistos por su cara lateral.
Presenta dos bordes laterales insertados en las ramas is- Músculo transverso profundo del periné
quiopubianas y un borde posterior tendido en sentido trans- Está tendido desde la parte anterior de la tuberosidad isquiá-
versal de un isquion al otro. Este borde posterior se inserta me- tica y la rama isquiopubiana hasta el cuerpo perineal (fig. 131-
dialmente en el cuerpo perineal, y a ambos lados se une a la 14). Cubre por arriba la cara superior de la membrana perineal.
fascia del periné (figs. 131-12 y 131-13). Su porción anterior, Hacia adelante se extiende hasta llegar al borde posterior del
situada por arriba del cuerpo cavernoso y del bulbo, se engruesa ligamento transverso del periné. Sus fibras musculares, transver-
para constituir el ligamento transverso del periné, que forma sales y oblicuas, se encuentran en contacto con la glándula bul-
su extremo anterior. Detrás de la uretra membranosa, que la atra- bouretral y rodean la parte inferior del músculo esfínter externo
viesa, la membrana perineal se adelgaza y queda ubicada por de la uretra.
debajo del músculo transverso profundo.
Vasos pudendos internos Tela subcutánea
Membrana perineal M. grácil
A. profunda del pene
M. transverso profundo del periné Uretra esponjosa
M. isquiocavernoso Bulbo del pene
A. del bulbo del pene
Bolsa serosa isquiática
Rama del isquion
M. transverso superficial del periné
N. pudendo A. perineal
M. esfínter externo del ano
Separador en la fosa isquioanal
Fig. 131-11. Región urogenital masculina, plano de la membrana perineal. Músculos superficiales, extirpados en gran parte,
así como la raíz del cuerpo cavernoso izquierdo y el cuerpo esponjoso, que ha sido resecado en la parte media para observar la
uretra.
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1566 Sistema genital femenino
Lig. transverso del periné Hoja superior de la membrana perineal
Hoja inferior de la membrana perineal
Sínfisis del pubis
Próstata
Lig. inferior del pubis
Tabique
V. dorsal profunda del pene rectovesical
Uretra esponjosa
Bulbo del pene
M. bulboesponjoso
Fascia del periné
Fig. 131-12. Corte sagital mediano de la membrana perineal.
Músculo esfínter externo de la uretra Planos cutáneo y subcutáneo
Está formado por músculo estriado. Sus fibras circulares in- Se ubica en el triángulo anterior del rombo perineal (véase
feriores envuelven a la uretra, inmediatamente por arriba de la
fig. 130-1). Se puede examinar con el paciente en decúbito
membrana perineal. Sus fibras superiores cubren la cara anterior
dorsal, con los muslos abducidos y flexionados, al igual que las
de la próstata y llegan hasta el cuello de la vejiga. Está inervado
rodillas (posición de examinación ginecológica). La vulva ocupa
por ramos perineales del nervio pudendo. Se ha descrito en el
la parte principal, por delante del espacio anovulvar, que separa
capítulo 120, Uretra. el ano de la comisura posterior de los labios mayores. La piel es
En los cortes horizontales de la pelvis por tomografía com- fina y cubierta por vello rizado luego de la pubertad, que reviste
putarizada se observa la forma de la fosa isquioanal y su relación
la cara lateral de los labios mayores pudiendo extenderse hasta
con la región urogenital (fig. 131-15). la raíz de los muslos.
El plano siguiente corresponde a la tela subcutánea con
REGIÓN UROGENITAL FEMENINA su panículo adiposo y su estrato membranoso (fig. 131-
16). Este plano se continúa hacia adelante y arriba con la tela
El periné en la región urogenital femenina, desde la su- subcutánea de la pared abdominal y hacia la profundidad se fija
perficie hasta el diafragma pélvico, está formado por: piel, en la fascia del periné, a nivel del borde posterior del músculo
tela subcutánea con sus capas adiposa y membranosa, la bolsa transverso superficial del periné. El panículo adiposo y el estra-
subcutánea del periné, la fascia del periné, el espacio perineal to membranoso prácticamente se fusionan al aproximarse a la
superficial con los músculos perineales superficiales, la membra- vulva, el tejido adiposo es casi inexistente a este nivel y las capas
na perineal, los músculos del espacio perineal profundo y la fosa se continúan con el plano de la fascia de envoltura superficial
isquioanal (cuadro 131-2). del clítoris.
Inserción del m.
recto del abdomen
Entrecruzamiento
presinfisario
Lig. inferior del pubis
Lig. transverso del periné
Uretra
Fig. 131-13. Ligamento inferior del pubis y ligamento transverso del periné.
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Diafragma pélvico y periné 1567
Lig. transverso del periné Sínfisis del pubis
Membrana perineal V. dorsal profunda del pene
M. transverso profundo
Vasos pudendos internos y n. pudendo del periné izquierdo
M. transverso profundo Hoja superior de la
del periné derecho membrana perineal
Glándula bulbouretral Uretra membranosa
Fig. 131-14. Región urogenital masculina. Músculo esfínter externo de la uretra y hoja superior de la membrana perineal. La
membrana perineal ha sido incidida y rebatida del lado derecho; a la izquierda, se ha incluido en el colgajo el músculo transverso
profundo del periné para poder observar la hoja superior de la membrana perineal.
Bolsa subcutánea del periné Fascia del periné y músculos
Se ubica en el plano entre el estrato membranoso de la tela perineales superficiales
subcutánea y la fascia del periné. Contiene tejido adiposo laxo
La fascia del periné está ampliamente escotada para la
y los vasos perineales. abertura vulvar.
CUADRO 1312. Contenido de los espacios del periné
Espacio Contenido
Perineal superficial En ambos sexos:
- Músculos superficiales: transverso superficial del periné, isquiocavernoso y bulboesponjoso
- Vasos perineales y nervio perineal
En el hombre se agregan:
- Cuerpos cavernoso y cuerpo esponjoso (raíz del pene)
En la mujer se agregan:
- Cuerpos cavernosos y cuerpo esponjoso (raíz del clítoris)
- Glándula vestibular mayor
Perineal profundo En ambos sexos:
- Músculos profundos: transverso profundo del periné y esfínter externo de la uretra
- Uretra
- Glándulas bulbouretrales (en el hombre)
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1568 Sistema genital femenino
Fig. 131-15. Tomografías computarizadas, secuencia de cortes horizontales de la pelvis masculina en orden descendente. A. El
corte pasa por las ramas isquiopubianas. B. El corte pasa por las tuberosidades isquiáticas. C. El corte pasa por los testículos.
Monte del pubis
Clítoris
Vestíbulo de la vagina Labio mayor
Orificio externo de la uretra Labio menor
M. del muslo R. musculares del n. perineal
Piel y tela subcutánea M. isquiocavernoso
Fascia del periné M. transverso superficial del periné
R. labiales posteriores M. bulboesponjoso
N. perineal Fosa isquioanal
Fig. 131-16. Región urogenital femenina, planos superficiales.
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Diafragma pélvico y periné 1569
Los músculos perineales superficiales cubren los órga- En los cortes sagitales y coronales de la pelvis por resonan-
nos eréctiles con el transverso superficial, el isquiocavernoso y cia magnética se observan las relaciones del diafragma pélvico
el bulboesponjoso, pero estos músculos no se unen en el plano con el periné (fig. 131-17).
mediano, ya que quedan separados por la hendidura vulvar.
Los músculos transversos superficiales derecho e iz-
quierdo se insertan en las tuberosidades isquiáticas respectivas VASOS Y NERVIOS DEL PERINÉ
y desde allí se dirigen al cuerpo perineal. A través de sus fibras a
veces pueden discurrir los ramos perineales del nervio pudendo Provienen esencialmente de los elementos vasculoner-
y ramas de la arteria pudenda interna. Al separar las fibras pue- viosos pudendos internos, compuestos por la arteria y las
den simular fascículos del mismo músculo. Su contracción fija venas del mismo nombre y el nervio pudendo. Estos penetran
el cuerpo perineal contribuyendo al mantenimiento de la conti- en el periné por su parte posterosuperior, a nivel del foramen
nencia urinaria y fecal. ciático menor. Están aplicados contra la pared lateral de la fosa
Los músculos isquiocavernosos también son dos, derecho e isquioanal en un desdoblamiento de la fascia obturatriz que
izquierdo. Su origen se sitúa en la cara medial de la rama isquiopu- constituye, con la rama isquiopubiana, el conducto pudendo
biana y algunas fibras se insertan en la membrana perineal que [de Alcock] (fig. 131-18). Los elementos penetran en la región
limita el espacio perineal superficial. Se encuentran revestidos su- urogenital, y su calibre se encuentra reducido por haber origina-
perficialmente por la fascia del periné. Estos músculos rodean a los do numerosas ramas; terminan en el borde inferior de la sínfisis
cuerpos cavernosos que forman los pilares del clítoris y se inser- del pubis por elementos destinados al pene o al clítoris.
tan en la túnica albugínea del cuerpo del clítoris. Su contracción
restringe el flujo sanguíneo, provocando la erección del clítoris. Arterias
Los músculos bulboesponjosos se originan en el cuer-
po perineal y la membrana perineal. También son dos y se en- Las ramas colaterales perineales de la arteria pudenda in-
cuentran revestidos superficialmente por la fascia del periné terna, rama de la arteria ilíaca interna, de atrás hacia adelante,
[Gallaudet]. Ubicados a cada lado del orificio vaginal, al que ro- son (fig. 131-19):
dean, no se unen en el plano mediano. Recubren a los bulbos
del vestíbulo y las glándulas vestibulares mayores, a los que 1. La rectal inferior, que atraviesa la fosa isquioanal y vasculari-
comprimen al contraerse, además estrechan el vestíbulo vaginal za el esfínter anal.
(véase fig. 130-4). 2. La perineal superficial, que irriga los músculos de la región
Los músculos de este plano se encuentran inervados por el urogenital.
ramo perineal del nervio pudendo. 3. La perineal profunda, con sus ramas bulbares y cavernosas
para los órganos eréctiles y sus músculos.
4. La uretral.
Membrana perineal y músculos
del espacio perineal profundo Su rama terminal, debajo de la sínfisis del pubis, atraviesa los
ligamentos suspensorios y se convierte en arteria dorsal del
La membrana perineal está ampliamente abierta a nivel del pene o del clítoris.
hiato urogenital; forma un triángulo a cada lado de los orificios
urogenitales, hasta las ramas isquiopubianas. No posee liga-
mento transverso del periné. Venas
El músculo esfínter externo de la uretra se sitúa por enci- Las venas pudendas internas tienen su origen en las ve-
ma de la membrana perineal (véase Uretra femenina). El múscu- nas dorsales profundas del pene o del clítoris (fig. 131-20).
lo transverso profundo del periné, muy pequeño, está forma- Reciben, de adelante hacia atrás, a las venas satélites de las arte-
do por algunas fibras musculares lisas que se fijan a los lados rias que se describieron precedentemente.
del cuerpo perineal, y se halla entre la vagina y el recto. En este El sistema venoso profundo está más desarrollado, en re-
espacio perineal profundo también se encuentra al músculo lación con la hipervascularización de las formaciones eréctiles. El
compresor de la uretra y al músculo esfínter uretrovaginal.
sistema superficial se halla anastomosado con las venas de los
El compresor de la uretra tiene fibras oblicuas que pasan por de-
escrotos (fig. 131-21).
lante de la uretra femenina, por debajo de su esfínter. El músculo
esfínter uretrovaginal nace en el cuerpo perineal y sus fibras ro-
dean a la vagina y a la uretra por debajo del compresor. Linfáticos
La parte resistente del periné femenino, pero también
amenazada en el momento del parto, está constituida por el en- Siguen el trayecto de las venas, pero los linfáticos superficiales
trecruzamiento, entre la vagina y el recto, de los fascículos del son tributarios de los nodos linfáticos inguinales, mientras que
músculo elevador del ano. Estos están reforzados en la superficie los linfáticos profundos lo son de los nodos linfáticos pélvicos.
por el cuerpo perineal. Si este se distiende o desgarra durante el
parto y no es reconstituido, el periné femenino se vuelve frágil, Nervios
proclive a los prolapsos rectal, uterino o vesical. Esta debilidad se
traduce en la reducción del espacio anovulvar y en la desapari- Proceden del 3.er y el 4.º nervio sacro. El nervio pudendo aban-
ción del cuerpo perineal, que se puede percibir por el tacto en dona ramos en el periné:
“tijeras” (un dedo en el recto, un dedo en la vagina).
El espacio perineal profundo está abierto hacia arriba y se – Los nervios rectales inferiores [anales] destinados al músculo
continúa con la fosa isquioanal (Oelrich). esfínter externo del ano.
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1570 Sistema genital femenino
Asas intestinales
Vejiga Útero
urinaria
M. glúteo
medio Cuello
Acetábulo del fémur
Cabeza del
fémur Trocánter
mayor
Espacio
perineal M.
M. elevador profundo M. obturador obturador
del ano externo interno
M. grácil
M. aductor
mayor
Labio
mayor Vejiga urinaria Labio mayor
Sacro
Sacro
Vejiga urinaria
Útero
Recto
M. recto
Vejiga
anterior del urinaria Recto
abdomen Cóccix
Útero
Región Pubis
Sínfisis glútea
del pubis Fosa
Vagina Vagina isquioanal
Uretra
Fig. 131-17. Imágenes de resonancia magnética de la pelvis femenina. A. Corte coronal que pasa por las cabezas de ambos fé-
mures. B. Corte coronal que pasa por los trocánteres mayores de los fémures. C. Corte sagital mediano. D. Corte sagital que pasa
por la fosa isquioanal.
– Los nervios perineales, que se dividen en: ramos superficiales, La exploración de la sensibilidad del periné constituye parte
cutáneos y sensitivos, nervios labiales posteriores y dorsal del del examen neurológico completo en el caso de que se haya
clítoris o nervios escrotales posteriores y dorsal del pene; ramos producido una lesión medular o radicular baja.
profundos, musculares, que inervan todos los músculos del
periné y además envían un ramo al esfínter externo del ano.
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Diafragma pélvico y periné 1571
Dartos
Testículo (cubierto por la
fascia espermática externa)
Tabique escrotal
Raíz del pene
Cordón espermático
en su vaina
M. bulboesponjoso
M. isquiocavernoso
A. y v. perineales
Membrana perineal
M. transverso superficial del periné
A. y v. pudendas internas
Vasos rectales inferiores
M. esfínter externo del ano
M. glúteo mayor
Cóccix
Fig. 131-18. Arteria pudenda interna en su trayecto perineal masculino (según Netter).
Cuerpo esponjoso
y m. bulboesponjoso
M. isquiocavernoso A. perineal
Uretra esponjosa
A. pudenda interna
A. del bulbo del pene
Bulbo del pene resecado
M. glúteo mayor
M. coccígeo
Lig. sacrotuberoso Lig. sacroespinoso
Fig. 131-19. Periné masculino. Arteria perineal. El bulbo del pene ha sido resecado para mostrar en su parte posterior la mem-
brana perineal.
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1572 Sistema genital femenino
A. ilíaca interna izquierda
Uraco
A. y v. umbilicales
Recto A. vesical inferior
A. y v. umbilicales M. piriforme
Vejiga urinaria Uréter izquierdo
V. vesicales que rodean
la a. vesical inferior
Vasos ilíacos externos derechos
Vasos pudendos internos
Vasos epigástricos inferiores
Anastomosis arterial y venosa entre la Vasos glúteos inferiores
a. epigástrica inferior y la a. obturatriz
Vasos pudendos internos
que llegan al periné
Pubis
Isquion
Vasos obturadores
A. dorsal del pene y v. dorsal
profunda del pene
Cuerpo cavernoso
V. vesicales que rodean M. elevador del ano
la a. vesical inferior seccionado y rebatido
Fig. 131-20. Venas vesicales masculinas, lado izquierdo (según Farabeuf ). La pared pelviana izquierda ha sido extirpada.
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Diafragma pélvico y periné 1573
Cuerpo esponjoso
Cuerpo cavernoso
V. anteriores
M. bulboesponjoso
M. bulboesponjoso
V. superficiales
Bulbo del pene
M. isquiocavernoso
M. isquiocavernoso
Confluente venoso drenado
por la v. pudenda interna Confluente venoso drenado
por la v. pudenda interna
M. transverso
superficial del periné M. transverso
superficial del periné
Ano
Fig. 131-21. Venas del bulbo del pene (según Farabeuf ).
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132 Mama
Las mamas son dos formaciones situadas simétricamente en GENERALIDADES
relación con la línea mediana, en la cara anterior y superior del
tórax. Representan una característica sexual secundaria del sexo
femenino y sirven para proporcionar nutrición al recién nacido. Situación
Las glándulas mamarias masculinas tienen el mismo origen Situadas en la parte anterior de cada hemitórax entre el borde
embriológico que las femeninas. Ante la ausencia de estímulo lateral del esternón y la línea axilar anterior, las mamas desarro-
hormonal, la glándula queda en estado rudimentario, reducida a
lladas se extienden, término medio, de la 3.ª a la 7.ª costilla (fig.
un pequeño disco de tejido glandular. La mama masculina tiene
132-1).
los mismos elementos que la femenina, solo que menos desarro-
llados. Solo la papila [pezón] y la areola son comparables morfo-
lógicamente. A pesar de esta ausencia de desarrollo, la glándula Descripción
mamaria masculina puede ser asiento de procesos patológicos,
hipertróficos (ginecomastia), inflamatorios o tumorales. Las mamas toman su aspecto desarrollado en la pubertad.
Este capítulo se referirá a la anatomía de la mama femenina La forma media es la de una semiesfera terminada en vértice por
desarrollada. una saliente, la papila [pezón]. En posición de pie, la mama es
Papila
Areola [pezón]
Papila [pezón] Areola Región
axilar
Mama
Región
A inframamaria B
Mama Región inframamaria Glándula areolar
Fig. 132-1. A. Cara anterior de la mama derecha femenina de una persona que no tuvo partos. B. Cara lateral de la misma
mama.
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Mama 1575
más saliente hacia la base que hacia la parte superior, y su lími- perior al del miembro inferior y que no adopta una actividad real
te inferior forma con la pared torácica subyacente un surco: el más que a nivel de la mama definitiva. Se puede ver a lo largo de
surco submamario, que la separa de la región inframamaria. esta línea, del proceso coracoides a la espina púbica, una serie
De hecho, la forma de las mamas es muy variable entre una de crecimientos epiteliales que son los esbozos de las glándulas
persona y otra y según los diferentes estados fisiológicos: edad, supernumerarias. La polimastia aparece como una disposición
menstruación, embarazo y lactancia. Lo mismo sucede con la frecuente en el embrión. Su forma más común es el desarrollo
consistencia, que es firme y elástica en la persona joven nulípara unilateral o bilateral de los gérmenes del primer par mamario
o más blanda y flácida en la de mayor edad. (axilar), lo que da lugar a la glándula mamaria axilar.
Es más excepcional encontrar mamas aberrantes, situadas
Dimensiones por fuera de estas líneas mamarias, en particular en la región dor-
sal o sobre la cara anterior del muslo.
También son variables y no guardan relación con la talla ge-
neral de la persona. La mama mide, término medio en la adultez,
de 10 a 11 cm de altura, 12 a 13 cm de ancho y 5 a 6 cm de es- ESTRUCTURA
pesor, pero existen múltiples variaciones, como la hipertrofia que
ocurre durante la menstruación. La diferencia de volumen entre
ambas mamas es una comprobación muy corriente. Revestimiento cutáneo
La mayor parte de la mama está cubierta por una piel fina y
móvil que se continúa en la periferia con la piel del tórax. Por el
Número contrario, su vértice está constituido por una zona redondeada
Varía según las especies animales, hasta 6 o 7 pares. En los hu- y pigmentada, la areola, en el centro de la cual se encuentra la
manos, las mamas son dos, pero existen variaciones numéricas papila mamaria [pezón] (fig. 132-4). Estas dos formaciones
en más o en menos. también existen en la mama masculina.
La ausencia de las dos mamas es muy rara. Por el contrario, la
ausencia unilateral no es excepcional. La ausencia puede ser de Areola mamaria
la mama (amastia) o solamente de la areola y la papila (atelia).
Es una zona cutánea regularmente circular de 15 a 25 mm de
El aumento del número de las mamas es mucho más frecuen-
diámetro. Su coloración varía de acuerdo con la cantidad de pig-
te. Consiste en: únicamente papilas supernumerarias (polite-
lia) o mamas supernumerarias (polimastia), que pueden, por otra mento cutáneo y puede adquirir un color amarronado especial-
parte, ser más o menos rudimentarias. mente marcado en el embarazo por acción hormonal. Su super-
Las mamas supernumerarias se encuentran en general en ficie está levantada en ciertos puntos, constituyendo pequeñas
puntos que corresponden en ciertos animales al lugar en que elevaciones denominadas glándulas areolares [glándulas de
asientan las mamas normales. Estos puntos van desde la fosa de Morgagni], en número de 15 a 20 término medio. Estas protru-
la axila hasta la cara anterolateral del abdomen, y de aquí hasta el siones suaves están determinadas por la presencia de glándu-
pubis (William). Esta disposición se concibe cuando se evoca el las sebáceas voluminosas. Durante el embarazo, estas glándu-
desarrollo embriológico. Efectivamente, en el embrión humano las sebáceas se hacen más aparentes y aumentan de volumen
existe un levantamiento epitelial lineal denominado línea ma- como consecuencia de su hipertrofia, formando los tubérculos
maria primitiva, que se extiende del esbozo del miembro su- areolares [tubérculos de Montgomery].
Seno galactóforo
Tejido adiposo superficial
Glándula mamaria
Papila mamaria [pezón]
Lig. suspensorio de la mama
Areola mamaria
Esternón Glándula mamaria
Piel
Fascia pectoral
Capa membranosa
de la tela subcutánea
Glándula mamaria
M. pectoral mayor
Pulmón
Fig. 132-2. Corte horizontal de la mama.
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1576 Sistema genital femenino
Desde el punto de vista histológico, la piel de la areola está
Clavícula tapizada en profundidad por una capa de fibras musculares lisas,
las que se insertan en la cara profunda de la dermis. La constitu-
1.a costilla
yen fibras circulares dispuestas en anillos concéntricos y fibras
M. pectoral mayor radiadas. Debido a la contracción de estas fibras musculares por
Piel efecto de excitaciones diversas (toques, frío, emociones), la piel
de la areola se contrae y proyecta el pezón hacia adelante. Es el
fenómeno denominado erección de la papila (telotismo). Estas
Glándula mamaria fibras musculares se continúan con la papila y su contracción la
Hoja anterior vuelve más pequeña y más dura en el curso del telotismo.
de la fascia pectoral Entre las fibras musculares lisas de la areola se encuentran las
Tejido adiposo superficial
Lig. suspensorio Capa membranosa glándulas anexas a la piel, sudoríparas y sebáceas, siempre de
de la mama de la tela subcutánea gran volumen. Las fibras musculares de la papila son atravesadas
Areola mamaria por los conductos galactóforos, que vienen a desembocar en
Glándula mamaria Pulmón su vértice, por lo general en número de 15 a 20, lo cual da a la
Papila mamaria superficie de la papila un aspecto rugoso.
[pezón]
Seno galactóforo
Glándula mamaria Plano de separación Tela subcutánea [tejido subcutáneo]
retromamario
Tejido adiposo superficial La capa adiposa de la tela subcutánea se extiende por toda
la cara profunda de la piel de la mama, excepto a nivel de la areo-
la y la papila (figs. 132-2 y 132-3). La tela subcutánea está tabi-
cada por hojas conectivas fibrosas que se extienden desde la
Fig. 132-3. Corte sagital de la mama. cara profunda de la dermis hasta la cara anterior de la glándula
mamaria y los conductos galactóforos, sobre la cual se insertan.
Estas condensaciones fibrosas suelen estar más desarrolladas
en la parte superior de la mama, y así contribuyen al soporte del
Papila mamaria [pezón o mamelón] tejido mamario, se denominan ligamentos suspensorios de
la mama [de Cooper]. Estos ligamentos limitan, entre la piel y
La papila mamaria se halla en el centro de la areola. Es cilín- la glándula, celdas ocupadas por tejido adiposo: las fosas adi-
drica o cónica, más o menos saliente, y mide como término me- posas. Así, no existe una capa de tejido adiposo continuo ni un
dio de 10 a 12 mm. A veces es aplanada y otras, está situada en el plano de separación entre la piel y la glándula mamaria.
interior de una depresión excavada en la glándula subyacente, lo
que se denomina papila umbilicada.
Glándula mamaria
Se presenta como una masa casi oval con eje mayor trans-
versal (figs. 132-2 y 132-3). Su espesor es máximo en el centro
y decrece hacia la periferia. Su cara posterior es regularmente
Papila mamaria Areola mamaria plana. Su cara anterior está, por el contrario, erizada de salien-
tes que constituyen crestas fibroglandulares adonde llegan los
ligamentos suspensorios. La circunferencia de la glándula
mamaria es muy irregular debido a que emite prolongaciones,
que se designan según su dirección: medial, inferomedial, infero-
lateral, superior y superolateral o axilar. Entre estas prolongacio-
nes de la glándula, la más constante es el proceso axilar, que
transcurre hacia arriba y lateralmente, rodeando el borde inferior
del pectoral mayor; hay otra inferomedial o abdominal, hacia la
vaina del músculo recto del abdomen.
La glándula mamaria está constituida por 15 a 20 lóbulos
glandulares, de forma cónica, cada uno de los cuales tiene in-
dependencia funcional. Cada lóbulo de la glándula mamaria
está formado por la unión de numerosos lobulillos donde se en-
cuentran los ácinos o alvéolos. Cada uno de estos lóbulos posee
un conducto excretor: el conducto lactífero o galactóforo.
Los conductos galactóforos son flexuosos, contorneados, y se
dirigen hacia el pezón; antes de llegar a él, presentan una dila-
tación fusiforme de 1,2 a 1,5 mm de ancho, la ampolla o seno
Glándula areolar lactífero o galactóforo donde se almacena la secreción láctea
en el intervalo de cada lactada. Luego, cada conducto galac-
Fig. 132-4. Detalle de la areola y la papila mamarias. tóforo atraviesa el pezón según un trayecto rectilíneo para ir a
abrirse en su vértice por los poros galactóforos.
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Mama 1577
Capa adiposa retromamaria de ser una arteria única, y llegan a la glándula por su polo su-
peromedial. Entre estas, una es más desarrollada y se denomina
En la cara posterior de la glándula existe una capa de teji- arteria principal medial.
do adiposo mucho más delgada que la capa premamaria (figs. De manera accesoria: la mama recibe ramas provenientes
132-2 y 132-3). Detrás de la capa retromamaria se encuentra la de las arterias intercostales por intermedio de sus ramas perfo-
capa membranosa de la tela subcutánea, relacionada con la rantes, son las ramas mamarias mediales. Estas ramas, siempre
glándula por algunas trabéculas fibrosas que separan los cuer- delgadas, llegan a la glándula por su parte medial.
pos adiposos entre sí. La mayor parte de estas arterias siguen la cara superficial de la
La capa membranosa está separada de la fascia del múscu- glándula y forman una red supramamaria. De ella parten arterio-
lo pectoral mayor por tejido adiposo más o menos laxo que las hacia la piel y, sobre todo, ramas glandulares que se reparten
desempeña la función de plano de deslizamiento. De su calidad en los tabiques conectivos entre los lóbulos y los lobulillos para
depende el sostén de la mama contra el tórax y también la faci- terminar en una red capilar alrededor de los ácinos.
lidad de separación entre la mama y la capa muscular del pecto-
ral mayor; cuando es muy laxa se puede hablar de “bolsa serosa
retromamaria”. Venas
La mayoría de las vénulas originadas de esta red capilar si-
guen en la glándula un trayecto comparable al de las arterias y
VASOS Y NERVIOS llegan así a la superficie de la glándula para formar una red sub-
cutánea, de la cual emergen venas que se dirigen hacia la vena
Arterias axilar y hacia la vena torácica interna. Otras, menos voluminosas,
desembocan en la vena yugular externa, en la cefálica o en las
Las arterias fueron estudiadas por Piet y luego por Salmon, venas superficiales del abdomen. Estas venas se encuentran am-
entre otros. Proceden de tres fuentes (fig. 132-5): pliamente anastomosadas y el desarrollo de tales anastomosis
puede constituir una suplencia entre el sistema cava superior y
A. La arteria axilar y sus ramas. el sistema cava inferior.
B. La arteria torácica interna. De modo más accesorio, algunas venas profundas de la
C. Las arterias intercostales. mama emergen por la cara posterior, atraviesan los planos mus-
culares de los pectorales y llegan directamente a las venas inter-
Varias arterias pueden llegar a la glándula mamaria proce- costales y al sistema ácigos.
dentes directamente de la arteria axilar o de una de sus ra-
mas: rama torácica de la toracoacromial, arteria torácica superior,
arteria subescapular y, sobre todo, arteria torácica lateral. Entre Linfáticos
estas arterias, en general, una es más voluminosa que las otras:
Conductos linfáticos
es la arteria [principal externa de Salmon], que desciende oblicua
abajo y medialmente para llegar a la glándula por el proceso Tienen un doble origen: cutáneos y glandulares (figs. 132-
axilar (lateral). 6 y 132-7).
La arteria torácica interna envía una o varias ramas media- Los conductos que drenan la linfa de la piel convergen hacia
les a la glándula, las que se originan en el 2.º, 3.º o 4.º espacio la cara profunda de la piel de la areola, formando el plexo sub-
intercondral, perforan estos espacios o un solo, puesto que pue- areolar.
M. pectoral mayor
M. deltoides A. torácica interna
R. mamaria lateral R. mamarias mediales
A. torácica lateral
M. dorsal ancho
M. serrato anterior
R. intercostal anterior
Fig. 132-5. Arterias de la glándula mamaria.
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1578 Sistema genital femenino
A. axilar V. cefálica
Clavícula
V. axilar M. subclavio
Grupo braquial Grupo apical
A. torácica
A. subescapular lateral
Grupo pectoral
Grupo
central
Grupo
subescapular
Fig. 132-6. Grupos de nodos linfáticos de la axila.
Los vasos linfáticos glandulares se originan en la periferia de funda o a la inversa. Van a desembocar en el plexo subareolar
cada lóbulo y tienen una dirección perpendicular a la masa ge- superficial ya mencionado o en un plexo retromamario. Estos
neral de la glándula, es decir, desde la papila hacia la cara pro- dos plexos se encuentran ampliamente anastomosados entre sí.
R. acromial de la a. toracoacromial
M. pectoral mayor M. pectoral menor Grupo apical
M. deltoides
M. pectoral mayor
Vasos linfáticos
interpectorales
N. mediano A. torácica interna
V. axilar Vasos linfáticos
torácicos internos
A. axilar
Grupo torácico
Grupo braquial interno
M. dorsal ancho
A. toracodorsal
Grupo pectoral superior
M. pectoral menor Vasos linfáticos
torácicos internos
Vasos linfáticos pectorales
Grupo pectoral inferior Glándula mamaria
M. serrato anterior
Vasos linfáticos pectorales
Fig. 132-7. Linfáticos de la glándula mamaria y tributarios axilares (semiesquemático).
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Mama 1579
Conductos eferentes costal. Estos nervios aportan a la glándula filetes sensitivos, pero
De estas dos redes parten vasos eferentes en varias direccio- también vasomotores y secretorios.
nes. Se pueden distinguir troncos colectores:
Una vía principal
ANATOMÍA FUNCIONAL Y EVOLUCIÓN
Está formada por dos a cuatro troncos superficiales volumi-
DEL ÓRGANO
nosos y un tronco profundo. Estos troncos, después de haber La glándula mamaria es el asiento de transformaciones im-
contorneado el borde inferolateral del pectoral mayor, llegan a portantes en el curso de la vida. Se constituye en el curso del
un grupo de ganglios linfáticos situados contra la arteria torácica desarrollo embrionario, pero permanece en estado rudimenta-
lateral (nodos axilares pectorales). Algunos de ellos son más rio hasta la pubertad, cuando adquiere su desarrollo definitivo.
superficiales, situados contra el borde inferolateral del pectoral Experimenta variaciones con los períodos menstruales y modifi-
mayor: nodos paramamarios [de Sorgius]. caciones típicas en el curso del embarazo, por aumento volumé-
trico de los conductos y de los ácinos, los que al final del embara-
Vías accesorias zo producen la secreción de calostro y, luego, de leche. Después
En la fosa axilar, los troncos colectores linfáticos se en- de la menopausia, la glándula es el asiento de una involución se-
cuentran ampliamente anastomosados con los otros linfáticos nil, con desaparición progresiva de los elementos glandulares y
axilares, donde a menudo es difícil individualizar los grupos proliferación de tejido conectivo más o menos cargado de grasa.
nodales clásicos: subescapular (posterior), braquial (lateral) y
central. Desde estos nodos, la linfa llega a los nodos axilares
apicales y, desde aquí, a los nodos supraclaviculares. EXPLORACIÓN EN EL SER VIVO
A veces, un tronco linfático desemboca de forma directa
en los nodos axilares pectorales (anteriores) o en los nodos En razón de la frecuencia de las afecciones de la mama, la
supraclaviculares, pasando por delante o por detrás de la cla- exploración de la glándula y de las regiones vecinas, hacia donde
vícula sin pasar por el grupo apical. Otros parten del plexo re- drenan sus linfáticos, es de sumo interés.
tromamario. Son los linfáticos transpectorales estudiados por La inspección aporta información acerca de la forma, el de-
Grossmann, Rotter y Caplan. Este último distingue: sarrollo o deformaciones de la mama o la papila, retracciones en
ciertas neoplasias y el estado de la areola. La retracción de los
– Vía transpectoral: atraviesa el pectoral mayor y el menor, ligamentos suspensorios mamarios por fibrosis, asociada
llega a la altura del 3.º o 4.º espacio intercostal y sigue a los va- con el carcinoma de mama, provoca el hundimiento de la piel
sos torácicos superiores hacia la axila, terminando en el grupo formando la “piel de naranja”.
pectoral o en los nodos apicales. La palpación permite explorar: la forma, la consistencia, la
– Vía interpectoral [vía de Grossmann]: presenta el mismo tra- movilidad sobre los planos profundos y el estado de la piel que
yecto de origen que la precedente y puede llegar a un nodo la cubre.
intrapectoral mayor [intramuscular de Rotter], ubicado entre La transiluminación puede utilizarse para el estudio de los tu-
las ramas vasculares que se distribuyen por el músculo (Caplan). mores sólidos, donde da una opacidad circunscrita más nítida
Cuando existe, sigue a los vasos toracoacromiales, drenando en que en las inflamaciones limitadas. Sin embargo, el diagnóstico
una serie de pequeños nodos interpectorales (entre los múscu- de certeza se obtiene con una biopsia por punción, con la extir-
los pectoral mayor y menor), y de aquí a los nodos apicales. pación quirúrgica (biopsia) o en el momento de la intervención,
– Vía pectoroaxilar: inconstante, atraviesa el pectoral mayor, con una biopsia extemporánea.
transcurre hacia arriba y lateralmente, perfora la fascia axilar La exploración de la glándula mamaria siempre deberá com-
con el ligamento suspensorio de la axila sobre el borde infe- pletarse por la búsqueda y el examen de los nodos linfáticos
rior del pectoral menor y termina en los nodos pectorales. de drenaje de la mama.
Algunos linfáticos procedentes de la glándula mamaria pue- La radiología proporciona datos de interés diagnóstico. La
den perforar los espacios intercostales a nivel de la línea ester- radiografía de la mama se denomina mamografía. Las proyec-
nal y llegar a los nodos paraesternales, que acompañan a los va- ciones que se emplean habitualmente en la mamografía son
sos torácicos internos. Perforando los espacios intercostales a nivel la cefalocaudal (fig. 132-8A), colocando la placa debajo de la
de la línea axilar anterior, pueden llegar a la red linfática subpleural. mama, y la mediolateral, con la placa colocada del lado lateral de
Por último, se pueden encontrar linfáticos superficiales que la mama. También se utiliza la proyección oblicua, con la placa
atraviesan la línea mediana por delante del esternón y llegan a también lateral, pero con inclinación del tubo de 30°, que per-
la axila del lado opuesto o se dirigen a los colectores de la pared mite observar el proceso axilar. Se pueden utilizar medios de
abdominal. contraste para realizar estudios como la galactografía.
La multiplicidad de estas vías linfáticas explica la complejidad La ecografía mamaria constituye un estudio complemen-
de los problemas que plantea la cirugía del cáncer de mama, y se tario de la mamografía. Permite distinguir entre estructuras lí-
puede decir que los territorios linfáticos de esta son muy variables. quidas y sólidas (fig. 132-8B y C).
Si bien existen algunas controversias en la actualidad con res-
pecto a la utilidad del autoexamen mamario, en algunos medios
Nervios con dificultad para el acceso a la atención sanitaria sigue siendo
Provienen de los ramos supraclaviculares del plexo cervical una práctica recomendable para la detección de alteraciones
[superficial] y de los ramos perforantes del 2.º al 6.º nervio inter- que podrían ser cáncer de mama.
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1580 Sistema genital femenino
Tejido
glandular
M.
pectoral
mayor
Tejido
adiposo
A
Dermis
Dermis
Tejido
glandular
Tejido
adiposo
Tejido
adiposo
Tejido
glandular
B C
Fig. 132-8. A. Mamografía bilateral, proyección cefalocaudal. Se visualizan ambas mamas femeninas compuestas por tejido
glandular de mayor densidad (radiopaco) y tejido adiposo menos denso (radiolúcido). El músculo pectoral mayor se observa
con mayor densidad en la región posterior a ambas mamas. B. Ecografía mamaria. El tejido glandular se observa hiperecoico y
el tejido adiposo, hipoecoico. C. Ecografía mamaria. El tejido glandular se observa hiperecoico y el tejido adiposo, hipoecoico.
Véase Caso clínico: Carcinoma de mama
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Glándulas endocrinas
XXVI
Las glándulas endocrinas se diferencian de las glándulas de secreción externa por la ausencia
de conducto excretor. Las glándulas endocrinas vierten su producto de secreción, las hormo-
nas, directamente en el medio interno, por intermedio de los vasos sanguíneos o linfáticos que se
encuentran en ellas. Por esta razón se denominan también glándulas de secreción interna.
Las glándulas endocrinas se encuentran en diversas regiones del organismo:
– En la cabeza: hipófisis y pineal.
– En el cuello: tiroides y paratiroides.
– En el abdomen: islotes pancreáticos.
– En la región lumbar: suprarrenales.
– En el área genital: tejido endocrino del testículo y del ovario.
