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Tiempo cíclico y eras del mundo en la India. 1988, reprinted 2006.

Abstract

a su vez sirve para la meditación. Kangra, Himachal Pradesh, siglo XVIII. Tinta sobre papel. Tomado del libro: Tantra: The Indian Cult oj Ecstasy, de Philip Rawson. Thames and Hudson, Londres, 1973. La ilustración que aparece al final de cada capítulo se encuentra en el reverso de una moneda del siglo 1 a.e.c. que probablemente procede del Punjab. La rueda ha sido interpretada como el disco de Visnu, el sudarsana cakra, que simboliza -entre otras cosas-al año con sus meses. (Tomada de Begley, Vi~fJu's Flaming Whee/, p. 37.) Primera edición, 1988 © El Colegio de México, A.C.

TIEMPO CÍCLICO Y ERAS DEL MUNDO EN LA INDIA TIEMPO CÍCLICO Y ERAS DEL MUNDO EN LA INDIA Luis González Reimann CENTRO DE ESTUDIOS DE ASIA Y ÁFRICA EL COLEGIO DE MÉXICO Ilustración de la portada: Diagrama utilizado para computar periodos astronómicos, que a su vez sirve para la meditación. Kangra, Himachal Pradesh, siglo XVIII. Tinta sobre papel. Tomado del libro: Tantra: The Indian Cult oj Ecstasy, de Philip Rawson. Tha- mes and Hudson, Londres, 1973. La ilustración que aparece al final de cada capítulo se encuentra en el reverso de una moneda del siglo 1 a.e.c. que probablemente procede del Punjab. La rueda ha sido in- terpretada como el disco de Visnu, el sudarsana cakra, que simboliza -entre otras cosas- al año con sus meses. (Tomada de Begley, vゥセヲjオGウ@ Flaming Whee/, p. 37.) para Linda Primera edición, 1988 © El Colegio de México, A.C. Camino al Ajusco 20 10740 México, D.F. ISBN 968-12-0372-0 Impreso y hecho en México 1 Printed in Mexico ÍNDICE Agradecimientos 11 La pronunciación del sánscrito 13 Abreviaturas 15 INTRODUCCIÓN 17 A. EL PERÍODO VÉDICO l. Los tres ciclos fundamentales 25 El día y la noche 25 El Sol y el año 29 La Luna y el mes lunar 39 2. La estructura de los ciclos 43 Las mitades de los ciclos 43 Los momentos críticos: la transición entre ambas mitades 50 3. La terminología de los yugas 55 La palabra yuga 55 El juego de dados y los nombres de los cuatro yugas 59 4. Equivalencias entre ciclos. Tiempo de los dioses y tiempo de los hombres 75 B. EL PERÍODO POSTVÉDICO 5. La concepción cíclica en el hinduismo 85 6. Yugas, manvantaras y kalpas 95 Los yugas 95 [7] 8 ÍNDICE Los kalpas 101 La mitad ascendente y la mitad descendente del ciclo 112 Los manvantaras 116 La vida de Brahma 121 7. Nuestra ubicación en el tiempo 125 8. Los diversos tipos de destrucción del mundo 135 And the seasons they go round and round CONCLUSIONES 149 And the painted ponies go up and down We're captive on the carousel oj time We can't return we can only look behind APÉNDICE uttarllyafJa y 、。ォセゥtjャケョ@ 153 From where we carne And go round and round and round Mapa 163 In the eire/e game BIBLIOGRAFÍA 165 JONI MITCHELL "The Circle Game"I Índice de cuadros 175 Índice de diagramas 177 Índice de pasajes citados 179 Índice analítico 181 1 Del disco Ladies of the Canyon (Reprise E.S6376). © 1966. AGRADECIMIENTOS Este libro fue escrito, en su forma original, como tesis de maestría en estudios de Asia y África en el área de India, para el Centro de Estu- dios de Asia y África de El Colegio de México. Quiero expresar mi agradecimiento al profesor Benjamín Precia- do por su ayuda y confianza desde las primeras etapas de la investiga- ción, y al profesor David Lorenzen por sus valiosas sugerencias y ob- servaciones. También a R. V. Joshi, de la Universidad de Delhi -quien se encontraba en El Colegio de México como profesor visitante- por su ayuda en los momentos iniciales del trabajo. Y al profesor Luis O. Gómez, de la Universidad de Michigan, por haber accedido a ser lec- tor de la tesis, y por sus comentarios. Debo mencionar a Stanislaw lwaniszewski, del Museo Estatal de Arqueología de Varsovia, con quien, durante su estancia en la Univer- sidad Nacional Autónoma de México, sostuve múltiples y fructíferas conversaciones acerca del papel de la astronomía en las culturas an- tiguas. Agradezco, asimismo, el apoyo que me fue brindado por el profesor Jorge Silva, director del Centro de Estudios de Asia y África, y por la junta de profesores de dicho Centro; la beca concedida hizo posible concluir este trabajo. Debo expresar mi reconocimiento a Shirley Ainsworth, de la Bi- blioteca Daniel Cosío Villegas de El Colegio de México, por su eficien- te y entusiasta labor de localización y obtención de materiales biblio- gráficos. Y a Linda Hirshfeld, por las largas horas invertidas de buen grado frente a la máquina de escribir, y por su constante apoyo. El capítulo 5 fue presentado ante el Segundo Congreso Nacional de la Asociación Latinoamericana de Estudios Afroasiáticos (ALADAA), llevado a cabo en Jalapa, Veracruz, en julio de 1985, y fue publicado con el título "Creación y destrucción: el tiempo cíclico en el hinduis- mo", en la revista Diagonales, núm. 3, pp. 85-88, 1987. La mayor parte del segundo apartado del capítulo 3 fue presentada ante el "2nd Oxford International Conference on Archaeoastronomy'', celebrado en Mérida, Yucatán, en enero de 1986, y será publicado con el título de "The Ancient Vedic Dice Game and the Names of the Four World Ages in Hinduism", en el libro World Archaeoastronomy, Anthony Aveni, ed., Cambridge University Press, pp.195-202 (en prensa). [11] LA PRONUNCIACIÓN DEL SÁNSCRITO En este libro hemos empleado el sistema internacional de translitera- ción, el cual anotamos a continuación. Alfabeto sánscrito Vocales: a a, i l, u ü, f [, {, e ai, o au. Consonantes: velares o guturales k kh g gh ñ palatales e eh j jh ñ retroflejas (cerebrales) { {h q qh 1J dentales t th d dh n labiales p ph b bh m Semivocales: y r V Sibilantes: s セ@ S Aspiración: h Nasalización: f!l Aspiración ligera: fz Sin entrar a una detallada explicación de tipo fonético, podemos señalar algunas características importantes para el lector de habla cas- tellana: • Las vocales pueden ser breves o largas; las largas están indica- das por una línea horizontal encima de la vocal (sin embargo, e, ai, o, au, son siempre largas). • Las consonantes que se transliteran acompañadas de una h (kh, dh, etc.) son aspiradas, es decir que se pronuncian con una exhalación fuerte que debe ser claramente audible. • La e siempre representa el sonido castellano eh, nunca k. Así por ejemplo eakra (rueda) se pronuncia chakra. • Laj no equivale a la jota castellana sino a la inglesa (John, jud- ge). El hablante de español puede tender a pronunciarla como una y griega, lo cual no es correcto ya que dicha letra más bien corresponde a la semivocal sánscrita y. [13] 14 PRONUNCIACIÓN DEL SÁNSCRITO • La serie retrofleja de consonantes (las que se escriben con un pun- to debajo: (, {h, etc.) se pronuncia con la punta de la lengua tocan- do el paladar. • La semivocal v tiene un sonido cercano a la w inglesa (water), y si va precedida de una constante suena como la vocal castellana u. Es así que Dvapara se pronuncia Duapara. • Las corresponde a la sh inglesa (ship, cash); ャ。セ@ también equi- ABREVIATURAS vale a una sh, pero retrofleja. • La h siempre se pronuncia; nunca es muda como la hache caste- AA American Antiquity llana. · AB Aitareya BrahmalJa • La 1?1 indica que la vocal precedente se nasaliza. Representa un AHES Archive jor History of Exact Sciences sonido nasal (n, ñ, m, etc.) que dependerá de la consonante que le siga; AV Atharva Veda deberá ser la nasal que resulte natural pronunciar frente a la conso- BAP Brahmanda Purana nante. Así por ejemplo, sa1?7sara se pronuncia sansara. BAU Brhad ￁イセャjケ。ォ@ Upani:¡ad BEFEO Bul/etin de I'Éco/e Fram;aise d'Extréme-Orient BhG Bhagavad Gl ta BhP Bhagavata PuralJa BSS Brahmasphu(a Siddhanta BVP Brahma Vaivartta PuralJa CD Ciencia y Desarrollo CESS Census of the Exact Sciences in Sanskrit ChU Chandogya uー。ョゥセ、@ CR Ca/cutta Review DSB Dictionary of Scientific Biography EAA Estudios de Asia y África ERE Encyclopaedia of Religion and Ethics EVP Études védiques et Pa!Jinéennes GB Gopatha BrahmalJa GGS Gobhila Grhya Sütra GP Garuqa PuralJa HDE Heritage Il/ustrated Dictionary of the English Language HR History oj Religions IHQ Indian Historical Quarterly IHR The Indian Historical Review IIJ Indo-Iranian Journal IJHS Indian Journal of History of Science IT Indologica Taurinensia JAOS Journal of the American Oriental Society JB Jaiminlya BrahmalJa JD Journal oj Dharma JHA Journal jor the History of Astronomy JNES Journal oj Near Eastern Studies JORM Journal oj Oriental Research, Madras [15] 16 ABREVIATURAS JRAS Journa/ of the Royal Asiatic Society JV jケッエゥセ。@ Vediiñga KB k。オセuォゥ@ BrahmalJ.a KP Kürma PuralJ.a LP Lihga PurlllJ.a MaiU Maitrayarfiya Upani!jad MarP MarkalJ.r.jeya PuralJ.a INTRODUCCIÓN Mbh Mahabhllrata MDhS Manava Dharma Sastra MuU Mu!J.r.jaka uー。ョセ、@ Para muchos estudiosos modernos es común considerar que el tiempo PAPS Proceedings of the American Phi/osophica/ Society y la historia son vistos por diferentes tradiciones de dos maneras fun- PaS Pañca Siddhantika damentales: como un proceso cíclico, en el cual las circunstancias y POS Paraskara Grhya Sütra los acontecimientos se repiten una y otra vez a lo largo de grandes ci- PO Poona Orientalist clos cósmicos recurrentes, o como un desarrollo lineal (es decir, rectilí- PS Paitamaha Siddhanta neo) centrado en un evento histórico único e irrepetible. 1 QJMS Quarter/y Journa/ of the Mythic Society Según esta clasificación, tanto la tradición judeo-cristiana como R RamayalJa el Islam se rigen por una concepción lineal del tiempo. En el caso del RV Rg Veda cristianismo, por ejemplo, la aparición de Cristo constituye el aconte- SB Satapatha Brahmana cimiento fundamental. La concepción cíclica, por otra parte, resulta $B Sadvimia bイ。ィュセ@ ser la predominante en las culturas orientales o, en términos más gene- sos Safzkhliyana gイケィセ@ Sütra rales, en las tradiciones no occidentales. SP Siva Purana · Sin entrar en un análisis de esta cuestión es conveniente hacer unos SS Siva Sal[lhita comentarios generales a este respecto a fin de ubicar el tema del pre- SS Sürya Siddhllnta sente libro. su Svetasvatara Upani!jad En primer lugar, es evidente que la concepción cíclica se deriva di- TB Taittiriya BrahmalJ.a rectamente de la observación de la Naturaleza, y, en este sentido, po- TS Taittiriya Sal[lhita demos considerarla como la manera más natural, e incluso lógica, de TU Taittiriya Upani!jad concebir el mundo. Los ciclos naturales incluyen tanto los de origen VlrmP Vlrmana PuralJa astronómico (el día y la noche, el mes, el ritmo de las estaciones) como VlryuP Vayu PuralJa los biológicos (la respiración, la menstruación). VP Vi!j!JU Purii!Ja Desde épocas muy tempranas las estaciones desempeñan un papel vs Vlrjasaneya Sal[lhita particularmente importante en la formación de las concepciones cícli- yp Yuga PuralJa cas. Para muchas sociedades nómadas el ritmo de las estaciones esta- blece su calendario de desplazamientos, ya que dependen de las migra- ciones estacionales del animal que les proporciona el sustento. Y con la aparición de la agricultura, la importancia de los ciclos estacionales cobra aún más fuerza ya que éstos determinan los ciclos de siembra y cosecha. Estos ciclos, a su vez, ofrecen una enorme riqueza simbóli- 1 Para una descripción de ambas concepciones, véase Caillois, "Temps circulaire, temps rectiligne", en Diogene, núm. 42, abril-junio de 1963, pp. 3-14. La bibliografía sobre el tema es amplia y en ocasiones polémica. De especial importancia es Eliade, The Myth of the Eterna/ Return, donde se incluye una extensa bibliografía. [17] 18 INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN 19 ca. 2 La observación de la gran cantidad de ciclos naturales permite Los ciclos cósmicos del hinduismo son tan grandes que la idea de concluir fácilmente que todo el Universo se desarrolla mediante ciclos, repetitividad pierde importancia en el plano de los acontecimientos his- y que las condiciones que ,se presentan en un momento dado se repeti- tóricos. La tradición histórica, de hecho, se basa en un acontecimiento rán tarde o temprano una vez que se haya cumplido el ciclo al que per- bien definido, la gran batalla de kオイォセ・エ。L@ celebrada al inicio del tenecen. Kali yuga (la era en la que vivimos), la cual constituye el evento central En segundo lugar, debemos señalar que, en la práctica, la división del Mahábhárata. No se habla de anteriores ni de futuras batallas entre tiempo lineal y tiempo cíclico no es del todo precisa. En la mayo- de Kuruksetra. En la práctica, para la tradición puránica la batalla ría de los casos ninguna de las dos categorías es absoluta y lo que en- cumple con una función equivalente a la de un acontecimiento único contramos es, más bien, algún grado de combinación de ambas con- en un sistema lineal de tiempo. Y más aún, salvo raras excepciones, cepciones. Es así que si bien la visión histórica del cristianismo es las inscripciones antiguas ni siquiera emplean la fecha de la batalla para fundamentalmente lineal (aunque no hay que olvidar que Cristo pro- sus fechados y utilizan, en cambio, alguna de las eras inauguradas por metió regresar), 3 todo su sistema ritual depende de un calendario dinastías históricas, entre las cuales las eras saka y vikrama son las más solilunar, y sus festividades se celebran con una ciclicidad claramente importantes. 8 definida. Pero esta cierta linealidad histórica -que en última instancia de Por otra parte, en el caso de la India, cuyos sistemas de eras del todos modos forma parte de algún gran ciclo- no disminuye la enor- mundo son indudablemente los más elaborados, la ciclicidad tampoco me importancia que tiene la concepción cíclica en los planos cosmogó- es absoluta. En el hinduismo la ciclicidad es más bien de tipo cosmo- nico y metafísico. Los grandes ciclos de creación y destrucción del mun- gónico y metafísico -podríamos inclusive decir ontológico- que his- do son el escenario en el cual se desarrolla el hinduismo, y se relacionan tórico. Los grandes ciclos cósmicos son ciclos de creación y destruc- con otras expresiones fundamentales de la visión cíclica: la teoría de ción del Universo, y si bien una de las unidades cíclicas -el yuga- la reencarnación y el proceso de liberación espiritual concebido como se refiere a la periódica pérdida y recuperación de los valores morales un retorno al origen. y espirituales y, consecuentemente, a las características cambiantes de Este libro persigue dos objetivos. El primero de ellos es determi- la sociedad, no se habla de la repetición de acontecimientos históricos. nar en la medida de lo posible, el origen de los ciclos cósmicos del Los textos se refieren en forma muy general a que en cada nueva hinduismo. Con este fin, la primera parte está dedicada a un estudio creación todos los seres vuelven a adoptar las características que te- de los antecedentes védicos, especialmente en lo que se refiere a los ci- nían en creaciones anteriores, 4 proceso que es comparado, por cierto, clos astronómicos. En esta sección se analizan las características prin- con las estaciones. 5 Ciertos acontecimientos mitológicos se repiten en cipales de los ciclos astronómicos de acuerdo a lo expresado en la lite- cada nuevo ciclo, 6 pero las descripciones generalmente no entran en ratura védica, y se examina la importancia de dichos ciclos. Se estudia detalles. No encontramos la racionalización de algunos pensadores grie- también el origen de la terminología empleada posteriormente para dar- gos, según la cual hasta los más pequeños detalles -una cierta conver- les nombres a los yugas, las cuatro eras clásicas. sación por ejemplo- se habrán de repetir en el futuro exactamente bajo En la segunda parte, tras de explicar las principales manifestacio- las mismas condiciones. 7 nes de la concepción cíclica en el hinduismo, se hace un estudio de las posibles influencias greco-mesopotámicas en la formación de los ciclos 2 En torno al simbolismo de la agricultura véase Eliade, Patterns in Comparative Rel- hinduistas, particularmente en cuanto al empleo de ciertos números, igion, pp. 360-361. y se contrasta esto con los antecedentes numéricos védicos. Se exami- 3 4 En relación con el cristianismo véase Cullmann, Christ and Time. nan brevemente los ciclos del jainismo y su influencia sobre las ideas Véase por ejemplo MDhS 1.28-29, que equivale a Mbh 12.224.47-48 (Roy 9, p. 171) y a MarP 48.39. Algunos Purál)as como el Lihga (LP 1.40.86-92; Shastri, pt. 1, p. 163) afirman que en cada grupo de cuatro yugas se repiten los mismos acontecimientos de nomy", en AHES 18(1978), p. 360; y Puech, "Gnosis and Time", en Man and Time, la misma manera, al mismo tiempo y en el mismo orden. Otros, como el Kürma (KP Papers, Eranos Yearbooks 3, p. 41. En ambos trabajos se dan referencias a autores 1.30.55; Tagare, pt. 1, p. 242) dicen que todas las personas tienen los mismos nombres clásicos. y formas en los manvantaras pasados y en los futuros. s Véase Fleet, Inscriptions of the Early Gupta Kings and their sオ」・ウッセL@ p. 69. 5 MDhS 1.30, Mbh 12.224.70 (Roy 9, p. 174), MarP 48.44. Para F1eet (pp. 133-134), fechar según el Kali yuga seguramente fue オセ。@ práctica ・クセャオᆳ 6 Para algunos ejemplos véase la nota 25 del capítulo 8, y la porción del texto a la siva de los astrónomos de Ujjain, quienes lo hacían por motivos técmcos. Fleet opma que se refiere. que no se acostumbraba en los territorios en los cuales los guptas establecieron su pode- 7 Véanse van der Waerden, "The Great Year in Greek, Persian and Hindu Astro- río. 20 INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN 21 del astrónomo Áryabhata, así como la manera en la que los ciclos del hechas por el autor. En lo que se refiere a la interpretación de lo escri- jainismo y el budismo preservan algunas características de los ciclos to en las fuentes primarias, hemos consultado toda la literatura secun- védicos. Debemos aclarar aquí que los ciclos budistas y jainistas son daria sobre el tema que ha estado a nuestro alcance y, en varias ocasio- mencionados de manera muy breve y solamente en tanto se relacionan nes, se mencionan y analizan opiniones diferentes en torno a algún con los antecedentes védicos y los ciclos hinduistas. Las eras de estas punto. dos tradiciones merecen estudios individuales. Uno de los textos más empleados en la segunda parte es el Maha- Nuestro estudio del periodo postvédico incluye tanto lo expresado bharata, y en este caso todas las referencias son de la edición crítica en textos de astronomía como lo expuesto en la literatura épica y purá- editada en Poona. 10 Cuando se trata de pasajes que se encuentran en nica, y se explican los diversos tipos de ciclos con base en estos dos los libros uno al cinco se da únicamente la referencia del texto de la grupos de fuentes. edición crítica; la excelente y desafortunadamente incompleta traduc- El segundo objetivo del libro es hacer una exposición de la estruc- ción de van Buitenen puede ser consultada para estos pasajes. Las re- tura de los ciclos hinduistas, incluyendo sus complejidades númericas. ferencias a pasajes de otros libros de la Epopeya incluyen, además de Tener una idea clara de la estructura y las características del sistema la referencia de la edición crítica, la página y el volumen de la traduc- hinduista de eras del mundo es de gran utilidad al estudiar diversos as- ción de Roy la cual, si bien no es del todo confiable, por lo menos es pectos del hinduismo, además de que constituye un área de investiga- completa. Hemos incluido los datos de la traducción de Roy ya que ción importante por sí misma. Sin embargo, la complejidad de este sis- no fue realizada con base en la edición crítica, y localizar el pasaje co- tema, así como las variantes que presentan los textos, han ocasionado rrespondiente puede resultar laborioso. que incluso algunos especialistas hayan hecho afirmaciones inexactas De la misma manera, en todas las referencias al vゥセtju@ PuralJa se que dificultan aún más su comprensión. 9 Hemos considerado útil, anotan las páginas de la traducción de Wilson además de la referencia por lo tanto, exponer la estructura de este sistema junto con sus va- al texto sánscrito, ya que su traducción no indica la numeración de cada riantes principales, a fin de contribuir a su mejor comprensión. verso. También en el caso de algunos otros textos hemos incluido la Debemos decir algunas palabras en relación a las fuentes emplea- página correspondiente a alguna traducción con el objeto de facilitar das. Se les ha concedido el primer lugar en importancia a las fuentes su consulta. primarias, la cuales fueron consultadas para cada uno de los temas tra- Por último, debemos aclarar que las letras a.e.c. (antes de la era tados. Hemos empleado citas textuales con cierta frecuencia a fin de común) y e.c. (era común) son empleadas en el texto en lugar de a.C. permitir que los textos hablen por sí mismos, y, salvo algunas excepcio- (antes de Cristo) y d.C. (después de Cristo). nes (indicadas en cada caso) las traducciones de estos pasajes fueron 9 Así Eliade, por ejemplo, escribe en repetidas ocasiones que 14 kalpas constituyen un manvantara, siendo que es a la inversa: 14 manvantaras equivalen a un kalpa (The Myth oj the Eterna/ Return, p. 114; "Time and Eternity in Indian Thought", en Man and Time, p. 179; Images and Symbols, p. 65; The Sacred and the Profane, p. 108). De la misma manera, varias afirmaciones erróneas de Dimmitt & van Buitenen en Classica/ Hindu Mythology hacen más confuso el asunto. En dos ocasiones (pp. 21 y 37) dicen que 1 000 mahayugas integran un día y una noche de Brahma, cuando en reali- dad constituyen sólo el día. Y en otra parte (p. 22), escriben que esos mismos 1 000 ma- hiiyugas constituyen la vida de Brahma (que más bien dura 100 de sus años). También en la página 19 parecen dar a entender que su vida dura sólo 1 000 mahayugas al decir que es de 4 320 000 000 de años humanos (que son iguales a 1 000 mahiiyugas) pero di- cen que esto equivale a 12 000 años divinos en Jugar de 12 000 000 (12 000 son sólo un mahayuga). Lo más confuso es lo expresado en la página 20 al decir que un año humano es igual a un día Yuna noche de Brahma,la cual, agregan, dura 100 años divinos. El año humano equivale a un día y una noche de los dioses, no de Brahma, y la vida de Brahmii dura 100 años de Brahma y no 100 años divinos (que no es lo mismo). Uno de los puntos que más se presta a confusiones es el que se refiere al momento 10 En el caso del Rámaya!Ja también fue empleada la edición crítica (editada en en el que se da la disolución del mundo, el pralaya, y a las características de tal disolución. Baroda). A. EL PERÍODO VÉDICO (ca. 1200-600 a.e.c.) l. LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES EL DÍA Y LA NOCHE Al buscar las primeras expresiones del tiempo considerado como un proceso cíclico, es natural que nos dirijamos al R.g Veda, ya que se tra- ta del más antiguo de los textos y el punto de partida para toda la lite- ratura posterior. Consideraremos en primer lugar los himnos dedica- dos al amanecer Huセ。ウIL@ puesto que en ellos se encuentra ya claramen- te definida la unidad fundamental del proceso cíclico constituida por el día y la noche, y la cual permanecerá como la estructura central en los desarrollos posteriores de la visión cíclica del tiempo. Pero además de ubicarnos en la unidad más elemental y primaria de los procesos cíclicos naturales, los himnos a uセ。ウ@ se encuentran entre los más an- tiguos del R.g Veda, 1 lo cual nos permite ver las expresiones más tem- pranas de esta concepción. Comencemos por R.g Veda 1.113.1-3: 2 Ha llegado la más hermosa de las luces, la luz brillante ha nacido. La noche fue puesta en movimiento por el impulso del Sol (Savitr), y le ha dejado su lugar a la aurora Huセ。ウIN@ Ha llegado, brillante, con su cría brillante y radiante. La negra le ce- dió sus residencias. Emparentadas, inmortales, una detrás de la otra, cada una avanza desvaneciendo el color [de la otra]. Común e ilimitado es el camino de las dos hermanas. Ambas lo reco- rren guiadas por el [los] dios[es]. Ni chocan ni se detienen. La noche y la aurora Huセ。ウI@ son constantes, de una misma mente [aunque] de for- mas distintas. Los siguientes pasajes son de 1.123: 7. Una se va, la otra viene. Las dos mitades del día, de colores distintos, se mueven juntas ... 1 Al menos esta es la opinión de Renou (EVP 3, p. 3). 2 Al traducir los himnos a uセ。ウ@ he consultado, y en_ocasiones adoptado, las traduc- ciones al francés de Renou (EVP 3). [25] 26 EL PERÍODO VÉDICO LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 27 12 . . . . las auroras van y vienen, llevando nombres auspiciosos. Es decir que la alternancia entre día y noche no es algo caótico sino que obedece al orden cósmico, el orden divino (¡;-ta), y esta idea del Y en 1.124.9 encontramos: orden cósmico constituye un concepto de gran importancia en el pen- samiento védico. La aurora nació del Orden pero también es, simultá- De sus hermanas anteriores, en el transcurso de los días, la más cercana neamente, su guardián; ella es " ... protectora del Orden, nacida en sigue detrás de la que le precede ... el Orden ... " 10 Otro punto interesante es que se hace alusión a que la aurora des- Con gran fuerza poética estos himnos establecen algunos puntos truye o reduce las generaciones humanas (yugas); esto es, en otras pa- básicos. La aurora Huセ。ウI@ y la noche (nakta) son consideradas como labras, la afirmación del carácter destructor del tiempo que todo lo dos hermanas que constituyen las dos mitades del día y las cuales se devora: suceden una a la otra. Al mismo tief'lpo son inmortales y su trayecto es ilimitado, es decir, que su periodicidad, su ir y venir, está enmarca- Naciendo una y otra vez, la antigua diosa, vestida del mismo color, dis- do dentro de un flujo más amplio que parece ser eterno: minuye la duración de la vida de los mortales y los hace envejecer, al igual que un ganador hábil disminuye lo apostado [por su adversario] . 11 ¿Qué tan lejos se encuentra el punto medio entre las que han brillado y las que brillarán en el futuro ... ?3 Tal vez es debido a esto que una de las peticiones hechas a uセ。ウ@ lncensantemente, desde tiempos antiguos ha brillado la divina auro- sea que prolongue la vida. 12 En tiempos posteriores esta idea habría ra; hoy brilla, y brillará en el futuro. Sin envejecer, inmortal, se mueve de encontrar expresión plena en la identificación que se establece, en según sus propias leyes Hウカ。、ィゥ「セIN T@ ciertos mitos, entre ka/a (el tiempo) y Yama, el dios de la muerte: 13 Hemos visto que en su trayecto las dos hermanas no se tropiezan El tiempo hace madurar a los seres, el tiempo los destruye. Y es el tiempo ni se detienen, siguen su curso armónicamente, estando bien fijas; en el que extingue al tiempo que quema a los seres. 14 la estrofa recién transcrita se especifica que la aurora procede según Vale la pena mencionar también ciertos indicios de ideas cosmo- sus propias leyes. Esta idea queda más clara en otros versos en Jos cua- gónicas en los himnos a uセ。ウN@ Según uno de los versos transcritos más les podemos ver de qué leyes se trata: arriba, uセ。ウ@ conoce el nombre del primer día, y en el libro siete del セァ@ Veda está escrito que los poetas antiguos, tras de haber descubierto Esas auroras auspiciosas fueron antiguamente de gran esplendor, verda- la luz oculta, con el empleo de las palabras mágicas adecuadas (man- deramente nacidas del Orden Hセ[エ。I@ . .. 5 tras) engendraron a la aurora: [La aurora] de radiante camino, consagrada al Orden, según el Or- den ... 6 Los días que [surgieron] antiguamente fueron numerosos ... La aurora, nacida en el cielo, ha brillado a lo lejos según el Orden; [Aquellos] antiguos poetas seguidores del Orden (¡;-ta), eran amigos de ha llegado ... 7 los dioses. Los padres descubrieron la luz oculta y engendraron a la auro- Conocedora del nombre del primer día, la blanca ha nacido a partir ra gracias a las fórmulas (mantras). 15 de lo negro. La blanca doncella no transgrede el Orden al acudir a su cita día tras día. 8 Es importante, por otra parte, comentar una idea expresada en セァ@ No transgrede las leyes divinas, disminuye las generaciones huma- Veda 1.124.2: nas ... 9 10 RV, 1.113.12. 3 RV,1.113.10. 11 RV, 1.92.10; véase también 1.179.1. 4 RV,1.113.13. 12 RV, 7.77.5. 5 RV,4.51.7. 13 Véase van Buitenen, "Hindu Mythology", en Encyclopaedia Britannica, Macro- 6 RV,5.80.1. paedia 8, p. 929. 7 RV,7.75.1. 14 Mbh, 1.1.188. 8 RV,1.123.9. 15 RV, 7.76.3-4. Para una discusión del aspecto cosmogónico de los himnos a uセ。ウL@ 9 RV,1.124.2. Vale la pena señalar que el término empleado aquí para "generación" véase Kuiper, "The Ancient Aryan Verbal Contest", en Ancient Indian Cosmogony, es la palabra yuga. La frase es: aminati daivyiini vratiini praminatl ュ。ョセケゥオァN@ p. 159. 28 EL PERiODO VÉDICO LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 29 .. .la más reciente de las que han pasado en sucesión continua, primera gónicas cobra especial importancia, ya que su reiteración en el festival de entre las que llegan, la aurora ha brillado a lo lejos.I6 del año nuevo sería una representación del nacimiento o de la recrea- ción anual de la naturaleza y del cosmos. 23 Aquí el poeta se sitúa muy claramente en el presente, en el centro Esta discusión nos lleva a considerar un ciclo más amplio, el cual -por así decirlo- del continuum de tiempo, entre las auroras que han es necesario analizar ya que tiene una importancia especial. Se trata pasado y las que están por venir. El momento actual es el centro, el del ciclo anual. punto de referencia para la ubicación en el tiempo. Tendremos oca- sión de comentar esto nuevamente más adelante al discutir la teoría de los kalpas. EL SOL Y EL AÑO En torno a los himnos del Jf.g Veda dedicados a uセ。ウL@ Kuiper ha revivido una interesante teoría expuesta por Hillebrandt muchos años El año es una rueda giratoria de los dioses . .. antes, la cual, por otra parte, ha sido rechazada por Keith y Renou Montados sobre ella los dioses dan vueltas por entre otros. 17 Según dicha teoría, los himnos a Usas no veneran el todos los mundos, el mundo de los dioses, el amanecer de cada nuevo día sino, de manera especial, ·a la primera auro- mundo de los ancestros, el mundo de los seres ra del año nuevo en el momento del solsticio de invierno. 18 Kuiper uti- vivos . .. liza varios argumentos para sustentar la teoría. Por una parte está pre- kauセᅪti@ br￁hmaセRT@ sente un cierto carácter cosmogónico en algunos de los himnos a Usas algo que ya hemos mencionado. Asimismo, encontramos la ゥ、・セ@ 、セ@ El ciclo anual está íntimamente ligado al Sol ya que es éste quien defi- que la aparición de uセ。ウ@ puede considerarse como la victoria de la ne la duración del año. Si bien la aparición y desaparición diaria del luz sobre la oscuridad, 19 y otro punto es la importancia que los him- Sol establece el ciclo día-noche, el ciclo anual va desde el momento en nos le conceden a uセ。ウ@ como la primera aurora dentro de una serie, que el Sol alcanza su máxima declinación sur -cuando se da la noche podríamos decir, de un ciclo.zo más larga y el día más corto- hasta que regresa al mismo lugar tras Estas consideraciones podrían fácilmente permitir una asociación haber pasado, a la mitad del año, por el solsticio de verano, mo- con el solsticio de invierno, ya que es en esa época del año que los días mento en que se da el día más largo y la noche más corta.25 Usaremos comienzan a ser cada vez más largos y las noches más cortas tras de como punto de partida algunos versos del discutido himno 1.164 del haber llegado al día más corto. Kuiper 21 también se apoya en el he- If.g Veda, conocido como asya vamasya ya que se inicia con estas pala- cho de que muchos de los himnos a uセ。ウ@ enfatizan la importancia del bras. Según Renou 26 la representación del año y del ciclo solar im- día presente, interpretando esto como el señalamiento de un día espe- pregna todo este himno, y esta afirmación queda confirmada al leerlo cial a diferencia de todos los demás días. De esta manera, los himnos detenidamente. El Sol regula el tiempo, y su resurgimiento o recrea- podrían referirse ya no solamente al ciclo diurno, a la sucesión día- ción anual lo relaciona estrechamente con el sacrificio. El Sol, como noche, sino a la regeneración anual de la naturaleza. De hecho, esta lo anota W.N. Brown, 27 es necesario para el funcionamiento y la conexión entre uセ。ウ@ y el día del año nuevo es sólo parte de una teoría existencia misma del cosmos, y al regular el tiempo establece el perío- más an:plia según la cual el núcleo más antiguo del If.g Veda podría do anual, el cual es de gran importancia para la celebración del sacrifi- haber sido un texto para el ritual del año nuevo.22 Es en este sentido cio. El verso 11 dice que: que la interpretación de ciertos mitos como representaciones cosmo- La rueda del Orden (rta), con sus doce rayos, da vueltas en el cielo sin 16 La misma idea se encuentra en RV, 1.113.8 y en 1.113.15. 23 /bid.' p. 176. 24 17 Renou, EVP 3, p. 6. A este respecto véase Kuiper, "The Ancient Aryan ... "es- KB, 20.1. Según la traducción al inglés de Keith, Rigveda Brahmanas, p. 457. 25 pecialmente las pp. 157-176. En el solsticio de invierno la salida del Sol ocurre a la derecha del Este verdade- 18 Kuiper, ibid., p. 157. ro, es decir, del lado sur, mientras que en el solsticio de verano ocurre a la izquierda 19 !bid.' p. 161. del Este, del lado norte. Para una explicación detallada véase el Apéndice. 20 /bid., p. 162. 26 Renou, EVP, 2, p. 102. 21 /bid., p. 164. 27 W.N. Brown, "Agni, Sun, Sacrifice, and Yac: a Sacerdotal Ode by Dirghata- 22 /bid.' p. 156. mas", en JAOS, núm. 88, 1968, p. 199. 30 EL PERÍODO VÉDICO LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 31 desgastarse. Oh Agni, en ella se encuentran setecientos veinte hijos [colo- do, y la más popular de las teorías acerca de los avalaras (descensos cados] por pares.28 del Dios Supremo a la tierra en forma recurrente, es decir cíclica) es la teoría de los avalaras de Vigm. En el fjaqvin;sa Brahma!Ja, 35 vゥセiIu@ Aquí el año es representado como una rueda (cakra) de doce ra- es llamado cakrapa!Ji, el que tiene la rueda o el disco en la mano; y yos, los cuales simbolizan a los doce meses. 29 En la segunda parte del en el hinduismo clásico el cakra es uno de sus atributos. En uno de verso el ciclo día-noche queda enmarcado dentro del año, ya que los los Puranas, el Vamana, el cakra de Visnu -llamado Sudarsana- es 720 hijos colocados por pares son los 360 días del año frente a sus 360 identificádo con la rueda del tiempo ・セ@ sus meses y estaciones,36 y noches (360 x 2 = 720). Nuevamente vemos que un ciclo de tiempo, en un pasaje del Mahabharata, vゥセiIu@ declara enfáticamente ser el en este caso el año, forma parte del orden cósmico ya que se trata de único que pone en movimiento la rueda del tiempoY la rueda de rta (rtasya cakran;). Pero es importante remarcar el hecho En el mismo himno asya vamasya, al hablar acerca de los sacrifi- de que el año esté simbolizado por la rueda, la cual es el símbolo por cios, encontramos el siguiente verso: excelencia del movimiento cíclico, y aquí la rueda gira incesantemente en el cielo sin desgastarse. 30 Más adelante se afirma que todos los mun- Dicen que los que están en el futuro están en el pasado, y que los que dos están sostenidos por esta rueda cuyo eje ni se calienta ni se ha roto están en el pasado están en el futuro ... 38 a pesar de que gira constantemente.31 Esta afirmación de la equivalencia entre los ritos pasados y los fu- En セァ@ Veda 1.155.6 hay otra posible alusión al año solar de 360 turos o, como dice W.N. Brown, 39 de su efectividad si es que son idén- días cuando se habla de noventa caballos junto con "cuatro" (4 x 90 ticos, refleja una idea de continuidad que podría estar asociada con = 360). Aquí la rueda (del año) es puesta a girar (cakram na vrttam) 32 la repetición cíclica de los sacrificios. por Vigm. Según Kuiper, el término técnico empleado para indicar la En este momento vale la pena mencionar que la sucesión del día puesta en movimiento de este proceso cíclico es cakram pra vartaya- y la noche como elemento constitutivo del año es a veces simbolizada ti,33 y sugiere que el cakra -el cual fue poco después asociado a vゥセᆳ por la formación del tejido sobre el telar. Esto es muy claro en la si- I)U- puede ser el símbolo de esta progresión del universo.34 Esta guiente descripción del Atharva Veda: observación es muy importante ya que en el カゥセiIオウュッ@ de tiempos pos- teriores el carácter cíclico del universo fue constantemente menciona- Las dos doncellas de formas distintas avanzan continuamente mientras tejen la trama de seis clavijas. 40 Una introduce los hilos, la otra los aco- 28 RV, l. 164.11; véase también 1.164.48. moda. No la quitan ni llegan al finai. 41 29 Que se trata de los 12 meses parece quedar confirmado cuatro versos más ade- lante: Renou 42 relaciona este verso, así como los que le siguen, con セァ@ Dicen que el séptimo de los que han nacido al mismo tiempo nació solo, mientras Veda 1.164.38 y 10.130 en tanto consideran al tiempo como la obra que los seis [pares de] gemelos son sabios nacidos de los dioses ... de un tejedor, y esta imagen del tejido del tiempo aparece con toda su fuerza siglos más tarde en el Mahabharata: RV, l. 164.15 La interpretación más aceptada de este himno indica que los que han nacido en pares son los doce meses (seis y seis), y el séptimo mencionado en este himno es el decimoter- 35 セbN@5.8.2; según Kuiper, ibid. 36 ViimP, 56.22-27, traducción en Dimmitt & van Buitenen, Classica/ Hindu Mytho- cero, el mes intercalario (véase la nota 83), el cual altera la secuencia (véase O'Flaherty, The Rig Veda, p. 82, n. 9; y Brown, "Agni, Sun ... ",en JAOS, núm. 88, 1968, p. logy, p. 92. Para un estudio sobre el cakra de Vigm véase Begley, vゥセijuGウ@ Flaming 213). Este ordenamiento por pares es también utilizado para los dÍas y las noches en Wheel: The Iconography of the Sudarsana Cakra, donde también se incluye (p. 24) una la segunda parte de R V, 1.164.11, y seguramente refleja la intención de enfatizar el jue- traducción del pasaje del ViimP. 37 go de las polaridades. Más adelante veremos la importancia que tiene la división de cada kiilacakran; ョ。ケゥュM・ォセ[@ "sólo yo pongo en movimiento a la rueda del tiempo", ciclo en dos mitades, siguiendo el modelo del ahoriitra, la unidad día-noche. Mbh, 3.187.34. 30 38 La palabra utilizada para indicar el giro de la rueda es varvarti, de la raíz vr:t, RV, 1.164.19. 39 girar, voltear, rodar. W.N. Brown, "Agni, Sun ... ",en JAOS, núm. 88, 1968, p. 214. 31 RV, 1.164.13. 40 Las seis direcciones del espacio según A.C. Bose (Hymns jrom the Vedas, p. 32 vr:ttam también procede de la raíz vr:t. 329), pero también podría tratarse de las seis estaciones. 33 41 Igualmente se trata de la raíz vr:t. AV, 10.7.42. 34 42 Kuiper, "The Three Strides of Vigm", en Ancient Indian Cosmogony, p. 45. Renou, EVP, 2, p. 84. 32 EL PERÍODO VÉDICO LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 33 ... vio dos mujeres que tejían tras de haber montado una tela en un telar. en este ritual se resuelven todos los demás de la misma forma en que Y en ese telar [había] hilos negros y blancos. Y vio una rueda (cakra) todos los ríos desembocan en el océano, el texto dice que el 。ァョゥセHッュ@ que era puesta a girar por seis muchachos ... Trescientos sesenta [rayos] están sujetos en el centro de esta rueda fir- (Y consecuentemente el año) no tiene principio ni fin. Dice que su prin- me que se mueve eternamente [en un ciclo] de veinticuatro cipio es como su fin, y que el 。ァョゥセHッュ@ es interminable como la rueda medio-meses, 4 3 la cual es puesta a girar por los seis muchachos. de un carruaje. Al respecto cita el siguiente verso: En este telar multicolor dos doncellas tejen hilos ininterrumpidamen- te, tornándolos de negros a blancos, convirtiendo perpetuamente a los se- Aquello que es su comienzo es también su final, y aquello que es su final res pasados en seres presentes. 44 es también su comienzo, el movimiento del [ritual] saka/a es como el arrastrarse de una serpiente. Ellos no pueden distinguir cuál de los dos Los símbolos son explicados en el mismo texto: es subsecuente. 49 ... esas dos doncellas [eran] la que coloca (Dhiitii) y la que distribuye Esta interpenetración del final y el comienzo que se da en la rue- (Vidhiitii). Los hilos blancos y negros [son] el día y la noche; y esa rueda da, o podríamos también decir en el círculo, es una expresión más de de doce rayos con los seis muchachos que la hacían girar, ellos son las la naturaleza cíclica del paso del tiempo, de la regeneración periódica seis estaciones y la rueda es el año ... 45 de las cosas. Es, además, un símbolo de eternidad. Es interesante ob- servar que el movimiento de una serpiente haya sido escogido como En el KausUaki Bráhmana, al hablar de cómo el camino del Sol ilustración del proceso. 50 Por cierto que el tiempo no es lo único que divide al año ・セ@ dos mitades, ·el tejido de los días y las noches es com- se asemeja a la rueda de un carro, la fortuna de los hombres tiene sus parado con el trabajo de una araña que va hilando su tela: altas y sus bajas, su ir y venir, su movimiento cíclico: Ordenando los días y las noches como una hábil arafia, durante seis me- ... porque las riquezas dan vueltas como la rueda de un carruaje, yendo ses hacia el Sur, constantemente, durante seis meses hacia el Norte, va de uno a otro. 51 el Sol. 46 En los Bnihma1,1as, en los cuales se describen con todo detalle los Pero regresemos al himno del Atharva Veda que hemos citado hace rituales importantes, aparecen gran número de explicaciones y asocia- un momento. En el verso siguiente al transcrito más arriba se dice que ciones simbólicas de los diversos elementos del sacrificio. En estos tex- las dos doncellas (el día y la noche) giran una tras otra y no es posible tos el año es símbolo de totalidad, 52 es la unidad fundamental de tiem- saber cuál va delante y cuál está detrás: po en la cual las demás unidades están contenidas y de la cual se derivan. De estas dos, que parecen bailar girando, no puedo distinguir cuál va Así por ejemplo, si los días y noches de un mes son 60, y a éstos les detrás ... 47 sumamos los 24 medios meses, los 13 meses y las tres estaciones, obte- nemos un total de 100 elementos; entonces el año es representado por Esta idea está expresada muy claramente en el Aitareya BráhmaTJa. el número 101, abarcándolos a todos. 53 De la misma manera, si las es- Tras de haber afirmado que el ritual del 。ァョゥセHッュT X@ es el año, y que taciones del año son seis (de dos meses cada una), entonces el año es el número siete, 54 que está por encima del seis y al cual incluye. 43 Nuevamente encontrarnos aquí la disposición simétrica por pares. En este caso se El año es identificado con Prajapati 55 así como con Agni, 56 y es trata de las 24 quincenas o medios meses lunares que integran el año (15 x 24 = 360). 49 La palabra para designar a un medio mes lunar es ー。ォセL@ que significa un ala, el lado AB, 3.43; según la traducción de Keith, Rigveda Brahmanas, p. 192. 50 o la mitad de algo, y es incluso un nombre del número dos. La división del año en 24 En la mitología puránica, uno de los nombres de la serpiente sobre la cual reposa ー。ォセウ@ es muy frecuente en los Briihrnlll}as; véase por ejemplo AB, 3.39; KB, 19.8, vゥセiIu@ habría de ser Ananta, que literalmente significa "sin fin". SB, 10.4.2.18. 51 RV, 10.117.5. 44 Mbh, 1.3.147-151. 52 " ••• el año es todo ... ", SB, 10.2.5.16; según la traducción al inglés de Egge- 45 Mbh, 1.3.172-173. Imágenes equivalentes aparecen en Mbh, 1.3.63-65. ling, The Satapatha BrahmarJa, parte 4, p. 320. 46 KB, 19.3; según la traducción de Keith, Rigveda Brahmanas, p. 452. Véase el 53 SB, 10.2.6.1. Apéndice de este trabajo. 54 SB, 10.2.6.2. 47 AV, 10.7.43. SS SB, 10.2.4.1. 48 AB, 3.39. El agni.f{oma es un ritual dedicado a Agni. 56 SB, 9.2.3.6. La identificación del año con Agni puede verse en el ABen forma 34 EL PERÍODO VÉDICO LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 35 consistente con esto el hecho de que en el Satapatha Brahmm;a el altar Por otra parte, en el Satapatha Brahma1Ja62 se afirma que más dedicado a Agni sea construido a lo largo de todo un año Y Podemos allá del año está la inmortalidad, y por eso es tan importante en los afirmar, junto con Eggeling, 58 que aquí Prajapati toma el lugar de BrahmaQas "ganar" u "obtener" el año por medio de las prácticas pオイセ。L@ el Hombre Cósmico del himno 10.190 del セァ@ Veda de cuyo rituales, ya que esto implica alcanzar la inmortalidad. 63 Ir más allá del desmembramiento surgieron los diversos elementos de la creación. De año es trascender el tiempo (en el cual se da la muerte) y la preocupa- esta manera cada vez que Prajapati es ofrecido como sacrificio se está ción por salirse del tiempo para alcanzar la inmortalidad representará efectuando una repetición del acto original de creación del mundo. Esta un papel central en las técnicas del yoga. 64 De todas formas, aun en repetición periódica queda determinada por el año, el cual se convierte el dominio del tiempo existe la contraparte de su aspecto destructor así en la unidad de la creación. Y este sacrificio periódico no es sino ya que también en el tiempo se da la creación. Todo el movimiento una representación microcósmica de la constante creación y regenera- cíclico de creación-destrucción-creación pertenece al mundo del tiem- ción de todo lo que integra el mundo creado. Esta concepción de la po. El mundo de la inmortalidad está por fuera de este proceso cíclico, creación y regeneración cíclica del mundo es muy importante, y será de esta rueda. Pero si destrucción equivale a muerte entonces creación fundamental en la teoría de los yugas y en la visión del mundo presen- equivale a nacimiento, de manera que otra forma de expresar el ciclo tada por el hinduismo siglos más tarde. creación-destrucción-creación es en términos de la constante alternan- En la Brhad Ara!Jyaka uー。ョゥセ、 UY@ el año es creado por la muerte cia entre nacimiento, muerte y (re)nacimiento. Esto, si es aplicado a (mrtyu) a partir de la unión del habla (vac) y la mente (manas). Lo la vida del individuo, equivale a la teoría de la reencarnación. interesante aquí es que la semilla tardó un año en dar a luz al año, y Es posible que, como lo piensa Kuiper, los mitos de creación en una vez que éste había nacido fue devorado por la muerte. Esto puede el セァ@ Veda, junto con aquéllos de la lucha entre devas y asuras, tengan relacionarse con el siguiente verso del Mahabharata: un carácter estacional y sean una expresión de la constante renovación del mundo. De ser así, constituirían un antecedente de las teorías pos- teriores relativas a la existencia de un gran caos al final de cada gran ¡... que conciba al niño por la boca! Este hombre muerto lo lleva por el camino. Inmediatamente después de haber nacido, el niño se come a ciclo, del cual surge un nuevo mundo con nuevos dioses. 65 En dos im- la madre ... 60 portantes himnos del セァ@ Veda dedicados a Visvakarman (el hacedor de todo) como creador del universo, Visvakarman sacrifica y se sacri- fica para crear, es decir que es simultáneamente el que ejecuta el sa- Este texto, que a primera vista resulta críptico, se refiere al hecho crificio y la víctima. 66 En la teoría hinduista de grandes ciclos, los de que un año desde su inicio (en su boca) comienza a gestar al año mismos dioses mueren al final de cada ciclo para dar paso al ciclo si- que lo ha de suceder, y mientras el primero de estos años (el hombre guiente, a la nueva creación con sus nuevos dioses. El セァ@ Veda dice muerto) transcurre, lleva consigo al siguiente, el cual se va gestando claramente que los dioses aparecieron con la creación de este universo; mientras su antecesor va envejeciendo. En cuanto el año nuevo co- no existían antes. 67 Es decir que la creación en el セァ@ Veda implica el mienza, se come a su madre, es decir que el año nuevo mata al sacrificio de un dios preeminente, y una vez que esta creación surge anterior. 61 Además de la obvia representación cíclica del tiempo, aquí aparece todo un orden de dioses. Esto podría ser un antecedente del sobresale su carácter destructivo del cual ya hemos hecho mención. 62 SB, 10.2.6.4. indirecta: el 。ァョゥセヲッュ@ es el año (AB, 3.39), y el agnistoma es Agni (AB, 3.43). En el 63 SB, Prajiipati, el año, es igualado a Agni y a Soma, la lセョ。@ (SB, 10.4.2.1). Las referen- Por ejemplo en KB, 19.8 y en SB, 11.1.2.12. Véase también Bodewitz, Jaiminiya cias son numerosas. Brahma'!a I, 1-65, p. 118, nota 11. En SB 10.4.3.1-2 el año es igualado a la muerte. 57 64 Según la Siva Saf[lhita (3.65), un yogui puede permanecer con vida a lo largo de Véase SB, 10.2.5.9-14, donde se describe la construcción por etapas. El ritual se- guido para la construcción de este altar, el cual está hecho de ladrillos (no menos de cientos de ciclos de Brahmii. En relación con la idea de trascender el tiempo en las doc- 10 800) es llamado agnicayana. En relación con el número de ladrillos véase, SB trinas del hafha yoga, se puede ver Eliade, Yoga, Immortality, and Freedom, pp. 10.4.3.20. 