French and Francophone Studies, African and Caribbean Literature, New World Studies, Gender and Women Studies,
A Conference Announcement. Atlantiar: Human Traces on the Atlantic Façade of Europe
by Roslyn Frank
In the .pdf you will find the announcement in English for an international conference to be held May 18, 2012, in... more
In the .pdf you will find the announcement in English for an international conference to be held May 18, 2012, in Irun, Euskal Herria (Basque Country) sponsored by Jauzarrea (see below). The conference is entitled Atlantiar: Human Traces on the Atlantic Façade of Europe. The first conference in the series of four that are programmed examines territories around the Bay of Biscay with a focus on the Palaeolithic. The document contains a description of the conference and registration materials.
What follows is a description of Jauzarrea in Spanish outlinging the projects has supported in the past and the areas of research currently is promoting. The material below also includes an interview with the director of Jauzarrea, Xabi Otero, a well-known Basque historian, writer and photographer.
Un grupo de trabajo consolidado
La Editorial Txoria Errekan, con sede en Jauzarrea (Arraiotz), ha realizado desde 1984 más de 200 publicaciones en el ámbito del patrimonio cultural del País Vasco. Xabi Otero es su responsable y como consecuencia de esa tarea, ha concebido una doble idea: la creación de una institución estable, JAUZARREA –como fondo para el estudio y difusión de la Cultura Vasca– y el desarrollo del proyecto temporal, ATLANTIAR, como una herramienta para reunir el conocimiento más actualizado sobre la historia de los vascos.
Antecedentes.
Xabi explica la génesis del proyecto: “Desde 1972 he desarrollado mi labor en el ámbito profesional, estableciendo una sólida amistad con muchas de las personas con las que he trabajado. Gracias a la cantidad y diversidad de temas que he tenido que tratar, he atesorado un conocimiento sobre muchas materias que tiene dos vertientes realmente interesantes.
Por una parte, el proceso de aprendizaje me ha proporcionado una visión general muy completa para establecer conexiones e interacciones y plantear así un proyecto de divulgación de gran envergadura como es ATLANTIAR.
Por otra, el tejido de relaciones que he establecido, permite aglutinar a esas personas que constituyen, con su sabiduría, un aval científico para el proyecto –por el conocimiento que han acumulado sobre diversas facetas del ser humano, y porque la información que poseen es de primera mano, generada por sus propias investigaciones–, en torno a la editorial TXORIA ERREKAN.
Con esos elementos he implicado en el proyecto a un grupo cualificado de personas de mi entorno, artistas, investigadores, generadores de nuevas materias, gestores en diversos ámbitos, profesionales. Personas creativas que abarcamos el abanico de oficios que se da en nuestra sociedad; personas con ilusión y con una particular manera de encarar nuestro futuro juntos, desarrollando en la medida de lo posible la innovación cultural.
La calidad y el entusiasmo de este grupo humano lo convierten en el motor de una institución estable, JAUZARREA, constituida como fondo para el estudio y difusión de la cultura vasca desde Euskal Herria.
El conjunto de expertos que participan en el programa de congresos ATLANTIAR –integrado en su mayor parte por investigadores de otros países–, constituye un sólido núcleo científico de alto valor, con un bagaje profesional tras de sí rotundo”.
JAUZARREA desarrolla un modelo de gestión que permite:
• Difundir la cultura en la sociedad de manera dinámica y efectiva.
• Impulsar el conocimiento para mejorar la percepción de la cultura, especialmente cuestiones con implicación en las relaciones sociales.
• Crear conexiones interculturales –la relación entre culturas, común a varias culturas– y multiculturales –convivencia de diversas culturas–.
• Combinar actividades en los ámbitos del patrimonio material e inmaterial, potenciando estudio, investigación y difusión de la cultura de los vascos y su interrelación con la de otros pueblos indígenas.
• Consolidar y ampliar la base social con personas que constituyen el soporte en red que impulsa el proyecto.
JAUZARREA gestiona difusión de nuestra cultura, con presencia en proyectos de instituciones colaboradoras, aunando disciplinas necesarias para regenerar la información, con una dinámica activa de investigación y una divulgación fluida en la sociedad.