Además de integrar el tejido de las glándulas endocrinas, existen otras células productoras
de hormonas que forman parte de otros sistemas y se hallan agrupadas o distribuidas de manera di-
fusa. Las hormonas son moléculas orgánicas transportadas por la sangre hasta las células efectoras
distantes. Por lo tanto, las células productoras de hormonas participan de la regulación y el control
químico del organismo.
En esta sección se presentan órganos como el timo o el cuerpo carotídeo, cuya función no es
solo endocrina, pero que tienen una estructura semejante a la de estas glándulas. No se tratan aquí
las glándulas que, por pertenecer a otros sistemas simultáneamente, se han descrito en otros capí-
tulos, como el páncreas o la pineal.
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Capítulo 133: Glándula tiroides 1583 Capítulo 137: Órganos
paraganglionares 1606
Capítulo 134: Glándulas paratiroides 1594
Capítulo 138: Hipófisis 1608
Capítulo 135: Timo 1596
Capítulo 136: Glándulas
suprarrenales 1598
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Glándula tiroides 133
GENERALIDADES Lóbulos tiroideos
Se distinguen dos lóbulos tiroideos, derecho e izquierdo.
Definición y situación general Su parte inferior es más gruesa que la superior, que se adelgaza
hacia arriba hasta terminar en un vértice. Se distinguen:
La glándula tiroides es una glándula impar, casi simétrica,
situada delante y a los lados de la tráquea y de la laringe. Está – Tres caras: anterolateral, convexa, superficial y cubierta
ubicada en la parte mediana del tercio inferior del cuello. Por por una capa muscular; posteromedial, cóncava, aplicada
su concavidad posterior rodea el eje visceral aerodigestivo (fig. contra la cara anterolateral de la laringe y contra la tráquea, y
133-1).
en un plano profundo e inferior, en relación con la faringe y
el esófago; posterior, la menos extensa, está orientada hacia
Descripción atrás y algo lateralmente.
– Dos polos: inferior o base, convexo, orientado abajo y me-
Configuración externa dialmente, que desciende hasta el 5.º o 6.º anillo de la trá-
La glándula tiroides está constituida por dos lóbulos reu- quea; superior o vértice, más afinado, dirigido arriba y atrás,
nidos por un istmo transversal. El conjunto adopta la forma de en contacto con el tercio inferior y lateral de la lámina del car-
una H (fig. 133-2). tílago tiroides.
Glándula tiroides V. yugular anterior
Tráquea M. esternotiroideo
N. laríngeo recurrente izquierdo M. esternohioideo
A. carótida común Lámina pretraqueal de la fascia cervical
N. vago M. omohioideo
V. yugular interna M. esternocleidomastoideo
Nodo yúgulo-omohioideo
Platisma
V. yugular externa
Lámina superficial
de la fascia cervical
N. laríngeo
recurrente
derecho
N. frénico Esófago
M. escaleno anterior
V. cervical profunda A. tiroidea inferior
A. y v. vertebral Tronco simpático cervical
Fig. 133-1. Corte horizontal esquemático del cuello que pasa por la sexta vértebra cervical, vista superior.
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1584 Glándulas endocrinas
H. hioides
M. tirohioideo
Membrana tirohioidea
Lóbulo piramidal de
la glándula tiroides
Cartílago tiroides
Lóbulo izquierdo de
M. cricotiroideo la glándula tiroides
Cartílago cricoides
Lóbulo derecho de
la glándula tiroides Istmo de la
glándula tiroides
Tráquea
Fig. 133-2. Glándula tiroides, cara anterior.
– Tres bordes: anteromedial, dirigido hacia abajo, adelante RELACIONES
y medialmente; posteriores medial y lateral, redondeados,
que reúnen insensiblemente las caras adyacentes. La glándula tiroides está íntimamente rodeada por una
cápsula fibrosa. Esta se adhiere y envuelve al órgano, hacia
Istmo cuyo interior emite prolongaciones. Por su intermedio contrae
Reúne los dos lóbulos, con los cuales se continúa sin límite relaciones: adelante, con los planos musculares y fascias; atrás,
preciso. La cara anterior es convexa. La cara posterior, cón- con los elementos viscerales y vasculonerviosos (figs. 133-6 y
cava, abraza los dos primeros cartílagos traqueales. Su borde 133-7).
inferior, corto y cóncavo hacia abajo, está a veces desarrollado
en un lóbulo tiroideo medio. Su borde superior, cóncavo hacia
arriba, llega cerca del cartílago cricoides. Desde la parte media
Relaciones anterolaterales o superficiales
(o ligeramente a la izquierda) del borde superior, asciende el Corresponden a la cara anterior del istmo y anterolateral de
lóbulo piramidal [pirámide de Lalouette], que es una prolon- los lóbulos, que por fuera de la cápsula fibrosa y de la vaina
gación aplanada, alargada, cuyo vértice afinado alcanza el borde visceral están cubiertos sucesivamente por:
superior del cartílago tiroides y puede llegar al hueso hioides,
desde donde está prolongado por un “ligamento suspensor”, – La piel, la tela subcutánea y el músculo platisma.
vestigio del conducto tirogloso (fig. 133-3). – La lámina superficial de la fascia cervical, tendida entre ambos
músculos esternocleidomastoideos que cubren la parte late-
Variaciones y anomalías ral de los lóbulos.
La glándula tiroides evoluciona con la edad. Es relativamen- – Luego los músculos infrahioideos, reunidos por la lámina pre-
te más voluminosa en la niñez. Aumenta durante las menstrua- traqueal de la fascia cervical.
ciones y en el embarazo. El istmo en ocasiones está ausente, o se
puede hipertrofiar en un verdadero lóbulo medio, o reducirse de El músculo esternocleidomastoideo, superficial, transcu-
volumen o faltar (fig. 133-4). A veces el lóbulo piramidal falta rre oblicuo, hacia arriba y en sentido lateral. Más profundamente
y es reemplazado por un cordón fibroso, que representa la parte y en el plano de la lámina pretraqueal de la fascia cervical, se en-
inferior del conducto tirogloso que reúne, en el embrión, la raíz cuentran el músculo omohioideo y el músculo esternohioideo.
de la lengua con el esbozo tiroideo mediano. Existen, por último, Más profundo, el músculo esternotiroideo, algo oblicuo hacia
glándulas tiroideas accesorias (fig. 133-5) aisladas, pero de arriba y lateralmente. Ambos planos musculofasciales, separados
la misma estructura que la glándula tiroides. Se las encuentra en y distintos, se adhieren en el plano mediano constituyendo la
la región hioidea, en la abertura superior del tórax o dentro de él. línea mediana infrahioidea.
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Glándula tiroides 1585
Foramen ciego
Raíz de la lengua
Porción
suprahioidea
Asta mayor Porciones del
del h. hioides Porción retrohioidea tracto tirogloso
Porción infrahioidea
Cartílago tiroides
Lóbulo derecho de Lóbulo piramidal
la glándula tiroides
Tráquea
Fig. 133-3. Tracto tirogloso en el adulto, vista esquemática lateral.
Relaciones posteriores o profundas
También por fuera de la vaina visceral, se relacionan con el
istmo y con las caras posterior y posteromedial de los lóbulos.
– En la línea mediana, el istmo corresponde por su concavi-
dad a los cartílagos traqueales 2.º y 3.º (si se encuentra muy
desarrollado, puede llegar hasta el cricoides). En su cara pos-
terior se observa un plexo venoso profundo, origen de las
venas tiroideas inferiores, que emergen por el borde inferior.
Por este último penetra a la glándula la arteria tiroidea ima,
cuando existe. El borde superior se relaciona con el espacio
prelaríngeo que aloja nodos prelaríngeos. De este borde su-
perior se desprende el lóbulo piramidal.
– Lateralmente, la cara posterior de los lóbulos está delante
del eje vasculonervioso yugulocarotídeo, con la arteria
carótida común, medialmente, y la vena yugular interna, la-
teralmente. Entre ambas y atrás, se encuentra el nervio vago.
El asa cervical se desliza con los nervios cardíacos cervicales
superiores por delante de ella. Los nodos linfáticos laterales
del grupo cervical profundo son laterales a la vena yugular
interna y el tronco simpático cervical es prevertebral.
La cara posteromedial de los lóbulos se amolda al conduc-
to aerodigestivo; está aplicada a la laringofaringe arriba y a la trá-
quea y al esófago más abajo. El borde izquierdo de este último
excede hacia lateral la cara posterior de la tráquea, con lo cual
Fig. 133-4. Ausencia del istmo en la glándula tiroides. Los se encuentra en contacto con el lóbulo izquierdo. Esta cara se
lóbulos tiroideos derecho e izquierdo presentan cada uno relaciona con:
un lóbulo piramidal con una fusión parcial por delante del
cartílago tiroides (según Lucien y col.). – Las glándulas paratiroides.
– La arteria tiroidea inferior.
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1586 Glándulas endocrinas
Glándula tiroidea accesoria suprahioidea
M. geniohioideo
M. milohioideo, seccionado y rebatido hacia abajo
Glándula tiroidea accesoria infrahioidea
M. tirohioideo
Cartílago tiroides
Glándula tiroidea accesoria infrahioidea
M. cricotiroideo
Glándula tiroides
Tráquea
Fig. 133-5. Glándulas tiroideas accesorias, vista anterior.
H. hioides Lig. suspensor del lóbulo piramidal
M. tirohioideo A. carótida externa izquierda
A. laríngea superior N. vago
N. laríngeo superior
V. yugular interna
A. carótida externa derecha
R. externo del n. laríngeo superior A. tiroidea superior
izquierda
R. cricotiroidea derecha
Lóbulo piramidal
V. tiroidea media
Lig. tirotraqueal lateral
M. cricotiroideo
Lóbulo tiroideo
izquierdo
Lóbulo tiroideo derecho
Lig. tirotraqueal medio N. vago
Tráquea V. tiroidea inferior
Fig. 133-6. Glándula tiroides, vista anterior. Se ha resecado la vaina tiroidea del lado derecho.
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Glándula tiroides 1587
Vaina visceral tiroidea Adherencia con la vaina visceral
Línea mediana infrahioidea Lámina pretraqueal de la fascia cervical
V. yugular anterior
Lámina superficial de la fascia cervical
M. esternotiroideo
V. yugular externa
Adherencia con V. yugular interna
la vaina visceral A. carótida común
N. vago
Vaina carotídea
Septum sagital Tronco simpático
Espacio retrovisceral Fascia preescalénica
V. vertebral Lámina prevertebral
de la fascia cervical
A. vertebral
Fig. 133-7. Fascias anterolaterales del cuello, vainas viscerales y vasculares (según Paturet).
– Los nervios laríngeos recurrentes, que cruzan la terminación Presenta las siguientes ramas colaterales:
de la arteria tiroidea inferior y ascienden hasta el borde infe-
rior del músculo constrictor inferior de la faringe, bajo el cual – Rama infrahioidea: destinada a los músculos infrahioideos.
desaparecen. – Rama esternocleidomastoidea: destinada al músculo ho-
mónimo.
– Arteria laríngea superior y rama cricotiroidea para la la-
Relaciones de los polos ringe.
Polo superior
Sus tres ramas terminales rodean el polo superior:
Asciende hasta la mitad del cartílago tiroides cerca del borde
posterior, próximo a la bifurcación carotídea, inmediatamente
– Una rama glandular anterior, que sigue el borde antero-
debajo del triángulo venoso [Farabeuf ]. Está enmarcado por la
medial del lóbulo, luego el borde superior del istmo, para
terminación de los vasos tiroideos superiores.
anastomosarse con su homóloga del lado opuesto: es el arco
comunicante supraístmico.
Polo inferior o base – Una rama glandular posterior, que desciende en sentido
Desciende casi hasta la abertura superior del tórax, por detrás posterior y medial entre la glándula y la tráquea, para anasto-
y medial al ángulo venoso yugulosubclavio, a nivel del 5.º o 6.º mosarse con una rama de la arteria tiroidea inferior: anasto-
cartílago traqueal. A esta altura, llega a la glándula, a nivel del mosis longitudinal posterior.
istmo, la arteria tiroidea ima. – Una rama glandular lateral, que irriga la cara anterior del
lóbulo tiroideo.
VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN Arteria tiroidea inferior
Como todas las glándulas endocrinas, la glándula tiroides Se origina del segmento preescalénico de la arteria subcla-
dispone de abundantes vasos y nervios (figs. 133-8 y 133-9). via a nivel del tronco tirocervical. En su trayecto presenta tres
segmentos: vertical, transversal y terminal (fig. 133-10).
Su segmento vertical está situado medialmente al músculo
Arterias escaleno anterior, lateralmente a la arteria vertebral y por detrás
Se describen cuatro arterias, dos a cada lado, las arterias ti- de la vena yugular interna. Su segundo segmento, o transver-
sal, comienza a la altura del tubérculo carotídeo de la 6.ª vér-
roideas superiores e inferiores. La arteria tiroidea ima, de
origen variable, es inconstante. tebra cervical. Aquí la arteria se inclina en sentido medial, pasa
delante de la arteria vertebral y cruza la cara posterior del eje
yugulocarotídeo. En contacto con el plano prevertebral, la arteria
Arteria tiroidea superior cruza al tronco simpático cervical, en general a través de un ojal
Es la primera colateral de la arteria carótida externa. Se diri- [asa de Drobnik]. Su tercer segmento, o terminal, transcurre en
ge primero en sentido medial, por debajo del asta mayor del hue- sentido anterior y medial, para alcanzar la glándula tiroides por
so hioides, y luego hacia abajo, en dirección al polo superior de su cara posterior, en la unión del tercio inferior con sus dos ter-
la glándula tiroides, donde termina. Medialmente se aplica sobre cios superiores y cruzando por último el borde correspondiente
la membrana tirohioidea. La sigue una vena satélite voluminosa. del esófago.
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1588 Glándulas endocrinas
Membrana tirohioidea
A. laríngea superior A. laríngea superior
A. tiroidea superior A. tiroidea superior
R. glandular posterior
R. glandular anterior
R. cricotiroidea
Cartílago tiroides
R. glandular lateral
Lóbulo piramidal
Glándula tiroides
Membrana cricotiroidea
R. glandular posterior
A. tiroidea inferior A. tiroidea inferior
R. glandular inferior Tráquea
R. glandular profunda A. tiroidea ima
Fig. 133-8. Arterias de la glándula tiroides, vista anterior.
Faringe
Lóbulo izquierdo de Lóbulo derecho de
la glándula tiroides la glándula tiroides
A. tiroidea inferior A. tiroidea inferior
N. laríngeo recurrente izquierdo N. laríngeo recurrente derecho
A. carótida común izquierda A. carótida común derecha
A. subclavia izquierda Tronco braquiocefálico
Tráquea
Aorta
Fig. 133-9. Relaciones de las arterias tiroideas inferiores con los nervios laríngeos recurrentes, vista posterior. El nervio laríngeo
recurrente izquierdo pasa detrás de las ramas de la arteria tiroidea inferior izquierda y el nervio laríngeo recurrente derecho pe-
netra en una especie de horquilla formada por dos ramas de la arteria tiroidea inferior derecha.
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Glándula tiroides 1589
Sus relaciones con los nervios laríngeos recurrentes pue- homóloga superior: anastomosis longitudinal posterior. La
den esquematizarse así: rama profunda es medial y posterior, da también ramas a la
tráquea, al esófago y a la laringe.
– El nervio laríngeo recurrente derecho, anterior y lateral,
queda lateral a la arteria y a sus ramas. Arteria tiroidea ima [tiroidea media
– El nervio laríngeo recurrente izquierdo, medial y posterior, o de Neubauer]
queda medial a la arteria y a sus ramas, pero existen numero-
Es inconstante y puede originarse del arco aórtico o del tronco
sas variaciones, razón por la cual el nervio laríngeo recurrente
braquiocefálico. Se dirige hacia arriba, anterior a la tráquea, y llega
izquierdo constituye un peligro en el momento de la ligadura
al borde inferior del istmo, donde refuerza el arco infraístmico.
de las arterias tiroideas inferiores durante la tiroidectomía.
Anastomosis arteriales
Ramas colaterales
Las anastomosis infratiroideas, muy ricas, reúnen las arterias
Son las ramas esofágicas, faríngeas y traqueales, y la arteria
del mismo lado (anastomosis longitudinales) y las arterias del
laríngea inferior.
lado opuesto (anastomosis transversales).
Las arterias tiroideas establecen una vía anastomótica en-
Ramas terminales tre la subclavia y la carótida externa del mismo lado y del lado
Son las ramas glandulares que, en número de tres, se sepa- opuesto.
ran a distancia de la glándula. La rama inferior se dirige hacia Las arterias tiroideas penetran en la glándula atravesando
arriba, medialmente, hacia el borde inferior del istmo, donde se su cápsula fibrosa. Las anastomosis son intracapsulares.
anastomosa con su homóloga opuesta: es el arco comunican- El sistema arterial tiroideo puede adquirir grandes proporcio-
te infraístmico. La rama posterior asciende atrás y vasculariza nes en el curso de las hipertrofias patológicas: bocios, sobre todo
las glándulas paratiroides inferiores. Se anastomosa con su en el hipertiroidismo.
A. carótida común
N. vago
Tronco simpático cervical
Glándula paratiroides inferior derecha
Ganglio cervical inferior en posición alta
N. laríngeo recurrente derecho
A. tiroidea inferior
N. frénico
A. subclavia
Comunicación frenicosimpática
Comunicación del tronco simpático
con el n. laríngeo recurrente
Fig. 133-10. Arteria tiroidea inferior derecha, cara posterior derecha.
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1590 Glándulas endocrinas
Venas Vena tiroidea inferior
Se constituye en el polo inferior de cada lóbulo tiroideo, de-
A partir de los espacios interlobulares de la glándula se for-
bajo de la arteria homónima. Se dirigen oblicuamente hacia aba-
man venas superficiales subcapsulares voluminosas. Estas venas
jo y terminan en las venas braquiocefálicas del lado correspon-
son drenadas por cuatro corrientes: superior, inferior, lateral (me-
diente. En ocasiones, las venas tiroideas inferiores se reúnen
dia) e ístmicas o medianas.
para desembocar en la vena braquiocefálica izquierda.
Vena tiroidea superior
Plexo tiroideo impar
Está constituida en el polo superior del lóbulo lateral a partir
Es una red venosa ubicada por delante de la tráquea y del
de sus venas y del arco venoso supraístmico. Sigue el trayecto de
borde inferior de la glándula tiroides. Este plexo drena su sangre
la arteria homónima y termina en la vena facial, y más raras veces,
en las venas tiroideas inferiores.
de forma directa en la vena yugular interna.
Se subraya que estas venas, salvo la vena tiroidea superior, no
Vena tiroidea media siguen el trayecto de las arterias. Están situadas en un plano
Emerge de la parte lateral y media del lóbulo y se dirige en anterior. Su volumen aumenta en las hipertrofias tiroideas sim-
sentido lateral hacia la vena yugular interna, donde termina (fig. ples (bocio) o tóxicas (hipertiroidismo). No debe olvidarse que
133-11). No está acompañada por una arteria. conducen las hormonas tiroideas a la circulación general.
Plano prevertebral V. tiroidea superior
V. yugular interna derecha A. tiroidea superior
V. tiroidea media seccionada Faringe
M. esternocleidomastoideo seccionado M. omohioideo seccionado y reclinado
Fig. 1252 (pág. 1198) Incisura tiroidea superior
M. infrahioideos seccionados y reclinados
Lóbulo derecho de la glándula tiroides,
reclinado adelante y medialmente
V. tiroidea media seccionada
Glándula paratiroides inferior derecha
V. tiroidea media seccionada
Tráquea
V. tiroidea inferior
M. omohioideo seccionado y reclinado A. tiroidea inferior
N. vago derecho N. laríngeo recurrente derecho
M. esternocleidomastoideo seccionado M. infrahioideos seccionados y reclinados
A. carótida común derecha V. tiroidea media seccionada
Fig. 133-11. Polo inferior del lóbulo derecho de las glándulas tiroides y paratiroides inferior derecha. En el recuadro, el puntea-
do indica la línea de incisión.
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Glándula tiroides 1591
Linfáticos ríngeo superior o por el laríngeo recurrente. No siguen el trayecto
de las arterias y las alcanzan solo en la vecindad inmediata de la
Originados en la intimidad de la glándula, forman un plexo glándula. Se puede así distinguir una raíz superior y una raíz infe-
subcapsular. De allí los colectores eferentes son medianos y la- rior donde las fibras simpáticas y parasimpáticas están mezcladas.
terales (fig. 133-12).
Linfáticos medianos ESPACIOS PERITIROIDEOS. CELDA
Se distinguen: TIROIDEA
– Colectores superiores: se dirigen al borde superior del ist- Entre la cápsula fibrosa de la glándula tiroides y los órganos
mo y de este punto, a los nodos prelaríngeos. y planos vecinos se interpone un plano fascial: la vaina visceral
– Colectores inferiores: originados en el borde inferior del tiroidea. Esta delimita una celda tiroidea ocupada por la glán-
istmo, siguen a las venas medias para alcanzar los nodos pre- dula y atravesada por los elementos vasculonerviosos tiroideos.
traqueales que sirven de estación hacia los nodos situados
más abajo, sea en la región de la vena cava superior o en los
nodos paratraqueales. Vaina visceral tiroidea
Está constituida por un plano fascial que depende de la fascia
Linfáticos laterales visceral del cuello, arriba, abajo y atrás, y de la lámina pretraqueal
Emergen en toda la extensión de los lóbulos laterales. de la fascia cervical, que se desdobla alrededor del músculo es-
Alcanzan los nodos profundos superiores e inferiores [de la ternotiroideo, adelante y a los lados (figs. 133-13 a 133-15).
cadena yugular interna], desde la región de la bifurcación carotí- El límite es poco definido arriba, donde los músculos inclui-
dea por arriba, hasta el ángulo venoso yugulosubclavio por aba- dos en la lámina pretraqueal de la fascia cervical se fijan en la
jo. Siguen a las venas y pasan delante de la arteria carótida co- laringe. Abajo, la vaina está prolongada por una vaina retroes-
mún, formando una hoja vasculolinfática delante de esta arteria. ternal, pretraqueal, donde se encuentra el timo o sus restos. Por
el contrario, adelante y a los lados existe un plano de separación
peritiroideo que permite llegar a la cara convexa de la glándula.
Nervios Atrás, por último, la llegada de las raíces tiroideas inferiores, arte-
Tienen su origen en el simpático: ganglio cervical superior, rial y venosa, crea un espacio entre la vaina visceral y la lámina
tronco cervical, nervios cardíacos; o en el vago por el nervio la- pretraqueal de la fascia cervical.
H. hioides
V. yugular interna derecha
V. tiroidea superior
Nodo prelaríngeo
Glándula tiroides
A. carótida común derecha Nodos cervicales laterales
profundos inferiores
N. laríngeo recurrente derecho
Nodo paratraqueal derecho N. laríngeo recurrente izquierdo
Nodo pretraqueal V. tiroidea inferior
N. vago derecho
Tronco linfático yugular derecho Conducto torácico
Nodos braquiocefálicos
Vasos linfáticos transversales
V. braquiocefálica derecha V. braquiocefálica izquierda
Fig. 133-12. Nodos linfáticos de la glándula tiroides (modificado de Bartels).
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1592 Glándulas endocrinas
Glándula tiroides V. yugular anterior
Tráquea M. esternotiroideo
N. laríngeo recurrente izquierdo
M. esternohioideo
A. carótida común
Lámina pretraqueal de la fascia cervical
N. vago M. omohioideo
V. yugular interna M. esternocleidomastoideo
Nodo yúgulo-omohiodeo
Platisma
V. yugular externa
Lámina superficial
de la fascia cervical
N. laríngeo
recurrente
derecho
N. frénico Esófago
M. escaleno anterior
V. cervical profunda A. tiroidea inferior
A. y v. vertebral Tronco simpático cervical
Fig. 133-13. Corte horizontal esquemático del cuello que pasa por la sexta vértebra cervical, vista superior.
Vaina peritiroidea Glándula tiroides
Espacio peritiroideo M. esternohioideo
M. esternotiroideo M. esternocleidomastoideo
Lámina pretraqueal de la fascia cervical M. omohioideo
Lámina superficial de
la fascia cervical
Eje vasculonervioso
del cuello A. tiroidea inferior
Tráquea
Esófago Glándula paratiroides
Fig. 133-14. Vaina peritiroidea (según Lorin), corte horizontal esquemático a nivel de la sexta vértebra cervical.
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Glándula tiroides 1593
Vaina visceral tiroidea Adherencia con la vaina visceral
Línea mediana infrahioidea Lámina pretraqueal de la fascia cervical
V. yugular anterior Lámina superficial de la fascia cervical
M. esternotiroideo
V. yugular externa
Adherencia con V. yugular interna
la vaina visceral A. carótida común
Vaina carotídea N. vago
Septum sagital Tronco simpático
Espacio retrovisceral Fascia preescalénica
V. vertebral Lámina prevertebral
de la fascia cervical
A. vertebral
Fig. 133-15. Fascias anterolaterales del cuello, vainas viscerales y vasculares (según Paturet).
Celda tiroidea pueda palpar. La naturaleza tiroidea de las neoformaciones desa-
rrolladas aquí se traduce por su solidaridad con el eje aéreo y su
La celda tiroidea aparece como un espacio de valor real prác- movilidad vertical con los movimientos de deglución.
tico, pues:
1. Las neoformaciones tiroideas malignas o benignas se desa- Medios de diagnóstico por imágenes
rrollan allí.
La posibilidad de fijar el yodo para producir las hormonas ti-
2. La disección anatómica o quirúrgica se efectúa en ella sin otro
roideas es una cualidad del tejido tiroideo. La inyección de yodo
obstáculo que las raíces vasculonerviosas que se pueden dis-
radiactivo en el organismo permite trazar un mapa de la glán-
tinguir en:
dula tiroides que precisa la topografía de las zonas fisiológica-
– Raíz superior, que comunica con la región esternoclei-
mente activas: centellograma tiroideo.
domastoidea superior.
La ecografía tiroidea es un método no invasivo que permi-
– Raíz posterior e inferior, que proviene de la región es- te evaluar la configuración de la glándula tiroides y el carácter
ternocleidomastoidea media e inferior.
quístico o macizo de los cambios de tamaño y consistencia de-
– Raíz lateral media, venosa y linfática, que une la glán-
tectados a través de la palpación (fig. 133-16).
dula con la vena yugular interna y los ganglios profundos
superiores.
– Raíz inferior y mediana, venosa, que puede presentar
la arteria tiroidea ima. Está relacionada con el mediastino Lámina pretraqueal Istmo M. esternohioideo
superior. de la fascia cervical tiroideo
EXPLORACIÓN EN EL SER VIVO
La glándula tiroides produce hormonas que pueden ser
dosadas en sangre o evaluar sus efectos sistémicos. Las hormo-
nas tiroideas: triyodotironina (T3) y tiroxina (T4) controlan la Lóbulo
tiroideo
tasa metabólica del organismo. La calcitonina regula el meta- Lóbulo
tiroideo
bolismo del calcio.
Anatomía de superficie
La región tiroidea media está limitada por los relieves visibles A. carótida común Tráquea
y palpables de la laringe arriba, del esternón abajo, del borde
anterior de los esternocleidomastoideos lateralmente. En este Fig. 133-16. Ecografía tiroidea en un plano horizontal. Se ob-
espacio la glándula normal no es palpable. Es lo bastante super- servan ambos lóbulos tiroideos a los lados de la tráquea.
ficial para que su hipertrofia modifique la forma del cuello y se la
Véase Guía topográfica: Cuello
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134 Glándulas paratiroides
Las glándulas paratiroides son pequeñas glándulas ane- amenazadas en el momento de la extirpación amplia o total
xas a la glándula tiroides y cuya acción fisiológica es regular el de la tiroides.
metabolismo del fósforo y el calcio. Su buen funcionamiento es Las paratiroides se desarrollan a partir de los arcos branquia-
indispensable para la vida. les 3.º y 4.º. La paratiroides superior se origina del 4.º arco bran-
quial, en tanto que la inferior lo hace del 3.º. Este descenso se
explica por el propio descenso de los elementos originados en
Descripción el arco 3.º, en particular el timo, del cual la paratiroides inferior
Existen de cada lado dos paratiroides, una superior y otra se muestra solidaria. Este desarrollo embriológico explica asimis-
inferior. Las superiores son más voluminosas y más constantes. mo la existencia de glándulas paratiroides accesorias, sobre
Su forma es circular y aplanada, semejante a una lenteja. Las pa- todo en la región anterior del mediastino superior.
ratiroides inferiores son más pequeñas y ovoides. Su color casta-
ño agamuzado permite distinguirlas en la superficie del tejido
tiroideo, pero por sus dimensiones pequeñas su visualización e Relaciones
identificación resultan dificultosas. Situadas en el interior de la vaina peritiroidea, son solida-
rias de la cara posterior de los lóbulos de la glándula tiroides
(fig. 134-1). Se encuentran en el ángulo posteromedial, entre
Situación. Variaciones cada uno de los lóbulos y el eje aerodigestivo. Aquí llegan ramas
Las glándulas paratiroides están situadas en la cara pos- arteriales procedentes de la arteria tiroidea inferior, así como
terior y medial de los lóbulos tiroideos, en la vecindad del el nervio laríngeo recurrente. Estos elementos se hallan en rela-
eje visceral (véanse figs. 133-13 a 133-15). Su situación es ción directa con la paratiroides inferior, la que está como incluida
variable: las glándulas pueden estar en posición alta, lateral entre las ramas arteriales y situada, en general, lateralmente al
o bien, caudal. Se encuentran laterales a la cápsula fibrosa nervio laríngeo recurrente (véase fig. 133-11). En cuanto a la pa-
de la glándula tiroides, pero mediales a la vaina peritiroidea. ratiroides superior, aparece como “suspendida”de una rama de la
Debido a estas relaciones, las glándulas paratiroides se hallan arteria tiroidea superior (fig. 134-2).
Laringe Glándula paratiroides inferior derecha
Faringe Glándula paratiroides superior derecha
A. tiroidea superior izquierda
A. tiroidea superior derecha
A. carótida común izquierda
Pared posterior de la vaina peritiroidea
N. vago
V. yugular interna izquierda N. vago
A. subclavia izquierda
A. tiroidea inferior izquierda
Pared posterior de la vaina peritiroidea A. tiroidea inferior derecha
Glándula paratiroides superior izquierda
Glándula paratiroides inferior izquierda
Esófago Tráquea
Fig. 134-1. Vaina peritiroidea y relaciones de las glándulas paratiroides en el interior de la celda tiroidea, cara posterior (según
Lorin). A la izquierda se ha incidido y rebatido la pared posterior de la vaina peritiroidea.
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Glándulas paratiroides 1595
Faringe Laringe
Glándula paratiroides superior izquierda Glándula paratiroides superior derecha
A. tiroidea superior izquierda A. tiroidea superior derecha
A. carótida externa derecha
A. carótida externa izquierda
A. subclavia derecha
A. subclavia izquierda
A. tiroidea inferior derecha
A. tiroidea inferior izquierda
Glándula paratiroides inferior derecha
Glándula paratiroides inferior izquierda
N. laríngeo recurrente
Esófago
Tráquea
Fig. 134-2. Situación y relaciones vasculares de las glándulas paratiroides (según Lorin), vista posterior. Se ha extirpado la vaina
peritiroidea.
Vascularización e inervación cesibles a la exploración directa, pero ciertos tumores (adeno-
mas) se pueden percibir por la palpación en el área tiroidea, atrás
Las arterias son voluminosas, teniendo en cuenta las dimen- y medialmente. Sus tumores son a veces el origen de la afección
siones pequeñas de las glándulas paratiroides. Cada una recibe denominada osteítis fibrosa quística (enfermedad ósea de
una rama arterial propia que procede de la arteria tiroidea supe- Recklinghausen) por hiperparatiroidismo.
rior, para la paratiroides superior, y de la arteria tiroidea inferior, La actividad fisiológica desempeñada por las paratiroides en
para la paratiroides inferior. el metabolismo fosfocálcico hace posible su exploración bio-
Las venas son tributarias de las venas tiroideas correspondientes. lógica. Las células principales de la glándula paratiroides secre-
Los linfáticos drenan con los de la glándula tiroides en los tan hormona paratiroidea (paratohormona), que mantiene el
nodos cervicales profundos y en los paratraqueales. nivel de concentración de calcio en la sangre.
Los nervios acompañan a las arterias. Si se extirpara completamente el tejido paratiroideo, los ni-
veles de calcio disminuirían, produciendo espasmos convulsi-
vos de todos los músculos (tetania). Al resultar afectados todos
Exploración en el ser vivo los músculos (incluidos el cardíaco y los respiratorios) de ma-
Las glándulas paratiroides son muy pequeñas para ser ac- nera generalizada, la situación sería incompatible con la vida.
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135 Timo
El timo es un órgano cervicotorácico, impar y mediano, situado Constitución anatómica
en la base del cuello y en la parte anterior del mediastino superior
(fig. 135-1). El timo es uno de los dos órganos linfáticos prima- El timo está formado por lobulillos separados por tabiques
rios (el otro órgano es la médula ósea). Se asemeja a las glándu- originados en la cápsula del órgano y reunidos por un cordón
las endocrinas, no solo porque se desarrolla a partir del 3.er arco central replegado sobre sí mismo, lo que concentra los lobuli-
branquial, sino también porque tiene la estructura de una glán- llos menores y disminuye la longitud del órgano. Cada lobulillo
dula de secreción interna. También tiene funciones de secreción está formado por una capa cortical con células tímicas en vías
de hormonas, con efectos inmunomoduladores. Su acción en la de división y una capa medular donde las células, dispuestas
formación de los linfocitos y en las funciones de inmunidad de una manera concéntrica, forman los corpúsculos tímicos [de
le confiere gran importancia funcional. Esta última es predominante Hassall].
en los neonatos y los niños. El timo entra en regresión a partir de la
pubertad, cuando los principales tejidos linfoides están plenamen-
te desarrollados. En el adulto, está representado por vestigios fi- RELACIONES
broadiposos que sustituyen una buena parte de su parénquima. Estas son cervicales y torácicas (véanse figs. 75-10 y 75-11).
DESCRIPCIÓN Relaciones cervicales
– La cara anterior se relaciona con la lámina pretraqueal de
Configuración externa la fascia cervical y con los músculos infrahioideos que esta
Su forma es alargada de arriba hacia abajo y aplanada en sen- contiene.
tido anteroposterior (véase fig. 93-1). En él se describen: – La cara posterior se aplica sobre la tráquea, se moldea sobre
ella y alcanza los espacios entre la tráquea, la carótida común
– Un cuerpo, que concentra la mayor parte del órgano, con y el nervio laríngeo recurrente, a cada lado.
dos lóbulos aplicados uno contra el otro y separados por un – Lateralmente, el timo, en su porción cervical, está en
plano conectivo oblicuo hacia atrás y a la izquierda. contacto con las arterias carótidas comunes, derecha e
– Una extremidad superior, con dos cuernos que ascienden izquierda.
hasta la proximidad de la glándula tiroides. – Hacia arriba, los dos cuernos están unidos a la parte inferior
– Una extremidad inferior o base, bastante ancha. A veces se de los lóbulos tiroideos por un tejido conectivo.
la observa bifurcada.
Glándula tiroides
C6
Esófago
Lámina superficial de la fascia cervical
C7
Tráquea
Porción cervical del timo T1
V. braquiocefálica izquierda
T2
Esternón
Aorta T3
Porción torácica del timo
Fig. 135-1. Corte sagital de la parte inferior del cuello y de la parte superior del tórax. Se observa el timo entre el manubrio
esternal y la vena braquiocefálica izquierda.
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Timo 1597
Relaciones torácicas o mediastínicas – Una arteria tímica posterior, la arteria tímica central (A. Latarjet
y Murard). Procede del tronco braquiocefálico en la proximidad
El timo se encuentra en la parte anterior del mediastino su- de su origen en el arco de la aorta o directamente de este.
perior.
Cara anterior Venas
Se relaciona con la cara posterior de: el esternón, los cartí- Emergen de la superficie del órgano, desde donde van a ter-
lagos costales y las inserciones del músculo esternotiroideo. minar en las venas torácicas internas, pericardiofrénicas, tiroidea
Lateralmente, esta cara alcanza la articulación esternoclavicular inferior, o en la vena braquiocefálica izquierda.
y en sentido más inferior, los cuatro o cinco primeros espacios
intercondrales cruzados por los vasos torácicos internos. Los re-
cesos pleurales se encuentran por delante del timo y tienden Linfáticos
a reunirse hacia abajo. Los eferentes se originan bajo la cápsula y son: superiores,
tributarios de los nodos cervicales profundos inferiores; anterio-
Cara posterior res, terminan en los nodos paraesternales, y posteriores, que
Se relaciona con la tráquea, se moldea sobre ella y adopta alcanzan los nodos prepericárdicos.
más o menos su forma, pero más abajo están separados por el
arco aórtico, el tronco braquiocefálico y la carótida común iz-
quierda. Más adelante también se encuentra interpuesta la vena
Nervios
braquiocefálica izquierda, que cruza oblicuamente por adelante Provienen del simpático cervical, así como del nervio vago.
a los troncos arteriales. Son independientes de las raíces vasculares.
Lateralmente
EN EL SER VIVO
El timo se halla en contacto con la pleura parietal (porción
mediastínica), los nervios frénicos y los vasos pericardiofrénicos,
sobre todo a la izquierda. Anatomía funcional
Las funciones del timo son complejas, como lo son las de los
elementos a los cuales él asegura su formación: los linfocitos.
CELDA TÍMICA Este órgano también desempeña una acción sobre la evolución
El timo está contenido en un espacio o celda, cuyas paredes de las enfermedades autoinmunitarias; en consecuencia, la
se encuentran constituidas por los elementos anatómicos con timectomía puede mejorar los síntomas de la miastenia gravis.
los cuales se relaciona. Estos órganos están tapizados por hojas
conectivas o fascias: Evolución
– Lateralmente, están las hojas conectivas vasculares: vasos Es un órgano macroscópicamente transitorio que adquiere
carotídeos, fascia endotorácica. su máxima actividad hacia la pubertad. En el adulto, sus vesti-
– En sentido vertical, la celda tímica es una de las vías de co- gios están representados por formaciones fibrosas, cordones o
municación cervicomediastínicas. Esta vía está detrás de la láminas desarrollados de forma variable, extendidos desde la
lámina pretraqueal de la fascia cervical y del músculo esterno- región tiroidea hasta el pericardio en el mediastino anterior, ro-
tiroideo, y anterior a la hoja tiropericárdica. Es una comuni- deados por un tejido conectivo adiposo con el cual constituyen
cación bastante profunda, subfascial y submuscular (Hureau), el cuerpo adiposo retroesternal. Se lo encuentra por delante de
que se expande hacia abajo por delante de los grandes vasos los grandes vasos, por detrás del esternón, entre las dos hojas,
y del pericardio. derecha e izquierda, de la pleura parietal (porción mediastínica).