270-273. 58 Eggeling, ibid., parte 4, p. xv. 65 Ver Kuiper, "The Basic Concept of Vedic Religion", en Ancient Indian Cosmo- 59 BA U, 1.2.4. gony, pp. 9-22. 66 60 Mbh, 1.3.70. RV, 10.81.5; lo mismo sucede en el caso de Purusa en 10.90.16. 61 Véase van Buitenen, The Mahabharata !, p. 440. Véase también MDhS, 1.51. 67 arvak deval] asya visarjanena, RV, 10.129.6. · 36 EL PERÍODO VEDICO LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 37 concepto hinduista recién mencionado, sólo que en el hinduismo se pone versal sino también del hombre, del ser humano, representado por el énfasis en el carácter cíclico y repetitivo del proceso. encargado de oficiar el sacrificio. 74 Esta equivalencia entre el año y El comienzo de f!.g Veda 10.81 podría ser una alusión a un estado el hombre expresa la equivalencia entre el macrocosmos y el micro- primitivo de la creación o a una creación anterior, la cual es sacrifica- cosmos, y sincroniza o interrelaciona dos tipos de ciclos: los astronó- da para crear el mundo presente:6B micos (en este caso el día y la noche) y los biológicos (en este caso la respiración). Esto nos permite ver otro aspecto de los procesos cícli- El sabio, nuestro padre, que ocupó su lugar como sacerdote de la obla- cos, que está representado por la secuencia inhalación-exhalación del ción y ofreció todos estos mundos como oblación buscando riquezas por proceso respiratorio. El Satapatha BriihmarJa75 asocia la inhalación y medio de oraciones, él entró en los que habrían de venir después, ocultan- la exhalación con los conceptos de expansión y contracción. Es decir do los que habían pasado antes.69 que creación y destrucción, nacimiento y muerte, son también expan- sión y contracción. El proceso de creación y destrucción o de nacimiento y muerte no La equivalencia entre el hombre y el año también está expresada está representado solamente en el ciclo anual; también lo encontramos numéricamente ya que, según el Satapatha BriihmarJa, el número de en el ciclo diurno con la salida y la puesta del Sol. 70 El nacimiento y veces que el hombre inhala y exhala durante el día y la noche es de la muerte diaria del Sol son el tema de algunos versos del himno asya 10 800, y éste es el número de muhürtas que hay en un año. 76 viimasya del f!.g Veda. 71 No es sorprendente, por lo tanto, encontrar La correspondencia entre el macrocosmos y el microcosmos será en el Nanlyal}iya del Mahiibhiirata el siguiente pasaje: también fundamental en el sistema del yoga, para el cual el cuerpo hu- mano incluye, en forma simbólica, a los diversos elementos del macro- Así como en este mundo la salida y la puesta del Sol se dan en el cielo, cosmos tales como ríos, montañas y planetas. 77 Y uno de los métodos debido a que el tiempo (klíla) necesariamente trae una y otra vez al de ili- mitado esplendor [el Sol]; de la misma manera, y para bien de todos los seres, esenciales empleados por el yoga para salir del mundo del tiempo, del adoptaré la forma de jabalí y colocaré a la Tierra en su pcsición cuando, mundo de los procesos cíclicos, es la regulación de la respiración por . . .con su cinturón de océanos, haya desaparecido. 72 medio de diversas técnicas conocidas como prii!Jiiyiima . Vale la pena comentar el hecho de que el mundo de los procesos cí- En este pasaje la aparición de los avatiiras de vゥセiスuL@ específica- clicos es, simultáneamente, el mundo de la dualidad; pero las diferen- mente la del avatiira en forma de jabalí, es comparada al regreso dia- tes manifestaciones del mundo dual (es decir, las polaridades creación- rio del Sol. destrucción, nacimiento-muerte y expansión-contracción) se resuelven En el Satapatha Briihma!Ja se establece otra correspondencia im- y se funden en la unidad trascendental, que está más allá del tiempo y portante: de los ciclos, y en la cual se alcanza la inmortalidad. Algo de gran importancia para la comprensión del desarrollo de El afio es el hombre: el hombre es una unidad y el afio es otra, y ahora la teoría de los yugas en el período clásico es la variedad de juegos nu- éstas son una misma; en el afio hay dos, día y noche, y en el hombre hay méricos que dan origen a las cifras postuladas posteriormente para la dos respiraciones, y ahora éstas son una misma ... 73 duración de cada yuga. En el Satapatha Briihma!Ja encontramos algu- nos antecedentes de este tipo de manejo de cifras y resulta interesante Aquí ya no se trata solamente del Gran Hombre, el pオイセ。@ Uni- comentarlos. El texto explica cómo Prajapati, el año, tras de haber crea- do a todas las cosas que existen, se sintió vacío y le tuvo miedo a la muerte.7 8 Hay que recordar que la creación se dio por medio de su des- 68 Véase W.N. Brown, "Theories of Creation in the Rig Veda", en JAOS, núm. 85 1965, pp. 30-31. 69 RV, l0.8l.l; según la traducción de O'Fiaherty, The Rig Veda, p. 35. 70 74 El ciclo lunar es, naturalmente, otra representación del proceso. Eggeling, ibid. n. l. 71 75 RV, 1.164.26, 30, 32, 38. Véanse los comentarios de W.N. Brown en "Agni, SB, 8.1.4.10. Sun ... ",en JAOS, núm. 88, 1968, pp. 214-216, y los de O'Flaherty, The Rig Veda, 76 SB, 12.3.2.5,8. Un muhürta es la treintava parte del día (incluyendo día y no- pp. 78-83. che), y considerando el año de 360 días tenemos que 30 x 360 = lO 800. 72 Mbh, 12.326.71-72; vol. lO, p. 555, en la traducción de Roy. 77 SS, 2.1-4. 73 SB, 12.3.2.1; según la traducción de Eggeling, parte 5, p. 168. 78 SB, 10.4.2.2. LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 39 38 EL PERÍODO VÉDICO Pero el Satapatha BrahmaT}a también llega al 432 000 por otro membramiento. Prajapati quiso volver a integrar los elementos dis- camino. Si en lugar de computar el número total de sílabas del ljg persos para ser nuevamente el cuerpo de todas las cosas, y decidió in- Veda en términos de versos brhatis de 36 sílabas cada uno, lo hacemos tentar dividirse en varias partes, simbolizadas por el número de ladri- con base en los versos pañktis, que son de 40 sílabas, la operación llos ・セケャ。N、ッウ@ en la construcción del altar. 79 El número que representa a Prajapatl es el 720 que, como lo hemos visto, es el número de días será: Y noches del año. Primero se dividió en dos, lo cual dio como conse- 1O 800 versos x 40 sílabas = 432 000 sílabas cuencia que cada una de estas dos partes estuviera integrada por 360 ladrillos, pero no tuvo éxito en su empresa. Se dividió entonces sucesi- Aunque el texto no lo especifica, podríamos seguir el mismo pro- vamente en dos, tres, cuatro y más partes hasta llegar a 24· cuando cedimiento con los otros dos Vedas. El resultado sería el siguiente: se dividió en 24 partes, cada una de éstas estaba integrada por' 30 ladri- llos (24 X 30 = 720). Aquí se detuvo tras de haber fallado en todos Yajur Veda: 7 200 pañktis x 40 288 000 sílabas los intentos anteriores. 80 Ahora bien, 24 es el número de ー。ォセウ@ o medios Sama Veda: 3 600 pañktis x 40 = 144 000 sílabas meses lunares en un año, y 30 es el número de muhürtas en un ahoratra 432 000 (día-noche), de modo que por eso Prajapati se detuvo en el número 24. Pero como el número de muhürtas en el año es de 1O 800 no fue sino Los tres Vedas darían entonces un total de: hasta llc;gar a esta cifra que se detuvo en forma 、・ヲゥョエセ。N@ 81 El Satapatha Brahma7Ja pasa entonces a explicar el número de sí- 432 000 x 2 = 864 000 sílabas セ。「ウ@ contenidas en los Vedas de la siguiente manera. Elljg Veda está mtegrado por 12 000 brhat1s, que son versos de 36 sílabas, lo cual im- El 864 000 también es obtenido en el Satapatha BrahmaT}a de la 82 plica que el total de sílabas del ljg Veda es de: multiplicación de 80 x 10 800, el número de muhürtas del año. En estos cálculos se encuentran ya contenidos los elementos nece- 12 000 versos x 36 sílabas = 432 000 sílabas sarios para determinar la duración de los diversos yugas. Trataremos este punto en otro capítulo, pero puede mencionarse aquí que las ci- Por otra parte, el Yajur Veda y el Sama Veda considerados juntos fras clave son el 360, que representa el número de días del año, y el nos dan el mismo resultado, ya que: 12, que se refiere a los meses del año; también de importancia es el 10 800, el número de muhürtas en el año. Yajur Veda: 8 000 brhat1s x 36 = 288 000 sílabas Sama Veda: 4 000 brhatis x 36 144 000 sílabas LA LUNA Y EL MES LUNAR 432 000 El ciclo lunar ocupa una posición intermedia entre el ciclo diurno y 79 SB, 10.4.2.3. el ciclo anual en lo que a su duración se refiere; si bien estos dos últi- 80 SB, 10.4.2.4-17. De hecho, Prajii.pati no se dividió entre todos los números del mos ciclos van asociados al movimiento aparente del Sol, el mes lunar 2 al 24, sino sólo entre aquellos que dan como resultado una cifra entera de tal manera depende de la Luna. 83 El ciclo lunar es el fenómeno astronómico que que quedan excluidos el 7, 11, 13, 14, 17, 19, 21, 22 y 23. Esto delata ei carácter neta- mente simbólico de los cálculos. Las divisiones fueron las siguientes: 82 SB, 10.4.2.23-25; con las notas de Eggeling, parte 4, pp. 352-353. La multiplica- 720 entre 2 = 360 720 entre 10 = 72 ción por 8 o por 80 (el número de ceros no es importante) no es algo inesperado ya que 3 = 240 12 = 60 el mismo セァ@ Veda, además de su conocido arreglo en diez libros o maf}qalas, puede ser 4 = 180 15 = 48 dividido en 。セサォウ@ (octavas partes), cada una de las cuales incluye ocho adhyayas. Véa- 5= 144 16 = 45 se Eggeling, parte 4, p. ll2, n. l. 6= 120 18 = 40 83 Es necesario distinguir entre el mes lunar y el mes solar. El primero es definido 8= 90 20 = 36 por el movimiento de la Luna, y puede ser de diversos tipos. Para los efectos de este 9 = 80 24 = 30 trabajo es suficiente distinguir entre el mes lunar sinódico, que es el tiempo transcurrido entre dos lunas nuevas, o entre dos lunas llenas, y el mes lunar sideral, que es el período 81 SB, 10.4.2.20. 40 EL PERÍODO VÉDICO LOS TRES CICLOS FUNDAMENTALES 41 más claramente ejemplifica el desarrollo gradual de un proceso cícli- De acuerdo con una descripción del Satapatha Brahmana, el Sol co. Comienza en el momento de la luna nueva cuando la Luna no es se traga a la Luna en el momento de la conjunción de ambos cuerpos visible, y avanza en la medida en la que la luz de la Luna va aumentan- celestes -es decir en la luna nueva- y tras de haberla vaciado, la echa do hasta llegar al cuarto creciente -cuando la mitad del disco lunar fuera para que comience nuevamente a llenarse. En este caso la Luna está iluminada- para culminar finalmente en la luna llena. A partir es el alimento del Sol. 88 de este momento su luminosidad va disminuyendo gradualmente y, tras Es interesante observar que el Satapatha Brahma!Ja asocia a la de pasar por el cuarto menguante, llega hasta la siguiente luna nueva. Luna con Vrtra, el personaje mitológico del J!.g Veda que es muerto En el J!.g Veda este proceso es descrito en términos de que la Luna por Indra, y asocia al Sol con Indra. De este modo la luna nueva viene (Soma) se va llenando poco a poco (presumiblemente con el líquido a representar la victoria de Indra sobre Vrtra en la mitológica batalla de la planta sagrada) para ser entonces bebida y así recomenzar el ci- que tiene un papel tan importante en el J!.g Veda, 89 y la cual es inter- clo: pretada por W.N. Brown y Kuiper como un mito cosmogónico. 90 Es por esto que la oblación de la luna nueva representa la muerte de Cuando te beben, oh dios, Vrtra. 91 te llenas nuevamente ... 84 En el J!.g Veda el ciclo lunar también es descrito como una serie La imagen empleada indica que en este himno se trata tanto de la Lu- de constantes renacimientos: na como de la planta de Soma, 85 y la misma idea se repite siglos más tarde en el vゥセiju@ Puril!Ja, donde se dice que son los inmortales quienes Se convierte en nuevo una y otra vez al nacer. . .92 beben la ambrosía durante la quincena menguante (a excepción del úl- timo día antes de la luna nueva, cuando son los ancestros quienes in- Ya hemos visto que el Sol renace cada día y cada año, pero cuando gieren ellíquido). 86 En el mismo verso del J!.g Veda se afirma, además, la Luna es considerada lado a lado con el Sol, es ella la que expresa con que la Luna les da forma a los años. 87 mayor claridad el proceso cíclico: durante el cual la Luna le da una vuelta completa al zodíaco, para regresar al mismo Uno [el Sol] ve a todos los seres, y el otro [la Luna] nace una y otra punto de partida en relación con alguna estrella o grupo de estrellas. El mes sinódico vez marcando el orden de las estaciones. 93 es un poco más largo que el sideral ya que durante los días en que la Luna cumple con su recorrido, el Sol también avanza con respecto a las estrellas haciendo que la Luna, O dicho en forma más explícita en el Yajur Veda blanco: para alcanzarlo, necesite más tiempo del que le toma llegar a donde ambos astros se habían encontrado en la ocasión anterior. La duración actual de ambos meses es la si- guiente: ¿Quién avanza solo? ¿Quién vuelve a nacer ... ? mes sinódico: 29 días 12 horas 44 minutos mes sideral: 27 días 17 horas 43 minutos las palabras empleadas para designar tanto al mes lunar como a la Luna, provienen de El mes solar, por otra parte, es la doceava parte del año, y es totalmente indepen- la raíz indoeuropea *me-, la cual significa medir (el signo* antes de una raíz o de una diente del período lunar. Debido al hecho de que el mes lunar (sea sinódico o sideral) palabra indica que se trata de una forma reconstruida). Esto confirma la importancia tiene una duración menor a la del mes solar, cada cierto número de años es necesario del ciclo lunar como medida de tiempo. Véase Eliade, The Myth oj the Eterna/ Return, agregar un treceavo mes lunar para completar el año. p. 86 y ss. Véase también bajo me-2 , en HDE, p. 1528. En sánscrito, la palabra masa Una de las preocupaciones fundamentales de los astrónomos de la mayoría de las (mes) se deriva de la raíz ma, medir. culturas de la antigüedad, ha sido encontrar la manera de combinar ciclos lunares y so- 88 SB, 1.6.4.19-20. 89 lares; pero volveremos sobre el tema cuando hablemos acerca del yuga de cinco años SB, 1.6.4.13,18. . en el capítulo 6, n., 33. 90 Véase por ejemplo Brown, "Theories of Creation in the Rig Veda", en JAOS, 84 RV, 10.85.5. núm. 85, 1965, pp. 23-34; y Kuiper, "The Basic Concept of Vedic Religion", en An- 85 Según O'Flaherty (The Rig Veda, p. 267), esta es la única ocasión en el Rg Veda cient lndian Cosmogony, pp. 9-22. en la que Soma representa simultáneamente a la Luna y a la planta con su セァッN@ 91 SB 1.6.4.12. 86 92 navo navo bhavatijayamimal}. RV, 10.85.19. Este verso se repite en el Yajur Ve- VP, 2.11.12-13, en Wilson, The Vishnu PurafJa, p. 193. 87 Eliade enfatiza el papel desempeñado por el ciclo lunar en la elaboración de con- da negro (TS, 2.4.14a). ceptos cíclicos, y hace la interesante observación de que en los idiomas indoeuropeos 93 RV, 10.85.18; según la traducción de O'Fiaherty, The Rig Veda, p. 269. 42 EL PERÍODO VÉDICO El Sol avanza solo, la Luna vuelve a nacer. .. 94 A lo largo de todo el período védico la Luna tiene una importan- cia especial. Por una parte, el ciclo lunar es fundamental en el sistema védico de sacrificios ya que las oblaciones y sacrificios de luna nueva y luna llena se encuentran entre las más importantes. Por otro lado, 2. LA ESTRUCTURA DE LOS CICLOS la división del zodiaco está hecha con base en las mansiones lunares (llamadas ョ。ォセエイウI@ de las cuales hay 27, aunque en textos más エセイᆳ díos se cuentan 28. Según una versión que aparece en algunas recensiO- LAS MITADES DE LOS CICLOS nes del Yajur Veda negro, los ョ。ォセエイウ@ o;on hijas de Prajapati, quien se las dio al rey Soma (la Luna). 95 Los ョ。ォセエイウ@ son utilizados, so.b:e todo en la literatura védica tardía, para indicar el momento propiCIO Una característica sobresaliente de los tres ciclos que hemos analiza- para todo tipo de actividades. do, el ahoratra (día-noche), el mes lunar, y el año solar, es que pueden ser divididos en lo que podríamos considerar como una mitad de luz y otra de oscuridad. En el caso del día y la noche la distinción es evidente. En lo que se refiere al ciclo lunar y al año solar, la mitad de luz es aquella en la cual la luz va en aumento; mientras que la mitad oscura es aquella en la que la luz va disminuyendo gradualmente o, dicho en otras pala- bras, aquélla en la cual la oscuridad crece. Podemos entonces decir que los ciclos se dividen en una mitad ascendente (cuando la luz crece), y en otra mitad descendente (cuando la luz decrece). En el mes lunar, la parte ascendente del ciclo es el período que transcurre de la luna nueva a la luna llena, y es llamada iukla ー。ォセL@ el ー。ォセ@ blanco o de luz. La mitad descendente va de la luna llena a la luna nueva, y es conocida atardecer luna llena solsticio de verano noche día ォイセij。@ ー。ォセ@ suk/a ー。ォセ@ 、。ォセゥAjケョ@ uttaraya!Ja amanecer luna nueva 94 VQjasaneya Sarrhitii, 23.45-46. Véase también SB, 13.2.6.10-11. solsticio de invierno 95 Kii{haka 2.3; según M. Müller, "Preface", Rig-Veda-Samhita 4, p. Lll. Diagrama l. Las mitades de los ciclos 143] 44 EL PERiODO VÉDJCO LA ESTRUCTURA DE LOS CICLOS 45 como ォヲセij。@ ー。ォセN@ el ー。ォセ@ negro u oscuro. 1 En el caso del año la ses, entonces protege a los dioses; y cuando se mueve hacia el Sur, enton- mitad ascendente es el uttarayaiJa, cuando el Sol avanza hacia el Norte, ces está entre los ancestros, entonces protege a los ancestros. 6 y la 2 mitad descendente es el daksiniiyana, •• cuando avanza hacia el Sur. De la misma manera, los dioses van asociados al Sol, el astro diurno, Estrictamente hablando, el ciclo día-noche no debería estar dividi- y los ancestros a la Luna, el astro nocturno. 7 El Taittirlya BrahmaiJa do en día y noche, es decir en la mitad que va del amanecer al atardecer menciona 28 nak!jatrasB a los cuales divide en dos series: los deva y la que va del atardecer hacia el siguiente amanecer. Desde el punto de nak!jatras (del uno al 14) y los yama nak!jatras (del 15 al 28). En esta vista de la división en una mitad asce1;1dente y otra descendente, la pri- lista la luna llena ha sido insertada después del ョ。ォセエイ@ número 14, mera debería comenzar a medianoche, cuando el Sol está en su punto y la luna nueva después del 28. 9 Es decir que el su k la ー。ォセL@ la mitad más alejado por debajo del horironte, y culminar al mediodía, que es ascendente, tiene relación con los deva ョ。ォセエイウL@ los ョ。ォセエイウ@ de los el momento en el que alcanza su mayor altura sobre el horizonte. La dioses; mientras que el ォヲセij。@ ー。ォセN@ la mitad descendente, está rela- división se hace en día y noche tal vez porque es la que puede observar- cionado con los yama ョ。ォセエイウL@ los ョ。ォセエイウ@ de Yama (el dios de la se en forma más clara, ya que la medianoche no puede ser percibida muerte), obviamente relacionado con los ancestros. directamente, sino sólo inferida o calculada. La primera aparición de Identificar a los dioses con la parte luminosa de los ciclos resulta la luz no sucede inmediatamente después de la medianoche, sino antes natural si tomamos en cuenta que la palabra deva (dios) es sinónimo del amanecer. 3 Pero durante el día sí puede ser observada la diferen- de brillante o luminoso, y está emparentada con diva, que significa cia entre el período anterior al mediodía y el que va después, y esta "en el día", así como con dyaus, el cielo. En los tres casos se trata distinción es importante en los textos. En el Satapatha Briihma!la4 por de algo que brilla, que tiene que ver con la luz. 10 ejemplo, el tiempo que está antes del mediodía pertenece a los dioses, La importancia del período ascendente de los tres ciclos está resu- mientras que la tarde corresponde a los ancestros, los pitrs. En el mis- mida al comienzo del Grhya Sütra de Gobhila: mo texto, el mediodía les es asignado a los hombres. Es frecuente esta asociación de la parte ascendente o luminosa del Durante el movimiento del Sol hacia el Norte, en tiempo de luna creciente, en un día auspicioso, antes del mediodía; él debe saber que éste es el período ciclo con los dioses, y la correspondencia de la parte descendente u obs- [adecuado para celebrar las ceremonias]. 11 cura con los ancestros. El Satapatha BrahmaiJa establece con clari- dad estas correspondencias en lo que se refiere a los tres ciclos men- En las uー。ョゥセ、ウL@ las dos mitades de estos ciclos se han convertí- cionando, en un mismo pasaje, las dos formas de dividir el día: 6 SB, 2.1.3.3, según Eggeling, ibid. 7 La Prasna Upani:¡ad (1.5, 9-13) relaciona al Sol y los períodos ascendentes con la La media luna que crece representa a los dioses y la que mengua represen- vida (prii1Ja), mientras que la Luna y los períodos descendentes van asociados a la mate- ta a los ancestros. El día representa a los dioses, y la noche representa a ria (ray1). 8 Los naksatras o mansiones lunares son porciones del zodíaco. Un naksatra es la los ancestros. Y más aún, la mañana [antes del mediodía] representa a los dioses, y la tarde a los ancestros.s porción que イセ」ッ・@ la Luna en un día, y por lo tanto existen 27 (a veces 28) セ。ォZᄀエイウL@ Cuando él [el Sol] se mueve hacia el Norte, entonces está entre los dio- coincidiendo con la duración del mes lunar sideral. 9 TB, 3.1.1-2. Véase Dumont, "The I:¡{is to the Nak:¡atras in the Taittirlya- Brahmana", en PAPS 98(1954), p. 205. 10 Estas tres palabras se derivan de la raíz div, brillar; y son cognadas de un buen 1 Cada pak:¡a constituye un medio mes o ardha masa. En la literatura védica, el número de términos equivalentes en otros idiomas indoeuropeos, tales como el griego sukla pak:¡a y el kr:¡IJa pak:¡a son también llamados pürva pak:¡a y apara pak:¡a respec- Zeus, el latín deus y dtés (día), y el germánico Tiwaz (nombre del dios celeste). La raíz tivamente. En el SB (8.4.2.ll; 3.18) aparecen como yava y ayava. Para referencias se indoeuropea es *deiw- (brillar) (HDE, p. l5ll). puede consultar Macdonell & Keith, Vedic Index 2, pp. 162-163. Véase la nota 43 del 11 GGS, 1.1.3; según la traducción de Oldenberg, The Grihya Sütras, parte 2, p. capítulo l. 13. Véase SGS, 1.5.5 y PGS, 1.4.5, donde se repite la misma idea. Según la Prasna 2 Véase el Apéndice. uー。ョゥセ、@ (1.12-13), los r:¡is o sabios videntes llevan a cabo sus sacrificios en el sukla- 3 Cuanto más lejos se está del ecuador, más largo es el crepúsculo, y su duración paksa, mientras que los "otros" (itara) los realizan en el krsna paksa. De la misma ma- disminuye en la medida en la que la latitud geográfica se va acercando a cero. ョ・イセL@ aquellos que tienen relaciones sexuales durante el dÍá derranian su vida (práqa), 4 SB, 2.4.2.8. pero quienes las consuman por la noche cumplen con las reglas de castidad (brahmacar- 5 SB, 2.1.3.1, según la traducción de Eggeling, parte l, p. 289. ya). 46 EL PERÍODO VÉDICO LA ESTRUCTURA DE LOS CICLOS 47 do en los dos posibles caminos que puede tomar el alma después de Estas dos rutas están resumidas en el siguiente diagrama: la muerte. El sendero relacionado con las mitades ascendentes o de luz es llamado deva yiina, la ruta que conduce a los dioses; y el sendero RUTA DE LOS DIOSES RUTA DE LOS ANCESTROS asociado con las mitades descendentes, o de oscuridad, es elpitr yiifJa, (DEVA YANA) Hpitセ@ YAJYA) el camino de los ancestros.I2 Según la Brhad ArarJyaka uー。ョゥセ、@ aquellos que al morir proce- den a lo largo del devayana pasan primero a la luz, de la luz al día, se liberan reencarnan ("rotan") de ahí a la mitad del mes correspondiente a la luna creciente, y ense- t t guida a los seis meses durante los cuales el Sol avanza hacia el Norte. el rayo (fuego) se convierten en comida para los dioses Entran entonces al mundo de los dioses, de donde pasan al Sol, y del t t el Sol la Luna Sol al rayo o al fuego. De aquí son guiados a los mundos de Brahma, de los cuales no hay retorno; es decir, que son liberados y ya no reen- セ@ t mundo de los ancestros mundo de los dioses carnan.13 Los que siguen el pilfYGfJa, por otra parte, pasan al humo, a la t t daksiniiyana noche, a la mitad del mes en que la Luna decrece, a los seis meses uttariiyaf!a t .t durante los cuales el Sol se mueve hacia el Sur, y de aquí al mundo suk/a pak!fa k(!ff!a pak!fa de los ancestros y a la Luna. Habiendo llegado a la Luna se convierten t t noche en alimento para los dioses -ya hemos hablado de la Luna como ali- día mento del Sol o de los inmortales- y después de un tiempo regresan al mundo y reencarnan. De esta manera, aquellos que recorren el t t humo luz pitrYiifJa "rotan" .14 12 Ya en el RV aparecen los términos devayiina (l0.98.1l) y pilfyiína (10.2. 7}, pero Diagrama 2. Las dos rutas es difícil saber el sentido exacto de estos versos. En RV, 10.2.3, se menciona el camino de los dioses (deviinám panthám), y tanto Geldner como Renou (EVP, 14, p. 61) inter- pretan esto como una alusión a la vía ritual del sacrificio, la cual conduce a los dioses. La Chiindogya uー。ョゥセ、 Q U@ también describe las dos rutas, pero Véanse las notas de Renou (ibid., p. 62) sobre RV, 10.2.7 y RV, 10.51.5 (ibid., p. 79). incluye una variante interesante. En el sendero de los dioses, después Véase asimismo la nota de Geldner a RV, 10.88.15, verso en el cual también se habla del uttarayafJa, en lugar del mundo de los dioses se encuentra el año; de dos caminos, el de los dioses (deviiniim) y el de los mortales (martyiiniim). Parece mientras que en el sendero de los ancestros, después del 、。ォセゥヲjB£ケョL@ poco probable que el sentido de los dos caminos sea el mismo en el R V que en las Upani- se especifica que quienes lo recorren no alcanzan el año. 16 Aquí nos セ。、ウL@ pero es difícil establecer una comparación ya que no sabemos exactamente a qué encontramos nuevamente con la idea expresada en los BrahmaQas de se refieren estos pasajes del R V. 13 BAU. 6.2.15. La expresión empleada para indicar que ya no hay retorno es na que alcanzar u obtener el año es ir más allá del tiempo, de los procesos punar iivftlil]; la palabra iívftli (retorno) proviene de la raíz Vfl, la cual, como hemos cíclicos, y obtener la inmortalidad. En este caso la rueda de las trans- visto, es constantemente utilizada para indicar movimiento cíclico o giratorio. migraciones queda incluida, en forma expresa, dentro de los procesos 14 BAU 6.2.16. "Rotan": parivartante (pari + la raíz カセエIN@ Es posible que los dos cíclicos que deben ser trascendidos. 17 Como se puede ver, la mitad as- caminos que puede seguir el alma después de la muerte hayan sido uno solo en tiempos anteriores a las uー。ョゥセ、ウN@ Esta es la opinión de Bodewitz (Jaiminíya Bráhmana . .. , p. 121, n. 22), con base en lo expuesto en JB, 1.49, donde la ruta del difunto. es una combinación de las dos mitades de los ciclos. Cuando el muerto es quemado en la pira diciendo que se trata de referencias a diversas divinidades, las cuales conducen al Ser funeraria, el humo le sacude el cuerpo, del humll pasa a la noche, al día, al ォヲセGA。@ ー。ォセN@ a lo largo del camino. Al respecto se puede consultar Potter, Advaita Vedanta up lo al sukla ー。ォセN@ y de ahí al mes. Este recorrido en zig-zag seguramente representa las Samkara and His Pupils, pp. 25-26. etapas sucesivas por medio de las cuales se va trascendiendo el tiempo. Tras de haber •15 Véase ChU, 5.10.1-6 y 4.15.5. llegado al mes, el difunto debe responder a la pregunta: ¿quién eres?, y será la naturale- 16 naite samvatsaram abhiprapnuvanti. za de su respuesta la que determine si podrá o no trascender el año y alcanzar la inmor- 17 Hay ッエイセ@ diferencia en la descripción que hace la Chandogya uー。ョゥセ、@ de las talidad. La respuesta correcta se encuentra en JB, 1.50. Véase Bodewitz, pp. 110-116. dos rutas. Curiosamente, los que recorren el devayana pasan por la Luna después de Sal!lkara (s. VIII e.c.) interpreta simbólicamente las diferentes etapas de las dos rutas, haber estado en el Sol, y antes de llegar al rayo. Y los que van por el pilfyána, pasan LA ESTRUCTURA DE LOS CICLOS 49 48 EL PERÍODO VÉDICO cendente del ciclo es una fase de luz, de expansión y de liberación; mien- mento de caer, bィゥセュ。@ vio que el Sol se había empequeñecido, 21 y es- tras que la fase descendente representa oscuridad, contracción y rotación cuchó una voz celeste exclamando que él, un mahatma, hijo de continua en la rueda de las transmigraciones. Ganga, no merecía morir durante el 、。ォセゥャ}ケョN@ Entonces bィゥセュ。@ También en la Bhagavad Gita se mencionan las dos rutas. lB Sólo sostuvo los pralJaS (aires vitales) -es decir, permaneció con vida- y que si en las uー。ョゥセ、ウ@ lo que determina cuál de los dos senderos deseando la llegada del uttaraya1Ja, 22 declaró que se iría a su antigua tomará el difunto son su comportamiento y sus acciones en la vida, 19 morada cuando el Sol hubiera girado hacia el Norte. 23 Enseguida rea- en la Gita lo importante es el momento en el cual sobreviene la muer- firmó sus intenciones diciendo: " ... sostendré los priilJaS deseoso de te. Los que "se van" (yant1) por el fuego, en la luz, durante el día en morir en udagiiyana (uttaraya(la)". 24 • el suk/a ー。ォセL@ o durante el uttarayalJa, van al Brahman y ya no regre- Era tal el número de flechas que tenía clavadas en el cuerpo, que san. Pero aquellos que se van hacia la luz de la Luna por el humo, du- al caer no tocó el suelo sino que quedó acostado sobre una cama de rante la noche, en el ォ{セャj。@ ー。ォセL@ o durante el 、。ォセゥAjケョL@ ésos sí flechas (como la cama de clavos de un fakir). bィゥセュ。@ era reconocido regresan. 20 por su sabiduría no solamente entre los Kauravas, a quienes pertene- 25 La ilustración más dramática de la importancia del momento de cía, sino también por los Pai].cJavas; durante las 58 noches la muerte en relación con la fase del ciclo anual, es el episodio de la en que permaneció sobre su cama de flechas, impartió todo tipo de en- muerte de Bhisma, en el Mahabharata. Durante la batalla de Kurukse- señanzas sobre diversos temas. Estas enseñanzas que son puestas en tra, en el enfrentamiento entre los Kauravas y los Pandavas, bィゥウセ。@ boca de Bhisma, constituyen una buena porción de la Epopeya y se en- cae mortalmente herido, atravesado por innumerables-flechas. Al ino- cuentran en. el importante Santi Parvan, el "Libro de la paz." Una vez agotado el período de 58 días, siendo ya el momento del solsticio de invierno Bhisma vio que el Sol ya había girado, 26 y afir- por el espacio (iikiisa) entre el mundo de los ancestros y la Luna. El hacer que los viaje- mó además que el [。ォセNャオョイ@ merecía ser sukla, lo cual indica que ros del devayiina tengan que pasar por la Luna, aunque sea solo momentáneamente, el momento de su muerte no sólo debía ser en la mitad ascendente del es concederle cierta importancia al astro nocturno. La Kam{itaki Briihma'!a uー。ョゥセ、@ ciclo solar anual, sino también en la del ciclo lunar. 27 Después de es- (1.2) va más lejos aún, al afirmar que todos aquellos que dejan este mundo van a la to Bhisma dio sus instrucciones finales y permitió que su alma aban- Luna; pero aclara que es el k[iff!U ー。セL@ la mitad obscura del mes lunar, el que ocasiona el renacimiento e!l este mundo. De este modo, la idea central sigue siendo la misma. d;nase ·el cuerpo. 28 18 La Brhad Araf!yaka uー。ョゥセ、@ y la Chiindogya Upan4ad probablemente repre- senten una versión más antigua de estos conceptos que la de la Gitii. Véase van Buite- nen¡9 The bィ。ァカセャエゥ@ in the m⦅。ィゥ「セイエL@ pp. 102-105 y p. 166, n. 9. En las uー。ュセ、ウL@ el devayana esta reservado para aquellos que viven en los bos- 21 Mbh, 6.114.86-88; Roy 5, p. 327. Esto puede significar que era el atardecer, o ques practicando austeridades, y que meditan sobre la verdad, teniendo fe. Son lo que más probablemente, un indicio de que el Sol se estaba empequeñeciendo debido a que alcanzan la sabiduría. El pii[Yiif!a, a su vez, es la ruta de quienes viven en las aldeas se movía hacia el Sur, período en el cual la luz decrece, el dakifif!iiyana. 22 Mbh, 6.114.89; Roy, ibid. ofreciendo oblaciones, y siguiendo las prescripciones para realizar los sacrificios, así co- mo ayudando a otros por medio de actos caritativos (BAU, 6.2.15-16; ChU, 5.10.1-3). 23 udagavrtte aditye, "habiendo girado el Sol hacia el Norte", Mbh, 6.114.97; Para los que ni siquiera practican los sacrificios hay un tercer camino, que viene siendo véase Roy, ibid. La raíz es vrt. Véase también Mbh, 13.152.10; Roy 11, セᄋ@ 400. una variante delpii[Yii'!a ya que quienes lo recorren reencarnan, sólo que lo hacen bajo 24 priif!iin 、ィゥイ。ケセ・@ ュオイセ@ udagiiyane, Mbh, 6.ll4.98. Los ー。ウセj・s@ referen- la forma de insectos u otros animales (BAU, 6.2.16; ChU, 5.10.8). Estas dos formas tes a la muerte de Bhisma los he revisado con la valiosa ayuda de R. V. Josh1. La traduc- de vida y los frutos que producen se asemejan a lo que en el NarayaJ;Iiya del Mahiibhii- ción de Roy es 」ッョヲオウセ@ en cuanto a los términos empleados en el original para uttaraya- rata es. expuesto. como la "religión" de nivrtti (nivt;tti dharma) y la "religión" de f!U y 、。ォセゥヲAケョL@ así como para indicar el momento en el que el movimiento del pravrttl (pravrttl dharma). Nivrtti implica abstención, está asociada con el yoga y el Sol cambia de dirección. Siil!lkhya, y conduce a la liberación final. Pravrtti, por su parte, indica acción, y está 25 Mbh, 13.153.27; Roy 11, p. 401. relacionada con la práctica de los sacrificios y con los Vedas. No otorga la liberación 26 diviikaral] . .. parivrttal], "el Sol giró" (la raíz es Vfl); Mbh, 13.153.26; Roy, final, sino que ocasiona el retorno a este mundo (Mbh, 12.327.36-68, 88. vol. 10, pp. ibid. 563-567, de la traducción de Roy). En ambos casos (el de las Upanisads y el del Mbh) 27 Bhisma indica que el pakifa merecía ser sukla (pakifO 'yaftl suklo bhavitum arha- podría tratarse de un intento por restarle importancia al ritualismo, que había alcanza- 11), lo cuaÍ implica que tal vez no lo era. Pero lo que nos interesa aquí, es la importancia do proporciones exageradas en el periodo de los Brahmal)as, exaltando, por otra parte, concedida a la mitad ascendente del ciclo lunar, y no si efectivamente se trataba del el valor de las austeridades, el renunciamiento y el misticismo. En este sentido, estas sukla paksa. Para un análisis sobre este punto, se puede consultar la introducción de ゥ、・セ@ forman parte de la etapa de transición del vedismo al hinduismo. R.N. Dandekar al vol. 17, parte 1, de la edición crítica del Mbh, p. LXXXÚ1, inciso d. BhG, 8.23-26 (Mbh, 6.30.23-26). 28 Mbh 13.154.5; Roy ll, p. 403. 50 EL PERÍODO VÉDICO LA ESTRUCTURA DE LOS CICLOS 51 LOS MOMENTOS CRÍTICOS: requieren de la celebración de ウ。」イゥヲセッN@ En los エ・セッウ@ bイ。ィュQLセウ@ y LA TRANSICIÓN ENTRE AMBAS MITADES en la literatura védica posterior, los ntuales matutmos Y vespertmos -al igual que los de luna nueva y luna llena- son fundamentales. Pe- Si los ciclos constan de una mitad ascendente y otra descendente, es ro estos momentos de transición también son considerados como puertas natural que deban existir dos momentos en los cuales suceda el cambio hacia el otro mundo o hacia la liberación. El Jaiminiya Brah- entre una mitad y la otra. Como puede apreciarse en el Diagrama 1 mana se refiere al día ; a la noche como dos grandes océanos impasa- (p. 43), el final del ciclo ascendente y el comienzo del descendente es- 「ャ・セ@ que van y vienen con un movimiento revolvente Y 。ャエ・イョセ、ッL@ al tán unidos por el atardecer, la luna llena y el solsticio de verano; mien- igual que las pisadas en un camino. Aquellos que realizan el tras que el final del ciclo descendente y el comienzo del ascendente agnihotra35 por la noche entran al océ:mo ョセ」エオイッL@ .Y los que lo ha- van unidos por el solsticio de invierno, la luna nueva y el amanecer. cen después del amanecer entran al oceano dmrno. Sm embargo, hay Estos dos puntos extremos y opuestos de los distintos ciclos son la cul- dos momentos en que los dos océanos pueden ser cruzados por una minación de cada una de las mitades, pero pueden también ser mo- especie de abertura, cuando el Sol ya se ha puesto, pero antes de que mentos críticos en los cuales está en juego la continuación del ciclo. esté oscuro, y por la manaña, cuando ya ィ。ケNャオセ@ pero 。セエ・ウ@ de lasa- Esto es cierto sobre todo en el caso del final del ciclo descendente, cuan- lida del Sol, o sea en los crepúsculos. 36 El Jmmmzya_ Brahmal'}a セ。ュᆳ do la luz debe renacer para abrir el ciclo nuevo. En este sentido po- bién describe al día y la noche como dos perros: Sabala, el 、QセL@ Y dríamos decir, junto con W.N. Brown, 29 que así como el Sol fue Syama, la noche. La manera de evitar caer en las garras de 」オセスアQ[・イ@ originalmente creado por medio del sacrificio, cada mañana renace gra- de los dos es la misma: realizar el agnihotra en el momento rec1en mdl- cias a la repetición del sacrificio original. El nacimiento diario del Sol cado. En esta forma, quien realiza el agnihotra logra escapar de las es posible gracias a la ayuda proporcionada por la celebración de la dos muertes: el día y la noche. 37 ceremonia matutina llamadapravargya, la cual ya aparece en el himno Es posible que en un himno funerario del ]!.g Veda dedicado a yセᆳ asya vamasya del J!.g Veda. 30 Brown sugiere que, si bien el him- ma, el rey de los muertos, haya una referencia a este estrecho pasaje no asya yamasya no lo dice en forma explícita, parece estar implícito entre el día y la noche: el que la no celebración diaria del sacrificio traería como consecuen- cia el colapso del sistema cósmico, y un regreso al caos original, ante- El que ha pasado más allá, a lo largo de ャッウNセイ。ョ、・@ desfiladeros empina- rior a la creación del mundo. 31 Según Kuiper, 32 se da una situación dos indicándoles el camino a muchos; el hiJO de Vrvasvan, el colector de , 38 análoga en el caso del ciclo anual, ya que al finalizar el año (al llegar · hombres, el rey Yama ... el solsticio de invierno) los poderes del caos amenazaban con irrumpir en el mundo, por lo cual era necesario encontrar al Sol en la oscuridad Según el Satapatha Brahmal'}a, el agnihotrin coloca sus manos so- del inframundo a fin de rescatarlo y lograr que diera comienzo un nue- vo año. 33 En la opinión de Kuiper, 34 hay indicios que permiten supo- ner que en la mitología védica Vigm participaba en este acto de res- 35 El agnihotra es un sacrificio dedicado a Agni, el dios del fuego. catar al Sol. 36 JB, 1.5. Hay desacuerdo entre los diversos textos en cuanto al momento exacto La importancia de los momentos de transición entre las mitades para celebrar el agnihotra, ya sea antes o después セ・@ la salida. Y ーオ・セエ。N@ セ・ャ@ sッャセ@ pero de los ciclos se hace evidente al constatar que se trata de ocasiones que siempre es alrededor del amanecer y el atardecer. Vease Bodew1tz, Jazmzmya Brah"!a- fJO, p. 29, donde hay varias referencias; también la p. 235, donde se habla sobre el Sim- bolismo del agnihotra. 37 JB, 1.6. Véase la nota siguiente. . . 29 Brown, "Agni, Sun ... ", en JAOS 88, 1968, pp. 199, 203. 38 RV, 10.14.1, según la traducción de O'Flaherty, The Rzg Veda, p. 43. V1vasvan 30 RV, 1.164.26-30. es uno de los nombres del Sol, y no deja de ser interesante que Y ama (el dios de la muer- 31 Brown, ibid., p. 205. te) sea hijo del Sol, ya que es este último quien marca el tiempo. En el mismo himno 32 Kuiper, "The Basic Concept ofVedic Religion", enAncient Indian Cosmogony, (10.14.10) se le dice al difunto que vaya más allá de los dos perros de Yama, Y en AV, p. 21. 8.1.9, los perros de Yama se llaman Sabala y Syiuna, igual que los perros que represen- 33 Kuiper (ibid.) ve aquí el antecedente de la teoría de la época clásica, según la cual tan al día y la noche en JB. Aunque no podemos estar seguros de que los perros de Y a- al final de cada era del mundo el Universo es aniquilado para regresar al estado de caos ma en el R V y el A V tengan el mismo significado que los dos perros del JB, se エイ。セ@ original. de una posibilidad interesante. Para diferentes explicaciones de lo que representan los 34 Kuiper, "The Three Strides of vゥセオBL@ en Ancient Indian Cosmogony, p. 47. perros de Yama, véase Macdonell, Vedic Mythology, p. 173. LA ESTRUCTURA DE LOS CICLOS 53 52 EL PERÍODO VÉDICO bre el Sol por medio de la oblación vespertina, y sus pies sobre el Sol dos de transición. Estos momentos de unión o transición son llamados por medio de la oblación matutina. El Sol, al salir, lo levanta, y de sandhi en la literatura védica, y sandhya en textos posteriores. 44 En el este modo trasciende la muerte. 39 Este mismo texto se refiere a la no- hinduismo el término sandhya designa el amanecer, el atardecer Y che de la luna nueva como la puerta del año, 40 y en otra parte dice el ュ・、ゥッ■セL@ así como los rituales prescritos para estas horas del día. que la dirección noreste es la puerta del mundo celeste, mientras que El concepto de sandhya también formará parte de la teoría de los la dirección sudeste es la puerta del mundo de los ancestros. 41 Esta yugas. asociación es lógica, ya que la dirección noreste es aquella en la cual sale el Sol en el solsticio de verano, al terminar el uttarayat;a (asociado al devayana); y la dirección sudeste es la que ve salir al Sol en el solsti- cio de invierno, cuando termina el 、。ォセゥャ[ケョ@ (asociado al pitryana). El k。オセゥエォ@ Brahma1Ja, 42 por su parte, dice que el año se obtiene en los solsticios, cuando el Sol se detiene. 43 Los himnos dedicados a uセ。ウ@ son prueba de la importancia conce- dida en el IJ.g Veda a la transición entre la noche y el día. Y son preci- samente los puntos de transición entre día y noche -los dos crepúsculos- los que resumen el valor concedido a los distintos perío- 39 SB, 2.3.3.7,9. Véase también JB, 1.11. 40 SB, 11.1.1.1. 41 SB, 6.6.2.4 (noreste), y 13.8.1.5 (sudeste). 42 19.3 (transcrito en el Apéndice de este trabajo, pp. 160-lfl). KB, 43 Considerar a los momentos de transición entre las dos mitades de los ciclos como puertas tiene gran significado en términos simbólicos, desde el punto de vista de la con- traposición entre la unidad del estado trascendente -que está más allá del tiempo, en la inmortalidad- y la dualidad (y multiplicidad) del mundo creado, el cual existe en el tiempo. Si los ciclos de tiempo se dividen en dos mitades, representando a las polari- dades de luz-oscuridad, expansión-contracción y ascenso-descenso, trascender el tiempo y alcanzar la inmortalidad es, simultáneamente, trascender el mundo de las polaridades para alcanzar el estado de unidad original. Desde esta perspectiva, parecería lógico que el momento propicio para trascender a las polaridades sea el punto en el cual ambas se tocan, fusionándose momentáneamente; también puede tratarse del momento central de cada medio ciclo, cuando la equidistancia de los dos puntos culminantes hace que los dos extremos se neutralicen, dejando así una estrecha puerta de escape. De esta ma- nera, la puerta para trascender a los distintos pares de opuestos se encuentra en el centro entre los dos extremos, o en la línea divisoria entre las mitades, y esto puede ser válido no sólo con referencia al tiempo sino también al espacio. En las concepciones del hatha yoga y del tantrismo, la anatomía mística del ser humano estará constituida, entre ッエセ。ウ@ cosas, por un conducto sutil llamado piñgalii ubicado del lado derecho del cuerpo y re- presentando al Sol; y por otro conducto llamado icfii, localizado del lado izquierdo, y el cual representa a la Luna. La liberación no se logra por medio de ninguno de estos dos conductos laterales, sino gracias a un tercer canal ubicado en el centro del cuer- po (coincidiendo con la columna vertebral) llamado ウオセuュAjゥN@ Según la Ha{ha yoga Pradipikii (4.17), el Sol y la Luna son los creadores del tiempo bajo la forma de día y 44 Macdonell y Keith ( Vedic Index 2, p. 423) dan varias referencias. セュ「。ウ@ pala- noche pero ウオセュャjゥL@ el canal central, es el devorador del tiempo. Por cierto que el bras provienen del prefijo sam más la raíz dhii, indicando algo que une o.mterconecta. mismo texto (2.11) afirma que el control de la respiración (priilJiiyiima) se debe practicar Empleada como verbo, esta combinación puede indicar. la acción de umr o de coser. al amanecer, a mediodía, al atardecer y a medianoche (priitar, miidhyandine, siiyam y Ya hemos visto que la sucesión del dia y la noche es considerada a veces como la elabo- ardhariitre respectivamente). ración de un tejido. 3. LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS LA PALABRA YUGA El término yuga aparece con cierta frecuencia en el f!..g Veda y tiene dos significados distintos. Según el primero de ellos -que es el que más nos interesa aquí, ya que se relaciona con el tiempo- yuga quiere decir una generación. Ya hemos visto un ejemplo de este empleo de la palabra en uno de los himnos dedicados a uセ。ウL@ la Aurora, donde se dice que ella destruye las generaciones humanas. 1 Sin embargo, hay instancias en las que el significado de yuga es más bien el de una era o una edad, y no tan sólo una generación. En ocasiones la diferencia no es muy clara, y hay himnos que son traducidos por unos autores en un sentido, y por otros en el otro sentido, aunque la idea general del texto no se ve afectada por esta variación en la traducción. Así por ejemplo, en el himno 7.87, dedicado a Varul)a, la expresión yugaya ... uparaya es traducida por Renou 2 como "edad futura" (iige fu- tur), mientras que Geldner la traduce como "generación o raza futu- ra" (spiiter Geschlecht), y Griffith como "raza venidera" (the race that cometh). Otro ejemplo lo podemos ver en un diálogo entre Yama y Yami, en el cual aquél declara que: Llegarán edades futuras, sin duda, en las que los parientes consanguíneos se comportarán como si no estuvieran emparentados. 3 Esta es la traducción de O'Flaherty, pero Geldner en lugar de "eda- des" emplea nuevamente "generaciones" o "rai:as" (Gesch/echter). Por cierto que este verso es particularmente interesante, ya que hace alu- 1 R V, l.l24.2; citado en el capítulo 1 (p. 26 y nota 9). 2 RV, 7.87.4; Renou, EVP, 5, p. 71. 3 RV, 10.10.10; según la traducción de O'Flaherty, The Rig Veda, p. 248. El mis- mo verso se repite en A V, 18.1.11, para cuya traducción Whitney también utiliza la ex- presión "edades futuras" (later ages); Whitney, Atharva Veda, parte 2, p. 818. Las palabras sánscritas son uttara yugani. [55) 56 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 57 sión a la idea de que en eras futuras habría un deterioro en el compor- y sobre todo en los Punil).as, en los Sastras y en las dos gran- tamiento de los seres humanos. Y este deterioro progresivo a lo largo des epopeyas- yuga generalmente quiere decir una era; concretamen- de las edades es uno de los elementos fundamentales de la teoría clási- te, una de las cuatro eras conocidas como Krta, Treta, ca de los yugas. Dvapara y Kali, o bien la suma de todas éstas, en cuyo caso el conjun- Empero, hay algunos himnos en los cuales el sentido más amplio to recibe el nombre de mahayuga (el gran yuga), caturyuga (los cuatro de "era" parece evidente. Así, en un himno cosmogónico se dice que yugas) o a veces simplemente yuga. 10 en la primera edad de los dioses el existente (sat) nació a partir del no Si bien es cierto que en el J!.g Veda en ocasiones parece claro que existente (asat). 4 la palabra se usa en el sentido de "era", no hay elementos que permi- También se encuentra varias veces en el J!.g Veda la expresión yuge tan concluir que se trata de un sistema bien definido de grandes perío- yuge, "en cada era" (o "de era en era", o aun "era tras era") 5 aun- dos de tiempo, y mucho menos de los yugas clásicos. Un pasaje del que también en este caso las traducciones difieren entre sí, pudiendo Atharva Veda habla de períodos de 100 años, de 10 000 años y de dos, entenderse como "en cada generación". 6 Es esta misma expresión (yu- tres y cuatro yugas, pero el sentido exacto no es claro. 11 El Taittiriya ge yuge) la que empleará kイセiIN。@ en la Bhagavad Gltii al proclamar Brahma!Ja, por su parte, también se refiere a largos períodos entre los que nace en cada era a fin de rescatar el bien y destruir el mal. 7 cuales hay uno de 100 000 años y otro de 1 000, el cual resulta particu- Mencionaremos además, que en un himno del J!.g Veda se habla larmente interesante, ya que está subdividido en cuatro partes de 250 de tri yuga, tres eras, al decir que las plantas nacieron tres eras antes años cada una. 12 que los dioses. 8 El empleo de un mismo término para designar tanto a una genera- En términos generales, podemos suponer que yuga se empleaba ori- ción humana como a una era o edad del mundo (ya sea que ambos ginalmente para referirse a una generación, es decir a un período de sentidos hayan coexistido desde un principio o que uno haya dado ori- vida humana, y con el transcurso del tiempo fue ampliando su signifi- gen al otro por extensión), es algo que tienen en común varios idio- cado para denotar otro tipo de períodos. En los Brahmal).as hay mas. Así, el griego aion puede indicar un período de existencia, la vida indicios de la existencia de yugas de dos, tres, cuatro, cinco y seis años, humana, una generación, una era e incluso la eternidad. Lo mismo su- aunque el que se menciona con más frecuencia es el de cinco años. 9 cede con el latín aevum, 13 así como con saeculum, palabra que no só- Pero en tiempos postvédicos -en los tratados clásicos de astronomía 10 En los textos astronómicos y astrológicos, al igual que en otros como el Mbh y 4 deviínaf!! pürvye yuge Gウ。