Una herramienta: el programa de congresos ATLANTIAR.
ATLANTIAR es un programa con cuatro congresos sobre la historia de los vascos, que se desarrollarán en 2012 y 2013, abordando cada uno de ellos el análisis multidisciplinar de un período histórico:
• PALEOLITÍCO, desde hace 45.000 años hasta el final del Magdaleniense.
• SOCIEDADES PRODUCTORAS, desde el Neolítico hasta el final de la Edad del Hierro.
• NUEVA ERA, desde los vascones prerromanos hasta la invasión del Reino de Navarra en 1512, por las tropas de las coronas de Castilla y Aragón.
• ERA MODERNA, desde 1512 hasta el presente.
Con este programa, los más de 100 expertos internacionales vinculados al proyecto, nos acercan a los resultados de sus investigaciones, con una línea de trabajo en la que confluyen todas aquellas evidencias de vanguardia, que tienen que ver con nuestra cultura y modos de vida. Se trabaja en una dirección compartida, liderada por JAUZARREA. Creando un corpus de conocimiento accesible, cuyo resultado será un proyecto editorial de amplio espectro, que reúna a estos autores de más de 40 instituciones científicas participantes. Desarrollando una campaña de marketing cultural en permanente evolución, dando a conocer nuestro bagaje creativo.
ATLANTIAR es un modelo integrador y riguroso de estudio que trabaja la clarificación de conceptos, renovando la información con nuevas lecturas, con la ayuda de los avances en ciencia y tecnología. Arma un corpus de conocimiento para ser canalizado e instalado a través de las instituciones participantes, para cohabitar –con sus señas de identidad, las de la cultura vasca–, con el resto de cátedras o grados que sean impartidos, dando a conocer nuestra historia y cómo ésta se articula y se entremezcla con la del resto del mundo. Creando y potenciando un modelo de referencia, del mismo modo que se utilizan conceptos específicos que definen e identifican a otras culturas.
Se desarrollan este y otros proyectos –estableciendo sinergias con grupos de trabajo–, que emitan una imagen de nuestra sociedad y cultura como referente de identidad y de prestigio. Creando una fuente para consulta de la cronología histórica sobre la civilización de los grupos de primeros pobladores europeos y su devenir hasta el día de hoy, como el conjunto de la población vasca.
Ejemplo práctico de un objetivo concreto: OREINA URKIAN KANATA.
A la par que cumplimos con el programa de congresos, se desarrolla en este caso un proyecto tan importante como el matriz, ATLANTIAR, ya que lo complementa, y constituye un adelanto de lo que será la puesta en práctica de JAUZARREA, como centro operativo de investigación y difusión.
En 2010, JAUZARREA presentó el proyecto OREINA URKIAN KANATA a la UPV/EHU, para efectuar una búsqueda de linajes genéticos vascos en los Pobladores de las Primeras Naciones. El Congreso Internacional Tras la estela de los balleneros vascos: Patrimonio Cultural y Genético de Vascos y Nativos Americanos del Atlántico Norte, celebrado el 21 y 22 de setiembre de 2011, en el Paraninfo de la UPV/EHU de Bilbao (BIZKAIA ARETOA), supuso el comienzo del proyecto, con objeto de poner al día la información existente sobre estas relaciones.
La búsqueda de los linajes de ADN –que la población vasca pudo haber aportado desde la baja edad media hasta el siglo XX–, se justifica por el intenso comercio establecido con los nativos desde el inicio de los viajes al litoral Atlántico Americano, llevado a cabo por nuestros pescadores de bacalao, cazadores de ballenas y tratantes de pieles. Destacando la buena relación de amistad existente; ya que los vascos – como pueblo– jamás arrebatamos territorio alguno, ni nos impusimos a ningún otro, produciéndose sin embargo una cooperación de manera ininterrumpida, con transferencia de conocimiento y tecnología entre ambas naciones. Continuando el contacto establecido desde hace años por JAUZARREA con las Primeras Naciones, retomamos el flujo de relaciones en más de treinta comunidades de Mi’kmaq, Malisset, Mohawk, Abenaki, Cree, Huron, Innu, Attikamekw, Algonkin y Ojibwa; con sus líderes y Consejos de Bandas. En un extenso territorio que abarca desde Newfoundland & Labrador, Nova Scotia, New Brunswick, Prince Edward Island, Québec, Ontario, New England, Pennsylvania, New Jersey, Delaware, Maryland, Virginia, West Virginia, Kentuky y región de los Grandes Lagos.