El timo está separado de las paredes de su celda por un tejido Exploración
conectivo, del cual puede ser separado y donde se pueden dise-
car y reconocer sus raíces vasculonerviosas. Por sus dimensiones y situación, el timo normal no se puede
palpar y no es visible en las radiografías cervicotorácicas. Por el
contrario, sus tumores benignos o malignos se manifiestan en
VASCULARIZACIÓN E INERVACIÓN las radiografías en forma de opacidades de volumen variable, a
veces medias, pero por lo general lateralizadas. Como el órgano
mismo, estas opacidades son altas, medianas o bajas; algunas
Arterias
descienden hasta el nivel de las raíces pulmonares, pero vistas de
Son las siguientes: perfil son siempre anteriores. Por cateterismo venoso braquial
se ha podido llegar a las venas tímicas que terminan en la vena
– Dos arterias tímicas superiores: llegan al timo por sus ex- braquiocefálica izquierda; y a este nivel se puede retirar sangre
tremidades superiores, provenientes de la arteria tiroidea para la numeración e identificación de los linfocitos o bien para
inferior. opacificar las venas en este punto. Por último, el timo se pue-
– Dos arterias tímicas laterales: originadas en la arteria torá- de observar directamente por mediastinoscopia, y de forma
cica interna, llegan a los lóbulos del timo. simultánea se puede extraer material para biopsia.
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136 Glándulas suprarrenales
Las suprarrenales [adrenales] son glándulas endocrinas, Cada glándula mide, término medio, 30 mm de alto por
bilaterales, situadas en la parte posterosuperior del abdomen, de- 25 mm de ancho y de 7 a 8 mm de espesor. Su peso oscila alre-
bajo y delante del diafragma, encima de los riñones, en relación dedor de los 12 g en estado normal.
con la cara anterolateral de la parte superior de la columna lum- El color es castaño amarillento, y la glándula tiene una consis-
bar. Cada una de estas glándulas suprarrenales está formada tencia bastante firme para destacarse del tejido adiposo vecino.
por dos partes, de orígenes embriológicamente diferentes: la El parénquima se altera bastante rápido después de la muerte,
corteza suprarrenal, mesodérmica, y la médula suprarrenal, lo que puede dificultar la identificación de las suprarrenales en
ectodérmica, ligada al desarrollo del sistema nervioso simpático la autopsia.
(crestas neurales). Esta dualidad es también histológica y sobre Se denomina glándulas suprarrenales accesorias a las for-
todo fisiológica. La acción de estas dos partes de la glándula maciones de tejido glandular desarrolladas en contacto con el
suprarrenal es fundamental en el equilibrio biológico. riñón, el hígado, el páncreas y el mesenterio:
– Alrededor del plexo celíaco.
GENERALIDADES – En la proximidad de las glándulas genitales, el epidídimo o los
ligamentos anchos del útero.
Existen dos suprarrenales, una derecha y otra izquierda,
cuya forma es algo diferente: la glándula derecha es regular-
mente triangular, aplanada de adelante hacia atrás; la glándula Configuración interna y constitución
izquierda es más gruesa en sentido medial y adopta, más ne-
tamente que la derecha, la forma de un gorro frigio (forma de
anatómica
casquete semilunar). Cada glándula tiene una superficie cóncava Las glándulas suprarrenales se componen de una cápsu-
en la base, que se aplica sobre la extremidad superior del riñón. la y de un tejido propio.
En el adulto aparecen surcos, de los cuales se destaca en la cara
anterior el surco principal o hilio, que es el más profundo (fig. Cápsula
136-1). Rodea a la glándula por afuera y emite tabiques hacia el inte-
rior, irradiándose hacia el centro del órgano.
Tejido propio
Cara anterior Está constituido por la corteza y la médula:
(con la vena suprarrenal correspondiente)
Corteza suprarrenal
Está dispuesta en la periferia de la glándula, formada por cor-
dones epiteliales:
– En la periferia se presentan en forma de glomérulos.
Glándula suprarrenal derecha Glándula suprarrenal izquierda
– En la parte media son fasciculados.
– En su parte profunda ofrecen una disposición reticulada.
Cara posterior
Médula suprarrenal
Presenta una estructura similar a la de un paraganglio (véa-
se capítulo 137). Está organizada en trabéculas epiteliales ro-
deadas por amplios sinusoides sanguíneos. Contiene células
cromafines (feocromocitos) y también neuronas simpáticas
Glándula suprarrenal derecha Glándula suprarrenal izquierda aisladas o agrupadas en forma de pequeños ganglios.
Medios de fijación
Fig. 136-1. Glándulas suprarrenales del adulto (según
Lucien y cols.). Nótese en el dibujo la presencia de numero- Están constituidos por las hojas conectivas que rodean el ri-
sos surcos en la superficie del órgano. ñón y se prolongan por las hojas que unen la glándula suprarre-
nal a las paredes de su celda (figs. 136-2 y 136-3).
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Glándulas suprarrenales 1599
Pulmón
Glándula suprarrenal Diafragma
Cavidad pleural
Hígado
Riñón derecho Hoja anterior
de la fascia renal
Peritoneo hepático
Hoja posterior Peritoneo prerrenal
de la fascia renal
Fascia retrocólica
ascendente
Colon
Fig. 136-2. Fascia renal, lado derecho. La fascia renal (en rojo) se encuentra reforzada en la parte inferior del riñón por la fascia
retrocólica ascendente (en azul).
Hoja anterior de la fascia renal [fascia prerrenal] riñón y la suprarrenal están netamente separados: la glándula no
Pasa anterior a la glándula y asciende hacia el diafragma. sigue al riñón en sus desplazamientos.
Hoja posterior de la fascia renal [fascia Hojas suprarrenales
retrorrenal] Están centradas en las diferentes raíces vasculares y nerviosas
Pasa por detrás de la glándula y asciende como la preceden- de la glándula:
te, llegando hasta el diafragma.
– La hoja superomedial se relaciona con el ligamento su-
El riñón y la glándula suprarrenal prarrenodiafragmático y contiene la raíz suprarrenal supe-
Entre ellos, las dos hojas de la fascia renal están unidas por la rior. Su vértice corresponde al origen de la arteria suprarre-
fascia interrenosuprarrenal, interpuesta de modo tal que el nal superior de la arteria frénica inferior.
Diafragma Pulmón
Cavidad pleural
Glándula suprarrenal
Fascia retropancreática izquierda
Páncreas
Riñón izquierdo
Estómago
Hoja posterior
de la fascia renal
Mesocolon transverso
Pared abdominal
Colon posterior
Omento mayor
Hoja anterior de la fascia renal
Fig. 136-3. Celda renal y celda de la glándula suprarrenal, lado izquierdo.
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1600 Glándulas endocrinas
– La hoja suprarrenal medial, a la derecha, es corta y contie- pondientes del diafragma (figs. 136-4 y 136-5). Está separada
ne en su interior la vena suprarrenal central, que emerge de la de estos: a la derecha, por el tronco simpático y la vena lumbar
extremidad superior de la glándula suprarrenal para terminar ascendente; a la izquierda, por el tronco venoso acigolumbar.
en la cara posterior de la vena cava inferior: es el ligamen- Medialmente y algo adelante, el borde medial de la glándula
to suprarrenocava. A la izquierda, más extenso y menos se halla en contacto con el ganglio celíaco, que alcanza aquí al
grueso, contiene la arteria suprarrenal media; ambas unen nervio esplácnico mayor. La vena cava inferior a la derecha, la
la suprarrenal con la vena cava inferior y con la aorta, respec- aorta a la izquierda, están muy próximas a la parte medial de la
tivamente. glándula.
– La hoja posteromedial, de naturaleza nerviosa, fija la glán- Por detrás del diafragma, el receso pleural desciende detrás
dula al plexo celíaco y al nervio esplácnico mayor. de los ligamentos arqueados medial y lateral del diafragma: la
suprarrenal es un órgano con relaciones toracoabdominales.
RELACIONES
Relaciones anterolaterales
La glándula suprarrenal ocupa, tanto a la derecha como a
la izquierda, el cuadrilátero suprarrenal, limitado: Son diferentes a la derecha y a la izquierda (fig. 136-6).
Derecha
– Lateralmente, por el borde medial de la extremidad supe-
rior del riñón. La glándula está oculta, en contacto con la porción posterior
– Medialmente, por la columna vertebral y los vasos preverte- del lóbulo derecho del hígado, inmediatamente lateral y detrás
brales: la aorta a la izquierda y la vena cava inferior a la dere- del surco excavado por la vena cava inferior. La extremidad ante-
cha. romedial se encuentra detrás de la vena cava inferior.
– Arriba y adelante, por el hígado y el estómago. El peritoneo cubre la cara anterior de la suprarrenal antes de
– Abajo, por la raíz renal y, en particular, por la vena renal. formar la hoja inferior del ligamento coronario del hígado: son el
ligamento y el receso hepatorrenales. Medialmente, la glándula
En el área de este cuadrilátero, la glándula está sólidamente está más o menos oculta por la vena cava inferior.
fijada.
Izquierda
La suprarrenal es retrogástrica (fig. 136-7). Arriba está relacio-
Relaciones posteriores y mediales nada con el fundus gástrico. Abajo, corresponde a la parte supe-
La suprarrenal está ubicada adelante y lateral con respecto rior de la bolsa omental, donde está en relación con el páncreas
a las vértebras T12, L1 y L2, en contacto con los pilares corres- y, a veces, con la parte posterior del borde inferior del bazo.
Tejido adiposo
A. frénica inferior
Peritoneo hepático
Tejido adiposo
A. suprarrenal
Médula de la glándula
suprarrenal Corteza de la glándula
suprarrenal
A. suprarrenal
V. suprarrenal derecha
Diafragma
Hígado
Tejido adiposo
Riñón
Cápsula adiposa
Fig. 136-4. Corte vertical anteroposterior de la glándula suprarrenal derecha, segmento medial del corte.
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Glándulas suprarrenales 1601
Origen de la a.
mesentérica superior
Aorta V. cava inferior
Lig. suprarrenocava
Vértebra lumbar
Glándula suprarrenal
Hígado
M. erector
de la columna
Fig. 136-5. Glándula suprarrenal y ligamento suprarrenocava, corte horizontal, segmento inferior.
Lig. falciforme Omento menor
A. esplénica A. hepática
Páncreas V. porta hepática
Bolsa omental Conducto colédoco
Estómago Hígado
A. gastroomental Peritoneo
izquierda
Bazo
Fascia renal Riñón derecho
Fascia retropancreática Cuerpo adiposo pararrenal
Cuerpo adiposo pararrenal Tabique interrenosuprarrenal
Glándula suprarrenal Hoja anterior de la fascia renal
Fig. 136-6. Corte horizontal del abdomen que pasa por la parte superior de la 2.ª vértebra lumbar (según Paturet), vista superior.
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1602 Glándulas endocrinas
Hígado
Diafragma
Lig. gastrofrénico
Receso costodiafragmático Estómago
Glándula suprarrenal
12.ª costilla
Hoja anterior de la fascia renal
A. esplénica
A. renal izquierda
V. esplénica
V. renal izquierda
Peritoneo parietal posterior
Proceso costal de la
1.ª vértebra lumbar Páncreas
Bolsa omental
Fig. 136-7. Corte sagital de la glándula suprarrenal izquierda.
Relaciones inferiores mesentérica superior. Tiene un trayecto transversal, retrocava a
la derecha, llegando a la cara medial de la glándula. Sus ramas
La glándula está en relación estrecha con la cara medial de penetran por el hilio de la glándula.
la extremidad superior del riñón, a través de su cara renal.
Desborda medialmente al riñón hasta ponerse en contacto con Arterias suprarrenales inferiores
la parte anterior de la raíz renal, sobre todo con la vena renal.
Se originan de la arteria renal. Son más cortas a la izquier-
da. Suelen ser las más voluminosas de las arterias suprarrenales.
Relaciones superiores Alcanzan el ángulo inferomedial de la glándula.
El diafragma comienza aquí su concavidad y la glándula se Arterias suprarrenales accesorias
adhiere a él, tanto por las hojas anterior y posterior de su celda
Pueden provenir de las arterias lumbares, renales, ováricas y
como por la raíz vascular superior.
testiculares o de las arterias perirrenales.
Relaciones laterales Dentro de las glándulas
Está separada de los límites laterales de la celda renal por En ellas se distinguen arterias cortas para la corteza y arterias
tejido conectivo adiposo abundante, en cuyo seno no siempre largas para la médula.
resulta fácil su identificación.
Venas
VASCULARIZACIÓN Se originan a partir de los vasos corticales, medulares, y de los
senos corticomedulares (Merklin y Eger).
Arterias
Venas periféricas
Las glándulas suprarrenales reciben tres grupos de arte- Son finas, llegan directamente a las venas frénicas inferiores,
rias principales que se designan: arterias suprarrenales supe- renales o perirrenales, creando anastomosis entre las venas rena-
riores, medias e inferiores (fig. 136-8). Aparte de estas, las les y las venas parietales.
glándulas están irrigadas por arterias accesorias.
Venas centrales
Arterias suprarrenales superiores
Se drenan por la vena central de la suprarrenal que emerge
Son ramas de la arteria frénica inferior. Luego de un corto del hilio para terminar en la vena cava inferior a la derecha, pre-
trayecto se ramifican, cubriendo la parte superior de la glándula. sentando un trayecto muy corto, y a la izquierda, en la vena renal
Cada una de las ramas se divide y entre ellas pinzan la parte su- izquierda, a la que alcanza con la vena frénica inferior (Cagnon).
perior de la glándula.
Arteria suprarrenal media Linfáticos
Con frecuencia, es un solo vaso que se origina de la aorta Los vasos linfáticos son superficiales y profundos. Estos dos
abdominal a un nivel variable entre el tronco celíaco y la arteria plexos linfáticos convergen a la parte medial de la glándula para
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Glándulas suprarrenales 1603
V. cava inferior Esófago A. frénicas inferiores
A. suprarrenal superior A. suprarrenal superior
A. suprarrenales medias V. suprarrenal izquierda
Glándula suprarrenal derecha Glándula suprarrenal izquierda
Diafragma Diafragma
A. suprarrenales superiores
A. suprarrenales medias
A. suprarrenales inferiores
A. renal izquierda
V. renal izquierda
Tronco celíaco
Riñón derecho
A. suprarrenales inferiores Riñón izquierdo
V. renal derecha A. mesentérica superior
A. renal derecha A. aorta abdominal
V. cava inferior Uréter izquierdo
Uréter derecho A. ovárica o testicular
A. ovárica o testicular A. ilíaca común izquierda
A. ilíaca común derecha A. mesentérica inferior
Fig. 136-8. Vascularización del riñón y de las glándulas suprarrenales en el recién nacido, cara anterior.
llegar a los nodos de la raíz renal o a los de la región cavoaórtica (Latarjet y Bertrand). La inervación autónoma de esta glándula
(nodos lumbares intermedios) a la derecha, y a los aórticos late- es, proporcionalmente, mayor que la de otros órganos.
rales a la izquierda.
Nervios originados del esplácnico
INERVACIÓN mayor
La glándula suprarrenal está ricamente inervada (figs. Llegan a la glándula en su parte posteromedial describien-
136-9 y 136-10) por filetes delgados y muy numerosos que do un trayecto muy corto, sin ganglios nerviosos interpuestos.
forman un plexo nervioso suprarrenal, cuyo origen es doble Se trata de fibras simpáticas preganglionares mielínicas dirigi-
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1604 Glándulas endocrinas
T7
Tronco simpático
N. esplácnico
mayor
A. aorta
T12 A. suprarrenal inferior
R. para la glándula suprarrenal
N. frénico derecho
Glándula suprarrenal
N. esplácnico
mayor
L1 Plexo suprarrenal
Ganglio celíaco derecho
Ganglio suprarrenal
N. esplácnico menor
R. comunicante
suprarrenorrenal
N. esplácnico imo
Riñón
L3 N. superior
V. cava inferior del uréter
Ganglio renal
Fig. 136-9. Nervios esplácnicos con los nervios del riñón y de la glándula suprarrenal (A. Latarjet-Bertrand).
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Glándulas suprarrenales 1605
N. frénico derecho
Dilatación ganglionar del n. frénico derecho
R. para la glándula suprarrenal
R. del n. esplácnico mayor
N. esplácnico mayor
Glándula suprarrenal
Raíz nerviosa suprarrenal medial,
originada del ganglio celíaco
Tronco vagal posterior
R. para el ganglio
celíaco izquierdo
Ganglio suprarrenal
Ganglio celíaco izquierdo
Ganglio celíaco derecho
Comunicación renosuprarrenal
A. renal con el
ganglio aorticorrenal
Fig. 136-10. Nervios de la glándula suprarrenal derecha. La glándula ha sido rebatida hacia adelante y medialmente.
das hacia la médula suprarrenal, para inervar a las células cro- Las actividades de la corteza están controladas en gran parte
mafines. por la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) de la hipófisis. La
corteza produce corticoides y andrógenos.
La médula secreta catecolaminas: adrenalina y noradrenalina.
Nervios originados del plexo celíaco
Son transversales, prearteriales, llegan a la parte medial de la
glándula.
Exploración
Estas raíces son gruesas, envueltas en tejido conectivo y cons- La profundidad de las suprarrenales impide la exploración
tituyen, más que los vasos, sólidas amarras a la parte posterior y directa.
medial de la glándula suprarrenal. Se trata de fibras posganglio- Sus tumores prácticamente nunca son perceptibles por la
nares amielínicas que acompañan a los vasos hacia la corteza y la palpación. La radiología debe usar artificios: retroneumoperito-
médula de la glándula. neo para exteriorizar los contornos de una glándula enferma. La
tomografía computarizada suministra datos valiosos.
EN EL SER VIVO
Abordaje quirúrgico
Anatomía funcional Puede ser paraperitoneal (vía lumbar o toracolumbar) o trans-
peritoneal. Este último es favorable para la suprarrenalectomía
La corteza y la médula de la glándula suprarrenal tienen izquierda.
acción muy diferente. La secreción interna, vertida en las venas En la cara posterior, en el borde medial y en la cara renal
cortas y numerosas, contiene hormonas muy diversas. De estas de la glándula se encuentran amarras vasculonerviosas impor-
hormonas hay equivalentes biosintéticos, lo que permite realizar tantes.
la suprarrenalectomía bilateral, compensada por inyección de las
hormonas necesarias.
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137 Órganos paraganglionares
SISTEMA CROMAFÍN Glomus carotídeo [cuerpo carotídeo]
Cuando se impregna la médula suprarrenal con sales de El glomus carotídeo es una masa ovoide situada en la cara
cromo, el tejido glandular toma una coloración característica medial de la bifurcación carotídea, cerca del seno carotídeo
(amarillo pardusco intenso): es la reacción cromafín positiva. (fig. 137-1). Es alargado hacia abajo y está unido a la cara pro-
Esta reacción no se observa exclusivamente en las células cro- funda de la bifurcación carotídea por varias arteriolas que le
mafines de la médula suprarrenal (feocromocitos). Se ve en están destinadas. Por su polo superior le llegan nervios que se
otras masas glandulares que se encuentran a lo largo de las agrupan formando un plexo integrado por el glosofaríngeo, el
arterias o en la vecindad del tronco simpático, cuyo origen neu- vago y el simpático. Esta inervación compartida motiva la com-
roectodérmico comparten. La peculiaridad común de estas plicada interpretación del funcionamiento de esta estructura. El
células cromafines es que son capaces de producir y secretar glomus carotídeo tiene una importante inervación sensitiva
catecolaminas y están inervadas por fibras simpáticas pregan- conducida por un ramo del nervio glosofaríngeo. Esta inervación
glionares. está compartida a través del ramo carotídeo del nervio glo-
El sistema cromafín clásico incluye a los órganos que con- sofaríngeo, que también inerva al seno carotídeo (dilatación
tienen a estas células cromafines y que están relacionados fun- barosensible de la carótida).
cional y topográficamente con el sistema simpático. El glomus carotídeo es un quimiorreceptor arterial, es-
Estas agrupaciones tienen el mismo significado que la médu- timulado por la hipoxia, la hipercapnia o el aumento de la con-
la suprarrenal, es decir, la de un intermediario entre el sistema centración de protones. Dentro de su estructura histológica se
simpático y el aparato circulatorio, y adquieren el valor de un incluyen células cromafines, rodeadas por sinusoides vascula-
ganglio periférico con secreción endocrina. res. El glomus carotídeo es un derivado del 3.er arco branquial
Los paraganglios simpáticos son estructuras extrasupra- y, como tal, su inervación fundamental proviene del nervio glo-
rrenales de tejido cromafín. Este conjunto de paraganglios sofaríngeo. En este glomus a veces se desarrollan tumores que
simpáticos es importante como fuente de catecolaminas du- producen trastornos que justifican su ablación quirúrgica.
rante la vida fetal. Después del nacimiento, muchos paragan-
glios involucionan, pero algunos persisten, a menudo con tama-
ño diminuto.
Glomus yugular
El glomus yugular [cuerpo timpánico] es una pequeña masa
de células cromafines situada en la capa adventicia de la parte
Cuerpos paraaórticos superior del bulbo superior de la vena yugular interna. Tiene
Los cuerpos paraaórticos [cuerpos de Zukerkandl] son un diámetro aproximado de medio milímetro. Su estructura es
paraganglios simpáticos ubicados de manera irregular a los similar a la del glomus carotídeo. El glomus yugular también
lados de la arteria aorta. puede estar ubicado próximo al nervio timpánico (ramo del
nervio glosofaríngeo) en la región donde pasa por el conducti-
Glomus paraaórtico llo timpánico de la porción petrosa del temporal.
Este tejido cromafín está situado por delante de la aorta as-
cendente, en el pericardio, envuelto en el tejido conectivo que Glomus coccígeo
rodea el origen de la arteria coronaria izquierda entre los filetes
nerviosos que envuelven a esta arteria. El glomus coccígeo [cuerpo de Luschka] es una masa redon-
deada muy pequeña, situada delante del cóccix, en la termina-
ción de la arteria sacra mediana. Clásicamente se lo describió
Paraganglios abdominales
como una estructura homóloga al glomus carotídeo. Más ade-
Son dos cuerpos glandulares de células cromafines, alarga- lante se llegó a la conclusión de que está constituido por un gru-
dos, situados uno a cada lado de la aorta abdominal, a nivel del po de anastomosis arteriovenosas, pero no se encontraron cé-
origen de la arteria mesentérica inferior, entre la vena cava lulas cromafines, y se considera improbable que funcione como
inferior y la aorta a la derecha, entre la aorta y el músculo psoas un quimiorreceptor.
mayor a la izquierda. Estos paraganglios se desarrollan progresi-
vamente durante la vida prenatal. En la pubertad sus células se
dispersan y atrofian.
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Órganos paraganglionares 1607
N. glosofaríngeo Corte del foramen yugular
R. comunicante N. vago
N. carotídeo interno N. accesorio
A. carótida interna Corte del foramen yugular
Ganglio inferior del n. vago N. hipogloso
Proceso estiloides
Ganglio cervical superior Plexo cervical seccionado
del tronco simpático
R. comunicantes
R. carotídeo del n. glosofaríngeo
Plexo cervical seccionado
N. laríngeo superior
R. carotídeo del n. glosofaríngeo
A. faríngea ascendente
V. yugular interna
A. carótida interna Plexo cervical seccionado
A. lingual
A. carótida externa
Raíz simpática
del glomus carotídeo
Glomus carotídeo
Seno carotídeo
A. tiroidea superior
Faringe A. carótida común
Laringe
Fig. 137-1. Relaciones e inervación del glomus carotídeo, vista lateral derecha. Se ha abierto el foramen yugular, seccionado la
faringe y la laringe y rebatido y disecado el eje carotídeo. En verde, el tronco simpático cervical. En negro, ramos del nervio glo-
sofaríngeo. En amarillo, el nervio vago y otros nervios.
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138 Hipófisis
La hipófisis [glándula pituitaria] es un órgano neuroglan- Infundíbulo [tallo pituitario]
dular situado en la cara inferior del encéfalo y ubicado en la fosa Esta porción de la neurohipófisis es vertical o ligeramente
craneal media. oblicua en sentido inferoanterior. El infundíbulo está unido por
A la hipófisis también se la denomina hipófisis cerebral, lo
arriba al piso del tercer ventrículo y es la continuación anterior e
que la distingue de la hipófisis faríngea, a menudo ausente o
inferior de la eminencia media del túber cinereum. Tiene forma
silenciosa, pero que posee el mismo origen embriológico que el
de embudo y en su interior se encuentra el receso infundibu-
lóbulo anterior de la hipófisis cerebral.
lar del tercer ventrículo. Está rodeado por la porción tuberal de la
adenohipófisis. Se continúa hacia abajo con el lóbulo nervioso.
HIPÓFISIS
Lóbulo nervioso
Generalidades y descripción Se trata de la porción nerviosa, dilatada, de la neurohipó-
fisis que se encuentra a continuación del infundíbulo. En este
La hipófisis es una glándula endocrina impar y mediana, lugar se almacenan las hormonas transportadas por las fibras del
conectada a la base del encéfalo por el infundíbulo. Está si- tracto hipotalamohipofisario. Se relaciona por delante con la
tuada por detrás del quiasma óptico, debajo del diencéfalo y del porción intermedia de la adenohipófisis.
piso del tercer ventrículo; se aloja en la fosa hipofisaria de la silla
turca, en la fosa craneal media (fig. 138-1). Mide en el adulto de
Adenohipófisis o lóbulo anterior
12 a 15 mm en sentido transversal, 8 mm de atrás hacia adelante
y 6 mm en sentido vertical. Pesa 0,55 g, término medio. La adenohipófisis es la parte más voluminosa de la hipófisis
Anatómica y funcionalmente, la hipófisis se compone de y rodea de manera más o menos completa a la neurohipófisis.
dos lóbulos: uno posterior o neurohipófisis y otro anterior o Vista en un corte, su color es amarillo rojizo. Presenta tres porcio-
adenohipófisis (glandular), separados entre sí por la porción nes: intermedia, distal (anterior) y tuberal.
intermedia (de la adenohipófisis) y unidos al cerebro por el in-
fundíbulo (de la neurohipófisis) (fig. 138-2). Porción intermedia de la adenohipófisis
La porción intermedia es una hoja epitelial delgada, de
Neurohipófisis o lóbulo posterior poco desarrollo en el hombre, que se encuentra en la parte más
La neurohipófisis es convexa en todos los sentidos; al corte posterior de la adenohipófisis. Entre la porción intermedia y la
tiene una coloración gris amarillenta. Este lóbulo posterior de porción distal se puede observar la hendidura hipofisaria, que
la hipófisis se desarrolla a partir del diencéfalo. Comprende dos es el vestigio de la bolsa de Rathke, a partir de la cual se desarrolla
porciones: la adenohipófisis. La porción intermedia se halla en el límite
Receso supraóptico Receso infundibular
Comisura anterior Seno intercavernoso posterior
Lámina terminal
A. cerebral anterior
Tegmento del mesencéfalo
Quiasma óptico
Tubérculo mamilar
A. cerebral posterior
Arteria basilar
Puente
Lóbulo anterior de la hipófisis Lóbulo posterior de la hipófisis
Fig. 138-1. Corte sagital mediano del quiasma óptico y de la fosa hipofisaria, lado derecho del corte.
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Hipófisis 1609
Receso infundibular
Eminencia media
Infundíbulo de la neurohipófisis
Porción tuberal de la adenohipófisis
Porción tuberal de la adenohipófisis
Infundíbulo de la neurohipófisis
Porción distal de la Lóbulo nervioso de la
adenohipófisis neurohipófisis
Porción intermedia de
la adenohipófisis
Fig. 138-2. Hipófisis y sus lóbulos.
entre la adenohipófisis y la neurohipófisis y está estrecha- da de la hipófisis], hoja de la duramadre extendida desde la
mente adherida a esta última. tienda del cerebelo, que une los bordes anterior y posterior
de la silla turca.
Porción distal de la adenohipófisis – Las paredes laterales se confunden de cada lado con la pa-
Es la porción anterior de la adenohipófisis. De forma abultada, red medial del seno cavernoso. Están formadas por una hoja
es la parte de mayor tamaño de la hipófisis. Se ubica por delante de de duramadre tendida desde el borde de la incisura [circunfe-
la porción intermedia y de la hendidura hipofisaria y por debajo de rencia menor] de la tienda del cerebelo hasta el periostio de
la porción tuberal. La porción distal está ricamente vascularizada. la silla turca.
Los distintos tipos de células productoras de hormonas se encuen-
tran en folículos irregulares rodeados por los sinusoides vasculares. Más allá de las paredes de la celda
La hipófisis se relaciona:
Porción tuberal de la adenohipófisis
La porción tuberal es la prolongación superior de la adeno- Atrás
hipófisis; rodea al infundíbulo nervioso y a la eminencia media. Con la celda cerebelosa, con el puente [protuberancia], con
Se ubica por arriba de la porción distal y es más estrecha que esta. la arteria basilar y sus ramas terminales, de las que está separada
También es una porción de adenohipófisis ricamente vascularizada. por el dorso de la silla turca (fig. 138-4).
Arriba
Relaciones
Con la cara inferior del encéfalo y con la región supraselar,
La hipófisis está contenida en la celda hipofisaria, cuyas centrada en el infundíbulo, que atraviesa en sentido craneocau-
paredes la separan de los órganos vecinos. dal el diafragma selar (véase fig. 138-1).
Celda hipofisaria – Detrás del infundíbulo, con la base del encéfalo, con el túber
Es osteofibrosa (fig. 138-3). cinereum y con los cuerpos mamilares.
– Arriba del infundíbulo, con el receso infundibular del tercer
Parte ósea ventrículo.
– Delante del infundíbulo, el quiasma óptico se aplica di-
Es la silla turca excavada en la cara superior del esfenoides,
rectamente sobre el diafragma selar. Esta relación explica
limitada por los cuatro procesos clinoides. Forma las paredes: in-
la precocidad de los trastornos visuales (hemianopsia bi-
ferior, anterior y posterior de la celda.
temporal) en los tumores de la hipófisis. El quiasma óptico
se encuentra en la cisterna quiasmática, con líquido cere-
Parte fibrosa broespinal [cefalorraquídeo] interpuesto entre la hipófisis
Constituye las paredes superior y laterales: y el piso del tercer ventrículo. En el origen del surco lateral
la hipófisis se relaciona con las ramas de la arteria carótida
– Pared superior: está formada por el diafragma selar [tien- interna que constituyen el círculo arterial cerebral y más
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1610 Glándulas endocrinas
Diafragma selar Extremo anterior del tentorio
Plexo venoso lateral
Duramadre craneal Trabéculas del seno cavernoso
Hipófisis N. oculomotor
V. hipofisarias N. troclear
Plexo carotídeo interno
N. oftálmico
N. abducens
A. carótida interna
Duramadre craneal
N. maxilar
Tabique intersinusal
Seno esfenoidal
Esfenoides
Fig. 138-3. Corte coronal del seno cavernoso y de la fosa hipofisaria (según Pauret), vista posterior.
N. trigémino Fosita supraolivar
Puente Oliva inferior
Hipófisis Pedúnculo cerebeloso medio
N. vestibulococlear
Silla turca
Borde anterior del cerebelo
Área retroolivar
Cerebelo
Surco posterolateral
Unión esfenoocipital
Fibras arqueadas externas anteriores
Tubérculo trigeminal
Cisterna cerebelomedular
Diente del axis posterior (magna)
Borde posterior del
Arco anterior del atlas foramen magno
Arco posterior del atlas
Médula espinal
Fig. 138-4. Médula oblongada y puente. Corte mediano de la fosa hipofisaria, vista lateral izquierda.
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Hipófisis 1611
arriba, con las estrías olfatorias y la sustancia perforada an- del infundíbulo. Desembocan en los capilares sinusoides
terior. de la adenohipófisis, formando el plexo secundario del
sistema portal hipofisario, que recibe así una corriente
sanguínea descendente (Pops y Fielding).
Lateralmente
– Arteria hipofisaria inferior: procede de la porción caver-
Se encuentra el seno cavernoso con las estructuras anatómi- nosa de la carótida interna. Perfora la pared medial del seno
cas que contiene: arteria carótida interna y los nervios destinados a
cavernoso, penetra en la celda y llega a la parte inferolateral
los músculos del globo ocular (véanse Tomo 1 y fig. 138-3).
de la neurohipófisis. Los capilares irrigan este lóbulo y tam-
bién la porción intermedia.
Abajo
Se relaciona con los senos esfenoidales, cavidades neu- Estos dos sistemas se comunican entre sí, así como con las
máticas de desarrollo variable y que separan a la glándula de la redes vasculares hipotalámicas (Duvernoy, Landeneer).
cavidad faríngea. Su relación varía con el desarrollo del seno es-
fenoidal dentro del cuerpo del esfenoides. Venas
Las dos corrientes arteriales son drenadas finalmente por los
Adelante vasos perihipofisarios eferentes, que llegan al seno cavernoso
Con el trasfondo de las cavidades nasales, por intermedio de y a los senos intercavernosos situados en el diafragma selar.
los senos esfenoidales. Este obstáculo óseo no impide el acceso Existen conexiones con las venas hipotalámicas y la red de la pia-
a la hipófisis por vía endonasal. madre que siguen al infundíbulo.
Vascularización e inervación Nervios
La adenohipófisis (glandular) recibe filetes nerviosos simpá-
ticos que siguen las vías de las arterias.
Arterias La neurohipófisis (nerviosa) recibe fibras amielínicas que re-
Provienen de la carótida interna y comprenden, de cada lado corren el infundíbulo y la conectan con el hipotálamo (tracto
(figs. 138-5 y 138-6): hipotalamohipofisario). Las fibras largas de este tracto provie-
nen de los núcleos supraóptico y paraventricular del hipotálamo.
– Arteria hipofisaria superior: se origina de la carótida inter- Los axones largos llegan al lóbulo nervioso, donde se alma-
na, en su porción cerebral (supraclinoidea). Se dirige hacia el cenan en sus terminales axónicas las hormonas que transportan
infundíbulo por arriba de la celda hipofisaria. En su contacto, (oxitocina y hormona antidiurética). Algunos axones provenien-
la arteria encuentra a su homóloga opuesta y constituye una tes del núcleo arqueado y de otros núcleos del hipotálamo son
corona arterial alrededor del infundíbulo. Las ramas se resuel- cortos y terminan en la eminencia media y en el infundíbulo,
ven allí en una red capilar, el plexo primario, drenado por las transportando hormonas liberadoras hasta el plexo primario
venas portales hipofisarias que descienden por delante del sistema portal hipofisario. Así se establece el mecanismo
Conexión vascular con el hipotálamo
A. hipofisaria superior R. de la a. hipofisaria superior
R. de la a. hipofisaria superior V. portales hipofisarias
V. portales hipofisarias Infundíbulo del lóbulo posterior
Lóbulo posterior
Lóbulo anterior
A. hipofisaria inferior y su
V. portales hipofisarias
ramificación en el lóbulo posterior
Porción intermedia
A. hipofisaria inferior y su
ramificación en el lóbulo posterior
V. hipofisarias eferentes hacia V. hipofisarias eferentes hacia
los senos de la duramadre los senos de la duramadre
Fig. 138-5. Irrigación de la hipófisis (esquemática). Se observa cómo las ramas de la arteria hipofisaria superior forman una
corona arterial alrededor del infundíbulo.
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1612 Glándulas endocrinas
Pared incidida del seno cavernoso N. óptico derecho seccionado y levantado
Lóbulo anterior de la hipófisis Silla turca
Infundíbulo N. óptico
Pared incidida del seno cavernoso Seno esfenoidal derecho
A. carótida interna Lóbulo frontal
Proceso clinoides posterior
Lóbulo posterior de la hipófisis
N. oculomotor
A. hipofisaria inferior
N. óptico
Lóbulo temporal
Bordes de la incisión de la duramadre
Bulbo olfatorio
N. óptico derecho seccionado y levantado
Quiasma óptico Seno frontal
N. maxilar
A. carótida interna Crista galli
Infundíbulo
Proceso clinoides posterior
N. mandibular
Lóbulo posterior de la hipófisis Lámina cribosa
Ganglio del n. trigémino
N. oculomotor
Duramadre craneal
Tabique nasal
Incisión en la pared
del seno cavernoso
A. carótida interna Seno esfenoidal derecho
N. mandibular N. maxilar
M. pterigoideo lateral A. maxilar
Hipófisis con su lóbulo anterior Diafragma selar
Fig. 138-6. Hipófisis, in situ, vista por su cara lateral derecha. En la figura más grande, la glándula se ve a través de la pared
medial del seno cavernoso, extirpada junto con su contenido. En la figura en recuadro, se observa el segmento hipofisario de
la figura precedente aumentado de tamaño. En esta última, la pared medial del seno cavernoso ha sido incidida y la hipófisis,
disecada para mostrar su celda y su irrigación. Las flechas indican las vías de acceso a la hipófisis.
neurohormonal de regulación de la secreción de la adenohipó- pruebas bioquímicas para evaluar las modificaciones de su acti-
fisis. vidad secretora.
Anatomía funcional
En el ser vivo
La hipófisis está conectada al hipotálamo, con el que forma
Exploración un complejo anatómico y funcional. Las dos partes de la glándu-
Situada muy profundamente, la hipófisis no se puede explo- la tienen funciones diferentes.
rar de forma directa. La radiografía, en una proyección lateral del
cráneo, da cuenta del estado del órgano de acuerdo con la forma – La adenohipófisis: comanda la actividad de otras glándulas
de los accidentes óseos de la silla turca (fig. 138-7). Las imáge- endocrinas, como la tiroides (tirotrofina), las glándulas geni-
nes de resonancia magnética permiten observar la sección de tales masculinas y femeninas (gonadotrofinas) y las suprarre-
la glándula en planos sagitales y coronales y las relaciones con nales (secreción adrenocorticotropa). Su acción sobre el cre-
las estructuras que la rodean (fig. 138-8). Es necesario recurrir a cimiento es predominante: una secreción excesiva antes del
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Hipófisis 1613
miento de la cara, de las manos y de los pies característico de
Techo de Proc. la acromegalia.
la órbita clinoides – La neurohipófisis: comanda la secreción urinaria (hormona
ant.
antidiurética) y la contracción de las fibras musculares lisas
Proc. por intermedio de sustancias provenientes del hipotálamo
clinoides (sinergia hipofisohipotalámica).
post.