エセ@ sad ajayata, RV, 10.72.2. El verso siguiente los Puriil)as, en ocasiones se habla de yugas de otras duraciones, especialmente del de (10. 72.3) lo repite con la variante devanaf!! yuge prathame. En este caso, Geldner tradu- cinco años, según es explicado en el jケッエゥセ。@ Vedahga. Este yuga de cinco años era em- ce "edad" (Zeitalter). pleado para sincronizar los cómputos solares con los lunares, y será descrito en la nota 5 Por ejemplo, en 1.139.8, 6.8.5 y 6.36.5. 33 del capítulo 6. 6 Tomando RV, 1.139.8 como ejemplo, Geldner traduce yuge yuge como "en cada 11 "Cien, diez mil años (ayuta), dos períodos (yugas), tres, cuatro, hacemos para generación" (injedem Menschengeschlecht), mientras que Renou (EVP, 5, p. 8) prefie- ti; que lndra y Agni, que todos los dioses te aprueben sin mostrar enemistad." AV, re decir "de era en era" (d'oge en oge). 8.2.21, según la traducción de Whitney (parte 2, p. 480). Macdonell & Keith (2, p. 192) 7 sambhavami yuge yuge, BhG, 4.8 (Mbh, 6.26.8). señalan que de aquí se podría inferir que un yuga es mayor que un ayuta, pero agregan 8 、・セ「ィケ。ウ@ triyugam pura, RV, 10.97.1. Este verso es citado en SB, 7.2.4.26, que no puede haber certeza al respecto. Shamasastry (Drapsa: The Vedic Cycle oj Eclip- donde al parecer es ゥョエセイー・。、ッ@ como "anteriormente en tres yugas"; ver Eggeling, ses, p. 101) opina que antiguamente yuga también se refería a un período de 15 días, parte 3, p. 339, n. 1; y Macdonell & Keith, Vedic Index !, p. 330. pero sus argumentos son muy especulativos. Tilak, a su vez (según Mankad, "The Yu- 9 Pingree, "History of Mathematical Astronomy in India", en DSB, 15 y 16, gas", en PO, núm. 6, 1941-1942, pp. 211-212), piensa que un yuga puede haber sido pp. 534-535. Cada uno de estos años lleva un nombre. En el TB (3.4.II) por ejemplo, un período de un mes. la lista es: Samvatsara, Parivatsara, Idiivatsara, Idvatsara y Vatsara (texto 12 TB, 3.12.9, en Dumont, "The Special Kinds of Agnicayana ... ", PAPS, núm. y traducción en Dumont, "The Human Sacrifice in the Taittiriya Briihmal)a", en 95, 1951, pp. 673-674. En el caso del período de 1 000 años, se trata de la duración de PAPS, núm. 107, 1963, p. 180). Esto coincide con la lista de la VS (traducida en Egge- un ritual dedicado a Soma, en la ocasión en que fue celebrado por primera vez por los ling, parte 5, p. 415), pero en otra sección, el mismo TB da una lista de seis años en creadores del universo, los visvasrj. lugar de cinco (TB, 3.10.4, en Dumont, "The Special Kinds of Agnicayana ... ",en 13 Tanto aion en griego, como aevum en latín, "edad" en español (por intermedio PAPS,núm. 95, 1951, p. 635). Véase Macdonell & Keith, Vedic Index 2, p. 412, donde de aetas) y age en inglés, vienen de la raíz indoeuropea *aiw-, la cual da la idea de se dan varias referencias. fuerza vital, vida y eternidad (HDE, p. 1505). 58 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 59 lo denota una generación o un período, sino que se refiere a un período tronomía y astrología, la palabra yoga (de la misma raíz) puede signi- bien definido: un siglo. 14 En chino, por otra parte, shi significa tanto ficar una conjunción.l9 una generación como una era o una época. Pero lo que ocurre en las No está del todo claro por qué yuga, que etimológicamente va aso- lenguas semitas tiene un interés especial, ya que de una misma raíz pro- ciado a la idea de unir, haya sido el término empleado para significar ceden palabras que, además de significar una generación o una era, una generación. Podríamos suponer que tal vez la idea subyacente ten- indican movimiento circular. En la Biblia, la palabra hebrea dar quie- ga que ver con el hecho de que las generaciones se suceden la una a re decir un período de vida, una generación, o un circuito, y dori es la otra, y cada una va unida tanto a su antecesora como a la que ha un campamento circular; mientras que en hebreo más moderno el ver- de sucederla. En el Mahiibhiirata, bィゥセュ。@ emplea un verbo derivado bo dirder significa rodar. Estos términos están emparentados con las de esta raíz para decir que las diversas medidas de tiempo están unidas palabras árabes daur (fase, período, rotación), daura (vuelta), y el (yujyante) entre sí, y forman parte de la gran rueda del tiempo (kiila verbo diira (rotar, moverse en círculosj.'5 Por otro lado, en hebreo cakra). 20 bíblico, gil es una época de la vida o la edad de alguien, mientras que Burgess y Whitney21 sugieren que yuga, en su sentido de "unión", galga/ es una rueda. Con el tiempo, gil llegó a significar también una es utilizada para referirse a una era porque originalmente indicaba un generación, y la palabra hebrea usada en textos de qabbalah para decir ciclo por medio del cual diferentes sistemas de medición del tiempo reencarnación es gilgul (rodamiento, rotación). 16 Éstas tienen, a su eran reconciliados o "unidos", como en el caso del yuga solilunar de vez, relación con la palabra árabe ji/, que significa generación, época, cinco años del jケッエゥセ。@ Vediiñga (véase nota JO del presente capítulo). pueblo o tribu. Pero esta explicación no toma en cuenta la antigua práctica de emple- Todo lo que hemos dicho hasta ahora acerca de la palabra yuga ar la palabra yuga para designar a una generación, ni el hecho de que está relacionado con uno de sus dos significados: aquel que tiene que no hay evidencias claras de que este tipo de reconciliación calendárica ver con períodos de tiempo. Pero yuga tiene, además, otra acepción fuese utilizada en tiempos del J!.g Veda. 22 totalmente distinta, la cual está más claramente relacionada con su Luke, por su parte, opina que yuga, como término que indica origen etimológico. Ya desde el J!.g Veda, yuga significa "yugo" o unión, pasó a significar períodos de tiempo porque las generaciones "yunta" ,17 es decir, el instrumento empleado para sujetar a los caba- surgen de la unión de hombres y mujeres. 23 Si bien esta hipótesis no llos por el cuello y así engancharlos al carruaje. La raíz de la palabra es imposible, nos parece demasiado especulativa. es yuj, la cual contiene la idea de unir, de establecer una unión; y la relación que existe entre este significado y el papel de un yugo es evidente. 18 Es en este mismo orden de ideas que, en los textos de as- EL JUEGO DE DADOS Y LOS NOMBRES DE LOS CUATRO YUGAS En lo que se refiere a los nombres de los cuatro. yugas clásicos (Krta, Treta, Dvapara y Kali), éstos tienen antecedentes interesantes en la li- teratura védica, en la cual van asociados al juego de dados. Este juego 14 Resulta interesante ver que la palabra "secular", que se utiliza para denotar era común en el período védico y tenía tanto un carácter secular como cuestiones temporales en contraposición a las espirituales, proviene de saeculum. La idea parece ser que lo no espiritual es aquello que tiene que ver con el tiempo, que se da en el mundo en el que existe el tiempo. Después de todo, por algo se emplea el adjeti- vo "temporal". 19 Como por ejemplo al final de Yavanajiítaka 21 y 24. Pingree, The Yavanajiítaka 15 Por cierto que daur es el término empleado por el astrónomo árabe Al Biruni (s. oj Sphujidhvaja 1, pp. 202, 208 (texto); 2, pp. 63, 65 (traducción). XI) para referirse al caturyuga o mahiiyuga. Véase Kennedy, Engle & Wamstad, 20 Mbh, 4.47.1-2. The Hindu Calendar as Described in Al-Birünl's Masudic Canon", en JNES, núm. 21 En su comentario a SS, 1.56. Burgess & Whitney, Sflrya Siddhiínta, p. 181. 24, 1965, p. 276. 22 Sobre la dificultad para detectar sistemas de días y meses intercalados en las 16 Véase Scholem, Majar Trends in Jewish Mysticism, pp. 242-243, 250, 280-284. Samhitiis y los Briihmanas, se puede consultar Keith, "The Vedic Calendar", en 17 Por ejemplo en RV, 1.184.3. JAOS, 1914, pp. 627-64Ó, donde critica varias de las interpretaciones fantásticas que 18 La raíz indoeuropea es *yeug-, unir, de donde vienen yugo (en español), yoke (en Shamasastry hace al respecto. inglés), joug (en francés) y joche (en alemán), así como otras palabras que se refieren 23 Luke, "Indo-Iranian Terms Denoting Time", en JD, núm. 1, 1976, p. 370. Esta a la unión de diversos elementos, tales como conjunción, juntar, y conyugal (HDE, p. explicación ya había sido sugerida por Dimmitt Church y otros autores (The Yuga 1550). Story . .. , p. 70). 60 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 61 un aspecto ritual. Ya en el セァ@ Veda 24 aparecen las lamentaciones de No está de más señalar, por cierto, que en el Manava Dharina Sas- un jugador que ha perdido sus posesiones y ha sido abandonado por tra se establece que un rey debe castigar a quienes participen en apues- su mujer y sus amigos a consecuencia de su necesidad compulsiva de tas,30 y dice que el hombre sabio no debe practicar esta actividad ya jugar a los dados, los cuales ejercen sobre él un efecto intoxicante. Y que en un kalpa antiguo (purakalpe) fue motivo de gran enemistad. JI en el Atharva Veda 25 aparece una petición a los dioses para tener éxi- Bühler, 32 siguiendo la opinión de comentaristas anteriores, ve aquí una to en el juego. Pero en los BnihmaQ.as y en los Srauta Sütras, el juego obvia referencia a las aventuras de YudhiHhira y Nala. de dados también forma parte del rajasüya, ritual por medio del cual Pero regresando a los nombres de los yugas, su relación con el un rey era consagrado. 26 juego de dados estriba en el hecho de que, en algunos Sarphitas y Posteriormente, en el Mahabhiirata, los dados ocupan un lugar BráhmaQ.as, estos términos designan a las diferentes tiradas de dicho prominente, ya que es a consecuencia de la derrota del rey yオ、ィゥセエイ。@ juego, o según otra interpretación, a los distintos dados empleados en frente a Duryodhana en un juego de dados que los PáQ.<;lavas deben el mismo. vivir por 12 años exiliados en el bosque, además de un décimo tercer Los nombres aparecen en la Taittiríya Sm?zhita, 33 en una invoca- año durante el cual pueden aparecer en público, pero sin ser reconoci- ción a los puntos cardinales realizada durante la construcción de un dos Y Cumplido este período, los PaQ.<;lavas regresan y reclaman su altar. Aquí, cada punto cardinal va asociado a diversos elementos ta- patrimonio, pero al ser rechazados estalla la guerra y los dos ejércitos les como una estación, una deidad, un エZセゥN@ y cierta edad en la vida de se encuentran en la batalla de kオイォセ・エ。[@ este enfrentamiento le pro- un becerro. Entre estos elementos se encuentran las tiradas de los da- porciona a kイセqN。@ la oportunidad de exponer sus enseñanzas, y su dos. Las encontramos también en la Vajasaneya Saf!1hifa34 y en el exposición constituye el texto de la Bhagavad Glta. 28 Taittiríya Briihma?Ja, 35 en la sección dedicada al sacrificio llamado En otra sección de la Epopeya, en el episodio del rey N ala, los da- ーオイセ。ュ・、ィN@ Hay algunas variantes de los nombres en los tres textos, dos también tienen un papel importante, con elementos similares a los lo cual se puede apreciar con mayor claridad comparándolos lado a de la historia de yオ、ィゥセエイ。N@ 29 lado: 24 RV, 10.34; traducción en O'Flaherty, The Rig Veda, pp. 240-241. Cuadro l. Nombres de las tiradas del juego de dados 25 AV, 7.109. Taittirlya Saf!lhita Vajasaneya Saq1hita 26 Ver por ejemplo SB, 5.4.4.6. Para más referencias se puede consultar Macdonell Taittirlya Brahmw;a & Keith, Vedic lndex 1, p. 4, n. 28. aォセ。イ£ェ@ aォセ。イ£ェ@ 27 No podemos evitar notar que la duración del exilio de los Piil.Jc:Iavas se ajusta Krta Krta Krta al patrón numérico establecido por los 12 meses del año más un decimotercer mes inter- Tretá Tretá Tretá calario. En otra sección de la Epopeya (1.55.31-32), el rey yオ、ィゥセAイ。@ envía a Dvápara Dvápara Dvapara su hermano Dhanal!ljaya (Arjuna) al bosque por un período de un año más un mes Áskanda As kan da Kali (véase la nota de van Buitenen sobre este pasaje, 1, p. 446). Por otra parte, 12 años Abhibhü es también la duración del ciclo de Júpiter, ciclo que tiene un papel importante en varios textos astronómicos y astrológicos, y que se convirtió en el reloj que determina el mo- mento de celebrar la kumbha me/á (o kumbha parva), una de las festividades religiosas más importantes del hinduismo. La primera observación que podemos hacer es que se trata de cin- 28 El episodio del juego de dados de Yudhighira aparece en el Sabhii Parvan, el co tiradas y no tan sólo cuatro como en tiempos posteriores, por lo segundo libro de la Epopeya (Mbh, 2.43-72). Van Buitenen (!,p. xv) considera que Yudh- menos en cuanto a su aplicación a la teoría de los yugas. Aunque tam- isthira no podía evitar participar en el juego de dados -aun ante la posibilidad de perder ウセ@ reino- porque tal juego formaba parte de su ceremonia de consagración como rey, 30 su riijasüya. De hecho, para van Buitenen (2, p. 6) es tal la importancia del riijasüya MDhS, 9.224. 31 MDhS, 9.227. en este libro del Mbh, que sugiere que el Sabhii Parvan es, en su estructura, una drama- 32 tización épica del ritual védico. Al respecto se puede consultar su introducción al Sabhii En una nota a MDhS, 9.227. Büh1er, The Laws of Manu, p. 381. 33 Parvan ("The Book of the Assembly Hall") en el vol. 2 de su traducción. En las pp. 27-30, TS, 4.3.3; Keith, The Veda oj the Black Yajus School, p. 328. 34 trata sobre el juego de dados de yオ、ィゥセAイ。N@ VS, 30.18. Traducción en Eggeling, parte 5, p. 416. 35 29 Mbh, 3.50.78. Van Buitenen (2, p. 183) considera que en el caso de NaJa, el juego TB, 3.4.16. Texto y traducción en Dumont, "The Human sacrifice... ", PAPS, de dados no forma una parte tan integral de la historia como en el caso de yオ、ィゥセAイ。N@ núm. 107, 1963, p. 181. 62 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 63 bién es posible que 。ォセイェ@ no sea el nombre de una tirada. Esta pare- piensan que ←ウエセ@ podría ウセイ@ オセ。@ referencia a Kali como la jugada gana- cería ser la opinión de Eggeling 34 y Dumont, 35 ya que traducen la pa- dora. En セウ・@ himno, Kah es mvocado como el principal de los dados labra como "el rey de los dados" H。ォセL@ dado; raja, rey), mientras セ@ es ーイッゥセi。、@ con mantequilla clarificada a fin de que ayude al que los demás nombres no los traducen y conservan los términos sáns- juセ。、ッイN@ Sm embargo, esto no implica necesariamente que Kali sea critos. la juァセ、。@ ganadora, y puede incluso tratarse de la situación contraria, Por otra parte, el desfasamiento entre las listas de la Taittirlya y es decir, q_ue イ・ーセョエL@ 」セュッ@ es lo normal, a la temida jugada perde- la Vlzjasaneya San:zhitas sugiere, como lo anotan Macdonell y Keith, 36 dora. La mvocacwn podna obedecer, como lo anota Griffith 44 a la que Abhibhü y aォセ。ョゥェ@ son idénticos. Y esta idea se ve reforzada por necesidad de apaciguar a Kali a fin de que no perjudique al ju'gador. el hecho de que abhibhü (abhi + la raíz bhü), significa algo que pre- En un verso del セァ@ Veda, 45 el jugador se dirige al general del ejército domina, conquista o sobrepasa. Podemos agregar que la comparación de los dados cuando hace la promesa de apostarlo todo, y O'Fla- de estas dos listas con la del Taittirlya Brahma7Ja, parece indicar una herty46 ve aquí una posible alusión a Kali como jugada perdedora. equivalencia entre Áskanda y Kali. En ambos casos se podría tratar de una situación similar. Por otra No hay certeza en cuanto a la manera en la que se llevaba a cabo parte, en el Mahabharata Kali aparece personificado como el dios de el juego; es posible, incluso, que a lo largo del tiempo las reglas hayan las apuestas y de la discordia. 47 variado o que el juego ritual haya sido distinto del popular Y Pero si La equivalencia entre los números cuatro, tres, dos, uno y los nom- bien muchos detalles son obscuros, parece claro que la secuencia 4-3-2-1 bres de las tiradas queda confirmada, por lo menos en dos de los ca- era parte integral del juego. 38 El cuatro se refería a Krta, el sos, por la etimología de los términos. Dvapara proviene de dva tres a Treta, el dos a Dvapara y el uno a Kali. 39 De éstas, Krta era la dos Y Treta de tri, que significa tres. Estas palabras son cognadas 、セ@ jugada ganadora, 40 y le seguían las otras en orden descendente hasta aquellas que, en varios idiomas indoeuropeos, designan a los mismos llegar a Kali, la peor de todas. numeras. En el pasaje del Satapatha Brahma7Ja que se refiere a la ceremonia Krta, por su parte, es el participio pasado pasivo de la raíz sánscri- real de consagración, Kali va asociado a la idea de predominancia, 41 エセ@ kf•. hacer, Y セオゥ・イ@ decir "hecho" o "preparado". Por extensión, pero este sentido es poco frecuente. La palabra también aparece al ini- ウゥァセiイ」。@ algo 「ゥセョ@ hecho o bueno. Este sentido coincide con su desig- cio del himno del Atharva Veda4 2 en el cual se les solicita ayuda a los nacwn para Qセ@ tuada ganadora, la mejor de todas; y también con su dioses para obtener buenos resultados en el juego. Macdonell y Keith43 en:pleo postenor para designar al mejor de los cuatro yugas, en el cual reman la. セ・イ、。@ y el entendimiento. El Krta yuga habría de ser conoci- do tambien com.? sセエケ。@ yuga, !a era del predominio de la verdad (sal- 36Vedic Jndex 1, p. 3. ya). En el Mahabharata, el dios mono Hanüman da una ingeniosa 37!bid.• pp. 3-4. explicación del origen del nombre del Krta yuga. Según él, la mejor 38 !bid.. de las eras es llamada Krta porque en ella "las cosas se hacen (krta), 39 Keith ("The Game of Dice", en JRAS, 1908, pp. 826-827) señala la compara- Y no quedan por hacerse (kartavya)"; 48 el texto original hace uso de ción de Krta con el ritual 」。エオセサッュ@ (de catur, cuatro) en TB, 1.5.11.1 y en SB, 13.3.2.1, como ejemplos de la equivalencia entre Krta y el número 4. Pero piensa que Krta pudo también haber representado al 5 antiguamente, y que esta tradición sobrevivió en el jue- go ritual. En todo caso, la costumbre hizo que Krta se convirtiera prácticamente en :; Griffith, The Hymns of the Atharva Veda 1, p. 380. sinónimo de una tirada relacionada con el 4. RV, 10.34.12. 40 46 La Chlmdogya Upani:¡ad (4.1.4) dice que todas las otras tiradas pertenecen al po- O'Fiaherty, The Rig Veda, p. 241, n. 6. En la Nィセウエッイゥ。@ 47 seedor de Krta, la ganadora. Macdonell & Keith (Vedic Index 1, p. 4) señalan a RV, •• de NaJa, éste es poseído por Kali (con la ayuda de Dviipara, tam- 1.41.9 como evidencia de que Krta era la jugada ganadora. En este verso se habla de bien persomficado en este caso), quien lo obliga a jugar a los dados y perderlo todo que aquel que tiene "los cuatro" debe ser temido. La opinión generalizada, incluyendo (Mbh, 3.55-56). No es sino hasta que NaJa aprende el secreto de Jos dados, que logra a Geldner y Renou (EVP, 5, p. 110) es de que este verso se refiere al juego de dados, deshacerse de la maldición de Kali quien, entonces, se refugia en el árbol vibhitaka aunque Ludwig y Bergaigne (según Griffith, The Hymns oj the Rg Veda, p. 28) lo inter- (Mbh, 3. 70.25-38). Son. precisamente las nueces de este árbol las que eran empleadas pretan en forma distinta. · como 、セッウ@ .desde los エセ・ュッウ@ del .f!.g Veda (Macdonell & Keith, Vedic Index 1, p. 2). 41 SB, 5.4.4.6. En el episOdio de yオ、ィゥセAイ。@ (Mbh, 2.45.40) también es mencionado Kali, el espíritu 42 AV, 7.109.1. de los dados. 43 48 Vedic Index 1, p.4. krtam eva na kartavyam, Mbh, 3.148.10. Acepto aquí la traducción de van Bui- LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 65 64 EL PERÍODO VÉDICO un juego de palabras basado en la raíz kr:, que se pierde con la traduc- referirse a los dados es 。ォセL@ la cual aparece en el término aksara- ción. Pero hay otra etimología posible para kr:ta, y es, al parecer, la ja que, como hemos visto, es el nombre de una de las tiradas. Pero preferida por Mayrhofer en su diccionario etimológico del sánscrito. 49 。ォセ@ tiene 。、・ュ£セ@ otro ウゥァセヲ」。、ッL@ y al igual que en el caso de yuga, Se trata de la propuesta de Pisani, según la cual krta viene de una raíz este segundo sentido se refiere a una parte de un carruaje. Se trata del indoeuropea que quiere decir "cuatro", y de la cilal también se deri- eje, y en este caso la palabra está emparentada con el latín axis. Es van los nombres empleados en otros idiomas indoeuropeos para indi- posible, sin embargo, que el origen etimológico de aksa sea distinto car este número. 5° De ser correcta, esta interpretación no hace más que para los dos significados. 53 • reafirmar la relación que existe entre ォセ[エ。@ y el número cuatro (véa- En los textos védicos hay otra ocasión en la que aparecen las pala- se nota 39 de este capítulo) sin hacer a un lado la idea de algo completo bras Krta, Treta, Dvapara y Kali. Se trata de un muy comentado verso o entero, ya que el cuatro puede también indicar totalidad. que se encuentra. en el Aitareya BrahmalJa, y que es considerado por La etimología de Kali es más problemática. Kali significa discor- Weber, Roth, Wllson, Max Müller, Muir, y más recientemente Elia- dia o pelea, y esto va de acuerdo con el hecho de que se trata de la peor de las tiradas. Más claro aún resulta el que se haya convertido da o círculo (HDE, ibid.). Sin embargo, Parpola ("Sanskrit Ka/a 'Time' Dravidian en el nombre de la peor de las cuatro eras, el Kali yuga, donde todo Ka/ 'Leg', and the Mythical Cow of the Four Yugas", en IT, núms. 3-4.' 1975-1976, es discordia y egoísmo. Lo que no está muy claro es si kali llegó a sig- pp. 361-378) no está de acuerdo con esta etimología, ni con ninguna de las otras de ori- nificar todo lo que produce peleas y conflictos a consecuencia de ser gen ゥNョセッ・イー@ me?cionadas por Mayhofer, y propone que ka/a viene de la palabra el nombre de la jugada perdedora en el juego de dados, o si, a la inver- 、セ。カエ@ ka/, que qmere decir pierna o pata. La idea es que, así como una pata o un sa, la peor tirada recibió el nombre de Kali porque tal término se refe- セエ・@ イ・ーウョエセ@ (por asociación con los cuadrúpedos) la cuarta parte de algo -y esta ría a algo negativo, que produce conflictos. Mayrhofer51 acepta que la tmagen es utthzada con frecuencia en la India- también se refiere a una estación del año, es decir a un período determinado de tiempo. El problema aquí, es que esta inter- primera explicación (que nos parece la más viable) puede ser correcta, pretación presupone la división del año en cuatro estaciones, algo que no es correcto pero no se pronuncia a su favor en forma definitiva. Por otra parte, para el período védico, y no resulta convincente la explicación de Parpola (p. 371) de diversas etimologías se han propuesto para la palabra ka/a (tiempo), que : ". . . a pesar de que el año védico no tenía exactamente cuatro estaciones la asociándola en ocasiones con kali. Las teorías fluctúan entre los posi- duración de una estación, ya sea que se trate de 1/3, 1/5 o 1/6 del año, casi 」ッゥョセ、・@ bles orígenes indoeuropeos de los términos, y la posibilidad de que pro- con la de 1/4 del año". Es cierto, como lo afirma inmediatamente después (pp. 371- cedan de raíces pertenecientes a las lenguas dravidias habladas en el 372), que los solsticios y los equinoccios establecen una división natural del año en cuatro partes, Yes también posible que esta división haya sido empleada en tiempos del sur de la India. 52 R V, pero el problema es que no hay evidencias claras de esta división basada en los sols- La palabra empleada con más frecuencia en la literatura védica para ticios Y. ・アオゥセッ」ウL@ y es particularmente difícil establecer el papel desempeñado por los equmocc;10s en las concepciones de la época (ver la nota 28 del Apéndice). De todos ュセ、ッウL@ el asunto está todavía sujeto a discusión, y la explicación etimológica de Parpola tenen (2, p. 504). Roy (3, p. 318) sin embargo, interpreta kT:ta como "perfección religio- es mteresante. Para otras propuestas acerca del posible origen dravidio de ka/a (y ka/1) sa", y su traducción es:" ... todos tenían perfección religiosa y, por lo tanto, no había se puede ver Przyluski, "From the Great Goddess to Kála", en IHQ, núm. 14, 1938, necesidad de actos religiosos". pp. 267-274. Y para un examen detallado acerca de la influencia de los idiomas de las 49 Mayrhofer, Kurzgefasstes etymo/ogisches Worterbuch des Altindischen 1, p. [セュゥャ。ウ@ 、イ。セゥ@ Y セi⦅uョ。@ セッ「イ・@ el indo-ario, se puede consultar el artículo de Kuiper, 258. The Genests of a Lmgmsttc Area", en 1/J, núm. 10, 1967, pp. 81-102, donde semen- 50 De acuerdo con Pisani (según Mayrhofer, ibid.) kr:tam surge del indoeuropeo cionan diversas opiniones en torno al problema. En el ウ・ョエAセッ@ 、セ@ "eje", 。セNイ@ 53 *qwt(w)r:to-m, pasando por la etapa intermedia de ktr:tam. En el sistema empleado en se deriva de la raíz indoeuropea *aks- (HDE, p. 1505), el HDE (p. 1525) la raíz indoeuropea es *kwetwer, cuya forma de grado cero es *kwt(w)r:. de donde tambten vtene el latm axis. En el caso de su significado de "dado" podría De esta raíz provienen, por ejemplo, el griego tetra y el latín quattuor, así como el ・ウエセイ@ イ・ャ。セゥッ_、@ 」ッセ@ ak!fi, ojo. A este respecto véase !'1ayrhofer (1, p. 16), donde se sánscrito catur o calvara, todos los cuales significan "cuatro". sugtere, stgmendo la tdea expuesta anteriormente por Pokorny, que esta relación se de- 51 Mayrhofer 1, p. 182. be a que el 、セッ@ está "provisto de ojos", haciendo referencia a las marcas que indican 52 La etimología de ka/a sugerida por Kuiper (según Mayrhofer 1, pp. 202-203) nos el valor numenco de cada cara del dado. aォセゥN@ a su vez, proviene de la raíz indoeuropea resulta particularmente interesante. Deriva el término de la raíz indoeuropea *qwe/- JッォキセL@ ver_(f!DE, p. 1531), que también da origen al latín oculus, ojo. Estos dos oríge- (*kwe/-1 según HDE, p. 1524) que indica movimiento, y sobre todo, movimiento cir- ョセウ@ ettmolO.gtcos de akifa son aceptados por Pokorny en su Indogermanisches Etymolo- cular. Es decir que aquí va implícita la noción de que el tiempo es un proceso cíclico. g¡sches Worterbuch (p. 6 para aks-, y pp. 775-776 para oku-). Las formas de las raíces Y es precisamente de la forma reduplicada de esta raíz que provienen el griego kuklos según aparecen en el diccionario de Pokorny tienen algun';¡s variaciones en relación a (círculo, rueda), el inglés whee/ (rueda), y el sánscrito cakra, que también significa rue- las presentadas en el HDE, que son las adoptadas en este trabajo. 66 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 67 de 54 como la primera mención de los cuatro yugas. Por otra parte Lo que este pasaje afirma es, en otras palabras, que la fortuna de hセオァLU@ Keith,56 y en años recientes Biardeau, 57 rechazan tal interpre- quien permanece estático será igualmente estática, es decir que no avan- tación y ven en este verso una mención del juego de dados. Ya, que zará. Pero la fortuna de quien entra en acción, se podrá en movimien- se trata del único caso que podría constituir una prueba de la existen- to junto con él. Es lógico entonces, que inmediatamente después (en cia de la teoría de los cuatro yugas en la literatura védica, este verso el verso que nos interesa) se diga que quien permanece acostado, aquel merece ser examinado con cierto detenimiento. La traducción de Keith que no se mueve, es cpmo Kali, la tirada de dados que indica mala suer- es la siguiente: te, mala fortuna, mientras que quien se mueve, aquel que actúa, es equi- parable a Krta, la jugada ganadora que indica éxito y buena fortuna. En Kali se convierte quien se acuesta Dvapara y Treta, por su parte, se refieren a dos estados intermedios en en Dvapara cuando se levanta, la escala graduada que va de Kali a Krta. Esto parece indicar, enton- en Treta cuando se pone de pie ces, queAitareya BrahmarJa 7.15.4 se refiere más bien a los dados que y en Krta cuando se mueve. 58 a los yugas. 60 Para comprender mejor el significado del verso, es necesario ubi- Muir, 61 al sostener la idea contraria, hace notar que el verso en carlo en su contexto. En la sección del Aitareya BrahmaTJa en la que cuestión es parafraseado en el Manava Dharma Sastra, 62 donde se se encuentra este pasaje, el texto narra la historia de Rohita, el hijo dice en forma expresa que se trata de los yugas. Esto sucede en la sec- de un hombre llamado Aiksvaka. Rohita ha huído al bosque para es- ción del texto que describe los deberes del rey, y aquí, al igual que en el capar de su padre, quien había prometido ofrecerlo en sacrificio al rey Aitareya BrahmaT]a, se exalta la importancia de actuar y de esfor- Varuna. En represalia por la desaparición de Rohita, el rey atrapa a zarse, ya que: aゥォウセ。L@ y al enterarse de esto, Rohita decide volver a la aldea. Rohi- ... la fortuna honra al hombre ta ィセ」・@ varios intentos por regresar, pero en cada ocasión se le presen- que lleva a cabo sus acciones. 63 ta el dios Indra bajo forma humana, y le habla de la importancia de mantenerse en movimiento, y exalta la forma de vida de quienes van El texto continúa diciendo que: de un lado a otro. Nuestro verso constituye la cuarta exhortación que Los yugas Krta, Treta, Dvapara y Kali [son como] la conducta del Indra le hace a Rohita (de un total de cinco), pero es importante consi- rey. Se dice que el rey es el yuga. derarla como la continuación de la exhortación inmediatamente ante- rior, la tercera, la cual dice que: Dormido es [como] Kali, al despertar [como] Dvapara, cuando está dispuesto a actuar [como] Treta, y moviéndose es [como] el Krta yuga64 La suerte de quien está sentado también está sentada, pero la de quien está de pie, está de pie; Como se puede ver, en este caso se ha insertado un verso que afir- la de quien se reclina, está acostada; ma que las acciones del rey corresponden a las características de los la suerte de quien se mueve, sin duda se ha de mover. 59 60 Se podría argumentar, claro está, que quienes viven en el Kali yuga tienen mala Eliade, Aspects du mythe, p. 79. 54 fortuna, mientras que la fortuna de aquellos que viven en el K{ta yuga es muy buena, 55 Ver Muir, Original Sanskrit Texts 1, p. 48; y Macdonell & Keith, 2, p. 193, don· pero intentar explicar el verso de tal manera nos parece demasiado rebuscado. de se mencionan las referencias para cada autor. 61 Muir 1, pp. 48-49. 56 Keith, Rigveda Brahmanas, p. 302, n. 6. 62 MDhS 9.302. 57 Biardeau, "Études de mythologie hindoue(1)", en BEFEO, núm. 54, 1968, p. 63 MDhS 9.300. Hay que sefialar, sin embargo, que es posible que el AB se refiera 21. específicamente a los esfuerzos realizados en la práctica de austeridades, mientras que 58 AB, 7.15.4; Keith, Rigveda Brahmanas, p. 302. El texto sánscrito (Macdonell & el MDhS habla en términos más generales. Keith 2, p. 193) es: 64 El texto es el siguiente: kalih iayano bhavati saf!!jihanas tu dvaparaiJ 1 kt:taf!! tretayugam caiva dvaparaf!! ka/ir eva cal オエゥセサィ。ヲAs@ treta bhavati kt:tam sampadyate caranl 1 rajño vrttani sarvani raja hi yugam ucyatel1 59 kalih p;asupto 「ィ。セエゥ@ sa jagrat dvaparam yugaml Según la traducción de Keith, ibid. ォ。イセウオ@ abhyudyatas treta vicaraf!!s tu krtaf!! yugaml1 MDhS 9.301-2. 68 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 69 cuatro yugas, lo cual hace que sea natural entonces hacer en el verso o del poder vitalizante del astro diurno- seguramente son las leyes que siguiente una comparación con los yugas. Pero este primer verso (el hacen que el Sol salga y se ponga; que cumpla con sus ciclos. En todo cual también se encuentra en el Mahabharata) 65 no aparece en el caso, sin duda se trata de leyes naturales, de leyes cósmicas, y lo que Aitareya Brahmana, donde tampoco se están describiendo las accio- dice este verso del セァ@ Veda es que los dados también obedecen nes del rey. El ウ・ァセョ、ッ@ verso del Manava Dharma Sastra seguramente a leyes inmutables que están más allá del control de los humanos, y está basado en el del Aitareya Brahma!Ja, pero esto no es garantía de más cerca del mundo de los dioses. Las fuerzas que controlan el movi- que su significado sea exactamente el mismo. Tal y como lo afirma miento de los dados son, entonces, una expresión más de las leyes na- Keith, 66 el pasaje del Manava Dharma Sastra (que es un texto varios turales, a las cuales también está sujeto el tiempo con sus diversos siglos posterior) no constituye una evidencia para interpretar el del texto ciclos. 70 Podríamos decir que así como los dados al moverse funcio- bョャィュ。エセN@ Sabemos, por otra parte, que en tiempos védicos el nan como agentes de la fortuna y el destino, de la misma manera los juego de dados estaba relacionado con el rey, y resulta interesante cons- yugas -y todos los ciclos de tiempo- giran incesantemente señalan- tatar que más tarde, en el Mahabharata y en el Manava Dharma do el destino del mundo. 71 Sastra, cuando los nombres de las tiradas del juego de dados se han Al ver la relación entre los dioses y los dados desde otro ángulo, convertido en los nombres de los yugas, se establece una relación entre un verso del décimo ma!Jcfala (libro) del セァ@ Veda dice que: el rey y los yugas. A estas alturas, cabe preguntar por qué estos cuatro nombres, re- .. .los dioses se mueven como los dados, lacionados con el juego de dados, pasaron a designar a cuatro perío- que nos dan riqueza y nos la quitan. 72 dos de tiempo. ¿Qué tienen en común los dados y los yugas? La respuesta a esta pregunta, o por lo menos un indicio de su posible ex- 70 Esta concepción contrasta en forma interesante con la expresada por A. Einstein plicación, podría estar en el mismo セァ@ Veda. En el himno que describe las lamentaciones del jugador de dados que lo ha perdido todo, se afir- quien, al oponerse a la idea de que en el universo puedan acontecer los eventos al azar ma que los dados se rigen: (idea que está implícita en las teorías de la física cuántica), dijo que no pensaba que Dios jugase a los dados con el universo. En este caso, los dados representan aquello que no obedece a leyes naturales . . . . por reglas tan inmutables 7I En el Nir1Jayasindhu de Kamalakara, un texto tardío de la literatura ウュセエゥ@ (s. como las del dios Savitr ... 67 XVII e.c.), Skanda narra un episodio según el cual Narada viajó a la montaña sagrada Kailasa en el Himalaya, donde encontró a Siva jugando a los dados con su consorte Par- Y que: vati. Narada describe el juego de la pareja de dioses afirmando que el universo entero ... no se inclinan ni siquiera ante la ira de aquellos cuyo poder es es el terreno en el cual se desarrolla dicho juego. Compara los doce meses del año, los días del mes lunar, y los ayanas, con distintos elementos del juego, y dice que los posi- aterrador; el mismo rey se inclina ante ellos. 68 bles resultados de una partida de dados -ganar y perder- son la creación y la destruc- Ahora bien, las reglas o leyes (dharmas) del dios Savitr -quien posi- ción. De esta manera, todo el mundo no es más que el juego de dados entre Siva y Parvati: cuando gana la ·diosa se da la creación, y cuando gana su esposo sobreviene la destruc- blemente sea una representación del Sol del amanecer y del atardecer, 69 ción. Pero ninguno de los dos conquista al otro en forma definitiva, manteniendo así el eterno equilibrio del ciclo creación-destrucción-creación. Este episodio fue traducido por Shamasastry en ''Dice-Play on the First Day of the White Half of the Month Karti- 65 Mbh 12.92.6; Roy 8, p. 208. La versión del MDhS y la de la Epopeya son ligera- ka", en QJMS, núm. 14, 1923-1924, pp. 117-118. mente distintas. 72 ayii iva pari caranti devii ye asmabhyam dhanadii udbhida.S ca, RV, 10.116.9. Hemos 66 Keith, Rigveda Brahmanas, p. 302, n. 6. adoptado la traducción de Keith ("The Game of Dice", en JRAS, 1908, p. 827 la cual 67 deva iva savitii satyadharmii, RV, 10.34.8. Según la traducción de O'Fiaherty, nos parece la más adecuada. La segunda parte del pasaje citado es traducida en forma The Rig Veda, p. 240. Renou traduce más literalmente al decir "por leyes verídicas" distinta por Geldner (3, p. 342) quien, sin embargo, en su comentario está de acuerdo (Hymnes Spécu/atifs du Véda, p. 68), pero la idea sigue siendo que se trata de leyes que con el sentido que recibe el verso en la traducción de Keith. Geldner comenta que la se cumplen ineluctablemente (Renou, ibid., p. 240, n. 6). idea es que el favor de los dioses cambia como los dados, y dice que el espíritu de este 68 Mismo verso, O'Flaherty, ibid. verso está relacionado con el himno siguiente (10.117), y en especial con el verso 5 de 69 Esta es la interpretación que hace Sayal)a (s. XIV e.c.) del significado de Savitr dicho himno, verso que hemos transcrito parcialmente en el capítulo 1 (p. 33), y que (según Monier-Williams, Sanskrit-English Dictionary, p. 1190), y es aceptada por afirma que las riquezas van y vienen como el girar de una rueda. La diferencia de tra- O'Flaherty (p. 339). La palabra Savitr significa "el que impele, estimula o vivifica", y ducción se debe a la manera de entender la palabra udbhidas (ver Keith, ibid.). En este va asociada a la idea de poner en movimiento. La raíz es sü, con el mismo significado. verso (10.116.9), la palabra empleada para decir "dado" es aya, de la raíz i, ir, fluir, 70 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 71 エゥ・ューセ@ Se reafirma así el carácter cíclico del ir y venir de la fortuna. La interrelación entre los dioses, los dados y el destino, puede ver- se en la similitud que existe entre ciertas palabras. El término que de- signa a los dioses es deva, mientras que devana (o adhi devana) es, en el J!.g Veda, el lugar sobre el cual se lanzaban los dados, 73 y con el devana llegó a ser sinónimo de dado. El destino, por otra par- (Al:' te, イ・セi「@ (e?tre otros) el nombre de daiva, es decir aquello que es de, Dvápara Oeste Abhibhü Este o esta relaciOnado con los dioses. Este término aparece en el Maha- \ cenit bharata, donde el destino va íntimamente ligado al tiempo.74 Es inte- resa'!te,. además, el hecho de que el verbo empleado para decir que セsオイ@ alguien JUega a los dados sea divyati. 75 Según las gramáticas tradicio- aales, todas estas palabras son derivaciones de una misma raíz, div, la que por un lado transmite la idea de brillar, 76 y por otro la de ju- Tretá gar a los dados o alegrarse. Si bien el origen etimológico común de es- tos dos sentidos de la raíz div es algo incierto, 77 no deja de ser Diagrama 3. Los puntos cardinales y las tiradas de dados interesante la coincidencia. Otra posible conexión entre los dados y los yugas se deriva de la estrecha relación que existe entre los conceptos de tiempo y los de es- pacio. Tiempo y espacio constituyen el sistema de coordenadas por me- rajasüya, la ceremonia de consagración real, el sacerdote coloca cinco dio del cual se ubican tanto las cosas como las acciones, y la literatura dados en las manos del rey mientras recita un verso de la VlJjasaneya védica es muy minuciosa en cuanto al lugar y el momento apropiados Saqzhita que dice: para la celebración de los diversos rituales. La interrelación de estos ¡ ... tú eres preeminente; que estas cinco direcciones (disal]) dos marcos de referencia está plasmada en la gramática misma del sáns- tuyas prosperen!79 crito, ya que el caso locativo sirve para ubicar algo, tanto en el espacio como en el tiempo.78 Parece claro que en este acto, al recibir los dados, el rey establece Ya hemos visto que en la Taittiriya Saqzhita (véase nota 33 de su supremacía sobre los puntos cardinales, afirmando su dominio so- este capitulo) cada una de las tiradas de los dados va asociada a una bre el territorio del reino. Todo esto significa que los dados pueden de las cinco direcciones del espacio. Comenzando por el Este, y culmi- haber servido para simbolizar los puntos cardinales, y no resulta tan nando en el cenit, el orden aparece en el diagrama 3. sorprendente entonces, que más tarde hayan sido utilizados para de- En el Satapatha Brahma1Ja, cuando los dados intervienen en el signar a los yugas. De representar espacio, pasaron a representar tiem- po, una transición muy natural en una cosmovisión que establece avanzar; esta palabra está emparentada con ayana (véase el Apéndice). Por cierto que equivalencias entre el microcosmos y el macrocosmos, y que acepta la la expresión utilizada para decir que los dioses se mueven (pari carantz) puede indicar existencia de correspondencias entre los diferentes elementos que inte- movimiento circular. gran el universo. En un pasaje del Mahabharata, 80 se afirma que la 73 Macdonell & Keith 1, pp. 5, 375. transición o unión (sandh1) entre el Treta yuga y el Dvapara yuga es 74 " ••• [aún] con gran sabiduría, ¿quién puede abolir el destino (daiva)? Nadie va el río Narmada. De esta manera el tiempo es identificado con el espa- más allá del camino establecido por el ordenador (Vidhátr). Todo esto tiene su raíz en cio, y más precisamente aún, un período de transición en el tiempo es el tiempo (kii/a), la existencia y la no existencia (bhávábhávau), la felicidad y la infelici- dad. Mbh, 1.1.186-187. identificado con una línea divisoria (o de transición) en el espacio. La 15 Por ejemplo, en RV, 10.34.13 y en Mbh, 3.56.4 (en la historia de NaJa). 76 E . "fi1cado ya f ue mencionado · ste s1gru al hablar sobre el término deva, en el capítulo 79 SB, 5.4.4.6, tomado de VS, 10.28. Por cierto que la palabra sánscrita que hemos dos (nota 10). 77 Véase Mayrhofer 2, pp. 47-48. traducido como "preeminente" es abhibhü. Para la traducción de Eggeling véase parte 78 セウエ。@ es una característica del antiguo idioma indoeuropeo, del cual proviene el 3, p. 107. En la misma página Eggeling traduce TB, l. 7.10, donde se expresa la misma idea. 80 Mbh, 3.121.19. sánscnto. 72 EL PERÍODO VÉDICO LA TERMINOLOGÍA DE LOS YUGAS 73 elección del río Narmada seguramente no es casual, ya que en textos tro patas en el Krta yuga, sobre tres en el Treta, sobre dos en Dva- clásicos se le considera (junto con la cordillera Vindhya) como la línea para, y se tambalea sobre una sola pata en la obscura era de Kali.85 divisoria entre el norte y sur de la India; es decir, entre el Uttarapatha Hemos sugerido tres posibles explicaciones de por qué estos térmi- (camino del norte) o Áryavarta (el lugar de los aryas), y el d。ォセゥqNーᆳ nos, asociados originalmente con el juego de dados, se emplearon pa- tha (camino del sur).81 ra designar a los yugas clásicos. Lo más probable es que ninguna de En otra sección de la Epopeya, la interconexión entre tiempo y es- estas explicaciones deba ser considerada como la única, y es más bien pacio se hace evidente cuando VaisravaQ.a instruye al rey YudhiHhira, la combinación de las tres -junto con otros factores-la que nos per- explicándole que: mite tener una mejor idea de cómo se dio el proceso de transición. Hay que recordar que esta transición seguramente se fue dando a lo largo El guerrero perseverante que conoce el tiempo y el lugar (desakiila), de un período considerable. En el mismo Mahábhárata, donde la teo- así como las reglas de todas las leyes, ... él gobierna la tierra. 82 ría de los yugas aparece ya claramente definida, todavía encontramos a Krta y Dvapara como nombres de tiradas de dados. 86 En la opinión Quien actúa de esta manera, continúa, logra obtener fama en este de Kane, 87 Krta, Treta, Dvapara y Kali, designan a los yugas a partir mundo, y un buen viaje después de la muerte; y fue gracias a su cono- del siglo IV a.e.c., y tal vez aun desde antes. Esto coincide, grosso mo- cimiento del tiempo y el lugar apropiados para actuar, que el dios In- do, con la transición del vedismo al hinduismo. dra logró entronizarse en el cielo. 83 Debemos también decir que en uno de los BrahmaQ.as tardíos, el Una tercera manera de explicar la utilización de los nombres de !jaqvin:zsa,88 encontramos los nombres Krta, Kharva, Dvapara y pオセᆳ las tiradas de dados para nombrar a los yugas puede ser el simple ya. El texto los emplea para referirse a la luna nueva (Krta) y a la luna hecho de que tales nombres indicaban una graduación cuantitativa y llena (Kharva), así como al día anterior a la luna nueva (Dvapara) y cualitativa. Así, cuando iba tomando forma concreta la idea de una al día anterior a la luna llena Hpオセケ。IN@ Este último nombre, pオセケ。L@ serie de eras sucesivas que traían consigo un deterioro gradual en la aparecerá después en varias ocasiones como uno de los nombres del calidad moral de las personas, los términos Krta, Treta, Dvapara y Kali yuga; esto es algo que resulta interesante y acerca de lo cual trata- Kali, eran los candidatos perfectos para designar a tales períodos. En remos en el capítulo siete. Finalmente, el Dvapara yuga es menciona- contraposición, es posible que la precisión numérica implícita en los do en el Gopatha BráhmarJa, 89 otro texto védico tardío. nombres de las tiradas, es decir la secuencia 4-3-2-1, haya influido so- bre algunas de las descripciones de los yugas. Esto lo podríamos ver por ejemplo, en el hecho de que la duración de la vida humana es de 400 años en Krta yuga, y de 300, 200 y 100 años, en los yugas siguien- tes;84 o en la afirmación de que la ley, el dharma, se sostiene sobre cua- 81 Véase Fleet, Inscriptions of the Early Gupta Kings ... , p. 13 (de las traduccio- nes), notas 5 y 6, donde señala que en MDhS 2.22, el Áryavarta es considerado como la región comprendida entre el Himalaya y la cordillera Vindhya (junto a la cual fluye el Narmada). Pero según Fleet, la división queda expresada en forma más precisa por en Treta y 1 000 en Dvapara. Aunque el texto no lo dice expresamente, se entiende que el poeta Rajasekhara (s. IX-X e.c.) quien habla del Narmada (o Nerbudda) como la línea la duración de la vida en Kali será de 100 años (YP, 15, 42, 47-48; texto y traducción divisoria entre Áryavarta y Daksinapatha. Véase el mapa al final del Apéndice. en J. Mitchiner, "The Yuga Pura¡;¡a", en M. Mitchiner, Indo-Greek and Indo-Scythian 82 Mbh, 3.159.3. . . Coinage, vol. 9, pp. 918-919). 83 85 MDhS 1.81-82. Mbh, 3.159.4-5. 84 86 Mbh, 4.45.23. Por ejemplo en MDhS 1.83. Lo más frecuente es que estas duraciones estén da- das en cientos de años, como en este caso. Pero en Mbh 6.11.5-7 (Roy 5, pp. 25-26), 87 Kane, History of Dharmaiiistra 5, parte 1, p. 687. están expresadas en miles, de modo que la vida humana dura 4 000 años en Krta, 3 000 88 SB 5.6; según Macdonell & Keith ·2, p. 193. Según Dimmitt Church (The Yu- en Treta y 2 000 en Dvapara. En la degradada era de Kali (llamada pオセケ。@ en este pasaje) ga Sto.ry ... , pp. 80, 135), es fiB 4.6.5; D. Church transcribe el verso pero lo toma no es posible establecer una duración fija ya que los hombres pueden incluso morir cuando de Tilak, Arctic Home in the Vedas, 1925, p. 179. No tuve acceso directo al texto. aún se encuentran en el seno materno o poco después de haber nacido. Encontramos 89 GB, 1.1.28, según Macdonell & Keith (ibid.), y 1.28 según Dimmitt Church ("The otra variante en el Yuga Pur'iiTJa, según el cual la vida dura 100 000 años en Krta, 10 000 Pura¡;¡ic Myth of the Four Yugas", en Pur'iiTJa 13, 1971, p. 156). 4. EQUIVALENCIAS ENTRE CICLOS. TIEMPO DE LOS DIOSES Y TIEMPO DE LOS HOMBRES Ya hemos visto cómo los tres ciclos fundamentales -el día, el mes lu- nar y el año- comparten la característica de estar divididos en una mitad ascendente y otra descendente. Pero la relación entre los diver- sos ciclos va mucho más lejos ya que, entre ellos, se establece una rela- ción de equivalencia que hace que un determinado ciclo pueda ser representado o sustituido por otro. Así, cuando el Satapatha Brilhma1Ja 1 habla de que los dioses celebraron en una ocasión una ce- .rernonia con una duración de 1 000 años, era de esperarse que no se les exigiera a los hombres igualar tal proeza. A este respecto los dioses dijeron: Encuentren ustedes un sacrificio que sustituya al de mil años; porque ¿qué hombre es capaz de llevar a cabo [una sesión de] mil años? 2 A continuación, el texto establece que ciertas sesiones rituales pue- den sustituir a otras que son de mayor duración. De esta manera el visvajit que dura un día, puede sustituir a オョーイセサィケ。@ セ。アィL@ que dura seis. eャーイセサィケ。@ セ。アィL@ a su vez, sustituye al dvildasilha, que tiene una duración de 12 días, mientras que este último puede tornar el lugar de la sesión que dura todo un año. La sesión de un año puede sustituir al tilpascita, que incluye tres años, y finalmente el tilpascita sustituye a la sesión de 1 000 años. 3 De modo que la sesión que los dioses llevaron a cabo a lo largo de 1 000 años, la podrán celebrar los hombres en un período equiva- lente de tan solo tres años. 4 Es interesante, por cierto, ver que las equi- 1 SB, 12.3.3.1. 2 SB, 12.3.3.5; según la traducción de Eggeling, parte 5, p. 171. 3 SB, 12.3.3.6-14. 4 Algunos Briiluna!]as (JB, 1.3-4, fiB, .4.1.1) van todavía más lejos al afirmar que un sacrificio de 1 000 años, celebrado originalmente por Prajiipati, puede reducirse a los dos ofrecimientos diarios del ritual agnihotra. En este caso la equivalencia es de 1 000 años = un día. Traducción en Bodewitz, The Daily Evening and Morning Offering (Agnihotra) According to the Briíhma!]as, pp. 23-24. [75] 76 EL PERiODO VÉDICO TIEMPO DE LOS DIOSES Y TIEMPO DE LOS HOMBRES 77 valencias se dan en forma escalonada: un día equivale a seis, seis a 12, dice que los 40 días que dura un cierto ritual son iguales a cuatro déca- 12 a 1 año, uno a tres y tres a 1 000 años. das, lo cual implica que cada día equivale a un año. En el Kauf¡ítaki Brahma!Ja, al hablar del día llamado caturvif[lsa, 5 Ya visto cómo un ciclo puede sustituir a otro en la literatura védi- se dice que según algunos: ca, podemos comprender por qué en el Mahabharata, cuando Bhima- sena trata de convencer al rey yオ、ィゥセAイ。