Realizando un estudio que comprende disciplinas como historia, folklore, arqueología, antropología, etnología, lingüística, biología o geología y la interpretación multidisciplinar de sus resultados; para determinar como ha tenido lugar esa relación y desde cuando se ha dado.
Conseguiremos un notable flujo de información, beneficioso, para poderlo aplicar con inmediatez en las comunidades objeto del estudio. De igual modo servirá para establecer una relación intercultural más sólida a ambas orillas del Atlántico.
Archipels de l’errance : la quête d’identité dans Heremakhonon et Desirada de Maryse Condé
Cet article s’intitule » Archipels de l’errance « , mais un seul de ces deux termes aurait sans doute suffi. En effet,... more
Cet article s’intitule » Archipels de l’errance « , mais un seul de ces deux termes aurait sans doute suffi. En effet, chez Maryse Condé, ils sont pratiquement synonymes. L’archipélité peut être comprise comme une errance entre des identités multiples, entre des visions divergentes des Antilles : la vision afrocentriste héritée de la négritude d’Aimé Césaire – attribuée à Veronica, héroïne du premier roman de Maryse Condé : Heremakhonon (1976), véritable annonce du thème de l’errance puisque ce titre signifie » à la recherche du bonheur » – , la vision française d’une certaine bourgeoisie antillaise à travers la famille de Veronica. Cette divergence de visions, pourtant toutes constitutives de l’identité antillaise, se traduit dans Desirada (1997) par des interprétations contraires d’un même événement sans pour autant qu’une interprétation ne s’impose à l’autre.
Perçues comme des rêves éveillés, ces versions renvoient à un thème récurrent des romans de Maryse Condé : la folie. Doute salutaire, la folie provoque l’éclatement de la prison insulaire et entraîne ou plutôt est une acceptation d’appartenances multiples.
Les deux romans choisis permettent d’étudier une évolution dans l’expression du trouble identitaire et dans le choix d’un mode culturel s’éloignant d’une insularité étouffante, en introduisant un exotisme perturbateur au sein d’univers perçus comme familiers. C’est en particulier à travers la » commodification culturelle » et le dédoublement des personnages que Maryse Condé illustre sa conception de l’auto-exotisme antillais, qui concilie familiarité et exotisme de la propre culture.
Une francophonie des îles à sucre ? : Antilles et Mascareignes
Dans les universités comme dans les médias la francophonie connaît un succès croissant fait de nouveaux cursus et de... more
Dans les universités comme dans les médias la francophonie connaît un succès croissant fait de nouveaux cursus et de collections littéraires diverses. Des espaces aussi variés que le Québec et Tahiti se découvrent parents francophones car locuteurs d’une même langue. A l’intérieur de la famille francophone, il faut pourtant bien distinguer des divergences nées de l’Histoire ; ne peut-on pas ainsi regrouper de façon plus précise et plus pertinente les îles à sucre de l’ancien empire français qui partagent l’héritage de sociétés créolophones et francophones de plantation ?
En effet, certains auteurs estiment que le cadre de la francophonie est parfois restrictif voire étranger à leurs aspirations culturelles car il négligerait les apports non francophones. Il paraît donc important d’étudier également les alternatives proposées dans les départements français de l’Océan Indien et des Antilles françaises.
Le statut du créole et du français et l’importance accordée à l’une comme à l’autre langue est à cet égard révélateur, la francophonie se définissant comme une famille culturelle née d’unrapport partagé à la langue française. Ce rapprochement semble d’autant plus fructueux que l’auteur réunionnais Axel Gauvin s’est joint à l’écrivain martiniquais Raphaël Confiant dans la défense de la langue créole face à la suprématie du français dans les îles. Doit-on en déduire un rapport identique à la francophonie ?