Silla
Suelo de
turca HIPÓFISIS FARÍNGEA
la órbita
La denominada hipófisis faríngea es un tejido glandular
adenohipofisario, interpuesto entre la mucosa faríngea y la
Seno cara inferior del cuerpo del esfenoides, situado en el plano
esfenoidal
mediano (fig. 138-9). En el piso del seno esfenoidal, a veces un
examen atento permite observar el pequeño orificio superior de
un conducto minúsculo que se abre en la pared superior de la
faringe: el conducto craneofaríngeo, vestigio del trayecto re-
Fig. 138-7. Radiografía de cráneo, proyección lateral. Se ob- corrido por el esbozo faríngeo de la hipófisis (bolsa de Rathke).
serva la silla turca con los límites óseos de la fosa hipofisaria y Su ubicación corresponde al origen embriológico de la ade-
su relación con los senos esfenoidales. nohipófisis en el techo de la nasofaringe. Esta relación explica el
desarrollo de tumores denominados craneofaringiomas.
En diversos períodos de la vida este tejido es funcional y se
cierre de los cartílagos metafisarios provoca el gigantismo. encuentra bajo el control hipotalámico a través de una extensión
Si se produce después de este cierre, da lugar a un agranda- del sistema venoso portal hipotalamohipofisario.
Tronco del
cuerpo calloso Septum
Hipófisis Tálamo pellucidum
Núcleo
Quiasma accumbens
Glándula N. óptico
óptico pineal
Lámina cribosa
del etmoides
Seno
esfenoidal Hipófisis A. carótida
interna
Puente
A B
Fig. 138-8. Imágenes de resonancia magnética en secuencia T1. La hipófisis se ubica en la silla turca y se observan sus relacio-
nes. A. Corte sagital, levemente paramediano. Se localizan el quiasma óptico y el seno esfenoidal. B. Corte coronal. Se visualizan
las arterias carótidas internas en los senos cavernosos, a los lados de la hipófisis.
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1614 Glándulas endocrinas
Sutura entre el h. esfenoides
anterior y el posterior
Hipófisis, lóbulo anterior
Lámina perpendicular
del h. etmoides
Sutura entre el h. esfenoides posterior y el h. occipital
Vómer Línea punteada con el trayecto de la hipófisis
Núcleo de osificación
Fórnix faríngeo Porción basilar del h. occipital
Úvula palatina
Hipófisis faríngea Pared posterosuperior de la faringe
Tonsila faríngea Bolsa faríngea
Fig. 138-9. Hipófisis faríngea en el recién nacido, corte sagital.
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Índice analítico
Los números de página seguidos de una “c” indican un cuadro; los seguidos de una “f ” una figura y los seguidos de
una “r” un recuadro
- nervios, 1421 Angiograf ía cerebral, 231
A - tomograf ía computarizada, 1421f - por resonancia magnética, 231
Abducción, 19 Anastomosis, Véase también Angiograf ía digital por sustrac-
Abertura (estrecho) Sistema, anastomótico ción, 901
- inferior de la pelvis, 639 - arteria carótida externa, 945 Angiología, 857
- inferior del tórax, 838 - arteria subclavia, 961 Angiorresonancia magnética,
- superior de la pelvis, 637 - arteriales en el pulmón, 1128 914f, 1454f
- - ejes, 640f - arterioarterial, 916 - aorta, 922f
Acantión, 103 - arteriovenosa, 916 - aorta abdominal, 973f
Acetábulo, 633, 670 - esofágicas, 1008 - carótida común, 937f, 946f
- labrum, 671f - intercavas, 1007 - carótida interna, 946f
Acetilcolina, 383 - mesentericocava, 1373 - ilíacas, 973f
Acomodación, 397, 397f - periumbilicales, 1008 - subclavia, 937f
Acromegalia, 1613 - portocava, 1007, 1009f, 1227 - tronco braquiocefálico, 937f
Acromion, 500f - rectales, 1008 - vena cava inferior, 1001f
Acueducto - retroperitoneales, 1008 - vena cava superior, 994f
- coclear, 440 - transmesocólica, 1270 Angiorresonancia de vasos intra-
- del mesencéfalo, 151, 159, - venas y arterias pulmonares, 1102 craneales, 231f, 232f
163f, 194f Anatomía, 3 Ángulo
- - abertura, 164 - aplicada, 6 - costovertebral, 962f
- de Silvio, Véase también Acueducto, - clínica, 6 - esternal, 1071
del mesencéfalo - comparada, 6 - esternoclavicular, 1137f
- vestibular, 75, 437 - del desarrollo, 6 - infraesternal, 840f
- - orificio, 96c - descriptiva, 6 - iridocorneano, 393f, 398f
Adenohipófisis, 1608 - fisiológica, 6 - pontocerebeloso, 159, 295, 297f,
Adherencias pleurales, 1132 - funcional, 6 405, 441, 441f, 444, 444f
Aditus ad antrum, 430f, 433 - macroscópica, 6 - sacrovertebral, 51
Aditus laríngeo, 1053 - microscópica, 6 - traqueoesofágico, 1066
Aducción, 19 - patológica, 6 - venoso yugulosubclavio, 1107
Agujero, Véase Foramen(es) - radiológica, 6 - - relaciones con la pleura, 1136
Alantoides, 1457 - - columna vertebral cervical, 137f - yugulosubclavio, 982, 985
Aleta estilofaríngea, 1212f, - - craneofacial, 110 Anillo
1213, 1215f - - - focalizada en la silla turca, 112f - cricoideo, 1060
Alvéolo, 1127 - - - lateral, 110, 111f - femoral, 799, 1239, 1243, 1249f
- dentario, 1167 - - - posteroanterior, 110, 111f - inguinal, 1235
Amígdala, 264, 435, 1040 - - - proyecciones, 110, Véanse - - profundo, 1245c, 1247, 1250f,
- cerebelosa, 156 también proyecciones 1492f, 1496
Ampolla hepatopancreática, específicas - - superficial, 1235, 1245c, 1247
1283, 1334 - - - proyecciones especiales, 112 - linfático faríngeo, 1207, 1210
Ampolla rectal, 1378, 1408f, - regional, 6 - linfático pericraneocervical, 1014
1410, 1419f - sistémica, 6 - tendinoso común, 299
- colon por enema, 1421f - topográfica, 6 - umbilical, 1243
- linfáticos, 1421 Angiocardiograf ía, 900, 1142 - de Zinn, 400, 400f
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I-2 Índice analítico
Ano, 1377, 1417 - estiloides, 74, 435f, 465f, 939f, - - relaciones, 922
Anoxia, 226 1157f, 1170, 1213 - - variaciones en el origen de las
Antebrazo - etmoidal, 89 ramas, 952f
- arterias, 585 - frontal, 84 - cigomático, 74, 1154f
- articulaciones, 526 - de Ingrassias, 77 - del conducto torácico, 1022f
- fascias musculares, 563 - lagrimal, 89 - costal, 832, 836
- movimientos, 568 - mastoides, 73, 95, 434f, 943f, 1189 - dental, 1151, 1164, 1167
- músculos, 534 - maxilar, 89 - - de transición, 1164
- posiciones, 574f - odontoides, 141 - dental mandibular, 1209f
- puntos de referencia óseos, 575 - orbitaria, 88 - glúteo medio, 807f
- relieves musculares, 575 - palatina, 84 - iliopectíneo, 691, 1235, 1243
- vasos linfáticos, 598 - piramidal del palatino, 80, 88 - longitudinal del pie, 768
- venas, 594 - pterigoides, 77, 79, 80f, 100, 944f, - mayor del hueso hioides, 1159f
- venas superficiales, 596f 1157f, 1159f - palatofaríngeo, 1155f, 1156,
Antemuro, 183 - transversa, 27, 57, 834, 838f 1203f, 1209f
Antepulsión, 19 - unciforme, 32, 82, 1031 - palatogloso, 1155, 1155f, 1182
Anterior, 3 - vaginal de la apófisis estiloides, 74 - palmar profundo, 531, 589,
Antihélix, 423 - de las vértebras, 27 590, 592f
Antitrago, 423 - vocal, 1048, 1053f - palmar superficial, 586, 588, 590f
Antro - xifoides, 825, 827, 835f, 837f - - anatomía de superficie, 591
- entrada, 314 - yugular, 70 - reflejo, 244, 244f
- mastoideo, 75, 76f, 430f, 431, 433 Aponeurosis, Véase también - de la safena magna, 793, 798
- mediastínico, 1136 Fascia(s) - tendinoso del elevador del ano,
- pilórico, 1265 - bicipital, 548, 564 809f, 1559
Aorta, Véase Arteria(s), aorta - cervical media, 134 - tendinoso del sóleo, 748, 750f,
Aortograf ía, 922, 970 - cervical profunda, 134 781, 781f, 784
Aparato extensor de los dedos, 562, - faríngea, 1204 - tubario, 1528
562f - femoral, 723, Véase también - vascular de Treitz, 1295
- sistema intrínseco, 563 Fascia(s), lata - de la vena ácigos, 1074f, 1076,
- sistema retinacular, 563 - del músculo oblicuo externo, 1242 1112f, 1138, 1222
- tendones extrínsecos, 562 - de los músculos del abdomen, 1236f - - nodos linfáticos, 1106f
Aparato extensor del pulgar, 563 - palmar, 543, 545f, 564, 565f - venoso yugular, 983
Aparato hioideo, 114 - pelviana, 1560 - vertebral, 27
Aparato lagrimal, 414, 415f - perineal media, 1564 Área(s)
Apéndice omental, 1378, 1402 - plantar superficial, 764, 764f - auditiva, 268f, 269
Apéndice vermiforme, 1380f - terminal del gastrocnemio, 748 - cardiopericárdica, 898
- arterias, 1381f Aracnoides, 144, 206, 208f - corticales cerebrales, 268
- colon por enema, 1385f Árbol bronquial, 1089 - de las emociones, 269
- linfáticos, 1384 - derecho, 1089 - gustativa, 269
- nervios, 1385 - izquierdo, 1091 - de la memoria, 269
- posiciones, 1384f Arcada - motora primaria, 268f
- relaciones, 1383f - arterial pancreatoduodenal, 1295, - olfatoria, 268f, 269
- vascularización, 1372f 1338, 1340f - paraolfatoria, 1040f
Apendicitis, 1384 - marginal del colon, 1393 - premotora, 268f
Apófisis (proceso) - vascular pancreatoduodenal, 1000 - somatopsíquica, 269
- articular, 27, 51 - venosa del duodeno y del páncreas, - somatosensitivas de asociación,
- cigomática, 73, 86 1314f, 1370f 268f, 269
- clinoides, 77, 97 - venosa pancreaticoduodenal, - subcallosa, 1040f
- condilar, 91 1340, 1341f - tactognósica, 269
- coracoides, 458 - venoso pancreatoduodenal, - visual, 420, 421f
- coronoides, 91, 465f, 510, 1172 1296, 1299f - visual primaria, 268f, 269
- costiformes, 36 Arco Areola, 1574f, 1575, 1576f
- esfenoidal, 88 - aórtico, 921, 924f, 1074f, 1076, Aritenoides, 1043
- espinosa, 27, 54, 838f 1113, 1223, 1224f Arquicerebelo, 263, 263f
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Índice analítico I-3
Arteria(s) - - relaciones con otras estructu- - diafragmática inferior, 965
- aorta, 804f, 865, 867, 909f, ras, 946 - digital dorsal, 786f
921, 1222f - - relaciones en el seno cavernoso, - digitales, 589
- - abdominal, 899f, 925 299f, 949f - dorsal de la escápula, 602,
- - - angiorresonancia, 973f - carótida primitiva, 932, Véase 958, 959f
- - - ramas colaterales, 965 también Arteria(s), carótida - - trayecto, 961f
- - - ramas terminales, 966 común - dorsal del pie, 758, 785, 786f
- - angiorresonancia, 922f - cecal, 1384 - epigástrica inferior, 957, 958f, 972f
- - ascendente, 922 - central de la retina, 396, 396f, 416 - esfenopalatina, 944f, 1032
- - bifurcación, 928 - cerebelosa anteroinferior, 214 - espermática, 1490
- - descendente, 924 - cerebelosa posteroinferior, 213 - esplénica, 1275, 1340, 1347, 1349f
- - duodenopancreática, 929f - cerebelosa superior, 163, 214 - - variaciones, 1349
- - relaciones, 923f - cerebral anterior, 212, 215 - etmoidal, 1032
- - relaciones con el plexo lum- - - ramas centrales cortas, 219 - facial, 937, 940f, 1032, 1172
bar, 375f - - territorio, 221f - facial transversa, 943
- - relaciones del segmento infe- - cerebral media, 212, 216 - faríngea ascendente, 941,
rior, 926f - - colaterales, 216 1158, 1216
- - salida del ventrículo izquier- - - ramas, 216, 217f, 219 - femoral, 675, 706, 775, 777f, 970
do, 921f - - territorio, 221f - - profunda, 775, 779, 779f
- - torácica, 924, 926f, 962, 962f, - cerebral posterior, 163, 213f, 214, - fibular (peronea), 731, 787
1008f, 1021f, 1223f 215f, 218 - frénica inferior, 850, 894, 965
- - trayecto, 921 - - colaterales, 218 - frénica superior, 964
- apendicular, 1384 - - ramas, 218, 218f - frontal medial, 418
- auricular posterior, 938f, 942 - - territorio, 221f - funicular, 1491
- axilar, 577, 1577 - cervical ascendente, 958 - gástrica, 1274
- - anastomosis, 581 - circunfleja escapular, 579 - gástrica corta, 1275
- de la base, 220 - circunfleja femoral, 676, 779, 779f - gastrocnemia, 748
- basilar, 211, 214, 957 - circunfleja ilíaca superficial, 779 - gastroduodenal, 1275, 1290, 1290f,
- braquial, 504, 510, 581 - cística, 1328, 1328f, 1331f 1307, 1309f
- - fosa del codo, 582 - cólica derecha, 1388 - - superior, 1296
- - profunda, 582 - cólica izquierda, 1400 - gastroomental, 333f, 1275, 1349,
- bronquiales, 1102f - cólica media, 1388, 1393 1354, 1442f
- bucal, 944f - comunicante anterior, 214 - glútea inferior, 676, 680, 773,
- del bulbo del pene, 1518 - comunicante posterior, 212, 773f, 970
- callosomarginal, 215f, 216 213f, 214 - glútea superior, 354, 676, 772,
- carótida común, 855f, 865f, 921, - del corazón, 881f 773f, 970
930, 931f, 932, 942f - coroidea anterior, 212, 214, 218 - gonadal, 1494f
- - bifurcación, 934 - - ramas, 220 - grandes elásticas, 916
- - músculos satélite, 936f - coroideas, 219f - helicinas, 1507
- - órganos satélite, 936f - coroirdea posterior, 220 - hepática, 1300
- - relaciones, 932, 933f, 935f - coronaria estomáquica, 1273 - - común, 1274, 1275f, 1307, 1311f
- carótida externa, 337f, 932, 936, - coronarias, 859, 863f, 880, 880f - - relaciones, 1310f
942f, 1193 - - anastomosis, 882 - - variaciones, 1310, 1310f
- - ramas, 938f - - anomalías, 882 - hialoidea, 397
- carótida interna, 202, 211, - - distribución intramiocárdi- - hipofisaria, 949, 1611
218, 337f, 396, 932, 935f, ca, 882 - humeral, 581, Véase también
942f, 945 - - territorios ventriculares, 883f Arteria(s), braquial
- - angiorresonancia, 946f - cortas de la médula oblonga- - ileocólica, 1384
- - origen y trayecto, 211, 211f da, 213 - ilíaca común, 375f, 921, 928f,
- - porción petrosa, 948, 948f - cortas mesencefálicas, 213 966, 1443
- - relación con los nervios de la ór- - cortas pontinas, 213 - - angiorresonancia, 973f
bita, 406f - cremastérica, 971, 1489, 1491 - - bifurcación, 970f
- - relación con el tronco simpáti- - cubital, 611f - - ramas terminales, 968
co, 365 - deferencial, 1491 - ilíaca externa, 775, 967, 967f, 970
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I-4 Índice analítico
- ilíaca interna, 676, 772, 967, - - superior, 1296, 1297f - sublingual, 1183
967f, 1446f - paramediales de la médula oblon- - supraescapular, 580f, 958, 960f
- - ramas, 969 gada, 212 - - trayecto, 961f
- - relaciones, 968, 969f - paramediales mesencefálicas, 212 - suprarrenal, 1602
- - relaciones con el plexo sacro, 772f - paramediales pontinas, 212 - - superior, 965
- iliolumbar, 1446f - pericallosa, 215f - surales, 783
- inervación, 917 - pericardiofrénica, 894 - temporal superficial, 936,
- intercostal, 843, 963f - perineal, 1571f 943, 1155
- intercostal profunda, 961 - planta del pie, 790f - testicular, 1490, 1491f
- interventricular, 861 - plantar lateral, 785, 786, 789 - tibial anterior, 706, 745, 754f,
- laberíntica, 214, 440-442 - plantar medial, 789, 818 783f, 784
- labial, 941 - - canal retromaleolar, 789 - tibial posterior, 787, 817
- lagrimal, 414 - plantar profunda, 786 - - canal retromaleolar, 789f
- laríngea inferior, 1062, - poplítea, 706, 748, 773f, 775, 781, - tiroidea, 938f
1063f, 1065f 781f, 787 - - ima (tiroidea media o Neu-
- laríngea superior, 1062, 1063f - - relaciones, 782f bauer), 895, 1589
- lingual, 337f, 937, 938f, 940f, - profunda del pene, 1507 - - inferior, 958, 959f, 980f, 1063f,
941f, 1183 - pterigoideas, 1176 1587, 1588f
- - profunda, 1162f, 1183 - pudenda externa, 1507 - - - relación con el nervio laríngeo
- língula, 1099 - - profunda, 779 recurrente, 1588f
- lobares, 1096, 1099 - - superficial, 779 - superior, 337f, 937, 1162f, 1586f,
- - anómalas, 1100 - pudenda interna, 773f, 1507, 1587, 1588f
- lumbares, 376f, 965, 966 1569, 1571f - torácica interna, 850, 854f, 894, 955,
- mamaria interna, 957, Véase - pulmonar, 909, 1096 957, 958f, 971, 1079f, 1577f
también Arteria(s), torácica - - fisura oblicua, 1098, 1100f, 1120f - - ramas terminales, 959f
interna - - secuestro pulmonar, 1100 - torácica lateral, 579
- maseterina, 941 - radial, 531, 542, 581, 584, 611f - torácica superior, 578
- maxilar, 936, 943, 944f, 1032, - - compartimento antebraquial an- - toracoacromial, 579
1155, 1176 terior, 617f - toracodorsal, 579
- medular segmentaria, 148 - - en fosa axilar, 578f - transversa del cuello, 602, 958,
- meníngea media, 205, 206f, 944f - - tabaquera anatómica, 585, 586f 961
- - topograf ía craneoencefálica, 231 - rectal inferior, 1419 - ulnar (cubital), 536, 540f, 581
- mesentérica inferior, 928, 1378, - rectal media, 1419, 1421, 1515 - - compartimento antebraquial an-
1398f, 1420f - rectal superior, 1419, 1421 terior, 617f
- mesentérica superior, 928f, 1294, - rectas del yeyuno y el íleon, 1371f - - trayectoria, 586
1295, 1367f, 1369f, 1378 - renal, 1435 - umbilical, 908, 969, 1243, 1248,
- - ecograf ía, 1370f - del riñón y anastomosis, 1436f 1457, 1501
- - estenosis, 1372 - del rombencéfalo, 213f - ureteral inferior, 968
- mesentérico inferior, 1291f - sacra lateral, 966, 969 - uterina, 1447, 1538
- musculares, 916 - sacra mediana, 966, 1606 - - relación con uréter, 1542f
- musculofrénica, 957 - sigmoideas, 1400 - vaginal, 1447, 1549
- nasal, 418, 941 - silviana, Véase Arteria(s), cerebral - vertebral, 211, 931f, 955, 955f
- nutricia de los huesos, 10, 11f media - - ingreso al cráneo, 957f
- obturatriz, 687, 716, 774, 774f, 970 - sistema locomotor, 915 - vesical inferior, 1445, 1463f,
- occipital, 942f, 943f - sistema vertebrobasilar, 212 1514f, 1515
- oftálmica, 396, 415, 419, 949, 1032 - subclavia, 602, 852f, 921, 930, - viscerales, 915
- - relación con la órbita, 416f 931f, 950, 1079f Arteriograf ía, 231, 1409
- ovárica, 1524, 1538, 1539f - - anastomosis, 961 Arteriolas, 917
- palatina ascendente, 941, - - ramas colaterales, 955 Articulación, 14
1158, 1211 - - relaciones, 951, 951f, 954f - acromioclavicular, 472, 473f
- palatina descendente, 1158 - - trayecto, 950 - - movimientos, 497
- pancreática dorsal, 1340 - - variaciones y anomalías, 951 - atlantoaxoidea, 116, 119f, 136
- pancreática inferior, 1298f - subcostal, 964 - atlantooccipital, 116, 118f,
- pancreatoduodenal, 1273f, 1307 - subescapular, 579 120f, 160f
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Índice analítico I-5
- biaxial, 16 - movimiento, 19, Véanse también - posterior, 244
- bicondílea, 16f movimientos articulares es- - del sacro, 37
- biomecánica, 19 pecíficos Asterión, 103
- cadera, 671f, 673f - pisipiramidal, 529 Astrágalo, 654, Véase también
- calcaneocuboidea, 737 - radiocarpiana, 526, 526f, 528f Talus (astrágalo)
- cara, 102 - - arteria radial, 585 Atelectasias lobares, 1125f
- del carpo, 529, 530f - - arteria ulnar (cubital), 587 Atlas, 36f, 116, 1031f
- - radiograf ía, 529 - - puntos de referencia óseos, 575 - carillas articulares, 118f
- carpometacarpianas, 530f, 531 - - relaciones, 528 - foramen transverso, 35
- cartilaginosas, 14 - - relieves tendinosos, 575 - fosita del diente, 35
- clasificaciones, 14, 15c - radioulnar (radiocubital), 517 - surco de la arteria vertebral, 35
- costoclavicular, 497 - - inferior, 518, 519f Atrio (aurícula), 858, 859f
- costocondral, 835f, 836 - - proximal, 501 - derecho, 868
- costotransversa, 833, 1145 - - superior, 517 - izquierdo, 872
- costovertebral, 833, 834f - sacrococcígea, 52f Audición, 385
- coxofemoral, 17f, 670, 675f - sacroilíaca, 51f, 666, 666f Aurícula (orejuela), 860f, 861, 862f,
- - anatomía de superficie, 677 - selar, 17 868
- - luxaciones, 694 - en silla de montar, 531 Auscultación, 900
- cráneo, 102 - sinoviales, 14 - focos, 900
- cricoaritenoidea, 1051, 1052f - subastragalina, 736, Véase tam- Axila, 495f, Véase también Fosa(s),
- cricocorniculada, 1051 bién Articulación, subtalar axilar
- cricotiroidea, 1043f, 1050f, 1051 - subtalar, 659f, 736, 736f - ligamento posterior, 495f
- cuneocuboidea, 739 - talocalcánea, 731f, 736, Véase tam- - ligamento suspensorio, 496f
- cuneonavicular (cuneoescafoidea), bién Articulación, subtalar Axis, 35, 37f, 116
739 - talocalcaneonavicular, 737 - carillas articulares, 118f
- dentoalveolar, 1165f - talocrural, 650, 651f, 730f, 731, - diente, 119, 141
- dientes, 1165f 755f, 815 Axones, 242, 242f
- escapulotorácica, 497 - - puntos de referencia óseos, 735
- - planos de deslizamiento, 497 - - radiograf ía, 735 B
- esternal, 836 - - relieves tendinosos, 735
- esternoclavicular, 471, 472f, 954f - tarsometatarsiana, 736, 740f, 741f Banda diagonal, 171
- - movimientos, 497 - temporomandibular, 102, Base del cráneo, 94, 98f
- esternocostal, 835, 835f 1168, 1170f - desarrollo, 105
- exploración, 20 - - vascularización e inervación, 1171 - forámenes, 95f
- fibrosas, 14 - tibiofibular, 728, 728f - fosas, 95f
- flexibilidad, 19 - - movimientos, 729 - huesos, 94f
- glenohumeral, 473, 475f - transversa del tarso, 737, 737f - puntos de osificación, 105
- - bolsas sinoviales, 478, 478f - uncovertebral, 51 - radiograf ía, 112f
- - sinovial, 476 - uniaxial, 16 Basión, 103
- grado de libertad, 16 - vascularización, 18 Bazo, 899f, 1257, 1267f, 1344f
- humeroantebraquial, 501 - vértebras cervicales, 50 - arterias, 1347
- inervación, 18 Artrograf ía, 20, 678, 707, 708f - cápsula, 1345
- intercondrales, 836 Artroscopia, 20 - exploración clínica, 1351
- intercuneiforme, 739 Asa cervical, 338 - hematomas, 1345
- interfalángicas, 533f Asa de Galeno, 1066 - linfáticos, 1350f
- - del pie, 742, 743f Asa intestinal primitiva, 1285f - nervios, 1350
- - radiograf ía, 743f Asa subclavia, 369, 371 - peritoneo, 1345
- intermetatarsiana, 741, 741f Asas intestinales, 1363 - proyección en la pared abdomi-
- intertarsiana, 738 - disposición, 1364 nal, 1268f
- intervertebral, 834f - yeyuno, 1399f - relaciones, 1346
- lumbosacra, 51 Astas - resonancia magnética, 1351, 1352f
- de Luschka, 51 - de Ammon, 182f - supernumerario, 1345
- metacarpofalángica, 532, 532f - anterior, 244 - tomograf ía computarizada, 1351,
- móvil, 50 - del cóccix, 37 1351f
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I-6 Índice analítico
Bifurcación aórtica, 928, 929f, 966, - periférico, 1094 - obturador, 806f
968f - respiratorio, 1127 - óptico, 96c
Bifurcación carotídea, 934 - yuxtahiliar, 1094 - del pulso, 584, 586
Bifurcación traqueal, 1078, 1081f Bulbo aórtico, 921 - retromaleolares, 734, 748, 756,
Bilis, 1300, 1321 Bulbo olfatorio, 169, 293, 1037, 771, 817
Biomecánica articular, 19 1038f, 1039f - semicirculares, 437, 438f
- cinemática, 20 Bulbo raquídeo, 139 - - membranosos, 441
- estática, 20 Bulla etmoidal, 82, 1031 - ulnar (cubital), 588
Boca, 1151 Caninos, 1163
- anexos, 1163 C Capacidades pulmonares, 1147
- piso, 1160, 1181f, 1201f - capacidad vital, 1147
Bolsa escrotal, 1487, 1489f Cabeza Capítulo humeral, 501
Bolsa omental, 1262, 1268f, 1271f, - estática, 136 Cápsula
1335, 1345, 1346f, 1354, 1355f - movimientos sobre la colum- - articular, 17
- desarrollo embriológico, 1353 na, 136 - esplénica, 1345
- exploración clínica, 1358 - nodos linfáticos, 1014, 1015c - externa, 183
- límites, 1356f - venas, 977 - extrema, 183
- porción retrogástrica, 1290, 1356 Cadena ganglionar laterovertebral, - glándula suprarrenal, 1598
- - desarrollo embriológico, 1358f 364, Véase también Tronco(s), - de Glisson, 1301
- receso superior, 1357f simpático - interna, 178, 183, 272f, 274
- vestíbulo, 1355 Cadera, 671f - - brazo anterior, 274
Bolsas sinoviales, 24 Caja del tímpano, 74 - - brazo posterior, 274
Botón aórtico, 922 Caja torácica, 825, 837f - - porción retrolenticular, 183, 274
Botón gustativo, 1186 - radiograf ía, 840f - - porción sublenticular, 183,
Bóveda craneana, Véase Calvaria Calcáneo, 657, 657f, 662f, 813f 183f, 274
Brazo - carillas articulares, 657 - - resonancia magnética, 240f
- vasos linfáticos, 598 - radiograf ía, 658 - - rodilla, 274
- venas superficiales, 595 - tuberosidad, 657 - - vascularización arterial, 222
Bregma, 103 Calcitonina, 1593 - prostática, 1510
Broncograf ía, 1094, 1142 Cálculos ureterales, 1443 - renal, 1399f, 1427, 1439f, 1442f
Broncoscopia, 1094, 1095f Cálices renales, 1428, 1429f - de Tenon, 403
Bronquio Calota, 93, Véase también Calvaria - tiroidea, 1591
- basal, 1091 Calvaria, 93 Cara, 98
- estructura, 1094 - desarrollo, 105 - arquitectura, 107
- intermedio, 1090, 1092f - - período fontanelar, 105 - articulaciones, 102
- lobar, 1089, 1102f - - período osteosutural, 105 - cavidades, 100
- - inferior, 1090 - - período senil, 105 - desarrollo, 106
- - medio, 1090 - huesos, 93 - huesos, 99f
- - superior, 1090 - suturas, 93, 93f Caracol, 438, Véase también Cóclea
- movimientos del aire, 1146 Cámara anterior, 394 Cardias, 1219, 1265
- principal, 892, 1071, 1073f, 1084f, - ángulo, 394 - relaciones, 1272
1102f, 1111f, 1127 Cámara vítrea, 397 - válvula, 1266
- - derecho, 1089, 1089f Campo visual, 419, 421f Carina traqueal, 1073
- - izquierdo, 1089f Canal(es) Carina uretral, 1548
- segmentario, 1089, 1091, 1092, - anal, 1377, 1410, 1412f, Carpo, 466
1111f, 1127, 1127f 1415, 1418f - huesos, 467, Véanse también hue-
- - distribución intraparenquimato- - braquial de Cruvelhier, 581 sos específicos
sa, 1093, 1093f - del carpo, 543, Véase también Tú- - radiograf ía, 467f
- terminal, 1127 nel carpiano Cartílago(s)
- variaciones, 1093 - circulación venosa, 1420f - aritenoides, 1043, 1044f,
Bronquíolo, 1093 - femoral, 724f, Véase también 1048, 1048f
- centrosegmentario, 1094 Triángulo, femoral - - movimiento, 1068
- estructura, 1094 - incisivo, 97c - articular, 16, 17, 17f
- lobulillar, 1127 - linfáticos, 1422f - corniculado, 1043, 1048, 1048f
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Índice analítico I-7
- costales, 825, 829, 954f - - circulación arterial, 433f Cerebelo, 139, 153, 154f
- cricoides, 1043, 1046, 1046f, - - mucosa, 433 - amígdala, 156
1049f, 1070f, 1073f, 1224f - - paracentesis, 436 - arterias, 161f
- cuneiforme, 1043, 1050f - - pared lateral, 428 - comisura, 262
- epifisarios, 9, 14, 17 - uterina, 1533f - conexiones, 263
- interaritenoideo o de Lus- - ventriculares, 185, 186f, 188f, 207f - corteza, 262
chka, 1050f Cavum trigeminal, 199f, 295, 298f - cuerpo medular, 262
- laríngeos, 1043 Cecoapéndice, 1380 - espinocerebelo, 266
- nasales, 1027, 1028f Ceja, 393f, 410 - fisura horizontal, 156
- de Santorini, 1048 Celda - fisura prima, 156
- sesamoideo, 1043 - esplénica, 1262, 1347, 1348f - hemisferios, 153
- tiroideos, 1043, 1043f, 1045, - gástrica, 1262 - núcleos, 262
1045f, 1070f - de la glándula suprarrenal, 1599f - pedúnculos, 153
- traqueales, 1043f, 1072, 1072f - hipofisaria, 1609 - - cerebelosos, 262
- tritíceo, 1053 - intracraneal, 204, 205f - pontocerebelo, 266
- vomeronasal, 1028f - - cerebelosa, 205 - surco y lóbulos, 156
Carúncula lagrimal, 414 - - - cisternas, 208, Véase también - - floculonodular, 156
Carúncula salival, 1199 Cisterna - sustancia blanca, 262
Cateterismo cardíaco, 912 - - cerebral, 205 - territorios funcionales, 155f
Cateterismo uretral, 1465, 1478 - - - cisternas, 207, Véase también - vallécula cerebelosa, 156
Cauda equina, 144 Cisterna - vermis, 153, 159f, 262f
Caudado, 178f, 179 - - hipofisaria, 205 - vestibulocerebelo, 266
Caudal, 3 - palmar media, 559 Cerebro, 139
Cavidad(es) - parotídea, 1189, 1189f, - área visual, 387
- abdominal, 1257 1208f, 1214f - base, 175
- - paredes, 1257 - - bordes, 1192 - corteza, 177, 267, Véase también
- bucal, 1203f - prostática, 1514f, 1515 Corteza cerebral
- - piso, 1160 - renal, 1431f, 1599f - hemisferios, 164, 165f
- celómica primitiva, 1353f - sublingual, 1160, 1200 - lóbulos, 166f, 177
- faríngea, 1207 - submandibular, 1162, 1197f, 1198 - resonancia magnética, 232, 235f
- glenoidea, 458 - tímica, 1076, 1597 - sustancia blanca, 183
- infraglótica, 1047f, 1053, 1060 - tiroidea, 1591, 1593 - sustancia gris, 177
- intraencefálicas, 151 - vesical, 1462f - tomograf ía computarizada,
- nasal, 100, 228, 305f, 1029, 1155f Celdillas etmoidales, 77, 82, 232, 234f
- - inervación, 1033 1033f, 1036f - venas, 222, 223f
- - linfáticos, 1032 Celdillas mastoideas, 430f, 433 Cerumen, 426
- - nervios, 305f Célula(s), 4 Charnela lumbosacra, 52
- - paredes, 1029 - mitral, 1037 Ciclo menstrual, 1543
- - vascularización, 1032 - en penacho (racimo), 1037 Ciego, 1255r, 1380f
- neumáticas, 75 - de Schultze, 1036 - arterias, 1381f
- oral, 100, 1151 - sensoriales olfatorias, 1036 - colon por enema, 1385f
- orbitaria, 82, 99 Centellograf ía, 1143 - linfáticos, 1384
- pélvica, 7, 1257 - pancreática, 1343 - nervios, 1385
- pericárdica, 860f, 889, 891f, Centro(s) - relaciones, 1383f
993f, 1101f - auditivos corticales, 446 - tenias, 1380
- peritoneal, 1258, 1522 - auditivos primarios, 446 - vascularización, 1372f
- - formaciones peritoneales, - frénico, 333f, 846 Cigomático, 85, 86f, 99, 1154f
1258, 1259f - medulares, 246 Cíngulo, 1039f
- pleural, 1129, 1130f, 1132 - motores, 245 Cintilla diagonal, 177f
- pulpar, 1165 - oculocefalógiros, 279 Cintilla iliopubiana de
- sinovial, 16 - olfatorios, 1039 Thompson, 1243
- subaracnoideas, 206 - - asociación entre sí, 1040 Cintura, 455
- del tercer ventrículo, 192 - sensitivos, 242 - pectoral, 7, 455
- timpánica, 228, 422, 428f - tendinoso, 845, 847f - - anatomía funcional, 497
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I-8 Índice analítico
- - articulaciones, 471, Véanse tam- - pontocerebelosa, 159, 208, - -linfáticos, 1388
bién articulaciones espe- 441, 444 - - nervios, 1388
cíficas - quiasmática, 207 - - vascularización, 1388
- - examen clínico, 498 - del quilo, 927, 927f, 1019, - descendente, 1377, 1397
- - fascias, 494 1020f, 1373 - - colon por enema, 1401, 1401f
- - huesos, 455, Véanse también Cistoscopia, 1456, 1466 - - linfáticos, 1401
huesos específicos Cisura(s) - - tenias, 1398
- - movimientos sobre el tórax, 497 - pulmonar, Véase Fisura, pulmonar - - vascularización, 1400
- - músculos, 479, Véanse también - de Rolando, 166 - pelviano, 1402
músculos específicos Claustro, 183 - sigmoide, 1377, 1402
- pélvica, 7, 633 Clavícula, 455, 455f, 827, 835f - - arterias, 1401f
Circulación de la sangre, 858, 858f Clítoris, 1553, 1553f, 1555f - - colon por enema, 1408, 1421f
- fetal, 907, 907f, 1318f - cuerpos cavernosos, 1554 - - inervación, 1406
- - nacimiento, 908 - frenillo, 1554 - - linfáticos, 1406, 1407f
- general o sistémica, 858, 921 - glande, 1554 - - tenias, 1402
- - características hemodinámi- - pilares, 1569 - - variaciones, 1404f
cas, 1104 - prepucio, 1554 - - - fijo, 1405f
- - pulmonar, 1102 - vascularización, 1556f - - - móvil y corto, 1405f
- intracardíaca, 859f Clivus, 70 - - vascularización, 1406, 1407f
- mayor, 915 Coana, 1029, 1032, 1209f - transverso, 1261, 1267f,
- - arterias, 919 Cóccix, 39, 40f, 1562f 1271f, 1389
- - venas, 975 Cóclea, 438, 439f, 441 - - linfáticos, 1393
- porta hepática, 975 Codo, 465 - -nervios, 1393
- portal, 1409 - arterias, 584f, 588f - - relaciones, 1390f
- pulmonar, 858 - articulaciones, 501, 501f, 504f - - tomograf ía computarizada, 1394f
Círculo arterial cerebral, 175, 176f, - inervación, 507 - - vascularización, 1393
211, 212f, 949 - ligamentos, 503 Colon por enema, 1379, 1379f,
- angiorresonancia, 232f - movimientos, 514 1385f, 1401f
- y quiasma óptico, 214f - nervio mediano, 610f - ampolla rectal, 1421f
Círculo arterial periumbilical, 1243 - nervio radial, 610f - colon sigmoide, 1408
Círculos arteriales del estóma- - pliegue, 515, 516f Colonoscopia, 1397
go, 1276 - puntos de referencia óseos, Colonoscopio, 1407
Círculos venosos del estómago, 506f, 515 Columna anal, 1412f, 1415
1277, 1277f - radiograf ía, 466f, 467f, 502f, Columna vertebral, 61
Circunducción, 19, 63 507, 507f - movimiento, 61