@ de ir a la guerra contra los Por medio de este día obtuvieron el período de seis días; por medio del Kauravas sin esperar a que transcurran los 13 años de exilio que les período de seis días el año y los deseos del año; el año entero es el período corresponden, argumenta que ya han vivido en el bosque 13 meses, y de seis días. 6 le pide a yオ、ィゥセエイ。@ que los considere como 13 años. 13 Más adelante Bhimasena insiste nuevamente, pero esta vez le dice a yオ、ィゥセエイ。@ que: El Aitareya BrahmalJa sintetiza esta fórmula aún más: ... es sabido por quienes conocen las leyes [dharmas] oh gran rey, que Proceden al día caturvimsa como el principio, por medio de él según las leyes un día y una noche [ahoriitra] equivalen a un año. Y cons- agarran el año ... 7 . tantemente escuchamos el precepto védico, gran rey, [según el cual] el año se termina en caso de emergencia. 14 Estas palabras hacen mención de lo que constituye la principal co- Una vez más, se trata de la equivalencia entre el día y el año, y rrespondencia entre dos ciclos: la equivalencia entre el día y el año, es muy posible que esta sea la correspondencia original, ya que el día la cual es seguida en importancia por la equivalencia entre el día y el y el año tienen una afinidad natural debido al hecho de que ambos son mes lunar. En los Bnlhmal).as, un conjunto de 12 días es considerado ciclos solares, en tanto son medidos con base en el movimiento apa- como la imagen o el reflejo (pratima) del año, es decir, que cada uno rente del Sol. 15 En un breve himno cosmogónico del セァ@ Veda se da de estos días representa un mes. 8 Es por esto que podemos leer en el a entender que los dos ciclos nacieron en una misma etapa del proceso Kauf¡itaki Brahma!Ja, a propósito de ciertas prescripciones que deben de creación, y se dice que fue el año quien hizo la distribución de los ser observadas durante un año, que: días y las noches. 16 Según el Jaiminlya Brahma!Ja: "Habiendo hecho esto por doce noches, puede dedicarse a otro deseo", Tan antiguos como este año, solía decir Kausitaki, "el año tiene doce meses, esta es una imagen son los reflejos de este año ... 17 del año. " 9 • 13 La idea de que 12 días son el reflejo del año podría ser tan antigua Mbh, 3.36.31-32. 14 Mbh, 3.49.21-22. como el セァ@ Veda, o al menos así lo piensan Macdonell y Keith 10 15 La idea de que un cierto número de días puede sustituir o ser equivalente al mis- -quienes ven en セァ@ Veda 4.33.7 una clara alusión a esta equivalen- mo número de años, la encontramos también en el Antiguo Testamento. En una visión, cia. No hay, sin embargo, consenso respecto del significado de este verso, el profeta Ezequiel recibe instrucciones de acostarse durante 390 días sobre su lado iz- el cual se refiere a los 12 días que los rbhus pasaron en la casa de Agoh- quierdo a fin de expiar las culpas del reino de Israel (que es el reino del norte, de la ya. El Atharva Veda, 11 por otra parte, habla de las 12 noches del vo- izquierda), las cuales abarcaban un período de 390 años. El profeta debía entonces acos- to (vratya) de Prajapati. En un pasaje del Satapatha Brahma!Ja 12 se tarse otros 40 días sobre su lado derecho para expiar, esta vez, las culpas del reino de Judea (el reino del sur, de la derecha), que eran de 40 años (Ezequiel 4:4-6). 16 "Del océano ondulante nació el año, asignando días y noches (ahoratras) . .. " 5 El día caturvimsa corresponde al solsticio de invierno, considerado aquí como el RV, 10.190.2. 17 yiiviin et¡a san;vatsaras エ。カョセ@ san;vatsarasya pratimii, JB, 3.361. Esta frase for- comienzo del año. Véase la parte final del Apéndice. ma parte de una descripción cosmogónica relacionada con el huevo dorado. Transcribo 6 KB, 19.10; según la traducción de Keith, Rigveda Brahmanas, p. 456. 7 a continuación el pasaje completo según la traducción de Bodewitz (quien propone una AB, 4.12; según la traducción de Keith, ibid., p. 206. pequeña enmienda del texto original), incluyendo sus interesantes observaciones, las 8 Según Bodewitz (Jaiminiya BrahmaiJa . .. , p. 33), en el $B 3.12 se trata de nue- cuales se encuentran entre paréntesis: ve días en lugar de 12, pero esto es poco común. 9 KB, 25.15; según la traducción de Keith, Rigveda Brahmanas, p. 495. Tras de haber permanecido recostado por cien años divinos, estaba listo para romper- 10 Vedic Index 2, p. 413. se. ¿O fueron mí! años divinos? Porque no había apariciones de luz ( = no había ama- 11 A V, 4.11.11. neceres) en aquel tiempo (y en consecuencia, no existía la cronología). Tan antiguos 12 SB, 13.6.1.3. como este año que conocemos (e-ra ウ。エイセカャIL@ a diferencia de los años 78 EL PERÍODO VÉDICO TIEMPO DE LOS DIOSES Y TIEMPO DE LOS HOMBRES 79 Lo que encontramos, entonces, en este sistema de equivalencias explicar el origen mitológico del asvamedha, el sacrificio ritual del ca- entre ciclos, es que así como el macrocosmos se refleja en el microcos- ballo. Para llevar a cabo este sacrificio (que tenía una gran importan- mos, de la misma manera un ciclo grande de tiempo está contenido cia en tiempos védicos), el caballo que había de ser inmolado debía en otro más pequeño; y obtener el ciclo pequeño permite obtener, "por vagar libremente durante un año antes de ser sacrificado. De acuerdo acción refleja", el ciclo grande. 18 Hay que señalar que si bien por un con el texto, este período debe ser de un año porque en tiempos anti- lado el año está contenido en el día, por otra parte el año simboliza guos, cuando los dioses se aprestaban a sacrificar a Prajapati (quien se totalidad, y podríamos pensar que originalmente el concepto de "era" había convertido en un animal), proclamaron que lo sacrificarían al es una expansión del ciclo anual. Una era viene siendo un "gran año", día siguiente, es decir, cuando hubiera transcurrido un día. Y como: y de hecho, el mahayuga o caturyuga (es decir, la suma de los cuatro ". . .un año [humano] es un día de los dioses . . . ,20 consecuente- yugas) consta de 12 000 años, así como el año tiene 12 meses.l9 El año, mente, el caballo debe ser preparado desde un año antes de la fecha como ciclo fundamental, es la medida central, el equilibrio entre los de su muerte ritual, a fin de reproducir en forma adecuada el sacrificio ciclos pequeños y los grandes; entre los días, que son su reflejo "en realizado por los dioses. Esto contrasta con el caso citado más arriba, pequeño", y el mahayuga, que vendría siendo su reflejo "en grande". según el cual un sacrificio cuya realización les llevó a los dioses 1 000 Hay otro aspecto que es de gran importancia en relación con las años, podría ser celebrado por los hombres en sólo tres, es decir en equivalencias entre los diversos ciclos. Se trata de la idea de que la re- un lapso más pequeño. En el caso que tratamos ahora la idea es, sin lación entre estos dos periodos tiene que ver con diferentes planos de duda, que el tiempo transcurre más lentamente para los dioses, de tal experiencia temporal. Lo que en un plano de existencia es un día, en suerte que lo que para ellos es un día y una noche, equivale a un año otro plano será un año. En el pasaje del Jaiminiya Brahma!Ja citado completo en la experiencia de los humanos. 2I más arriba, (véase nota 17) se habla de años divinos o años de los dio- Es difícil saber desde cuando existió esta concepción de los dos ti- ses (devasaf!Zvatsara}J), los cuales son distintos de los años humanos. pos de tiempo, el humano y el divino; pero es un hecho, como lo aca- El Taittiriya Brahma!Ja expresa la equivalencia con toda claridad al bamos de ver, que ya se encuentra presente en los Brahmanas. En la literatura posterior encontramos, además de ésta, otra ・アオゥカセャョ」。@ si- milar ya que, en el Manava Dharma Sastra, 22 el mes lunar es un día divinos, que, en todo caso, sólo se pueden contar si existe un criterio como Jos amane- ceres para medir el tiempo), igual de antiguos son los reflejos de este año (es decir, las noches y los dias ...). Los años se pueden percibir por las apariciones de luz (ya 20 ekal'l} va etad devanam ahal] yat sal'l}vatsaral], TB, 3.9.22.1. El pasaje completo que sin amaneceres no hay días, las pratimal] del año, y sin estas pratimal] (texto y traducción) se puede consultar en Dumont, "The Horse Sacrifice in the Taittirl- no hay año). Antes de aquel tiempo (en el período intemporal, eterno, anterior al ya Briihma¡;¡a", en PAPS, núm. 92, 1948, p. 498. rompimiento del huevo) la noche y el día (que son diferenciados por las dyumnah, 21 En Jos textos de ha{ha yoga se dice que el yogui, tras de haber alcanzado ciertos los amaneceres) eran contiguos y no estaban diferenciados. Fueron 、ゥヲ・イョ」。セウ@ estados mentales gracias a sus prácticas, experimenta el transcurrir del tiempo en forma por el agnihotra. distinta. Para él, miles de afios parecen ser el mismo número de momentos (ksanas) (SS, Bodewitz, Jaiminlya BrahmafJa . .. , p. 33. 5.95; véase además 4.35). El budismo emplea este mismo tipo de ・アオゥカ。ャョ」セウ[@ aunque SB 11.1.6.1 y ss. es un pasaje paralelo. Jos valores numéricos no son necesariamente Jos mismos. Así por ejemplo, Mabbett 18 Esta idea de que un ciclo puede corresponder a otro sobrevive en nuestros días, ("The Symbolism of Mount Meru", en HR, núm. 23, 1983, p. 68) refiere que en un en Occidente, en una de las más importantes técnicas de predicción astrológica, las lla- comentario del Abhidharmakosa se habla de que el cuarto nivel del monte Meru (Meru madas "direcciones" o "progresiones". Según este sistema, Jo que sucede en el ciclo constituye el eje que conecta el mundo de Jos hombres con el de los dioses) corresponde pequefio permite predecir Jo que acontecerá en el grande. De este modo, Jos movimien- a un tipo de seres que viven por 500 afios, y cada uno de sus días equivale a 50 afios tos planetarios de las 24 horas siguientes al nacimiento de una persona corresponden humanos (para más detalles acerca de estas equivalencias en el budismo véase Kloetzli a sus primeros 365 días de vida; en otras palabras, un día equivale a un afio. Además Buddhist Cosmology, pp. 37 y 126). de esta equivalencia, la astrología también emplea la ecuación: 1 día = 1 mes lunar. También en la Biblia encontramos esta idea de que el tiempo divino transcurre más Es difícil saber desde cuando existe esta técnica de progresiones, pero es curioso obser- lentamente que el tiempo de Jos humanos: "Porque mil afios delante de tus ojos son var que nunca tuvo mucho éxito entre los astrólogos de la India, a pesar de que el terre- como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche." (Salmo 90:4.) no estaba preparado conceptualmente; su desarrollo se debe más bien a los astrólogos En el Nuevo Testamento este pasaje es parafraseado en 2 Pedro 3:8. Esta equivalen- europeos. También corresponde a este tipo de concepción la creencia popular de varios cia bíblica reaparece en el Corán (22.47), el cual afirma que un día de Dios es igual a pueblos de que lo sucedido el primer día (o Jos primeros 12 días) del año indica cómo 1 000 afios humanos. Como lo seiiala Pingree (The Thousands of Abü Ma 'Shar, será todo el año. p. 25), esto implica que un año de Dios es igual a 360 000 años humanos. 19 22 MDhS, 1.66-67. Porqué el mahiiyuga consta de 12 000 afios será explicado en el capítulo seis. 80 EL PERÍODO VÉDICO TIEMPO DE LOS DIOSES Y TIEMPO DE LOS HOMBRES 81 y una noche de los ancestros. 23 Pero las correspondencias no se detie- son sino un día y una noche en la vida de Brahma. 24 Tenemos, enton- nen aquí, y el mismo texto establece que el mahayuga constituye un ces, que según el Mlmava Dharma Sastra existen cuatro categorías o yuga de los dioses (devayuga); y 2 000 de estos yugas de los dioses no niveles de experiencia temporal: el tiempo de los humanos, el de los ancestros, el de los dioses y el de Brahma. Resumimos esto en el si- guiente cuadro: 23 Tanto el MDIIS {1.66-67), como el Mbh (12.224.15-16), explican que el día y la noche de los dioses y los ancestros se dividen de acuerdo a las mitades ascendentes y descendentes de los ciclos respectivos. En el caso de los dioses, su día es el udagayana Cuadro 2. Las cuatro categorías de tiem_]Jo, según el Manava Dharma Sastra (uttarayarJa) y su noche el dak![iTJayana. Pero en el Sürya Siddhanta (12.45-51), uno de los Siddhantas o textos astronómicos postvédicos, nos encontramos con algo interesante. Tiempo de Tiempo de Tiempo de Según este texto, el día de los dioses comienza en el equinoccio de primavera y termina Tiempo humano los ancestros los dioses Brahmii en el de otoño, mientras que su noche es la otra mitad del año. De este modo, el solsticio 1 mes 1 día-noche de verano es el mediodía para los dioses, y el solsticio de invierno su medianoche. Lo 1 año 1 día-noche que sucede aquí es análogo a lo que hemos explicado (pp. 43-44) en relación con la divi- 12 000 años 1 yuga sión del día en dos partes; es decir, que la división no se hace en una fase ascendente (1 mahayuga) y otra descendente, sino en dos fases que son en parte ascendentes y en parte descenden- 24 000 000 de años 2 000 yugas 1 día-noche tes. Y no es que el SS divida a los ayanas por los equinoccios en lugar de hacerlo por (2 000 mahayugas) los solsticios; el texto {14.9) dice claramente que los ayanas van de solsticio a solsticio. Para entender esta falta de coincidencia entre la manera de dividir el año en dos ayanas, y la división del día de los dioses en día y noche, es necesario tomar en cuenta dos facto- res. En primer lugar, los Siddhantas son una combinación de elementos astronómicos locales {la astronomía védica) y elementos tomados de la astronoiPía griega (o greco- Como se puede ver, el decir que se requiere de 2 000 mahayugas mesopotámica), y una característica del sistema griego de astronomía es el concederles o caturyugas para completar un día y una noche de Brahma, hace que una gran importancia a los equinoccios, los cuales determinan el comienzo y el fin del año, costumbre que fue adoptada por los astrónomos de la India. Pero el otro factor el número de años para este ciclo alcance proporciones astronómicas. es también muy importante, y tiene que ver con la mitología del monte Meru, la cual Los PuraQas habrían de llevar esto más lejos aún, al sugerir que 360 tomó forma con el surgimiento del hinduismo. Los astrónomos identificaron a Meru de estos días y noches de Brahma constituyen su año, y 100 de sus años con el eje terrestre, lo cual trajo como consecuencia que el Polo Norte se convirtiese el total de su vida. Sin necesidad de llegar hasta los días y las noches en la morada de los dioses, y el Polo Sur en la de los demonios. En estas condiciones, de Brahma, los yugas mismos alcanzan duraciones fantásticas desde una circunstancia astronómica real vino a embonar perfectamente con la teoría de los el momento en el que los PuraQas establecen que los años que integran días y noches de los dioses ya que, como es sabido, en el Polo Norte se da un día de seis meses y una noche de la misma duración. cada yuga no son años humanos sino divinos. 25 Esto significa que la El día del Polo Norte, o podríamos decir ahora el día de los habitantes de Meru, co- mienza en el equinoccio de primavera y termina en el de otoño, cuando da comienzo su noche. Esta situación hace que sea lógico, por lo menos para los astrónomos, que el día y la noche de los dioses tengan su línea de demarcación a lo largo de los equinoc- tomar a la línea de los equinoccios como la línea de división. En la nota 20 del Apéndice cios. En el Polo Sur se da, naturalmente, la situación contraria; de manera que el día se dan algunos ejemplos de estos errores de traducción. de los dioses es la noche de los demonios y viceversa. Se podría pensar que este fenóme- 24 MDhS, 1.71-72. La sección 1.64-86 del MDhS es paralela a Mbh, 12.224.12-31 no astronómico hubiera sido el origen de la idea de que un año humano equivale a un {Roy 9, pp. 167-169). Bühler hace un estudio comparado de ambas en The Laws of Ma- día de los dioses. Pero, a pesar de lo sugerente de tal hipótesis, resulta poco probable, nu, pp. lxxxiii-xc. 25 El MDhS en ningún momento dice que los años de cada yuga deban ser conside- ya que la literatura védica no da indicios de este tipo de conocimientos astronómicos y, como lo hemos visto, la idea original seguramente fue que el día y la noche de los rados como años divinos. En el tercer libro del Mbh {3.186.18-23), cuando MarkaJ]c;leya dioses coinciden con los dos ayanas. habla acerca de los yugas y expone la duración de cada uno, tampoco especifica que Todo lo que acabamos de exponer seguramente ha contribuido a que los ayanas se se trate de años de los dioses. En el caso del libro 12 de la Epopeya, que es donde encon- hayan tomado a veces como las mitades del año que van de equinoccio a equinoccio. tramos el pasaje paralelo al del MDhS, hay una mención (Mbh, 12.224.17) de que el La confusión es fácil para alguien que no está familiarizado con elementos de astrono- día y la noche de Brahma deben ser computados según los días y noches del mundo de mía. Y aun en el caso de que el término ayana sea usado en este sentido con pleno cono- los dioses (daivalaukika). Esto implicaría que la medida de cada yuga debería conside- cimiento de los factores astronómicos (después de todo, ayana tan sólo significa rarse como expresada en años divinos. Pero es curioso el hecho de que en el MDhS esta movimiento), es claro que en los textos antiguos no es así como se le emplea. Varios frase esté ausente, mientras que lo dicho inmediatamente antes y después coincide con traductores modernos han traducido uttarayaTJO y dak!¡ifJllYana en forma incorrecta, al lo escrito en el Mbh. Más aún, la palabra daivalaukika, como indicador de que se trata 82 EL PERÍODO VÉDICO duración de cada yuga deberá ser multiplicada por 360, a fin de esta- blecer su duración en años humanos, lo cual alteraría el cuadro que acabamos de presentar. Los valores resultantes serán analizados en el capítulo seis. Por último, es necesario recordar que las equivalencias entre ci- clos de tiempo que aparecen en los BriihmaiJ.as forman parte de un sis- tema de correspondencias que abarca prácticamente todo el mundo creado, y en el cual los números tienen un papel primordial. Recitar un verso con un cierto número de sílabas, celebrar un sacrificio inte- grado por cierto número de partes (o con una duración de la misma can- tidad de días), puede ser suficiente para obtener otras cosas que consten de igual número de elementos. Es así que el Satapatha BriihmalJa, refi- riéndose al sacrificio llamado purufiamedha explica que: ... este purufiamedha es un sacrificio de cinco días, el sacrificio es quín- tuple, la víctima es quíntuple y hay cinco estaciones en un año; cualquier cosa que conste de cinco clases, ya sea relacionada con la deidad o con B. EL PERÍODO POSTVÉDICO el ser (cuerpo), él las obtiene todas. 26 Con este capítulo dedicado a las equivalencias entre ciclos, hemos concluido con los antecedentes védicos de la concepción cíclica. Pode- mos ahora pasar al período postvédico, en el cual la teoría de los gran- des ciclos de tiempo, y especialmente de la constante sucesión de yugas, alcanza su plena expresión. de tiempo de los dioses, no aparece en todas las versiones del texto. Si bien este término fue el escogido para la edición crítica, un buen número de manuscritos (casi todos ellos de la recensión del norte) dicen jivalaukika en lugar de daivalaukika. Esto indica que se trata de la situación contraria, es decir de días y noches de los humanos. Es por esto que la traducción de Roy (9, p. 168) y la de Bühler (p. lxxxiv) dicen en este pasaje que se trata de días y noches humanos (aunque de todos modos ambos dan por sentado que la duración de los yugas se refiere a años divinos). Tanto Roy como Bühler utilizaron la edición de Bombay, la cual pertenece a la recensión del norte; también es parte de la recensión del norte la versión de Calcuta, que es la consultada por Monier-Williams quien, en su diccionario (p. 423), se refiere a este pasaje como ejemplo del empleo del términojivalaukika. Por otra parte, Frauwallner seguramente consultó otra versión, ya que su traducción (según Gombrich, "Ancient Indian Cosmology", en Ancient Cosmo- logies, p. 122) especifica que se trata de días de los dioses. Es posible que, aunque los textos no lo digan en forma explícita, los años de cada yuga deban ser considerados como años divinos; de hecho, interpretarlos en este sentido es la costumbre generalizada. Pero nos parece más probable que reflejen una etapa anti- gua en la formación de la teoría de los yugas, etapa en la cual la medida estaba expresa- da en tiempo terrestre. Con el tiempo, las cifras pudieron expandirse al decir que se trataba de años celestes. Este tipo de amplificación de cifras es común en el hinduismo. No está de más anotar, por otra parte, que el Gran Año iranio tenía una duración de 12 000 años, y en este caso es claro que se trata de años humanos. 26 SB, 13.6.1.7; según la traducción de Eggeling, parte 5, p. 405. 5. LA CONCEPCIÓN CÍCLICA EN EL HINDUISMO En la primera parte de este libro hemos analizado el papel desempeña- do por los tres ciclos astronómicos fundamentales, el día, el mes y el año, en la literatura védica. Hemos podido ver que en los textos védi- cos estos ciclos ya eran considerados como la expresión de un proceso de muerte y regeneración; también nos encontramos ya con la idea de la existencia de grandes períodos. Pero cuando penetramos en el mun- do de la religión brahmánica postvédica, aquella que es conocida co- múnmente como hinduismo, nos encontramos con un complejo y elaborado sistema de ciclos de tiempo que no tiene antecedentes ob- vios en la religión védica. La visión cíclica del tiempo se convirtió en un elemento tan funda- mental de la cosmovisión hinduista que podríamos afirmar, recurrien- do a un juego de palabras, que el hinduismo gira en torno a la concepción cíclica del universo. Esta ciclicidad se manifiesta en tres con- cepciones básicas de gran importancia: l. La teoría de la reencarnación. 2. La idea de que el mundo está sujeto a creaciones y destrucciones periódicas. 3. La contraposición entre el proceso de creación del mundo y el de la liberación espiritual del individuo. Ya hemos dicho algo acerca de la reencarnación en un capítulo an- terior al hablar de las mitades de los ciclos. A partir de las uー。ョゥセ、ウL@ que es donde la teoría aparece ya con claridad, la transmigración es considerada como el girar del alma individual en la rueda de las muer- tes y los renacimientos, el san.zsara. Y es sólo al lograr escapar de esta rueda y reintegrarse en la Unidad Original, que el alma logra la libera- ción final y deja así de estar sujeta al tiempo con todos sus procesos cíclicos. Mientras no haya alcanzado la liberación, el ュッォセ。L@ el indivi- duo renace una y otra vez en diferentes cuerpos; y no solamente en cuerpos humanos, ya que la naturaleza de sus actos puede traer como consecuencia que renazca como un ser superior o como un animal. El siguiente pasaje del Mahabharata es muy elocuente: Así, en el sa!f1slira, cae aquí de vientre en vientre, puesto a girar [85] 86 EL PERÍODO POSTVÉDICO LA CONCEPCIÓN CÍCLICA EN EL HINDUISMO 87 como una rueda por la ignorancia, el karman, y la sed. bién como disoluciones, pueden ser de dos tipos: totales o parciales. Da vueltas en los seres, desde Brahma hasta una hoja de pasto, La destrucción total es aquella que trae consigo una completa disolu- naciendo una y otra vez, en el agua, en la tierra, o en el aire. 1 ción del mundo y su reabsorción en la Unidad Original, el Absoluto, a partir del cual había sido creado originalmente. La destrucción par- Y en otro libro de la Epopeya: cial, por su parte, no implica una reabsorción completa en la Unidad Original; los elementos de la naturaleza permanecen en un estado la- La muerte está implícita en el nacimiento y el nacimiento va unido a tente hasta el momento en el que vuelven a integrar el Universo gracias la muerte. Aquel que desconoce las reglas de conducta (dharmas) que a una especie de creación menor. Las destrucciones parciales aconte- conducen a la liberación, gira atrapado [entre la vida y la muerte] cen al final de ciclos cortos, y las disoluciones totales al llegar a su fin como una rueda. 2 los ciclos largos. Las dificultades que enfrenta al individuo en su intento por salirse En el hinduismo, los ciclos de creación y destrucción del mundo de esta rueda y alcanzar la liberación, hacen que el autor de la popular son de cuatro tipos: los kalpas o días de Brahma, la vida de Brahma, canción medieval Bhaja Govindam exclame, en un ligero tono de me- los manvantaras o períodos presididos por un Manu y los yugas. En el capítulo siguiente los analizaremos detalladamente. lancólica desesperación: Al igual que en el caso de la reencarnación, la teoría de grandes ciclos cósmicos tiene importancia en las doctrinas budistas y jainistas, Otra vez nacimiento, otra vez muerte. Otra vez yacer en el seno materno. aunque también aquí hay diferencias entre los sistemas de cada una Aquí, en el satrzs'ára, inmenso y muy de las tres religiones. difícil de cruzar ¡por compasión protégeme, La tercera expresión de la concepción cíclica está íntimamente li- oh Murari (Kw_ta/Vigm)!3 gada a las anteriores, pero hemos preferido considerarla por separado para mayor claridad. Se trata del proceso de creación que se da a par- La teoría de la reencarnación es tan importante en el período post- tir del Principio Original, y el retorno al Origen que es logrado por el védico, que no solamente es esencial para el hinduismo sino también individuo que ootiene la liberación espiritual. 5 En este caso, el indivi- para el budismo y el jainismo, las otras dos grandes religiones del sub- duo se libera del ciclo de las transmigraciones y regresa al lugar del continente, si bien su mecanismo no es concebido en la misma forma cual partió originalmente, es decir al Absoluto, el estado indiferencia- en cada una de éstas. do en el cual se encontraba antes de la creación. 6 Este proceso de li- La segunda expresión importante de la visión cíclica la encontra- mos en la idea de que el mundo se crea y se destruye periódicamente. sectas hablan de un Dios Supremo que se encuentra más allá de los procesos de crea- La creación se da al comienzo de un ciclo cósmico, y la destrucción ción, preservación y destrucción, y del cual estos tres aspectos no son sino atributos. cuando el ciclo llega a su fin. 4 Estas destrucciones, consideradas tam- Para los カ。ゥセQjウ@ este ser trascendente sérá el vゥセiIu@ supremo, a diferencia del Visnu de la tríada de dioses, cuya única función es la de preservar el Universo. Para los ウ。ゥセL@ se tratará más bien del Siva supremo, por encima del Siva de la tríada. Por otra parte, 1 Mbh, 3.2.67-68. He traducido este pasaje igual que van Buitenen quien, sin em- para escuelas como el Vediinta, el Principio Supremo, el Absoluto, es Brahma el cual bargo, y significativamente, traduce saft!Sllra como runaround. Véase también MDhS 1.50. se distingue de Brahmii (el dios creador de la tríada) por su género gramatical. La pala- 2 Mbh, 12.287.19; en Roy: 9, p. 399. bra original (Brahman) es la misma, pero si se trata del dios creador, su género es mas- 3 Bhaja Govindam 21. La tradición popular le atribuye al filósofo Sa111kara la com- culino (Brahmii); mientras que si la alusión es al Absoluto, el género es neutro (Brahma). 5 Podemos comprender ahora por qué el sabio Bhisma se refería a su muerte como posición de este canto devocional, pero esto es muy poco probable (véase Potter, pp. 115-116. un viaje hacia su antigua morada (véase p. 49). 6 Ésta es una generalización; queda claro que no todas las sectas y escuelas conci- 4 Dado que entre el momento de la creación y el de la destrucción el mundo subsiste y permanece activo, surge entre estos dos extremos el concepto de la preservación del ben este proceso de la misma forma. El Sa111khya clásico, por ejemplo, no habla de nin- Universo. Tenemos entonces la secuencia creación-preservación-destrucción, la cual es gún Absoluto, y la liberación, según este sistema dualista, no consiste en fusionarse o personificada en la tríada de los grandes dioses del hinduismo: Brahmii, vゥセiIu@ y Siva. disolverse en nada sino, por el contrario, en que el espíritu (purusa) tome conciencia Brahmii crea el Universo; vゥセiIu@ lo preserva encarnando periódicamente bajo la forma de que su identificación con la Naturaleza (prakftl) es falsa. Pero セウエ。@ concepción -o de alguno de sus avataras; y Siva lo destruye al final de cada ciclo. El hinduismo estará algún equivalente- es lo suficientemente importante en la literatura épica y puránica constituido, de hecho, por dos grandes ramas sectarias; los カ。ゥセQjウ@ o adoradores de como para permitirnos presentarla aquí sin entrar en una discusión acerca de las dife- vゥセAI@ U, y los saivas o adoradores de Si va. Hay que aclarar' sin embargo, que las distintas rencias entre las diversas sectas o escuelas. 88 EL PERÍODO POSTVÉDICO LA CONCEPCIÓN CÍCLICA EN EL HINDUISMO 89 beración equivale, en cierto modo, a una destrucción del individuo y aun en el caso de una uー。ョゥセ、@ tardía como la MaitraywJiya, el pa- diferenciado, a fin de que pueda fusionarse o identificarse con el Ab- saje que implicaría la existencia de esta concepción es, probablemente, soluto.7 una interpolación posterior . 14 Es muy posible que, t:al y como lo su- El ciclo de creación-liberación está relacionado con los períodos pone Deussen, 15 cuando las uー。ョゥセ、ウ@ tempranas hablan de la reab- de creación y destrucción del Universo, ya que, en estos últimos, la des- sorción de los elementos de la creación se estén refiriendo, más que trucción puede también implicar, cuando es total, un retorno, una reab- nada, a la reabsorción del individuo, es decir a la liberación. sorción en el Principio Original. Pero en el caso de la liberación Podemos suponer, en términos generales, que dos tipos de ciclos, individual el alma puede reintegrarse sin que sea necesario que todo la rueda de las transmigraciones y el proceso de creación-liberación, el mundo creado regrese al estado en el que se encontraba antes de la ya tenían una forma más o menos definida en las uー。ョゥセ、ウ[@ mientras creación. 8 que la idea de reabsorciones periódicas de todo el Universo fue toman- La idea de la reabsorción del mundo en aquello a partir de lo do fuerza posteriormente. Esto, naturalmente, no excluye la posibili- cual fue creado la encontramos ya en las uー。ョゥセ、ウ@ tempranas. Se- dad de que existiesen descripciones de grandes cataclismos, 16 pero nos gún la Chandogya uー。ョゥセ、L Y@ la meta de todas las criaturas es regre- estamos refiriendo a la concepción de que una conflagración implica sar al akasa (el espacio), del cual habían surgido. Y en la Taittirlya una reintegración de los elementos de la Naturaleza en su lugar de ori- uー。ョゥセ、 QP@ se dice que aquello de lo cual nacen los seres, por lo que gen, así como al carácter recurrente de este proceso. 17 viven, y a lo que regresan, es Brahma, el Absoluto. En una de las U- ー。ョゥセ、ウ@ tardías, la m。ゥイケセヲL@ 11 Brahma es identificado con el aka- 14 MaiU, 6.17. La frase que implicaría la existencia de la teoría de aniquilaciones sa al ser llamado akasatman; y de acuerdo con este texto, el Universo es creado a partir del akasa y a él regresa. En otra uー。ョゥセ、@ tardía, periódicas del mundo dice que sólo él (Brahrna) permanece despierto cuando todo se destruye (esa krtsnaksaye eko jllgart1), pero esta frase es considerada corno una posible la MwJcfaka 12 se habla de que los seres surgen del inmutable, al cual interpolaciÓn por カ。セ@ Buitenen (The MaitrayaiJiya Upani:¿ad, p. 47-48). retornan. Una idea similar aparece en la Svetasvatara uー。ョゥセ、N QS@ 15 Deussen, The Philosophy oj the Upani:¿ads, pp. 219-225. Pero la idea de aniquilaciones periódicas del Universo no la encon- 16 De hecho, antes de las Upanisads contarnos con la historia de un gran cataclismo tramos en las uー。ョゥセ、ウ@ tempranas, por lo menos no de manera clara; en uno de los bイゥィュ。セウN@ Se trata· de la versión india del diluvio, la cual aparece por primera vez en el Satapatha Brahmw.w (1.8.1.1-6), y cuyo parecido con la narración de Mesopotamia es notorio. En el Mbh y en los pオイゥセ。ウL@ el mito ha sido incorporado al 7 sistema de creaciones y disoluciones del mundo, y el pez, que en el SB rescata a Manu Ya que la liberación se logra por medio de la práctica de los diversos métodos del yoga, resulta lógico que Siva (el dios que representa el aspecto destructor) esté íntima- del diluvio, se ha convertido en uno de los avalaras de vゥセオN@ Para una discusión sobre mente ligado a las tradiciones del yoga, especialmente en el caso del ha(ha yoga y el yoga este mito, junto con la traducción del pasaje del S'B, se puede consultar van Buitenen, tántrico. The Mahabharata 2, pp. 203-205. Otra traducción del pasaje del SB, con la versión del 8 El VayuP (5.1.7.18-30, 39-47, 66b-71 y 5.2.40.40-45; texto y traducción en Biar- Matsya Purana, aparece en O'Flaherty, Hindu Myths, pp. 179-184. 17 Jacobi (ERE!, p. 201), y con él Eliade (The Myth oj the Eterna! Return, p. 113), deau, "Études de rnythologie hindoue (III)", BEFEO núm. 58, 1971, p. 19-23) da a en- tender que Jos seres que han logrado escapar del ciclo de reencarnaciones deben permanecer opina que la creencia en creaciones y destrucciones periódicas del mundo es muy anti- en los mundos superiores hasta la llegada de una disolución total del Universo, y sólo gua, y que su existencia en el período védico puede inferirse de un pasaje del A V entonces podrán fundirse en el Absoluto. Esta idea, si bien podría inferirse en algunos (10.8.39-40). Keith, por su parte, no está de acuerdo con esto (The Religion and Philo- otros pオイゥセ。ウL@ no es mencionada mas que en el Vllyu y, aun ahí, no se dan mayores sophy oj the Veda and Upanishads, p. 82) y, de hecho, nos parece que el sentido de detalles. Con tales elementos, nos parece difícil concluir que se trata de una idea subya- estos dos versos no es nada evidente, y pretender ver aquí una alusión a los ciclos de cente en los Purii1.1as y el hinduismo en general, tal y corno parece hacerlo Biardeau (ibid., creación y destrucción del mundo implica forzar excesivamente la interpretación. Esta págs. sigs.; véase también su libro L 'Hindouisme, p. 121). Su análisis, sin embargo, es es la traducción: muy interesante y ofrece un gran número de ideas e interpretaciones sugestivas. Debe- Cuando Agni avanzó entre el cielo y la tierra quemando y rnos insistir sobre el hecho de que nuestra intención en este capítulo es dar una visión consumiendo todo ¿dónde, más allá de las de un marido, se general de las principales manifestaciones de la concepción cíclica en el hinduismo, lo encontraba en ese entonces Miitarisvan? cual implica hacer algunas generalizaciones. MatariSvan entró en las aguas, los dioses entraron a los mares; 9 ChU, 1.9.1. 10 grande era el que atraviesa el espacio, el que purifica entró en las TU, 3.1.1. 11 MaiU, 6.17. [plantas] verdes Hィ。イゥエセャIN@ 12 MuU, 2.1.1. En los primeros capítulos hemos discutido los posibles antecedentes en 13 su, 4.1. la literatura védica, especialmente en el R V. 90 EL PERÍODO POSTVÉDICO LA CONCEPCIÓN CÍCLICA EN EL HINDUISMO 91 . Al セョ。ャゥコイ@ las tres manifestaciones de la concepción cíclica, y con temente mientras no logren obtener la liberación. Cuando un ser la fmahdad de comprenderlas mejor, podríamos decir que existen dos finalmente consigue liberarse, escapa de la rueda del san:zsara e ingresa tipos de "ciclicidad": una "vertical" y otra "horizontal". La ciclici- nuevamente al ciclo vertical para recorrer su segunda mitad en el cami- dad vertical sería la que implica pasar del Absoluto hacia el mundo no de regreso al Origen. Si no logra liberarse, tendrá que esperar hasta creado, así como el regreso hacia el Absoluto. Y la ciclicidad horizon- el momento de una disolución total del Universo para poder retornar, tal vendría siendo la que implica un movimiento rotatorio en el mundo junto con toda la creación, a su estado ッイゥァセョ。ャN@ .En ciert? セッ、。L@ po- creado, sin la posibilidad de regresar al Absoluto, al Origen. dríamos considerar a la rueda de las transmigraciOnes mas bien como セ@ セ」オ・イ、ッ@ c?n esto.• el ciclo creación-liberación pertenece aJ tipo una especie de espiral que puede subir o descender ya que, según sus 、セ@ cichcidad vertical, mientras que la rueda de las muertes y renaci- acciones el individuo reencarnará en una categoría de seres más cerca- mientos, el san:zsiira, corresponde más bien a la ciclicidad horizontal. na o má; alejada del Principio Original. Como se puede ver en la cita En lo que se refiere a los ciclos de cr:.!aó)n y destrucción del mundo del Mahabhllrata transcrita más arriba (véase la nota 1 de este capítu- ←セエッウ@ ーッ、イ■。セ@ ser tanto del tipo vertical como del horizontal, 、・ーョセ@ lo), el ámbito del san:zsara incluye desde Brahma, el dios 」イZ。セッL@ has- diendo del tipo de disolución. Si se trata de una disolución total el ta el reino vegetaJ.I 8 Es notorio también el hecho de que si bien en el ciclo será vertical, ya que todo el mundo se reabsorbe. En el caso' de samsara el individuo gira una y otra vez, la rueda vertical la recorre una disolD:ción pa.rcial, por otra parte, podríamos considerar que el ci- solamente en una ocasión: desciende con la creación, y asciende gra- clo es de tipo honzontal porque no se da una reintegración de los ele- cias a la liberación, o, si no la ha alcanzado, al llegar la disolución mentos de la Naturaleza. total del Universo. En el siguiente diagrama ilustramos estos dos tipos de ciclicidad, Es importante mencionar aquí el hecho de que en el movimien- sin incluir las disoluciones parciales del mundo. to a lo largo del ciclo vertical, al producirse la reabsorción (ya sea gra- Con el proceso de creación se cumple la primera mitad del ciclo cias a la liberación individual o a una disolución total del Universo) vertical, el descenso a la materia; es en este momento que los seres in- el camino recorrido es el mismo que durante la creación, sólo que en el gresan a la rueda de las transmigraciones. En esta rueda giran incesan- sentido contrario. De acuerdo con un pasaje del Moksadharma, en el Mahabhllrata: EL ABSOLUTO La Unidad Original Lo que es producido a partir de algo en eso mismo se disuelve. Se disuel- ven en el sentido inverso de aquél en el cual fueron creados por el átman interno. Los gurJas (cualidades) siempre se producen en el orden normal, y se disuelven en el orden inverso, al igual que las olas del mar . 19 creación lB Debemos mencionar la sugerencia de Biardeau de que los ciclos puránicos de crea- liberación individual ción y destrucción del universo habrían de ser úna proyección macrocósmica de lo que o disolución total la reencarnación es a nivel microcósmico. Como lo veremos en los capítulos siguientes, según los Puranas la disolución total del Universo se presenta al finalizar la vida de Brahmii, el dios creado;. Después de esta gran disolución, y tras un período de reJ?OS? cósm.ico, nace un nuevo Brahmii y, con él, un nuevo Universo. Y este proceso se rep1te mdefimda- mente. De esta manera, la creación, destrucción y re-creación del universo podría consi- derarse como la constante transmigración del dios Brahmii en una especie de gran sa11Jsllra cósmico. Asimismo, según Biardeau, cada cna de estas disoluciones totales podría in- terpretarse como la proyección macrocósmica del proceso de liberación individual. Así como la liberación es la disolución del individuo, de la misma manera, la destrucción total del universo es la disolución del gran Hombre Cósmico, el pオイセ。@ Universal, iden- tificado en este caso con Brahmii. Véase Biardeau, "Études ... (1)", BEFEO, núm. 54, 1968, pp. 39-45. Diagrama 4. La ciclicidad vertical y la ciclicidad horizontal l9 Mbh, 12.294.31-2. En Roy: 10. pp. 431-2. Traducido también por Edgerton en 92 EL PERiODO POSTVÉDICO LA CONCEPCIÓN CÍCLICA EN EL HINDUISMO 93 Esta idea de ir y regresar por el mismo camino nos recuerda el mo- Esta asociación entre el día, la actividad y, por extensión, la crea- vimiento del Sol durante el uttariiyalJa y el 、。ォセゥャjケョN@ Y ya vimos ción, así como el paralelismo entre la noche, el reposo y la disolución, cómo en el ritual védico del gavam ayana, el cual se prolonga por un no es sino una versión amplificada del ritmo normal de la vida huma- año, la sucesión de acciones rituales sigue su orden normal durante la na. El mismo texto explica enseguida24 que tanto en el caso de los primera mitad del año, y se debe ejecutar en el orden contrario duran- hombres como en el de los dioses y los ancestros, el día es para entrar te la otra mitad. 20 El pasaje del mッォセ。、ィイュ@ continúa: en actividad mientras que la noche está destinada al reposo. 25 Como Así es la creación y la disolución de prakrti (la Naturaleza) ... la actividad de Brahma consiste en crear, va de sí que su día constituye Este [mundo] tiene unidad en la disolución y pluralidad una vez que la creación del mundo; y su noche, es decir su período de descanso, él lo ha creado; quienes reflexionan lo comprenden así. la disolución del mismo. 26 ... unidad en su disolución y pluralidad al ser puesto en Lo tratado en este capítulo nos ha permitido ver, de manera gene- movimiento. 21 ral, la importancia de la concepción cíclica en el hinduismo, así como algunas de sus características. Con estos elementos, podemos pasar aho- Encontramos aquí una clara expresión de otra característica del ra a estudiar los cuatro tipos de eras del mundo que aparecen en la lite- proceso de creación y disolución. La creación implica pasar de la uni- ratura clásica: los kalpas, la vida de Brahma, los manvantaras y, muy dad a la multiplicidad; y la disolución, a su vez, trae como consecuen- especialmente, los yugas. cia un retorno de la multiplicidad hacia la Unidad Original. Otro elemento interesante, el cual quedará incorporado a la teoría de los días y las noches de Brahma, es la percepción del proceso de crea- ción como un despertar. En el pasaje de la MaitriiyalJ"iya uー。ョゥセ、@ al que nos hemos referido ya en dos ocasiones (véanse notas 11 y 14 de este capítulo), se dice que Brahma hace que el mundo despierte (bo- dhayatl), es decir que sea creado, a partir del akasa. La elaboración pos- terior de esta idea resulta clara; si la creación es un despertar, la destrucción debe ser el equivalente de dormirse. Es por esto que la al- エセイョ。」ゥ@ entre el despertar y el sueño de Brahma constituye, según el sistema de kalpas, la constante creación y destrucción del mundo. El Manava Dharma Sastra lo expresa de la siguiente manera: el mundo desaparece es nimllati, que significa cerrar los ojos así como dormirse o desa- parecer, e incluso morir. . . .ese [dios] inmutable, al despertar y dormir, incesantemente trae a 24 MDhS, 1.65-6 . 25 Hay que recordar que el día-noche es de diferente duración según se trate de los la vida y destruye todo este [mundo] de lo móvil y lo que no se mueve. 22 dioses, los ancestros o los humanos. En cada caso se divide un ciclo astronómico en sus dos mitades. Para los dioses el ciclo es el año, para los ancestros el mes lunar y para La contraposición entre el estado de vigilia y el sueño es, simultá- los hombres el día (véase el cuadro 2, p. 81). El día de Brahmá, sin embargo, ya no corres- neamente, una contraposición entre la actividad y el descanso: ponde a ningún ciclo astronómico real, sino que es la unidad que permite aglutinar a los diversos grandes ciclos. Esto quedará claro en el siguiente capítulo. Cuando ese dios despierta, 26 Los textos que tratan este tema dan a entender que la creación no es algo que acon- este mundo entra en actividad; tece únicamente al comenzar el día de Brahmá, sino que continúa a lo largo de todo cuando duerme tranquilamente, su día, en tanto el dios permanece activo. Es por esto que en cuanto la actividad del entonces todo desaparece. 23 dios creador cesa, el mundo se disuelve. Podemos mencionar aquí que una tradición según la cual vゥセiIu@ duerme durante los cuatro meses de la temporada de lluvias. Su sueño comienza en el mes de ll!fllifha The Beginnings of Indian Philosophy, p. 311. Véase la descripción del prakrtika pralaya Uunio-julio) y termina en el mes de karttika (oct-nov). Es así que en una inscripción de en el capítulo 8. · 423/424 e.c., se habla de que Madhusüdana HvゥセiIu@ despierta en karttika ("Gañgdhár 20 Véase la parte final del Apéndice. Stone Inscription of Visvavarman", en Fleet, Jnscriptions of the Early Gupta Kings, p. 21 Mbh, 12.294.33-4. Roy, ibid.; Edgerton, ibid. 77, 2a parte). Lo interesante es que el sueño de vゥセiIu@ se da en el dak![i!Jllyana, la noche 22 MDhS, 1.57. Véase también 1.5-6. de los dioses, y que coincide con la época de lluvias, siendo que durante su sueño vゥセAI@ U 23 MDhS, 1.52; "desaparece" o "se duerme". El verbo empleado para indicar que reposa sobre la serpiente s・セ。L@ la cual flota sobre las aguas cósmicas. 6. YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS En la [literatura] smrti 1 se dice que los yugos, los manvantaras y los ka/pas son los que definen el tiempo; como no son mencionados en el Romaka, 2 el Romaka está por fuera de la smrti. BRAHMAGUPTA (SIGLO VIl e.c.)3 LOS YUGAS Entraremos ahora al análisis de la estructura numérica del sistema de yugas, y su relación con los manvantaras y los kalpas. Seguiremos las ideas de Fleet respecto al posible desarrollo del sistema de yugas, 4 con la ventaja de que dicha explicación, además de ser muy plausible, per- mite, simultáneamente, ver con claridad las relaciones numéricas que entran en juego. Sabemos de la existencia de períodos de 100 años y sus múltiplos en la literatura védica. Ya hemos mencionado que en el Atharva Veda aparecen períodos de 100 años y 10 000 años; mientras que en el Tait- tiriya BrahmaiJa encontramos uno de 1 000 años y otro de 100 000. 5 Supongamos, como lo hace Fleet, que fue el período de 10 000 años el que constituyó el punto de partida, el "yuga primitivo". Más ade- lante, al quererle dar precisión numérica al concepto de que la huma- nidad se encuentra sujeta a un gradual deterioro moral, espiritual y social, este yuga de 1O 000 años posiblemente se dividió siguiendo el patrón establecido por las tiradas del juego de dados, es decir, según 1 El término sm¡;ti se refiere a la literatura religiosa hinduista, principalmente las dos epopeyas, los Dhanna Sastras y los Purii!]as. 2 El Romaka es un texto astronómico, un Siddhiinta, que no ha llegado hasta nues- tros días. El nombre del tratado revela su origen occidental, y es probable que su versión original pertenezca a los siglos m o IV e. c. (Pingree, "History ... ",en DSB, 15 y 16, p. 542). 3 Brahmagupta, Brllhmasphutasiddhllnta 1.13; según la traducción de Pingree, en Neugebauer & Pingree, The Paflcasiddhllntikii oj Varllhamihira, parte 1, p. 22. 4 Fleet, "The Kaliyuga Era of B.C. 3,102", en JRAS, 1911, p. 486, n. l. 5 Véase arriba, capítulo 3, p. 57. [95] 96 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 97 la secuencia 4-3-2-1. 