Les œuvres littéraires illustrent des approches différentes : les écrivains de l’Océan Indien, Axel Gauvin en particulier, approchent la question identitaire d’une façon plus individuelle, conciliant créolité et une certaine francophonie universelle, non parisienne, qui se traduit par une description psychologique plus importante des personnages, tandis que bon nombre d’écrivains martiniquais comme Raphael Confiant s’intéressent plus à la défense du créole comme langue authentique d’un milieu populaire en opposition au français : la politisation de l’œuvre littéraire entraîne dans ce cas un rapport conflictuel avec la métropole et ses institutions et la création d’une francophonie d’opposition, se plaçant sous le signe d’une régionalisation linguistique et culturelle.
L’utopie antillaise et hawaïenne
L’utopie a la connotation d’un rêve impossible. D’ailleurs, il faut s’y habituer, l’utopie en général finit mal : soit... more
L’utopie a la connotation d’un rêve impossible. D’ailleurs, il faut s’y habituer, l’utopie en général finit mal : soit parce qu’elle est victime d’une société extérieure corrompue (Paul et Virginie de Bernardin de Saint-Pierre), soit parce qu’il s’agit d’une anti-utopie (Brave New World d’Aldous Huxley). Cependant, rien dans la définition du concept n’indique la fin malheureuse comme inhérente au projet utopique. Dans les littératures antillaises et hawaiiennes, la fin heureuse n’est d’ailleurs pas abandonnée, même si elle est loin d’être évidente.
En ce qui concerne les littératures européennes, il faut distinguer deux types d’utopie : les utopies “ naturelles ” chantant un mode de vie plus proche de la nature, inspiré d’un bonheur “ primitif ” antérieur au besoin de conquête et les utopies “ religieuses ”, sociétés organisées sur la base d’un enseignement, d’une parole révélée, inspiration de bon nombre d’anti-utopies.
Du point de vue insulaire, les catégories ne sont pas tout à fait les mêmes. En effet, l’utopie “ naturelle ” va de pair avec une sacralisation du passé, ce qui ne surprend pas dans des sociétés dans lesquelles le religieux garde son importance. A ce passé idéalisé privilégiant un milieu rural sacralisé, s’oppose une vision du futur, détachée de tout contexte religieux.
Ces deux façons de penser l’utopie sont celles d’une part de Gisèle Pineau, Xavier Orville, Lois-Ann Yamanaka, Lee A. Tonouchi et d’autre part de Patrick Chamoiseau, Raphaël Confiant, John Dominis Holt, Carlos Andrade et Joe Balaz.
Dans les deux cas, l’utopie se distingue par deux thèmes majeurs : le sacré et l’insularité ou la ville idéale ainsi que par la création d’un système qui englobe tous les aspects de la société afin de la rendre crédible, “ réelle ”.
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Seen by:STRATEGIES CREOLES
La production littéraire en créole est de plus en plus importante aux Antilles. Il semblerait que ces publications,... more
La production littéraire en créole est de plus en plus importante aux Antilles. Il semblerait que ces publications, même si elles sont encore souvent de caractère artisanal, jouissent d’un regain d’intérêt ces dernières années. Mais l’utilisation du créole est-elle comparable en Martinique et en Guadeloupe et quel est son rapport au français, langue d’écriture traditionnelle ? Le créole doit-il être perçu forcément comme opposé au français ? Lorsque Patrick Chamoiseau explique le créole, s’adressant ainsi aux Français, néglige-t-il pour autant le public antillais ?
On peut distinguer non pas une littérature créole et une littérature française, mais une littérature française créolisante et une littérature française et créole. Raphaël Confiant a publié de nombreux nouvelles et romans en créole. Il prend en charge
leur traduction ou la confie à des traducteurs proches de sa sensibilité linguistique : Jik dèyè do Bondyé (1975), Bitako-a (1985), Kôd Yanm (1986), Marisosé, (1987), Jik dèyè do Bondyé (2000).