Circunvolución, Véase Giros - red anastomótica, 589 - - circunducción, 63
Circunvoluciones, 164, Véase tam- - referencias musculares, 516 - - extensión, 61, 62f
bién Giros - relaciones, 504 - - flexión, 61, 62f
Cisterna - sinovial, 503 - - inclinación lateral, 62, 62f
- ambiens, 163 - vascularización, 507 - - rotación, 62, 62f
- de la celda cerebelosa, 208 - venas superficiales, 595, 596f - músculos, 54
- cerebelosa superior, 208 Cola de caballo, 141, 143, 144, 357f - radiograf ía, 137f
- cerebromedular posterior o mag- Colangiograf ía, 1332f - resonancia magnética, 150f
na, 208, 208f Cólico renal, 1443, 1452 Columnas, 139
- cuadrigeminal, 163, 184, 224 Colículo facial, 158 - intermedia, 243
- disposición, 207f Colículo inferior, 162, 180f, - marginal
- de las fosas cerebrales latera- 187f, 258 Comisuras, 139, 866
les, 207 - brazo, 163 - blanca anterior, 175, 243f
- interpeduncular, 163, 207 Colículo seminal, 1470, 1471f, - blanca posterior, 175
- de la lámina terminal, 207 1502, 1512 - interhemisféricas, 164
- lumbar, 147f Colículo superior, 162, 187f, 258 - posterior, 191f
- de Pecquet, 1019, Véase también - brazo, 162, 162f Comisurotomía, 870
Cistena, del quilo Colon, 1255r Comité Federativo de Terminología
- pericallosa, 207 - ascendente, 1386 Anatómica (FCAT), 3
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Índice analítico I-9
Comité Internacional de - arterioso, 924 - laberinto, 437
Nomenclatura Anatómica, 3 - auditivo externo, 73, 76f, 96c, 425 - lactífero, 1576
Compartimento(s) - - relaciones, 426 - linfático, 953, 985, 1014, 1023,
- antebraquial anterior, 534, 536f, - - vasos y nervios, 426 1024f, 1107
538f, 541f - auditivo interno, 76, 76f, 96c, 314f, - mandibular, 91, 309
- - arteria radial, 617f 440, 441 - mesonéfrico, 1485, 1487f
- - arteria ulnar (cubital), 617f - biliar, 1325 - para el músculo tensor del tímpa-
- - músculos y nervios profun- - carotídeo, 74, 96c, 933, 945, 1157f no, 74
dos, 608f - central, 243f, 244 - musculotubárico, 74, 95, 97c
- - nervios, 589f, 611f - central de la médula espinal, 159 - nasolagrimal, 403
- - plano interóseo, 591f - cístico, 1325, 1326f, 1331 - del nervio hipogloso, 70, 96c
- antebraquial posterior, 545, - coclear, 440f - del nervio óptico, 410f
546f, 548f - colédoco, 1000, 1288f, 1304f, - para el nervio petroso mayor, 75
- - inervación y vascularización, 1314f, 1325, 1326f - para el nervio petroso menor, 75
549, 627f - condíleo, 97c - óptico, 77, 96c, Véase también
- - nervio axilar, 624f - craneofaríngeo, 1613 Canal(es), óptico
- - nervio radial, 624f - deferente, 1250f, 1458f, - palatino, 80
- - nervio ulnar (cubital), 614 1484f, 1496 - - menor, 88
- anterior de la pierna, 744 - - ampolla, 1496 - palatovaginal, 80, 97c, 1030
- - músculos, 744, 744f - - arterias, 1501 - pancreático, 1286, 1333, 1343
- braquial anterior, 507 - - escrotal, 1496 - - accesorio de Santorini, 1334
- braquial posterior, 511 - - funicular, 1496 - - de Wirsung, 1333, 1334f
- femoral anterior, 707, 711f, 713f - - inervación, 1497 - paramesonéfrico, 1485, 1487f
- - acción de los músculos, 727 - - inguinal, 1497 - parotídeo (de Stenon o Stensen),
- - formas exteriores, 727 - - linfáticos, 1498 944f, 1153, 1153f, 1173f,
- - músculos, 707 - - pélvico, 1497, 1498f 1187, 1188f, 1194
- femoral medial, 712, 713f, - - uréter, 1499f - peritoneovaginal, 1245, 1535
715f, 723f - - vascularización, 1497 - pterigoideo, 80, 96c
- - formas exteriores, 727 - endolinfático, 96c, 440, 440f - pudendo, 1417, 1569
- - relaciones entre los músculos, 715 - del epéndimo, 244, Véase también - radicular, 1166
- femoral posterior, 717 Conducto, central - reuniens, 441
- - acción de los músculos, 727 - espiral, 438 - sacro, 37
- - formas exteriores, 727 - espiral del modiolo, 314f - semicircular posterior, 314f
- - relaciones entre los múscu- - eyaculador, 1470, 1471f, 1499f, - sublingual mayor, 1200
los, 721 1501, 1502, 1502f, 1512 - sublingual menor, 1200
- lateral de la pierna, 746 - facial, 76, 313, 430, 430f - submandibular (de Wharton),
- - músculos, 745f - femoral, 724f, 725, 778f 1160f, 1161f, 1180, 1181f,
- músculos, 718f - frontal, 1035 1196f, 1199
- palmar lateral, 566 - galactóforo, 1576 - tirogloso, 1180
- palmar medial, 567 - hepático, 1304f - torácico, 848, 855f, 927f, 965f,
- palmar medio, 566 - - común, 1273f, 1325, 1326f, 1331 985, 1014, 1018, 1020f,
- posterior de la pierna, 747 - - derecho, 1325 1139f, 1221
- - músculos, 748f - - izquierdo, 1325 - - arco, 1022f
Concha auricular, 423 - hialoideo, 397 - - relaciones, 1019
Cóndilo, 461, 645f, 646f - hipogloso, 336 - - terminaciones, 1022, 1023f
- femoral, 695, 703f - incisivo, 84, 97c - - variaciones, 1022
- mandibular, 91, 943, 1168, 1177 - infraorbitario, 303f, 389, 389f - para la trompa auditiva, 74
- medial tibial, 702f - inguinal, 354f, 805, 1239, 1244, - ulnocarpiano, 615
- tibial, 696 1249f, 1252, 1485, 1496 - de los vasos femorales, 711, 716
Conductillo mastoideo, 76 - - contenido, 1248c - venoso, 907, 1009, 1301, 1317
Conductillo timpánico, 74, 95, 323 - - en el hombre, 1493c - vertebral, 145, 1002
- coclear, 95 - - límites, 1245c - vomerorrostral, 90
Conducto (canal) - - vena femoral, 1250f - vomerovaginal, 80
- aductor, 711, 725, 725f, 777, 778f - de Jacobson, 74 Confluencia de los senos, 199, 201f
ERRNVPHGLFRVRUJ
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I-10 Índice analítico
Confluencia venosa tirolinguofarin- - anteriores, 141 - - osificación, 103
gofacial, 980 - lateral, 141, 146f - determinación del sexo, 104
Confluencia yugulosubclavia, 1019 - medial, 141 - elasticidad, 107
Conjuntiva, 414 - posterior, 276 - feto de término, 106
- ocular, 414 - posteriores, 141 - índices, 103
- palpebral, 414 Córnea, 391 - puntos débiles, 107
- vasos y nervios, 414 - limbo, 392, 393f - radiología, 231
Conjunto pleuropulmonar, 1136 - vasos y nervios, 393 - relaciones, 227
Cono arterioso, 862, 871, 871f, Cornetes, 82 - resistencia, 107
892f, 922 - nasales, 1030, 1031f, 1034f - - zonas de fuerte resistencia,
Cono medular, 141 - - inferior, 84, 89, 89f 107, 108f
Cono terminal, 144 Coroides, 394 Craneofaringioma, 1613
Continencia anal, 1423 Corona, 1164 Cremáster, 1488f, 1489
Continencia urinaria, 1479 Coronariograf ía, 901, 902f Cresta
- mecanismo, 1479 Corpúsculos táctiles, 450, 451f - ampular, 441, 447
Contracción muscular, 24 Corriente olfatoria, 1041f - etmoidal, 82, 88
- coordinación, 25 Corteza cerebral, 177 - ilíaca, 636, 690, 694, 808f,
- isométrica, 24 - áreas, 268, 268f, Véanse también 972f, 1235
- isotónica, 24 Áreas - intertrocantérica, 645, 670
Contractilidad, 24 - asociativa, 1040 - occipital externa, 70
Contranutación, 19, 668 - centros del lenguaje, 269, 269f - pectínea, 634, 1246
Convergencia, 409 - centros de motricidad volunta- - del pubis, 634
Corazón, 858, 860 ria, 267 - sacra medial, 37
- auscultación, 900 - centros vegetativos, 269 - sacra mediana, 37, 54
- base, 863, 865f, 894f - centros de la vía motora extrapira- - uretral, 1475
- caras, 861 midal, 268 Cricoides, 1043, 1043f, 1046,
- cateterismo, 912 - homúnculo motor, 267, 267f 1046f, 1049f
- derecho, 858 - olfatoria, 1040 Criptorquidia, 1485
- desarrollo embriológico, 915 - - entorrinal, 1040 Crista galli, 81, 1030f, 1031f
- esqueleto fibroso, 877 - - periamigdalina, 1040 Cristalino, 396, Véase también
- forma, 861 Costilla, 7, 825, 829f Lente (Cristalino)
- inervación, 884 - anatomía de superficie, 832 Cuarto ventrículo, 151, 194f, 262f
- izquierdo, 858 - cervical completa, 830 - abertura lateral o agujero de
- linfáticos, 883 - falsa, 829 Lutschka, 159
- orientación, 861 - flotante, 829, 832 - abertura mediana, 159f
- percusión, 900 - incompleta, 831 - estrías medulares, 158
- proyección en la pared torácica - lumbar, 831 - fosa romboidea, 157f
anterior, 899f - movimientos, 1145, 1146f - funículos separans (cordón de
- punta, 863 - primera, 831, 832f separación), 157
- radiograf ía, 900, 901f - radiograf ía, 831f - orificio superior del conducto
- radioscopia, 900 - segunda, 832, 832f central, 157
- relaciones, 896 - supernumeraria, 830 - plexos coroideos, 193, 195f
- septo (tabique), 858, 864 - verdadera, 829 - suelo, 157f
- sistema de conducción, 877 Coxal, 633, 633f, 635f - techo, 158, 158f
- válvulas, 858 - estructura trabecular, 637f - tela coroidea, 158
- venas, 883 Craneal, 3 Cúbito, Véase Ulna (cúbito)
- vértice (ápex), 863, 878 Cráneo, 65 Cuboides, 658
- - anatomía de superficie, 900 - arquitectura, 107 - inserciones musculares, 660f
- volumen y peso, 861 - articulaciones, 102 Cuello, 121
Cordón - - sinoviales, 116 - diente, 1164
- espermático, 1244, 1247, 1490 - base, 94, Véase también Base del - - anatómico, 1164
- - anillo inguinal profundo, 1492f cráneo - - quirúrgico, 1165
- umbilical, 907, 1243 - determinación de la edad, 103 - espacios, 135
Cordones medulares, 139 - - dentición, 103 - - anteriores, 135
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Índice analítico I-11
- -anterolaterales, 135 - menor, 1272f, 1276f, 1307f - relación con el esófago, 1219
- - cervicales posteriores, 135 Curvaturas vertebrales, 42, 46f - relación con los pulmones,
- - retrovisceral, 135 - anteroposteriores, 42 1140, 1141f
- - vascular, 135 - laterales, 43 - relaciones con otros órganos, 850,
- - visceral, 135 851f, 899f
- nodos linfáticos, 1014, 1015c D - selar, 196, 200
- uterino, 1548 - sistema nervioso, 1146
- venas, 977, 983f Dacrión, 103 - urogenital, 1469
- vesical, 1474 Dartos, 1487, 1488f, 1504 - vascularización, 850
Cuerda del tímpano, 309, 431 - labial, 1553 Diartrosis, 16
Cuerdas tendinosas, 867, 867f Decorticación pulmonar, 1129 Diástole, 860
Cuerdas vocales, 1043 Decusación, 139 Diencéfalo, 139, 151, 164
- inferiores o verdaderas, 1058 - piramidal, 141, 152, 247, 260 - conexiones del tálamo, 270
- superiores o falsas, 1058 - tegmental ventral, 279 Dientes, 1151
Cuerpo(s) Dedos, 570 - alvéolo, 1165f
- adiposo de la boca, 1153, 1154f - movimientos, 570 - borde incisivo, 1165
- amarillo, 1525 - músculos, 571 - caninos, 1163
- amigdalino, 270 - vasos linfáticos, 598 - cara distal mesial, 1164
- calloso, 151f, 167, 171, 241f, Defecación, 1423 - cara libre, 1164
273f, 1039f Deglución, 1068, 1160, 1218 - cara lingual, 1164
- - esplenio, 170f, 171, 182f, 189f Dendrita, 242, 242f - cara oclusal o masticatoria, 1165
- - estrías longitudinales latera- Dentadura, 1163 - cara palatina, 1164
les, 171 - permanente, 1163 - cara proximal, 1164
- - estrías longitudinales media- Dentición, 1163 - cara vestibular, 1164
les, 171 - primera, 1163 - corona, 1164
- - resonancia magnética, 238f - segunda, 1163 - cuello anatómico, 1164
- - rodilla, 170f, 173f, 182f Dentina, 1165 - cúspide, 1166
- - septum pellucidum, 171 Depresión manométrica, 1146 - deciduos, 1163, 1163f
- - y tercer ventrículo, 174f Derivaciones electrocardiográfi- - dentina, 1165
- carotídeo, 1606 cas, 903 - esmalte, 1164
- cavernosos, 1473, 1505 Dermatomas, 249, 250f - faceta, 1166
- - del clítoris, 1554 Dermis, 449 - incisivos, 1163
- ciliar, 392f, 394, 398f Descenso, 19 - molares, 1163
- coccígeo, 966 Desviación conjugada de la cabeza - multirradicular, 1165
- esponjoso, 1473, 1473f, 1505 y los ojos, 410 - oclusión, 1165f
- estriado, 178, 270 Diáfisis, 8 - pantomograf ía o radiograf ía pa-
- - conexiones, 272f Diafragma, 691, 845, 846f, 886, norámica, 1169f
- geniculado lateral, 162 897f, 965f, 1077f, 1258 - permanentes, 1163
- de Luys, 184 - acción, 1146 - premolares, 1163
- mamilar, 175, 190, 271 - anatomía de superficie, 855 - primquimatia, 1166
- paraaórticos, 1606 - centro tendinoso, 845, 846, 896f, - radiograf ía, 1167, 1168f
- perineal, 1563, 1565 909f, 965f, 990f - raíces, 1163
- restiforme, 278 - cúpula, 845, 1305f - serótinos, 1163, 1167f
- trapezoide, 445 - estíleo, 936 - superficie oclusal, 1163f
- vertebral, 27, 47f - foramen de la vena cava inferior, - temporarios, 1163f, Véase
- vítreo, 392f, 397 848, 848c también Dientes, deciduos
Cuña, 169 - hiato aórtico, 848, 848c, 925, 1019 - unirradicular, 1165
Cuneiformes, 660, 661f - hiato esofágico, 848c - vasos y nervios, 1167
Cúpula - hiatos accesorios, 848 - vértice o ápice, 1165
- diafragmática, 845 - inervación, 851 Digástrico, 130f, 131
- pleural (domo pleural), 1130, 1136 - pélvico, 1258, 1417f, 1550, 1558, - tendón intermedio, 131, 131f
Curvatura 1561, 1566 - vientre anterior, 131, 131f
- mayor, 1268 - pilares, 845 Diploe, 9
- - relaciones, 1270 - relación con el corazón, 863f Disco
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I-12 Índice analítico
- articular, 17 - yugulocarotídeo, 135 Epicóndilo, 461, 501
- intervertebral, 47, 47f Electrocardiograma, 903 - lateral, 506
- óptico, 395, 399 - derivaciones, 903 - medial, 506
Disdiadococinesia, 266 Electroencefalograf ía, 231 Epidermis, 449
Disección, 3 Elevación, 19 Epidídimo, 1483, 1483f
Distal, 4 Embarazo Epífisis, 8, 10f, 184
Diuresis, 1452 - ectópico, 1529 Epigastrio, 1254, 1255r, 1265
Divertículo - - tubario, 1529 Epiglotis, 1043, 1044f, 1058f,
- duodenal, 1289 - útero, 1543 1159f, 1180
- faringoesofágico, 1212 Embudo occipital, 159 - valléculas, 1061
Dolor, 385 Eminencia Epiplón, 1259, Véase también
Domo pleural, 1130, Véase también - colateral, 169 Omento
Cúpula, pleural - cruciforme, 71 Epispadias, 1457
Duodeno, 1283f, 1308f - frontal, 93 Epitálamo, 184
- ampolla, 1286 - hipotenar, 557, 558f Epoóforo, 1543
- bulbo, 1286, 1289 - - acción, 557 Erección, 1503, 1508
- inervación, 1296 - - anatomía de superficie, 576 - clítoris, 1557
- linfáticos, 1296 - - fascias, 565 Escafoides, 467, 467f, 527, 659,
- papilas, 1289f, 1329f - - inervación, 557 Véase también Navicular
- peritoneo, 1336f, 1390f - - ramos motores, 619f (escafoides)
- relaciones, 1291f, 1293 - - relaciones, 557 Escalenos, 126, 127f
- secreción, 1297 - - vascularización, 557 - anterior, 126
- tránsito, 1296 - iliopúbica, 638, 691, 775, 1243 - - tubérculo, 126
- úlcera, 1297 - parietal, 69, 93 - medionasal, 126
- válvulas conniventes, 1289 - tenar, 553, 554f, 558f - posterior, 126
- vascularización, 1295, 1297f - - anatomía de superficie, 576 Escápula, 455, 457f
- vasos, 1288f - - fascias, 565 - cavidad glenoidea, 474f
Duramadre, 141, 144, 146f - - inervación, 554 - configuración externa, 500f
- arterias, 205 - - nervios, 612f - ligamentos propios, 473
- encefálica, 196 - - relaciones, 554 - radiograf ía, 459f
- expansiones, 227f - - vascularización, 554 - relación con el pulmón, 1135
- nervios, 206 Encéfalo, 139, 151 - relaciones con los músculos, 477f
- senos venosos, 200, 201f, 203f - anterior, 164 Esclerótica, 391, 392f, 393, 398f
- venas, 206 - centros autónomos, 361, - lámina cribosa, 392
Véanse también núcleos - seno venoso, 392, 397
específicos Escoliosis, 43
E - -corticales, 361 - paralítica, 58
- - talámicos, 361 Escotadura (incisura)
Ecocardiograf ía, 901 - -tronco encefálico, 361 - ciática mayor, 680
- Doppler, 902 - infratentorial, 151 - ciática menor, 685
- transesofágica, 902 - istmo, 151 - clavicular, 827, 828f
- transtorácica, 903f - posterior, 152 - costal, 828f
Ecoencefalograf ía, 231 - supratentorial, 151 - esfenopalatina, 88
Ecograf ía mamaria, 1579, 1580f Encía, 1167, 1169f - mandibular, 99
Ecograf ía transvaginal, 1526f Encrucijada aerodigestiva, 1203 - pterigoidea, 80
- útero, 1543f Endocardio, 875 - yugular, 71, 827, 828f
Ecograf ía vesicoprostática, 1518f Endoftalmía, 391 Escroto, 1487, 1488f
Efector, 242f Endolinfa, 437, 442 - dartos, 1504
Eje(s) Endometrio, 1533 Esfenoides, 77, 78f, 1030
- bimaleolar, 771 Endoscopia, 1282 - alas, 77
- del cuerpo, 5 - traqueal, 1080 - anatomía de superficie, 80
- - longitudinal, 5 Entrada al antro mastoideo, 314 - apófisis pterigoides, 77
- - sagital, 5 Entrada en el tórax, 1221 - desarrollo, 80
- - transversal, 5 Epicardio, 875, 889 - lámina cuadrilátera, 97
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Índice analítico I-13
Esf ínter - paratonsilar, 1217 - craneofacial, 8, 65, 110
- de la ampolla hepatopancreática, - paratubario, 1217 - - anatomía radiológica, 110
1289, 1328, 1329f - pelvisubperitoneal, 1551, 1561 - eje vertical, 7
- coledociano, 1328 - perifaríngeo, 939f, 947f, 1189f, - examen radiológico, 149
- común intraduodenal, 1328 1213, 1214f, 1216 - exploración, 13
- externo de la uretra, 1474, 1475f, - perineal profundo, 1515, 1564, - - arteriograf ía, 13
1477f, 1569 1567c, 1569 - - centellograf ía (gammagraf ía), 13
- interno de la uretra, 1474, - perineal superficial, 1567c - - radiología, 13
1475f, 1477f - peripleural, 1136 - - tomograf ía computarizada, 13
- pancreático, 1328 - perirrenal, 1431 - facial, 97
- pilórico, 1266 - peritiroideo, 1591 - fibroso del corazón, 877
- ureterovaginal, 1477, 1479 - peritraqueal, 991f Esquindilesis, 102
- vesicouretral, 1510 - perivesical, 1462f Estasis sanguínea, 861
Esmalte, 1164 - pretraqueal, 991f Estática vertebral, 61
Esófago, 854f, 897f, 1075, - pterigofaríngeo, 1217 Estefanión, 103
1219, 1222f - pterigomandibular, 1213 Estelectomía, 371
- abdominal, 1226, 1257 - retroestíleo, 135, 329f, 335, 365, Estenosis mitral, 875
- arterias, 1226 945, 979, 1216 Estenosis tricuspídea, 870
- atresia, 1220 - - elementos vasculonervio- Estereocilio, 445
- cervical, 1220 sos, 947f Estereotaxia, 231
- ecoendoscopia, 1229 - - nervios y vasos, 367f Esternocleidomastoideo, 124, 125f
- endoscopia, 1228 - retrofaríngeo, 1216 - espacios del cuello, 135
- estrechamientos, 1219 - retroinguinal, 1248, 1384 - fascias, 133
- - diafragmático, 1228 - retropúbico, 1459f, 1464, 1515 - fascículos, 126f
- linfáticos, 1228 - retrorrenal, 1432 - flexión, 136
- malformaciones, 1220, 1220f - semilunar de Traube, 1269, 1269f - inervación, 126, 126f
- músculos, 1220 - subaracnoideo, 144, 147f, 206 Esternohioideo, 129
- nervios, 1228 - - líquido cerebroespinal, 209 Esternón, 825, 828f, 835f
- radiograf ía con papilla de ba- - - recesos supraganglionar y - manubrio, 825
rio, 1230f subganglionar, 298f - movimientos, 1145, 1146f
- radioscopia, 1229 - supramesocólico, 1359f, 1391f - proceso (apófisis) xifoides, 825
- relación con la aorta torácica, 1219f - zonular, 397 Esternotiroideo, 130
- torácico, 1221 Espina Esternotomía, 989
- venas, 1227 - ciática, 685, 1559 Estilohioideo, 131
Esofagoscopia, 1228 - ilíaca anterior inferior, 634 Estómago, 899f, 1219f, 1265f, 1267f
Espacio - ilíaca anterior superior, 354f, 634, - antro pilórico, 1265
- clavipectoral, 483 680, 777f, 1235, 1242 - arterias, 1273, 1274, 1274f
- de deslizamiento, 24 - ilíaca posterior superior, 54, 694 - cardias, 1265
- epidural, 144, 148 - mentoniana, 90, 132 - cuerpo, 1265
- extradural, 197f - nasal anterior, 1028f - curvatura mayor, 1265
- - hematoma, 197f - púbica, 636, 1235, 1245 - curvatura menor, 1229f, 1266
- extraperitoneal, 1263 Espiración, 1145 - endoscopia, 1282
- hiotiroepiglótico, 1054 Espirometría, 1147 - fórnix, 1265
- infratemporal profundo, 1213 Esplenio, 121, 122f - funciones, 1281
- intercavoaórtico, 895, 913f, 993f - de la cabeza, 121 - fundus, 1265
- intercostal, 838, 843f, 963f, 1134 - del cuello, 121 - laparoscopia, 1282
- interpeduncular, 163 - extensión, 136 - localización, 1265
- interportocoledociano, 1313 - rotación, 137 - nervios, 333f, 1279f
- interpterigoideo, 943 Esplenoportograf ía, 1373 - nodos linfáticos, 1278f
- laterofaríngeo, 323, 329f, 939f, Esqueleto, 6, 7f - pared, 1266
979f, 1216 - apendicular, 7c - proyección en la pared abdomi-
- muerto anatómico, 1147 - axial, 7, 7c nal, 1268f
- pararrectal, 1413 - de la cabeza, 98f - ptosis, 1281
- pararrenal, 1399f, 1432 - cartilaginoso, 6 - relaciones, 1268
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I-14 Índice analítico
- seriada gastroduodenal, - - anterolaterales, 133f - retroduodenopancreática, 929f,
1282, 1282f - dorsal del pie, 764, 765f 998, 1290, 1338, 1359f, 1391f
Estría, 139 - dorsal profunda de la mano, 567 - retropancreática, 1335, 1338
- medular, 445 - dorsal superficial de la mano, 567 - retropúbica, 999f
- olfatoria, 1038 - duodenopancreática, 1335 - salpingofaríngea, 1217
- terminal, 188 - endopélvica, 1546 - del subescapular, 496
Estribo, 427f, 431f - endotorácica, 954f, 1129, 1136 - subvesical, 1463
Etmoides, 81, 81f, 1027 - espermática externa, 1250f, - superficial del pene, 1504
- anatomía de superficie, 83 1487, 1489 - temporal, 1173
- desarrollo, 83 - espermática interna, 1487, - tiropericárdica, 991f, 1071
- forámenes cribosos, 96c 1489, 1492f - toracolumbar, 59, 1237,
- laberinto, 1036 - del extensor corto de los de- 1239, 1240f
- lámina cribosa, 81, 1030 dos, 764 - transversalis, 724, 1238, 1244,
- lámina perpendicular, 81, 90 - faringobasilar, 70, 1204, 1245c, 1246, 1249f, 1489
- proceso unciforme, 1031 1213, 1217 - umbilical prevesical, 1461, 1551
Eversión, 19 - de la fosa poplítea, 752 - umbilical de Richet, 1244
Excavación pelviana femeni- - glútea, 688 - vaginal, 1487
na, 1521f - ilíaca, 691f, 724, 1242 - vesical, 1464
Excreción urinaria, 1452 - iliopsoas, 724 Fascículo(s), 139
Exoftalmía, 391 - infratemporal, 1176 - de asociación intramedulares, 246f
Extensión, 19, 61, 62f, 136 - interósea dorsal profunda, 764 - atrioventricular (de His), 878, 879f
Extrofia vesical, 1457 - interósea plantar, 765 - cuneiforme, 141, 276
- interpterigoidea, 309f, 1170, - geniculado, 260
F 1171f, 1175f - grácil, 141, 276
- lata, 354f, 723, 776f - longitudinal medial, 260
Falanges, 470 - lumbar, 966 - mamilotalámico, 175
- dedos del pie, 664, 664f - maseterina, 1154f, 1174, 1194 - propioespinales, 245
- mano, 470f - musculares, 23 - subtalámico, 184
Faringe, 939f, 1203 - de los músculos del abdomen, 1238 - uncinado del cerebelo, 262
- cervical, 1212 - obturatriz, 685 Fasciola cinérea, 178
- facial, 1212 - palmar profunda, 565 FCAT, Véase Comité Federativo
- fórnix, 1207 - parotídea, 1189, 1191f de Terminología Anatómica
- inervación, 1207, 1218 - pectínea, 724 (FCAT)
- músculos, 1204, 1205f - pélvica, 1515, 1560 Federación Internacional de
- vascularización, 1218 - perifaríngea, 1207 Asociaciones de Anatomía
Fascia(s) - del periné, 1415f, 1417, 1506, (IFAA), 3
- antebraquial, 563 1537f, 1562, 1567 Fémur, 644f
- anteriores de la cintura pecto- - de la pierna, 753 - anatomía radiológica, 647
ral, 494 - plantar lateral, 765 - anatomía de superficie, 647
- braquial, 513, 513f, 609f - plantar medial, 765, 765f - cabeza, 645f
- bucofaríngea, 1217 - posteriores de la cintura pecto- - cóndilos, 645f, 646f
- cervical, 133, 134c, 934f, 1074, ral, 494 - cuello, 646
1189, 1217 - posteriores de la pared abdomi- - estructura trabecular, 637f
- - lámina pretraqueal, 134 nal, 60f - fosa intercondílea, 645f
- - lámina prevertebral, 134 - preduodenopancreática, 1290 - rodilla, 695, 695f
- clavipectoral, 484f, 496 - prerrenal, 1599 Fertilidad, 1486
- de coalescencia, 1284, 1386 - presacra, 1411, 1551 Fibras, 139
- - peritoneo genital femenino, 1536f - prevesical, 1458f - parasimpáticas, 293
- - renal, 1442f - profunda del pene, 1505 Fibrobroncoscopia, 1094
- de Colles, 1563c - rectoprostática, 1515 Fíbula (peroné), 649f, 652, 652f
- cremastérica, 1251f, 1487, - renal, 999f, 1430f, 1599, - anatomía de superficie, 653
1488f, 1489 1599f, 1601f - maléolos, 652f
- cribiforme, 723, 778f - retrocólica, 1386, 1387f, - radiograf ía, 654f
- del cuello, 133 1394, 1398 Filum terminal, 141, 142f, 144
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Índice analítico I-15
- porción dural, 141 Fonación, 1068 - posterior, 392
- porción plial, 141 Fondo de ojo, 396f - preestíleo, 1190
Fimbria, 1523f, 1527 Fondo de saco - rasgado posterior, 74, 96c
- ovárica, 1527 - dural, 144, 146f - redondo, 79, 96c, 302
Fimosis, 1503 - peritoneal, 1416 - sacro, 37, 39
FIPAT, Véase Programa Federativo - rectoseminal, 1485 - transverso, 35
sobre Terminología Anatómica - rectouterino, 1263, 1410f, 1476f, - venoso, 79
(FIPAT) 1534, 1535f, 1537f, 1548 - vertebral, 27, 30
Fístula traqueoesofágica, 1220 - rectovesical, 1263, 1407, 1457, 1485 - yugular, 74, 97, 200, 323, 324f,
Fisura - vaginal, 1476f, 1531f, 1532, 977f, 1157f, 1216
- coroidea, 177, 183 1535f, 1547 - - elementos vasculonerviosos, 325f
- derecha, 1087 - vesicorrectal, 1411 - - vena yugular interna, 978f
- interpeduncular, 177 - vesicoseminal, 1485 Formación reticular, 255, 256f, 260
- del ligamento redondo, 1301 - vesicouterino, 1410f, 1521f, 1534 - anatomía funcional, 283
- longitudinal cerebral, 164, 172f Fontanela, 105, 105f - conexiones, 282, 284f
- orbitaria, 96c - bregmática, 105 - funciones, 283
- - superior, 79, 404, 410f - lambdoidea, 105 - hipotálamo, 282
- petrotimpánica, 74, 97c Foramen(es) - médula espinal, 282
- portal principal, 1314 - alveolares, 85 - tronco encefálico, 282
- pterigomaxilar, 100c - anterior, 392 Fórmula dentaria, 1163
- pulmonar, 1082 - bursae omentalis, 1356 Fórnix, Véase Fondo de saco
- - horizontal, 1082, 1083f, 1112f, - ciáticos, 682f, 686f, 807f Fórnix (trígono cerebral), 172, 173f
1116f - - mayor, 667, 774, 805, 687 Fórnix gástrico, 1265
- - izquierda, 1088 - - menor, 667, 687 Fosa(s)
- - oblicua, 1082, 1083f, 1085f, 1087, - ciego, 81, 96c - acetabular, 633, 634f, 675, 1550f
1087f, 1112f, 1116f - cigomático-orbitario, 86 - axilar, 484f, 488, 495f
- - - arteria pulmonar, 1098 - cigomaticofacial, 85, 99 - - arterias y nervios, 579f
- - supernumeraria, 1088 - cribosos, 96c - - - arteria radial, 578f
- timpanoescamosa, 76 - espinoso, 79, 95, 96c, 1204f - - límites, 496
- transversa del cerebro, 163, 164, - estilomastoideo, 74, 76, 97c, 1193 - - nervio radial, 625
171, 177, 192f - etmoidales, 96c - - nervio ulnar (cubital), 614
Flanco, 1255r - - anterior, 389f - - plexo braquial, 602, 604f
Flexibilidad articular, 19 - infraorbitario, 389 - - vasos y nervios, 623f
Flexión, 19, 61, 62f, 136 - interventricular, 173, 173f, 184, - canina, 84, 302
Flexura 185, 185c, 192, 192f - cerebelosas, 70
- cólica, 1267f, 1294f, 1306f - intervertebral, 143, 147f, 343f - cerebrales, 70
- - derecha, 1377, 1387 - lacerum, 75, 96c, 201, 1157f - - media, 202
- - - vascularización, 1388f - de Lutschka, 159 - condílea, 70
- - izquierda, 1377, 1393, 1395f - magno, 70, 95, 96c, 150f, 198f - coronoidea, 502
- - - enema con doble contraste, 1397f - mandibular, 91 - craneales, 228, 228f
- - - inervación, 1395 - mastoideo, 73, 75, 97c - - anterior, 95
- - - linfáticos, 1395 - mentoniano, 90, 92 - digástrica, 131
- - - vascularización, 1395, 1396f - nutricios de los huesos, 8, 10 - escafoidea, 80
- duodenoyeyunal, 1273f, 1286, - obturado, 774 - hialoidea, 397
1287, 1292f, 1295, 1334f, - obturador, 354f, 634 - hipofisaria, 1608f, 1610f
1395, 1396f - omental (epiploico), 1000, 1270f, - - radiograf ía, 1612, 1613f
- - vascularización, 1295f 1288f, 1293, 1308f, 1313, - - relación con tronco encefálico,
- inferior del duodeno, 1286, 1287f 1327, 1354 1610f
- perineal, 1410, 1415, 1416 - orbitario, 389 - - de la silla turca, 77
- superior del duodeno, 1273f, 1286, - oval, 79, 95, 96c, 306, 1157f - ilíaca, 692, 692f, 972f, 1258, 1380
1287f, 1292f - palatino mayor, 97c - infraespinosa, 457, 491
Flóculo, 448 - palatino menor, 97c - infratemporal, 85, 306, 936, 1173f,
Folículo linfático, 1013f - parietal, 69 1178f, 1210
Folículo piloso, 449 - petroso, 79 - inguinal, 1250f, 1251, 1255r
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I-16 Índice analítico
- intercondílea, 645f Ganchoso (hamatum), 467f, 468, 531 - - lateral, 169
- interpterigoidea, 1178f Ganglio(s) - parahipocampal, 168, 169f, 1040f
- isquioanal, 685, 689, 1416, 1500f, - aorticorrenales, 378, 1440 - poscentral, 167, 276, 1187
1562f, 1570f - cardíaco, 855f, 1224f - precentral, 166, 573
- isquiorrectal, 689 - celíaco (semilunar), 372f, 378, - supramarginal, 166, 167
- lateral cerebral, 166 379f, 927 - temporal, 167
- lumbar, 1429 - cervical inferior, 369 - venas, 222
- mandibular, 73 - cervical medio, 367f, 368 Glabela, 103
- nasales, 1029 - cervical superior, 365, 394 - determinación del sexo, 104
- navicular, 1473f, 1507 - - ramos, 367f Glande, 1473, 1503, 1504f
- olecraneana, 502 - cervicotorácico, 370, 954f - del clítoris, 1554
- oval, 864, 868, 868f - ciliar, 302, 303f, 362, 382, 394 - corona, 1505
- - limbo, 868, 878 - coclear, 440 - linfáticos, 1509f
- ovárica, 1523 - espinal, 143, 275 Glándula(s)
- poplítea, 705, 716, 748, 752, 782, - estrellado, 368f, 370, 370f, - anexas del sistema digestivo, 1257
798f, 812 394, 601 - areolar, 1575, 1576f
- - fascias, 752 - - relaciones, 370 - bulbouretral, 1472f, 1516, 1517f
- - relaciones entre los músculos, 721 - geniculado, 312, 314, 314f, 1187 - duodenales, 1289, 1297
- pterigoidea, 80 - impar, 363, 807f - endocrinas, 1581
- pterigopalatina, 100, 100c, 302, - inferior del nervio vago, 935f - lagrimales, 387, 414
943 - mesentéricos superiores, 378 - lingual, 940f
- - contenido, 101c - del nervio trigémino, 295, 337f - mamarias, 1574
- radial, 502 - nervioso cardíaco, 924 - - axilar, 1575
- romboidea, 157f - ótico, 305, 310, 361 - - lóbulos, 1576
- subescapular, 456 - periféricos, 293 - - varios y nervios, 1577
- sublingual, 1200 - pterigopalatino, 101c, 302, 304, - molares, 1153, 1154f
- supraclavicular, 853 306f, 312, 362, 382, 416f, - pancreáticas, 1333
- - mayor, 950 1033, 1038f - - de secreción externa, 1342
- supraespinosa, 457 - de Scarpa, 443 - paratiroides, 1075, 1589,
- suprarretropleural, 1137 - simpático cervical, 330f, 935f 1594, 1594f
- supravesical, 1250f, 1251 - simpático torácico, 372f, 374f - - accesoria, 1594
- supraxifoidea, 827 - submandibular, 311f, 1162f - - inervación, 1595
- temporal, 93, 100, 1173 - timpánico, 323 - - linfáticos, 1595
- de la tonsila (amígdala) palatina, - torácico esplácnico, 371 - - metabolismo fosfocálcico, 1595
1156, 1210, 1211f, 1212f - trigeminal, 228 - - relaciones, 1594
- de la vesícula biliar, 1301, 1329 - vestibular, 264f, 440, 443 - -vascularización, 1595, 1595f
Fosita del diente, 118 Gases en sangre, 1147 - parauretrales de Skene, 1555
Fosita sublingual, 90 Gasto cardíaco, 861 - parótida, 322, 939f, 947f, 1187,
Fosita submandibular, 90 Genihioideo, 132, 132f 1188f, 1196f
Fóvea central, 398 Gigantismo, 1613 - - prolongaciones, 1192
Fractura, 10 Gínglimo, 17 - - raíces, 1195
Frontal, 67, 67f, 1027 Giros, 164 - - vasos y nervios, 1194
- anatomía de superficie, 69 - angular, 167 - pineal, 162f, 173f, 184, 187f
- desarrollo, 69 - cerebrales, 165f - pituitaria, 1608, Véase también
- posición, 67 - del cíngulo, 168, 1039f Hipófisis
- senos, 68 - dentado, 168, 170f, 178 - prostáticas, 1470
Frontonasoplaca, 110 - fasciolar, 168 - salivales mayores, 1187, 1188f
Fundus gástrico, 1265, 1270 - frontal - sebáceas, 449
- radiograf ía, 1281 - - inferior, 166 - sublingual, 1160f, 1161f, 1180,
- venas, 1277 - - medial, 168 1181f, 1196, 1200
- - medio, 166 - - vasos y nervios, 1201
- - superior, 166 - submandibular, 1195, 1196f, 1198