6 De esta manera, el yuga de 10 000 años queda- ría integrado por cuatro divisiones; una de 4 000 y otras de 3 000, 2 000 Años Años y 1 000 años respectivamente: Yuga divinos humanos Krta 4 800 X 360 1 728 000 Treta 3 600 1 296 000 Krta 4 000 años 864 000 Dvapara 2 400 Treta 3 000 años Kali 1 200 432 000 Dvapara 2 000 años Kali 1 000 años mahayuga 12 000 4 320 000 10 000 años Este es el sistema de yugas tal y como aparece en los Pura1,1as, se- gún los cuales 1 000 de estos mahayugas constituyen un kalpa o día No está de más aclarar que el efectuar una división entre cuatro (sin la noche) de Brahma. es algo natural en el contexto védico. En el siguiente cuadro se encuentran los valores para cada yuga, El siguiente paso de este desarrollo consistió en aplicar el concep- incluyendo el valor de sus sandhis considerado por separado: to de sandhi, es decir, de un período de unión o transición, concepto que ya hemos discutido ampliamente en el capítulo dos. Cada cuarto de yuga, o podríamos ya decir cada yuga, es ampliado con un sandhi Cuadro 3. La duración de los yugas y de sus sandhis en años divinos y al principio y otro al final, llamados con frecuencia sandhya y san- en años humanos dhyiin,Isa respectivamente. El valor de cada uno de estos sandhis equivale a una décima parte del valor del yuga al que afectan. Tene- Años divinos mos entonces que: sin un ambos Yuga sandhis sandhi sandhis total Krta 4000 400 800 4 800 Krta yuga 400 + 4 000 + 400 4 800 años Treta 3 000 300 600 3 600 Treta yuga 300 + 3 000 + 300 3 600 años Dvapara 2 000 200 400 2400 Dvapara yuga 200 + 2 000 + 200 2 400 años Kali 1 000 100 200 1200 Kali yuga 100 + 1 000 + 100 1 200 años mahayuga 10 000 2 000 12 000 mahayuga 12 000 años Años humanos Krta 1 440 000 144 000 288 000 1 728 000 Treta 1 080 000 108 000 216 000 1 296 000 Al agregar este total de 2 000 años de sandhis al período original Dvapara 720 000 72 000 144 000 864 000 de 10 000, obtenemos un gran total de 12 000 años para el yuga com- Kali 360 000 36 000 72 000 432 000 pleto, el mahayuga. Este valor es significativo ya que, simbólicamen- maháyuga 3 600 000 720 000 4 320 000 te, constituye una versión amplificada del año, el cual tiene 12 meses. Finalmente, según esta hipótesis, las duraciones de los yugas fue- ron ampliadas de nueva cuenta al considerar, como ya lo hemos visto, Con el aumento de los sandhis y la conversión de años de los dio- que estas cifras se referían a años divinos, cada uno de los cuales cons- ses en años humanos, llegamos al rango de valores expresados en mi- ta de 360 años humanos. Es decir que para obtener la duración de ca- llones de años, y cabe preguntar a qué se debió esta conversión. ¿Por da yuga en años humanos es ahora necesario multiplicar todos los qué este aumento impresionante en la duración de los yugas? Fleet (véase valores por 360: nota 4), sugiere que esto se hizo con la finalidad de lograr que el yuga primitivo de 10 000 años pudiese ser adaptado al yuga de 4 320 000 años empleado por los astrónomos del período clásico. Esto implica, 6 Fleet no establece esta asociación con el juego de dados. naturalmente, que dicho yuga astronómico debería tener un origen dis- 98 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 99 tinto. Discutiremos esto más adelante, pero mencionaremos ahora otra comentado, los cuales constituyen una de las primeras menciones del posible explicación la cual, por cierto, no es incompatible con la ante- sistema de yugas en la literatura sánscrita. Pingree aparentemente se rior. Según Aiyer, el aumento en la duración de los yugas se hizo p.ece- basa en las conclusiones de Bühler en torno a la fecha de tales pasajes, sario cuando el lapso de 1 200 años asignado al Kali yuga ya había conclusiones que nos parecen razonables. 13 Pero el problema con es- expirado, y al constatar que la catástrofe predicha para tal momento tos pasajes, como ya lo hemos visto, 14 es que sólo mencionan las ci- no se presentaba. 7 Basham está de acuerdo con esta posibilidad y agre- fras que en los Purii.IJ.as corresponden a las duraciones en años divinos, ga, además, que al ampliar la duración del ciclo se lograba posponer y no especifican que se trate de tiempo de los dioses. Si bien no pode- la disolución del mundo para un futuro tranquilizadoramente mos ignorar la posibilidad de que así sea, no es seguro que al hablar distante. 8 del mahiiyuga de 12 000 años, estos textos se estén refiriendo al de Estas dos opiniones nos hablan acerca del porqué del cambio, pe- 4 320 000 años. Sin embargo, hay algo que podría apoyar la opinión ro, ¿qué podemos decir acerca del cuándo? De acuerdo con Aiyer (Véase de Pingree, y es la mención del sistema completo de yugas en uno de nota 7.) esto sucedió durante el reinado de k。ョゥセォL@ el más importante los Purii.IJ.as más antiguos: el Marka1Jqeya. 15 Pargiter considera que la rey kオセゥョ。L@ lo cual nos ubicaría en los siglos I o II de la era cristia- sección que nos interesa de este Purii.I).a es de las más tempranas, y la na.9 Mankad (Véase nota 7.) por su parte, sugiere que no fue sino has- ubica en el siglo m e.c. o antes. 16 De todos modos, no debemos olvi- ta después del período gupta (que va de los siglos IV a VI e.c.), lo que dar que el fechado de los Purii.IJ.as es muy difícil, ni podemos excluir resulta excesivamente tardío. Dimmitt Church 10 parece aceptar la idea tampoco la posibilidad de estar ante la presencia de interpola- de que los yugas ampliaron su duración debido a que la gran catástro- ciones. fe esperada no ocurría, pero concluye que no se puede determinar ni Por otra parte, el más antiguo texto astronómico en el que encon- en qué momento, ni gracias a quién sucedió tal cambio. De hecho, es tramos el sistema de yugas plenamente desarrollado (incluyendo a los muy difícil saber a partir de cuándo se emplearon los yugas con las kalpas y los manvantaras) es el Paitamaha Siddhanta, el cual constituye duraciones que les otorgan los Purii.IJ.as. Pingree da por sentado que el texto básico de la escuela astronómica conocida como Briihmapa- la duración tradicionalmente aceptada de los yugas y del kalpa ya esta- ォセ。N@ Según Pingree, 17 el Paitamaha fue escrito a comienzos del siglo v ba establecida antes del siglo II e.c., 11 y con base en en esto considera e.c. y se preserva en forma imperfecta en el vゥセQjオ、ィ。イュッエ@ Pura- probable que la mención de un "gran yuga solar" (yugarrz mahat sau- 1Ja, JS uno de los principales Upapurii.IJ.as de los カ。ゥセQjウL@ atribuido ram) en el Yavanajataka de Sphujidhvaja (269/270 e.c.) sea una refe- por Pingree a los siglos VI o VII e.c. También del siglo v es el vゥセャju@ rencia al mahiiyuga de 4 320 000 años. 12 Su opinión parte del hecho Pura1Ja, según la apreciación de O'Fiaherty. 19 Y de principios de ese de que los yugas y el día de Brahmii son descritos en el Manava Dhar- mismo siglo es una inscripción de Kumiiragupta fechada en el año ma Sastra y en el Mahabharata, en los pasajes paralelos que ya hemos 415/416 que menciona al Krta yuga, aunque no especifica su dura- 7 De acuerdo con Dimmitt Church, The Yuga Story . .. , p. 90. 13 Bühler opina que el MDhS en su forma actual ya existía en el siglo u, e. c. (The 8 Basham, The Wonder that was India, pp. 323-324. Laws of Manu, p. cxiv) yque tanto este texto como el Mbh emplearon, para estos pasa- 9 Basham (ibid.) nos recuerda que el tiempo transcurrido entre la fecha probable de jes, una fuente común anterior al siglo n, e. c. (p. xc). Considera (p. cxvii) que la com- la gran batalla de kオイォセ・エ。L@ alrededor de 900 a. e. c., y el comienzo de la era cristiana posición del MDhS debe ubicarse entre los siglos n a. e. c. y Il e. c. indicaría que el Kali yuga (de I 000 o 1 200 años de duración) debería estar llegando 14 Notas 24 y 25 del capítulo 4. a su fin a principios de dicha era. Esto sería así ya que, según la tradición, el Kali yuga 15 Miir P, 46.26-44. comenzó poco después de la batalla. Sin embargo, los textos habrían de desplazar hacia 16 Pargiter, The Miirkaf!rfeya PuriifJa, p. xx. O'Fiaherty (Hindu Myths, p. 18) tam- atrás la fecha de este acontecimiento hasta ubicarlo en el año 3 102 a.e.c. bién sitúa el Miir P en este siglo. 10 Dimmitt Church, The Yuga Story . .. , p. 91. 17 Pingree, "History ... ",en DSB, 15 y 16, p. 555. He aceptado aquí la opinión 11 Pingree, "Astronomy and Astrology in India and Iran", en Isis, núm. 54, 1963, de Pingree; para una opinión divergente üunto con la respuesta de Pingree) véase van p. 238; y "History ... ", en DSB, 15 y 16, p. 555. der Waerden, "Two Treatises on Indian Astronomy", en JHA, 1980, pp. 50-62. 12 Yavanajiitaka 79.2; texto y traducción en Pingree, The Yavanajiitaka of Sphujidh- 18 Visnudharmottara P., 2.166-174; traducción en Pingree, "The Paitiimahasiddhiin- vaja (2 vols.). Véanse los comentarios de Pingree en el セッAN@ 2. p. 406. El Yavanajiitaka ta of エィセ@ Visnudharmottarapuriina", en Brahmavidyii 31-32, 1967-1968, pp. 472-510. fue escrito en 269/270 e.c., pero es una versificación de un texto escrito por Yavanesvara en 149/150 e. c., durante el reinado del Saka Rudradiiman l. El texto de Yavanesvara era, a su 19 oGfャ。ィセイエケL@ p. Hindu Myths, 18. En este siglo probablemente ya existían el Viiyu Purii1Ja, el Matsya, el Harivarrzsa, parte del BrahmiilJqa y, naturalmente, el MiirkalJqe- vez, la traducción de un tratado griego sobre horoscopía (Pingree, vol. 1, p. 3). ya (ibid., pp. 17-18). lOO EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 101 ción.2o De tan sólo ocho años más tarde es una inscripción del423/424 mitirnos establecer con claridad cuándo fueron extendidas las dura- que, si bien no habla de los yugas, describe a un príncipe llamado Vis- ciones de los yugas. Y en realidad, tampoco podemos saber en qué vavarman diciendo que sobrepasa en brillo al fuego salflvartaka. 21 Se- momento surgió el sistema de yugas en su forma original. Pero pode- gún el Mahabharata, 22 este fuego no es otra cosa sino el fuego de la mos suponer, en términos generales, que la teoría de los yugas y los destrucción que consume al mundo al término del día de Brahma. Sin kalpas comenzó a formarse en los siglos IV y m a.e.c., y que ya se en- embargo, la evidencia epigráfica más antigua de la existencia de los contraba en su forma final en el siglo v e.c., si no es que dos o tres yugas -o por lo menos de un período llamado yuga al final de cual siglos antes. sobrevendría un cataclismo-la tenemos en una inscripción de Rudrada- Es importante anotar que la teoría seguramente fue elaborada por man I cuya fecha corresponde al año 150 e.c. 23 El texto se refiere a una reducida élite intelectual, y que tuvo necesariamente que transcu- la ruptura de una presa como consecuencia de una tormenta en la cual rrir un cierto tiempo antes de que fuese aceptada como algo indiscuti- soplaron vientos "similares a los que se presentan al final del yuga" ble. Como lo veremos, todavía a finales del siglo v y comienzos del (yuganidhana); pero la inscripción no nos da más detalles acerca de VI el renombrado astrónomo Áryabhata dividía el mahayuga en for- las características del yuga. ma distinta a la ortodoxa. Y en el siglo VII (como se puede ver en el Debemos mencionar, por último, el hecho de que el término kal- epígrafe que se encuentra al principio de este capítulo), otro conocido pa, empleado en el sentido de un gran período, y con connotaciones astrónomo, Brahmagupta, todavía consideraba necesario criticar al escatológicas, ya aparece en las inscripciones de Asoka, a mediados Romaka Siddhanta por no tomar en cuenta a los yugas, a los manvan- del siglo m a.e.c. Asoka afirma que sus descendientes seguirán el taras y a los kalpas. dharma, la forma de vida correcta (budista en este caso), a lo largo del kalpa. 24 Pero, al igual que en el caso anterior, no se nos da mayor información acerca de lo que se entiende por kalpa. LOS KALPAS Como se puede ver, la evidencia histórica es insuficiente para per- Después de estas consideraciones históricas, podemos retomar el aná- lisis referente al sistema numérico de los yugas para lo cual es necesario 20 aclarar, aunque ya lo hemos mencionado, en qué consiste el kalpa. "Bilsad Stone Pillar Inscription of Kumiiragupta", texto y traducción en Fleet, Ya en el Mcmava Dharma Sastra y en el Mahabharata se dice que lnscriptions of the Ear/y Gupta Kings, pp. 42-45 (2a. sección). 1 000 mahayugas constituyen un día del dios Brahmii, y que su noche 21 "Gañgdhiir Stone Inscription of Visvavarman", Fleet, ibid., pp. 74-77. 22 Mbh, 3.186.56-60. tiene la misma duración. 25 El kalpa no es otra cosa sino el día de Brah- 23 "The Juniigarh Rock lnscription of Rudradiiman I" (línea 6); el texto se puede mii, durante el cual se da la creación del mundo. Numéricamente, esto consultar en Sircar, Se/ect Inscriptions Bearing on Indian History and Civi/ization 1, significa que debemos multiplicar por 1 000 los valores del mahayuga p. 176. Nótese que el año de esta inscripción coincide con el de la redacción del texto a fin de obtener la duración del kalpa. Tenemos así que: de Yavanesvara ya mencionado (nota 12), el cual fue versificado 120 años después por Sphujidhvaja. Esta inscripción y el Yavanajiitaka de Sphujidhvaja constituyen, hasta el momento, la más antigua evidencia de fecha precisa de la existencia del yuga conside- años rado como un gran período cósmico. Es importante que hagamos mención del Yuga divinos años humanos PuriilJa, el cual habla de los cuatro yugas sin especificar sus duraciones, y dando a en- tender que deberían ser conocidas (YP, 9-10); aunque el texto sí dice que 1 000 yugas 1 mahayuga 12 000 4 320 000 son 1 kalpa (YP, 235). El YP forma parte de la Garga Saf!lhitii la cual, según Pingree 1 kalpa 12 000 000 4 320 000 000 (CEES, A2, p. 116), podría ser del siglo 1 e. c. J. Mitchiner ubica al YP en el mismo siglo ("The Yuga Puriii]a", en M. Mitchiner, Indo Greek ... 9, p. 924). Hay que recordar que la duración del Kali yuga, la era actual, es 24 El texto en prácrito (el idioma empleado en las inscripciones) dice iiva kappam, que equivale al sánscrito yiivat kalpam: "a lo largo del kalpa". Se trata de los edictos igual a la décima parte de la duración del mahayuga. Esto significa que en piedra, números cuatro y cinco. El texto, en sus diversas variantes, se puede consul- entre el Kali yuga, el mahayuga y el kalpa existe una estrecha relación tar en Bloch, Les Inscriptions d'Asoka, pp. 100 y 102, donde se incluye la traducción al francés. Para una traducción al inglés véase Thapar, Asoka and the Decline of the Mauryas, pp. 251-252. Ambos autores traducen por "hasta el final del mundo". Véase 25 MDhS, 1.71-73 y Mbh, 12. 224.28-30 (Roy 9, pp. 168-169). Mbh, 12. 224.30 se también Fleet, "The Kaliyuga Era ... ", en JRAS, 1911, p. 485, n. l. repite en BhG, 8.17 (Mbh 6.30.17). Véase la nota 24 del capítulo 4. 102 EL PERÍODO POSTVÉDJCO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 103 numérica. Los tres parten de un mismo número base; la única diferen- de los persas aqueménidas (550-330 a.e.c.) (Véase nota 26.) período cia consiste en el número de ceros, es decir, en la potencia de 10 que que seguramente fue testigo de intercambios e influencias entre Meso- se le aplique al número base: potamia y el noroeste de la India. Pero ninguno de estos autores menciona el hecho, repetido en va- rias ocasiones por Filliozat, 28 de que el número 432 000 se encuentra años divinos años humanos en el Satapatha BrahmalJ.a el cual, como un todo, no puede ser poste- Kali yuga 1 200 432 000 rior al siglo VI a.e.c. 29 mahiiyuga 12 000 4 320 000 Si el 432 000 es un número babilónico, es también un número vé- kalpa 12 000 000 4 320 000 000 dico. En un capítulo anterior hemos analizado el contexto en el cual aparece este número en el Satapatha BrahmalJ.a. 30 De acuerdo con es- te Bnlhmal).a, el J!.g Veda consta de 12 000 versos brhatis, cada uno de Nos interesan ahora los valores expresados en años humanos. De- los cuales tiene 36 sílabas (lo mismo sucede con el Yajur Veda y el Sa- cíamos hace un momento que Fleet consideraba que el aumento en la ma Veda considerados juntos). Esto nos aporta un tercer método para duración de los yugas, y su conversión a tiempo humano, obedecía a obtener el 432 000, ya que: un interés por ajustar el yuga de 10 000 años al yuga astronómico de 4 320 000 años. Esto implica, anotábamos, que dicho yuga debería te- 12 000 versos x 36 sílabas = 432 000 sílabas ner un origen independiente y no ser simplemente el producto de la mul- tiplicación por 360 de los valores expresados en años divinos. Si esto Se podría argumentar, claro está, que aquí se trata de versos Y sí- es así, ¿cuál es el origen del ciclo de 4 320 000 años? labas y no de años. Pero la asociación entre el número 36 y el año de Pingree señala que el 432 000 es un número babilónico; según el 360 días es inevitable. El Satapatha BrahmalJ.a dice claramente que el sacerdote caldeo Beroso (siglo m a.e.c.), es el número total de años verso brhati es el año. 31 De manera que los 12 000 versos del J!.g de los reinados anteriores al diluvio. 26 Por su parte, van der Waerden, Veda po.drían ser considerados como 12 000 años. Y estos 12 000 años, a quien parece opinar que no sólo este número sino casi todos los ele- su vez, equivalen a 432 000 sílabas; conversión que parece prefigurar mentos de la teoría de yugas provienen de Grecia o Mesopotamia, re- el paso de años divinos a años humanos en el sistema puránico de yugas. calca el hecho de que la manera en que Beroso expone esta cifra es di- No podemos hacer aquí un análisis detallado del origen del 432 000 ciendo que se trata de 120 saroi.21 Como el saros babilónico es igual desde el punto de vista de sus posibles conexiones con los valores em: a 3 600 años, resulta que: pleados en Mesopotamia. Pero nos parece イ。コッョセ「ャ・@ suponer アセ@ s1 en realidad el período mesopotámico de 432 000 anos fue transmitido 120 x 3 600 años = 432 000 años a la India durante el reinado de los aqueménidas (o en alguna época posterior), adquirió importancia ーッイアオセ@ se le ーッ、■セ@ ゥセ・ョエヲ」。イ@ 」ッセ@ una Y ya sabemos que la conversión de años de los dioses a años hu- manos, según el sistema de los Puriil).as, sigue un procedimiento seme- tradición numérica ya existente en la literatura ved1ca. Y tamb1en es posible que esta tradición numérica nativa haya dado origen al sistema jante. En el caso del Kali yuga la operación es: puránico de cómputo sin la necesidad de influencias externas las cua- 1 200 años x 360 = 432 000 años Para van der Waerden, esta similitud sugiere un origen babilónico 28 Por ejemplo en "Le Symbolisme du monument du Phnorp Bákheñ", en BEFEO, de los cálculos indios. Pingree considera que en la India este número núm. 44-2, 1954, pp. 543-545; "Ancient Relations between lndian and Foreign Astro- nomical Systems", en JORM, núm. 25, 1957, pp. 5-7; y en "Influence of Mediterrane- pudo haberse convertido en una cifra importante durante el reinado an Culture Areas on Indian Science", en IJHS, núm. 5, 1970, pp. 327-328. 29 Van Buitenen, The Mahabharata 2, p. 203. 26 Pingree, "Astronomy and Astrology in India and Iran", en Isis, núm. 54, 1963, 30 Véanse las pp. 37-39, en el capítulo l. p. 238. Fleet (op. cit., p. 493) ya había sugerido la posibilidad de una influencia de este 3! SB, 6.4.2.10 (Eggeling, parte 3, p. 220), y 12.2.3.1 (Eggeling, parte 5, pp. 155-156). número mencionado por Beroso en la formación de la teoría de los yugas. En cada uno de estos pasajes la explicación de por qué el verso b¡;hatl es igual al año 27 Van der Waerden, "The Great Year in Greek, Persian and Hindu Astronomy", es distinta, pero en ambos casos tiene que ver con el hecho de que está integrado por en AHES, núm. 18, 1978, pp. 359-363. 36 sílabas. 104 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 105 les, repetimos, en todo caso no hubieran hecho sino confirmar algo tal concepción son evidentes. Al iniciarse el ciclo, en el momento de ya aceptado. 32 la creación, todos los planetas se encuentran en conjunción integrando Debemos comentar a continuación un aspecto de la teoría clásica una unidad. Esta unidad se convierte en multiplicidad cuando los pla- de los yugas y kalpas que nos permitirá proseguir con el análisis del netas, debido a sus distintas velocidades de traslación, se separan unos 4 320 000. En los textos astronómicos, a partir de fines del siglo IV o de otros. Durante millones de años (a lo largo del día de Brahma, si principios del v e.c. -durante el período gupta- cobró gran impor- el ciclo es el kalpa) persiste la creación, hasta el momento en el que tancia la descripción del gran ciclo (ya sea el mahiiyuga o el kalpa) en los planetas vuelven a encontrarse nuevamente en una gran conjunción términos de un número entero de revoluciones en el movimiento de tras- al inicio del zodiaco. En este momento los planetas forman nuevamen- lación de cada planeta. La teoría presupone la existencia de una gran te una unidad, y todos los elementos de la creación se reintegran y di- conjunción de todos los planetas al iniciarse el ciclo, conjunción que suelven en la Unidad Original, para dar pie a la siguiente creación. se ha de repetir al final del mismo. 33 Las implicaciones simbólicas de Para los astrónomos esta concepción representaba un problema, ya que debían darle forma numérica. A fin de lograr esto se hizo nece- 32 sario computar el número de revoluciones que cada planeta debía com- No podemos ignorar, por otra parte, la sugerencia de Filliozat ("Ancient Rela- pletar entre una gran conjunción y la siguiente; y este número depende, tions ... ",en JORM, núm. 25, 1957, p. 6; e "Influence of Mediterranean ... ",en naturalmente, de los parámetros empleados. Cuanto más largo sea el JJHS, núm. 5, 1970, pp. 327-328) de que la transmisión durante la época de los aquemé- nidas pudo suceder en el sentido inverso: de la India hacia Mesopotamia. Aunque es ciclo, más fácil será ajustar los parámetros. En el Paitamaha Siddhan- necesario tomar en cuenta que según la Lista real sumeria, la cual constituye el antece- ta, que como hemos visto es el Siddhanta astronómico más antiguo dente de la lista de Beroso, el reinado de uno de los míticos reyes antidiluvianos duró con el que contamos, se establece el número de revoluciones de los pla- 43 200 años (Jacobsen, The Sumerian King List, p. 73). netas para el kalpa. Los valores son los siguientes: 33 Esta idea de que un Gran Año comienza y termina con una conjunción de todos los planetas es, muy probablemente, de origen griego o mesopotámico. La encontramos en el Timeo (39) de Platón (siglos v-IV a.e.c.), quien afirma que el Gran Año termina Cuadro 4. El número de revoluciones de los planetas en el kalpa, según cuando todos los planetas regresan nuevamente a encontrarse en las posiciones que ocu- el Paitámaha Siddhánta 34 paban unos en relación con otros al inicio del gran ciclo. Y según Censorino, Heráclito ya había hablado de esta gran conjunción (véase adelante, nota 41). Hay que recordar Planeta Núm. de revoluciones que la astronomía védica no utilizaba los planetas, sino solamente el Sol, la Luna y las en el kalpa estrellas. El empleo de los planetas se debe a la influencia de la astronomía griega. Sol 4 320 000 000 En la India tenemos un antecedente de los ciclos definidos por la conjunción de cuer- Luna 57 753 300 000 pos celestes en el yuga solilunar de cinco años, descrito por vez primera en el Jyotiifa Mercurio 17 936 998 984 Vediíñga de Lagadha. Este texto, cuya recensión セォ@ es la más antigua, corresponde se- Venus 7 022 389 492 gún Pingree aproximadamente al 400 a.e.c. El yuga de cinco años se basa en la conside- Marte 2 296 828 522 ración de que cinco años solares equivalen a 62 meses lunares sinódicos (véase la nota Júpiter 364 226 455 83 del capítulo 1). Si tomamos en cuenta que en cinco años hay 60 meses solares (5 x Saturno 146 567 298 12 = 60), esto significa que cada lustro requiere de dos meses lunares intercalarios a fin de sincronizar el año solar con los meses lunares sinódicos (véase Mbh, 4.47.3; van Buitenen 3, pp. 97 y 3-4). Brahmagupta da los mismos valores en su Brahmasphu{a Siddhan- ¿Qué podemos decir acerca del origen de este yuga de cinco años? Si bien en los ta,35 pero nos encontramos con algo interesante al analizar las cifras Briihmanas ya se habla de un ciclo de cinco años (véase arriba, capítulo tres, p. 56), no es sino hasta el Jyoti:¡a Vediiñga que se nos ofrece una explicación en términos de proporcionadas por el Sürya Siddhltnta (siglos VIII-IX e.c). 36 Este tex- astronomía matemática. Pingree sostiene, en forma convincente, que el sistema de La- gadha no es nativo ya que emplea parámetros, modelos matemáticos, unidades de tiem- po e instrumentos provenientes de Mesopotamia y llegados a la India durante el reinado (basado en el movimiento de Júpiter) que encontramos en el período gupta. Como el de los persas aqueménidas (ver Pingree, "History... ",en DSB, 15 y 16, pp. 536-538; ciclo o "año" de Júpiter es de aproximadamente 12 años solares, tenemos que cinco y "The Mesopotamian Origin of Early Indian Mathematical Astronomy", én JHA, "años" de Júpiter equivalen a 60 años solares de la misma manera en que cinco años 1973, pp. 6-9). Es decir que, si Pingree está en lo correcto, también el yuga de cinco solares equivalen a 60 meses solares. años -el único antecedente védico de los ciclos basados en la combinación de las revo- .34 PS, 3.5, según Pingree, "History ... ",en DSB, 15 y 16, p. 556. luciones de los cuerpos celestes- podría ser de origen extranjero. 35 BSS, l.l4-22, según Pingree, ibid., p. 565. Este yuga de cinco años seguramente dio origen, por analogía, al ciclo de 60 años 36 De acuerdo con Pingree (ibid., p. 608) es probable que el Sürya Siddhiinta haya 106 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 107 to da el número de revoluciones para al mahiiyuga en lugar del kalpa, Cuadro 6. El número de revoluciones de los planetas en セQ@ mahayuga y todos los valores comparten la importante característica de ser divi- y e'!. el cuarto de yuga (yuga páda), según el aイケ。「ィセゥ@ sibles entre cuatro. Esto significa, como lo habían señalado Burgess de Aryabha{a 39 y Whitney,3 7 que, aunque el Sürya Siddh'imta no lo diga explícitamen- Núm. de revoluciones Núm. de revoluciones te, está empleando, en realidad, un ciclo de 1 080 000 años, que es la Planeta en el mahayuga en el yuga pada cuarta parte del mahiiyuga de 4 320 000 años. Los valores aparecen Sol 4 320 000 1 080 000 en el siguiente cuadro: Luna 57 753 336 14 438 334 Mercurio 17937020 4 484 255 Cuadro 5. El número de revoluciones de los planetas en el mahayuga Venus 7 022 388 1 755 597 según el Sürya Siddhánta,38 y su clivisibilidad entre cuatro Marte 2 296 824 574 206 Planeta Núm. de revoluciones Núm. de revoluciones en Júpiter 364 224 91 056 en el mahayuga un cuarto de mahayuga Saturno 146 564 36 641 Sol 4 320 000 1 080 000 Mercurio 17 937 060 4 484 265 dividido en cuatro partes de 250 años cada una. 40 Pero, el hecho es Venus 7 022 376 1 755 594 que a partir de los tiempos de Brahmagupta, y en gran parte gracias Marte 2 296 832 574 208 a él, el sistema puránico de ciclos de tiempo parece haberse convertido Júpiter 364 220 91 055 en un dogma indiscutible. Saturno 146 568 36 642 Lo que más nos interesa de esta división del mahiiyuga en cuatro partes iguales es el hecho de que revela la existencia de un ciclo menor, ¿Por qué una cuarta parte del mahiiyuga? Sabemos, en efecto, que integrado por 1 080 000 años. Podemos preguntarnos, como lo hici- el mahiiyuga está integrado por cuatro yugas: Krta Treta, Dviipara y mos en el caso del4 320 000, por el origen del número 1 080 000. Para Kali. Pero sabemos también que estos cuatro yugas tienen duraciones la respuesta a esta pregunta seguiremos un procedimiento similar al em- desiguales. Lo que revelan las cifras del Sürya Siddhiinta es una clara pleado en el caso del 4 320 000, recordando que el número de ceros influencia del poco ortodoxo sistema de Áryabhata. En su Áryabha(i- no es lo importante. ya, Áryabhata divide el mahiiyuga en cuatro yugas de igual duración, De acuerdo con el escritor romano Censorino (siglo III e.c.), va- a los cuales llama simplemente yuga piidas, "cuartos de yuga", sin em- rios autores anteriores a él aceptaban la existencia de un Gran Año que plear los cuatro nombres tradicionales. Cada yuga piida dura 1 080 000 se iniciaba y terminaba con una conjunción de todos los planetas (aun- años, y comienza con una conjunción de todos los planetas en el grado que hay que aclarar que no todos estos autores le otorgaban al Gran cero de la constelación de Aries, en el comienzo del zodiaco. Los valo- Año la misma duración). Según Censorino, para Heráclito (siglos VI-V res de Áryabhata aparecen en el cuadro 6. a.e.c.) la duración del Gran Año era de 10 800 años. 41 También de Esta manera de dividir el mahiiyuga en cuatro partes iguales, así 10 800 años es el reinado de uno de los reyes antidiluvianos menciona- como otros elementos del sistema de Áryabhata que mencionaremos dos por Beroso. 42 Si el ciclo de 10 800 años existía en Grecia y en Ba- más adelante, recibieron tan severas críticas de Brahmagupta por no bilonia, podríamos suponer, al igual que en el caso del 432 000, que ajustarse a lo expuesto en los tt:xtos de smr:ti, que fueron abandonados pudo haber llegado a la India procedente de la zona del Mediterráneo. por los mismos seguidores de Aryabhata. La división en cuatro partes Pero resulta, como sucede con el 432 000, que el 10 800 es también un iguales se podría haber defendido invocando la autoridad escritura! del Taittiriya Briihmaf.za, en el cual se menciona un ciclo de 1 000 años 39 Aryabha{lya, 1.3-4. Véase Pingree, ibid., p. 590. En realidad Áryabha!a no emplea el término maháyuga, y se refiere a este ciclo tan solo como yuga. Áryabha!a tampoco sido escrito a fines del siglo VIII o principios del IX, en el sur de la India. Es importante menciona ningún tipo de período de transición (sandlu). 40 distinguir entre este texto, que subsiste hoy en día, y el más antiguo Surya Siddhünta Este ciclo fue comentado en el capitulo 3, p. 57. 41 de Lá!adeva (discípulo de Áryabha!a), el cual no se ha preservado y de cuya existencia Censorino, De Die Natali; según Fleet, "The Kaliyuga Era ... ", en IRAS, 1911, sabemos gracias al resumen que de él hace Varáhamihira en su Pañcasiddhantikü. p. 491. Aunque Censorino pudo haber tenido acceso a fuentes ya perdidas, cabe pre- 37 Burgess y Whitney, Surya Siddhünta, p. 160. guntar qué tan confiable puede ser su versión de lo expuesto siete siglos antes por Heráclito. 38 SS, 1.29-32. Véase Pingree, "History ... ",en DSB, 15 y 16, pp. 608-609. 42 Se trata del rey Alaparos. Véase Mayer Burstein, The Babyloniaca of Berossus, p. 18. 108 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 109 número védico, y se trata de un número védico de gran importancia Podemos agregar a esto otra afirmación del Satapatha Brahmana en la medición del tiempo. Como lo hemos visto, 10 800 es el nú- según la cual 10 800 es el número de veces que el ser humano inha.la mero de muhürtas del año, ya que un día consta de 30 muhürtas y exhala en un día y una noche. 48 (30 x 360 = 10 800). Sabemos que en los BnlhmaQ.as el año es. la uni- En la opinión de Filliozat, el número clave del sistema es el 108, dad fundamental de tiempo, que representa totalidad, y que está aso- el cual puede ser explicado astronómicamente como el resultado de la ciado con el dios Prajapati. 43 Podríamos tal vez decir, junto con Fi- multiplicación de 27 (el número de ョ。ォセエイウ@ o mansiones lunares) por lliozat, que en los BrahmaQ.as el muhürta viene siendo la unidad de cuatro (el número de fases de la Luna). 49 Aunque hay que tomar en medición del tiempo cíclico, mientras que el año constituye su perío- cuenta que las listas de ョ。ォセエイウ@ no son enteramente congruentes en do.44 De manera que si un año está integrado por 10 800 muhürtas, lo que se refiere al número de sus integrantes, en unas ocasiones inclu- un Gran Año bien puede constar de 10 800 años. Pero esto no es todo. yen 27 y en otras 28. Según el Satapatha Brahmaf]a estos 1C 800 muhürtas tienen un equiva- Por otra parte, vistas las cosas desde otro ángulo, Pingree sugiere lente espacial en los 10 800 ladrillos que deben integrar el altar para que Aryabhata dividió el mahayuga en cuatro partes iguales, obteniendo los sacrificios. 45 Y tienen, además, otro equivalente en el número de así el yuga pada de 1 080 000 años, con la única finalidad de ajustar versos del セァ@ Veda (o del Yajur Veda y el Sama Veda considerados los cómputos que requerían de una gran conjunción planetaria tanto juntos), ya que si bien el total de sílabas del セァ@ Veda puede obtenerse al inicio del Kali yuga, en 3 102 a.e.c., como al comienzo del mahayu- diciendo que consta de 12 000 versos bt:hatis de 36 sílabas (12 000 x 36 ga. 50 Si Pingree tiene razón, entonces el ciclo de 4 320 000 años da ori- = 432 000), otra manera de llegar al mismo resultado es afirmando, gen al de 1 080 000 por motivos puramente prácticos, y al margen de como lo hace el mismo Satapatha BrahmafJa, 46 que se trata de 10 800 todos los antecedentes védicos del 10 800. Esto es posible, y en reali- versos pahktis, integrados por 40 sílabas. De manera que: dad no podemos saber con exactitud cómo surgió el ciclo de 1 080 000 años. Pero los antecedentes que se encuentran en el Satapatha Brahma- 10 800 versos x 40 sílabas = 432 000 sílabas. fJa resultan muy interesantes y significativos, no solamente desde un punto de vista estrictamente numérico, sino también por su elaborado Lo cual no está muy lejos de decir que: contenido simbólico. Sin embargo, si estos elementos ejercieron o no alguna influencia sobre Áryabhata es una pregunta a la cual no pode- 1 080 000 años (yuga pada) x 4 = 4 320 000 años (mahayuga). mos dar una respuesta definitiva. Todo lo anterior nos permite concluir, al igual que en el caso del Estos tres aspectos diferentes del10 800 en el Satapatha Brahma- 4 320 000, que si el 10 800 como expresión de un gran ciclo llegó a la fJa (como medida de tiempo, como materialización del altar y como India procedente de Mesopotamia o Grecia, fue aceptado porque te- expresión del número de versos del セァ@ Veda) integran, para Filliozat, 47 nía firmes antecedentes nativos. Pero también es muy posible que el un todo que representa simultáneamente: ciclo de 1 080 000 años sea de origen enteramente indio. J. El año, forma del dios creador Prajapati y período del orden Podemos hacer algunas consideraciones finales en relación con el universal (el año, integrado por 10 800 muhürtas). origen del 4 320 000, el 1 080 000 y otras cifras relacionadas con estas 2. La operación ritual, que expresa y garantiza la renovación de dos. Hay que recordar que en el sistema clásico de yugas y kalpas el la creación y el desarrollo de las cosas (el altar, construido con 10 800 número fundamental es el 432, ya sea que se exprese como 432 000, ladrillos). como 4 320 000, o como 4 320 000 000. Ahora bien, otro número de- 3. El Verbo eficiente, que anima la operación ritual por una doble rivado del 432, el 4 320, es el resultado de una multiplicación muy ob- serie de fórmulas: himnos por una parte, palabras y cantos por la otra via: los 12 meses del año por sus 360 días, (los 10 800 versos del セァ@ Veda o del conjunto Yajur Veda- Sama Veda). 12 X 360 = 4 320 43 Véase arriba, pp. 33-34, capítulo l. 44 48 Véase arriba, p. 37. Filliozat, "Le Symbolisme ... ", en BEFEO, núm. 44-42, 1954, p. 542. 45 49 SB, 10.4.2.18 y 10.4.3.20.; Eggeling, parte 4, pp. 351-352 y 360. Filliozat, ibid., p. 546. 46 50 SB, 10.4.2.23.; Eggeling, parte 4, pp. 352-353. Véase arriba, pp. 38-39. Pingree, "Astronomy and Astrology in India and Jran", en Jsis, núm. 54, 1963, 47 Filliozat, ibid., p. 544. p. 239. 110 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 111 De manera que cualquier sistema astronómico que emplee, como sistema sexagesimal, tan importante en Mesopotamia.s3 Es así que lo hace la astronomía védica, un año de 360 días repartidos en 12 me- lO 800 resulta ser el número de minutos de arco en media circunferencia: ses (sin contar el decimotercer mes intercalario) puede llegar fácilmen- te a concebir un ciclo basado en el 4 320 o alguna de sus potencias de 180° X 60' = 10 800' 10. De hecho, las cifras de las duraciones de los diversos yugas, con o sin sandhis, pueden obtenerse por diversos métodos a partir de cier- En consecuencia, el total de minutos de arco en la circunferencia tos números fundamentales. Por ejemplo, a partir de los valores del será del doble, es decir 21 600, una de cuyas potencias de 10 aparece Kali yuga -que son la décima parte del mahayuga- podemos obte- en el cuadro tres como la duración de los dos sandhis del Tretá yuga. ner las duraciones de los demás yugas con sólo multiplicar estas cifras En India, una de las medidas de tiempo, llamada niufika, nos permite por dos, tres y cuatro; algo que resulta obvio desde el momento en que llegar al mismo número por un procedimiento paralelo. 21 600 es e-l la estructura numérica está basada en la secuencia 4-3-2-1.5 1 Y es in- número de narjikas en el año, ya que una narjika es igual a medio mu- teresante lo que sucede al aplicar esta secuencia descendente a la cir- hürta, y el año tiene 10 800 muhürtas, 54 o, dicho de otra manera, cunferencia: si dividimos la circunferencia en segmentos según la rela- cada día incluye 60 narjikas, de modo que: ción 4-3-2-1, resulta que la porción correspondiente a Krta (4/1 O de circunferencia) es de 144°, la de Treta (3/10 de circunferencia) es 60 naifikas x 360 días = 21 600 naifikas en el año, lo que equi- de 108°, la de Dvapara (2/10 de circunferencia) es igual a 72°, y la parte vale a decir que: que le corresponde a Kali (1/10 de circunferencia) es de 36°. Estos nú- meros no son otra cosa sino la duración de cada yuga antes de haberles 60' X 360° = 21 600' en la circunferencia (o en el zodiaco). sumado sus respectivos sandhis, sin tomar en cuenta, naturalmente, el número de ceros. 52 Esto es así porque el multiplicar las duraciones Ya no nos sorprenderá saber que 21 600 es también la duración de los yugas en años de los dioses por 360, equivale a convertir sus du- del reinado de uno de los reyes antidiluvianos, de acuerdo con una de raciones en grados de la circunferencia. Pero si esto es aplicable a la las versiones de la Lista real sumeria.ss circunferencia de 360°, también lo es al año de 360 días, de manera Resumiendo nuestras conclusiones, podemos decir que la manera que los yugas sin sus sandhis pueden expresarse como: natural en la que todas estas cifras pueden obtenerse a partir de ciertos elementos nos permite suponer que su empleo en Mesopotamia o Gre- Grados de la Días del año 53 Esto ya había sido señalado por Burgess y reafirmado por Fleet, "The Kaliyuga Yuga circunferencia de 360 días Proporción Era ... ", en JRAS, 1911, p. 493. 54 La ecuación 1 muhürta = 2 nacfikas la encontramos en el Yavanajataka de Sphu- Krta 144 144 4 Treta 108 108 3 jidhvaja (79.29), del siglo 111 e. c., y en el libro dos del Arthasastra de Kau¡ilya (2.20.36), que parece pertenecer al siglo 11 e. c. La primera mención de esta ecuación es la que Dvápara 72 72 2 aparece en la recensión J3.k del jケッエゥセ。@ Vedahga, texto asignado por Pingree a Jos siglos Kali _J.§_ 36 1 v-1v a.e.c. maháyuga 360 360 10 La nacfika (o nalika) es una medida de tiempo derivada del reloj de agua, instru- mento descrito por primera vez en la recensión J3.k del jケッエゥセ。@ Vedañga (véase Fleet, "The ancient lndian Water-Clock", en JRAS, 1915, pp. 214-215). El reloj de agua, así como muchos de los elementos astronómicos del JV, parecen ser de origen mesopotámico (véase Los sandhis a su vez, se basan en el mismo patrón numérico. Pingree, "The Mesopotamian Origin ... ",en JHA, núm. 4, 1973, pp. 3-4). Por otra parte, varios de los números son desarrollos naturales del 55 Jacobsen, pp. 72-73, n. 19. No hay que olvidar la similitud que existe entre mul- tiplicar valores por 360, como en el caso de los yugas, y multiplicarlos por 3 600, como 51 No está de más recordar que la relación 4-3-2-1 constituye la tetraktys pitagórica, en el caso de Beroso, quien da sus duraciones en términos de saroi (unidades de 3 600 aunque no podemos hacer aqui una comparación de esta tradición con el sistema de yu- años). En la Lista real sumeria, salvo dos excepciones (más una tercera en una variante del texto), todas las duraciones de los reinados antidiluvianos, así como su suma total, gas. 52 Véase el cuadro tres, p. 97. Para una representación gráfica véase el diagrama 11, p. son divisibles entre 3 600. Las excepciones son el rey A-lulim, con 67 200 años (Jacob- ,! sen, p. 71, n. 8); y los reyes En-men-dur-Anna y Ubar-Tutu, con 21 000 y 18 600 años 130, en el cual la duración de los cuatro yugas está representada, según sus proporciones, respectivamente (Jacobsen, pp. 75-77). en una circunferencia. 112 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 113 cia por una parte, y en la India por la otra, no implica necesariamente Lo natural sería un medio ciclo de cuatro yugas descendentes se- una influencia en uno u otro sentido. Pueden haber surgido en forma guido de otro medio ciclo ascendente; la mitad descendente sería Krta- independiente y haber recibido posteriormente una confirmación de su Treta- Dvapara- Kali, y la ascendente Kali- Dvapara- Treta- Krta.' Es validez, junto con alguna modificación en su aplicación, al tener noti- decir: cias de su empleo en otra cultura. 56 • LA MITAD ASCENDENTE Y LA MITAD DESCENDENTE DEL CICLO Krta 4 Kfta Antes de entrar en la descripción del manvantara, debemos decir algo acerca de las mitades de los ciclos. Hemos visto cómo los tres ciclos Treta 3 3 Treta astronómicos originales se dividen en una mitad ascendente y otra des- cendente; y hemos visto también que esta división de los ciclos en dos fases tenía un papel importante en la religión védica. Sin embargo, con Dvapara 2 2 Dvapara la aparición del mahayuga, el cual, recordemos, viene siendo un Gran Año, esta simetría en la estructura del ciclo se rompe. El mahayuga siempre es descendente y no tiene una contraparte ascendente. La se- cuencia 4-3-2-1, que indica una disminución tanto de la duración de los yugas como del nivel moral y espiritual de la sociedad, se repite una y otra vez. Esto implica un salto brusco del uno al cuatro, del Kali De esta manera sí se cumpliría con la estructura original de los ci- yuga al Krta yuga: clos. Los Pural).as no hablan de un ciclo ascendente, y la forma final que tomó el mahayuga como ciclo exclusivamente descendente segura- mente fue el resultado de combinar el concepto de un Gran Afio con Krta 4 la idea de una gradual degeneración de la humanidad, idea sobre la cual tendremos oportunidad de hablar más adelante. Sin embargo, es- ta "imperfección" del mahayuga resulta superada con el concepto del Treta 3 día de Brahma, ya que aquí 1 000 mahayugas constituyen el día (la mi- tad ascendente o de luz, el período de creación); mientras que una du- ración equivalente a otros 1 000 mahayugas constituye la noche Oa mitad descendente u obscura, el período de disolución). Pero esta manera un Dvapara 2 tanto artificial de retomar las mitades de los ciclos resulta, de todos modos, incompleta, ya que no existen graduaciones de uno a otro ma- hayuga y cada uno es igual al anterior. Kali Lo interesante es que esta tradición de dividir los ciclos en una mi- tad ascendente y otra descendente -tradición que, como sabemos, es védica- se haya diluido y casi desaparecido en el hinduismo el cual 56 Si se quiere necesariamente hablar de influencia o de transmisión en lo que se re- considera, por lo menos en teoría, a la literatura védica como revelada fiere a la aplicación de estos números en la astronomía, es razonable suponer que le co- rrespondió a la India el papel de receptora, o por lo menos, pensar que de afuera llegó e infalible. Son las dos grandes herejías, el budismo y el jainismo, las el impulso que le dio nueva vida a esta parte de la tradición numérica védica. Decimos encargadas de preservar esta concepción védica en sus sistemas de eras esto por el simple hecho de que sabemos con certeza que hubo una muy importante del mundo. El budismo inclusive emplea los nombres de los cuatro yu- transmisión de elementos de astronomía griega y babilónica hacia la India, en los prime- ros siglos antes y después del inicio de la era cristiana. Esta transmisión incluye el eme acerca de la influencia babilónica y griega en la astronomía de la India, véase Pingree, pleo de parámetros matemáticos, la teoría de los epiciclos planetarios, terminología, así "History... ", en DSB, 15 y 16, así como sus otros trabajos mencionados en la bi- como el uso del zodiaco de 12 constelaciones y la horoscopía. Para mayores detalles bliografía. 114 EL PERÍODO POSTVÉD!CO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 115 gas y adopta, como hubiera sido de esperarse en el ィゥセ、オウュッL@ un ciclo de ocho yugas, cuatro ascendiendo y cuatro descendiend?, en el orden No nos interesa saber la duración de un siigaropama, aunque de mencionado hace un momento. 57 Estos ocho セァ。ウ@ constituyen un an- inmediato nos damos cuenta de que estas duraciones son aún más im- tarakalpa el cual, a su vez, forma parte de ciclos mayores. . presionantes que las hinduistas; lo que debemos señalar es la manera El jainismo, por otro lado, divide su Gran aセッ@ en 12 partes, セ・@ artificial en la que esta división en seis se ajustó a la división en cuatro de las cuales forman la mitad ascendente, conocida como utsarpl!JI, establecida por el patrón 4-3-2-1 de los yugas. Como lo percibió Jaco- mientras que las seis restantes integran la mitad 、・セ」ョエL@ llamada bi, si sumamos las tres eras más cortas descubrimos el patrón 4-3-2-1 avasarpi!Jl. Esta división en 12 ウ・ァオイ。セョエ@ ウセ@ denva de los 12 meses en la duración de estas divisiones del medio ciclo jainista. 61 Podemos del año.ss Cada una de las partes del ciclo recibe un nombre ・セャョᆳ decir entonces que si bien esta división del ciclo jainista en una parte do las palabras ウオセ。ュゥ@ (equilibrio, felicidad) y 、オセ。ュゥ@ (deseqmhbno! ascendente y otra descendente preserva una tradición védica casi per- infelicidad). De esta manera, la primera parte del Ziセャッ@ as.cendente sera dida en las eras del hinduismo; por otra parte, las duraciones asigna- dusamii-dusamii (muy infeliz); la segunda, 、オセ。ュ@ (mfehz); la エ・⦅イ」セL@ das al ciclo del jainismo más bien parecen ser una adaptación de la teoría dusamii-susamii (más infeliz que feliz); la cuarta, ウオセ。ュゥM、@ Hュセウ@ hinduista de los yugas. feliz que infeliz); la quinta, ウオセ。ュゥ@ (feliz); y ヲゥョ。ャュ・エセ@ la sexta, ウオセ。ュᆳ Antes de dejar este tema debemos referirnos a Áryabhata quien, susamii (muy feliz). En la mitad descendente se repiten estas mismas también en esto, difiere de la teoría puránica. Ya sabemos que Aryabha- 、ゥセウッョ・@ sólo que en orden inverso. 59 Es ョッエ_イゥセ@ el hecho セ・@ アオセ@ セョ。@ ta divide el mahayuga en cuatro yuga piidas de igual duración, a los mitad sigue a la otra sin la existencia de sandh1 m pralaya H、ゥウNッャオセioョI@ cuales no les asigna nombres. Aryabhata divide este mahayuga en una Pero veamos cuál es la duración de cada una de estas divisiones. primera mitad ascendente (utsarpiQi), y una segunda mitad descenden- Para mayor claridad las anotaremos en orden descendente: te (apasarpiQ"i). 62 Según él, ウオセ。ュゥ@ ocurre a la mitad del yuga, y 、オセᆳ セ。ュゥ@ al principio y al final. A continuación ilustramos esto por medio de un diagrama: Cuadro 7. Las seis divisiones del medio ciclo del jainismo can sus duraciones 60 susamii (mitad· del yuga) División del medio ciclo Duración ウオセ。ュゥM@ 4 x 10'4 siigaropamas (océanos de años) susamii 3 X 1014 sagaropamas ウオセ。ュゥM、@ 2 x 10 14 siigaropamas dusamii-susamii 1 x 1014 siigaropamas, menos 42 000 años dusamii · 21 000 años apasarpilJi utsarpi1Ji 、オセ。ュゥM@ 21 000 años (mitad (mitad descendente) ascendente) 57 Véase Jacobi, "Ages of the World (lndian)", en ERE, 1, .P· 202; Y. ?e la v。ャセ・@ Poussin "Ages of the World (Buddhist)", en ERE, 1, p. 189. Vease tamb1en Kloetzh, Buddhi;t Cosmology, donde se incluye una amplia bibliografía. dussamii 58 Según Jacobi (Jaina Sütras, parte 2, p. 17, nota) el ciclo jaina ーイッ_。セャN・ュョ@ (principio y final estaba dividido originalmente en seis partes y no en 12; en este caso la asociacwn ウ・セQ。@ del yuga) con las seis estaciones del afio. También opina que el ciclo original tal vez no haya m- cluido la división en una mitad ascendente y otra descendente. Diagrama 5. Las mitades ascendente y descendente del mahayuga 59 Véase Jaini, The Jaina Path of Purification, p. 3.1, quien da como fuente la Sar- según A-ryabha,ta vartha Siddhi de Püjyapiida (siglo VI e.c.). . 60 Según Jacobi (ERE 1, p. 202), estas duraciones las da Hemacandra (siglo XII) en 61 Jacobi, ibid. su Adisvara Caritra (2.113 y ss.). También las menciona Jain (Rea/ity, pp. 97-98), pero 62 sin referirse a ninguna fuente. Aryabha(iya, 3.9; texto y traducción en Shukla y Sarma, Aryabha(iya of Arya- bha(a, p. 39. YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 117 EL PERÍODO POSTVÉDICO 116 Como se puede ver, hay dos formas de obtener la duración del kalpa La influencia jainista parece obvia, tanto por la manera de dividir a partir del mahayuga. Por una parte, el kalpa está integrado por 1 000 en dos el ciclo, como p_9r la terminología ・ューャ。、セ@ ..P?demos sumar mahayugas, y este cálculo resulta claro y sencillo. Pero el segundo ca- a esto el hecho de que Aryabhata, al igual que los Jam.Istas, no ィ。セャ@ mino no es igual de sencillo y más bien resulta algo forzado. La idea ni de pralayas ni de sandhis. La única diferencia consiste en アセ・@ Ar- original parece ser que cada kalpa debe contar con 14 manvantaras, yabhata no menciona las ァイ。、オ」ゥ_セウ@ ゥセエN・イュ、。ウ@ entre. dmp¡ama Ysu- pero surge un problema al querer reconciliar esto con los 1 000 maha- sama que son descritas en la tradicion ]amista, y que dice claramente yugas que integran el kalpa. La división de 1 000 entre 14 no da como que el to!al de ウオ「、ゥカッョ・セ@ セ・ャ@ iAャ。ィケオセ@ セウN@ d.e cuatro en lugar de resultado un número entero, de manera que cada manvantara no pue- 12. Que Aryabhata haya recibido mfluencm ]amista resulta coT?pren- de tener un número exacto de mahayugas. 1 000 entre 14 es igual a sible ya que, como lo señalan Shukla y Sarma, el ヲ。ュウセ@ astronomo 71.4286, y es por esto que cada manvantara dura 71 mahayugas más vivió en la antigua ciudad de Pataliputra (hoy Patna, en Bihar), la cual una adición. fue un importante centro jainista. 