On note d'ailleurs une réapparition récente des publications en créole : Raphaël Confiant, qui avait abandonné l'écriture en créole dans une volonté d’être lu par un plus grand nombre, renoue ainsi avec l'écriture en créole. La Martinique est-elle plus réceptive à présent à ce type de littérature ou s’agit-il d’un nouvel essai jugé prometteur dans le cadre du développement du GEREC ? Même s’il s’agit de textes écrits auparavant, leur publication actuelle est révélatrice d’un changement de climat culturel.
Les auteurs guadeloupéennes se distinguent de bon nombre de leurs homologues martiniquais par une approche moins exclusive de la langue d'écriture : Maryse Condé et
Gisèle Pineau ont choisi le français, Sylviane Telchid le français et le créole de façon simultanée (sa version française ne comporte que peu d’expressions créoles et ce de manière irrégulière ; on ne peut donc parler de français créolisé comme le pratiquent Patrick Chamoiseau et Raphaël Confiant).
De fait, si la logique des Martiniquais est celle d’une confrontation des langues, celle des Guadeloupéennes correspond plutôt à une coexistence. Des exceptions existent sans doute, mais elles sont étonnamment rares.
Mythes et identités antillaises. L'auto-exotisme dans l'écriture martiniquaise et guadeloupéenne
Ouvrages représentatifs de deux types d'écriture de l'exotisme, l'un né en Guadeloupe, l'autre en Martinique, La... more
Ouvrages représentatifs de deux types d'écriture de l'exotisme, l'un né en Guadeloupe, l'autre en Martinique, La colonie du nouveau monde (1993) de Maryse Condé et Texaco (1992) de Patrick Chamoiseau illustrent un rapport divergent à la fois à l'Autre (la métropole) et à soi-même (la culture antillaise). Ainsi, l'interrogation de la notion d'identité caractéristique de l'écriture torturée de bon nombre d'écrivains guadeloupéens tels Maryse Condé, Gisèle Pineau et Daniel Maximin fait pendant à la certitude affichée des défenseurs d'une identité créole martiniquaise dont Patrick Chamoiseau, Raphaël Confiant et Edouard Glissant. Afin de comprendre l'ambiguité culturelle des départements d'outre-mer antillais, ceux-là introduisent le thème de la folie dans le développement de leurs personnages-individus, tandis que ceux-ci affirment des archétypes à travers la re-création du mythe fondateur.
En effet, dans La colonie du nouveau monde la critique des nouveaux mythes permet à Maryse Condé d’illustrer sa conception de ce que l'on pourrait nommer « l’auto-exotisme antillais », conciliant familiarité et exotisme de la propre culture. Le choix d'une identité clairement définie est de la sorte évité ; tous les héritages - Antillais, Américain, Français - se côtoient, se contredisent, s'unissent tour à tour dans des personnages d'une grande complexité. Celle-ci s'exprime de façon directe à travers le recours à la métaphore du dédoublement des personnages en proie à une folie souvent salvatrice.
L'exotisme de soi paraît sans doute moins évident chez Patrick Chamoiseau (ou Raphaël Confiant) qui tente de remplacer l'ambiguité identitaire par de nouvelles certitudes culturelles, définies indépendemment de la métropole, mais qui presque toujours s'opposent à elle et par ce lien même introduisent l'étrangeté dans l'univers de Texaco. Le thème de la folie est abordé dans Texaco pour distinguer un nouvel ordre créole (le quartier mythique de Texaco) du monde extérieur corrompu (L'En-ville et sa vanité soumise). Ce faisant, Patrick Chamoiseau met en avant une utilité sociale des mythes antillais intégrés dans une dichotomie à laquelle participent tous les personnages, exacerbant ainsi un clivage de la société en une collectivité dont les membres sont pratiquement identiques et en des groupes perçus comme extérieurs, totalement exotiques, contredisant en cela l’écriture auto-exotique, c'est-à-dire une écriture qui aborde ouvertement cette problématique.
Review of Roper and Van Ruymbeke (eds.), Constructing Early Modern Empires: Proprietary Ventures in the Atlantic World, 1500-1750
by L.H. Roper
By Elizabeth Mancke in Nieuwe West-Indische gids, 84, nos. 1 & 2, pp. 107-09.
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