G - lingual, 170, 170f - - prolongaciones, 1198
Gancho lagrimal, 87 - orbitario, 1187 - - radiograf ías, 1199
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Índice analítico I-17
- - relaciones, 1197f - - reflejos, 409 - oral, 1151
- - vasos y nervios, 1199, 1200f - - voluntarios, 409 - palpebral, 412
- submaxilar, 1195 - músculos extrínsecos, 400 - vulvar, 1554
- sudoríparas, 449 - - inervación, 403 Hernia
- suprarrenal, 1270f, 1294, 1306f, - relaciones con la base de la órbi- - diafragmática congénita, 856
1337f, 1431, 1598, 1598f ta, 392f - hiatal, 1225
- - accesoria, 1598 - relaciones con las paredes de la - inguinal, 1238, 1251, 1252c
- - células cromafines, 1598, 1606 órbita, 391 - - congénita, 1245, 1486
- - corteza, 1598 - sinergias, 409 - perineal, 1416
- - exploración, 1605 - vaina, 391, 403 - retrocostoxifoidea, 850
- - inervación, 373f, 1603, 1604f - vascularización, 415 - umbilical, 1244
- - linfáticos, 1602 - vía óptica, 421f Hiato
- - médula, 1598 Globo pálido, 181, 270 - aductor, 716, 775, 781
- - relaciones, 1600, 1600f Glomérulo, 1037 - aórtico, 925, 1019
- - surco principal o hilio, 1598 Glomus, 966 - esofágico del diafragma, 328,
- - vascularización, 1602, 1603f - carotídeo, 1606, 1607f 1221, 1225, 1228f, 1258
- tiroides, 897f, 931f, 1062f, 1074, - coccígeo, 1606 - faríngeo, 1207
1077f, 1583 - paraaórtico, 1606 - milohioideo-hiogloso, 1198
- - accesoria, 1586f - yugular, 1606 - sacro, 37, 40
- - centellograma, 1593 Glotis, 1047f, 1057, 1058f, 1059 - safeno, 723, 793
- - ecograf ía, 1593, 1593f - edema, 1059 - semilunar, 82, 1031, 1032f
- - fascias del cuello, 1587f - músculos, 1060f - urogenital, 1550, 1560, 1569
- - inervación, 1591 - rima, 1059 - de Winslow, 1354, Véase también
- - istmo, 1584f Glúteo Foramen(es), omental
- - linfáticos, 1591, 1591f - músculos, 681 (epiploico)
- - lóbulos, 1583, 1584f - puntos de referencia óseos, 694 Hidátide de Morgagni, 1543
- - relaciones, 1583f, 1584, 1586f Gonión, 91, 103 Hígado, 897f, 899f, 1077f, 1257,
- - variaciones y anomalías, 1584 Grande (capitatum), 467f, 468, 531 1259f, 1261f, 1300
- - vascularización, 1587, 1588f, - movimientos de la mano, 569f - angiorresonancia, 1321, 1323f
1590, 1590f Granulaciones aracnoideas, 69, - arterias, 1307
- uretrales, 1555 207f, 209f - cápsula de Glisson, 1301
- - de Littré, 1473 Granulaciones de Pacchioni, 208, - colectores, 1319
- vesiculosas, 1447f, 1460f, 1498, Véase también Granulaciones - ecograf ía, 1322, 1324f
1499f, 1514f aracnoideas - linfáticos, 1318, 1319f
- - arterias, 1501, 1501f Gubernaculum testis, 1485 - lóbulos, 1300
- - inervación, 1450f Gusto, 385, 1184 - - caudado, 1303, 1316
- - relaciones, 1498 - botones gustativos, 1186 - - cuadrado, 1305f
- - venas, 1502f - poro gustativo, 1186 - nervios, 1320, 1320f
- vestibulares mayores (vulvo- - vía gustativa, 1187, 1187f - proyección en la pared abdomi-
vaginales de Bartolino), nal, 1268f
1555, 1556f H - radiograf ía, 1264f
- vestibulares menores de Hu- - raíz, 1272f, 1276f
guier, 1555 Habénula, 180f - relaciones, 1303
- yeyunoileales, 1374 Haustras, 1378 - relaciones con el riñón y la glán-
Globo ocular, 391, 391f - colon sigmoide, 1402 dula suprarrenal, 1306f
- acciones, 407 Helicotrema, 440, 440f - segmentos, 1316, 1316f
- cámara anterior, 397 Hélix, 423 - tomograf ía computarizada,
- cámara posterior, 397 Hemorroides, 1421 1322, 1323f
- convergencia, 409 Hendidura - vasos, 1304
- ejes, 391 - de Bichat, 171 - venas, 1313
- fascias musculares, 403 - glótica, 1043, 1068f Hilio
- irrigación e inervación, 395, 396f - - intercartilaginosa, 1048 - hepático, 1267, 1301
- lámina fusca, 392 - hipofisaria, 1608 - del ovario, 1524
- movimientos, 407 - interglútea, 694
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I-18 Índice analítico
- pulmonar, 1084, 1085f, - examen clínico, 498 - frontal, 7, 67, Véase también
1112f, 1116f - huesos, 455 Frontal
- renal, 1427 - movimientos del brazo, 497 - hioides, 113
Himen, 1537f, 1547 - músculos, 487f - inervación, 11
- carúnculas, 1554 - - rotadores, 491f - insulares, 83
Hioides, 7, 113, 934, 1043f, 1050f, - puntos de referencia óseos, 499 - lagrimal, 87
1070f, 1210 - radiograf ía, 498f - largo, 8, 8f, 9f
- anatomía de superficie, 114 - relieves musculares, 499 - malar, 85
- arco mayor, 1159f - vasos linfáticos, 598 - mandíbula, 84, Véase también
- astas mayores, 113 Homeostasis, 359 Mandíbula
- astas menores, 113 Homúnculo motor, 267, 267f - de la mano, 466
- cuerpo, 113 Hormonas, 1581 - maxilar, 84, Véase también Maxilar
- desarrollo, 114 - hipófisis, 1612 - metacarpo, 468
- estructura, 113f - paratiroidea, 1595 - metatarso, 659f
- músculos, 129 - tiroideas, 1593 - miembro superior, 456f
- palpación, 1069 - - calcitonina, 1593 - nariz, 1027
- posición anatómica, 113 - - tiroxina (T4), 1593 - nasal, 86, 87f
Hiperclaridad radiológica, 1142 - - triyodotironina (T3), 1593 - neumático, 8
Hipermetría, 266 Hoz del cerebelo, 71, 97, 159, - neurocráneo, 65
Hipocampo, 173, 175, 177, 196, 199 - occipital, 70, Véase también
1040, 1041 Hoz del cerebro, 196, 199f, 227 Occipital
- fimbria, 173, 178 - inserciones, 197 - osificación, 11
- resonancia magnética, 237f Huesecillos del oído, 431f - palatino, 84
Hipocondrio, 1254, 1255r, 1265 - articulaciones, 432 - pie, 654, 655f
Hipofaringe, 1211 - músculos motores, 432 - - anatomía de superficie, 663f
Hipófisis, 1608 Hueso(s), 6, Véanse también huesos - plano, 8, 8f, 9f
- adenohipófisis, 1608 específicos - sesamoideo, 7, 648
- cerebral, 1608 - actividad, 13 - de sustitución, 6
- exploración clínica, 1612 - arquitectura, 12 - suturales (wormianos), 7, 71, 83
- faríngea, 1608, 1613, 1614f - base del cráneo, 94f - tarso, 654, 659f, Véanse también
- inervación, 1611 - brazo, 459 huesos específicos
- infundíbulo, 1608, 1609f - de la calvaria, 93 - temporal, 72, Véase también
- lóbulos, 1608, 1609f - cara, 65, 97, 99f Temporal
- neurohipófisis, 1608 - cavidades, 8 - tórax, 825
- relaciones, 1609 - cigomático, 84 - vascularización, 9
- resonancia magnética, 1613f - cintura pectoral, 455 - viscerocráneo, 65
- vascularización, 1611, 1611f - cintura pélvica, 633 - vómer, 84
Hipogastrio, 1254, 1255r - compacto, 9 Húmero, 459, 460f
Hipospadias, 1473 - - láminas interna y externa, 9 - capítulo, 501
Hipotálamo, 175, 1611 - cornetes, 84 - radiograf ía, 462f
- centros vegetativos, 271 - corto, 8, 8f, 9f - surco intertubercular, 460
- cuerpo mamilar, 271 - coxal, 7 - tróclea, 461, 501
- exploración clínica, 1612 - crecimiento, 11 - tubérculos, 460
- formación reticular, 282 - dedos, 470, 470f Humor acuoso, 394, 398
- infundíbulo, 175 - eminencias articulares, 8 Humor vítreo, 397
- núcleos, 361f - eminencias extraarticulares, 8
Hirtz, proyección, 112, 112f - esfenoides, 77, Véase también Es- I
Histerosalpingograf ía, 1529, 1529f fenoides
- examen del útero, 1543, 1543f - esponjoso, 9 IFAA, Véase Federación
Hoja tiropericárdica, 1597 - etmoides, 81, Véase también Et- Internacional de Asociaciones
Hombro, 474f, 477f moides de Anatomía (IFAA)
- artrograf ía, 479f - falanges de la mano, 470 Íleo biliar, 1293
- bolsas serosas, 479 - falanges del pie, 664 Íleon, 1363, 1363f, 1377f
- configuración externa, 499f - fonanelares, 83 - linfáticos, 1373
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Índice analítico I-19
- nervios, 1373 - motricidad, 1409 - - de Rexed, 244
- peritoneo, 1364 - secreciones cólicas, 1409 Laparoscopia, 1264
Ilion, 633 - sistema nervioso, 1379 - estómago, 1282
Impresión plantar, 768, 769f - tenias, 1378 - omento mayor, 1362
Impresión trigeminal, 75 - vascularización, 1378, 1397f Laparotomía, 1282, 1322
Impulso iridodilatador, 368 Inversión, 19 Largo del cuello, 129
Incisivos, 1163 Iridoconstricción, 394 Laringe, 1043, 1047f
Incisura Iridodilatación, 394 - anatomía de superficie, 1069
- cardíaca, 1086 Iris, 393f, 394 - articulaciones, 1051
- del cardias, 1265, 1265f - centros y vías motoras, 395f - cartílagos, 1043, 1049f
- ciática, 637 - círculo arterial mayor, 395, 396f - inervación, 1065
- - mayor, 635 - círculo arterial menor, 395 - linfáticos, 1064, 1064f
- - menor, 635 - examen con lámpara de hendidu- - medios de fijación, 1043
- fibular (peronea), 650 ra, 394f - movimientos, 1067
- interaritenoidea, 1061, 1213f - movimientos, 410 - músculos, 1054, 1054f
- mastoidea, 74, 131 Isocórtex, 267 - palpación, 1069
- preoccipital, 167 Isquion, 633 - radiograf ía, 1069, 1070f
- supraorbitaria, 299 - inserciones musculares, 714f - relaciones, 1060, 1060f
- del tentorio, 159 Istmo aórtico, 922 - vascularización, 1062, 1063f
- tiroidea, 1045f Istmo de las fauces, 309, 1151, Laringofaringe, 1203, 1211
Inclinación lateral, 62, 62f, 136 1155f, 1210 - relaciones, 1214f
Incontinencia anal, 1424 Laringoscopia, 1069
Incontinencia urinaria, 1480
Índice cefálico, 103
L Lateral, 4
Lemnisco, 139
Índice torácico, 841 Laberinto, 437 - espinal, 254f
Infarto ileomesentérico, 1372 - coclear, 441 - lateral, 446
Inferior, 3 - etmoidal, 81, 1036 - medial, 254f, 275, 277
Infundíbulo etmoidal, 1031, 1032f - membranoso, 437, 440 - - decusación, 277
Infundíbulo tubario, 1524, 1527, 1528f - óseo, 437, 438f Lengua, 1151, 1155f, 1160, 1179f
Inión, 103 Labios, 1151, 1151f, 1553 - arterias y venas, 982f
Injertos de piel, 451 - comisura, 1151 - foramen ciego, 1179
Inspiración, 1145 - frenillo, 1152 - frenillo, 1161, 1180, 1200
Insuficiencia mitral, 875 - inervación, 1153 - linfáticos, 1184, 1185f, 1186f
Interneurona, 245 - linfáticos, 1153 - músculos, 1181
Intertransversos, 126 - mayores, 1553, 1553f - nervios, 1183f
Intestino delgado, 1283 - menores, 1553, 1553f - papilas, 1179, 1183
- absorción, 1374 - músculos, 1152, 1152f - raíz, 1180
- duodeno, 1283 - vascularización, 1152 - sensibilidad, 1184
- endoscopia, 1375 Labrum - surco terminal, 1179
- glándulas, 1374 - acetabular, 672 - vascularización, 1183, 1184f
- íleon, 1363 - articular, 17 - vértice, 1179
- motricidad, 1374 - glenoideo, 474 Lente (cristalino), 394, 396, 398f
- radiograf ía, 1365f Lagrimal o unguis, 87, 87f, 1030 - acomodación, 397f
- tomograf ía computarizada, Lambda, 103 - cápsula, 397
1375, 1375f Lámina Ligadura venosa, 917
- tránsito baritado, 1375, 1375f - anterior (sacropúbica), 29 Ligamento(s), 17
- yeyuno, 1363 - basilar, 441 - acromioclavicular, 472
Intestino grueso, 1377 - cribosa del etmoides, 1030 - activo, 25
- absorción, 1409 - epifisaria, 14 - alveolar, 1167
- apéndices omentales, 1378 - espiral, 441 - amarillo, 49, 49f, 52
- colon por enema, 1379, 1379f - fusca, 392 - ancho del útero, 1445, 1447, 1448f,
- endoscopia, 1379 - tectal (cuadrigémina), 162 1521, 1522f, 1528, 1534,
- haustras, 1378 - terminal, 175 1544, 1544f
- linfáticos, 1379 - vertebral, 27, 139 - - contenido, 1545
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I-20 Índice analítico
- anular del radio, 517, 518f - femoromeniscal, 698 - poplíteo arqueado, 698, 750
- anulares de la tráquea, 1073 - frenocólico, 1354, 1386, - poplíteo oblicuo, 698, 701, 721
- arqueado lateral, 845, 965f 1387, 1387f - propio del ovario, 1448f,
- arqueado medial, 845 - frenoesplénico, 1268f, 1346 1522, 1531f
- arterioso, 923f, 952f, 1113, 1224f - frenopericárdico, 888, 889f - pterigoespinoso, 1177
- bifurcado (en Y o de Chopart), 738 - gastrocólico, 334f, 1271, - pubofemoral, 672
- de la cabeza del fémur, 670, 1354, 1357 - puboprostáticos, 1463
673, 674f - gastroesplénico, 1268, 1271, 1345, - pubovesicales, 1459f, 1461, 1560f
- calcaneocuboideos, 737 1346f, 1357 - pulmonar, 1114f, 1129
- - dorsal, 739f - gastrofrénico, 1268f, 1269, - - de la pleura, 1084
- - plantar, 737, 738f 1353, 1357f - radiado, 834
- calcaneofibular, 732, 739f - gastrolienal, 1268 - radioulnar (radiocubital), 517f
- calcaneonavicular plantar, 737 - glenohumeral, 475 - rectouterino, 1535
- del canal obturador, 683 - glosoepiglótico, 1054 - redondo del hígado, 1243, 1261f,
- cardinal o cervical transverso - hepatocólico, 1330, 1386, 1387 1300f, 1302
(de Mackenrodt), 1538, - hepatoduodenal, 1327 - redondo del útero, 1244, 1247,
1546, 1552 - hepatogástrico, 1327 1523f, 1531f, 1534f, 1535,
- cervical posterior, 50 - hioepiglótico, 1054 1544, 1544f
- colateral fibular (peroneo), 700f - iliofemoral, 672 - reflejo, 1246
- colateral medial (deltoideo), 732 - iliolumbar, 667 - retropúbico, 1513f
- colateral radial, 503 - inferior del pubis, 1566f - sacrococcígeo, 52
- colateral tibial, 696f, 700f, 702f - inguinal, 675, 691, 693, 724f, 781, - sacroespinoso, 638, 667, 688f, 807f
- colateral ulnar, 503 970, 1239, 1242, 1242f, 1245, - sacroilíacos, 666
- conoide, 472 1246f, 1247f - sacrorrectal inferior, 1413
- coracoacromial, 459, 473 - de inserción del pene, 1506f - sacrotuberoso (sacrociático ma-
- coracoclavicular, 459 - intercuneiformes plantares, 738f yor), 54, 638, 667, 679, 681f,
- coracohumeral, 475 - interespinoso, 49, 52 687, 807f
- coronario, 1302 - interfoveolar, 1246, 1250f - sacrouterinos, 1551
- costoclavicular, 471, 835f - intermetatarsiano transverso pro- - sacrovertebral de Bichat, 52
- costotransverso, 835 fundo, 742 - de la sínfisis del pubis, 669
- cricoaritenoideo, 1051 - interóseos, 531, 532f - supraespinoso, 50
- cricofaríngeo, 1050f, 1051 - - de la articulación tarsometatar- - suprarrenocavo, 1601f
- cricotiroideo, 1043f, 1047f siana, 740, 741f - suspensores de la pleura,
- cricotraqueal, 1044f - intertransverso, 50, 52 1136, 1137f
- cruciforme, 118, 120f - isquiofemoral, 672 - suspensorio de la axila, 483, 496f,
- cruzado anterior, 698, 701f - lacunar, 1243, 1251f 605f
- - acción, 726 - longitudinal o vertebral común, - suspensorio del ovario, 1476f,
- cruzado posterior, 696f, 699, 701f 47, 48f, 52 1522, 1522f, 1531f,
- - acción, 726 - medial puboprostático, 1513f 1544, 1544f
- cuadrado, 517 - meniscofemoral posterior, 696 - suspensorio del pene, 1503, 1503f
- cuneometatarsiano, 738f, 739f - meniscopatelar, 696 - suspensorios de la mama, 1576
- dentado, 146f - meniscotibial, 698 - talocalcáneo, 739f
- del diente del axis, 119 - nucal, 50 - - interóseo, 736, 738f, 757f
- epicondilomeniscal, 698 - palpebral, 412, 412f - - lateral, 736
- epicondilopatelar, 697 - pancreaticoesplénico, 1338, - - posterior, 733f, 736
- esfenomandibular, 943, 1170, 1345, 1357 - talofibular, 739f
1177, 1190, 1191f - patelar (tendón rotuliano), 698, - - anterior, 732, 734f
- esplenocólico, 1335, 1346 705, 728f - - posterior, 732
- esternoclavicular, 471 - pericárdico, 888 - talonaviculares, 737
- esternopericárdico, 888, 889f - periodontal, 1167 - tibiofibular anterior, 729
- estilomandibular, 309f, 1170 - pisimetacarpiano, 531 - tibiofibular posterior, 729
- falciforme, 1262, 1300, 1300f, - plantar largo, 737, 761f - tibiotalar posterior, 732
1302, 1391f - plantares de la articulación tarso- - tiroepiglótico, 1047f, 1051
- faringoepiglótico, 1054 metatarsiana, 741 - tirohioideo, 1043f, 1050f
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Índice analítico I-21
- tiroideo medio, 1077f Lóbulo(s) Mamelón, Véase Papila (pezón)
- tirotimopericárdico, 889 - floculonodular, 156, 264f Mamograf ía, 1579, 1580f
- transverso, 118 - frontal, 169 Mancha glenoidea, 474
- transverso del acetábulo, 673 - grácil, 264 Mancha olfatoria, 1036
- transverso del periné, 1565, - de la ínsula, 166, 168f Mandíbula, 65, 84, 90, 91f, 940f
1566f, 1569 - - arterias, 217f - anatomía de superficie, 92
- transverso de la rodilla, 696 - - limen, 167 - ángulo, 91, 1174
- transverso superior, 960f - - opérculos, 167 - arco alveolar, 90
- transversos de la escápula, 473 - límbico, 168, 170f - arquitectura, 109
- trapezoide, 472 - occipital, 167 - cabeza, 1215f
- triangular de la axila, 495f - parietal, 167 - cóndilos, 91, 1168, 1177
- triangular del hígado, 1261f, 1300f, - pulmonar, 1082, 1083f - desarrollo, 92
1302, 1304f - - ácigos, 1118, 1119f - eminencias alveolares, 90
- umbilical mediano, 1251f, - - inferior derecho, 1122, 1130f - espina mentoniana, 132
1456, 1461 - - - segmentos, 1122 - gonión, 91
- uterolumbares, 1537 - - inferior izquierdo, 1125 - línea oblicua, 90
- uterosacro, 1535 - - - segmentos, 1126 - língula, 91, 1170
- vertebropericárdico, 888, 889f - - izquierdos, 1119f - luxación, 1179
- vesicouterinos, 1537 - - língula, 1123 - movimientos, 1178
- vestibulares, 1051 - - medio derecho, 1121 - rama, 90, 1170, 1177
- vocales, 1051 - - - segmentos, 1121 - tabique interalveolar, 90
Limbo, 392, 393f, 397 - - superior derecho, 1118, 1118f Mano, 526
- espiral, 441 - - - segmentos, 1120, 1120f - arterias, 589
Limen de la ínsula, 167 - - superior izquierdo, 1122 - articulaciones, 526
Línea - - - segmentos, 1123, 1123f - dorso, 576, 576f
- alba (blanca), 1241 - temporal, 167 - - arterias, 593f
- arqueada, 638, 1238, 1241 Locomoción, 769 - - nervios, 619f, 626f
- áspera, 644 Locus cerúleo, 158 - espacios conectivos, 567, 567f
- bicigomática, 95 Longísimo, 121 - fascias musculares, 563
- bimastoidea, 95 Luxación, 479 - inervación, 629f
- intertrocantérica, 645, 670 - movimientos, 568, 569f
- milohioidea, 90 M - palma, 576, 576f
- nucal, 70 - - venas, 594
- pectínea, 644, 1415 Macizo facial, 97, 99f - posiciones, 574f
- del sóleo, 649 - arbotantes, 108f - radiograf ía, 576f
- de tensión (Langer), 449, 450f - pilares, 108, 108f - vasos linfáticos, 598
Linfa, 600 Mácula lútea, 395 - venas, 594
Linfograf ía, 600, 799 Máculas cribosas, 437 Manubrio esternal, 825, 828f, 898
Língula, 1083f, 1085f, 1116f, 1123 Máculas del útriculo y el sáculo, 447 Marcha, 770
Líquido Malar, 85, Véase también - carrera, 770
- cefalorraquídeo, 208, Véase tam- Cigomático - fase de apoyo, 770
bién Líquido, cerebroespinal Maléolos, 652f - fase de suspensión, 770
- cerebroespinal, 150f, 208 - lateral, 653, 655, 734, 757f - normal, 770
- - acciones, 210 - medial, 733f, 735, 757f Marco colónico, 1377, 1386
- - espacios subaracnoideos, 209 Mama, 1574, 1574f Martillo, 427f, 431f, 948f
- - origen y circulación, 209, 209f - ecograf ía, 1579, 1580f Masa lumbar común, 54
- - plexos coroideos, 209 - exploración clínica, 1579 Masaje cardíaco, 890
- pleural, 1132 - linfáticos, 1577, 1578f Masticación, 1169
Litiasis urinaria, 1452 - nervios, 1579 Matidez cardíaca, 900
Lobulillo - nodos linfáticos, 1578f Matriz ungueal, 449
- paracentral, 168 - proceso axilar, 1576 Maxilar, 84, 84f, 1027
- parietal inferior, 167 - radiograf ía, 1579, 1580f - anatomía de superficie, 85
- parietal superior, 167 - vasos linfáticos, 600f - arquitectura, 108
- pulmonar, 1128f - vasos y nervios, 1577, 1577f - desarrollo, 85
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I-22 Índice analítico
- inferior, 90, Véase también - configuración interna, 254, 254f - venas, 225
Mandíbula - núcleos vestibulares, 447 Mesenterio, 1291f
- superior, 84 - relaciones, 160f - raíz, 1365, 1365f
- tuberosidad, 100c - venas, 225 - relaciones con el yeyuno y el
Meato, Véanse conductos específicos Médula ósea, 9 íleon, 1368
- nasal superior, 82 Megacolon aganglionar, 1407 Mesoapéndice, 1384
Meato urinario, 1475 Mejilla, 1153, 1160f Mesocolon, 1261
Medial, 4 - inervación, 1155 - ascendente, 1367
Mediastino, 854f, 953f - vascularización, 1155 - sigmoide, 1262, 1402, 1403f, 1404
- aorta, 925f - vasos linfáticos, 1155 - - raíz, 1406f
- órganos, 1222f Membrana - transverso, 1261, 1268, 1289,
- posterior, 926f - atlantooccipital, 159 1291f, 1295, 1336, 1369f,
- regiones, 860 - broncopericárdica, 888 1389, 1390f
- superior, 1074f, 1219 - cuadrangular, 1052, 1052f - - raíz, 1389, 1391f
- testicular, 1483 - de las esteatoconias (otolítica), 440 Mesogastrio, 1301, 1345, 1353
- tráquea, 1079f - interósea, 463, 541 Mesometrio, 1539
- vasos y nervios, 1112f, 1115f - - del antebrazo, 519, 520f Mesoovario, 1522, 1540,
- vena ácigos, 1006f - interósea de la pierna, 644, 729, 1544, 1544f
- vena braquiocefálica, 989f 730f, 755f Mesorquio, 1485
- vestíbulo o antro, 1075, 1136 - obturatriz, 634, 683, 685f, 774 Mesosálpinx, 1522, 1543,
Mediastinoscopia, 1109, 1597 - perineal, 358f, 1506f, 1513f, 1544, 1544f
Medio interno, 359 1517, 1550, 1564, 1566f, Metacarpiano, 468, 469f, 561f
Médula espinal, 139, 141 1569, 1571f - músculos, 571f
- arterias, 148f - sinovial talocrural, 729 Metacarpo, 466
- conducto central, 159, 243f, 244 - suprapleural, 1136 - huesos, 468, Véanse también
- cordones anteriores, 141 - tectoria, 118 huesos específicos
- cordones posteriores, 141 - timpánica, 427f, 429f, 948f Metáfisis, 8
- curvaturas, 141 - tirohioidea, 1044f, 1047f, 1053, Metatálamo, 271
- examen radiológico, 149 1053f, 1055f Metatarsiano, 659f, 661, 813f
- fisura mediana anterior, 141 - vestibular de Reissner, 441 - cabeza, 665
- formación reticular, 282 - vítrea, 397 Metatarso, 661
- intersegmentaria, 245 Meninges Miastenia gravis, 1597
- intumescencias o ensanchamien- - aracnoides, 144 Micción, 1456, 1478
tos, 141, 142f - concepción de Bichat, 207f - mecanismo, 1478
- - cervical, 141 - craneales, 196 Midriasis, 394
- - lumbosacra, 141 - duramadre, 144 Mielómero, 143, 243
- láminas espinales de Rexed, 244 - espinales, 144 Miembro, 455
- meninges, 144, 149f - piamadre, 144 - arterias, 577
- núcleos autónomos, 362 Meningitis, 228 - inferior, 7, 7c, 455
- segmentaria, 245 Meniscos, 17, 696, 697f, 702f, 728f - - arterias, 772
- surco anterolateral, 141 - acción, 726 - - huesos, 633
- surco mediano posterior, 141 - desplazamientos, 726f - - nervios, 820f
- surco posterolateral, 141 - fibrocartílago, 696 - - red venosa profunda, 791
- sustancia blanca, 143f Menopausia, 1522 - - red venosa superficial, 791
- - cordones, 243f Menstruación, 1534 - - territorios motores, 821
- sustancia gris, 143f, 243 Mentonasoplaca, 110, 110f, 1034f, - - territorios sensitivos, 821, 821f
- - astas, 243, 243f 1042 - - vasos y nodos linfáticos,
- - columnas, 243 Mesencéfalo, 139, 151, 162, 194f 797, 800f
- - comisuras grises, 243 - acueducto, 159, 162 - superior, 7, 7c, 455
- topograf ía vértebro-medular, 143 - núcleos, 256f - - arterias, 577
- vascularización, 145, 149f - - rojo, 255 - - huesos, 456f
- venas, 148 - resonancia magnética, 236f - - pronación, 523
Médula oblongada, 139, 151, 152, - surco lateral, 163 - - supinación, 523
153f, 194f, 1610f - tegmento, 255 - - territorio sensitivo, 629f
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Índice analítico I-23
- - vasos y nodos linfáticos, Muela del juicio, 1163, 1167f - de la cara, 1154f
598, 598f Músculo(s), 21 - celda palmar media, 559, Véanse
- - venas, 594 - abdominales, 1233 también músculos específicos
Milohioideo, 132, 132f - - inervación, 1238, 1239f - cigomáticos, 319
Miocardio, 875, 876f - abductor corto del pulgar, - - mayor, 1153f
- atrios, 878 553, 555f - ciliar, 394
- del septo interventricular, 877f - abductor del dedo gordo, - coccígeo, 356, 1560
- ventrículos, 877 758, 760f - compresor de la uretra, 1477
Miología, 21 - abductor largo del pulgar, 547 - constrictor inferior de la faringe,
Miometrio, 1534 - abductor del meñique, 557 337f, 1065f, 1205f, 1206,
Miosis, 394 - acción mecánica, 25, 25f 1212, 1219
Miotomas, 252f - aductor corto, 714 - constrictor medio de la faringe,
Modiolo, 438, 439f - aductor del dedo gordo, 759, 760f 938f, 1206, 1206f
- del ángulo de la boca, 320 - aductor largo, 712, 725 - constrictor superior de la faringe,
Molar, 1163 - aductor mayor, 714, 717f, 70, 90, 940f, 1205f, 1206
- segundo, 1160f 780f, 812f - coracobraquial, 458, 494, 508f
Monte del pubis, 1553, 1553f - aductor del pulgar, 554, 556f - - relación con arteria radial, 578
Morfogénesis ósea, 12 - agonistas, 26 - corrugador de la ceja, 318
Motoneurona alfa, 279 - alimentación, 321 - cortos, 21
Motoneurona gamma, 281 - anatomía funcional, 24 - cremáster, 1236, 1488f, 1489
Movimientos - anatomía macroscópica, 21 - cricoaritenoideo, 1054
- aire en el sistema respirato- - anchos, 21 - cricotiroideos, 1054, 1054f, 1067f
rio, 1146 - ancóneo, 464, 505, 513, 547 - cuadrado femoral, 688, 780f,
- articulares, 19, Véase también - antagonistas, 26 806, 808f
movimientos articulares - del antebrazo, 534, 535f, Véanse - cuadrado lumbar, 59, 59f,
específicos también músculos específicos 355f, 1240
- cabeza sobre columna, 136 - anteriores del cuello, 128 - cuadrado plantar, 762f, 763
- de la caja torácica, 1145 - - prevertebrales, 128 - cuádriceps femoral, 707, 710f
- del codo, 514 - - - largo de la cabeza, 128 - - inserciones inferiores, 712f
- costillas, 1146f - anulares, 21 - del cuello, 121, 125f
- dedos, 570 - aritenoideo, 1055f - cutáneo del cuello, 124
- - del pie, 766, 768 - articular de la rodilla, 704 - dartos, 1487
- esternón, 1146f - auriculares, 423, 424f - de los dedos, 571
- globo ocular, 407 - bíceps braquial, 458, 508, 508f, - deltoides, 456, 459, 473, 477f, 487,
- - reflejos, 409 523 487f, 508f
- - voluntarios, 409 - - inervación, 510 - - movimientos, 498
- intestinales, 1374 - - inserciones, 509f - depresor del ángulo de la
- intrínsecos y extrínsecos de la - - movimientos, 515 boca, 319
laringe, 1067 - - vascularización, 510 - depresor del labio inferior, 320
- mandíbula, 1178 - bíceps femoral, 684f, 705, 717 - depresor del tabique nasal, 318
- mano sobre antebrazo, 568 - - inserciones inferiores, 720f - detrusor, 1460, 1478
- del muslo sobre la pelvis, 693 - braquial, 459, 493f, 508f, 510 - digástrico, 130f, 947f, 979f
- peristálticos, 1443 - - inserciones, 509f - dilatador de la pupila, 394
- del pie sobre la pierna, 766 - - movimientos, 515 - dorsal ancho (latísimo del dorso),
- pronosupinación del miembro - - relaciones, 511, 511f 485, 486f, 495f, 1240
superior, 523, 524f - braquiorradial, 508f, 520, 550 - dorsal largo, 55
- - límites, 525 - - movimientos, 515 - elevador del ángulo de la
- - sincronización, 524 - buccinador, 319, 1153, 1153f, boca, 319
- pulgar, 570 1160f, 1172f - elevador del ano, 356, 685,
- rodilla, 725, 726f - bulboesponjoso, 358f, 1415f, 1557, 1258, 1416, 1459f, 1515,
Mucosa 1563, 1565f 1558, 1559f
- laringe, 1056 - de la cabeza y la cara, 317, - - arco tendinoso, 1559
- nasal, 1029 319f, 320f - elevador de la escápula o angular
- - pituitaria, 1029 - - inervación, 321f del omóplato, 481, 482f
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I-24 Índice analítico
- elevador del labio superior y el ala - - corto, 550 - - inserciones inferiores, 720f
de la nariz, 319 - - largo, 550 - hiogloso, 1182, 1197
- elevador del párpado, 403f, 414 - extensor ulnar del carpo (cubital - del hueso hioides, 129
- elevador y tensor del velo del pala- posterior), 547 - ilíaco, 690
dar, 435 - extrínsecos del globo ocular, 400, - iliococcígeo, 1559
- elevador del velo del paladar, 1156, 401f, 402 - iliocostal, 54, 55f
1156f, 1207 - -anillo tendinoso común, - - tendones, 55
- elevadores de las costillas (supra- 400, 400f - iliopsoas (psoasilíaco), 634, 689,
costales), 54c, 843, 844f - - inserciones, 402f 689f, 775, 804f, 1242
- eminencia hipotenar, 557, 558f - - oblicuos, 400, 411f - inervación, 23, 58, 252f
- - acciones, 557 - - rectos, 400, 411f - infracostales, 843
- eminencia tenar, 553, 554f, 558f - faciales, 1028 - infraespinoso, 491
- - acciones, 556 - de la faringe, 1204 - infrahioideos, 129, 129f
- epicondíleos laterales, 546f - faringogloso, 1182 - - inervación, 130
- epicraneanos, 317 - fibular (peroneo) corto, 741, 746, - inserciones, 21
- epiespinoso, 56 747f, 755f, 788f - - de origen, 22
- erector de la columna, 54, 54c, - fibular (peroneo) largo, 746, 747f, - - punto de inserción, 21
57f, 136, 147f 755f - - tendón, 21
- escalenos, 126, 602, 950, 956f, 984 - - acciones, 767 - - terminal, 22
- - anterior, 853f - fibular (peroneo) lateral, 813f - inspiradores, 1145
- esf ínter de la ampolla, 1290f - fijadores, 26 - intercostales, 842, 962f, 963f, 1134
- esf ínter externo del ano, 1412f, - flexor accesorio de Silvio, 763 - - externos, 842, 842f
1416, 1418f - flexor corto de los dedos, 762 - - internos (medios), 842, 842f
- esf ínter externo de la uretra, 1470, - flexor corto del meñique, 557 - - íntimos (internos), 842
1564, 1566 - flexor corto del pulgar, 553, 555f - interespinoso, 54, 54c, 57
- esf ínter interno del ano, 1412f, - flexor corto del quinto dedo, 761 - interóseos, 559, 561f, 565
1416, 1418f - flexor largo del dedo gordo (flexor - - acción, 562
- esf ínter de la pupila, 394 propio del hallux), 751 - - de la articulación tarsometatar-
- de la espalda, 59 - flexor largo de los dedos, 750 siana, 763f, 764
- espinoso torácico, 54, 56 - flexor largo del pulgar, 536f, 541 - - dorsales, 559, 560f
- espiradores, 1145 - - inserción distal, 542f - - palmares, 559, 560f
- esplenios, 54c, 121, 956f - flexor plantar del pie, 751 - intertransverso, 54, 54c, 126
- esternocleidomastoideo, 124, 852, - flexor profundo de los dedos, 538, - isquiocavernoso, 1557, 1564,
954f, 978f, 1191f 540f, 751 1565f, 1569
- - inervación, 335, 336f - flexor radial del carpo, 508f, 534, - isquiococcígeo, 1560
- esternohioideo, 339f, 853f 536f - largo del cuello, 129
- esternotiroideo, 130, 339f, 853f - - inserción distal, 542f - largos, 21
- estíleos, 936, 939f - flexor superficial de los dedos, - lengua, 1181, 1181f
- estilogloso, 338, 940f, 1182, 537, 539f - lisos, 21
1206f, 1217 - flexor ulnar del carpo (cubital - longísimo torácico, 54, 55f
- estilohioideo, 131, 1191f anterior), 535, 536f - longitudinal (lingual) infe-
- estriados cardíacos, 21 - - inserción distal, 542f rior, 1182
- estriados esqueléticos, 21 - fonación, 321 - longitudinal (lingual) superior, 1181
- del estribo, 429 - gastrocnemio, 747, 817 - lumbricales, 559, 764
- extensor corto del dedo gordo, 757 - gemelos, 683 - de la mano, 539f, 553, Véanse tam-
- extensor corto de los dedos, 757 - genihioideo, 132, 1047f, bién músculos específicos
- extensor corto del pulgar, 547 1072f, 1161f - - palma, 558f
- extensor del índice, 549 - geniogloso, 940f, 1047f, - masetero, 1153f, 1173
- extensor largo del dedo gordo, 744 1162f, 1181 - - vascularización, 1172f
- extensor largo de los dedos, 744 - de la glotis, 1060f - masticadores, 1154f, 1171
- - acciones, 767 - glúteo mayor, 679f, 681f - mentoniano, 320
- extensor largo del pulgar, 548 - glúteo medio, 680, 681f - milohioideo, 90, 132, 1160,
- extensor del meñique, 546 - glúteo menor (minimus), 680, 681f 1161f, 1206f
- extensor radial del carpo, 508f - grácil, 648, 712, 777f - mímica, 321, 1194
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Índice analítico I-25
- multífidos, 56, 58f - prócer, 318 - sinergistas, 26
- nasal, 318 - profundos, 21 - sóleo, 747, 749f, 755f
- de la nuca, 123, 136 - profundos del cuello, 128f - subclavio, 484, 485f
- - inervación, 124 - pronador cuadrado, 464, 521, - subcostales, 843
- - vascularización, 124 522f, 542 - subescapular, 456, 489, 508f
- oblicuo externo del abdomen, - pronador redondo, 508f, 520, - - bolsa subtendinosa, 476
1233, 1234f 521f, 534 - suboccipitales, 123f