63 Sus ideas a este respecto ヲオセイッョL@ Los redactores de los Puriil).as no parecen haberse preocupado por como tantas otras, rechazadas y atacadas por Brahmagupta debido a esta falta de concordancia entre los dos sistemas para computar la du- que no se ajustaban a la tradición puránica, y fueron abandonadas por ración del kalpa, y al dar la duración de cada manvantara simplemen- su propios seguidores. te expresan que dura 71 mahayugas más una adición, sin 」。ャオセイ@ la duración de dicha fracción excedente. El Manava Dharma Sastra ni siquiera menciona este excedente, y se limita a decir que 71 ma- LOS MANVANTARAS hayugas constituyen un manvantara. 65 Son los comentaristas de los Pural).as quienes calculan la duración de esta fracción, llegando a ex- De acuerdo con los Puriil).as, existe otro tipo de ciclo llamado manvan- presarla en años, meses, días y pequeñas fracciones de días. 66 En el tara 0 "período de Manu" (manu antara). Según los エセクッウL@ cada セョッ@ siguiente cuadro damos la duración del manvantara en medida huma- de estos períodos es presidido por un Manu Hオョセ@ especie 、セ@ ーイッァ・ュセ_@ na y en medida divina: de la humanidad) y un linaje de reyes que descienden de el. Tambien en cada manvantara aparece un nuevo Indra (el gran dios védico, que Cuadro 8. Duración del manvantara y el kalpa según los Purá!Jas ahora queda relegado a un lugar secundario), así como un ョセ・カッ@ ァセオᆳ po de dioses y un nuevo conjunto de siete イセゥウL@ los legendanos sabiOs Años divinos Años humanos ascetas. 71 mahiiyugas 852 000 306 720 000 Cada kalpa o día de Brahma incluye 14 manvantaras, y la dura- adición + 5 142.8571 1 851 428.571 ción de cada manvantara es expresada en términos de ョZ。ィケオァセ@ Nセョ@ 1 manvantara 857 142.8571 308 571 428.571 manvantara, según los Puriil).as, tiene 71 mahayugas mas una ad,Ic.wn X 14 X 14 (sadhikll) no especificada. 64 Podemos ilustrar esto en forma grafica: 1 kalpa 12 000 000 4 320 000 000 1 000 mahiiyugas Pero los astrónomos, más acostumbrados a manejar números, en- 1 kalpa o día contraron una solución más ingeniosa, a la vez que exacta y elegante. de Brahmii Resulta que el total de adiciones para los 14 manvantaras de un kalpa 71 mahiiyugas 1 manvantara-14 manvantaras t es el equivalente de seis mahayugas, ya que: (más adición) 14 manvantaras de 71 mahayugas c/u = 994 mahayugas, es decir, seis mahayugas menos que 1 000, el total de mahayugas del Diagrama 6. Número de maháyugas del manvantara y del kalpa 65 MDhS, 1.79. Véase también, por ejemplo, VP 3.2.49 (Wilson, p. 218). 63 Shukla y Sarma, p. XXXI. 66 Véase Wilson, The Vish!JU Pura!Ja, p. 23, n. 6. 64 Véase por ejemplo Mar P, 46.34, VP, 1.3.18 (Wilson, p. 22) Y BhP, 3.11.24. 118 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 119 kalpa. Y seis mahayugas duran lo mismo que 15 Krta yugas (incluyen- procedimiento, está por demás decirlo, fue rechazado por Brah- do sus sandhis). 61 Esto permite resolver el problema de otra manera, magupta.70 la cual es aplicada ya en el Paitamaha Siddhiinta, según el cual al final La forma un tanto forzada y artificial en que los PuraQas combi- de cada manvantara existe un sandhi de la duración de un Krta yu- nan el sistema de yugas y kalpas con el sistema de manvantaras, nos ga.6B Esto significa 14 sandhis; el quinceavo es ubicado al comienzo permite suponer que se trata de dos sistemas de origen distinto. Los del kalpa, como sandhi del kalpa. De este modo, cada manvantara du- manvantaras, como períodos presididos por un Manu, podrían tener ra 71 mahayugas exactos, a los cuales se les agrega un sandhi equiva- su origen en algunos elementos históricos basados en el reinado de so- lente a un Krta yuga. Resumimos los datos en el cuadro siguiente. beranos semilegendarios. Con el tiempo, estas narraciones pudieron ha- ber sido llevadas a un plano mitológico y haber sido empleadas a fin Cuadro 9. Duración del manvantara y el kalpa según el Paiüimaha Siddhanta68 de proporcionar un marco pseudohistórico para los grandes períodos cósmicos. 71 Esta amalgama de sistemas resulta consistente con la ten- Años divinos Años humanos dencia general del hinduismo de asimilar diferentes cultos y tradiciones. 1 manvantara (71 mahayugas) 852 000 306 720 000 Por otra parte, el sistema de yugas y kalpas podría también ser, sandhi (1 Krta yuga) + 4 800 1 728 000 a su vez, el resultado de la combinación de dos tradiciones: los yugas 1 manvantara con sandhi 856 800 308 448 000 por una parte, y los kalpas por la otra. No contamos con suficientes X 14 X 14 elementos como para establecer esta diferencia con claridad, pero lla- 14 manvantaras con sandhis 11 995 200 4 318 272 000 ma la atención el hecho de que la palabra kalpa no sea empleada en sandhi del kalpa + 4 800 1 728 000 las principales descripciones de los yugas que aparecen en el Mahiibhli- 1 kalpa 12 000 000 4 320 000 000 rata, en especial en los libros 3 y 12, 72 aunque algunos de estos pasa- jes sí hablan del día y la noche de Brahma. El término kalpa sí es utili- zado, naturalmente, en otras partes de la Epopeya. Una de las seccio- Podemos expresar lo mismo en forma más condensada de la si- nes que lo emplea con mayor frecuencia es la conocida como Nara- guiente manera: yal}iya, la cual se encuentra en el libro 12. 73 El Narayal}iya segura- mente fue una adición tardía al Mahlibharata, 14 y al parecer pertenece Años divinos Años humanos a la secta de los pañcaratras,75 secta que empleaba el nombre Narayal}a 14 manvantaras de 71 mahayugas 11 928 000 4 294 080 000 70 Véase Shukla y Sarma, pp. 11-12, donde se transcriben las críticas de Brahma- 15 sandhis ( = 15 Krta yugas) + 72 000 25 920 000 gupta, así como algunas críticas que, a su vez, le hace Vatesvara (904 e.c.) a Brahma- gupta. 1 kalpa 12 000 000 4 320 000 000 71 Véase Church, The Yuga Story . .. , p. 111. Estudiar con detalle el origen de la teoría de manvantaras está más allá de los alcances de este trabajo. 72 Mbh, 3.148.1-37, 3.186-188, 6.11.3-14 (Roy 5, pp. 25-26); 12.224-225 (Roy 9, Esta manera de computar las duraciones de los manvantaras no pp. 166-176). En la descripción del libro 12 es donde se encuentra el pasaje paralelo al es aceptada por Áryabhata, quien simplifica el esquema diciendo que del MDhS, el cual tampoco emplea el término kalpa. 73 la duración de cada manvantara es de 72 mahayugas y, por lo tanto, El nゥイ。ケセ@ es Mbh, 12.326-339 (Roy 10, pp. 550-625). También en el libro 12 el kalpa cuenta con 1 008 mahayugas en lugar de 1 000. 69 Pero este (12.299.1-14; Roy 10, pp. 446-447), nos encontramos con un pasaje poco común en el cual, al describir la creación del mundo al estilo del sistema Siimkhya, se da la duración de las diversas etapas del proceso de creación en miles de kalpas: aunque no se especifica 67 la duración de un kalpa. Según este curioso pasaje, un día de avyakta (el no manifesta- Años divinos Años humanos do) es igual a 10 000 kalpas, y su noche tiene la misma duración. El día de Brahma (al mahayuga 12 000 X 6 = 72 000 4 320 000 X 6 = 25 920 000 parecer asociado aquí con mahat) es de 7 500 kalpas, al igual que su noche. El día y Krta yuga 4 800 X 15 = 72 000 1 728 000 X 15 = 25 920 000 la noche de ahal1}klira equivalen, cada uno, a 5 000 kalpas. Por último, el día de los elementos (tierra, agua, fuego, aire y espacio) es de 3 000 kalpas, al igual que su noche. 74 Véase la introducción de Belvalkar al libro 12 en el vol. 16, p. ccu, de la edición 68 PS, 3.4. Encontramos lo mismo en SS, 1.18-19. crítica. 69 75 Aryabhafiya, 1.5. /bid., p. CCXLV. 120 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 121 para referirse al Dios Supremo. Podríamos tal vez deducir de esto que Antes de dejar el tema de los manvantaras podemos preguntar- el término kalpa era de uso común entre los piiñcariitras, aunque una nos, ¿por qué 14 manvantaras en cada día de Brahmii? Una posible conclusión más firme al respecto requeriría de un estudio detallado del respuesta sería el hecho de que de esta manera cada mes de Brahma problema. Hemos visto, por otra parte, que el término kalpa se en- incluye 420 manvantaras (14 x 30), número que no requiere de co- cuentra en las inscripciones de Asoka, en las cuales parece más bien mentarios; mientras que el año de Brahma cuenta con 5 040 manvan- estar asociado a ideas budistas. 76 taras (420 x 12). Si contamos los manvantaras que corresponden a las Pero independientemente de que se le llame kalpa o no, lo impor- noches (aunque sería una contradicción, ya que por la noche el mundo tante es que el día de Brahmii es la unidad de tiempo que permite inte- no existe),77 el total de manvantaras en el año de Brahma es de 10 080, grar y fusionar la teoría de los yugas con la de los manvantaras, si bien cifra que podría relacionarse con el 10 800. Pero la explicación que en forma un tanto imperfecta. Y, como lo hemos visto, el concepto nos parece más plausible es, simplemente, que el 14 proviene de la de días y noches de Brahmii también retoma la antigua idea de un ciclo multiplicación de siete por dos. El número siete tiene una importancia dividido en una mitad ascendente y otra descendente, una de luz y otra especial en el hinduismo y, en este caso, su importancia la establece de oscuridad, correspondiendo aquí a la alternancia entre la creación el hecho de que nos encontramos actualmente en el séptimo manvan- y la disolución del mundo. Es así que la teoría de los días y noches tara del kalpa en curso. Esto implica que quedan por transcurrir otros de Brahmii le da estabilidad a este complejo sistema de eras del mun- siete manvantaras antes del fin del kalpa, y se establece así una sime- do, ·al integrar elementos tan diversos como la idea de una gradual de- tría basada en el número siete que nos coloca en el centro del tiempo. 78 cadencia de la humanidad, expresada por los yugas; la sucesión de períodos presididos por distintos dioses, sabios y progenitores de la hu- manidad, expresada por los manvantaras; y la necesidad de que los ci- LA VIDA DE BRAHMÁ clos cumplan con períodos de ascenso y descenso, expresada en los días y noches de Brahmii. El último ciclo que analizaremos es la vida de Brahma, período que no En el siguiente diagrama incluimos, en forma esquemática, los dis- es otra cosa sino la extensión lógica del concepto de día de Brahma tintos ciclos: (o kalpa) el cual, como hemos visto, es la unidad fundamental. La vi- da de Brahma -el dios creador- es limitada, y su duración es de 100 años, cada uno de los cuales cuenta con 360 de sus días. 79 Este lapso CREACIÓN de 100 años seguramente proviene de la idea de que la vida humana día de Brahmii 77 La consideración de que el mundo no existe durante la noche de Brahma no pa- rece haber preocupado al redactor del Brahma Vaivartta PuraiJ« el cual, tras afirmar que la vida de un Indra es de un manvantara (71 mahayugas), dice que hay 28 Indras en un día-noche (aharnisa) de Brahma (BVP, Krsna-janma Khanda 47.105). Como 28 es el doble de 14, la explicación de tal 。ヲゥイュ」ᅮセ@ parece ser アセ・ᄋ@ también hay Indras durante la noche de Brahma, lo que resulta contradictorio ya que, como lo acabamos de mencionar, durante la noche el mundo no existe. Para una traducción véase Zimmer, Myths & Symbols in Indian Art and Civilization, p. 6. 78 En la cosmología puránica, esta posición central basada en el número siete tiene un equivalente espacial, ya que se habla de siete mundos superiores (lokas) y siete mun- dos subterráneos (pata/as). La humanidad se encuentra en el primero de los mundos su- periores, el bhurloka. Nos encontramos aquí con la misma simetría basada en el número noche de Brahma siete. Véase por ejemplo VP, 2.5 y 7. Véase también BhP, 2.1.25-28 donde se describe DISOLUCIÓN al gigante cósmico, cuyo cuerpo es el Universo, diciendo que los siete lokas forman la parte superior de su cuerpo, desde la cadera hasta la cabeza; y los siete patatas su parte inferior, desde los muslos hasta la planta de los pies. Diagrama 7. Yugas, manvantaras y kalpas 79 VP, 1,3.5 (Wilson, p. 19). Según el BVP HkAセヲNャッMェ。ョュ@ kィ。ャIセ@ 47.106) la dura- ción de la vida de Brahma es de 108 años en lugar de 100, pero esta afirmación es poco 76 Véase arriba, la nota 24. común (Traducción en Zimmer, Myths & Symbols . .. , p. 6) Maní, en su PuraiJiC 122 EL PERÍODO POSTVÉDICO YUGAS, MANVANTARAS Y KALPAS 123 dura 100 años, idea que encontramos ya en los Bráhmal).as 80 y que es Pero en los Purál).as, la progresión de cifras no se detiene aquí. preservada en los Purál).as. 81 Si la vida del ser humano es de 100 de El vゥセャju@ PuralJa afirma que los 100 años de la vida de Brahmá no son sus años, resulta natural que la vida de Brahmá se prolongue a lo largo sino un día de Vigm, el cual va seguido de una noche de la misma du- de 100 de los suyos. En el siguiente cuadro anotamos el equivalente ración. 84 Una vez transcurrida esta noche de Visnu nace un nuevo de la vida de Brahmá en años divinos y humanos: Brahmá, y con él, un nuevo Universo. Sin embarga·, el texto concluye diciendo que en realidad no hay ni día ni noche para el Paramátman eter- Cuadro 10. Duración de la vida de Brahmli en años divinos y en no, y debemos entender que estas distinciones sólo se aplican en forma años humanos figurada.85 El Brahma Vaivartta PuralJa recurre a una imagen distin- Años divinos Años humanos ta y nos dice que la duración de cada Brahmá no es más que un parpa- Día-noche de Brahmii deo H」。ォセオイョゥュ・I@ para Hari HvゥセiINu@ 86 24 000 000 8 640 000 000 Año de Brahmii 8.64 X 109 3.1104 X 10 12 En respuesta a estas descripciones カ。ゥセャjウ@ el Siva Pural]a, si bien Vida de Brahma 8.64 X 10 11 3.1104 X 10 14 está de acuerdo en que la vida de Brahmá es igual a un día de vゥセiINuL@ (100 años) agrega que la vida de Visnu es sólo un día para Rudra, la vida de Ru- dra equivale a un día dé ·siva, la vida de Siva es un día de SadáSiva Como se puede ver, la vida de Brahmá es un período de dimensio- y, finalmente, la vida de Sadásiva es un día de s£ォセエ@ Siva. 87 En otra nes verdaderamente astronómicas. Para tener una idea de lo impresio- sección, el Siva PuralJa dice que un año de Brahmá constituye un día nante de estas cifras podemos compararlas con las estimaciones que de vゥセiINu@ (quien vive 100 años) y un año de Vigm equivale a un día hacen los físicos y astrónomos modernos acerca de la antigüedad del de Rudra. Transcurridos 100 años de Rudra éste toma la forma de N a- Universo. Según la cosmología moderna, el Universo se inició con una ra y permanece así mientras Sadásiva retiene su aliento. El Punll).a aclara gran explosión primordial -el big bang- hace unos 18 000 000 000 que el número de respiraciones de Sadásiva es ilimitado. 88 de años. 82 Esto apenas sobrepasa la duración de dos días-noches de Al margen de esta competencia sectaria que intenta colocar ya sea Brahmá, lo que significa que el año de Brahmá es igual a casi 173 veces a vゥセiINu@ o a Siva como Dios Supremo por medio de la creación de pe- la antigüedad del Universo. Y la vida de Brahmá equivale a poco me- ríodos cada vez mayores, los grandes ciclos del hinduismo, con sus ci- nos de 17 300 veces la antigüedad de nuestro Universo. Dicho de otra fras astronómicas, manifiestan claramente la necesidad de transmitir manera, un día de Brahmá, junto con su noche, es casi igual a la mitad una idea de inmensidad, vastedad y eternidad. El Mfmava Dharma Sas- de la antigüedad del Universo. 83 tra, sin ir más allá del día y la noche de Brahmá, lo expresa en forma concisa al decir, simplemente, que las creaciones y destrucciones del mundo son innumerables. 89 Encyclopaedia (p. 482), afirma que la vida de Brahmii. es de 120 años, lo cual equival- dría a 43 200 días (120 x 360), pero no menciona fuente alguna. No he podido confirmar esta versión en ninguna fuente primaria. 80 Véase KB, 11.7 (Keith, Rigveda Brahmanas, p. 411), así como SB, 13.2.6.8 (Eg- pande hasta el momento en que comienza a contraerse, para regresar nuevamente a un geling, parte 5, p. 313) Y 13.4.2.10 (Eggeling, parte 5, p. 357). El Satapatha Brahmana solo punto y dar entonces paso a una nueva gran explosión y la creación de un nuevo también afirma que quien vive lOO años o más alcanza la inmortalidad (SB 10.2.6.7-9; Universo. Ambas concepciones ofrecen la idea de un Universo pulsátil que se desarrolla Eggeling parte 4, pp. 323-324). La edad de 100 años era considerada, al parecer, como gracias a ciclos de expansión y contracción, de ida y regreso, de creación y destrucción. una barrera decisiva. Para más comentarios sobre esta comparación véase Sagan, Cosmos, pp. 258-260. 81 84 VP, 6.4.47-48; Wilson, p. 499. Véase también MOrP, 46.7-8, 11; Pargiter, p. 224. Según BhP, 3.11.12, la duración máxima de la vida humana es de 100 años. Y 100 años es, después de todo, la duración de la vida en el Kali yuga (MDhS, 1.83). En Así como GP, 1.224.12; Shastri, parte 2, p. 664. relación con la equivalencia entre la vida humana y la vida de Brahmii. como reflejo de 85 VP, 6.4.49; Wilson, ibid. la equivalencia entre microcosmos y macrocosmos, véase la nota 18 del capítulo cinco. 86 BVP, kイセャI。ェョュ@ Khal)<;!a 47.149; traducción en Zimmer, Myths & Symbo/s . .. , 82 El número de miles de millones de años de antigüedad que se le confiere al Uni- p. 9. Nos encontramos con lo mismo en BhP, 3.11.37. verso es una aproximación y varía ligeramente de un autor a otro. El cálculo de 18 mil 87 SP, Vayaviyasa111hita 1.8.24-25; Shastri 4, p. 1803. Los párrafos (19-24) que pre- millones es de Weisskopf ("El origen del Universo", en CD, 55, marzo-abril, 1984, p. 68). ceden al que estamos mencionando, contienen una descripción confusa de la duración 83 No está de más señalar la similitud que existe entre la visión hinduista de creacio- de la vida de Brahmii., la cual no coincide con el sistema común. nes Y disoluciones sucesivas del Universo, y uno de los modelos cosmológicos modernos • 88 SP, Rudra Samhita, 1.10.18-24; Shastri 1, p. 215. más aceptados según el cual, después del big bang, toda la materia del Universo se ex- 89 MDhS, 1.80. Véase también Mbh, 12. 326.104; Roy, 10, p. 558. 7.- NUESTRA UBICACIÓN EN EL TIEMPO Los 100 años de la vida de Brahmii reciben el nombre de para, y su vida se divide en dos mitades llamadas pariirdhas, cada uno de las cua- les cuenta con 50 años. La humanidad se encuentra en la mitad de la vida de Brahmii: en el primer día (o kalpa) del primer año del segundo pariirdha, es decir del año 51. 1 Este primer kalpa de la segunda mitad de la vida de Brahmii lleva el nombre de Viiriiha kalpa o kalpa del ja- balí, porque en sus inicios Vigm encarnó en forma de jabalí y rescató a la tierra de la profundidad de las aguas. 2 El kalpa anterior, el últi- mo de la primera mitad, fue el Piidma kalpa. 3 Si bien nos encontra- mos a la mitad de la vida de Brahmii, también estamos a la mitad del Viinlha kalpa ya que, de los 14 manvantaras que integran el kalpa, el nuestro -el Vaivasvata manvantara- es el séptimo. 4 Y de los 71 mahiiyugas del Vaivasvata manvantara, nos encontramos en el Kali yuga del mahiiyuga número 28, aproximadamente a dos quintas partes del manvantara. 5 Véanse los diagramas ocho, nueve y diez. Es importante el hecho de que nos encontremos a la mitad de la vida de Brahmii, que por cierto está dividida en dos mitades, al igual que los ciclos fundamentales que hemos estudiado, aunque aquí ya no se hable de mitad ascendente y mitad descendente. Igualmente impor- 1 VP, 1.3.26-28; Wilson, p. 24; m£セpN@ 46.42-44; BhP 3.11.33-36. El astrónomo Bhas- karacarya (s. xii) menciona otra tradición según la cual sólo han transcurrido 8 y me- dio años de la vida de Brahma (Siddhánta SiromarJi, según Fleet, "The Kaliyuga Era ... ", en JRAS, 1911, p. 484, n. 1). 2 La narración de este suceso mitológico puede consultarse en VP, 1.4; Wilson, p. 24 y SS. 3 Véase la nota 1; el BhP agrega que el primer kalpa de la primera mitad fue el Brah- ma kalpa, lo que resulta lógico si consideramos que se trata del kalpa que presenció el na- cimiento de Brahma. Los textos no hablan de los kalpas intermedios. 4 SS, 1.21-23. El Manu de nuestro manvantara lleva el nombre de Vaivasvata por- que desciende de Vivasvat, el Sol. Para una descripción de los seis Manus anteriores del Varaha kalpa véase VP, 3.1; Wilson, pp. 209-213. Los Puriii].aS coinciden en los nom- bres de los primeros ocho manvantaras del kalpa, pero difieren cuando se trata de nom- brar los seis restantes. Para una lista comparativa véase Mankad, "The Manvantara", en JHQ, 1942, pp. 208-210. 5 VP, 3.3.9-10; Wilson, p. 219; SS 1.21-23. [125] 126 EL PERÍODO POSTVÉDJCO NUESTRA UBICACIÓN EN EL TIEMPO 127 j v•c4ha kalpa mahayuga actual (el 28avo) • - 27 mahayugas- Krta-Treta- Dvapara-Kali ___. 43 mahayugas-- • 50 años 1er. parardha 50 años 2o. parllrdha t inicio del t nuestra fin del t Vaivasvata ubicación Vaivasvata - - - - - - - - - - - v i d a de B r a h m a - - - - - - - - - - - manvantara manvantara Diagrama 10. Nuestra posición en el Vaivasvata manvantara. Diagrama 8. Ubicación del Vllrllha kalpa, el kalpa actual, en la vida de Brahmll Al dar así nuestra posición en el tiempo quedamos ubicados, como ya lo hemos comentado, en el centro del tiempo. 8 Hemos visto un te- Vaivasvata nue antecedente de esto en el J!.g Veda cuando el poeta se ubica entre manvantara los días que han transcurrido y aquellos que están por venir. 9 Con todos estos elementos, y conocida ya la duración de cada ci- clo, podemos calcular el tiempo transcurrido desde el inicio del Vara- ha kalpa hasta el comienzo de nuestro Kali yuga. Los cálculos se encuentran en el siguiente cuadro: Varaha kalpa Cuadro 11. Tiempo transcurrido desde el inicio del Vllriiha kalpa, el actual día de Brahmll, hasta el comienzo de nuestro Kali yuga 14 Años humanos Sandhi del kalpa 1 728 000 Diagrama 9. Ubicación del Vaivasvata manvantara en el Vllrllha kalpa 6 manvantaras + (con sandhis) 1 850 688 000 tante es que nuestro manvantara se encuentre casi en el mediodía del 1 852 416 000-tiempo transcurrido hasta actual día de Brahma, es decir, a la mitad del kalpa. 6 Obsérvese el inicio del Vaivasvata 27 mahayugas 116 640 000 manvantara además que nos encontramos en el último manvantara de la mitad as- 1 Krta yuga 1 728 000 cendente, la cual culmina con el mediodía. Es interesante el hecho de 1 Treta yuga + 1 296 000 que Vaivasvata, el Manu actual, sea descendiente del Sol (Vivasvat) 1 Dvapara yuga 864 000 puesto que el mediodía es por excelencia la hora del día dominada po; 1 972 944 ooo_ tiempo transcurrido hasta el el astro rey. Resulta además que el próximo Manu llamado Savarni inicio de nuestro Kali yuga (el primero después del mediodía), también es considerado como hiio del Sol. 7 De este modo, los dos manvantaras que flanquean el medio- día son presididos por hijos del Sol. s Sin embargo, nuestra posición dentro del Vaivasvata manvantara no es central, 6 ya que estamos en el mahayuga número 28, de un total de 71. La elección del28 podría En términos modernos podemos decir que son las 11 h28m49' del actual día de tener alguna relación con los 28 días del mes lunar sinódico, aunque 28 es también el Brahmii. doble de 14, el número de manvantaras por kalpa. 7 VP, 3.2.1-4, 13-14; Wilson, pp. 214-216. 9 Véase el capítulo 1, p. 28. 128 EL PERÍODO POSTVÉDICO NUESTRA UBICACIÓN EN EL TIEMPO 129 Pero, ¿cuándo comenzó el Kali yuga? Los Puranas coinciden en Debemos hacer notar aquí un problema que surge al considerar afirmar que la era de Kali quedó inaugurada en el ュッセョエ@ de la muerte que los planetas se encontraban en conjunción al iniciarse el Kali yu- de kイセiI。L@ 10 que sucedió unos 30 años después de la gran batalla de Ku- ga. Hemos visto que la gran conjunción se da al セョゥ」ッ@ de cada kalpa イオォセ・エ。@ descrita en el Mahobhorata . 11 Hoy en día se acepta que la ba- y de cada mahayuga y, en el caso del sistema de Aryabhata, también talla fue un hecho histórico real, si bien no de las dimensiones que le al comienzo de cada yuga poda (cuarto de yuga). Si empleamos el sis- atribuye la Epopeya. La fecha de la batalla, por otra parte, ha sido un tema de yugas iguales de Áryabhata el cómputo funciona con preci- tema polémico que ha hecho correr mucha tinta. 12 Sin entrar en los sión, ya que la conjunción no solamente sucedió al iniciarse el yuga detalles de esta compleja discusión, nos parece que lo más razonable actual sino también al comienzo de cada yuga anterior. La conjunción es ubicar la batalla alrededor del siglo x a.e.c., lo cual es congruente se da cada 1 080 000 años, que viene siendo la duración de cada yuga con la información histórica, arqueológica y lingüística de que dispo- poda. De este modo hay cuatro conjunciones por mahayuga y 4 000 nemos.13 Es con base en esta aproximación que hemos podido decir en el kalpa, ya que éste consta de 1 000 mahayugas. que si la duración del Kali yuga fuese de 1 000 o 1 200 años estaría Pero si los yugas tienen duraciones desiguales, la situación se com- llegando a su fin en los inicios de la era cristiana. 14 Pero la fecha que plica. Hemos visto que el Sürya Siddhonta también se basa en un ciclo habría de ser aceptada en forma casi incuestionable es la propuesta por de 1 080 000 años, aun cuando el texto no lo reconoce en forma expre- los astrónomos del período gupta, cuya preocupación principal era que sa. Esto implica que si el Kali yuga comenzó con una gran conjunción, el inicio del Kali yuga estuviese señalado por una conjunción de todos al iniciarse el yuga anterior -el Dvapara- no pudo suceder otra, ya los planetas. Seguramente con base en este criterio es que alrededor del que la duración del Dvapara yuga es de tan solo 864 000 años, frente siglo V se llegó a la conclusión de que el Kali yuga había comenzado a los 1 080 000 años que se requieren para que suceda cada conjun- al amanecer del 18 de febrero del año 3 102 a.e.c.,I5 en el meridiano ción. De hecho, resulta que las cuatro conjunciones del mahayuga se de UjjayinL En esta fecha debía haber ocurrido la conjunción a los dan de la siguiente forma: cero grados de la constelación de Aries. Si bien la conjunción no suce- dió realmente, los planetas no se encontraban muy lejos del inicio del l. A 648 000 años de iniciado el Krta yuga. zodíaco de tal manera que, con los parámetros empleados en el siglo 2. Al inicio del Treta yuga.I7 v, y utilizando posiciones medias, era posible concluir que la conjun- 3. A 1 080 000 años de iniciado el Treta yuga. ción había sucedido. 16 Una vez establecida, esta fecha se convirtió en 4. Al inicio del Kali yuga. el punto de referencia para los cálculos de ciclos planetarios. Ilustramos esto en forma gráfica en el diagrama 11. 10 Por ejemplo, en BhP, 12.2.33, VüyuP 99.428-9, y VP 4.24.113; Wilson, p. 391. Como se puede ver, Kali y Treta son los dos únicos yugas inaugu- 11 Fleet ("The Kaliyuga Era ... ", en JRAS, 1911, pp. 676-678) menciona otras dos rados por una gran conjunción; en Dvapara no sucede ninguna y en tradiciones en torno al inicio del Kali yuga, las cuales se desprenden del fechado de algu- Krta sucede ya transcurrida más de la tercera parte del yuga. También nas inscripciones. Según una de ellas, el acontecilll.iento decisivo fue la primera ocasión ocurre una conjunción en el Treta yuga, a una sexta parte de su final. en la que Yudhighira ascendió al trono, lo que sucedió en Indraprastha.(hoy Delhi) an- Si el Krta yuga no comienza con una conjunción de todos los pla- tes del exilio de 13 años impuesto a los p£セァ。カウN@ La segunda tradición acepta más bien netas, tampoco el mahayuga, debido a que el mahayuga se inicia pre- el momento en el que Yudhighira le entregó el trono a p。イゥォセエL@ tras de haberse enterado de la muerte de khセ。N@ Este segundo acontecimiento está separado del anterior por unos cisamente con Krta. Esto no parece haberle preocupado al autor del 36 años. En todo caso, todas las versiones indican que el Kali yuga se inició en una fecha Sürya Siddhonta, aunque evidentemente sí le preocupó la otra conse- cercana a la de la gran batalla. cuencia de esta situación: que según este sistema tampoco podría darse 12 13 Véase por ejemplo G.C. Agarwala, ed., Age oj the Bharata War. la gran conjunción al inicio del kalpa. Si el tiempo transcurrido desde Véase van Buitenen, The Mahübharata 1, pp. xx1v-xxv, 10-12; y R.M. Smith, el inicio del kalpa hasta el comienzo de nuestro Kali yuga es de "On the Ancient Chronology of India(!)", en JAOS, 1957, pp. 116-129. 14 Véase la nota 9 del capítulo 6. 15 Fecha juliana. Según otra escuela fue en la medianoche anterior. ubicado unos 30° detrás del comienzo de Aries. Pingree sugiere que los cálculos se hicie- 16 Véase Pingree, "History... ", DSB 15 y 16, p. 555, donde, a manera de ilustra- ron a partir de tablas griegas. ción, se dan las posiciones de los planetas para esta fecha, calculadas por medio del Af- 17 El Sürya Siddhanta (1.57) dice expresamente que los planetas se encuentran en magesto de Ptolomeo. La máxima distancia entre planetas resulta de unos 34° (entre conjunción en el inicio de Aries al final del Krta yuga, es decir, al comienzo de Tretá. Júpiter Y Saturno), siendo Saturno el más alejado del punto cero del zodíaco, al estar Fue en ese momento, por cierto, que el texto fue revelado por Sürya, el Sol (SS 1.2-4). 130 EL PERÍODO POSTVÉDICO NUESTRA UBICACIÓN EN EL TIEMPO 131 Inicio del maháyuga Un poco al margen de los problemas de los astrónomos en su in- y del Krta yuga tento por sincronizar el número de revoluciones de los planetas con las duraciones de los yugas o del kalpa, la necesidad de que el Krta yuga comience con una conjunción planetaria parece haber sido im- la. conjunción: Jセ@ 4 . .. a. COnjUnC10n: portante en la tradición puránica. Los PuriiQas profetizan que el K[ta yuga llegará cuando el Sol y la Luna se encuentren con Júpiter en el a 648 000 años Kali "-. _____ inic!o del ョ。ォセエイ@ tゥセケ。L@ también llamado pオセケ。L@ el cual forma parte de la del inicio del Kah yuga constelación de Cáncer (Karka). 22 Aquí ya no se trata de todos los Krta yuga - - - • planetas sino tan solo de tres, y de hecho, lo que esto significa es una luna nueva en tゥセケ。@ mientras Júpiter se encuentre en dicho ョ。ォセエイN@ 22 Mbh, 3.188.87; VP, 4.24.102 (Wilson, p. 389); BhP, 12.2.24; VilyuP, 99.413. Comienzo del Este verso resulta problemático; la versión del Mbh dice literalmente: - Dvápara yuga Cuando la Luna y el Sol, así como tゥセケ。@ y Brhaspati, se encuentren - - 3 a . conjunción: en un riisi [constelación zodiacal], entonces reinará Krta. 2a. conjunción: 216 000 años inicio d e l - - - - En sánscrito es: antes del final Tretá yuga del Tretá yuga yadii candrasca süryasca tathii エゥセケ。「イィウーャ@ ekarasau ウ。ュ・セケョエゥ@ prapatsyati tada krtam 11 Diagrama 11. Las cuatro grandes conjunciones planetarias del maháyuga Resulta incongruente afirmar que la Luna, el Sol, Júpiter (Brhaspati) y tゥセケ。@ según el sistema del Súrya Siddhánta deben encontrarse en una misma constelación, ya que tゥセケ。@ es una constelación. Si bien es cierto que es una constelación lunar, un ョ。ォセエイL@ mientras que el término riisi se aplica a las constelaciones solares del conocido zodíaco de 12 constelaciones, esto no resuelve la contradicción pues en tal caso tゥセケ。@ pertenece al riisi de Cáncer (Karka) y no puede encontrarse en ningún otro rasi. La única manera en la que la afirmación de este pasaje tendría sentido sería si enten- 1 972 944 000 años, 18 y si la conjunción sucede cada 1 080 000 años, diésemos riisi como "casa astrológica" en lugar de constelación zodiacal, ya que las esto significa que en tal lapso han ocurrido 1 826.8 conjunciones, es casas son divisiones basadas en el horizonte y el meridiano y son independientes de las decir 1 826 más un excedente de 864 000 años. 19 constelaciones, pero nos parece poco probable. Lo que es interesante es que algunas ver- A fin de reconciliar la necesidad de que se dé una conjunción al siones del Mbh (aunque no muchas) dicen "en una noche" (ekaratre o ekariitrau) en abrirse el kalpa y otra al iniciarse el actual Kali yuga, el Sürya Siddhánta lugar de "en un riisi" (ekarasau), y nos encontramos con lo mismo en la versión consul- dice que al comienzo del kalpa hubo un período de creación de tada del ViiyuP. Esto sí tiene sentido. La conjunción no puede durar más de una noche, es decir un día, debido a la rapidez con la que se desplaza la Luna; un día después ya 17 064 000 años. 20 Si restamos este período a los años transcurridos se encontraría en el naksatra siguiente. Podemos especular sobre la posibilidad de que hasta el inicio de nuestro Kali yuga, obtenemos como resultado la versión original se haya referido a la conjunción en una misma noche pero que, debi- 1 955 880 000 años, que dividido entre 1 080 000 años sí arroja un nú- do al poco conocimiento astronómico o astrológico de los transmisores de los textos, mero exacto de conjunciones: 1 811. 21 se haya cambiado a causa de la cercanía fonética que existe entre ambas expresiones (ekariitrau - ekarasau); esto implicaría haber agregado un término semi-técnico (ra- Sl). Otra posibilidad sería que el original se hubiese referido a "un mismo rasi" y algu- 18 Según el cuadro 11, p. 127. nos transmisores posteriores lo hubieran cambiado al percibir la incongruencia o, tam- 19 Equivalentes, por cierto, a dos Kali yugas. bién es factible, por simple error fonético. La posibilidad de que el texto haya sido co- 20 SS, 1.24. rregido a fin de eliminar la incongruencia también explicaría el hecho de que dos 21 Esta curiosa solución del SS es, de todos modos, incompleta, ya que si bien suce- versiones del Mbh se refieren a Venus (sukra) en lugar de tゥセケ。L@ indicando así una den conjunciones al inicio de los Kali yugas del manvantara actual, en los manvant;¡.ras conjunción del Sol, la Luna, Júpiter y Venus en un riisi, algo que sí es posible. En todo anteriores y posteriores el patrón se altera debido a que el sandhi de cada manvantara caso, queda claro que desde el punto de vista astronómico, este pasaje resulta demasia- (así como el del kalpa) no es divisible entre 1 080 000. do vago. 132 EL PERÍODO POSTVÉDICO NUESTRA UBICACIÓN EN EL TIEMPO 133 Debido a que el movimiento de Júpiter es relativamente lento (le toma lógico, el planeta benéfico por excelencia. De manera que Júpiter en 12 años recorrer el zodíaco) esta conjunción no resulta un hecho raro. tゥセケ。L@ acompañado de una luna nueva, resulta ser un símbolo adecuado Al parecer, se trata más bien de algo simbólico que de una verdadera para el inicio del Krta yuga, el mejor de los yugas. predicción astronómica o astrológica. Hay que señalar que esta con- Esta relación entre el Krta yuga y el ョ。ォセエイ@ tゥセケ。@ resulta natural junción difiere de las calculadas por los astrónomos no sólo en cuanto debido al carácter auspicioso y positivo de ambos, pero lo que no re- al número de planetas involucrados en el evento, sino que hay otra di- sulta tan claro -y más bien aparece como algo contradictorio- es el ferencia importante: las grandes conjunciones de los astrónomos se hecho de que en algunos pasajes tゥセケ。@ (o pオセケ。I@ sea otro nombre del dan en el comienzo del zodiaco, a cero grados de la constelación de Kali yuga. 27 Sabemos muy bien que Kali es el peor de los yugas, en- Aries (Mesa), mientras que la conjunción en tゥセケ。@ sucede, por defini- tonces ¿por qué llamarlo tゥセケ。@ o pオセケ。L@ que son términos que indican ción en la constelación de Cáncer. 23 excelencia y buena fortuna? Pero no es difícil adivinar por qué el naksatra seleccionado fue Tis- En primer lugar, podríamos pensar que esta designación tuviese ya, ya que se trata de un ョ。ォセエイ@ auspicio.so y favorable; la mism"a algo que ver con el hecho de que el Kali yuga terminará con la pequeña palabra エゥセケ。@ puede emplearse en relación con algo auspicioso y afor- conjunción en tゥセケ。L@ ya que el inicio de Krta es también el final de tunado. Asimismo, el otro nombre del ョ。ォセエイL@ pオセケ。L@ es un término Kali. Pero esto no nos parece motivo suficiente. Una segunda posibili- que indica lo mejor de algo.24 dad, tal vez más plausible, sería que el peor de los yugas -recordemos La relación entre tゥセケ。@ y Júpiter también merece algunos comen- que se trata del yuga actual- hubiese recibido un nombre benéfico a tarios. El nombre asignado al planeta Júpiter en sánscrito es Brhaspati, fin de contrarrestar su naturaleza negativa. Una tercera posibilidad nos nombre de un antiguo dios védico. Ahora bien, el dios Brhaspati apa- parece la más aceptable, sin invalidar por completo las dos anteriores: rece como la deidad regente del ョ。ォセエイ@ tゥセケ。@ desde las primeras en un capítulo anterior anotamos el hecho de que en el $aqvif[lsa listas que les atribuyen divinidades a los ョ。ォセエイウL@ en el Yajur Veda BriihmalJa los nombres de Krta, Khii.rvii., Dvii.para y pオセケ。@ se utiliza- negro.25 Es poco probable que el Brhaspati védico sea el planeta Jú- ban en relación con la luna nueva y la luna llena. Krta es la luna nue- piter -el nombre seguramente le fue aplicado al planeta siglos des- va, Kharva es la luna llena, Dvapara el día anterior a la luna nueva y pués debido a la similitud que existe entre algunos elementos de su pオセケ。@ el día anterior a la luna llena. 28 Como se puede ver, dos de los mitología y la de Júpiter- pero es obvio que la relación entre tゥセケ。@ y el dios Brhaspati es muy antigua y considerada auspiciosa. 26 Y si tゥセᆳ ya es un ョ。ォセエイ@ auspicioso, Júpiter es, desde el punto de vista astro- RV, así como sobre la posibilidad de que el nombre Brhaspati se refiera a Júpiter en los textos védicos, véase la discusión entre Keith y Fleet (Fleet, "Brihaspati and Tish- ya", en JRAS, 1911, pp. 514-518 y 1119-1122; Keith, "The Planet Brhaspati", en JRAS, 1911, pp. 794-800). 23 En tiempos de los guptas, una conjunción al inicio de Aries hubiera coincidido, 27 Por ejemplo en Mbh, 6.11.3 y ss. (Roy 5, pp. 25-26; en su traducción Roy em- más o menos, con el equinoccio de primavera (21 de marzo); mientras que la de Cáncer plea el nombre Kali) en donde las diferentes versiones se dividen más o menos a medias sucedería alrededor del solsticio de verano (22 de junio). La época del año en la que entre tゥセケ。@ y pオセケ。[@ en BAP, 1.2.7.21 y VüyuP, 24.1. Véase también la nota 29. el Sol se encuentra en las diferentes constelaciones zodiacales varía a lo largo de los si- 28 Para la referencia, véase la nota 88 del capítulo tres, p. 73. Puede parecer ex- glos debido a la precesión de los equinoccios. traño darles nombre a los días que preceden a la luna nueva y la luna llena, pero el moti- 24 pオセケ。@ viene de la raíz ーオセL@ la cual transmite las ideas de alimentar, fomentar, vo para hacerlo tiene que ver con la necesidad de saber con precisión cuándo se da cada aumentar y prosperar. Este ョ。ォセエイ@ también es llamado a veces Sidhya, "auspicioso" fase ya que esto determina el momento para celebrar ciertos rituales. Se trata, al pare- (de la raízsidh). Para referencias a textos que mencionan el carácter auspicioso de Tisya cer, de distinguir entre el último día de un medio ciclo (paksa) y el primer día del medio véase Kane, History of Dharmasastra, vol. 5, parte 1, pp. 346, 525; y parte 2, pp. 7Í.H- ciclo siguiente. Es así que el sukla ー。ォセL@ la mitad de luz, カセ@ desde la luna nueva (kuhü) 795. pオセケ。L@ como nombre del ョ。ォセエイL@ aparece ya desde AV, 19.7.2. hasta el día anterior a la luna llena (anumatt); y el ォイ[セGA。@ pak!fa, la mitad oscura, va de 25 Por ejemplo en TS, 4.4.10; véase también TB, 3.1.1.6 (texto y traducción en Du- la luna llena (raka) al día anterior a la luna nueva (sinlvafi). Esta es una aproximación. mont, "The iセHゥウ@ to the n。ォセエイウBL@ en PAPS, núm. 98, 1954, pp. 207 y 209). En los Brahma¡;¡as se habla, más bien, de dos tipos de luna nueva y dos de luna llena. 26 Por cierto que esta estrecha conexión entre tゥセケ。@ y el dios védico, convertida En el caso de la luna llena por ejemplo, el primer tipo se presenta cuando el Sol y la ahora en la relación entre tゥセケ。@ Y el planeta Júpiter, parece reflejarse en el hecho de Luna se pueden ver simultáneamente al ponerse el Sol, mientras que se trata del segundo que el pasaje que habla de esta conjunción une a tゥセケ。@ y a Brhaspati gramaticalmente si la luna llena se ve una vez que el Sol ya se ha puesto (véase Keith, Rigveda por medio de un compuesto, por lo menos en algunas de las versiones (véase el texto Brahmanas, p. 297, n. 2). Lo que hace el pasaje del !jaqvin:zsa Brahma'!a es establecer en la nota 22). una equivalencia entre Krta y kuhü, entre Kharva y raka, entre Dvapara y sin/van, y Para comentarios sobre la posible relación entre Brhaspati y tゥセケ。@ en el mismo entre pオセケ。@ y anumati. 134 EL PERÍODO POSTVÉDJCO nombres corresponden a nombres de las tiradas del juego de dados y, en consecuencia, son también nombres de dos de los yugas. El nombre pオセケ。@ se pudo haber "filtrado" hacia la terminología de los yugas por asociación, ya que aquí también se trata de una serie de cuatro nom- bres (aunque en este caso no implican una secuencia descendente). De esta manera, Kali pudo haber recibido el nombre de pオセケ。@ o tゥセケ。@ un 8. LOS DIVERSOS TIPOS tanto por accidente, sin que tal designación tuviese una relación direc- ta con el naksatra. 29 DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO Finalmente, antes de dejar atrás las cuestiones relacionadas direc- tamente con la astronomía, debemos mencionar que algunos autores han sugerido que los sistemas indios de eras del mundo están relacio- Si el Universo se encuentra sujeto a una interminable sucesión de crea- nados con el movimiento de precesión de los equinoccios, pero esta ciones y destrueciones, y si existen diferentes tipos de ciclos, es natural suposición no cuenta con fundamentos sólidos. 30 Desde el punto de suponer que haya distintos tipos de destrucciones o disoluciones. El vista astronómico, las eras del hinduismo son, ante todo, ciclos de gran- vゥセャju@ Purii1Ja 1 habla de cuatro tipos de disolución o pralaya: des conjunciones planetarias. l. Naimittika pralaya 2. Priikrtika (o priikrta) pralaya 3. aエケ。セゥォ@ pralaya· 4. Nitya pralaya 29 Hay un pasaje del Mbh (12.327.76; Roy 10, p. 566) en el cual, la relación entre El naimittika pralaya o disolución ocasional es la destrucción par- tゥセケ。@ YKali no queda del todo clara. Según Roy, lo que el texto dice aquí es que el Kali yuga estará bajo la influencia de la constelación de Tisya. Una afirmación así no hace cial que sobreviene al final de cada kalpa o día de Brahmii. El Univer- más que acentuar la contradicción implícita en la 」ッウエセュ「イ・@ de darle a Kali el nombre so es absorbido por el Dios Supremo y permanece dentro de él, en de tゥセケ。N@ Decir que la era de Kali estará bajo la influencia de un naksatra benéfico como estado latente, durante el sueño de Brahma. Con la llegada del nuevo tゥセケ。@ resulta incongruente. Consideramos que se trata de un error ·de traducción (o de día el mundo es creado nuevamente. interpretación) y proponemos la traducción siguiente: Podemos resumir la descripción que hace el vゥセャju@ Purll1Ja2 del naimittika pralaya de la siguiente manera: Entonces, habiendo llegado [el] tゥセケ。@ yuga [y] ya [estando] poseído La tierra se ve primero sometida a un calor muy intenso. Se evapora por [o: acompafiado de las características de] Kali, el dharma se sostendrá sobre una pata. toda el agua y surgen siete soles los cuales incendian a los tres mundos o regiones (tierra, cielo y región intermedia). Enseguida aparecen El texto de la edición crítica es: grandes nubes que traen lluvias torrenciales que extinguen los fuegos e inundan los tres mundos. Mueren todos los seres, tanto los animados tatas エゥセケ・@ 'tha satrprilpte yuge kalipuraskr:te 1 como los inanimados. Entonces, el aliento de Vigm se convierte en un ekapildasthito dharmo yatra tatra 「ィ。カゥセケエ@ 11 poderoso viento que dispersa las nubes, y cuando el viento ha sido re- Consideramos que aquí tゥセケ。@ se refiere al yuga y no al ョ。ォセエイL@ y que Kali proba- absorbido por el dios, vゥセiIu@ se acuesta sobre la serpiente s・セ。@ (la cual blemente se refiere al espíritu negativo que se posesiona del mundo en este yuga, o a se encuentra flotando en medio de las aguas cósmicas) y en su forma las características del yuga, pero no al yuga en sí. Sin embargo, si aceptamos que Kali de Brahma duerme por una noche. Al despertar crea nuevamente el se refiere al yuga, mencionarlo inmediatamente después de hablar de tゥセケ。@ podría ser mundo. Obsérvese que cada una de las catástrofes descritas es causada un recurso empleado a fin de dar énfasis o de acomodar la métrica. Algo que fortalece por uno de los elementos materiales: las sequías por el fuego, las inun- la idea de que aquí tゥセケ。@ es el yuga, es el hecho de que algunas versiones en lugar de daciones por el agua y la dispersión de las nubes por el aire. エセケ・@ dicen turye o caturthe, es decir "el cuarto", lo cual es una obvia alusión al cuarto yuga. Dutt, en su traducción de este verso, también considera que Tisya se refiere al yuga (Dutt, The Mahabharata: Shanti Parva, p. 553. En su texto el カ・イウセ@ es 12.341.81). 1 VP, 1.7.41; Wilson, p. 49. Véase también, por ejemplo, Kürma Purá!Ja 2.45:5 Y 30 En relación con la precesión de los equinoccios véase Pingree, "Precession and ss.; Tagare, The Kürma PurluJa, parte 2, p. 603. Trepidation in Indian Astronomy before A.D. 1200", en JHA, núm. 3, 1972, pp. 27- 2 VP, 6.3.14-6.4.10; Wilson, pp. 495-497. 35. [135] 136 EL PERÍODO POSTVÉDICO LOS DIVERSOS TIPOS DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO 137 El prakrtika pralaya consiste en la reabsorción general de los prin- El nitya pralaya, finalmente, es explicado en el Bhagavata Purana cipios esenciales que integran el Universo, los tattvas, en su lugar de como los cambios imperceptibles que sufren todas las cosas y los seres origen. Es la verdadera reintegración del mundo manifestado en su es- a cada momento. 7 tado previo a la creación, el regreso de lo manifiesto a lo no manifies- Estos cuatro tipos de pralaya tienen como contrapartida tres tipos to. Este tipo de pralaya es la destrucción total que acontece cuando de creación: la creación efímera o cotidiana (dainandina), que sería la se han agotado los cien años de la vida de Brahmii. que se da al comenzar cada día de Brahmii; la creación prakrta, inte- El Vi.pJU PuralJa, 3 al igual que otros Puriil).as, describe el prakrtika grada por los productos de prakrti, que vendría siendo la que sucede pralaya en términos de la cosmogonia del sistema filosófico Siimkhya. 4 al iniciarse la vida de Brahma, y la creación nitya, explicada en el Vis- No es necesario aquí entrar en detalles, aunque podemos ウ・￱セ。イ@ que TJU PuralJa como la generación diaria de seres vivos. 8 • no todos los textos coinciden en el número de principios que integran Como se puede ver, solamente dos de estos cuatro tipos de disolu- el cosmos y, en ocasiones, ni siquiera en el orden en el cual dichos prin- ción se refieren a la destrucción que sucede al finalizar un ciclo cósmico. cipios son creados. Lo que sí vale la pena mencionar, ya que hemos ha- Tenemos, por una parte, una destrucción parcial al final de cada kal- blado de ello en un capítulo anterior, 5 es que la disolución se da en el pa, y por la otra, una destrucción total al terminar la vida de Brahmii. orden inverso al de la creación. En la creación, los elementos van apare- Sin embargo, hay elementos que nos permiten suponer que original- ciendo uno a partir de otro en orden descendente: del espacio (akasa) mente estos dos tipos de pralaya eran uno solo. A este respecto es impor- surge el aire, del aire el fuego, del fuego el agua y del agua la tierra. tante el hecho de que ni el Mllnava Dharma Sastra ni el Mahabharata Por contraposición, durante el prakrtika pralaya cada elemento se establecen una distinción entre los dos tipos de disolución; y es que en reabsorbe en el inmediatamente superior; la tierra se disuelve en el agua los pasajes relevantes de ambos textos no se hace mención de la vida (y el Universo se llena de agua), el agua se disuelve en el fuego (ahora de Brahmii. El ciclo de creación y destrucción lo constituye el día de el mundo se cubre de llamas), el fuego se disuelve en el aire y el aire Brahmii. en el espacio. El espacio, a su vez, se disuelve en el principio que se en- El libro tres del Mahllbhllrata, 9 por ejemplo, describe la destruc- cuentra por encima de él, y así hasta llegar a la reintegración en el as- ción del fin del kalpa en forma muy similar a la de los Puriil).as, pero pecto no manifestado de prakrti, la Naturaleza. Por último, de acuerdo agrega 10 que al día siguiente, al despertar Brahmii, son creados el es- con la versión del vゥセtju@ PuralJa, prakrti, junto 」ッョーオイセ。@ (el espíritu), pacio, la tierra y los demás elementos. Esto implica, entonces, que los se reintegra en el Espíritu Supremo, que en este caso es llamado Visnu. elementos debieron haber sido disueltos al llegar la noche de Brahmii, El tercer tipo de disolución, el atyantika pralaya, no es otra セウ。@ y tal disolución más bien correspondería, según los Puranas, a la des- ウゥセッ@ la liberación espiritual del individuo, el ュッォセ。L@ que le permite trucción total al final de la vida de Brahma. · remtegrarse en el Origen sin necesidad de esperar a que se dé una diso- Pero si el libro tres de la Epopeya parece dar a entender que los lución total del Universo, un prakrta pralaya. Para llegar a experimen- principios del Universo, los tattvas, son emitidos y reabsorbidos al tar un prakrta pralaya tendría que rotar un gran número de veces en inicio y al final del kalpa, la descripción del libro 12 no deja lugar a la rueda de las transmigraciones hasta que se cumpliera la vida de dudas. En el pasaje paralelo al del Manava Dharma Sastra, el Maha- Brahmii. El atyantika pralaya se puede lograr gracias a la práctica del yoga en alguna de sus formas.6 elemento tierra, el siguiente al agua, y así sucesivamente hasta llegar al cakra superior (el séptimo), que simboliza la unión con (o disolución en) el Absoluto. 3 7 BhP, 12.4.35-37. En el BhP la descripción de los cuatro tipos de pralaya aparece VP, 6.4.11-40; Wilson, pp. 497-498. 4 Debemos aclarar que no se trata del Sii.rpkhya clásico, que es dualista. Aquí se en 12.4.1-38; también se habla del prakl:ta pralaya en 11.3.7-15, y los cuatro son men- trata del Sii.rpkhya no dualista, según el cual, por encima de los dos principios superiores cionados nuevamente en 12.7.17. 8 Los tres tipos de creación se mencionan en VP, 1.7.44-45; Wilson, p. 50. En reali- del Sii.rpkhya clásico, pUru!fa (el espíritu) y prakl:ti (la Naturaleza), se encuentra el Absoluto. Véase la nota 6 del capítulo cinco. dad, la creación que surge al comienzo de la vida de Brahmii. y la del inicio de su día, 5 Capítulo cinco, pp. 91-92. pueden equipararse al sarga (creación) y pratisarga (re-creación) de los Puranas. Al res- 6 VP, 6.5-7; Wilson, pp. 499-516. En el caso de la liberación alcanzada por medio pecto véase Biardeau, "Études ... (1)", en BEFEO, núm. 54, 1968, pp. QYセTU[@ e ibid. del tantrismo y el ha{ha yoga, se da, al igual que en el prakl:ta pralaya, una reabsorción (11), en BEFEO, núm. 55, 1969, pp. 59-105. 9 Mbh, 3.186.56-76. progresiva de los elementos, los cuales están representados en el cuerpo humano por 10 Mbh, 3.187.46-47. los centros de energía mística llamados cakras (ruedas). El cakra inferior representa al 138 EL PERÍODO POSTVÉDICO LOS DIVERSOS TIPOS DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO 139 bharata 11 dice claramente que al iniciarse el día de Brahma 12 se crean En torno a este último verso tenemos un buen ejemplo de lo que todos los tattvas desde mahat, el primero, hasta el elemento tierra, que puede suceder al querer interpretar un texto como la GUa desde una es el último. Un poco más adelante describe cómo al comienzo de la perspectiva puránica. En su traducción de la Bhagavad Gita, Bhakti- noche todos los principios son reabsorbidos nuevamente en Brah!lla. 13 vedanta Swami comenta que este verso se refiere a la disolución total Es interesante ver cómo los comentaristas del Manava Dharma Sastra que sobreviene al término de los 100 años de la vida de Brahma. 1B Di- están en desacuerdo entre sí al comentar estos versos. Unos opinan ce esto a pesar de que el texto expresa, en forma inequívoca, que se que se refiere a una disolución parcial y otros que se trata de una diso- trata del final y del comienzo del kalpa Hォ。ャーセケ・@ y ka/padau respec- lución total. 14 Pero los dos textos hablan tan sólo del kalpa, Y de la tivamente). Y es que desde el punto de vista de la cosmogonía puráni- alternancia entre creación y destrucción como un proceso que coincide ca la reabsorción de todos los tattvas no puede ocurrir al final del kalpa con la vigilia y el sueño de Brahma. sino únicamente al terminarse la vida de Brahma. 19 En la Bhagavad GUa encontramos otra confirmación de la posibi- Es muy probable que la vida de Brahma -como ciclo de creación lidad de que originalmente se haya considerado que la disolución total y destrucción del mundo- no sea sino la extensión del concepto del acontece al final del día de Brahma. Tras de afirmar que el día de Brah- día y la noche de Brahma. La idea original parece haber sido que el ma dura 1 000 yugas y su noche otros 1 000, 15 kイセq。@ dice que: mundo se crea y se destruye con el despertar y el sueño del dios crea- dor, y que esta disolución implica un retorno al origen, al estado ante- Al comenzar el día, todas las manifestaciones surgen de lo no manifesta- rior a la manifestación. do (avyakta); con la llegada de la noche se disuelven allí mismo, en lo no Al surgir ciclos cada vez mayores y al decir que la vida de Brahma manifestado. 16 dura 100 años era lógico suponer que la reabsorción de todo el Univer- Y un poco más adelante: so debería esperar hasta que se cumpliese la vida del dios; la destruc- ción del final de cada uno de sus días debería entonces ser una disolución Todos los seres entran en mi naturaleza al final del kalpa, [y] al comienzo de proporciones menores. Seguramente es por esto que la disolución del kalpa los creo nuevamente. 17 que ocurre al llegar la noche de Brahma parece ser una versión reduci- da de la que sucede al terminar su vida. 20 11 Mbh, 12.224.32-38; Roy 9, p. 169. Este pasaje equivale (con excepción de la pri- Hasta aquí hemos hablado de la destrucción que ocurre al final mera parte) a MDhS, 1.74-78. Véase también MDhS, 1.53-54. del kalpa y la que sucede al final de la vida de BrahmiL Pero ¿qué 12 Vale la pena anotar que aquí el texto (12.224.32) usa el nombre Brahma con gé- podemos decir acerca del manvantara·y de los yugas? Si en cada man- nero neutro, en Jugar de hacerlo con la forma del masculino (véase la nota 4 del capítulo vantara aparece un nuevo Manu, acompañado de nuevos dioses, un 5). Esto parece indicar que aquí Brahma no se refiere tan solo al dios creador, por enci- ma del cual está el Espíritu Supremo, sino que en este caso Brahma es dicho Espíritu nuevo Indra y un nuevo grupo de siete イセゥウL@ es lógico suponer que al Supremo. El tenor general de esta sección de la Epopeya indica que así es. término del manvantara debe haber algún tipo de destrucción. El 13 Mbh, 12.224.74- 225.16; Roy 9, pp. 174-176. Como Jo comenta Roy (p. 175, no- Yayu Pura1Ja21 y el Harivan;sa22 hablan, en efecto, de que al final de un ta 1), algunas partes de esta sección parecen aludir a la liberación espiritual en lugar manvantara sobreviene una destrucción (san;hara) la cual va seguida de de (o al mismo tiempo que) a la disolución del Universo. Véase también Mbh 12.300; Roy 10, pp. 447-448. 14 Véanse las diversas interpretaciones de MDhS 1.54, 1.74 y 1.78 resumidas en Büh- Jer, The Laws of Manu, pp. 17,21 y 22. Debemos aclarar que Jos términos empleados "entran en", aunque el texto dice literalmente "van hacia" (yantl). por Jos comentaristas son mahapralaya (gran disolución) y antaralapralaya o avantara- 18 Bhagavad-glta As It Is, pp. 454-455. Bhaktivedanta Swami es el fundador de la pralaya (disolución intermedia). Al parecer, el mahapralaya sobreviene al final del Sociedad para la Conciencia de kイセ。N@ tan extendida en Occidente desde finales de kalpa, mientras que el antaralapralaya sucede en algún momento no especificado a lo los sesenta. largo del día de Brahma. Si esto es así, entonces Jos comentaristas ni siquiera toman en 19 Esta es una muestra clara de lo que puede suceder al no leer un texto en sus pro- cuenta la vida de Brahma como ciclo de creación y destrucción, y aceptan que la re- pios términos ("tal como es") sino intentar ajustarlo a lo expuesto en otro texto poste- absorción total se da al final del kalpa. rior, en este caso a lo dicho en el BhP. 15 BhG, 8.17 (Mbh 6.30.17). Es curioso que van Buitenen (The Bhagavadgita in the 20 Véase, por ejemplo, la descripción del prakrtika pralaya que hace el BhP (12.4.6-22). Mahabharata, p. 103) haya traducido este verso como si dijera que el día de Brahma El Purana comienza con los cataclismos que corresponden al naimittika pralaya y conti- tiene miles de yugas en Jugar de sólo un mil. El término sánscrito es sahasrayuga. núa con" la reabsorción de los elementos, propia del prakrta pralaya. 16 BhG, 8.18 (Mbh, 6.30.18). Véase también 8.19. 21 VllyuP, 61.136. 17 BhG, 9.7 (Mbh, 6.31.7). "Mi naturaleza" = prakrtin:z mamikam. He traducido 22 Harivamsa, 7.50; vol. 1, p. 38 en la traducción de Dutt. 140 EL PERÍODO POSTVÉDICO LOS DIVERSOS TIPOS DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO 141 un nacimiento o creación (saf[lbhava); y también el Sürya Siddhánta23 cimientos que se presentan al final del mahayuga. Sí suceden algunos se refiere a una destrucción al final de cada manvantara. Pero llama hechos importantes al finalizar un mahayuga y al comenzar otro la atención el hecho de que la destrucción del fin del manvantara no -como la desaparición de los Vedas y su restauración por parte de reciba mucha atención en la literatura puránica. 24 Parece no haber los siete ヲセゥウML RU@ pero, por lo general, no se trata de grandes catástro- sido considerada como muy importante y, como lo acabamos de ver, fes cósmicas y mucho menos de una reabsorción de los principios de no se le incluye al hablar de los diversos tipos de pralaya. Esto parece- la Naturaleza. ría confirmar el origen independiente del sistema de manvantaras el Los problemas que se presentan al final de cada yuga individual cual, al ser incorporado al sistema de yugas y kalpas, no fue incluido son más bien catástrofes sociales. Se dan grandes batallas, que pueden entre los distintos tipos de pralaya. ser libradas entre dioses, entre dioses y humanos o entre humanos. Baste Por lo que se refiere a los yugas, hay varias cosas interesantes que recordar que nuestro Kali yuga comenzó poco después de la gran bata- es conveniente señalar. Al igual que en el caso de los manvantaras, el lla de kオイォセ・エ。N@ 26 tema de la disolución del mundo no parecer muy importante en la teo- El tema fundamental en la sucesión de yugas es la decadencia del ría de los yugas. Los cuatro tipos de pralaya no incluyen referencias dharma, de la ley, de la forma de vida correcta, desde su estado per- a lo que sucede al final de cada uno de los cuatro yugas ni a los aconte- fecto en Krta hasta su casi total desaparición al final del Kali yuga. Las descripciones del Kali yuga se refieren con frecuencia a la ruptura 23 SS, 1.18. total del orden establecido una vez llegado el final del yuga. Es así que 24 Tal vez podamos considerar como una excepción la historia del diluvio asociada uno de los acontecimientos terribles hacia finales del Kali yuga es la al Manu Vaivasvata, regente de nuestro manvantara. El Mbh (3.185) describe cómo el ruptura del orden de los var!Jas, las cuatro castas fundamentales. El Manu Vaivasvata rescató a los seres cuando llegó el gran diluvio. Manu recibió la ayuda mundo se pone de cabeza, los siervos (südras) proclaman las leyes y de un pez que resultó ser una encarnación de vゥセijuN@ El Mbh no dice cuándo sucedió los bráhma!Jas se convierten en sus discípulos. Se celebran matrimo- el diluvio, pero el hecho de que haya intervenido el Manu Vaivasvata parece dar a enten- der que fue al final del manvantara anterior ya que fue Vaivasvata Manu quien dio ori- nios mixtos entre las castas, nadie sigue los rituales correctos y la gente gen a los seres en éste. La versión del MatsyaP (2.1-19) confirma esta suposición al decir es oprimida por reyes que les exigen el pago de impuestos excesivosY que con la disolución parcial 」。オウ、セ@ por el diluvio terminará el período del Manu Ca- Las descripciones del fin del yuga que aparecen en el libro tres del Ma- ォセオ。N@ quien es el sexto de nuestro kalpa, es decir, el Manu que precedió a Vaivasvata. hábhárata son muy interesantes a este respecto. 28 Es cierto que en Encontramos otra confirmación en GP, 1.1.23 y en BhP, 1.3.15, donde se afirma estas descripciones se habla de que al final del yuga habrá lluvias y se- que la encarnación de vゥセiIu@ como Matsya, el pez, apareció en el diluvio del c。ォセオ@ quías, incluso se hace una breve mención de siete soles como los que manvantara con la finalidad de proteger al Manu Vaivasvata. Pero el Agni PurliTJa (2.3-7) dice que el diluvio durante el cual la encarnación del pez rescató a Vaivasvata sucedió al final del kalpa anterior al nuestro. Esto contradice, naturalmente, lo que hemos plan- 25 VP, 3.2.45; Wilson, p. 218. En cada Dvapara yuga, vゥセャIオL@ encarnado bajo la for- teado hace un momento pues implica que el diluvio sucedió al final de un kalpa en lugar ma de Vyasa, divide los Vedas en cuatro (VP, 3.3.5; Wilson, p. 219). de haber ocurrido al final de un manvantara. Esta versión del momento en el que acon- 26 Según el Yuga PurliTJa (23-24), al final del Krta yuga sucedió la batalla de Tara- teció el diluvio también aparece en el BhP (8.24.7, 10-11, 31, 37, 57-58) con una peque- ka. Los textos, sin embargo, hablan poco acerca de lo que sucede entre uno y otro yuga, ña modificación destinada, probablemente, a superar la contradicción. Según esta versión, con la excepción de los hechos del final del Kali yuga {que marcan también el final del quien fue salvado por el pez a fines del kalpa pasado fue el rey Satyavrata, el cual se mahayuga). Pero la importancia del fin del Kali yuga se debe, sin duda, al hecho de convirtió después en el Manu Vaivasvata de nuestro kalpa. Al igual que en el caso de que se trata del yuga en el que vivimos. los comentaristas del MDhS, los comentaristas del BhP no están de acuerdo en la ma- 27 Mbh, 3.188.18, 61-63. Es evidente que muchas de las descripciones de los des- nera de interpretar este diluvio (véase Tagare, The Bhagavata PurliTJa, parte 3, p. 1117, ajustes sociales del fin del yuga reflejan situaciones reales presenciadas por los redactores n. 1 y p. 1121, n. *;así como la anotación de Bhaktivedanta Swami a BhP, 1.3.15, en de dichas descripciones, derivadas de las múltiples incursiones extranjeras, así como de Srimad Bhllgavatam: First Canto- Part One, p. 160) lo que pone en evidencia lo ambi- la creciente importancia de herejías tales como el budismo y el jainismo. A este respecto guo y contradictorio que es lo expresado en el BhP (y en otros PuraiJas) en relación con véanse: Yadava, "The a」ッオョエセ@ of the Kali Age and the Social Transition from Anti- el momento de la encarnación de vゥセiIu@ como pez en ocasión del diluvio. quity to the Middle Ages", en IHR, vol. 5, partes 1-2 (1978-1979), pp. 31-63; Sharma, Recordemos que la historia del diluvio la encontramos ya en el SB (véase la nota "The Kali Age: A Period of Social Crisis", en Mukherjee, ed., History and Thought. 16 del capítulo cinco, p. 89), y allí no se habla de ciclos de creación y destrucción. Essays in Honour of A.L. Basham, pp. 186-203; O'Fiaherty, "The Image of the Heretic La antigua historia del SB fue asimilada y adaptada, al igual que tantos otros ele- in the Gupta PuraiJas", en Smith, ed., Essays on Gupta Culture, pp. 107-127; y Dwive- mentos, al tomar forma el sistema clásico de yugas, manvantaras y kalpas. Al igual que di, "A critica! Study of the Changing Social Order at Yuganta: or the End of Kali Age", en otros casos, la adaptación no fue plenamente exitosa, dando lugar a ambigüedades en Gopal, ed., D.D. Kosambi Commemoration Volume, pp. 276-297. y contradicciones. 28 Mbh, 3.186.24-55; 3.188.10-93. EL PERÍODO POSTVÉDICO LOS DIVERSOS TIPOS DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO 143 142 se presentan al final del día de Brahma, 29 pero estas catástrofes natu- Resulta entonces que según estos versos -y no son los únicos-36 rales son descritas más como una alteración del orden natural de las la reabsorción del Universo no sólo no sucede al final de la vida de cosas que como una verdadera destrucción del mundo. Así como se Brahma sino que tampoco acontece al final de s11 día. De acuerdo con rompe el orden social, momentáneamente se rompe el orden cósmico: esto, la reabsorción del Universo sucede al final de cada yuga, que en no llueve en la estación adecuada y el Sol se eclipsa cuando no le co- este caso seguramente significa al final de cada mahayuga. ¿Cómo ex- rresponde. 3D Este desajuste social y cósmico S!! corrije con la entrada plicar esta contradicción? del nuevo Krta yuga, que es inaugurado por Kalkin (considerado co- Hay varias posibilidades. mo el décimo avatara de vゥセiINu@ según la lista más popular de avataras), Podemos suponer, por una parte, que los textos no siempre em- un bráhmal]a que emprende una nueva guerra gracias a la cual extirpa plean la palabra yuga en un sentido estricto. De ser así, en algunos ca- a todos los bárbaros 31 y establece nuevamente el dharma.32 sos yuga podría significar "era" o "período cósmico" en forma un La humanidad no desaparece al terminar el cuarto yuga -si así tanto indefinida. Podríamos postular otra variante de esta idea si to- fuera Kalkin no tendría a quien enfrentarse- y con la gradual entrada mamos en cuenta que cada kalpa debe terminar con un mahayuga, y del ョセ・カッ@ Krta yuga la mentalidad de las gentes se va transformando así deducir que estos pasajes se refieren al final del último mahayuga y la humanidad se regenera. 33 Es decir, que hay una cierta continuidad del kalpa; es decir que "el final del yuga" implicaría "el final del entre un mahayuga y el siguiente, aunque debemos recordar que esta kalpa". 37 transición entre Kali y Krta, entre uno y otro mahayuga, tiene impor- Pero tal vez sea más plausible considerar que en la etapa más tem- tancia en los textos más que nada porque se trata del final de la época prana de la formación del sistema de ciclos cósmicos de creación y des- en la que vivimos. trucción, el día de Brahma haya sido igual, no a 1 000, sino a sólo un Podemos concluir que la destrucción del final del mahayuga no mahayuga. 38 Después de todo, para pasar de uno a 1 000 basta con forma parte importante de los ciclos de creación y destrucción vistos agregar ceros, sin la necesidad de ninguna modificación o adaptación desde un punto de vista cósmico y metafísico; la rotación de los maha- importante. Esto le daría la razón a Jacobi, para quien el ciclo original yugas establece, más bien, los ciclos de pérdida y recuperación del dhar- de creación-preservación-destrucción lo constituía el yuga. 39 ma de degeneración y regeneración de la humanidad. Podríamos ir todavía un paso más allá y pensar que este día de 'Sin embargo, hay pasajes que parecen "confundir" el mahayuga Brahma -integrado por los cuatro yugas y asociado a los ciclos de crea- con el día de Brahma, y nos referimos al día de Brahma como ciclo ción y destrucción- fue el primer resultado de la combinación de dos de creación y destrucción, de absorción y emisión del Universo. En el ideas: la decadencia gradual de la humanidad (los yugas) y los ciclos Narayal).iya del Mahabhllrata se dice que el Dios Supremo: de creación y destrucción cósmica (el día de Brahma). Una vez hecha Al fmal del yuga condensó [en sí mismo] los mundos (lokas) y se durmió; a1 inicio del yuga se despertó y creó [emitió] el mundo Uagat). 34 • 36 Véase por ejemplo Mbh, 3.81.109. 37 Esto también se puede aplicar en el caso del manvantara. Una posible instancia Y, también en la Epopeya, bィゥセュ。L@ antes de recitar los mil nom- de este empleo impreciso del término yuga es BhP, 2.7.12, donde se dice que el Manu Vaivasvata se encontró con la encarnación de vゥセiIu@ en forma de pez al final del yuga bres de Vi§I).U se refiere a él como aquél: (yuglmta, que podría también traducirse como: al final de un yuga). 38 En uno de los capítulos del Matsya P. se dice claramente que los cuatro yugas De quien surgen todos los seres al comienzo del yuga inicial y en equivalen a un día de Brahmii. Sólo he podido consultar la traducción editada por Akhtar quien se disuelven nuevamente al final del yuga. 35 y no tuve acceso al texto sánscrito a fin de corroborar tal traducción (MP, 165.19-23; Akhtar, ed., The Matsya Puranam, parte 11, p. 129). 39 Jacobi, "Ages ... ",en ERE 1, p. 201. Eliade (The Myth of the Eterna/ Return, 29 Mbh, 3.188.71-76. El LP (1.40.26) habla de lluvias al final del Kali yuga. p. 114) está de acuerdo con esta opinión de Jacobi. Si bien es muy probable que en JO Mbh, 3.188.69, 76, 79. algún momento del desarrollo de la teoría de yugas el mahiiyuga haya sido el ciclo de JI Mlecchas, literalmente, "extranjeros". creación y destrucción, no lo es en el sistema clásico ya formado, como parece darlo 32 Mbh, 3.188.88-93. a entender O'Flaherty (The Origins of Evil in Hindu Mythology, pp. 18-19). O'Flaherty JJ Mbh, 3.188.85; VP 4.24.99-101 (Wilson, p. 389). Véase también LP, 1.40. 74-78. también parece situar el diluvio al final del Kali yuga (p. 35), lo que, como hemos visto 34 Mbh, 12.327.89; Roy, 10, p. 567. (nota 24), está lejos de ser lo expresado en la mayoría de los textos (un pasaje que sí 35 Mbh, 13.135.11; Roy, 11, p. 334. podría ser interpretado en este sentido es el mencionado en la nota 37). 144 EL PERÍODO POSTVÉDICO LOS DIVERSOS TIPOS DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO 145 esta combinación, la decadencia gradual de la humanidad adquirió un Por último, debemos mencionar algo que podría ser considerado carácter cíclico dando lugar a lo que sería el sistema clásico de yugas corno una expresión, si bien un tanto tenue, de la importancia de los con su continuo movimiento de pérdida y recuperación del dharma. períodos de transición de los ciclos en el hinduismo. Se trata de la apa- Más adelante, la duración del día de Brahma pudo haberse ampliado rición de los avataras o "descensos" del dios vゥセijNオL@ es decir, sus de uno a 1 000 mahiiyugas y haberse combinado con la tradición de encarnaciones sobre la tierra. los manvantaras. 4 0 En la Bhagavad GUa, kイセijN。L@ uno de los avalaras, le explica a Ar- Lo tratado en las últimas páginas nos permite suponer que el ciclo juna que ambos han encarnado muchas veces en el pasado, con la di- de creación y destrucción del mundo fue considerado como cada vez ferencia de que él (Arjuna) no recuerda ninguno de sus nacimientos mayor a partir de un ciclo inicial que no se puede conocer con certeza. anteriores mientras que kイセijN。@ los recuerda todos. El dios declara Podemos especular en el sentido de que a partir de un ciclo de la dura- entonces: ción de un mahiiyuga, considerado ya como un día de Brahma, se pa- só al ciclo de 1 000 mahiiyugas y de ahí a la vida de Brahmii; aunque Cada vez que se da un descenso del dharma . .. esta última extensión dio lugar, más bien, a la idea de dos tipos de des- [y] un ascenso del adharma, trucciones (y creaciones) del mundo, una parcial y otra total. 41 El aná- me creo a mí mismo. lisis de los textos nos permite hacer esta deducción, pero debe quedar claro que no es posible hacer un seguimiento cronológico perfectamente Cobro existencia (nazco) de yuga enyuga para rescatar a los buenos y destruir a los malos, nítido de este posible desarrollo. Lo que se pone en evidencia es la falta a fin de establecer el dharma. 43 de un sistema totalmente congruente, y prueba de ello es el hecho de que los mismos comentaristas tienen opiniones diferentes en torno a La idea de que el dios encarna cuando el ciclo ha llegado a su pun- algunos puntos. 42 Esta falta de uniformidad se debe, sin duda, a que to más bajo, cuando la ley ya no es respetada, nos recuerda lo impor- el sistema final es la combinación de diversas tradiciones y al hecho tante que era en tiempos védicos celebrar rituales en los momentos de de que fue tomando forma a lo largo de un período considerable y en transición de los ciclos, a fin de garantizar su continuidad. Y recorde- distintas zonas geográficas. Los Puriil).as constituyen un intento evi- mos que el momento más crítico del ciclo es la transición entre el final dente de ordenar y sistematizar todo el material, algo que logran en de la mitad descendente y el inicio de la ascendente, que, en el caso buena medida, pero sin escapar por completo a las variaciones secta- de los ciclos astronómicos védicos, significa el amanecer, la luna nue- rias ni a las contradicciones. va y el solsticio de invierno. Recordemos también que los momentos de transición de los ciclos védicos constituían una puerta de escape, una posibilidad momentá- 40 Véanse las pp. 119-120 (capítulo seis). nea de salir de este mundo sujeto al tiempo y alcanzar la inmortalidad. 41 J. Mitchiner (Traditions of the Seven セAヲᅪsL@ p. 72) habla de una evolución según En el caso de los avalaras, podríamos considerar que el mismo pasaje la cual la destrucción del mundo sucedía primero aJ finalizar cada yuga individual, des- estrecho es recorrido en el sentido inverso: es la puerta por la que el pués se consideró que acontecía al final del mahayuga y por fin al término del kalpa. Asocia esta secuencia con los siguientes textos: RlimliyalJa, Mahlibhlirata y Puriii]as. Es dios desciende y torna forma física. Si esto es así, podernos suponer muy interesante la idea de que en algún momento se haya considerado que el pralaya que vゥセijNu@ deberá encarnar al inicio de cada ciclo cósmico a fin de dar- sucede al terminar cada yuga individual, pero en el pasaje del RlimliyalJa que Mitchiner le su impulso inicial. Pero entonces, ¿de cuál de los diferentes ciclos (p. 68) cita a este respecto (R, 7.65.8-26), y que según él habla incluso de una reabsor- cósmicos se trata? ción de todo en Brahma, no podemos encontrar ningún indicio de tal concepción. Se Si considerarnos que el dios debe aparecer al comenzar la mitad trata, además, de una sección tardía del R, algo que el mismo Mitchiner menciona. ascendente del ciclo, lo lógico será suponer que esto sea al inicio de 42 En el siglo XI, el erudito árabe Al Biruni comentaba, al escribir sobre los ciclos del hinduismo, que a los hindúes les gusta inventar números grandes y que nunca se po- cada día de Brahrnii, ya que es el único ciclo que preserva, si· bien en nen de acuerdo entre ellos en torno a un determinado tema (Sachau, Alberuni's India forma incompleta, la división en mitad ascendente y mitad descenden- 1' p. 361). te. Y, de hecho, Varaba, la encarnación del jabalí, apareció al ini- Para un intento por encontrar un sistema coherente detrás de las afirmaciones con- tradictorias respecto del momento del pralaya, especialmente en relación con el mahá- yuga y el kalpa, véase Biardeau, "Études de mythologie hindoue (IV)", en BEFEO, 43 BhG, 4.7-8 (Mbh, 6.26.7-8). Véase también Mbh, 3.187.26; HariVOf!!Sa, 31.13 núm. 63, 1976, pp. 123-135. (459*), y BhP, 9.24.56. EL PERÍODO POSTVÉDICO LOS DIVERSOS TIPOS DE DESTRUCCIÓN DEL MUNDO 147 146 darse el actual día de Brahma, y es por eso que nuestro kalpa se llama pertenecen a un mismo mahayuga, ya que según el Vayu Purana, por varáha kalpa. Pero el pasaje de la GUa dice que el dios encarna cuan- ejemplo, Vamana, la encarnación bajo forma de enano, 。ーイセ」ゥ￳@ en do el dharma disminuye y el adharma aumenta, y ya sabemos que el el séptimo Treta yuga. 48 ciclo que se refiere a la pérdida y la recuperación del dharma es. la se- Con la excepción de kイセqN。L@ el avalara que inauguró la actual era cuencia de los cuatro yugas. Además, el segundo de los versos citados de Kali, y Kalkin, quien habrá de clausurarla para abrir el Krta yuga, dice claramente que el dios nace en cada yuga. Esto representa un nue- el momento histórico o cósmico en el que se presentan los 。カセャイウ@ no vo problema, ya que no sabemos si se trata del ュ。セケオァ@ o de N」セ、。@ parece tener mayor importancia en los textos; en muchas ocasiones ni uno de los cuatro yugas individuales. Lo natural sena アセ・@ se イ・ヲャセウ@ siquiera se preocupan por mencionarlo y, cuando lo hacen, a veces caen a la secuencia de mahayugas, y que el descenso del diOs ocurnese en contradicciones. 49 La afirmación de que el Dios Supremo encarna cuando el dharma hubiese llegado a su punto más bajo, es decir, al cuando el dharma decrece, podría relacionarse con la antigua preocu- finalizar cada Kali yuga. De esta manera, la aparición del avatara pro- pación védica por celebrar rituales en los momentos críticos de los ci- porcionaría el impulso necesario para el セョゥ」ッ@ de un nuevo K{ta_yuga, clos, pero más bien parecería ser una manera de decir que la humanidad que también es, después de todo, el 」セュ・ョコッ@ de un nuevo ュ。ィケオァセN@ no se encuentra sola, y que recibirá ayuda divina siempre que se en- El caso de Kalkin, ya comentado, comcide perfectamente con .este ti- frente a una situación crítica. po de encarnación ya que aparecerá al terminar el actual Ka!I yuga. Si bien la teoría de los avalaras implica algún tipo de periodici- Sin embargo, los demás avataras, incluyendo a Kw.1a, n? se 。ェオウエョセ@ dad, no se trata de un ciclo bien establecido, y, por lo tanto, no existe este patrón. kイセqN。@ inauguró nuestro Kali yuga, y el comienzo del Kah una relación clara entre la aparición de los avalaras y los sistemas de yuga no es el punto más bajo del ciclo de ascenso y descenso del grandes ciclos cósmicos. 50 dharma. . , Podríamos justificar las palabras de kヲセqN。@ en la Gi ta mterpretan- dolas como una afirmación de que la encarnación sucede no cuando el dharma ha llegado a su punto más bajo en el ciclo, sino cada vez que la proporción entre dharma y adharma sufre un cambio importan- te, y esto sería en la transición, el sandhi, entr.e cada uno 、セ@ los cu_atro yugas. Para apoyar esta interpretación podnamos recurnr al pnmer libro del Mahllbharata, donde se dice que Parasurama, el Rama que porta el hacha, encarna en el sandhi de Treta y dセ。ーイ T@ (a_unque se- gún otro pasaje de la Epopeya, es Rama y no Parasurama アュ・セ@ apare- 45 ce en dicho sandhi, y Para5urama más bien nace en el Treta yuga). En realidad, ninguno de estos intentos por イ・ャ。」ゥッョセ@ lo qu: ーセᆳ dríamos llamar el ciclo de los avalaras con alguno de los ciclos cosmi- cos, resulta convincente. La encarnación de los avataras carece de una periodicidad definida; mientras que uno nace al comenzar un kalpa o un manvantara, 46 otros lo hacen al inicio o al final de algún yuga, Y otros en un determinado yuga, 47 y ni siquiera se trata de yugas que 48 Vllyu P, 2.36.74; traducción en O'Flaherty, Hindu Myths, p. 178. 49 En relación con la contradicción mencionada en torno a las notas 44 y 45 (arri- 44 Mbh, 1.2.3. R 45 Mbh, 12.326.77-78 (Roy 10, p. 556). Unos versos más adelante HセRNSVX[@ _ oy, ba), podemos anotar el hecho de que tradicionalmente se ha considerado que Rama vi- ibid.), se habla de la encarnación que corresponde a KHI_la, en el sandh1 entre Dvapara vió en el Treta yuga, aunque también existe otra tradición según la cual se trató más yKd. _ bien del Dvapara yuga (véase Goldman, The Rümüya1Ja of Vlllmíki, vol. 1, pp. 14-25). 50 46 Ya hemos comentado (nota 24) el caso de la encarnación de Matsya, el avatara La misma Biardeau, quien trata de percibir un sistema coherente y armónico en bajo forma de pez, al inicio de nuestro manvantara. . .. la cosmogonía y la escatología puránicas (véase arriba nota 42), concluye que no parece. 47 Como ejemplo de este último caso podemos menciOnar la encarnac10n de Nara- existir una "correspondencia rigurosa" entre los yugas y los avatüras ("Études ... IV", shp.ha, el hombre león, en el Krta yuga, según el HarivaTl}ia (apéndice 1, núm. 42A, 1-3). en BEFEO, núm. 63, 1976, p. 142). CONCLUSIONES Ya que a lo largo de este libro hemos sugerido conclusiones relaciona- das con los distintos aspectos del tema, corresponde aquí hacer una breve recapitulación de los principales resultados de la investigación. Hemos podido ver que la concepción cíclica del tiempo se encuen- tra presente en la India desde la literatura védica más antigua. En los Vedas, esta visión cíclica se encuentra íntimamente ligada a la obser- vación de los tres ciclos astronómicos más evidentes: la sucesión de días y noches, el ciclo lunar y el movimiento anual del Sol. Una de las ma- nifestaciones tempranas más claras de esta concepción es el empleo de la imagen de la rueda para describir al año. En los textos védicos, estos tres ciclos comparten dos característi- cas esenciales: todos se dividen en una mitad ascendente y otra descen- dente, y en todos tiene una especial importancia para la vida social y religiosa el momento de la transición entre una y otra mitad. Es fre- cuente, además, que un cierto ciclo pueda sustituir a otro para fines rituales debido a que existen equivalencias entre los diversos ciclos, y aquí ya se incluyen también otros ciclos de diversas duraciones. Se es- tablece, asimismo, una distinción entre el tiempo de los dioses y el de los humanos. A pesar de la innegable importancia de todos estos elementos, en la literatura védica no existe ningún sistema desarrollado de grandes eras del mundo. Las esporádicas menciones de períodos de miles de años no reflejan la presencia de un sistema bien integrado. No pode- mos, por otra parte, eliminar la posibilidad de que durante el período védico haya habido alguna teoría de grandes períodos cósmicos. Si la había, no dejó marca importante en la literatura védica. Es cierto que las concepciones védicas constituyen la plataforma sobre la cual se desarrollaría el sistema hinduista, y podemos encon- trar antecedentes védicos de algunos elementos del sistema clásico. De particular interés en este sentido es el empleo de ciertos números y sus múltiplos al definir las duraciones de los períodos cósmicos, así como la idea de que dichas duraciones pueden ser medidas ya sea en tiempo de los dioses o en tiempo de los humanos. De la misma manera, es sig- nificativo que los ciclos astronómicos védicos hayan sido percibidos como expresiones de un proceso de muerte y renacimiento, proceso que [149] 150 CONCLUSIONES CONCLUSIONES 151 es medular para la teoría clásica. Y podemos también mencionar el con- turales -especialmente los astronómicos- y otros más recientes, que cepto de sandhi, o período de transición, el cual existe claramente en son la aplicación de estos ritmos fundamentales en una escala más am- las ideas védicas. plia (la reencarnación por ejemplo). La formación del complejo sistema de yugas, kalpas y manvanta- 2. El resultado final de esta combinación de elementos es un agre- ras pertenece, con toda seguridad, al período postvédico. Podemos con- gado que no es del todo consistente en sus partes, pero que se encuen- siderar que la aparición de este sistema coincide, en términos generales, tra bajo un esquema general cohesionante. Este esquema percibe al con el gradual surgimiento del hinduismo; toma forma en los primeros Universo como algo que sufre interminables secuencias de destrucción siglos de la era cristiana, o tal vez un poco antes, y ya está bien defini- y renovación, de muerte y renacimiento, degradación y regeneración, do en la literatura puránica del siglo v. emisión y reabsorción. Con la llegada del hinduismo se da una expansión de la concep- Debemos aclarar que los grandes ciclos cósmicos constituyen un ción cíclica: los ciclos se hacen cada vez mayores y todo el Universo elemento esencial del hinduismo y su conocimiento permite tener una aparece como sujeto a un eterno proceso de creación y destrucción. visión global de esta tradición. Son una de las preocupaciones priori- La rueda del año se convierte en la rueda del tiempo, y la creciente tarias de los astrónomos, quienes dedican sus esfuerzos a la búsqueda importancia de la teoría de la reencarnación (concebida como una ro- de mejores parámetros a fin de refinar el cómputo del número de revo- tación en el mundo de la manifestación) convierte a la visión cíclica luciones planetarias por ciclo; constituyen el gran marco de referencia, del tiempo en una experiencia individual, un proceso por el cual todos el telón de fondo, sobre el cual se desarrolla toda la mitología del hin- pasamos. Al mismo tiempo, la liberación espiritual es concebida como duismo, así como la historia tradicional. Le permiten al individuo, par- un retorno al Origen, al punto de partida, y es así que tanto el indivi- ticularmente en el caso de los yugas, conocer su posición temporal en duo como el Universo se encuentran sujetos al eterno pulsar del cosmos. el Universo, y le ofrecen una explicación (o justificación) del mundo Los elementos que integran el sistema clásico de eras del mundo social en el que vive. son varios y de diversos orígenes. En la literatura astronómica, por ejem- A lo largo de varios capítulos hemos analizado los posibles oríge- plo, es de capital importancia la idea de que los ciclos cósmicos deben nes, la formación y la estructura de los .distintos tipos de ciclos cósmi- comenzar y terminar con una conjunción de todos los planetas, idea cos, así como muchas de sus características. El tema está lejos de haber que seguramente es de origen greco-mesopotámico. Es posible, inclu- sido agotado. Hay varias ramificaciones interesantes que merecen aten- so, que la idea misma de un gran ciclo astronómico haya llegado desde ción y para cuyo estudio existen materiales abundantes. Pero éstos ten- el Occidente, mas no podemos expresar certeza al respecto. drán que aguardar el inicio de una nueva investigación y ser tema de Por otra parte, en la literatura puránica -la cual se convirtió en trabajos futuros. La concepción cíclica del Universo en la India es un el dogma a seguir para la mayoría de los astrónomos- los tres ele- tema al cual se puede regresar una y otra vez. mentos integrantes del sistema parecen ser de procedencia distinta. En primer lugar tenemos a los cuatro yugas, cuya principal característica es la gradual decadencia de la humanidad y cuyos nombres provienen del antiguo juego de dados védico. En segundo lugar, está el kalpa o día de Brahma. En este caso, el tema fundamental es la creación, des- trucción y re-creación del Universo; y es posible que al combinarse el kalpa con los yugas éstos hayan adquirido su carácter cíclico (si no es que ya lo tenían). El tercer elemento del sistema clásico son los man- vantaras, los cuales, ante todo, son períodos presididos por un cierto Manu o progenitor de la humanidad, y caracterizados por un determi- nado orden de dioses y un linaje de gobernantes. En resumen, se podrían plantear dos conclusiones muy generales: l. El origen del sistema de grandes ciclos cósmicos no se puede de- terminar con exactitud, y en su formación intervienen distintos elemen- tos. Algunos de estos elementos son locales y otros de origen extranjero. Unos son rriuy antiguos, derivados de la observación de los ritmos na- APÉNDICE UTTARA YAJYA Y dakセijy@ YANA .. .el Sol va hacia el Sur durante seis meses, hacia el Norte durante seis meses. Taittiriya Saq1hitii 6. 5. 31 UttarayalJa es el movimiento (ayana) del Sol hacia el Norte (uttara), y 、。ォセゥャjケョ@ es el movimiento del Sol hacia el Sur H、。ォセゥャjIN@ Estos conceptos se derivan de la observación diaria de la salida (y puesta) del Sol. Debido al hecho de que el ecuador de la tierra está inclinado con respecto a la eclíptica, 2 el Sol no sale todos los días por el mismo lugar del horizonte. Sus puntos de salida oscilan entre dos extremos, alcanzados por el Sol en los solsticios, que tienen por centro a la direc- ción Este. La abertura de este arco depende de la latitud geográfica: a mayor latitud, mayor amplitud del arco. Cuando el Sol alcanza su máximo alejamiento hacia el sur del ecua- dor celeste3 (el cual, en su intersección con el horizonte en dirección Oriente, siempre indica el Este verdadero) ocurre el solsticio de invier- no.4 En esta fecha -que según el calendario gregoriano corresponde aproximadamente al 22 de diciembre- el Sol sale en su punto más ale- jado hacia el sur del Este, es decir, a la derecha del Este para un obser- vador ubicado frente a esta dirección. A partir de este momento, el 1 Según la traducción de Keith, The Veda oj the Black Yajus School . .. , parte 2, p. 540. 2 Esto es llamado oblicuidad de la elíptica en astronomía; la inclinación actual es de 23°27', pero varía ligeramente a Jo largo de los siglos. La eclíptica es el plano que describe la Tierra en el espacio a consecuencia de su traslación alrededor del Sol, o, di- cho en otras palabras, es el camino aparente del Sol a lo largo del año en relación a las estrellas fijas. 3 Esto sucede cuando su declinación es de aproximadamente 23.5° sur, es decir, cuando coincide con el valor de la oblicuidad de la eclíptica. La declinación es la distan- cia hacia el norte o sur del ecuador celeste (que es una proyección en el espacio del ecua- dor terrestre), y se mide de 0° a 90°. 4 Esta afirmación es válida para el hemisferio norte; en el hemisferio sur será el solsticio de verano. [153] 154 APÉNDICE APÉNDICE 155 Sol sale cada día un poco más a la izquierda (más hacia el Norte), de Este movimiento del Sol es un fenómeno astronómico muy evidente, manera que aquí comienza el movimiento del Sol hacia el Norte: el y su observación permite determinar el ciclo anual. Los puntos de la uttaráyaf]a. Después de seis meses de ir progresando en esta dirección, salida del Sol describen un movimiento de ida y vuelta como si se tra- el Sol llega a su máxima declinación norte 5 y sucede el solsticio de ve- tara de un péndulo, y establecen una división natural del año en dos rano (el22 de junio de acuerdo con el calendario gregoriano). Se inicia mitades. 7 Pero las dos mitades de este ciclo anual no son simplemen- entonces el recorrido inverso, ya que cada día el Sol saldrá más a la te el movimiento del Sol hacia el Norte y su recorrido de regreso hacia derecha (más hacia el Sur) hasta llegar, seis meses después, nuevamen- el Sur; el movimiento hacia el Norte va acompañado de un aumento te al solsticio de invierno. Este recorrido es el dakf¡ÍfJáyana o movimiento gradual de la duración del día, de modo que se trata de la mitad ascen- del Sol hacia el Sur. dente del ciclo, cuando la luz va en aumento. Cada día el Sol permane- El punto intermedio entre los solsticios corresponde a los dos equi- ce por más tiempo arriba del horizonte (y consecuentemente menos noccios (cuando el Sol cruza el ecuadúr), d 21 de marzo y el22 de sep- tiempo por debajo), y su altura sobre el horizonte en el mediodía tam- tiembre; en estas dos fechas el Sol sale exactamente por el Este, es decir, bién aumenta. El clímax se alcanza el día del solsticio de verano, que en el centro en relación con sus salidas en los solsticios. Podemos, en- es el día más largo del año (con la noche más corta). Al comenzar el tonces, resumir diciendo que el uttaráyafJa comienza en el solsticio de movimiento del Sol hacia el Sur, la duración del día va disminuyendo invierno y termina en el de verano, mientras que el dakf¡ifJáyana se ini- y las noches son cada vez más largas. Esta es la mitad descendente del cia con el solsticio de verano para finalizar en el de invierno. La dura- ciclo, cuando la luz decrece y el Sol de mediodía tiene una altura cada ción de ambos es de seis meses. 6 Este movimiento del Sol está ilustrado vez menor sobre el horizonte. 8 Hay que aclarar que en el caso de las en el siguiente diagrama: latitudes tropicales (entre 23.5° norte y 23.5° sur del ecuador), el Sol cruza por el cenit dos veces al año (sólo una si se trata de un lugar loca- lizado exactamente en uno de los trópicos), y esto no sucede en el sols- ticio de verano sino en otras fechas, dependiendo de la latitud. En el Salida en el solsticio Salida del Sol Salida en el solsticio de caso de lugares con una latitud superior a los 23.5°, el Sol nunca llega- nセュョッ@ en los equinoccios invierno (22 de diciembre) rá a pasar por el cenit, y es válido afirmar que la máxima altura del el el (2nio) Sol de mediodía se da en el solsticio de verano. En la India, toda la cultura védica se desarrolló en latitudes supe- riores a la del trópico de Cáncer. La ciudad de Ujjain, que siglos más Linoadol horizonte -s E constante y varía a lo largo de los milenios, pudiendo llegar a ser de varios días. Esto se debe al hecho de que la velocidad de traslación de la Tierra alrededor del Sol no es u ttariiyarJa uniforme, porque la órbita no es circular sino elíptica. Cuando la Tierra se encuentra más cerca del Sol (en el perihelio) su velocidad es mayor gracias a que el campo gravita- torio del Sol es más intenso. En la medida en la que el planeta se aleja del Sol y se acerca d ak:jiTJiiyana a su punto más lejano (el afelio), su velocidad de traslación disminuye, ya que el campo gravitatorio del Sol se ve atenuado. Esta variación en la velocidad de traslación trae como consecuencia que la duración de las cuatro estaciones no sea la misma. Pero como el afelio y el perihelio no están fijos, sino que se desplazan lentamente a lo largo de la Diagrama 12. Movimiento del Sol hacia el Norte y hacia el Sur órbita terrestre, en el transcurso de los milenios unas estaciones aumentan su duración mientras que otras la disminuyen. La duración del uttarayal}a y el 、。ォセゥャ}ケョ@ durante el período védico (ca. 1200-600 a.e.c.) es similar a la actual y no afecta las consideracio- nes del presente trabajo. 7 El Satapatha Brahmal}a (12.2.3.7) describe al año como una gran águila cuyas alas 5 representan sus dos mitades. Esto nos recuerda que el medio mes lunar es llamado A los 23.5° norte. 6 El uttarayal}a y el 、。ォセゥャスケョ@ en realidad no tienen exactamente la misma dura- ー。ォセL@ que significa ala o mitad. Véase la nota 43 del capítulo uno. ción. Actualmente existe entre ambos una diferencia de 2 días, ya que el uttarayana in- 8 En los equinoccios, la duración del día y la noche es la misma. De ahí el término cluye 181 días 19 horas, y el 、。ォセゥャ}ケョ@ 183 días 13 horas. Pero esta diferencia セッ@ es equinoccio, del latín aequi, igual, y nox, noche. APÉNDICE 157 156 APÉNDICE con los 52°03' que tiene a los 23° (casi en el trópico) y los 59°05' que alcanza en la latitud de 35° N. En latitudes altas este arco es mucho mayor; a los 51 o N por ejemplo, llega a ser de 90°. En el año 1000 a.e.c. el Sol salía, en la latitud de 30° N, con un acimut 12 de 61°51' en el solsticio de verano, y 117°27' en el solsticio de invierno. 13 Esto está ilustrado en el siguiente diagrama: N Puesta en el Salida en el solsticio de verano Puesta en los Salida en los Esta ilustración muestra el recorrido diario del Sol sobre el horizonte a una latitud de equinoccios aproximadamente 30° Norte, en las fechas de los solsticios y equinoccios. Obsérvese equinoccios セオ・N@ el Sol nunca llega al cenit, y nótese cómo varía el tamaño del recorrido para las d1stmtas fechas. Se puede apreciar también el desplazamiento del lugar de la salida y puesta del Sol. 9 Puesta en el Salida en el solsticio de invierno solsticio de invierno Diagrama 13. Recorrido del Sol sobre el horizonte en los solsticios y equinoccios S La circunferencia representa al horizonte mirando hacia abajo desde el cenit. El arco de 55°36' es la amplitud de cada uno de los ayanas. tarde fue el principal centro de los astrónomos indios del período clá- sico en el norte de la India, así como un lugar importante para la cul- Diagrama 14. Amplitud de los ayanas en 1 ()()() a.e.c. a los 30° N tura clásica en general, se encuentra casi exactamente en el trópico de Cáncer, apenas en el comienzo de la zona tropical propiamente dicha. Al hablar del movimiento pendular del Sol a lo largo del año Para mayor claridad, se puede ver el mapa al final de este Apéndice. -movimiento representado por el uttaraya!Ja y el 、。ォセゥヲ}ャケョM es Tal y como lo hemos mencionado más arriba, la distancia entre el necesario aclarar que la velocidad a la que se desplaza el punto de salida punto norte del Sol (su salida en el solsticio de verano) y su punto sur del Sol a lo largo del horizonte no es uniforme. Cerca de los equinoc- (donde sale en el solsticio de invierno) es distinta para cada latitud geo- cios la variación alcanza su máximo y puede observarse fácilmente có- gráfica. En las zonas cercanas al ecuador, este arco no es muy amplio en comparación con su tamaño en las latitudes altas. He considerado 12 El acimut es la medida empleada para ubicar un punto a lo largo del horizonte. a los 30° N como latitud promedio para la cultura védica 10 (por cier- to que en este paralelo se encuentra hoy en día la ciudad de Kurukshe- Se mide de 0° a 360°, y el oo se encuentra en la dirección Norte. A partir de ahí, se cuenta en el sentido en que giran las manecillas del reloj, de modo que el acimut de 90° tra11), y en esta latitud el arco es de 55°36', lo cual puede compararse corresponderá al Este, el de 180° al Sur, y el de 270° al Oeste. Se puede también medir en el sentido contrario. 13 Según las tablas de Avení (véase "Astronomical Tables Intended for Use in As- セ eャ@ P diagrama está basad? en Avení, Skywatchers oj Ancient Mexico, fig. 24, p. 61. Me refiero tanto al penodo del R V como al de las Sarp.hitiis posteriores y los Briih- troarchaeological Studies", AA, núm. 37, 1972, pp. 531-540), los valores para la puesta del Sol son: 298°09' en el solsticio de verano, y 242°33' en el de invierno. Si bien estos ュ。セウN@ Macdonell ( Vedic lndex 1, p. XIV), sitúa a la cultura del R V entre los 28° y Jos cálculos corresponden a 1000 a.e.c., la variación a lo largo de los siglos es de sólo unos 35o de latitud norte; pero el avance hacia el Este en los siglos posteriores al RV también implicó un desplazamiento hacia el Sur. Véase el mapa al final de este aー←セ、ゥ」・N@ cuantos minutos de arco. Las cifras se refieren al acimut del centro del Sol, y consideran 11 Su latitud exacta es 29°59' norte. que la altura del horizonte es de 0°. 