- - inserciones, 1235f - - inervación, 583f - superficiales, 21
- oblicuo interno del abdomen, - - movimientos, 515 - supinador, 505, 522, 522f, 550
1236, 1236f, 1247, 1248 - propios del dorso, 347f - - nervio radial, 624f
- oblicuos de la cabeza, 54c, 121 - propios del dorso del tórax, 54 - - nervios, 627f
- obturador externo, 683, 686f, 687 - psoas, 355f, 374f - supracostales, 843
- obturador interno, 634, 683, 684f, - - mayor, 689, 690f, 1003 - supraespinoso, 490, 498
686f, 687, 774, 780f, 806, - - menor, 689f, 691 - suprahioideos, 129, 129f
809f, 1417 - pterigoideos, 80, 1158f, 1175f - suspensorio del duodeno, 1287,
- occipitofrontal, 317 - - lateral, 91, 1177f 1287f, 1295, 1298f
- omohioideo, 130, 330f, 954f - - medial, 91, 939f - temporal, 1154f, 1158f, 1171, 1171f
- oponente del meñique, 557 - pubococcígeo, 1558 - - nervios, 1172f
- oponente del pulgar, 553, 556f - puborrectal, 1559 - - vascularización, 1172f
- oponente del quinto dedo, 762 - punto fijo, 25 - temporoparietal, 317
- orbicular de la boca, 318, 320f, - punto móvil, 25 - tensor de la fascia lata, 357f, 675,
1031f, 1152, 1152f - recto del abdomen, 1233, 1234f 681, 684f, 705, 723
- orbicular del ojo, 317, 413f - - en el ombligo, 1244f - - inserciones inferiores, 720f
- palancas, 25 - - vaina, 1240, 1241f - tensor del tímpano, 74, 430, 434
- palatofaríngeo, 435, 1156, 1156f, - recto femoral, 675, 707, 778f - tensor del velo del paladar, 1156,
1159f - rectos de la cabeza, 121 1156f, 1158f, 1159
- palatogloso, 1156, 1156f, 1157, - - lateral, 127 - tercer fibular, 745, 758f, 788f
1182 - - posterior mayor, 54c - tibial anterior, 744, 754f, 785f
- palmar corto (palmar cutáneo), - - posterior menor, 54c - - relieves tendinosos, 735
557, 616 - rectouretral, 1470 - tibial posterior, 751
- palmar largo, 508f, 535 - redondo mayor, 457, 492f, 493, - - inserciones inferiores, 752f
- palmar mayor, 534 495f, 508f - tiroaritenoideo, 1056, 1056f
- palmar menor, 535 - redondo menor, 457, 492, 492f - tirohioideo, 130, 338, 339f, 1047f
- papilares, 866, 866f, 869 - región anterior del muslo, - transverso del abdomen, 60, 691,
- - trabéculas, 866, 866f, 870f 683f, 707 847f, 1236, 1247, 1248
- - ventrículo izquierdo, 876f - región cervical posterior, 121 - transverso profundo del periné,
- pectíneos, 712, 776f, 878 - región lateral del cuello, 124 808f, 1515, 1517, 1564
- pectoral mayor, 488, 489f - respiratorios, 59 - transverso superficial del periné,
- pectoral menor, 458, 483, 484f - risorio, 319 1563, 1569
- - relación con arteria radial, 577 - romboides, 480, 481f - transverso del tórax (triangular
- pedio, 757 - rotadores, 56, 58f del esternón), 844, 844f
- pelvitrocantéricos, 646, 678, 682f, - salpingofaríngeo, 1156f, 1159f - transversoespinoso, 54, 54c, 56
686f - sartorio, 648, 675, 698, 707 - trapecio, 126f, 335, 457, 479,
- - acción, 688 - semiespinoso, 56, 121 480f, 956f
- del periné, 1463 - semimembranoso, 705, 719, - - inervación, 336f
- perineales periuretrales, 1477 719f, 781f - - movimientos, 498
- perineales superficiales, 1563, 1569 - - inserciones inferiores, 722f - traqueal, 1073
- del pie, 757 - semitendinoso, 648, 681f, 718, - triangular del esternón, 844
- de la pierna, 742, 744, 744f 718f, 782f - tríceps braquial, 457, 492f, 505,
- piramidal, 1233, 1234f, 1251f - serratos, 55f 508f, 511, 512f
- piriforme, 682, 806 - - anterior, 456, 482, 483f, 496 - - inserciones, 512
- plantar, 749, 749f, 760f - - - movimientos, 498 - - movimientos, 515
- platisma, 124, 1076f - - posterior inferior, 59 - tríceps sural, 747
- poplíteo, 749 - - posterior superior, 59 - de la úvula, 1156, 1158
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I-26 Índice analítico
- vascularización, 23 - bucal, 306, 1153f, 1176, 1192f - - torácicos, 352f
- vasto intermedio, 707 - calcáneo medial, 817 - esplácnico, 1441f
- vasto lateral, 707 - del canal (conducto) pterigoi- - - imo, 371, 373f, 378
- vasto medial, 707, 725 deo, 304 - - mayor, 371, 372f, 378, 1139f,
- vertical de la lengua, 1182 - cardíaco anterior, 923 1603, 1604f
- vocal, 1048, 1056f - cardíacos cervicales, 884 - - menor, 371, 373f, 378
Muslo, 707 - - inferior, 369, 371 - estapedio, 316
- formas exteriores, 727 - cardíacos torácicos, 884 - del estómago, 333f
- nervios profundos, 803 - carotídeo interno, 365 - etmoidal anterior, 299f, 301
- nervios superficiales, 803f - centrífugos, 287 - etmoidal posterior, 301
- vasos y nodos linfáticos, 797 - centrípetos, 287 - facial (VII), 152, 293, 313f, 382,
- cervical, 369f 1029, 1153, 1153f, 1192f
N - - ramos posteriores, 345, 345f - - distribución extracraneana, 322f
- ciático, 694, 716, 718, 808f, 820 - - intraparotídeo, 1193
Narina, 1029 - - mayor, 810, 810f - - intrapetroso, 322
Nariz, 1027 - - - ramos terminales, 812 - - núcleos, 408f
- alas, 1027 - - menor, 809f - - porción petrosa del tempo-
- dorso, 1027 - - poplíteo externo, 812 ral, 315f
- huesos, 1027, 1027f - - poplíteo interno, 816 - - en puente, 312f
- inervación, 1029 - cigomático, 300c, 302 - - ramos comunicantes, 316
- músculos, 1028 - ciliar, 303f - - ramos parasimpáticos, 383f
- radiograf ía, 1042 - circunflejo, 621, Véase también - - ramos terminales, 316, 318f
- raíz, 1027 Nervio(s), axilar - - trayecto extrapetroso, 315, 317f
- vascularización, 1029 - - distribución, 621 - faríngeo, 303
- vestíbulo, 1029, 1029f - - trayecto, 621 - femoral, 675, 692, 706, 707,
- vibrisa, 1029 - clúneos, 809 801, 820
Nasal, 86, 1027 - coccígeo, 146f, 347 - fibular (peroneo) común, 653,
Nasión, 103 - coclear, 440, 445f 706, 745, 783, 811f, 812,
Nasofaringe, 1203, 1208f - del conducto auditivo externo, 308 813f, 820f
Navicular (escafoides), 659, 660f, 738 - constitución anatómica, 288 - fibular (peroneo) profundo, 757f,
Neocerebelo, 264, 264f - craneales, 287, 293 758, 785, 785f, 816f
Neocórtex, 267, Véase también - crural, 801 - fibular (peroneo) superficial, 814f
Corteza cerebral - cuerda del tímpano, 312 - frénico, 378, 851, 852f, 897, 923,
Nervio(s) - cutáneo antebraquial medial, 620 1075f, 1079f
- abducens (VI), 152, 293, 313f, 404 - - trayecto y distribución, 622f - frontal, 298, 300c
- - núcleo, 406 - cutáneo braquial medial, 606 - gástricos, 1279
- - orígenes, 406 - - trayecto y distribución, 622f - genitofemoral, 375f, 691, 776,
- accesorio (XI), 293, 332f, 956 - cutáneo femoral, 355f, 691, 809 802, 805
- - raíz craneal, 1160 - cutáneo sural medial, 811f, 817 - glosofaríngeo (IX), 293, 316, 325f,
- - relaciones, 332f, 334 - dorsal del clítoris, 356 382, 947f, 1186f, 1216
- - trayecto, 334 - dorsal de la escápula, 605 - - núcleos, 322, 324f
- alveolar inferior, 301c, 308f, 1167f - dorsal del pene, 356, 357f, 808f - - ramas parasimpáticas, 383f
- alveolar superior, 300c, 303, 304f, - erectores, 383 - glúteo inferior (ciático menor),
1168f - - de Eckardt, 1507 680, 809f
- anal inferior, 1416, 1421 - escrotales, 356 - glúteo medio, 808f
- auricular mayor, 1189 - espinales, 145f, 146f, 248f, 287, - glúteo superior, 680, 805, 808f
- auriculotemporal, 301c, 307, 943, 343, 344f - hipogástrico, 379
1193 - - cervicales, 124 - hipogloso (XII), 131, 152, 293,
- axilar, 488, 606f, 621 - - esquema general, 363f 309, 335f, 935, 938f, 942,
- - distribución cutánea, 628f - - intercostales, 352f 978f, 1183
- - ramos terminales, 623 - - relaciones con las meninges y - - lengua, 337f
- braquial cutáneo interno, 620, el foramen interverte- - - región suprahioidea, 339f
Véase también Nervio(s), bral, 343f - - trayecto, 336, 339f
cutáneo antebraquial medial - - territorios de inervación, 250f - iliohipogástrico, 351, 691
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Índice analítico I-27
- ilioinguinal, 351, 691 - nasal interno, 1029 - safeno, 705, 776, 777, 802, 815
- infraorbitario, 300c, 1029 - nasociliar, 298, 300c, 301 - sección, 289
- infratroclear, 301 - nasopalatino o incisivo, 302, 1038f - sensitivos, 250f, 293
- intercostales, 141, 353f, 843, 851, - obturador, 687, 706, 715, 802, 803, - sistema nervioso autónomo, 287
963, 963f 804f, 805, 806f, 820 - subclavio, 485, 605, 852f
- intercostobraquial, 350, 606 - oculomotor (III), 163, 293, 382, - subescapular, 605
- intermedio, 152, 311, 312f, 382, 403, 404 - sublingual, 309
440, 441 - - distribución, 405 - suboccipital, 956
- - núcleos, 408f - - núcleos, 404 - superficiales, 287
- lagrimal, 298, 299f, 302 - - orígenes, 404 - supraescapular, 490, 580f, 605,
- laríngeo recurrente, 328, 331, 932, - oftálmico de Willis (V1), 297, 606f, 959, 960f
934f, 1021f, 1065, 1065f, 297f, 298f, 300c, 337f - supraorbitario, 299, 299f
1074f, 1109, 1205f - olfatorio (I), 293, 1036 - supratroclear, 299
- - relación con arteria tiroidea infe- - óptico (II), 177f, 293, 394, - temporales profundos, 306, 308f
rior, 1588f 404f, 419 - terminal (0), 293
- laríngeo superior, 337f, 1065, 1066f - - relaciones en la órbita, 417 - tibial, 706, 748, 782, 788, 811f,
- lingual, 301c, 308, 311f, 337f, - - trayecto, 419 816, 819
1161f, 1184 - organización general, 288f - timpánico, 323
- mandibular, 297f, 301c, 304, 432, - origen aparente, 293 - torácico largo, 482, 483f, 606
1153, 1159, 1171f, 1176 - origen real, 293 - torácicos, 346, 348
- - ramos, 307f, 310f - palatino mayor, 303, 1038f, - - distribución, 349
- maseterino, 306, 1172f, 1174f 1159, 1159f - - ramos posteriores, 346, 346f
- maxilar, 297f, 300c, 303f, 305f, - palatino menor, 303, 1159, 1159f - - trayecto, 348
1033, 1153, 1167 - palmares superficiales, 612, 613f - toracodorsal, 606
- mediano, 504, 535, 540f, 608 - patético, Véase Nervio(s), troclear - trayecto, 287
- - codo, 610f (IV) - trigémino (V), 153, 293, 300c,
- - mano, 618f - pectoral lateral, 605 1029, 1033
- - ramos colaterales, 610 - pectoral medial, 605 - - conexiones centrales, 296f
- - ramos comunicantes, 612 - perineales, 1570 - - neuralgia, 311
- - ramos terminales, 612 - petroso mayor, 298f, 304, 382 - - ramos, 294
- - relaciones, 609 - petroso menor, 323 - - - terminales, 297
- - territorio cutáneo, 615f - petroso profundo, 304, 382 - troclear (IV), 162, 293, 404
- - túnel carpiano, 618f - plantar lateral, 761, 763, 819, 819f - - núcleos, 407f
- mentoniano, 301c - plantar medial, 763, 818f - - orígenes, 405
- miembro inferior, 820f - poplíteo, 750 - - relaciones, 406
- milohioideo, 310 - presacro, 379 - - - con tienda del cerebelo, 405f
- mixtos, 287 - profundos, 287 - - trayecto, 408f
- motor ocular común, Véase - pterigoideo medial, 306, 1176 - ulnar (cubital), 536, 540f, 613, 614f
Nervio(s), oculomotor (III) - pudendo, 355, 356f, 358f, 376f, - - codo, 617f
- motor ocular externo, Véase 807f, 1474, 1518 - - conducto ulnocarpiano, 615
Nervio(s), abducens (VI) - - distribución en la pelvis masculi- - - distribución, 621f
- motores del ojo, 387 na, 358f - - fosa axilar, 614
- del músculo cuadrado femoral, 806 - radial, 546, 607f, 623 - - mano, 618f
- del músculo elevador del ano y - - codo, 610f - - ramos colaterales, 615
coccígeo, 355 - - distribución, 625 - - ramos comunicantes, 619
- del músculo obturador interno, - - - cutánea, 628f - - ramos terminales, 615
685, 806 - - fosa axilar, 625 - - trayecto, 537f, 621f
- del músculo piriforme, 806 - - músculo supinador, 624f - vago (X), 293, 316, 326, 337f, 382,
- del músculo tensor del tímpano, 306 - - ramos terminales, 625 854f, 884f, 923, 930, 1066,
- del músculo tensor del velo del - - relaciones, 625 1221, 1221f
paladar, 306, 307f - - trayecto, 624 - - y bronquios principales, 1225f
- musculocutáneo, 494, 505, 509, - rectal inferior, 808f, 1569 - - relaciones, 332f
607, 608f - sacros, 347 - - - a nivel pulmonar, 331f
- de los músculos interóseos, 620f - - ramos posteriores, 347 - - - con la raíz pulmonar, 1110f
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I-28 Índice analítico
- - trayecto, 327 - intercostales, 1015 Nómina Anatómica de Basilea, 3
- - trígono, 326 - intertraqueobronquiales, 1224f Noradrenalina, 383
- vestibular, 440, 447 - intratoácicos, 1013 Núcleo(s), 139
- vestibulococlear (VIII), 152, 293, - del ligamento arterioso, 1017f - accumbens, 179, 183
313, 422, 437, 440, 443 - del ligamento pulmonar, - - resonancia magnética, 238f
- - origen, 441f 1107, 1108f - ambiguo, 294f, 322
- - relaciones, 444 - lumbares, 927 - amigdalino, 1041
- - trayecto, 441f, 444f - mamarios, 600f, 1578f - basales, 164, 178, 273f
- - tronco, 440, 443, 443f - mandibulares, 1153 - - claustro, 178
- vomeronasal, 293 - mastoideos, 1014 - - cuerpo estriado, 178
Neumoperitoneo, 1321 - mediastínicos, 1016, 1109 - - - caudado, 178
Neumorretroperitoneo, 1454 - miembro inferior, 797 - - - núcleo lenticular, 178
Neumotórax, 1082 - occipitales, 1014 - - vascularización arterial, 220f
Neuralgia del trigémino, 311 - pancreaticoduodenal, 1338, 1342, - caudado, 174f, 178, 178f, 182f,
Neuritis, 289 1342f, 1396f 270, 273f
Neurocráneo, 65 - pancreáticos, 1342, 1342f - - vascularización arterial, 222
Neuroeje, 139 - paracólicos, 1395 - cocleares, 259, 294f, 445
Neurohipófisis, 1608 - paratraqueales, 1016, 1016f, 1064f, - comisural, 296f
Neurona, 242, 242f 1106f, 1107 - complejo olivar inferior, 254,
- intercalar, 245 - paravesicales, 1495f 254f, 257
- motoneurona alfa, 245 - parotídeos, 1014, 1029, 1193 - de los cordones posteriores, 257
- motoneurona gamma, 245 - pectorales, 599 - dentado, 263, 265f
- motora superior, 279 - pélvicos, 798, 1017, 1019f, 1569 - dorsal del vago, 326, 327f, 361,
Neurotransmisores, 383 - poplíteos, 798, 798f 362f, 382
- acetilcolina, 383 - prececales, 1384 - emboliforme, 262, 262f
- noradrenalina, 383 - prelaríngeo, 1064f - espinal del trigémino, 294, 322
Nocicepción, 275 - prepericárdicos, 1077f - del estriado ventral, 1040
Nodo - preponderante, 1108 - fastigio, 262, 262f, 448
- atrioventricular (de Aschoff- - pulmonares, 1104, 1105f - globoso, 262, 262f
Tawara), 878 - de la raíz hepática, 1320 - del hipogloso, 327f
- sinoatrial (sinusal o de Keith y - de la raíz pulmonar, 1109 - intermediolateral, 244
Flack), 878 - retroaórticos, 1442f - interpósito anterior o embolifor-
- sinusal, 868 - retrocavos, 1440f, 1442f me, 262
Nodo(s) linfático(s) - retrocecales, 1384 - interpósito posterior o globoso, 262
- abdominales, 1018, 1020f - retrofaríngeos, 1014, 1032, - lagrimal, 312, 361, 362f, 382
- aórtico lateral, 1440f 1215f, 1216 - lenticular, 178, 178f, 181, 270, 273f
- axilares, 599, 599f, 1578f - sacros, 1017 - mamilares, 361f
- braquiales, 599 - subescapulares, 599 - marginal, 243, 245
- celíacos, 1108f, 1338f - submandibulares, 1014, 1029, - mediano, 361
- del cuello, 1014 1032, 1153, 1184 - mesencefálico, 294, 294f, 296f
- de la curvatura menor, 1277 - submentonianos, 1153, 1184 - motor del facial, 295f
- deltopectorales, 598 - supraescapulares, 599 - motor del trigémino, 295, 295f
- epicólicos, 1395 - supratrocleares, 598 - motor visceral del oculomotor, 295f
- esplénicos, 1342f, 1350 - tibial anterior, 798 - motores de los nervios cranea-
- del estómago, 1278f - tiroideos, 1591f les, 280f
- estructura, 1013, 1013f - torácicos, 1106f - del nervio facial, 312
- ileocólicos, 1373, 1374f, 1385 - traqueobronquiales, 883, 897f, - de los nervios craneales, 255,
- ilíacos externos, 1017 1078, 1106f, 1107 256f, 261f
- ilíacos internos, 1017 - tumores malignos, 599 - - motores somáticos, 257
- ilíacos laterales, 798 - yúgulo-omohioideo, 853f, 934f, - - motores viscerales, 257
- inguinales, 1569 1064f, 1076f, 1184, 1185f - - sensitivos somáticos, 257
- - profundos, 798 - yugulodigástricos, 1014, 1184, - - sensitivos viscerales, 257
- - superficiales, 797, 797f, 799f, 1185f, 1215f - oculocefalógiros, 268f
1018f - yuxtaesofágicos, 1017f, 1106f, 1108f - oculomotor (III) mesencefálico, 405f
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Índice analítico I-29
- olfatorio anterior, 1038, 1039f Ombligo, 1243, 1243f, 1253, 1385 - ileal, 1377, 1380, 1382f
- olivar superior, 445 Omento, 1259, 1261f - interno de la uretra, 1449, 1457
- paraventricular, 361f - mayor, 1268, 1358, 1359f, 1392 - torácico, 839f
- principal del trigémino, 294, 294f - - arterias, 1361, 1361f - - inferior, 838
- del puente, 257 - - desarrollo embriológico, 1353 - - superior, 838
- pulposo, 48 - - hernias, 1362 - ureteral, 1449, 1457
- - acción, 63 - - linfáticos, 1361 - vaginal, 1548
- reticulares intermedios, 283f - - nervios, 1362 Orofaringe, 1203
- reticulares laterales, 283f - - vasos, 1359 Ortodiafragma, 900
- reticulares mediales, 283f - - venas, 1361 Osificación, 11
- rojo, 255, 257, 283f - menor, 1267, 1293f, 1359f - endocondral, 12
- salival inferior, 294f, 322, 361, - transcavidad, 1337f Ovario, 1521
362f, 382, 1202 Omohioideo, 130 - ecograf ía transvaginal, 1526f
- salival superior, 312, 361, 362f, - espacios del cuello, 135 - ectopias, 1521
382, 1202 Omóplato, Véase Escápula - linfáticos, 1525
- sensitivos de los nervios cranea- Ondas peristálticas, 1375 - migración, 1521, 1522f
les, 296f Opacidad radiológica, 1142 - nervios, 1525
- solitario, 322, 326, 1187 Opérculo frontoparietal, 166 - relaciones, 1523
- subtalámicos, 184, 222 Opistión, 103 - vasos y nervios, 1524, 1525f
- supramamilar, 175 Oposición, 19 Ovocito, 1525, 1529
- del tronco encefálico, 257 Ora serrata, 394, 396, 398f - secreción, 1525
- ventral del tálamo, 1187 Órbita, 100, 100c, 389, 389f
- - posterolateral, 277
- vestibulares, 259, 447
- base, 392f
- bordes, 389
P
Nutación, 668 - drenaje venoso, 204f Pabellón auricular, 423, 423f, Véase
- nervios, 407f, 410f también Oreja
O - - maxilar, 302 Paladar, 1032f
- blando, 1155
- paredes, 389
Obelión, 103 - piso, 389 - duro, 1155, 1155f
Oblicuos de la cabeza, 121, 123f - relaciones con el globo ocular, 391 - inervación, 1156
- inferior, 123 - vascularización, 415 - músculos, 1156, 1156f
- rotación, 137 - venas, 417f - óseo, 1163f
- superior (menor), 124 - vértice, 390 - vascularización, 1156
Occipital, 70, 71f, 116 Oreja, 423, 423f Palancas, 25, 26f
- anatomía de superficie, 72 - cartílagos, 423, 424f Palatino, 87, 88f, 1030
- cóndilos, 70 - ligamentos, 423 - anatomía de superficie, 89
- desarrollo, 72 - lóbulo, 423 - desarrollo, 89
Oclusión, 1165f - músculos, 423, 424f - lámina horizontal, 88
Ofrión, 103 - territorios linfáticos, 425f - lámina perpendicular, 88
Oftalmoscopio, 398 - vasos y nervios, 424f, 426f Paleocerebelo, 263, 263f
Oído, 385 Órgano(s), 4, Véanse también siste- Páncreas, 929f, 1000, 1257, 1260f,
- externo, 422 mas y órganos específicos 1271f, 1283f, 1308f
- huesecillos, 431f - Corti, 445 - arterias, 1339, 1339f
- interno, 422, 442f - espiral, 440, 443, 445 - cabeza, 929f, 1286, 1333
- - vascularización, 442, 442f - paraganglionares, 1606 - - venas, 1299f
- medio, 422 - de los sentidos, 385 - centellograf ía, 1343
- vascularización, 442f - subcomisural, 361f - cola, 1288f, 1333
Ojal retrocondíleo, 1190 - vestibulococlear, 72 - cuello, 1333
Ojo, 387 - vomeronasal, 293 - cuerpo, 1288f, 1333
Olécranon, 465, 502, 505f Orificio, Véase también - enzimas, 1342
- anatomía de superficie, 506, 516 Foramen(es) - linfáticos, 1341, 1342f
- bolsa subcutánea, 513 - auditivo interno, 313 - peritoneo, 1335
- inserción del tríceps braquial, 505 - externo de la uretra, 1475, 1477f, - proceso unciforme, 929f, 1369f
Olfato, 385, 1036, 1041 1504f, 1554, 1554f, 1556 - relaciones, 1336, 1336f
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I-30 Índice analítico
- resonancia magnética, 1343, 1343f Pedúnculos cerebrales, 162, - base, 886
- secreción, 1333 176f, 255 - fibroso, 886, 887f
- tomograf ía computarizada, - pie peduncular, 162 - - base, 894f
1343, 1343f Pelos, 449 - - relaciones con los grandes vasos,
- vasos, 1288f Pelvimetría, 640 887, 888f, 890f, 912f
Pancreatitis, 1342 Pelvis, 148, 637 - inervación, 894, 896
Panículo adiposo, 449 - abertura (estrecho) inferior, 639 - modos de fijación, 887
Papila (pezón), 1574, 1574f, 1576f - abertura (estrecho) superior, - relaciones, 896, 897f
- supernumerarias, 1575 637, 1532 - seroso, 889
- umbilicada, 1576 - circunferencia superior, 639 - - lámina parietal, 889
Papila renal, 1428 - clasificación anatómica, 643 - - lámina visceral, 889
Papilas duodenales, 1329f - clasificación biotopológica o an- - -línea de reflexión, 890, 891f
- menor, 1334 tropológica, 641 - - pliegues, 890
Papilas ileales, 1380 - - androide, 641 - - recesos, 892f
Papilas linguales, 1183 - -antropoide, 641 - - - retrocavo o de Allison, 893
Paracérvix, 1538 - - ginecoide, 641 - - venas cavas y venas pulmona-
Paradídimo, 1487 - - platipeloide, 641 res, 893f
Paraganglios abdominales, 1606 - clasificación de Thoms, 643 - vascularización, 894
Parálisis facial, 323f - diámetro - vasos linfáticos, 895
Parametrio, 1422, 1536, 1537f, 1545 - - conjugado, 638 - zona de adherencia frenopericár-
Paraóforo, 1543 - - - anatómico, 638 dica, 888f
Pared - - - diagonal, 639f Perilinfa, 437, 442
- abdominal, 1233 - - - verdadero, 638, 639f Perimetrio, 1534
- - formas exteriores, 1253 - - oblicuo, 638 Periné, 1558
- - movimientos, 1252 - -transverso, 638 - femenino, 1550
- - puntos de referencia óseos, 1253 - diferencias sexuales, 639 - linfáticos, 1569
- - relieves musculares, 1253, 1253f - femenina, 1410f, 1461f, 1570f - masculino, 1508f, 1558f
- costocondroesternal, 1134 - -resonancia magnética, 1570f - - arterias, 1508f
Parietal, 69, 69f - formas exteriores, 693 - - fascias, 1561f
- anatomía de superficie, 69 - inclinación y ejes, 639 - nervios, 1569
- desarrollo, 69 - infantil, 643 - vasos y nervios, 1569, 1572f
- eminencia, 69 - masculina, 641f, 1413f Periostio, 9, 18
Parótida, 322 - mayor, 638 Peritoneo, 899f, 1244, 1257, 1258
Párpado, 387, 393f, 411, 412f - menor, 638, 1443, 1521 - apendicular, 1382f
- glándulas, 413 - - femenina, 1531f - cecal, 1381
- -ciliares, 413 - movimientos del muslo sobre, 693 - colon transverso, 1389
- - sudoríparas del ojo, 413f - nodos linfáticos, 1017 - duodeno, 1390f
- - tarsales, 413 - ósea femenina, 638f - en el embrión, 1260f
Pata de ganso, 648, 705, 718f - planos, 641 - gástrico, 1267
- grácil, 705 - - paralelos de Hodge, 641, 642f - del hígado, 1301
- sartorio, 705 - - radiológicos, 641, 642f - mesocolon sigmoide, 1403
- semitendinoso, 705 - puntos de referencia óseos, 694 - órganos extraperitoneales, 1263c
Patela (rótula), 648, 648f - radiograf ía, 640, 640f, 678f - órganos intraperitoneales, 1263c
- puntos de referencia óseos, 706 - radiopelvigraf ía, 640 - pancreático, 1260f, 1335
- radiograf ía, 708f - renal, 1427f, 1429, 1429f, - pélvico, 1551
- rodilla, 695 1437f, 1441 - rectal, 1414f
Pecten anal, 1415 - tomograf ía computarizada, 1568f - renal, 1396f, 1434f
Pedículos del arco vertebral, 27 - venas, 995 - urogenital, 1500
Pedúnculos cerebelosos, 153, 262 Pene, 1503 - uterino, 1534, 1535f
- cuerpos restiformes, 156 - arterias, 1509f - vesical, 1457f, 1458
- inferiores, 152, 156 - bulbo, 1506, 1564 - yeyuno-ileal, 1364
- medios, 153, 155, 157 - venas, 1508f, 1573f Peritonización, 1362, 1458
- receso lateral de Reichert, 159 Percusión, 900 Pestañas, 412, 413f
- superiores, 156, 162 Pericardio, 860f, 886f, 909f, 953 Pezón, 1574, 1574f
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Índice analítico I-31
Piamadre, 144, 210 - sagital mediano, 5, 5f - mesentérico inferior, 378, 379f,
- lámina externa, 210 - sagital paramediano, 5, 5f 1402f, 1406
- lámina interna, 210 Platisma, 124, 125f - nervioso pulmonar, 1109
Pie Pleura, 887f, 899f, 1130f, 1225 - ovárico, 378, 1525
- arterias, 784 - inervación, 1132 - prevertebrales, 377
- arteriograf ía, 790 - parietal, 1129 - prostático, 1511f
- articulaciones, 728, 736 - radicular, 1111, 1114f, 1131, 1132f - pterigoideo, 204f, 982
- - radiograf ía, 742, 743f - unión de las hojas, 1131 - pudendo, 355, 807f
- dorso, 771 - vascularización, 1132 - sacro, 352, 356f, 357f, 376f, 677,
- -nervios, 822f - visceral, 1129 772f, 805, 807f, 808f
- espacios celulosos plantares, Plexo(s), 288 - solar, Véase Plexo(s), celíaco
765, 766f - braquial, 348, 369f, 372f, 601, 601f - subaórtico, 885
- huesos, 663f - - arteria dorsal de la escápula, 602 - testicular, 378
- movimientos de los dedos del pie, - - arteria subclavia, 602 - timpánico, 323
766, 768 - - fosa axilar, 602 - uterovaginal, 1448f, 1542
- movimientos sobre la pierna, 766 - - raíces, 601 - vascular de la base del cuello, 988f
- músculos, 757 - - ramos colaterales, 605 - venosos
- - acciones, 767 - - ramos comunicantes, 603, 603f - - prostático, 1516
- nervios, 822 - -ramos terminales, 607 - - rectal, 1412f
- planta, 771 - -relaciones, 601 - -suboccipital, 984
- - nervios, 823f - - - con arteria radial, 577 - - uterino, 1541, 1550f
- puntos de apoyo, 769f - - troncos, 601, 955 - - vaginal, 1541
- radiograf ía, 665f - -vista anterior, 622f - - vertebrales externos, 1003
- termograf ía, 790 - cardíacos, 884, 884f, 924 - - vertebrales internos, 1002, 1002f
- venas y nervios, 792, 794f, 815f - carotídeo interno, 366 - - - anastomosis con venas intra-
Piel, 385, 449 - celíaco, 377f, 378, 1280f, 1605 craneales, 1003f
- acción termorreguladora, 451 - cervical, 316, 335f, 348, 349f, - - vesical, 972f, 1516
- inervación, 450 369f, 978f - vertebral, 369
- líneas de tensión (de Langer), - - profundo, 348, 351f Pliegue
449, 450f - - superficial, 348, 350f - ariepiglótico, 1052, 1203f
- regeneración, 451 - coccígeo, 356, 357f, 808f - faringoepiglótico, 1058f, 1203f
- sensibilidad, 451 - coroideo, 174f, 177, 181f, 185, 193f - gastropancreático, 1273, 1353
- vascularización, 450, 452f - - cuarto ventrículo, 193, 195f - glosoepiglótico, 1047, 1047f, 1061
Pierna - - líquido cerebroespinal, 209 - hepatopancreático, 1307, 1353
- arterias, 784, 784f - - tercer ventrículo, 193 - interuretérico, 1457
- formas exteriores, 770 - - ventrículos laterales, 193 - rectouterino, 1551
- movimientos del pie sobre, 766 - dentario inferior, 310, 1167 - salpingofaríngeo, 1207
- músculos, 742, 744f - dentario superior, 304 - salpingopalatino, 1208
- nervios, 805f, 814f - esofágico, 331 - vestibular, 1057
- -profundos, 816f - faríngeo, 325f, 1159, 1186 - vocal, 1043, 1047f, 1051, 1057
- vasos y nodos linfáticos, 797 - geniano del facial, 316 Polígono venoso subencefálico, 224
- venas, 791 - hipogástrico inferior, 377, 378, Polígono de Willis, 214, Véase tam-
Píloro, 1266, 1272f 380, 1423f, 1466f, 1474, bién Círculo arterial cerebral
- relaciones, 1272 1501, 1539f Polineuritis, 289
Pinza aorticomesentérica, 1294 - - relaciones en la mujer, 380f Poro galactóforo, 1576
Piramidal (triquetrum), 467, 467f, 527 - hipogástrico superior, 378, 379f, Poro gustativo, 1186
Pirámides, 279 968, 1408 Porta hepático, 1267
- renales, 1428, 1438f - - relaciones, 379 Posición anatómica, 4
Pisiforme, 467, 467f, 536 - intraparotídeo, 1193 - de referencia, 4
Piso pelviano, 1417f - lumbar, 350, 354f, 374f, 677, 691, Posterior, 3
Placenta, 907 801, 802f, 804f Potencia, 25, 26f
Planos, 5 - - inervación de los aductores, 716 Precuña, 169
- coronal, 5, 5f - - relaciones, 375f Premolares, 1163
- horizontal, 5, 5f - lumbosacro, 801 Prensa de Herófilo o torcular, 201,
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I-32 Índice analítico
Véase también Confluencia de Pulgar, 570 - inión, 103
los senos Pulmón, 858, 859, 863f, 1082 - lambda, 103
Prensión, 571 - anastomosis arteriales, 1128 - mediano o gnatión, 103
- delicada, 573 - atelectasias, 1125f - nasal o nasión, 103
- pinza de ramas largas, 573, 574f - distribución bronquial, 1127, 1127f - obelión, 103
- a plena mano, 572, 574f - fisuras interlobulares, 1082, 1083f, - ofrión, 103
- pulgar, 572 1117, 1117f - opistión, 103
- sistema nervioso, 573 - -horizontal, 1082 - pterión, 103
Prepucio, 1473, 1503, 1504f - - oblicua, 1082 - yugular, 103
- del clítoris, 1554 - hilio, 1084 Puntos epifisarios vertebrales, 42
- glande, 1473 - inervación, 1109, 1112f, Puntos ureterales, 1455
Presión, 385 1115f, 1128 Pupila, 394
Priquimatia, 1166 - - parasimpática, 1109, 1110 Putamen, 181, 270
Proceso ciliar, 392f, 394, 398 - linfáticos, 1128
Programa Federativo sobre
Terminología Anatómica
- lobulillo pulmonar, 1128f
- lóbulo, 1082, 1117, 1117f
Q
(FIPAT), 3 - - ácigos, 1118 Quiasma óptico, 151f, 175, 176f,
Prominencia laríngea, 1069 - - superior derecho, 1118, 1118f 297f, 419, 420f, 1608f
Promontorio, 637 - movimientos del aire, 1146 - relación con círculo arterial cere-
Pronación, 19, 523 - nodos linfáticos, 1104, 1104f, bral, 214f
- límites en el miembro superior, 525 1105f, 1107f Quiasma tendinoso (de Camper), 538
Propiocepción, 276 - - lobares, 1104 Quimismo gástrico, 1282
Prosencéfalo, 151, 164 - - mediastínicos, 1104
- comisuras, 171 - - de la raíz pulmonar, 1104 R
Próstata, 1469, 1470f, 1474f, 1499f, - raíces pulmonares, 1110, 1117
1501, 1510, 1511f, 1514f - relaciones, 1086 Radiación acústica, 272f
- arterias, 1515 - - abdominales, 1140 Radiaciones ópticas, 188, 420, 421f
- ecograf ía, 1518f - - con la caja torácica, 1134f, 1135 Radio, 462, 463f
- linfáticos, 1516, 1517f - - con el diafragma, 1140, 1141f - acción, 523
- lóbulos, 1511 - - costovertebrales, 1138 - movimiento de pronosupina-
- nervios, 1516 - - mediastínicas, 1138, 1138f ción, 524f
- relaciones, 1512 - segmentos, 1117, 1117f Radiograf ía del cráneo, 231
- - con la vejiga, 1510f - vascularización, 1096, 1112f, Radiograf ía de tórax, 1142, 1143f
- tacto rectal, 1515 1115f, 1127 Radiolúcido, 1142
Prostión, 103 - vasos linfáticos, 1105f, 1107f Radiopelvimetría, 641f, 643
Protracción, 19 - vértice, 1083f, 1084, 1085f, 1136 Radioscopia, 1142
Protuberancia, 139 - - relaciones, 1137f Rafe
- mentoniana, 90 Pulpa dentaria, 1166 - escrotal, 1487
- occipital externa, 93, 229f, 943f Pulvinar, 174f - palatino, 1155f
- occipital interna, 71 Punción lumbar, 40 - perineal, 1557
Proximal, 4 Punto de apoyo, 25, 26f - pterigomandibular, 1153, 1170
Pterión, 103 Punto ciego de la retina, 395 Raíces espinales, 139, 141, 343
Ptialina, 1202 Punto de Mac Burney, 1385 - fibras, 248
Pubis, 633 Puntos craneométricos, 103, 104f - origen, 142
- arcos, 642f - alveolar o prostión, 103 - relaciones, 343
- inserciones musculares, 714f - asterión, 103 - - con la médula espinal, 145
Puente, 139, 151, 153f, 161f, 194f, - basión, 103 - - con las vértebras, 142f
1610f - bregma, 103 - tipos, 144f
- grises caudolenticulares, 180 - cigomático, 103 - vascularización, 145
- núcleos, 255f - dacrión, 103 Raíz
- porción basilar, 254 - espinal o acantión, 103 - broncovascular, 1097f, 1099f,
- resonancia magnética, 236f - estefanión, 103 1120f, 1124f
- tegmento, 255 - glabela, 103 - diente, 1163, 1164
- venas, 225 - glenoideo, 103 - - convergente, 1165
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Índice analítico I-33
- - divergente, 1165 - costomediastínico, 1130, 1131f, 1136 - mediastínica posterior, 1225
- - orificio apical, 1166 - duodenal, 1291, 1292f - parotídea, 936
- - paralela, 1165 - duodenoyeyunal, 1293 - perineal, 1562
- espinal, Véase Raíces espinales - epitimpánico, 427f, 429 - precordial, 898
- esplénica, 1350 - esplénico, 1353 - preescalénica, 951
- de la glándula parótida, 1195 - faríngeo, 1208, 1209f - pterigomandibular, 944f
- hepática, 1229f, 1307f, 1314f - frenicomediastínico, 1130 - púbica, 1254
- lengua, 1180, 1210 - hepatorrenal, 1262 - retroestílea, 936, 1216
- del mesocolon sigmoide, 1406f - hipotimpánico, 429 - subtalámica, 184, 184f
- del mesocolon transverso, 1335 - intersigmoideo, 1403, 1403f - supracólica, 1262
- nariz, 1027 - piriforme, 1159f - terminoaórtica, 967, 995f
- del pene, 1503, 1505f - pleural, 1140 - umbilical, 1243, 1254
- pulmonar, 1097f, 1110, 1114f - preestiloideo, 527 - urogenital, 1415f, 1563c
- - distribución, 1113 - subfrénico, 1262, 1302 - - femenina, 1566, 1568f
- - envoltura pleural, 1113 - subhepático, 1262, 1303, 1306f, 1336 - - masculina, 1561, 1564f
- -inferior derecha, 1122 - utricular, 437 Registro dentario, 1164
- - media, 1121 - vertebromediastínico, 1130, 1131f - cuadrantes, 1164
- - relaciones, 1113 Recto, 1377, 1410, 1414f - nomenclatura por cuadrantes de
- - - con arco aórtico, 1140 - arterias, 1419f Palmer, 1164
- - - con los nervios vagos, 1110f - de la cabeza, 121, 123f - nomenclatura FDI, 1164
- - superior derecha, 1119 - - anterior mayor, 128 Resistencia, 25, 26f
- - superior izquierda, 1123 - - anterior menor, 128 Resonancia magnética, 232, 1142
- - unión de las hojas pleurales, 1131 - - flexión, 136 - cuerpo calloso, 238f, 241f
- renal, 1431, 1440, 1441 - - lateral, 127 - hígado, 1321
Rama isquiopubiana, 714f, 1565 - - posterior mayor, 122 - hipófisis, 1613f
Ramo(s) - - posterior menor, 123 - nivel mesencefálico, 236f
- comunicantes, 288, 343 - inervación, 1419 - nivel pontino, 236f
- cutáneos de los nervios intercos- - linfáticos, 1421, 1422f - páncreas, 1343
tales, 353f - pelvis femenina, 1414f - pelvis, 1570f
- digástrico, 316 - pliegues transversos, 1411 - de tórax, 1144f
- estilohioideo, 316 - vascularización, 1419 Respiración, 1025, 1068
- del glosofaríngeo, 324 Rectoscopia, 1411, 1422 Retina, 392f
- del istmo de las fauces, 309 Rectosigmoidoscopia, 1407 - fondo de ojo, 396f
- medial del nervio accesorio, 327 Red testicular, 1483 - porción ciega, 395
- meníngeos, 336, 343 Red trabecular, 397 - porción óptica, 395
- - recurrente, 300c Reflejo anal, 1416 - punto ciego, 395
- del músculo estilogloso, 338 Reflejo calcáneo (aquiliano), 771 - vascularización, 396
- del músculo tirohioideo, 338 Reflejo patelar (rotuliano), 707 Retináculo
- nasales internos, 301 Reflejos pleurales, 1133 - extensor, 545, 551
- posteriores o dorsales, 345 Región - de los extensores del pie, 784
- recurrente o tentorial, 298 - anal, 1561 - flexor, 538, 542f, 551, 553
Rampa timpánica de la cóclea, 429, 439 - - masculina, 1562f - inferior de los músculos extenso-
Rampa vestibular de la cóclea, 439 - axilar, 1574f res, 733, 753, 756f, 788f
Reacción vasomotora, 226 - celíaca, 927 - de los músculos fibulares
Receptor, 242f, 385 - - de Luschka, 1271 (peroneos), 754
- corpúsculos táctiles, 450, 451f - costolumboilíaca, 1432f - de los músculos flexores, 756
- estereocilios, 445 - duodenopancreática, 1284f, 1369f - patelar, 698, 698f, 700f, 702f, 710
- exteroceptor, 450 - epigástrica, 1254 - superior de los músculos extenso-
- laberíntico, 447 - esofagogástrica, 1277 res, 753
- terminaciones nerviosas libres, 450 - esternocleidomastoidea, 933, Retorno venoso, 1104
Receso 945, 1075 Retracción, 19
- anterior del pericardio, 860f - inframamaria, 1574 Retropulsión, 19
- costodiafragmático, 840f, 850, - infundibulotuberiana, 184f Rima glótica, 1059
1129, 1130f, 1602f - lumbar, 1258 Riñón, 1306f, 1427, 1427f
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I-34 Índice analítico
- anatomía de superficie, 1454 - variedades, 643f Sensibilidad propioceptiva, 19
- angiorresonancia, 1453f Sáculo, 440 Sentidos, 385
- anomalías, 1429 Saliva, 1201 Septo (tabique), 864
- arteriograf ía, 1453, 1454f Sangre, 226, 858 - atrioventricular (auriculoventricu-
- artificial, 1452 - estasis, 861 lar), 864, 866f
- cálices, 1428 Secuestro pulmonar, 1100 - interatrial, 864, 866f
- cápsula, 1442f Segmentos broncopulmonares, 1127 - interventricular, 864
- corteza, 1428 - poros septales de Kohn, 1127 - - izquierdo, 874f
- ecograf ía, 1454, 1455f Semiespinoso, 121, 122f Septum pellucidum, 151f, 171, 173,
- gammagraf ía, 1454 Semilunar (lunatum), 467, 467f, 527 175, 179f, 186
- inervación, 373f, 1604f - movimientos de la mano, 569f - relaciones, 174f
- izquierdo, 1400 Seno(s) Septum transversum, 855
- linfáticos, 1440f - anal, 1415 Seriada gastroduodenal, 1282,
- médula, 1428 - aórtico, 875, 880 1282f, 1299f
- nervios, 1440 - carotídeo, 932 Serosa pericárdica, 896
- opacificación pieloureteral, 1452 - cavernoso, 77, 201, 202f, 298, 406f, Serosa uterina, 1534
- peritoneo, 1434f 948, 1610f, 1611, 1612f Sesamoideos, 648, 664
- pirámides, 1438f - - arteria carótida interna, 949f Sifón carotídeo, 945
- radiograf ía, 1452, 1453f - - nervios, 409f Silla turca, 77, 79f, 1613f
- raíz, 1441 - - relaciones entre la arteria carótida - radiograf ía, 112f
- relaciones, 1433, 1434f interna y los nervios, 299f Silueta cardíaca, 900, 901f
- - con la columna lumbar, 1430f - confluencia, 71, 199, 201f Simetría, 6
- resonancia magnética, 1452 - coronario, 861, 864, 865f, 881, Sinapsis, 242, 242f
- segmentos, 1438f 883, 907, 1224f Sinartrosis, 14
- territorios arteriales, 1438f - de la duramadre, 203f Sindesmosis
- tomograf ía computarizada, 1452, - esfenoidal, 80, 1031f, 1036, 1611 - talofibular, 650
1453f - frontal, 68, 1033f - tibiofibular, 729, 732
- troncos venosos, 1439f - - mentonasoplaca, 1034f - tibioperonea, 729, Véase también
- urograma excretor, 1454f - - relaciones, 1035, 1035f Sindesmosis, tibiofibular
- vascularización, 1435, 1603f - intercavernoso, 1611 Síndrome recurrencial, 1067
Rinoscopia, 1042 - lactífero, 1576 Sinfibrosis, 14
Rodete cotiloideo, 672, Véase también - longitudinal inferior, 201 Sínfisis, 14, 16f
Labrum, acetabular - longitudinal superior, 200 - mandibular, 90, 99
Rodilla, 695 - maxilar, 1033, 1033f, 1155f, 1160f - manubrioesternal, 828f
- aparato ligamentoso, 695 - neumáticos, 107 - del pubis, 639f, 668, 669f,
- cápsula fibrosa, 697 - oblicuo, 886f, 893 1513f, 1531f
- divertículos sinoviales, 704 - occipital, 161f, 201 - - ligamentos, 669
- estabilidad, 726, 735 - paranasal, 1033, 1033f Sinostosis, 16
- movimientos, 725, 726f - petroso inferior, 203, 441, 444, 980 Sinoviales, 16, 18f
- puntos de referencia óseos, 706 - petroso superior, 159, 203 - clasificaciones, 17
- relaciones entre los músculos, 721f - prostático, 1470, 1471f, 1512f Sistema, 4
- resonancia magnética, 709f - recto, 201 - anastomótico, Véase también
- sinovial, 701 - renal, 1428f, 1429f Anastomosis
Rombencéfalo, 151, 152 - sagital inferior, 197, 201 - -de glútea a poplítea, 780f
Rombo poplíteo, 816 - sagital superior, 69, 197, 200, 200f - -entre las redes venosas del
Rotación, 62, 62f, 136 - sigmoideo, 71, 161f, 203, 204 pie, 794
- del tarso, 736 - anterolateral, 275, 276f
S - transverso, 161f, 203, 861,
886f, 893f
- cardiovascular, 857
- de la columna posterior o lemnis-
Saco alveolar, 1127 - -del pericardio o de Theile, 860f, cal medial, 276
Saco conjuntival, 398f, 414, 414f 891, 911, 913f, 993f - de conducción del corazón, 877,
Sacro, 37, 38f - venosos, 196 878f
- desarrollo, 42 - - cavos, 868 - -células miocárdicas especializa-
- osificación, 46f - - de la duramadre, 917, 977 das, 878
ERRNVPHGLFRVRUJ
ERRNVPHGLFRVRUJ
Índice analítico I-35
- -fascículo atrioventricular, 878, 879f - en cara medial del hemisferio 657, 738f
- -vascularización, 879 cerebral, 169f Sutura, 14, 15f, 102
- cromaf ín, 1606 - carotídeo, 77 - de la calvaria, 93
- digestivo, 1149, 1257 - central, 230 - medionasal, 99
- - glándulas anexas, 1257 - del cíngulo, 168 - palatina media, 90
- espinocerebeloso, 277 - circular de la ínsula, 167 - petroescamosa externa, 73
- genital, 1481 - colateral, 169, 170f
- - femenino, 1519, 1519f - coronario, 862f, 909f T
- - masculino, 1481, 1481f - cruciforme, 864
- gustativo, 1184 - del cuerpo calloso, 168 Tabaquera anatómica, 468, 531,
- habenular, 1041 - del hipocampo, 178 548, 575
- nervioso autónomo, 139, 287, - hipotalámico, 183 - arteria radial, 585, 586f
359, 1279 - interatrial, 863 Tabique(s), Véase también Septo
- - funciones antagónicas, 359 - interpapilar, 449 (tabique)
- -porción parasimpática, 359 - interventricular, 861 - nasal, 89, 1027
- - porción simpática, 359 - intraparietal, 167 - - cartílaginoso, 90, 1027, 1027f
- nervioso central, 139 - lagrimal, 84 - - óseo, 89
- nervioso parasimpático, 361, 382 - medulopontino, 152, 213 - rectovaginal, 1412, 1463
- - craneal, 382 - nasogeniano, 1027 - rectovesical, 1463, 1500, 1500f, 1515
- -núcleos motores craneales, 382f, - nasolabial, 1027 - vesicouterino, 1535f
Véanse también núcleos - nasopalpebral, 1027 - vesicovaginal, 1551
específicos - del nervio radial, 514 Tacto, 385, 449
- - sacro, 383 - occipital transverso, 167 - epicrítico o discriminativo, 385
- nervioso periférico, 139, 287 - occipitotemporal, 169 Tacto rectal, 40, 1422
- nervioso simpático - olfatorio, 81, 169 Tálamo, 173, 174f, 179f, 183, 270f
- - cefálico, 381 - - del lóbulo frontal, 1037 - adhesión intertalámica, 183, 190
- -ganglios y relaciones, 369f - orbitario, 169 - conexiones, 270, 271f
- -vías aferentes o sensitivas, 364, 365f - óseo del calcáneo, 756 - núcleos, 271
- -vías eferentes, 364, 364f - palatino mayor, 88 - resonancia magnética, 235f, 237f
- respiratorio, 1025 - paracólico, 1263, 1387f, 1400 - vascularización arterial, 222
- - mecánica, 1145 - parietooccipital, 166, 167 Talus (astrágalo), 654, 655f, 662f, 732
- somático, 359 - poscentral, 167 - anatomía de superficie, 655
- urogenital, 1496f - precentral, 166 - carillas articulares, 656, 656f
- vertebrobasilar, 212 - preolivar, 152 - ligamentos, 656
- -angiorresonancia, 232f - prequiasmático, 77 - sustentáculo, 657
- vomeronasal, 293 - retroolivar, 152 Tarso, 412f, 734f
Sistematización, 242 - semilunar, 167 Tegmento mesencefálico, 162
- cerebelo, 263 - submamario, 1574 Tejido, 4
- médula espinal, 243 - talamoestriado, 174f Tela coroidea, 173, 177
- prosencéfalo, 263 - del talus (astragalino), 736 Telencéfalo, 151, 164
- tronco encefálico, 254 - temporal, 167 Telotismo, 1576
Sístole, 860 - timpánico, 428 Temblor, 266
Subtálamo, 271 - umbilical, 1243 Temperatura, 385
Superior, 3 - vomeriano, 89 Temporal, 72, 73f, 74f
Supinación, 19 Sustancia blanca, 139 - anatomía de superficie, 76
- del miembro superior, 523 - médula espinal, 143f - desarrollo, 76
- - límites, 525 Sustancia gelatinosa de Rolando, 243f - órgano vestibulococlear, 72
Supraglotis, 1057 - dorsolateral, 243 - porción escamosa, 95
Surco Sustancia gris, 139 - porción petrosa, 72, 95, 297f
- basilar, 153 - médula espinal, 143f - - nervio facial, 315f
- bicipital, 504, 510 Sustancia negra, 256f, 258, 283f - porción timpánica, 72
- bulbopontino, 152 Sustancia perforada anterior, 175, 177f Tendón, 21, 22f
- del calcáneo, 736 Sustancia perforada posterior, 163, 176 - calcáneo, 733, 748, 788f
- calcarino, 168, 169f, 420 Sustentáculo del talus (astrágalo), - - relieves tendinosos, 735
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I-36 Índice analítico
- conjunto, 1246, 1251f - linfáticos, 1493, 1495f - tubárico, 1208
- del cuádriceps femoral, 698f - migración, 1485, 1486f Tracto(s), 139
- fibular (peroneo) corto, 664f, 759f - secreción, 1493 - corticoespinales, 259, 261f, 278f, 279
- fibular (peroneo) largo, 664f - torsión, 1490 - - anterior, 247
- del infundíbulo del corazón, 912f - venas, 1491 - - lateral, 247
- intermedio del digástrico, 131f Tibia, 648, 649f, 662f - dorsolateral, 243
- pata de ganso, 648, 698f, 705, 722f - anatomía de superficie, 651 - espinocerebelosos, 264
- de la planta del pie, 751f - radiograf ía, 654f - - anterior, 245, 259, 277
- del poplíteo, 696f - rodilla, 695 - - posterior, 245, 259, 278
- reflejo del músculo semimembra- Tienda del cerebelo, 75, 159, 161f, - espinorreticular, 276
noso, 699 196, 405 - espinotalámico anterior, 259, 275
- rotuliano, 698 - cisura, 162 - espinotalámico lateral, 259
- sartorio, 720f - foramen magno, 198f - espinotectal, 276
- del semimembranoso, 751f - incisura, 196 - hipotalamohipofisario, 1608, 1611
- tensor del tímpano, 948f - inserciones, 196, 297f - iliopúbico, 1243, 1246
- terminal del grácil, 720f - relaciones, 198f - iliotibial, 680, 681, 698, 705, 723
- del tibial anterior, 759f Tienda de la hipófisis, 200 - medulorreticuloespinal, 281
- del tibial posterior, 735f, 738f Timo, 1596, 1596f - olfatorio, 169, 1038, 1038f
- vainas fibrosas, 23 - exploración clínica, 1597 - olivoespinal, 247f, 248, 281
- vainas de los músculos de la pier- - inervación, 1597 - ópticos, 176f, 419, 420f
na, 758f - linfáticos, 1597 - piramidal, 181f
- vainas sinoviales, 23 - relaciones, 1596 - pontorreticuloespinal, 247f, 281
Tenia cinérea, 158 - -mediastínicas, 1597 - reticuloespinal, 248, 282
Tenias, 1378 - vascularización, 1597 - rubroespinal, 248, 261f, 279
- colon descendente, 1398 Tímpano, 74, 427f - solitario, 312, 322
- libres, 1378 - lesiones, 436 - tectoespinal, 247f, 248, 281
- omentales, 1378 Tirohioideo, 130 - tegmental central, 260
Tentorio, 75, 159, Véase también Tiroides, 1583, Véase también - tirogloso, 1585f
Tienda del cerebelo Glándula, tiroides - trigeminotalámicos, 294
Tercer ventrículo, 151, 164, 180f, Tiroxina (T4), 1593 - vestibulocerebeloso, 448
184f, 189 Tiyodotironina (T3), 1593 - vestibuloespinal, 247f, 248, 261f,
- y cuerpo calloso, 174f Tobillo, 665f, 771 264f, 281, 448
- formaciones ependimarias, 193 Tomograf ía computarizada, 232 Trago, 423, 1215f
- límites, 190c, 191f - de tórax, 1142, 1143f Transcavidad de los epiplones
- paredes, 190, 190f Tono muscular, 24 (omentos), 1337f, 1354, Véase
- plexos coroideos, 193 Tonsila (amígdala), 435, 939f también Bolsa omental
- techo, 177 - faríngea, 1203f, 1207 Tránsito baritado, 1375
Terminaciones nerviosas libres, 450 - palatina, 941, 947f, 1155f, 1156, Tránsito duodenal, 1296
Terminología Anatómica 1180f, 1209f Trapecio, 126f, 133, 467, 467f
Internacional, 3 - - diferentes tipos, 1210f - extensión, 136
Termorrecepción, 275 - relaciones, 1211f Trapezoide, 467, 467f
Territorios - tubaria, 435, 1207 Tráquea, 897f, 930, 934f, 1071, 1221f
- arteriales cutáneos, 452f Topograf ía craneoencefálica, 230, - anomalías, 1072
- motores, 249, 252f 230f - bifurcación, 1078, 1081f
- sensitivos, 249, 250f Toracofrenolaparotomía, 1322 - carina, 1073
- - de la cabeza, 311f Tórax, 7 - cartílagos, 1072, 1072f
- - medulares, 249 - formación reticular, 837 - endoscopia, 1080
- - radiculares, 249 - músculos, 842 - linfáticos, 1080
Testículo, 1483, 1483f - nodos linfáticos, 1015, 1016f - músculo, 1073
- arterias, 1490, 1495f - superficie externa, 837 - nervios, 1080
- criptorquidia, 1485 - tipos, 840 - radiograf ía, 1080
- desarrollo embriológico, 1484, 1484f - variaciones, 840 - resonancia magnética, 1081f
- ectopias, 1485 Torus - torácica, 1075
- exploración clínica, 1494 - del elevador, 1208 - vaina propia, 1074
ERRNVPHGLFRVRUJ
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Índice analítico I-37
- vascularización, 1078 - -histerosalpingograf ía, 1529, 1529f - - posterior, 1279
Traqueoscopia, 1080 - - intramural, 1528 - de la vena mesentérica superior, 1371
Trasplante renal, 1442 - - istmo, 1527 - yugular, 1023, 1024f
Triángulo - - linfáticos, 1528 Túber cinereum, 173f, 175
- de Béclard, 937 - - nervios, 1528 Tubérculo(s)
- carotídeo, 852, 935, 937, 938f, 977 - - relaciones, 1528 - del aductor, 781
- esternocostal, 846, 848c - - vasos y nervios, 1524f, 1528, 1529f - carotídeo, 933, 959f
- de Farabeuf, 336, 337f, 935 Tronco(s) - cigomático, 73
- femoral, 692, 723, 776, 776f, - braquiocefálico, 921, 924, 930, - corniculado, 1047f
778f, 796f 930f, 1071 - de la costilla, 830
- - contenido, 724f - - angiorresonancia, 937f - epiglótico, 1048f
- -formas exteriores, 693 - broncomediastínico, 1015, 1022f - del escafoides, 553
- iliolumbar (de Marcille), 968 - celíaco, 1262, 1273, 1273f, 1276, - faríngeo, 70, 1204f
- interilioaórtico, 967 1311f, 1339 - infraglenoideo, 512
- interportocoledociano, 1313 - cervicointercostal, 961, Véase tam- - mamilar, 1040
- de Labbé, 1269 bién Tronco(s), costocervical - olfatorio, 1040
- lumbar inferior, 1235, 1433, 1433f - costocervical, 955, 961 - omental, 1287
- lumbar superior, 1236f, 1433, 1433f - encefálico, Véase Tronco, del encéfalo - - del páncreas, 1286, 1334f
- lumbocostal, 848c, 850 - del encéfalo, 142f, 151, 152f - pancreático anterior, 1289
- omoclavicular, 954 - - fibras arqueadas, 260 - pancreático posterior, 1287
- de Pawlick, 1548 - - formación reticular, 282 - pretrocantérico, 670
- de Pirogoff, 937 - -nervios, 160f - pretrocantíneo, 670
- preestíleo, 1194 - - núcleos, 283f - del pubis, 636f
- rectouretral, 1470 - - vías ascendentes, 258f - tiroideo inferior, 1045f
- de los redondos, 493 - linfático, 1014 - yugular, 71
- retroestíleo, 1194 - lumbosacro, 352, 354f Tuberosidad
- de Scarpa, 723, 776, Véase también - del nervio espinal, 143 - del calcáneo, 657, 665, 760
Triángulo, femoral - pulmonar, 861, 862f, 865, 871, - deltoidea, 459, 487
- submandibular, 336, 937, 941f 895f, 907, 1096 - glútea, 644
- supraclavicular, 480 - - angiograf ía radioisotópica, 912 - hueso navicular, 771
Trígono - - opacificación por vía venosa, 912 - ilíaca, 634
- cerebral, 172, 173f - - orificio, 910f - isquiática, 635, 667, 668f, 807f,
- fibroso del corazón, 874f, 875, 875f - - porción intrapericárdica, 909 997f, 1562f
- de la habénula, 162f, 174f, 180f, 184 - - radiograf ía, 911 - del metatarsiano, 661
- del hipogloso, 158 - - relaciones, 910, 911f - de la tibia, 649, 702f
- del lemnisco lateral, 163 - - variaciones y anomalías, 910 - - puntos de referencia óseos, 706
- olfatorio, 1039 - simpático, 359, 363 - de la ulna, 464, 465f, 502
- vagal, 158 - - cervical, 381, 933, 1067 - del V metatarsiano, 771
- vesical, 1449, 1456, 1462 - - - distribución, 366, 366f Tubo cardíaco, 915
Trocánter, 645 - - lumbar, 375, 379f, 928f, 929f Túbulos seminíferos, 1483
- mayor, 670, 685 - - - relaciones, 375 - contorneados, 1484
- menor, 670 - - relaciones, 366f - rectos, 1484
Tróclea, 461, 501 - - sacro, 356f, 376f, 377 Túnel carpiano, 538, 540, 543, 543f
Trocoides, 517 - - - relaciones, 377 - arteria ulnar (cubital), 587
Trompa - - torácico, 371, 372f, 924 - nervio mediano, 609, 618f
- auditiva, 74, 430f, 434, 435f, 948f, - - - distribución, 371 Túnel del tarso, 756, 767f
1031f, 1157f, 1160, 1209f - - - relaciones, 371 Túnica albugínea, 1483, 1505
- - cono timpánico, 435 - subclavio, 1023, 1024f Túnica vaginal, 1489, 1490f, 1492f
- - deglución, 436 - tirocervical, 954f, 955, 958
- - orificio laríngeo, 1208 - - relaciones, 960f U
- de Eustaquio, 434, Véase también - tirocervicoescapular, 958, Véase
Trompa, auditiva también Tronco(s), tirocervical Ulna (cúbito), 463f, 464
- uterina, 1448f, 1523f, 1527, 1527f - vagal, 328 - acción, 523
- - ampolla, 1527 - - anterior, 1226, 1279 - extremidad superior, 465f
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I-38 Índice analítico
Uña, 449, 450f - nervios, 1542 - de la válvula atrioventricular
Unguis, 87, Véase también - en nulípara, 1531f izquierda, 874
Lagrimal (unguis) - palpación bimanual, 1543 - -comisuras, 874, 874f
Unidad renoureteral, 1452 - prolapso, 1538 - ventrículo izquierdo, 873f
Unión - relaciones, 1538 Válvula apendicular, 1380
- tiroaritenoepiglótica, 1057 - variaciones, 1532, 1533f Válvula ileocecal, 1377
- anorrectal, 1415 - vascularización, 1448f, 1538, 1539f Válvula de Tarín, 154
- craneofacial, 99 - versión, 1532 Válvulas cardíacas, 858
- - pilares, 99 Utrículo, 440 - aórtica, 858, 867
- diafisoepifisaria, 12 - prostático, 1470, 1512 - atrioventriculares (auriculoven-
- pieloureteral, 1443 Úvea, 393 triculares), 858
Uraco, 1243, 1248, 1521f Úvula, 1155f, 1156f - - cerradas, 870f
Uréter, 1443, 1443f - mitral, 867f, 872, 874
- anomalías, 1444 V - pulmonar, 858, 867, 909
- cálculos, 1443 - semilunares, 871
- distensión, 1452 Vacío pleural, 1146 - tricúspide, 867f, 910f
- linfáticos, 1449 Vagina, 1537, 1547 - - estenosis, 870
- lumbar, 1444, 1445f - aparato de sostén, 1552 - -valvas, 871, 871f
- movimientos peristálticos, 1443 - linfáticos, 1549 - de la vena cava inferior, 869
- nervios, 1449 - nervios, 1549 Válvulas venosas, 917f
- pelviano, 1445, 1447f - prolapso, 1547 Várices, 1007
- peristaltismo, 1452 - relaciones, 1549 Vasos linfáticos
- porción intramural, 1449 - - con el cuello uterino, 1548f - desarrollo, 1013
- puntos, 1455 - tacto vaginal, 1551 - hígado, 1318, 1319f
- relación con la arteria uterina, 1542f - vascularización, 1549, 1550f - miembro inferior, 800f
- de riñón trasplantado, 1451 Vaina carotídea, 133, 134c - - superficiales, 797, 797f
- sacroilíaco, 1444 Vaina peritiroidea, 1591, 1592f - torácicos internos, 600f
- vascularización, 1449, 1450f Vaina rectal, 1411, 1413 Vasos quilíferos, 1373
Uretra, 1469 Vaina visceral, 133, 133f Vejiga urinaria, 1443, 1496
- bulbo, 1473 Vainas fibrosas - anomalías, 1457
- cateterismo, 1478 - sinoviales digitales, 543 - cateterismo, 1465
- esponjosa, 1470, 1472f, 1505f - - tendones flexores de los dedos, - ecograf ía, 1466, 1467f
- femenina, 1474, 1476f 543, 544f - fondo, 1443, 1456, 1460f, 1474f
- inervación, 1474, 1479f - - - retináculo extensor, 545 - inervación, 1465, 1479f
- intramural, 1469 - de los tendones flexores de los de- - llena, 1456
- linfáticos, 1474 dos, 542 - nervios, 1449f
- masculina, 1469, 1503f, 1517f - - aponeurosis palmar, 543 - nodos linfáticos, 1465f
- membranosa, 1469, 1511f - - retináculo flexor, 543, Véase tam- - relaciones, 1456f
- prostática, 1469, 1470f bién Retináculo, flexor - - con la próstata, 1510f
- vascularización, 1474 - de los tendones posteriores, - - con uréter, conducto deferente y
Uretrocistograf ía, 1466 551, 552f arteria umbilical, 1458f
Uretroscopia, 1478 - - retináculo extensor, 551, Véase - tomograf ía computarizada,
Urograf ía intravenosa, 1466f también Retináculo, 1466, 1467f
Urograma excretor, 1454f, 1467f extensor - uretrocistograf ía, 1466
Útero - - retináculo flexor, 551, Véase tam- - urograf ía intravenosa, 1466
- cuello, 1530, 1532f bién Retináculo, flexor - vacía, 1456
- cuerno, 1527 Vallécula cerebelosa, 156 - vascularización, 1464f
- cuerpo, 1530 Valléculas epiglóticas, 1047, - vértice, 1456
- ecograf ía, 1543f 1061, 1180 Velo medular inferior, 154, 158
- flexión, 1532 Valva, 866, 867, 867f Velo medular superior, 155, 157,
- fondo, 1530 - del corazón derecho, 870f 158
- inervación, 1448f, 1540f - semilunar, 875, 880, 909, 921 Velo del paladar, 1156, 1210
- istmo, 1530 - - nódulo, 875 Vena(s)
- linfáticos, 1541, 1541f
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Índice analítico I-39
- ácigos, 854f, 925, 926f, 962f, 977, - epigástrica inferior, 995 - - izquierda, 1101
990, 1004, 1005f, 1008f, - epigástrica superficial, 1007 - - de la língula, 1102
1021f, 1223f - esplénica, 928, 1349, 1371 - - variaciones, 1103
- - trayecto, 1006f - del estómago, 1277, 1277f - punción, 597
- anastomosis entre redes venosas - facial, 935, 980 - renal, 928, 1437
superficial y profunda del - femoral, 675, 776, 791, 793f, 794, 995 - retromandibular, 980, 983
miembro superior, 596 - de los giros, 222 - sacra lateral, 996
- anastomótica inferior, 222 - glútea inferior, 791 - safena externa, 793, Véase también
- anastomótica superior, 222 - hemiácigos, 850, 925, 927, Vena(s), safena menor o parva
- axilar, 595, 984 1005, 1139f - safena interna o mayor, 793, Véase
- basal, 225f - - accesoria, 147, 1005 también Vena(s), safena magna
- - de Rosenthal, 224 - - - anastomosis, 1006 - safena magna, 705, 723, 757f, 776,
- de la base, 224 - hepática, 995 791, 793
- basílica del antebrazo, 595 - hipogástrica, 995, Véase también - safena menor o parva, 753, 782f,
- basivertebrales, 1002 Vena(s), ilíaca interna 793, 795f
- braquiocefálica, 596, 855f, 892f, - ilíaca común, 804f, 995, 996, - subclavia, 330f, 935f, 984,
924, 931, 977, 985, 986, 986f, 997f, 1003 985f, 1024f
1024f, 1076 - ilíaca externa, 995 - - relaciones, 987f
- -relaciones, 987f - ilíaca interna, 791, 995, 997f - subcostal, 1003, 1004
- cabeza y cuello, 977 - iliolumbar (de Marcille), 996 - sublingual, 981, 1183
- cardíaca anterior, 883 - inervación, 917 - superficiales, 917
- cardíaca magna, 880, 883 - intercostales, 843, 988, 1004 - - del antebrazo, 596f
- cardíaca media, 864 - lingual, 980, 982f - - del brazo, 595, 596f
- cardíaca menor, 883 - lumbares, 1004f - - del codo, 595, 596f
- cardíaca mínima, 868f, 883 - - ascendente, 1003, 1005f - - de la mano, 594, 595f
- cava, 858, 862f - maxilar, 982 - tiroidea inferior, 988
- - inferior, 375f, 804f, 863, 907, - mediana del antebrazo, 594 - tiroidea superior, 980, 981
975, 995 - de la médula oblongada, 225 - torácica interna, 986f
- - - angiorresonancia, 1001f - del mesencéfalo, 225 - del tríceps sural, 795f
- - ligadura, 917 - mesentérica inferior, 1311, 1409 - umbilical, 907, 1243, 1317
- - origen, 929 - mesentérica superior, 1370, 1372f - válvulas, 917f
- - relaciones, 996f, 998, 999f - oftálmica, 202, 418 - vermianas, 226
- - superior, 863, 871f, 878, 907, - omentales, 1008 - vertebral, 984
909f, 975, 989 - palatina externa, 980, 981 - vesicales, 1516f
- - - angiorresonancia, 994f - paraumbilical, 1317 - yugular anterior, 982
- - - relaciones extrapericárdicas, 990, - paravertebrales, 1003 - yugular externa, 955, 981, 981f
990f - de la pelvis, 995 - - relaciones, 982
- - - relaciones intrapericárdicas, 990, - del pie, 792 - yugular interna, 204f, 325f, 330f,
992f - poplítea, 791, 792f 935, 977, 986f, 1024f
- - tomograf ía computariza- - porta accesorias, 1317 - - bulbo, 431
da, 1001f - porta hepática, 859, 907, - - - superior, 977
- - trayecto, 998 1000, 1007, 1276f, 1298f, - - foramen yugular, 978f
- cefálica del antebrazo, 594 1300, 1310f, 1314f, 1371, - - relación con el tronco simpáti-
- del cerebelo (vermianas), 226 1373f, 1378 co, 365
- cerebrales, 222, 223f - - distribución intrahepática, 1315f - - trayecto, 979
- - anastomosis, 224 - - relaciones, 1315f Ventana
- - internas, 223, 225f - profundas, 917 - coclear, 429, 437
- - magna (de Galeno), 163, 184, 201, - - de la mano, 594 - oval, Véase Ventana, vestibular
224 - púbica, 995 - redonda, Véase Ventana, coclear
- circunfleja ilíaca profunda, 995 - pudenda interna, 996, 1419 - vestibular, 429, 430f, 437
- cólicas, 1008 - del puente, 225 Ventilación pulmonar, 1025, 1041,
- cuello, 983f - pulmonares, 858, 872, 1100 1068
- diploicas de los huesos, 10 - - del culmen, 1102 Ventrículo, 858, 859f
- dorsal de la lengua, 1184 - - derecha, 1101 - izquierdo, 873
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I-40 Índice analítico
- - músculos papilares, 873, 873f Vestíbulo - tacto simple, 275
- - valvas, 873f - laríngeo, 1047f, 1053, 1057, 1058f - vestibular, 447
Ventrículo laríngeo, 1047f, 1057 - mediastinal, 838, 1075, 1136 Vías biliares
Ventrículo de Morgagni, 1059, - nasal, 1029, 1029f - arterias, 1328
Véase también Ventrículo - oral, 1151 - - hepática, 1310f
laríngeo - de la vagina, 1476f, 1477f, 1550f - colangiograf ía, 1332
Ventrículos cerebrales, 164, Vía(s) - ecograf ía, 1332, 1332f
185, 186f - arquicerebelosas, 265f, 447f - excreción, 1332
- circulación del líquido cerebroes- - ascendentes, 245, 246f - extrahepáticas, 1289f, 1325, 1326f
pinal, 209, 209f - auditiva, 445f - intrahepáticas, 1325
- cuarto ventrículo, 193, 194f - coclear, 445 - variaciones, 1325
- laterales, 151, 164, 185 - digestiva, 1203 Vías respiratorias, 1025
- - astas, 185, 185c, 186f, 189f - espermáticas, 1496 Vías ventilatorias, 1025
- - atrio, 229f - espinocerebelosa, 275 Vibración, 385
- - plexos coroideos, 193 - extrapiramidales, 248, 260, 279, 280f Vibrisa, 1029
- tercer ventrículo, 193 - gustativa, 1187, 1187f Viscerocráneo, 65
Vermis, 153 - lagrimal, 415 Vista, 385
Vértebras, 27, 143 - motoras, 275 Volúmenes de aire, 1082
- anatomía de superficie, 40 - neocerebelosas, 265f - corriente, 1147
- anillo fibroso, 47 - oculocefalógira, 260 - máximo por minuto, 1147
- apófisis (procesos) articulares, 30 - olfatoria, 1038 - relación VEF1/CVF o coeficiente
- articulaciones, 47 - óptica, 387, 420, 421f de Tiffeneau, 1147
- atlas, 33 - paleocerebelosas, 265f - de reserva espiratorio, 1147
- cervicales, 30, 34f - piramidal, 247, 247f, 259, 278, - de reserva inspiratorio, 1147
- cuerpo, 27, 47f 278f, 280f - residual, 1147
- desarrollo, 42, 45f - propiocepción, 276 - volumen espiratorio forzado en el
- discos intervertebrales, 47, 47f - respiratoria, 1203 primer segundo, 1147
- estructura, 39 - sensibilidad exteroceptiva o cutá- Vómer, 89, 90f, 1028f
- exploración radiológica, 41, 43f nea, 246, 259 - ala, 89
- lámina, 27 - sensibilidad interoceptiva, 247 - anatomía de superficie, 90
- ligamentos longitudinales o verte- - sensibilidad profunda consciente, - desarrollo, 90
brales comunes, 47 259, 276, 277f Vómito, 1230
- lumbares, 31f, 34f - sensibilidad profunda inconscien- Vulva, 1553, 1553f
- núcleo pulposo, 48 te, 259 - vascularización, 1555
- osificación, 42, 45f - sensibilidad propioceptiva, 247
- pedículos del arco, 27 - - inconsciente, 277
- superficies articulares, 47 - sensibilidad táctil epicrítica, 246 Y
- torácicas, 27f, 32, 34f - sensibilidad táctil protopática, 246
Yeyuno, 1363, 1363f, 1377f
- vascularización, 39, 41f - sensibilidad termoalgésica,
- linfáticos, 1373
- vías de acceso, 41 246, 275
- nervios, 1373
Vesícula biliar, 1255r, 1276f, 1301, - sensibilidad trigeminal, 278
- peritoneo, 1364
1325, 1326f, 1329 - sensitivas y sensoriales, 275
Yunque, 427f, 431f, 948f
- arterias, 1330f - sensoriales, 385
- linfáticos, 1331 - sistema de la columna posterior, 275
- nervios, 1331 - somatosensoriales, 276f Z
Vesículas seminales, 1447f, Véase - tacto epicrítico o discriminativo,
también Glándula(s), vesiculosas 276, 277f Zónula ciliar, 392f, 396
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Latarjet • Ruiz Liard
Anatomía
Humana
5.a EDICIÓN
TOMO 2
A treinta y cinco años de su nacimiento, Editorial Médica Panamericana se enorgullece
de presentar esta quinta edición de Anatomía Humana que da continuidad a un clásico,
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descriptiva, topográfica y clínica.
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Internacional, elaborada por el Comité Federal de Terminología Anatómica (FCAT) y la
Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas (IFAA).
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