158 mo cambia el lugar de salida del Sol de un día a otro. En la medida APÉNDICE 1 APÉNDICE ;:::¡ 159 N en la que el Sol se acerca a cualquiera de los dos puntos solsticiales, セ@ N .o la variación es menor, y se hace difícil distinguir el desplazamiento de N E ::l .S: ü su lugar de salida en días sucesivos. En este sentido podríamos decir セ@ o 00 ;:::¡ o _; que el movimiento del Sol es cada vez más lento al acercarse a un sols- "' ticio hasta alcanzar un alto total antes de iniciar su camino de retorno. N En las fechas cercanas a los equinoccios, en la latitud de 20° N, el cambio diario del acimut del Sol es de 25', lo que representa aproxi- madamente un diámetro solar. En ot-ras palabras, en estas fechas un observador puede ver cómo, de un día a otro, el Sol sale un diámetro solar más hacia un lado del punto de salida del día anterior. En con- traposición a esto, alrededor de los solsticios el cambio diario del aci- mut del Sol es de sólo fracciones de 1', lo cual hace casi imposible E percibir la diferencia. Aveni ilustra muy bien esta situación, al explicar que el movimiento del lugar de salida del Sol en los días anterior y pos- M jlMセ⦅﾿][acimut@ 50° 60° 70° 80° 90° 100° 1JOO 120° 130° terior a un solsticio sería equivalente al diámetro de una pequeña mo- Inmediatamente antes y después de los equinoccios, el Sol se mueve de 12° a 14° en un neda observada desde un kilómetro de distancia. 14 Estos comentarios mes, mientras que antes o después de los solsticios el desplazamiento es de sólo 3o o se refieren a los 20° N, pero los valores son prácticamente los mismos 4° por mes. para los 30°. Esto ocasiona que, en los solsticios, el Sol parezca detenerse por Diagrama 15. La salida del Sol a intervalos de un mes a los 30° N, sobre algunos días, y es por esto que la palabra solsticio es un término ade- un horizonte imaginario 18 cuado para describir este fenómeno, ya que indica que el Sol no se mue- ve.15 Es interesante observar que la palabra latina so/stitium se refiere a los dos momentos estáticos del ciclo solar, mientras que los términos sánscritos uttarayalJa y 、。ォセゥAjャケョ@ designan a los dos períodos que nes del ritual conocido como gavam ayana. 19 El gavam ayana dura un transcurren entre estos momentos estáticos. En este caso la visión es año y se inicia en el solsticio de invierno, en el día llamado 」。エセイカゥョZコウN@ dinámica y enfatiza el movimiento. Las palabras empleadas en sáns- A la mitad del año, en el solsticio de verano, se encuentra el d1a ャ。ュセ@ crito para los solsticios se derivan del concepto dinámico de los aya- . do visuvant·20 , el año ritual finaliza con el día mahavrata, cuando esta nas, como en el caso del término ayananta, que significa "el fin del ayana" . 16 También se utiliza a veces el termino sandhi, unión. 17 Las distintas proporciones en las que se mueve el lugar de salida lB El diagrama está basado en Aveni, Skywatchers . .. , fig. 25, p. 63, pero los cál- del Sol a lo largo del año pueden apreciarse más claramente en forma culos fueron hechos para la latitud de 30°. gráfica, en el diagrama 15. 19 En los Briihmanas el término ayana puede referirse a diversos rituales que se lle- En la literatura védica la evidencia más clara de la división del año van a cabo en forma.pe;iódica. Gaviim es el genitivo plural de go, que significa vaca; en estos dos ayanas se encuentra en los Briihmal)as, en las descripcio- de manera que gaviim ayana quiere decir el movimiento o el caminar de las. vacas. Pero hay que tomar en cuenta que go también significa "rayo de luz", Y puede mcluso refe- rirse al Sol. 20 La palabra visuvant (también カゥセ。ョエ@ o カゥセオ。エI@ indica la mitad de algo, y se re- fiere a lo que tiene. dos lados iguales, o que divide en dos partes iguales. Según B:<;J· 14 Tilak (Macdonell & Keith 2, p. 313), significa el día del equinoccio, cuando la 、オイセ」QPョ@ Aveni, Skywatchers. .. , p. 63. 15 del día y la noche es la misma. Tilak incluso opina que la 、セカウゥ￳ョ@ _del año en オエセイ。ケNGA@ Solsticio viene del latín solstitium; de sol, el Sol, y stitium, que indica la idea de y daksiniiyana no se hace a lo largo de la línea de los solstiCIOS, smo de los ・アオュッ」セQPウ@ detener algo que está en movimiento, o el hecho de encontrarse en estado de reposo. 16 En ocasiones, ayana se emplea para designar a los solsticios; cuando es así, se p. (ibid.; 467). De modo que el curso norte del. Sol sería _la mitad. 、・ャNセ￱ッ@ en la _que tiene declinación norte, y su curso hacia el Sur la mitad que tiene dechnacron sur. Sm embar- trata de la abreviatura de ayaniinta. 17 go, la cita del KB transcrita en la p. 160 no deja lugar a dudas en cuanto a la manera En relación con el concepto de sandhi, véase el capítulo 2, segundo subtítulo. 160 APÉNDICE 161 APÉNDICE por suceder nuevamente el solsticio de invierno. La descripción del Kau- va hacia el Sur durante seis meses, lo siguen con ーセイ■ッ、ウ@ de セ・ゥウ@ セu。ォゥ@ BrahmaiJa es inconfundible: meses [sic] en orden inverso. Tras de ィセ「・イ@ ゥ、セ@ hacia el セオイ@ por seis meses se detiene, estando a punto de girar hacia el セッエ・L@ éstos En la luna nueva de Mágha él descansa, estando a punto de girar también descansan, estando a punto de ofrecer sacnficio con el día hacia el Norte; éstos también descansan, estando a punto de ofrecer mahiivrata. Así lo obtienen por tercera vez. sacrificio con el atirátra introductorio. Así lo obtienen por primera Ya que lo obtienen tres veces, y debido a que el año está 21 vez, lo agarran con el caturvil1}sa; de aquí recibió su nombre el ritual ordenado de tres maneras, en verdad sirve para obtener el año. para agarrarlo. Va hacia el Norte durante seis meses, lo siguen con períodos de Un poco más adelante, el texto del k。オセuォ@ bセ。G{Qj@ dice en seis días ordenados hacia adelante. Tras de haber ido hacia el Norte forma explícita que el año comienza 」セョ@ el caturvupsa. Y en cuanto por seis meses se detiene, estando a punto de girar hacia el Sur; éstos al カゥセオ。ョエL@ el Aitareya Brahmal}a explica que: también descansan, estando a punto de ofrecer sacrificio con el día カゥセオ。ョエN@ Así lo obtienen por segunda vez. ... celebran el día ekavil1}sa, el v4uvant, a la ュゥエセ、@ del año; por medio del ekavil1}sa, los dioses elevaron el Sol hacia el mundo del cielo ... 23 Como se puede ver, en el texto del k。オセゥォ@ bセ。ィGAQj@ se dice que en la que el año se dividía en dos ayanas en el período védico. Aun en el período clásico, el año se obtiene tres veces: dos en el solsticio de ュカゥ・セッ@ (una al co- los textos astronómicos (por ejemplo, SS, 14.9; y PaS, 3.25) indican que el uttaráyafJO comienza con la entrada del Sol en Capricornio (en el solsticio de invierno), y el dak:¡i- mienzo y otra al final del año), y la tercera en el solsticio de vera.no. fJáyana con el ingreso solar en Cáncer (en el solsticio de verano). La única novedad aquí También se hace alusión al hecho de que el Sol ウセ@ detiene 。ョエセウN、@ girar la constituye el empleo de las constelaciones zodiacales (que fueron importadas de la hacia el Norte o hacia el Sur, y aquellos que realizan los ウ。セョヲゥco@ de- zona mediterránea) para indicar los solsticios. Lo que Tilak buscaba, seguramente era ben imitar al Sol, y detenerse también. Es decir, 9-ue las 。」セQP・ウ@ ntua- demostrar que la astronomía védica estaba más desarrollada de lo que generalmente se les celebradas por los sacerdotes deben reproduclf los m.ovimientos 、セャ@ ha aceptado, y esto puede formar parte de su interés por reivindicar los valores de la disco solar en el cielo. De esta manera, queda establecida la armorua India antigua. Por otra parte, en tiempos postvédicos, cuando florecieron los grandes astrónomos entre el micro y el macrocosmos. Nótese también que 、セイ。ョエ・@ el utta- indios del período clásico (en quienes es notoria la influencia de la astronomía greco- rayana los ritos se llevan a cabo en su orden normal, mientras .que en mesopotámica), el término visuvat fue empleado para referirse al ecuador o para los equi- el 、。ォセゥャスケョ@ el orden es ゥョカ・イエセッN@ Esto seguramente es un ュエ・ョセッ@ noccios. Un ejemplo de este 'uso puede verse en laPaS (3.23; 13.20) de Varáhamihira, por reproducir el hecho astronómico de que los dos 。ケョセ@ -segun el renombrado astrónomo y astrólogo del siglo VI e.c. (texto y traducción en Neuge- puede verse al observar las salidas del Sol- se dan en la セウュ。@ por- bauer & Pingree, The Pailcasiddhántiká of Varáhamihira 1, pp. 45 y 115). Tal vez este ción del horizonte, sólo que en un caso el Sol se mueve hacia un .lado, empleo posterior del término haya tenido alguna influencia sobre las ideas de Tilak. y en el otro, hacia el lado contrario. El camino del Sol es el miSm5>; Hay que señalar que es un error común de varios traductores el considerar que uttará- yana y daksinayana se refieren a los periodos entre equinoccio y equinoccio, en lugar de lo que cambia es la dirección del movimiento. 24 Tal vez por eso el Sa- los エイ。ョウ」オセᅳゥッ@ entre uno y otro solsticio. Este es el error cometido por Royal traducir tapatha Brahma!Ja afirma que: el Mbh (12.224.16; Roy 9, pp. 167-168) y aparentemente también por Pargiter, al traducir el MürP (46.25; Pargiter, The MürkalJqeya PuráfJO, p. 226), ya que, según él, los dos 21 KB, 19.3; según la traducción de Keith, Rigveda BráhmafJas, p. 452. ayanas son las mitades del año en las que el Sol se encuentra al norte y sur del ecuador. 22 KB, 19.8. En algunos casos, este error de traducción puede deberse a que el traductor ha sido in- 23 AB 4.18; según Keith, ibid., p. 210. Sengupta Haセ」ゥ・ョエ@ Indian cLィイッョセャァケ@ p. 156) fluenciado por las ideas de Tilak. La confusión en las traducciones puede también prove- seguramente está en lo correcto al interpretar esta elevación del Sol hac1a .el c1elo por parte nir, por lo menos en parte, del uso incorrecto del término "declinación", ya que por de Jos dioses como una alusión al día en el que el Sol alcarJZa su máxima altura sobre ejemplo Wilson (The Vishnu PurálJa, p. 184) lo utiliza para traducir ayana, queriendo el horizonte, lo cual confirmaría el hecho de que se trata del solsticio de verano. decir simplemente "movimiento". El problema es que "declinación" es un término técni- 24 Los dos ayanas son también considerados como los dos lados del año. Es así que co empleado en astronomía (véase arriba, nota 3) para indicar una distancia al norte o leemos en el AB (4.14; según Keith, ibid., pp. 207-208) que: sur del ecuador celeste. De manera que traducir "ayana del norte" como "declinación norte", en lugar de "movimiento hada el norte", da a entender que la división se hace Quien conoce este lado y el otro lado del año, obtiene ... a lo largo de los equinoccios y no de los solsticios. El origen remoto de esta confusión el otro lado del año. \ en la división de los ayanas podría encontrarse en la manera en que los textos astronómi- Y: cos del período clásico explican la división del año en dos partes, cuando consideran al Quien conoce el descenso y el ascenso del año, obtiene . · • año como un día y una noche de los dioses. A este respecto, véase la nota 23 del capítulo 4. el otro lado del añq. APÉNDICE 163 162 APÉNDICE El mismo sendero lleva ya sea hacia los dioses o hacia los ancestros.25 84°E 68°E Y es que el uttarayafJa es el camino de los dioses, y el 、。ォセゥヲjャケョ@ 36°- 1 el de los ancestros. 26 El 、。ォセゥヲjャケョ@ es como una reproducción, o un reflejo invertido, del uttarayafJa; podemos pensar entonces que el mun- Kurukshetra do de los ancestros es como el mundo que se encuentra del otro lado del espejo, donde las cosas están invertidas en relación con el mundo de los dioses. Este podría ser el origen de la necesidad de invertir la dirección de los movimientos -así como la orientación de los elemen- 32°- / tos participantes- en los rituales dedicados a los ancestros, inversión que aparece constantemente en la literatura rituai.2 7 zgo _ _ Para finalizar, hay que decir que en ellf..g Veda no encontramos menciones claras y expresas de los solsticios, aunque diversos pasajes pueden ser interpretados en este sentido. Varias de estas posibles refe- rencias a los solsticios fueron analizadas por Hillebrandt en su estudio sobre la mitología védica.28 25 SB 1.9.3.2; según la traducción de Eggeling, parte 1, p. 267. 26 Véase el capítulo 2, primer subtítulo. 27 Para algunos ejemplos, véase González Reimann, "La importancia de los puntos cardinales en el ritual doméstico védico", en EAA, 20 (63), 1985, pp. 38-40. 28 Hillebrandt, Vedic Mythology 2, pp. 161-164. Varios autores han pretendido ver menciones evidentes de los solsticios y equinoccios en el R V, pero muchas veces se trata de interpretaciones forzadas. Así, por ejemplo, Shamasastry ("Solstices and Equinoxes Mapa de la India que muestra, en términos ァ・ョセ。ャウL@ el área セ」オー。、@ en el ー・セ■ッ、@ del in the Vedas", CR, 85, 1942, pp. 190 y 196) da por sentado que el cielo y la tierra (dya- Rg Veda; el desplazamiento hacia el Este y hacia el Sur en tiempos de los BrahmaJ.las vapr:thivi) no son sino los dos solsticios. Sin embargo, el tema sigue siendo interesante (y Aranyakas); y la zona de mayor concentración de centros culturales en el norte de y merece ser investigado. Para referencias, se puede consultar Macdonell & Keith 2, p. la India durante el período clásico. La delimitación de las áreas está basada en 467; así como Pingree, CESS (en especial Al), donde aparece una amplia bibliografía. Schwartzberg, A Historical Atlas of South Asia, mapas III.A.I • Y III.D.4. BIBLIOGRAFÍA l. FUENTES PRIMARIAS Ediciones en sánscrito Bandhu, Vishva, ed., Atharvaveda (Saunaka), 4 vols., Vishveshvaranand Ve- die Research Institute, Hoshiarpur, 1960-1964. Bhiigavata,MahápurálJam, Gorakhpur, Gita Press, 1968. Caland, W., ed., The Satapatha BráhmalJa in the Ká!Jviya Recension, revisión de Raghu Vira, Lahore, Panjab Sanskrit Series 10, 1926; reimp., Delhi, Motilal Banarsidass, 1983. Müller, F. Max, ed., Rig Veda Samhitá, 4 vols., 2a. ed., Londres, 1892; reimp., Varanasi, Chowkhamba Sanskrit Series 99, 1966. 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Duración de la vida de Brahma en añ.os divinos y en añ.os humanos 122 11. El tiempo transcurrido desde el inicio del Varaha kalpa, el actual día de Brahma, hasta el comienzo de nuestro Kali yuga 127 [175] ÍNDICE DE DIAGRAMAS l. Las mitades de los ciclos 43 2. Las dos rutas 47 3. Los puntos cardinales y las tiradas de dados 71 4. La ciclicidad vertical y la ciclicidad horizontal 90 5. Las mitades ascendente y descendente del mahayuga según Áryabhata 115 6. Número de mahayugas del manvantara y del kalpa 116 7. Yugas, manvantaras y kalpas 120 8. Ubicación del Var4ba kalpa, el kalpa actual, en la vida de Brahma 126 9. Ubicación del Vaivasvata manvantara en el Vat'iiha kalpa 116 10. Nuestra posición en el Vaivasvata manvantara 127 11. Las cuatro grandes conjunciones planetarias del mahiiyuga según el sistema del Sürya Siddhánta 130 12. Movimiento del Sol hacia el Norte y hacia el Sur 154 13. Recorrido del Sol sobre el horizonte en los solsticios y equinoccios 156 14. Amplitud de los ayanas en 1000 a.e.c. a los 30° N 157 15. La ウ。ャゥ、セ@ del Sol a intervalos de un mes a los 30° N, sobre un horizonte imaginario 159 [177] ÍNDICE DE PASAJES CITADOS El asterisco (*) indica que además de la traducción se incluye el texto sánscrito. Para pasajes que no han sido traducidos pero sí menciona- dos o comentados, véase el índice analítico bajo el nombre de cada texto. Aitareya BrahmalJa k。オセゥエォ@ BrahmalJa 3.43, 33 19.3, 32, 160-161 4.12, 76 19.10, 76 4.14, 161 20.1, 29 4.18, 161 25.15, 76 7.15.3, 66 • 7.15.4, 66-68 Mahabharata l.l.l86-187, 70 Atharva Veda l.l.l88, 27 8.2.21, 57 1.3.70, 34 10.7.42-43, 31-32 1.3.147-151, 32 10.8.39-40, 89 1.3.172-173, 32 3.2.67-68, 85-86 Bhagavad Gita 3.49.21-22, 77 4.7-8, 145 • 3.148.10, 63-64 • 4.8, 56 3.159.3, 72 8.18, 138 • 3.187.34, 31 • 9.7, 138 • 3.188.87, 131 • 6.ll4.97-98, 49 Bhaja Govindam 12.287.19, 86 21, 86 12.294.31-32, 91 12.294.33-34, 92 Brahmasphutasiddhanta 12.326.71-72, 36 1.13, 95 • 12.327. 76, 134 12.327.89, 142 Gobhila Grhya Sütra 13.l35.ll, 142 1.1.3, 45 • 13.153.26, 49 Jaiminlya Brahmana MOnava Dharma Sástra • 3.361, 77-78 . 1.52, '2 [179] 180 ÍNDICE DE PASAJES CITADOS 1.57, 92 * 10.85.19, 41 9.300, 67 * 10. 97.1, 56 * 9.301-302, 67 * 10.ll6.9, 69 10.ll7.5, 33, 69 f!.g Veda * 10.129.6, 35 1.92.10, 27 10.190.2, 77 1.113.1-3, 25 ÍNDICE ANALÍTICO 1.113.10, 26 Satapatha Bráhmaf}a l.ll3.12, 27 1.9.3.2, 162 l.ll3.13, 26 2.1.3.1, 44 1.123.7,12, 25-26 No se incluyen aqui las referencias listadas en el índice de pasajes 2.1.3.3, 44-45 1.123.9, 26 5.4.4.6, 71 citados. * 1.124.2, 26, 27-28 10.2.5.16, 33 1.124.9, 26 12.3.2.1, 36 l.164.ll, 29-30 12.3.3.5, 75 Abhibhü, 61-62, 71 1.164.15, 30 13.6.1.7, 82 etimología, 62 1.164.19, 31 y el cenit, 71 4. 51.7, 26 Taittiriya Bráhmaf}a 5. 80.1, 26 * 3.9.22.1, 79 Abhidharmakosa, 79 7. 75.1, 26 7. 76.3-4, 27 Absoluto, 87- 88, 90, 136-137 Taittiriya Saft!hitá * 10. 10.10, 55 6.5.3, 153 * 10. 34.8, 68 Acimut, 157-159 * 10. 72.2-3, 56 definición, 157 10. 81.1, 36 Vájasaneya Saft!hitá 10. 85.5, 40 10.28, 71 Adisvara Caritra, 114 aevum (latín), 57 Afelio y perihelio, 155 Agarwala, G.C.; 128 Agni, 30, 32, 33-34, 51, 57, 89 Agni Purii!Ja, 140 agnicayana, 34 agnihotra, 51, 75, 77 。ァョゥセHッュL@ 32-34 ahaft!klira, 119 aharnisa de Brahmá, 121 ahoriitra, 30, 38, 43, 77 aion (griego), 57 [181] 182 íNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 183 Aitareya Brlihmaf}a, 32, 33-34, 65-68 de Brahma, 121-122 de Júpiter, 105 aiw (raíz indoeuropea), 57 de vゥセi}uL@ 123 dividido en niufikils, 111 Aiyer, 98 dividido en muhürtas, 37-39, 108, 111 equivalente al día, 76-79 akasa, 48, ss, 92, 136 equivalente al verso br:hati, 103 identificado con Prajapati, 33-34, 37-38, 108 likasatman, 88 inicio y fin del, 80 mitades del, 32, 69, 92, 155, 161, (véase el apéndice) Akhtar, J.D.; 143 nuevo, 28 ritual, 75-76, 92, 158-161 aks (raíz indoeuropea), 65 rueda del (véase bajo rueda) sin principio ni fin, 33 。ォセL@ 62, 65 védico, 65 etimología, 65 Años divinos y humanos, 20, 77-81, 96-97, 99, 101-103, 111, 117-118, 122 aォセ。イェL@ 61-62, 65 apasarpil'}i (véase avasarpiTJi) 。ォセゥN@ 65 Aqueménidas, 103-104 Alaparos, 107 Aral}yakas, 163 Al Biruni, 58, 144 Aries (constelación), 106, 128-129, 132 Almagesto, 128 Arjuna, 60, 145 A-lulim, 111 ArthaSástra, 111 fecha del, 111 Ananta, 33 Aryabhata, 20, 101, 106-107, 109, 115-116, 118-119, 129 Ancestros (véase bajo Luna), 44-47, 93, 162 influencia jainista en, 116 camino de los, 162 y Brahmagupta, 106-107, 116, 118-119 tiempo de los, 80-81 y el sureste, 52 Aryabha(iya, 106-107, 115, 119 antarakalpa, 114 aryas, 72 Antiguo Testamento, 77 Aryavarta, 72 anumati, 133 ゥャセ。アィ@ (mes), 93 Año Askanda, 61-62 como símbolo de totalidad, 33, 78, 108 y el Norte, 71 como unidad de la creación, 34 como unidad fundamental de tiempo, 33, 78, 108 Asoka, 100, 120 creación del, 77 de 360 días, 110 Astrología (véase también horoscopía), 78, 131-133 184 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 185 Astronomía Babilonia (véase también mesopotamia), 107 babilónica, 112-113 grecomesopotámica, 80, 160 Basham, A.L.; 98 griega, 80, 104, 112-113 india, 112-113, 160 Begley, W.E.; 31 matemática, 104 védica, 80, 104, 110, 160 Belvalkar, S.K.; 119 asuras, 35 Bergaigne, A.; 62 asvamedha, 79 Beroso, 102, 104, 107, 111 asya vamasya, 29, 31, 36, 50 Bhagavad Gitii, 48, 56, 60, 101, 138-139, 145-146 Atharva Veda, 51, 55, 57, 60, 62, 76, 95, 132 Bhiigavata Pura!Ja, 116, 121, 122, 123, 125, 128, 131, 137, 139, 140, 143, 145 atiratra, 160 Bhaja Govindam, 86 iitman, 91 Bhaktivedanta Swami, 139-140 Aurora, 26-28, 55 Bhaskaracarya, 125 avasarpi!Ji, 114-115 Bhimasena, 77 avataras (véase bajo Vigm) bィゥセュ。L@ 48-49, 59, 87, 142 Avení, A.F.; 156-159 bhü (raíz verbal), 62 avr;tti, 46 bhurloka, 121 avyakta, 119, 138 Biardeau, M.; 66, 88, 91, 137, 144, 147 axis (latín), 65 Biblia (véase también Antiguo Testamento), 58, 79 aya (dado), 69 etimología, 69 big bang, 122 ayana, 153, 160 Bloch, J.; 100 en los Briihmai}.as, 159 etimología, 69-70 Bodewitz, H.W.; 35, 46, 51, 75-78 ayaniinta, 158 bodhayati (verbo), 92 ayanas, 69-70, 158, 160-161 Bose, A.C.; 31 amplitud de los, 157 en los Briihmai}.as, 158-159 Brahma, 87-89, 138 inicio de los, 80 Brahma, 46, 86-87, 91-93 ayuta, 57 año de, 121-122 186 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 187 como forma de Visnu, 135 Budismo, 79, 86-87, 113, 141 día de (véase también kalpa), 20, 87, 93, 97, 98, 116, 120-121, 137-139 actual, 126, 146 Bühler, G.; 61, 81-82, 99, 138 como mitad ascendente, 113, 145-146 creación en el, 101, 105, 113, 138 Burgess, E.; 111 duración del, 113, 116-118, 120-121, 138, 143-144 fin del, 100, 135, 142 Burgess & Whitney, 59, 106 importancia del, 120, 137-139 origen del, 142-144, 150 días y noches de, 81, 92, 119-122 mediodía de, 126 Caillois, R.; 17 mes de, 121 noche de, 121, 135, 137-139 cakra, 30-33 tiempo de, 81 etimología, 64 vida de, 81, 87, 91, 121-123, 136-139 duración, 20, 121-122, 125-126 cakras (yoga), 136-137 origen de la, 143-144 cakrapaf)i HvゥセiIオL@ 31 Brahma Vaivartta Puraf)a, 121, 123 」。ォセオイョゥュ・N@ 123 brahmacarya, 45 Cáncer constelación de, 131-132, 160 Brahmagupta, 95, 101, 105-107, 116, 119 trópico de, 155-156, 163 Brahman, 48, 87 Capricornio, constelación de, 160 brahma!Jas (sacerdotes), 141-142 Casa astrológica, 131 Brahmal)as (textos), 35, 48, 59, 60, 61, 76, 79, 82, 89, 104, 108, 158-159 catur y calvara, 64 duración de la vida según los, 121-122 luna nueva y llena en los, 51, 133 caturvif!!sa (día), 76, 159-161 yugas en los, 56 zona geográfica de los, 156, 163 caturyuga, 51, 58, 77, 81 Brahmaf)qa Puraf)a, 99, 133 」。エオセサッュ@ (ritual), 62 bイ。ィューォセN@ 99 Cenit, 71, 157 paso del Sol por el, 155-156 Brahmasphutasiddhanta, 95, 105 Censorino, 104, 107 Brhad Araf)yaka uー。ョゥセ、L@ 34, 46, 48 Ciclo Brhaspati (véase también Júpiter), 131-132 anual, 29-39, 43, 48, 50, 149, 155, (véase el apéndice) y tゥセケ。L@ 132-133 de 4 320 000 años, 102-109 de 1 080 000 años, 106-111, 129-130 brhati (véase bajo verso) de 1 000 años, 57, 106-107 de 60 años, 104-105 Brown, W.N.; 29, 31, 36, 41, 50 de cinco años (véase yuga de cinco años) 188 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 189 de grandes conjunciones, 104-107 Cosmovisión, 71 de Júpiter, 60, 105 hinduista, 85 de los avataras, 146 de reencarnaciones, 88 Creación (véanse también salflbhava y sarga) diurno, 25-29, 30-32, 36, 43-44, 51 al inicio del kalpa, 130 lunar, 36, 39-42, 49, 133, 149 asociada al día, 93, 101, 105, 120, 135, 137-138 como un despertar, 92, 135, 137-139, 142 Ciclos dainandina 137 astronómicos y biológicos, 17, 37 del año y los días, 77 budistas, 20, 87, 113-114 en el セァ@ Veda, 35-36, 50, 56, 77 de creación y destrucción, 89, 142-144 nitya, 137 equivalencias entre, 75-82, 149 prllkrta, 137 hinduistas, 19-20, 87, 113, 119-120, 123, 134, 144-145 prese"rvación y destrucción, 86-87, 143 jainistas, 19-20, 87, 113-116 tipos de, 137 mitades de los, 43-49, 50, 80, 93, 112-116, 120, 125-126, 133, 145-147, 149 y destrucción, 36-37, 69, 85-93, 105, 120, 122-123, 135-140, 142-144, 150 planetarios, 128 y liberación, 85, 87-92 védicos, 145, 149 y regeneración, 34, 108 verticales y horizontales, 90-91 según el Sarpkhya, 119 Circunferencia Cristianismo, 17-18 y duración de los yugas, 110-111, 130 Cullmann, 0., 18 Conjunción al inicio del Kali yuga, 129-130 al inicio del kalpa, 129-130 Chllndogya uー。ョゥセ、L@ 47-48, 62, 88 al inicio del Krta yuga, 129-133 como símbolo de unidad, 105 Church, C.D. (véase Dimmitt Church) de todos los planetas, 104-107, 128-130, 134, 150 en tゥセケ。L@ 131-133 en Aries, 106, 128-129, 132 Dados en Cáncer, 132 (juego ritual), 59-60, 68 (juego secular), 59-61, 63 Constelación y creación-destrucción, 69 de Aries, 106, 128-129, 132 y dioses, 68-70 de Cáncer, 131-132, 160 y puntos cardinales, 61, 71 de Capricornio, 160 y yugas, 59-73, 95, 134 de tゥセケ。L@ 131-133 lunar (véase ョ。ォセエイウI@ daiva (destino), 70 solar, 131 zodiacal (véase zodiaco) daivalaukika, 81-82 Corán, 79 、。ォセゥj@ (Sur), 153 Correspondencias, 71, 82 d。ォセゥャINーエィL@ 72 Cosmología daksinayana. 43-44, 47-49, 92, 157-158, 161 moderna, 122 . como camino de los ancestros, 52, 162 puránica, 121 como noche de los dioses, 80, 93 190 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 191 definición, 153-154 Día duración del, 153-155 de Brahma (véase bajo Brahma) inicio del, 159-160 duración del, 155 y sueño de vゥセiINオL@ 93 equivalente al año, 76-79 etimología, 45 Dandekar, R.N.; 49 y creación (véase bajo creación) daur, daura y dlira (árabe), 58 Día-noche (véanse también ahorlitra y aharnisa), 25-29, 149 como unidad básica del proceso cíclico, 25, 93, 120 Declinación como dos doncellas/hermanas, 25-26, 31-32 definición, 153 como dos océanos, 51 del Sol, 29, 153-154, 159-160 como dos perros, 51 creación del, 77 deiw (raíz indoeuropea), 45 de ahamkara, 119 de avyakta, 119 Delhi, 128 de Brahmii, 20, 81, 92, 119-122 duración del, 101, 120, 138 desaklila, 72 de los-ancestros, 79-81 de los dioses, 79-81, 160 Destrucción (véase disolución) de los elementos, 119 de Visnu, 123 deus (latín), 45 mitades del, 43-44, 120 tejido del, 31-32 Deussen, P.; 89 diés (latín), 45 deva, 45 etimología, 70 Diluvio, 89, 102, 140, 143 ョ。ォセエイウL@ 45 Dimmitt Church, C.; 59, 73, 98, 119 devana, 70 Dimmitt & van Buitenen, 20 devas, 35 Dios Supremo (véase también Espíritu Supremo), 87, 120, 123, 135, 142, 147 devaylina, 46-48, 52 disa!J, 71 devayuga, 80 Disolución (véanse también pralaya y sarrzhara) dhli (raíz verbal), 53 como noche de Brahma, 92, 120-121 del individuo, 88, 91, 136 Dhanrup.jaya, 60 del Universo, 20, 86-93, 98, 100, 105, 138-144 parcial, 87, 90, 135, 138-139, 144 total, 87-88, 90-91, 136-139, 144 dharma, 48, 68, 72, 77, 86, 100, 134, 141-142, 144, 147 según el vゥセt}オ@ Puraf]a, 135-137 y adharma, 145-146 según los Puriil).as (véase bajo Puriil).as) Dharma Sastras, 57, 95 div (raíz verbal), 45, 70 Dhiita y Vidhata, 32 divli, 45 192 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 193 dor, dori y dirder (hebreo), 58 Einstein, A.; 69 Dravidia (familia lingüística), 65 ekavilrzsa (día), 161 Dumont, P.E.; 45, 57, 62, 132 Elementos, 87, XYセPL@ 119, 135-139 Duryodhana, 60 Eliade, M.; 17, 18, 20, 35, 40-41, 65-66, 89, 143 、オセ。ュゥ@ (o 、オセ。ュゥIL@ 114-116 En-men-dur-Anna, 111 Dutt, M.N.; 134 Epiciclos planetarios, 112 dva, 63 Equinoccio de otoño dviidasiiha (ritual), 75 como fin del día de los dioses, 80 de primavera Dvapara como inicio del día de los dioses, 80 día anterior a la luna nueva, 73, 133 en el período gupta, 132 en el juego de dados, 61-63, 66-67 etimología, 155 etimología, 63 personificado, 63 Equinoccios y el número dos, 62, 72-73 en los Vedas, 65, 162 y el Oeste, 71 precesión de los, 132, 134 yuga, 57, 71, 146-147 salida del Sol en los, 154-159 creación de los Vedas en, 141 y ayanas, 80-81 del actual mahiiyuga, 127 y división del afio, 159-160 duración de la vida en, 72-73 duración del, 96-97, 129-130 Eras del hinduismo, 18-19, 134 Dwivedi, R.K.; 141 saka y vikrama, 19 y generaciones humanas, 57-58 dyaus, 45 Espíritu Supremo (véase también Dios Supremo), 136, 138 dyiivaprthivi, 162 Estaciones, 17, 18, 31, 33, 61, 65, 82, 114, 155 dyumnii, 78 Ezequiel, 77 Eclíptica, 153 Ecuador Filliozat, J.; 103, 104, 108-109 celeste, 153, 160 término sánscrito para el, 160 Fleet, J.F.; 19, 72, 93, 95-97, 100, 102, 107, 111, 125, 128, 133 terrestre, 153, 155-156 Frauwallner, E.; 82 Edgerton, F.; 91 Eggeling, J.; 34, 37, 39, 56, 62, 71, 108 Ganga, 49 194 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 195 Garga Saf!lhitii, 100 ha{ha yoga, 35, 52, 79, 88, 136 Garuqa PuriifJa, 123, 140 Ha{ha Yoga Pradipikii, 52 gaviim ayana (ritual), 92, 159 Haug, 66 Geldner, K.F.; 46, 55-56, 62, 69 Hemacandra, 114 Gigante cósmico (véase también pオイセ。IL@ 121 Heráclito, 104, 107 gil, galga/ y gi/gu/ (hebreo), 58 Hillebrandt, A.; 28, 162 go, 159 Himalaya, 69, 72, 163 Goldman, R.P.; 147 Hinduismo, 60, 80, 82, 88, 119, 121 concepción セ■」ャゥ。@ en el, 19, 34, 36, 85-86, 114, 145, 150-151 Gombrich, R.F.; 82 ramas sectanas del, 86, 123 y jainismo, 115 González Reimann, L.; 162 y vedismo, 48, 72, 113, 115 Gopatha BráhmafJa, 73 Hombre Cósmico (véase gigante cósmico) Gran Año, 78, 108 Horoscopía, 98, 112 el mahayuga como, 78, 96, 112-113 iranio, 82 según el jainismo, 114 Huevo dorado, 77-78 según Heráclito, 104, 107 según Platón, 104 i (raíz verbal), 69 Grecia, 102, 107, 109, 111 iqii, 52 Gregoriano, calendario, 153-154 Indo-ario (idioma), 65 Griffith, R.T.H.; 55, 62-63 Indoeuropeo y sánscrito, 70 gUfJaS, 91 Indra, 41, 57, 66, 72, 116, 121, 139 Gupta (período), 98, 104-105, 128, 132 Indraprastha, 128 Guptas, 19 Inmortalidad, 35, 37, 46-47, 52, 122, 145 Israel, 77 Hanüman, 63 Hari HvゥセオIL@ 123 Jabalí (avatiira), 36, 125, 145 ィ。イゥエセL@ 89 Jacobi, H.; 89, 114-115, 143 Harivaf!lia, 99, 139, 145-146 Jacobsen, T.; 104, 111 ÍNDICE ANALÍTICO 196 ÍNDICE ANALÍTICO 197 jagat, 142 inicio del, 19, 98, 109, 125-130, 141, 147 fecha de, 128 Jaiminíya Bráhmaf}a, 35, 46, 51, 75 llamado pオセケ。L@ 72-73, 133-134 Jain, S.A.; 114 Kalkin, 142, 146-147 Jaini, P.S.; 114 Kalpa (véase también Brahmá, día de), 61 actual, 125-127, 140 Jainismo, 86-87, 113-116, 141 Bráhma-, 125 duración del, 20, 97-98, 100, 101-102, 109, 116-121, 131 ji/ (árabe), 58 en el Mahábhárata, 119 en las inscripciones de Asoka, 100, 120 jívalaukika, 82 entre los páñcarátras, 120 fin del, 135, 137, 138-139 Joshi, R.V.; 49 inicio del, 129-130, 138-139 origen del, 138-139 Judea, 77 Pádma-, 125 revolucjones planetarias en el, 105, 129 Juliana, fecha, 128 según Aryabhata, 118-119 Varaha-, 125-127 Júpiter, 128, 131 como planeta benéfico, 133 Kalpas, 87, 92, 95, 99 ciclo de, 60, 105 origen de los, 101-103, 119-120, 150 en tゥセケ。L@ 131-133 Kamalákara, 69 jケッエゥセ。@ Vedáñga, 57, 59, 104, 111 fecha del, 111 Kane, P.V.; 72, 132 k。ョゥセォL@ 98 Kailása, 69 Karka (Cáncer), 131 kál (palabra drávida), 65 karman, 86 kála, 27, 36, 70 cakra, 59 kárttika (mes), 93 desa-, 72 etimología, 64-65 Kauravas 48-49, 77 k。オセゥエォ@ Bráhmaf}a, 32, 35, 52, 122 Kali en el juego de dados, 61-64, 66-67 k。オセ■エォゥ@ Bráhmaf}a uー。ョゥセ、L@ 48, 159-161 etimología, 64-65 personificado, 63 y el número uno, 62, 72-73 Kautilya, 111 y kála, 64 yuga, 57, 64, 146 Keith, A.B.; 28, 59, 62, 66, 69, 89, 133 duración de la vida en, 72-73, 122 duración del, 96-97, 98, 101-102 Kennedy, Engle & Wamstad; 58 fin del, 98, 141-143, 146-147 Kharva, 73, 133 198 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 199 Kloetzli, R.; 79, 114 Lagadha, 104 kr: (raíz verbal), 63-64 Liberación, 52 en el Sárpkhya, 87 Krta espiritual, 19, 86, 136, 138, 150 · corno luna nueva, 73, 133 final, 48, 85 en el juego de dados, 61-63, 66-67 individual, 88-91 etimología, 63-64 y el Este, 71 Liñga Puraf)a, 18, 142 y el número cuatro, 62, 64, 72-73 yuga, 57, 63, 141, 146 Lista Real Sumeria, 104, 111 corno sandhi del kalpa, 118 corno sandhi del rnanvantara, 118 lokas, 121, 142 del actual rnahayuga, 127 duración de la vida en, 72 Ludwig, A.; 62 duración del, 96-97 fin del, 141, 144 Luke, K.; 59 inicio del, 129-133, 142, 146-147 mencionado en una inscripción, 99 Luna (véase también Sorna) y tゥセケ。L@ 133 corno alimento del Sol, 41, .46 en conjunción con Sol y Júpiter, 131 Kw.J.a, 56, 60, 86, 138, 145-147 fases de la, 109 muerte de (fecha), 128 nueva, 39-42, 43, 45, 50-52, 73, 133, 145 de Mágha, 160 ォイZセtj。@ ー。ォセL@ 43-48, 133 en tゥセケ。L@ 131-133 llena, 39-40, 42, 43, 45, 50-51, 73, 133 ォセ。ヲjL@ 79 y ancestros, 45, 47, 79-80, 93 y la materia, 45 kuhu, 133 Kuiper, F.B.J.; 27-29, 30, 31, 35, 41, 50, 64-65 ma (raíz verbal), 41 kuklos (griego), 64 Mabbett, l. W.; 79 Kurnáragupta, 99 Macdonell, A.A.; 51, 156 kumbha mela, 60 Macdonell & Keith, 44, 53, 56-57, 60, 62-63, 66, 68, 70, 73, 76, 159, 162 Kurma Puraf]a, 18, 135 Macrocosmos y microcosmos, 34, 37, 71, 78, 91, 122, 161 kオイォセ・エ。L@ batalla de, 19, 48, 60, 141 fecha de la, 98, 128 Madhusüdana (Vigm), 93 Kurukshetra, 156, 163 Mágha (mes), 160 kオセゥNョ。ウL@ 98 Mahübharata, 18, 32, 48-49, 59, 63, 70-73, 77, 80, 91, 100, 104, 123, 128, 137-138, 140, 145-146, 160 kwel (raíz indoeuropea), 64 dados en el, 60, 68 diluvio según el, 89, 140 kwetwer (raíz indoeuropea), 64 edición empleada, 21 200 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 201 kalpas según el, 101, 119 Manvantara recensiones del, 81-82 Caksusa-, 140 yugas según el, (véase bajo yugas) duráciÓn del, 116-118 etimología, 116 mahat, 119, 138 fin del, 139-140 inicio qel, 146 mahatma, 49 según Aryabhata, 118 Vaivasvata- (el actual), 125-127, 140 mahavrata (día), 159, 161 Manvantaras, 87, 95, 99, 116-121, 130 Mahiiyuga, 57, 58, 98-99 actual, 125-130 origen de los, 119, 140, 144, 150 como ciclo descendente, 112-113 como yuga de los dioses, 80 Miirkai;lc;leya, 81 como reflejo del afio, 78, 96 duración del, 81, 96-97, 101-102 Markaf]qeya PurarJa, 18, 99, 116, 123, 125, 160 fin del, 141-144 origen del, 142-144 masa, 41 revoluciones planetarias en el, 106-107, 129-130 ardha-, 44 según Áryabhata, 101, 106-107, 109, 115-116, 129 Miitarisvan, 89 según el Sürya Siddhanta, 106, 129-130 y kalpas, 116-120 Matsya (avatara), 140, 146 Maitrayariiya Upani:¡ad, 88-89, 92 Matsya PuralJa, 89, 99, 140, 143 manas, 34 Mayer Burstein, S.; 107 Manava Dharma Sastra, 18, 34, 79, 80-81, 86, 93, 123, 137-140 dados en el, 61 Mayrhofer, M.; 64-65, 70 fecha del, 99 kalpas según el, 101 me (raíz indoeuropea), 41 manvantara según el, 117 yugas según el, (véase bajo yugas) Meru (monte), 79 como eje terrestre, 80 malJqa/a (libro), 39, 69 Mes Mani, V.; 121 de Brahmii, 121 equivalente al día, 76 Mankad, D.R.; 57, 98, 125 equivalente al día de los ancestros, 79-80 Mansiones lunares (véase nak:¡atras). etimología, 41 intercalado, 30, 59, 60, 104, 110 mantras, 27 lunar (véase también pak:¡a), 32, 39-42, 43, 69, 93 sideral, 39-40, 45 Manu, 87, 116, 119, 139, 150 sinódico, 39-40, 104, 127 c。ォセオL@ 140 solar, 39-40, 104-105 período de, 116 Siivan¡i, 126 Mesa (Aries), 132 Vaivasvata, 125-126, 140, 143 y el diluvio, 89, 140 Mesopotamia (véase también babilonia), 89, 102-104, 109, 111 202 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 203 Misticismo, 48 nゥイセ。ケウョ、ィオL@ 69 Mitchiner, J.; 73, 100, 144 nivrtti dharma, 48 Mlecchas, 142 Nuevo Testamento, 79 ュッォセ。L@ 85, 136 ocu!us (latín), 65 mッォセ。、ィイュL@ 91-92 O'Fiaherty, W.; 30, 36, 40, 55, 63, 68, 89, 99, 141, 143 Monier-Williams, M.; 68, 82 okw (raíz indoeuropea), 65 mrtyu, 34 Orden cósmico, 26-27, 29, 30, 142 muhürtas, 37-39, 108, 111 Origen (véase también Absoluto), 87, 90-91, 136, 150 Muir, J.; 65-67 Müller, M.; 42, 65 Paitamaha Siddhanta, 99, 105, 118, 160 fecha del, 99 Munda (familia lingüística), 65 ー。ォセL@ 32, 38, 43-49, 155 mオセア。ォ@ Upan4ad, 88 pürva- y apara-, 44 Murári (Vigm), 86 PáQ.c;lavas, 48-49, 60, 128 pañktí (véase bajo verso) naqika, 111 Páñcarátras, 120 ョ。ォセエイウL@ 42, 45, 109, 131-134 Pañcasiddhüntika, 106 nakta, 26 para, 125 Nala, 60-61, 63, 70 Paramiitman, 123 Nara, 123 parardha, 125-126 Nárada, 69 Paraskara Grhya Sütra, 45 Narasirpha, 146 Parasuráma, 146 Pargiter, F.E.; 99, 160 NáráyaQ.iya, 36, 48, 119-120, 142 p。イゥォセエL@ 128 Narmadá (río), 71-72, 163 Parpola, A.; 65 nimilati (verbo), 93 Parvati, 69 ÍNDICE ANALÍTICO 205 204 ÍNDICE ANALÍTICO prákrtifsa- (o prákrta), 92, 135-137, 139 pátálas, 121 según Aryabhata, 116 según el jainismo, 114, 116 Pii!aliputra, 116 tipos de, 135-140 Persia (véase aqueménidas) priJTJa, 45 Pez (avatára), 89, 140, 143, 146 prálJUS, 49 pinga/á, 52 Prasna uー。ョゥセ、L@ 45 Pingree, D.; 56, 59, 79, 95, 98-100, 102, 104-106, 109, 111, 113, 128-129, pravrtti dharma, 48 134, 162 Prajiipati, 33-34, 37-38, 42, 75, 76, 79, 108 Pisani, V.; 64 práfJáyáma, 37, 52 pitrs, 44 pratimá, 76, 78 pitryá!Ja, 46-48, 52 pravargya, 50 Planetas, 131-133 conjunción de todos (véase bajo conjunción) Precesión (véase bajo equinoccios) en la astronomía védica, 104 revoluciones en el kalpa, 105, 129 Principio Original (véase también Absoluto), 87-88, 91 revoluciones en el mahiiyuga, 106-107, 129-130 Progresiones (astrología), 78 Platón, 104 ーイセHィケ。@ セ。アィ@ (ritual), 75 Pokorny, J.; 65 Przyluski, J.; 65 Polaridades, 30, 37, 52 Ptolomeo, 128 Polo Norte Puech, H. C.; 19 como morada de los dioses, 80 Püjyapada, 114 Polo Sur como morada de los demonios, 80 Puntos cardinales, 70-72 y dados, 61 Potter, K.; 47, 86 PuriiiJas, 88, 91, 95, 119, 123, 144 Prácrito (idioma), 100 diluvio según los, 89, 140 disolución según los, 91, 136-137, 140 prakrti, 87, 92, 136-137 duración de la vida según los, 122 fechas de los, 99 pra/aya, 20, 144 inicio del Kali yuga según los, 128 antarála-, 138 inicio del Krta yuga según los, 131 átyantika-, 135-136 kalpas según los, 116-117 mahá-, 138 manvantaras según los, 18, 116-117, 125 naimittika-, 135, 139 yugas según los, 18, 81, 57, 97, 99, 102, 113 nitya-, 135, 137 206 " ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 207 pオイセ。L@ 34-36, 91 divisiones del, 39 (espíritu), 87, 136 solsticios en el, 162 yuga en el, 55-58 puru$amedha, 61, 82 zona geográfica del, 156, 163 ーオセ@ (raíz verbal), 132 Romaka Siddhanta, 95, 101 pオセケ。@ Roth, 65 día anterior a la luna llena 73 133 etimología, 132 ' ' Roy, P.C.; 21, 49, 64, 82, 133, 134, 138, 160 ョ。ォセエイL@ 131-134 nombre del Kali yuga, 72, 133-134 イZセゥウL@ 45, 61, 116, 139, 141 r:ta, 26-27, 29, 30 qabbalah, 58 Rudra, 123 quattuor (latín), 64 Rudradáman 1, 98, 100 raja, 62 Rueda (véase también cakra) Rájasekhara, 72 de creación y destrucción, 35 de las riquezas, 33, 69 rajasüya, 60, 71 de las transmigraciones, 47-48, 85-86, 89, 90-91, 136 de un carruaje, 33 ráka, 133 de fla, 30 del año, 29-32, 150 Ráma, 146-147 del tiempo, 31, 59, 150 Rutas del alma del difunto, 46-48 RamayalJa, 21, 144 rási, 131 Sabala y Syiima, 51 rayi, 45 Sabha Parvan, 60 fbhus, 76 Sacrificio, 29, 31, 33-37, 41, 46, 48, 50-51, 61, 75, 79, 82, 108, 160-161 Reencarnación, 19, 35, 46-48, 85-91, 136, 150-151 de Brahmá, 91 Sadásiva, 123 en hebreo, 58 sadhiká, 116 Reloj de agua, 111 $aqvif[ISO BrahmalJa, 31, 73, 75, 76, 133 Renou, L.; 25, 28, 29, 31, 46, 55-56, 62, 68 saeculum (latín), 57, 58 セァ@ v:::: ii; 27 , 28, 30, 31, 33-36, 38-41, 46, 50-52, 59, 65, 76, 77, 89, 103, Sagan, C.; 123 Brhaspati en el, 133 dados en el, 60, 62-63, 69-70 sagaropamas, 114-115 208 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 209 saivas, 86-87 saros (ciclo babilónico), 102, 111 sakala (ritual), 33 Sarviirtha Siddhi, 114 Sakas, 98 sal y asa!, 56 s。ォセエ@ Siva, 123 Satapatha Brlihma!Ja, 32, 33-35, 37-39, 41, 44, 51-52, 56, 60, 62, 75, 76, 89, 108-109, 122, 140, 155 Sama Veda, 38-39, 103, 108 fecha del, 103 sa11_1bhava, 140 Saturno, 128 sa11_1hiira, 139 satya, 63 Sarphitas, 59, 61 Satya yuga (véase también Krta), 63 zona geográfica de las, 156 Satyavrata (rey), 140 Sarpkara, 46, 86 Savitr, 25, 68 Sarpkhya, 48, 87, 119, 136 Siiyal).a, 68 sa11_1siira, 85-86, 90-91 Scholem, G.; 58 sa11_1vartaka (fuego), 100 Schwartzberg, J.E.; 163 Sarpvatsara, 56, 77 Sengupta, P.C.; 161 sandhi, 53, 107, 150 Serpiente, 33, 93, 135 como nombre de los solsticios, 158 de los yugas, 96-97, 110-111, 146 s・セ。L@ 93, 135 del kalpa, 118, 127, 130 del manvantara, 118, 127, 130 Shamasastry, R.; 57, 59, 69, 162 entre Dvapara y Kali, 146 entre Treta y Dvapara, 71, 146 Sharma, R.S.; 141 etimolo_gía, 53 según Aryabhata, 116 shi (chino), 58 según el jainismo, 114, 116 Shukla y Sarma, 115-116, 119 sandhyii, 53, 96 etimología, 53 Siddhánta Siromm¡i, 125 sandhyii11_1sa, 96 Siddhántas, 80, 95 Sañkhiiyana G¡;hya Sütra, 45 sidh (raíz verbal), 132 §anti Parvan, 49 Sidhya nak!¡atra, 132 sarga y pratisarga, 137 sínlváli, 133 210 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 211 Sircar, D.C.; 100 solstitium (latín), 158 Siva, 69, 86, 123 Soma, 34, 40, 42, 57 día de, 123 vida de, 123 Sphujidhvaja, 98, 100, 111 y el yoga, 88 Srauta Sütras, 60 Siva Pura!Ja, 123 sú (raíz verbal), 68 Siva s。イエセィゥL@ 35, 37, 79 Sudarsana, 31 Smith, R.M.; 128 südras, 141 smrti, 69, 95, 106 sukla pak!¡a, 43-49, 133 Sol (véanse también Savitr, Sürya y Vivasvan), 133 como regulador del tiempo, 29 sukra, 131 declinación del, 29 en conjunción con Luna y Júpiter, 131 Sürya, 129 en tゥセケ。L@ 131, 133 lugares de salida del, 29, 153-159 Súrya Siddhanta, 59, 80, 105-106, 118, 125, 129-130, 140, 160 mayor altura del, 155, 161 ciclo básico del, 106, 129 paso cenital del, 155-156 de Lii.tadeva, 106 y dioses, 45, 47 fecha del, 105-106 y sacrificio, 29, SO, 161 y vida, 45 ウオセ。ュL@ 114-116 sw¡um!Jll, 52 Solsticio de invierno, 29, 43, 49, SO, 52 como inicio del año, 28, 76, 159-161 Svetasvatara uー。ョゥセ、L@ 88 como medianoche de los dioses, 80 como momento crítico, SO, 145 definición, 153 Tagare, G.V.; 140 de verano, 29, 43, SO, 52 como día de mayor altura del Sol, 155, 161 Taittiriya Brahma!Ja, 45, 56-57, 61-62, 71, 95, 106, 132 como día más largo del año, 155 Taittirlya s。イエセィゥL@ 41, 61-62, 70, 132 como mediodía de los dioses, 80 como mitad del año, 159-161 Taittirlya uー。ョゥセ、L@ 88 definición, 154 en el período gupta, 132 etimología, 158 Tantrismo, 52, 136 Solsticios, 52, 65, 80, 153-162 tapascita (ritual), 75 en 1 000 a.e.c., 157 en ellJ.g Veda, 162 Tii.rakii., batalla de, 141 salida del Sol en los, 153-159 términos sánscritos para los, 158 tattvas, 136-138 y división del año, 159-160 Telar, 31-32 212 ÍNDICE ANALÍTICO ÍNDICE ANALÍTICO 213 tetra (griego), 64 Unidad Original (véase también Absoluto), 87, 90, 105 tetraktys pitagórica, 110 y multiplicidad, 92, 105 Thapar, R.; 100 uー。ョゥセ、ウL@ 45-46, 48, 85, 88-89 Tiempo UpapuriiiJ.as, 99 aspecto destructor, 27 cíclico, 108, 149 uセ。ウL@ 25-28, 52, 55 cíclico y lineal, 18 diferentes tipos de, 78-81, 149 utsarpiTJi, 114-115 en el ha(ha yoga, 52, 79 el presente como centro del, 28, 121, 127 uttara (Norte), 153 nuestra ubicación en el, 121, 125-134 tejido del, 31-32, 53 Uttarápatha, 72 y destino, 70 y espacio, 70-72 uttariiyalJa, 43-44, 47-49, 92, 157-158, 161 como camino de los dioses, 52, 162 Tilak, B.G.; 57, 73, 159-160 como día de los dioses, 80 definición, 153-154 Timeo, 104 duración del, 153-155 inicio del, 159-160 tゥセケ。@ (véase también pオセケ。I@ nak:¡atra, 131-134 y Brhaspati, 132-133 vai:¡fJavas, 86-87, 99, 123 nombre del kali yuga, 133-134 Vaivasvata Tiwaz (dios germánico), 45 Manu, 125-126, 143 manvantara, 125-127 Transmigración (véase reencarnación) Vájasaneya Salflhitá, 42, 56, 61-62 Tretá en el juego de dados, 61-63, 66-67 Vallée Poussin, L. de la; 114 etimología, 63 y el número tres, 62 Vámana, 147 y el Sur, 71 yuga, 57, 71, 146-147 Viimana Purii1Ja, 31 del actual maháyuga, 127 duración del, 96-97 van Buitenen, J.A.B.; 21, 27, 34, 48, 60, 63-64, 86, 89, 103, 104, 128, 138 inicio del, 129-130 van der Waerden, B.L.; 18, 99, 102 tri, 63 Varáha, 145 Ubar-Tutu, 111 Viiráha kalpa, 125, 146 udagiiyana (véase también uttariiya1Ja), 49, 80 Variihamihira, 106, 160 Ujjain (o Ujjayini), 19, 128, 155, 163 varlJas (castas), 141 214 ÍNDICE ANALiTICO ÍNDICE ANALÍTICO 215 Yisvakarman, 35 v。イオセL@ 55, 66 visvasTj, 57 Ya!esvara, 119 Váyu Purá!Ja, 88, 99, 128, 131, 133, 139, 147 Visvavarman, 100 1 !:'> Yivasvan (o Yivasvat), 51, 125-126 Yedánta, 87 Vedas, 48, 141, 149 vratya, 16 Venus, 131 vrt (raíz verbal), 30, 46, 49 1 Verso Yrtra, 41 brhati, 38-39, 103, 108 pañkti, 39, 108 Yyása, 141 vibhUaka (árbol), 63 Weber, A.; 65 Yidhatr, 70 Weisskopf, Y.; 122 Yindhya (cordillera), 72 Whitney, W.D.; 55 Yisnu, 30-31, 33, 50, 86-87, 93, 123, 136, 142 · ·avalaras de, 31, 36, 86, 89, 142 Wilson, H.H.; 21, 65, 116-117, 123, 160 periodicidad de los, 145-147 como Dios Supremo, 87, 136 día de, 123 Yadava, B.N.S.; 141 encarnado como: enano, 147 Yajur Veda, 38-39, 41, 42, 103, 108, 132 hombre león, 146 jabalí, 36, 125, 145 Yama, 27, 45, 51 Kalkin, 142, 146-147 ョ。ォセエイウ@ de, 45 Krsna, 145-147 perros de, 51 pセウオイ£ュ。L@ 146 y Yami, 55 pez, 89, 140, 143, 146 Ráma, 146 yava y ayava, 44 Vyása, 141 sueño de, 93, 135 Yavanajataka, 59, 98, 100, 111 vida de, 123 fecha del, 98 v■セAjオ、ィ。イュッエ@ Pura1Ja, 99 Yavanesvara, 98, 100 vゥセAju@ Purá!Ja, 40, 99, 116-117, 121, 123, 125-126, 128, 131, 135-137, 141-142 yeug (raíz indoeuropea), 58 yゥセオウュッL@ 30 Yoga (véase también ha(ha yoga), 35, 37, 48, 88, 136 en astronomía, 59 カゥセオ。ョエ@ (día), 159-161 etimología, 58-59 tántrico, 88 visvajit (ritual), 75 216 ÍNDICE ANALÍTICO YudhiHhira, 60-61, 63, 72, 77, 128 Yuga como ciclo original, 143 de cinco años, 40, 56-57, 59, 104 origen del, 104-105 empleo del término, 55-59 etimología, 58 solar, gran, 98 yuga pada, 106-109, 115, 129 Yuga Pura!Ja, 72-73, 100, 141 fecha del, 100 yuganidhana, 100 Yugas, 87 (generaciones humanas), 26-27, 55-59 clásicos, 57, 59, 73, 104, 109, 144 de los dioses, 80 duración de la vida en, 72-73, 122 duración de los, 81-82, 96-97, 100, 106, 109-110, 131 en el Aitareya BrahmafJa, 66-68 en el Mahiibhiirata, 57, 68, 72, 81-82, 98, 119, 133, 141-145 en el Miinava Dharma Sástra, 67-68,72, 81, 98, 122 en la literatura postvédica, 57, 67-68, 73 en la literatura védica, 55-57, 65-68, 73 evidencia epigráfica, 100 evidencia más antigua, 100 inicio de los, 125-130 origen pe los, 95-104, 119, 140-144, 150 según aイケ。「ィセN@ 106, 115-116, 129 según el budismo, 113-114 y dados, 59-73, 95, 150 y descenso del dharma, 72, 95, 112-113, 120, 134, 141-146, 150 y el rey, 6'7-68 Yugo, 58 yuj (raíz verbal), 58 Zeus, 45 Zimmer, H.; 121 Zodiaco, 40, 42, 45, 105-106, 111, 112, 128, 131-132, 160 Tiempo cíclico y eras del mundo en la India, se terminó de imprimir en dicriembre de 1988. La fotocomposición tipográfica e impresión estuvieron a cargo de Grupo Edición, S.A. de C.V., Moras 543-bis, Col. del Valle, 03100 México, D.F. Se tiraron 1 mil ejemplares más sobrantes para reposición. Diseñó la portada Mónica Diez Martinez. Cuidaron la edición Elena Ortiz Hemán P. y el Departamento de Publicaciones de El Colegio de México.

References (190)

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  2. Kane, History of Dharmaiiistra 5, parte 1, p. 687. 88 SB 5.6; según Macdonell & Keith •2, p. 193. Según Dimmitt Church (The Yu- ga Sto.ry ... , pp. 80, 135), es fiB 4.6.5; D. Church transcribe el verso pero lo toma de Tilak, Arctic Home in the Vedas, 1925, p. 179. No tuve acceso directo al texto. 89 GB, 1.1.28, según Macdonell & Keith (ibid.), y 1.28 según Dimmitt Church ("The Pura¡;¡ic Myth of the Four Yugas", en Pur'iiTJa 13, 1971, p. 156). 60 naifikas x 360 días = 21 600 naifikas en el año, lo que equi- vale a decir que: 60' X 360° = 21 600' en la circunferencia (o en el zodiaco). reafirmado por Fleet, "The Kaliyuga Era ... ", en JRAS, 1911, p. 493. 54 La ecuación 1 muhürta = 2 nacfikas la encontramos en el Yavanajataka de Sphu- jidhvaja (79.29), del siglo 111 e. c., y en el libro dos del Arthasastra de Kau¡ilya (2.20.36), que parece pertenecer al siglo 11 e. c. La primera mención de esta ecuación es la que aparece en la recensión J3.k del Jyoti~a Vedahga, texto asignado por Pingree a Jos siglos v-1v , instru- mento descrito por primera vez en la recensión J3.k del Jyoti~a Vedañga (véase Fleet, "The ancient lndian Water-Clock", en JRAS, 1915, pp. 214-215). El reloj de agua, así como muchos de los elementos astronómicos del JV, parecen ser de origen mesopotámico (véase Pingree, "The Mesopotamian Origin ... ",en JHA, núm. 4, 1973, pp. 3-4).
  3. Jacobsen, pp. 72-73, n. 19. No hay que olvidar la similitud que existe entre mul- tiplicar valores por 360, como en el caso de los yugas, y multiplicarlos por 3 600, como en el caso de Beroso, quien da sus duraciones en términos de saroi (unidades de 3 600 años). En la Lista real sumeria, salvo dos excepciones (más una tercera en una variante del texto), todas las duraciones de los reinados antidiluvianos, así como su suma total, son divisibles entre 3 600. Las excepciones son el rey A-lulim, con 67 200 años (Jacob- sen, p. 71, n. 8);
  4. y los reyes En-men-dur-Anna y Ubar-Tutu, con 21 000 y 18 600 años respectivamente (Jacobsen, pp. 75-77).
  5. Mbh, 3.188.71-76. El LP (1.40.26) habla de lluvias al final del Kali yuga. JO Mbh, 3.188.69, 76, 79.
  6. JI Mlecchas, literalmente, "extranjeros".
  7. Mbh, 3.188.88-93.
  8. JJ Mbh, 3.188.85; VP 4.24.99-101 (Wilson, p. 389). Véase también LP, 1.40. 74-78.
  9. Mbh, 12.327.89; Roy, 10, p. 567.
  10. Mbh, 13.135.11; Roy, 11, p. 334. BIBLIOGRAFÍA
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  167. La salid~ del Sol a intervalos de un mes a los 30° N, sobre un horizonte imaginario 185 Babilonia (véase también mesopotamia), 107
  168. Basham, A.L.; 98
  169. Begley, W.E.; 31
  170. Belvalkar, S.K.; 119
  171. Bergaigne, A.; 62
  172. Beroso, 102, 104, 107, 111
  173. Bhagavad Gitii, 48, 56, 60, 101, 138-139, 145-146
  174. Bhiigavata Pura!Ja, 116, 121, 122, 123, 125, 128, 131, 137, 139, 140, 143, 145
  175. Bhaja Govindam, 86
  176. Bhaktivedanta Swami, 139-140
  177. Bhaskaracarya, 125
  178. Bhimasena, 77
  179. Bhi~ma, 48-49, 59, 87, 142 bhü (raíz verbal), 62
  180. Biardeau, M.; 66, 88, 91, 137, 144, 147
  181. Biblia (véase también Antiguo Testamento), 58, 79 big bang, 122
  182. Bloch, J.; 100
  183. Bodewitz, H.W.; 35, 46, 51, 75-78 bodhayati (verbo), 92
  184. Bose, A.C.; 31
  185. Brahma, 87-89, 138
  186. Brahma, 46, 86-87, 91-93 año de, 121-122 diés (latín), 45
  187. Diluvio, 89, 102, 140, 143
  188. Dimmitt Church, C.; 59, 73, 98, 119
  189. Dimmitt & van Buitenen, 20
  190. Dios Supremo (véase también Espíritu Supremo), 87, 120, 123, 135, 142, 147 disa!J, 71 Disolución (véanse también pralaya y sarrzhara) como noche de Brahma, 92, 120-121 del individuo, 88, 91, 136